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SEMINARIO MAYOR DE “LA ANUNCIACIÓN”, DIOCESIS DE CIUDAD

ALTAMIRANO.
ASIGNATURA: HERMENEUTICA DE TEXTOS CONTEMPORANEOS.
REPORTE: LENGUAJE Y COMPRENSION.
FACILITADOR: PBRO. LIC. PABLO RAMIREZ DIAZ.
ALUMNO: MARIO SANTAMARIA MATIAS.

Es muy importe que exista una comprensión y sobretodo una lingüística porque, a
falta de eso, surgen infinidad de problemas.

Cuando alguien se queda sin habla, significa que ese alguien quisiera decir tanto
que no sabe por dónde empezar. El fracaso de lenguaje demuestra su capacidad
de buscar expresión para todo – y la expresión <quedarse sin habla> es
precisamente un modismo-. El esfuerzo de compresión empieza cuando alguien
encuentra algo que le resulta extraño, provocador, desorientador.

Los griegos, utilizaban una palabra muy bella para expresar lo que paraliza nuestra
compresión: el atopon. Significa algo a-tópico, ilocalizado, algo que no encaja en los
esquemas de nuestra expectativa de comprensión y que por eso nos desconcierta.
Los obstáculos para el entendimiento y el consenso, plantean la tarea de la voluntad
de comprensión, que debe llevar a la superación del mal entendido.

Gadamer, defiende que se tiene que reconocer que el entendimiento es más


originario que el mal entendido, de suerte que la comprensión desemboca siempre
en el entendimiento restablecido. Esto confiere, su plena legitimación a la
universalidad de la comprensión.

El lenguaje es el que constituye y sustenta la orientación común en el mundo. La


coincidencia de que ya no es mi opinión ni la tuya, sino una interpretación común
del mundo, posibilita la solidaridad moral y social. La opinión común se va formando
constantemente cuando hablan unos con otros y desemboca en el silencio del
desconsenso y de lo evidente.
La vida social descansa en el presupuesto de que la conversación deshace el
bloqueo producido por el aferramiento a las propias opiniones. Además, de
generación en generación, se va cambiando el tipo de lenguaje, por lo que, el
lenguaje nuevo dificulta el entendimiento, pero en el proceso comunicativo produce
también una superación del obstáculo. Siempre ha habido cambios imperceptibles
en el uso y la vida del lenguaje, un nacer y morir de palabras y expresiones de moda;
y la observación de cambio lingüístico ha permitido conocer las épocas
especialmente críticas en su proceso de decadencia.

Hablando en el campo de la ciencia, por una parte, forja sus propios medios
lingüísticos para la fijación y el entendimiento comunicativo en el proceso de la
investigación. Por otra parte, la ciencia, utiliza un lenguaje que pretende llegar a la
conciencia pública y superar la legendaria ininteligibilidad de la ciencia.

El lenguaje es autónomo cuando nutre su realidad de una u otra visión del mundo
según las diversas culturas, como ocurre en las lenguas desarrolladas. La expresión
<uso lingüístico> evoca representaciones que están al margen de nuestra
experiencia lingüística del mundo. La expresión sugiere que tenemos guardas las
palabras en el bolsillo y echamos mano de ellas cuando las necesitamos, como si
el uso lingüístico estuviera al arbitrio de quien utiliza el lenguaje. El lenguaje no
depende de quien lo usa. La expresión <uso lingüístico> dice también, en realidad,
que el lenguaje se resiste al abuso. Es el lenguaje mismo el que prescribe lo que es
el uso lingüístico. El fenómeno expresa una exigencia del lenguaje no reducible a la
opinión subjetiva o individual.
El lenguaje consiste en que las palabras, pese a su significado concreto, no poseen
un sentido univoco, sino una gama semántica oscilante, y justamente esta oscilación
constituye el riesgo peculiar del habla. Cabe afirmar que el lenguaje apunta la
espacio abierto de su comunicación. Por lo tanto, el lenguaje, se desenvuelve en el
elemento de la <conversación>. El lenguaje posee una fuerza protectora y
ocultadora, de forma que lo acontecido en él queda sustraído a la reflexión y
permanece resguardado en cierto modo en el inconsciente.
El lenguaje es fundamental en la vida del hombre. Por lo que es necesario tener
presente los conocimientos adecuados para mantener una conversación, de modo
que sirva para el crecimiento de la persona, sociedad y mundo, en general. El
lenguaje sólo tiene su verdadera existencia en el hecho de que en él se representa
el mundo.
Nada existe excepto a través del idioma (Gadamer).