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CIUDADANO

JUEZ DISTRIBUIDOR DE PRIMERA INSTANCIA EN LO CIVIL DE LA


CIRCUNSCRIPCION JUDICIAL DEL ESTADO CARABOBO.
SU DESPACHO.-

Yo, NELSON ENRIQUE MELENDEZ VARGAS, venezolano, mayor de edad titular


de la cedula de Identidad Números V.-7.322.710, con domicilio procesal en la
Avenida Montes de Oca, Centro Comercial Don Francisco, local 8, Parroquia Catedral
del Municipio Valencia del Estado Carabobo, asistido en este acto por la
Abogado………………………, venezolana, mayor de edad, titular de la cédula de
identidad Nro. V-11.347.381, abogado en el libre ejercicio de la profesión, inscrita en
el Inpreabogado bajo el Nro. 78.908, con el debido respeto acudo ante su digna y
competente autoridad, en base al artículo 26 de la Constitución de la República
Bolivariana de Venezuela y de conformidad con los dispositivos contenidos en el
Código Civil Vigente a fin de interponer DEMANDA DE DIVORCIO SOLUCIÒN O
REMEDIO, contra la ciudadana KEMBERLY CAROLINA GALLARDO PEREIRA,
venezolana, mayor de edad, titular de la cedula de Identidad Números V.-11.083.705,
de este domicilio, en base a las siguientes consideraciones:

CAPITULO PRIMERO
DEL MATRIMONIO Y
DEL DOMICILIO CONYUGAL

En fecha quince (15) de Julio  del año 2011, contraje matrimonio civil con la
ciudadana KEMBERLY CAROLINA GALLARDO PEREIRA, venezolana, mayor de
edad, titular de la cedula de Identidad Números V.-11.083.705, por ante la Oficina de
Registro Civil de la Parroquia Sarare, Municipio Simón Planas, Estado Lara,
quedando anotado bajo el  Nº 56, en los libros de Matrimonio llevados por este
despacho del año 2011, tal y como se evidencia de Acta de Matrimonio, que
acompaño anexa  marcada con  la letra "A". Fijamos nuestro domicilio conyugal, La
Urbanización Prebo, Avenida Orinoco, Edificio Valles de Camoruco, Apto Nº 4-B,
Parroquia San José del Municipio Valencia del Estado Carabobo.

CAPITULO SEGUNDO
DE LOS HIJOS Y BIENES

Durante el Matrimonio no fueron procreados hijos, ni adquiridos ningún tipo de bienes


gananciales.

CAPITULO TERCERO
DE LOS HECHOS

Es el caso ciudadano Juez, que en lo que respecta, a los primeros años, el


matrimonio se desenvolvió normalmente, dentro de la más absoluta tranquilidad y
armonía de pareja, era una unión llena de comprensión, amor y ayuda mutua. Sin
embargo desde específicamente,  el día once (11) de octubre de 2016,  han surgido
Desavenencias que en un principio las consideré pasajeras, y me mantuve tolerante y
dispuesto a sobrellevar las mismas y restablecer la paz y la armonía que reino
durante los primeros cuatro años del matrimonio; lo cuan no fue así ya que dichas
desavenencias se han venido incrementando, a causa de la actitud asumida por mi
cónyuge, lo cual llevo a separarme, viviendo   cada uno, en domicilios diferentes y en
ciudades distintas, yo en Valencia y ella en la ciudad de Araure, Municipio Araure del
Estado Portuguesa, específicamente en la Calle 6, Casa N° 181 de la Urbanización
Vencedores de Araure del Municipio Araure del Estado Portuguesa frente a la
Universidad Yacambú, núcleo Portuguesa, interrumpiéndose la vida en común bajo
esas circunstancias.

En virtud de todo lo expuesto y dadas las razones esgrimidas el matrimonio que hube
con la ciudadana: lo cual se debe considerar para que prospere la presente demanda
de DIVORCIO, con fundamento en el artículo 185 del Código Civil, y de los artículos
138 y 139 ejusdem.

CAPITULO CUARTO
DEL DERECHO

Por todas las razones de hecho antes expuestas y por considerar en mi humilde
criterio y ha reserva de otro criterio mejor, que encuadra perfectamente en los
dispositivos legales que a continuación señalo:
1.- El Contenido del artículo 185 ordinales 2º y 3° del Código Civil Vigente.
2.- El Contenido del artículo 138, del Código Civil Vigente.
3.- El Contenido del artículo 139, del Código Civil Vigente
4.- El Contenido del artículo 26 de la CRBV.
5.- El Contenido del artículo 20 de la CRBV.
6.- El Contenido de la Sentencia N° 693 del 02 de junio de 2015 de la Sala
Constitucional.
7.- El Contenido de la Sentencia N° 107/2009 del 10 de febrero de 2009 de la Sala de
Casación Social.

Es por lo que ocurro, ante esta autoridad competente a su digno cargo a


DEMANDAR, como en efecto formalmente demando, por DIVORCIO a la ciudadana
KEMBERLY CAROLINA GALLARDO PEREIRA; anteriormente identificada; ya que
no existe posibilidad alguna de reconciliación, por estar separados de cuerpo; por
incumplimiento de las obligaciones de contribuir al cuido y mantenimiento del hogar
común y a las cargas y demás gastos matrimoniales, así como por la no satisfacción
de las necesidades, por las "Injurias Graves" que imposibilitan la vida en común.

En cuanto a esta causal del ordinal 3º del señalado artículo 185 del Código Civil, la
Doctrina ha señalado que debe entenderse como tres estados de hechos que
aisladamente constituyen violaciones del Status Matrimonial, las dos primeras
estados: excesos y sevicia, ponen en peligro o lesionan la integridad física del otro
cónyuge victima, y la "Injuria Grave", ponen en peligro la Esfera Moral, la personalidad
intrínseca del ofendido, integrada por la suya en forma tan estrecha que cualquier
lesión verbal en manera grave afecta la Integridad afectiva del cónyuge que tenga y
deba tener tal injuria como irrogada así mismo. (caso de mi representado).

Todo esto sostenido Mediante Sentencia N° 693 del 2 de junio de 2015 de la Sala
Constitucional, bajo la ponencia de la Magistrada Carmen Zuleta de Merchán, que
realizó una interpretación constitucionalizante del artículo 185 del Código Civil, donde
se estableció con carácter vinculante, que las causales de divorcio contenidas en
el artículo 185 del Código Civil son enunciativas y no taxativas, por lo cual
cualquiera de los cónyuges podrá demandar el divorcio por las causales previstas en
dicho artículo o por cualquier otra situación que estime impida la continuación de la
vida en común, en los términos señalados en la sentencia N° 446/2014, citada en el
fallo antes señalado en donde además se incluye el mutuo consentimiento.

En esta sentencia N° 446/2014 queda establecido que : “No debe ser el matrimonio
un vínculo que ate a los ciudadanos en represalia por su conducta, sino por el
común afecto; por tanto, las razones que haya podido tener un cónyuge para
proferir injurias contra el otro, sólo demuestran lo hondo de la ruptura y la
imposibilidad de una futura vida común . En estas circunstancias, en protección de
los hijos y de ambos cónyuges, la única solución posible es el divorcio”.

De tal manera, que no es el divorcio sino los hechos que lo demandan los que atentan
contra la familia. De suerte pues que no es manteniendo una unión matrimonial e
impidiendo el divorcio como se subsanan los conflictos familiares, y se persuade a las
parejas para la convivencia pacífica y el bienestar familiar.
En ese sentido, sin temor a equívocos puede asegurarse que el divorcio, como un
mecanismo jurídico válido para poner fin a una situación dañina familiarmente donde
se relajan los principios y valores fundamentales en la familia como son, la
solidaridad, el esfuerzo común y el respeto recíproco entre sus integrantes, como
causa de una situación conflictiva prolongada, cargada de insultos, de irrespeto, de
intolerancia y de humillaciones, sin canalizarse jurídicamente, a la que terminan
acostumbrándose sus miembros atenta más contra la familia, y el Divorcio representa
entonces el mecanismo jurídico válido para extinguir el vínculo matrimonial (artículo
184 del Código Civil), siendo ésta la solución que otorga el ordenamiento jurídico a los
cónyuges, o a uno de ellos, cuando éstos consideran que sus diferencias son
insalvables.

El ejercicio de la acción de divorcio involucra además varios derechos fundamentales,


el primero perteneciente a la categoría de los derechos referidos a la libertad del ser
humano, “que aseguran al individuo una vida exenta de coacción por parte de la
autoridad o los particulares, tanto en el orden moral como material” (ARELLANO
SILVA, 1953), es el derecho consagrado en el artículo 20 de la Constitución de la
República Bolivariana de Venezuela: “Toda persona tiene derecho al libre
desenvolvimiento de su personalidad, sin más limitaciones que las que derivan del
derecho de las demás y del orden público y social”.

Este derecho fundamental del ciudadano, consistente en el reconocimiento por parte


del Estado de la dignidad del ser humano, persigue el respeto de la autonomía de la
personalidad; de su individualidad; de la potestad de cada individuo de la especie
humana de decidir en libertad y conforme a sus propias creencias, gustos y valores,
garantizando así su autodeterminación frente al Estado mismo y frente a otros
individuos, con la única limitación que es el respeto a las demás personas, y el orden
público y social.

El artículo 26 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela,


señala que: “Toda persona tiene derecho de acceso a los órganos de administración
de justicia para hacer valer sus derechos e intereses, incluso los colectivos o difusos,
a la tutela efectiva de los mismos y a obtener con prontitud la decisión
correspondiente”; y de forma concatenada, con el señalado articulo 20, dejan
establecido que negar la posibilidad a un individuo de acudir a los órganos
jurisdiccionales para encontrar solución a un conflicto parece confiscar al Derecho su
función de ordenador de la conducta humana y un medio de resolución de conflictos.

De tal modo que el ordenamiento jurídico confiere al titular de un derecho subjetivo la


posibilidad de defenderlo, en tanto y en cuanto posea un interés en hacerlo (artículo
16 del Código de Procedimiento Civil), con lo cual el ciudadano puede acceder a los
órganos de administración de justicia para obtener una sentencia que satisfaga su
pretensión.

Siendo el caso que de las normas citadas respecto del divorcio se desprende que se
desconoce un derecho humano, se desconoce el interés y se conculca el derecho de
acceso a la jurisdicción, como expresiones del derecho a la tutela judicial efectiva,
cuando la acción para demandar la resolución del vínculo matrimonial está limitada y
puede incluso resultar denegada en derecho. Ciertamente, cuando se determinan
previamente y se encasillan como causales “únicas” para demandar el divorcio,
aquellas previamente descritas por el Legislador, y se niega al cónyuge exponer y
sostener ante los órganos jurisdiccionales un motivo distinto a los enumerados por la
ley para disolver el vínculo conyugal que voluntariamente creó se desconoce el
derecho a obtener una tutela judicial efectiva, tomándose en cuenta los diferentes
documentos con mérito probatorio que evidentemente existe entre los cónyuges una
separación fáctica, lo que se traduce en una falta en el cumplimiento del deber de
convivencia que impone el matrimonio, al punto que mi representado y su cónyuge,
como pareja se han distanciado y separado primero de habitación y luego de
residencia sin que hasta el momento exista cohabitación, aunado a ello, ambos
cónyuges han protagonizando permanentemente pugnas, y discusiones, en forma
pública en presencia de los empleados, familiares y amigos, tornándose la relación de
pareja verdaderamente hostil, situación que no les permite comprenderse y mucho
menos cohabitar y compartir la vida en común; todo este escenario que afrontan está
evidenciado en todo el acervo probatorio.

CAPITULO QUINTO
DE LAS PRUEBAS

De conformidad con los artículo 1354 del Código Civil Venezolano y del Artículo 506
del Código de Procedimiento Civil, que consagra el Principio de la Carga de la prueba,
según el cual las partes tienen que demostrar sus respectivas afirmaciones de hecho,
correspondiéndole a esta representación como parte actora los hechos constitutivos
en que fundamento la pretensión, que generan un derecho a favor de mi
representado, procedo a presentar y/o solicitar las presentes pruebas que evidencia
que efectivamente la presente demanda encuadra dentro de la tesis del divorcio
solución acogida por del tribunal supremo de justicia, por la sala de casación social
en sentencia, dictada el 10 de febrero de 2009, con ponencia del Magistrado Dr. Luis
Eduardo Franceschi Gutiérrez, y en sentencia nº 107/2009, dictada el 26 de julio de
2001,

DE LA PRUEBA DOCUMENTAL
1.- Acta de Matrimonio que establece el vinculo matrimonial y donde consta que el
matrimonio fue celebrado por ante la Primera Autoridad Civil de la Parroquia Sarare,
Municipio Simón Planas, Estado Lara, en el año 2011, la cual acompaño al presente
escrito marcada con la letra “A”.
2.- Constancia de Residencia emitida por la Autoridad Civil competente, a fin de
demostrar mi domicilio, desde el momento que ocurrió la separaciòn.la cual
acompaño al presente escrito marcada con la letra “B”.

DE LA PRUEBA TESTIMONIAL
De conformidad con lo establecido en los artículos 607 y 449 del Código de
Procedimiento Civil, como norma solicito sea practicada la prueba de evacuación de
los testigos que en su oportunidad procesal y que demuestran que efectivamente la
ruptura y deterioro de la relación entre mi representado y su cónyuge.

CAPITULO SEXTO
DE LAS CONCLUSIONES

De todo lo antes expuesto, se infiere ciudadano y honorable Juez, lo siguiente: A.-


Que existe un vinculo matrimonial, entre la persona de mi representado ciudadano
NELSON ENRIQUE MELENDEZ VARGAS y la ciudadana KEMBERLY CAROLINA
GALLARDO PEREIRA, supra señalada, como se evidencia de la copia certificada del
Acta de Matrimonio, que adjunto marcada con la letra "A", B.- que después de la
celebración del matrimonio, establecimos de amistoso y mutuo acuerdo el domicilio
conyugal en La Urbanización Prebo, Avenida Orinoco, Edificio Valles de Camoruco,
Apto Nº 4-B, Parroquia San José del Municipio Valencia del Estado Carabobo. C.-
Que tal y como se evidencia de Constancia de Residencia anexa a la presente
marcada con la letra “B”, mantengo mi domicilio en otra dirección, D.- Que durante
nuestro matrimonio no procreamos ningún hijo ni ningún tipo de bienes.

CAPITULO SEPTIMO
DEL DOMICILIO PROCESAL
CITACION POR COMISION

De conformidad con lo establecido en el artículo 174 del Código de Procedimiento


Civil Venezolano Vigente, señalo o indico como domicilio procesal y el de mi
abogada asistente el siguiente: en Avenida Montes de Oca, Centro Comercial Don
Francisco, local 8, Parroquia Catedral del Municipio Valencia del Estado
Carabobo; el domicilio procesal para la demandada, donde solicito sea citada
personalmente, como formalidad necesaria, para la validez del presente proceso y de
conformidad con el artículo 218, 227 y 235 del Código de Procedimiento Civil se
comisione al Tribunal Tercero de Municipio Ordinario y Ejecutor de Medidas de los
Municipios Páez y Araure del Segundo Circuito de la Circunscripción Judicial del
Estado Portuguesa, , en la Calle 6, Casa N° 181 de la Urbanización Vencedores de
Araure del Municipio Araure del Estado Portuguesa frente a la Universidad Yacambú,
núcleo Portuguesa, solicitando consecuencialmente a usted, se sirva expedir copia
certificada del libelo de la demanda, del auto de admisión y de la orden de
comparecencia de la demandada.

Finalmente solicitamos que la misma sea admitida, sustanciada y declarada con lugar
conforme a Derecho. En la ciudad de Valencia, Estado Carabobo, a la fecha de su
presentación.-

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