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1. Introducción.

Pablo hace una exhortación sobre la justificación solo mediante la fe, declarando que en
vano es el esfuerzo humano al creer que mereceremos la justificación por las obras que
llevamos a cabo. Ya que los judíos dejaron la fe de un lado y se enfocaron en una
justificación basada en obras.

2. Aspectos generales.

Ésta es una carta escrita por el apóstol Pablo, puesto que en la carta en las salutaciones él
se identifica a sí mismo, la carta está dirigida a la iglesia de romanos. El apóstol pablo no
conocía en persona a los miembros de la iglesia en Roma, pero él anhelaba ir a visitarlos
y conocerlos. La iglesia en Roma estaba formada por judíos y gentiles.

“Saulo, cuyo nombre romano era Pablo, nació en Tarso, un centro de la cultura griega,
una ciudad universitaria situada en Cilicia, cerca del rincón nordeste del mar
Mediterráneo. Recibió su primera educación en Jerusalén bajo aquel tan distinguido
doctor de la ley, Gamaliel, nieto del famoso Hillel”.

“Retrocediendo aún más llegamos a los días de Marción, que vino a Roma poco antes del
año 144. Su canon de escritos sagrados consiste en diez epístolas paulinas, más Lucas,
todas editadas para cuadrar con la teología personal del hereje. El reconoce a Romanos
como una de las obras principales de Pablo. Los primitivos padres apostólicos no tenían
el hábito de mencionar el nombre de los santos hombres de Dios a quienes citaban. Sin
embargo, el hecho de que están citando, ya sea literal o libremente, con frecuencia es
muy claro, como lo es también la identidad de aquel a quien citan”.i

“La carta de los Romanos ha sido considerada por muchos como el libro más
sobresaliente del Nuevo Testamento. Tanto por su contenido como por su profundidad, la
carta de los Romanos ocupa un sitio muy importante en los libros canónicos
neotestamentario. La autenticidad de esta epístola ha sido generalmente aceptada, aunque
algunos cuestionan que el capítulo 16 formase parte del texto original de la carta. La
epístola a los Romanos revolucionó el pensamiento de Martín Lutero, el gran reformador
alemán del siglo XVI, tocante al tema de la justificación por la fe, aunque Lutero
comenzó su estudio de la justificación en los salmos. Hombres tales como Felipe
Melancton, Juan Calvino y el escoces Juan Knox, fueron profundamente afectados por la
lectura y el estudio a la epístola a los Romanos. Se ha dicho con mucha razón que sin la
carta a los Romanos no hubiese ocurrido la reforma protestante. La carta decisiva que la
carta a los Romanos ha tenido en la historia de la iglesia es, sin duda, indiscutible.
Grandes avivamientos, como el de los tiempos de Wesley en Inglaterra, han comenzado
por el estudio de Romanos. Incluso la denuncia de la teología liberal realizada por Karl
Barth, el padre incluso de la neoortodoxia tuvo sus raíces en el comentario de Romanos
ii
por él teólogo suizo-alemán en el año 1920.”

“La comunidad judía en roma era predominantemente pobre, aunque algunos


grupos de judíos allí eran más acomodados que otros y más educados; diferentes
grupos vivían en diferentes partes de la cuidad y tenían sus propios líderes. Se
piensa que muchas de las iglesias judías se reunían en casas existía el gueto judío
al otro lado del Tiber. El idioma primordial de la comunidad judía en Roma no era
el latín sino el griego, lenguaje en el que Pablo escribe el 76% de los epitafios
están en griego, 23% en latín y 1% en hebreo o arameo. La comunidad judía allí
probablemente ascendía a unas cincuenta mil personas; muchas conversiones de
romanos al judaísmo crearon resentimiento entre otros aristócratas romanos y eso
condujo a la tensión entre judíos y gentiles en la cuidad. Muchos de los
fundadores de la iglesia en Roma fueron cristianos judíos. Pero en algún momento
en el año 40 d. de J.C., el emperador Claudio, como Tiberino el anterior
emperador, expulso de Roma a la comunidad judía. Por lo tanto, la iglesia en
Roma se componía enteramente de gentiles hasta la muerte de Claudio, cuando su
edicto quedó automáticamente anulado, y los judíos regresaron a Roma. Los
cristianos judíos y los gentiles tenían culturalmente maneras diferentes de
expresar su fe en Jesús, Pablo, por lo tanto, tuvo que dirigirse a una que
experimentaba tensión entre dos expresiones culturales validas de la fe cristiana.”
iii

Estructura de la carta
I. Tema.
II. Condenación: La necesidad de la justicia de Dios.
III. Justificación: La provisión de la justicia de Dios.
A. La fuente de la justicia.
B. El ejemplo de la justicia
C. Las bendiciones de la justicia
D. La imputación de la justicia
Mi perícopa, se ubica en el punto 4 inciso d. iv
 Apoya que la justificación es solo por fe, no por obras, y que la salvación es personal. Ya
que la perícopa anterior Pablo especifica que no por ser descendientes de Abraham serán
salvos, ni por buscar cumplir la ley. Mi perícopa explica la verdadera forma de ser salvo.

Pablo dice que quisiera venir a ser maldición por el amor a sus parientes según la sangre. Pablo
les aclara a los judíos que no todos los que descienden de Abraham pertenecen al pueblo de
Israel, puesto que el hecho que provenga del patriarca no le asegura haber sido elegido por Dios
para justificación. “Esto significa que no son los hijos naturales los que son hijos de Dios, sino
que son los hijos de la promesa quienes son considerados todos como descendencia” v y asegura
que la justificación no depende de que tanto el hombre quiera llegar a merecerla ni cuanto se
esmere a poder llegar a conseguirla, cada intento será inútil, ya que la justificación no está en las
manos del hombre ni tampoco es algo que el hombre pueda encontrar fácilmente, y esto Pablo lo
hace saber, cuando dice “Pues a Moisés dice: Tendré misericordia del que yo tenga misericordia,
y me compadeceré del que yo me compadezca. Así que no depende del que quiere, ni del que
corre, sino de Dios que tiene misericordia”. Por tanto, la justificación depende solamente de la
gracia y la misericordia que Dios tenga para cada persona.
1. Exégesis secuencial de la perícopa.

A. VERSÍCULO 30-32
30
¿Qué, pues, diremos? Que los gentiles, que no iban tras la justicia, han alcanzado la
justicia, es decir, la justicia que es por fe; 31mas Israel, que iba tras una ley de justicia, no la
alcanzó. 32 ¿Por qué? Porque iban tras ella no por fe, sino como por obras de la ley, pues
tropezaron en la piedra de tropiezo,

Pablo pregunta ¿Qué más se les puede decir?, que las personas de otros pueblos no hacían nada
para ser aceptados por Dios y terminaron siendo aceptados. Los judíos se refugiaban en que ellos
tenían la ley, y contaban con que al cumplirla serían salvos, esto solo tiene lógica si se vive bajo
el pacto de obras, puesto que presenta una idea que la salvación es por los hechos realizados.

Pablo hace uso del termino Νομον, que en su contexto y según la forma en la que se
menciona en otros pasajes de la misma carta se puede interpretar como “ley”, así que
efectivamente Pablo reprende a los judíos queriéndoles hacer entender que de nada vale ir
tras la ley solamente.

“La conclusión se resume así: los gentiles, es decir, los gentiles que han abrazado
a Cristo—han alcanzado una situación de justos ante Dios. Sin embargo, ellos
previamente no habían estado buscando la justicia en el único lugar donde se la
podía hallar. En ese entonces ellos habían estado viviendo en las tinieblas morales
y espirituales. Véase Ro. 1:18–32; y cf. Hch. 14:16; 17:30; Ef. 2:1–3. Pero cuando
oyeron el evangelio, muchos de esos gentiles, por la gracia de Dios, lo aceptaron
y así alcanzaron la justicia. Cf. Ro. 9:25, 26. No obstante, no era una justicia
basada en su propia bondad ante los ojos de Dios. Era la justicia de Dios,
apropiada por esa fe que Dios les dio. Era una justicia comprada por la sangre
redentora de Cristo.”vi
“Por supuesto, no hay nada de malo en tratar de lograr un estado de
justicia ante los ojos de Dios. El problema con Israel era que esta gente
partía de la presuposición falsa de que, esforzándose mucho, mucho, ellos
podrían, algún día, obedecer toda la ley de Dios, de modo que llegasen a
exclamar: “¡Éxito! ¡Lo logramos!” Pablo predica un evangelio totalmente
diferente. Véanse Ro. 3:27, 28; Gálatas. 1:8, 9, 3:10; 5:6. La ley, con su
inexorable demanda de perfecto amor y obediencia, debiera habar,
impulsado a cada israelita a ir a Dios con la ferviente oración: “Oh, Dios,
ten piedad de mí, pecador”. En vez de ello, Israel dio por sentado que los
hombres podrían, por su propia fuerza y en base a sus propios recursos
cumplir las demandas de la ley.”vii

Claro que no hay nada de malo en querer cumplir con lo que la ley demanda, por el
contrario, es algo digno de admiración el hecho de estar determinado en querer cumplirla,
pero ahí está el problema, que al momento de hacerlo lastimosamente solo se busca la
gloria humana y el mayor error está en creer que la justificación se logró por el esfuerzo
humano, o por lo buena que esta persona fue al momento de cumplir la ley.

“Israel hizo bien en buscar la ley, pero erró en el punto al dar énfasis a las obras antes
que, a la fe, la fe era el punto de la ley. Los dos enfoques a la ley eren el argumento de
Pablo” viii

A. VERSICULO 33
33
como está escrito: He aquí pongo en Sion piedra de tropiezo y roca de caída; Y
el que creyere en él, no será avergonzado.

Hay una citación en el libro del profeta Isaías


“Pablo va ahora a la raíz misma de la incapacidad de Israel para lograr la justicia.
Tropezaron contra o en la piedra de tropiezo. No llegaron a reconocer a Cristo
como su Salvador. Por supuesto, en tanto que Israel confiase en las obras, no
podía abrazar a Cristo. La opción era entre la una y el otro. No podía ser ambos.
Para los judíos Cristo era una piedra de tropiezo (1 Co. 1:23). Por cierto, también
para más de un gentil él era una necedad. Pero en términos generales, los judíos
eran mucho más tozudos en su creencia de que habían hallado la solución al
problema de obtener el estado de justicia ante Dios. Y su falta de correr
humildemente a refugiarse en Cristo y abrazarlo por la fe resultó ser su ruina, su
perdición.”ix

Al momento de referirse a Jesús como piedra de tropiezo se debe que, al momento


de no creer y depositar toda la confianza en Dios, el ser humano acaba por
tropezar en el camino.

APLICACON PRACTICA
Teniendo en cuenta que la justificación no es algo de lo cual el hombre pueda
llegar a ser merecedor, no hay mucho que hacer con respecto a ella más que tratar
de vivir como merecedores de ella y siendo agradecidos con Dios por habernos
elegido para justificarnos. El hombre no juega ningún papel importante en cuanto
hablamos de la justificación, sin embargo, el hombre es responsable de vivir
según el régimen establecido por Dios a través de las sagradas escrituras y
mediante el cumplimiento de la ley.

CONCLUSION
Mediante el estudio realizado en la epístola y teniendo como apoyo los
comentarios de algunos teólogos para este ensayo se ha llegado a la conclusión
que Pablo en efecto quería dar a entender a los judíos que la justificación no
depende de las obras ni tampoco del linaje del cual se provenga, de hecho, es todo
lo contrario, la salvación es solo por la fe en Cristo Jesús.

BIBLIOGRAFIA
William Hendricksen, Comentario al Nuevo Testamento, MCH, Grand rapids,1980

Evis L. Carballosa, Romanos una orientación expositiva y práctica, MCH, Grand rapids, 1994

Craig S. Keener Comentario del contexto cultural de la Biblia,

John MacArthur, Biblia de estudio MacArthur, trad. De Luis Magín, Nashville, TN: Grupo
Nelson, 2011
i
William Hendricksen, Comentario al Nuevo Testamento, (MCH, Grand rapids,1980), 14
ii
Evis L. Carballosa, Romanos una orientación expositiva y práctica, (MCH, Grand rapids, 1994)13
iii
Craig S. Keener Comentario del contexto cultural de la Biblia, 411
iv
John MacArthur, Biblia de estudio MacArthur, trad. De Luis Magín, (Nashville, TN: Grupo Nelson, 2011), 1536.
v
William Hendricksen, Comentario al Nuevo Testamento,350
vi

William Hendricksen, Comentario al Nuevo Testamento, 368


vii
William Hendricksen, Comentario al Nuevo Testamento, 369
viii
Craig S. Keener Comentario del contexto cultural de la Biblia, 433
ix
William Hendricksen, Comentario al Nuevo Testamento, 370