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TEMA 18:ELEMENTOS LINGÜÍSTICOS PARA LA EXPRESIÓN DE LA CANTIDAD,

LA CUALIDAD Y EL GRADO

0. INTRODUCCIÓN

La expresión de la cantidad, la cualidad y el grado son tres aspectos lingüísticos muy


vinculados. En efecto, la cuantificación con respecto a la expresión de la cualidad nos llevará
forzosamente al grado, y con ello a la relación semántica y sintáctica de adjetivos y adverbios.
Además, aunque la expresión de la cualidad corresponde a la categoría gramatical del adjetivo,
no podemos olvidar que este es también una categoría semántica: hay un tipo de significado que
se expresa preferentemente por medio de adjetivos, pero también por numerosas estructuras
conocidas como adjetivos de discurso. La cuantificación, tanto propia como focal, pondrá en
relación determinantes y adverbios, hasta tal punto que por encima de las diferencias existentes
ente ellos, todos los cuantificadores están sujetos a mecanismos interpretativos comunes.
1. LA CANTIDAD
A. CONCEPTO DE CUANTIFICACIÓN
Cuantificar es expresar una cantidad. Los cuantificadores son aquellos elementos que indican
qué cantidad de individuos u objetos de un dominio dado tienen una determinada propiedad, o en
qué medida una propiedad es poseída por un individuo. Los mecanismos sintácticos que pueden
emplearse para cuantificar son numerosos y heterogéneos, pero hay una propiedad semántica que
les da unidad: todos desencadenan la interpretación cuantitativa de los términos a los que
modifican.
Existe una gran diversidad de categorías que pueden cumplir esta función:
a) Sintagmas nominales como los pronombres alguien, algo, nada y nadie
b) Cuantificadores que acompañan a sustantivos: cada, ambos, cualquier, muchos...
c) Cuantificadores que modifican a un adjetivo o a un sintagma preposicional: Está algo
triste, Está muy por encima de la media...
d) Cuantificadores de una oración: Incluso dijo Luisa que iba a salir a la calle.
Según denoten cantidad de forma explícita o implícita los cuantificadores pueden dividirse en:
- Cuantificadores propios: expresan una cantidad de forma exacta o aproximada: todos,
muchos, bastantes, tres, cada...
- Cuantificadores focales o presuposicionales: en el contexto implican la lectura
cuantificada de los elementos incluidos en su ámbito: también, sólo... No indican una
cantidad directamente pero obligan a presuponer la existencia de otros elementos.

B. CUANTIFICADORES PROPIOS
Pueden dividirse en varias subclases según el tipo de cantidad que denoten.:
- Exacta y precisa: supone una manifestación objetiva de la realidad cuantitativa, pero
desde la perspectiva del emisor: A este tipo de cuantificador se le llama numeral.
- Cuantificación apreciativa: el emisor que intenta objetivar su apreciación subjetiva de la
realidad. A esta clase de presentador se le llama extensivo. Dentro de este grupo
distinguimos los indefinidos y los gradativos.

1. Numerales: Son una clase de presentadores que inciden directamente sobre el núcleo del SN,
especifican o matizan el significado del sustantivo indicando una cantidad exacta y precisa.
Presentan distintas variedades significativas:

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 Numerales cardinales o serie natural de los números enteros positivos. Complementan
a sustantivos que designan realidades contables.
 Numerales ordinales expresan una distribución jerárquica, un orden establecido. No se
deben confundir con los partitivos (debe decirse el duodécimo piso y no el *doceavo
piso). Presentan un morfema masculino –o y otro femenino –a. Pueden preceder o
seguir al sustantivo; algunos numerales masculinos cuando van antepuestos tienen una
forma apocopada: primer, tercer.
 Numerales partitivos o fraccionarios corresponden a la serie matemática de la
división. Se expresan lingüísticamente con dos numerales: un cardinal con función
adjetiva que designa al numerador, y un ordinal en función sustantiva que designa al
denominador: tres quintos, dos sextos, un octavo....

En la serie de los ordinales se emplean los que van de tercio a décimo, centésimo,
milésimo...Para las restantes fracciones se emplean las formas derivadas del cardinal con el
sufijo –avo. Algunos se emplean como adjetivos acompañados del sustantivo parte: una
cuarta parte...
 Numerales multiplicativos: son aquellos numerales que poseen el morfema –ble /
-ple: doble, triple, cuádruple, quíntuple, simple, múltiple... El objeto al que hace
referencia el sustantivo al que acompañan se compone de dos, tres...unidades iguales o
que implican una repetición.
 Numeral distributivo: sendos.

2. Extensivos: frente a la precisión cuantitativa de los numerales, los extensivos presentan una
cuantificación imprecisa:
a) Indefinidos: dentro de los indefinidos se distingue entre:
 Universales : denotan la totalidad de los valores que puede tomar la expresión
cuantificada: todo, cada, cada uno, ambos, cualquiera
 No universales: no implican la totalidad: algo, alguien, nadie, uno, alguno,
ninguno, varios, pocos mucho, bastante, demasiado,
b) Gradativos: expresan el grado de cantidad, número o intensidad con que se toma una
determinada realidad, es decir, expresan una cantidad relativa respecto de algún
parámetro que funciona a modo de escala: más, menos, tanto, mucho, algo, bastante.
A su vez se distinguen dos clases:
 Comparativos: más coches que personas, había tantas personas como sillas
 Proporcionales: es algo tarde para ir, es muy alto para su edad, eres
demasiado tímido, no es nada perezoso

C. CUANTIFICADORES PRESUPOSICIONALES
Son adverbios que inducen a la interpretación cuantitativa del elemento al que modifican por
implicación de la existencia o no de otros elementos. La implicación de existencia / inexistencia
se deduce por la presuposición que implica el cuantificador: sólo excluye las expectativas de que
haya otros elementos, mientras que también las incluye: Sólo Salvador compró una moto.
También Salvador compró una moto

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Distinguimos dos paradigmas:
 Los excluyentes (niegan la presuposición): sólo, apenas, al menos
 Los incluyentes (afirman la presuposición): también, tampoco, incluso, hasta, ni siquiera
Estos elementos pueden cuantificar cualquier clase de sintagma e incluso una oración entera.
Cuando el elemento cuantificado es el sujeto, el adverbio suele precederlo, si es algún
complemento del predicado, el adverbio puede modificarlo a distancia:
Micaela también compró una casa en Madrid.
Su interpretación depende del contexto, ya que puede interpretarse como:
- además de otras gestiones comerciales también compró una casa.
- ha comprado casas en distintas localidades y también en Madrid
- Alguien más ha comprado una casa en Madrid.

D. SINTAGMAS CUANTIFICADOS COMO ARGUMENTOS


(“Complementos de medida” o “Argumentos cuantitativos”)
Funcionan como argumentos de cantidad seleccionados por verbos que denotan medida:
Juan mide dos metros, El buque pesaba varias toneladas. La gramática tradicional los
considera C.C de cantidad, pero son argumentos seleccionados por el verbo, cuya ausencia haría
agramatical la oración; por tanto, se les denomina complementos de medida o argumentos
cuantitativos.

E. PROPOSICIONES SUBORDINADAS CUANTITATIVAS


a) Comparativas: establecen una comparación entre dos realidades o conceptos para indicar
su equivalencia o desigualdad en cuanto a la cantidad, la calidad o la intensidad. El
elemento que se compara va precedido de una partícula cuantificadora (igual, tal, tan, más,
menos), la base de la comparación va introducida mediante un transpositor (que, como, )

Comparativas de igualdad tal ... cual, igual ... que, tanto...cuanto tanto... como
tal ... como lo mismo ... que todo...cuanto

Comparativas de superioridad más .... que (de) adj. en grado comparativo ... que (de)

Comparativas de inferioridad menos ... que (de) adj. en grado comparativo ... que (de)

En estas construcciones J. L. Onieva distingue dos niveles de comparación: nivel


sintagmático si se comparan dos elementos: Julia es más tranquila que Jorge. O nivel
oracional si los miembros de la comparación son proposiciones: Javier gasta tanto dinero
cuanto gana
b) Consecutivas: indican una consecuencia de la intensidad de algo que se ha expresado en
la proposición principal. Son introducidas por el transpositor que: Se pone tan pesado que
no hay quien lo aguante. A veces se omite la subordinada consecutiva: ¡Yo tenía un
miedo...! En ocasiones no aparece el cuantificador ni el elemento cuantificado: La cosa
está que arde, llegó(tan cansado) que no podía más...

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2. LA CUALIDAD: la cualidad también puede expresarse mediante diversos procedimientos:

A. ADJETIVOS DE LENGUA:
El adjetivo calificativo es un elemento secundario del SN que incide directamente sobre el
núcleo de dicho sintagma. Su función es caracterizar o especificar al sustantivo. Cuando incide
directamente sobre él recibe el nombre de adjunto.
 Forma:
Formantes constitutivos:
- Lexema: contiene el significado léxico
- Morfemas trabados: distinguimos dos clases: los morfemas constitutivos de género, de
número y de grado, y los morfemas facultativos (desinencias verbales y derivativos).
 Morfema de número: exigido por la relación de concordancia con el sustantivo. Sus
morfos son – s (rápidos) o – es (azules).
 Morfema de género: podemos distinguir entre adjetivos con alternancia morfemática
(estupendo, estupenda) y adjetivos que no cambian de forma (inteligente).
Formantes derivativos:
- Prefijos: para formar nuevos adj. procedentes de otras palabras o para formar antónimos:
disconforme, asimétrico..
- Sufijos: para formar palabras derivadas de otras. Se pueden reunir en varios grupos:
 CALIFICATIVOS: -able (plegable), ible (legible), -al (semanal) , -il (pastoril), -nte
(repelente), -dor (bronceador), -ero (justiciero), -ivo (productivo), -ino (ambarino),
-ecino (blanquecino), -áceo (grisáceo), -izo (rojizo), -oso (verdoso) , -usco / -uzco
(negruzco)...
 GENTILICIOS: - ense, -eno, -ano, -eño, -és, -ino
 APRECIATIVOS: el emisor marca su afectividad como positiva o negativa.
Distinguimos los aumentativos ( -ón, -ote), los diminutivos (-it-, -ic- , -ill- ) y los
despectivos (-acho, -achón, -esco). Estos formantes sirven a veces para formar nuevas
palabras: pañuelo.
Valores del diminutivo:
En ocasiones, el diminutivo se usa como medio para obtener algo en casos de
petición o cortesía: un momentito, solo será un minutito...
También puede presentar valor ponderativo, dando mayor importancia a una
cualidad: tan buenecito y tan calladito como parecía...
Hay una gran variedad: En el Sur de España es más frecuente el uso de –illo, -ito. En
Galicia –iño, en Extremadura –ino, -ín. En Aragón, Granada y Murcia –ico.

 Clasificación semántica: Desde el punto de vista semántico los


adjetivos calificativos describen cualidad o propiedades de los seres; excepto los adjetivos de
relación que suelen derivar de sustantivos a partir de sufijos como –al, -ar, -ario, ico y
establecen conexiones entre objetos o ámbitos expresando que un significado concierne a ese
objeto: “familiar, provincial, paternal...”

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En su incidencia directa sobre el sustantivo (adyacente) distinguimos dos valores
significativos:
- El adjetivo con función especificativa: señala una propiedad que distingue al ser u objeto
designado por el sustantivo de entre los posibles  camisa verde
- El adjetivo con función explicativa o epíteto: señala una cualidad del ser u objeto que no
pretende distinguirlo de otros a los que el sustantivo pretende aludir  brisa suave del
mar

 Posición: Generalmente puede ir antepuesto o pospuesto al


sustantivo. La elección puede estar motivada por factores lógicos, estilísticos o rítmicos. Hay
adjetivos que tienen una posición fija. Los relacionales van siempre pospuestos y existen
expresiones que se han lexicalizado: ide fija, mala suerte, rara vez, buen gusto. Otros
adjetivos cambian de significado según la posición: viejo amigo / amigo viejo, hombre pobre
/ pobre hombre...

 Función: Desde el punto de vista funcional distinguimos dos tipos: El sintagma adjetivo
adjunto  incide directamente sobre el sustantivo: Adyacente o Complemento del nombre.
Y el sintagma adjetivo conexo  complementa a un sustantivo mediante un verbo copulativo
funcionando como Atributo o mediante un verbo predicativo, entonces funciona como
Complemento Predicativo.
Algunos adjetivos, inmovilizamos en masculino singular, se han adverbializado (metábasis)
y han perdido su referencia al sustantivo realizando la función de Complemento
circunstancial (“Habla más alto”).

B. PROPOSICIONES SUBORDINADAS ADJETIVAS


Complementan directamente a un sustantivo y su uso es a veces indispensable para la
expresión de conceptos complejos que ningún adjetivo de lengua puede abarcar: El ladrón que
desde anoche huía de la policía fue atrapado en esa calle. Podemos distinguir las subordinadas
adjetivas de relativo y las que tienen el verbo en participio o en gerundio.
 Adjetivas de relativo van introducidas por un pronombre, un determinante o un adverbio
relativo que se caracteriza por tener valor anafórico, ya que se refiere a su antecedente, por
funcionar como nexo introductorio de la subordinada y por tener una función sintáctica
dentro de su proposición. Pueden ser especificativas o explicativas: Las especificativas
restringen lo designado por el antecedente con el que forman un solo grupo fónico, por lo que
no hay pausa entre ellos. Las explicativas aportan alguna información, pero sin restringir la
designación de su antecedente; se construyen a modo de inciso, separadas por una pausa: Los
alumnos, que no estaban de acuerdo, protestaron.
Hay oraciones de relativo sin antecedente expreso: Quien tenga hambre puede comer ya;
Escucha lo que me han contado; Dame el que me enseñaste ayer; Gasta cuanto gana.
En su consideración sintáctica hay varias posturas: Para algunos gramáticos son oraciones
adjetivas sustantivadas, que asumen la función nominal que tendría el antecedente si
estuviera expreso. En los casos en los que aparece el artículo, éste tiene valor sustantivador.
Para otros, estas oraciones no carecen de antecedente. Cuando aparece el artículo debe ser
considerado como pronombre, pues desempeña la función de núcleo del S.Nominal.
Hay un tipo especial de oraciones de relativo denominadas oraciones comparativas relativas:
Estudia menos de lo que piensas  no tienen antecedente expreso y, precedidas de la
preposición de forman un S.preposicional que complementa a un adverbio cuantificador.

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 Subordinadas de participio y gerundio. Estas formas no personales pueden funcionar
como adyacentes nominales complementando y modificando la significación del núcleo del
S.N. Debido a su naturaleza ambivalente las podemos encontrar funcionando como dos
estructuras distintas:
- Como un simple adjetivo cuando la forma no personal no lleva complementos verbales:
En los árboles del jardín hay pájaros cantando. El gerundio tiene valor de adjetivo y
desempeña la función de adyacente del SN pájaros, en este caso equivale al adjetivos
cantores o a la proposición adjetiva de relativo que están cantando.
- Además de complementar a un sustantivo tiene valor verbal porque va acompañado de
complementos propios del SV: El esfuerzo realizado por el alumno para comprender el
tema debe ser evaluado positivamente: en este caso el participio funciona como
adyacente de alumno, pero además como núcleo del S.V complementado por un
C.Agente (dado el carácter pasivo del participio) y por una construcción con valor final.

C. SINTAGMA PREPOSICIONAL:
Otra forma de atribuir cualidades al núcleo del S.N es mediante un S.prep. La función que
desempeña el S. Preposicional es la misma que la de un adjetivo, por eso pueden aparecer
coordinados: Es un asunto urgente y de vital importancia. Puede atribuir una cualidad a un
sustantivo apareciendo como adyacente del sintagma o también mediante un verbo como
atributo: Juan es de Ávila.

D. EL ADVERBIO
Bajo el nombre de adverbios se ha incluido elementos heterogéneos, tradicionalmente se
define como la parte de la oración que modifica al verbo, al adjetivo o a otro adverbio.
Dentro de la teoría de los tres rangos de Jespersen el adverbio tiene asignada la función terciaria,
es decir, modificar a las palabras que ya ejercen una función modificadora.
El adverbio tiene muchos puntos de contacto con el adjetivo, ya que en ciertas construcciones
puede aportar cualidades a la palabra a la que complementa :
- Adverbios pospuestos a un nombre que indica vía, camino, dirección, tiempo o situación:
viven en la casa de arriba. El paquete ha llegado un mes después. Fueron mar adentro.
- Los adverbios recién, casi y medio: recién modifica el significado de algunos adjetivos
verbales: traigo el pan recién salido del horno. Casi y medio limitan el significado de las
palabras a las que acompañan: ya casi he terminado; era casi una niña. Vive en una casa
medio en ruinas, Duerme con los ojos medio abiertos...
- Adverbios calificativos y proporcionales: Este grupo está formado por palabras que expresan
circunstancias de verbos y adjetivos. Morfológicamente carecen de morfemas concordantes
de género y número, pero la mayor parte de ellos admiten gradación por procedimientos
semejantes a los adjetivos. La mayoría proceden de la forma femenina de un adjetivo con el
constituyente morfológico –mente. Añadimos otras formas que también indican cualidades:
Habla bien, camina rápido, escribe cuidadosamente... Dentro de este grupo están los
adverbios evaluativos emotivos mediante los que el emisor evalúa subjetivamente el dictum
como un hecho. Aparecen en posición parentética: Felizmente, nada ocurrió. Traía puesta,
increíblemente, la misma camisa que tú.

3. EL GRADO
El grado sitúa al elemento cuantificado en un nivel dentro de una escala respecto a la que
será evaluado.

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A. EL GRADO DEL ADJETIVO: Morfema que modifica la intensidad de la
cualidad del adjetivo en su cantidad o en relación con otros que posean esa cualidad. Hay
adjetivos que denotan propiedades graduables (joven, inteligente, pequeño) y otras cualidades
que no admiten gradación: casado, eterno, muerto...
La gradación puede ser léxica cuando la lengua ofrece palabras distintas para expresar los grados
de intensidad: hirviendo / caliente / tibio / frío / helado. También tiene carácter léxico la
oposición de significados mediante antónimos: legible / ilegible, cómodo / incómodo)
En nuestro idioma el adjetivo presenta tres grados :
 Adj. en grado positivo: sin indicación de intensidad ni afijos: la gacela corre veloz
 Adj. en grado comparativo:
- Superioridad: más + adjetivo en grado positivo + que: eres más trabajador que Luis
- Igualdad: tan + adj. en grado positivo + como, igual de + adj. en grado positivo + que
- Inferioridad: menos + adjetivo en grado positivo + que: llegó menos cansado que tú.
 Adj. en grado superlativo: cualidad cuantificada con la máxima intensidad
- superlativo absoluto: analítico (muy listo, extremadamente largo) o sintético (larguísimo)
- superlativo relativo: El más pesado del mundo; el menos inteligente de su casa.

B. EL GRADO DEL ADVERBIO: Aunque el adverbio es definido como clase de palabra


invariable, en algunos casos puede presentar el morfema de grado. La construcción que confiere
el valor de grado tiene la siguiente estructura: adverbio que indica el grado + adverbio
modificado. El primer elemento actúa como intensificador, indicando la gradación cuantitativa o
cualitativa: muy arriba, más acá, poco después, bastante pronto... También se puede expresar el
grado superlativo mediante el morfema –ísimo: prontísimo, tardísimo... Otra forma de indicar el
grado es mediante cuantificadores presuposicionales: Aspiraba a obtener un sobresaliente, pero
sólo ha aprobado.

4. CONCLUSIÓN

Hemos abordado en este tema el estudio de las categorías gramaticales de los


determinantes, de los adjetivos y de los adverbios en tanto que son elementos lingüísticos que
empleamos en las expresiones de la cuantificación, la cualidad y el grado. En cuanto a la
cuantificación, se ha contemplado también el tratamiento de la llamada subordinación
cuantitativa, es decir, subordinadas comparativas y subordinadas consecutivas. El estudio del
adjetivo no se limita al de esta categoría gramatical, sino que se extiende a otras categorías
sintácticas que empleamos en la expresión de la cualidad: subordinación adjetiva, construcciones
preposicionales… Nuestro planteamiento ha pretendido reflejar los aspectos morfológicos,
sintácticos y semánticos, sin olvidar el componente pragmático.

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