Está en la página 1de 3

Postura Oficial del Estado de Japón

日本国の公式姿勢
Nipponkoku no kōshiki shisei
Comité: Desarme y Seguridad Internacional
Tema: Terrorismo internacional.
Integrantes: Diego Morales y Ramis Ninaquispe.
El terrorismo, viene a ser uno de los principales problemas con mayores repercusiones en la
seguridad internacional, teniendo como fundamentos la religión y la política para su expansión
ideológica; utilizando la fuerza para infligir terror a la sociedad en busca de la desestabilización
de las estructuras políticas como militares, con la finalidad de hacerse el control de regiones o
países e imponer su propia forma de gobierno. A lo largo de la historia el terrorismo ha
evolucionado y sofisticado en diversas formas, como el ciberterrorismo, narcoterrorismo, entre
otras modalidades; las cuales fueron utilizadas por diversas organizaciones como Al Qaeda, El
Estado Islámico, MRTA, y muchos más. El terrorismo propicia además actividades como la
explotación laboral, la prostitución, explotación de niños como el reclutamiento y adiestramiento
de niños soldados, etc.; estas actividades generan gran parte de los recursos de los grupos
armados.

Se debe tomar en consideración que hasta inicios del siglo XIX se consideraba como “terrorismo”
a los ataques de grupos conformados por individuos violentos, que recurrían a la violencia e
intimidación como una forma de sometimiento, así como cuando los Jacobinos, que gobernaban
el estado revolucionaron, ejecutaron en masa por guillotina, para obligar a tener obediencia al
estado e intimidar a los enemigos del régimen. Es a partir del siglo XIX en adelante que se
asocia el término “terrorismo” con grupos no gubernamentales, que actúan bajo diversos motivos
e ideologías.

Japón como nación democrática busca el respeto y cumplimiento de los derechos humanos y
propicia el mantenimiento de la paz, la no proliferación y el desarme nuclear; por la condición
única de Estado no nuclearmente armado es que propicia exhaustivamente el cumplimiento de
las disposiciones del Consejo. Al ser un país que ha sufrido atentados terroristas tanto en su
territorio como a sus ciudadanos en el extranjero, a lo largo de la historia japonesa se han
registrado diversos ataques terroristas como el registrado a la oficina de Saudi Arabia Airlines en
Tokio en 1988, y la muerte de tres ciudadanos japoneses en el extranjero en el 2015, entre otros.
Razón por la cual como medida de prevención en el año 2017 el Estado de Japón incluyó en su
legislación la ley anti conspiración terrorista, que le permitió obtener información privada de
posibles agentes terroristas como de crimen organizado, lo que disminuyó sustancialmente el
tiempo para identificar y repeler de manera efectiva posibles ataques terroristas, siendo el
acceso a la información una herramienta útil para la prevención del terrorismo.

A raíz de la intensificación de los atentados es que en 1945 la ONU funda El Consejo de


Seguridad Internacional con el objetivo principal de mantener la paz y resguardar la seguridad en
conformidad con los propósitos y principios de la ONU; dentro del cual el Estado de Japón es
parte al igual que numerosos países. Desde su creación se han tomado medidas implacables a
nivel mundial para minorizar los atentados y ayudar a los países afectados; sin embargo, debido
a la naturaleza de esta problemática social, es que el Consejo requiere una reforma dentro de su
organización, ya que, desde el año de 1965 cuenta con tan solo cinco miembros permanentes y
diez miembros no permanentes, que a lo largo de la época han evidenciado la falta de eficacia al
desempeñar sus funciones debido a que estos no se abastecen no se abastecen. Es necesario
incluir como miembros permanentes a un porcentaje mayor de países por continente,
permitiendo de esta forma que se realice una mejor distribución de funciones y el escenario de
acción sea más extenso, con el fin de otorgarle una representatividad más amplia e incrementar
su eficiencia y su transparencia, mejorando de ese modo su efectividad así como la legitimidad y
el cumplimiento de sus decisiones.

Es por ello que el Estado de Japón presenta “UNIÓN Y PROTECCIÓN CONTRA EL


TERRORISMO”. Propuesta que busca reestructurar y fortalecer la organización y efectividad del
Consejo de Seguridad, así como implementar una normativa anti conspiración a nivel
internacional. Dicha propuesta se fundamenta en cuatro puntos esenciales:

1. Reformar el Consejo de Seguridad, elemento fundamental del esfuerzo global para


reformar las Naciones Unidas, con el fin de que el Consejo sea más representativo,
eficiente, transparente y legítimo.
2. Implementar una normativa anti conspiración para permitir a los diferentes Estados, un
mayor acceso a la información pública y privada de las personas, respetando su
intimidad y privacidad. A fin de que se pueda prevenir atentados y proliferación.
3. Destinar un mayor fondo monetario por parte de todos los países miembros para que a
futuro sea destinado a la recuperación posterior a los conflictos.
4. Exigir a todos los países miembros la firma en su totalidad y ratificación anual del
compromiso, para que de esta forma el Consejo pueda actuar con más eficacia y se
denote un compromiso mayor.
Es primordial asumir debidamente con el compromiso de las obligaciones establecidas por el
Consejo, así como apuntar a una futura reforma dentro de este. Ya que, si instamos a la unión y
fortalecimiento del espíritu de cooperación la lucha contra el terrorismo podrá ser más efectivo, a
fin de sentar las bases para la paz sostenible y para prevenir la repetición de conflictos.