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Cartomancia con la baraja

española. Manual de
interpretación

Juan Antonio R. B.
CONTENIDOS

Capítulo 1 ¿Qué es la Cartomancia?

Capítulo 2 Ritual para iniciar la lectura de cartas

Capítulo 3 Sistemas de tirada y disposición de cartas

Capítulo 4 Simbología general de la baraja española

Capítulo 5 Significado y valor de las cartas por sí solas

Capítulo 6 Significado de los ases de la baraja

Capítulo 7 Significado de las sotas, caballos y reyes de la baraja

Capítulo 8 Significado de las cartas cuando salen al revés

Capítulo 9 Secretos fundamentales a la hora de echar las cartas

Capítulo 10 Conclusiones
AGRADECIMIENTOS

Gracias a (por orden alfabético):


Andrés García , Gabriel Fernández, María del Carmen, Xavier
Serra,
por compartir vuestro conocimiento y aportar los datos necesarios
para la realización de este libro.
CAPÍTULO 1

--- ¿QUÉ ES LA CARTOMANCIA? ---

Es un modo de adivinación por las cartas, cuyo conocimiento en


Europa parece originarse a partir del siglo XVI, si bien algunos
estudiosos sitúan su origen en el Antiguo Egipto. De ahí que los
naipes del Tarot hayan sido a veces como las figuras del ‘Libro de
Thot’. Su gran desarrollo posterior se debe, sin embargo, a un
famoso peluquero francés de finales del siglo XVIII, llamado
Etteila, que popularizó un método interpretativo.

Pocas ciencias adivinatorias han sido tan difundidas y practicadas


como la Cartomancia. En sus diferentes variantes, es actualmente
uno de los procedimientos más empleados por los adivinos
profesionales de Europa Occidental y de América. Más simple y
más popular que la astrología, permite más libertad a la
imaginación.

En cuanto a la baraja española, que viene a despertar mayor


interés cada día, nos dedicaremos a fondo en las páginas de este
manual, de forma que compongan todo un tratado a través del
cual no sólo nos iniciemos sino que podamos desarrollarlo
íntegramente, conscientes de que será suficiente para que
podamos usarla como arma para la adivinación, pese a su gran
complejidad, sin olvidar la importancia que tiene para todo
sistema el estudio y la intuición, de quien quiera dedicarse
profesionalmente a la interpretación de las cartas.
CAPÍTULO 2

--- RITUAL PARA INICIAR LA LECTURA DE CARTAS ---

Velocidad, intuición, capacidad de reacción, memoria poderosa.


Estos son los requisitos a los cuales cualquier iniciado de la
cartomancia debe aspirar. Con tiempo y dedicación, estos
objetivos sin duda serán alcanzados.
El cartomántico ha de ser persona de fácil memoria y capacidad
para el trabajo, que deberá mostrar una fe ciega en su arte,
estudiando detenidamente el significado de todas y cada una de
las cartas de la baraja, de sus posibles combinaciones y
significados.
En cualquier caso y circunstancia, como condición previa y
garantía de una buena tirada, con anterioridad a cualquier
interpretación o estudio de la baraja, debemos observar
escrupulosamente los requisitos que a continuación siguen: 1. Con
la baraja encima de la mesa, pero sin tocarla, preguntaremos al
consultante estas cuatro cuestiones: edad, profesión, estado civil y
estado general de salud.
Esta información en apariencia banal, resultará indispensable
para conocer con exactitud el significado de algunas cartas que
en ocasiones se presentarán oscuras o muy vagas.

2. A continuación, tomaremos la baraja con la mano izquierda y


la ordenaremos por palos y números del modo que sigue: Oros,
Copas, Espadas y Bastos. Y dentro de cada palo del As al Rey.

3. Ya ordenadas en un solo mazo, las colocaremos boca abajo


sobre la mesa, en el centro. Seguidamente el consultante debe
cortarlas tres veces; para cortar las cartas, se hace con la mano
izquierda y se corta dos veces, es decir, primero se sueltan unas
pocas en un primer montón y luego el resto en un segundo
montón, de tal modo que deben quedar 3 montones sobre la
mesa, que se vuelven a juntar.

4. Después tomaremos de nuevo las cartas con la mano izquierda


y barajaremos abundantemente con la mano derecha, sin dejar
de mirar al consultante, en silencio.
La importancia de barajar de este modo las cartas radica en la
necesidad de imprimir en ellas, y tras las del consultante que
previamente las ha cortado, nuestras propias vibraciones
personales, a la vez que libramos a la baraja de cualquier otra
posible influencia latente o previa.

5. Acto seguido, colocaremos la baraja en el lado izquierdo de la


mesa, sobre el tapete, desplegándola (mientras no se diga lo
contrario) de izquierda a derecha, como si de un gran abanico se
tratase. De igual modo y a la inversa, debemos recogerlas
cuando al finalizar la sesión hayan quedado así dispuestas.

-En el caso de que las cartas hayan de distribuirse por montones,


como más adelante se verá, las sacaremos por encima de la
baraja y las colocaremos boca abajo sobre la mesa (salvo
aquellos casos en que se indique lo contrario), volviendo
igualmente a colocarlas luego montón por montón.

-Nunca debemos retirar ningún montón de la mesa, ni mezclarlo


con cartas sobrantes hasta que la sesión se dé por concluida.
Si cometemos este grave fallo, bastante común entre los
principiantes, es muy posible que la exposición haya perdido
entonces todo su valor premonitorio.
Esta situación obligará a comenzar de nuevo y a repetir frente al
consultante todo el trabajo.

-Trabajaremos sobre una mesa de madera orientada (siempre que


esto sea posible) hacia el sur, preferentemente de pino y cubierta
con un tapete de color rojo, negro o verde. Desecharemos el
plástico y los materiales sintéticos, y en el tapete, los colores azul,
amarillo o blanco. Este último no debe ser utilizado en ningún
caso y bajo ningún concepto.

-Guardaremos las cartas en un lugar cerrado y oscuro, a ser


posible a un nivel más alto que el de la mesa, a salvo de curiosos
e inoportunos. Los auténticos expertos y profesionales se
confeccionan «personalmente» una bolsita de seda, de color
negro, en la que cuidadosamente ocultan sus cartas después de
cada sesión.

-Aprenderemos y estudiaremos con detenimiento cada significado,


cada carta y cada forma.
-Seremos honestos con nosotros mismos y con los demás,
comprenderemos nuestros propios límites. Aprenderemos a decir
que no sabemos, cuando llegue el momento en que sea preciso.

-Nunca nos precipitaremos; reflexionaremos, tomaremos nuestro


tiempo y finalmente contestaremos.

-Nunca prestaremos a nadie nuestras cartas.

-Nunca jugaremos con ellas jamás, bajo ningún concepto.

Consejos:
Las primeras veces o si no tenemos tiempo en un momento
determinado, sacaremos una fotografía de la tirada para
analízala más tarde con calma y detenimiento.
Si es necesario, le pediremos a familiares o amigos que nos dejen
tirar las cartas con ellos. Como ya conocemos su vida o parte de
ella, nos será mucho más fácil comprender e interpretar la
mecánica de las predicciones.
CAPÍTULO 3

--- SISTEMAS DE TIRADA Y DISPOSICIÓN DE CARTAS ---

Ante todo, se recomienda que para tirar las cartas hay que estar
poseído de un ánimo firme, a la vez que convencidos de la
eficacia de la adivinación. Igualmente se recomienda que la mesa
donde se tiren las cartas, sea de pino mejor que de otra madera y
que el recinto, reúna todas las condiciones para reunir un
ambiente relajado, incluso con la adecuada utilización de
incienso o velas, y una preparación anterior a base de plegarías
y de una óptima concentración.
Vamos a hacer ya una revisión a los diferentes métodos
reconocidos, con sus interpretaciones y particularidades:
-El Método del Abanico-

Empezamos con este sencillo pero atractivo sistema llamado del


abanico. Como siempre, iniciaremos la lectura tal y como se ha
descrito en los apartados 1 al 5, del capítulo anterior. A
continuación, haremos que el consultante escoja una carta con la
mano izquierda; esta será la carta del consultante, la cual
ocupará la posición número 1. Sacaremos luego al azar (y
siempre con la mano izquierda) siete cartas, qué ocuparán las
posiciones que indica la imagen adjunta.
Las cartas 2, 5 y 6 indican el futuro inmediato. La 4 y la 8
señalan acontecimientos pasados. La 3 y 7, por último,
simbolizan la sorpresa, es decir, el acontecimiento que no se
espera.
-El Método de la Cruz Mística-

Identificaremos al consultante y separaremos su carta del mazo de


cartas.
Procederemos a iniciar la lectura tal y como se ha descrito en los
apartados 1 al 5, del capítulo anterior. A continuación, el
consultante, con la mano izquierda, debe escoger 12 cartas
(siempre boca abajo), colocándolas por estricto orden de
selección. Introduciremos ahora, aleatoriamente, su carta entre las
escogidas.
Voltearemos las cartas y las colocaremos en la forma de una cruz
simétrica, siguiendo el orden que se muestra en la imagen. La
línea vertical muestra la situación presente, la horizontal refleja los
acontecimientos que influirán en dicha situación.
Prestaremos especial atención, en la posición de la carta de
identificación. Si se encuentra en la línea vertical, esto quiere
decir que las circunstancias personales que envuelven al
consultante se proyectan excesivamente sobre su entorno,
impidiéndole cualquier tipo de control sobre el mismo. Si se
encuentra sobre la línea horizontal, la situación será la contraria.
No obstante, para poder asegurar al consultante que sus
problemas se solucionarán en breve, lo ideal sería que su figura
apareciese cerca del centro.
En todo caso, el análisis deberá partir siempre desde su figura.
-El Método de la Estrella-

Como siempre, iniciaremos la lectura tal y como se ha descrito en


los apartados 1 al 5, del capítulo anterior. Después de eso,
haremos que el consultante escoja una carta con la mano
izquierda; esta será la carta del consultante, la cual situaremos en
el centro del tapete. A continuación, haremos sacar al consultante
(siempre con la mano izquierda) cuatro cartas al azar, que iremos
situando, sin darles la vuelta, tal y como se muestra en la figura,
alrededor de la carta dominante.
Una vez hecho esto, volvemos a la primera carta, que simboliza
el espíritu o pensamiento del consultante, y vemos cual es el
significado propio de esa carta. Pasaremos luego a la segunda
carta, que significa el futuro inmediato, y estudiemos su
significado. Actuaremos del mismo modo con la tercera carta, que
predice el futuro a largo plazo, y con la carta cuarta, llamada
también de la sorpresa, porque anuncia un suceso inesperado.
A partir de estos momentos disponemos de cuatro oráculos
diferentes (uno en cada carta), que se refieren directamente al
consultante. Pero, para que el examen de la estrella sea completo,
será conveniente examinar también si existen cartas del mismo
palo o del mismo valor, si aparecen derechas o invertidas,
estudiando la significación particular de las cartas segunda y
tercera, según estén a la derecha o a la izquierda de la carta
consultante, etcétera. Consultado todo ello, debemos agrupar
todos los significados y sin dejar volar la imaginación, es decir,
ciñéndonos al significado de los naipes, llegaremos a las
conclusiones que ellos comportan y anuncian.
-El Método de la Herradura de la Fortuna-

Implantada en Francia por gitanos centroeuropeos, se trata de un


método simple y efectivo para la lectura de cuestiones y
problemas específicos, cambios de trabajo, domicilio, cuestiones
económicas...
Tras el ritual descrito en los apartados 1 al 5, del capítulo
anterior, se seleccionan por el consultante (siempre con la mano
izquierda), siete cartas que se van extendiendo y descubriendo de
izquierda a derecha en forma de herradura. No es necesaria en
este caso la figura de identificación.
La primera carta representa influencias o situaciones pasadas que
han contribuido a generar la situación actual. La segunda carta
revela las alternativas existentes. La tercera hace referencia a la
estabilidad o inestabilidad futura. La cuarta carta muestra
influencias y acontecimientos negativos. La quinta, obstáculos de
difícil superación. La sexta, cuestiones relacionadas de un modo u
otro con la amistad. Y la séptima nos muestra el desenlace final
de la cuestión o del problema.
-El Método de la Pirámide-

Se trata de otro antiquísimo método que proviene de Egipto, y


que quizá por este motivo, esconde una especial particularidad.
Cuanto más se medita sobre sus mensajes mayor es el fruto
adivinatorio que ofrece, por mucho que se insista. Resulta
apropiado para cualquier tipo de lectura. Tampoco requiere
figura de representación.
Con el ritual previsto como en todo caso, haremos seleccionar por
el consultante, diez cartas que situaremos boca abajo en forma de
pirámide, tal y como se muestra en la imagen.
La carta de la cima representa el origen y las características
generales del problema. La segunda línea nos muestra las
posibles acciones a elegir. La tercera línea nos muestra las fuerzas
opuestas a la solución. La cuarta línea o base de la pirámide nos
muestra todo lo relativo a la solución más aconsejable.
-El Método de la Gran Pirámide-

Al igual que el anterior, este método de tirar las cartas es oriundo


de Egipto. Tiene una mecánica diferente, la cual procederemos a
explicar.
Para hacer la gran pirámide es preciso tener dos barajas de
cuarenta y ocho cartas cada una; las mezclaremos bien, como
siempre, sujetando el mazo con la mano izquierda.
Separadamente, haremos contar por el consultante ambos mazos.
Pondremos una baraja a la derecha, otra a la izquierda e iremos
sacando cartas hasta el número quince de ellas, a saber, del
primer mazo de cartas una, del segundo dos, etcétera, y se van
extendiendo y leyendo su significado sobre la marcha.

Por ejemplo: Un hombre moreno, con deseos de amor, es causa


del gran sufrimiento de una joven morena, que vive celosa por el
amor de un hombre rubio; dicha joven tiene una falsa amiga que
por sus palabras, puede hacer imposible el amor entre ella y el
hombre moreno; una chica rubia, amiga de la joven morena,
puede impedir que la falsa amiga haga imposible el amor, entre
el hombre moreno y la joven morena.

Así, se forma la gran pirámide y así se lee el significado de las


figuras. Por su sencillez, nos será fácil indagar las alegrías y
prosperidades que deparan a nuestros consultantes.

En la gran pirámide, podremos repetir la operación hasta cinco


veces, en caso de que la tirada no nos revele todo lo que el
consultante necesita saber, no olvidando de hacer todo lo que
acabamos de mencionar.
CAPÍTULO 4

--- SIMBOLOGÍA GENERAL DE LA BARAJA ESPAÑOLA ---

-Los 4 palos -

Aunque sea por muchos desconocido, también la baraja


española, al igual que la baraja de tarot, permite hacer diversas
combinaciones que acaban siendo muy útiles para la predicción y
la adivinación. Naturalmente, se exige un gran conocimiento de
los simbolismos y un suficiente dominio de las mismas para lograr
verdaderos resultados.
Sólo a modo de orientación, puesto que profundizaremos en el
conocimiento y valor de cada una de las cartas, así como su
propia simbología y significado, ofrecemos aquí lo que
representan cada uno de los diferentes palos, que como bien se
sabe, son cuatro, oros, copas, espadas, y bastos.

Los oros: Tienen relación directa con los intereses económicos,


con el dinero, la compra, la venta, la ambición, el comercio en
general; también aluden a veces a la pasión, al interés propio o
de los demás; incluso pueden simbolizar pasiones negativas,
como el odio o el resentimiento.
Las copas: Simbolizan la felicidad, las ganas de vivir y la
alegría; todo cuanto tiene que ver con la comodidad y la
instalación, con la armonía y el hogar, con la amistad y con el
amor. Su relación no es ajena tampoco a los excesos y al
desenfreno, a los apetitos desordenados.

Las espadas: Fundamentalmente, vienen a simbolizar la ley y la


justicia; pero también se relacionan con los celos, con el poder,
con el dolor y la agresión, con la combatividad, e incluso, la
traición.

Los bastos: Representan el vigor, la firmeza y la voluntad, por


encima de todo. Pero también representan la paz, el orden y el
trabajo. Antiguamente se relacionaban con la agricultura y las
buenas cosechas, por tanto no está ajena la prosperidad. Del
mismo modo, tienen relación con la sensualidad y la convivencia
entre personas que se aman.

Naturalmente hay que saber que los palos de la baraja española


representan una u otra cosa, según el orden en que aparezcan. Y
dentro del mismo palo, son las figuras las que ejercen una
influencia y determinación mayor.
Los reyes, por ejemplo, siempre representan al hombre, sea
guapo o feo, bueno o malo, rico o pobre, rubio o moreno,
también según el orden en que aparezcan.
Los caballos se refieren a viajeros, personas ausentes, o bien
mensajeros; muchas veces hacen alusión a fugitivos o a
perseguidores y también a noticias por llegar o novias por casar.
Las sotas son la personificación más clara de la mujer, humilde o
altiva, coqueta o virtuosa, guapa o fea, fría o sensual, del mismo
modo en función al orden en que haga su aparición.
El conocimiento de ese rico y amplio lenguaje relacionado con la
baraja española, es del máximo interés y permite innumerables
posibilidades de adivinación que iremos conociendo en estas
páginas, poco a poco y detallando individualmente los detalles de
cada una de las cartas.
CAPÍTULO 5

--- SIGNIFICADO Y VALOR DE LAS CARTAS POR SÍ


SOLAS ---

Proseguimos con la significación de las cartas de la baraja


española, a fin de que vayamos teniendo conocimiento de cómo
usarlas con éxito ante cualquier deseo de predicción. No hay que
olvidar la importancia de manejar todos estos datos con suficiente
fluidez, adecuando incluso sus conclusiones a nuestra propia
experiencia, según la casuística que vayamos conociendo y
contrastando.

El significado de algunas cartas por sí mismas, es el siguiente:

El as de oros: Buena estrella, dinero seguro,


ventura, buena suerte, felicidad, riqueza, hora oportuna, justicia,
salud, encanto.
El as de copas: Casar, envite, pasión, amor,
encanto, dulzura, embriaguez, deleite, clausura, amabilidad;
según y cómo salga.

El as de espadas: Pena, perfidia, envidia, celos,


sentimiento, pasión, mala lengua, calumnia, disgusto.

El as de bastos: Firmeza, desenfreno, asunto


amoroso, dureza, mal trato, buena cosecha, poderío, gloria;
según las cartas que le acompañen.
El dos de oros: Recibo, pleito, cobranza, interés,
caudal, letra de cambio, papel moneda, dinero, negocio,
avaricia.

El dos de copas: Pensamiento amoroso, buena


intención, ternura materna, amor de esposa, cariño, buena idea,
seguridad.

El dos de espadas: Carta, noticia, saber de alguna


persona, encuentro, llegada, viaje, periódico, escrito, causa,
libro, nota.
El dos de bastos: Cama, cuna, enfermedad,
muerte, dolencia, aflicción, tristeza, funeral, peligro, engaño.

El tres de oros: Buena estrella, felicidad cumplida,


ventura.

El tres de copas: Embarazo, obstáculo, embargo,


importunidad, valla, interrupción, entorpecimiento, dilación,
inseguridad, defecto.

El tres de espadas: Justificación, justicia, buena


sentencia, rectitud; algunas veces perfidia y dolor.

El tres de bastos: Amistad, casamiento, unión,


concordia, reconciliación, parentesco, hermano, esposa,
ligamento, reunión.

El cuatro de oros: Empresa, determinación,


negociación; intención, requerimiento, efectuación, proposición
de negocio.

El cuatro de copas: Triunfo amoroso, seguridad de


amor, intención amorosa, palabras amorosas, pensamientos
amorosos, intenciones de amar.
El cuatro de espadas: Acerbo, duro, difícil,
implacable, duradero, sufrimiento, celos, malas intenciones,
guerra, honor de la guerra, espionaje, heridas por arma blanca.

El cuatro de bastos: Fin, sello, cumplimiento,


firmeza, constancia, seguridad, hombría de bien, oportunidad, fin
de sufrimiento.

El cinco de oros: Ganancia, buen éxito, buena


empresa, buena suerte.
El cinco de copas: Convite, boda, bautizo, fonda,
comida o cena, víveres, comestibles, y algunas veces amorosos
pensamientos, buena vida.

El cinco de espadas: Sufrimientos ideales, tristezas


ocultas, afanes y disgustos.

El cinco de bastos: Camino, cobranza, pasos,


indagación, deseos de adquirir noticias, en camino, por el
camino.
El seis de oros: Bolsa, bolsillo, abogado, cobranza,
jugada, firma, satisfacción de dinero, buen augurio.

El seis de copas: Ternura excesiva, gran pasión,


amor indomable, firmeza en amor, amor duradero sin freno, furor
amoroso.

El seis de espadas: Sin pensar, de improviso, al


acto, pronto, al momento, y algunas veces dolor y, disgusto
causado por noticias recibidas.
El seis de bastos: Viaje, embarcación, locomoción,
caballería, coche, viento, ensañamiento.

El siete de oros: Lotería, juego, sorteo, jugada,


sorpresa, prepararse a la suerte, disponerse a la suerte buena o
mala.

El siete de copas: En puerta, preparación a lo


bueno, disposición buena, efectos seguros.

El siete de espadas: Porvenir, tiempo, largos


sufrimientos, penas terribles, dolores inmensos, terrible agonía.

El siete de bastos: Agricultura, cosecha, sementera,


trigo, pan, provecho, plantación, flores, ramos (gloria, muchas
veces).

El ocho de oros: Casi lo mismo que el siete: suerte,


porvenir, ganancias, poder, grandeza, etc.

El ocho de copas: Casamiento, cohabitación,


permanencia, fijeza.
El ocho de espadas: Justicia, legalidad, notario,
seguridad, integridad, honradez.

El ocho de bastos: Caminos, paseos, instigaciones,


persuasiones, buenos consejos, arrepentimiento, firmeza de idea.

El nueve de oros: Completo, entero, justo, todo,


conjunto, gran caudal.

El nueve de copas: Amor inocente, cariño filial o


maternal, pensamientos buenos y tranquilos.
El nueve de espadas: Seguridad, rectitud,
constancia, efecto, insobornable, hombre recto.

El nueve de bastos: Prosperidad, buen porvenir,


buen éxito, buen camino, buen acierto y buen criterio.

La sota de oros: Mujer de buen color, rica o rubia.

La sota de copas: Mujer de buen color, alegre.


La sota de espadas: Mujer firme en el amor o
celosa.

La sota de bastos: Mujer morena, virtuosa.

El caballo de oros: Ausente, rico.

El caballo de copas: Emprendedor, hombre dado


al libertinaje.
El caballo de espadas: Militar, ausente.

El caballo de bastos: Viajero, moreno.

El rey de oros: Hombre rubio, rico y espléndido

El rey de copas: Hombre de buen color, libertino,


dado al amor.
El rey de espadas: Hombre militar, relacionado
con la justicia o que imparte justicia.

El rey de bastos: Hombre moreno, firme y generoso


CAPÍTULO 6

--- SIGNIFICADO DE LOS ASES DE LA BARAJA ---

A lo ya conocido sobre el arte de la adivinación a través de la


cartomancia, hemos de seguir añadiendo una serie de secretos
que nos serán muy útiles para una mejor y más perfecta
interpretación. Ya hemos dicho en algún punto que unas cartas
condicionan a otras, o las determinan. Y precisamente los ases
tienen esa influencia, lo mismo que la reciben. Un as precedido o
seguido de una determinada carta puede tener un valor diferente.
Es muy conveniente, por tanto, que tengamos en cuenta esta
referencia, a la que todavía añadiremos otras circunstancias en
páginas posteriores. Por el momento, este es el significado de los

ases en los cuatro palos de la baraja: El as de oros.

El as de oros tiene diferentes significados, según vaya precedido,


como puede entenderse, de otras cartas secundarias.
Con los doses: Precedido del dos de
oros, recibo de dinero; del dos de copas, proposición de
casamiento; del dos de espadas, sufrir para lograr; del dos de
bastos, llegada de un pariente rico.

Con los tres: Precedido del tres de oros,


buena estrella; del tres de copas, parto feliz; del tres de espadas,
justificación de la inocencia, o calumnia destruida; del tres de
bastos, logro de un deseo por medio de la amistad.

Con los cuatros: Precedido del cuatro


de oros, concesión de honor; del cuatro de copas, triunfo
amoroso; del cuatro de espadas, honor por la guerra; del cuatro
de bastos, fin de una enfermedad.

Con los cincos: Precedido del cinco de


oros, gran ganancia; del cinco de copas, ganancia por medio de
un convite; del cinco de espadas, sufrimiento provechoso; del
cinco de bastos, herencia por cobrar.
Con los seis: Precedido del seis de
oros, denota jugada de bolsa; del seis de copas, amor de interés;
del seis de espadas, cobranza inesperada; del seis de bastos,
viaje próspero.

Con los sietes: Precedido del siete de


oros, suerte por medio de la lotería; del siete de copas, negocio
en puertas; del siete de espadas, glorioso porvenir; del siete de
bastos, buena cosecha.

Con los ochos: Precedido del ocho de


oros, denota suerte inesperada; del ocho de copas, casamiento
por interés; del ocho de espadas, triunfo por medio de la justicia;
del ocho de bastos, caminar para la suerte.

Con los nueves: Precedido o seguido


del nueve de oros, denota suerte completa; precedido del nueve
de copas, amar con buena suerte; del nueve de espadas, pleito
ganado; del nueve de bastos, propiedad floreciente.
El as de copas.

Precedido del dos de copas: Significa la casa


donde sucede y ocurre lo que se pretende indagar.

Dos de espadas, as de copas, sota de


bastos: Visita en casa de una mujer morena.

Dos de espadas, as de copas, caballo


de oros: Llegada de un largo viaje de un hombre rico.

Dos de espadas, as de copas, rey de


espadas: Visita en casa de un hombre de justicia.
Dos de espadas, as de copas, rey de
bastos: Visita en casa de un hombre moreno.

Dos de bastos, as de copas, sota de


copas: Noticias de una mujer que está enferma, parienta, esposa
o amante de la casa.

Dos de bastos, as de copas, rey de


oros: Enfermedad o muerte de un hombre rico pariente de la
casa.

Dos de bastos, as de copas, rey de


espadas: Noticias de enfermedad de un esposo, amigo o
pariente de la casa.

Precedido del tres de espadas: Desunión o riña en


casa.
Tres de espadas, as de copas, tres de
bastos: Riña en casa de dos amigos.

Tres de espadas, as de copas, cinco de


oros: Riña en casa por una mujer rubia ausente de ella.

Tres de espadas, as de copas, sota de


copas: Riña en casa por una mujer celosa.

Tres de espadas, as de copas, sota de


bastos: Desunión o riña en casa por una mujer morena.

Precedido de la sota de copas: En casa de una


mujer rubia.

Sota de copas, as de copas, dos de


espadas: Visita en casa de una mujer rubia.

Sota de espadas, as de copas, tres de


copas: Mujer celosa en casa.

Caballo de copas, as de copas, dos de


espadas: Llegada a casa de un hombre enamorado.

Rey de oros, as de copas, dos de


espadas: Visita en casa de un hombre rico.

Rey de copas, as de copas, dos de


espadas: Visita de un hombre libertino.

Tres de espadas, tres de bastos,


sota de oros, as de copas: Riña de dos amigos en casa de
una mujer rica o por una mujer rica.
El as de espadas.

As de espadas, dos de oros, as de


copas: Mala lengua en casa.

As de espadas, dos de copas, tres de


bastos: Desengaño al efectuar un casamiento.

As de espadas, dos de espadas y tres


de copas: Disgusto cruel al recibo de una carta.

As de espadas, tres de bastos, seis


de copas, sota de copas: Venganza de un amigo por una
mujer rubia.
Seguido del nueve de espadas: Dolor inesperado.

As de espadas, rey de oros, seis de


bastos: Disgusto por un hombre rubio.

As de oros, as de espadas, dos de


bastos, rey de bastos: Disgusto, con pérdida de dinero por un
hombre moreno.

Precedido del as de copas: Desengaño cruel en la


casa.

Precedido del dos de oros: Pérdida de dinero.

Dos de copas, as de espadas, dos de


bastos: Enfermedad amorosa.

Precedido del dos de espadas: Desengaño cruel.

Dos de espadas, as de espadas, tres de


oros: Calumnia por medio de una carta sin malos resultados.

Dos de espadas, as de espadas, rey de


espadas: Cruel desengaño de un hombre querido.

Precedido del dos de bastos: Enfermedad grave o


peligro de enfermedad.

Dos de bastos, as de espadas, seis de


copas: Muerte de un conocido.
Tres de copas, as de espadas, rey de
copas: Maltrato o ensañamiento de un marido con su esposa.

Cinco de oros, as de espadas, sota de


bastos: Mala lengua de una mujer morena.

Precedido del cinco de bastos: Traición o peligro


por un camino o caminos.

Cinco de bastos, as de espadas, sota de


copas: Amenaza de peligro por caminos, a una mujer rubia.

Nueve de oros, as de espadas, dos de


espadas: Noticias de la pérdida de una fortuna.

Nueve de copas, as de espadas, sota


de oros: Odio de una mujer rubia.

Precedido de la sota de copas: Falsedad de una


mujer rubia.

Precedido del rey de copas: Falsedad o mala


intención de un hombre dado al libertinaje.

Rey de espadas, as de espadas, dos de


oros: Fallo cruel de un pleito o causa, por un hombre de justicia.
El as de bastos.

Precedido del as de oros: Gran riqueza por medio


de un amor ilícito.

Precedido del as de copas: Convite en una casa


por interés amoroso.

Precedido del as de espadas: Riña por una mujer.

Precedido del dos de oros: Embarazo.


Precedido del dos de copas: Riña amorosa.

Precedido del dos de espadas: Firmeza en la


guerra.

Dos de espadas, as de bastos, cinco de


espadas: Contestación de una carta agresiva.

Dos de espadas, as de bastos, sota de


espadas: Firmeza en la justicia.

Dos de bastos, as de bastos, siete de


bastos: Enfermedad duradera.

Precedido del tres de copas: Goces legales en el


matrimonio.
Precedido del tres de espadas: Celos firmes.

Tres de espadas, as de
bastos, rey de copas, sota de oros, rey de espadas:
Puede leerse: Celos firmes, de un hombre libertino por una mujer
rubia y causados por un hombre guapo y moreno.

Precedido del tres de bastos: Firmeza en la


amistad.

Con las sotas: Precedido de la sota de


oros, engaño por interés; de la sota de copas, amor sensual de
una mujer, o por una mujer rubia; de la sota de espadas, odio de
una querida por celos; precedido o seguido de la sota de bastos,
denota perfidia de una mujer morena.

Con los caballos: Precedido o seguido


del caballo de oros, significa firmeza de un hombre rico;
precedido del caballo de espadas, perseguimiento amoroso con
mal fin; del caballo de copas, hombre sensual y caprichoso.

Con los reyes: Precedido del rey de


bastos, hombre falso, lascivo y con malas ideas; del rey de copas,
proposiciones amorosas de un hombre rubio; del rey de espadas,
un hombre moreno y celoso; del rey de oros, firmeza de un
hombre rico y moreno.
CAPÍTULO 7

--- SIGNIFICADO DE LAS SOTAS, CABALLOS Y REYES DE


LA BARAJA ---

Debemos seguir progresando en los conocimientos ya adquiridos


sobre cartomancia. Sabemos que unas cartas determinan a otras,
y del mismo modo que los ases tienen un significado especial si
van precedidos o seguidos de otra carta, también lo tienen las
Sotas, los Caballos y los Reyes. Según los tratados más antiguos,

esto es lo que vienen a significar:

Los reyes.

Rey de oros, dos de espadas, sota de


copas: Hombre rico escribiendo una carta a una mujer amada.
Rey de oros, dos de bastos, dos de
espadas, sota de oros: Hombre rico escribiendo una carta a
una mujer rica y enferma.

Rey de oros, tres de espadas, sota de


copas: Hombre rico sufriendo por una mujer de buen color.

Rey de oros, tres de bastos, rey de


copas: Pena de un amigo por otro amigo.

Rey de oros, sota de copas, dos de


copas: Casamiento de un hombre moreno con una mujer rica.

Rey de copas, dos de copas, tres


de espadas, rey de oros: Hombre de buen color, pidiendo
con sentimiento dinero prestado a un amigo suyo.
Rey de copas, tres de bastos, dos
de espadas, caballo de oros: Un hombre de buen color
emprenderá un viaje para ver un amigo suyo.

Rey de copas, siete de espadas,


sota de oros, dos de bastos: Mucha pena de un hombre
moreno, por la enfermedad de una mujer rubia.

Rey de espadas, dos de oros, tres de


copas: Hombre de buen color, con ideas buenas.

Rey de espadas, dos de bastos, as de


oros: Enfermedad de un hombre de buen color, pero mejoría
pronta.

Rey de espadas, siete de espadas, seis


de oros: Sentimiento de un hombre de buen color por una
pérdida de dinero.
Rey de bastos, siete de bastos, dos
de copas, sota de copas: Pasión de un hombre moreno por
una mujer de buen color.
Los caballos.

Caballo de oros, dos de bastos, tres de


bastos: Enfermedad de un migo ausente.

Caballo de oros, tres de espadas,


tres de oros, cinco de bastos: Llegada de un hombre
odiable, que viene con mal fin.

Caballo de oros, tres de bastos,


cinco de bastos, dos de espadas: Llegada de un amigo
ausente.

Caballo de oros, tres de bastos,


rey de copas, dos de espadas: Noticias por medio de una
carta, de un amigo fiel.

Caballo de oros, rey de espadas,


dos de espadas, sota de copas: Un hombre de justicia
mandará, o efectuará requisitorias contra un hombre rico, a
instancias de una mujer de buen color.

Caballo de copas, dos de bastos,


dos de espadas, rey de copas: Noticias de enfermedad de
un hombre alegre y bueno, llevadas por un hombre de buen
color.

Caballo de copas, sota de copas, dos


de espadas: Noticias de la llegada de un esposo.

Caballo de copas, rey de espadas, sota


de copas: Ausencia de un marido fiel que se interesa por su
mujer.
Caballo de espadas, dos de espadas,
rey de espadas: Desafío de un hombre ausente contra un
militar, o también persecución de un hombre ausente contra un
militar.

Caballo de espadas, tres de oros,


nueve de bastos: Llegada de un hombre con noticias de buena
cosecha.

Caballo de espadas, cinco de bastos,


tres de espadas: Llegada de un hombre de justicia.

Caballo de bastos, sota de espadas,


tres de bastos: Próximo casamiento de hombre ausente con
una mujer de buen color.
Las sotas.

Sota de oros, as de espadas, rey de


copas: Odio o mala voluntad de una mujer rubia, a un hombre
de buen color.

Sota de oros, rey de copas, tres de


bastos: Matrimonio entre una mujer rubia y rica con un hombre
libertino.

Sota de copas, as de espadas, rey


de copas, sota de oros: Calumnia de una mujer contra un
hombre, enamorado de una mujer rubia.

Sota de copas, rey de bastos: Casamiento de


una mujer amante con un hombre moreno.

Sota de bastos, tres de bastos, rey de


oros: Casamiento de una mujer morena con un hombre rico.
La sota de oros, el tres de bastos, el rey de oros y el dos de
espadas, petición de casamiento de un hombre rico con una
mujer rubia.

Dos de espadas, sota de oros, dos de


oros: Recibo de una carta de una mujer rubia y envío por ella de
dinero.

Dos de espadas, tres de bastos, sota de


copas: Petición de casamiento a una mujer rubia.

Cinco de bastos, tres de bastos, sota de


espadas: Casamiento próximo, a efectuarse con una mujer
morena.
Nueve de oros, tres de bastos, rey
de espadas, sota de copas: Casamiento de un empleado con
una señorita rubia.
CAPÍTULO 8

--- SIGNIFICADO DE LAS CARTAS CUANDO SALEN AL


REVÉS ---

Cuando algunas cartas salen al revés, tienen un significado


diferente, que conviene conocer.
A quien pretenda dominar el significado de las cartas para usar
en la adivinación, recomendamos especialmente que memorice en
lo posible toda su simbología, aunque siempre será oportuno
tener a mano estas tablas de identificación, con las que podremos
ayudamos ante la duda o para mayor matización.
Es fundamental, por tanto, saber qué significan estas cartas
cuando aparecen al revés:

El as de oros: Desgracia, infortunio, mala suerte,


pérdidas, deshonra, mala estrella, infelicidad, desventura, mal
negocio, mal fin y también algunas veces, desinterés.

El as de copas: Ingratitud, lejos de la casa, avaricia,


gula, aborrecimiento, fastidio, inapetencia, abstinencia,
mortificación, desengaño, rigor amoroso, coquetería, abandono,
distracción, falsedad y villanía.

El as de espadas: Simpatía, alegría, dolor pueril, pena


fingida, hipocresía, engaño, falsa rectitud, soborno, diversión,
olvido, paz, tranquilidad y fanatismo.

El as de bastos: Miedo, persecución, mala cosecha,


virtud, templanza, enfermedad, poca firmeza, encono, odio a
muerte, impotencia y desprecio.

El dos de oros: Persecución, informalidad, veleidad,


soborno, robo, ratería, cizaña, interés a lo malo, pillería, mal
negocio, poca suerte.

El dos de copas: Abandono, estupro, engaño amoroso,


pensamiento inicuo, incontinencia, desenfreno, desconfianza,
ingratitud, informalidad.
El dos de espadas: Olvido de ausente, distracción,
calumnia por escrito, firma falsa, nulidad de papeles, mal pleito,
carta mentirosa, deslealtad.

El dos de bastos: Holgazanería, adulterio,


entretenimiento, salud, vilipendio, enfermedad viciosa, malas
costumbres.

El tres de oros: Camino expedito, detrimento,


indeterminación, negocio frustrado, falso interés, falso embarazo,
afán de lucro, sagacidad, falso amor de patria, falsa voluntad,
ruina, perdición.

El tres de copas: Aborrecimiento, hastío, malos pasos,


engaño, volubilidad, rencor, amor imposible, falsos halagos.

El tres de espadas: No llegará, perdido, pérdida,


equivocación, incertidumbre, ignorancia, ineptitud, ceguedad, no
puede ser, sin esperanza, no hay remedio.
El tres de bastos: Enemistad, odio, casamiento
deshecho, divorcio, rompimiento, riña, cuestión, antagonismo,
disolución.

El nueve de oros: Pérdida segura, gran disgusto por


dinero, baja de bolsa.

El nueve de copas: Lágrimas por amor, esperanzas


fallidas, desencanto y pérdida del ser amado.

Las sotas: Mujer ausente, menor de


edad, mujer que nada tiene que ver con el asunto de que se trata,
mujer secundaria, niña inocente, mujer ignorante.

Los caballos al revés valen por un hombre igual que los reyes.

El caballo de oros: Joven rubio y rico


El caballo de copas: Moreno y dado al libertinaje.

El caballo de espadas: De buen color, justiciero, recto o


celoso.

El caballo de bastos: Firme, o leal.

Los reyes: Hombre ignorante del


asunto, inocente, joven de menor edad, ausente del lugar,
secundario, y algunas veces, si tiene otro rey al lado, amigo
firme.

Las demás cartas poco importa que salgan al revés, pues ello
nada denota.
Adviértase, que para saber si una carta sale al revés, basta mirar
el dibujo del reverso de la carta, o en caso de que el dibujo no
denote nada, cuando abramos las cartas por primera vez,
haremos una pequeña marca con un rotulador de tinta
permanente en una de sus esquinas, por ejemplo en la esquina
superior derecha. Suele haber confusión sobre todo, con las
espadas y los bastos que no son figuras.
CAPÍTULO 9

--- SECRETOS FUNDAMENTALES A LA HORA DE ECHAR


LAS CARTAS ---

Seguimos progresando en el conocimiento que requiere la


adivinación según el arte de la Cartomancia. A lo ya conocido,
hemos de añadir la importancia que tienen para la predicción, las
cosas (grandes o pequeñas) que fortuitamente ocurran en el
momento en que vayamos a echar las cartas. Hay que tener en
cuenta, que todo lo que sucede a nuestro alrededor acaba
influyendo en los hechos y, sobre todo, en las predicciones.
Tengamos, pues, muy en cuenta estos acontecimientos o
incidentes en el momento de echar las cartas:

-Si cuando el consultante corta la baraja, en vez de hacerlo con la


mano izquierda, lo hace con la mano derecha, todo lo que dirán
las cartas no será cierto; se notará de hecho, por la extraña
confusión con que ellas salen.

-Si cuando mezclamos las cartas de la baraja, se cae una al


suelo, es de mal augurio; especialmente si la que cae es el as de
oros.
-Si cuando se tiran las cartas, revolotea una mariposa en torno del
cliente o clienta, es de muy buen augurio y puede asegurarse que
todo le saldrá bien, por más que las cartas le anuncien fatalidad
o desgracia.

-Si al tirar las cartas sobreviene tempestad, es de mal augurio; por


lo que debemos suspender la operación, hasta que desaparezcan
la negras nubes y vuelva a brillar con toda su esplendidez el sol.

-Si cuando se tiran las cartas se escucha el graznar de una


corneja o bien el canto de una lechuza, denota siempre que la
persona interesada tendrá noticia de la muerte de una persona
muy querida o de la familia.

-Si cuando se tiran las cartas se oye una sonora música, buen
augurio.

-Si alguno, por casualidad, interrumpe la operación, mal augurio,


y puede asegurarse que la persona interesada encontrará un
fuerte obstáculo en lo que se propone.

-Si cuando se hace la operación de tirar las cartas brilla el sol o la


luna con todo su esplendor, buen augurio.

-Si llueve al tirar las cartas o mientras se tiran, no cabe duda que
la persona interesada derramará muchas lágrimas.
-Si al tirar las cartas, al cliente o clienta le sobreviene algún dolor,
sea donde sea, si es que no padece de tal dolencia, denota que
padecerá muchísimo antes de lograr lo que pretende.

-Si al tirar las cartas, se oye aullar a un perro, es de mal augurio y


puede creerse que denota, siempre que en las cartas salga una
persona enferma, que esta persona morirá irremisiblemente.

Puede ser que todo lo que hemos expuesto sean simplemente


casualidades, que nada tengan que ver con la persona interesada
ni las cartas, pero nunca son de despreciar los avisos que por
medios ocultos nos traen los espíritus invisibles, que son sin dudar
los que impulsan a las figuras y otras cartas a que nos demuestren
la verdad oculta.
CAPÍTULO 10

--- CONCLUSIONES ---

Este libro contiene todo lo necesario para encontrar respuestas


para todo aquel que requiera una solución a sus preguntas. El
contenido de estas páginas, iluminará los comienzos de cualquier
practicante que se quiera introducir en el fascinante mundo de la
cartomancia. Por lo tanto, todo aquel que lo desee puede hallar
aspectos que le serán útiles, en el infinito campo de la magia
blanca y su revelación en el día a día, a través de las cartas y los
espíritus que a ellas acompañan.

Con el tiempo, los practicantes podrán adquirir más sabiduría y


sabrán interpretar sin problema alguno, las tiradas que se hagan
en el día a día. Adquirirán más velocidad, intuición, capacidad
de reacción y memoria.

El equilibrio emocional es indispensable. No realizaremos tiradas


de cartas, si estamos deprimidos, angustiados o enojados.

Nos aseguraremos de tener la suficiente serenidad, concentración


y sobre todo fe, cuando hagamos las tiradas que necesitaremos
en nuestro día a día. Así nos aseguraremos de no cometer errores
y de que las predicciones sean totalmente acertadas.
La Magia y todas sus ramas, tales como la cartomancia, son un
arte y una ciencia. NO deben tomarse como un juego.

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