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EL TIEMPO SE AGOTA, CONTINUEMOS YA

No queda otro camino que hacer una invitación formal a estudiar; a arrancar
seriamente para enfrentar los problemas gnoseológicos, sin esta premisa,
cualquier intento, cualquier acción, puede terminar en un fracaso, en un
desencanto más, en una entrega más; con la diferencia que ahora seremos los
culpables, y pasarán decenas de años para recuperarnos de un descalabro así.

Dar un paso en el problema de las categorías de la dialéctica, de la lógica


materialista, es de gran importancia para divisar la esencia del método para
acceder a los problemas sociales, de la naturaleza, de la cosmovisión dialéctica
materialista del mundo.

Las categorías de la dialéctica materialista (fenómeno-esencia; causa-efecto;


necesidad-casualidad; contenido-forma, y demás pares categoriales) enriquecen
el método dialéctico materialista con nuevos aspectos y rasgos.

Partimos del gran problema ¿Qué son las categorías?, como acceder a ellas. Para
intentar una respuesta, hay que entrar a barruntar en el proceso cognoscitivo
mismo, pues estas se originan en el curso del conocimiento y de la transformación
práctica de la naturaleza, y acompañan al hombre en toda su actividad
cognoscitiva.

Esta actividad, vital en el hombre, se propone dotarlo de un conocimiento de la


naturaleza, para transformarla en la práctica, y someterla para sus necesidades y
exigencias tanto individuales como colectivas.

El inicio del conocimiento –su comprensión- trae consigo hacia adelante diversas
desviaciones que hacen imposible una acción válida sobre la naturaleza; se debe
arrancar de la percepción sensible, de la observación de la realidad, una
penetración activa, realizada en la práctica. Esta mirada, -observación- de los
procesos de la naturaleza, es la biblioteca, el vademécum de los hechos, sin la
cual no podemos entender los fenómenos.

Esa percepción sensible de los hechos, es el inicio de la comprensión fenoménica,


objetiva y demás elementos de la naturaleza. En esa imagen sensible está el
origen, el arranque acompañado indisolublemente de lo esencial-inescencial, lo
necesario-causal, lo general-singular.

Ahí está el meollo del asunto, para conocer los fenómenos tanto de la naturaleza
como los sociales es necesario comprender que se encuentran sujetos a leyes;
sin lo anterior no sería posible actuar sobre la naturaleza, menos sobre la
sociedad.

Para ese conocer de los objetos y fenómenos, necesitamos y estamos dotados de


los órganos de los sentidos para enfrentar este primer paso de la complejidad
cognoscitiva, sin el cual no podemos dar el paso siguiente el de la abstracción y
menos aún el de la generalización, que es el instrumento de la importante
herramienta el pensamiento teórico.

El paso de la abstracción y generalización nos permite descubrir las leyes que


rigen los fenómenos, y mirar las relaciones internas que existen entre los objetos.
Entonces la abstracción y generalización son los instrumentos del y para el
conocimiento humano.

En la abstracción dejamos de lado lo que no es fundamental, se diferencia lo


necesario de lo casual, lo esencial de lo inesencial. Con el paso siguiente, el de la
generalización descubrimos el fundamento interno los nexos, llegando así a la
unidad de los fenómenos, los objetos, sus causas, la ley que los rige.

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Sin estos primeros pasos, nos queda más lejos el camino para comprender el
problema de los procesos sociales, menos aún para acceder al entendimiento de
la naturaleza, de los procesos.

Este camino está lleno de dificultades, pero el transcurrir de la humanidad, no ha


sido otro que trasegar esta complejidad. Si tenemos un recurso humano que haya
adquirido estas capacidades y /o esta formación, más cerca estamos de los
objetivos propuestos.

Ciudadano Colombiano Demócrata. Copyleft.

Si considera que estas letras son útiles, y ayudan a la comprensión de la


complejidad social, compártala entre sus amigos.