Documentos de Académico
Documentos de Profesional
Documentos de Cultura
En los últimos años comenzaron a alzarse las voces en defensa del derecho de todos a la
educación, de la mano de la figura de la integración, detenernos a revisar algunos
conceptos y miradas nos permitirá avanzar y reflexionar sobre las formas y formatos
que mejor permiten alojar la singularidad y abordar el todo que conforma cada
grupo en las escuelas.
Diferenciar los conceptos de integración, inclusión y diversidad podría ser el primer paso.
Haciendo historia, observamos diferentes modelos. El modelo excluyente (siglo XIX)
cuando la escuela era pensada solo para una elite. A principios del siglo XX surge el
modelo segregador, que plantea una escuela para todos, deja muchos alumnos por
fuera del sistema, alegando el no aprendizaje de algunos. Surge, entonces, la repitencia
como una posible solución.
Reconocer que existen niños y adolecentes que por cuestiones orgánicas o determinadas
enfermedades no pueden seguir con los requerimientos de la escuela común implica
considerar las diferencias y ofrecer las mejores posibilidades de escolarización para cada
uno, aunque no siempre pueda ofrecerlas dicha escuela. La integración resulta una ilusión
más que una posibilidad.
La revisión de los diferentes modelos lleva a detenerse en el punto que creemos central:
el modo en que se concibe la igualdad conlleva a formas particulares de pensar y
de dar trato a las diferencias, dando paso a consecuencias no siempre advertidas o
deseadas por los propios educadores en su participación en el sistema.
En este marco surge el concepto de atención a la diversidad, que devela un trato bien
diferente a la tensión igualdad-diferencia.
Nuestra mirada sobre el aprendizaje escolar pone un fuerte acento en la actividad que
docente y alumno construyen conjuntamente, en una práctica asistida y en colaboración
que promueve posibilidades de acceder a nuevos saberes.
Las mediaciones son procesos donde los individuos operan con instrumentos que se
conforman en y para negociar significados en el marco de actividades sociales.
Los otros que interactúan con los alumnos pueden ser vistos como una herramienta más
al interior de un sistema de actividad que posibilita.
Estar dentro de la escuela pero fuera de las posibilidades de participar activamente de sus
prácticas es una forma encubierta de exclusión.
Cuando se define un colectivo, se define en el mismo momento aquello que queda fuera
de el. Cuando la definición de ese colectivo es muy estrecho o rígido, la exclusión es
mayor.
Es desde estos colectivos que creemos necesario pensar las herramientas y las
apoyaturas.
Para que un chico o joven pueda estar dentro de la escuela debemos asegurar que es
esta aprendiendo y respetar las formas en que puede hacerlo.