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Los escritos irreverentes de Mark Twain (1835-1910)

Cartas de Satán desde la tierra


Los apuntes de la familia de Adán
Cartas desde el cielo

«Daré a cada individuo, con grados y matices, las diversas cualidades morales distribuidas con
una sola característica distintiva entre el mundo animal: valor, cobardía, ferocidad,
mansedumbre, hermosura, justicia, astucia, alevosía, magnanimidad, crueldad, malicia, lujuria,
misericordia, piedad, pureza, egoísmo, amabilidad, honor, amor, odio, vileza, nobleza, lealtad,
falsedad, veracidad, deshonestidad… Cada ser humano estará dotado de todas esas
cualidades, y constituirá n su naturaleza».
Cartas de Satán desde la tierra.

«Resulta verdaderamente difícil comprender la mentalidad del Dios de la biblia, al estar su


confusió n tan llena de contradicciones, inestabilidades desvaídas y firmezas férreas; infantiles
dogmas abstractos basados en palabras y endemoniados dogmas concretos basados en
hechos; y amabilidades fugaces relegadas ante las maldades permanentes».
Cartas de Satán desde la tierra.

«Es impresionante el estudio minucioso y completo que el creador dedica a la insigne labor de
hacer miserable a un ser humano».
Cartas de Satán desde la tierra.

«Si la vida no era un don valioso, la muerte en cambio sí lo era. La vida era un delirio febril de
alegrías amargadas por la tristeza y placeres envenenados por el dolor. Más que un sueño era un
turbulento ensueño de gozos espasmódicos y fugaces. Éxtasis triunfales y exultaciones felices
entremezcladas con interminables desdichas, padecimientos, amenazas, horrores, desengaños,
fracasos, afrentas y angustias, es decir, la mayor maldición imaginable por el ingenio divino. Pero la
muerte, ¡ay!, la muerte era dulce, apacible y cordial. La muerte aliviaba los espíritus lacerados y los
corazones rotos con el reposo y el olvido».
Cartas de Satán desde la tierra.

«Toda época de la historia humana está teñida de sangre, atormentada por el odio y salpicada de
crueldad».
Cartas de Satán desde la tierra.

«Las bienaventuranzas y los capítulos citados del Libro de los Números y el Deuteronomio deberían
leerse siempre juntos en misa. Así los fieles se harían una idea cabal de cómo es Nuestro Padre
Celestial».
Cartas de Satán desde la tierra.