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Cuáles son las tres cosas que amplían la mente de uno durante el trabajo?

Lo escuché en Elul, en agosto de 1942

El Sagrado Zóhar interpreta la siguiente frase que nuestros sabios escribieron: “Tres cosas am-
plían nuestra mente. Estas son: una bella mujer, una bella morada, y bellos Kelim (vasijas)”.
Cuando dice: “’Una bella mujer’, es la Sagrada Shejiná (Divinidad). ‘Una bella morada’, es decir,
el corazón; y ‘bellos Kelim’, que son las entrañas”.

Debemos explicar que la Sagrada Shejiná no puede manifestarse en su forma verdadera, que


es un estado de gracia y belleza, salvo cuando uno posee bellos Kelim, que representan los ‘ór-
ganos’, obtenidos del corazón. Esto significa que uno debe primero purificar su corazón para
convertirlo en una bella morada, anulando el deseo de recibir para uno mismo, y
acostumbrándose a trabajar en acciones que en su totalidad estén gobernadas con el fin de
otorgar.

De esta forma se obtienen bellos Kelim, es decir, que sus deseos, llamados Kelim están limpios
de recepción para sí mismos. Por el contrario, serán puros y discernidos como otorgamiento.

Sin embargo, si la morada no es bella, entonces el Creador declara: “él y Yo no podemos ha-
bitar en la misma morada”. La razón de esto es que debe haber equivalencia de forma entre la
Luz y el Kli (vasija). Por lo tanto, cuando uno asume y acepta la fe en la pureza, tanto en la
mente como en el corazón, es recompensado con una bella mujer, que se refiere a la
Sagrada Shejiná manifestándose ante él en gracia y belleza. Y esto amplía su mente.

En otras palabras, a través del placer y regocijo que uno siente, la Sagrada Shejiná se manifies-
ta en sus entrañas, llenando los Kelim externos e internos. Esto se llama “ampliar la mente”.

Eso se obtiene a través de la envidia, la lujuria, el honor, que “lo sacan a uno del mundo”. Al
hablar de envidia, se refiere a la envidia respecto a la Sagrada Shejiná, relacionada con el celo,
en el mismo sentido que en la frase “El celo del Señor de las huestes”. El honor significa que
uno desea incrementar la gloria del Cielo; y la lujuria, se dice en virtud de “Habéis escuchado el
deseo de los humildes

[31-12-2020 11:35] Rabani Miriam: ¿Por qué decimos “Lejaim”?

Lo escuché durante una comida de Shabat, Parashat Ajaréi-Kedoshim, día 23 del Conteo de
Ómer; 7 de mayo de 1949

Él dijo respecto al Lejaim (“por la Vida”); expresión que se dice cuando se bebe vino, nuestros
sabios dijeron: “Viento y vida de acuerdo con los sabios y sus discípulos”. Esto, 
supuestamente, nos deja perplejos. ¿Por qué es precisamente con respecto a nuestros sabios,
y respecto a los ignorantes no?
Resulta que al decir Lejaim se está haciendo referencia a la “vida superior”. Cuando bebemos
vino, debemos recordar que el vino alude al vino de la Torá; nos recuerda que debemos atraer
la Luz de la Torá, llamada vida. Sin embargo, nuestros sabios denominan a la vida corporal
como: “los malvados son llamados muertos en vida”.

Por lo tanto, son justamente nuestros sabios los que pueden decir “vino y vida”. Quiere decir
que ellos son los únicos que están calificados para atraer la vida espiritual. En cambio, las
personas ignorantes no tienen los medios con los cuales atraerla (y quizás, “de acuerdo con
nuestros sabios” signifique “de acuerdo a la opinión de nuestros sabios”. Es decir,  que la vida,
lo que ellos denominan “vida” se refiere a la vida espiritual)

[31-12-2020 11:38] Rabani Miriam: ¿Qué significa “Apresúrate, amado mío”, en el trabajo?

Lo escuché en Tamuz, julio de 1944

Se debe saber que, cuando uno comienza a andar por el camino,  que desea llegar a hacer todo
en beneficio del Creador, llega a estados de ascensos y descensos. A veces se encuentra en un
descenso tal que llega a plantearse huir de la Torá y las Mitzvot (preceptos). Esto quiere decir
que la persona recibe pensamientos tales que ya no siente más deseo de estar en la autoridad
de la Kedushá (Santidad). Entonces uno debe creer que es lo contrario, es decir, que es la
Santidad la que huye de él. Y esto se debe a que cuando uno desea afectar a la Kedushá, esta
se adelanta y huye de él. Si uno cree en esto y que se sobrepone durante la huida, entonces
el Braj (huye) se convierte en Barej (bendice), como está escrito en “Bendice, Señor, sus
esfuerzos, y acepta la obra de sus manos”.

[31-12-2020 11:57] Rabani Miriam: 54. El propósito del trabajo - 1

Lo escuché el 16 de Shevat, 13 de febrero de 1941

Es sabido que la servidumbre es esencialmente en complacer y satisfacer al Creador. Sin


embargo, uno debe saber el verdadero significado de otorgar, pues es comúnmente utilizado,
y bien sabido que el hábito hace que se pierda el gusto. Por eso, debemos aclarar con
propiedad el significado de la palabra “otorgar”.

Lo cierto es que el deseo de recibir también está incorporado en el deseo de otorgar del
inferior (pero el deseo de recibir puede ser usado con correcciones); de lo contrario no habría
conexión entre el que da y el que recibe. Esto se debe a que es imposible que uno dé sin que el
otro le dé nada a cambio, produciéndose de este modo una especie de sociedad.

Solamente cuando ambos se demuestran amor mutuo, surge una conexión y una amistad
entre ellos. Pero si uno le muestra amor y el otro no le corresponde, tal amor es irreal y no
tiene derecho a existir.

Acerca de esto, nuestros sabios dijeron el verso: “Y digo a Sión: ‘¡Tú eres Mi pueblo!’” (Isaías
51). No se diga “Amí” (Mi pueblo), sino “Imí” (conmigo) (1), “para ser Mi socio” (Zóhar,
Bereshit); esto es, que los creados están en sociedad con el Creador. Resulta que cuando el
inferior desea otorgar al Creador, entonces el inferior también debe recibir del Creador. Esto
se llama estar en asociación, es decir, cuando el e inferior da, y el Superior también da.
Sin embargo, el deseo de recibir debe aspirar a adherirse a Él y recibir Su abundancia, Su
sustento, Su benevolencia. Y ese fue el propósito original de la creación: beneficiar a Sus
creados.

No obstante, debido al rompimiento que ocurrió en el mundo de Nikudim, el deseo de recibir


cayó bajo el dominio de las Klipot (cáscaras), a causa de lo cual se produjeron dos estados en el
Kli (vasija). El primero es que se desarrolló una relación con respecto a los placeres de la
separación, y la labor de salir de la autoridad de las Klipot recibe el nombre de “trabajo de
purificación”. El segundo estado que se produjo a causa del rompimiento, es el alejamiento de
los placeres espirituales. Dicho de otro modo, uno se distancia de la espiritualidad, y no siente
deseo por la misma. La corrección para esto, se llama Kedushá (Santidad), donde el trabajo
consiste en anhelar Su grandeza. En ese estado el Creador ilumina a uno en estas vasijas. No
obstante, debemos saber que en la medida en que uno posee Kelim (vasijas) de pureza,
llamadas “aborrecen el mal”, en esa misma medida podrá trabajar en Kedushá, como está
escrito: “Quienes aman al Señor, aborrecen el mal”.

Así que hay dos estados: el primero es “pureza” y el segundo es “Kedushá, la cual representa al
“Kli”, ya que es la preparación para recibir Su benevolencia a través del bien que hace a Sus
creados. Sin embargo, este Kli se le atribuye al inferior; y esto quiere decir que le corresponde
repararlo, o sea que es su responsabilidad anhelar el bien, y esto significa dedicarse
extensamente a Su grandeza y a su propia bajeza.

Aun así, la abundancia que debe revelarse en el Kli de Kedushá está en manos del Creador. Él
es quien otorga la abundancia a los inferiores. En esto el inferior no puede ayudar en nada, y
esto se denomina: “Las cosas ocultas le corresponden al Señor nuestro Dios”.

El Plan de la Creación, llamado “beneficiar a Sus creados”, comienza a partir de Ein Sof
(infinito). Por tal motivo le rezamos a Ein Sof; es decir, le rezamos a la conexión que existe
entre el Creador y los creados. Este es el significado de lo escrito en los textos del ARI:
debemos rezarle a Ein Sof. Esto se debe a que Atzmutó (Su Esencia) no tiene conexión alguna
con los creados, puesto que el principio de la conexión comienza en Ein Sof, donde se halla Su
Nombre, que es la raíz de la Creación. Este es el significado de lo que está escrito en el
Ierushalmí(2), esto es, que aquel que reza, lo hará en el Nombre, es decir, allí donde está Su
Nombre, y Su Nombre y Ein Sof se conocen en el lenguaje de la leyenda “Una torre llena con
cosas buenas”. Por eso rezamos al Nombre, para recibir el beneficio que ha sido preparado
para nosotros con antelación.

Esta es la razón por la que Kéter se denomina “Su deseo de beneficiar a Sus creados”; y el
beneficio en sí se llama Jojmá, que es la esencia de la abundancia. Por eso, Kéter se denomina
Ein Sof y “Emanante”. Sin embargo, Jojmá aún no recibe el nombre de “emanado”, pues aún
no hay Kli en Jojmá, y se considera una Luz sin Kli. Por ende, Jojmá también se considera
Emanante, porque no es posible alcanzar la Luz sin un Kli; y toda la diferencia que existe entre
Kéter y Jojmá radica en que allí, Shoresh (raíz), se revela más a los emanados.

(1) Las dos palabras consisten de las mismas letras en hebreo, y cuando no van acompañadas
de puntuación, parecen la misma palabra.

(2) Sección del Talmud.