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Taula de continguts

Hipnosis 1
Prólogo
Introducción del autor
PRIMERA PARTE: HIPNOSIS
1. Introducción y generalidades
1.1 Introducción al concepto de hipnosis
1.1.1 El impulso vital
1.1.2 Autosugestión y autohipnosis
1.1.3 Libertad, congruencia y salud
1.1.4 Los estados de la mente
1.1.5 La representación interna de la realidad: canales de
información
1.2 El poder de la intención
1.2.1 Concepto de «intención»
1.2.2 Autoestima y sugestión
1.3 Respuestas a once preguntas básicas sobre hipnosis y
autohipnosis
1.4 Historia de la inducción hipnótica. Magnetizadores y
fascinadores
1.4.1 Investigadores de la hipnosis contemporánea
1.4.2 Breve historia de la utilización de la hipnosis. Mesmer y
Hell
1.4.3 Primeros métodos de inducción hipnótica: Los
magnetizadores franceses (2)
1.4.4 Primeros métodos de inducción hipnótica: Los
fascinadores (3)
1.4.5 La anestesia hipnótica. Esdaile
1.4.6 Las bases científicas de la investigación hipnótica: Braid,
la Salpetrière y Nancy
1.4.7 La inducción cinestésica
1.5 La hipnosis a partir del siglo XX
1.5.1 Las leyes de la sugestión. Coué y Baudouin
1.5.2 La hipnosis aplicada a la medicina, la psiquiatría y el
crecimiento personal
1.5.3 Milton Erickson
1.5.4 Desarrollo de la hipnosis ericksoniana
Notas al capítulo 1
2. Estados hipnóticos. Técnicas de autohipnosis y heterohipnosis
2.1 Estados hipnóticos
2.1.1 Grados o estadios de la hipnosis
2.1.2 Sistema de puntuación de LeCron-Bordeaux
2.1.3 Características de los principales estados hipnóticos
2.1.4 Susceptibilidad a la hipnosis
2.2 El magnetismo o radioactividad magnética
2.2.1 Concepto de magnetismo
2.2.2 Tipos de magnetización
2.2.3 El cuerpo astral
2.3 Técnicas de autohipnosis
2.3.1 Pautas para empezar a practicar la autohipnosis
2.3.2 Ejercicio preparatorio para la autohipnosis
2.4 Técnicas para el ejercicio de la heterohipnosis
2.4.1 Técnicas para mejorar la voz
2.4.2 Técnicas para reforzar la mirada
2.4.3 Frecuencia y duración de las prácticas
2.4.4 Más ejercicios para mejorar la mirada
2.4.5 La visualización holográfica y el zoom en 3D
Fotos Capítulo 2
3. Métodos de inducción de trance hipnótico
3.1 Práctica de la autohipnosis
3.1.1 Autohipnosis básica para grado profundo sonambúlico
3.1.2 Autohipnosis para grado sonambúlico con alucinaciones
3.1.3 Autohipnosis con relajación ocular profunda
3.2 Heterohipnosis: requisitos comunes a todas las técnicas
3.2.1 Claves a recordar en la inducción de un estado hipnótico
3.2.2 Seguridad y salida del trance
3.2.3 Posiciones
3.2.4 Medición de la sugestionabilidad
3.2.5 Tipos de técnicas
3.3 Técnicas cinestésicas
3.3.1 Basadas en el tacto y la orientación espacial
3.3.2 Técnicas olfativas y gustativas
3.4 Técnicas de fascinación y encantamiento
3.4.1 La fascinación
3.4.2 El encantamiento
3.5 Técnicas ideoimaginativas
3.5.1 La bisagra
3.5.2 Inducción al estado hipnótico de primer nivel profundo
3.5.3 Estimulación de imágenes mentales
3.5.4 La rosa anestésica
3.5.5 Ideoimaginativa con zoom
3.5.6 Ideoimaginación con descenso hipnótico
3.5.7 Técnicas de estimulación de imágenes mentales
3.6 Técnicas auditivas
3.6.1 Sugestiones verbales
3.6.2 Inducción por sonidos
3.7 Técnicas visuales
3.7.1 Con masaje en la frente
3.7.2 Con catalepsia de brazo. Inducción sobre dos sujetos de
forma simultánea
3.7.3 La silla que desciende
3.7.4 La silla que desciende II – ampliado para personas con
dificultades de visualización
3.7.5 La espiral hipnótica
3.7.6 La espiral hipnótica con sugestión de giro
3.7.7 Relajación del globo ocular
3.7.8 Estimulación específica del canal visual
3.7.9 Los fosfenos. Método de Powers
3.8 Métodos magnéticos
3.8.1 Magnetización de todo el organismo
3.8.2 Magnetización en puntos concretos o superficies
reducidas
3.8.3 Hipnosis total avanzada con pases magnéticos
3.8.4 Técnicas de tratamiento a través del cuerpo astral
3.9 Métodos combinados
3.9.1 Catalepsia, letargo y sonambulismo
3.9.2 La confusión
3.9.3 Técnica hipnótica combinada de fascinación,
magnetismo y catalepsia
3.9.4 Programación e inducción profunda sonambúlica
Fotos Capítulo 3
4. Hipnoterapia e hipnoanálisis
4.1 El puente al futuro
4.1.1 Definición
4.1.2 Cuándo y cómo practicar un puente al futuro
4.1.3 Importancia de la aplicación del puente al futuro
4.2 La hipnosis y la gestión de la memoria. Técnicas de acceso al
inconsciente y a la memoria oculta
4.2.1 La terapia a través de la escritura automática
4.2.2 La regresión simple o pseudorevivisción
4.2.3 La revivisción hipnótica
4.3 La amnesia hipnótica
4.3.1 Concepto de amnesia hipnótica
4.3.2 Sugestiones para provocar amnesia post-hipnótica
4.4 Introducción al hipnoanálisis
4.4.1 El hipnoanálisis. Definición
4.4.2 Condiciones para una buena interpretación
4.4.3 Tipos de interpretaciones
4.4.4 Autores y obras de referencia
Fotos Capítulo 4
5. Hipnosis para tratamientos orgánicos
5.1 Influencia de la sugestión y la autosugestión en el tratamiento
de patologías orgánicas
5.2 Técnica de tratamiento de recuperación orgánica por vibración
5.2.1 Concepto básico
5.2.2 Procedimiento
5.3 Modificaciones musculares
5.3.1 Concepto de modificación muscular en hipnosis
5.3.2 Caso práctico. Introducción
5.3.3 Protocolo de tratamiento
5.4 Programación del parto sin dolor
5.4.1 Hipnosis de la futura madre
5.4.2 Instalación del dispositivo de autohipnosis
5.4.3 Anestesia
5.4.4 Contracciones, dilatación y expulsión
5.4.5 Desencadenante y conclusión
5.5 Hipertermia en el tratamiento de las neoplasias
5.5.1 Pasos del Sistema de Anestesia Hipnótica para
Hipertermia. Técnica específica de hipnosis profunda
5.6 Los fosfenos en el tratamiento de la diabetes
5.7 Tratamiento del insomnio crónico con post sugestión en
hipnosis avanzada
5.7.1 Procedimiento
5.7.2 Variaciones sobre el ancla olfativa
Fotos Capítulo 5
Hipnosis 2
SEGUNDA PARTE: PNL EN ESTADO HIPNÓTICO-NIVEL
PRACTITIONER
6. Primer contacto con la PNL
6.1 Presentación de la sección de PNL
6.1.1 La PNL en este libro
6.1.2 Utilidad de la PNL
6.2 Introducción
6.2.1 Investigadores relacionados con la PNL
6.2.2 Orígenes y terminología de la PNL
6.2.3 Los tres pilares de la PNL. Niveles y usos
6.2.4 El estado hipnótico y la PNL
6.2.5 Presuposiciones de la PNL
6.2.6 Reglas de la mente
6.3 Sistemas representativos o representacionales
6.3.1 Generalidades
6.3.2 ¿Cómo generamos un comportamiento?
6.3.3 Cómo averiguar el sistema representativo primario de
nuestro interlocutor
6.4 Los estados internos
6.4.1 Definición y concepto
6.4.2 Estados internos asociados y disociados
6.5 Ejercicios prácticos básicos
E6.1 Prácticas de imaginación y visualización
E6.2 Práctica para estimular la Vía Cinestésica por contacto
sobre la piel
E6.3 Más prácticas de visualización. Un sencillo ejercicio con
un alfiler
E6.4 El discurso
E6.5 Un texto de película
E6.6 Cambiemos de sistema representativo
E6.7 Identifiquemos el sistema representativo de nuestros
interlocutores
E6.8 Más ejercicios para comprobación de SR
E6.9 Práctica de incorporación de vías
E6.10 Práctica Individual
E6.11 Detectando los movimientos oculares
E6.12 Más prácticas de observación de movimientos oculares
E6.13 Comprueba la diferencia entre un estado asociado y un
estado disociado. Experiencia positiva.
E6.14 Comprueba la diferencia entre un estado asociado y un
estado disociado. Experiencia negativa.
E6.15 Más ejercicios de visualización (para practicar de forma
individual)
6.6 Conceptos complementarios. La flexibilidad. Las alucinaciones
6.6.1 Flexibilidad
6.6.2 Alucinaciones
E6.16 Discriminación de descripciones
6.7 Rapport y comunicación
6.7.1 Sobre la comunicación
6.7.2 Concepto y requisitos de rapport
6.7.3 Formas de obtener un rapport
6.7.4 Calibración
6.7.5 Ejercicios prácticos de rapport y calibración
E6.17 Acompasamiento
E6.18 Desacompasamiento
NOTAS AL CAPÍTULO 6
7. Submodalidades. Anclas. Estados internos (estados asociados y
disociados)
7.1 Submodalidades
7.1.1 Concepto y definición de submodalidad
7.1.2 Ejemplos de submodalidades
7.1.3 Ejercicios prácticos de submodalidades
E7.1 Práctica de observación de submodalidades
E7.2 Ejercicio de cambio de submodalidades: mejorar
una situación
7.2 Anclas
7.2.1 ¿A qué se llama ancla?
7.2.2 Tipos de anclas
7.2.3 Requisitos de un anclaje eficaz
7.2.4 Métodos de anclaje múltiple
7.2.5 Principios y funciones que rigen los anclajes
7.2.6 Ejercicios prácticos de anclas
E7.3 Implantación de un ancla sencilla
E7.4 Prácticas de visualización y anclaje. Tres
experiencias.
E7.5 Práctica de integración de anclajes
E7.6 Ejercicio para adquirir un nuevo recurso
E7.7 Cambio de historia personal
E7.8 Modelo de «Puente al futuro» de un objetivo
7.3 Utilización de los estados asociados y disociados en PNL
7.3.1 Técnicas de transferencia
E7.9 Ejercicio práctico de transferencia
E7.10 Transferencia de comportamiento
E7.11 Como si…
E7.12 Generador de nuevos comportamientos
E7.13 Pseudo-orientación temporal
7.3.2 Técnica de Análisis o Investigación Transderivacional
E7.14 Técnica regresiva: investigación transderivacional
A - experiencia positiva
E7.15 Técnica regresiva: investigación transderivacional
B - experiencia negativa
7.3.3 Cura rápida de fobias
E7.16 Cura rápida de una fobia por disociación triple
FOTOS CAPÍTULO 7
8. Técnicas de cambio y excelencia personal
8.1 Reestructuración: Reframing
8.1.1 Concepto de Reframing
8.1.2 Fases del Reframing
E8.1 Reframing de un comportamiento
E8.2 Reframing para un órgano interno
E8.3 Reframing de una información mental TOC
E8.4 Cómo autoaplicarse el Reframing
8.2 Swish
8.2.1 Concepto de Swish
8.2.2 Swish con las submodalidades de tamaño-luminosidad
8.2.3 Swish con las submodalidades de distancia-color
E8.5 Swish con submodalidades de Tamaño y
Luminosidad
E8.6 Swish con submodalidades de Distancia y Color
8.3 Círculo de excelencia
8.3.1 El poder personal
8.3.2 Concepto de Círculo de Excelencia
8.3.3 Como crear nuestro propio Círculo de Excelencia
E8.7 Ejercicio para programar un estado de excelencia:
ejemplo práctico de creación de un Círculo de Excelencia
8.4 Flexibilidad de Nueva Orleans
8.4.1 Definición
8.4.2 La importancia de la flexibilidad y el equilibrio
8.4.3 Aplicación del ejercicio de Nueva Orleans
E8.8 Entrenamiento de flexibilidad de Nueva Orleans
8.5 Patrón del Chocolate Godiva
8.5.1 Godiva 1: tratamiento simplificado para aumento de
motivación
E8.9 Patrón del Chocolate Godiva 1. Aumento de
motivación
8.5.2 Godiva 2: tratamiento para comportamientos
compulsivos (TOC)
E8.10 Patrón del Chocolate Godiva 2. Técnica de
saturación
E8.11 Patrón del Chocolate Godiva 3. Técnica de
sustitución
8.6 Creatividad Disney
8.6.1. Qué es la Estrategia de Creatividad Disney
8.6.2 Aplicación de la Estrategia Disney (Robert Dilts-1988)
E8.12 Estrategia de Creatividad Disney
8.7 Anclajes de poder personal
E8.13 Anclaje de siete experiencias de poder
FOTOS CAPÍTULO 8
9. Objetivos y estudio de alternativas
9.1 Los objetivos
9.1.1 Formulación de objetivos
9.1.2 Condiciones para una buena formulación
9.1.3 Ejemplo de empleo de una secuencia de formulación
9.1.4 Ejercicios prácticos de objetivos
E9.1 Explorando mis objetivos
E9.2 Plantilla de formulación
9.2 El Modelo TOTS
E9.3 Consecución de objetivos con el modelo TOTS
9.3 La línea del tiempo
9.3.1 Definición de línea del tiempo
9.3.2 Plantillas
E9.4 Ejercicio de registro de línea del tiempo.
Transcripción del Patrón A
E9.5 Ejercicio de registro de línea del tiempo.
Transcripción del Patrón B
E9.6 Ejercicio de registro de línea del tiempo. Ajuste del
Patrón B al modelo del Patrón A
9.4 Posiciones perceptuales
E9.7 Ejercicio de posiciones perceptuales
9.5 Las polaridades. Identificación y clasificación
9.5.1 Cómo abordar la identificación de polaridades
9.5.2 Puntos esenciales para establecer correctamente las
polaridades
9.5.3 Squash visual: integración visual de una polaridad
E9.8 Ejercicio de Squash visual: solución de conflicto
entre hacer régimen/adorar los pasteles
NOTAS AL CAPÍTULO 9
10. PNL y Lenguaje: Metáforas, Metamodelo e Incongruencias
10.1 Metáforas
10.1.1 El concepto de metáfora en PNL
10.1.2 Utilización de metáforas en PNL
10.1.3 Algunas técnicas para la elaboración de metáforas
10.1.4 Procedimiento para una sesión con metáforas
E10.1 Inducción de grupo para la clase de metáforas
E10.2 Terapia con metáforas para E.I. y E.D.
10.1.5 Los relatos metafóricos
10.2 El Metamodelo
10.2.1 Comunicación y Metamodelo
10.2.2 El Metamodelo y la entrevista
10.2.3 Preguntas para explicitar el mapa
10.2.3.1 Falta de índice referencial
10.2.3.2 Verbo inespecífico
10.2.3.3 Nominalización
10.2.3.4 Ejecución perdida. Reglas y juicios
10.2.4 Preguntas para ampliar posibilidades en el mapa
10.2.4.1 Generalizaciones
10.2.4.2 Distorsiones
10.2.5 Tabla resumen del Metamodelo de lenguaje
10.2.6 Ejercicios prácticos del Metamodelo
E10.3 Utilización de los desafíos
10.3 Las incongruencias
10.3.1 Definición y tipos de incongruencias
10.3.2 Acompañamiento de las incongruencias
E10.4 Práctica de discriminación de contenido
informativo
E10.5 Repercusiones del borrador universal
E10.6 El «pero» con intención positiva
Hipnosis 3
TERCERA PARTE: MI PRÁCTICA EN TERAPIAS HIPNÓTICAS.
CASOS
11. Mis investigaciones en tratamientos por hipnosis
11.1 Introducción
11.2 Técnicas de reencuadre
11.2.1 Protocolo básico
11.2.2 Las enfermedades musculares metabólicas
11.2.3 Diabetes Mellitus I y II
11.2.4 Trastornos de la tiroides y las paratiroides
11.2.5 Llagas y ulceraciones internas y externas
11.3 Tratamientos específicos del aparato circulatorio
11.3.1 El aparato circulatorio y el corazón
11.3.2 Regulación del aparato circulatorio mediante hipnosis
11.4 Estimulación y recuperación orgánica en patologías del
aparato locomotor
11.4.1 El tejido óseo y la recuperación orgánica
11.4.2 Osteopenia y osteoporosis
11.4.3 Soldaduras
11.4.4 Tratamiento de la calcificación de tendones
11.5 La tetraplejia emocional
11.5.1 Concepto de tetraplejia emocional
11.5.2 Tratamiento
11.5.2.1 Uno: Neutralización de las emociones
destructivas
11.5.2.2 Dos: Recuperación de la movilidad. Reencuadre
11.5.2.3 Tres: Recuperación e integración del estado
anterior
11.5.2.4 Cuatro: Sugestiones y post sugestiones
específicas
11.5.2.5 Cinco: Técnicas de información subliminal
11.6 El Círculo de sugestiones múltiples
11.6.1 Concepto
11.6.2 Pasos previos
11.6.3 Actuación del círculo de sugestiones
11.6.4 Práctica del círculo de sugestiones múltiples
11.7 Variaciones sobre otras técnicas
11.7.1 Puente de evolución ascendente
11.7.2 Simplificación de la técnica del diafragma
11.8 Laserterapia hipnótica: tratamientos de fibromialgia y
trastornos asociados
11.8.1 Fibromialgia: definición y trastornos asociados
11.8.2 Tratamiento con laserterapia
11.8.2.1 Tratamiento específico de Fibromialgia
11.8.2.2 Tratamiento de Colon Irritable
11.8.2.3 Tratamiento de estrés oxidativo
11.8.2.4 Tratamiento de insomnio nervioso
11.9 La aplicación de la hipnosis a la excelencia en el deporte
11.9.1 Detección de anomalías
11.9.2 Actuación y representación física
11.9.3 Instalación de anclas
11.9.4 Representación interna de movimientos
11.9.5 Pase de películas en estado hipnótico
11.9.6 Corrección de errores con temporizador
11.9.7 Aprendizaje y fijado de los movimientos de máxima
precisión
11.9.8 Desactivación de las influencias externas
FOTOS CAPÍTULO 11
12. Casos prácticos de hipnoterapia
12.1 Introducción
12.2 Psicoterapia
12.2.1 Terror al tráfico/Miedo a ser agresivo
12.2.2 Fobia a las agujas (Belonefobia)
12.2.3 Un caso de tetraplejia emocional
12.2.4 Fobia y ansiedad. El caso de los grandes almacenes
12.3 Tratamientos orgánicos
12.3.1 Regularización de la función hepática
12.3.2 Debilidad muscular
12.3.3 Tratamiento de recuperación de fractura y desgarro
muscular
12.3.4 Otitis, resfriados, alergias y perforación de tímpano
FOTOS CAPÍTULO 12
Epílogo
Información complementaria
Bibliografía-Webgrafía. Filmgrafía
Saber más de hipnosis
Saber más de PNL
Bibliografía complementaria: ampliar y desarrollar conceptos
Referencias bibliográficas de obras citadas o recomendadas en
el texto
Filmgrafía
Glosario
HIPNOSIS Y EXCELENCIA PERSONAL

© 2013 Josep Mañogil Lucas

Registro de la Propiedad Intelectual de Barcelona (Generalitat de Catalunya)


- España

Nº B-4129-13

Primera edición en papel: mayo 2014

ISBN: 978-84-9076-251-6

DEPÓSITO LEGAL: AL 409-2014

AGRADECIMIENTOS

Agradezco su colaboración:

A Iolanda Rubio, por realizar de forma totalmente desinteresada las


fotografías que ilustran las diferentes técnicas hipnóticas y de PNL

A Eva Estany, Eva Garcia, Jaume Giné, Isabel Godina, Josefina Manzano y
Josep Maria Poch por prestarse, también de forma desinteresada, a aparecer
como sujetos en dichas fotografías

Y a Isabel Godina Michel, que se ha encargado de transcribir, estructurar y


ordenar los contenidos, y que con su trabajo ha conseguido que el proyecto
de este libro se haya hecho realidad

REFLEXIÓN PREVIA

De todas las ciencias humanas hay pocas que provoquen tanto entusiasmo,
asombro o incredulidad, y también que hayan dado lugar a tantas polémicas
ardientes, discusiones apasionadas y opiniones enfrentadas.

Y que a su vez sigan siendo tan ignoradas y desconocidas.

Jean Filiatre. Cours complet d’hypnotisme practique


«La hipnosis es una técnica natural, simple y fácil de aprender»

Este es el principio que ha guiado esta obra. En ella, Josep Mañogil expone la
forma en que entiende y practica la hipnosis; considera que no es necesario
tener «un don» ni invertir largos años en su aprendizaje, sino que el estudio
de la hipnosis puede abordarse desde un enfoque práctico que dé resultados
desde el principio.

Josep Mañogil, hipnólogo, naturópata, homeópata y Trainer Master en PNL,


es presidente de CEMTA (Centro Europeo de Medicina y Terapias
Alternativas, especializado en terapias hipnóticas) y de ESYEH, la Escuela de
Hipnosis Superior y Experimental. Imparte clases de Hipnosis Clínica y de
PNL en toda España y ha intervenido en numerosos programas de radio y
televisión en Barcelona, Madrid, Málaga, Tarragona y Valencia. Actualmente
ejerce como terapeuta en su consulta de Barcelona, en Segur de Calafell, y en
el servicio de de Hipnosis Clínica de la Clínica Bofill, centro médico situado
en Girona.
Josep Mañogil nos presenta con estas palabras su libro Hipnosis y Excelencia
Personal:

«He imaginado una obra lo bastante flexible como para satisfacer a todo tipo
de personas: si te acercas por primera vez al mundo de la hipnosis espero que
encontrarás un texto interesante y atractivo que te estimule a iniciarte y
desarrollar tus habilidades en esta materia. Si ya la practicas, confío en que lo
encontrarás útil para completar y refinar tus conocimientos a partir de mis
experiencias de muchos años como terapeuta y profesor.

»He procurado emplear un lenguaje ameno y directo y dar la mayor


importancia a los aspectos prácticos. A lo largo de todo el volumen se
alternan unas explicaciones teóricas lo más claras posible con diversos
ejercicios, protocolos, fotografías y esquemas: todo este material tiene por
objeto que aprendas de forma sencilla y agradable a utilizar la hipnosis,
invirtiendo tus propios recursos internos en alcanzar la prosperidad personal
y la buena salud, tuya y de otros.

»Si deseas conocer la gran cantidad de herramientas y los indudables


beneficios que te ofrece la hipnosis, estoy convencido de que disfrutarás de
este texto.»
Prólogo
De Ferran Blancafort i Palà
Psicólogo clínico

Empecé a ejercer la psicología clínica hace exactamente treinta años. En un


inicio tuve la oportunidad de formarme durante tres años en la entonces muy
acreditada “Escuela Profesional de Psicología Clínica”, integrada en el
Servicio de Psiquiatría del Hospital Clínico de Barcelona. He mantenido a lo
largo de los años la ilusión por mi trabajo y por permanecer al día de todas
las aportaciones terapéuticas de la psicología cognitiva y conductual. Es
curioso por ello que este hallazgo para el ejercicio de mi profesión no sea
precisamente una novedad o una nueva técnica terapéutica, sino que ya tenga
muchos años y una historia propia como es la hipnosis.

Conocí al profesor Josep Mañogil hace alrededor de un año. Desde entonces


he asistido a todos los seminarios de formación que realiza regularmente y
desde hace unos meses he ido incorporando la hipnosis a mi práctica clínica
con aquellas personas que se podían beneficiar padeciendo trastornos de
ansiedad, crisis de pánico, depresión, dificultades de concentración,
trastornos del sueño, inestabilidad emocional, tabaquismo, etc. Los resultados
han sido más que satisfactorios y por ello la hipnosis va ocupando
progresivamente más importancia en el ejercicio de mi profesión.

Mérito de ello sin duda lo tiene el profesor Josep Mañogil, magnífico maestro
de la hipnosis con más de treinta años de dedicación. Fruto de sus profundos
conocimientos y experiencia ha escrito este libro que estoy convencido
pasará a convertirse en uno de los textos fundamentales y de referencia para
todas las personas que deseen tanto introducirse como profundizar en el
estudio y la práctica de la hipnosis.

El libro presenta una excelente revisión teórica sobre la historia de la hipnosis


hasta la actualidad, si bien se caracteriza por un enfoque muy práctico
orientado a la aplicación de la hipnosis, lo que le proporciona un
extraordinario valor.
Quiero destacar la interesante concepción que hace de la hipnosis el profesor
Josep Mañogil, despojándola de tópicos frecuentes y presentándola como un
recurso útil en el día a día y no solo exclusivamente para la práctica clínica.
Para el autor, el estado hipnótico es un estado en el que cada persona puede
estar cuando lo desee y es «sinónimo de libertad, libertad de pensamiento, de
emociones y de acción». En ese sentido, el libro es también un texto de
autoayuda en el que queda muy detallado los diferentes modos en que una
persona que no sea profesional puede utilizar la hipnosis para mejorar su
bienestar emocional y su salud física. El título mismo del libro, Hipnosis y
excelencia personal, resume bien su utilidad y la intención del autor.

El texto desarrolla los aspectos fundamentales para una comprensión muy


completa y global de la hipnoterapia y su aplicación en ámbitos relacionados
tanto con la salud mental, emocional, como con patologías orgánicas. Se
describen muy detalladamente los diferentes métodos de inducción al trance
hipnótico que pueden ser utilizados. También vienen desarrollados los
protocolos de actuación a aplicar en casos tan relevantes como el parto sin
dolor, introduciéndonos así en un ámbito de gran utilidad hoy en día como es
la analgesia y el tratamiento del dolor, así como en otros trastornos y
enfermedades como neoplasias, diabetes, fibromialgia, insomnio crónico y
muchas de los trastornos habituales hoy en día.

El libro no obvia el papel trascendente que desempeña la programación


Neurolinguística (PNL) en la hipnosis contemporánea y dedica una parte
considerable a esta ciencia. Hay explicaciones, ejercicios y prácticas para
familiarizarse con la PNL que resultarán de gran interés para una óptima
aplicación de la hipnosis.

Un libro que recomiendo convencido de que se ha de convertir en una obra


de consulta y estudio para todas las personas, sean o no profesionales de la
salud, interesadas en la hipnosis y el cambio personal.

Ferran Blancafort. Barcelona, enero de 2014

De Mònica Casellas Sanahuja


Doctora en Educación. Pedagoga y Logopeda

Mi experiencia se basa en los fundamentos pedagógicos de la educación,


Pedagoga y Logopeda de formación y Doctora en Educación. Actualmente y
contando con más de diez años como pedagoga en gabinete privado
atendiendo niños y niñas con dificultades relacionadas con el aprendizaje y
formando a futuros maestros como profesora en la Universidad Rovira i
Virgili de Tarragona amparan toda una trayectoria en el terreno personal y
profesional de la formación humana.

Por mi profesión y experiencia siempre he pensado y creído en las


capacidades del ser humano por conseguir todo aquello que se proponga,
siempre partiendo de sus más íntimos deseos de conseguir sus éxitos. Es en
este contexto en el que mi visión se ha cruzado con la hipnosis, excelente
modo de entender como la mente humana es capaz de controlar sus
pensamientos implicando la actividad cerebral en su unidad, tal y como
define el autor en su libro.

Es en este momento y gracias a mi amistad personal con el profesor Mañogil


me introduzco en un apasionante mundo sobre hipnosis. Mi conocimiento
hasta entonces, había sido desde la ignorancia social, un profundo
desconocimiento de dicha terapia. No obstante, debo agradecer al profesor
Mañogil el privilegio de conocer más de cerca la hipnosis. A lo largo de
nuestra amistad he tenido la suerte de compartir numerosas sesiones de
hipnosis en las que he podido despojarme de prejuicios sociales debidos al
mal conocimiento de dicha disciplina y poder con ello descubrir todos los
beneficios y aportaciones en la mente humana.

El poder seguir tan de cerca al profesor Mañogil me ha permitido revalorizar


la hipnosis por lo que aporta y no sólo por lo que es. Con su extraordinaria
experiencia y formación he podido aprender de forma muy directa los
beneficios de sus terapias y las aportaciones personales a cada situación. De
hecho he podido experimentar muy de cerca y personalmente dichos
beneficios.

Mi experiencia personal con la hipnosis se dio hará escasamente un año


cuando presenté mi tesis doctoral ante un tribunal, hecho que me tenía muy
preocupada y angustiada. Pude tener varias sesiones con el profesor Mañogil
quién muy acertadamente quiso trabajar cada uno de mis temores mediante la
hipnosis. Empezamos la primera sesión con la definición de mis temores y
del uso de un anclaje para cada uno de ellos. En primer lugar yo hice una
clara exposición de mis máximos temores: primero le hablé del miedo
escénico y el pánico ante un tribunal para mi exposición, en segundo lugar le
comenté el hecho de poder dar un discurso claro, seguro y con una buena
vocalización y en tercer lugar, cité el saber responder a todas las preguntas
del tribunal sin titubear y con un claro conocimiento y dominio de mi trabajo,
mostrando seguridad y confianza.

Tal y como el profesor Mañogil cita en la tercera parte de su libro, la clave se


encuentra en las post sugestiones para conseguir que el órgano afectado siga
recibiendo las sugestiones fuera del estado hipnótico, de forma constante, sin
tener que esperar una nueva sesión, y actúe en consecuencia. Cuando el
profesor Mañogil me comentó que la sugestión para trabajar mis temores iría
ligada a los anclajes tal y como cita el autor en el capítulo siete de su obra,
fue como procedimos a trabajarlos.

En este cuadro he hecho una breve relación de mis angustias y sus anclajes,
con su experiencia positiva de contrapunto:

Después de tres sesiones haciendo dicho trabajo de hipnosis con el profesor


Mañogil, en espacios de tiempo de entre tres y cuatro meses entre cada
sesión, pude afrontar la defensa de mi Tesis Doctoral sin problemas y con
creces, dando una magnífica exposición, que alcanzó mi éxito personal y
profesional con máxima puntuación.

Quiero expresar mi absoluta admiración al profesor Mañogil y su excelente


trabajo con la hipnosis pues doy fe de su profesionalidad y su entera
disposición a dicha disciplina. Estoy rotundamente agradecida al trabajo
personal y profesional del profesor Mañogil y le doy todo mi apoyo en dicho
trabajo.

Es por ello que estoy convencida de que dicha obra dará un giro a lo que
socialmente es conocido como hipnosis clínica y los beneficios que ella
aporta. Pues desde el conocimiento y las experiencias es cómo podemos
cambiar las formas de ver e interpretar las cosas.

Mónica Casellas. Barcelona, enero de 2014

De Anna Cutropia
Directora del Centro de vida sana y terapias alternativas La Trinacria
(Estepona-Madrid)

La vida es un camino lleno de pequeños senderos, que por misteriosos que


parezcan al recorrerlos nos enseñan las grandes cualidades humanas y
personales que poseemos.

En este camino de mi vida un sendero me llevo a conocerte, mi querido


Josep, y lo más importante, a conocerme. Me ayudaste a desarrollar de forma
positiva, los dones que la vida me había regalado.

Como un padre cuya labor en la vida es guiar y dar forma a las capacidades y
virtudes de un hijo, eso hiciste tú conmigo.

Hoy y después de más de una década de amistad, quiero agradecerte todo lo


aprendido de mí misma a través de tu enseñanza y tus sabios consejos, ya que
me han hecho conocerme y así poder ayudar a otros a conocerse.

A través de este maravilloso libro serán muchos los que descubran todos los
dones que poseen para salir por si mismos del «victimismo social del siglo
XXI», y trasformar sus vidas en éxito y abundancia.

Querido lector, si hoy, este libro está en tus manos, es porque él te ha elegido,
él sabe que estás preparado para el cambio, para iniciar tu propio viaje en «el
sendero de la evolución y crecimiento personal de tu vida».

Bienvenidos amigo o amiga al crecimiento humano y personal, que ha hecho,


hace y hará de todos nosotros «seres únicos de este siglo de crisis curativa
que estamos viviendo».

Con todo mi cariño y admiración.

Anna Cutropia. Estepona, enero de 2014

De Maria J. Pellicer
Psicóloga Transpersonal

Josep Mañogil nos presenta una obra en la que generosamente ha volcado su


conocimiento y, especialmente valiosa, su experiencia de varias décadas en
este ámbito. Deseo destacar especialmente toda la sección de ejercicios
prácticos y técnicas que comparte, que se convierten en una excelente guía
para su aplicación. La praxis y el conocimiento adquiridos a lo largo de los
años en su aplicación terapéutica, otorgan un valor añadido excepcional a esta
obra, ya que nos ofrece aquello que el autor ha experimentado como efectivo
para generar bienestar en las personas y que comparte con tanta generosidad.

Maria J. Pellicer. Barcelona, marzo de 2014


Introducción del autor
Estimada lectora, estimado lector: me complace mucho darte la bienvenida a
este trabajo sobre la hipnosis clínica y sus aplicaciones terapéuticas. En él he
intentado transmitir de la mejor manera posible toda la información y la
experiencia que he adquirido en cerca de cuarenta años de práctica
profesional en el mundo de la hipnosis. Para empezar te diré que las
posibilidades de la mente humana me sorprendieron cuando empecé a
estudiarla y en todo el tiempo que llevo trabajando con ella aún no han
dejado de asombrarme. Es esta admiración constante por todo su potencial lo
que deseo que llegues a comprender a través de estas páginas.

En la vida, como en la ciencia, antes de avanzar hemos de copiar, estudiar, y


formarnos con la ayuda de todos aquellos que han añadido algo valioso al
conocimiento humano. En este libro he querido consignar todo lo que yo he
aprendido de la obra de muchos ilustres investigadores que han sido capaces
de crear y desarrollar este pilar de la salud que es la hipnosis clínica:
médicos, científicos de diversas disciplinas, psicólogos, terapeutas…
personas íntegras y responsables, honestas, cada una de las cuales ha
contribuido con su propia búsqueda y sus hallazgos al mejor conocimiento de
la hipnosis. Estos maestros nos han aportado técnicas, protocolos,
herramientas, prácticas y experiencias, y yo he incorporado algunas de ellas a
este texto a fin de que llegue a tus manos lo que sé de la hipnosis, de dónde
viene, en qué punto se encuentra y hacia dónde se dirige.

En cuanto a mí, deseo poner también mi granito de arena en la evolución de


la hipnosis. Por una parte he practicado, enseñado y elaborado las diferentes
técnicas que aprendí, y por otra he intentado avanzar, conseguir que estas
herramientas sean cada vez más sencillas, destruir tabúes, encontrar nuevas
aplicaciones y, finalmente, poner a tu alcance este auténtico arte que es el
ejercicio de la hipnosis clínica.

En estas páginas verás cómo tratamos con el inconsciente, cómo la hipnosis


es sugestión, y la sugestión una fuerza que existe en toda nuestra realidad, en
todo nuestro Universo. Nadie detenta su propiedad, no es exclusiva de unos u
otros: todo es sugestión, todo es información, todo son influencias
interconectadas. La sugestión es todo aquello que hace que tú seas como eres,
lo que hace que tú creas lo que estás creyendo; y lo que estás creyendo te
aboca a un resultado en la vida que está absolutamente relacionado con tus
creencias. Las creencias conforman tu vida y tú eres lo que crees. Y todo
aquello en lo que crees es sugestión, y como lo crees tú, autosugestión, y en
resumen, hipnosis. Esta es una ciencia muy personal, que nos toca muy de
cerca, y a la vez no tiene fronteras, y es la misma esencia de la vida.

Tanto para los seguidores de la filosofía hermética como para muchos


científicos y pensadores contemporáneos la mente es una y todo es mente, y
en el cosmos solo hay una mente. Lo que la hipnosis hace es entrar de lleno
en esa mente compartida: puedes llamarla sugestión, inconsciente,
inconsciente colectivo, subconsciente… No importa, porque no son más que
palabras. Y con estas palabras lo que queremos aprehender es ese algo
intangible que, mal utilizado, puede hacer que tú —ya sea de forma
inconsciente o por ignorancia— llegues a imponerte unas pautas que te
acarreen un trastorno de salud, o problemas de comportamiento, o fobias, o
ansiedad, o timidez. La hipnosis es capaz de penetrar en ese interior,
reconducir los desajustes y reequilibrar cuerpo y mente.

La estructura de los seres vivos es un maravilloso mecanismo. Estudiar la


fisiología animal es fascinante, y qué decir de la relación que se establece en
los humanos entre cerebro y pensamiento, entre cuerpo y mente, entre
neuronas e ideas… Y entre sus propiedades más increíbles está la de
autoayuda. Efectivamente, toda mi práctica como hipnólogo me ha
demostrado que el ser humano dispone de una extraordinaria capacidad para
sanarse a sí mismo. Nuestro organismo puede dejar de realizar correctamente
sus actividades, ya sea por causa de influencias externas (exógenas) como
internas (endógenas), pero la mente humana tiene la aptitud necesaria para
localizar y reconocer cualquier anomalía —en el pensamiento, en las
emociones o en el funcionamiento de un órgano—, corregirla, y convertirla
de nuevo en bienestar.

Por otra parte, algo que he observado es que la hipnosis tiene una importancia
capital también en nuestro vivir cotidiano. No consiste únicamente en una
serie de procedimientos terapéuticos para profesionales de la salud, sino que
nos encontramos delante de un auténtico arte que cualquier persona puede
utilizar en el día a día para mejorar todos los aspectos de su vida. Esta es mi
intención: mostrarte hasta dónde se puede llegar con la hipnosis y todo lo
que, gracias a sus técnicas, serás capaz de lograr.

El estudio de la hipnosis te ayudará a centrarte en tu propia persona, a


conocerte, a observar tus pensamientos, actitudes y emociones, y a saber si
son provechosos o perjudiciales para ti. Voy a ponerte un ejemplo muy
corriente: imagina a alguien que, después de años de gozar de buena salud,
pesca un tremendo resfriado; se encuentra con un conocido y éste, por la
razón que sea, le comenta que «mientras sigas abriendo la ventana, no te lo
vas a quitar el catarro de encima». Y a partir de entonces, algo que jamás
había ocurrido resulta ser cierto, esta persona no puede ponerse junto a una
ventana abierta porque se resfría. Y desde luego, está convencida de lo
acertado que estuvo su amigo. ¡Treinta años, y no ha fallado jamás, ni una
sola vez! ¿Es que las ventanas abiertas son nocivas? No, es que se ha
convencido de que lo son.

Este es un sencillo ejemplo de sugestión y con él puedes darte cuenta de lo


importante que es el conocimiento de sus leyes a fin de ser tú (y no otro)
quien decida qué deseas dejar atrás en tu vida o qué deseas conservar o
mejorar; si un constipado para toda la vida, si una salud radiante, o quizá una
capacidad de comunicación que hasta ahora se te resistía.

En este libro conocerás, a grandes rasgos, la historia de la hipnosis y de


algunos de sus investigadores, muchos de ellos personalidades relevantes en
sus campos de conocimiento. Podrás ver, de una manera rápida, cómo
numerosos médicos, psicólogos, psiquiatras, filósofos, terapeutas… han
encontrado en la hipnosis una valiosa herramienta, han sabido reconocer todo
su potencial y emplearla con provecho. Podrás estudiar una serie de técnicas
que han sido afinadas y perfeccionadas por el estudio y la práctica de
centenares de profesionales que han constatado su eficacia y su idoneidad
para tratar gran cantidad de patologías físicas y psíquicas. Y el aprendizaje de
esta herramienta te permitirá, además, que seas tú quien tome las riendas de
esta máquina prodigiosa que es tu cuerpo-mente, a fin de que empieces a
dirigir de una forma consciente cómo quieres vivir.
El sabio Dioscórides ya afirmó, en el siglo I de nuestra era, que tú mismo
debes ser tu propio médico. Ésta es, sin duda, la actividad más beneficiosa
que puedes emprender: estudiarte, conocerte, y decidir qué deseas hacer con
la vida que se te ha dado en este momento, en este planeta, aquí y ahora. Esta
es la utilidad de la hipnosis; y no tiene contraindicaciones ni está dirigida
exclusivamente a personas de uno u otro tipo. Todos los seres humanos que
lo deseen la pueden utilizar y beneficiarse de ella. Las personas sensitivas son
idóneas para aprovechar los buenos resultados de las técnicas hipnóticas y
suelen manifestar resultados óptimos en un tiempo relativamente breve; ahora
bien, hay que tener en cuenta que existen individuos más reacios o con más
resistencias que pueden requerir un tratamiento más prolongado para mostrar
una mejoría evidente en su salud. La hipnosis no es milagrosa, es una técnica
terapéutica muy útil y efectiva pero que, como cualquier método terapéutico,
está sujeta a las reacciones propias de cada paciente, que dependen en gran
medida de su idiosincrasia.
Con las herramientas que explico aprenderás a entrar en tu inconsciente y
dirigir el funcionamiento de tu cuerpo; si adviertes alguna alteración, sabrás
cómo acceder a tu sistema de bioinformación y recuperar la homeostasis.
Vigilar por ti mismo que tu corazón y tu sistema cardiovascular funcionen de
manera correcta y eficiente; impedir que tu sistema linfático se colapse… A
través de la hipnosis serás capaz de mantener en tu mente una dirección
constante según tus deseos; estimularte, sentirte feliz; no permitir que la edad
y las circunstancias te venzan y que tu energía se vaya apagando hasta dejarte
paralizado. Sabrás alentarte, levantarte con ilusión día tras día, conocer y
equilibrar tus emociones. Corregirás problemas fisiológicos —e incluso
anomalías a nivel atómico o molecular— o modificarás estructuras y
secuencias de pensamiento.

Incluso sin saber ni una palabra de hipnosis cualquier persona puede hacer de
su vida un éxito resonante o un completo desastre sin necesidad de que nadie
se interponga. Quien se enfoca a la negatividad acaba padeciendo numerosas
enfermedades y encontrando obstáculos allá donde vaya. Y lo peor de todo es
que se va diciendo continuamente que «él es así», que «las cosas son de esta
manera», y que no tiene más remedio que sucumbir a una vida de
sufrimiento. ¿Cómo ha llegado a este punto? Su sistema de pensamiento, sus
creencias, están generando un estado autohipnótico constante. Y en estas
circunstancias nos encontramos todos y cada uno de nosotros: según el
carácter de la información que te vayas suministrando día tras día, o bien te
beneficiarás de un estado físico y anímico excelente, o bien te convertirás en
un ser desvalido incitado por tus propios pensamientos.

El estudio y la práctica de la hipnosis y la autohipnosis conforman una


disciplina muy completa, que abarca múltiples facetas del conocimiento.
Ahora bien, esta versatilidad también ha llevado a la hipnosis a ser tratada
como un espectáculo de salón en el que se puede convencer a cualquier
persona de que está mordiendo una manzana cuando en realidad se trata de
una cebolla; en el que un personaje con ciertas habilidades puede darse el
título de mago o maestro y, en casos extremos, afirmar que posee dones
sobrenaturales. El vínculo entre todos estos aspectos de una misma ciencia es
que se trata de una técnica capaz de cambiar la realidad que estás viviendo.
Pero si con esta herramienta modificas una faceta de la realidad —como la de
percibir un sabor dulce mientras masticas algo ácido o picante —, también
puedes llegar a conseguir el tipo de realidad que tú necesites o que consideres
que es la correcta para llevar una vida feliz.

Quisiera que comprendieras que el responsable de tu propia vida eres tú, y no


un líder político, ni una figura mediática ni un as del deporte. Eres tú quien
elige qué creer, si aceptarás o no lo que piensan los demás y si lo harás tuyo
sin detenerte ni por un momento a reflexionar en si es bueno o es malo para
ti. Los acontecimientos externos impactan en nosotros a través de la vista, el
oído, el tacto… Si no los procesas, si no recapacitas, quedan fijados en tu
inconsciente y van conformando tu personalidad sin que hagas nada por
evitarlo. Una personalidad brillante o apagada, saludable o enfermiza, feliz o
desgraciada, rica o miserable…; todo responde a unos patrones, a una
información que activas constantemente y a la que llamas tu vida.

Deseo que entiendas que te maltratarán si permites que se te maltrate (o si


crees que lo mereces), que te respetarán si permites que se te respete. Serás
inteligente, creativo, alegre… si te permites ser inteligente, creativo y alegre.
Y serás una persona sana si te permites ser una persona sana. En este libro
encontrarás múltiples herramientas: creencias, flexibilidad, anclas,
secuencias, relajación… que te van a permitir modificar, corregir o mejorar lo
que desees, y darte cuenta de que, sobre tu propio ser, siempre tienes tú la
última palabra.
Mi intención al escribir este libro es que, tanto si estos conceptos son nuevos
para ti, como si ya los conoces y los practicas, puedas utilizarlo para
completar tus conocimientos y autoproclamarte el responsable de tu vida, el
dirigente supremo, encargado de tu salud y tu felicidad. Convéncete, háblate,
y, si es necesario, apúntalo en un papel y fírmalo: «Todas mis células han
votado por mí, a mi favor, y por unanimidad me declaran responsable de la
salud de todos mis tejidos, responsable de mis finanzas, responsable de mi
felicidad, de la de todos mis componentes». Si esto te da miedo, si no te
sientes capaz de afirmarlo, ¿qué vas a hacer con tu vida? Antes de renunciar
te propongo que leas este libro, estudies y pruebes los ejercicios, dejes abierta
la puerta de tu mente e intentes modificar algún hábito que no te sea útil, o
eliminar algún trastorno…

Para todos los que practicamos la hipnosis y la autohipnosis es una costumbre


diaria la introspección; si en algún momento falla un órgano o se debilita una
convicción… corregimos. Nos responsabilizamos de nosotros mismos.
Pruébalo, comprobarás la sensación de autoestima, la seguridad que
adquirirás si tomas las riendas, si piensas que tu vida es tuya. La hipnosis es
la herramienta que te da el poder de modificar cualquier desviación, de
mantenerte en tu línea, una línea de salud y bienestar. La hipnosis te permite
llegar a un estado de autosuficiencia; la puedes aplicar en tu vida cotidiana y,
si eres un profesional de la salud, en beneficio de tus pacientes. Y puedes
practicar una medicina preventiva, en ti y en los demás.

Conocerte a ti misma, a ti mismo, y aprender unas técnicas interesantes y


efectivas: esto es lo que pretendo que consigas con la lectura de este trabajo.
Espero que la forma en que presento los temas y los ejercicios sea agradable
y que, con la ayuda de los textos y las fotografías, encuentres su práctica
clara y accesible. Te aseguro que si perseveras los buenos resultados no se
harán esperar. ¿Cuál prefieres que sea la frase que te defina, «Yo soy
responsable de mi vida» o «Por favor, que alguien me ayude»? La decisión es
tuya.

Enhorabuena, pues, por tener entre tus manos este libro. Te deseo
sinceramente que obtengas de él el mayor provecho posible.
Josep Mañogil
PRIMERA PARTE: HIPNOSIS
1. Introducción y generalidades
1.1 Introducción al concepto de hipnosis
La hipnosis es un estado psicológico especial, al que se añaden determinados atributos
fisiológicos. Aunque su nombre proviene del término «hypnos», que en griego significa sueño,
solo se parece a éste de forma superficial.
(Enciclopedia Británica)

Hipnosis: Estado artificial provocado por la sugestión y caracterizado por una acusada
sensibilidad a la influencia del hipnotizador y por la disminución a la receptividad de otras
influencias.
(Enciclopedia Espasa)

La hipnosis es un estado especial donde se puede con la palabra u otro estímulo siempre
provocado por ella, crear un modo particular de accionar de la mente humana, capaz de variar —
en función de las necesidades— la manifestación de los procesos volitivos para permitir la
expresión plena de potencialidades cerebrales, que en estado de vigilia y por mecanismos
neurofisiológicos defensivos, no se manifiestan de forma activa. Es un proceso natural creado en
el hombre por sí mismo u otra persona, que implica siempre la actividad cerebral en su unidad y
diversidad, lo que facilita principalmente operar bajo nuevas condiciones, aumentando la
productividad neuronal y psicológica, así como la eficacia de la respuesta somática ante las
nuevas urgencias y necesidades del organismo.
(Hipnosis y sus aplicaciones terapéuticas. Alberto Cobián Mena, 2004)

1.1.1 El impulso vital


Deseo empezar este texto sobre hipnosis transmitiendo a las lectoras y
lectores mi parecer —fruto de casi cuarenta años de experiencia— sobre
cómo actúan la hipnosis y la sugestión, y aclarar que estos conceptos, lejos de
ser extraños o esotéricos, son la esencia de nuestra vida diaria y se encuentran
hondamente arraigados en nuestra misma humanidad.

De la misma forma que el resto de los animales, todo ser humano, para
realizar una acción cualquiera (levantarse, andar, coger o dejar objetos),
necesita generar una fuerza, una energía. Esta fuerza consiste en una decisión,
un empuje, una iniciativa, totalmente necesario para no quedarse estático y
aprisionado en el suelo como un vegetal. Puede compararse con la aparición
continuada de sucesivos micro-objetivos que nos llevan a movernos y realizar
una acción u otra; y tras estos objetivos se encuentra una fuerza, lo que
podemos llamar el impulso vital.

Piensa en cómo funciona un fluorescente. En su estado inicial, estático, está


apagado; puedes imaginarlo sujeto al techo de tu cocina, frío y yerto. Cuando
pulsas el interruptor se pone en marcha el poder de la electricidad y el interior
del tubo parpadea, chisporrotea, deja oír extraños zumbidos. En los pocos
segundos que dura el encendido el gasto energético del fluorescente es
enorme, equivalente a varias horas de funcionamiento. Ya sabemos que, si se
enciende y se apaga constantemente una luz fluorescente entre cinco y diez
veces seguidas, se consume más corriente eléctrica que si se mantuviera
encendido continuamente una semana entera. El gasto de energía viene dado
por esa potencia que necesita el gas del interior del tubo para adquirir
propiedades luminosas.

De la misma manera, si estás inmóvil, en el hecho de iniciar un


desplazamiento en cualquier dirección se manifiesta un consumo inmediato
de energía. Y para que esta energía aparezca tiene que venir dada por el
impulso, el deseo, la intención de moverte, de actuar. Si no hay voluntad de
movimiento, no hay actividad alguna. En términos vulgares, si no tienes
intención de ir al cine, no irás al cine, te quedarás en casa. Si no tienes
intención de llamar a una amiga, a un amigo, no le llamarás, tu teléfono
seguirá mudo. El impulso, la intención, son los que generan la energía y
llevan a la acción.

«Impulso», «intención» o «voluntad» son palabras que pueden describir este


fenómeno. En cambio no tiene relación alguna con el concepto de
«esfuerzo», que indudablemente posee connotaciones negativas, como si
disfrutar de la vida como ser vivo que eres supusiera algún tipo de sacrificio.
El impulso vital genera y gasta energía de una forma positiva, creadora.
¿Cómo enlaza esta idea del impulso vital con el concepto de hipnosis? La
hipnosis es sugestión, y el impulso vital no es otra cosa que la materialización
de una idea convertida en sugestión y autosugestión. Para que lo veas más
claro fíjate en estos esquemas:

Ejemplo 1
Estado Inicial:
Yaces en el suelo, completamente inmóvil

Idea:
Quiero levantarme y ponerme de pie

Sugestión:
Me puedo levantar, soy capaz de levantarme

Autosugestión:
Estoy de acuerdo, me quiero levantar y soy capaz de hacerlo

Generación de energía:
Tus músculos se tensan; te preparas para el movimiento

Acción:
Te levantas del suelo

Nuevo estado:
Estás de pie

Ejemplo 2

Estado Inicial:
Estás hambrienta/o

Idea:
Me apetece una manzana

Sugestión:
Hay manzanas en la nevera, puedo coger una

Autosugestión:
Estoy de acuerdo, deseo abrir la nevera y coger una manzana, soy
capaz de hacerlo
Generación de energía:
Tus músculos se tensan; te preparas para el movimiento

Acción:
Abres la nevera, buscas, encuentras y coges la manzana

Nuevo estado:
Estás comiendo una manzana / Has satisfecho tu apetito

Como puedes ver se trata de algo muy sencillo: tú te das la orden, y, si estás
de acuerdo con ese pensamiento, pasarás inmediatamente a la acción. Esa es
la única condición: que la idea pase a sugestión y la sugestión a
autosugestión.

Fíjate en un detalle muy importante: si aparece la sugestión me puedo


levantar pero en tu interior no estás de acuerdo con esta afirmación, no se
realizará la autosugestión y el movimiento no se llevará a cabo. No basta con
decirse a uno mismo: voy a levantarme. Es absolutamente imprescindible que
realmente estés convencido de que quieres y puedes levantarte. Si la
sugestión no se convierte en autosugestión, ninguna de tus ideas se
concretará.

Esta es una característica que se ve a menudo en algunas personas adultas;


dicen que quieren hacer muchas cosas (ir al gimnasio, estudiar un idioma o
pedir un aumento de sueldo) pero todo se queda en el aire. Si no están
realmente convencidas de que lo desean de verdad, si no están totalmente de
acuerdo consigo mismas sin dudas ni vacilaciones o si la rutina y la pereza se
han adueñado de su mente, sus proyectos jamás se realizarán. Les faltará la
energía, el paso de la idea y la sugestión (la teoría) a la autosugestión (la
realidad).

1.1.2 Autosugestión y autohipnosis


Como ya hemos visto en el apartado anterior, la intención (o la voluntad,
como queramos llamarla), se activa cuando la idea o sugestión inicial se
asimila y se convierte en autosugestión. A mi modo de ver, esta fuerza en
movimiento es la base, los cimientos en los que se genera la hipnosis. Si eres
capaz de mantener de manera constante esta autosugestión —como en el
ejemplo voy a levantarme; lo creo, lo apruebo y lo afirmo — si cada uno de
tus pensamientos, de intenciones, los conviertes en autosugestiones y eres
capaz de llevar a cabo todas tus ideas, te encontrarás desarrollando una fuerza
constante, un poder que emanará de ti de forma natural. Ya no habrá espacio
para la duda, para el efecto contrario, para la pasividad, y si eres constante
darás curso a una inercia o costumbre de llevar tus propósitos a convertirse en
autosugestión. Y la autosugestión se convierte en autohipnosis.

En el estado autohipnótico, si crees en ti al cien por cien y te das siempre el


visto bueno en todo cuanto hagas, te proporcionarás una fuerza potentísima
con la que dirigir tu propia vida. Si llegas a este punto ya no solo es posible
para ti levantarte del suelo o abrir la nevera; puedes decirte algo como:
«Capto un poco de tensión en mi cabeza y me está provocando malestar. No
deseo encontrarme mal, quiero encontrarme bien. Así pues, decido erradicar
el dolor de cabeza». ¿Tan simple como esto? Sí, inducir un estado hipnótico
es algo así de sencillo, natural y asequible.

Pero, debido a esta misma sencillez, quienes ven la actuación fácil y relajada
de un experto piensan que el ejercicio de la hipnosis solo es posible para un
escaso número de iluminados, de seres superiores dotados de unos supuestos
«poderes». O que los hipnólogos son personas que únicamente después de
estudios agotadores, tras largos años de prácticas y la acumulación de
innumerables conocimientos, llegan a tener la suficiente erudición como para
atreverse con algo tan complicado como la hipnosis. Y ambas ideas son
totalmente falsas; el ejercicio de la hipnosis es más asequible de lo que se
cree. Para iniciarse en ella basta con alcanzar ese punto en el que observas tu
mente y tus inclinaciones y llegas a un estado de acuerdo interior. Un estado
en el que pones en funcionamiento todo el mecanismo que supone pensar,
sentir, pasar a la acción y crear un auténtico reflejo condicionado, un hábito,
de estar totalmente de acuerdo contigo.

Desde luego, no es ésta la actitud más corriente en nuestra sociedad. Se suele


exigir de los individuos que estén de acuerdo con alguien «superior» a ellos;
puede ser su padre o su madre, el jefe o el presidente, tanto da. Los niños, por
descontado, dependen de sus padres y han de recibir una formación (que
podrá ser buena o mala). Pero desgraciadamente, cuando llegamos a la vida
adulta se nos exige que sigamos confiando en el conocimiento superior y en
el ejemplo de políticos, artistas, profesionales de la fama, deportistas o
maestros espirituales de todo tipo.

Escoger un modelo o un líder no es en sí mismo ni bueno ni malo. Lo que sí


es auténticamente dañino es que por seguir a otros te olvides de ti; que toda tu
atención esté enfocada de forma absoluta en el exterior, en la actuación de los
demás, de extraños, y que no tengas la más mínima idea de tus propios
deseos y necesidades. Admirar e imitar un ideal será positivo o negativo
dependiendo de si te beneficia o te perjudica. Si tú dejas de tener importancia,
entonces estás cometiendo un grave error, ya que estás canalizando toda tu
fuerza de autosugestión en la manera de ser de otro: estás generando un
estado autohipnótico en el que dejas de lado tu personalidad para adoptar la
de un individuo que nada tiene que ver contigo.

Toda esa falsa información pasa a tu mente y se adueña de ella; si nunca te


has prestado atención, si permites que las ideas, los gustos y las necesidades
de otro se enseñoreen de ti, los pensamientos extraños van a chocar con tu
modo de ser, la sugestión no pasará a autosugestión y no te harás el más
mínimo caso; entonces ni tu cuerpo ni tu mente te obedecerán e irás a la
deriva. Dependerás siempre de alguien que te diga qué debes pensar, cómo
debes actuar, qué te ha de gustar y qué has de aborrecer; si no, no te sentirás
seguro. Contigo estarás a disgusto, tus acciones carecerán de dirección: no
estarás generando una autohipnosis propia, no poseerás la fuerza que te puede
proporcionar la autosugestión derivada de seguir las indicaciones de tu
auténtica naturaleza.

Para ser totalmente libre, en todas las facetas y aspectos de tu personalidad


(salud física y psíquica, madurez, capacidad de decisión...), debes estimular
este mecanismo de la intención e impulsarlo a convertirse en autosugestión,
en autohipnosis. Y comprobarás cómo todas las partes que te componen y
todos tus órganos —incluso en el nivel celular—, responden a tu
pensamiento. La clave está en que seas tú quien genere tus propias creencias
y tus propias respuestas a ellas. Por cada semilla de intención das forma a una
reacción por parte de tu cuerpo y de tu mente, una transformación de tu
realidad gracias a tus propios pensamientos.

Así es como funciona la hipnosis: cuando crees en ti, estás en constante


transformación. Enseñas al inconsciente a trabajar en tu beneficio, y cuando
el inconsciente asimila una idea, la procesa de forma indefinida. Cuando el
inconsciente aprende a convertir tus buenos pensamientos en autosugestión,
te sientes bien, con buenos ánimos y gran vitalidad; si alguna vez enfermas,
eres capaz de vencer ese inconveniente y recuperar tu fortaleza, ya que el
inconsciente va a darte todo su apoyo si lo mantienes concentrado en
conservar la salud. Y este apoyo se manifestará también en el resto de los
aspectos de tu vida: objetivos, amistades, libertad de movimientos, seguridad.
Si tú quieres lo mejor para ti, tu inconsciente ya estará de acuerdo en
aplicarlo porque lo habrás acostumbrado a convertir tus pensamientos en
autosugestión. Te sentirás como si vivieras constantemente, durante todas las
horas del día, en un estado hipnótico positivo provocado por ti.

Según algunos prejuicios muy comunes, estar en estado hipnótico significa


permanecer embobado o aturdido, pero esta percepción de la hipnosis como
una suspensión del conocimiento y el propio control es totalmente errónea.
Por el contrario, se puede decir que sí que «andas como un zombi» cuando
permites que sean otros (los medios de comunicación, las películas, los
políticos, los profesionales del marketing) los que controlen tus
pensamientos.

Para nuestra mente es imposible no estar bajo ningún tipo de sugestión ya que
ésta es su forma de actuar; si la sugestión que sigues es tu propia
autosugestión, tu propio camino, todo funciona perfectamente, porque no te
sientes utilizado por terceras personas. Entonces, en tu sistema de creencias
no habrá conflictos, todas tus ideas se armonizarán porque serás tú quien las
creará y quien actuará de acuerdo con ellas.

1.1.3 Libertad, congruencia y salud


Es muy posible que esta explicación introductoria te parezca un poco extraña.
Con estos conceptos pretendo hacerte ver la hipnosis de una forma que quizá
no encuentres en otros lugares. Intento transmitirte mi propia experiencia, mis
propias vivencias desde que conocí y empecé a practicar la hipnosis. El
estado hipnótico es para mí sinónimo de libertad; libertad de pensamiento, de
emociones y de acción. Esta reafirmación crea en tu cuerpo y en tu mente un
estado ecológico: lo que piensas, dices, sientes y haces es congruente, y esta
coherencia interna trae aparejada la salud.

Hay quien actúa de esta forma de modo natural —sea por educación o como
resultado de su crecimiento personal—, practicándolo en su día a día. Si no es
tu caso, puedes aprender de otros: asistiendo a clases, leyendo, con vídeos,
siguiendo diferentes terapias. Mi intención al escribir esa introducción ha
sido que seas capaz de distinguir entre los pensamientos que son favorables,
positivos para ti, congruentes con tu forma de ser, y los que son ajenos,
implantados por otros. Y que aquello con lo que no estés de acuerdo, ni
siquiera lo pienses. Y que no temas equivocarte: si tienes un objetivo, dale el
visto bueno; si te equivocas, rectifica y aprende.

No pases la vida dudando y temiendo actuar, es mejor errar que quedar


inmovilizado por la indecisión. Esmérate en crear un hábito de autosugestión,
de autohipnosis. Apruébate, convierte tus ideas en autosugestión. Sé amable y
actúa en ti con alegría: imagina que te propinas unos golpecitos amistosos en
la espalda, por ejemplo. Así llegarás a ser un hipnólogo o hipnotizador de ti
mismo. Cree en ti, no en lo que otros quieren que creas; cree primero en ti y
después sigue los modelos que prefieras —cualquier líder religioso, cualquier
sistema ético o espiritual, cualquier artista del pasado o del presente—,
porque en ese momento ya habrás creado en tu interior un estado de hipnosis
que estará de acuerdo con tus expectativas: ser feliz, tener buena salud y
conseguir tus objetivos.

Debes tener en cuenta que esa nefasta costumbre de pensar de una forma y
actuar de otra (sea por miedo, por el temor de quedar mal o por seguir una
ideología determinada) es muy peligrosa; puedes llegar a reprimir tu propio
pensamiento, a no atreverte con tus ideas originales. Arriésgate, cada día hay
un trabajo que debes empezar o terminar, una nueva empresa, un nuevo reto
que deseas emprender. Piensa en lo que te digo, haz pruebas, practica estas
sugerencias. Ve comprobando que cuando estés segura, seguro, de ti y de tus
ideas, percibirás una fuerza interior: el impulso vital.

Gracias al impulso vital te moverás con más facilidad y constantemente


dispondrás de toda la energía que necesites, ya que la autosugestión en
pensamientos positivos, de crecimiento, extrae de tu inconsciente toda la
fuerza que precises. Cuanto más tiempo pase, si eres persistente, te irás
encontrando cada vez mejor. Tu salud física, psíquica y emocional no
decaerá, ya que tu intención será la de sentirte bien, ser feliz, estar fuerte y
vital. Esta intención llega a impulsar el funcionamiento celular: comprobarás
cómo se activan las neuronas, cómo se crean nuevas conexiones nerviosas,
serás consciente del perfecto funcionamiento corpuscular —actuación de las
mitocondrias—…

Si todo es tan sencillo, dirás ¿cuál es la razón de que mucha gente se sienta
mal, cada vez peor? Nadie desea en realidad estar enfermo, ni sentirse
agotado o desanimado, pero concentrarse en las quejas continuas y tener el
pensamiento fijado en los problemas y las carencias son los mecanismos que
llegan a provocar una autosugestión negativa, dolorosa; esta ofuscación
encierra cada vez más a la persona que la sufre en un círculo vicioso de
pérdida de energía.

En cambio la autosugestión positiva realiza maravillas con tu estado; no te


cansas, o, si te sientes fatigado, empleas con éxito la autohipnosis y la
relajación para reponerte en poco rato. Y a veces ni eso hace falta, ya que tu
propia intención te sostiene con facilidad hasta que llegue el momento del
reposo diario. Precisamente trataré del poder de la intención en el apartado
siguiente.

Y para resumir, esto es lo que te propongo: reafírmate con fuerza en cada uno
de tus objetivos, sugestiónate de forma positiva, estimula y fortalece tu
impulso vital. Es en estos momentos cuando estarás empezando ya a practicar
la hipnosis.

1.1.4 Los estados de la mente


La utilización del lenguaje hipnótico y de las técnicas de trance no ha sido
nunca gratuita. La premisa en que se basa es la idea de que la mente
inconsciente opera con una capacidad y agilidad muy superior al ámbito
meramente consciente. Es decir, algunos cambios ocurren sin que medie
decisión consciente siempre que la totalidad de la persona —mente
inconsciente incluida—, considere el cambio como beneficioso y
enriquecedor, además de constatar que dicho cambio le proporciona mayor
número de alternativas.

En esta figura podemos apreciar la importancia de las «partes ocultas» de la


mente. Nuestra mente consciente ocupa apenas la cima de un enorme iceberg:
el 5% del total. El resto es inconsciente y subconsciente. La energía que se
produce en esta región es inmensa. Aquí, en la base del iceberg, están
instauradas nuestras ideas y creencias, y desde aquí atraen a otras similares.
Este es el campo de actuación de la hipnosis.
1.1.4.1 Los niveles de la mente

Desde que Hans Berger descubrió que en el cerebro humano existe un


potencial eléctrico (oscilaciones de tensión que se miden mediante el
electroencefalógrafo), sucesivos investigadores han ido estableciendo los
diferentes tipos de ondas que es capaz de emitir. Actualmente se reconocen
cuatro, a los que se ha dado los nombres de las letras griegas Alfa, Beta,
Theta y Delta. Cada uno de estos tipos de onda está asociado a un estado
neurofisiológico diferente y equivaldría a una forma de medir la «velocidad»
a que actúa nuestra mente.

Hans Berger (1873 - 1941)


Neurólogo alemán. Estudió la carrera de medicina en la Universidad de Jena, en la que se
doctoró en 1897. Se le considera el padre de la electroencefalografía y el primer médico que la
aplicó en seres humanos. En 1929 publicó un descubrimiento trascendental: la actividad eléctrica
espontánea del cerebro. En 1930 apareció un segundo informe con los primeros registros de
ondas alfa y beta.

Vamos a ver de forma rápida cuáles son estos estados:

NIVEL BETA

Frecuencia de vibración: de 21 a 100 ciclos por segundo.

Éste es el estado de máxima alerta. El nivel Beta corresponde a nuestra


situación normal de vigilia, cuando todos nuestros sentidos se encuentran
enfocados hacia el exterior: son los momentos en que trabajamos,
conducimos un vehículo o estamos bajo tensión. No todas las frecuencias
presentan las mismas características:

A 21 ciclos/segundo estamos despiertos y atentos, pero tranquilos.

Si llegamos a los 30 ciclos, empiezan el nerviosismo y la falta de


concentración.

Cuando se alcanzan frecuencias de entre 35 y 40 ciclos se inicia un


estado de desazón (exceso de ideas y pensamientos, problemas para
conciliar el sueño).
De 45 a 50 ciclos la alteración de los nervios se manifiesta en forma de
ansiedad y los pensamientos se disparan; el sujeto entra entonces en
estado depresivo.

A los 60/65 el sistema cardiovascular está sometido una presión altísima


y existe el riesgo de que se desencadene un infarto de miocardio.

De 70 a 80 ciclos comienzan a manifestarse y desencadenarse graves


problemas de salud.

100 ciclos por segundo es el nivel máximo de frecuencia vibratoria que


nuestro cerebro puede soportar, es entonces cuando aparecen las crisis
de epilepsia.

El estado permanente en Beta de 45 a 50 ciclos es común, pero no es


deseable en absoluto, ya que es un estado de estrés extremo. Si nos
mantenemos constantemente en este nivel no percibiremos el presente, el
tiempo pasará como un relámpago sin que nos demos cuenta y parecerá que
no hemos vivido. Lamentablemente, es usual que, a medida que se van
haciendo mayores, muchas personas se mantengan en este nivel a intervalos
cada vez más largos e incluso de forma permanente, con lo que se quejan de
que el tiempo les pasa cada vez más rápido y se les queda «vacío». La rutina
suele ser una de las causas de este estancamiento y hay que aprender a
combatirla.

NIVEL ALFA

Frecuencia de vibración: aproximadamente 15 ciclos por segundo.

Éste es el estado de la relajación, la meditación, la calma; también el


momento justo en que somos capaces de conciliar el sueño. En este nivel nos
encontramos cuando escuchamos música tranquilamente, cuando leemos un
libro apasionante, disfrutamos del ritmo de las olas o del canto de los pájaros.
Quien permanece normalmente en el Nivel Alfa no se encuentra en peligro de
padecer enfermedades graves. Es importante, por tanto, mantenerse en él.
Para ello existen técnicas muy diversas, de las que trataré más adelante, en
los capítulos 2 y 3.

NIVEL THETA

Frecuencia de vibración: aproximadamente 7 ciclos por segundo.

También llamado «Alfa profundo», es el nivel ideal para acceder al


inconsciente. En el nivel Theta existe un perfecto equilibrio entre la actividad
de los hemisferios cerebrales y se percibe un estado de plenitud y armonía.
Éste es el mejor estado de frecuencia cerebral para aplicar las técnicas
hipnóticas, ya sea para modificar comportamientos propios como para
modelar los de otras personas o instalar anclas. La mente inconsciente es
como un imán al que se adhieren nuestras experiencias con gran fuerza, de
manera que quedan profundamente grabadas en él. Hay dos maneras de
imprimir experiencias en el inconsciente:

Mediante una vivencia acompañada de una carga emocional: la


experiencia quedará fijada con un solo impacto.

A través de una repetición mecánica que carezca de emoción: en este


caso se precisará de cierto tiempo para que quede perfectamente
integrada.

NIVEL DELTA

Frecuencia de vibración: de 4 a 1 ciclos por segundo.

Es el nivel del estado hipnótico muy profundo. Esta frecuencia la utilizan con
toda normalidad las personas preparadas y adiestradas en técnicas de
autorrealización personal y espiritual —meditación profunda, Yoga, etc. —.
En frecuencias próximas a 0,1 ciclos/segundo el cerebro entra en estado de
coma. Un yogui o un faquir son capaces de provocarse ellos mismos el coma
durante un tiempo y después salir de él sin daño alguno. Este fenómeno es
similar al de la hibernación, que practican con éxito numerosas especies
animales.

1.1.5 La representación interna de la realidad: canales


de información
Aunque este tema está desarrollado en la parte del libro dedicada a la PNL es
necesario introducir aquí, ni que sea de forma somera, el concepto de los
sistemas representativos. Aquello que llamamos «verdad» o «realidad» es
únicamente la interpretación que nuestros sentidos dan a todo aquello que nos
rodea. Los órganos de los sentidos envían la información al cerebro, y éste la
recibe y la asimila según un sistema de representación determinado.

Los canales que determinan nuestros sentidos son fundamentalmente tres:

El Canal Visual: cuando domina el sentido de la vista


El Canal Auditivo: con preponderancia del sentido del oído
El Canal Cinestésico: que elabora las impresiones recogidas por el tacto
y por las sensaciones orgánicas internas

En este último se suelen incluir también las impresiones que corresponden a


las sensaciones del gusto y del olfato, aunque algunos investigadores
prefieren asignarles canales independientes (canal gustativo y canal olfativo),
tratándolos individualmente, pero siempre como derivaciones específicas de
un canal cinestésico general.

Cada persona suele inclinarse por el uso de un canal por encima de los otros,
con lo que podemos encontrar sujetos de todos los tipos —es decir, cuya
representación interna es, preferentemente, visual, auditiva o cinestésica—.
No por ello se excluye la utilización del resto de canales, únicamente se da
prioridad a uno en concreto. Con un entrenamiento adecuado, cualquier
persona puede aprovechar las ventajas del empleo de todos los sistemas de
representación.

Conocer y dominar las peculiaridades de los diferentes canales es una


herramienta de éxito en la comunicación. Si nos dirigimos a un paciente a
través de su sistema de representación principal, se favorece en gran manera
la técnica terapéutica; además, la hipnosis utiliza con gran provecho la
existencia de estos canales de entrada, para lo cual se han establecido
métodos de inducción hipnótica en los que se emplean unos u otros según las
necesidades del sujeto. Todos ellos están desarrollados en el capítulo 3:
Métodos de inducción del trance hipnótico.


1.2 El poder de la intención

1.2.1 Concepto de «intención»


El diccionario define «intención» como el «propósito o voluntad de hacer
algo» o como la «determinación de la voluntad en orden a un fin». Pero la
intención es algo más que una palabra: es un poder, un auténtico poder que
poseemos, todos y cada uno de nosotros, y que desde la conciencia puede
dirigirse hacia cualquier objeto o circunstancia.

Para poner un ejemplo simple, imagina que empiezas a decirte, con total
convencimiento: «me pica el dedo», «tengo picor»; empiezas a frotar ese
dedo aunque no notes nada aún. Y sigues: «me pica», «me está picando»,
«¡me pica cada vez más!». Si sigues insistiendo, al final, notarás una genuina
sensación de prurito… y no te quedará más remedio que rascarte, aunque
quizá la molestia aparezca en otros puntos del cuerpo —y no precisamente en
el dedo—, y se vaya generalizando hasta que no tengas bastantes manos para
llegar a todos las zonas afectadas de picores.

En un sentido o en otro, todos hemos podido comprobar este fenómeno con


cualquier sensación. La sed, el hambre, el frío o el calor, pueden, si lo
deseamos, experimentar grandes variaciones de intensidad; estas variaciones
dependen, en último término, de nuestra intención. Cuando ponemos
seriamente nuestra intención en cualquier lugar, aquello que hemos deseado o
temido acaba desarrollándose y teniendo una existencia real.

La intención es una auténtica «fuerza mental». Nuestra mente humana es


creativa, y la intención es también una fuerza creativa. Esto no es una fantasía
sino una realidad, una ley natural, tan imperturbable, certera y efectiva como
la ley de la gravedad. Este hecho lo conocen bien algunos científicos. Es ya
prácticamente un chiste en los laboratorios de física que el comportamiento
de las micropartículas cambia dependiendo de lo que haga el observador: si
mira, se comporta como una onda, pero si no lo hace, entonces actúa como
partícula. Las expectativas de los investigadores se acaban cumpliendo
siempre, busquen lo que busquen.
¿Qué pasa con todas esas micropartículas?
«No me creo nada. Los quarks son una bobada» (1). Lo dijo Steven Weinberg, Premio Nobel de
Física (1979) por sus trabajos sobre la interacción electrodébil. Que esté o no en lo cierto no es
lo más importante. Lo que cuenta es que los propios científicos tienen dudas sobre la validez de
resultados buscados con afán. ¡Nuestra mente es capaz de influir en la materia! Publicó un
famoso libro sobre el Big Bang que tituló Los tres primeros minutos del universo (1977).

La materia ha ido complicando su estructura hasta extremos increíbles,


mientras en los laboratorios va apareciendo (con algunas excepciones)
exactamente lo que se quiere encontrar. No vamos a entrar aquí en la
discusión de si las partículas subatómicas existían o no antes de su
descubrimiento — ya están los foros científicos lo bastante revueltos— pero
sí que deseo que no olvides esta afirmación fundamental: la intención es un
poder totalmente capaz de crear.

1.2.1.1 Cómo desarrollarlo

Desarrollar la fuerza de la intención no es algo que se consiga de la noche a la


mañana. Para experimentarla de forma inequívoca es indispensable que creas
en ti, si no de forma absoluta al principio, al cien por cien, al menos con un
mínimo razonable. Debes trabajar esta confianza en tus fuerzas y aumentarla
día a día, y solo con esta aplicación constante ya estarás progresando en el
camino de la intención.

Ve un momento al apartado 2.3, Técnicas de Autohipnosis, y lee las


instrucciones del ejercicio preparatorio. Esta práctica de inmovilidad,
atención a tu cuerpo físico y relajación de zonas tensas es un excelente
ejercicio para iniciarte en el hábito de la intención. Como verás, este ejercicio
es la preparación para la inducción de un estado hipnótico. Y es que la
hipnosis no es ni más ni menos que tu atención e intención enfocadas en un
punto: tú crees que algo está sucediendo, y realmente sucede. Por eso me
gusta definir el poder de la intención como una fuerza mental que se activa
completamente cuando estás tranquilo, en estado de relajación, y crees que
aquello que estás pensando es lo que va a suceder.

Cuando el poder de la intención se convierte en algo habitual, suceden cosas


curiosas. Imagina que te empieza a doler la cabeza. Puedes hacer dos cosas:
tomarte un analgésico (o cualquier otro remedio de tu gusto), o bien pararte
un momento, soltar la tensión y decirte estas palabras: «Yo decido relajarme,
y mi dolor de cabeza simplemente desaparecerá». Esta es una forma sencilla
de utilizar el poder de la intención.

¿Te parece que estamos hablando de magia? ¿Que es algo chocante, extraño,
alejado de nuestra realidad? Pues te aseguro que ciertamente lo eliminarás en
el mismo grado en que creas en ti. Puede ser que consigas acabar con la
mitad del dolor; eso ya es mucho, porque significa que deberás tomar menos
medicación, lo cual redunda en beneficio de tu cuerpo. Si aprendes a utilizar
el poder de la intención, si sabes estar relajado y centrar tu atención, tu
inconsciente estará abierto, a punto de que lo programes. Simplemente,
habrás decido tomar las riendas de tu mente.

1.2.1.2 Co-creadores de nuestra propia vida

Cuántas personas hay que nacen, viven hasta llegar una edad avanzada
(ochenta y cinco o noventa años, quizá), y jamás han pensado, ni por un
segundo, en que poseen ciertas habilidades. En general no se nos ocurre
imaginar que disponemos de incontables recursos mentales, y frecuentemente
ni siquiera sabemos que existan.

Si hemos tenido la suerte de nacer de unos padres amorosos y positivos y de


vivir en un entorno favorable, nuestra vida irá fluyendo con facilidad. Pero,
¿qué ocurrirá si hemos tenido padres rígidos, ausentes, crueles, enfermos —
alcohólicos, con alguna psicopatía— o indiferentes? ¿O si hemos vivido en
un barrio marginal, o si una gran pobreza no nos ha permitido asistir a la
escuela o formarnos adecuadamente? Es fácil en un caso así caer en la
delincuencia o simplemente malvivir en una existencia llena de achaques
físicos y psíquicos; sobrevivir apenas, sumidos en un devorador estado de
odio contra todo y contra todos, y contra nosotros mismos.

Así es como mujeres y hombres pasan por el mundo sin control sobre sus
vidas, expuestos a sufrir los embates del exterior sin poder defenderse e
incapaces de darse cuenta de que, si quisieran, podrían modificar cualquier
patrón mental mediante la intención. Por eso hay una gran diferencia entre los
que no saben y aquellos que saben, no que ellos sean más poderosos que los
demás, sino que disponen de un poder: un poder de que todos gozamos, del
que tú también disfrutas.

Piensa en él como en una magia natural, innata, que para empezar a funcionar
solo espera a que te decidas a dar órdenes y a que te des permiso para querer
aquello que quieres. No me refiero a una magia esotérica, de poderes ocultos,
sino a que en nosotros vive una fuerza capaz de convertirnos en alquimistas,
en darnos el poder de transmutar. No es algo desconocido, el mundo del arte
está lleno de magos que gestaron obras fantásticas: sinfonías de Mozart,
cuadros de Picasso, dramas de Shakespeare… personas que utilizaron su
poder creador. O individuos que han superado inicios miserables, guerras,
catástrofes, desgracias personales… No son seres de otro mundo, son seres
que han sabido emplear su poder. Esto no significa que vayas a poder extraer
dones y habilidades de la nada, sino que aprenderás a utilizar adecuadamente
los que ya tienes y a desarrollarlos hasta su máximo potencial.

Ahora bien, es posible que justo cuando hayas llegado a este punto, justo en
ese momento en que decidas creer en ti, aparezca un bloqueo, un saboteador
interno. Este boicot no es otra cosa que información antigua que nos ha
convencido de que no tenemos nada que hacer, que nada somos y que
volamos despedidos a uno y otro lado por vientos y tempestades; ideas de
miedo, de rigidez. Son aquellas frases que resuenan en nosotros una y otra
vez: «Sí, esta idea está bien, pero cuidado», «Vigila, no te entusiasmes
demasiado», «Te vas a estrellar». Después de años de ser bombardeado por
estas dañinas afirmaciones, el inconsciente no va a aprender en un instante a
decirte que sí a todo y proporcionarte toda su fuerza.

Piensa en ti como en el co-creador de tu vida, un ser con un poder inmenso.


Cuanto más te convenzas de que lo conseguirás, más funcionará. Para
empezar, dirígete frases como éstas:

Yo decido poder decidir en mi mente

Yo decido desarrollar la autohipnosis mediante mi sistema de creencias


y atención
Yo decido caer en profundidad hipnótica y a partir de aquí tener acceso
total a mi inconsciente

Yo decido que una vez que consiga esta gran profundidad hipnótica,
utilizaré y aplicaré las técnicas que estoy aprendiendo para modelar y
crear un estado de excelencia personal utilizando sencillamente el
poder de la intención

Debemos mantenernos firmes, comprometernos en un proceso de cambio, y


para ello tenemos unas herramientas inapreciables: la intención y la hipnosis
—ambas no son sino sugestión— y todos los métodos terapéuticos que irás
aprendiendo en este libro; con ellos tendrás acceso a tu inconsciente, con
ellos sabrás utilizar el poder de la intención.

1.2.2 Autoestima y sugestión


Los llamados libros de autoayuda suelen hablar de esto mismo aunque con
nombres diferentes: cree en ti mismo, en el poder de la autoimagen, en la
autoestima… Todo se resume en un concepto muy sencillo: aprende a dar
una orden a un mecanismo interno (que puede ser emocional, físico o mental)
e inmediatamente te dará la respuesta, ya que previamente lo habrás
condicionado para que la dé. El condicionamiento te lo proporcionará esta
herramienta esencial que es la autohipnosis.

Como he comentado en el punto 1.1.3, hipnosis e intención son formas


distintas de sugestión, pero en realidad son lo mismo. Imagina que mañana
tienes un examen decisivo y te invade el nerviosismo; quizá no seas capaz de
dormir. Si dominas el poder de la intención, puedes darte las órdenes
siguientes:

Mañana tengo un examen, así que hoy voy a dormir muy bien,
profundamente

Descansaré y me relajaré
Cuando me levante me encontraré muy bien

El examen irá a pedir de boca, mis ideas serán claras y tendré


respuestas precisas a todas las preguntas

Pueden variar los matices, pero esto es utilizar el poder de la intención, es


inducirte autohipnosis; es programar tu mente en lugar de dejar que sea tu
mente la que te programe a ti haciéndote pasar una noche en blanco y
llegando al examen totalmente exhausto.

Desarrollar el poder de la intención para tu beneficio es tan sencillo como


convertirte en el ser más desgraciado del mundo. Tú decides. Que a una
persona todas las cosas le salgan siempre mal, que le asalten todas y cada una
de las enfermedades que existen, que le persiga constantemente la mala
suerte, ni es una maldición familiar, ni un mal de ojo, ni una torpeza innata:
es sugestión.

Este hombre, esta mujer, han llegado a creer con toda certeza que no sirven
para nada, que todo lo hacen fatal y que su salud es un desastre, y desde
luego que así será, porque así lo han creado con ese enorme poder que
desconocen y que no saben utilizar. Es por esta razón que yo deseo que seas
consciente de tu vida y tu poder, y que empieces a darte órdenes que te
beneficien, que te lleven a hacer frente a los retos de tu vida con seguridad y
confianza.

Si, como te he indicado, has hecho una lectura rápida del apartado de
instrucciones para la autohipnosis, ya habrás visto que debes darte diversas
indicaciones: contar del veinte al uno, o del diez al uno… El inconsciente es
apto para obedecer inmediatamente estas órdenes, sencillas y directas; cuando
te des cuenta de que has tenido éxito, creerás más en ti y en tu capacidad, y
esta confianza redundará rápidamente en una mayor seguridad y decisión.
Habrás dado los primeros pasos para comprender cuán gratificante es
dominar el poder de la intención.

Te recomiendo: Un libro
Wayne W. Dyer, El poder de la intención (The Power of Intention, 2004)
1.2.1.4 Hipnosis, más fácil de lo que crees

Desde luego, el mundo de la hipnosis es complejo; hay mucho que aprender.


Pero a veces la avalancha de información que podemos encontrar en los
medios de comunicación de masas nos confunde más que nos informa: webs
especializadas, seminarios, cursos y cursillos los hay a centenares. Unos
simplifican en exceso, otros lo complican extraordinariamente con protocolos
y teorías; los adeptos de una escuela se alzan contra los de otra…

El estudio para ser un buen profesional de la hipnosis es exigente, pero no


requiere de dones ni de cualidades especiales, es falso que haya que disponer
de «poderes» misteriosos e innatos; y en cuanto a la práctica de la
autohipnosis, está al alcance de todos. Y cuando llegues a la segunda parte de
este libro te darás cuenta de que aprender las técnicas de autohipnosis para
aplicarse las maravillosas técnicas de la PNL es sencillo. Ponte a ello y lo
comprobarás.

La hipnosis y la autohipnosis son formas de desarrollar el poder de la


intención: lo que crees, lo creas. Recuerda, la intención y la hipnosis tanto
pueden beneficiarte como perjudicarte, todo dependerá de lo que hagas con
ellas. Si te apetece ser desdichado solo debes desearlo; si tienes
constantemente problemas, estás generando un estado hipnótico desfavorable.
Si, en cambio, has comprendido cómo utilizar tu gran poder y tus creencias,
si decides emplear toda esta energía en tu provecho, vas a marcar una gran
diferencia.

Conócete, toma las riendas, ejercítate en la autohipnosis y aprende y practica


los ejercicios que te propongo. Entra en tu inconsciente y modifica un
pensamiento, una emoción, un comportamiento, lo que desees. La sugestión,
la hipnosis, la intención, se convertirán en tus herramientas para una vida más
plena y consciente.

1.3 Respuestas a once preguntas básicas sobre hipnosis
y autohipnosis
Éstas son las preguntas más frecuentes que suelen hacerme sobre el
funcionamiento de la autohipnosis y de la hipnosis clínica; respondiéndolas
espero resolver todas tus dudas y disipar los temores que puedas tener a
aprenderla y utilizarla.

1. ¿Qué diferencia hay entre autohipnosis, hipnosis clínica y espectáculo


de hipnosis?

De hecho, todos los fenómenos asociados a lo que conocemos como estado


de hipnosis corresponden a la autohipnosis, es decir, que el estado de trance
es siempre autoinducido. El papel del profesional (terapeuta o hipnotizador/a)
es el de utilizar las herramientas más apropiadas para ayudar a una persona a
entrar en estado de trance, pero no es él quien provoca este estado. Es el
propio sujeto, por su voluntad, quien entra en estado hipnótico.

Por mi práctica profesional me encuentro constantemente con personas cuyas


patologías (problemas de tensión, traumas, adicciones,…) provienen de su
propia mente. Esto es posible porque ellos mismos se han inducido un
pernicioso estado de autohipnosis: durante años han estado repitiéndose
frases y conceptos teñidos de miedo y tergiversados por creencias sin
fundamento, las han asimilado como ciertas, y su inconsciente las ha
integrado hasta generar en ellos un estado de hipnosis adverso y una
inacabable serie de patologías sin ninguna base física. Así que la autohipnosis
no es algo tan extravagante ni desconocido; lo que ocurre es que no se le
suele dar ese nombre.

Normalmente, sin embargo, el término autohipnosis se reserva para la


hipnosis que se induce uno mismo, sin ayuda de ningún hipnotizador,
mientras que se denomina heterohipnosis a la hipnosis inducida en un sujeto
por otra persona, que sería el operador o hipnotizador.

La autohipnosis nos proporciona una herramienta poderosísima para trabajar


con nosotros mismos como sujetos, ya que nuestro inconsciente siempre está
dispuesto a recibir información y a grabarla. Con su ayuda, podrás
autoaplicarte todas las técnicas que aprendas con total seguridad y garantía de
éxito. Las técnicas de autohipnosis son sencillas, todos las podemos aprender
y utilizar, y su uso cotidiano nos demostrará cuán rico y apasionante es el
mundo de la hipnosis.

La hipnosis clínica es la que practica un terapeuta en sus pacientes para


ayudarles a corregir todos los daños que se han inducido a sí mismos sin
saberlo con su propia autohipnosis adversa, dañina. La hipnosis clínica borra
o anula esta información errónea y la sustituye por información positiva y
saludable.

El espectáculo de hipnosis no tiene nada que ver con las terapias por
hipnosis ni con la autohipnosis. Es una forma de utilizar técnicas de sugestión
para hacer teatro y asustar al público con unos pretendidos poderes o
divertirlo poniendo a alguien en ridículo. No tiene ninguna otra utilidad.
Vivió su momento de gloria en el siglo XIX y primera mitad del XX y en la
actualidad debería ya dejarse de lado para dar a la hipnosis el papel que le
corresponde como ciencia y herramienta terapéutica, enfocada a la salud y al
conocimiento de uno mismo.

2. ¿Quién puede ser hipnotizado? ¿Toda clase de personas, o existe


alguna excepción?

En principio, cualquier persona puede ser hipnotizada. Sólo hay dos


excepciones: los afectados por esquizofrenia y quienes tengan alguna
disminución mental. En el primer caso, la dificultad estriba en que el «yo»
está fragmentado, desestructurado, y es poco probable que el paciente alcance
el grado de concentración y abstracción que es necesario para entrar en
trance. En cuanto a una persona con disminución mental (dependiendo de su
grado, claro está, es difícil generalizar), es posible que carezca de la
capacidad suficiente para entender la información que se le suministra.
Aparte de estos dos casos, todos somos hipnotizables.
3. Ya que hablamos de suministrar información para hipnotizar, ¿no es
cierto que ésta suele darse de forma oral? ¿Qué pasa entonces cuando
alguien no tiene capacidad auditiva? ¿Es posible hipnotizar a una
persona sorda?

Sí, existen varias técnicas visuales que utilizan luces, dibujos, los llamados
«discos hipnóticos»…; el sistema fénico (utilización de los fosfenos) se vale
de una luz que puede dirigirse directamente a los ojos, abiertos o cerrados, o
al entrecejo, y que induce el trance hipnótico con seguridad. También existen
sistemas parecidos a la digitopuntura, basados en las modalidades
cinestésicas, en los que se presionan o rozan determinadas zonas o puntos
concretos del cuerpo. Así pues, no es condición imprescindible el poder oír
para ser hipnotizado.

La cuestión que se plantea a continuación es cómo se darán las sugestiones


hipnóticas y cómo despertaremos al sujeto de su hipnosis. Éste es un caso
claro de la utilidad de la autohipnosis. Podemos enseñar las técnicas
autohipnóticas a nuestro paciente sordo y acordar con anterioridad tanto las
sugestiones que se dirigirá como la manera de salir del trance. El trabajo a
realizar y el resultado serán los mismos, únicamente requerirán de otro tipo
de planificación.

Y por descontado, podemos completar este punto hablando de la posibilidad


de inducir hipnosis a personas invidentes. En estos casos nos apoyaremos
siempre de manera exclusiva en las instrucciones por vía oral o cinestésica.
Así pues, podemos concluir que, siempre y cuando una persona no se
encuentre en una de las dos excepciones que hemos explicado en el punto
anterior (esquizofrenia o disminución mental), vamos a disponer de una
herramienta hipnótica adecuada a sus posibilidades que nos permitirá utilizar
este tipo de terapia con total aprovechamiento.

4. Y yo, si practico autohipnosis, ¿cómo sabré si estoy hipnotizada/o?

Tengo una experiencia de muchos años como profesional, y siempre que he


inducido un trance en alguien que nunca haya sido hipnotizado con
anterioridad he escuchado este mismo comentario al despertarle: «No he
estado hipnotizado, ¿verdad que no?».

¿Por qué cree esta persona que no ha llegado al estado de hipnosis? Porque
ha seguido consciente, ha escuchado todo que le he dicho, controlaba sus
pensamientos… Y es que, aunque parezca todo lo contrario, en estado de
hipnosis estamos más alertas y conscientes que en estado de vigilia. Este
hecho confunde un poco al principio. Cuando practiques autohipnosis por
primera vez creerás que no lo haces correctamente, pero se trata de una
percepción errónea, así que debes continuar con el ejercicio.

Al ser tú mismo el hipnotizado y el hipnotizador no podrás percibir una serie


de signos que indican la aparición del estado de trance, como el movimiento
de los ojos y la expresión de la cara, pero sigue practicando hasta que te
encuentres en un intenso estado de relajación. Sentirás que tu mente
realmente se detiene, poco a poco. Es la señal inequívoca de que estás
entrando en estado autohipnótico.

Ahora bien, si en un momento dado no tenemos ni idea de si hemos llegado a


inducirnos el estado hipnótico, ¿cómo podemos saber si hemos tenido éxito?
De una manera muy sencilla: todo el trabajo que te hayas aplicado, todas las
técnicas específicas que hayas instalado, tu comportamiento… serán los que
tú te has programado. Si has decidido acabar con una fobia, ésta habrá
desaparecido; podrás constatar que has alcanzado todos tus objetivos, así que
realmente habrás llegado a la autohipnosis.

Así pues, necesitarás algo de tiempo para percibir correctamente el estado de


autohipnosis, pero esta pequeña dificultad es normal. Incluso es posible que
en algún momento creas que no llegarás nunca a alcanzarlo: mi consejo es
que no te desanimes. Verás que con la práctica desaparecerá el temor a no ser
lo bastante hábil, e inducirte el trance se convertirá pronto en un ejercicio
sencillo y muy gratificante.

5. ¿Sabré lo que pasa a mi alrededor mientras estoy hipnotizada/o?

Sí, totalmente. Ya he comentado en el punto anterior que estás más


consciente de todo lo que pasa a tu alrededor cuando estás en estado de
hipnosis que cuando te encuentras en estado de vigilia. Ahora bien, es posible
que, en un tratamiento de heterohipnosis, el sujeto, por cualquier causa, pida
al profesional que le duerma durante el trance. En este caso, el terapeuta le
ordenará dormir, y así será.

Pero, normalmente, las personas suelen preferir estar conscientes durante el


trance, sobre todo porque al principio temen perder el control. Pues bien,
puedes tener la seguridad de que seguirás siendo dueño de tus actos; no vas a
tener menos control sobre tu mente sino que, por el contrario, tendrás más. La
hipnosis favorece la concentración y cuanta más capacidad de concentración
poseas más poder alcanzarás sobre tus pensamientos.

Así que la hipnosis nos permite elegir. ¿Deseas permanecer consciente?


Mantendrás tu consciencia durante todo el trance. ¿Prefieres dormir y no
saber lo que está pasando? Si ésta es tu decisión, el profesional la respetará y
estarás dormido durante todo el tiempo que dure tu estado hipnótico.

6. ¿Hay alguna diferencia en cuanto a la efectividad del estado hipnótico,


según estés consciente o inconsciente?

No existe ninguna diferencia, el tratamiento es igualmente efectivo. Lo que


importa es que la puerta al inconsciente esté abierta y que éste se encuentre
preparado para recibir buenas sugestiones y afirmaciones positivas destinadas
a modificar todos los pensamientos y comportamientos erróneos que se hayan
instalado.

Normalmente, los profesionales preferimos que el paciente esté consciente,


pero algunas veces hay que indagar, buscar un trauma profundamente
implantado, o muy doloroso. En este caso puede ser conveniente instaurar
una amnesia parcial.

7. ¿Recordaré la sesión hipnótica?

Las sesiones hipnóticas se recuerdan completamente siempre y cuando no sea


necesario que se olvide algún aspecto, tal y como he comentado en el punto
anterior. Si es necesario puedo decirle al sujeto que cuando salga del estado
de trance no recuerde un hecho concreto que ha aparecido durante la sesión;
yo lo anoto todo y después le voy comentando poco a poco lo sucedido para
que lo asimile paulatinamente.

Cuando toda esta información esté bien integrada y él o ella tengan


conocimiento de lo que ha pasado, en esa misma sesión o en la próxima le
indicaré que lo traiga a la memoria y así el paciente recuperará sus recuerdos
sin tener que sufrir un estado de pánico provocado por una experiencia
angustiosa. A veces, en una sesión, han aparecido vivencias terribles, como
una violación a una edad tan temprana que se había olvidado. En casos así es
mejor pedirle al sujeto que olvide lo que ha ocurrido durante la sesión y
posteriormente ayudarle a llevar esta información a su estado consciente y
que la asimile.

¿Por qué actuamos así? Recordar sucesos tan graves de forma repentina
puede hacer que una persona se sienta realmente mal, aterrada y desorientada.
Es preferible dosificar esta información de forma que el sujeto llegue a
conocerla toda sin quedar más herido de lo que estaba antes. Con la hipnosis
trabajamos para eliminar traumas, no para superponer otros nuevos a los que
ya existían.

Así que, aunque en casos tan delicados los profesionales optan por sugerir la
amnesia, lo más natural es recordar la sesión hipnótica (o al menos buena
parte de ella) sin problemas.

8. Cuando esté hipnotizada/o, ¿seré capaz de controlarme?

Desde luego. En el caso de la autohipnosis, el dominio y el control sobre tu


mente van a ser absolutos. Te despertarás cuando quieras, gozarás de tanta
libertad de movimientos como decidas. En heterohipnosis, lo esencial es
contar con alguien de confianza, con una persona respetuosa y equilibrada.
Puedes estar seguro de que nunca pasará nada que tú no quieras que pase. En
el bien entendido, claro está, de que estamos hablando de terapeutas que
ejercen como tales y que practican la hipnosis de forma correcta, no de
espectáculos y demostraciones teatrales, que utilizan la sugestión para fines
completamente diferentes.
Una cuestión muy relacionada con este tema y que preocupa a muchísimas
personas es: «Si yo me induzco una autohipnosis y después no sé salir, ¿me
quedaré para siempre en este estado? ¿Al cabo de poco tiempo moriré
hipnotizado?». La respuesta es sencilla y contundente: algo así no pasará
jamás.

Si entras en trance autohipnótico y después te encuentras tan a gusto que no


deseas salir, o bien olvidas cómo despertarte, pasado un tiempo el trance
hipnótico se desactiva y pasa a convertirse en un estado de sueño fisiológico
de una manera totalmente natural. Dormirás y cuando despiertes te parecerá
que estás en la gloria, descansado y relajado. El único problema que tendrás
si te pasa algo por el estilo es que debas atenerte a un horario (para ir a
trabajar, por ejemplo)… y que llegues tarde aquel día por tu despiste, pero
esa es en realidad la única complicación que puede acarrearte la práctica de la
autohipnosis. El despertar de la autohipnosis es agradable, nunca traumático
o angustioso.

Como ves, solo necesitas algo de organización. Además, puedes programar el


tiempo máximo en que deseas permanecer en trance: sea que se trate de cinco
minutos, de veinte o de treinta y cinco, tú siempre tienes el control. Solo
deberás decidirlo en el momento de iniciar el ejercicio y darte esta instrucción
de manera clara.

Concluimos, pues, que en estado de trance, tanto en auto como en


heterohipnosis, vas a estar consciente y vas a mantener el control.

9. ¿La hipnosis en sí misma puede provocar algún problema?

No, en absoluto. La hipnosis es una herramienta terapéutica sin ningún tipo


de contraindicación. En un caso extremo, lo peor que te puede pasar después
de un trance hipnótico es que te quedes exactamente igual que estabas antes
de entrar en él. E incluso esto no es corriente, ya que el mero hecho de entrar
en trance es sumamente relajante. Por poca habilidad que tengas al inducirte
el estado autohipnótico, ya experimentarás su beneficiosa influencia, porque
irás rebajando las tensiones y ansiedades y aportarás calma a tu mente.
Practicar la autohipnosis no supone ningún peligro; no te provocará ningún
efecto secundario, a no ser una mayor relajación y sosiego que aumentarán
conforme vayas practicando y experimentando con ella.

10. En caso de ser hipnotizada/o por otra persona, ¿es posible que alguna
vez haga algo que en realidad no quiero hacer?

Nunca. Una de las peculiaridades del estado hipnótico es que cuando recibes
una orden que no deseas cumplir sales de este estado inmediatamente, de
forma automática. Es un hecho semejante al que se explica en el apartado
3.2.1, Claves a recordar en la inducción de un estado hipnótico, donde ya
advierto que jamás se ha de pronunciar el nombre del sujeto, puesto que el
estímulo emocional que recibe desactiva el trance de forma inmediata. De la
misma manera, recibir instrucciones contrarias a tu forma de ser te hará
reaccionar.

Imagina que estás en trance y yo te digo: «Sé que tienes una guitarra
estupenda. Ahora, vas a ir a tu casa, cogerás esa guitarra, la traerás aquí y me
la regalarás». ¿Crees en serio que vas a seguir estas instrucciones al pie de la
letra? Lo más probable es que la indignación te despierte al momento, me
digas algo como: «Si quieres una guitarra, te la compras», salgas por la puerta
y no regreses nunca. Sí, en un caso así es mejor que busques otro profesional.

Deja atrás estas aprensiones, el estado hipnótico es seguro; seguirás siempre


las órdenes e instrucciones que verdaderamente estés dispuesto a seguir, y no
otras. Y desde luego, con mucha más razón si se trata de autohipnosis. Nunca
vas a obligarte a hacer nada que en realidad no desees.

11. No entiendo la necesidad de trabajar la PNL con autohipnosis. ¿Por


qué son más poderosas las imágenes y afirmaciones positivas si me las
ofrezco en estado hipnótico?

Cuando te encuentres en estado de trance vas a tener acceso total a tu yo, a


toda tu mente, el inconsciente, el subconsciente, tú al cien por cien. Cualquier
imagen que generes, cualquier instrucción que te proporciones, cualquier
sugerencia que desees incorporar, van a ser mucho más intensos y eficaces ya
que se introducirán de forma directa, precisa.

El estado hipnótico es el estado mental ideal para modelar, para crear un


nuevo estado de excelencia. En estado de hipnosis profunda todo tu ser está a
tu disposición. En estado de vigilia tienes acceso apenas al cinco por ciento
de tu mente (ver Los estados de la mente, apartado 1.1.4) y el inconsciente
representa el noventa y cinco por ciento restante. Como verás, implicarte al
cien por cien en cualquier proyecto va a suponer mucha más efectividad que
trabajar únicamente con el exiguo cinco por ciento que utilizas de manera
habitual. La potencia de tus sugestiones no tendrá comparación en un caso y
en otro.

1.4 Historia de la inducción hipnótica. Magnetizadores
y fascinadores

1.4.1 Investigadores de la hipnosis contemporánea


En esta lista encontrarás algunos de los investigadores que han llevado al
conocimiento y utilización de la hipnosis tal y como esta disciplina se
entiende en la actualidad. La relación no es exhaustiva, ni mucho menos, pero
pretende dar una imagen del tortuoso camino que ha seguido la hipnosis
desde la magia y la brujería hasta la investigación científica y la aplicación
médica y psicoterapéutica. De algunos de ellos, y de sus logros y métodos, se
habla en diversos apartados tanto en este capítulo como en los siguientes.

Nacidos en el siglo XVIII


Maximilian Hell (1720-1792)
Franz Anton Mesmer (1734-1815)
José Custódio de Faria (1746–1819)
Armand de Chastenet, marqués de Puységur (1751-1825)
Joseph Phillippe François Deleuze (1753-1835)
James Braid (1795-1860)
Denis Jules Dupotet de Sennevoy, baron Du Potet (1796-1881)

Nacidos en el siglo XIX


James Esdaile (1808-1859)
Ernest-Charles Lasègue (1816-1883)
Ambroise-Auguste Liébeault (1823-1904)
Jean-Martin Charcot (1825-1893)
Albert de Rochas d’Aiglun (1837-1914)
Henri Bourru (1840-1914)
Alfred Edward D’Hont (1840-1900)
Désiré-Magloire Bourneville (1840-1909)
Hippolyte Bernheim (1840–1919)
Nicolas Camille Flammarion (1842-1925)
Albert Pitres (1848-1928)
Prosper-Ferdinand Burot (1849-1921)
Charles Robert Richet (1850–1935)
Santiago Ramón y Cajal (1852-1934)
Victor François Lucien Moutin (1854-1916?)
Sigmund Freud (1856-1939)
Pierre-Marie-Félix Janet (1859-1947)
Gustav Wilhelm Gessmann (1860–1924)
Bernard Hollander (1864-1934)
Carl Gustav Jung (1875-1961)
Clark Leonard Hull (1884-1952)
Johannes Heinrich Schultz (1884-1970)
Paul-Clément Jagot (1889-1962)
Leslie M. LeCron (1892-1972)
Lawrence Schlesinger Kubie (1896-1973)
Paul Brémaud (??-??)
Jean Filiatre (??-??)

Nacidos en el siglo XX
John Dollard (1900-1980)
Milton Hyland Erickson (1901-1980)
Melvin Powers (¿?-¿?)
Sidney Rosen (1905-1994)
Lewis Robert Wolberg (1905-1988)
William S. Kroger (1906-1994)
José Mª Mir Rocafort (1909-1991)
Neal Elgar Miller (1909-2002)
Theodore Xenophon Barber (1927-2005)
Juan Antonio Portuondo Espinosa (1927-2005)
Antonio Anastasio Moreno de la Calle (1928)
David Smith Calverley (1937-2008)
Braulio Felipe Martínez Perigod (1945)
Jeffrey K. Zeig (1947)
Roxanne Erickson Klein (1949)
Josep Mañogil Lucas (1950)
Moisés Asís (1952)
Stephen G. Gilligan (1954)

1.4.2 Breve historia de la utilización de la hipnosis.


Mesmer y Hell
Se cree que el ejercicio de la hipnosis proviene de épocas muy primitivas.
Tanto la civilización egipcia como la griega utilizaban terapias como el
análisis de los sueños, los relatos, la sugestión y la hipnosis por medio de
cantos, bailes o aspiración de sustancias. Muchas otras culturas de la
Antigüedad empleaban los fenómenos hipnóticos: magos persas, druidas
celtas, médicos chinos, faquires indios y hechiceros africanos conocieron ya
las propiedades del estado hipnótico y las aprovecharon para el tratamiento
de diversas enfermedades, tanto físicas como psíquicas.

Se atribuyen también a los estados hipnóticos y a la sugestión las curaciones


milagrosas y los fenómenos de trance y de posesión. Ya Hipócrates sostuvo
que desde el cerebro se controlan, no solo los órganos y el sistema nervioso,
sino también los sentimientos y las emociones, y que en él se encuentra la
sede tanto de la salud como de la enfermedad. Pero quien dio el primer
impulso para un estudio de los fenómenos hipnóticos como sistema
terapéutico desde la perspectiva de la ciencia moderna fue Franz Anton
Mesmer.

Franz Anton Mesmer (1734-1815)


Médico alemán formado en Viena. Se interesó por los fenómenos del magnetismo y la hipnosis
por la observación de las curaciones magnéticas que realizaba el religioso jesuita Maximilian
Hell. Fue el propio Hell quien le instruyó en la utilización de los imanes. Consiguió algunas
curaciones notables pero fue tratado de charlatán y tuvo que exiliarse en París, donde sobrevivió
actuando en extravagantes representaciones para la alta sociedad. Diversas investigaciones
científicas dirigidas por Benjamin Franklin concluyeron que el «magnetismo animal» era un
fraude y que los efectos de las actividades mesméricas se debían a la sugestión, con lo que en
realidad establecieron unas bases de estudio de la hipnosis que no se retomaron hasta casi
finalizado el siglo XIX.

Mesmer creía en un fluido magnético que emanaba de la propia naturaleza y


que impregnaba y se emitía desde todos los seres, y que para asegurar una
buena salud dicho fluido debía estar bien repartido y equilibrado en el
organismo. Consideraba que el cuerpo humano estaba constituido como un
imán y que si se sabía cómo influenciarlo correctamente, se armonizaba tanto
en su interior como con el exterior. Se conoció a esta fuerza como el
«magnetismo animal». Estas teorías estaban muy influidas por diversos
aspectos de la astrología y la metafísica, lo que en pleno siglo XVIII provocó
que sus ideas fueran tachadas de supersticiosas por los representantes de la
ciencia ilustrada.
Al principio, siguiendo los métodos de Maximilian Hell, utilizó imanes en
sus tratamientos y logró curaciones sorprendentes —que por otra parte fueron
muy dolorosas—, pero de los informes del propio Mesmer se deduce que fue
la sugestión lo que consiguió tan buenos resultados. En aquella época se
asumía que los tratamientos médicos causaban auténticos suplicios, y además
los imanes eran objetos misteriosos cargados de innumerables poderes; por
todo ello era natural que los pacientes hablaran de «horribles dolores
punzantes», espasmos, ardor en las articulaciones y sensación «de haber sido
disparado a la cabeza» cuando se colgaban imanes de su cuello. Sin embargo,
los tratamientos eran finalmente aceptados y sobrevenía la curación total.

Maximilian Hell (Hell Miksa) (1720-1792)


Sacerdote jesuita húngaro. Matemático y astrónomo, director del Observatorio Imperial de Viena
y miembro de la Real Academia de Ciencias Sueca. Publicó numerosas obras especializadas,
entre ellas unas Efemérides astronómicas del meridiano de Viena (1756) y la Observación del
Tránsito de Venus ante el Sol desde Vardö (Noruega) en 1769 (1770). Aquejado de dolores
reumáticos, se interesó por las propiedades de la magnetita como analgésico y antiinflamatorio y
efectuó algunos estudios que llamaron la atención de Franz Mesmer, quien continuaría después
el estudio del magnetismo como terapia, aunque alejado ya de las tesis originales de Hell y de la
utilización de imanes.

Mesmer descubrió pronto que los imanes no eran esenciales y que bastaba
con tratar directamente con el magnetismo, cuya potencia y equilibrio se veía
afectado, según creía, por las posiciones astrales. Poco a poco se desarrolló su
tesis de que unas personas poseían más flujo magnético que otras; por esta
razón, la figura del magnetizador se agrandaba y se convertía en alguien
dotado de poderes especiales.

Todas estas circunstancias provocaron que el interesante descubrimiento de


Mesmer fuera tachado de charlatanería, y él mismo no llegó a establecer los
auténticos fundamentos de su trabajo. Exiliado de Viena, se estableció en
París, y mientras para unos era un hombre de ciencia asombroso, para otros
se trataba apenas de un embaucador. Sin embargo, su clínica tenía tantas
peticiones de tratamientos que, incapaz de atender a todo el mundo, ideó un
sistema para aprovechar sus poderes: diseñó una vasija o barreño (el baquet)
que magnetizó, y del que sobresalían barras de hierro y cuerdas; los pacientes
se asían de ellas y eran curados por el influjo del magnetismo mesmeriano.
También «mesmerizó» un árbol al que podían acudir los enfermos sin
recursos económicos.

Una investigación ordenada por Luis XVI dio como resultado un informe que
negaba la existencia del fluido magnético, y agobiado por las críticas,
Mesmer, incapaz de argumentar científicamente su sistema terapéutico, dejó
París y se estableció en Suiza. Su figura se convirtió en inspiración para toda
una serie de seguidores que mezclaron el mesmerismo con el espiritismo,
desvirtuando ya completamente su origen y convirtiéndolo en una práctica
sospechosa de ocultismo.

Sin embargo, la fama de Mesmer y los asombrosos resultados que consiguió


proporcionaron el empuje suficiente para que todo un conjunto de hombres
de ciencia, médicos e investigadores, se interesaran por los fenómenos
hipnóticos y magnéticos. De esta búsqueda paciente se han derivado las
modernas técnicas hipnóticas. En los apartados siguientes se habla
brevemente de algunos de los personajes que indagaron en el magnetismo y
la sugestión, cuáles fueron sus métodos y qué resultados consiguieron;
resultados que han desembocado en la hipnosis clínica que se practica en la
actualidad.

1.4.3 Primeros métodos de inducción hipnótica: Los


magnetizadores franceses (2)
Los magnetizadores siguieron directamente los pasos de Mesmer e inducían
el trance con ayuda de los pases magnéticos: gestos con las manos que
concentraban y repartían el «fluido magnético». El primero en relacionar el
magnetismo con la hipnosis fue el marqués de Puységur.

1.4.3.1 Marqués de Puységur

Armand-Marie-Jacques de Chastenet, marqués de Puységur (1751-1825)


Aristócrata francés, discípulo de Mesmer. Fue el primero en constatar la aparición del trance en
un paciente magnetizado y en notar la similitud de este estado con el de sonambulismo, por lo
que le dio el nombre de «sonambulismo artificial»; con este término fue conocido el estado
hipnótico hasta los estudios de James Braid.
Los métodos de Puységur fueron similares a los de Mesmer; incluso
magnetizó un árbol, como hizo su maestro, para proporcionar ayuda
terapéutica a los que se acercaran a él. Como Mesmer, opinó que el éxito de
los tratamientos se debía a la personalidad del magnetizador, y no a la del
sujeto.

1.4.3.2 Joseph Deleuze


Joseph Phillippe François Deleuze (1753-1835)
Naturalista francés, asistente y bibliotecario en el Museo Nacional de Historia Natural. Defendió
la teoría mesmeriana del magnetismo a través de la revista Bibliothèque du Magnétisme Animal.
En 1813 publicó Historia Crítica del Magnetismo animal, obra que divulgó por toda Francia la
teoría del magnetismo y la figura de Puységur. Fue también un convencido espiritista.

La práctica de Deleuze tuvo siempre fines terapéuticos y se caracterizó por su


discreción y honestidad. Consensuaba el tratamiento con el enfermo, su
familia y su médico. Las sesiones tenían lugar en privado en presencia de uno
o a lo sumo dos acompañantes que se comprometían a no interferir en los
tratamientos y a unirse a Deleuze en la intención de sanar al paciente.

Deleuze procuraba que el enfermo estuviera cómodo, sin padecer frío ni calor
y con una completa libertad de movimientos. Lo sentaba en una silla y él se
colocaba en otra algo más alta de manera que las rodillas y los pies del
paciente quedaban entre los suyos. La inducción hipnótica tenía lugar por
presión en las yemas de los pulgares a la vez que miraba fijamente al sujeto.
Cuando percibía que la temperatura de ambos se había igualado, retiraba las
manos y las levantaba, completamente planas, hasta la altura de la cabeza del
enfermo; después las llevaba lentamente hasta los hombros, se detenía un
minuto, y seguía descendiendo a lo largo de los brazos hasta la punta de los
dedos, que tocaba suavemente.

Efectuaba este pase cinco o seis veces, cuidando de separarse más del cuerpo
en la subida que en la bajada. Después, mantenía las manos planas sobre la
cabeza durante un momento y las bajaba por delante, desde la cara hasta el
estómago, para continuar hasta las rodillas, siempre muy lentamente.
Entre varios de estos pases añadía otro movimiento por la espalda, poniendo
las manos sobre los hombros y descendiendo por la espina dorsal, las caderas,
los muslos, y finalmente los pies. Para dar por acabada la sesión cerraba el
pase como si tirara del magnetismo más allá de los pies y de las manos, y
sacudía los dedos al terminar. Para finalizar, efectuaba unos pases
transversales ante la cara y el pecho, a no menos de cinco o siete cm de la
piel.

Deleuze consideraba esencial magnetizar siempre en sentido descendente,


nunca ascendente, ya que opinaba que los pases descendentes, acompañados
de la intención, magnetizaban al sujeto, mientras que los movimientos
ascendentes no tenían ningún efecto. Afirmaba también que el magnetizador
y el magnetizado quedaban relacionados durante la sesión, como si entre
ellos se estableciera un vínculo, una comunicación del principio vital. Afirmó
que: «Una vez que se ha establecido la relación, la acción magnética se
renueva en las sesiones siguientes en el momento en que se empieza a
magnetizar».

1.4.3.3 Baron du Potet


Denis Jules Dupotet de Sennevoy (1796-1881)
Más conocido como el Baron du Potet. Aristócrata francés miembro de la Sociedad Teosófica.
Fue un autodidacta que procuró separar las teorías espiritistas del tratamiento médico con
magnetismo. Colaboró regularmente con el cirujano dentista Martorel, que efectuaba
operaciones y extracciones en enfermos magnetizados por Du Potet. Publicó el periódico Le
Journal Du Magnetisme de 1845 a 1861. Sus escritos sobre magnetismo se consideran los
mejores en su especialidad.

«Los magnetistas han complicado lo que debería ser extremadamente simple,


han buscado más en su imaginación que en la naturaleza y se han alejado
paulatinamente de ésta; por lo tanto hay que volver a ella y seguir, en la
medida de lo posible, las lecciones que nos da».

Estas palabras de du Potet nos muestran el interés de este investigador por


acercarse sin prejuicios a los fenómenos de magnetismo e hipnosis. Empezó
por estudiar los métodos de todos los autores, probarlos y extraer
conclusiones. Para él el magnetismo era un principio, la palanca de una
fuerza que, una vez conocido su funcionamiento, cualquier persona podía
utilizar.

Sentaba al paciente en una silla y se colocaba frente a él sin tocarlo.


Procuraba permanecer de pie todo el tiempo posible y si se fatigaba, utilizaba
una silla más alta que la del sujeto, de forma que pudiera ejecutar los pases
sin cansarse. Si se trataba de un enfermo que solo podía estar acostado, se
colocaba de pie junto a su cama y procuraba acercarse al máximo. Se
concentraba hasta alcanzar un estado de calma y observaba al paciente;
después le acercaba una mano a la cabeza —los dedos estaban extendidos y
separados ligeramente, pero no tensos ni rígidos—y a continuación hacía
descender la mano hasta la altura de la pelvis. Repetía este pase de manera
uniforme durante unos quince minutos, y observaba qué fenómenos se
producían.

Para du Potet, era esencial la intención del magnetizador para dirigir la fuerza
magnética. El cuerpo del magnetizador se comportaba, según él, como una
máquina que canalizaba una energía natural, y precisaba de buena salud y
fuerza de voluntad para la práctica del magnetismo y el éxito de sus
intervenciones. Estableció las pautas de movimiento de los brazos y las
manos: siempre flexibles, evitando cualquier rigidez, a fin de realizar los
pases terapéuticos sin sentir cansancio.

1.4.3.4 Lucien Moutin


Victor François Lucien Moutin (1854-1916?)
Médico francés, hipnólogo, magnetizador y osteópata. Fue presidente de la Sociedad Francesa de
Estudio de los Fenómenos Psíquicos. Se le atribuyen los primeros procedimientos para
establecer la sugestionabilidad del sujeto (en El diagnóstico de la sugestibilidad, 1890?). Fue
también profesor y director de la Escuela Práctica de Magnetismo y Masaje y fundador de la
primera Escuela de Osteopatía en Francia. Publicó diversas obras de aplicación de sus
conocimientos en la práctica médica, entre ellas El magnetismo humano, el hipnotismo y la
espiritualidad moderna en la teoría y en la práctica (1907) y el Manual práctico de osteopatía
(1913), además de numerosos artículos en revistas especializadas.

El doctor Moutin recomendaba combinar la fijación de la mirada y los pases


magnéticos. Hacía sentar al sujeto cómodamente y le indicaba que se
despreocupara de lo que pasara a continuación. Al igual que du Potet,
utilizaba una silla más alta que la del paciente para poder efectuar los pases
sin cansarse. Presionaba los pulgares del sujeto y fijaba la vista en su
entrecejo hasta que los párpados se cerraban. Observaba atentamente todas
las manifestaciones fisiológicas de su paciente, y cuando aparecía el
movimiento rápido de los ojos se ponía de pie e iniciaba el proceso de
magnetización.

Empezaba con las manos sobre la cabeza, las dejaba inmóviles durante unos
segundos y descendía lentamente hasta la altura de las orejas, donde se
detenía otra vez. Situaba los dedos de punta hacia el cerebelo y seguía
bajando poco a poco hasta hombros y codos, siempre cuidando de no tocar al
paciente; este pase se repetía durante unos cinco minutos. Después pasaba a
los pases faciales, que eran mucho menos cansados: para ello colocaba una
mano plana a la altura del entrecejo y la bajaba con gran lentitud
deteniéndose a la altura del epigastrio. Esta maniobra se repetía hasta que el
sujeto entraba en un estado de inmovilidad e insensibilidad.

Moutin comprobaba el nivel de hipnosis tomando uno de los brazos del


sujeto, levantándolo poco a poco hasta cierta altura y soltándolo de forma
brusca. Si el brazo se quedaba en la misma posición, se había llegado a la
catalepsia. Para conseguir el sonambulismo continuaba con los pases
frontales; también tenía la costumbre de hablar con su paciente para que éste
le indicara el nivel que había alcanzado.

Lucien Moutin se preocupó de evitar lo que él denominó «accidentes


magnéticos»: para ello recomendaba escoger un método adecuado a la
sugestionabilidad del sujeto; no abandonarle jamás cuando se encontraba en
estado hipnótico; no mostrar nunca debilidad sino al contrario, mantenerse
firme y tranquilo, decidido, y dispuesto a imponerle su voluntad. Si como
consecuencia de la falta de cuidado hubiera algún problema para despertar al
paciente, o apareciera una crisis nerviosa o un acceso de cólera, recomendaba
imponer una mano sobre el estómago y otra sobre la cabeza, y soplarle
suavemente en la cara. También incidió en la necesidad de que el
magnetizador conservara la flexibilidad de las manos y los brazos para evitar
la fatiga.
1.4.4 Primeros métodos de inducción hipnótica: Los
fascinadores (3)
Paralelamente, otro grupo de investigadores desechó la idea del magnetismo
y centró sus esfuerzos en el estudio de la sugestión. Uno de los primeros fue
el abate Faria, que trajo a Europa las técnicas de sugestión indias; en todas
ellas se combinan la fuerza de la mirada del hipnotizador con las
instrucciones verbales dadas en un tono grave e imperativo. Estos primeros
estudios sobre la hipnosis estuvieron estrechamente ligados a otras disciplinas
de las llamadas esotéricas y en este grupo encontraremos médicos, científicos
y ocultistas. La hipnosis se estudiaba junto con el espiritismo y la astrología.

1.4.4.1 El abate Faria


José Custódio de Faria (1746–1819)
Religioso portugués, doctor en teología y catedrático en París, nació en la India (Goa). Pionero
en el estudio de la hipnosis, que conoció en su país de origen, llevó a Europa los métodos
orientales y discrepó de Mesmer en la causa de la inducción hipnótica, sustituyendo el poder del
«magnetismo animal» por el de la «sugestión verbal». Fue el primer investigador en establecer el
concepto de sugestión y autosugestión y en definir la hipnosis como un sueño lúcido. Sus
métodos fueron divulgados por François Joseph Noizet (1792-1885), quien publicó en 1820
Memoria sobre el sonambulismo y el magnetismo animal.

El abate Faria empezaba sus demostraciones con la ayuda de dos o tres


asistentes que ya estaban acostumbrados a entrar en trance, a los que hacía
entrar en estado sonambúlico únicamente con darles la orden. Después
escogía al azar a varias personas del público y les hacía sentar cómodamente
en una silla. Les indicaba que se concentraran en la idea de dormir y les
miraba fijamente a la vez que les hacia concentrarse en el dorso de su mano,
alzada por encima de su línea de visión. Después bajaba el brazo bruscamente
y daba la sugestión de que durmiesen en tono autoritario. Algunas veces
(pocas) acompañaba la sugestión verbal de la presión de un dedo sobre la
frente del sujeto. La caída en estado hipnótico se producía en un minuto o
menos la mayor parte de las veces.

Y como curiosidad:
El nombre del abate Faria es conocido por todos los aficionados a la literatura de folletín, ya que
Dumas, inspirándose en un episodio de su vida y cambiando totalmente su carácter y
circunstancias, lo convirtió en un amigo y maestro del protagonista de su novela El conde de
Montecristo (1844). Este hecho ha provocado que muchas personas le crean un personaje de
ficción.

1.4.4.2 Charles Richet

Charles Robert Richet (1850–1935)


Médico francés. Premio Nobel de Medicina en 1913 por sus investigaciones sobre la Anafilaxia.
Catedrático de Fisiología en la Universidad de París. Entre otros muchos hallazgos, fue el
investigador que ideó y administró la primera inyección de suero antituberculoso (1890) y
comprobó la incidencia de la alimentación en la evolución de esta enfermedad. Pionero de la
llamada «investigación metapsíquica» (actual parapsicología), publicó el Tratado de
metapsíquica. Cuarenta años de trabajos psíquicos (1922) —donde, entre otros temas, hacía un
intenso estudio de la hipnosis—, y El porvenir y la premonición (1931).

Richet sentaba al paciente ante él, le tomaba los pulgares y se los sujetaba
con fuerza de una forma sostenida. Dicha maniobra se prolongaba de tres a
cuatro minutos y el resultado solía ser la aparición de pesadez en los brazos,
los codos y las muñecas. Después utilizaba pases magnéticos con la mano
extendida sobre la cabeza, la frente, los hombros y, muy especialmente, los
párpados del sujeto. Richet movía la mano de forma uniforme ante los ojos
del paciente con un suave desplazamiento de arriba abajo, como si con este
movimiento hiciera caer los párpados. Al principio prefería hacerle fijar la
vista en algún objeto, pero con el tiempo desechó este requisito porque lo
consideró inútil. Según Richet: «la fijación de la mirada puede tener alguna
influencia, pero no es indispensable».

1.4.4.3 Gustav Gessmann


Gustav Wilhelm Gessmann (1860–1924)
Militar, escritor, fotógrafo y ocultista austríaco. Estudió química y medicina en Viena. Dotado de
una gran curiosidad y capacidad de estudio abordó en sus libros y artículos casi todos los temas
que comprendía la metapsíquica de la época: grafología, hipnosis y magnetismo,
psicomorfología y también gnosticismo, quiromancia, astrología, psicometría y alquimia. Firmó
buena parte de sus obras con el seudónimo de Manetón.
Para hacer una demostración, Gessmann escogía una persona muy
sugestionable y le explicaba que su organismo poseía gran cantidad de
electricidad, de forma que podía influenciarle y electrizarle con facilidad.
Para demostrárselo, le hacía tomar con las manos dos dedos de su mano
derecha y le preguntaba si sentía algo. Si el sujeto le respondía que percibía
un hormigueo y embotamiento en los miembros y el tronco, Gessmann
pasaba a la sugestión verbal: Cierre la mano, ciérrela. Más, más, más aún.
¡Ya! Ya no puede soltar mi mano. Con un pase magnético de su mano
izquierda reforzaba el espasmo muscular del sujeto. Después soplaba en ella
y el calambre desaparecía. Una vez preparado el sujeto de esta forma,
Gessmann se sentaba ante él, le hacía cerrar los ojos, le presionaba los
pulgares y le indicaba que estuviera tranquilo y se dejara llevar por el sueño,
que no se resistiera a los deseos de dormir.

A continuación, Gessmann ejecutaba unos pases sobre la cabeza y el pecho.


Ponía una mano en la cabeza y con la otra asía la del sujeto mientras le
preguntaba «¿Me oye?» acercando su cabeza a la boca del estómago. Cuando
conseguía recibir una respuesta (que solía darse en voz muy baja) empezaba
sus experimentos sobre el estado hipnótico, aunque si era la primera vez,
solía acabar en este punto «para no cansar al sujeto».

1.4.4.4 Otros seguidores del sistema de fascinación

Alfred Edward D’Hont (1840-1900), conocido como Donato, fue un


hipnotizador de espectáculos belga que realizó giras de demostraciones en
Bélgica y Suiza. Fue en sus sesiones de cabaret donde Charcot y Richet
descubrieron la hipnosis. El «donatismo» es una corriente de hipnología que
enfatiza el papel de la imitación (técnicas de encantamiento) en el trance
hipnótico.

Onofroff empezó a trabajar en el teatro hacia 1891. Aunque él decía que era
ruso, se cree que era barcelonés de nacimiento. Después de recorrer todo el
mundo con su espectáculo y hacerse famosísimo se retiró a Barcelona en la
madurez. Se hizo imprescindible entre la bohemia de los años 20, fundó una
escuela de hipnotismo por correspondencia y finalmente desapareció durante
la Guerra Civil.
Todos estos fascinadores y médicos coincidían en practicar la fascinación
únicamente con ayuda de su mirada. Se sentaban ante el enfermo o sujeto y le
obligaban a mirarles a los ojos mientras ellos le sostenían la mirada
firmemente y sin pestañear. Al cabo de algunos segundos el sujeto inspiraba
de forma profunda, parpadeaba, se le llenaban los ojos de lágrimas y se
cerraban. El trance hipnótico estaba ya establecido. Bourneville, como
Richet, solía añadir la presión de los pulgares y el pase sobre los párpados si
el sujeto resistía la sugestión.

1.4.5 La anestesia hipnótica. Esdaile


James Esdaile (1808-1859)
Médico y cirujano escocés, director del Hospital Mesmérico de Calcuta y llamado «el padre de la
anestesia hipnótica». Era un seguidor de las tesis de Mesmer. Su carrera profesional se desarrolló
casi enteramente en la India, donde empezó trabajando para la East India Company. En una
época en la que se desconocían los anestésicos, realizó una gran cantidad de operaciones con
ayuda de la anestesia magnética, que le dio excelentes resultados. Durante su estancia en la India
publicó El mesmerismo en la India y su aplicación práctica en cirugía y medicina (1846) y
Registro de casos atendidos en el Hospital Mesmérico de Calcuta (1848). De vuelta en
Inglaterra escribió Introducción al mesmerismo como agente anestésico y curativo en los
hospitales de la India (1852).

El método de Esdaile requería bastante tiempo y el concurso de varias


personas, pero era absolutamente seguro. Esdaile efectuaba pases magnéticos
sobre el sujeto durante quince o veinte minutos, y a continuación le sustituía
un ayudante. Éste magnetizaba al paciente durante el mismo tiempo, y de
nuevo era sustituido por otro, y así sucesivamente.

El proceso podía requerir varias horas (en algunos casos llegó a emplear un
día entero) pero permitía efectuar operaciones quirúrgicas sin dolor y sin
necesidad de narcóticos. En aquellos momentos, la tasa de mortalidad de las
operaciones quirúrgicas era de más del 50%, pero la de las operaciones de
Esdaile era de un 5%, y más atribuible a infecciones postoperatorias que a la
cirugía. La introducción de la anestesia por cloroformo en 1847 y la
prematura muerte de Esdaile acabaron con las investigaciones en anestesia
hipnótica.
1.4.6 Las bases científicas de la investigación hipnótica:
Braid, la Salpetrière y Nancy
1.4.6.1 Aparición del término «hipnosis». Braid

El método de Braid era el siguiente: colocaba al sujeto en una posición


cómoda y le hacía mirar fijamente un objeto brillante cualquiera —una
moneda, una llave, un portaminas… — que mantenía a unos 10 o 15 cm del
entrecejo. Indicaba a su paciente que no apartara la vista y que se concentrara
en la idea del objeto y del sueño. Comprobó que al cabo de un tiempo (que
puede variar según el grado de sugestionabilidad), las pupilas se dilatan,
vibran los párpados, los ojos se cierran y aparece el sueño hipnótico.

James Braid (1795-1860)


Médico y neurocirujano escocés. Interesado por el mesmerismo, publicó el resultado de sus
investigaciones en su único libro: Neurohipnología o la razón de ser del sueño nervioso (1843).
En esta obra aparecieron por primera vez los términos «hipnosis» e «hipnotizar», que derivó del
griego Hypnos, personificación del sueño. Rechazó las hipótesis de Mesmer según las cuales los
fluidos magnéticos serían los responsables del estado hipnótico y constató que dicho estado
podía ser autoinducido si se seguía un determinado protocolo que él mismo estableció.

Cuando un sujeto había experimentado varias veces la hipnosis por este


sistema la inducción era muy rápida. Para provocar un estado más profundo
Braid recomendaba unos pases por la cabeza, hombros y brazos hasta la
extremidad de los dedos. Constató que para algunos sujetos era
imprescindible que el objeto en que se concentraban fuera brillante y en
cambio, en otros casos, este hecho era irrelevante. En cambio, las
posibilidades de inducción aumentaban de forma significativa si el objeto se
miraba de cerca.

Un hipnotizador germano-francés, el doctor Liébengen, utilizaba una variante


de este método. Se situaba a un lado del sujeto, extendía la mano derecha
sobre su cabeza y le hacía mirar fijamente al pulgar, que colocaba a pocos
centímetros frente al entrecejo.
1.4.6.2 Las tesis de La Salpetrière. La hipnosis como histeria. Charcot

Los sujetos de Charcot fueron siempre enfermos de histeria ingresados en el


hospital de la Salpetrière. Con ellos realizó interesantes experimentos sobre la
inducción hipnótica y sobre las características y propiedades del estado
hipnótico, como la catalepsia, el letargo y el sonambulismo.

La inducción consistía en una impresión brusca y potente sobre los sentidos.


Para el canal visual utilizaba una luz intensa que enfocaba de forma repentina
sobre los ojos del enfermo; para el auditivo, golpes bruscos de tam-tam, de
gong, o de un diapasón. Para impresionar el canal olfativo situaba
repentinamente un frasco de amoníaco abierto bajo la nariz del sujeto.

Jean-Martin Charcot (1825-1893)


Neurólogo francés, profesor de Anatomía Patológica, especialista en enfermedades del sistema
nervioso. Se le considera uno de los fundadores de la neurología moderna. Desde su puesto
como director de la Salpetrière (Hospital de la Salpêtrière, en París, especializado en
enfermedades mentales) desarrolló una intensa investigación sobre los fenómenos hipnóticos.
Fue maestro, entre otros grandes especialistas, de Pierre Janet y de Sigmund Freud. Los
investigadores agrupados alrededor de Charcot constituyeron la Escuela de la Salpetrière, que se
caracterizó por su interpretación de la hipnosis como un estado de naturaleza histérica.

Todos estos sistemas provocaban la aparición de síntomas de hipnosis con


gran rapidez, pero después de muchos años de investigaciones hay que
concluir que estos métodos no son recomendables a menos que se realicen
por parte de un médico experimentado y con un control clínico riguroso, y mi
opinión es que no se deben utilizar en ningún caso; en la actualidad existen
procedimientos de inducción hipnótica totalmente seguros y fiables que no
son agresivos en absoluto.

Los doctores Paul Brémaud y Désiré-Magloire Bourneville (1840-1909)


fueron discípulos y seguidores de Charcot en la Escuela de la Salpetrière y
partidarios de las técnicas de inducción hipnótica por fascinación de la
mirada.

Las tesis de la escuela de la Salpetrière, que consideraba la hipnosis como un


síntoma morboso, no prosperaron, y fueron las proposiciones de la escuela de
Nancy las que finalmente señalaron cuál sería la evolución de la hipnosis al
entrar en el siglo XX.

1.4.6.3 Nancy: La hipnosis terapéutica

La Escuela de Nancy, también llamada Escuela de la sugestión, estaba


formada por un grupo de profesionales que desarrolló la hipnosis llamada
autoritaria, es decir, basada en las sugestiones verbales. En esta escuela se
encuentra el origen de la psicoterapia, la hipnosis clínica y la psicología tal y
como las conocemos.

1.4.6.3.1 Liébeault

El doctor Liébeault colocaba la mano en la frente del sujeto; la bajaba con


gran lentitud y cerraba sus párpados, a la vez que y le sugería con voz
progresivamente más baja: Piense en el sueño. Sus ojos están cansados. Sus
párpados pesan, sus brazos pesan, su cabeza pesa. Se duerme, se duerme
profundamente. Tiene sueño. Duerme. Duerme. Las sugestiones continuaban
hasta que el sujeto entraba en trance.

Ambroise-Auguste Liébeault (1823-1904)


Médico francés, investigador de la hipnosis según los métodos de José Faria. Fundador de la
Escuela de Nancy, está considerado el padre de la hipnoterapia moderna. Sostuvo que la hipnosis
era un fenómeno de sugestión, no una manifestación de la histeria como afirmaba la Escuela de
la Salpetrière. Escribió El sueño inducido y los estados análogos, que fue publicado 1866 y
reeditado por el autor en 1889.

1.4.6.3.2 Bernheim

Bernheim utilizaba la hipnosis como método terapéutico en enfermedades de


todo tipo. Empezaba por tranquilizar al sujeto explicándole que el estado
hipnótico era un sueño beneficioso, apto para todo el mundo, y que
restablecía el equilibrio nervioso. Utilizaba frases como éstas: Míreme bien y
piense solo en dormir. Siente los párpados muy pesados y los ojos cansados.
Los ojos se cierran, se humedecen. Su visión se nubla. Sus párpados pesan y
cierra sus ojos.
Hippolyte Bernheim (1840–1919)
Médico y neurólogo francés. Profesor en las universidades de Estrasburgo y Nancy y miembro
de la Escuela de Nancy. Su obra Sobre la sugestión y sus aplicaciones en la terapia (1888-1889)
fue altamente valorada por Sigmund Freud, que escribió el prólogo y las anotaciones de la
edición en alemán. Para Bernheim, los procesos hipnóticos, el sueño fisiológico y el estado de
vigilia están regidos por las mismas leyes psicológicas, con lo que la hipnosis caería de lleno en
la esfera de los estudios de Psicología.

Si el sujeto no entraba en hipnosis inmediatamente Bernheim podía servirse


de otras técnicas, como hacerle fijar la vista en dos de los dedos de su mano
derecha, efectuar pases magnéticos ante los párpados, o mirarle fijamente a
los ojos mientras le inducía la idea de sueño: Sus párpados se cierran. No los
puede abrir. Siente pesadez en brazos y piernas. No ve nada, sus manos están
inmóviles. Ya no siente nada, el sueño viene. Y, de forma imperativa:
Duerma, duerma.

Procuraba no exagerar el tiempo de fijación de la mirada para evitar que el


sujeto se pusiera rígido intentando no separar la vista y abriendo los ojos de
forma desorbitada. Iba repitiendo los pases lenta y suavemente y finalmente,
cuando el sujeto cerraba los ojos, le decía: Sus párpados están pegados, no
los puede abrir. Cada vez tiene más sueño, más sueño. No puede resistir.
Bajaba la voz y repetía la sugestión: Duerma, duerma. Bernheim conseguía la
hipnosis total en cuatro o cinco minutos.

1.4.7 La inducción cinestésica


1.4.7.1 El sentido del tacto y las «zonas hipnógenas». Albert Pitres

Algunos hipnólogos prefirieron indagar en los métodos que utilizaban


sentidos diferentes de la vista y el oído. Albert Pitres fue el primero en definir
las «zonas hipnógenas», que describe como:

«Zonas concretas del cuerpo en las que la presión tiene como consecuencia
la producción instantánea del sueño hipnótico (…) o el retorno al estado de
vigilia de sujetos ya hipnotizados».
Albert Pitres (1848-1928)
Médico francés, interno y después asistente de Charcot. Catedrático de Anatomía Patológica e
Histología y posteriormente decano de la Facultad de Medicina de Burdeos. Sus clases
magistrales se han recogido en obras como Lecciones clínicas sobre la histeria y el hipnotismo
en el Hospital de Saint André (Burdeos) (1891), La afasia amnésica (1897) y Las parafasias
(1898). En 1914 se le encomendó la dirección del centro de neurología de la 18ª región militar
francesa.

Según Pitres, la situación de estas zonas es variable y cambia de un sujeto a


otro; además, no se distinguen por ningún signo externo. El reconocimiento
de su localización exacta requiere de observaciones minuciosas, pero una vez
que se conocen, es suficiente con presionarlas con intensidad para provocar
un sueño hipnótico casi inmediato.

Aunque hay sujetos que apenas presentan zonas hipnógenas mientras que
otros pueden llegar a tener hasta cincuenta, los estudios coinciden en señalar
los siguientes puntos: falange distal de los dedos (especialmente pulgar e
índice) en la raíz de la uña, el entrecejo, la fontanela, el interior de la muñeca
y el pliegue exterior del codo. Conviene investigar un poco con el sujeto para
determinar su localización personal de puntos hipnógenos. También se
consideran zonas hipnógenas dos puntos situados en el abdomen, a la altura
en que se encuentran los ovarios en una mujer. Puede ser un método
apropiado para sujetos resistentes a otros tipos de inducción.

1.4.7.2 Charles Lasègue

El doctor Lasègue colocaba las manos junto a la cabeza del sujeto, una a cada
lado, le cerraba los ojos y le mantenía los párpados cerrados durante unos
minutos con ayuda de una presión suave de los pulgares sobre los globos
oculares del enfermo. Cuando se ha adquirido práctica es un método muy
efectivo, sobre todo con sujetos muy sensibles.

Ernest-Charles Lasègue (1816-1883)


Médico, patólogo y psiquiatra francés, fue también profesor de filosofía y una de los primeros
investigadores en desarrollar la psicología clínica. Estableció la distinción entre las patologías
neurológicas y psíquicas y observó las interacciones familiares y parentales en los desórdenes
mentales. Publicó numerosos trabajos y en 1877 presentó junto con Jules Falret una ponencia en
la que describía los mecanismos psicológicos del Trastorno Psicótico Compartido (Folie à
Deux). Se le atribuye la primera descripción médica de la anorexia nerviosa (1873) y fue
también especialista en medicina legal. Profesor de Clínica Médica, ha dado su nombre a un
signo utilizado para el diagnóstico de la ciática y de la hernia discal (signo de Lasègue).

1.4.7.3 Inducción por impresión del olfato

La inducción por el olfato empezó en la Salpetrière, donde los médicos


utilizaban una ampolla de amoníaco. Otros investigadores han utilizado
productos químicos similares a los narcóticos, pero se pueden emplear con
éxito sustancias totalmente inocuas, como los perfumes; estos aromas actúan
directamente sobre la imaginación de sujeto. Jean Filiatre, autor del Curso
completo de hipnotismo práctico, ensayó este sistema, tanto con personas que
ya ha habían sido hipnotizadas con anterioridad como con otras que
desconocían el estado hipnótico.

Para reforzar la sugestión añadía estas frases con voz suave y monótona:
Cierre los ojos. Sus párpados pesan, pesan. Tiene sueño y le pesa la cabeza.
Respire poco a poco este perfume, lentamente, dormirá con un sueño
profundo. Filiatre utilizaba almizcle, bencina o alcohol de quemar, pero el
doctor Liébengen consiguió el mismo resultado utilizando agua
completamente inodora, ayudándose de la sugestión verbal. En este caso, el
sujeto creía oler realmente alguna sustancia aromática solo por la sugestión
del hipnotizador; la hipnosis era inducida por una impresión totalmente
imaginaria en el sentido del olfato.
1.5 La hipnosis a partir del siglo XX
Una vez llegado el siglo XX la investigación de la hipnosis se dirigió hacia la
vertiente clínica y sus aplicaciones en medicina general y psiquiatría.
Después de un paréntesis en los años previos e inmediatamente posteriores a
la II Guerra Mundial, los estudios de hipnosis han experimentado un auge
enorme, gracias sobre todo a la figura del norteamericano Milton Erickson.
Pero antes de pasar a estudiar la obra de Erickson hay que hablar de Émile
Coué.

1.5.1 Las leyes de la sugestión. Coué y Baudouin


Tanto el actual ejercicio de la hipnosis como las premisas en que se basa la
PNL deben gran parte de sus modernas presuposiciones a las investigaciones
de un profesional inicialmente alejado de las formulaciones de estas
disciplinas. Se trata de Émile Coué, más conocido actualmente como «El
padre de la sugestión consciente».

Émile Coué (1857 - 1926)


Farmacéutico francés. Realizó estudios de medicina para comprender mejor los mecanismos
involucrados y dedicó su vida a difundir una conducta de atención integral al paciente entre los
profesionales de la salud, tanto médicos como psiquiatras o farmacéuticos. Se relacionó con los
hipnólogos de la Escuela de Nancy a través de su trato con Liébeault. Sus postulados se
encuentran en su libro El dominio de sí mismo por la autosugestión consciente (1922).

Coué no fue un teórico sino un profesional práctico que enunció sus Leyes de
la Sugestión después de años de análisis de miles de casos. Sus observaciones
iniciales tuvieron lugar durante la atención a los clientes de su farmacia;
constató que los pacientes reaccionaban más favorablemente a la medicación
si ésta se acompañaba de sugestiones y actitudes positivas por parte del
terapeuta.Su figura ha recibido muchos ataques por parte de algunos
estamentos científicos que le consideran un simple aficionado, aunque todas
sus formulaciones fueron confirmadas y ordenadas en un sistema
teóricamente coherente por el filósofo, investigador y psiquiatra franco-suizo
Charles Baudouin.
El método Coué se puede resumir en los siguientes puntos:

Gran cantidad de enfermedades físicas y psíquicas son consecuencia de


autosugestiones inconscientes negativas, que proceden únicamente de
nuestra imaginación.

Estas autosugestiones se pueden combatir con la práctica de la


autosugestión verbal consciente, es decir, la práctica de afirmaciones y
sugerencias positivas de forma deliberada. Estas afirmaciones quedan
condensadas en la máxima de Coué:

«Cada día, y en toda forma, me siento mejor, mejor y mejor»

La palabra juega un papel fundamental. Debemos hablar al inconsciente


y materializar el pensamiento positivo en nuestro lenguaje cotidiano.

La práctica de la autosugestión no sustituye al tratamiento médico pero


es una herramienta poderosísima tanto para el profesional de la salud
como para el paciente.

Las leyes de Coué, en forma resumida, son las siguientes:

Ley de atención concentrada: Cada vez que la atención se concentra en una


idea una y otra vez, ésta tiende a realizarse de forma espontánea.

Ley de acción inversa: Cuanto más esfuerzo se pone en intentar algo, menos
posibilidades de éxito se tienen.

Ley del efecto dominante: Una emoción más fuerte tiende a sustituir a otra
más débil.

Charles Baudouin (1893 - 1963)


Filósofo y psicoanalista suizo nacido en Francia; discípulo de Freud y Pitch (analista jungiano),
con quienes se formó en psicología analítica. En 1913, siendo un joven licenciado en filosofia,
conoció a Émile Coué y quedó fuertemente impresionado por su personalidad y por el alcance de
su obra. Ambos colaboraron estrechamente hasta la muerte de Coué, e incluso fundaron juntos la
Escuela de Psicología Aplicada de Lorena. Estudió los fundamentos del psicoanálisis, la
sugestión y la hipnosis, y su aplicación en la práctica terapéutica, así como en la educación y la
terapia infantil. Fundó el Instituto Internacional de Psicoanálisis y Psicología de Ginebra.
También fue un convencido pacifista que difundió sus ideas a través de la revista Le Carmel.

Las formulaciones de Coué y Baudouin han sido integradas por la PNL y


están desarrolladas en los apartados 6.2.5 y 6.2.6, Presuposiciones de la PNL
y Reglas de la mente.

1.5.2 La hipnosis aplicada a la medicina, la psiquiatría y


el crecimiento personal
En este apartado se da un rápido apunte de algunos de los profesionales del
siglo XX que han tenido alguna relación con la investigación hipnótica o que
han influido en la utilización y divulgación de la hipnosis clínica (orientada a
tratamientos fisiológicos o psicológicos) así como en su uso para el
mejoramiento personal. La labor de estos investigadores está lejos ya de los
espectáculos y de la hipnosis como diversión o curiosidad sin fundamento
científico. No figuran, ni mucho menos, todas las personalidades relevantes
en este campo, sino únicamente las que me han influido de manera más
notable. El orden en el que aparecen es el de su año de nacimiento.

Santiago Ramón y Cajal

Se interesó por la hipnosis al conocer los trabajos de Charcot. Para efectuar


sus investigaciones sobre los fenómenos hipnóticos abrió una consulta que
más adelante se vio obligado a clausurar porque el gran interés que despertó
le robaba tiempo para su carrera médica.

Aplicó con éxito la hipnosis como anestesia para ayudar en los partos de su
propia esposa; los resultados de su experimento se publicaron en 1889 en la
Gaceta Médica Catalana y posteriormente en 1924 en Trabajos Escogidos,
Tomo 1; lamentablemente no fueron tenidos en cuenta por ningún ginecólogo
ni obstetra. El manuscrito que se debía publicar con sus trabajos sobre la
hipnosis, el espiritismo y la metapsíquica fue destruido accidentalmente
durante un bombardeo, en la Guerra Civil.
Santiago Ramón y Cajal (1852-1934)
Médico español especialista en Histología y Anatomía Patológica. Catedrático en las
universidades de Valencia, Barcelona y Madrid. Premio Nobel de Medicina en 1906 por sus
estudios sobre las células nerviosas. Entre sus numerosísimas publicaciones destaca la Histología
del sistema nervioso del hombre y de los vertebrados (1897-1904).

Sigmund Freud

Fue alumno de Charcot en la Salpetrière y aplicó la hipnosis —junto con


otros métodos, como el catártico de Joseph Breuer—, durante su primera
etapa profesional. Finalmente prefirió dejar de lado la sugestión hipnótica y
las catarsis para desarrollar un sistema terapéutico propio: el psicoanálisis.

Sigmund Freud (1856-1939)


Médico, neurólogo y psiquiatra austríaco, padre de la terapia psicoanalitica. Su obra publicada es
extensísima; uno de los libros que han tenido más repercusión, incluso a nivel popular, ha sido
La interpretación de los sueños (1900-1901). Sus formulaciones dieron un giro total a la
mentalidad científica occidental. Se le considera una de las personalidades más influyentes del
siglo XX.

Pierre Janet

Fue, como Freud, alumno de Charcot, quien le confió la dirección del


laboratorio de psicología de la Salpetrière. Desarrolló las tesis de Charcot de
la hipnosis como un estado semejante a la histeria, considerando que ambos
son producto de la sugestión. Su fama y su prestigio fueron enormes tanto en
Francia como en Estados Unidos, donde durante un tiempo dio clases en la
Universidad de Harvard.

Pierre-Marie-Félix Janet (1859-1947)


Neurólogo, psicólogo y psicopatólogo francés, doctor en medicina y filosofía. Colaboró con
William James y Henri Bergson e influyó notablemente en investigadores como Jean Piaget.
Publicó gran cantidad de artículos especializados. Se le debe la clasificación de los estados
hipnóticos y sus características, que recogió en su obra El sueño y los estados hipnóticos (1901).
Carl Jung

Inicialmente seguidor de las tesis de Freud, se alejó de ellas paulatinamente


hasta llegar a formular su propio sistema, la psicología analítica. Aunque
conoció la hipnosis no la utilizó en su práctica terapéutica, pero sí que
animaba a sus pacientes a utilizar la imaginación activa para modificar
antiguos recuerdos, anticipando de esta forma algunas de las técnicas de
PNL. La práctica hipnótica moderna le debe sus extensos estudios sobre el
inconsciente.

Carl Gustav Jung (1875-1961)


Médico, psiquiatra e investigador suizo de origen alemán. La obra de Jung es inmensa y abarca
numerosos campos de estudio, entre ellos algunos aspectos de las ciencias ocultas. Se le deben
las teorías del inconsciente colectivo y de los arquetipos.

Clark Hull

Su obra Hipnosis y sugestión (1933) es un estudio experimental de la


hipnosis mediante el análisis estadístico. Acreditó la existencia de la anestesia
hipnótica y de la amnesia post hipnótica. Fue con este investigador con quien
Milton Erickson comenzó su relación con la hipnosis.

Clark Leonard Hull (1884-1952)


Psicólogo conductista estadounidense. Está considerado uno de los psicólogos más destacados e
influyentes de la primera mitad del siglo XX. Su obra evidencia un gran rigor científico. Hull
demostró que el fenómeno hipnótico no está relacionado con el sueño y sus estudios probaron la
inconsistencia de algunas afirmaciones exageradas que aún se mantenían sobre la hipnosis.

Johannes Schultz

Se inició en la hipnosis gracias a los trabajos de Oscar Vogt y después de


varios años de estudios clínicos rigurosos publicó sus conclusiones en el
tratado de El entrenamiento autógeno (1932), inspirado en las observaciones
de Émile Coué. Schultz dirigió especialmente su atención a la autohipnosis;
su intención fue encontrar un sistema que permitiera a quien lo deseara entrar
en estado hipnótico y alcanzar resultados significativos sin mediación de un
operador.

En 1959 fundó la Sociedad Alemana de la Hipnosis Médica (Deutschen


Gesellschaft für ärztliche Hypnose), creando de esta forma el primer marco
institucional de la hipnosis en Alemania.

Johannes Heinrich Schultz (1884-1970)


Médico, psiquiatra y psicoterapeuta alemán, profesor de neurología y psiquiatría. Fue alumno de
Richard Stern y Hans Berger y se relacionó con Sigmund Freud, cuyas teorías divulgó en
Alemania.

Paul Clément Jagot

Fue durante toda su vida un autodidacta debido a la escasez de recursos


familiares, que le impidieron seguir estudios reglados. Manifestó gran interés
por las ciencias ocultas en general y por todas las disciplinas dirigidas a
aumentar el potencial y la salud de la mente.

Publicó numerosas obras sobre hipnosis, tanto en solitario como en


colaboración con otros investigadores, aunque no todas se han traducido al
castellano. Entre las más divulgadas se encuentran El poder de la voluntad
(1935) y El hipnotismo a distancia (1953).

Paul Clément Jagot (1889-1962)


Escritor ocultista francés especialista en hipnosis y parapsicología, se dedicó de forma preferente
a estudiar el desarrollo de las facultades psíquicas. Investigó y publicó sobre materias tan
diversas como la hipnosis, el magnetismo, la psicomorfología y la grafología.

William Kroger

Su primer contacto con la hipnosis empezó a edad muy temprana, cuando,


impresionado por un espectáculo, empezó a hipnotizar a niños de su edad.
Fue uno de los primeros médicos contemporáneos en utilizar la hipnosis
anestésica para importantes operaciones quirúrgicas, entre ellas una cirugía
de mama y una extracción de tiroides (1956).
Colaboró con Milton Erickson en la fundación de la Sociedad Americana de
Hipnosis Clínica. Entre su obra publicada destaca Obstetricia, Ginecología y
Endocrinología Psicosomática (1961), y sobre todo Hipnosis Clínica y
Experimental (1963), considerada una pieza clave en el uso de la hipnosis
hospitalaria.

William S. Kroger (1906-1994)


Médico ginecólogo e hipnoterapeuta estadounidense. Es una figura especialmente significativa
en el campo de la medicina psicosomática. También participó como hipnólogo en algunos
célebres casos criminales en colaboración con el FBI.

José Mir Rocafort

Más conocido como Fassman, fue una persona de grandes dotes naturales que
se inició en la hipnosis de forma autodidacta. Posteriormente estudió en París
y desarrolló una carrera poco convencional, dividida entre la hipnosis de
teatro, el cabaret y la práctica terapéutica; esta última estuvo encaminada
especialmente a la inducción de anestesia en pacientes alérgicos a los
narcóticos.

En la década de los 70 fundó en Barcelona una prestigiosa escuela, el


Instituto Fassman, donde se han formado numerosos profesionales tanto de la
hipnosis clínica como del mentalismo y la parapsicología.

José Mir Rocafort (1909-1991)


Hipnólogo, mentalista, docente e investigador español. Entre 1940 y 1970, con el nombre
artístico de Fassman, ejerció su carrera profesional en Argentina y otros países de Latinoamérica,
donde simultaneó la hipnosis terapéutica y el espectáculo. Participó incluso en una película,
Fascinación (1949), en la que se representó a sí mismo.

Antonio Moreno de la Calle

Es más conocido por el anagrama de su nombre: Anmoreca. Su obra más


representativa es Personalidad y poder (1958) —que publicó bajo el
seudónimo Himmagsú de Anmoreca—, donde se trata especialmente del
cultivo del poder personal, la autosugestión, la actividad mental y el
magnetismo.

Antonio Anastasio Moreno de la Calle (1928)


Psicólogo, místico e investigador español. Ha sido pionero en España del estudio del Yoga y el
Zen, y practicante de la hipnosis. Sus ideas se han concretado en la creación de una disciplina
llamada Psitaísmo, un método de entrenamiento físico y mental dirigido a alcanzar el equilibrio
interior.

1.5.3 Milton Erickson


Milton Erickson estaba aquejado de dislexia, era daltónico (hasta el punto de
distinguir únicamente el color púrpura) y sufrió dos ataques de poliomielitis,
afección cuyas graves consecuencias padeció toda su vida en forma de
dolores crónicos hasta quedar confinado en una silla de ruedas. Debido a su
doble experiencia con las limitaciones físicas —desde el punto de vista del
médico y del paciente—, desarrolló un sistema terapéutico integral, mediante
el cual trataba tanto al enfermo, en sus vertientes física y psíquica, como a su
entorno familiar.

Milton Hyland Erickson (1901-1980)


Médico e hipnoterapeuta estadounidense. Tuvo su primer contacto con la hipnosis cuando era
estudiante de medicina en la Universidad de Wisconsin, al asistir a un seminario con el doctor
Clark L. Hull. Se hizo famoso por su integridad y dedicación. Colaboró en diversos proyectos
junto a personalidades como Margaret Mead y Aldous Huxley; los directores de la
Encyclopaedia Britannica solicitaron su colaboración para redactar el artículo correspondiente a
la hipnosis. Fundó la Sociedad Americana de Hipnosis Clínica y fue miembro de numerosas
agrupaciones profesionales. Las bases de su sistema terapéutico son la comprensión del otro y la
trascendencia del cambio. Dio gran importancia al inconsciente como almacén o depósito de
recursos personales.

Convencido del poder de la hipnosis por sus experimentos con la


autohipnosis para controlar el dolor, la utilizó y enriqueció con métodos
propios hasta llevarla a un nivel excepcional. Se le deben, entre otras muchas
técnicas, el uso de las metáforas, los cuentos, las anécdotas y las bromas en el
tratamiento para dirigirse al inconsciente del paciente; la terapia breve; las
anclas; las técnicas de imaginación activa, y muchas otras.
Erickson no se adscribió a escuela ni tendencia alguna, sino que utilizaba lo
que le parecía más idóneo para cada caso en particular. Tampoco quiso ser
clasificado como perteneciente a ninguna corriente terapéutica a fin de
mantener su libertad de acción y poder tratar a sus pacientes escogiendo la
técnica más apropiada de entre su amplísima gama de recursos.

Aunque lo conocía, nunca empleó el psicoanálisis porque para él, investigar


en el pasado (como ya no se puede cambiar), no es necesariamente la clave
de la terapia; Erickson opinaba que lo que se debe vivir es el hoy, que aún
queda por delante todo el futuro, y que es eso lo que cuenta.

La hipnosis fue para él una herramienta más que le permitió aplicar su visión
de la terapia: la inducción del cambio a través de la influencia interpersonal.
Al no estar influenciado ni encorsetado por ninguna escuela de pensamiento
pudo abordar todo tipo de problemas basándose en su capacidad de
observación, su paciencia, sus grandes conocimientos y su originalidad. Los
puntos esenciales de su sistema terapéutico, según su alumno Jeffrey K. Zeig,
fueron los siguientes:

No tener ideas preconcebidas sobre el paciente

Pretender un cambio progresivo

Establecer el contacto con el paciente en su propio terreno

Crear situaciones en las que las personas pudieran darse cuenta de su


propia capacidad para modificar su manera de pensar

Utilización del insight como un descubrimiento positivo, no negativo

Erickson influyó de forma extraordinaria en numerosos médicos y terapeutas;


su prestigio sigue vivo y su obra se ha divulgado gracias a los esfuerzos y el
entusiasmo de sus alumnos y seguidores.

1.5.4 Desarrollo de la hipnosis ericksoniana


Ya hemos visto cómo la moderna utilización de la hipnosis en medicina y
psicoterapia recibió un impulso fundamental gracias a la obra y la
personalidad de Erickson. A fin de dar a conocer sus métodos y
descubrimientos, sus alumnos y seguidores crearon la Milton H. Erickson
Foundation, una acreditada organización sin ánimo de lucro dedicada a la
promoción y fomento de sus contribuciones a las ciencias de la salud, que
proporciona formación y material complementario para médicos de todas las
especialidades, psiquiatras, psicólogos, pediatras, dentistas y otros
profesionales.

La Fundación ha organizado ya diversos Congresos Internacionales de


aproximación ericksoniana a la Hipnosis y la Psicoterapia (el último —hasta
el momento— fue el onceavo, celebrado en Phoenix, USA, en el año 2011),
que han seguido dando a conocer los logros de este gran profesional y
divulgando su obra y sus procedimientos entre la comunidad médica y
científica contemporánea.

Jeffrey K. Zeig (1947)


Psicoterapeuta, profesor y escritor estadounidense. Alumno de Erickson, fundador y director de
la Milton H. Erickson Foundation. Impulsor de las Conferencias de Psicoterapia, de Terapia
Breve y de los Congresos Internacionales sobre los enfoques ericksonianos de la hipnosis y la
psicoterapia; miembro de la American Society of Clinical Hypnosis. Trabaja como terapeuta
familiar y matrimonial e imparte cursos y seminarios de hipnosis por todo el mundo.

Stephen G. Gilligan (1954)


Psicoterapeuta y escritor estadounidense. Doctor en Psicología por la Universidad de Stanford,
alumno de Gregory Bateson y Milton Erickson. Es uno de los primeros estudiantes y
divulgadores de la obra de Erickson y colaborador en las primeras fases del desarrollo de la
PNL. Partidario de la terapia como despertar del alma, incorpora en su práctica profesional,
además de las técnicas ericksonianas, otras disciplinas como el Aikido y la meditación, el estudio
del budismo y la práctica terapéutica de las artes escénicas.

1.5.4.1 Métodos de tratamiento de los síntomas. Rosen

En este apartado presento el resumen y diversos fragmentos del artículo sobre


la concreción y manipulación de los síntomas en la terapia ericksoniana (4) de
Sidney Rosen. (Actas del IV Congreso Internacional sobre técnicas
ericksonianas de hipnosis y psicoterapia que se celebró en San Francisco en
1988, compiladas por Jeffrey K. Zeig y Stephen G. Gilligan)

Sidney Rosen (1905-1994)


Psicoanalista e hipnólogo estadounidense, centró su método terapéutico en la exploración y el
uso de la autohipnosis. Fue discípulo, colega y amigo personal de Milton Erickson. Entre otras
obras de interés, publicó una recopilación de más de cien de los relatos de Erickson, que
transcribió de forma literal, y a los que añadió sus propias interpretaciones y comentarios: Mi
voz irá contigo (1982). Este libro ha quedado como la muestra más esmerada del uso de los
cuentos y las metáforas por parte de Milton Erickson.

Artículo 20. Concreción y manipulación de los síntomas (5)

Rosen quedó muy impresionado por el tratamiento que Erickson empezó a


aplicar en 1966 a una mujer que padecía extrañas alucinaciones. Convirtió los
síntomas en una realidad concreta y la convenció de que las guardara, al
principio en una habitación, y posteriormente en un sobre que después
enviaba por correo al mismo Erickson. Esta curiosa terapia permitió que esta
paciente se librara de las alucinaciones y llegara a llevar una vida de relativa
normalidad; la correspondencia entre ambos duró más de veinticinco años.

«Las alucinaciones (…) — (…) se podían manipular— porque Erickson


las había tratado como si fueran objetos reales.»

El doctor Rosen aplicó este principio a muchos pacientes y según sus


observaciones es muy eficaz si se aplica en estado de trance profundo y para
tratar con materiales molestos o angustiosos, que quedan «depositados» en la
consulta, dejando libres a los sujetos para seguir con su propia vida entre una
sesión terapéutica y la siguiente. Este proceso de concreción partió de una
observación de Erickson sobre la tendencia de las personas en trance a
responder a las sugestiones del hipnólogo de forma literal, de una forma
parecida a como lo hacen algunos afectados por la esquizofrenia o por ciertos
tipos de lesiones cerebrales. En palabras de Rosen:

« (…) podemos impartir sugerencias de manera tal que aseguremos su


probable interpretación literal y su concreción en imágenes. (…)
Después lo induciremos gradualmente a percibir que esa forma es el
síntoma o su cualidad (...), o que esta última está incrustada en esa
forma. (…) ¿La concreción es un aspecto automático de la creación
hipnótica de imágenes o, sencillamente, resulta más fácil en estado de
trance? Sea lo que fuere, es una tendencia utilizable en terapia. Una vez
concretado el síntoma, podemos cambiar su tamaño, forma, color,
ubicación, función, movilidad, etc. En suma, podemos manipularlo.»

La manipulación de síntomas incluye visualizaciones en las que éstos se


tratan como objetos físicos; por ejemplo, es posible convertirlos en una pelota
y hacerlos rodar lejos, darles diferentes colores y formas, etc. Todas estas
estrategias se pueden utilizar en pacientes afectados de patologías muy
diversas, entre ellas la depresión, las fobias, el dolor en todas sus formas, la
angustia y la ansiedad. Muchos de ellos describen sus síntomas como objetos
concretos: pesos, ataduras, nudos, luces, zumbidos e incluso imágenes muy
sorprendentes (plátanos que bailan, rocas llorosas), que son susceptibles de
ser desatados, arrojados lejos, enviados al espacio exterior, enterrados o
quemados; de la misma forma los colores pueden intensificarse o palidecer.
El terapeuta colabora indicando al paciente que busque formas concretas y les
asigne cualidades como el movimiento, la temperatura, etc.

Por otra parte, afirma Rosen que:

«Así como una situación o palabra fóbica puede provocar el pánico, del
mismo modo una asociación positiva vinculada a un objeto concreto
puede activar respuestas sanas y reconfortantes. Entre los ejemplos
cotidianos cabe citar la costumbre de tocar algo, como en la
superstición, ya mencionada, de tocar madera. En algunos casos, tal
acción despierta un sentimiento de seguridad… o de “seguro real”, es
decir, la certeza de la propia realidad.»

Parece ser que el hecho de tocar un objeto material concreto ayuda a ciertos
pacientes afectados por sentimientos de irrealidad, que pueden ser inducidos
a utilizar su propio cuerpo (asiendo una de sus manos con la otra, por
ejemplo). Los elementos procedentes de la naturaleza como el aire y el agua
son susceptibles de utilizarse eficazmente; la sensación de una brisa fresca en
el rostro, una inspiración profunda, un trago de agua fresca… producen a
veces una intensa relajación o cambian percepciones.
Otro recurso que se puede emplear es el de remontarse a una época en que el
sujeto se sentía seguro y evocar imágenes concretas; incluso se pueden
materializar estas sensaciones en objetos como ovillos de lana o muñecas que
sean fácilmente transportables y que puedan tocarse en un momento de
necesidad.

Rosen concluye su artículo afirmando que Erickson tendía a comunicarse con


sus pacientes de forma literal y concreta por suponer que era una forma más
directa de llegar a ellos, como si de alguna manera se dirigiera a niños.

«Creo sinceramente que a menudo podemos ayudar al máximo a


nuestros pacientes hablándoles como si fueran niños o, al menos,
hablándole al “niño que llevan dentro”. Quizá sea así porque de niños
fuimos más flexibles y más abiertos que nunca, más dispuestos a
aprender cosas nuevas. Este juego al que llamamos hipnosis es un modo
agradable y con frecuencia elegante de abordar el mundo mágico de los
niños.»

1.5.4.2 Técnicas ericksonianas de tratamiento del dolor. R. E. Klein

A continuación, resumen y fragmentos del artículo de Roxanne Erickson en


el IV Congreso Internacional sobre técnicas ericksonianas de hipnosis y
psicoterapia (San Francisco, 1988).

Roxanne Erickson Klein (1949)


Hija de Milton Erickson. Enfermera, especializada en investigación clínica, asesora profesional.
Es coautora de diversas publicaciones sobre la obra de su padre y supervisora de la edición de
sus obras completas. Su actividad se centra actualmente en la elaboración de un glosario
internacional que proporcione coherencia y exactitud a las traducciones de los libros de Erickson
a otras lenguas.

Artículo 21. Intervenciones de Milton H. Erickson para controlar el


dolor (6)

«El control del dolor es un tema que me ha interesado desde siempre.


Tal vez, las circunstancias de mi crianza despertaron mi curiosidad por
él. Mi hermano Robert (…) pasó meses enyesado (…) Mi padre, Milton
Erickson, sufrió a diario dolores bastante intensos ocasionados por su
síndrome poliomielítico y post poliomielítico. Ambos se adaptaron a
graves invasiones de su bienestar personal. La exposición cotidiana y
constante a estas experiencias ajenas me permitió observar el dolor no
como un intruso ocasional sino como un hecho de la vida. Desde
temprana edad, comprendí que podía presentarse inesperadamente y
afectar a cualquiera. También advertí que NO tenía por qué arruinarnos
la vida: podía ser una molestia, un problema, un desafío, pero siempre
quedaba margen para una mejoría.»

En esta ponencia, Roxanne Erickson Klein se centra especialmente en las


técnicas empleadas por su padre para el control del dolor por medio de la
hipnosis. Para Milton Erickson, la hipnosis era un instrumento terapéutico
que imponía una gran responsabilidad, ya que el bienestar del paciente tenía
prioridad absoluta; él concebía el tratamiento hipnótico del dolor para usarlo
de forma armonizada con otras medidas terapéuticas de carácter holístico.

Un profesional de la hipnosis que trabaje con un paciente aquejado de dolor


físico debe comprender a la perfección cuáles son los procesos patológicos
implicados, en qué condiciones se encuentra el sujeto, y los efectos de la
medicación y de las sugestiones hipnóticas en su fisiología. Debe enseñar al
paciente, además, a reconocer el dolor como una señal de alarma y a prestar
atención a estas señales aunque estén disminuidas por el tratamiento. Milton
Erickson, en su trabajo terapéutico, insistió siempre en adecuar el tratamiento
a la personalidad y las circunstancias del paciente, ya que opinaba que eran
esenciales en el control del dolor.

Los procedimientos hipnóticos de Erickson para el tratamiento del dolor se


pueden resumir en los siguientes once puntos (según el informe del propio M.
H. Erickson en el Congreso Internacional de Hipnosis y Medicina
Psicosomática, París, 1965):

1. Sugestiones directas para la abolición total del dolor


Este proceso solo es adecuado para un tipo muy determinado de paciente:
disciplinado y con gran fuerza de voluntad. Consiste en órdenes como «No
debes sentir eso».
2. Abolición del dolor hipnótica indirecta y permisiva
Consiste en sugestiones que se presentan a través de metáforas u otras formas
indirectas, como por ejemplo «Sería agradable que tu pierna descansara en
algo blando».

3. Amnesia
Aquí se emplea el olvido, total o parcial, de sufrimientos pasados. Es un
proceso que muchas personas efectúan de forma natural si los afectados se
enfrascan (es decir, concentran su atención) en objetos y actividades externas
al cuerpo como la lectura, el cine y los espectáculos musicales o deportivos.

4. Analgesia hipnótica
La analgesia es la disminución o desaparición del dolor en una zona más o
menos extensa. Puede aplicarse por medio de sugestiones directas (inducir un
embotamiento en la parte afectada) o indirectas (hacer que el paciente
visualice ventiscas, arroyos refrescantes u otras imágenes). También se puede
dirigir la analgesia a otra parte del cuerpo, por ejemplo al brazo o la pierna
opuestos, como una forma de llevar la atención lejos del miembro lesionado.

5. Anestesia hipnótica
La anestesia o abolición de todas las sensaciones se consigue contradiciendo
la experiencia del dolor. Por medio de la lógica se puede razonar con un
paciente en estado hipnótico llegando a «demostrarle» que en las
circunstancias en que se encuentra, no puede sufrir dolor.

6. Reemplazo o sustitución hipnótica de sensaciones


La más corriente suele ser la de sustituir el dolor por el picor en la zona
afectada.

7. Desplazamiento hipnótico del dolor


Consiste en trasladar el foco del dolor a otro punto de cuerpo no tan
comprometido (de un órgano esencial del tronco a una extremidad, por
ejemplo). Fue una de las técnicas que Erickson utilizó más asiduamente y con
grandes resultados.

8. Disociación hipnótica
La desorientación temporal producida por la hipnosis puede llevar a un
paciente hasta una etapa anterior de su enfermedad en que el dolor no era tan
intenso o determinante. También se puede inducir al paciente a que se
localice fuera de su cuerpo, dejando tronco y extremidades en la cama del
hospital y trasladando la cabeza a otro lugar más agradable, por ejemplo.

9. Reinterpretación hipnótica de la experiencia de dolor


Erickson también experimentó con la percepción del dolor, haciendo que los
pacientes reinterpretaran algunos síntomas dolorosos como experiencias
desagradables pero no peligrosas, como el mareo en una embarcación.

10. Distorsión temporal hipnótica

«Este fenómeno hipnótico fue desarrollado originariamente por Lynn


Cooper y perfeccionado después por Cooper y Erickson (1959).
Consiste en manipular el tiempo experiencial con respecto al tiempo real
o cronométrico. Se alienta a los pacientes a experimentar una extensión
del tiempo cuando se sienten relativamente libres de dolores y a
condensar, en un sentido perceptivo, aquellos intervalos en que el
sufrimiento se vuelve problemático. Erickson detectó una disminución
de la duración real o cronometrada de los episodios dolorosos, así como
del tiempo experiencial, en los pacientes entrenados en estas técnicas. El
método se suele combinar con la amnesia hipnótica de sufrimientos
anteriores.»

11. Sugestiones hipnóticas que disminuyen el dolor


En esta técnica se dan sugestiones de que el dolor se haga menos intenso
conforme pasa el tiempo, de forma que durante los primeros minutos el alivio
sea casi imperceptible y vaya aumentando progresivamente. Se refuerza el
proceso con sugestiones constantes que van disipando el dolor original.

Roxanne E. Klein describe también en este artículo las cinco categorías de


intervenciones hipnóticas de aceptación, división, disociación,
transformación y resolución del dolor, y como conclusión insiste en un
concepto esencial en el sistema terapéutico de su padre: la adecuación a las
necesidades personales del paciente. El terapeuta deberá considerar al
paciente como un individuo (no un caso) y ser consciente de su personalidad,
sus antecedentes y su percepción personal del sufrimiento. Para terminar
afirma que:

«Cuanto más abarcadora sea la técnica desde el punto de vista


psicológico, tanto mayores serán las probabilidades de obtener
resultados terapéuticos. Erickson creía que la investigación constante de
los fenómenos relacionados con el dolor así como del proceso de su
manejo acabaría por revelar instrumentos para la medición empírica de
ambos. También estaba convencido de que la mística cedería paso a las
explicaciones cuando progresara la comprensión de aquellos.»
Notas al capítulo 1
(1) Citado en Lexikon des Unwissens. Worauf es bisher keine Antwort gibt,
Kathrin Passig & Aleks Scholz, 2007 (Enciclopedia de la ignorancia.
Cuestiones para las que aún no hay respuesta científica) Versión española de
Carles Andreu Saburit y Mercedes García Garmilla

(2) Muchos detalles de la práctica hipnótica de estos investigadores se han


tomado de Jean Filiatre. Curso Completo de Hipnotismo Práctico (Ver
Bibliografía)

(3) Muchos detalles de la práctica hipnótica de estos investigadores se han


tomado de Jean Filiatre. Curso Completo de Hipnotismo Práctico (Ver
Bibliografía)

(4) Actas del IV Congreso Internacional sobre técnicas ericksonianas de


hipnosis y psicoterapia que se celebró en San Francisco en 1988, compiladas
por Jeffrey K. Zeig y Stephen G. Gilligan

(5) Publicadas en Zeig, J.K, y Gilligan, S.G. Brief Therapy. Myths, Methods,
and Metaphors (Terapia Breve. Mitos, métodos y metáforas), págs. 300-314
(ver Bibliografía)

(6) En Zeig, J.K, y Gilligan, S.G. Brief Therapy. Myths, Methods, and
Metaphors (Terapia Breve. Mitos, métodos y metáforas), págs. 315-330 (ver
Bibliografía)
2. Estados hipnóticos. Técnicas de
autohipnosis y heterohipnosis
2.1 Estados hipnóticos

2.1.1 Grados o estadios de la hipnosis


Se han hecho varios intentos de sistematizar y definir exactamente las
características de los diferentes estadios hipnóticos. Los primeros pertenecen
a la escuela de Charcot (recordemos que la Salpetrière efectuaba sus estudios
sobre sujetos histéricos), y fue su colaborador Pierre Janet quien estableció
una clasificación inicial en su obra Le sommeil et des états hypnoïdes, editada
en 1901. Janet reconocía nueve estados, que —del más superficial al más
profundo— serían los siguientes:

1. Catalepsia
2. Catalepsia letárgica
3. Catalepsia sonambúlica
4. Catalepsia cataléptica
5. Letargo
6. Letargo sonambúlico
7. Sonambulismo
8. Sonambulismo cataléptico
9. Sonambulismo letárgico

Otros investigadores posteriores, centrados también en hospitales de París,


consideraban únicamente tres estadios:

Letargo. Sueño profundo en el que desaparece o se inhibe el uso de los


sentidos

Catalepsia. Estado de rigidez muscular


Sonambulismo. Estado en el que el sujeto es capaz de realizar acciones
más o menos complejas que no recuerda al despertar

La escuela de Nancy, por su parte, estableció seis grados o estadios, aunque


precisa que no se trata de compartimentos estancos sino de fases que se
suceden sin transiciones bruscas. Entre uno y otro estadio se pueden dar
muchos estados intermedios. Según Liébeault, los grados principales son los
siguientes:

Somnolencia. Estadio inicial, poco preciso. La consciencia está


completa. El sujeto presenta pesadez de párpados, sensación de sueño,
entorpecimiento y cansancio leve.

Sueño ligero. La consciencia y la memoria se mantienen. Los párpados


ya están cerrados y se inicia la catalepsia.

Sueño profundo. Consciencia total. Disminuye la sensibilidad y los


sujetos obedecen de forma inadvertida las sugestiones sencillas
(movimientos de brazos, por ejemplo) del hipnotizador.

Sueño muy profundo. La consciencia sigue intacta. La atención del


sujeto se centra exclusivamente en el hipnotizador y solo es capaz de
escuchar su voz.

Sueño sonambúlico ligero. El sujeto experimenta alucinaciones


positivas más o menos intensas. Aparece la amnesia post hipnótica.

Sueño sonambúlico profundo. Pérdida total de consciencia. Amnesia


completa. El sujeto es totalmente permeable a las sugestiones post
hipnóticas.

2.1.2 Sistema de puntuación de LeCron-Bordeaux


En 1947, los investigadores de la hipnosis Leslie LeCron y Jean Bordeaux, y
posteriormente LeCron en solitario se basaron en signos registrados bajo
observación clínica, tanto objetivos como descritos por el sujeto.
Establecieron un sistema muy completo pero bastante complicado, que se
basa en seis divisiones y cincuenta subdivisiones, desde la ausencia de
reacción a la inducción hipnótica hasta un estadio que se produce muy raras
veces, y que sería asimilable a un coma: la hipnosis total. Publicaron este
sistema en su obra A method of measuring the depth of hipnosis en 1953.

El escalado completo es el siguiente:


Esta tabla, sin embargo, es mejor reservarla para la investigación científica.
Para facilitar el trabajo en consulta se puede utilizar esta otra escala resumida:

2.1.3 Características de los principales estados


hipnóticos
2.1.3.1 Catalepsia

La catalepsia es un estado especial del sistema nervioso que se caracteriza por


una extrema rigidez muscular y la inmovilidad del sistema motor, tanto
voluntario como involuntario, e incluye fenómenos como el llamado
«flexibilidad cérea»: si se cambia de posición uno de los miembros del sujeto
cataléptico, éste permanecerá indefinidamente en la misma posición hasta que
se le mueva de nuevo.

La catalepsia puede manifestarse de forma natural durante el proceso de


inducción (puntos 7, 8 y 27 de la Tabla de LeCron-Bordeaux), o bien puede
emplearse como una herramienta más para facilitar que se alcance el trance;
por ejemplo, para reforzar algunos estados hipnóticos profundos es muy útil
añadir al método de inducción una catalepsia de brazo.

En otros casos se puede inducir una catalepsia completa en la que el sujeto se


mantiene rígido apoyado solo por la cabeza y los pies.
Solo como curiosidad: Cuando provocaban una catalepsia completa, los hipnotizadores de
teatro conseguían que varias personas (hasta tres o cuatro) sesentaran sobre el hipnotizado sin
doblarlo y sin provocarle ninguna incomodidad; incluso se habían efectuado experimentos
extremos como colocar un teclado sobre su abdomen e interpretar una pieza, o romper un ladrillo
de un martillazo sobre una tabla colocada en esta misma posición. Pero en todos estos casos se
trata de exhibiciones que requieren de sujetos muy entrenados y que nada tienen que ver con la
práctica clínica, que es el contenido de este libro.

Los sistemas de inducción a la catalepsia se encuentran en el apartado 3.9,


Métodos Combinados.

2.1.3.2 Sonambulismo

El sonambulismo hipnótico es un estado de trance profundo que corresponde


a los puntos 28, 29 y 30 de la Tabla de LeCron-Bordeaux. Se caracteriza
porque el sujeto no mantiene necesariamente los ojos cerrados, sino que
puede dejarlos entreabiertos o incluso totalmente abiertos. Es capaz de
responder preguntas y de conversar, aunque no habla por propia iniciativa.
La vista, el oído, el olfato y el tacto son extremadamente sensibles y también
se afinan de forma extraordinaria las aptitudes intelectuales, especialmente la
memoria a largo plazo, que adquiere una gran exactitud.

Algunos sujetos pueden relacionarse con otras personas pero en general solo
suelen atender a su hipnotizador y seguir sus sugestiones. Es el estado en que
se encuentran las personas sometidas a revivisción hipnótica (ver apartado
4.2, La hipnosis y la gestión de la memoria), que son capaces de moverse con
facilidad en escenarios extraídos de sus recuerdos pero solo bajo indicaciones
precisas del operador.

La inducción del sonambulismo se encuentra en el apartado 3.9, Métodos


Combinados.

2.1.3.3 Letargo

Es un estado de sueño muy profundo. El sujeto no oye ni parece sentir nada y


sus miembros están fláccidos, no ofrecen resistencia al movimiento y caen de
forma brusca si se sueltan.

Si la persona está de pie cuando entra en este estado, cae desplomada sin
tener conciencia de ello. Puede aparecer fácilmente en la inducción de un
trance medio (puntos 20 y 21 de la Tabla de LeCron-Bordeaux) y suele ir
acompañado de amnesia post hipnótica.

La inducción del letargo se encuentra en el apartado 3.9, Métodos


Combinados.

2.1.3.4 Relación entre el estado cataléptico, el letargo y el sonambulismo

Cualquiera de estos tres niveles puede ser alcanzado desde los otros dos
simplemente con dar al sujeto las sugestiones verbales adecuadas. En la
Escuela de la Salpetrière, Charcot y sus alumnos consiguieron inducir un
doble estado en algunos pacientes por el sencillo procedimiento de ponerlos
en estado de letargo y ordenarles después que abrieran un solo ojo. Si abrían
el ojo derecho y el izquierdo permanecía cerrado, la parte derecha del cuerpo
del paciente entraba en estado cataléptico mientras que la izquierda
permanecía en letargo, y viceversa.

El manejo de estos niveles de hipnosis no tiene la intención de «jugar» con el


sujeto, sino de enseñarle a llegar a estados cada vez más profundos y a pasar
con facilidad de unos a otros a fin de que sea más susceptible a algunos
tratamientos largos o complejos, como los que requieren anestesia total.

Los protocolos para pasar de uno a otro de estos estados se encuentran en el


apartado 3.9, Métodos Combinados.

2.1.3.5 Anestesia

La anestesia es la insensibilidad total al dolor. Puede ser parcial, en una zona


del cuerpo (anestesia en guante, punto 22 de la Tabla de LeCron-Bordeaux) o
total (puntos 33 y 34). Puede acompañar a los estados de catalepsia y de
letargo, pero es mejor inducirla expresamente. Es una de las aplicaciones más
útiles del hipnotismo ya que provoca un estado de insensibilidad al dolor muy
completo y sin contraindicaciones. En el capítulo 1 ya se han mencionado
varios investigadores que la han utilizado con éxito —desde Du Potet y
Esdaile a Ramón y Cajal, Hull, Erickson, Kroger y Mir— y se han mostrado
algunas de las conclusiones de la práctica clínica ericksoniana.

Las inducciones específicas para varios tipos de anestesia se encuentran en el


capítulo 5: Hipnosis para tratamientos orgánicos.

2.1.4 Susceptibilidad a la hipnosis


La susceptibilidad hipnótica es la mayor o menor facilidad de un sujeto para
caer en trance y presentar los diferentes fenómenos hipnóticos. Algunos
investigadores han intentado sistematizarla de la misma forma que los
estados hipnóticos. La tabla que se utiliza normalmente es la de Davis-
Husband , que presenta los mismos puntos que la de LeCron-Bordeaux,
aunque simplificada.

La tabla permite que el terapeuta disponga de un sistema rápido de valoración


cuantitativa para clasificar previamente a un individuo a quien ha de
hipnotizar. También se puede emplear la de Barber —BSS, Barber
Suggestionability Scale—, que es muy completa y bien estructurada (T. X.
Barber, 1969). Todas estas tablas han sido elaboradas por investigadores de
habla inglesa; una de las pocas que se han publicado en castellano es la de
Martínez Perigod-Asís (1983), desarrollada por los investigadores cubanos
Braulio Martínez Perigod y Moisés Asís.

Para utilizar estos sistemas de escalado se actúa de la siguiente forma: se


emplea un sistema de inducción sencillo y se puntúa al sujeto según el nivel
inicial que alcanza. En ocasiones posteriores se pueden ir registrando sus
avances y cambios en sugestionabilidad conforme va adquiriendo experiencia
y confianza en el operador.

2.1.4.1 Niveles de susceptibilidad. Tablas de Davis-Husband

Como muestra de una tabla de sugestionabilidad se incluye la Tabla de


puntuación de Davis-Husband.

Todos estos sistemas se pueden simplificar a fin de memorizarlos fácilmente


en la práctica clínica. En principio, y para propósitos académicos,
aceptaremos como satisfactorias cinco divisiones entre los estados de
susceptibilidad hipnótica, mientras que para la práctica diaria en el
consultorio bastará con los estados 3, 4 y 5.

1. No susceptible
Sin reacción o con oposición.

2. Hipnoideo
Precursor del estado hipnótico; el sujeto no presenta síntomas aparentes, a no
ser el estar tranquilo, expectante o indiferente.

3. Estado ligero de hipnosis


Sensación de reposo, muy agradable. El sujeto escucha todos los sonidos que
se producen a su alrededor y controla perfectamente sus pensamientos. No se
produce ninguna alteración en los canales sensoriales.

Cuando se cierran los párpados disminuye ligeramente la tensión muscular y


los miembros adquieren flexibilidad. Si se mantiene el estado aparecen
sensaciones de laxitud y somnolencia: si se levanta el brazo del sujeto y se
suelta, cae con suavidad; también suele percibir cierta dificultad para abrir los
ojos.

4. Estado medio
La relajación muscular y mental aumenta. La respiración se hace regular y
profunda. Va desapareciendo la actividad motora y se manifiestan fenómenos
de catalepsia: si se levanta un brazo del sujeto, queda en la misma posición.
Los ruidos exteriores van perdiendo interés. Poco a poco se intensifica la
catalepsia.

Aparece la analgesia, que se puede reforzar fácilmente con sugestiones. Los


pensamientos propios del sujeto se empiezan a desvanecer y se concentra más
en el operador. El movimiento espontáneo desaparece y en cambio se
acentúan los movimientos automáticos.

5. Estado profundo
Aparecen alucinaciones positivas y negativas —tanto de forma espontánea
como por sugestión— así como la amnesia parcial. Las reacciones motoras a
la sugestión son inmediatas. Si se mantiene el estado es posible que el sujeto,
aun con los ojos abiertos, conserve las alucinaciones.

Se manifiestan los fenómenos de regresión en el tiempo, revivisción, amnesia


total y sugestión post hipnótica que son característicos del estado
sonambúlico.
2.1.4.2 Procedimientos no cuantitativos para medir la susceptibilidad

Todos los protocolos para medir la susceptibilidad y bloquear al saboteador


están en el apartado 3.2.4, Medición de la sugestionabilidad.

2.1.4.2.1 El saboteador

Un saboteador es una información que nos perjudica. En un momento dado


fue un programa, una reacción o emoción de defensa que funcionó, pero que
después, aunque el peligro haya desaparecido, no se desactiva. En este
aspecto juega el mismo papel que las fobias y el estrés. La diferencia es que
el saboteador llega a reforzarse y alimentarse de tal manera de nuestra energía
que acaba actuando de forma independiente, como si fuera otra personalidad
que habita en nuestro interior y pone trabas y objeciones a todos nuestros
proyectos e ilusiones. En beneficio del paciente, siempre debe desactivarse,
ya que normalmente pone obstáculos en cualquier proyecto que éste se
plantee.

2.1.4.2.2 Las resistencias

Son oposiciones o negativas a relajarse y ser hipnotizado. Por su propia


idiosincrasia hay personas más sugestionables y que pueden ser hipnotizadas
y tratadas con facilidad, y otras que lo son menos. Todas las personas que no
sean esquizofrénicas o que padezcan retraso mental pueden ser hipnotizadas,
pero pueden requerir diferentes estrategias para tener éxito. Se puede saber
con cierta seguridad el nivel de resistencia que presentará un sujeto
observando una serie de rasgos físicos. Los más relevantes son el contorno
del rostro y el color de los ojos.

2.1.4.2.3 Clasificación por la morfología del rostro

Según el contorno del rostro las personas se dividen en cuadradas,


rectangulares, ovaladas o redondas y triangulares (ordenadas de menos a más
sugestionabilidad). No se trata de una norma fija, ya que normalmente una
cara puede reunir o resumir varias características, pero nos puede dar una
buena aproximación que nos orientará en el momento de planear la técnica
hipnótica más apropiada.


2.1.4.2.4 Clasificación por el color de los ojos

Al igual que la anterior, esta tabla es meramente orientativa y se ha de


combinar con las indicaciones que nos da la morfología del rostro y los
detalles de la entrevista personal.
2.2 El magnetismo o radioactividad magnética

2.2.1 Concepto de magnetismo


2.2.1.1 Definición y propiedades

El magnetismo es un fenómeno físico natural por el que unos elementos


ejercen fuerzas de atracción o de repulsión sobre otros. Se distinguen dos
tipos de magnetismo, el magnetismo mineral y el magnetismo animal. El
primero es muy conocido, y consiste en las fuerzas que manifiestan algunos
metales (los llamados imanes) para atraerse o rechazarse. El segundo se
refiere a la sugestión que unos animales ejercen sobre otros, y especialmente
a la sugestión hipnótica.

El magnetismo se expresa como una onda y la intensidad de la ondulación


magnética es proporcional a la energía vibratoria del organismo, es decir, a la
vitalidad del individuo. Por esta razón, a más salud física, más potente será el
magnetismo y por lo tanto la capacidad de sugestión hipnótica que podamos
ejercer.

Las ondas magnéticas que generamos se propagan normalmente mediante un


movimiento concéntrico cuyo origen se halla en toda la superficie de nuestro
cuerpo y que se expande hacia el exterior. Los puntos más intensamente
magnetizados son los ojos, las puntas de los dedos, el encéfalo y el aliento.
Aunque no es un vehículo de magnetismo demasiado conocido, el aliento
posee una fuerza considerable y su manifestación de las ondas magnéticas es
particularmente activa.

El magnetismo es, por lo tanto, una forma de la hipnosis. Cuando se aplica la


intención junto con la fuerza del magnetismo se genera una fuerza muy
poderosa; si se llegan a armonizar totalmente el poder de la intención y la
fuerza magnética, se sientan las bases para la hipnosis a distancia.

Esta técnica puede ser muy útil en algunos casos: si el hipnólogo y la persona
a hipnotizar se encuentran separados físicamente —en habitaciones alejadas
una de la otra, por ejemplo—, el consciente del sujeto no interviene en la
inducción y la resistencia desaparece más rápidamente. Como el o la paciente
desconoce qué le dirá o cómo actuará el hipnotizador, no tiene prejuicios, y
acepta con más facilidad las sugestiones. En la aplicación de esta técnica
carece de importancia la mayor o menor lejanía, y el espacio físico no tiene
influencia en su efectividad. El hipnólogo puede permanecer en su despacho
y el paciente en su casa sin que ello suponga la menor diferencia en el
resultado. Y todo ello gracias a la fuerza extraordinaria que se encierra en el
magnetismo.

2.2.1.2 Polarización

El magnetismo del cuerpo humano tiene las mismas propiedades que el de los
imanes y presenta, por lo tanto, polos positivos y negativos así como líneas
neutras. Hemos de recordar que la calificación de positivo y negativo es
meramente una cuestión de clasificación para distinguir el tipo de ondas y
que no presupone una buena o mala valoración de su carácter.

El lado derecho del cuerpo y la arista mediana anterior emiten


magnetismo de signo positivo

El lado izquierdo y la arista mediana posterior emiten magnetismo de


signo negativo

El vértice de la cabeza y el periné se consideran líneas neutras

Se denomina magnetizar al hecho de proyectar sistemáticamente y de forma


voluntaria la ondulación magnética que emitimos.

Para constatar el funcionamiento del poder magnético se realizan estas


prácticas o comprobaciones de la potencia del magnetismo y de la acción de
la polaridad positiva y negativa:

Si se sitúa la mano izquierda (polaridad negativa) del operador en la


frente del sujeto (polaridad positiva), su cuerpo experimenta una
atracción hacia esa mano en forma de caída hacia delante.

Si la mano izquierda (negativa) se coloca en la nuca (negativa), aparece


un fenómeno de repulsión y el cuerpo del sujeto cae también hacia
delante.

La mano derecha del operador (polaridad positiva), colocada en la frente


del sujeto (polaridad positiva), provoca un efecto de repulsión y el
cuerpo cae hacia atrás, y a la inversa —la mano izquierda en la frente la
atraerá y el cuerpo caerá hacia delante—.

El contacto de la mano derecha del operador con la mano derecha del


sujeto causará una contractura en el brazo derecho de éste.

El contacto de la mano izquierda del operador con la mano derecha del


sujeto resolverá la contractura anterior y relajará la musculatura del
brazo izquierdo.

2.2.2 Tipos de magnetización


2.2.2.1 Pases magnéticos

La forma más habitual de magnetización se efectúa mediante unos


movimientos concretos y definidos de las manos del operador; estos
movimientos reciben el nombre de pases magnéticos. Cuanta mayor
concentración pongamos en la magnetización y en el poder de la intención,
más intensidad adquieren los pases magnéticos, que actúan así como
amplificadores de nuestra propia energía.

La magnetización puede efectuarse en todo el cuerpo o en un punto concreto.


Las acciones que el magnetizador puede llevar a cabo son:

1. Acciones encaminadas a mejorar el equilibrio energético del organismo en


su totalidad: carga y descarga.
Carga magnética
En la acción de «cargar» el magnetizador emite una proyección intensa de
ondas y éstas son absorbidas por el organismo del paciente, de tal forma que
su vibración aumenta significativamente. El sujeto magnetizado se llena de
energía.

Descarga magnética
Como su nombre indica, la «descarga» es la operación contraria a la carga. Se
utiliza para erradicar sensaciones molestas provocadas por un desequilibrio
magnético. El acto de descargar o desprender introduce una información
positiva a la vez que elimina tensiones y dolores.

2. Acciones que se focalizan en un punto concreto del organismo: fijación y


dispersión.

Fijación magnética
«Fijar» es concentrar la energía magnética en un lugar concreto del cuerpo
del sujeto. Se utiliza para condensar la mayor cantidad de energía posible en
una superficie reducida.

Dispersión magnética
La acción de «dispersar» consiste en diseminar o esparcir lejos del sujeto la
sobreactividad energética de un punto determinado del organismo, tanto si es
provocada como espontánea.

2.2.2.2 La fascinación y el aliento

Para completar la acción de los movimientos o pases magnéticos, éstos han


de ir acompañados de dos acciones complementarias: el poder de la mirada
(fascinación) y el del aliento. Cuando se enfoca a un punto concreto, la
mirada por sí sola —incluso si no se hace esfuerzo alguno para sugestionar
—, contiene una ondulación magnética. Dicha ondulación, generada por
nuestro organismo, se exterioriza o manifiesta a través de los ojos. En el
apartado 2.4.2 se proporcionan las claves para acentuar y reforzar el
magnetismo que se expresa a través de la mirada.

El aliento, por su parte, contiene también una carga magnética muy potente.
Se pueden acompañar los pases magnéticos con una exhalación de nuestro
aliento en dirección al sujeto. El aliento se puede dirigir con ayuda de las
manos:

Se colocan a lado y lado de la boca y se expele el aire así canalizado


hacia un punto concreto

Se exhala el aliento y con una mano se dirige hacia una zona del cuerpo
del sujeto

La descripción de los métodos de magnetización se encuentra en el apartado


3.8, Métodos Magnéticos.

2.2.3 El cuerpo astral


2.2.3.1 Definición y características. V. Hunt. El Coronel de Rochas

Lo que llamamos energía vital (conocido actualmente también como


bioenergía) es el resultado de la interacción de los campos eléctricos que
generan los seres vivos. En un cuerpo humano, la suma de los campos
electromagnéticos de todas y cada una de las células que lo componen se
condensa en una serie de planos energéticos, entre los que se cuentan el
cuerpo físico y el cuerpo astral. La energía del cuerpo astral tiene una
frecuencia vibratoria más alta que la del cuerpo físico; el cuerpo astral
normalmente es invisible, aunque algunas personas son capaces de
distinguirlo. Es lo que se conoce como aura, aunque este término ha quedado
bastante desprestigiado a nivel científico debido a sus connotaciones
místicas.

El cuerpo astral es, pues, una parte de nosotros mismos compuesta de una
materia de más alta vibración que la materia física. Comparte el espacio y
coexiste con nuestro cuerpo físico. A veces se le llama también cuerpo
emocional ya que el grado en que las emociones afectan al individuo depende
de la naturaleza del astral, de su correcta vibración.

El cuerpo astral está siempre conectado con el cuerpo físico, pero puede
abandonarlo y de hecho lo hace durante el sueño; también los sujetos
entrenados pueden proyectar su conciencia en el cuerpo astral y moverse en
otros planos, mientras el cuerpo físico reposa tranquilamente
(desdoblamiento astral). Una de las propiedades del cuerpo astral es que está
energéticamente ligado al cuerpo físico y cualquier acción que se efectúa en
uno de ellos afecta siempre al otro; por esta razón, la utilización del cuerpo
astral en terapias se ha empleado desde la Antigüedad para tratar algunas
enfermedades, especialmente aquellas que requieren de manipulación de
órganos.

Las técnicas de curación por medio de la incidencia en los campos


energéticos están siendo estudiadas actualmente por diversos investigadores.
La pionera en este interesante campo es la doctora Valerie Hunt, que ha
dedicado más de cuarenta años al estudio de la bioenergía, término que ella
misma ha acuñado. La doctora Hunt ha utilizado sistemas de medición en
laboratorio y ha logrado establecer las frecuencias tanto de las ondas
cerebrales como de los diferentes campos de energía del ser humano.

Valerie Virginia Hunt (1916-2014)


Investigadora, fisióloga y especialista en bioingeniería estadounidense. Profesora Emérita en la
Universidad de California (UCLA). Ha sido la primera científica en detectar y registrar los
campos de alta energía en el organismo y de realizar el análisis espectral de la bioenergía. Sus
investigaciones han demostrado la relación entre las alteraciones del campo energético con las
enfermedades y las patologías, tanto físicas como psíquicas. También ha estudiado el fenómeno
de la cirugía psíquica en todo el mundo.

El campo astral personal rodea al cuerpo físico como una esfera, a una
distancia aproximada de entre 12 a 15 cm de la epidermis. La manipulación
del astral por exteriorización permite trabajar diversas enfermedades a nivel
energético, sin necesidad de tocar directamente el cuerpo físico. Es muy útil
para el tratamiento de tumores y otras afecciones que no son accesibles por
cirugía, como los abscesos en el cerebelo y otras zonas que son difíciles de
alcanzar sin dañar al mismo tiempo los tejidos circundantes.
En estos casos se trabaja con el poder de la intención para extraer el tumor
desde el astral sin causar daños, y se pueden emplear todas las sesiones que
sean necesarias hasta dejar completamente limpio el organismo de células
enfermas. Es una técnica muy eficaz que combinada con otras
complementarias permite alcanzar excelentes resultados.

Eugène August Albert de Rochas d’Aiglun (1837-1914)


Normalmente conocido como el Coronel de Rochas. Ingeniero militar, historiador y
parapsicólogo francés. Caballero de la Legión de Honor en 1875. Una vez retirado del ejército
fue inspector de estudios y director de la Escuela Politécnica, cargo que tuvo que abandonar al
iniciar sus investigaciones sobre temas paranormales. Se le debe una extensa y reconocida obra
sobre historia de la ingeniería bélica y sobre tecnología de la Antigüedad. Aplicó sus dotes de
investigador al estudio de la hipnosis y el magnetismo, así como de la telequinesis, la
transmisión de pensamiento y la reencarnación. En su monografía La exteriorización de la
motricidad (1896) se interesó especialmente por los fenómenos de externalización de la
sensibilidad y el doble astral.

2.2.3.2 El doble astral. Flammarion

El desdoblamiento o aparición del doble astral consiste en la separación o


salida del cuerpo astral de forma que el sujeto aparece como dividido en dos
partes. Este desdoblamiento puede ser provocado a voluntad por el sujeto,
inducido por un hipnotizador, o espontáneo, como ocurre en el sueño o en el
momento de la muerte. El desdoblamiento efectuado mediante hipnosis es un
medio muy útil para acostumbrar al sujeto al viaje astral consciente, de forma
que en el futuro lo pueda emplear con fines de autosanación; la razón de ello
es que desde el cuerpo astral podemos observar nuestro propio cuerpo físico
y detectar y corregir disfunciones con facilidad.

Respecto a la aparición de cuerpos astrales, es muy interesante la aportación


del investigador Camille Flammarion. Este autor, en su obra L'Inconnu et les
problèmes psychiques, editada en 1917, relata el siguiente suceso en el que
un doble astral fue percibido por dos personas. Afirma el sujeto citado por
Flammarion :

«En la noche del 21 de agosto de 1869, entre las ocho y las nueve de la noche, me hallaba
sentado en una alcoba, en la casa de mi madre, en Davenport. Mi sobrino, un niño de siete años,
dormía en una habitación vecina. Me sorprendí al verle entrar corriendo de improviso, gritando
con acento aterrorizado:
— Oh, tío, ¡acabo de ver a mi padre dando vueltas alrededor de mi cama!
Yo le respondí:
— ¡Qué tontería! Has debido de soñar.
El niño replicó que estaba bien despierto, y no quiso volver a su alcoba. Viendo que no podía
convencerle, hice que ocupara un sitio en mi lecho.
»Me acosté entre las diez y las once de la noche; una hora después vi claramente, del lado de la
chimenea, la figura de mi hermano sentado en una silla, y lo que en particular me llamó la
atención fue la palidez mortal de su rostro.
»En aquel momento mi sobrino estaba dormido. Fue tan grande mi espanto (mi hermano se
hallaba en Hong Kong) que oculté mi cabeza bajo las sábanas. Poco después oí su voz con toda
claridad, llamándome por mi nombre. Esto sucedió tres veces; me decidí entonces a mirar, pero
la figura ya había desaparecido. A la mañana siguiente referí a mi madre y a mi hermana todo lo
ocurrido y anoté la fecha.
»Recibimos un correo de China que nos trajo la triste noticia de la muerte de mi hermano el 21
de agosto de 1896, fallecido repentinamente a consecuencia de una insolación en la bahía de
Hong Kong.»

El desdoblamiento inducido utiliza la hipnosis magnética y un estado


hipnótico profundo (cataléptico, letárgico o sonambúlico) tanto en el sujeto
como en el hipnotizador, ya que para poder ver claramente un doble astral es
imprescindible encontrarse también en un profundo estado de trance. Unos
momentos antes del desdoblamiento el sujeto experimenta una fuerte
sensación de calor; este sofoco es una señal de que el cuerpo astral está
preparado para abandonarle. A continuación siente un frío muy intenso por la
pérdida de energía que desaparece rápidamente y después el cuerpo físico no
siente ya ninguna incomodidad.

El doble astral se proyecta siempre hacia la izquierda del sujeto y queda


unido al cuerpo físico por un cordón fluídico; se condensa tomando la forma
de un vapor levemente blanquecino que poco a poco adquiere mayor
luminosidad y consistencia. Cuando su contorno es más definido puede
colorearse: de azul a la derecha y con un tono amarillento a la izquierda. Si se
mueve al sujeto de su posición inicial el color desaparece y se vuelve
totalmente blanco; incluso puede desaparecer el desdoblamiento y volver el
cuerpo astral a entrar en el cuerpo físico.

Una vez formado el doble se dan una serie de fenómenos característicos: el


doble astral adquiere la sensibilidad táctil, auditiva, visual, gustativa y
olfativa que corresponden al sujeto, y, lo que es más significativo, el
pensamiento y la voluntad. En sujetos entrenados puede darse el caso de que
su doble astral ejecute acciones mecánicas de más consideración que aquellas
de las que es capaz en estado de vigilia. Según afirma el coronel De Rochas
(en Los estados profundos de la hipnosis, 1892), un doble había llegado a
transportar un peso de más de cien kg en un recorrido de varios metros.

Nicolas Camille Flammarion (1842-1925)


Astrónomo francés, fundador de la Sociedad Astronómica Francesa. Caballero de la Legión de
Honor en 1912 por su obra como divulgador de la astronomía. Convencido espiritista, amigo de
Allan Kardec, opinaba que el método científico y el análisis imparcial eran los únicos caminos
para avanzar honestamente en la búsqueda de la verdad. Fue autor de una obra extensísima y
muy popular en su tiempo; de sus títulos científicos podemos destacar Historia del cielo (1867),
Catálogo de estrellas dobles y múltiples (1878), Astronomía Popular (1880, premio de la
Academia Francesa de las Ciencias). Entre sus obras más significativas se encuentran Sobre la
pluralidad de los mundos habitados (1862), Dios en la Naturaleza (1869) y Lo desconocido y los
problemas psíquicos (1917). Realizó extensos estudios sobre la hipnosis, en especial sobre su
papel en la regresión a vidas pasadas.

Cuando vuelven al estado de vigilia los sujetos suelen relatar experiencias


curiosas: haber oído las frases que se les dirigen desde dos lugares diferentes
(el físico y el astral) de una forma parecida a escuchar música en un aparato
estereofónico; ser incapaces de mover una mano del cuerpo físico —que se
mantiene inerte y no obedece las sugestiones de movimiento —; o percibir un
intenso contacto a nivel mental con otras personas presentes, especialmente si
éstas se encuentran también en estado hipnótico profundo.
2.3 Técnicas de autohipnosis

2.3.1 Pautas para empezar a practicar la autohipnosis


Como iniciación a la práctica de la autohipnosis, encontrarás a un ejercicio de
preparación en el apartado 2.3.2. Si nunca has experimentado el estado de
trance, es esencial que lo practiques hasta que lo domines (con unas cuantas
veces bastará), para abordar a continuación las técnicas y protocolos de
autohipnosis del apartado 3.1.

El ejercicio preparatorio puede parecer un poco largo al principio, ya que se


emplean unos diez minutos para cada uno de los tres puntos en que se divide
—tiempo que dependerá, claro está, de tus características personales—. Con
un poco de práctica te será muy sencillo y en pocas sesiones verás como con
cinco o diez minutos a lo sumo tendrás suficiente para llegar al estado de
inmovilidad y calma mental necesario para empezar a ejercitarte en la
autohipnosis propiamente dicha.

Los pasos que debes seguir son los siguientes:

1. Lee atentamente todas las instrucciones del ejercicio preparatorio


2.3.2 hasta que te queden muy claras. Después, escoge un lugar y un
momento en que sepas que no serás interrumpido durante, como
mínimo, 20 minutos. Es esencial contar con tranquilidad y soledad
absoluta para llevar a cabo con éxito la iniciación en la práctica de la
autohipnosis. Después, una vez dominado el ejercicio, ya podrás aplicar
el protocolo del apartado 3.1.1.

2. Para ello puedes empezar a practicar la autohipnosis con la


colaboración de una compañera o compañero de estudios. Así que la
primera vez, si lo deseas, tu «ayudante» puede darte las indicaciones que
figuran en el punto 3.1.1 y tú entrarás en estado hipnótico. Una vez
aprendas bien la mecánica del ejercicio, ya puedes hacerlo de forma
individual. Y por descontado, podrás utilizar estas instrucciones para
enseñar la práctica de autohipnosis a esta misma persona. La ayuda
mutua os permitirá avanzar fácilmente y de forma divertida en la
práctica y el reconocimiento del estado hipnótico.

3. Si prefieres el estudio en solitario, tienes la opción de utilizar tu


propia voz. Para ello deberás disponer de una grabadora y de un medio
para reproducir las grabaciones con una cierta calidad. Cuando hayas
practicado el ejercicio preparatorio del apartado 2.3.2, graba el protocolo
que aparece en el apartado 3.1.1 y practica la entrada en autohipnosis
escuchando la grabación. Después, decide en qué forma te es más fácil
llegar al estado de trance y así adaptarás la práctica de la autohipnosis a
tu personalidad e idiosincrasia.

4. Es mejor que alternes ambos sistemas (memorizando y con inducción


de voz) y de este modo perfeccionarás tus respuestas a los diversos tipos
de inducción hipnótica. Grabar tus pautas de autohipnosis te permitirá,
además, practicar las técnicas de mejoramiento de la voz que
encontrarás en el apartado 2.4.1.

2.3.2 Ejercicio preparatorio para la autohipnosis


Para la realización de estas prácticas es muy conveniente que prepares un
reloj con alarma y lo programes para asegurarte de que invertirás el tiempo
recomendado para cada uno de los ejercicios. Una vez tengas bien asimilada
la técnica, ya verás que podrás prescindir de él.

Paso 1. Inmovilidad y relajación de la cara


Siéntate en una silla con la espalda recta y las manos sobre tu regazo. Durante
diez minutos has de conseguir la máxima inmovilidad de tu cuerpo. La
expresión de tu cara ha de ser de total ausencia de movimientos; deberás
eliminar cualquier tensión, tu rostro ha de estar impasible. Si es posible,
mantén los ojos cerrados, y si los tuvieras abiertos, que estén concentrados en
un punto fijo. Es esencial que permanezcas en un estado de quietud absoluta.
Paso 2. Eliminación de tensiones en el cuerpo
Pasado este tiempo, conserva la inmovilidad corporal y facial y pasa al
segundo punto. Ahora debes hacer un recorrido por todo tu cuerpo,
empezando por los dedos de los pies y acabando por la cabeza. Has de poner
tu conciencia atenta a localizar todas las zonas en que haya alguna tensión o
rigidez. Allí donde la observes, intenta eliminarla: muévete, corrige la
postura, haz algún ligero estiramiento. Incluso puedes decirte: «Suelto estas
tensiones» o «Relajo esta zona».

Es muy fácil, se trata tan solo de que creas que puedes hacerlo. Simplemente,
recorre tu cuerpo, encuentra lugares en que percibas alguna tirantez, y
entonces cambia la postura o afloja la tensión como si soltaras una goma
elástica. Puedes conseguirlo, no es necesario que desaparezcan todos los
puntos tensos, pero al menos pruébalo; el hecho de intentarlo ya es un logro
en sí mismo. Se trata únicamente de que localices tus zonas tensionadas o
agarrotadas y que decidas relajarlas. Es muy sencillo, serás capaz de lograrlo
mediante el poder de tu atención mental. Recuerda que puedes permitirte
ligeros movimientos a fin de corregir la tensión y la rigidez y dejar la
musculatura laxa, distendida.

Paso 3. Silenciando el Diálogo Interno


Una vez que ya has tomado contacto con tu cuerpo y has conseguido
relajarlo, ni que sea en parte, dirige tu atención a tus propios pensamientos, a
tu diálogo interno. Para ello escoge una palabra que se convertirá en tu clave
personal y generará un reflejo condicionado; puede ser algo como «BASTA»,
«STOP», «FUERA» o «PROU». Elige una y ejercítate en conseguir que
desaparezca el diálogo interno, o al menos intenta minimizarlo todo lo que
puedas. Si percibes que empieza una corriente de pensamiento, di «STOP» (o
la palabra que hayas escogido), e inmediatamente pon tu atención en el
exterior. Deja de concentrarte en ti mismo, y dirige la atención hacia fuera, de
manera que seas capaz de percibir cualquier ruido, música o conversación.
Imagina que te has convertido en una grabadora: las grabadoras no piensan,
se limitan a registrar lo que perciben. Recuerda que continúas con los ojos
cerrados aunque estés concentrado en la periferia.

Si sigues estas instrucciones serás consciente de una intensa sensación de


descanso en tu mente, y comprobarás que la ralentización de la actividad del
pensamiento trae aparejada también una relajación física. Escucha pero no
añadas nada; si oyes un comentario, no continúes el diálogo, no sigas el hilo.

Si tu mente intenta completar o añadir algo a lo que percibes, pronuncia


inmediatamente tu palabra clave: «STOP», y vuelve a fijar tu atención en el
exterior. Simplemente explora, escucha y disfruta. ¿Tu mente intenta
interferir de nuevo? Otra vez dile «STOP» y vuelve a dirigir tu atención hacia
lo que te rodea.

Al principio poco a poco, después cada vez con más rapidez, la agradable
sensación de calma mental y relajación física será gradualmente más intensa,
y serás consciente de una disminución del número de pensamientos.

¡Ya estás a punto!


Si te has ejercitado varias veces y has conseguido completar estos tres pasos,
tu inmovilidad absoluta, el cuerpo relajado y la calma de tu mente te han
preparado para empezar a entrenarte en el arte de la autohipnosis. Estás a
punto. ¡Adelante! Puedes pasar a los ejercicios de autohipnosis del apartado
3.1.
2.4 Técnicas para el ejercicio de la heterohipnosis
Cuando dominamos la autohipnosis, podemos aplicarnos a nosotros mismos
las herramientas terapéuticas que vamos aprendiendo; para utilizarlas en otras
personas debemos adquirir práctica en diversas técnicas de inducción de
hipnosis. Para ello es esencial desarrollar el poder de la palabra, la
fascinación, la sugestión… A continuación vamos a desarrollar varios
procedimientos fundamentales que nos proporcionarán una base sólida para
iniciarnos en cómo inducir la hipnosis en los demás: seis técnicas que se
referirán al mejoramiento de la voz, y cuatro que tratarán sobre la mirada.

2.4.1 Técnicas para mejorar la voz


2.4.1.1 Alargamiento de consonantes y vocales

Esta técnica consiste en alargar la pronunciación de las letras de una palabra,


tanto de las vocales como de las consonantes; imagina que triplicas las
consonantes y doblas las vocales. Se puede realizar con gran facilidad si
coges un libro cualquiera y te aplicas a leer una de sus páginas de este modo:

«Maravillosa novela de amor»

Se convierte en

MMM-AA-RRR-AA-VVV-II-L•L•L-OO-SSS-AA
NNN-OO-VVV-EE-L•L•L-AA
DDD-EE
AA-MMM-OO-RRR

Cada fonema se pronuncia por separado, bien destacado de los demás. Se


respira cuando haga falta, no es preciso seguir ninguna norma rígida. Para
esta práctica la letra «R» no se pronuncia como ERE sino en su forma fuerte
ERRE (mira en el próximo apartado los ejercicios específicos de la «R»).

Ahora bien, para poder efectuar correctamente este ejercicio es necesario


distinguir de entre las consonantes dos tipos que tienen ciertas peculiaridades:

Los tres pilares de la expresión verbal: R, /SH/ y M.


Las consonantes mudas T, P y K

Ejercitación de R, /SH/ y M

Para extraer toda la potencia que encierran los sonidos R, /SH/ y M


deberemos dominar su pronunciación correcta. Los ejercicios que
recomiendo a continuación, repetidos de forma asidua, programan el
inconsciente por repetición. Las frecuencias de estos sonidos intensifican el
poder de sugestión de la voz, como si fueran los amplificadores de un equipo
de alta fidelidad. El trabajo con estas consonantes debe hacerse a diario
durante un tiempo aproximado de un mes (con un mínimo de veintiún días) y
bastan diez minutos. Cada vez que emitas estos sonidos incrementarás
progresivamente la fuerza de tus palabras. Si eres constante y perseveras en la
práctica de estos ejercicios mejorará mucho la intensidad y la calidad de tu
voz.

El poder de la «R»: Hazla vibrar fuertemente. «RRRRRRR», en


diferentes tonos, subiendo y bajando, como si cantaras una canción. Es
la forma de que tu inconsciente vaya registrando esta oscilación sonora
concreta. Puedes ponerla al principio o al final de frases o palabras:
«Ponte a bailaRRRRRR», «RRRRRRRata», «RRRRRRatón»… o entre
otros sonidos: «coRRRer», «peRRRazo»… Quedará grabada,
almacenada, y cuando hables cualquier lengua que posea este sonido,
expresarás con tu voz mucho más poder de persuasión.

El espacio energético de la /SH/: Se trata de un sonido parecido al de la


«CH» pero más suave (como en la palabra inglesa flash). Inspira
profundamente y haz que salga el aire entre tus dientes presionando con
la lengua, a la vez que señalas con el índice, unas veces ante ti, otras con
los dos brazos, a derecha e izquierda. Este ejercicio amplía el espacio
energético personal y el verbal. Practícalo de forma asidua, siempre que
puedas, hasta establecer un cómodo volumen vital a tu alrededor. El
sonido /SH/ nos ayuda a expandir nuestro territorio de poder personal.
La vibrante «M»: La M es sin duda una de los fonemas de poder más
famosos, ya que se utiliza en numerosos mantras. Podemos utilizar dos
de los más populares, «OM» y «AUM», con la técnica de alargamiento
de sonidos: «OOOMMMMMM», «AAAUUUMMMMMM». Lo más
importante es hacer resonar la M de manera que fortifique nuestra
energía interna. Para comprobar que realizas este ejercicio
correctamente basta con que coloques ambas manos planas sobre tu
cabeza: si haces sonar la M de la manera adecuada notarás una vibración
muy ligera.

También puedes practicar la M tarareando con la boca cerrada. Procura


que se trate de una melodía variada, con diversidad de notas graves y
agudas. Es un ejercicio muy divertido; después de unos minutos prueba
a pronunciar una frase en voz alta, y notarás qué bien suena tu voz.

El caso de K, P y T

Aquí nos encontramos con tres fonemas que no pueden pronunciarse solos,
sino que precisan de otro para sonar; podríamos decir que son consonantes
«mudas». Para recordar cuáles son puedes utilizar la palabra «petaca»
(PeTaKa), y de esta forma seguro que no las confundes con otras. Ejercítalas
siempre en compañía de una vocal: PEE-TAA-KAA.

Otros ejemplos:

«Cadencia»: KAA-DDD-EE-NNN-CCC-II-AA
«Patata»: PAA-TAA-TAA
«Polímero»: POO-L•L•L-II-MMM-EE-RRR-OO
«Torrente»: TOO-RRR-EE-NNN-TEE

Lectura con alargamiento de vocales y consonantes

Una vez que ya dominamos las consonantes, las vocales son sencillas de
utilizar porque suenan sin ayuda. Trabajaremos indistintamente con todas
ellas: A, E, I, O y U. Es mejor combinarlas todas en una fraseo largo
procurando que haya variedad. Cuanta más diversidad de fonemas, más
riqueza de frecuencias poseerá nuestro ejercicio y más poder verbal nos
proporcionará.

Para realizar este ejercicio sin cansarte excesivamente, ten en cuenta que has
de respirar de forma cómoda, atendiendo a los fonemas en sí y no a su
distribución por palabras. Como norma simple, procura inhalar siempre
después de una sílaba cerrada, especialmente si está formada por tres, cuatro
o cinco letras, como «lon», «cris» o «trans». En cambio, puedes pronunciar
de forma seguida dos sílabas abiertas: «ma-no», «pe-so».

Una vez que se domina esta práctica con palabras sueltas, podemos empezar
a leer páginas enteras de un libro cualquiera; así dejaremos bien grabado en
nuestro inconsciente un amplio espectro de vibraciones sonoras. Puedes
empezar con un par de líneas diarias y poco a poco las vibraciones se irán
sumando unas a otras y generarán en nuestro interior una auténtica rueda
energética; cuando en el día a día utilicemos nuestra voz, notaremos que se
habrá enriquecido, que habrá adquirido nuevos timbres y sonoridades, y que
en conjunto, será más sugestiva y poderosa.

2.4.1.2 El arco

Este ejercicio consiste en visualizar que tu voz emerge por tu labio superior
con la forma de un arco del color (o los colores) que prefieras, y que se
proyecta hasta la fontanela anterior—el espacio situado en la sutura entre el
hueso frontal y los parietales—, del sujeto al que vas a hipnotizar. Has de
poner la atención en este punto, primero con los ojos cerrados, y, cuando
tengas algo de práctica, con los ojos abiertos. Has de ver el arco como una
hermosa cinta que va de tu boca a la cabeza de tu interlocutor; ejercítate al
principio con un solo arco y crea este reflejo condicionado hasta que sea
totalmente automático en ti. Cuando tengas el hábito bien adquirido, procede
de la misma manera cuando te encuentres ante dos o más personas: cuando
hables, emite la voz a través de tu labio superior y visualiza tantos arcos
como interlocutores tengas. Notarás cómo, sin ningún esfuerzo, te
acostumbrarás a visualizar instintivamente tantos arcos como necesites:
cinco, o cincuenta, o quinientos, o —si estás en una grabación televisiva, por
ejemplo— un millón.

El efecto que se consigue es que la voz llegue a los oyentes clara, limpia,
directa. Parece derramarse sobre ellos, poderosa e hipnótica. La práctica
inicial debe efectuarse durante un mínimo de veintiún días, o mejor durante
un mes, para que el hábito quede fijado, pase al inconsciente y se realice de
forma instantánea, sin necesidad de pensar en ello. Es una situación
semejante a la del conductor que ya no necesita estar poniendo su plena
atención constantemente en el freno, el acelerador y el embrague. Es muy
sencillo: hablas, tienes la conciencia de que estás comunicando, tu voz se
emite con una perfecta modulación y a tus oyentes llega un discurso
interesante y atractivo.

2.4.1.3 Emisiones de sonido sonoras y sordas

Otra técnica que debes aprender es la de pronunciar las palabras de forma


indistinta con emisiones sonoras y sordas; es decir, con vibración o sin
vibración de las cuerdas vocales, respectivamente. De esta forma nuestra voz,
en cualquier forma en que se emita —fuerte, baja o susurrante— conserva
siempre el mismo poder.

Para adquirir esta habilidad hay que practicar con sílabas pronunciadas
alternativamente de una y otra forma, «empaquetadas» en una sola palabra de
tal manera que nuestro cerebro otorgue a todas las emisiones el mismo valor.
Por ejemplo:

HOLA // COMO // ESTÁS (todas las sílabas son sonoras)

HO(O)LA(A) // CO(O)MO(O) // E(E)STA(A)S (donde las vocales entre


paréntesis representan emisiones sordas).

Para efectuar correctamente el ejercicio no se debe cortar la palabra, ni


inspirar o exhalar aire entre ambos tipos de sonido, sino que la emisión debe
ser continua: HO(O)LA, y no HO-(O)-LA. No ha de haber discontinuidad en
medio de la palabra; de esta forma el cerebro interpreta que toda ella ha sido
pronunciada de forma sonora y con la misma intensidad, y de forma
automática proporciona la misma fuerza a toda nuestra expresión verbal.

Para asegurarte de que estás realizando este ejercicio de forma adecuada


basta con que toques ligeramente tus cuerdas vocales: coloca el índice y el
pulgar de forma suave sobre la laringe (la puedes palpar en la parte antero-
superior del cuello), pronuncia algunas sílabas, o canta, y notarás cómo
vibran. Después prueba a alternar las emisiones sonoras y sordas de la forma
que he explicado. Distinguirás fácilmente unas de otras ya que las emisiones
sonoras siempre hacen vibrar la laringe, mientras que con las emisiones
sordas no percibirás ningún tipo de vibración.

A continuación aparece una tabla de palabras preparadas para ejercitarte en la


alternancia de emisiones sonoras y sordas: son los términos AZAHAR,
ALMOHADA, PEÑASCO, PATINAJE, SIEN, RAÍL, COMIDA,
RELÁMPAGO, CARICIA, MANO, PLÁTANO, NARANJA,
CAMPESTRE, JIRAFA, ABRIL, ARMONÍA, TROMPA, BICARBONATO,
FAMILIAR y VOLUMEN.

Para hacer el ejercicio has de pronunciar cada palabra de la siguiente forma:


toma la primera (AZAHAR) y observa que la sílaba AZA, como no está entre
paréntesis, se ha de pronunciar en emisión sonora. Después AHA, que sí está
entre paréntesis, en emisión sorda, y AR otra vez en emisión sonora. La H
intercalada se pronuncia aspirada, como en el inglés home. Remarca
especialmente la sonoridad de la M y la R como se indica en el ejercicio
anterior.

2.4.1.4 Los silencios

Un método muy efectivo para atraer la atención de quien nos escucha es el de


mantener silencios entre las frases que pronunciamos. Los silencios dan una
gran importancia y un valor añadido a los enunciados que están situados
antes y después de ellos. Siempre que deseemos remarcar una idea y darle la
mayor importancia debemos tener en cuenta esta técnica, ya que cualquier
proposición o idea expuesta entre silencios es mucho mejor aceptada por
nuestro inconsciente que un discurso atropellado y sin pausas.

Es muy simple ejercitarse en esta práctica: toma un libro y lee diversos


párrafos en voz alta. Observa cuáles son las ideas principales y las palabras
clave y sepáralas intencionadamente. Por ejemplo, aquí tenemos esta
cortísima frase de Abraham Lincoln:

«Al final, lo que importa no son los años de vida, sino la vida de los años».

Escoge la idea que quieras recalcar especialmente, pongamos por caso, la


vida de los años. A continuación, pronuncia toda la frase con lentitud y
remarca la frase en cursiva con silencios (sin exagerar):

Al final / lo que importa / no son los años de vida, sino // la vida / de los
años//

Prueba con otras frases, cambia de lugar la acentuación y las pausas, escoge
cómo pronunciarlas según el rumbo que desees que sigan los pensamientos
de tu auditorio… Es una práctica a la vez divertida y aleccionadora. ¡Prueba a
ver cómo te sale!

2.4.1.5 Vencer resistencias


Seguramente habréis oído hablar de la gran rapidez de los futbolistas
brasileños. Es costumbre en ese país que los jugadores de fútbol entrenen
sobre arena. Cuando juegan sobre hierba, al disminuir la resistencia, parece
que vuelen; pocos jugadores hay que puedan seguir su ritmo. La razón de
tanta velocidad es que han creado un reflejo condicionado sobre una
resistencia, y esta habilidad ha quedado bien integrada. Cuando desaparece la
resistencia de la arena, al correr sobre terreno más firme y favorable,
multiplican su potencia y velocidad con el mismo esfuerzo. Las campeonas
de natación sincronizada conocen bien este principio: efectúan fatigosos
entrenamientos de largos en la piscina cargadas con pesas de plomo, y
cuando estas pesas desaparecen… el dominio del medio acuático de estas
nadadoras parece propio de un delfín.

Este mismo principio es el que vamos a seguir para mejorar nuestra dicción,
aunque ahora la resistencia estará en nuestra boca. Vamos a crear en el
espacio bucal una habilidad, una sutileza y una nitidez extraordinarias. La
diferencia de sonido entre dos voces, una sin un entrenamiento de este tipo y
otra con él sería parecido al que existe entre una gastada radio de transistores
y un equipo de alta fidelidad de gama superior. Nuestra voz sonará como una
caricia, como una canción maravillosa. Ni estridente, ni chirriante, ni
desagradable, ni altisonante, sino armoniosa, afinada, atractiva y natural. Con
estas técnicas habremos pulido y cultivado todos los timbres y registros, y el
resultado será una voz agradable, y muy relajante para quien nos escuche.

2.4.1.5.1 Técnica de dos dedos bajo la lengua (foto 2.4_1 y 2.4_2)

Esta práctica se realiza con la misma tabla que las emisiones sordas. Para
empezar, haz unos cuantos bostezos, descolgando la mandíbula todo lo que
puedas sin hacerte daño. Este ejercicio relaja el músculo masetero —es un
potente músculo que une el borde inferior del arco cigomático (la parte
inferior del pómulo) con la cara externa del maxilar inferior—. Repite este
movimiento varias veces hasta que notes que tu mandíbula inferior está
suelta, flexible. Entonces coloca con cuidado dos dedos debajo de la lengua y
empieza a leer las palabras de la tabla, respetando la alternancia de emisiones
sonoras y sordas que ya has practicado, hablando muy despacio y de forma
nasal, y procurando no tensar ni la lengua ni la mandíbula.

2.4.1.5.2 Técnica del lápiz (foto 2.4_3)

El ejercicio previo es el mismo que en la técnica de los dos dedos: relajar el


músculo masetero con diversos bostezos, descolgando la mandíbula inferior y
soltando las tensiones si las hubiera. Una vez que estés a punto coge un lápiz
largo, atraviésalo de lado a lado de la boca de forma que sobresalga a derecha
e izquierda y cierra las mandíbulas sobre él. Procura que sea un lápiz de
madera, blando, para no dañarte los dientes.

Debes practicar este ejercicio y el anterior un rato cada día, empleando al


principio las palabras de la tabla; de esta forma generarás un reflejo
condicionado dirigido a vencer las resistencias que encuentra.

Ahora toma un libro e intenta leer una o dos líneas en voz alta, igual que el
futbolista o la nadadora luchan físicamente contra la resistencia de la arena y
del plomo. Procura pronunciar correctamente todos y cada uno de los
sonidos, de las palabras.

Después, enlaza ambos ejercicios: empieza por los dedos bajo la lengua,
cuando termines quítalos y pon el lápiz, y pronuncia como si proyectaras la
voz por encima de él. A continuación quita también el lápiz y habla con
naturalidad mientras visualizas el arco simultáneamente. Con ello estás
aunando las dos técnicas.

Has de poner toda tu intención en vocalizar de la forma más perfecta posible.


El resultado será una voz de gran calidad. Y no solo eso, también tu palabra
adquirirá poder, persuasión.

2.4.1.6 Cambios en la entonación

Este ejercicio tiene como objetivo que adquieras la habilidad de cambiar el


tono habitual de tu voz de forma natural, sin forzar. Deberás ser capaz de
hablar de uno a cuatro tonos (hasta cinco notas) por debajo de tu tonalidad
acostumbrada. No te preocupes por tu timbre, esta técnica pueden realizarla
indistintamente hombres y mujeres tengan la voz innata que tengan. No se
trata de disminuir el volumen sino de hacer que nuestra voz suene más grave.
Cuántas más notas desciendes, mayor es el poder hipnótico de la voz y más
profundidad de hipnosis provoca. A este tono más grave se le conoce como
Tono Alfa, ya que genera en nuestros oyentes un estado mental de nivel Alfa.

Cuando esta técnica está bien instalada, muchas personas prefieren hablar
siempre en sus tonos más graves. Yo mismo lo hice así. Mantener el tono de
voz grave tiene muchas ventajas: no te estresas con facilidad, no padeces
ansiedad; las dificultades no te atacan los nervios tan rápidamente, te relajas,
y a la vez consigues que quien esté junto a ti se sienta mejor, ya que creas a tu
alrededor un ambiente apacible, reposado. ¿Para qué hablar en tonos agudos
y agresivos si podemos adaptarnos a tonalidades más graves y plácidas?
Además, como practicante de la hipnosis te será mucho más cómodo
disponer ya de todos estos tonos graves que utilizarás en tu trabajo con toda
facilidad.

Aunque parece algo complicado se trata tan solo de una cuestión de práctica.
Si tienes nociones de música, el ejercicio es muy sencillo. Canta la escala
completa varias veces, ascendiendo y descendiendo, hasta que encuentres la
nota en que sueles emitir la voz. Imaginemos que esta nota es SOL. Entona
ahora todas las notas en progresión descendente: SOL, FA, MI, RE, DO.
Éstos son los tonos que trabajarás. Para empezar, basta con bajar uno. Repite
las dos notas, SOL y FA, varias veces (con la sílaba LA o con los nombres
SOL y FA, como prefieras) y altérnalas con las demás. Asciende y desciende
siempre entre las mismas notas. Si no tienes costumbre de cantar puedes
ayudarte con cualquier instrumento, incluso un pequeño piano infantil
dispone de suficientes teclas como para trabajar con varias notas.

Ahora ya puedes ejercitarte con la primera. Toma tu nota habitual (SOL) y di


una frase cualquiera:

SOL: Hola, qué tal. ¿Cómo estás? SOL, SOL, SOL.


FA: Muy bien. Bien, estoy muy bien. Ésta es la nota que busco: FA, FA, FA.
SOL: ¿Cómo estás?
FA: Muy bien.
SOL: ¿Cómo estás?
FA: Muy bien.

(…)

En cuanto tengas bien incorporado este tono, puedes empezar a trabajar, del
mismo modo, con las notas inferiores restantes:

MI: Hola, hola, esta nota es más baja, sigo aprendiendo. Estoy dominando ya
la segunda nota más baja.

(…)

RE: Ahora voy a la inferior, más baja todavía. Bien. Cada vez voy bajando
más.

(…)

DO: Hola, voy bajando más. Se nota que la voz es más grave. Mucho más
grave. Hola, qué tal. ¿Cómo estás?

(…)

Y si te parece que puedes emitir este tono tan grave, inténtalo:

SI: Muy bien. Cada vez voy hablando con notas más bajas.

Ya tienes tus cinco tonalidades graves para trabajar con ellas. Prueba la más
cómoda para ti y la más efectiva, y adóptala como tu tono de voz habitual.

Si no te decides por el estilo musical puedes intentar otra opción no tan


exacta pero muy sencilla que consiste en repetir la misma palabra varias
veces y bajar después el tono de voz —sin reducir el volumen— imaginando
que intentas que otra persona sienta miedo al oírte. También te puede ayudar
la exagerada forma de hablar de aquel divertido personaje de dibujos
animados, el Oso Yogui: para imitarlo se usa un tono más grave de forma
espontánea.
2.4.1.7 Algunas curiosidades a modo de ejemplo

Quizá parece que todos estos ejercicios y que tanta metodología es algo
abstracto y que finalmente no servirá para nada. Vamos a ver unos cuantos
ejemplos de la utilización de las técnicas hipnóticas de la voz en la vida diaria
y de cómo hay quien ha sabido aprovecharlas para conseguir reconocimiento
y atención por parte de otras personas.

Muchos recordarán aquel extraordinario personaje que fue Salvador Dalí. Un


excelente dibujante, un artista, y sobre todo alguien con un gran carisma —
aunque no cayera bien a todo el mundo—. Dalí conocía bien las técnicas de
mejoramiento de la voz de la hipnosis y en todas sus entrevistas públicas
acostumbraba a alargar las vocales y las consonantes de forma bien calculada.
Con ello daba más énfasis a sus palabras; la popularidad que consiguió para
él mismo y para su obra no fue producto de la casualidad, ni sus actitudes y
forma de expresarse eran fruto de una manía o de la locura, como tantas
veces se dijo. Por el contrario, aplicó con un éxito considerable el poder que
confieren a la voz las técnicas de hipnosis. Se puede buscar en Internet
cualquiera de sus intervenciones en programas de televisión; si escuchamos
durante un tiempo y estamos atentos a su forma de vocalizar, distinguiremos
perfectamente su utilización de este sistema, que empleaba de forma
consciente y con total desenvoltura.

La técnica de silencios ha sido bastante utilizada por periodistas y locutores


de radio y televisión, con mayor o menor fortuna. Si se acompaña de un
timbre de voz atractivo y una dicción perfecta y elegante, tiene un efecto
absolutamente irresistible. Un prestigioso corresponsal de televisión de
nuestro país lo usó durante años, y su cadenciosa forma de hablar —
acompañada, claro está, de su gran conocimiento de los temas que trataba y
de su extensa cultura—, mantuvieron a buena parte del país… hipnotizado.

Un caso no tan agradable ni conocido lo protagonizan determinados políticos


u oradores de tribunas públicas. Algunas personas consiguen mantener a su
auditorio en un estado de atención extremo con un recurso en apariencia tan
poco atractivo como la monotonía. No son grandes disertadores pero
arrastran a la gente. Un timbre sin grandes altibajos, un tonillo recurrente,
discursos largos y acompañados de movimientos de manos muy precisos son
capaces de provocar un estado de aturdimiento en la mente consciente, con lo
que el mensaje entra directamente en el inconsciente de quien lo escucha, de
tal forma que ni lo cuestiona ni lo olvida.

Ninguna figura pública diseña su imagen y su modo de hablar al azar. La


comunicación oral capaz de influir en las personas está basada en técnicas
hipnóticas. Lo que vamos a hacer en este curso es aplicarlas de forma
terapéutica, de modo que sean efectivas y beneficiosas y que nos ayuden a
crear un estado de excelencia y una perfecta salud, física, mental y
emocional, para nosotros mismos y para otros.

2.4.2 Técnicas para reforzar la mirada


2.4.2.1 El método de «no parpadeo»

¿Cuántas veces nos hemos vuelto o levantado la cabeza estando en un lugar


público (una reunión, el tren, el metro o el autobús), y hemos constatado que
nos estaban mirando? ¿No es cierto que sentíamos, literalmente, el peso de
esa mirada? Nuestros ojos generan una fuerza, algo así como un fluido
magnético que lleva la carga mental del pensamiento; cuando parpadeamos,
este fluido deja de emitirse y no hay ninguna carga mental que se proyecte
sobre el individuo al que estamos mirando. Por eso es tan importante lograr
fijar la mirada sin parpadear, puesto que cuanto más tiempo estemos
emitiendo esta energía sin interrupciones, más carga mental llevará y más
poderoso serán el pensamiento y la sugestión.

Para desarrollar el poder de la mirada y conseguir una mirada hipnótica, es


decir una mirada que produzca sueño, debes acostumbrarte a fijar la vista en
un punto durante quince, veinte o veinticinco minutos, sin apartarte de él ni
una décima de segundo, sin parpadear una sola vez.

Para lograrlo, para alcanzar la habilidad de hablar y mirar al interlocutor en


una conversación sin parpadear, se debe comenzar intentándolo nada más que
por un minuto, para a continuación, y de forma progresiva, ir aumentando el
tiempo en la medida en que puedas soportarlo. Utiliza al principio un objeto
cualquiera (un vaso de agua, un lápiz, lo que prefieras). Aumenta
paulatinamente el tiempo del ejercicio con la ayuda de un reloj con alarma:
minuto, minuto y medio, dos minutos... Ten en cuenta que aparecerán
diversas resistencias y molestias: escozor de ojos, picor irresistible, lagrimeo,
sensación de pérdida de la visión… Todas estas sensaciones las irás
superando en la medida que practiques con constancia alargando poco a poco
el tiempo que eres capaz de pasar sin parpadear. Al final, has de lograr el
dominio del arte de «no parpadeo» durante un período considerable sin
padecer ninguna de estas molestias.

Un ejemplo de cine:
Lo encontrarás en la famosa película El silencio de los corderos (The Silence of the Lambs, J.
Demme, 1991); Anthony Hopkins, que representó el inquietante papel de Hannibal Lecter,
aparece un total de dieciséis minutos en el filme, y en todo este tiempo no parpadeó en absoluto.
Hopkins se entrenó deliberadamente en esta técnica para dar más poder a su mirada y mostrar de
manera escalofriante el dominio del personaje sobre los que le rodeaban.

El método de «no parpadeo» se complementa con la fijación de la intensidad


de nuestra mirada en el entrecejo de la persona a la que deseemos hipnotizar.
Te recuerdo que esta concentración no se consigue de buenas a primeras, sino
que la irás adquiriendo poco a poco, mirando un minuto, después dos, tres,
cuatro… Y, es muy importante, sin parpadear y sin separar la vista del
entrecejo del sujeto. Éste es un punto en el que te será útil el poder de la
intención. Para dar más fuerza a la fascinación de tu mirada deberás estar
absolutamente convencida, convencido, de que tus ojos ejercen una
influencia irresistible sobre el cerebro de esa otra persona. Si es necesario,
relee el apartado 1.2, El poder de la intención.

2.4.2.2 Inmovilidad y fijación de la vista

Otra práctica que se utiliza para mejorar la mirada hipnótica —y que también
sirve para aumentar la capacidad de concentración y la memoria y aprender a
focalizar la atención—, es la de la inmovilidad o fijación de la vista en la
oscuridad. Para ejercitarte en ella prepara una habitación de forma que esté
totalmente a oscuras y siéntate en una silla o, a poder ser, en un sillón bien
cómodo. Apoya tus antebrazos en los brazos del sillón y fija la mirada en un
punto cualquiera de la oscuridad. Deberás permanecer inmóvil, casi sin
pensamiento y sin moverte en absoluto, observando ese punto que estás
creando (visualizando) mentalmente, durante un lapso de tiempo no inferior a
media hora. Al igual que he indicado en el ejercicio anterior, ve aumentado la
duración del ejercicio progresivamente con la ayuda de un reloj de alarma.

Al principio puede resultarte difícil si no estás acostumbrado a la inmovilidad


del cuerpo y de la mente. Si se disparan tus ideas y empiezas a desear que se
acabe el ejercicio de una vez, realiza primero, durante unos días, un
entrenamiento de preparación que puedes hacer durar entre cinco y diez
minutos. Para ello siéntate tranquilamente, vacía tu mente, y utiliza el mismo
truco que he explicado en el punto 2.2.4.3, Silenciando el diálogo interno:
cuando te venga un pensamiento, córtalo con tu palabra-clave —STOP,
FUERA, PROU o BASTA—, y a continuación concentra tu atención en
algún objeto externo. Puede ser una planta, un cuadro, una figurilla… mírala
tan fijamente y con tanta intensidad como si tuvieras que dibujarla después.
Si en este momento aparece otro pensamiento a distraerte, otra vez STOP, y
ve a observar otro objeto. Cuando el pensamiento se marche, relájate, cierra
los ojos y mantén tu mente tranquila. ¿Viene otro pensamiento? Di otra vez
STOP y a vuelve fijar tu atención en un objeto externo.

Haz este ejercicio preparatorio tantas veces como sea necesario hasta que
seas capaz de dominar cuándo estás pensando y cuándo no. Si una persona
puede enfocarse totalmente al exterior sin que su mente lo aturda con un alud
de pensamientos, posee más dominio de sí misma para penetrar en su interior.
Aunque parezca una paradoja, es totalmente real. Si intentas enfocarte a tu
interior (lo que se llama meditar) con tu cabeza reventando de ideas que giran
y se mueven sin ton ni son, lo pasarás mal; es muy desagradable y es posible
que no lo soportes durante mucho rato. Antes de entrar en tu mente has de
vaciarla, como si abrieras las compuertas de drenaje de un pantano y la
corriente lo limpiara, arrastrando con ella todas esas imágenes obsesivas.

Cuando el ejercicio preparatorio ya te resulte sencillo, puedes empezar a


practicar en la habitación a oscuras aumentando el tiempo de inmovilidad de
forma progresiva hasta llegar a la media hora que propongo. Verás que poco
a poco irás apreciando más y más este momento de calma a solas contigo
mismo, y llegará un momento en que se te hará corto el tiempo que le
dediques. Entonces podrás decir que, volcado hacia tu interior, estás en la
gloria; has llegado a casa. Y partir de esta calma y esta sensación de estar en
tu centro se desarrollará una personalidad fuerte, y una gran capacidad de
concentración y de atención, que te permitirá trabajar con la hipnosis y poder
ayudarte a ti mismo, y también a los demás.

2.4.2.3 Fascinación o encantamiento

La técnica de la fascinación consiste en la inducción de un profundo estado


hipnótico a la vez que se anula el tono muscular del sujeto. La adquisición de
la técnica de la fascinación proporciona una herramienta muy potente ya que
permite alcanzar excelentes resultados. Para ello se conjuntan dos
informaciones que se proporcionan al sujeto de forma simultánea: la de la
fascinación por la mirada, y la de la relajación total de la musculatura. El
efecto combinado de ambas es fulminante, pero para poderlas aplicar con
garantías es necesario haber trabajado en la creación y el perfeccionamiento
de nuestras propias imágenes mentales.

Para empezar debo aclarar un concepto esencial: visualizar no es luchar por


distinguir una imagen. Visualizar no es «ver», sino imaginar. Muchas
personas creen que visualizar consiste en cerrar los ojos y que
espontáneamente aparezcan imágenes, figuras, formas, colores… No es así;
con los ojos cerrados, realmente no es posible ver nada, y tienen razón
quienes dicen que en esos momentos «lo ven todo negro».

¿Qué ocurre cuando soñamos? Nos vemos inmersos en una secuencia de


imágenes muy vívidas, muy claras, sin necesidad de ningún esfuerzo por
nuestra parte. La razón es que durante el sueño estamos utilizando la
memoria. Las imágenes que se despliegan ante nosotros son elaboraciones de
escenas que hemos visto realmente en estado de vigilia; para visualizar de
manera consciente debemos proceder de la misma manera.

He aquí un sencillo ejercicio: recordar lo que hemos visto en un momento


dado. Esta mañana he ido a comprar a la pescadería y soy capaz de recordar
gran cantidad de detalles: los cabellos de la vendedora, su sonrisa, el color de
sus ojos y sus ademanes. Puedo rememorar fácilmente la colocación del
género sobre el mostrador, el hielo blanco, el pescado plateado... Dejo que las
imágenes vengan a mí. Y tanto da tener los ojos abiertos como cerrados, la
imagen que se forma es interna, mental, no hay ninguna actividad por parte
del ojo; todo el trabajo lo está haciendo la mente, y ante mí se levanta un
cuadro completo, vivo. La visualización es, pues, un ejercicio de memoria.
Este procedimiento se puede llevar a cabo incluso de espaldas al sujeto o a
una cierta distancia.

Para practicar la técnica de la fascinación debemos aprender a visualizar de la


manera más precisa posible la imagen de la persona a la que queremos
hipnotizar. Dicha imagen deberá poseer dos propiedades esenciales: un
contorno definido y una gran luminosidad. Ambas cualidades son
imprescindibles para que esta imagen que has creado se dirija
inmediatamente al inconsciente del sujeto.

Para conseguir un buen contorno debes proceder como si fueras un pintor. El


artista no reproduce todo lo que ve, sino solo aquello que desea pintar; de la
misma forma, debes crear tu imagen a partir del recuerdo de lo que ya has
visto, y proporcionarle un fondo bien contrastado, sobre el cual la figura
resalte nítidamente. No utilices fondos indefinidos o suaves como una pared
azul pálido o un mueble gris, sino tonos intensos; cuanto más contrasten el
fondo y la forma, más contenido emocional tendrá nuestra visualización.

Si la ropa que lleva el sujeto es de un color poco definido puedes cambiarla


para mejorar su calidad, aunque generalmente no es necesario pues suele ser
suficiente con utilizar en el fondo el color que más contraste con la figura
original. Para facilitar esta práctica es útil una pequeña noción de la tabla de
colores contrastados:

• Rojo contrasta con Verde Azulado


• Naranja contrasta con Azul
• Amarillo contrasta con Azul o Añil
• Violeta contrasta con Amarillo Verdoso
• Blanco contrasta con Negro
Es importante desarrollar esta habilidad para crear los fondos de nuestras
imágenes. Además, se les debe dar mucha luz. Una imagen muy contrastada
y luminosa adquiere una gran fuerza y se colma de emoción, una emoción
que nosotros mismos le hemos proporcionado. Como ves, no es suficiente
con visualizar sencillamente a la persona, sino que se debe trabajar sobre esa
figura y dotarla de las cualidades necesarias para que se delimite el contorno
y la idea logre fuerza, pureza y luminosidad. Así se convierte en una
reproducción del sujeto, no insulsa ni anodina, sino conmovedora y rebosante
de vida.

Una vez que ya se tiene la práctica de trabajar con la imagen, se la debe dotar
de movimiento. En este caso, se utiliza una caída. La imagen debe
desplomarse y de esta manera provocará una relajación inmediata en el
sistema muscular del sujeto. Éste es el desarrollo de la secuencia completa de
la técnica de fascinación.

1) Cruzamiento de miradas
Debes mirar al sujeto que deseas fascinar y cruzar la mirada con él. En ese
momento se abre la comunicación entre tú y su inconsciente. No es necesario
que el contacto visual dure mucho tiempo ni que fijes la vista en él. Hay
suficiente con que os miréis un momento el uno al otro, y que en tu mente
quede su impresión, como si le hubieras hecho una fotografía.

2) Elaboración de la imagen
Ya dispones de la imagen con la que has de trabajar. Ahora dale mucha luz,
como si estuviera en un plató de cine o de televisión, iluminada por varios
focos intensos, y a continuación proporciónale un fuerte contraste de fondo,
de manera que resalte, que su contorno sea bien definido. Si la ropa que lleva
fuera excesivamente neutra, prueba a ponerle una camisa verde y un fondo
rojo, por ejemplo. Puedes hacer lo que desees con los colores una vez tengas
práctica en ello.

3) Visualización de la caída
Cuando la imagen ya está nítida, bien formada, representa el cruzamiento de
miradas y (si no lo has hecho antes) visualízala de cuerpo entero. E
inmediatamente, haz que la figura caiga desplomada. El inconsciente del
sujeto recibirá la orden, y su sistema muscular se relajará de forma
instantánea.

2.4.2.4 Zoom

La técnica del zoom consiste en visualizar que los ojos del sujeto se acercan a
los nuestros como si los miráramos a través del objetivo de una cámara
fotográfica. Para llevarla a cabo hemos de empezar por aplicar lo que ya
sabemos del cruzamiento de la mirada y de la elaboración de la imagen
contrastada. En esta técnica, a diferencia de la de fascinación, sí hemos de
permanecer ante el sujeto y fijar la vista en sus ojos.

Es esencial que seamos nosotros los que mantengamos la inmovilidad y los


que se acerquen sean los ojos del sujeto, ya que de esta forma reafirmamos
nuestro poder; en la relación de movimiento entre dos puntos (como el caso
del Sol y los planetas, o de un planeta y sus satélites) el que se desplaza
siempre se mantiene en un nivel inferior al que está inmóvil. Siguiendo con el
ejemplo del Sol, éste ejerce una atracción sobre el planeta que gira a su
alrededor. Está aparentemente inmóvil mientras que el planeta se mueve; da
muestras, por tanto, de más fuerza y poder. Esta técnica actúa de la misma
forma: si soy yo el que permanezco inmóvil, pongo en evidencia que estoy
centrado, más presente, y me es más sencillo aplicar la técnica hipnótica.

El proceso a seguir es el siguiente:

1) Fijación de la mirada
Para empezar, el sujeto debe estar ante nosotros, con los ojos abiertos, y
fijaremos la mirada en ellos.

2) Elaboración de la imagen
Elaboras una imagen de los ojos del sujeto de la misma manera que en la
práctica de la fascinación: con contraste y mucha luz.
3) Visualización del zoom
Cuando la imagen ya está nítida, acerca progresivamente sus ojos a los tuyos.
En un momento dado, crecerán tanto que verás solo uno de ellos. Ese ojo
único, poco a poco, inunda por completo tu campo de visión hasta que te
sientes totalmente inmerso en él. Es importante entender que, aunque nos
sentimos «dentro» de ese ojo, es éste el que se ha desplazado mientras los
nuestros seguían fijos en su sitio.

El efecto es que los ojos del sujeto se han proyectado en nuestro interior. Si
has efectuado el zoom correctamente, el sujeto tendrá la sensación de estar
mirando un vórtice giratorio, como si tus ojos se movieran en círculos ante él;
también puede visualizarlo como un apagón general, como si todas las luces
fundieran a negro. En este momento, caerá de forma instantánea en estado
hipnótico. Para reforzar el zoom, en el momento en que su ojo entra en los
tuyos, puedes decirle:

Ø Caes, profundamente, en un estado hipnótico profundo.

Recuerda que debes mantener la visualización hasta que se dé la entrada en el


trance. Si además, como en la técnica de fascinación, visualizas su caída, el
efecto será aún más potente.

En resumen, puedes optar por utilizar solo el zoom, o, si lo deseas, por añadir
también la orden verbal y/o la visualización. Depende de la práctica que
tengas y de la rapidez o la profundidad que desees conseguir.

Un detalle muy importante: aunque al principio te cueste este ejercicio, no


realices ningún esfuerzo muscular para conseguir el zoom, no entres en
tensión; si lo haces, la imagen desaparecerá. Mantente en calma, ayúdate con
la autohipnosis y sugestiónate para mejorar día a día. Si eres constante,
mejorarás, y con la experiencia llegarás a adquirir la habilidad necesaria.

2.4.3 Frecuencia y duración de las prácticas


Todas y cada una de estas estrategias, tanto las vocales como las de la mirada,
deben practicarse cada día durante el tiempo mínimo de un mes para que
empiecen a ser efectivas. Si te parece pesado hacerlas todas, distribuye tu
tiempo; puedes empezar por la que te sea más sencilla, dedicarle diez minutos
diarios durante treinta días y después pasar a la siguiente.

Organízate con una agenda y anota las prácticas realizadas y tus progresos; si
lo deseas puedes ayudarte con las tablas que aparecen a continuación. Una
vez que las hayas probado todas, vuelve a insistir e intenta adiestrarte más en
ellas. De esta forma tu mente irá registrándolas y crearás un mecanismo
semejante a un ecualizador que dará a tu voz una calidad extraordinaria y a tu
mirada una notable intensidad.

Si eres constante comprobarás que los resultados serán espectaculares y


dispondrás de dos instrumentos —la voz y la mirada— bien templados y
siempre dispuestos para la práctica de la heterohipnosis.

2.4.4 Más ejercicios para mejorar la mirada


Para completar el efecto de los ejercicios descritos, se pueden realizar las
prácticas siguientes. Su objetivo es entrenar los ojos y aumentar su
funcionalidad.

2.4.4.1 Reforzar los movimientos oculares

En el espejo (complemento al «no parpadeo»)


Colócate ante un espejo a una distancia de 30 o 40 cm, y fija la vista en tus
propios ojos procurando no parpadear tal y como se explica en el apartado
2.4.2.1. El tiempo que sostengas tu propia mirada ha de ser progresivamente
más largo.

Como curiosidad, recuerda que el ojo en movimiento es ciego, solo ve


cuando está inmóvil; nunca podrás ver tus propios ojos en el espejo si los
mueves de un lado a otro.
Objeto pequeño (complemento al «no parpadeo»)
Escoge un objeto de reducido tamaño, como una bolita, la punta de un lápiz o
un pequeño disco de cartulina, y colócalo a una distancia aproximada de 30
cm de tus ojos.

Mira fijamente este objeto manteniendo los párpados abiertos. Gradualmente


has de llegar a sostener la vista durante unos cinco minutos.

El segundero
Para este ejercicio debes buscar un reloj de tipo despertador con un
segundero muy visible. Colócalo a unos 50 cm de distancia y algo más alto
que tus ojos.

Fija la vista en el segundero durante un minuto y descansa otro minuto. Este


ciclo lo debes repetir varias veces.

Cuando consigas realizarlo sin fatigarte, dobla el tiempo de fijación y ejecuta


el ejercicio de la misma manera.

Puntos blancos
Para esta práctica necesitas una cartulina de color negro y otra blanca. De la
cartulina blanca recorta dos discos de 1 cm de diámetro y sujétalos o pégalos
en la cartulina negra, separados por una distancia de 6 cm.

Coloca la cartulina a la altura de tus ojos, a unos 50 cm, y mira fijamente en


el centro del espacio situado entre los dos puntos blancos.

Mantén la mirada todo el tiempo que sea posible, hasta alcanzar


progresivamente los cinco minutos.

Objeto brillante (entrenamiento del cristalino)


Coloca un objeto no muy grande, como una bola metálica, a tres metros de
distancia. Míralo fijamente sin cerrar los párpados y ve acercándote poco a
poco. Detente cuando estés a 30 cm.

Sigue mirando durante unos segundos y retrocede lentamente, siempre con tu


vista fija en el mismo punto, hasta volver a tu posición inicial.

El ejercicio debe durar unos cinco minutos.

Arriba y abajo
Siéntate en el suelo con la espalda bien erguida. Apoya la columna y la
cabeza en la pared y relájate.

Mantén la cabeza totalmente inmóvil, mira la pared que tienes delante y baja
tu mirada hasta la arista de unión con el suelo.

Ahora escoge un punto y fija en él la vista. Después, siempre sin mover la


cabeza, elige un punto en el borde en que se unen la pared y el techo.

Sube y baja la mirada hacia los puntos elegidos unas siete veces por lo
menos.

Cierra los ojos y descansa.

Izquierda y derecha
En la misma posición que has adoptado en el ejercicio anterior escoge un
punto de referencia a tu izquierda y otro a tu derecha. Si la habitación está
amueblada puedes fijar la vista en una mesa, una silla, o bien en una de las
esquinas.

Igual que en el ejercicio anterior, fija la vista a la izquierda y después a la


derecha.

Practica el movimiento siete veces, siempre con la cabeza inmóvil, después


cierra los ojos y descansa.
Diagonal
Conserva aún la misma posición que en los dos ejercicios anteriores. Ahora
mira fijamente el ángulo situado en la parte inferior izquierda de la pared que
se encuentra ante ti, y después el que se halla en la parte superior derecha.
Alterna la fijación sobre cada uno de los puntos unas diez veces
consecutivas.

Cierra los ojos y descansa.

Giros oculares
Con los ojos cerrados haz girar los globos oculares durante treinta segundos,
primero en el sentido de las agujas del reloj y después en sentido contrario.

Descansa y repite el ejercicio con los ojos abiertos.

El índice
Coloca el índice de la mano derecha delante de tu nariz, bien recto y en
posición vertical, a una distancia a la que puedas mirarlo con comodidad, sin
forzar la vista.

Aproxima el dedo poco a poco, de manera que su imagen esté siempre


correctamente enfocada, hasta llegar a tocarte la nariz.

Ejecuta este movimiento varias veces; después cierra los ojos y descansa.

Cerca y lejos
Siéntate en una silla y escoge dos puntos de referencia, uno cercano y el otro
alejado, situados de manera que los puedas mirar sin necesidad de mover la
cabeza.

Míralos fijamente, alternando varias veces el uno y el otro.

Después cierra los ojos y descansa.


Calor
Siéntate en el suelo y apoya la cabeza y la espalda, bien erguidas, en una
pared. Frota las manos con fuerza para que se carguen de electricidad.
Cuando sientas que las manos están muy calientes, apoya las palmas sobre
tus ojos cerrados.

Permanece en esta posición, sin mover la cabeza y sin respirar, durante unos
segundos.

Repite el ejercicio varias veces.

Máxima apertura
Ponte ante un espejo y levanta de forma exagerada los párpados superiores,
de manera que los ojos queden muy abiertos, desorbitados.

Debes realizar este ejercicio durante una semana, repitiéndolo un mínimo de


diez veces diarias.

Desplazamientos
Con la cabeza y las facciones totalmente inmóviles mueve los ojos
horizontalmente, primero al extremo derecho y después al extremo
izquierdo.

A continuación haz el mismo ejercicio en forma vertical, de arriba abajo.


Repite esta secuencia tres o cuatro veces.

Puedes realizar una variación con los ojos cerrados y otra moviéndolos en
diagonal.

¿Qué ojo usas más?


Es muy sencillo saber cuál de nuestros dos ojos es el que utilizamos de forma
preferente. Con el brazo estirado, señala con el dedo un punto situado ante ti.
Después cierra alternativamente el ojo izquierdo y el derecho; como
consecuencia, el dedo parecerá estar situados en puntos diferentes según el
ojo con que lo miremos.

El que nos permita ver el dedo en la posición más próxima a la original, es el


ojo con el que más trabajamos.

2.4.4.2 La visión periférica

La vista periférica nos permite ver en un campo de visión más amplio que
aquel en que fijamos la vista. Cuanto más extenso es este campo, más caudal
de información nos llega desde el exterior. La esclerótica (la membrana
blanca visible del ojo) es capaz de transmitir estímulos visuales al nervio
óptico: más concretamente, todas las que se encuentran más allá de la
vibración violeta. Aquí tienes unos ejercicios para mejorarla.

Amplitud de campo
Escoge un objeto pequeño y ponlo a una cierta distancia. Míralo fijamente y
al mismo tiempo procura enfocar todo cuanto se halle en tu campo visual.

Si la calidad de la imagen es mala no te preocupes; se trata únicamente de


reconocer con seguridad todos los elementos de la escena.

Continúa el ejercicio con la cabeza totalmente vuelta a la derecha, y después,


con la cabeza vuelta a la izquierda. Así conseguirás abarcar con tu mirada los
360º y advertir multitud de detalles que te habían pasado inadvertidos.

Visión lateral
Para este ejercicio son necesarias dos personas y ha de realizarse en una
habitación con iluminación tenue.

Se toma una cartulina negra y se pinta o pega en ella una cruz grande de color
blanco; se pone vertical —sobre una mesa, por ejemplo—, y cerca de ella se
colocan unos cuantos objetos.

Para practicar debes mirar fijamente la cruz blanca desde una distancia de
unos 3 metros. Tu ayudante apartará los objetos hacia un lado, más y más,
hasta que no puedas verlos.

De esta forma conocerás dónde está tu límite de visión lateral y también


descubrirás los puntos ciegos de tus ojos, es decir, la pequeña zona de la
retina de donde sale el nervio óptico, y que carece de información visual.

2.4.4.3 La visión cromática

La visión cromática es la que permite distinguir los distintos colores y


tonalidades. Los ojos sanos poseen receptores del color —las neuronas
llamadas «conos»— que son sensibles al rojo, el verde y el violeta. A partir
de las informaciones combinadas de estas células, el cerebro elabora el resto
de colores. Recuerda que la gama visible para el ojo humano se sitúa entre el
rojo y el violeta (longitud de onda de 700 y 400 µm, respectivamente) y más
allá de estos límites —espectros infrarrojo y ultravioleta — carece de
sensibilidad.

Disco cromático
Se puede hacer un disco cromático con un círculo de cartulina de un diámetro
aproximado de 20 cm.

Se dibujan unas circunferencias concéntricas de forma que tenga un círculo


central y cuatro coronas circulares consecutivas. Se pinta de fuera a dentro
con los siguientes colores: azul, amarillo, verde, violeta, y rojo en el centro.

Coloca el disco a unos tres metros de distancia y a la altura de los ojos, y


mira fijamente el centro del círculo (rojo) durante un minuto.

Vuelve la mirada hacia una pared blanca y rápidamente fija otra vez la vista
en el disco. Éste se deformará y aparecerán los colores complementarios a los
que en él figuran: naranja, azul, rojo, amarillo, y verde en el centro.
2.4.5 La visualización holográfica y el zoom en 3D
La visualización es una de las herramientas fundamentales de la hipnosis. En
el apartado 2.4.2.3 de Fascinación y encantamiento ya he tratado de la técnica
de visualización para la inducción hipnótica, y en este capítulo voy a dar las
pautas para la visualización de escenas y objetos en tres dimensiones (a la
que podemos llamar «visualización holográfica» por su parecido con este
procedimiento de reproducción de imágenes). La visualización en 3D no es
un juego o una habilidad anecdótica, sino que se utiliza en todas las terapias
orgánicas para centrar nuestra intención de forma intensa en la zona del
paciente que vamos a tratar. Con las técnicas de hipnosis y la visualización
3D podremos corregir desórdenes fisiológicos, trabajar con tejidos vivos e
incidir directamente en el organismo enfermo. Las imágenes en tres
dimensiones poseen mucho más poder para cambiar; si te haces una imagen
mental de un trastorno orgánico y de cómo remediarlo, y lo visualizas
correctamente en 3D y colores intensos, va a ser mucho más fácil conseguir
reproducir las modificaciones que si la imagen es plana y gris.

2.4.5.1 Procedimiento de visualización holográfica

La práctica de ejercicios en 3D se realiza siempre en estado hipnótico


profundo, por lo que antes de empezar hay que dominar la autohipnosis. El
proceso es el siguiente:

Autohipnosis:
Hay que llegar, si es posible, al estado sonambúlico.

Autosugestión:
El alumno se dirige estas frases:

ØAhora abriré los ojos.

Cuando abra los ojos mantendré el estado hipnótico.


Y cuando abra los ojos veré de forma clara, indiscutible, en 3D.

Como si estuviera viendo una película 3D con las gafas puestas.

El primer plano estará muy cerca, el segundo a media distancia, el


tercero más lejos.

Todos los planos estarán muy definidos, muy marcados.

Todos los planos serán diferentes, muy nítidos.

Yo me doy esta sugestión, y así veré cuando abra los ojos.

Grabación 3D:
Ahora, con los ojos abiertos, se observa alguna zona de la habitación. Hay
que mirar lentamente y actuar como una grabadora, sin juzgar ni poner
etiquetas en lo que se ve; es decir, se debe minimizar en lo posible el diálogo
interno. Se evitará pensar cosas como «el jarrón es alto», «qué bonito verde
tiene esta pared» o «cuántas sillas». Cuantos menos pensamientos interfieran
la grabación, más exacta será y mayor será la precisión cuando llegue el
momento de reproducirla. Al principio se emplearán en esta parte unos 30
segundos o como mucho un minuto; después puede prolongarse
progresivamente el tiempo de grabación e incluso podemos movernos por la
habitación para observar más elementos.

Reproducción:
Cuando acaba la grabación, el alumno cierra los ojos y, manteniendo siempre
el estado hipnótico, reproduce mentalmente todo lo que ha grabado, también
en 3D.

Post sugestión:
Cada vez que se acaba un ejercicio, el alumno se dirige estas frases:
ØCada vez tengo más capacidad y habilidad de visualizar en 3D.

ØCada vez que hago un ejercicio de visualización en 3D, la imagen me


sale mejor, más precisa, y con más facilidad.

2.4.5.2 Creación de imágenes y zoom en 3D

Cuando las sesiones de grabación sean ya de varios minutos, puedes empezar


a construir tus propias imágenes en 3D. Con los ojos cerrados, imagina que te
encuentras en un lugar concreto como un paisaje, una sala o una calle de tu
barrio, y entonces centra toda tu atención en un solo objeto que esté algo
alejado (una lámpara, una silla, un buzón, un árbol…). Debes visualizarlo
exageradamente contrastado contra los fondos. Si lo prefieres, puedes
concentrarte en una esquina de la habitación o en toda una porción de paisaje,
pero para empezar es mejor escoger un elemento pequeño y dejar los
conjuntos y espacios más grandes para cuando tengas más práctica.

Una vez lo tengas fijado, lo atraes hacia ti, es decir, imaginas que lo tomas
del último término y lo traes hasta el primero, justo ante tus ojos. Para ello
puedes darte esta sugestión:

ØVoy a hacer un zoom, y voy a acercar este objeto.

Después inviertes el proceso y lo alejas hasta llevarlo otra vez donde estaba

ØVoy a hacer otro zoom, y ahora voy a alejar este objeto.

Repite esta secuencia varias veces de la misma forma; después empieza a


mover el objeto en otras direcciones y a colocarlo en planos medios más o
menos alejados. Verás que es más fácil mover, acercar, alejar y agrandar o
empequeñecer diferentes elementos en un espacio de tres dimensiones que en
una pantalla plana de dos dimensiones. Conforme vayas adquiriendo más
experiencia moverás en tu imaginación cualquier cosa, grande o pequeña,
viva o inerte, y la figura estará siempre clara, contrastada.

Cuando tangas ya bastante soltura, repetirás este ejercicio con los ojos
abiertos; al principio puede parecer más difícil, pero en realidad solo es
cuestión de afirmar ante ti mismo con seguridad, sugestiones como éstas:

ØYo también soy capaz de efectuar el zoom en 3D con los ojos abiertos.

ØY lo hago con toda facilidad, igual que si los tengo cerrados.

Continúa las prácticas alternando visualizaciones con los ojos cerrados y


abiertos hasta que consigas que cualquier imagen, en cualquier modalidad,
tenga una buena definición. Has de sentir que evocas un espacio real que
puedes manipular.

2.4.5.3 Observaciones

Para efectuar correctamente los ejercicios es conveniente que tomes como


referencia el estilo de las películas en 3D; te recomiendo que si nunca has
visto ninguna vayas a un cine y veas un largometraje (o al menos un
documental) y observes bien las características de esta forma de
reproducción. Verás que el espacio está exagerado, sobredimensionado, que
en nuestra vida diaria no distinguimos tanta profundidad en los planos. Si en
la filmación aparece un árbol, una de las ramas parece a punto de sacarnos un
ojo mientras las demás se alejan de forma desorbitada. Intenta aplicar esta
idea en tus visualizaciones.

Conforme vayas mejorando, aumenta el tiempo de grabación, y procura que


al reproducir la escena inviertas el mismo tiempo que en grabarla.

Hasta que tengas suficiente práctica respeta siempre esta alternancia:

grabación-visión con ojos físicos (ojos abiertos)


reproducción-visión con la mente (ojos cerrados)

Repítela hasta que el resultado sea perfecto.


Cuando hayas realizado este ejercicio varias veces notarás que incluso en
estado consciente y con los ojos abiertos, si pones conciencia en ello, verás
los objetos con más resolución. Es un efecto totalmente normal y el resultado
es que a partir de ahora disfrutarás mucho más de tu sentido de la vista, las
escenas y los paisajes serán más definidos y te sentirás más presente en ellos,
como si continuamente aparecieran objetos y seres nuevos ante ti. Este efecto
es especialmente destacable por la noche, ya verás que la nitidez de las
figuras es maravillosa.

La reducción y la ampliación de objetos o seres vivos se pueden emplear en


momentos de agobio, por ejemplo en medio de una multitud; si te sientes
abrumado porque en un lugar (un cine, una tienda, un restaurante) te parece
que hay demasiadas personas, puedes hacerlas mentalmente más pequeñas,
de manera que no ocupen tanto espacio, y te sentirás mucho mejor. También
puedes agrandarte hasta dominar una situación desagradable o incómoda. Es
una habilidad que tiene muchas aplicaciones.

Para terminar, deseo que comprendas que el mundo en el que nos movemos
no es ningún plano, sino un espacio tridimensional, con volúmenes y
distancias, y este aspecto de la observación de la realidad es algo que los
artistas plásticos y visuales practican desde siempre. Lo primero que se
aprende para proyectar correctamente un cuadro, por ejemplo, es a contrastar
los diferentes términos. Imagina que vas a pintar un paisaje con montañas y
un prado; tendrás que empezar por señalar cuáles son las cumbres más
lejanas y las colorearás con tonos de azul que marcarán su gran distancia al
observador. Conforme los montes se acercan, van tomando tonos marrones,
verdosos… Cualquier pintor al aire libre sabe que ha de tener en cuenta la
existencia del espacio entre los objetos que pinta para reproducirlos de forma
fiel.

Así pues, no es necesario conocer técnicas de hipnosis para tomar conciencia


del entorno; basta con prestar atención, con estar bien centrado en el
momento presente, y contemplar lo que nos rodea. Desgraciadamente, quien
no siente el placer de observar ve el mundo a su alrededor como si fuera un
plano grisáceo, sin ningún interés. Está vivo, pero no tiene conciencia de su
prodigioso entorno. Cuando tomas conciencia de tu propia existencia y de lo
que existe a tu alrededor, la realidad cobra vida, y la vida se expresa en las
tres dimensiones. Cuando practiques esta forma de visualización las cosas
más simples y rutinarias se convertirán en maravillas, disfrutarás del rincón
más humilde de tu casa e incluso puedes llegar a sentir la necesidad de
expresarte de forma creativa, pintando, fotografiando, tallando… Todos los
artistas visuales y plásticos tienen extraordinariamente desarrollado el sentido
espacial y trabajan en 3D: este es uno de los secretos del misterio y de la
magia del arte.

Y la hipnosis, que también es un arte, te permite aplicar estas aptitudes de


forma que generes un estado de salud en un organismo enfermo, dañado o
atrofiado. Aplica la visualización y el zoom en 3D en los métodos de
inducción al trance y en las técnicas de tratamiento que aparecen en los
próximos capítulos, y los resultados serán espectaculares.

Fotos Capítulo 2
2.4.1.5.1 Técnica de dos dedos bajo la lengua

Foto 2.4_1

Posición de los dedos en el interior de la boca

Foto 2.4_2
Detalle de la posición

2.4.1.5.2 Técnica del lápiz

Foto 2.4_3

Posición en la técnica del lápiz


3. Métodos de inducción de trance hipnótico
3.1 Práctica de la autohipnosis
El capítulo de los métodos hipnóticos empieza por este apartado dedicado a
diferentes técnicas de autohipnosis porque estoy convencido de que es
esencial que cualquier hipnólogo o estudiante de hipnosis adquiera la
habilidad de inducirse un estado hipnótico a sí mismo, sin la intervención de
otro operador. Practicar la autohipnosis permite conocer de primera mano las
sensaciones que el sujeto percibe durante los diferentes estados hipnóticos y
habituarse a ellas; solo ejercitándonos aprendemos a profundizar cada vez
más y a experimentar con distintas sugestiones. La autohipnosis es sencilla, y
con su ayuda investigaremos el poder de la sugestión, del énfasis, de la
creencia y de la intención. Soy además de la opinión que toda persona que
desee estudiar hipnosis para convertirse en terapeuta y ayudar a los demás a
encontrar su equilibrio físico y mental, ha de conocer perfectamente el estado
hipnótico en todos sus niveles y sentirse seguro en ellos para desarrollar todas
sus facetas de hipnólogo profesional.

Cuando dominemos estos ejercicios también podemos aprovecharlos para


trabajar en nuestras propias patologías o problemas, en cualquier rasgo de
carácter o costumbre que queramos modificar, o en un recurso que deseemos
potenciar. Todo consiste en persistir en aplicar la sugestión —en este caso,
autosugestión— y en el conocimiento del efecto que el énfasis y las creencias
tienen en nosotros mismos.

Progresar en el autoconocimiento, adquirir aplomo día a día en la práctica de


la sugestión hipnótica, nos dará seguridad y equilibrio; y cuanto mejor sea tu
equilibrio mental, físico y emocional, de más preparación dispondrás en tu
práctica terapéutica para inducir la heterohipnosis con provecho y efectos
beneficiosos para tus pacientes.

Además de las que aparecen aquí, te recomiendo que, para complementarlas,


utilices también las que aparecen en el apartado 3.5.7, Técnicas de
estimulación de imágenes mentales.
3.1.1 Autohipnosis básica para grado profundo
sonambúlico
Cuando te sientas a punto para empezar a ejercitarte en la autohipnosis,
empieza por aplicar el ejercicio preparatorio (Ver apartado 2.3.2). Con un
poco de práctica apenas necesitarás cinco minutos, o como mucho diez, para
lograr la inmovilidad y la calma mental. Para que te resulte más sencillo, en
este ejercicio actúa una de mis alumnas, Sofía.

1
Para empezar, Sofía se dirige a ella misma (mentalmente o en voz alta, según
prefiera) la frase siguiente:

ØAhora voy a entrar en un estado de hipnosis profunda...

...y cada vez que practique esta técnica, entraré y caeré en un estado
hipnótico más y más profundo y más y más saludable.

2
Sofía cierra los ojos y levanta los dos brazos hacia arriba (foto 3.1_1). Ahora
se dice mentalmente la frase siguiente:

ØAhora voy a contar del VEINTE al UNO

Øy a la cuenta del UNO mis brazos caerán desplomados y yo entraré en


un estado hipnótico profundo.

ØVEINTE… DIECINUEVE… DIECIOCHO… DIECISIETE…


DIECISÉIS…
(…)

ØTRES… DOS… ¡UNO!

Los brazos de Sofía caen a plomo (foto 3.1_2).


ØAhora estoy en un estado de hipnosis profunda.

ØAhora vuelvo a levantar mis brazos. Puedo hacerlo.

Sofía levanta de nuevo los brazos.

ØAhora vuelvo a contar otra vez del VEINTE al UNO…

Øy a la cuenta del UNO mis brazos caerán desplomados…

Ø…y yo caeré y entraré en un estado hipnótico más profundo que antes.

ØAhora empiezo a contar.

ØVEINTE… DIECINUEVE… DIECIOCHO… DIECISIETE…

(…)

ØTRES… DOS… ¡UNO!

Los brazos de Sofía caen a plomo.

ØMás profundo. Caigo en un estado hipnótico más profundo.

ØAhora vuelvo a levantar mis brazos. Puedo hacerlo.

Sofía levanta de nuevo los brazos.

ØY voy a contar otra vez del DIEZ al UNO…

Ø… y a la cuenta del UNO mis brazos caerán desplomados…


Ø …y yo caeré y entraré en un estado hipnótico profundo, más profundo
cada vez,

Ødonde tengo total acceso y dominio sobre mi mente.

ØDIEZ… NUEVE… OCHO…

(…)

ØTRES… DOS… ¡UNO!

Los brazos de Sofía caen a plomo.

ØCaigo en un estado hipnótico más profundo.

ØAhora estoy en un estado hipnótico profundo en el que tengo total


dominio sobre mí misma,

Øy acceso total a mi inconsciente para modificar cualquier


comportamiento.

ØPero antes de aplicar la técnica que me interesa voy a contar del


TRES al UNO.

ØY a la cuenta de UNO caeré en un estado hipnótico profundo y


sonambúlico…

Ø… donde tendré total acceso a mi inconsciente para modificar


cualquier comportamiento, pensamiento, o emoción, SI ÉSTE ES MI
DESEO.

ØTRES, DOS, ¡UNO!


ØMás profundo.

ØYo puedo situarme en la posición que quiera, manteniendo un estado


profundo de hipnosis.

ØEn este estado en que ahora estoy, estoy totalmente preparada para
aplicar las técnicas que estoy aprendiendo…

Ø… con un resultado del CIEN POR CIEN, Y PARA MI PROPIO


BENEFICIO.

6
Ahora es el momento en el que Sofía aplicará la técnica terapéutica que haya
escogido.

7
Sofía ha terminado, y se habla a sí misma de esta forma:

ØCada vez que practique la autohipnosis como acabo de hacer ahora, entraré
en un estado profundo de hipnosis por mí misma.

ØAhora, para salir de este estado de autohipnosis, contaré del UNO al


CINCO…

Ø… y a la cuenta de CINCO estaré completamente despierta,


sintiéndome muy bien.

ØUNO, estoy más despierta.

ØDOS, más despierta, puedo mover mis manos.

ØTRES, más despierta, puedo mover mis piernas.

ØCUATRO, completamente despierta.


ØCINCO, abro mis ojos y estoy completamente despierta.

Con la práctica has de aspirar a alcanzar la autohipnosis en apenas unos tres


segundos. El poder de la intención se va perfeccionando y potenciando a
medida que te ejercitas, y ya verás como finalmente lograrás entrar en estado
autohipnótico de forma cómoda y en muy poco tiempo.

3.1.2 Autohipnosis para grado sonambúlico con


alucinaciones
1
Sofía está sentada, con los ojos cerrados y los dos pies bien apoyados en el
suelo; es importante que en ningún momento se crucen las piernas. Para
realizar este ejercicio empieza por escoger una frase clave, que se repetirá a
ella misma en el momento oportuno:

ØCuando llegue al estado hipnótico profundo...

...veré que las paredes de la habitación destellan con una hermosa luz
rosada.

Ahora se habla a sí misma, en voz alta o mentalmente, como lo prefiera.

ØAhora, levanto mi brazo derecho.

ØEs como una pluma, no pesa absolutamente nada. Se eleva, se eleva…

ØSube arriba, hasta el final. Ahora, mi brazo gira lentamente.

ØYo cuento del VEINTE al CERO en cuenta regresiva.

ØCuando llegue a CERO mi brazo caerá, desplomado.


ØY yo caeré en un estado de HIPNOSIS PROFUNDA.

ØVEINTE… ØDIECINUEVE...DIECIOCHO...DIECISIETE

(…)

DOS…Ø UNO…Ø ¡CERO!

2
Sofía sigue sentada en la misma posición. En ningún momento cruza las
piernas. Se habla a ella misma POR SEGUNDA VEZ:

ØAhora, levanto mi brazo derecho.

ØEs como una pluma, no pesa absolutamente nada. Se eleva, se eleva…

ØSube arriba, hasta el final. Ahora, mi brazo gira lentamente.

ØYo cuento del VEINTE al CERO en cuenta regresiva.

ØCuando llegue a CERO mi brazo caerá, desplomado.

ØY yo caeré en un estado HIPNÓTICO PROFUNDO DE TERCER


GRADO SONAMBÚLICO.

ØVEINTE… DIECINUEVE… DIECIOCHO… DIECISIETE…

(…)

ØDOS… UNO… ¡CERO!

3
Sofía sigue en la misma posición. Se hablas a ella misma POR TERCERA
VEZ:
ØMi brazo vuelve a subir. Es como una pluma, sube, sube, sube,…
Hasta arriba.

ØAhora mi brazo gira lentamente.

ØYo cuento del DIEZ al CERO. Cuando llegue a CERO mi brazo caerá,
desplomado.

ØY yo caeré en un estado HIPNÓTICO PROFUNDO DE TERCER


GRADO SONAMBÚLICO CON ALUCINACIONES.

ØDIEZ… NUEVE… OCHO…

(…)

ØDOS… UNO… ¡CERO!

Sofía sigue aún en la misma posición. Se hablas a ella misma POR CUARTA
VEZ:

ØMi brazo vuelve a subir. Es como una pluma, sube, sube, sube,…
Hasta arriba.

ØAhora mi brazo gira lentamente.

ØYo cuento del TRES al CERO.

Cuando llegue a CERO mi brazo caerá, desplomado.

ØY yo caeré en un estado HIPNÓTICO PROFUNDO DE TERCER


GRADO SONAMBÚLICO CON ALUCINACIONES.

ØTRES…ØDOS…Ø UNO…Ø ¡CERO!


5
Sofía sigue sentada, con las manos descansando sobre las piernas o sobre el
regazo. Tiene los ojos cerrados y se habla a ella misma de esta forma:

ØAhora intentaré mover los dedos de mi mano…

Ø… pero no podré hacerlo, será imposible.

ØCuanto más intento moverlos, con más fuerza se adhieren a mi pierna


o a mi regazo

Deja pasar unos segundos.

ØAhora ya puedo mover mis dedos.

ØMis dedos empiezan a moverse.

ØSe mueven continuamente y yo no los puedo parar.

Deja pasar unos segundos.

ØAhora ya puedo pararlos. Ahora se detienen.

ØAhora abriré los ojos, y cuando los abra…

Es el momento en que Sofía dirá la frase que ha convenido antes de empezar


el ejercicio.

Ø… ¡veré que las paredes de la habitación destellan con una hermosa


luz rosada!

Si, como Sofía, realizas correctamente el protocolo, al abrir los ojos verás con
claridad tu autosugestión. Ahora te encuentras en estado hipnótico profundo
con alucinaciones.
3.1.3 Autohipnosis con relajación ocular profunda
Este ejercicio, además de ser un excelente medio de entrar en autohipnosis
profunda, se puede utilizar también para enseñar el estado autohipnótico a
otros, ya que es muy efectivo y fácil de seguir. En el protocolo he consignado
todas las indicaciones para la autohipnosis y, señaladas con un pequeño
signo, las que se dan para utilizarlo en otras personas.

Para autohipnosis:
Te sentarás en una silla cómoda, con las manos descansando en el regazo.
Fija tus ojos en un punto del techo situado a unos 30º por encima del plano
horizontal de tu mirada. No levantes la cabeza, solo los ojos.

A lo largo de la inducción contarás lentamente del UNO al DIEZ. Para


empezar, dirigirás la atención a tus propios párpados, y entre número y
número siempre te irás diciendo que los párpados están pesados. Pronuncia
cada número con intención y espera unos segundos para seguir con las
sugestiones.

Si es posible, durante los puntos UNO y DOS —momento en el que miras al


punto del techo—, has de mantener la mirada fija y sin parpadear.

Cuando utilices el ejercicio para inducir el estado hipnótico a otros


(heterohipnosis):
La posición del sujeto será la misma. Tú deberás ir bajando progresivamente
el tono de la voz y pronunciando cada vez más lentamente.

Para empezar, en los pasos UNO a TRES, la voz será en tono alfa pero no
excesivamente grave, y la velocidad de habla será normal; tranquila pero no
lenta todavía.

En los pasos CUATRO, CINCO y SEIS se empieza a bajar la voz y a separar


las sílabas y las palabras, de una forma sencilla, sin forzar la pronunciación.
Cuando se llega a SIETE, OCHO y NUEVE la voz llega a su tono más grave
y se empiezan a utilizar las emisiones de sonido sonoras y sordas que se
explican en el apartado 2.4.1.3.

En el DIEZ se utiliza la voz más grave posible o susurros, y la emisión sorda,


los silencios entre sílabas y el alargamiento de vocales. Si te has ejercitado
con anterioridad en las técnicas del apartado 2.4.1, te será fácil efectuar
correctamente todas estos pasos.

Cuando se utiliza por primera vez esta inducción en un sujeto, es posible caer
uno mismo en estado hipnótico profundo. La razón es que las sugestiones
están todas en primera persona, y a veces el inconsciente del propio
hipnotizador sigue puntualmente las indicaciones. Para evitarlo, debes utilizar
el poder de la intención y centrarte en ti mismo, dándote la sugestión previa:

vEn todo momento me mantendré consciente y con total dominio sobre


mi mente.

vEstaré en el estado que yo desee y me sentiré bien, y plenamente


capacitado, durante toda la sesión.

Si se efectúa correctamente, la duración de este protocolo es de 20 minutos


como mínimo, y mejor si se alarga hasta los 25 a 30 minutos. Si se emplea
menos tiempo, es señal de que se ha hablado demasiado deprisa.

1
vLa voz en tono alfa, tranquila. Velocidad normal.

Ø¡UNO!

vPequeña pausa.

ØMis párpados se están poniendo muy pesados.


ØCada vez más y más pesados.

ØMe siento como si quisiera cerrar los ojos a la cuenta de TRES.

ØMis párpados se están poniendo muy pesados, más y más pesados


cada vez.

ØSiento mis párpados muy pesados, y cuanto más pesados los sienta…

Ø…más profundamente me relajaré.

ØY más fácil me será seguir todas mis autosugestiones.

ØAhora mis párpados se están poniendo muy pesados. Me sentiré muy


bien cuando cierre los ojos.

ØPara cuando cuente hasta DOS mis párpados estarán muy pesados.

Ø¡DOS!

vPequeña pausa. La voz en tono alfa, tranquila. Velocidad normal.

ØSiento mis párpados muy pesados. Cada vez más pesados.

ØY ahora, a la cuenta de TRES, giraré mis ojos hacia arriba.

ØY me sentiré muy descansado al cerrar los ojos.

Ø¡TRES!

vPequeña pausa. La voz en tono alfa, tranquila. Velocidad normal.


ØMis párpados están pegados ahora tan fuertemente, que dudo mucho
que pueda abrirlos.

ØMis párpados se cierran con más fuerza, y mientras se unen tan


fuertemente…

Ø…comienzo a sentir una sensación agradable, calmante, relajante…

Ø…que empieza en los dedos del pie y va subiendo a mis piernas y a mis
muslos a medida que continúo contando.

ØEs la misma sensación que experimento en las mandíbulas cuando el


dentista me coloca una inyección de anestesia.

ØEs la misma sensación que percibo al quedarme dormido sobre uno de


mis brazos.

ØEs la misma sensación que sentiría en las piernas cruzadas si me


sentara mucho rato sobre ellas.

ØEs una sensación como de madera, que empieza en mis dedos de los
pies y está comenzando a subir hacia arriba, hasta mis piernas.

Ø¡CUATRO!

vPequeña pausa. La voz baja un tono. Se ha de hablar algo más lentamente


y empezar a dejar espacios entre palabra y palabra, sin forzar.

ØMis párpados están fuertemente cerrados.

ØCuando haya contado hasta CINCO mis piernas, desde los dedos del
pie hasta los muslos…
Ø… se hallarán TAN PESADAS COMO EL PLOMO.

ØPuedo sentir relajarse mis piernas desde los dedos de los pies hasta
los muslos.

ØLas siento ponerse más y más pesadas; más y más pesadas.

Ø¡CINCO!

vPequeña pausa. La voz y la velocidad se mantienen como en el punto


anterior.

ØEstán tan pesadas que no podré moverlas.

ØMis párpados están pegados fuertemente, tan fuertemente que no creo


poder levantarlos.

ØMis piernas, desde los dedos de los pies hasta los muslos, están
completamente relajadas.

ØPara cuando haya contado hasta SEIS y SIETE mis dedos, manos y
brazos estarán muy, muy pesados.

Ø¡SEIS!

Pequeña pausa. La voz y la velocidad se mantienen como en el punto


anterior.

ØEstoy comenzando a sentir esa misma insensibilidad moviéndose


desde mis dedos hasta los hombros.
ØUna sensación de pesadez, de alejamiento, se está moviendo…

Ø… se está moviendo hacia arriba, de mis dedos a mis manos, a mis


muñecas, más allá de mis codos, hacia arriba, a mis hombros.

ØMis brazos, desde las manos hasta los hombros, se están poniendo
muy insensibles. Una insensibilidad como de madera.

ØCuando haya contado hasta SIETE mis brazos estarán muy pesados…

Ø…tan pesados y relajados como mis párpados…

Ø… y tan insensibles como lo están ya mis piernas.

ØMis brazos se sienten como si me hubiera quedado dormido sobre


ellos.

Ø¡SIETE!

vPequeña pausa. La voz baja otro tono. Ahora se habla muy lentamente, con
mucha deliberación. Se dejan marcados espacios entre palabra y palabra e
incluso entre sílaba y sílaba.

ØMis piernas están tan pesadas que no creo que pueda moverlas.

ØMis ojos están pegados tan fuertemente que dudo de que pueda
abrirlos.

ØMis brazos están tan, tan pesados, que no creo que pueda levantarlos.

ØY para cuando haya contado hasta OCHO mi tronco estará relajado.

ØCon cada respiración puedo sentirme caer en un profundo estado de


relajación.
ØMi espalda y mi abdomen se están sintiendo muy, muy insensibles.

ØPuedo sentir cómo se relajan los músculos de mi pecho.

Ø¡OCHO!

vPequeña pausa. Se mantiene el mismo tono y velocidad.

ØTodo mi cuerpo, hasta el cuello, está relajado.

Ø¡NUEVE!

vPequeña pausa. Se mantiene el mismo tono y velocidad. Los espacios


vacíos se marcan aún con más intensidad.

ØEstoy completamente relajado.

ØNo puedo abrir los ojos…

vPausa.

ØNo puedo mover las piernas…

vPausa.

ØNo puedo mover los brazos…

vPausa.

ØSiento todo mi cuerpo relajado, total y profundamente relajado.


ØEs muy agradable permanecer en este estado de quietud y
profundidad.

vPausa.

ØAhora relajaré mi cuello y mi cabeza, así que a la cuenta de DIEZ


estaré completamente relajado…

Ø…de los dedos del pie a la cabeza.

vPausa.

ØSiento que cada vez que respiro me relajo más y más profundamente…

ØMás y más profundamente…

vPausa.

ØEn un estado de calma, sedación y revigorización de mi energía vital.

vPausa.

ØTodo se está relajando más y más profundamente.

vPausa.

ØMe siento como… flotando, lejos…

ØCayendo más y más profundamente.

ØY no estoy dormido, sino profundamente relajado.

10

Ø¡DIEZ!
vPequeña pausa. La voz llega al tono más grave. Se marcan de forma
pronunciada las pausas. Se alargan las vocales y las consonantes.

ØEstoy completamente relajado.

ØMis ojos y mis miembros están TAN PESADOS COMO EL PLOMO.

ØTodo mi cuerpo se siente insensible, pesado, como de madera.

vPausa. Desde aquí hasta el final de este punto se llega al máximo de pausas
y alargamiento. Se utiliza la voz sin vibración.

ØA medida que caigo más…y…más… profundamente.

ØMmmmá(aaaaaaaaa)ssss…… y… mmmmá(aaaaaaaa)ssss

ØY mmmmá(aaaaaa)ssss…

ØPrrrooo….funnnnn…daaaaa…mmmennn….teeee

ØMmmmá(aaaaaaaaa)ssss…… y… mmmmá(aaaaaaaa)ssss

ØY mmmmá(aaaaaa)ssss…

ØPrrrooo….funnnnn…daaaaa…mmmennn….teeee

ØPrrrooo….funnnnn…daaaaa…mmmennn….teeee

11
SUGESTIONES
En estos momentos el grado de sugestión es alto. Se pueden dar las
indicaciones que se desee.

12
SALIDA DEL TRANCE

vVoz normal, se abandona el tono alfa. Emisión tranquila y constante.

ØAhora voy a contar del UNO al CINCO.

ØY a la cuenta de CINCO estaré completamente despierto, y me sentiré


muy bien, mucho mejor que antes.

ØUNO, más despierto.

ØDOS, más despierto, muevo las manos.

ØTRES, más despierto, muevo las piernas.

ØCUATRO, completamente despierto.

Øy CINCO, abro los ojos. Y estoy completamente despierto.

ØY me siento muy bien, mucho mejor que antes.


3.2 Heterohipnosis: requisitos comunes a todas las
técnicas

3.2.1 Claves a recordar en la inducción de un estado


hipnótico
Una de las herramientas más poderosas que utiliza el hipnólogo es la
sugestión verbal. Las sugestiones son frases (es decir, sonidos), que llegan
directamente al cerebro, el cual los interpreta y actúa en consecuencia. Es
decir, para cada sugestión, el sujeto en estado hipnótico elabora una
respuesta. Por ejemplo, si se da esta sencilla sugestión:

ØRelaja tu brazo derecho.

El sujeto responde simplemente con una relajación de las fibras musculares


de esta extremidad.

Debo resaltar que la correcta inducción y el mantenimiento de un estado de


trance requieren —además de la elaboración de sugestiones claras y correctas
—, que se sigan escrupulosamente una serie de normas:

1 - Tono Alfa
Recuerda que es imprescindible que emitas tu voz en tono Alfa, y que lo
mantengas durante toda la inducción.

2 - Silencios y articulación
Debes mantener los silencios y hablar con lentitud y deliberación, articulando
cada palabra con absoluta claridad. La verborrea rápida y de pronunciación
confusa es inútil y contraproducente.

3 - «No parpadeo»
Nunca parpadees mientras induces un trance, de lo contrario, perderás
efectividad. Practica el «no parpadeo» hasta que consigas un dominio
razonable de esta técnica. Dispón las etapas de la inducción de tal manera que
puedas parpadear entre una y otra cómodamente.

4 - Abandona las repeticiones de frases de lenguaje informal


Es recomendable prescindir de muletillas sin apenas significado como
«VALE», «¿ME ENTIENDES?» y otras similares. Son repetitivas y
disminuyen la efectividad del sistema de inducción. Las sugestiones siempre
han de tener un contenido concreto y riguroso; así, cuando se repiten,
refuerzan su poder.

5 - No llamar al sujeto por su nombre


Nunca pronuncies el nombre del sujeto mientas esté en el trance. Te dirigirás
a él o ella personalmente, pero sin nombrarlo. Oír el propio nombre cuando
se está en este estado produce un estímulo emocional que provoca la
inmediata salida del estado hipnótico.

6 - No utilizar el «nosotros»
Le hablarás siempre en segunda persona del singular: «mueve las manos»,
«cierra los ojos» «respira profundamente». Nunca utilices el plural de
modestia de primera persona. Expresiones como «movamos las manos»,
«ahora cerraremos los ojos», «respiremos profundamente» han de
desaparecer de tu lenguaje cuando induzcas un trance hipnótico o utilices
herramientas de PNL, incluso aunque estés trabajando con un grupo.

Cuando trabajes con varias personas a la vez has de dirigirte a ellas como si
fueran una sola. Lo que sí puedes permitirte en este caso —si lo consideras
oportuno—, es utilizar los dos géneros de forma consecutiva: «Estás muy
relajado. Estás muy relajada»; es una buena forma de que unas y otros se
sientan aludidos durante la inducción colectiva.

7 - Uso de sugestiones verbales, post sugestiones, desencadenantes y


anclas

Las sugestiones verbales


Son las indicaciones que se dan al sujeto en forma oral:

ØEstás muy relajado.


ØTus párpados están pesados.

Las sugestiones simples se refuerzan con la ayuda de las post sugestiones y


los desencadenantes.

La post sugestión o sugestión post hipnótica


La post sugestión (también llamada sugestión post hipnótica) es una
sugestión que daremos explícitamente para que sea seguida por el sujeto una
vez fuera del estado hipnótico. Por ejemplo:

ØCuando despiertes de este estado hipnótico te sentirás mucho mejor


que antes.

El desencadenante
Un desencadenante es una sugestión que, cuando se dan las condiciones
requeridas, origina una reacción determinada. Empiezan con la expresión
CADA VEZ QUE:

ØCada vez que… llego a mi casa y abro la puerta,

Ø… siento una intensa sensación de alegría.

Cuando se ha de inducir frecuentemente el trance en un sujeto (en el caso de


que sea un paciente con un tratamiento que precise de varias sesiones, por
ejemplo), es muy práctico que la primera vez, cuando ya se encuentre en
estado hipnótico, se le fije un desencadenante como éste:

ØCada vez que ponga mi dedo en tu frente...

...te sentirás entrar, entrarás y caerás…

...en un estado de relajación tan profundo como éste en que te


encuentras ahora.

Anclas
El desencadenante también puede facilitarse con la ayuda de un gesto, o se
puede fijar en un punto determinado del cuerpo —con lo que actúa con solo
tocarlo—, o utilizar signos visuales como pistas; en estos casos recibe el
nombre de ancla.

En hipnosis y en PNL, el término ancla se refiere a un estímulo que, siempre


que aparece, provoca un determinado estado o reacción —que puede ser
físico, mental o emocional—; dicha reacción ha sido fijada (anclada) en el
sujeto de forma totalmente intencionada por medio de una sugestión
hipnótica.

El concepto y el estudio de los anclajes, técnicas y tipos de anclas están


tratados de forma extensa en el apartado 7.2 Anclas.

3.2.2 Seguridad y salida del trance


3.2.2.1 Claves de seguridad

Un tema importante es de la seguridad. Debes tener en cuenta que algunos


sujetos, en un momento dado, pueden verse atacados en plena sesión de
hipnosis por una sensación de angustia, o verse a sí mismos —o sentirse, o
imaginarse—, en medio de una situación conflictiva o peligrosa.

A veces, los pacientes que más equilibrados y seguros parecen (personas de


un cierto nivel social o laboral, por ejemplo) son las que más fácilmente
pueden caer en estados de congoja o experimentar cierta agresividad. La
razón es que el inconsciente, si ha estado muy reprimido, o si esta persona ha
estado luchando para ocultarse informaciones penosas, puede ser una
auténtica «caja de Pandora» y reaccionar con sorprendente violencia cuando
se abren sus compuertas, dejando salir todo lo que contiene, aunque sean
monstruos.

No es necesario asustarse por ello, ni ponerse nervioso, sino establecer


previamente unos sencillos mecanismos de seguridad que impedirán que la
situación se nos escape de las manos.

Las claves de seguridad que recomiendo son dos:


Disociación de la experiencia traumática
Consiste en darle al paciente la siguiente sugestión, cuando ya se encuentre
en estado hipnótico, pero antes de empezar con la técnica que hayamos
escogido:

ØCuando ponga mi mano en tu hombro derecho (o el izquierdo, el que


sea más cómodo) TRES VECES…

Ø… te disociarás INMEDIATAMENTE de la situación en la que te


encuentres.

ØNo la vivirás en primera persona, sino que la verás proyectada en una


pantalla.

ØY tú estarás perfectamente bien, en perfectas condiciones...

...y te sentirás bien, física y mentalmente.

ØEstarás muy tranquilo, y disociado de la experiencia...

...cuando ponga POR TRES VECES, MI MANO EN TU HOMBRO.

ØY estarás perfectamente bien, en perfectas condiciones,

Øy te sentirás bien, física y mentalmente.

Con este sistema, aunque el paciente seguirá viviendo su experiencia, la


intensidad bajará de forma considerable y podrá manejarla con mucha más
facilidad. No es necesario utilizarla en todas las ocasiones, solo cuando el
sujeto se agite o angustie de forma exagerada.

Salida inmediata del estado de trance


Si a pesar de la disociación, el paciente sigue extremadamente agitado,
podrás hacer que salga de forma inmediata del estado hipnótico si antes de
iniciar la terapia le das la siguiente sugestión:

ØCuando ponga mi mano en tu frente, de forma automática...

... desconectarás de cualquier situación en la que te encuentres.

ØComo si accionaras un interruptor, todo se detendrá...

... y tú entrarás en un estado de relajación, total y absoluta.

ØCualquier cosa que esté pasando, que estés viendo, desaparecerá.

ØTodo quedará oscuro y tú entrarás en un estado de relajación, calma y


tranquilidad.

ØY te sentirás muy bien.

Recuerda que es especialmente necesario utilizar los sistemas de seguridad


durante las primeras sesiones hipnóticas, cuando no conoces al sujeto en
absoluto.

3.2.2.2 Salida del trance

Para asegurarte una salida rápida y segura del trance, en especial las primeras
veces que trates con un sujeto, puedes darle esta sencilla sugestión:

ØCada vez que ponga mi mano en tu frente…

... saldrás inmediatamente del estado de trance.

ØY estarás perfectamente bien, en perfectas condiciones...


... y te sentirás bien, física y mentalmente.

Para la salida del trance hipnótico deberás hablar al sujeto con tu tono de voz
normal, ya no utilizarás el tono Alfa sino tu tono de voz natural, y
pronunciarás las palabras con mucho énfasis.

Aunque hay muchas maneras de despertar a un sujeto, el protocolo de salida


en cinco pasos es muy seguro, se puede utilizar con todos los métodos de
inducción, y en todos los casos el sujeto sale del trance con absoluta
facilidad, encontrándose después perfectamente consciente, despejado y
tranquilo.

ØAhora voy a contar del UNO al CINCO.

ØY a la cuenta de CINCO estarás completamente despierto...

... y te sentirás muy bien, mucho mejor que antes.

ØUNO, más despierto.

ØDOS, más despierto, mueve las manos.

ØTRES, más despierto, mueve las piernas.

ØCUATRO, completamente despierto.

Ø Y CINCO, abre tus ojos. Y estás completamente despierto.

ØY te sientes muy bien, mucho mejor que antes.

3.2.3 Posiciones
Normalmente, el sujeto de la inducción hipnótica está, o bien sentado, o bien
acostado en una camilla, lo cual permite su relajación profunda sin peligro
alguno.

Si por las características del tratamiento o el ejercicio, el sujeto estuviera de


pie en vez de sentado, deberás mantener una mano en su hombro y le
repetirás (foto 3.2_1):

ØMantendrás la verticalidad

En el caso de que desees asegurarte de que tus palabras lleguen con fuerza al
sujeto —por ser resistente, o por tratarse de un tratamiento complejo—,
utiliza las sugestiones directas al entrecejo o la fontanela, que adquieren una
gran intensidad.

Para ello debes sostener la cabeza del sujeto por la parte frontal y occipital, y
dirigir la sugestión al punto más asequible. Las posiciones son muy variadas,
como puedes ver en las fotografías al final del capítulo (fotos 3.2_2 a 3.2_7)

También se puede dejar al sujeto en una posición relajada, sin sostenerle, y


enfocar la voz hacia el punto escogido como si la proyectáramos entre
nuestras manos situadas a lado y lado de su cabeza. Para esta variante es
mejor situarse a su espalda (foto 3.2_8)

3.2.4 Medición de la sugestionabilidad


Antes de empezar la primera sesión de hipnosis con un sujeto es muy útil
comprobar su grado de sugestionabilidad, si es posible que aparezcan
resistencias o si existe un saboteador. Para ello se pueden utilizar cualquiera
de los dos sistemas que aparecen a continuación: la técnica de confusión y la
caída hacia atrás.

En esta ocasión el sujeto es Sofía.


3.2.4.1 Técnica de confusión

1
POSICIÓN INICIAL
Sofía está de pie con los pies muy juntos, detrás de ella se ha colocado una
silla cómoda y bien equilibrada (foto 3.2_9).

2
INICIO DEL MOVIMIENTO CIRCULAR
Josep le pide que cierre los ojos. A continuación la toma suavemente por los
hombros y le hace girar en círculo sobre sus pies inmóviles. No es necesario
que sea un movimiento muy amplio; ha de ser definido (foto 3.2_10).

3
CUENTA ATRÁS
Mientras continúa el movimiento, Josep le pide que cuente en voz alta del
CIEN al UNO.

ØAhora vas a contar en voz alta desde el CIEN al UNO. Concéntrate en


la cuenta.

4
INICIO DE LAS SUGESTIONES. LEVITACIÓN 1
Josep empieza a dar sugestiones (foto 3.2_11):

ØHay una fuerza que levanta tu brazo derecho.

ØTu brazo derecho sube, sube...

Y le recuerda:

ØSigue contando en voz alta

5
LEVITACIÓN 2
Cuando el brazo derecho está perpendicular al cuerpo, se le dice:

ØYa puedes detener tu brazo derecho. Déjalo donde está.

ØAhora hay una fuerza que levanta tu brazo izquierdo.

ØTu brazo izquierdo sube, sube…

ØSigue contando en voz alta.

6
CAIDA DE BRAZOS
Cuando los dos brazos están en posición perpendicular al cuerpo, se le dice
(foto 3.2_12):

ØAhora contaré del TRES al UNO, y a la cuenta de UNO tus brazos


caerán desplomados.

ØY al caer tus brazos tú te sentirás entrar y entrarás a un nivel mental


profundo, más profundo que antes.

7
ESTADO HIPNÓTICO
Sofía ha entrado en estado hipnótico.

ØAhora, caes hacia atrás, caes, caes…

Josep ha de sostener a Sofía, que se deja caer sobre la silla (foto


3.2_13, 3.2_14 y 3.2_15)

Si existe un saboteador, los brazos no subirán de manera uniforme, o


ascenderán desequilibrados, o se detendrán bruscamente antes de ordenarlo.
En este caso, y para empezar la terapia, ya sabemos que deberemos emplear
técnicas muy directas y autoritarias.
También es necesario que bloqueemos el saboteador. Hay dos maneras de
hacerlo que se pueden combinar.

8
BLOQUEO DEL SABOTEADOR (1)
En el primer procedimiento, Josep le hace a Sofía la siguiente pregunta:

Ø¿Verdad que cuando quieres hacer alguna cosa te cuesta mucho?

Ø¿Piensas mucho, le das muchas vueltas a las cosas? ¿Aparecen


excusas por todas partes?

Si ella dice que sí, la dará el reflejo condicionado STOP-BASTA-PROU. Si


es necesario relee el apartado 2.3.2.3, Silenciando el diálogo interno, para
comprender bien el mecanismo. En esencia esta herramienta consiste en
disponer de una palabra clave; cuando los pensamientos se disparan, el sujeto
deberá pronunciar la clave y desviar su atención hacia otro punto.

ØCada vez que digas STOP, automáticamente tus pensamientos se


detendrán.

ØY tu atención se dirigirá a un punto exterior a fin de interrumpir esa


corriente incesante.

9
BLOQUEO DEL SABOTEADOR (2)
Otra opción muy útil consiste en hacer que el sujeto se siente en una silla,
cierre los ojos y respire profundamente.

ØRespira profundamente.

ØInspira, retén un momento el aire, y después exhala.

ØRetén un momento la respiración.


ØAhora sé consciente de tu cuerpo, de tus brazos y tus piernas.

ØSiente el contacto de la silla en brazos y piernas.

ØSiente el contacto de la ropa sobre tu piel.

Se debe repetir este ejercicio varias veces hasta que el sujeto se concentre
totalmente en su cuerpo físico y relaje la mente. Todos los ejercicios de
autohipnosis son muy apropiados para ello.

3.2.4.2 Caída hacia atrás

Este ejercicio es muy sencillo y se efectúa con el sujeto en estado de vigilia.


Josep le pide a Sofía que se ponga de pie, con los ojos cerrados y los brazos
caídos a lo largo del cuerpo, y que se mantenga en un estado inerte, sin hacer
fuerza en ninguna dirección. Luego coloca las manos planas sobre sus
omoplatos (foto 3.2_16).

ØAhora abandónate. No pienses en nada.

ØSentirás una fuerza que tirará de ti hacia atrás.

ØNo te resistas, no te harás ningún daño porque yo te sujetaré.

ØCaes hacia atrás, caes hacia atrás…

Ahora Josep aparta suavemente las manos, de forma muy lenta. La


sugestionabilidad de Sofía queda patente en su reacción. Si va cayendo hacia
atrás, es sugestionable (foto 3.2_17). Si hay resistencias, se detendrá de forma
brusca o ni siquiera llegará a caer. A veces un sujeto oscilará sobre sus pies,
indeciso. Incluso puede suceder que caiga hacia delante si el saboteador es
muy potente.

A continuación se realiza una segunda comprobación. Se coloca al sujeto de


pie, bien equilibrado. El operador se coloca tras él, con las manos también a
la altura de sus omoplatos, pero sin tocarlos, a una distancia de varios
centímetros.

ØAhora, mis manos están situadas detrás de tus omoplatos.

ØNo te tocan. Mis manos tienen una gran fuerza magnética.

ØTú percibes una fuerza que tira de ti hacia atrás...

... tira, tira, y tu caes sin poderte resistir.

Como en el caso anterior, la existencia o no del saboteador se comprobará


según la intensidad de la caída del sujeto.

La recomendación es la misma que en el apartado anterior: si el sujeto es


resistente, empezar con sugestiones directas y autoritarias y utilizar los dos
medios de bloqueo del saboteador.

3.2.5 Tipos de técnicas


En este capítulo he querido enumerar las técnicas de inducción más efectivas.
Todas ellas son excelentes y seguras; la razón de utilizar unas u otras depende
sobre todo de la idiosincrasia del sujeto. Si se trata de una persona visual o
auditiva emplearemos técnicas visuales o auditivas, si el que predomina es el
canal cinestésico, preferiremos las técnicas cinestésicas o las combinadas…

En realidad, cuantos más tipos conozcamos, cuanto más amplia sea la gama
de métodos de inducción que sepamos utilizar, más fácilmente conectaremos
con el paciente. Disponer de un extenso abanico de recursos como
profesionales de la hipnosis nos permitirá ajustarnos mejor a sus necesidades,
y de esta forma el tratamiento será más efectivo.

En este libro encontrarás apartados dedicados a:

Técnicas cinestésicas basadas en el tacto, en el olfato y en el gusto


Técnicas de fascinación y encantamiento
Técnicas ideoimaginativas
Técnicas auditivas
Técnicas visuales
Métodos magnéticos
Métodos combinados

Como el texto explicativo de los métodos y las prácticas es bastante extenso,


a fin de que no resulte tan árido he evitado emplear continuamente las
palabras profesor/a, terapeuta, sujeto, paciente… y he preferido asignar
nombres a las personas que practican los diferentes ejercicios porque creo
que de esta forma su lectura será más amena. El hipnólogo es Josep, y el
sujeto o el auxiliar podrán ser Sofía, Helena, Irene, Marta, Pablo… Los
nombres de los participantes figuran al inicio del protocolo hipnótico.

3.3 Técnicas cinestésicas
Los métodos cinestésicos trabajan con los mensajes que recibe el sujeto a
través de los sentidos de tacto, olfato y gusto, los cambios de temperatura y
presión y las sensaciones de orientación espacial (caída, descenso) y otras
similares. En este apartado encontrarás varias técnicas con énfasis en la
reacción al sentido del tacto y de la orientación, así como técnicas gustativas
y olfativas. Estos métodos son apropiados para toda clase de personas, pero
tienen éxito de forma especial con aquellas cuyo sistema representativo
principal es precisamente el cinestésico (ver apartado 6.6, Sistemas
representativos o representacionales) y también están indicadas en pacientes
con dificultades de audición.

3.3.1 Basadas en el tacto y la orientación espacial


3.3.1.1 Caída y presión del pulgar

Operan: Josep (hipnólogo); Sofía (sujeto); Marta (auxiliar)

1
Para empezar es necesario que detrás de Sofía se coloque una silla cómoda y
bien estabilizada. En algunas ocasiones es conveniente que un auxiliar ayude
a controlar la caída; en este caso, Marta actuará como auxiliar (foto 3.3_1)

2
Josep y Sofía están de pie, cara a cara; Sofía ya ha sido advertida de cómo se
desarrollará el ejercicio. Josep le toma por las muñecas y le indica que se deje
caer hacia atrás. Él la sostiene, y, en un momento dado, tira de ella,
suavemente pero con firmeza; Sofía deberá notar un movimiento algo brusco.
Marta está atenta (foto 3.3_2).

Cada vez que Sofía se deja caer hacia atrás, Josep, que sigue sosteniéndola
firmemente por las muñecas, vuelve a tirar de ella: un tirón rápido y preciso.
A cada movimiento, Sofía va entrando en un estado de relajación más intenso
(foto 3.3_3).

El movimiento se repite tantas veces como sea necesario. Marta sigue atenta
por si Sofía se desequilibra en algún momento (foto 3.3_4).

Cuando Josep advierte que ella está ya muy relajada, puede decirle que
«pesa, pesa, pesa», (aunque no es necesario) y a continuación la deja sentada
en la silla (foto 3.3_5). Marta sostiene a Sofía y la ayuda a sentarse para que
no se deje caer con excesiva brusquedad (foto 3.3_6).

3
Inmediatamente después Josep toma cada uno de los pulgares de Sofía entre
sus propios dedos índice y pulgar. El índice derecho de Josep sostiene el
pulgar izquierdo de Sofía y presiona firmemente en el nacimiento de la uña
(foto 3.3_7).

La posición del pulgar izquierdo de Josep sobre el derecho de Sofía es


idéntica y la presión, simultánea.

La fuerza debe hacerse en el punto en que la raíz de la uña se palpa por


debajo de la piel. Josep mantiene esta presión y Sofía va cayendo en un
estado de somnolencia que será más profundo cuanto más tiempo se
mantenga la compresión.

3.3.1.2 Presión de pulgares en la frente

Operan: Josep (hipnólogo); Sofía (sujeto)

1
Sofía se sienta en una silla. Josep le provoca un cansancio de párpados
haciendo que sus globos oculares se mantengan en un ángulo de 30º a 45º.

ØMira fijamente la punta de mis dedos. Tus ojos están muy cansados.
ØDIEZ, NUEVE, OCHO, SIETE, SEIS, CINCO, CUATRO, TRES, DOS,
UNO.

ØCierra los ojos, relájate. Estás muy relajada. Estás completamente


relajada.

2
Josep se sitúa frente a Sofía, coloca el extremo de los pulgares en el
nacimiento del pelo y le presiona la frente lentamente de arriba abajo hasta
llegar a las cejas (foto 3.3_8). Mientras la mira fijamente al entrecejo, le va
repitiendo:

ØRelájate, entras en un estado hipnótico profundo.

El movimiento en la frente y la frase se repiten durante unos tres minutos


(foto 3.3_9, 3.3_10 y 3.3_11).

3
Ahora, Josep se sitúa detrás de Sofía. Coloca las manos en forma de garra en
el centro de su frente, cubriendo toda la altura de ésta desde el cuero
cabelludo a las cejas (foto 3.3_12). Después presiona igual que antes y mueve
lentamente las manos hacia las sienes (foto 3.3_13, 3.3_14 y 3.3_15). Fija la
vista en la fontanela y va repitiendo mientras ejecuta una y otra vez este
movimiento:

Ø Caes en un estado hipnótico más profundo, más profundo.

También se efectúa el movimiento y se repite la frase durante dos o tres


minutos. Como Sofía está sentada en una silla de respaldo bajo, para evitar
que la cabeza se mueva en exceso Josep deja que se apoye suavemente sobre
su estómago.
3.3.1.3 Otras formas de inducción cinestésica

3.3.1.3.1 Más puntos de inducción

Además de los que se han tratado en los apartados anteriores, existen otros
puntos que inducen el trance hipnótico o ayudan a reforzarlo si se presionan
con precisión. En general, los más utilizados se encuentran en:

muñecas (fotos 3.3_16 y 3.3_17)


índices (foto 3.3_18)
pulgares (foto 3.3_19)
codos (fotos 3.3_20 y 3.3_21)

En la cabeza estos puntos se sitúan en el entrecejo, la fontanela (3.3_22), el


centro de la frente y el nacimiento del pelo.

En las fotografías al final del capítulo se muestran los puntos mencionados y


la forma de presionarlos.

3.3.1.3.2 El masaje hipnótico

El masaje hipnótico es un complemento muy importante en cualquier tipo de


inducción, ya que con su ayuda podemos conseguir que el paciente caiga en
un estado mucho más profundo. Se aplica cuando el sujeto ya se encuentra en
estado hipnótico y según la zona que tratamos se utilizan solo los dedos o
toda la mano. La ventaja de este masaje es que surte un efecto completo
incluso a través de la ropa, por lo que el paciente puede permanecer
totalmente vestido. La presión ha de ser suave pero definida y se ejecuta con
lentitud; no hay que amasar, aporrear ni clavar los dedos ya que no se trata de
un quiromasaje, sino de la activación del sentido del tacto para reforzar la
profundidad hipnótica.

Un masaje hipnótico completo dura entre cinco y diez minutos y comprende,


por este orden, las siguientes intervenciones:
Con las puntas de los dedos, siempre desde el centro hacia los lados

El cráneo

Las sienes

La frente

Con los dedos o las manos

Todo el rostro (ojos, pómulos y barbilla) irradiando desde la nariz

En los ojos se utiliza la base de la palma de la mano, presionando


con mucho cuidado, sin friccionar

Con las manos

Los hombros (presionando cuidadosamente hacia abajo)

Los brazos y los antebrazos, desde el hombro hasta la punta de los


dedos de las manos

El cuello, del centro a los lados

El tórax y el abdomen en una pasada larga por el centro, del cuello


a las caderas

Los muslos y las piernas hasta los dedos de los pies

Mientras se fricciona se van dando sugestiones:

ØAhora vas a notar una presión en tu cráneo, tu frente, los brazos, las
piernas, …

ØConforme vayas percibiendo este masaje, sentirás cómo te relajas más


y más.

ØEs muy agradable y entras en un estado más profundo.

3.3.2 Técnicas olfativas y gustativas


Entre las técnicas cinestésicas, las que se dirigen al olfato y al gusto son unas
buenas herramientas para conseguir más profundidad hipnótica e implantar
post sugestiones muy sencillas y efectivas. El olfato es un auxiliar muy
potente, ya que es capaz de activar la memoria en un grado extraordinario; el
sentido del olfato se conecta con experiencias cinestésicas, buenas o malas.

Muchos de nosotros hemos experimentado la capacidad de evocación de un


aroma: el olor del pastel casero que nos trae la imagen de una cariñosa
abuela; una fragancia de rosas que conduce a jardines que visitamos en
nuestra juventud; el leve rastro de un perfume que nos hace sentir, ni que sea
brevemente, la emoción del primer amor… Quizá llevamos veinte o treinta
años sin recordar ese detalle, y de pronto, el olfato nos arrastra durante un
instante a un pasado lejano y a las emociones que experimentamos.

El sentido del gusto, tan ligado al del olfato, es también evocador y añade la
sensación de «interiorización» o ingestión del aroma. El poder de estas
impresiones está ligado a los cambios químicos que provocan en nuestro
organismo y que el cerebro asocia a las sugestiones. Por ello estas técnicas
son tan interesantes y eficaces, y se emplean con éxito para inducir estados de
tranquilidad y bienestar.

3.3.2.1 El olfato en hipnosis

En las técnicas hipnóticas el olfato se utiliza para provocar diferentes


respuestas inducidas previamente, en forma de post sugestiones o
desencadenantes. Se puede emplear, por ejemplo, para tratar el dolor o el
insomnio, estimulando en el sujeto asociaciones de un aroma cualquiera con
la idea de cloroformo. El tratamiento específico del insomnio está detallado
en el apartado 5.7.

En relación al procedimiento para tratar el dolor, es esencial tener en cuenta


las consideraciones de Roxanne Erickson que se han citado en el apartado
1.5.4.2 sobre el conocimiento de las causas y la adecuación de la hipnosis a
los requisitos del tratamiento y al estado y necesidades del paciente. La
técnica olfativa de analgesia es muy útil para ayudar a controlar las algias y
evitar el uso excesivo de calmantes; para ello se induce una anestesia (o
analgesia) completa y después se retira, dejándola activada únicamente en los
puntos dolorosos.

En cuanto a los productos, podemos escoger entre aceites esenciales de


aroma más o menos intenso (rosa, menta…), colonias o perfumes —si
sabemos que son del agrado del paciente—, y otros artículos aromáticos,
líquidos o sólidos, como el alcohol etílico, ceras o resinas con fragancias de
vainilla, canela, tomillo, romero… Existe abundante variedad y podemos
disponer de varias opciones para encontrar la más apropiada para el sujeto.

3.3.2.2 Refuerzo de estado hipnótico por el sentido del olfato. Post


sugestiones olfativas

Para estos ejercicios podemos escoger un perfume que sea del agrado del
paciente; uno que utilice con frecuencia, o que relacione con sensaciones
agradables y cotidianas. En este ejemplo utilizaremos el alcohol etílico (el
que llamamos «de farmacia»), que es un producto que suele encontrarse en
las casas y cuyo aroma no es excesivamente intenso pero sí muy
característico y relacionado con la sanidad.

Operan: Josep (hipnólogo); Sofía (sujeto)

1
Sofía se encuentra ya en estado hipnótico. Josep pone en un pequeño algodón
o una gasa unas gotas de alcohol y lo sitúa unos segundos bajo la nariz de
Sofía, sin tocarla en ningún momento.
En este caso Josep utilizará una sugestión de «cloroformo». Evidentemente,
el aroma no es de cloroformo, pero el olor a alcohol activará la sugestión que
vamos a darle. El organismo no sufrirá por ello ningún efecto adverso ya que
no vamos a inocular ni a hacerle inhalar ninguna sustancia.

ØAhora estás muy tranquila. Muy relajada.

ØVoy poner bajo tu nariz un algodón empapado en cloroformo.


Percibirás su olor, lo percibirás claramente.

ØY cuando huelas, cuando percibas el cloroformo, entrarás en un


estado hipnótico más profundo, más profundo y muy agradable.

Josep le acerca el algodón con alcohol.

ØMás profundo, más profundo. Caes, caes en un estado hipnótico


todavía más profundo.

2
Sofía ha caído en estado profundo. Ahora Josep puede instalar post
sugestiones olfativas. Aquí hemos supuesto un tratamiento para un dolor en
la rodilla.

ØAhora estás en un estado muy profundo. Muy relajado.

ØVoy poner bajo tu nariz un algodón empapado en cloroformo.


Percibirás su olor, lo percibirás claramente.

ØY cuando huelas, cuando percibas el cloroformo, entrarás en un


estado de anestesia muy agradable.

ØEn este estado de anestesia no notarás en tu cuerpo ninguna


sensibilidad.

ØTú serás consciente de mi voz, solo de mi voz


ØAhora estoy destapando la botella del cloroformo, tú hueles el
cloroformo.

ØEmpapo un algodón y lo acerco a tu nariz. Hueles el cloroformo.

ØGracias al cloroformo, has entrado en un estado de anestesia muy


profunda.

ØEn este estado de anestesia desaparece cualquier dolor, cualquier


molestia de tu cuerpo.

ØMás anestesia, más fuerte. Más anestesia, más fuerte.

ØTodo tu cuerpo está relajado y anestesiado. Y tú te sientes muy bien.

ØAhora, en estos momentos, la rodilla derecha está relajada, tranquila,


no sientes ninguna molestia, ningún dolor.

ØAhora contaré del UNO al TRES, y a la cuenta de TRES desaparecerá


la anestesia de tu cuerpo Y SE MANTENDRÁ LA ANESTESIA EN TU
RODILLA DERECHA.

ØLa anestesia desaparecerá, excepto en la rodilla derecha.

ØUNO, DOS, TRES. Tu cuerpo recupera la sensibilidad. Te sientes muy


bien.

ØTu rodilla derecha sigue relajada y tranquila. La anestesia sigue


activada.

ØY te sientes muy bien, muy relajada.


A partir de este punto Josep puede seguir con el tratamiento con hipnosis o
puede despertar a Sofía si ya ha conseguido el propósito de la inducción.

3.3.2.3 El gusto en hipnosis

El efecto de los sabores en la inducción hipnótica es parecido al de los


aromas; en realidad, en las técnicas gustativas se utilizan simultáneamente
ambos estímulos. Para ello aprovechamos las propiedades de aceites
esenciales de sabor agradable, como el de menta, naranja, mandarina,
limón… o cualquier otro que prefiera el sujeto.

Se emplea apenas una gotita que se coloca en un dedo del paciente y que éste
se introduce en la boca. El producto se absorbe de forma inmediata y, si en
este momento se da una sugestión, ésta se instala en el inconsciente de la
misma manera y al mismo tiempo que la esencia se difunde por la boca; así el
efecto se refuerza, ya que la impresión gustativa envía su estímulo al cerebro
y éste llega acompañado de la sugestión.

Podríamos decir que la sugestión se impregna con el sabor de la esencia, y


cuando éste aparece de nuevo, se activa con la misma fuerza. Es una forma
agradable y efectiva de conseguir un estado hipnótico más profundo y de
implantar post sugestiones.

3.3.2.4 Post sugestiones gustativas

Operan: Josep (hipnólogo); Sofía (sujeto)

Josep empieza por averiguar qué sabores son más del gusto de Sofía; es
preferible utilizar los aceites esenciales porque su intensidad permite emplear
cantidades insignificantes del producto. Además, como se trata de sabores
muy penetrantes, el paciente los percibe vivamente, como si una ola de
sensaciones se expandiera por su boca de forma irresistible.
1
Sofía se encuentra ya en estado hipnótico. Josep abre el frasco de aceite:

ØAhora estás muy tranquila. Muy relajada.

ØVoy a tomar tu mano derecha, y voy a poner una gota de esencia de


(limón, naranja, rosa…) en tu dedo índice.

ØTú pondrás el dedo en tu boca y tocarás la gota con la lengua.

ØCuando notes el sabor en tu lengua, cuando el sabor llene tu boca, te


sentirás entrar y entrarás en un estado hipnótico aún más profundo.

2
Josep toma la mano de Sofía, le deja una gota de esencia y le dirige
suavemente el dedo hacia la boca.

ØPon el dedo en la boca. Ahora tócalo con la lengua.

ØSiente el sabor. Es delicioso, muy agradable.

ØY tú caes en un estado hipnótico profundo, muy agradable.

Ø Caes, caes, en un estado hipnótico todavía más profundo.

3
Sofía se encuentra en estado profundo. Ahora se pueden instalar las post
sugestiones gustativas. Este es un ejemplo en el que la sugestión pretende
ayudarle a controlar un estado permanente de nerviosismo.

ØAhora estás en un estado muy profundo. Muy relajado.


ØVuelvo a tomar tu mano derecha, y pongo una gota de esencia en tu
dedo índice.

ØTú pondrás el dedo en tu boca y tocarás la gota con la lengua.

ØCuando notes el sabor en tu lengua, sentirás una gran tranquilidad.

Ø A medida que este sabor avanza por tu boca, sientes cómo te relajas,
tus pensamientos están tranquilos.

ØCuando notes el sabor en tu lengua, cuando el sabor llene tu boca,


estarás en un estado de calma y relajación.

A partir de este punto Josep puede seguir con el tratamiento con hipnosis o
puede despertar a Sofía si ya ha conseguido el propósito de la inducción.
3.4 Técnicas de fascinación y encantamiento
Los métodos hipnóticos llamados de fascinación y encantamiento utilizan el
poder que la mirada del hipnólogo dirige al sujeto. Ya he comentado
brevemente en el apartado 2.4.2, Técnicas para reforzar la mirada, la
existencia de un magnetismo, de una fuerza que se puede llegar a expresar
con los ojos, y cómo la mirada parece actuar como un vehículo de nuestro
pensamiento. Yo creo que, si se aprende a dominarlas correctamente, son las
formas más potentes de hipnosis, porque son las más naturales.

La fascinación o el encantamiento por la mirada es una técnica de dominio


que utilizan casi todos los vertebrados: reptiles, aves y mamíferos aprovechan
este poder para hacerse valer, asustar a sus enemigos o dominar a sus presas.
La mirada fija es para ellos un poderoso aliado, un medio expresivo y seguro
de establecer relaciones de dependencia y dominancia.

Curiosamente, parece que el ser humano ha perdido buena parte de este


instinto —especialmente de su parte más provechosa, la de adquirir confianza
y transmitir firmeza— y apenas emplea el poder de la mirada más que para
lanzar ojeadas desdeñosas, hirientes, despectivas, indiferentes o altaneras a
sus semejantes; miradas que hacen daño, que agravian y lastiman. Conforme
este ejercicio de intercambio negativo se prolonga en el tiempo, se
incrementan la tristeza, la amargura, el resquemor, la desazón y la angustia.
Es bien cierto que hay miradas que matan, miradas de odio que pueden
destrozar al que las recibe.

Pero también hay miradas que sosiegan, que aumentan la autoestima, que
transmiten cordialidad y alegría… Este fluido, este poder que expresa la
mirada, puede ser usado de forma positiva, beneficiosa, saludable, y es así
como se emplea en las técnicas hipnóticas de fascinación y encantamiento.

3.4.1 La fascinación
La efectividad de las técnicas de fascinación se sostiene en la capacidad del
hipnotizador de mantener fija su vista en los puntos clave del sujeto
(entrecejo y fontanela). Por esta razón es esencial que no parpadee durante
estos procesos de inducción, a fin de que su mirada adquiera el máximo
grado de fascinación que sea posible.

Si en un momento dado es preciso un parpadeo o el hipnólogo no se ve capaz


de aguantar fija la mirada durante tanto tiempo, deberá calcular bien la
longitud de sus frases y parpadear entre una y otra. Es decir, tener la vista fija
sin bajar los párpados mientras habla, parpadear entre frase y frase, y así
sucesivamente.

3.4.1.1 El remolino visual

Operan: Josep (hipnólogo); Sofía (sujeto)

1
Sofía está con los ojos abiertos y Josep le mira fijamente al entrecejo.

2
Mientras fija la mirada, le dirige las siguientes sugestiones:

ØAhora vas a entrar en un estado hipnótico profundo.

3
Josep recorre lentamente con la mirada una línea imaginaria que va del
entrecejo a la punta de la nariz de Sofía, en los dos sentidos (ida y vuelta), a
la vez que le da esta sugestión:

ØAhora entrarás y caerás en un estado hipnótico profundo,


sonambúlico y cataléptico y te sentirás muy bien.

4
Josep sitúa el dedo índice de la mano derecha ante los ojos de Sofía (a unos
diez centímetros, más o menos), lo mueve de forma rápida en forma de
remolino y lo dirige velozmente al centro del entrecejo (foto 3.4_1).

Da una palmada en la frente de Sofía con la misma mano y le inclina la


cabeza hacia atrás. Con la izquierda le sujeta la parte alta del cuello para que
no ceda de forma demasiado brusca (foto 3.4_2). Observa las fotografías al
final del capítulo.

5
Sofía está ahora en estado hipnótico sonambúlico y Josep puede empezar a
aplicar la técnica que desee. Antes de hacerlo, se asegura con estas
sugestiones:

ØAhora te encuentras en un estado hipnótico profundo, sonambúlico y


cataléptico.

ØY te sientes muy bien, muy a gusto.

ØEn este nivel hipnótico profundo en el que ahora estás, estás


perfectamente dispuesta para seguir todas mis instrucciones.


3.4.1.2 Palmada en la frente y presión del pulgar

Operan: Josep (hipnólogo); Sofía (sujeto)

1
Sofía está sentada en una silla. Josep, de pie ante ella, junta los tres dedos de
la mano derecha y los levanta de forma que Sofía deba fijar los ojos unos 30º
por encima de la línea de visión (foto 3.4_3).

ØMira fijamente la punta de mis dedos.

ØTus párpados PEsan, PEsan, PEsan, PEsan…


Mientras Josep da la sugestión va acercando lentamente los dedos al
entrecejo de Sofía. Cuando lo toca, ella ya ha cerrado los ojos.

Josep da una rápida palmada en la frente de Sofía con la mano derecha


mientras le sujeta la cabeza con la izquierda (foto 3.4_4).

A continuación le mueve la cabeza hacia atrás y después hacia delante,


siempre con suavidad para no causarle molestias en las vértebras cervicales
(fotos 3.4_5 y 3.4_6)

ØDuerme profundamente, más profundamente.

2
Ahora Josep presiona el dedo pulgar en la frente de Sofía (foto 3.4_7) y habla
directamente a su fontanela (foto 3.4_8).

ØMás profundamente. Caes.

ØMás profundo.

ØAhora estás muy relajada, muy tranquila.

ØMás relajada, más tranquila. Más relajada.

ØAhora contaré del CINCO al UNO.

ØY a la cuenta del UNO entrarás y caerás en un estado hipnótico más


profundo.

Mientras cuenta, Josep mantiene la cabeza de Sofía entre las manos y la va


moviendo en círculos con mucha suavidad, al mismo tiempo que dirige estas
sugestiones directamente a su fontanela.
ØCINCO…ØCUATRO…

ØTRES…ØDOS…

ØUNO. ¡Más profundo! Caes.

ØMás profundo. ØEstás en un estado hipnótico profundo.

RECUERDA:
Las frases deben pronunciarse fijando la vista en el entrecejo o la fontanela, y sin parpadear
Si lo deseas, puedes parpadear entre una y otra sugestión

3.4.2 El encantamiento
En hipnosis, cuando se utiliza el término encantamiento, no se hace en un
sentido mágico —como si habláramos de un conjuro de brujas—, sino en el
efecto que tienen estas técnicas en el sujeto, que queda «encantado» de la
misma forma en que tú puedes encantarte contemplando una maravillosa
puesta de sol, un bello cuadro o un precioso objeto de cerámica. El lenguaje
cotidiano así lo reconoce: «esta pulsera me encanta», o «me encanta este
paisaje tan bello», son frases de lo más corriente que todos hemos
pronunciado en algún momento.

El encantamiento es una de las propiedades que la belleza tiene sobre


nosotros; una imagen entra por tus ojos y —muy especialmente si lo hace de
forma imprevista— te impregna hasta el último rincón y… te encanta. Así
pues, se trata de un fenómeno natural que tiene que ver con la reacción del
cerebro a sensaciones visuales, a lo que podríamos llamar el «choque» visual.

También en las relaciones humanas se utiliza este concepto: «Encantado de


conocerte», significa que has disfrutado con este encuentro, que tu
experiencia ha sido provechosa; decimos «eres un encanto», «es
encantadora». El magnetismo personal se ha manifestado a través de la
mirada, gracias a nuestros ojos nuestros cerebros se han conectado y nos han
permitido quedar mutuamente encantados. Es una forma agradable y sencilla
de comunicarse, siempre que lo que transmitamos con nuestra mirada sea
positivo y beneficioso, sin dobleces ni mala intención.

Los métodos hipnóticos de encantamiento utilizan el sentido de la vista —


tanto el del operador como el del sujeto—, para que el hipnólogo encante al
paciente de forma positiva y estimule en él un estado saludable, relajado. Las
miradas de ambos se mantienen conectadas durante toda la inducción, y por
lo tanto es muy necesario que el operador esté bien entrenado en las técnicas
del «no parpadeo». Además, el hipnotizador debe entrar él mismo en un
estado hipnótico muy profundo, a fin de que dicho estado sea el que se
transmita al paciente.

La técnica de encantamiento consiste, precisamente, en transmitir nuestra


propia calma y estado de profunda relajación al sujeto con la ayuda de la
mirada. El hipnotizador debe ser capaz de autoinducirse un estado de
relajación y conducir todo el proceso sin caer dormido; para ello basta con
que utilice el poder de la intención para mantenerse despierto en todo
momento y tener el control. También se ha de dominar la fijación de la
mirada sin parpadeo.

Si se cumplen estos requisitos el encantamiento es perfecto, las dos miradas


se activan mutuamente, y la sugestión es limpia, profunda y absolutamente
beneficiosa. El sujeto queda tan conectado al operador que cualquier
sugestión quedará bien implantada y tendrá éxito.

3.4.2.1 Inducción de encantamiento hipnótico

Operan: Josep (hipnólogo); Sofía (sujeto)

1
Sofía y Josep están sentados uno frente a otro, mirándose a los ojos fijamente.
Joseph controla el parpadeo.

ØMírame fijamente a los ojos. Relájate.


ØVas a entrar en un estado hipnótico, profundo y sonambúlico.

ØA la cuenta del CINCO al UNO caerás en un estado hipnótico aún


más profundo, aunque tus ojos seguirán abiertos.

2
Josep entra en un estado autohipnótico profundo. Siempre mantiene el
contacto visual con Sofía. Se activa el magnetismo interpersonal.

ØMantienes tus ojos abiertos y caes en un estado profundo.

ØCINCO, CUATRO, TRES, DOS, UNO.

ØMantienes tus ojos abiertos y caes en un estado aún más profundo.

ØSigue mirándome fijamente. Ahora voy a contar del DIEZ al UNO.

ØY tus ojos seguirán abiertos y conforme baje la cuenta caerás aún más
profundo.

ØDIEZ, NUEVE, OCHO, SIETE, SEIS…

Ø… CINCO, CUATRO, TRES, DOS, UNO.

Ø¡Más profundo! Sigue mirándome.

ØTus ojos se mantienen abiertos.

ØY estás en un estado hipnótico profundo.

4
A continuación, para dar más fuerza al encantamiento, Josep da las siguientes
sugestiones:

ØAhora, tú estás totalmente pendiente de mi mirada.

ØCada movimiento que yo haga, de forma natural, tú lo seguirás.

ØTú seguirás, de forma natural, todos mis movimientos con total


exactitud.

5
Josep mueve lentamente el brazo derecho, siempre con la vista fija en Sofía.
Si se ha alcanzado el grado adecuado de profundidad hipnótica, Sofía moverá
uno de sus brazos del mismo modo y con la misma cadencia.

En este momento se ha alcanzado el encantamiento, la perfecta sintonía entre


ambos. Josep puede hacer varias pruebas para reforzarlo, y si es necesario
repetir algunas de las sugestiones o volver a la cuenta regresiva.

A partir de este punto ya se puede practicar la técnica terapéutica que se


desee; Sofía aceptará con facilidad las sugestiones y los cambios favorables
serán rápidos y seguros.
3.5 Técnicas ideoimaginativas

Se denominan técnicas ideoimaginativas los tipos de inducción que no


utilizan las sugestiones verbales directas —como «relájate», o «cuando oigas
el UNO, caerás en un estado profundo»—, sino que sugieren al paciente que
se sirva de la imaginación para evocar imágenes y sensaciones que serán las
que le llevarán al estado hipnótico. Utilizan todas las vías de entrada de
información, visual, auditiva y cinestésica, por lo que son adecuadas para
todo tipo de pacientes. Las sugestiones pueden consistir en hacer que el
sujeto visualice un paisaje o una escena de forma tan vívida que perciba
claramente colores, olores y sabores; o en que sienta cómo la camilla en que
está tendido baja pisos y más pisos como si fuera un ascensor. O incluso se le
puede indicar que imagine que mientras desciende oye un sonido (un
campanilleo, por ejemplo) y que escucharlo le provoca un estado aún más
relajado. Las variantes son infinitas y todas muy interesantes.

Un caso especial de estos métodos es el que llamamos zoom, que aprovecha


el intenso efecto que tiene en nosotros el cambio de tamaño de los objetos. La
técnica del zoom consiste en que el paciente modifique una imagen
cualquiera haciéndola más grande o más pequeña, o bien acercándola o
alejándola. Un truco tan sencillo como dar una forma concreta a un problema,
imaginar después que se hace pequeñito, meterlo en una cajita y atarlo para
que no salga, puede llegar a aliviar de forma extraordinaria a una persona con
facilidad para la visualización.

Sean cuales sean las sugestiones, las técnicas ideoimaginativas se utilizan


para dar más énfasis y poder a las imágenes mentales y para enseñar a
visualizar a los sujetos que tienen dificultades para ello. Un buen aprendizaje
de la visualización permitirá después aplicar con más garantías cualquier
técnica que hayamos escogido, especialmente si es necesaria la colaboración
activa del paciente.
3.5.1 La bisagra
Operan: Josep (hipnólogo); Sofía (sujeto)

1
Josep coloca a Sofía de pie. Detrás de ella se ha puesto una silla cómoda y
bien equilibrada.

ØCierra los ojos. Respira hondo.

ØColoca los pies firmemente contra el suelo, un poco separados.

ØAhora, imagina que en la planta de los pies tienes unas bisagras o


goznes.

ØGracias a estas bisagras, tus pies, sin moverse del sitio, permiten que
tu cuerpo oscile libremente hacia delante y hacia atrás.

ØTú oscilas y los pies siguen anclados, fuertemente apoyados en el


suelo.

ØAhora imagina que te encuentras sobre una nube blanca. Es una nube
cómoda, suave.

ØLa nube se mueve lentamente por el cielo. Disfruta con este viaje:
puedes ver las casas, el paisaje, el mar…

3
Josep se coloca a un lado de Sofía y pone sus dos manos equidistantes ante la
espalda y el pecho, sin tocarla (foto 3.5_1)

ØAhora, vas hacia delante. Vas hacia atrás. Vas hacia delante. Vas
hacia atrás.

Sofía ha empezado a bascular sobre sus pies, al principio muy poco, después
va describiendo paulatinamente un arco más amplio.

Es importante que Josep sincronice bien sus instrucciones. Justo cuando Sofía
cae hacia atrás, antes de que toque la mano de Josep, éste le indica que vaya
hacia delante y viceversa.

Cuando el movimiento de Sofía es intenso, Josep permite que su mano le


toque la espalda y a continuación le impulsa hacia delante (fotos
3.5_2 y 3.5_3):

ØCaes hacia delante.

Cuando Sofía llega a tocar con el pecho la mano de Josep (basculación


completa), él la impulsa hacia atrás:

ØCaes hacia atrás.

Este movimiento se repite tantas veces como sea necesario hasta que observa
que Sofía está ya en un estado profundo.

Entonces, aprovechando un momento que vaya hacia atrás le dice:

ØCaes, caes, caes…

Josep sujeta a Sofía (foto 3.5_4) y la acompaña para que se siente en la silla
(foto 3.5_5). Sofía está ahora en estado hipnótico.

4
Para conseguir un estado aún más profundo, Josep pone su pulgar derecho en
el centro de la frente de Sofía, coge su cabeza con la mano izquierda y le hace
girar suavemente la cabeza, mientras repite dirigiendo la voz hacia la
fontanela (foto 3.5_6):
ØMuy relajada, muy tranquila.

3.5.2 Inducción al estado hipnótico de primer nivel


profundo
Este método de inducción es parte del Entrenamiento Autógeno que
desarrolló Johannes Schultz.

Operan: Josep (hipnólogo); Sofía (sujeto)

1
Sofía se encuentra tendida en la camilla, boca arriba, con los brazos
colocados a lo largo del cuerpo.

ØCierra tus ojos.

ØLleva toda tu atención a tu brazo derecho y relájalo.

ØSiente el contacto de la ropa sobre tu piel y el calor producido por la


circulación de la sangre, y relaja tu brazo derecho.

ØRelájalo.

2
ØConcéntrate.

ØLleva toda tu atención a tu brazo izquierdo y relájalo.

ØSiente el contacto de la ropa sobre tu piel y el calor producido por la


circulación de la sangre, y relaja tu brazo izquierdo.

ØRelájalo.
3

ØAhora lleva toda tu atención a tu pierna derecha y relájala.

ØSiente el contacto de la ropa sobre tu piel y el calor producido por la


circulación de la sangre, y relaja tu pierna derecha.

ØRelájala. Relájala.

ØAhora concéntrate en tu pierna izquierda y relájala.

ØSiente el contacto de la ropa sobre tu piel y el calor producido por la


circulación de la sangre, y relaja tu pierna izquierda.

ØRelájala. Relájala.

ØAhora lleva tu atención a tu pecho, al centro de tu pecho.

ØRelájalo, relaja el centro de tu pecho.

ØPon tu pecho en un estado de relajación profunda, más y más


profunda cada vez.

ØAhora lleva tu atención a tu abdomen y relájalo.

ØPon tu abdomen en un estado de relajación profunda, más y más


profunda cada vez.
7

Ahora estás en un estado de relajación profunda, muy agradable.

ØTe sientes muy bien.

ØTu mente, tus pensamientos, están tranquilos, calmados.

ØY cada vez que tú respiras, con cada respiración, te relajas más y más
profundamente, profundamente. 

3.5.3 Estimulación de imágenes mentales


Esta técnica hipnótica es aconsejable y muy eficaz también para hacer
regresiones y revivisciones, ya que con ella se potencia la aptitud del sujeto
para visualizar y recordar información en forma de imágenes. La clave de
este método consiste en insistir en la progresión de esta sugestión verbal:

1. Abre los ojos


2. Mírame
3. Cierra los ojos
4. Recuerda mi cara

Cuantas más veces se repita este proceso, más se activará en el sujeto la


capacidad de evocación.

Operan: Josep (hipnólogo); Sofía (sujeto)

1
Sofía y Josep están sentados cada uno en una silla, uno frente a otro. Josep
mira fijamente al entrecejo de Sofía; poco a poco fuerza más y más la
apertura de sus párpados hasta llegar al máximo posible, tal y como se
explica en el apartado 2.4.4.1.

Los abre de manera cada vez más exagerada, sin parpadear en ningún
momento y sin dejar de fijar la vista en el entrecejo de Sofía (foto 3.5_7)

ØAhora, voy a contar del CINCO al UNO.

ØA la cuenta de UNO entrarás y caerás en un estado hipnótico


profundo.

ØEn el momento en que caigas en este estado hipnótico profundo…

Ø… percibirás un estímulo INMEDIATO de la capacidad de visualizar.

ØTus imágenes serán claras, tridimensionales, nítidas, contorneadas.

ØMírame bien, sigue mirándome. Sigue mirándome.

ØCINCO, CUATRO, TRES, DOS, ¡UNO!

Ø¡Más profundo! Caes.

En este momento Josep junta los tres dedos de una mano, los hace girar
rápidamente (foto 3.5_8) y los lleva a gran velocidad hasta el centro de la
frente de Sofía, presionando (sin brusquedad) de forma que la cabeza le caiga
hacia atrás (foto 3.5_9).

ØCierra los ojos.

ØMás profundo. Más profundo.

3
ØAhora escúchame con mucha atención.

ØVas a imaginar, en primera persona, que tú y la silla vais a bajar, a


descender, a gran velocidad.

ØEstás sentada en una silla que es un ascensor que baja.

ØY mientras baja, yo voy a contar del VEINTE al UNO.

ØVisualiza bien. ¡SIENTE!, esta caída.

ØVEINTE, DIECINUEVE, DIECIOCHO, DIECISIETE,…

ØDIECISÉIS, QUINCE, CATORCE, TRECE,…

ØDOCE, ONCE, DIEZ,…

ØCaes más profundo. Más profundo.

ØNUEVE, OCHO, SIETE, SEIS,…

ØCINCO, CUATRO, TRES, DOS,…

Ø¡UNO! Profundamente relajada.

Ahora la voz de Josep es un susurro:

ØProfundamente relajada.

ØTu capacidad para crear imágenes mentales es potente.

ØLas imágenes que creas son claras, nítidas.


5
La voz de Josep vuelve al tono alfa, habla de forma imperativa.

ØAhora quiero que cuando oigas este sonido…

Chasquea los dedos: ¡PLAC! (foto 3.5_10)

Ø…abras los ojos y mires mi cara

¡PLAC!

ØMírame, mírame bien.

ØObsérvame.

Ahora deja pasar un par de segundos.

Ø¡Cierra los ojos!

ØMantén la imagen de mi rostro, sigue reteniendo la imagen de mi


rostro.

ØLo puedes mantener.

ØTu capacidad de mantener, de visualizar, de recordar, es muy clara.

3.5.4 La rosa anestésica


Operan: Josep (hipnólogo); Sofía (sujeto)

1
Sofía permanece sentada. Josep le habla lentamente, en tono alfa, de manera
muy deliberada, fijando la vista en su entrecejo.

ØCierra los ojos.


ØImagina que entras en un jardín lleno de rosas, jazmines…

ØEs un jardín lleno de flores que impregnan el ambiente de unos


aromas maravillosos.

ØPasas por la zona de las rosas. Huélelas, siéntelas.

ØSiente el olor de las rosas.

ØA la izquierda hay una cascada de agua. Escúchala.

ØUna cascada de agua, oyes el rumor del agua. Te sientes muy bien.

ØMira la cascada. Del agua surge una luz, natural; el agua refleja la
luz del sol. Ves las rocas sobre las que salta el agua.

ØLa luz del sol se refleja en ellas y atraviesa el agua de la cascada.

ØVES esta luz, OYES el rumor del agua, SIENTES, HUELES, el aroma
de las rosas, PERCIBES una suave brisa.

3
La voz de Josep es ahora más lenta y más suave.

ØPuedes sentir cómo el aire mueve dulcemente el olor de la rosa.

ØEl olor de la rosa es cada vez más intenso.

ØY conforme este aroma se hace más y más intenso, este olor a rosas se
convierte en un anestésico hipnótico.

ØVas oliendo, escuchas la cascada, y te vas relajando.


ØY poco a poco te induce un estado hipnótico profundo muy agradable.

4
Josep habla ahora en un tono muy bajo, grave, lento y deliberado.

ØConforme hueles la rosa, caes más en hipnosis.

ØOyes la cascada. Se potencia tu vía auditiva, se potencia la caída


hipnótica.

ØY la luz va impregnando toda tu mente. Es una luz dorada, preciosa.

ØY el olor de las rosas te hace caer en un estado hipnótico


PROOOOFUUUUNDOOOOOO.

ØCon cada inspiración te relajas.

ØEscuchas la cascada y la luz penetra en cada célula. La dorada luz


penetra en todas tus células.

ØMuy bien.

ØAhora estás en un estado hipnótico sonambúlico.


3.5.5 Ideoimaginativa con zoom


Operan: Josep (hipnólogo); Sofía (sujeto)

1
Sofía está sentada en una silla. Josep, de pie ante ella, ha juntado las puntas
de los dedos de una mano (foto 3.5_11):

ØVas a mirar la punta de mis dedos. Mírala bien.

ØAhora concéntrate solamente en el índice.

Ahora Josep aleja el dedo índice del resto, que continúa apiñado. Su índice
está recto y separado de los demás dedos, y se dirige a la frente de Sofía
mientras hace un movimiento circular (fotos 3.5_12 y 3.5_13).

ØSigue con tus ojos el círculo que estoy trazando. Lo vas siguiendo.

ØLo vas siguiendo, lo vas siguiendo, más rápido, más.

Ø¡Más, más, más profundo!

Josep da una rápida palmada en la frente de Sofía. Ahora su voz es


susurrante:

ØMás profundo.

ØEstás en un estado hipnótico profundo.

ØTú tienes la capacidad de aumentar el tamaño de las imágenes


mentales.

ØAhora quiero que cuando oigas este sonido…

Josep chasquea los dedos: ¡PLAC!

Ø…abras los ojos y me mires.

¡PLAC!
ØAbre los ojos, mírame bien.

Deja pasar un par de segundos

ØMuy bien. Cierra los ojos.

ØAhora, mi cara, arrástrala hacia ti, amplíala, amplíala.

ØAuméntala de tamaño.

ØMuy bien, suficiente.

¡PLAC!

Ø¡Abre los ojos!

ØVuelve a mirar mi cara, mírame bien.

Josep deja pasar un par de segundos. Tiene cuidado de no parpadear y de


mirar fijamente el entrecejo de Sofía (foto 3.5_14)

ØCierra los ojos. Acerca mi cara hacia ti, acércala, más, más…

Ø¡Más!...Suficiente.

ØOtra vez, deja la imagen… Abre los ojos.

ØMírame bien, obsérvame.


Deja pasar un par de segundos

ØCierra los ojos y acerca mi imagen. Bien cerca, amplíala más, más…

ØMás, más,… hacia ti.

ØMuy bien, suficiente.

ØSigue con los ojos cerrados.

ØTú tienes la capacidad suficiente para visualizar y acercar, hacer un


zoom, con cualquiera de las imágenes mentales que yo te voy a indicar.

3.5.6 Ideoimaginación con descenso hipnótico


Operan: Josep (hipnólogo); Sofía (sujeto)

1
Sofía y Josep están sentados cada uno en una silla, uno frente a otro.

ØMírame a los ojos. Mírame fijamente.

ØA la cuenta del CINCO al UNO tus ojos se cerrarán...

...y sentirás cómo entras en un profundo estado de relajación hipnótica.


Muy profundo.

ØSigue mirándome.

ØCINCO, CUATRO, TRES, DOS, UNO.

ØMás profundo. Caes. Más profundo, más profundo.


2

ØAhora escúchame bien.

ØVas a imaginarte en lo alto de una escalera, una escalera que sea


como más te guste.

ØPuede ser de madera, de mármol, de cristal, de cuarzo… el material


que a ti más te atraiga.

ØEsta escalera tendrá VEINTE peldaños. Tú, simplemente, vas a ir


bajando.

ØCuando llegues al final, me lo indicas con el dedo.

Josep roza suavemente el índice derecho de Sofía para señalar cuál es el dedo
que debe mover.

ØEn ese momento estarás en un estado hipnótico profundo.

ØMientras bajes, vas a mirarte los pies, observando cada escalón.

ØY este estado de atención provocará un estado hipnótico profundo.

ØY desarrollará tu capacidad de VISUALIZAR IMÁGENES


MENTALES.

Ø¡Puedes empezar!

4
Ahora Josep espera a que Sofía vaya bajando mentalmente su escalera de
veinte peldaños, siempre pendiente del dedo que le ha señalado.
(Sofía mueve el dedo índice)

ØMuy bien, has llegado al final de la escalera.

ØY te encuentras en un estado hipnótico profundo.

3.5.7 Técnicas de estimulación de imágenes mentales


En la terapia hipnótica se utilizan tres tipos de imágenes: las que son
específicas para un problema específico, las que producen un fenómeno
específico y las que se utilizan para fortalecer la imaginación

Imagen específica para un problema específico

Este modelo de imagen es el más conocido y aquel en que casi todos


pensamos cuando nos hablan de imágenes terapéuticas: una imagen concreta
dirigida a tratar un problema determinado. Consiste en imaginar aquello que
quisieras que ocurriera.

Por ejemplo, tienes acné y en tu imagen se secan las lesiones y se limpia la


piel. Si eres músico y te pones nervioso al tocar un instrumento (no aciertas
con las teclas o tus acordes de guitarra son borrosos), puedes verte realizando
ágilmente tus ejercicios, con dedos fuertes y gran precisión. Un estudiante al
que le falte concentración puede visualizarse sentado a su escritorio, relajado
y asimilando contenidos sin ningún esfuerzo. Estas imágenes son las que se
suelen mencionar en los textos que tratan de este estilo de terapia.

Imagen que da como resultado un fenómeno específico

A este segundo tipo pertenecen las visualizaciones que producen un


fenómeno preciso; un ejemplo clásico es imaginar «hielo» para inducir
anestesia, «fuego» para energía, colores con diferentes resultados… Estas
imágenes te permitirán crear las más diversas manifestaciones: anestesia,
expansión y/o concentración temporal, sensación de flotar fuera del cuerpo,
viaje en el tiempo… Cuando aprendas a dominarlas, verás cómo te beneficias
en múltiples aspectos de tu vida diaria.

Imagen para estimular la imaginación. La creación de una imagen

Las imágenes que estimulan tu creatividad te permiten trabajar con las


visualizaciones para revivir intensamente sensaciones y combinaciones
sensoriales que nunca habías experimentado antes. A continuación te
proporcionaré la guía de tres modalidades: «playa», «cabaña de montaña» y
«escenas de jardín». Todas ellas son excelentes para ayudarte a desarrollar la
imaginación, elaborando cada uno de los componentes sensoriales que
forman una realidad. Si practicas estos ejercicios, se incrementará tu
capacidad para trabajar con los dos tipos a) y b). Piensa que cuánto más
intensa y vívida sea tu imagen para crear un fenómeno específico, más
poderoso será éste y más rápidamente se producirá. Para que sean aún más
efectivos, puedes grabarlos con tu voz y después escucharlos, siguiendo las
instrucciones que tú mismo te irás dando a lo largo de toda la sugestión.

También son muy útiles para emplear con sujetos que tengan dificultades de
visualización; unas cuantas sesiones mejorarán mucho sus capacidades y por
lo tanto facilitarán la terapia. Descubrirás que estas tres propuestas son solo el
inicio, el vehículo para llegar a niveles de visualización mucho más altos y
completos. Con ellas puedes acceder a una nueva dimensión de consciencia,
una realidad diferente y mejor de la que ahora conoces.

3.5.7.1 La escena de la playa

La primera de las imágenes que te propongo te situará en una playa. Parece


ser que relajarse en la playa es una experiencia universal, que casi todo el
mundo ha disfrutado. La escena es enormemente placentera y positiva, pero
su propósito va más allá de relajarte y hacerte sentir a gusto: esta primera
imagen es una herramienta que te llevará a aprender a crear nuevas y
poderosas imágenes, tan vívidas, que producirán resultados comprobables en
tu realidad.

Crear la imagen te llevará entre cinco y diez minutos, y lo ideal es que la


practiques durante una semana, tres veces al día. Utiliza siempre la técnica de
autohipnosis antes de evocarla a fin de limpiar bien tu mente, ya que el estado
hipnótico potencia de forma extraordinaria el poder de las imágenes. Haz que
tu imagen sea lo más realista posible, y trabaja para recordar las sensaciones
y cómo las percibes de la forma más exacta que puedas.

Piensa que todas y cada una de las percepciones que has experimentado ha
quedado grabada para siempre, y que tienes la capacidad de revivirlas con
tanta viveza como la primera vez. Ahora vas a hacer un viaje sensorial; vas a
construir una escena tan clara y expresiva a los ojos de tu mente, que será
como si te encontraras allí en realidad.

ØVas paseando por la playa. Estás a mediados de julio. Hace mucho,


mucho calor.

ØSon las cinco de la tarde. El sol ha empezado ya a descender hacia el


horizonte, pero aún falta mucho para que se ponga.

ØEl cielo es de un azul brillante, el sol de un amarillo resplandeciente.

ØSiente el calor del sol sobre tu cara. Siente el calor que te ofrecen sus
rayos a través de la piel.

ØEstás descalza, estás descalzo. Siente la arena caliente y seca


conforme caminas.

ØPonte más cerca del agua y percibe la arena firmemente prensada,


húmeda y fría bajo tus pies.

ØEscucha el batir de las olas en la orilla, el choque rítmico, adelante y


atrás, fuera y dentro, del agua contra la arena.
ØEscucha los gritos agudos e intensos de las gaviotas que vuelan en
círculos sobre tu cabeza. Continúas caminando.

ØAhora llegas a una duna, un montículo de arena blanca cubierta de


rosas de musgo de un rosa intenso y de botones de oro.

ØTe sientas sobre ese montículo. Miras hacia el mar.

ØEstá como un espejo en que los rayos de sol se reflejan, dorados y


plateados. Todo es una masa de luz blanca y pura.

ØMiras fijamente esa luz. Mientras continúas observando el reflejo del


sol sobre el agua comienzas a ver puntos púrpura, partículas de color
violeta.

Hay una línea violeta a lo largo del horizonte, un halo púrpura sobre
las flores; todo es púrpura y plateado.

ØAhora empieza a ponerse el sol. Con cada movimiento, con cada


movimiento del sol hacia el mar, te relajas más y más intensamente…,

Ø...y cuando el sol se haya hundido en el mar, estarás en un profundo


estado de relajación.

ØEl cielo se vuelve rojo, carmesí, escarlata, dorado, ámbar, a medida


que se pone el sol.

ØEstás envuelto en una luz de puesta de sol de un púrpura profundo,


una neblina azul aterciopelada.

ØMiras el cielo nocturno. Está despejado, lleno de estrellas…, una


noche estrellada magnífica….

ØEl suave y profundo bramar de las olas, el sabor y el olor de la sal, el


mar, el cielo y tú…
Ø...te sientes transportada, transportado, hacia arriba, y fuera del
espacio, formando una unidad con el universo.

Cuando hayas terminado, saldrás de tu estado de imaginación de la misma


manera en que terminas tu estado hipnótico, diciendo:

ØAhora, para salir de este estado de autohipnosis, contaré del UNO al


CINCO

Øy a la cuenta de CINCO estaré completamente despierta,


completamente despierto, y me sentiré muy bien

ØUNO, estoy más despierta, más despierto.

ØDOS, más despierta, más despierto, puedo mover mis manos.

ØTRES, más despierta, más despierto, puedo mover mis piernas.

ØCUATRO, completamente despierta, completamente despierto.

ØCINCO, abro mis ojos y estoy completamente despierta,


completamente despierto, y me encuentro muy bien, física y
mentalmente.

Componentes de la escena de la playa

La escena de la playa está diseñada especialmente para proporcionarte


práctica en recordar una amplia gama de componentes sensoriales. En cuanto
al visual, además de los tres colores primarios (rojo, amarillo y azul), se
añaden también los secundarios (blanco, rosa, plateado, púrpura, dorado,
carmesí y escarlata). La saturación del cielo varía del azul brillante al púrpura
intenso. La saturación de la puesta de sol también varía, yendo desde el
dorado resplandeciente al ámbar, rojo, escarlata y carmesí, para pasar a
intensidades más oscuras, y finalmente al púrpura. La saturación del paisaje
completo también cambia, del brillo de la luz del sol al de las estrellas.
Todos los componentes auditivos están también presentes. Las olas son
potentes en algunos momentos y también sosegadas, volviéndose más y más
suaves a medida que te alejas de la orilla y subes a la duna. El grito de las
gaviotas es fuerte y agudo, variando en volumen a medida que se alejan o se
acercan al volar en círculos.

También se encuentran presentes dos componentes táctiles: temperatura y


consistencia. La arena está seca y caliente, volviéndose fría y húmeda a
medida que te aproximas a la orilla del mar. El sol calienta, y a la puesta del
sol refresca. La playa está seca; en cambio el agua moja.

Asimismo, está incluido uno de los cuatro componentes del olfato y el gusto:
el aire huele y sabe salado, y esta sal también se deposita en los labios.

Es así como se crea una imagen: recordando individualmente componentes


sensoriales aislados y juntándolos para formar una totalidad.

3.5.7.2 La escena del refugio

Después de haber practicado durante una semana la escena de la playa,


puedes continuar con la siguiente imagen. Se construye sobre las habilidades
de imaginación que has desarrollado en la construcción de la primera. Igual
que con la anterior trata de ejercitarla tres veces al día durante una semana.

ØEstás en un refugio en la montaña. Es medianoche, muere el invierno.

ØEscucha el murmullo suave y agudo del viento en el exterior.

ØEstás sentada, estás sentado, frente al fuego, mirando fijamente las


llamas.

ØSiente el calor que despiden las llamas, la calidez del fuego.

ØTienes un cosquilleo, casi una sensación de picazón en los muslos, el


calor en la zona de tu cuerpo expuesta al fuego es intenso.
ØHuele el humo dulce que despiden las ramas de pino al quemarse.

ØEscucha el crujido fuerte y agudo de los leños a medida que la resina


arde en la fogata. Mira las sombras temblorosas de la pared.

ØLa única fuente de luz es la del fuego anaranjado. El resto del refugio
está en una oscuridad púrpura.

ØAhora levántate. Camina hacia la ventana.

ØLos cristales están cubiertos por una fina capa de hielo en forma de
encaje.

ØPon las yemas de los dedos calientes sobre el cristal duro y frío de la
ventana. Siente como su calidez derrite el hielo.

ØMira al exterior: la noche es clara, el cielo está lleno de estrellas.

ØHay abetos altos, siempre verdes, ahora oscuros, que proyectan


sombras de un púrpura intenso sobre la blancura de la nieve.

ØTodo tiene un tono azulado. Incluso la nieve parece azul.

ØTe dispones a abrir la ventana. Siente como cede ante la presión de tu


mano. Se abre.

ØAspira una buena bocanada de aire fresco, limpio, puro y saludable


de la montaña.

ØTu caja torácica completa se colapsa en total relajación. ¡Es tan


agradable respirar!

ØHuele el perfume amargo de los pinos. Alarga el brazo y alcanza una


de sus agujas. Mastícala. Tu boca se resiente ante el sabor acre y
amargo que tiene.
ØVuelve junto al fuego. Túmbate sobre una alfombra de piel de oso.

ØEl dulce olor del humo, el fuerte y agudo crujir de los leños, el suave y
agudo aullido del viento, el color naranja tembloroso de la hoguera.

ØTodos esos sonidos, olores y visiones se van quedando muy lejos a


medida que te dejas llevar, flotas y sueñas en ese refugio en una noche
clara de invierno.

Componentes de la escena del refugio de montaña

En esta imagen hay dos colores que no se habían utilizado en la escena de la


playa: el naranja y el verde. Sirven para incrementar la escala de tonalidades
que eres capaz de recuperar; con cada imagen irás añadiendo nuevas
habilidades para hacer más vívido tu acto de imaginar.

Se introducen también nuevos sonidos con los mismos componentes


auditivos incluidos en la escena de la playa. El del viento, alto y agudo, y el
de los leños al arder, también en tono alto.

Siempre ayuda que des importancia a los detalles cuando utilizas imágenes.
La capa de hielo del cristal de la ventana como un bordado es un buen
ejemplo de un elemento incluido en tu imagen para fortalecer la habilidad
para crear detalles. Busca el contraste, la claridad, y las partes detalladas y
visuales de tus imágenes serán soberbias.

Tu sensación táctil de la temperatura se incrementa al situarla en las


extremidades. Del cálido sol y el agua fría de la escena de playa avanzas
hacia el calor ardiente y cosquilleante del fuego y el frío helado del hielo en
el refugio de montaña. La presión, uno de los tres componentes del tacto, se
introduce por primera vez cuando imaginas que presionas con la mano contra
la ventana para abrirla.

La escena del refugio de la montaña también te introduce dos nuevas


sensaciones gustativas y olfativas: el amargo como se experimenta con el
gusto y el olfato —el sabor y olor acre de las agujas de pino—, y el dulce,
que es como sientes el olor del humo.

3.5.7.3 La escena del jardín

El olfato y el gusto son a menudo las sensaciones más débiles en el ejercicio


de la imaginación, mientras que generalmente la vista es la más fácil de
recuperar. Probablemente se deba a nuestra preocupación visual por la
lectura, la televisión y el cine. El oído le sigue en un segundo término muy
cercano; de nuevo debemos agradecérselo a al cine, la televisión y las
audiciones de discos.

La escena del jardín está diseñada para ayudarte a recuperar el gusto y el


olfato de una manera más vívida. Lo que imaginas deberías experimentarlo
por igual con los cincos sentidos. Esta escena te ayudará a reconstruir los
sentidos que te son más difíciles de recuperar para que puedas formar una
imagen totalmente potente.

ØEstás de pie, mirando con atención cómo un sol de color rojo brillante
está suspendido cerca del horizonte. Ahora cierras los ojos.

ØEmpiezas a ver hojas de un verde brillante resplandecer a la luz de la


luna.

ØDe pronto te encuentras en medio de un vasto jardín, un jardín que se


extiende hasta donde la vista alcanza. Es una medianoche de verano.

ØLa luna está llena y plateada; el cielo despejado y lleno de estrellas.

ØEl aire es cálido y balsámico. Escucha el susurro de la brisa suave y


en tono bajo contra las hojas.

ØCaminas por un sendero a cuyos lados hay naranjos altos cargados de


naranjas.

ØBrillan fosforescentes a la luz de la luna, una naranja brillante junto


al verde intenso del follaje.

ØLas naranjas están maduras. Cuelgan pesadamente de las ramas.

ØHay naranjas por el suelo. El dulce perfume de las naranjas impregna


el aire.

ØEstírate, toma una naranja, siente la superficie rugosa de su piel.

ØMuérdela; el zumo dulce penetra en tu boca.

ØContinúas caminando. De repente has llegado a una intersección


donde se cruzan dos caminos.

ØGiras a la derecha yendo hacia un sendero a cuyos lados se extienden


limoneros.

ØToma un limón. Pélalo. Huele la ácida fragancia de la cáscara.

ØMuerde el limón. El zumo ácido se extiende por tu boca, se te arrugan


las mejillas, tragas saliva a medida que chupas el ácido limón.

Componentes de la escena del jardín

Aunque en esta imagen no tienes colores nuevos, aprendes a intensificar los


naranjas, amarillos, verdes, blancos y rojos que se presentan imaginándolos
fosforecer a la luz de la luna. Los colores resplandecen y brillan, casi como si
estuvieran bajo luz negra.

La saturación de los colores varía dentro de la escala limitada de la luz lunar.


Esto te ayuda a formar discriminaciones más precisas, haciéndote más
consciente de las sutilezas de la luz y la oscuridad.

También juegas con el sentido del gusto y el olfato, distinguiendo entre la


sensación «dulce» y la «ácida», que son muy contrastadas.
3.6 Técnicas auditivas
Las técnicas auditivas comprenden las sugestiones verbales y las que se
apoyan en sonoridades diversas distintas de la voz humana. Ahora bien, se
consideran inducciones específicas para el canal auditivo las que están
producidas por diferentes tipos de sonidos: pueden ser suaves y repetitivos
como el tic-tac de un reloj o requerir de la intervención directa del hipnólogo,
que es quien regula su intensidad y ritmo; estas últimas son las inducciones
que emplean cuencos, campanitas, percusión o palmadas.

3.6.1 Sugestiones verbales


En la mayoría de sistemas para inducir la hipnosis se utilizan las sugestiones
verbales. Durante una sugestión verbal lo más esencial es visualizar cómo el
paciente cae en estado hipnótico mientras se le dirigen frases que traen a su
imaginación la imagen del sueño, del cansancio y de la relajación.

En casi todos los ejemplos de inducciones hipnóticas que he registrado en


este libro las sugestiones verbales tienen un papel determinante; como ya
advertí en el capítulo 2, es esencial que las palabras sean pronunciadas con
deliberación, bien articuladas, con voz en tono Alfa, y poniendo en ellas toda
la intención de dormir al sujeto. Algunas de las frases más utilizadas por los
profesionales son semejantes a éstas:

ØCierra los ojos, tus párpados pesan.

ØTus brazos y tus piernas pesan, están torpes. Se relajan.

ØLos sonidos se desvanecen, tu entorno se desvanece.

ØTus pensamientos se detienen, tu cabeza pesa.

ØRelájate, siente cómo te relajas.


ØTienes sueño, sueño. Duerme. Duerme profundamente.

Un sistema que siempre ha dado buenos resultados consiste en contar en voz


alta del uno al veinte, o del veinte al uno. Yo prefiero la cuenta descendente
para entrar en hipnosis y reservar la cuenta ascendente para hacer salir al
sujeto del trance. El paciente se sienta en una silla cómoda y se le indica que
se concentre en la idea del sueño, y que cada vez que oiga pronunciar un
número, cierre los párpados y después los vuelva a abrir.

Se debe contar lentamente, con voz baja y monótona. En un momento dado,


los párpados se mueven pero el paciente ya no es capaz de abrir los ojos; se
sigue contando un poco más y a continuación ya se pueden efectuar los pases
o las sugestiones que se deseen.

3.6.2 Inducción por sonidos


3.6.2.1 El reloj

En esta inducción se utiliza un reloj con un fuerte tic-tac. Se le pide al sujeto


que cierre los ojos, el reloj se coloca cerca de él, y se le indica que lo escuche
atentamente mientras se concentra en relajarse. El resultado es más rápido si
se utilizan simultáneamente sugestiones verbales:

ØSolo oyes el tic-tac del reloj.

ØTienes sueño.

ØTus párpados pesan como el plomo, tus ojos están cansados.

ØEscucha el reloj. Dentro de un instante dormirás profundamente.

ØDuerme profundamente. Escuchas el reloj y caes, caes.

ØCaes en un estado hipnótico profundo. Más relajado, más profundo.


3.6.2.2 Los cuencos tibetanos

Un cuenco tibetano es un recipiente de metal realizado con una determinada


aleación; en su versión original contienen siete metales y si se frota el borde
con ayuda de una baqueta de madera producen una gama de sonidos
armónicos; poseen una sonoridad agradable y duradera cuyas vibraciones se
expanden y se apagan lentamente. Utilizarlos como instrumentos musicales
requiere habilidad y un largo aprendizaje, pero para la inducción hipnótica
basta con un poco de práctica.

En cuanto al tipo de cuenco más apropiado, es suficiente con un modelo


sencillo que dé una nota que nos guste. Lo que sí recomiendo es que, a ser
posible, consigamos un cuenco forjado de forma artesanal; aunque su forma
quizá no sea tan bella ni regular como las de los cuencos trabajados en serie y
con bonitos motivos, su aleación seguramente será la correcta y su frecuencia
más pura y brillante.

Los cuencos hechos en serie suelen ser objetos perfectos, aptos como
elementos de adorno, mientras que muchos de los artesanales que no sean
demasiado caros apenas parecen platos para comer sopa, pero repito que de lo
que se trata es de disponer de una buena vibración. Si no encontramos
ninguno que se ajuste a nuestros requerimientos, podemos empezar por uno
industrial y ya llegará la oportunidad de disponer de un buen cuenco.

También debo hacer notar que no voy a dar pautas para hacer un tratamiento
sobre los chakras, cosa que dejo a los especialistas. Únicamente se trata de
disponer de un sonido a la vez potente y agradable, provisto de una vibración
intensa y penetrante.

La utilización del cuenco permite reforzar extraordinariamente la sugestión;


la combinación entre la inducción verbal y la vibración intensifica la
profundidad hipnótica e incluso puede inducir un buen grado de anestesia. Y
a su vez, el estado hipnótico favorece el efecto saludable de las vibraciones,
que pueden enfocarse hacia puntos específicos de dolor o tensión, ya que una
persona hipnotizada es mucho más sugestionable, y por tanto más receptiva a
un tratamiento que otra en estado consciente.
También es posible trabajar las vibraciones en puntos y meridianos de
acupuntura como los que cito en el apartado 11.8, Laserterapia hipnótica, por
el sencillo procedimiento de indicar al sujeto dónde vas a trabajar
presionando ligeramente con el dedo y a continuación dirigir
intencionadamente el sonido hacia estas zonas. La vibración, lógicamente, se
va a expandir, pero el cerebro del paciente la registrará con mucha más
intensidad y sensibilidad en el lugar que hayas señalado. En esta técnica te
puede ayudar algún colaborador que mantenga marcada el área mientras tú
trabajas con el cuenco.

Ahora bien, ten en cuenta que el tratamiento precisa, sobre todo, de que seas
tú quien tengas clara tu intención. El sonido por sí solo no va a realizar el
trabajo: recuerda que la naturaleza del estado hipnótico es tal que cualquier
técnica, herramienta o elemento que utilices en una terapia va a estar siempre
teñida de un color muy determinado: el del contenido de tu mente.

El procedimiento para trabajar con un cuenco tibetano es el siguiente:

Operan: Josep (hipnólogo); Sofía (sujeto)

1
INDUCCIÓN HIPNÓTICA
Se puede utilizar una inducción hipnótica cualquiera y reforzarla con el
cuenco, o empezar directamente con su sonido.

2
SUGESTIÓN VERBAL
Josep toma el cuenco y la baqueta y se dispone a hacerlo sonar.

ØAhora, cierra los ojos (si los tuviera aún abiertos). yo voy a hacer
sonar este cuenco.

ØCuando oigas el sonido notarás una sensación intensa, agradable.

ØEs una vibración, y vas a percibir de forma muy clara…


Ø… que cuando la oigas caerás en un estado hipnótico mucho más
profundo.

ØCuando la oigas tendrás una sensación de caída, una caída muy


intensa en estado hipnótico.

3
PERCUSIÓN DEL CUENCO
Josep hace sonar el cuenco.

Para que Sofía alcance más profundidad hipnótica Josep mueve el cuenco
mientras suena, acercándolo sucesivamente a su cabeza, brazos, tronco y
piernas para que la sensación sea más intensa.

ØAhora siente esta frecuencia, siéntela.

ØSiente cómo traspasa todas las células y te provoca una relajación, un


sueño hipnótico profundo.

ØCaes, caes.

Si es un tratamiento orgánico Josep acercará el cuenco a la zona o zonas que


va a tratar.

Si desea calmar la mente de Sofía para detener sus pensamientos, y generar


concentración y un estado de calma, colocará el cuenco a una cierta distancia
sobre la parte alta de su cabeza, en la vertical de la fontanela.

Si quiere producir anestesia o intensificarla, también lo situará en el punto


que va a trabajar.

3.6.2.3 La campanilla

Para esta inducción se utiliza una campanilla pequeña, de sonido agradable.


A diferencia del cuenco, no es el tipo de vibración lo que importa sino
sencillamente la impresión que produce en el cerebro la concordancia de una
sugestión concreta con un ruido definido, en este caso un pequeño tañido o
tintineo. Para que la técnica sea más efectiva, lo ideal es asociar la campanita
siempre con la misma palabra, como «Duerme» o «Relájate».

1
INDUCCIÓN HIPNÓTICA
Se puede utilizar una inducción hipnótica cualquiera y reforzarla con la
campanilla, o empezar directamente con ella.

2
SINCRONÍA DE SUGESTIÓN VERBAL Y SONIDO
Toma la campanilla, la harás sonar al mismo tiempo que pronuncias
«RELÁJATE»; la campanilla y la palabra han de ser lo más simultáneos
posible.

ØCada vez que oigas la palabra RELÁJATE, caerás en un estado más


profundo.

Ø(PLINC) RELÁJATE.

ØMás profundo, más tranquilo. Caes.

Ø(PLINC) RELÁJATE.

ØCaes en un sueño hipnótico profundo, estás cada vez más relajado.

Ø(PLINC) RELÁJATE.

ØMás profundo.

Ø(PLINC) RELÁJATE.

ØMás profundo.
3
SINCRONÍA DE SILABEO Y SONIDO
Otra opción es separar marcadamente las sílabas de una frase y acompañar
cada una de ellas con un tintineo.

ØCA(PLINC) – DA(PLINC) - VEZ(PLINC) - QUE(PLINC) -TÚ(PLINC)


-RES(PLINC) - PI(PLINC) - RAS(PLINC) …

Ø…CON(PLINC) - CA(PLINC) -DA(PLINC) -RES(PLINC) -PI(PLINC)


-RA(PLINC) - CIÓN(PLINC)…

Ø…TE(PLINC) - RE(PLINC) - LA(PLINC) - JAS(PLINC) -


MÁS(PLINC) - Y(PLINC) - MÁS(PLINC) - PRO(PLINC) -FUN(PLINC)
- DA(PLINC) - MEN(PLINC) - TE(PLINC).

3.6.2.4 Los ritmos y la percusión

El sentido del ritmo es una de las capacidades más primitivas del ser humano,
y en general, si hacemos escuchar al sujeto un golpeteo regular,
agradablemente variado (siempre y cuando no sea estridente) podemos
relajarlo, estimularlo y mejorar notablemente su estado anímico. Ahora bien,
se trata de una herramienta apropiada solo para terapeutas con una mínima
sensibilidad hacia las combinaciones rítmicas y con algo de soltura al golpear
una caja de madera especial para percusión, un pequeño timbal u otro objeto
parecido. También hay que saber estar atento a las reacciones del paciente
para no abrumarle con un ruido excesivo o con una sucesión de golpes
demasiado rápida: el rapport es esencial.

Según las necesidades del paciente podemos trabajar con ritmos ascendentes
o descendentes, alternando golpeteos suaves con otros más intensos, o utilizar
sucesivamente secuencias rápidas y lentas. Es una terapia especialmente
recomendable para personas tristes, bajas de energía o melancólicas. También
lo he utilizado con pacientes que están siguiendo un duro tratamiento de
quimioterapia: para ello se le dan sugestiones de cargar de energía sus células
sanas y a continuación se empieza con un ritmo muy simple, que poco a poco
se irá haciendo más rápido y complejo. Escuchar un buen trabajo de
percusión en estado hipnótico tiene unos efectos extraordinariamente
beneficiosos.

También es una técnica muy apropiada cuando queramos trabajar con un


grupo, ya que es sencilla y a la vez divertida, y, si damos las sugestiones
apropiadas, puede ayudar a romper muchas inhibiciones de movimiento en
personas con dificultades de expresión corporal.

Procedimiento con caja de percusión para elevar los niveles de energía:

1
INDUCCIÓN HIPNÓTICA
Se empieza por una relajación profunda.

2
SUGESTIONES VERBALES

ØAhora vas a escuchar un ritmo.

ØAl primer golpe, cuando yo empiece a tocar, tu cerebro, tu mente, va a


conectar con estos sonidos…

Ø… se va a fundir con ellos, en una conexión total.

ØA medida que vaya aumentando la cadencia, la frecuencia, la


potencia, la rapidez de este ritmo…

Ø…todo tu sistema inmunológico, todas tus células, tus mitocondrias…

Ø…van a activarse más y más, para generar más energía.

ØEl sonido te traerá una agradable y potente estimulación energética.

3
RITMO
Una vez has dado la información, empieza con un ritmo suave, lento: TAC,
TAC, TAC…

Poco a poco ve aumentando la rapidez, y añade alguna combinación: TAC,


TIC-TIC, TAC, TIC-TIC, TAC… Aunque ya no digas nada más, como ya
has dado previamente la sugestión, la energía va aumentando de forma real.

4
SUGESTIÓN FINAL

ØTodas tus células sanas están ahora trabajando a buen ritmo.

ØTienes más energía, te sientes fuerte.

ØHaz una inspiración profunda, y suelta el aire.

ØSientes la fuerza y la energía en todo tu cuerpo.

El ritmo sostenido y después creciente es apreciado por todas las células y los
mecanismos internos del paciente empiezan a ponerse en marcha. Lo he
comprobado muchas veces después de una de estas sesiones: la mirada del
paciente es mucho más alegre y optimista.

ATENCIÓN

Recuerda que solo debes utilizar la técnica de la percusión si realmente


tienes un buen sentido del ritmo y habilidad con alguno de estos
instrumentos.

Un ritmo mal llevado, incoherente, puede perjudicar a tu paciente o al


menos no tener ningún efecto positivo. Y el exceso de ruido puede
abrumarle.

Ante todo, ten presente el rapport.


3.6.2.5 Palmadas

Las palmadas pueden emplearse como una alternativa a los instrumentos de


percusión, y con las mismas salvedades (sensibilidad y una cierta gracia por
parte del terapeuta), pero también como un tratamiento de apoyo para algunos
trastornos específicos del hemisferio derecho —que afectan a algunas
capacidades de lenguaje—, para retrasos de aprendizaje, dislexia, falta de
coordinación entre hemisferios, dificultades del habla…

Esta técnica es especialmente beneficiosa para las personas tartamudas. Es un


proceso complementario a la terapia por logopedia, y requiere cierto tiempo,
pero es muy efectivo, y el protocolo puede adaptarse para otras patologías
parecidas.

Procedimiento con palmadas para tratamiento de tartamudez:

1
INDUCCIÓN HIPNÓTICA
Se empieza por inducir un estado hipnótico a un nivel no demasiado
profundo. Es preferible que el paciente esté sentado y pueda mover bien las
manos.

ØCierra los ojos, tus párpados pesan.

ØTus brazos y tus piernas pesan, están torpes. Se relajan.

ØLos sonidos se desvanecen, tu entorno se desvanece.

ØTus pensamientos se detienen, tu cabeza pesa.

ØRelájate, siente cómo te relajas.

ØTienes sueño, sueño. Duerme. Duerme profundamente.


2
INDICACIÓN DE UN RITMO

ØAhora vas a escuchar un ritmo marcado por palmadas.

ØLo escuchas atentamente, y luego lo copias.

ØAsí, PAM… PAM… PAM…

Se marca el ritmo y se espera a que lo reproduzca, que esté bien integrado.

3
DECLAMACIÓN
Ahora el sujeto deberá repetir una serie de frases marcando cada sílaba con la
palmada. Se empieza con una frase sencilla y según va progresando, se
añaden más.

4
FIJACIÓN
Al final de cada sesión hay que fijar las nuevas habilidades con ayuda de un
ancla: una inspiración profunda, un gesto de los dedos, cerrar el puño… o la
que creamos más conveniente.

5
POST SUGESTIÓN

ØA partir de ahora, vas a mantener esta capacidad de hablar


correctamente…

Ø…SIN NECESIDAD DE RECURRIR A LAS PALMADAS.

ØAunque no haya palmadas, tú hablarás con buen ritmo, de forma


fluida.
ØHablarás bien y sin esfuerzo.

3.6.2.6 El combinado auditivo-cinestésico

Ésta es una técnica que conjuga el sonido (canal auditivo) con la sensación de
presión (canal cinestésico) y es muy fácil de utilizar y de entender por parte
del sujeto. Se utiliza un esfigmomanómetro (aparato de medir la tensión
arterial): únicamente hace falta el manguito y la pera del manómetro.

1
PREPARACIÓN
Se coloca el manguito alrededor del brazo del sujeto y se acciona la pera
hasta que esté bastante apretado.

2
SUGESTIÓN

ØCuando escuches el sonido de que se escapa el aire…

Ø…Y notes que la presión disminuye…

Ø…vas a entrar en un estado hipnótico muy profundo.

Ahora se vacía el manguito poco a poco para que la presión baje lentamente.
Podemos ayudar emitiendo un suave sonido de /SHHHHH/.
3.7 Técnicas visuales
En las técnicas visuales se trabaja principalmente con ayuda de las
impresiones que tienen lugar en la retina, a través del sentido de la vista.

Cuando un sujeto está en estado hipnótico, cualquier movimiento que realice


el operador, si va acompañado de una sugestión, estimula en el inconsciente
la impresión de imagen junto con la sugestión que le corresponde. Pero
incluso sin sugestiones verbales, el movimiento, especialmente si es circular,
es capaz de generar un estado hipnótico; la abundancia de imágenes, o el
hecho de que adquieran un aspecto semejante al de un torbellino, pueden
hacer caer con facilidad a un sujeto en un estado hipnótico profundo.

Los métodos visuales suelen ser muy potentes porque todo aquello que
vemos moverse hacia nuestros ojos causa un gran impacto emocional. Incluso
la luz que procede de focos fuertes y que aparecen de forma repentina —
aunque permanezcan inmóviles—, nos pueden dejar paralizados como a los
conejos que quedan catatónicos bajo las luces largas de un vehículo.

Las inducciones hipnóticas a través del canal visual provocan fácilmente


estados alterados de conciencia; si además se apoyan en una sugestión verbal
(accionando de esta forma dos vías al mismo tiempo) la caída es inmediata. A
continuación encontrarás varios ejemplos.

3.7.1 Con masaje en la frente


Operan: Josep (hipnólogo); Sofía (sujeto)

1
Sofía permanece sentada. Josep se coloca en su lado derecho y le indica que
mire hacia arriba en ángulo de unos 45º (foto 3.7_1)

(NOTA: Josep se coloca a la derecha de Sofía si es diestro, ya que utilizará


los tres dedos de la mano derecha. En el caso de que sea zurdo, o prefiera
usar la mano izquierda, deberá colocarse a la izquierda de Sofía).

En las fotografías al final del capítulo verás cómo se realizan estas


posiciones.

2
Josep baja su voz hasta el tono alfa y le dice:

ØAhora vas a relajarte.

ØVas a entrar en un estado de relajación más profundo y más


saludable.

3
Josep junta tres dedos de su mano derecha a poca distancia de la cabeza de
Sofía y en el mismo ángulo y le dice (foto 3.7_2):

ØMira la punta de mis dedos…

ØTus párpados PE-san, PE-san, PE-san...

La sílaba PE ha de ser como una explosión. Los tres dedos se van acercando
hasta un punto del centro de la frente, algo más arriba del entrecejo.

4
A continuación Josep efectúa un masaje con los tres dedos juntos en rotación
en el sentido de las agujas del reloj; los dedos se van abriendo hacia los
laterales de la frente y después se repite la rotación (foto 3.7_3, 3.7_4, 3-
7_5 y 3.7_6). Mientras tanto Josep SUJETA SU CABEZA SIN DEJARLA
UN MOMENTO. El movimiento de los dedos es lento y se mantiene una
presión suave pero firme y constante.

ØAhora voy a contar del DIEZ al UNO.


ØConforme vaya descendiendo la cuenta...

...te sentirás entrar y entrarás en un nivel mental más profundo y más


saludable.

5
Josep continúa rozando la frente de Sofía con los dedos y le da un suave
masaje.

ØDIEEEEZ,... NUEVEEEE,…

La voz de Josep es cada vez más profunda y va alargando las palabras.

ØOCHOOO,... SIETEEE,

ØMás profundamente,

ØSEISSS, CINCOOOO, CUATROOO,

ØCada vez más profundo.

ØTRESSS, DOSSS, UNOOOOO.

Ø¡RELÁJATE!

6
Josep interrumpe el masaje.

ØYa estás en un nivel mental más profundo y más saludable.

7
Ahora, con la mano o con un dedo, y con un ritmo constante, ejecuta un
movimiento de arriba abajo que el inconsciente de Sofía captará aunque tenga
los ojos cerrados (foto 3.7_7). Josep se dirige siempre hacia el centro de la
frente. Si Sofía tuviera la cabeza baja, Josep dirigirá el movimiento hacia la
fontanela (foto 3.7_8). Entre cada palabra intercala una pausa, que va
acompasada con el movimiento de la mano (foto 3.7_9).

ØCada—vez—que—tú—respiras,

Ø—con—cada—respiración,

—Te—relajas— más—y—más —profunda—mente

Ésta es la frase fundamental: se trata del reflejo condicionado


desencadenante.

Cuando llegamos a este punto, Sofía está ya en estado de trance y Josep


podrá empezar a utilizar la técnica que haya previsto con anterioridad.

3.7.2 Con catalepsia de brazo. Inducción sobre dos


sujetos de forma simultánea
Operan: Josep (hipnólogo); Sofía y Helena (sujetos)

1
Sofía y Helena permanecen sentadas. Josep se coloca en su lado derecho,
cada vez junto a una de ellas. Une la punta de los dedos de la mano derecha
en forma de piña y los sitúa en un ángulo de 30º a 45º por encima de su línea
visual (foto 3.7_10).

Recordad que si Josep es zurdo, para utilizar la mano izquierda debe ponerse
en el lado izquierdo de los sujetos.

Para la inducción de Sofía, Josep baja su voz al tono alfa y da la siguiente


sugestión.

ØMira la punta de mis dedos.


Va acercando lentamente los dedos al entrecejo de Sofía.

ØTus párpados pesan, pesan, pesan, pesan, pesan, pesan…

ØCierra los ojos y relájate.

Ahora continúa con Helena, efectuando la misma maniobra mientras Sofía ya


está en estado hipnótico.

2
Josep toma el brazo derecho de Helena (o el izquierdo si está situado a la
izquierda) y lo levanta con suavidad. Cuando esté arriba, lo suelta de forma
que se mantenga elevado por sí mismo (fotos 3.7_11 y 3.7_12).

ØAhora, imagina, visualiza tu brazo derecho que se pone rígido.

ØRígido, más rígido, como una barra de hierro.

ØSiéntelo que sube y sube, que no pesa nada.

ØEs como una pluma, arriba, arriba.

ØTu brazo no pesa y está rígido como una barra de hierro(foto 3.7_13)

Ahora efectúa la misma maniobra con Sofía.

3
A partir de este punto, Josep se dirige simultáneamente a los dos sujetos,
Helena y Sofía. Recuerda que aunque estés induciendo un trance múltiple
debes hablar como si te dirigieras a una sola persona. Cada uno de ellos
interpretará las sugestiones como dirigidas a él o a ella misma (foto 3.7_14).

ØAhora, a la cuenta del TRES al UNO...

...tu brazo derecho caerá desplomado y entrarás en un estado hipnótico


profundo.

ØTRES, DOS, UNO, caes.

(fotos 3.7_15, 3.7_16 y 3.7_17)

ØAhora voy a contar del DIEZ al UNO.

ØY a la cuenta del UNO caerás en un estado más profundo...

...y tu mente, tu inconsciente, estará totalmente abierto, receptivo, para


recibir todos estos regalos, todas estas sugestiones para tu propio
beneficio.

ØDIEZ, NUEVE, OCHO,…

ØSIETE, SEIS, CINCO,…

ØCUATRO, TRES, DOS, ¡UNO!

ØMás profundo, relájate bien.

ØEstás muy relajada y tu mente, tu inconsciente, está totalmente


abierto, receptivo...

...para recibir todos estos regalos, todas estas sugestiones, para tu


propio beneficio. 

3.7.3 La silla que desciende


Operan: Josep (hipnólogo); Helena (sujeto)

1
Helena está sentada en una silla. Josep sitúa los tres dedos unidos de una de
sus manos por encima de su línea visual en un ángulo de unos 30º, de forma
que Helena deba levantar la mirada para verlos.

ØMira fijamente la punta de mis dedos.

ØTus párpados pesan, pesan, pesan, pesan…

ØCierra los ojos y relájate.

ØAhora voy a contar del DIEZ al UNO.

ØTú vas a visualizar que la silla en la que estás sentada, al contar del
DIEZ al UNO empieza a caer hacia abajo.

ØLa silla cae hacia abajo como un ascensor.

ØEs importante que SIENTAS, IMAGINES y VISUALICES cómo la silla


y tú bajáis en el momento en que yo empiece a contar.

ØTendrás la sensación de que caes, de que bajas.

3
Josep cuenta lentamente y de forma deliberada.

ØDIEZ, caes. NUEVE, caes. OCHO, caes.

ØSIETE, caes. SEIS, caes. CINCO, ¡más profundo! Caes.

ØCUATRO, caes. TRES, caes. DOS, ¡más profundo! Caes.

Ø¡UNO! Profundamente relajada.


4

ØAhora estás en un estado hipnótico profundo

ØDejas de visualizar, dejas de caer. Y estás muy relajada.

Ø¡Más profundo! Caes. ¡Más profundo! Caes.

ØAhora vuelvo a contar del TRES al UNO.

ØY sentirás como caes en un estado hipnótico más profundo.

Vuelve a VISUALIZAR, IMAGINAR y SENTIR que caes con más rapidez


con la silla, hacia abajo.

¡TRES, DOS, UNO! ¡CAAAAEEEESSSSS!

ØAhora estás en un estado hipnótico profundo.

3.7.4 La silla que desciende II – ampliado para personas


con dificultades de visualización
Operan: Josep (hipnólogo); Helena (sujeto)
1
Helena está sentada en una silla. Josep sitúa los tres dedos unidos de una de
sus manos por encima de su línea visual, en un ángulo de unos 30º, de forma
que Helena deba levantar la mirada para verlos.

ØMira fijamente la punta de mis dedos.

ØTus párpados pesan, pesan, pesan, pesan…

ØCierra los ojos y relájate. Relájate.

ØMuy relajada. Muy relajada.

ØAhora escúchame bien. Voy a contar del VEINTE al UNO.

ØTú vas a IMAGINAR, VISUALIZAR Y SENTIR que la silla es un


ascensor,

y vas a caer con una velocidad constante hacia el centro de la Tierra


mientras yo cuento del VEINTE al UNO.

ØY a la cuenta del UNO estarás en un estado hipnótico profundo.

ØVEINTE, DIECINUEVE. Caes. DIECIOCHO. Caes. Más profundo.

ØDIECISIETE. Caes. DIECISÉIS. Caes más profundo.

ØQUINCE. Caes. CATORCE. Caes. TRECE. Caes.

ØDOCE. Caes más profundo. ONCE. Caes. DIEZ. Más profundo.


ØNUEVE. Caes. OCHO. Caes. SIETE. Caes más profundo.

ØSEIS. Más profundo. CINCO. Caes. CUATRO. Caes.

ØTRES. Caes; más profundo. DOS. caes.

Ø¡UNO! Estás en un estado hipnótico profundo.

ØMás profundo. Más profundo. Caes. Más profundo.

ØNo se mueve nada. Nada.

ØAhora voy a contar del DIEZ al UNO.

ØTú vas a visualizar que la silla en la que estás sentada, al contar del
DIEZ al UNO empieza a caer hacia abajo.

ØLa silla cae hacia abajo como un ascensor.

ØEs importante que SIENTAS, IMAGINES y VISUALICES cómo la silla


y tú bajáis en el momento en que yo empiece a contar.

ØTendrás la sensación de que caes, de que bajas.

5
Josep cuenta lentamente y de forma deliberada.

ØDIEZ, caes. NUEVE, caes. OCHO, caes.

ØSIETE, caes. SEIS, caes. CINCO, ¡más profundo! Caes.

ØCUATRO, caes. TRES, caes. DOS, ¡más profundo! Caes.


Ø¡UNO! Profundamente relajada.

ØAhora estás en un estado hipnótico profundo

ØDejas de visualizar, dejas de caer. Y estás muy relajada.

Ø¡Más profundo! Caes. ¡Más profundo! Caes.

ØAhora contaré del TRES al UNO.

ØTú visualizarás que caes de una forma rápida, inmediata.

ØY estarás en un estado hipnótico profundo, en el que te será muy fácil


visualizar y recuperar la información necesaria.

ØTRES, DOS, ¡UNO!

Ø¡MÁS PROFUNDO!

ØYa estás en un estado hipnótico profundo.


3.7.5 La espiral hipnótica


Operan: Josep (hipnólogo); Helena (sujeto)

Disco hipnótico o Espiral hipnótica

1
Helena ha de estar sentada. Josep le muestra el disco hipnótico durante unos
segundos.

ØMira fijamente esta espiral.

ØEstás sentada, muy relajada. Cierra los ojos.

ØVisualiza un disco hipnótico como el que te he enseñado antes.

ØVisualízalo. Lo estás viendo claramente

Hazlo girar. Muy rápidamente.

ØMira el centro del disco mientras gira. El disco se va acercando hacia


ti mientras va girando.

ØVa girando, va girando con más rapidez. Cada vez se acerca más,
más.

Más encima, más cerca, más, más, más…

ØCada vez es más grande, más grande, más cerca, más, más…

Ahora, Josep le da a Helena una repentina palmada en la frente. Con cuidado,


ha de ser intensa y sonora, pero no ha de hacerle daño.

ØMás profundo.

ØTendrás una gran capacidad de visualizar. Visualizarás claramente


todas las imágenes.

3.7.6 La espiral hipnótica con sugestión de giro


Operan: Josep (hipnólogo); Helena (sujeto)

Disco hipnótico o Espiral hipnótica


1
Para este ejercicio Helena ha de estar sentada. Josep le enseña el disco
hipnótico.

ØMira este disco fijamente. Fijamente.

ØAhora cierra los ojos.

ØImagina, visualiza que estás girando sobre ti misma.

ØVas a SENTIR que estás girando sobre ti misma.

ØComo si fueras un disco de vinilo, giras. Tienes claramente esta


sensación, parecida al vértigo.

ØSientes que giras, giras.


3
Josep da una palmada en la frente de Helena:

ØAhora, VISUALIZA que estás girando sobre esta silla. ¿LO VES?

ØSigues con los ojos cerrados. VISUALIZA un disco hipnótico como el


que te he enseñado antes.

ØVisualízalo.

ØHazlo girar. Muy rápidamente.

ØMira el centro del disco mientras gira. El disco se va acercando hacia


ti mientras va girando.

4
Josep da una repentina palmada en la frente de Helena. Con cuidado, ha de
ser intensa y sonora, pero no ha de hacerle daño.

ØMás profundo.

ØTendrás una gran capacidad de visualizar. Visualizarás claramente.

3.7.7 Relajación del globo ocular


Operan: Josep (hipnólogo); Helena (sujeto)

1
Helena está sentada en una silla; Josep se sitúa de pie ante ella; ha unido tres
dedos de una mano en forma de cuña.

ØMira la punta de mis dedos. Vas a seguir con los ojos muy fijos el
movimiento que voy a hacer.
ØNo moverás la cabeza, solo se moverán tus ojos.

Josep trazará en el aire el signo de infinito o lemniscata:

ØTú irás siguiendo mis dedos con tu mirada, sin mover la cabeza.
Seguirás este signo de infinito.

2
Josep sigue moviendo los dedos lentamente y forma este signo una y otra
vez.

ØConforme sigues el movimiento de mis dedos, entras en un estado


hipnótico.

ØConforme lo miras, te vas relajando,

ØY conforme te vas relajando, vas entrando en un estado hipnótico, y


las tensiones musculares del globo ocular se van relajando.

ØY conforme se van relajando, aumenta la capacidad de movimiento del


globo ocular.

ØTe sientes más relajada, más tranquila.

ØConforme vas siguiendo mi dedo en el signo del infinito, el globo


ocular se relaja.

ØMientras puedas, sigue con los ojos abiertos… todo lo que puedas.
ØSiente cómo se relajan las tensiones de la cabeza…

ØDe la vista…

ØDel contorno del tus ojos… Se están relajando, más, más,…

ØCaes en más profundidad. Sigue mis dedos.

ØMientras puedas, sigue con los ojos abiertos… todo lo que puedas.

ØTodo el contorno de tus ojos se relaja más y más.

ØSe está relajando. Tus ojos se relajan, se sueltan las tensiones.

ØCaes en un estado hipnótico profundo, más profundo…

ØMientras puedas, sigue con los ojos abiertos… todo lo que puedas.

ØMás profundo, más, sigue…

ØMientras puedas, sigue con los ojos abiertos… todo lo que puedas.

ØCuando los sientas ya muy cansados, cierra los ojos.

ØUn poco más. Ahora siente cómo los párpados se cierran, se cierran…

ØTus ojos se cierran.

Josep pone sus dedos en el centro de la frente de Helena

ØMás profundo, más profundo, más profundo.

ØEstás en un estado hipnótico profundo.



3.7.8 Estimulación específica del canal visual
Operan: Josep (hipnólogo); Helena (sujeto)

Esta técnica de hipnosis es muy adecuada para trabajar con Helena de pie.

1
Helena está de pie; Josep se coloca frente a ella y sujeta sus hombros con las
manos. La mira fijamente a los ojos, sin parpadear.

ØMírame fijamente a los ojos. Fijamente.

ØVas a mantener la verticalidad. Vas a entrar en el estado de trance


hipnótico manteniendo la verticalidad.

ØTú serás consciente de todo, escucharás mi voz. Y te mantendrás en un


estado hipnótico.

ØSigue mirándome fijamente.

2
Josep pone su mano derecha ante los ojos de Helena, a una distancia
aproximada de 50 cm., y la irá acercando lentamente mientras le da las
siguientes sugestiones (foto 3.7_18 y 3.7_19).

ØMira la palma de mi mano. Mírala. Se acerca, se acerca…

Mírala. Mantén la verticalidad.

ØCaes en un estado hipnótico profundo, caes, caes…

Le da una fuerte palmada (con cuidado) en la frente (foto 3.7_20).

ØEstás en un estado hipnótico profundo.


3

ØMantienes la verticalidad.

Ø¡UN, DOS, TRES! ¡Abre los ojos!

ØVuelve a mirar mi mano. Cada vez se acercará con más rapidez.

ØY cuando toque tu frente caerás en un estado hipnótico profundo.

Josep da UNA SEGUNDA palmada en la frente de Helena. Esta vez su mano


se ha movido con algo más de rapidez.

Ø¡Más profundo!

Ø¡UN, DOS, TRES! Abre los ojos y mira mi mano.

Josep da UNA TERCERA palmada en la frente de Helena. Esta vez su mano


se ha movido bastante deprisa.

ØMás profundo.

ØMantienes la verticalidad.

Ø¡UN, DOS, TRES! Abre los ojos y mira mi mano.

6
Josep da UNA CUARTA palmada en la frente de Helena. Esta vez su mano
se ha movido de forma muy rápida, casi sin dar tiempo a mirarla.
ØCaes profundamente en estado hipnótico.

ØTú mantienes la verticalidad.

Ø Estás en estado hipnótico profundo, y tu inconsciente está totalmente


abierto para acceder a él.

3.7.9 Los fosfenos. Método de Powers


3.7.9.1 Los fosfenos

3.7.9.1.1 Definición

Los fosfenos son un fenómeno de los llamados entópticos, es decir, son el


resultado de una estimulación visual en el interior del ojo. Consisten en unas
manchas luminosas de tamaño y forma variables que persisten un cierto
tiempo en la retina y van cambiando de color hasta desaparecer. Los fosfenos
pueden aparecer después de frotarse los ojos (estimulación mecánica) o
después de dirigir hacia ellos una luz como la de una linterna, una bombilla o
un LED durante unos segundos (estimulación por radiación
electromagnética). Son muy evidentes —y permanecen durante bastantes
minutos—, cuando se mira directamente al sol. Su nombre procede de la
combinación de los términos griegos photos (luz) y phaino (aparecer).

Su descripción como fenómeno óptico viene de principios del siglo XX,


durante la Primera Guerra Mundial, cuando dos neurocirujanos, los doctores
K. Löwenstein y M. Borchardt, estimularon eléctricamente de forma casual el
occipital del paciente durante una operación en la que le extrajeron una bala
(1918); el sujeto afirmó haber visto centelleos luminosos. Otras
investigaciones (Penfield en 1950) confirmaron la existencia de los fosfenos,
así como que la estimulación eléctrica de determinadas zonas de la corteza
cerebral provocaba en los sujetos, no solo imágenes, sino también sonidos y
sensaciones táctiles.
3.7.9.1.2 Secuencia de fosfenos

Para comprobar la presentación y desarrollo de los fosfenos se puede realizar


este sencillo experimento. Se toma una linterna no muy potente o una
lámpara de LED y se coloca como mínimo a uno o dos metros del sujeto;
después se enfoca a uno de sus ojos durante veinte o treinta segundos. Para
que los fosfenos sean más estables es mejor que los globos oculares se
mantengan inmóviles y si es posible sin parpadear. A continuación el sujeto
cerrará los ojos e incluso se le puede poner una venda tupida para favorecer la
visualización del fenómeno.

Entonces verá aparecer diversas figuras de colores que, aunque no siempre se


muestran de la misma forma, suelen ceñirse a esta secuencia, más o menos
constante: primero distinguirá una forma de color claro, amarillo o verde
brillante, que pronto quedará rodeada por una orla intensamente roja. Aquí el
fosfeno se apaga de forma intermitente o se eclipsa totalmente, y cada vez
que reaparece la zona roja aumenta de tamaño. Cuando el color rojo ocupa
toda la imagen, ésta disminuye, y después se transforma en azul a la vez que
se agranda. La gradación de azul, como la de rojo, se expande desde la
periferia hasta el centro. A continuación el círculo se vuelve negro y a su
alrededor se forma una nube pálida, grisácea, que recibe el nombre de «luz
difusa».


Primero aparece una figura de color claro, generalmente amarillo o verde. A continuación se
forma un reborde, una franja de color rojo oscuro que se amplía poco a poco y que después de
unos sesenta segundos acaba por absorber el verde.

El disco rojo así formado es normalmente de menor diámetro, pero con frecuencia aumenta otra
vez de forma progresiva hasta alcanzar el tamaño del disco inicial.

Aproximadamente treinta segundos más tarde se va diluyendo el fosfeno rojo y se convierte en


una franja azul que crece hacia el centro hasta llenarlo.

Pasados dos minutos, más o menos, el fosfeno azul se convierte en negro y a su alrededor
aparece una luz difusa, que a su vez va creciendo poco a poco hasta invadir totalmente el círculo
negro.

También este círculo se difumina poco a poco y aparece un punto negro en el centro de la
imagen para después desaparecer. El total de tiempo transcurrido, es aproximadamente de tres
minutos.

3.7.9.2 Procedimiento de inducción hipnótica (aplicación del método de


Powers)

El investigador Melvin Powers recomendó la utilización de los fosfenos para


inducir niveles profundos de hipnosis, adecuados para tratamientos orgánicos
y anestesias hipnóticas. Según Powers, durante la aparición de los fosfenos la
mente del sujeto, concentrada en sus variaciones, es mucho más
sugestionable, y las indicaciones atraviesan con más facilidad la barrera del
consciente. Sirven también para la autohipnosis, ya que, mientras miramos la
secuencia de fosfenos, todo aquello que nos decimos a nosotros mismos, lo
que sentimos o imaginamos, atraviesa la frontera del consciente y se fija a
todos los niveles.

A partir de esta afirmación he ideado este protocolo hipnótico que incluye el


uso de luz blanca, de LED, y de silabeo con luz intermitente.

Para provocar la aparición de los fosfenos puede utilizarse una pequeña


linterna o lápiz de LED, o bien una lámpara de luz blanca, fría, con bombilla
sin filamento. En el mercado se encuentran de diversos tipos.

El procedimiento es el siguiente:

Operan: Josep (hipnólogo); Helena (sujeto)

1
Se utiliza un lápiz de LED o la lámpara fosfénica.

2
Si es un lápiz, se dirige la luz del LED a uno de los ojos. En el caso de una
lámpara, Helena debe mirar la bombilla. Debe procederse siempre con
cuidado, a una distancia cómoda para Helena (un metro mínimo y dos metros
máximo, aproximadamente); en ningún momento la linterna se ha de acercar
más al ojo, siempre se mantiene a esa distancia (foto 3.7_21).
ØMira esta luz, mira fijamente esta luz.

ØMírala, mírala,

ØCaes, caes, caes…

ØA la cuenta del cinco al uno caerás en un trance profundo

ØCINCO, CUATRO, TRES, DOS, UNO

ØCaes en un estado hipnótico profundo.

3
Si Helena aún no ha cerrado los ojos, Josep le indica que lo haga
(foto 3.7_22).

ØCierra los ojos

ØAhora aparece un color, una luz ante tu vista. Observa atentamente


ese color, míralo, fíjate en sus cambios.

Ø Si ves los colores, avísame moviendo el dedo.

5
En el momento que aparecen los fosfenos el grado de sugestionabilidad es
altísimo. Cuando Helena mueve el dedo, Josep le da las siguientes
sugestiones:

ØA la cuenta del TRES al UNO, tu sistema muscular, tu tono muscular


quedará anulado. ¡Totalmente anulado!
ØTRES, DOS, UNO… ¡Tu sistema muscular está anulado!

ØCaes, caes, más profundo.

ØCaes más profundo, relájate.

ØEstás muy a gusto, es una sensación muy agradable. Caes más


profundo.

ØAhora voy a contar del DIEZ al UNO, y a la cuenta de UNO entrarás


en un estado hipnótico más profundo, sonambúlico con alucinaciones.

ØDIEZ, NUEVE, OCHO… (…) UNO. Ya estás en un nivel hipnótico


profundo, sonambúlico con alucinaciones.

7
Ahora se ha de comprobar si ha alcanzado el nivel de alucinaciones. Para ello
se le da una sugestión sencilla y fácil de detectar. Escoge la que prefieras o la
más adecuada al sujeto. Por ejemplo:

ØAhora abrirás los ojos y:

Ø1) verás a un querido amigo ante ti

O…

Ø2) no podrás mover los pies

O…

3) tartamudearás al hablar
8

ØA la cuenta de tres abrirás los ojos y…… (la instrucción que se haya
dado)

UNO, DOS TRES. ABRE LOS OJOS.

9
Josep espera con paciencia a que Helena manifieste que ha comprendido la
sugestión. Si es necesario Josep insistirá. Si todo va bien, se da el siguiente
paso:

ØRelájate, cierra los ojos, relájate. Esta sugestión de... (la que se haya
dado)

...QUEDA TOTALMENTE ANULADA, TOTALMENTE ANULADA.

10
Otra forma muy potente de utilizar el fosfeno es emplearlo para subrayar las
sugestiones. Si damos, por ejemplo, este desencadenante:

ØCada vez que tú respiras, con cada respiración, te relajas más y más
profundamente.

Se toma la pequeña linterna LED y se pronuncia la frase separando las sílabas


de forma muy marcada, con un espacio de tiempo entre una y otra, de esta
forma.

ØCA-DA-VEZ-QUE-TÚ-RES-PI-RAS-CON-CA-DA-RES-PI-RA-CIÓN-
TE-RE-LA-JAS-MÁS-Y-MÁS-PRO-FUN-DA-MEN-TE.

La linterna se enciende y apaga de forma que la emisión de la luz coincida


con una sílaba y el apagado con un silencio. En este caso la linterna se dirige
al entrecejo, al nacimiento del pelo o a la fontanela de Helena.
Cuando Helena esté en el nivel hipnótico previsto Josep podrá aplicar la
técnica que desee.

11
Para finalizar la sesión, Josep despierta a Helena del modo habitual. Es
importante poner un énfasis especial en que el sistema y el tono muscular
vuelven a la normalidad.

ØRecuperas tu tono muscular, todo su sistema muscular recupera su


fuerza.

ØAhora voy a contar del UNO al CINCO.

ØY a la cuenta de CINCO estarás completamente despierta, y te sentirás


muy bien, mucho mejor que antes.

ØY tu sistema muscular habrá recuperado todo su tono. Todas tus fibras


musculares están perfectas, recuperadas.

ØUNO, más despierta.

ØDOS, más despierta, mueve las manos.

ØTRES, más despierta, mueve las piernas.

ØCUATRO, completamente despierta.

Øy CINCO, abre tus ojos. Y estás completamente despierta.

ØY te sientes muy bien, mucho mejor que antes.

ØEstás completamente despierta, perfectamente bien, te sientes muy


bien y con un perfecto tono muscular.
3.8 Métodos magnéticos

3.8.1 Magnetización de todo el organismo


3.8.1.1 Cargar

Operan: Josep (hipnólogo); Sofía (sujeto)

En la acción de «cargar» el magnetizador emite una proyección intensa de


ondas y éstas son absorbidas por el organismo del paciente, de tal forma que
su vibración aumenta significativamente. Elcuerpo de Sofía magnetizado se
llena de energía.

Los pases para cargar se ejecutan muy lentamente y a escasa distancia del
cuerpo del paciente (unos dos o tres centímetros). Se realizan en tres tiempos
(encontrarás fotos de todos los procesos al final del capítulo)

1
Josep coloca las dos manos, planas y abiertas, en el ápice de la cabeza de
Sofía y las hace descender paralelas a los lados del cuerpo hasta llegar
aproximadamente a la altura de las caderas (fotos
3.8_1, 3.8_2, 3.8_3, 3.8_4 y 3.8_5); en este punto cierra los puños.

2
Josep junta los puños en la línea central y los lleva por delante hasta la frente
de Sofía, al punto aproximado del nacimiento del pelo o algo más arriba
(fotos 3.8_6, 3.8_7 y 3.8_8).

3
Josep abre los puños y, a la vez que emite con la boca un pequeño chasquido,
dirige los dedos perpendicularmente hacia la piel y luego las manos
descienden verticalmente hasta el epigastrio de Sofía. Josep mantiene la
punta de los dedos a unos tres centímetros de su epidermis. Después se
vuelve a empezar desde la posición 1 (fotos 3.8_9, 3.8_10 y 3.8_11)

4
Durante toda la carga el magnetizador debe mantener ligeras y flexibles las
articulaciones de la mano, el codo y el hombro. El pase ha de adaptarse con
facilidad a la forma del cuerpo y al efecto buscado. Es importante mantener
un movimiento lento. Para una carga completa se pueden hacer tres
«bloques» de diez pases cada uno.

3.8.1.2 Desprender (o Descargar)

Como su nombre indica, la «descarga» es la operación contraria a la carga. Se


utiliza para erradicar sensaciones molestas provocadas por un desequilibrio
magnético. El acto de desprender introduce una información positiva a la vez
que elimina tensiones y dolores.

Los pases de descarga son similares a los de carga, pero se ejecutan con
rapidez y a mayor distancia de la piel del sujeto: entre siete y diez centímetros
(fotos 3.8_12, 3.8_13, 3.8_14 y 3.8_15)

3.8.2 Magnetización en puntos concretos o superficies


reducidas
3.8.2.1 Fijar

«Fijar» es concentrar la energía magnética en un lugar concreto del cuerpo


del sujeto. Se utiliza para condensar la mayor cantidad de energía posible en
una superficie reducida (fotos 3.8_16 y 3.8_17)

1. Se juntan todos los dedos de la mano, en forma de punta o de


pirámide, y se dirige la mirada al punto que deseamos tratar.

2. Se acercan los dedos a dicho lugar y se toca levemente a la vez que


ponemos la conciencia en la curación o en el reequilibrio de las
energías.

3. Para tratar un sector extenso se efectúan varias fijaciones consecutivas


hasta cubrir toda la zona afectada.

3.8.2.2 Dispersar

La acción de «dispersar» consiste en diseminar o esparcir lejos del sujeto la


sobreactividad energética de un punto determinado del organismo, tanto si es
provocada como espontánea.

La acción de dispersar, como la de fijar, se focaliza en un punto concreto, no


en el organismo en general.

Operan: Josep (hipnólogo); Sofía (sujeto)

1
Josep empieza la dispersión como la carga, con un descenso de las manos a
poca distancia y a lo largo del cuerpo de Sofía (foto 3.8_18 y 3.8_19).

2
Josep cierra los puños.

3
Josep conduce los puños cerrados a derecha e izquierda del punto que desea
tratar, aquél del que se ha de dispersar la energía (foto 3.8_20)

4
Ahora Josep abre las manos y las deja planas, paralelas al suelo. A
continuación les da un movimiento lateral, una sobre otra, a muy poca
distancia y con bastante rapidez. Siempre han de quedar paralelas en la
misma línea horizontal; los dedos se dirigen perpendicularmente hacia la
superficie del cuerpo de Sofía (foto 3.8_21, 3.8_22, 3.8_23 y 3.8_24).

La dispersión debe efectuarse, como la carga y la descarga, en tres bloques de


diez pases cada uno.

3.8.3 Hipnosis total avanzada con pases magnéticos


Esta inducción es muy potente y con ella se puede inducir una anestesia muy
efectiva. Esta técnica hipnótica está indicada, entre otras patologías, para
tratar con éxito el insomnio crónico y todas las alteraciones relativas a
trastornos del sueño, Colon irritable, Estrés oxidativo y Fibromialgia. En
todas ellas se obtienen unos resultados en extremo favorables.

Vuelvo a remarcar que el sueño fisiológico y la hipnosis no son el mismo


estado: con la ayuda de la hipnosis, se facilita la entrada del paciente en el
sueño natural, pero la hipnosis no consiste en dormir, sino que ayuda a
dormir por la relajación física y mental que provoca. Es importante que como
operadores de hipnosis distingamos perfectamente estos dos conceptos:
aunque se utilicen términos como «sueño», «duerme», «despierta», etc.
hipnotizar no es dormir; pero podemos inducir el sueño gracias a la
utilización de la hipnosis.

Operan: Josep (hipnólogo); Helena y Sofía (sujetos)

1
PRESIÓN DE PULGARES
Josep se coloca ante Sofía, que está sentada de cara a él. Le toma de los
pulgares y con su propio pulgar le oprime en el extremo, justamente en la raíz
de la uña de cada uno de ellos. Al mismo tiempo la mira fijamente a los ojos
(foto 3.8_25).

ØEstás muy relajada.

ØDeja caer los brazos. Deja caer las piernas.


ØRelaja y suelta las tensiones de la espalda, el cuello y la cabeza.

ØVas a dormir de forma gradual, suavemente.

ØPoco a poco, de una forma lenta, sentirás que te invade un


entorpecimiento, sentirás una sensación de bienestar.

Ø A medida que el sueño se manifieste sentirás una sensación de


descanso.

Se repite el mismo proceso con Helena.

2
PÉNDULO
Josep pone ante ambas un pequeño objeto brillante, como un péndulo, o bien
se utiliza el dedo índice. Al péndulo se le da un leve movimiento oscilatorio.
En el caso del dedo, se hace girar lentamente en un pequeño círculo —de
unos cinco centímetros de diámetro— muy cerca de sus ojos
(foto 3.8_26 y 3.8_27).

Este movimiento se acompaña de las sugestiones que aparecen a


continuación. La voz ha de ser monótona y en tono grave (alfa):

ØMira el movimiento de este objeto/de mi dedo índice.

ØTus párpados pesan, pesan, se están poniendo muy pesados.

ØPesan, pesan, sientes tus párpados muy pesados, muy pesados, pesan,
pesan, pesan.

ØSientes un leve escozor en los ojos.

ØTus ojos se humedecen y se cubren con una niebla, una neblina.

ØSe humedecen más y más.


ØTus párpados están ya muy pesados, muy pesados, van a cerrarse.

ØTus párpados están pesados, pesados como el plomo.

ØCuando cuente del UNO al TRES tus párpados se cerrarán.

UNO, DOS, ¡TRES!

ØTus ojos se cierran. Tienes sueño, mucho sueño.

(Foto 3.8_28)

3
CARGA MAGNÉTICA
Es el momento de cargar a Helena y Sofía con la ayuda de los pases
magnéticos, muy lentos, de la cabeza a la boca del estómago, sin dejar en
ningún momento las sugestiones mentales y verbales.

ØTienes sueño, mucho sueño. El sueño te domina. Vas a dormir un


profundo sueño. El sueño te invade de forma irresistible.

ØCada segundo que pasa te duermes más y más profundamente,


profundamente. Caes en un sueño profundo. Más y más profundo.

ØDuer…meee. Duer…meee. Duer…meee.

4
PRESIÓN DE OJOS Y MEJILLAS
Josep se coloca detrás de Sofía. Pone las manos totalmente planas sobre sus
mejillas y apoya los dedos índices sobre sus ojos. La presión ha de ser muy
suave. Continúa con las sugestiones y baja la voz hasta su tono más grave
(foto 3.8_29, 3.8_30, 3.8_31, 3.8_32, 3.8_33, 3.8_34, 3.8_35):

ØDuermeeee. Duermeeee. Estás profundamente dormida. Estás en un


profundo sueño.
ØNO OYES MÁS VOZ QUE MI VOZ. SOLO ESCUCHAS MI VOZ.

5
PULGARES EN LA FRENTE
Josep se coloca cara a cara con Sofía. Sitúa las manos planas sobre su frente
de tal manera que se tocan los pulgares, y con ellos describe dos arcos de
círculo hacia los lados de la cabeza.

El recorrido ha de ser tangente a las cejas, sin traspasarlas y el movimiento


suave y cadencioso. Las sugestiones no se interrumpen ni por un segundo
mientras se siguen pasando los pulgares sobre la frente (ver fotos 3.3_9,
3.3_10 y 3.3_11).

ØDuerme.

ØCuando yo cuente del CINCO al UNO entrarás y caerás en un sueño


más profundo.

ØCINCO, CUATRO, TRES, DOS, UNO.Ø

ØDuerme profundamente.

6
MOVIMIENTO DEL PUÑO DERECHO
Josep toma el puño derecho de Sofía con su mano derecha, y la agita suave y
rítmicamente, al mismo tiempo que sigue con las sugestiones (foto 3.8_36):

ØAhora estás profundamente dormida.

ØDuerme, duerme, duerme profundamente.

7
HIPNOSIS TOTAL. ANESTESIA 1
Josep toma la mano izquierda de Sofía con su mano derecha (o la derecha
con su izquierda), y presiona de forma suave (foto 3.8_37). Da la siguiente
sugestión:

Tu mano va a ponerse fría, helada, muy fría, insensible.

ØEstá tan insensible que tienes la sensación de que no tienes mano.

ØAhora está helada, podría pincharte con una aguja y no notarías


nada, absolutamente nada, ninguna molestia.

8
HIPNOSIS TOTAL. ANESTESIA 2. AMNESIA
Ahora que ya ha inducido la anestesia, Josep procede a la Hipnosis Total
Avanzada, para lo que provocará amnesia en Sofía. Una vez en este punto,
estará dormida aproximadamente en un 75%. Para ello se le dan las
siguientes sugestiones:

ØAhora tu cabeza se entorpece…

ØEstás vencida por un sueño irresistible. Duermes profundamente.

ØCada una de mis palabras te hace dormir más y más profundamente.

ØTu cabeza se entorpece, se entorpece. No puedes recordar tu nombre.

Una vez instalada la amnesia, es necesario seguir con las sugestiones, la


fascinación de la mirada, el ejercicio de nuestra intención y los pases
magnéticos.

Se repiten los pasos 3 al 8 con Helena.

Ahora ambas se encuentran en el mismo estado hipnótico.

9
HIPNOSIS TOTAL AVANZADA. SUEÑO HIPNÓTICO. ANCLA
CINESTÉSICA (PERFUME)
Para este punto se puede utilizar, bien un perfume suave, natural, de una
buena marca, o bien uno que sea del gusto de ambas y que ya se haya
consensuado. Debe de ser un producto que ni Helena ni Sofía utilicen
constantemente para evitar una inducción accidental.

Josep sigue con los lentos pases magnéticos de carga durante unos minutos.
Después las señala cadenciosamente con el dedo, de forma alterna, a la vez
que sigue con las sugestiones verbales:

ØTú estás consciente únicamente de mi voz. Tú solo oyes mi voz.

Acerca el frasco de perfume, —o bien la mano humedecida si no ha de ser


tan intenso— a su nariz. Va repitiendo en voz baja y grave:

ØPer…fu…me. Per…fu…me.

ØEste perfume te duerme, te duerme.

ØPerfume. Te duerme. Te duerme. Perfume.

ØEl perfume está en un frasco. Puedes coger este frasco. ¡Puedes


cogerlo! Coge el frasco y huele, huele el perfume.

ØHuele el perfume y duérmete profundamente. Huele el perfume y


duérmete profundamente.

En este punto ambas están en un grado muy profundo de hipnosis, y si es


necesario se puede proceder al tratamiento según sus necesidades: programar,
instalar una post sugestión, un ancla o un sistema de anclas.

El ancla cinestésica del perfume puede anularse antes de la salida del trance,
o bien se deja durante un tiempo si se considera necesario, como una pequeña
ayuda que después se podrá desechar fácilmente.

ØA partir de ahora, cuando llegues a casa, usarás este perfume.


ØY cuando desees dormir, lo olerás, y caerás en un sueño profundo.

ØFuera de tu cama, no tendrá ningún efecto sobre ti. Únicamente


cuando estés en tu cama y desees dormir, lo olerás y caerás en un sueño
profundo.

Se puede utilizar un aroma del que dispongamos en aquel momento o uno


que traiga el paciente. También existe la opción de emplear un aceite esencial
que tengamos en la consulta y antes de la salida del trance implantar la
sugestión de que, una vez el paciente se encuentre en su casa, el aroma inicial
será sustituido por uno que él mismo elija.

ØAhora dormirás con este aroma. Este aroma, que te provoca sueño,
cuando llegues a casa, lo cambiarás por el que te guste.

ØY únicamente te servirá para dormir cuando estés en tu cama.

ØFuera de tu cama, no tendrá ningún efecto soporífero sobre ti.

Ø Solo cuando tú elijas dormir.

Si se desea, según el canal VAC que paciente utilice más a menudo, puede
implantarse indistintamente un ancla visual o auditiva, pero la ventaja del
ancla olfativa-cinestésica es que es muy potente y sirve para todo tipo de
personas.

3.8.4 Técnicas de tratamiento a través del cuerpo astral


3.8.4.1 Técnica de exteriorización

Recordemos que el campo astral personal rodea al cuerpo físico como una
esfera, a una distancia aproximada de entre 12 a 15 cm de la epidermis. Con
esta técnica se consigue la exteriorización de la sensibilidad; ésta queda
desplazada de su zona habitual (de la parte más externa de la epidermis hasta
las capas más profundas del cuerpo) y se manifiesta en el astral mientras que
el cuerpo físico pierde la sensación de tacto.

Según el tipo de paciente, pueden emplearse dos variantes. En la primera,


llamada Exteriorización simple, se manipula directamente el campo astral. La
segunda, Magnetización de un elemento externo, consiste en vincular el
campo astral a un objeto, como por ejemplo una vela de cera virgen, para
trabajar con él. Ambos procedimientos exigen que el operador esté muy
concentrado.

3.8.4.1.1 Exteriorización simple

Operan: Josep (hipnólogo); Sofía (sujeto)

1
Josep realiza una carga magnética completa, tres bloques de diez pases cada
uno como mínimo. Para asegurar bien el estado profundo, el tiempo de carga
debe ser de 10 a 15 minutos.

2
Durante la carga, Josep concentra toda su intención en conseguir la
exteriorización de la sensibilidad, visualizando el desplazamiento de la
energía de Sofía desde el cuerpo físico hasta el astral; puede visualizarla con
un color (blanco, dorado) para focalizarla bien en su pantalla mental.

ØEstás entrando en un estado cataléptico magnético.

3
Una vez acabada la carga magnética, Josep vuelve a pasar lentamente la
mano a lo largo del cuerpo de Sofía —desde la frente a los pies—, a no
mucha distancia, unos 20 cm (foto 3.8_38 y 3.8_39).

4
Josep pide a Sofía que abra los ojos (para alcanzar el estado cataléptico) y
utiliza la fascinación mirándola fijamente al entrecejo o a la fontanela, según
la posición de su cabeza.

ØCaes en un estado cataléptico. Caes, caes.

ØTu cuerpo astral se separará. Te rodea y no te toca.

Más profundo, más profundo.

ØTu cuerpo físico queda insensible, insensible.

ØToda la sensibilidad pasa a tu cuerpo astral.

ØMás profundo, más profundo.

ØTu cuerpo queda rígido, insensible.

5
Ahora, con su mano derecha, Josep toma la mano derecha de Sofía y la
agitamos suavemente mientras repite:

ØTu cuerpo queda rígido, insensible.

ØTu brazo queda rígido, insensible.

Poco a poco va quedando rígido, insensible.

ØTu cuerpo está insensible, insensible.

ØPoco a poco se extiende la insensibilidad por todo tu cuerpo.

ØLa insensibilidad va aumentando hasta llegar a un nivel total y


absoluto en todo tu cuerpo

ØY tú respiras normalmente.
ØLos músculos de la respiración y el corazón funcionan perfectamente
bien.

ØSe está produciendo el desdoblamiento astral.

ØEntras en estado cataléptico profundo. Más y más profundo.

6
Ahora pasa la mano por delante de sus ojos y le dice:

ØCierra los ojos.

ØTu sistema cardiovascular funciona perfectamente bien.

ØTodo el sistema muscular y el corazón funcionan perfectamente bien.

¡Cuerpo astral ACTIVADO!

ØTu cuerpo astral ya está activado.

ØCualquier manipulación que yo realice en el cuerpo astral tendrá


efecto también en el cuerpo físico.

ØTú permites que yo manipule en tu campo astral ya que lo hago en tu


beneficio.

8
Ahora Josep confirma que realmente el tacto de Sofía ha pasado a su campo
astral; para ello, le pide que perciba el roce de su mano. De esta forma
comprueba que la sensibilidad se ha expandido y también la distancia exacta
a la se encuentra el cuerpo astral de este sujeto en concreto.
ØAhora estoy acercando mi mano a tu cuerpo astral.

Ø Cuando notes el roce me avisas.

9
Cuando Sofía indica que ya empieza a notar el contacto de su mano, Josep le
repite:

ØCualquier manipulación que yo realice en el cuerpo astral tendrá


efecto también en el cuerpo físico.

ØY tú respiras normalmente. Los músculos de la respiración y el


corazón funcionan perfectamente bien.

10
A partir de este punto ya se puede manipular el cuerpo astral según el efecto
que se desee conseguir. En cualquier caso, es esencial saber el punto del
cuerpo físico que está afectado y colocar las manos en el lugar más próximo.
Entonces se toca esta zona y se efectúan las acciones más convenientes.

Por ejemplo, se puede realizar el gesto de coger alguna cosa y hacer el


esfuerzo de arrancarla. Se sigue hablando al paciente:

ØAhora estoy cogiendo el tumor, la enfermedad X

ØLo envuelvo totalmente con mis manos.

ØAhora lo extraigo, fuera, lejos. Lo lanzo fuera, lejos.

Tu cuerpo queda limpio, libre de “el tumor, la enfermedad X…”

11
El tratamiento puede durar hasta 15 minutos. A continuación Josep «cerrará»
el campo astral de forma que la sensibilidad vuelva a su lugar habitual, en la
epidermis.

Si no se realiza correctamente este punto, Sofía puede llegar a percibir golpes


o rozaduras solo con que alguien pase por su lado o se mueva con brusquedad
junto a la zona del astral.

Se le darán las sugestiones siguientes:

ØPoco a poco vuelve la sensibilidad a tu cuerpo.

ØDejas de percibir cualquier movimiento en tu cuerpo astral. Tu


sensibilidad vuelve a tu cuerpo.

ØYa no notas absolutamente nada si se manipula tu campo astral.

ØLa sensibilidad ha vuelto totalmente a tu cuerpo.

ØTu sistema cardiovascular funciona perfectamente bien.

ØTodo el sistema muscular y el corazón funcionan perfectamente bien.

ØY cuando despiertes de este estado de hipnosis profunda te sentirás


muy bien, perfectamente descansado.

ØY nada ni nadie que se acerque a tu campo astral podrá tener ninguna


influencia en tu cuerpo físico sin tu consentimiento.

12
Josep despierta a Sofía.

ØAhora voy a contar del UNO al CINCO.

ØY a la cuenta de CINCO estarás completamente despierta…

...y te sentirás muy bien, mucho mejor que antes.


ØUNO, más despierta.

ØDOS, más despierta, mueve las manos.

ØTRES, más despierta, mueve las piernas.

ØCUATRO, completamente despierta.

Ø y CINCO, abre tus ojos. Y estás completamente despierta.

ØY te sientes muy bien, mucho mejor que antes.

3.8.4.1.2 Magnetización de un elemento externo

En algunos casos es preferible trabajar con una imagen del paciente,


especialmente si a éste le es difícil percibir el campo astral. Esta imagen
puede ser un objeto, a ser posible maleable, como una vela de cera.

Para efectuar este tratamiento, desde luego, es imprescindible la colaboración


total del sujeto, que ha de estar de acuerdo y comprender el procedimiento.
Para ello se siguen los pasos siguientes (los puntos 1 al 4 son iguales que en
el apartado anterior):

1
Se realiza una carga magnética completa, tres bloques de diez pases cada uno
como mínimo. Para asegurar bien el estado profundo, el tiempo de carga debe
ser de 10 a 15 minutos.

2
Durante la carga, el operador ha de concentrar toda su intención en conseguir
la exteriorización de la sensibilidad, visualizando el desplazamiento de la
energía del sujeto desde el cuerpo físico hasta el astral; puede darle un color
(blanco, dorado) para focalizarlo bien en su pantalla mental.
ØEstás entrando en un estado cataléptico magnético.

3
Una vez acabada la carga magnética, se vuelve a pasar lentamente la mano a
lo largo del cuerpo del sujeto —desde la frente a los pies—, a muy poca
distancia.

4
Se le pide al sujeto que abra los ojos (estado cataléptico) y se utiliza la
fascinación mirando fijamente el entrecejo o la fontanela, según la posición
de su cabeza.

ØCaes en un estado cataléptico. Caes, caes.

ØTu cuerpo astral se separará. Te rodea y no te toca.

Más profundo, más profundo.

ØTu cuerpo físico queda insensible, insensible. Toda la sensibilidad


pasa a tu cuerpo astral.

ØMás profundo, más profundo.

ØTu cuerpo queda rígido, insensible.

5
Ahora se procede a magnetizar el elemento (vela, muñeca). El operador debe
utilizar el poder de la intención y mantener la mente calmada y concentrada.
Toma el objeto y lo pone en la mano del paciente.

ØToma este objeto/esta vela/esta muñeca.

ØSujétalo con fuerza, apriétalo.


ØEscúchame con mucha atención.

ØTu campo astral está pasando íntegramente a este objeto que sujetas
con tu mano. Íntegramente.

ØAhora este objeto contiene tu cuerpo astral.

ØY tú respiras normalmente. Los músculos de la respiración y el


corazón funcionan perfectamente bien.

ØCualquier manipulación que yo realice en este objeto, que ahora


contiene tu cuerpo astral, tendrá efecto también en el cuerpo físico.

6
Ahora se empieza a trabajar con el objeto magnetizado. Para empezar, hay de
localizar en él el lugar que representa la zona enferma del cuerpo físico de la
forma más aproximada posible.

Para ello es muy útil disponer de un atlas o esquema del cuerpo humano,
localizar el punto que se debe tratar y señalar en la vela el punto
correspondiente.

Si se trata del hígado, se ha de buscar un lugar situado más o menos en la


parte central del objeto; si es la cabeza, estará en la parte superior. En algunos
casos, sobre todo si la zona a tratar es pequeña, es más útil una muñeca bien
proporcionada que nos permitirá incidir en la zona con más seguridad.

A continuación se efectúan las acciones más convenientes.

Por ejemplo: se puede gesticular como si se tomara alguna cosa y se hiciera el


esfuerzo de arrancarla. Se sigue hablando al paciente:

ØAhora estoy cogiendo el tumor, la enfermedad …


ØLo envuelvo totalmente con mis manos.

ØAhora lo extraigo, fuera, lejos. Lo lanzo fuera, lejos.

ØTu cuerpo queda limpio, libre de “el tumor, la enfermedad”…

8
El tratamiento puede durar hasta 15 minutos. A continuación debe devolverse
el campo astral a su lugar para que el sujeto lo recupere y perciba de nuevo la
sensibilidad en la epidermis. Es esencial efectuar este punto correctamente
para evitar dañar al paciente. Las sugestiones serán las siguientes:

ØTu cuerpo astral se desprende de este objeto y queda totalmente,


absolutamente, integrado en ti.

ØEste objeto ya no contiene tu cuerpo astral.

ØQueda completamente desactivado. No tiene ninguna influencia en ti.

ØTu cuerpo astral está otra vez en su lugar.

ØTodo está íntegramente en su lugar.

ØEste objeto ya no contiene tu cuerpo astral y no tiene ninguna


influencia en ti.

ØTu cuerpo astral vuelve a quedar totalmente integrado en tu cuerpo


físico.

ØTú recuperas tu cuerpo energético astral.

ØYa no notas absolutamente nada si se manipula este objeto.

ØLa sensibilidad ha vuelto totalmente a tu cuerpo.


ØEste objeto no tiene ninguna relación ni con tu cuerpo físico ni con tu
cuerpo astral.

ØTu sistema cardiovascular funciona perfectamente bien.

ØTodo el sistema muscular y el corazón funcionan perfectamente bien.

ØY cuando despiertes de este estado de hipnosis profunda te sentirás


muy bien, perfectamente descansado.

ØY nada ni nadie que tome este objeto podrá tener ninguna influencia
en tu cuerpo físico, nunca.

9
Ahora ya se puede despertar al sujeto.

ØAhora voy a contar del UNO al CINCO.

ØY a la cuenta de CINCO estarás completamente despierto, y te sentirás


muy bien, mucho mejor que antes.

ØUNO, más despierto.

ØDOS, más despierto, mueve las manos.

ØTRES, más despierto, mueve las piernas.

ØCUATRO, completamente despierto.

Øy CINCO, abre tus ojos. Y estás completamente despierto.

ØY te sientes muy bien, mucho mejor que antes.

ATENCION
Para aplicar correctamente y con éxito estos tratamientos debes activar
el poder de la intención, ser consciente de tu propia mente y estar bien
segura, bien seguro, de que eres capaz de llevarlo a cabo.

Sobre todo, y en cualquier circunstancia, debes mantener la calma.


Jamás pierdas el control o el dominio de ti misma, de ti mismo. Debes
creer en ti.

Debes ser responsable, y efectuar estos tratamientos con tu mente


perfectamente centrada en un solo objetivo:

EL BIEN DEL PACIENTE, SU BENEFICIO, BIENESTAR Y BUENA


SALUD.

3.8.4.2 Técnica de desdoblamiento (doble astral)

Para llevar al sujeto a un estado hipnótico lo suficientemente profundo para


alcanzar el desdoblamiento, se utilizan pases magnéticos de carga a fin de
inducir un estado cataléptico, letárgico o sonambúlico; cualquiera de los tres
niveles es apropiado para esta técnica.

1
Se realiza una carga magnética completa, tres bloques de diez pases cada uno
como mínimo. Para asegurar bien el estado profundo el tiempo de carga debe
ser de 10 a 15 minutos.

Se debe comprobar que el sujeto puede pasar indistintamente del estado


cataléptico al sonambúlico y al letargo. Para ello solo es necesario darle las
sugestiones de abrir y cerrar los ojos tal como se explica en el apartado 2.1.3
sobre la relación entre todos estos estados:

Para el estado cataléptico:

ØAhora contaré del UNO al TRES, cuando oigas TRES, abrirás tus ojos
y me mirarás fijamente.
ØCuando lo hagas, estarás en estado cataléptico. Tus miembros estarán
rígidos. Y te sentirás muy bien.

Para el estado letárgico:

ØMírame fijamente. Tus miembros están rígidos.

ØAhora contaré del UNO al TRES, cuando oigas TRES, cerrarás tus
ojos.

ØY te sentirás entrar y entrarás en un sueño profundo, muy profundo.

ØY te sentirás muy bien, descansado y totalmente relajado.

Para el estado sonambúlico (con alucinaciones):

ØAhora contaré del UNO al TRES, cuando oigas TRES...

...te sentirás entrar y entrarás en un estado hipnótico profundo,


sonambúlico y con alucinaciones.

ØUNO, DOS, TRES. Estás en un estado sonambúlico con alucinaciones.

ØVolveré a contar del UNO al TRES y cuando llegue a TRES abrirás


los ojos...

...y te encontrarás en una playa/la montaña/una agradable habitación,


etc.

ØY te sentirás muy bien y mantendrás el estado hipnótico profundo.

2
Con la mano derecha se toma la mano derecha del sujeto; la fuerza magnética
hará que su brazo se vuelva más y más rígido. Se mantiene esta contractura
durante unos minutos y se puede reforzar con sugestión verbal:

ØTu brazo está rígido, más rígido, más, más.

Ø¡Completamente rígido!

3
Ahora se cambia el polo y se toma su mano derecha con nuestra izquierda
para que su brazo se relaje y entre en un estado aún más profundo:

ØTu brazo se relaja, se relaja.

ØY tú te sientes entrar en un estado hipnótico aún más profundo, más


profundo.

Los puntos 2 y 3 deben repetirse varias veces, alternando la rigidez del brazo
con la relajación, y en cada una de estas ocasiones, el sujeto va alcanzando
estados más y más profundos de hipnosis.

En todo momento debemos ser conscientes de utilizar el poder de la


intención.

4
Se le pide al sujeto que abra los ojos (estado cataléptico) y se utiliza la
fascinación mirando fijamente al entrecejo o la fontanela, según la posición
de su cabeza.

ØCaes en un estado cataléptico. Caes, caes.

ØTu cuerpo astral se separa, se separa.

ØMás profundo, más profundo.

ØTu cuerpo físico queda insensible, insensible.


ØToda la sensibilidad pasa a tu cuerpo astral.

ØMás profundo, más profundo.

ØTu cuerpo queda rígido, insensible.

ØTu cuerpo queda rígido, insensible.

ØSe está produciendo el desdoblamiento astral.

ØEntras en estado cataléptico profundo. Más y más profundo.

6
Se pasa la mano por delante de sus ojos y se le dice:

ØCierra los ojos.

7
APARICIÓN DEL DOBLE ASTRAL

ØTu cuerpo astral se desdobla.

ØSe está formando tu doble astral. Se está formando tu doble astral.

8
COMPROBACIÓN
Para comprobar que el desdoblamiento es efectivo el operador ha de
mantenerse en estado hipnótico profundo.

Cuando se observa que se forma el doble podemos darle instrucciones;


aunque las demos al cuerpo físico, son escuchadas y seguidas por el doble
astral, que tiene total acceso a la memoria, la voluntad y la sensibilidad del
sujeto.

9
INTEGRACIÓN DEL DOBLE ASTRAL
Para que cese el desdoblamiento hay que realizar unos pases magnéticos de
descarga muy rápidos, desde la cabeza hasta la mitad del muslo.

Para más seguridad también se utiliza la aplicación de polos contrarios: con la


mano izquierda se da una suave palmada en el centro y la parte derecha de la
frente del sujeto.

10
COMPROBACIÓN
Para comprobar que es correcta la fase de acoplamiento, se deben dar
sugestiones verbales y comprobar la sensibilidad del cuerpo físico:

ØTu doble astral ha penetrado en tu cuerpo.

ØEstás totalmente integrada/integrado.

ØLa sensibilidad ha vuelto totalmente a tu cuerpo.

ØTu sistema cardiovascular funciona perfectamente bien.

ØTodo el sistema muscular y el corazón funcionan perfectamente bien.

ØAhora saldrás de este estado hipnótico profundo.

ØTu cuerpo astral está totalmente acoplado a tu cuerpo físico.

ØTotalmente. Totalmente integrado.

ØY cuando despiertes de este estado de hipnosis profunda te sentirás


muy bien, perfectamente descansado.
11
Ahora ya se puede despertar al sujeto de la forma habitual, si es necesario
dando más énfasis al hecho de que se encuentra perfectamente integrado y
despierto.

ØPara que salgas de este estado voy a contar del UNO al CINCO.

ØY a la cuenta de CINCO estarás completamente despierto, integrado, y


te sentirás muy bien, mucho mejor que antes.

ØUNO, más despierto.

ØDOS, más despierto, mueve las manos.

ØTRES, más despierto, mueve las piernas.

ØCUATRO, completamente despierto.

Øy CINCO, abre tus ojos. Y estás completamente despierto, y


completamente integrado.

ØY te sientes muy bien, mucho mejor que antes.



3.9 Métodos combinados

3.9.1 Catalepsia, letargo y sonambulismo


3.9.1.1 Catalepsia

3.9.1.1.1 Catalepsia de un brazo

Operan: Josep (hipnólogo); Sofía (sujeto)

1
Cuando Sofía ya está en un estado hipnótico, Josep toma uno de sus brazos y
lo levanta, a la vez que le da las siguientes sugestiones (foto 3.9_1):

ØTu brazo está rígido, completamente rígido, como una barra de


hierro.

ØMás y más rígido. No lo puedes doblar. No pesa, es como una pluma.


Se mantiene rígido, en el aire, y no lo puedes doblar.

2
Ahora Josep deja el brazo libre. Si la catalepsia está bien instalada, el brazo
se mantiene recto y en alto, y Sofía no siente cansancio ni molestia alguna
(foto 3.9_2, 3.9_3, 3.9_4 y 3.9_5)

3
A continuación, le dirige la sugestión siguiente:

ØAhora, yo contaré del UNO al TRES.

ØY a la cuenta de TRES, el brazo caerá a plomo.

ØY tú te sentirás entrar y entrarás en un estado hipnótico aún más


profundo.

ØUNO, DOS, ¡TRES!

ØHas entrado en un estado hipnótico más profundo, y te sientes muy


bien.

(foto 3.9_6, 3.9_7 y 3.9_8)

3.9.1.1.2 Comprobación de profundidad hipnótica mediante catalepsia de


un brazo

También se puede combinar la catalepsia con el poder de la intención del


operador para comprobar si el sujeto se encuentra en un estado profundo
apropiado para algunas terapias. Para ello se procede de la forma siguiente:

Operan: Josep (hipnólogo); Marta (sujeto)

1
INDUCCIÓN HIPNÓTICA
Josep induce a Marta un estado hipnótico por el procedimiento que crea más
conveniente.

2
Una vez que Marta está ya en un estado hipnótico profundo, Josep le da esta
sugestión:

ØAhora yo levantaré lentamente mi brazo, y a medida que suba,


también subirá tu brazo derecho.

ØSubirá, subirá, hasta que yo lo detenga.

3
Josep se concentra con toda su intención en el brazo de Marta y a
continuación levanta lentamente su propio brazo.
Si Marta está en un nivel de hipnosis lo bastante profundo, su brazo se
elevará poco a poco pero de manera evidente hasta una cierta altura
(foto 3.9_9, 3.9_10, 3.9_11, 3.9_12).

Después Josep le puede dar una sugestión similar a la del apartado anterior:

ØAhora, yo contaré del UNO al TRES

ØY a la cuenta de TRES, el brazo caerá a plomo

ØY tú te sentirás entrar y entrarás en un estado hipnótico aún más


profundo

ØUNO, DOS, ¡TRES!

ØHas entrado en un estado hipnótico más profundo, y te sientes muy


bien.

3.9.1.2 Inducción del sonambulismo

Para inducir un estado sonambúlico se utilizan sugestiones como éstas, una


vez que el sujeto está ya en un estado de trance medio.

ØImagina, visualiza, que caes en un profundo sueño hipnótico.

Ø Estás aquí y yo te estoy induciendo un sueño hipnótico profundo, muy


profundo.

ØY, en este sueño, tú ves cómo entras en un estado de hipnosis


profunda, más y más profunda cada vez.

Este nivel puede hacerse todavía más profundo, tanto como sea necesario,
repitiendo la sugestión de que imagine que se le induce un nuevo estado
hipnótico.
Ahora bien, es imprescindible tener la precaución de recordar cuántas veces
hemos dado la sugestión de que entra en un nuevo sueño, ya que hay que
despertar al sujeto de forma escalonada, desde el estadio más profundo al más
superficial, uno a uno. Para ello se le dan estas sugestiones:

ØAhora voy a contar del UNO al TRES. Y a la cuenta de TRES


despertarás y saldrás de este nivel profundo a otro superior.

ØEstás despertando, estás en el nivel anterior, y te encuentras muy bien.

Cuando se encuentre ya en el nivel inicial, se puede proceder tranquilamente


a despertarlo con la sugestión general para abandonar el trance hipnótico:

ØAhora voy a contar del UNO al CINCO.

ØY a la cuenta de CINCO estarás completamente despierto, y te sentirás


muy bien, mucho mejor que antes.

ØUNO, más despierto.

ØDOS, más despierto, mueve las manos.

ØTRES, más despierto, mueve las piernas.

ØCUATRO, completamente despierto.

Øy CINCO, abre tus ojos. Y estás completamente despierto.

ØY te sientes muy bien, mucho mejor que antes.

3.9.1.3 Inducción del letargo

Una vez que el sujeto ha entrado ya en trance, puede inducirse un estado de


letargo, si es necesario, con las siguientes sugestiones:

ØAhora duerme, duerme profundamente. Duermes con un sueño


profundo, muy profundo.

ØUn sueño muy profundo. Solo oyes mi voz, pero me oirás cada vez
menos.

ØMi voz se apaga, se apaga.

ØTe entra mucho sueño. Es una sensación muy agradable.

ØNo puedes ni deseas hacer ningún movimiento. Solo tienes sueño,


sueño.

ØTu sueño es cada vez más profundo, más y más profundo.

ØAhora contaré del TRES al UNO, y a la cuenta de UNO entrarás en un


sueño profundo, muy agradable.

ØY no oirás nada. TRES, DOS, ¡UNO!

Para despertar al sujeto del letargo sin que salga del trance hipnótico basta
con indicarle:

ØAhora contaré del UNO al TRES, y tocaré tu cabeza.

ØCuando lo haga, despertarás de este sueño profundo.

ØY seguirás muy relajado, en estado hipnótico, pero despertarás de este


sueño.

ØTe sentirás muy bien y muy descansado.

ØUNO, DOS, ¡TRES! Despiertas del sueño profundo y sigues muy


relajado. Muy tranquilo. Y te sientes muy bien.

3.9.1.4 Cómo pasar de uno a otro de estos estados


Cualquiera de estos tres niveles puede ser alcanzado desde los otros dos
simplemente con dar al sujeto las sugestiones verbales adecuadas.

De letargo a catalepsia:
Si el sujeto se encuentra en estado de letargo y deseamos que entre en
catalepsia, se le debe indicar:

ØAhora contaré del UNO al TRES, cuando oigas TRES, abrirás tus ojos
y me mirarás fijamente.

ØCuando lo hagas, estarás en estado cataléptico. Tus miembros estarán


rígidos. Y te sentirás muy bien.

De catalepsia a letargo:
Si el sujeto está ya cataléptico y deseamos que entre en estado letárgico:

ØMírame fijamente. Tus miembros están rígidos.

ØAhora contaré del UNO al TRES, cuando oigas TRES, cerrarás tus
ojos.

ØY te sentirás entrar y entrarás en un sueño profundo, muy profundo.

ØY te sentirás muy bien, descansado y totalmente relajado.

De letargo o catalepsia a sonambulismo:


Y para pasar de uno de estos dos estados al sonambúlico, siempre sin salir del
trance:

ØAhora contaré del UNO al TRES, cuando oigas TRES, te sentirás


entrar y entrarás en un estado hipnótico profundo, sonambúlico y con
alucinaciones.

ØUNO, DOS, TRES. Estás en un estado sonambúlico con alucinaciones.


ØVolveré a contar del UNO al TRES y cuando llegue a TRES abrirás
los ojos…

Ø…y te encontrarás en una playa/la montaña/una agradable


habitación, etc.

ØY te sentirás muy bien y mantendrás el estado hipnótico profundo.

3.9.2 La confusión
Este sistema se utiliza también, como hemos visto en el apartado 3.2.4.1, para
medir la sugestionabilidad del sujeto, pero se emplea asimismo como técnica
hipnótica independiente. Las fotografías que corresponden a esta técnica se
encuentran en el citado apartado.

Operan: Josep (hipnólogo); Marta (sujeto)

1
Marta está de pie con los pies muy juntos, tras ella se ha colocado una silla
cómoda y bien equilibrada.

2
Josep le pide que cierre los ojos. A continuación la toma suavemente por los
hombros y la hace girar en círculo sobre sus pies inmóviles. No es necesario
que sea un movimiento muy amplio; ha de ser definido.

3
Mientras continúa el movimiento, Josep pide a Marta que cuente en voz alta
del CIEN al UNO.

4
Josep empieza a dar sugestiones:
ØHay una fuerza que levanta tu brazo derecho.

ØTu brazo derecho sube, sube.

Y le recuerda:

ØSigue contando en voz alta.

5
Cuando el brazo derecho de Marta está perpendicular al cuerpo, Josep le dice:

ØYa puedes detener tu brazo derecho. Déjalo donde está.

ØAhora hay una fuerza que levanta tu brazo izquierdo.

ØTu brazo izquierdo sube, sube…

ØSigue contando en voz alta.

6
Cuando los dos brazos de Marta están en posición perpendicular al cuerpo,
Josep le dice:

ØAhora contaré del TRES al UNO, y a la cuenta de UNO tus brazos


caerán desplomados.

ØY al caer tus brazos tú te sentirás entrar y entrarás a un nivel mental


profundo, más profundo que antes.

Marta ha entrado en estado hipnótico.

ØAhora, caes hacia atrás, caes, caes…

Josep sostiene a Marta, que se deja caer sobre la silla.


3.9.3 Técnica hipnótica combinada de fascinación,
magnetismo y catalepsia
Operan: Josep (hipnólogo); Pablo (sujeto)

1
Se coloca una silla bien estabilizada detrás de Pablo. Josep y Pablo están de
pie, frente a frente. Josep coloca las manos en los hombros de Pablo y le mira
fijamente al entrecejo, sin parpadear.

ØMírame a los ojos. Ahora te sientes muy relajado.

ØEstás muy relajado. Más y más relajado.

Mientras pronuncia esta sugestión, Josep va efectuando pases magnéticos de


carga aunque únicamente utiliza los movimientos laterales, desde la altura de
la fontanela hasta la de la pelvis.

ØAhora voy a contar del UNO al TRES.

ØA la cuenta de TRES, sentirás tu sistema muscular totalmente


relajado.

ØTu sistema muscular estará tan relajado que caerás sobre la silla.

3
Josep en todo momento sigue mirando fijamente los ojos de Pablo, sin
parpadear (fascinación).

ØMírame a los ojos.


ØCuando cuente del UNO al TRES caerás totalmente relajado sobre la
silla.

ØCualquier tensión muscular y nerviosa quedará anulada


inmediatamente.

ØCaerás en una relajación profunda.

ØSigue mirándome fijamente.

ØUNO, DOS, TRES. ¡CAES!

Pablo cae sentado en la silla. Si es necesario, se le puede acompañar.

5
A continuación, Josep presiona su dedo pulgar contra el entrecejo de Pablo.

ØDuerme profundamente.

ØEstás en estado hipnótico profundo.

6
Ahora, Josep le toma por las muñecas y le levanta los dos brazos:

ØAhora cojo tus dos brazos. Tus dos brazos están RÍGIDOS.
Visualízalos.

ØNo pesan. Son como una barra de hierro.

ØAhora, a la cuenta del UNO al TRES, tus dos brazos caerán


desplomados.
ØY tú caerás en un estado hipnótico profundo.

ØUNO, DOS, TRES.

ØCaen los brazos.

ØY tú caes más profundamente.

ØMás profundamente.

Esta técnica suele ser suficiente, pero si por alguna razón Pablo no consigue
relajarse inmediatamente, Josep repetirá la inducción de catalepsia una o dos
veces más.

3.9.4 Programación e inducción profunda sonambúlica


Operan: Josep (hipnólogo); Pablo (sujeto)

1
Pablo está sentado en una silla y Josep, de pie, le coloca una mano en la nuca
para que su cabeza permanezca inmóvil, con los ojos mirando en un plano
horizontal. Si Pablo utiliza gafas deberá quitárselas para que las lentes no
interfieran según vayan cambiando los ángulos de visión.

Hay que cuidar especialmente que Pablo no levante la cabeza; únicamente


deberá mover los globos oculares.

Josep junta tres dedos de su mano derecha a poca distancia de la cabeza de


Pablo, en un ángulo aproximado de 30º, de manera que se vea obligado a fijar
sus ojos en esta posición.

ØMira la punta de mis dedos.

ØTus párpados PEsan, PEsan, PEsan,


Va acercando lentamente sus dedos al entrecejo de Pablo, mientras insiste

ØPEsan, PEsan, PEsan, PEsan…

Y cuando llega al entrecejo:

ØCierra los ojos y relájate.

ØEntras en un estado hipnótico profundo. Más profundo.

ØAhora escúchame con mucha atención.

ØVas a abrir los ojos. ¡Abre tus ojos!

ØInspira… Exhala.

Josep coloca con rapidez su dedo pulgar en el entrecejo de Pablo y con ayuda
de la mano que tiene en su nuca, mueve su cabeza hacia atrás (con cuidado).

Mientras efectúa esta maniobra le da esta sugestión:

ØCierra los ojos. Caes profundamente.

3
Josep vuelve la cabeza de Pablo a su posición inicial.

ØUN, DOS, TRES. ¡Abre los ojos!

ØInspira… Exhala.

Se realiza la maniobra del punto 2 POR SEGUNDA VEZ.


ØMás profundo. Caes.

4
Otra vez se vuelve la cabeza de Pablo a su posición inicial.

ØAbre los ojos. Inspira… Exhala…

Se realiza la maniobra del punto 2 POR TERCERA VEZ.

ØMás profundo. Caes. Más profundo.

La maniobra en el PUNTO 4 se ha efectuado TRES VECES

5
DESENCADENANTE

ØCada vez que pongo mi dedo pulgar sobre tu frente, caes en un estado
hipnótico más profundo.

ØUn estado hipnótico profundo y sonambúlico.

Ø¡Abre los ojos!

Ahora Josep coloca rápidamente su dedo pulgar en la frente de Pablo y


mueve su cabeza hacia atrás.

Ø¡Más profundo!

Coloca su cabeza en la posición inicial

Ø¡Abre los ojos!


Josep coloca rápidamente su dedo pulgar en la frente de Pablo y mueve su
cabeza hacia atrás POR SEGUNDA VEZ.

Ø¡Más profundo!

Coloca su cabeza en la posición inicial

Ø¡Abre los ojos!

Josep coloca rápidamente su dedo pulgar en la frente de Pablo y mueve su


cabeza hacia atrás POR TERCERA VEZ.

Ø¡Más profundo!

La maniobra en el PUNTO 6 se ha efectuado TRES VECES

En total, la maniobra se ha efectuado SEIS VECES, con la sugestión «cada


vez que pongo el dedo pulgar…» entre ellas

ØAhora te encuentras en un estado profundo sonambúlico.


Fotos Capítulo 3
3.1.1 Autohipnosis básica para grado profundo sonambúlico

Foto 3.1_1

Posición inicial con los brazos en alto

Foto 3.1_2
Los brazos caen a plomo

3.2.3 Posiciones

Foto 3.2_1
Forma de mantener al sujeto en posición vertical

Foto 3.2_2
Posiciones para sugestiones directas

Foto 3.2_3

Posiciones para sugestiones directas

Foto 3.2_4
Posiciones para sugestiones directas

Foto 3.2_5

Posiciones para sugestiones directas

Foto 3.2_6
Posiciones para sugestiones directas

Foto 3.2_7

Posiciones para sugestiones directas

Foto 3.2_8
Posiciones para sugestiones directas

3.2.4.1 Técnica de confusión

Foto 3.2_9
Posición inicial para «confusión»

Foto 3.2_10
Se inicia el movimiento circular

Foto 3.2_11
Levitación del brazo derecho

Foto 3.2_12
Levitación de ambos brazos

Foto 3.2_13
Acompañando al sujeto

Foto 3.2_14
Acompañando al sujeto

Foto 3.2_15
Acompañando al sujeto

3.2.4.2 Caída hacia atrás

Foto 3.2_16
Caída hacia atrás del sujeto sugestionable

Foto 3.2_17
Caída hacia atrás del sujeto sugestionable

3.3.1.1 Caída y presión del pulgar

Foto 3.3_1
Posición inicial

Foto 3.3_2

Primer tirón
Foto 3.3_3

Caída hacia atrás

Foto 3.3_4
Tirones consecutivos

Foto 3.3_5
Caída y acompañamiento

Foto 3.3_6
Acompañamiento

Foto 3.3_7
Presión de pulgares

3.3.1.2 Presión de pulgares en la frente

Foto 3.3_8
Posición inicial de los pulgares en la frente

Foto 3.3_9

Descenso de los pulgares

Foto 3.3_10
Descenso de los pulgares

Foto 3.3_11

Descenso de los pulgares

Foto 3.3_12
Posición inicial para cubrir toda la frente

Foto 3.3_13

Movimiento hacia los laterales de la frente

Foto 3.3_14
Movimiento hacia los laterales de la frente

Foto 3.3_15

Movimiento hacia los laterales de la frente

3.3.1.3 Otras formas de inducción cinestésica

Foto 3.3_16
Inducción cinestésica en las muñecas. Presión con el pulgar

Foto 3.3_17
Inducción cinestésica en las muñecas. Presión con índice y medio

Foto 3.3_18
Inducción cinestésica en los índices. Forma correcta de sujetar los puntos de
presión.

Foto 3.3_19
Inducción cinestésica en los pulgares. Forma correcta de sujetar los puntos de
presión.

Foto 3.3_20

Inducción cinestésica en el pliegue del codo. Presión con el índice

Foto 3.3_21
Inducción cinestésica en el pliegue del codo. Presión con el índice

Foto 3.3_22

Inducción cinestésica en la fontanela

3.4.1.1 El remolino visual

Foto 3.4_1
El índice, girando, se dirige al entrecejo

Foto 3.4_2

Forma de sujetar la cabeza

3.4.1.2 Palmada en la frente y presión del pulgar

Foto 3.4_3
Posición inicial

Foto 3.4_4
Palmada en la frente

Foto 3.4_5

La cabeza se inclina hacia delante

Foto 3.4_6
La cabeza se inclina suavemente hacia atrás

Foto 3.4_7

Pulgar en el centro de la frente

Foto 3.4_8
Sugestión a la fontanela. Suave movimiento de la cabeza

3.5.1 La bisagra

Foto 3.5_1

Sofía cae hacia atrás. Se le da la orden «hacia delante»

Foto 3.5_2
Posición de basculación completa 1 - (hacia delante)

Foto 3.5_3
Posición de basculación completa 2 - (hacia atrás)

Foto 3.5_4
Posición de acompañamiento 1

Foto 3.5_5
Posición de acompañamiento 2

Foto 3.5_6
Sugestión directa a la fontanela

3.5.3 Estimulación de imágenes mentales

Foto 3.5_7

Posición inicial

Foto 3.5_8
Se juntan los tres dedos…

Foto 3.5_9

… y van al centro de la frente

Foto 3.5_10
Chasquido de dedos. Siempre fijando la vista en el entrecejo.

3.5.5 Ideoimaginativa con zoom

Foto 3.5_11

Posición inicial

Foto 3.5_12
El índice se separa

Foto 3.5_13

El sujeto fija siempre la mirada en el índice

Foto 3.5_14
El operador no parpadea. La mirada está fija en el entrecejo.

3.7.1 Con masaje en la frente

Foto 3.7_1
Posición inicial

Foto 3.7_2
Los dedos se acercan a la frente

Foto 3.7_3
Colocación de los dedos en rotación en la frente del sujeto

Foto 3.7_4

Expansión de los dedos en la frente

Foto 3.7_5
Concentración de los dedos y movimiento vertical

Foto 3.7_6

Límite de la posición. Se vuelve a descender y se pasa al movimiento circular

Foto 3.7_7
Forma de dirigir el movimiento de la mano y posición de los dedos

Foto 3.7_8
Forma de dirigir el movimiento de la mano y posición de los dedos

Foto 3.7_9
Forma de dirigir el movimiento de la mano y posición de los dedos

3.7.2 Con catalepsia de brazo. Inducción sobre dos sujetos de forma


simultánea

Foto 3.7_10
Posición inicial

Foto 3.7_11
Colocación del brazo para catalepsia (1)

Foto 3.7_12
Colocación del brazo para catalepsia (2)

Foto 3.7_13
El brazo se mantiene rígido sin necesidad de ayuda

Foto 3.7_14
Opción de actuación simultánea sobre dos sujetos

Foto 3.7_15

Inicio de la cuenta atrás. TRES-DOS-UNO

Foto 3.7_16
Al TRES, los brazos caen a plomo simultáneamente

Foto 3.7_17

Sugestiones conjuntas, simultáneas para Helena y Sofía. Siempre en singular.

3.7.8 Estimulación específica del canal visual

Foto 3.7_18
Posición de la mano ante Helena. Visión frontal

Foto 3.7_19
Posición de la mano ante Helena. Visión lateral

Foto 3.7_20
Palmada en la frente

3.7.9.2 Procedimiento de inducción hipnótica

Foto 3.7_21
Distancia para lámpara pequeña de Led

Foto 3.7_22

Cierre de los ojos

3.8.1.1 Cargar

Punto 1. Foto 3.8_1


Proceso de carga magnética

Punto 1. Foto 3.8_2


Proceso de carga magnética

Punto 1. Foto 3.8_3


Proceso de carga magnética

Punto 1. Foto 3.8_4


Proceso de carga magnética

Punto 1. Foto 3.8_5


Proceso de carga magnética

Punto 2. Foto 3.8_6


Punto 2. Foto 3.8_7
Punto 2. Foto 3.8_8
Punto 3. Foto 3.8_9
Punto 3. Foto 3.8_10
Punto 3. Foto 3.8_11
3.8.1.2 Desprender (o Descargar)

Foto 3.8_12

Proceso de descarga magnética. Inicio como la carga.

Foto 3.8_13
Foto 3.8_14
La separación de las manos del operador respecto al sujeto es mayor que en
la carga

Foto 3.8_15
La separación de las manos del operador respecto al sujeto es mayor que en
la carga

3.8.2.1 Fijar

Foto 3.8_16
Posición para fijación magnética

Foto 3.8_17
Posición para fijación magnética en la fontanela

3.8.2.2 Dispersar

Foto 3.8_18

Inicio de la dispersión (como la carga)

Foto 3.8_19
Inicio de la dispersión (como la carga)

Foto 3.8_20

Foto 3.8_21
Foto 3.8_22

Foto 3.8_23
Foto 3.8_24

3.8.3 Hipnosis total avanzada con pases magnéticos

Foto 3.8_25
Inducción por presión de pulgares

Foto 3.8_26
Posición del péndulo. Inducción simultánea en dos sujetos

Foto 3.8_27

Movimiento del péndulo

Foto 3.8_28
Los sujetos cierran los párpados

Foto 3.8_29
Secuencia de movimientos sobre frente y párpados

Foto 3.8_30
Secuencia de movimientos sobre frente y párpados

Foto 3.8_31
Secuencia de movimientos sobre frente y párpados

Foto 3.8_32
Secuencia de movimientos sobre frente y párpados

Foto 3.8_33
Secuencia de movimientos sobre frente y párpados

Foto 3.8_34
Secuencia de movimientos sobre frente y párpados

Foto 3.8_35

Secuencia de movimientos sobre frente y párpados

Foto 3.8_36
Forma de asir el puño del sujeto

Foto 3.8_37

Presión de la mano

3.8.4.1 Técnica de exteriorización

Foto 3.8_38
Pase vertical

Foto 3.8_39
Pase vertical

3.9.1.1.1 Catalepsia de un brazo

Foto 3.9_1
Catalepsia de brazo. Posición inicial

Foto 3.9_2
Forma de sujetar el brazo

Foto 3.9_3

Cómo soltar el brazo

Foto 3.9_4
El brazo mantiene su posición

Foto 3.9_5
Catalepsia total de brazo

Foto 3.9_6
Al dar la sugestión apropiada, el brazo cae a plomo.

Foto 3.9_7
Sofía entra en un estado hipnótico más profundo

Foto 3.9_8
3.9.1.1.2 Comprobación de profundidad hipnótica mediante catalepsia de
un brazo

Foto 3.9_9
Inducción a distancia sin sugestiones verbales

Foto 3.9_10
Posición inicial

Foto 3.9_11
El brazo empieza a elevarse

Foto 3.9_12
4. Hipnoterapia e hipnoanálisis
4.1 El puente al futuro

4.1.1 Definición
El Puente al Futuro —una de las técnicas terapéuticas ideadas por Milton
Erickson—, es una forma de comprobar que cualquier modificación que se
haya producido en un sujeto a partir de la aplicación de una técnica
terapéutica en estado de hipnosis (erradicación de una fobia, reencuadre,
cambio en alguna conducta…) ha quedado realmente fijada para todas y cada
una de las circunstancias en que pudiera aparecer el antiguo comportamiento.

Se trata del punto final para muchas terapias hipnóticas y para todas las
técnicas de la PNL en estado hipnótico; para practicarla el profesional deberá
tener muy presente la información que el propio paciente le ha dado sobre sus
reacciones y sentimientos y prever las variables que pueden darse en una
determinada situación. Viene a ser una exploración de las sensaciones que el
sujeto sentirá de ahora en adelante cuando se encuentre con la fobia, la
experiencia o la conducta que provocaron su consulta, y debe tener en cuenta
los muchos ángulos desde los que se puede observar una realidad o coyuntura
concreta.

La técnica consiste en una serie de preguntas formuladas al sujeto cuando aún


se encuentra en el estado hipnótico en que se le aplicó el tratamiento, de tal
manera que vea claramente qué puede llegar a ocurrir en el futuro y exprese
sus sentimientos y emociones ante ello. Se debe enriquecer este diálogo
enfrentando a nuestro sujeto a todas las condiciones imaginables: solo,
acompañado, de día, de noche, en un lugar o en otro…

El terapeuta deberá valorar las reacciones físicas y emocionales que


aparezcan para verificar que, en todas las situaciones posibles, su paciente
reaccionará de forma adecuada y sin volver a caer en la respuesta
problemática que desea erradicar. El puente al futuro evita que queden puntos
dudosos o mal trabajados y la terapia presenta entonces un resultado pulido,
firmemente arraigado, sin fisuras.
4.1.2 Cuándo y cómo practicar un puente al futuro
Vamos a imaginar que tratamos el caso de un hombre que padece mareos y
desmayos en el trabajo y que hemos descubierto que se trata de estrés. El
terapeuta ha aplicado la técnica correspondiente y aparentemente el sujeto
está respondiendo de forma adecuada. Ahora es el momento de tender el
puente al futuro y de enfrentar a nuestro paciente con todos los matices de su
problema y comprobar sus reacciones.

Se empieza por averiguar cómo se siente en este mismo momento y después


se le proyecta hacia delante en el tiempo. Las preguntas que se realizarán en
un caso así podrían ser semejantes a las que se proponen aquí, y se han de
adaptar a cada caso particular, a discreción del terapeuta.

1
PRESENTE

ØImagina que ahora mismo estás en tu trabajo. ¿Qué sucede ahora?

Ø¿Qué sucede cuando haces lo que normalmente estabas acostumbrado


a hacer…?

Ø¿… en ese momento del mareo que hemos trabajado, ahora, en el


presente?

Ø¿Qué tal, cómo estás ahora mismo?

Ø¿Qué sucede cuando estás donde te sitúas habitualmente…?

Ø¿… en ese momento del mareo que hemos trabajado, ahora, en el


presente?

Ø¿Qué tal, cómo estás ahora mismo?

Ø¿Qué sucede cuando piensas lo que normalmente estabas


acostumbrado a pensar…?
Ø¿… en ese momento del mareo que hemos trabajado, ahora, en el
presente?

Ø¿Qué tal, cómo estás ahora mismo?

2
FUTURO

Ø¿Qué sucedería a partir de ahora si te encuentras otra vez en tu


puesto de trabajo?

ØImagínatelo, estás ahí. ¿Cómo te sientes?

Ø¿Qué sucederá mañana cuando te encuentres otra vez en tu puesto de


trabajo?

ØImagínatelo, estás ahí. ¿Cómo te sientes?

Ø¿Qué sucederá dentro de unos días, de una semana, de un mes, de un


año…

Ø… cuando te encuentres otra vez en tu puesto de trabajo?

ØImagínatelo, estás ahí. ¿Cómo te sientes?

3
VARIACIONES DE ESTADO

ØImagina que estás solo, que te encuentras solo en tu puesto de


trabajo.

ØImagínatelo, estás ahí. ¿Cómo te sientes?

Ø¿Quién más podría estar presente?


ØImagínalo. ¿Cómo te sientes?

ØHay una persona contigo.

ØImagínalo. ¿Cómo te sientes?

ØHay varias personas.

ØImagínalo. ¿Cómo te sientes?

ØHay muchas personas contigo.

ØImagínalo. ¿Cómo te sientes?

ØTe encuentras delante del jefe.

Imagínalo. ¿Cómo te sientes?

ØEstás ante un cliente.

ØImagínalo. ¿Cómo te sientes?

4
VARIACIONES DE TIEMPO

ØEs de día. Imagínalo. ¿Cómo te sientes?

ØYa se ha hecho de noche. Imagínalo. ¿Cómo te sientes?

ØEs pronto, muy temprano. Imagínalo. ¿Cómo te sientes?

ØEs tarde, muy tarde. Imagínalo. ¿Cómo te sientes?

ØFalta mucho para la hora de salir. Imagínalo. ¿Cómo te sientes?

ØFalta poco para la hora de salir. Imagínalo. ¿Cómo te sientes?


ØYa has comido o almorzado. Imagínalo. ¿Cómo te sientes?

ØAún no has comido o almorzado... Imagínalo. ¿Cómo te sientes?

5
VARIACIONES DE LUGAR

Ø¿En qué otros lugares te podrías sentir así?

ØImagínalo. ¿Cómo te sientes?

ØEn el coche; en el transporte público. Imagínalo. ¿Cómo te sientes?

ØEn el cine; en un parque, paseando. Imagínalo. ¿Cómo te sientes?

ØEn la playa; de excursión… Imagínalo. ¿Cómo te sientes?

ØEn una fiesta en un lugar cerrado. Imagínalo. ¿Cómo te sientes?

ØEn un lugar público abierto. Imagínalo. ¿Cómo te sientes?

6
VARIACIONES DE SITUACIÓN

ØImagina qué pasaría si te encontraras en un trabajo anterior.

ØVívelo, siente que estás allí. ¿Cómo te encuentras?

Imagina qué pasaría si te encontraras otra vez en la escuela.

Vívelo, siente que estás allí. ¿Cómo te encuentras?

Imagínate en la consulta del médico, haciendo la compra….


Vívelo, siente que estás allí. ¿Cómo te encuentras?

Se trata, pues, de pensar en todas las variaciones posibles capaces de darse


dentro de una sola experiencia. Por descontado, hay que partir siempre de las
informaciones que tengamos y no investigar situaciones que no estén
relacionadas con el problema.

Si no hay una respuesta interna que corresponda a la antigua información —


en este caso, si el paciente está tranquilo y no siente mareos ni sensación de
desmayo—, quiere decir que se ha aplicado la técnica correctamente, y que
en un futuro, en situaciones similares, no va a suceder nada.

4.1.3 Importancia de la aplicación del puente al futuro


¿Qué puede pasar si obviamos el puente al futuro en un tratamiento? Para
seguir con el ejemplo de nuestro hombre, el que padece desmayos en el
trabajo: es posible que en un momento dado, por indicación de este paciente,
hayamos trabajado sobre esta situación valorándola únicamente cuando está
solo, y que, aunque él no sea consciente de ello, se active también cuando
está acompañado. Si no lo hemos verificado, la fobia, el estrés o el problema
que sea se dispararán pronto, y parecerá que el tratamiento no ha funcionado
bien. La correcta resolución del puente al futuro nos asegura que nuestro
trabajo es completo y está bien realizado; si ha quedado algún cabo suelto, es
mejor que aparezca ahora, ya que podemos solventarlo con facilidad.

Una vez acabado el puente al futuro, se hace salir al sujeto del trance
hipnótico, y a continuación se vuelve a indagar en sus sentimientos, ahora en
estado consciente: con esto redondeamos totalmente la terapia y nos
aseguramos de su efectividad.

Cuando aparecen problemas al imaginar situaciones similares es evidente que


no hemos tenido en cuenta todos los parámetros; debemos pues indagar hasta
que todo quede perfectamente resuelto, hasta descartar todas las variaciones
posibles que correspondan al problema original. Ahora, cuando está en la
consulta, es el momento de verificarlo todo y asegurarnos.

Atendí hace tiempo el caso de una paciente que padecía ataques de pánico
cuando tenía que entrar en su casa. Conforme se iba acercando se ponía más
y más nerviosa, y en el momento de introducir la llave en la cerradura se
sentía ya incapaz de pasar por la puerta. Un puente al futuro de un caso como
éste implica asegurarse de que esta persona, tanto en estado hipnótico como
en estado consciente, es capaz de imaginar tranquilamente que abre la puerta,
que entra, se quita los zapatos, se sienta en el sofá, lee, escucha la radio o ve
la televisión, cocina, habla por teléfono… Si se mantiene tranquila en todas y
cada una de estas situaciones, tenemos la demostración de que la fobia a su
casa y a todo su contenido está ya erradicada.

El puente al futuro se trabaja, pues, desde el mismo instante en que se acaba


de practicar la técnica terapéutica hasta el más lejano futuro que podamos
proyectar. No existe un patrón único o exclusivo: son el hipnólogo o la
terapeuta quienes deciden cómo aplicarlo, qué preguntas hacer… en base a su
experiencia y a los datos que hayan recogido de las vivencias del sujeto; sin
dejar nada en el aire, explorando junto con su paciente todos los futuros y
situaciones posibles para ver sus reacciones y comprobar que su problema
está ya solucionado.

Esta es la forma de asegurarse que el trabajo ha sido adecuado, que está


ejecutado con el nivel de exigencia y de perfección necesarios y que se ha
dejado bien concluido, llevando a quien hayamos tratado hasta su mejor
estado de recursos.
4.2 La hipnosis y la gestión de la memoria. Técnicas de
acceso al inconsciente y a la memoria oculta
En algunas ocasiones, el paciente padece bloqueos de memoria, amnesia o
dificultades de verbalización de algunos traumas, con lo que la terapia puede
verse en un punto muerto. Para estos casos la hipnosis dispone de
herramientas que pueden ayudarle a explorar su pasado, siempre y cuando la
persona esté de acuerdo en participar activamente en su desarrollo y se
muestre dispuesta a colaborar con el hipnólogo sin dudas ni reservas.

En mi práctica terapéutica utilizo tres de estas técnicas:

La escritura automática

La regresión en sus dos vertientes:


La regresión simple
La forma completa llamada revivisción

He podido comprobar por mí mismo la eficacia de todas ellas si se les da un


uso escrupuloso, dirigido siempre a favorecer al paciente para mejorar su
estado y encontrar las claves de su problema y no meramente a satisfacer su
curiosidad.

4.2.1 La terapia a través de la escritura automática


4.2.1.1 Definición

Muchos de nosotros tenemos una cierta idea de lo que es la escritura


automática y la relacionamos con el misticismo o con la comunicación con
entes de fuera de este mundo. No es de esta escritura automática de la que
voy a hablar en este apartado, sino de la escritura automática terapéutica,
dirigida por un hipnólogo y que explora en el pasado del propio paciente.
Su uso está indicado en personas con dificultades de verbalización y/o que
padecen de fuertes lagunas en su memoria que impiden que acceda a
información relevante, así como para indagar en remotos recuerdos de
infancia. Si el paciente está de acuerdo, se puede utilizar esta técnica como
una especie de «puente» capaz de saltar las dificultades de expresión y
comunicar al papel el contenido del inconsciente.

El sistema consiste en inducir un profundo estado hipnótico en el sujeto, y, a


continuación, disociar el uso de su mano —la que acostumbre a usar para
escribir— del control de la parte consciente de su mente. Se le proporciona
un lápiz y todo el papel que necesite y se le anima a que sea su mano quien
responda a las cuestiones que se le plantean. En la mayoría de las ocasiones
se obtienen escritos coherentes y verídicos que proporcionan información
muy valiosa. En cuanto al tratamiento de esta información, se deben respetar
las pautas que aparecen en el apartado 4.3.2 Condiciones para una buena
interpretación, que son válidas para todas las terapias basadas en el
hipnoanálisis y otros procesos de utilización de recuerdos inconscientes.

4.2.1.2 Procedimiento

Antes de empezar, hay que preguntar al paciente cuál de las dos manos
utilizará; es una cuestión tan elemental que muchas veces se olvida hasta que
el sujeto ya está en estado hipnótico profundo y a punto de comenzar. Es
mejor saberlo antes de iniciar el protocolo para efectuar la inducción de
forma más relajada y segura.

Operan: Josep (hipnólogo); Sofía (sujeto)

1
INDUCCIÓN DE HIPNOSIS PROFUNDA. CANSANCIO OCULAR

Josep empieza por provocar el cansancio ocular de Sofía. Ésta estará sentada,
con la cabeza recta. Josep se sitúa de pie ante ella y ha unido tres dedos de
una mano en forma de cuña.
ØMira la punta de mis dedos. Vas a seguir con los ojos muy fijos el
movimiento que voy a hacer.

ØNo moverás la cabeza, solo se moverán tus ojos.

Josep trazará en el aire el signo de infinito (o lemniscata).

ØTú irás siguiendo mis dedos con tu mirada, sin mover la cabeza.
Seguirás este signo de infinito.

Josep sigue moviendo los dedos lentamente y forma este signo una y otra
vez. No es necesario que sea muy amplio, pero sí definido.

ØConforme sigues el movimiento de mis dedos, entras en un estado


hipnótico.

ØConforme lo miras, te vas relajando,

ØY conforme te vas relajando, vas entrando en un estado hipnótico, y


las tensiones musculares del globo ocular se van relajando.

ØAhora contaré del DIEZ al UNO, y conforme baje la cuenta te sentirás


más y más relajada.

ØMientras puedas, sigue con los ojos abiertos… todo lo que puedas.

ØCuando los sientas ya muy cansados, cierra los ojos.


A la vez que cuenta y hace el signo, Josep sujeta suavemente la cabeza de
Sofía con los dedos de la otra mano, mientras con el pulgar presiona su
fontanela.

ØDIEZ, NUEVE, OCHO…

ØMientras cuento, estás cada vez más relajada.

ØSIETE, SEIS, CINCO, CUATRO…

ØEntras en un estado hipnótico más profundo.

ØTRES, DOS, UNO. ¡Cierra los ojos! Relájate.

ØMás profundo, más profundo, más profundo.

ØEstás en un estado hipnótico profundo.

Si el sujeto fuera muy resistente, se puede hacer la cuenta de VEINTE a UNO


para que llegue a un nivel más profundo.

2
MASAJE EN LA FRENTE

A continuación Josep efectúa un masaje en la frente de Sofía con los tres


dedos juntos en rotación en el sentido de las agujas del reloj; los dedos se van
abriendo hacia los laterales de la frente y después se repite la rotación.

Mientras tanto Josep sujeta la cabeza de Sofía sin dejarla un momento. El


movimiento de los dedos es lento y se mantiene una presión suave pero firme
y constante.

ØAhora voy a contar del DIEZ a UNO.

ØConforme vaya descendiendo la cuenta, sentirás entrar y entrarás en


un nivel mental más profundo y más saludable.

Josep continúa tocando la frente de Sofía y le da un suave masaje.

ØDIEEEEZ,... NUEVEEEE,…

La voz de Josep es cada vez más profunda y va alargando las palabras.

ØOCHOOO,... SIETEEE,

ØMás profundamente,

ØSEISSS, CINCOOOO, CUATROOO,

ØCada vez más profundo.

ØTRESSS, DOSSS, UNOOOOO.

Ø¡RELÁJATE!

3
CATALEPSIA DE BRAZOS

Josep toma un brazo de Sofía (o los dos si se prefiere) y lo levanta con


suavidad. Cuando esté arriba, lo suelta, de forma se mantenga elevado por sí
mismo.

ØAhora, imagina, visualiza que tu brazo se pone rígido.

ØRígido, más rígido, como una barra de hierro.

ØSiéntelo que sube y sube, que no pesa nada.

ØEs como una pluma, arriba, arriba.

ØTu brazo no pesa y está rígido como una barra de hierro.


4
DESENCADENANTE 1. CAÍDA DE BRAZO

ØAhora, a la cuenta del UNO al TRES, tu brazo caerá desplomado y tú


entrarás y caerás en un estado hipnótico profundo.

ØUNO, DOS, TRES, cae.

ØY tú entras y caes en un estado hipnótico más profundo.

5
DESENCADENANTE 2. GIRO DE BRAZO

Josep vuelve a levantar uno de los brazos de Sofía, como en el punto anterior.

ØAhora, imagina, visualiza, que tu brazo se pone rígido.

ØRígido, más rígido, como una barra de hierro.

ØSiéntelo que sube y sube, que no pesa nada.

ØEs como una pluma, arriba, arriba.

ØTu brazo no pesa y está rígido como una barra de hierro.

ØAhora el brazo gira, gira lentamente.

ØY conforme va girando, a cada vuelta que da, tú entras en un estado


hipnótico aún más profundo.

ØMás y más profundo conforme gira y gira.

Se interrumpen las sugestiones y se deja que Sofía vaya girando el brazo


durante varios segundos.
ØAhora tu brazo se detiene, queda quieto, inmóvil.

ØY a la cuenta del UNO al TRES, tu brazo caerá desplomado y tú


entrarás y caerás en un estado hipnótico profundo.

ØUNO, DOS, TRES, cae.

ØY tú entras y caes en un estado hipnótico más profundo.

6
INICIO DEL PROTOCOLO DE ESCRITURA AUTOMÁTICA

Josep roza levemente la mano que escribirá mientras da las siguientes


sugestiones.

ØTu mano se pondrá insensible, fría.

ØEstá insensible y fría, está perdiendo toda la sensibilidad.

ØEstá perdiendo todas las sensaciones, todos los movimientos.

ØNo sientes la mano cuando te la froto.

ØTu mano se está haciendo muy insensible y no la sientes ya unida a la


muñeca.

ØYa no tienes ningún control sobre tu mano.

ØSin embargo, tu mano puede recordar TODO lo que a ti se refiere.

ØSi tú no consigues recordar algo sobre ti misma, tu mano lo


recordará, y será capaz de escribir la respuesta.

ØAunque tú no digas la verdad, tu mano escribirá la respuesta correcta


sin que tú la controles.
ØTampoco sabrás lo que tu mano está escribiendo.

ØSin embargo, cuando termine el estado de relajación, reconocerás con


facilidad lo que hayas escrito.

7
INDUCCIÓN DEL MOVIMIENTO

Ahora se pone en la mano de Sofía un lápiz o un bolígrafo, y bajo ella un


papel. Es mejor tener varias hojas preparadas, pues a veces las respuestas son
largas.

A fin de facilitar la lectura posterior se debe ir controlando la posición del


papel para evitar que se escriban unas frases sobre otras. Es más cómodo que
la escritura se realice sobre una mesa u otro soporte parecido.

ØNo tienes control sobre tu mano. Tu mano lo recuerda TODO.

ØAunque tú no lo recuerdes, tu mano lo recordará y escribirá la


respuesta.

ØTu mano sabrá la respuesta, sin embargo tú no sabrás qué estás


escribiendo.

8
LAS PREGUNTAS

Ahora Josep realiza la pregunta o cuestión. Si a Sofía le es difícil empezar, le


dará las sugestiones que siguen.

ØTu mano escribirá lo que pasó hace XX años.

ØMano, escribe lo que pasó, tú lo recuerdas.


ØEscríbelo, eres ágil, más ágil.

ØEscribes con claridad, con letra legible.

ØMuévete, más, da la respuesta, hazlo.

ØEs una orden, muévete, quiero que la letra sea legible, clara.

ØMuévete.

Normalmente, con estas sugestiones es suficiente para que la mano trace


varias líneas de escritura.

En el momento en que se detenga, ya no se fuerza más. Se retiran el papel y


el lápiz y se le deja descansar.

ØMuy bien. Relájate, descansa.

9
RECUPERACIÓN DE LA MANO

Josep debe volver a conectar la mano de Sofía con el control consciente. Es


preciso recordar este paso para evitar problemas al sujeto.

ØTu mano está en contacto con tu muñeca, con tu brazo, con el resto
del cuerpo.

ØRecuperas el control consciente. Tu mano está sensible, sientes calor,


lo sientes.

ØDominas perfectamente tu mano, eres totalmente consciente de tu


mano.

ØMueve tus dedos, puedes moverlos. A la cuenta de TRES los moverás


con toda normalidad.
ØUNO, DOS, TRES. Tu mano está relajada, tranquila, y puedes mover
tus dedos como tú quieras.

10
SALIDA DEL TRANCE

Josep despierta a Sofía. Es mejor darle una sugestión para que no recuerde el
contenido del escrito por si alguna información fuera angustiosa; en este caso
es preferible dársela al sujeto poco a poco, de forma controlada. Por ello se
debe retirar el papel y no dárselo a leer hasta que lo hayamos comprobado.

ØAhora voy a contar del UNO al CINCO.

ØY a la cuenta de CINCO estarás completamente despierta, y te sentirás


muy bien, mucho mejor que antes.

ØY no recordarás nada de lo que has escrito.

ØUNO, más despierta.

ØDOS, más despierta, mueve las manos.

ØTRES, más despierta, mueve las piernas.

ØCUATRO, completamente despierta.

ØY CINCO, abre tus ojos. Y estás completamente despierta.

ØY te sientes muy bien, mucho mejor que antes, y muy feliz.

4.2.1.3 Algunos ejemplos

En este apartado he incluido algunos ejemplos del resultado que puede llegar
a obtenerse en una sesión de escritura automática por hipnosis. En este caso
se trata de un ejercicio realizado por dos alumnos en una clase de Hipnosis
Clínica. El alumno (A) que tomó el papel de hipnólogo efectuó el protocolo
completo e indujo el estado adecuado en una compañera de curso (B) de 54
años de edad que se prestó a actuar de sujeto. A solicitó a B, sucesivamente,
un dibujo y una frase o una firma correspondientes a sus seis, doce, dieciocho
y cincuenta cumpleaños.

En la figura 4.2_A aparece un caracol sonriente; hay que tener en cuenta que
B está dibujando a ciegas, los inicios y finales de trazo a veces no coinciden
(el dibujo también está algo deformado por una firma correspondiente a una
edad posterior cuya rúbrica cruza algunas líneas). Después escribió «mamá te
quiero» con letra inequívocamente infantil. Al revisar los ejercicios, B
reconoció el caracol, un dibujo que le encantaba cuando era niña.

En 4.2_B la misma alumna, recordando la época en que tenía doce años, dejó
en el papel su dibujo favorito: una casa con chimenea, rodeada de árboles y
montañas, con un hermoso sol en el cielo y un camino sinuoso que conecta la
casita con el mundo exterior. Para realizar la firma utilizó todas las letras de
su nombre (excepto «María», el nombre se ha borrado para conservar la
confidencialidad) y una amplia rúbrica que llegó hasta el caracol del dibujo
anterior. Lo más notable de este croquis es la velocidad a la que fue dibujado:
el alumno A quedó asombrado del rapidísimo movimiento de la mano de B,
que realizó la ilustración en pocos segundos, con trazos seguros, firmes y
precisos. B explicó después que dibujar esta casa fue una costumbre
constante durante toda su adolescencia. Quedó tan firmemente grabada en su
inconsciente que, a la indicación de que recordara alguna imagen de sus doce
años, la mano la trazó con total seguridad. La letra es aún infantil pero más
madura que la de la figura anterior.

Cuando tenía unos dieciséis años, B tomó contacto con un grupo


profundamente religioso con el que se relacionó durante cierto tiempo. Al
recordar su dieciocho cumpleaños (figura 4.2_C) es evidente que su mano
trazó lo que más había absorbido su atención en aquel momento. La letra ha
dejado de ser infantil, la firma es más abstracta y la rúbrica tacha el nombre.
La forma característica de la letra M de «María» se ha conservado aunque es
más estilizada, más adulta.
En la figura 4.2_D, la alumna B ha plasmado su interés en la edad madura:
una casita al lado del mar en un día soleado. El dibujo es totalmente
esquemático, directo, sintetizado en unas pocas líneas esenciales. La firma
(que aquí ha quedado situada sobre la casa, en el ángulo inferior derecho) se
ha reducido a una rúbrica amplia y de trazo seguro.

4.2.2 La regresión simple o pseudorevivisción


4.2.2.1 Definición

La regresión es una técnica de hipnosis que consiste en reproducir de una


manera ordenada una parte del pasado del paciente. Muchos investigadores,
entre ellos L. R. Wolberg, creen que la regresión no es un mero recuerdo,
sino que incluso hace revivir antiguas pautas de conducta y de pensamiento.
Milton Erickson y Lawrence Kubie establecieron dos tipos de regresión: la
regresión que podríamos llamar simple (o pseudorevivisción), y la
revivisción propiamente dicha.

La razón de utilizar esta técnica es la de que, una vez que una reacción, una
sensación o una emoción se han grabado en el inconsciente, permanecen allí,
indiferentes al paso del tiempo, con lo que siguen apareciendo y muchas
veces coartando y manipulando las reacciones, situaciones o emociones del
paciente en sus actuales circunstancias, sin que él sea consciente del porqué.
La terapia regresiva se utiliza para tratar fobias, ataques de pánico,
depresiones y traumas de diversa índole, accediendo a la fuente de la que
proceden e incidiendo así en su origen.

Durante una regresión, el sujeto, como adulto, recuerda o imagina escenas de


su pasado. Si contesta preguntas, lo hace desde su edad actual, interpretando
aquella época tal y como lo crea adecuado. En ocasiones puede llegar a
adoptar pautas de conducta y de pensamiento que le parezcan coherentes con
la edad biológica que esté rememorando. En todo momento es consciente de
la presencia del hipnólogo y de su propio estado de trance, y mantiene su
capacidad de análisis.
La regresión en estado hipnótico es muy útil para despertar recuerdos
olvidados; cuando se utiliza en el hipnoanálisis frecuentemente arroja luz
sobre los problemas que se desean tratar, ya que el inconsciente del paciente,
si así se le indica, se focaliza con facilidad en el origen de sus traumas o
dificultades.

Algunos investigadores han constatado que, en algunas ocasiones, el mero


hecho de acceder a estos recuerdos reprimidos ha sido suficiente para
conseguir una mejoría o incluso una curación de algunos síntomas. Sin
embargo, esto no es cierto en todos los casos y a veces no es de ninguna
ayuda, así que no se ha de utilizar como una técnica exclusiva sino como una
herramienta más del proceso terapéutico.

4.2.2.2 Procedimiento de regresión

Para alcanzar el nivel profundo que se precisa para la regresión se puede


empezar con el mismo método que se utiliza para la escritura automática, del
punto 1 al punto 5.

Después se completa con sugestiones específicas, una inducción


ideoimaginativa (la de Schultz) y técnicas de control de respiración. Además
instalaremos un sistema de seguridad que evitará situaciones comprometidas
o desagradables para el sujeto o para nosotros.

Operan: Josep (hipnólogo); Irene (sujeto)

1
INDUCCIÓN DE HIPNOSIS PROFUNDA. CANSANCIO OCULAR

Empezará por provocar el cansancio ocular de Irene. Ella estará sentada, con
la cabeza recta. Josep se sitúa de pie ante ella y ha unido tres dedos de una
mano en forma de cuña.

ØMira la punta de mis dedos. Vas a seguir con los ojos muy fijos el
movimiento que voy a hacer.
ØNo moverás la cabeza, solo se moverán tus ojos.

Josep trazará en el aire el signo de infinito o lemniscata:

Ø
Tú irás siguiendo mis dedos con tu mirada, sin mover la cabeza.
Seguirás este signo de infinito.

Josep sigue moviendo los dedos lentamente y forma este signo una y otra
vez. No es necesario que sea muy amplio, pero sí definido.

ØConforme sigues el movimiento de mis dedos, entras en un estado


hipnótico.

ØConforme lo miras, te vas relajando,

ØY conforme te vas relajando, vas entrando en un estado hipnótico, y


las tensiones musculares del globo ocular se van relajando.

ØAhora contaré del DIEZ al UNO, y conforme baje la cuenta te sentirás


más y más relajada.

ØMientras puedas, sigue con los ojos abiertos… todo lo que puedas.

ØCuando los sientas ya muy cansados, cierra los ojos.

A la vez que cuenta y hace el signo, Josep sujeta suavemente la cabeza de


Irene con los dedos de la otra mano, mientras con el pulgar presiona su
fontanela.

ØDIEZ, NUEVE, OCHO…

ØMientras cuento, estás cada vez más relajada.


ØSIETE, SEIS, CINCO, CUATRO…

ØEntras en un estado hipnótico más profundo.

ØTRES, DOS, UNO. ¡Cierra los ojos! Relájate.

ØMás profundo, más profundo, más profundo.

ØEstás en un estado hipnótico profundo.

Si Irene fuera muy resistente, se puede hacer la cuenta de VEINTE a UNO


para que llegue a un nivel más profundo.

2
MASAJE EN LA FRENTE

A continuación Josep efectúa un masaje en la frente de Irene con los tres


dedos juntos en rotación en el sentido de las agujas del reloj; los dedos se van
abriendo hacia los laterales de la frente y después se repite la rotación.

Mientras tanto Josep le sujeta la cabeza sin dejarla un momento. El


movimiento de los dedos es lento y se mantiene una presión suave pero firme
y constante.

ØAhora voy a contar del DIEZ a UNO...

ØConforme vaya descendiendo la cuenta, sentirás entrar y entrarás en


un nivel mental más profundo y más saludable.

Josep continúa tocando la frente de Irene y le da un suave masaje.

ØDIEEEEZ,... NUEVEEEE,…

La voz de Josep es cada vez más profunda y va alargando las palabras.


ØOCHOOO,... SIETEEE,

ØMás profundamente,

ØSEISSS, CINCOOOO, CUATROOO,

ØCada vez más profundo.

ØTRESSS, DOSSS, UNOOOOO.

Ø¡RELÁJATE!

3
CATALEPSIA DE BRAZOS

Josep toma un brazo de Irene (o los dos si lo prefiere) y lo levanta con


suavidad. Cuando esté arriba, lo suelta, de forma que se mantenga elevado
por sí mismo.

ØAhora, imagina, visualiza tu brazo que se pone rígido.

ØRígido, más rígido, como una barra de hierro.

ØSiéntelo que sube y sube, que no pesa nada.

ØEs como una pluma, arriba, arriba.

ØTu brazo no pesa y está rígido como una barra de hierro.

4
DESENCADENANTE 1. CAÍDA DE BRAZOS

ØAhora, a la cuenta del UNO al TRES, tu brazo caerá desplomado y tú


entrarás y caerás en un estado hipnótico profundo.
ØUNO, DOS, TRES, cae.

ØY tú entras y caes en un estado hipnótico más profundo.

5
DESENCADENANTE 2. GIRO DE BRAZO

Josep toma uno de los brazos de Irene y lo levanta, como en el punto


anterior.

ØAhora, imagina, visualiza tu brazo que se pone rígido.

ØRígido, más rígido, como una barra de hierro.

ØSiéntelo que sube y sube, que no pesa nada.

ØEs como una pluma, arriba, arriba.

ØTu brazo no pesa y está rígido como una barra de hierro.

ØAhora el brazo gira, gira lentamente.

ØY conforme va girando, a cada vuelta que da, tú entras en un estado


hipnótico aún más profundo.

ØMás y más profundo conforme gira y gira.

Josep interrumpe las sugestiones y deja que Irene vaya girando el brazo
durante varios segundos.

ØAhora tu brazo se detiene, queda quieto, inmóvil.

ØY a la cuenta del UNO al TRES, tu brazo caerá desplomado y tú


entrarás y caerás en un estado hipnótico profundo.

ØUNO, DOS, TRES, cae.


ØY tú entras y caes en un estado hipnótico más profundo.

6
INDUCCIÓN IDEOIMAGINATIVA (SCHULTZ)

ØAhora escúchame atentamente.

ØLleva toda tu atención a tu brazo derecho y relájalo.

ØSiente el contacto de la ropa sobre tu piel y el calor producido por la


circulación de la sangre, y relaja tu brazo derecho.

ØRelájalo.

ØConcéntrate.

ØLleva toda tu atención a tu brazo izquierdo y relájalo.

ØSiente el contacto de la ropa sobre tu piel y el calor producido por la


circulación de la sangre, y relaja tu brazo izquierdo.

ØRelájalo.

ØAhora, lleva toda tu atención a tu pierna derecha y relájala.

ØSiente el contacto de la ropa sobre tu piel y el calor producido por la


circulación de la sangre, y relaja tu pierna derecha.

ØRelájala. Relájala.

ØAhora concéntrate en tu pierna izquierda y relájala.

ØSiente el contacto de la ropa sobre tu piel y el calor producido por la


circulación de la sangre, y relaja tu pierna izquierda.
Relájala. Relájala.

ØAhora lleva tu atención a tu pecho, al centro de tu pecho.

ØRelájalo, relaja el centro de tu pecho.

ØPon tu pecho en un estado de relajación profunda, más y más


profunda cada vez.

ØAhora lleva tu atención a tu abdomen y relájalo.

ØPon tu abdomen en un estado de relajación profunda, más y más


profunda cada vez.

ØY cada vez que tú respiras, con cada respiración, te relajas más y más
profundamente, profundamente.

7
SISTEMA DE SEGURIDAD 1. DESENCADENANTE CON
DISOCIACIÓN DE LA EXPERIENCIA

ØCada vez que ponga mi mano en tu hombro derecho (o el izquierdo si


es más accesible)…

Ø…TE DISOCIARÁS INMEDIATAMENTE de la experiencia que estás


sintiendo.

ØCuando ponga mi mano en tu hombro, toda la situación estará en una


pantalla, y tú mirarás cómo sucede.

Esta sugestión se da TRES VECES.

Es necesario dejar que Irene reviva su experiencia lo más exactamente


posible, pero si a Josep le parece que está excesivamente angustiada o que
reacciona de forma muy violenta, utilizará este desencadenante para que viva
sus recuerdos de forma disociada, en segunda persona. Entonces, la
intensidad de su malestar (o de su agresividad) bajará sensiblemente.

8
SISTEMA DE SEGURIDAD 2. DESENCADENANTE DE REGRESO
AL TIEMPO PRESENTE

ØCada vez que dé una palmada en tu frente, de esta manera…

(Josep da una palmada en la frente de Irene)

ØSALDRÁS INMEDIATAMENTE de la experiencia que estás sintiendo.

ØY volverás al tiempo presente, recuperarás el presente


INMEDIATAMENTE, AL MOMENTO.

Esta sugestión se da TRES VECES, y de forma imperativa.

Josep sacará a Irene de la experiencia si ve que es realmente insoportable o


que su reacción puede ser peligrosa.

9
SUGESTIONES

A continuación Josep le dará las sugestiones siguientes, que se repiten tres o


cuatro veces, como en este ejemplo.

ØEscúchame con mucha atención. Tú ahora traspasarás los límites del


tiempo y del espacio.

ØTú tienes habilidad, plena capacidad, para traspasar los límites del
tiempo y del espacio.

ØTú ahora traspasarás los límites del tiempo y del espacio.

ØTú tienes habilidad, plena capacidad, para traspasar los límites del
tiempo y del espacio.

ØTú ahora traspasarás los límites del tiempo y del espacio.

ØTú tienes habilidad, plena capacidad, para traspasar los límites del
tiempo y del espacio.

Josep da estas sugestiones mirando siempre al entrecejo de Irene, o, si tuviera


la cabeza inclinada, a su fontanela.

La voz se canaliza con las manos, y las frases se pronuncian sin parpadear.

10
REFUERZO DEL ESTADO HIPNÓTICO

Simultáneamente, si se desea, se puede reforzar la caída en estado hipnótico


señalando con un laser los puntos que se especifican en los apartados
11.8.2.1, 11.8.2.2, 11.8.2.3 y 11.8.2.4

11
MÁS SUGESTIONES

Josep continúa, dando estas sugestiones:

ØTendrás total habilidad y capacidad para recordar el pasado, las


experiencias del pasado.

ØTendrás total habilidad y capacidad para visualizar y sentir las


experiencias del pasado.

ØTendrás total habilidad y capacidad para oler, saborear y escuchar


las experiencias del pasado.

12
CONTROL DE RESPIRACIÓN. CUATRO TIEMPOS

ATENCIÓN: EN LOS PUNTOS 12 A 16 LA CUENTA DEL TIEMPO LA


LLEVA JOSEP, NO IRENE.

Ella debe seguir las instrucciones que se le dan y concentrarse en la


inspiración y la espiración.

ØAhora, pon toda tu atención en la respiración; respira lenta y


profundamente. Lenta y profundamente.

ØAhora inspira en CUATRO tiempos, UNO, DOS, TRES, CUATRO.

ØRetén el aire con el pulmón lleno mientras yo cuento hasta CUATRO.

UNO, DOS, TRES, CUATRO.

ØExhala todo el aire en CUATRO tiempos. UNO, DOS, TRES,


CUATRO.

ØInspira otra vez en CUATRO tiempos, UNO, DOS, TRES, CUATRO.

ØRetén el aire con el pulmón lleno mientras yo cuento hasta CUATRO.

Ø UNO, DOS, TRES, CUATRO.

ØExhala todo el aire en cuatro tiempos. UNO, DOS, TRES, CUATRO.

13
CONTROL DE RESPIRACIÓN. CINCO TIEMPOS

ØAhora inspira en CINCO tiempos, UNO, DOS, TRES, CUATRO,


CINCO.

ØRetén el aire con el pulmón lleno mientras yo cuento hasta CINCO.


ØUNO, DOS, TRES, CUATRO, CINCO

ØExhala todo el aire en CINCO tiempos.

ØUNO, DOS, TRES, CUATRO, CINCO.

14
CONTROL DE RESPIRACIÓN. SEIS TIEMPOS

ØAhora inspira en SEIS tiempos, UNO, DOS, TRES, CUATRO, CINCO,


SEIS.

ØRetén el aire con el pulmón lleno mientras yo cuento hasta SEIS.

ØUNO, DOS, TRES, CUATRO, CINCO, SEIS.

ØExhala todo el aire en SEIS tiempos.

ØUNO, DOS, TRES, CUATRO, CINCO, SEIS.

15
CONTROL DE RESPIRACIÓN. SIETE TIEMPOS

ØAhora inspira en SIETE tiempos, UNO, DOS, TRES, CUATRO,


CINCO, SEIS, SIETE.

ØRetén el aire con el pulmón lleno mientras yo cuento hasta SIETE.

Ø UNO, DOS, TRES, CUATRO, CINCO, SEIS, SIETE.

ØExhala todo el aire en SIETE tiempos.

ØUNO, DOS, TRES, CUATRO, CINCO, SEIS, SIETE.


16
RESPIRACIÓN CONTROLADA

Se mantiene el ritmo de siete tiempos durante unos minutos. A partir de este


punto Josep habla con lentitud, marcando las sílabas.

ØRespira lentamente, lenta y profundamente.

17
INICIO DE LA REGRESIÓN. SITUACIÓN INICIAL

Empiezan las sugestiones específicas para la regresión. Josep hablará en todo


momento muy lentamente, vigilando su tono alfa, marcando pausas. Se dirige
al entrecejo o a la fontanela de Irene. La visualización se realiza EN
PRIMERA PERSONA.

ØAhora, vas a imaginar que estás caminando, descalza, por la playa.

ØHay mucha niebla. No se ve nada. No se puede distinguir nada ni a


dos metros de distancia.

ØTú caminas lentamente. Sientes la arena fría, húmeda.

ØDe vez en cuando, sientes cómo las olas te mojan los pies.

ØTodo está tranquilo, oyes únicamente el rumor del mar, el rítmico


sonido del oleaje.

18
RETROCESO EN EL TIEMPO

ØDesde que has empezado a caminar, estás retrocediendo en el tiempo.

ØEstás caminando hacia el pasado.


ØA medida que caminas, retrocedes en el tiempo. Estás retrocediendo
más y más a cada paso.

ØLa niebla es cada vez más y más espesa.

ØCuando te detengas, tu inconsciente habrá encontrado un recuerdo, el


recuerdo de… (tu trauma, problema, etc.)

ØCuando lo encuentres te detendrás.

ØY la playa, el mar y la niebla, DESAPARECERÁN.

ØTodo desaparecerá y tú te encontrarás exactamente en la situación


que recuerdas.
Ø
Todo será igual que entonces: tu apariencia, tu edad, tus vestidos…

Josep roza suavemente uno de los índices de Irene.

ØCuando te detengas, cuando llegues a tu recuerdo, avísame moviendo


este dedo.

19
REGRESIÓN

Irene ha movido su índice. Se encuentra ya en el instante de su pasado que ha


determinado su inconsciente.

ØMírate las manos, estás viendo tus manos. ¿Cómo son?

Irene debe ir respondiendo a todas estas preguntas. Si tuviera alguna


dificultad para hablar le diremos:

ØTú puedes hablar, puedes verbalizar lo que ves.


ØMírate los pies, estás viendo tus pies. ¿Cómo son?

Ø¿Qué edad tienes?

Ø¿Qué llevas puesto? ¿Qué color tiene?

ØMira a tu alrededor. ¿Qué ves, qué sientes?

ØAhora, tu inconsciente va a ver la escena, la situación, que provocó el


problema.

ØTú estás ahí y todo está sucediendo igual que entonces.

20
RAPPORT

Josep hablará a Irene conforme a la edad que manifieste. Si es muy niña, o si


es una adolescente… hay de procurar dirigirse a ella de forma apropiada, para
que adquiera confianza.

Josep le sigue dirigiendo preguntas, hasta que aclare cuáles son los sucesos
significativos de la experiencia. Le habla siempre en presente.

Ø¿Te acuerdas?

Ø¿Qué ves? ¿Qué está pasando? ¿Quién hay en la habitación?

21
DISOCIACIÓN

Cuando a Josep le parece que ya ha explorado suficientemente su


experiencia, utiliza el sistema de seguridad de disociación. Pone una mano en
el hombro de Irene y le da esta sugestión

ØAhora, te disocias de esta experiencia. Ya no estás ahí.


ØAhora, esta experiencia no tiene ninguna influencia sobre ti, en ningún
nivel, ni consciente ni inconsciente.

ØEsta experiencia está desactivada y te liberas totalmente de ella.

ØY todas las experiencias similares que hayas tenido, quedan ahora


desactivadas, su influencia es nula, está eliminada.

ØDeja todas las visualizaciones, deja la imagen, y relájate, relájate


profundamente.

Esta sugestión se da TRES VECES.

22
SALIDA DEL TRANCE Y POST SUGESTIÓN POSITIVA

ØCuando salgas de este estado de relajación profunda, te sentirás bien,


muy bien. Te sentirás feliz, tranquila…

ØY no recordarás los detalles de la sesión.

ØAhora voy a contar del UNO al CINCO.

ØY a la cuenta de CINCO estarás completamente despierta, y te sentirás


muy bien, mucho mejor que antes.

ØUNO, más despierta.

ØDOS, más despierta, mueve las manos.

ØTRES, más despierta, mueve las piernas.

ØCUATRO, completamente despierta.

Ø y CINCO, abre tus ojos. Y estás completamente despierta.


ØY te sientes muy bien, mucho mejor que antes. Muy tranquila y muy
feliz.

4.2.3 La revivisción hipnótica


4.2.3.1 Definición

La revivisción, revivición o reviviscencia hipnótica se define como una


reproducción integrada de una escena o situación del pasado de la vida del
sujeto. Puede ser tan intensa que se han dado casos en los que algunos
pacientes, al regresar a sucesos ocurridos en su primera infancia, perdieron la
capacidad de hablar y de caminar y en cambio presentaban movimientos de
succión (chuparse el dedo) y de aprehensión de objetos, como si fueran
bebés.

Un sujeto en este estado se encuentra en trance y a la vez tiene capacidad de


movimiento, además de poder permanecer con los ojos abiertos (estado
sonambúlico con alucinaciones, grados 28 y siguientes de la Tabla de
LeCron-Bordeaux). En la reviviscencia se vuelve a vivir un momento de la
vida pasada en las mismas condiciones en que se produjo realmente, y la
memoria de todos los sucesos posteriores al momento revivido queda
anulada. Así como la regresión se realiza en el marco del presente
(pseudoreviviscencia), la auténtica reviviscencia coloca al sujeto en el
momento exacto y en la edad y situación reales en que se encontraba, con lo
que puede mostrar, tanto al paciente como al hipnólogo, las sensaciones y las
emociones precisas que se vivieron en aquel instante.

Si se encuentra allí el origen de un trauma o de una fobia, por ejemplo, y se


trata directamente en el escenario original (con ayuda de las herramientas
terapéuticas adecuadas), el alcance es mayor que si se realiza con el sujeto en
estado en vigilia o en un nivel hipnótico más leve.

Existen diversos grados de reviviscencia que dependen de la profundidad del


estado hipnótico que se induce al paciente.
4.2.3.2 Procedimiento de revivisción

Antes de empezar, el operador y el paciente deben ponerse de acuerdo sobre


el tema que van a tratar y el punto del pasado al que éste regresará. La
determinación del instante elegido para la revivisción vendrá dada por los
recuerdos o reminiscencias del sujeto, tanto si se encuentra en estado de
vigilia, o si dichos recuerdos han aparecido, en estado hipnótico, en sesiones
anteriores. El hipnólogo debe procurar tener una idea clara del tipo de
experiencia que evocará, si es posible.

Para iniciar el procedimiento de revivisción el sujeto debe encontrarse ya en


un estado hipnótico lo más profundo posible; para ello es muy apropiada esta
técnica específica de estimulación de imágenes mentales, ya que además de
facilitarle la evocación de las escenas de su pasado le ayudará a alcanzar el
nivel hipnótico adecuado para esta terapia.

Operan: Josep (hipnólogo); Pablo (sujeto)

1
Pablo y Josep están sentados cada uno en una silla, uno frente a otro. Josep
mira fijamente al entrecejo de Pablo; poco a poco fuerza más y más la
apertura de sus párpados hasta llegar al máximo posible. Los abre de manera
cada vez más exagerada, sin parpadear en ningún momento y sin dejar de
fijar la vista en el entrecejo de Pablo.

ØAhora, voy a contar del CINCO al UNO.

A la cuenta de UNO entrarás y caerás en un estado hipnótico profundo.

En el momento en que caigas en este estado hipnótico profundo


percibirás un estímulo INMEDIATO de la capacidad de visualizar.

Tus imágenes serán claras, tridimensionales, nítidas, contorneadas.


2
ØMírame bien, sigue mirándome. Sigue mirándome.

CINCO, CUATRO, TRES, DOS, ¡UNO!

¡Más profundo! Caes.

En este momento Josep junta los tres dedos de una mano, los hace girar
rápidamente y los lleva a gran velocidad hasta el centro de la frente de Pablo,
presionando (sin brusquedad) de forma que la cabeza le caiga hacia atrás.

ØCierra los ojos.

ØMás profundo. Más profundo.

3
ØAhora escúchame con mucha atención.

Vas a imaginar, en primera persona, que tú y la silla vais a bajar, a


descender, a gran velocidad.

Estás sentado en una silla que es un ascensor que baja.

Y mientras baja, yo voy a contar del VEINTE al UNO.

Visualiza bien. ¡SIENTE!, esta caída.

4
ØVEINTE, DIECINUEVE, DIECIOCHO, DIECISIETE,…

ØDIECISÉIS, QUINCE, CATORCE, TRECE,…

ØDOCE, ONCE, DIEZ,…


ØCaes más profundo. Más profundo.

ØNUEVE, OCHO, SIETE, SEIS,…

ØCINCO, CUATRO, TRES, DOS,…

Ø¡UNO! Profundamente relajado.

Ahora la voz de Josep es un susurro:

ØProfundamente relajado.

ØTu capacidad para crear imágenes mentales es potente. Las imágenes


que creas son claras, nítidas.

5
La voz de Josep vuelve al tono alfa, habla de forma imperativa.

ØAhora quiero que cuando oigas este sonido…

(Chasquea los dedos: ¡PLAC!)

Ø…abras los ojos y mires mi cara.

¡PLAC!

ØMírame, mírame bien.

ØObsérvame.

Josep deja pasar un par de segundos.

Ø¡Cierra los ojos! Mantén la imagen de mi rostro, sigue reteniendo la


imagen de mi rostro.

ØLo puedes mantener. Tu capacidad de mantener, de visualizar, de


recordar, es muy clara.

ØPerfecto.

ØY ahora escúchame con mucha atención.

6
Una vez que ha comprobado el estado de hipnosis de Pablo, Josep le da las
siguientes sugestiones:

ØImagina o visualiza que caes en un sueño profundo hipnótico.

ØVisualiza que estás cómodamente en una silla (o en una camilla) y que


yo te estoy induciendo un sueño hipnótico profundo.

ØYo te induzco un sueño hipnótico profundo, y tú te sientes entrar, y


entras, en un estado hipnótico más y más profundo.

7
ØY en este sueño, en este estado tan profundo, ves cómo entras en un
estado de hipnosis profunda, lo bastante profunda para efectuar una
revivisción.

8
Dependiendo de la intensidad de la revivisción podemos quedarnos en este
punto, —que correspondería a un Primer Nivel de revivisción—, o bien
repetir las sugestiones 6 y 7 una o más veces, las que deseemos.

Si se dan las sugestiones 6 y 7 DOS VECES, estará en un Segundo Nivel; si


las damos TRES VECES, en un Tercer Nivel, y así sucesivamente.

Cada repetición conformará un escalón y varias de ellas serán los eslabones


sucesivos de la revivisción, gracias a los cuales se puede llegar a conseguir
una gran profundidad hipnótica.
9
Para asegurarnos de que todo el proceso será correcto debemos memorizar, o
apuntar si es necesario, la cantidad de niveles que hacemos descender al
sujeto.

Es mejor anotarlo para no equivocarse, ya que necesitaremos este dato para


despertarlo de forma adecuada y sin problemas.

10
Una vez que Pablo ha llegado a la profundidad prevista, Josep deberá
construir el lugar en el que se efectuará la reviviscencia.

Este escenario o marco de la acción ha de crearlo necesariamente Josep, ya


que Pablo está separado del tiempo y del espacio. Para ello se le darán
sugestiones como éstas.

ØVas a vivir… (aquí se nombra la experiencia concreta que se habrá


consensuado con Pablo).

ØTienes XX años. Estás… (en el lugar). Estás… (en el tiempo).

ØVes claramente… (lo que Josep sabe que encontrará)

Se debe poner todo el poder de la intención en estas sugestiones, y utilizar


una voz en tono alfa muy remarcado, pronunciando con claridad y énfasis.

11
ØAbre los ojos. Estás allí, tienes xxx años. Dime qué ves, qué pasa.

ØLo ves todo claramente. Hay… (nombrar el espacio, las personas, los
elementos… que han de aparecer)
12
Pablo actúa, siente, ve, lo que realmente pasó, y hay que dejar que se exprese
sin coartarlo.

Si es preciso, podemos hacer que se levante, que camine, que se mueva y


actúe; para ello iremos creando, mediante las sugestiones verbales
apropiadas, el espacio y los objetos necesarios.

Josep debe guiarlo en todo momento, pues Pablo carece de referencias.

13
Como el presente queda borrado de la mente del paciente a veces Josep como
tal desaparece y se transforma en alguien a quien Pablo conocía en la época
evocada.

Si llegara a ocurrir el caso, y a fin de facilitar esta metamorfosis, pueden


darse sugestiones como éstas:

ØYo soy alguien a quien tú conoces. Soy alguien que te cae bien.
Simpatizas conmigo.

ØMe tienes confianza y hablas conmigo.

14
Si Josep lo cree necesario, cuando haya pasado un tiempo prudencial
viviendo esta escena puede aplicar alguna técnica, la que crea conveniente:
sugestiones positivas, anclajes, swish… siempre manteniendo a Pablo al
mismo nivel en que se ha producido la revivisción.

15
En caso de haber llevado a cabo el punto 14, debe establecerse un puente al
futuro.
16
Para despertar a Pablo, Josep debe proceder escalonadamente, recuperando
paso a paso el nivel original consciente. Primero le despierta del estadio más
profundo:

ØMuy bien. Lo has hecho muy bien.

ØAhora vas a salir de este nivel. Deja la revivisción. Vas a salir de este
nivel hipnótico profundo.

ØImagina, visualiza, que despiertas de este nivel profundo. A la cuenta


del UNO al TRES saldrás de este nivel.

ØUNO, DOS, ¡TRES!

17
Y así sucesivamente con los demás estadios, de forma que, poco a poco,
Pablo vaya ascendiendo hasta el nivel de hipnosis original (que se le indujo
en el punto 2). Una vez aquí le podremos despertar sin problemas con la
sugestión de salida del trance.

ØAhora voy a contar del UNO al CINCO.

ØY a la cuenta de CINCO estarás completamente despierto, y te sentirás


muy bien, mucho mejor que antes.

ØUNO, más despierto.

ØDOS, más despierto, mueve las manos.

ØTRES, más despierto, mueve las piernas.

ØCUATRO, completamente despierto.

Øy CINCO, abre tus ojos. Y estás completamente despierto.


Y te sientes muy bien, mucho mejor que antes.

4.2.3.3 Tabla resumen del procedimiento de revivisción

A continuación encontrarás una Tabla de resumen del proceso de revivisción,


con un supuesto de tres niveles.
4.3 La amnesia hipnótica

4.3.1 Concepto de amnesia hipnótica


Se define como amnesia un estado en el cual una persona es incapaz de
recordar cualquier información que haya adquirido, o en el que ni siquiera
está en condiciones de almacenarla correctamente para recuperarla después:
en este contexto se habla de la amnesia como de una afección mental.

En este apartado, por el contrario, se trata de la llamada amnesia post


hipnótica, que no es un trastorno sino una propiedad del estado hipnótico que
puede ser provocado o no por el hipnotizador y que a veces se utiliza como
herramienta terapéutica, por ejemplo para hacer olvidar algún suceso
traumático, al menos de forma provisional. La amnesia post hipnótica se da
de forma espontánea en algunos sujetos que, una vez acabada la sesión de
hipnosis, no conservan recuerdo alguno de todo el proceso, o al menos de
algunos detalles. Para ello ha de alcanzarse un nivel lo bastante profundo
(entre los niveles 21 y 31 de la tabla de LeCron-Bordeaux).

De la misma forma que, con ayuda de la hipnosis, se puede estimular la


memoria de un sujeto, también es posible dar las sugestiones apropiadas para
que olvide algún dato de la sesión. El nivel hipnótico requerido es el mismo
que en el caso de la amnesia espontánea o de la exploración de la memoria
oculta; ahora bien, es esencial que haga notar que, en este caso, nunca se
realza el suceso o el detalle que el sujeto debe olvidar, sino que se acentúa
repetidamente el concepto de amnesia referido a dicho suceso de tal forma
que el énfasis recaiga en la acción de olvidar y no en el objeto del olvido. De
lo contrario, se produce justamente el efecto opuesto: si se desea que una
persona olvide un nombre o una cara es contraproducente decirle: «Olvida el
nombre y la cara de Fulano» porque lo que hará de forma inmediata es fijarlo
en su mente; lo que se debe hacer es distraer su atención con otro estímulo.

Así pues, provocar la amnesia en un sujeto es una tarea que requiere de


mucha sutileza para no alertarle precisamente sobre lo que debe olvidar.
Como indicación genérica hay que reiterar de forma intencionada la palabra
AMNESIA. Este es uno de los puntos en los que hay que trabajar con el
poder de la intención. Nuestra propia mente ha de estar centrada de forma
exclusiva en el concepto de amnesia. Mientras se dan las sugestiones siempre
se mirará fijamente el entrecejo del sujeto, sin parpadear, y visualizando que
en su frente se forma la palabra AMNESIA.

4.3.2 Sugestiones para provocar amnesia post-hipnótica

ØCuando salgas de este estado hipnótico, te encontrarás en un estado


de AMNESIA, AMNESIA, AMNESIA.

AMNESIA… AMNESIA…. AMNESIA

Cuando yo cuente del CINCO al UNO, entrarás lentamente en un


estado de AMNESIA.

CINCO, AMNESIA.

CUATRO, MÁS AMNESIA.

TRES, AMNESIA.

DOS, MÁS AMNESIA.

UNO.

AMNESIA, AMNESIA, AMNESIA.


3

ØEscúchame con mucha atención.

Ahora voy a contar del DIEZ al UNO, y conforme vaya descendiendo la


cuenta…

…sentirás una sensación de AMNESIA muy agradable.

DIEZ, NUEVE, (…), DOS, UNO.

¡AMNESIA! ¡AMNESIA! ¡AMNESIA!

ØY te sientes muy bien y es un estado muy agradable.

Ahora, para salir de este estado hipnótico, contaré del UNO al CINCO.

Cuando salgas habrás olvidado la información, tendrás solo AMNESIA.

Olvidarás, solo tendrás AMNESIA.

Y conforme cuento hasta CINCO, LA AMNESIA se refuerza más y más.

UNO, más despierto, MÁS AMNESIA.

DOS, más despierto, mueve las manos, AMNESIA.

TRES, más despierto, mueve las piernas, AMNESIA.

CUATRO, completamente despierto, MÁS AMNESIA.

ØCINCO, abre los ojos, y estás completamente despierto, AMNESIA.

OLVIDAS. Y te sientes muy bien.


4.4 Introducción al hipnoanálisis

4.4.1 El hipnoanálisis. Definición

El hipnoanálisis es una técnica terapéutica que consiste en llevar a la mente


consciente los contenidos del inconsciente mediante la utilización de técnicas
de hipnosis como la relajación profunda, las regresiones y las revivisciones,
entre otras. Hay que tener en cuenta que en psicoterapia —tal y como ya
sucede en la vida en general—, todo aquello que se expresa, de una manera o
de otra, es susceptible de análisis. Así, el material que el terapeuta emplea
para el hipnoanálisis procede de dos fuentes:

Comunicación verbal: asociaciones libres, relatos de sueños,


experiencias y recuerdos de la infancia.

Comunicación no verbal: actos fallidos, actitudes, resistencias,


transferencia y contratransferencia.

El hipnoanálisis es una terapia psicodinámica, concepto que se asocia con el


psicoanálisis, pero con una diferencia fundamental: mientras que el
psicoanálisis se centra en la resolución de los conflictos inconscientes
antiguos —sobre todo los que pertenecen al período edípico—, la
psicodinámica se focaliza especialmente en el aquí y el ahora, y trabaja con
aquellos contenidos que afectan de forma directa a la vida cotidiana, tengan o
no su base en el pasado. La base de todo hipnoanálisis es la interpretación del
material que el paciente expresa y su reelaboración e integración por parte de
éste.

El hipnoanálisis es una técnica compleja y por parte del hipnólogo requiere


una buena formación que excede los propósitos de este libro. Así pues —y
solo a efectos de completar la información sobre las posibilidades y los usos
de la hipnosis— me limitaré a exponer algunas características de este tipo de
terapia y a indicar algunos autores y obras de referencia que pueden consultar
todas las personas que estén interesadas en el tema.

4.4.2 Condiciones para una buena interpretación


Por su gran claridad, en este texto utilizo los planteamientos del hipnoanálisis
tal y como han sido definidos por Juan Antonio Portuondo en su
obra Hipnoterapia: Teoría y práctica (Ver la Bibliografía).

Juan Antonio Portuondo Espinosa (1927-2005)


Psiquiatra y psicoanalista cubano de origen vasco. Doctor en Medicina, en Psicología y en
Filosofía y Letras por la Universidad de La Habana. Creó la técnica del Rorschach
psicoanalítico; fue el fundador del Centro Internacional de Psicología en Barcelona y es autor de
numerosas obras y artículos de referencia en psicodiagnóstico.

De entre todas las condiciones que se precisan para una buena interpretación
del hipnoanálisis este autor destaca ocho que considera básicas y que son las
siguientes:

1. Profundidad
Una interpretación ha de tener un grado razonable de calado, que estará de
acuerdo con el caso que estamos tratando. No debemos ser ni más ni menos
profundos de lo que requiere la situación terapéutica en un momento dado.
Un error en la profundidad puede llegar a impedir el avance del análisis o
aumentar las resistencias.

2. Madurez
Para hacer totalmente explícito el análisis hay que calibrar el grado de
crecimiento emocional del paciente (no la comprensión intelectual). Debe ser
capaz de aceptar la interpretación, sacarle provecho y continuar creciendo.

3. Oportunidad
La oportunidad consiste en no adelantar ni atrasar el momento de dar una
interpretación al paciente. Si nos adelantamos, una revelación desagradable
puede hacerle padecer un ataque de pánico. Si la retrasamos excesivamente,
el análisis se alarga de forma innecesaria, no se solucionan los problemas del
sujeto y éste, aburrido, puede llegar a abandonar la terapia.

4. Verbalización o comunicación
Es de gran importancia evitar las palabras técnicas, los términos eruditos o el
argot propio de profesionales. Siempre debe primar la claridad y es mejor
utilizar, en la medida de lo posible, el mismo tipo de lenguaje que usa el
paciente, adaptando las explicaciones a su nivel cultural e intelectual. Estas
pautas son especialmente importantes en temas como la sexualidad y la
excreción, donde emplearemos las palabras de uso cotidiano en el nivel social
y cultural del paciente, de la forma más normal posible y evitando la
terminología médica especializada. De esta forma se alivian sus temores y los
sentimientos de culpa que se refieren a estos aspectos.

5. Manipulación o manejo
La manipulación, en el sentido de trabajar intensamente los contenidos,
consiste en tratar el problema desde diversos ángulos y relacionarlo con
diferentes aspectos de la vida del paciente: su familia, su trabajo, sus amigos,
el pasado, el presente y el futuro… hasta que el sujeto sea consciente de las
implicaciones y el alcance de sus dificultades. Con ello se amplía su control y
se refuerzan sus recursos.

6. Comprensión
Como ya se ha indicado en el punto 2, la comprensión intelectual no es útil;
es el inconsciente el que ha de asumir e integrar. El sujeto debe llegar a
entender, a un nivel profundo y emocional, el alcance del problema. A veces
aparecen resistencias en forma de reacciones físicas desfavorables como
dolores de estómago, de cabeza, diarreas y estreñimientos, accesos de risa y
llanto, angustias y euforias. Todos ellos indican que se están tratando
conflictos básicos muy importantes para la salud emocional del sujeto y por
tanto hay que seguir trabajando con ellos.
7. Estimulación
Se trata de animar al paciente a encontrar las respuestas con insinuaciones
incompletas, preguntas, comentarios… de manera que él, después, se interese
en encontrarles sentido. Es un aspecto delicado que se llega a dominar solo a
base de experiencia.

8. Silencio
El silencio del terapeuta es básico. Si hablamos en exceso, si bombardeamos
al paciente con continuos comentarios e interpretaciones, no le permitimos
elaborar sus propias respuestas. Se debe mantener el equilibrio entre el
silencio (participativo, no pasivo) y las intervenciones para trabajar,
insinuar… Si hablamos tanto o más que el paciente, es que hay ansiedad o
incapacidad por nuestra parte ante el análisis.

4.4.3 Tipos de interpretaciones


Las interpretaciones del material que aparece en el hipnoanálisis pueden ser
de tres tipos:

Interpretación de contenido
Cualquier comunicación que vamos a recibir del paciente presentará un
contenido manifiesto: sus vivencias, el relato de un sueño, la explicación de
un suceso…. Es este asunto el que se interpretará en su debido momento, y
en los aspectos que nos parezcan convenientes conforme a las pautas que
aparecen en el apartado anterior. Esta interpretación pretende encontrar los
significados latentes de todo aquello que expresa el sujeto de una manera
evidente. Si por ejemplo una persona nos cuenta una pesadilla en la que caía
por una escalera, intentaremos aclarar qué significa para ella esta caída, qué
sentido tiene el sueño en sí.

Interpretación genética
La interpretación genética consiste en encontrar y relacionar cada uno de los
síntomas y situaciones con la época infantil y con la herencia del sujeto. Los
actuales patrones de conducta se relacionan con los sucesos de la infancia en
los que se originaron. Una muestra de este tipo de interpretación aparece en el
apartado 12.2.1 Terror al tráfico.

Interpretación dinámica
Todas las interpretaciones psicoanalíticas son dinámicas —en el sentido de
que trabajan con las relaciones, las resistencias, las transferencias, etc. —
pero en este contexto el término «dinámica» se refiere a la interpretación de
la relación de transferencia concreta entre el paciente y el terapeuta. Gracias
al estudio de esta relación se consiguen vencer las resistencias que
caracterizan el muro o coraza que suelen presentar los pacientes ante el
analista.

4.4.4 Autores y obras de referencia


En este apartado, las personas que estén interesadas encontrarán varios
autores y obras de consulta —para añadir a la obra ya citada de Portuondo—;
ahora bien, yo opino que quien desee emplear esta interesante técnica
terapéutica debe recordar que «la práctica hace al maestro» y que solo
experimentando con el hipnoanálisis (al principio con cierta cautela, y poco a
poco con más confianza) llegará a contar con suficiente experencia como
para abordar con éxito los casos que se vayan presentando. Tan importante es
reunir una buena biblioteca como adquirir soltura en el análisis; de lo
contrario, podemos llegar a paralizarnos en un mero teorizar sin ningún
resultado práctico.

Frieda Fromm-Reichman (1889-1957)


Neuróloga, psicoanalista y psiquiatra alemana que desarrolló buena parte de
su carrera en USA. Especialista en la expresión somática de las psicosis y
partidaria de la necesidad de la empatía paciente-analista, se comprometió
con la vertiente más humanista de su profesion.
Principios de Psicoterapia Intensiva (Principles of Intensive Psychotherapy –
University of Chicago, 1960).

Herbert Stack Sullivan (1892-1949)


Psiquiatra estadounidense cuyo trabajo se centró en observaciones directas de
sus propios pacientes. Sentó las bases para el tratamiento de la esquizofrenia.

Concepciones de la psiquiatría moderna (Conceptions of Modern


Psychiatry – 1947)
La Teoría interpersonal de la Psiquiatría (The Interpersonal Theory of
Psychiatry - 1953)

Otto Fenichel (1897 – 1946)


Psicoanalista austríaco, partidario de la práctica del análisis como
herramienta autónoma y contrario a la corriente de medicalización (que
reserva la práctica analítica a los médicos psiquiatras).

La teoría psicoanalítica de las neurosis (The Psychoanalytic Theory of


Neurosis. 3 vols, 1945)

Carl Ransom Rogers (1902 – 1987)


Psicólogo norteamericano. Desarrolló la terapia PCA (Person-Centered
Approach) o terapia centrada en la persona del paciente, que comprende la
relación terapeuta-paciente como aspecto fundamental del proceso
terapéutico. Utilizó la escucha empática, la congruencia y la aceptación
incondicional.

Orientación psicológica y psicoterapia (Counseling and Psychotherapy:


Newer Concepts in Practice - 1942)
La psicoterapia centrada en el cliente (Client-centered Therapy: Its Current
Practice, Implications and Theory - 1951)
Lewis Robert Wolberg (1905-1988)
Psicoanalista de origen ucraniano que se formó y ejerció en USA desde 1943.
Fundador (junto con su esposa Arlene, trabajadora social especialista en
psiquiatría) y presidente del Postgraduate Center for Mental Health, que fue
la primera clínica psiquiátrica pública de Nueva York. Profesor de psiquiatría
en la Escuela de Medicina de esta misma ciudad hasta 1986. Fue uno de los
más fervorosos defensores del papel de la hipnosis en el psicoanálisis.

Hipnosis Médica: los principios de la hipnoterapia (Medical Hypnosis: The


Principles of Hypnotherapy (V.1 –V.2) - 1948)
Hipnoanálisis (Hypnoanalysis - 1964)
Psicoterapia breve (Short-term psychoterapy – 1965)

William S. Kroger (1906-1994)


Médico ginecólogo e hipnoterapeuta estadounidense, figura especialmente
significativa en el campo de la medicina psicosomática. También participó
como hipnólogo en algunos célebres casos criminales en colaboración con el
FBI. Colaborador de Milton Erickson, su obra es clave para la utilización de
la hipnosis en el medio hospitalario.

Obstetricia, Ginecología y Endocrinología psicosomática (Hypnosis in


Obstetrics and Gynecology - 1961)
Hipnosis Clínica y Experimental (Clinical and Experimental Hypnosis -
1963)

Es de gran interés la obra compilatoria de Sidney Rosen sobre las terapias


de Milton Erickson: Mi voz irá contigo. Los cuentos didácticos de Milton H.
Erickson. (Voice Will Go with You: The Teaching Tales of Milton H.
Erickson - 1991)
Fotos Capítulo 4
4.2.1.3 Algunos ejemplos

Fig. 4.2_A

«B» retrocede a los seis años

Fig. 4.2_B

«B» retrocede a su doceavo cumpleaños

Fig. 4.2_C
«B» a los dieciocho años

Fig. 4.2_D
«B» en su cincuenta y cuatro cumpleaños
5. Hipnosis para tratamientos
orgánicos
5.1 Influencia de la sugestión y la autosugestión en el
tratamiento de patologías orgánicas
En mi opinión, uno de los campos en los que la hipnosis puede llegar a
desarrollarse de forma espectacular es el de los tratamientos de las patologías
orgánicas. No es un concepto tan extraño: es un lugar común la opinión de
que la mirada es el reflejo de los sentimientos del alma y de que el rostro de
una persona puede reflejar su personalidad y sus buenas o malas cualidades.
Los especialistas en psicomorfología son capaces de señalar los cambios de
estructura de un rostro ligados a modificaciones psíquicas y a diversas
emociones y sostienen que, después de desarrollar una voluntad fuerte y
firme, algunas personas llegan a modificar voluntariamente las expresiones
de su fisonomía. Es decir, que la influencia de la mente en el cuerpo físico
está cada vez más aceptada por la ciencia.

De la misma forma en que por medio de la autosugestión se puede cambiar el


rostro y hacerlo más simpático, con ayuda de la autohipnosis es posible
incrementar la agudeza de los sentidos a voluntad: hacer que el oído sea más
fino, la visión más penetrante, el olfato más sutil… También se pueden
desarrollar la musculatura, el vigor o la altura y adelgazar o engordar con
sugestiones. Se pueden aumentar o disminuir los latidos del corazón,
adelantar o retrasar la digestión, regular la tensión arterial y el colesterol o
estimular el sistema linfático para producir la correcta eliminación de toxinas
del organismo; es posible regular la presión intraocular y prevenir la
aparición del glaucoma, y un largo etcétera. Todo ello se resume en que —
como he procurado explicar a lo largo de este libro—, gracias a la hipnosis se
puede influir en funciones que a primera vista parecían absolutamente
independientes de la mente (consciente o inconsciente) y que en la mayoría
de los casos no se creía que pudieran modificarse sin la ayuda de fármacos o
de manipulaciones físicas.
El tratamiento de las patologías orgánicas por medio de la hipnosis es un
campo apasionante y en el cual aún hay mucho que investigar. Sin embargo,
muchas veces esta práctica se enfrenta a la desconfianza de médicos y
pacientes: es un hecho curioso (y lo he comprobado muchas veces), que
cuando se habla de personas que ha superado sus dolencias con ayuda de
terapias que se apoyan o se ayudan de la sugestión y la autosugestión, el
comentario que suelo escuchar es: «Pero esto es hacer trampa. En realidad no
has hecho nada, todo es autosugestión». Está bien, lo reconozco, es sugestión
y autosugestión, pero la importante pregunta que hay que responder es: ¿el
tratamiento ha funcionado o no?

ATENCIÓN
Cuando se trata con sujetos que presentan un grado importante de resistencia a la sugestión
hipnótica, se ha de llevar a cabo un proceso previo para sensibilizarlos.

Dicho proceso es lento, y en muchas ocasiones los pacientes desisten del tratamiento por
cansancio, falta de interés o desconfianza, no llegándose entonces a producir un resultado
favorable.

Una terapia bien llevada tiene como finalidad de que el paciente recupere su
salud y goce de una vida plena. ¿Significa esto que si no se cura según los
métodos establecidos se engaña a sí mismo? Hay quien prefiere verlo así,
pero, en resumen, lo que importa es la curación, y si aparece a través de la
sugestión, bienvenida sea. No comprendo que se aplique la noción de
«trampa» a una terapia que funciona realmente. Las técnicas hipnóticas
pueden utilizarse como un coadyuvante significativo de la práctica médica y
los tratamientos que he incluido en este libro han funcionado en la inmensa
mayoría de los casos en que los he aplicado; unas veces más rápidamente y
otras no tanto, pero de cualquier modo, el tratamiento es efectivo, y estoy
convencido de que la investigación de esta vertiente de la hipnosis aportará
nuevas y prometedoras herramientas para la medicina.

IMPORTANTE
Es imprescindible el seguimiento médico de los casos —hasta la finalización de la terapia— en
todos los tratamientos de patologías orgánicas que se explican en este libro.
5.2 Técnica de tratamiento de recuperación orgánica
por vibración

5.2.1 Concepto básico


La técnica de recuperación orgánica por vibración es un sistema muy efectivo
para el tratamiento de heridas, llagas, problemas de la piel, articulaciones,
huesos y músculos y, en general, cualquier tipo de afección física. Aunque el
concepto es sencillo, la aplicación es compleja, pues por una parte exige
buenos conocimientos de anatomía y patología, y por otra, el operador debe
disponer de un dominio profundo de la concentración y la visualización.

Este procedimiento se basa en el hecho de que el cerebro es el órgano que


más oxígeno utiliza. Si inspiramos profundamente y retenemos la respiración,
la falta de nuevo oxigeno lleva al cerebro a un estado de alerta máxima y
sube su nivel de energía. Entonces conectamos nuestro cerebro con el del
paciente y lo llevamos a ese mismo nivel energético. La suma de la potencia
de los dos cerebros actúa sobre el trastorno y agiliza de forma extraordinaria
la rapidez de la curación. También es útil en casos de procesos de curación
que se han interrumpido, para ponerlos de nuevo en marcha y conseguir
avances.

A diferencia de la mayoría de métodos que se tratan en este libro, esta técnica


se realiza siempre en otras personas; no es posible autoaplicársela debido a
las peculiaridades de su procedimiento.

Se utilizan como herramientas:

1. Hipnosis verbal (o fascinación)


2. Magnetismo
3. Respiración
4. Visualización

Para concretar la forma de actuación se debe empezar por tener una idea lo
más clara posible de cuál es exactamente el órgano afectado para tratarlo de
forma directa. Para ello nos ayudaremos de la historia clínica del paciente y
de todas las observaciones posibles sobre su estado físico y las limitaciones y
molestias que le provoca su dolencia. Como en el resto de tratamientos
orgánicos, recomiendo un estudio previo de la anatomía y la fisiología que
están implicadas en la afección; es indispensable, además, disponer de un
buen atlas de medicina.

5.2.2 Procedimiento

Operan: Josep (hipnólogo); Sofía (sujeto)

1
AUTOHIPNOSIS
Josep empieza por entrar en estado autohipnótico profundo. Se induce a sí
mismo un trance sonambúlico. Para ello entrará en autohipnosis y a
continuación se dará esta orden:

ØAhora voy a abrir los ojos y mantendré un ESTADO DE HIPNOSIS


PROFUNDA SONAMBÚLICA.

Cuanto más profundo sea el trance que se autoinduzca, mayor será el efecto
del tratamiento (foto 5.2_1).

2
VISUALIZACIÓN
Josep visualiza la imagen del trastorno que desea tratar. Para ello, empieza
por enfocar sus ojos en el centro de su frente, y después VISUALIZA el
órgano ya curado y cómo del punto enfermo surge una fuente de energía.

Por ejemplo, si se trata de curar un dolor en un hombro que no permite mover


normalmente el brazo, visualizará el brazo subiendo perfectamente y un
chorro o fuente de energía de un color que le guste —azul, blanco, dorado—
que sale del hombro.
La visualización deberá ser TRIDIMENSIONAL. Es importante que Josep se
encuentre en un estado de gran relajación para evitar hacerse daño en
hombros y cervicales.

Si la imagen es borrosa u oscura se dará a sí mismo la orden explícita:

ØYo puedo visualizar

ØYo suelto las tensiones

ØYo me ordeno que la imagen sea más clara (o tenga más luz, o más
contraste)

3
FASCINACIÓN
Ahora Josep procede a la acomodación de la voz al tono ALFA. Bajará la voz
uno o más tonos por debajo de su tono normal y procederá a inducir un trance
hipnótico en Sofía, cuanto más profundo, mejor.

4
ACTIVACIÓN DEL MAGNETISMO
Debe poner el poder de su intención en utilizar el poder magnético de sus
manos. Para ello puede frotar sus manos varias veces y comprobar la
existencia de calor cuando se aproximan y de frío cuando se alejan. De esta
forma se puede soslayar una de las trampas de nuestra mente: la que nos dice
que en realidad «eso no funciona», o que al menos, funciona con otros pero
con uno mismo, no.

5
INMOVILIDAD Y CONCENTRACIÓN MENTAL
Josep debe mantenerse concentrado en la visualización y en Sofía, sin que le
distraigan pensamientos ajenos a lo que está haciendo. Si es necesario, puede
repetirse el ejercicio de autohipnosis y recordarse a sí mismo la concentración
y el estado sonambúlico.
6
RETENCIÓN DE LA RESPIRACIÓN
Josep inspira profundamente y retiene su respiración todo el tiempo que le
sea posible. Entonces coloca sus manos en forma de garra en el cráneo de
Sofía, cada una sobre uno de los hemisferios cerebrales, con los dedos bien
separados colocados firmemente sobre la piel, y da a sus manos un
movimiento vibratorio regular, rápido, pero no demasiado violento o enérgico
para no hacerle daño.

Mantiene este movimiento mientras retiene la respiración. Cuando necesita


respirar de nuevo, separa las manos de la cabeza. Durante este tiempo Josep
coloca el centro de su propia frente a la altura de la fontanela de Sofía, y si es
necesario, ambos puntos entran en contacto (foto 5.2_2, 5.2_3,
5.2_4 y 5.2_5).

El punto 6 Retención de la respiración se repite TRES VECES.

7
ACTIVACIÓN EN EL ÓRGANO AFECTADO
Se efectúa el mismo proceso de retención y vibración en el órgano afectado,
también TRES VECES (foto 5.2_6 y 5.2_7).

8
CIERRE
Se cierra el círculo energético efectuando otra vez el punto 6, TRES VECES.

ATENCIÓN
El proceso completo de ocho puntos puede repetirse HASTA TRES VECES en una misma
sesión.
No más, pues se mueven energías poderosas y es posible que el operador sienta cansancio.
Puede repetirse el procedimiento en sesiones sucesivas cuantas veces sea preciso hasta que
aparezca la mejoría, que suele ser rápida.
5.3 Modificaciones musculares

5.3.1 Concepto de modificación muscular en hipnosis

Toda emoción mantenida en estado hipnótico modifica la fibra muscular y los


músculos son sumamente sensibles a la sugestión cuando se está en estado
hipnótico. La tensión muscular es la causa de muchos problemas, como las
contracturas, pero además puede afectar a otros órganos, como ocurre en el
glaucoma, que en la mayoría de casos está causado por la tensión ocular; el
sistema de drenaje del ojo se bloquea y éste no desagua a la velocidad
necesaria por lo que el líquido interno adquiere una presión excesiva.

Estos problemas se pueden tratar con hipnosis, así como algunas desviaciones
de columna, falta de riego sanguíneo, pérdida de masa muscular, etc. Con el
sujeto en estado hipnótico la orden dada al cerebro incide directamente en la
modificación muscular, y tiene éxito tanto en enfermedades puramente
orgánicas como en las patologías psicosomáticas.

Con estas técnicas podemos tratar anomalías musculares de cualquier tipo. El


procedimiento consiste en dar al inconsciente las informaciones necesarias
para reestructurar la situación del tejido muscular. Hemos de pensar que lo
que ocurre en el cuerpo afecta a la mente y lo que ocurre en la mente afecta al
cuerpo: es una influencia mutua, hay una perfecta interacción cuerpo-
mente/mente-cuerpo.

Si una persona camina siempre en mala posición, la mente, el pensamiento,


coge esta misma característica; si se cambia la posición también se afecta a la
mente: se retroalimentan uno a otro. Si se cambia la información muscular,
también se modifica la información que existe dentro de la mente. Y esto es
así hasta el punto de que algunas enfermedades mentales se pueden ir
tratando a través de las posiciones corporales y la acción sobre la
musculatura.
5.3.2 Caso práctico. Introducción
Para tratar una afectación muscular aprovecharemos el poder de la
imaginación. Las imágenes mentales en estado hipnótico profundo son muy
potentes, y apoyadas con la sugestión que se dará, la fibra muscular se irá
corrigiendo y modificando. El paciente tendrá que visualizar que se va
corrigiendo su problema. Es muy importante que entre las sugestiones que se
proporcionan se subraye que cuando el crecimiento o la posición del
miembro sea suficiente —cuando ya haya llegado a igualar longitudes o
volúmenes, o equilibrar la posición de un órgano—, el
movimiento/crecimiento se detendrá: a esto se le llama poner un limitador.
Se le dirá al paciente una frase como ésta:

ØCuando tu (nombre del órgano o miembro) esté en la posición


correcta (o tenga la longitud, etc., correcta)…

Ø… la información que te he dado quedará desconectada y el


movimiento/crecimiento no seguirá, se detendrá.

La razón de insistir en el limitador se debe a que el cerebro, cuando está en


estado de hipnosis profunda, es extremadamente sugestionable, y hay que
indicarle de manera muy clara cómo debe actuar, sin vaguedades ni
ambigüedad. De lo contrario, puede seguir indefinidamente con su trabajo en
esta dirección concreta hasta volver a descompensar los miembros, ahora en
sentido contrario.

Si se instala el limitador, cuando el órgano que tratamos llega a su posición o


longitud correcta, aunque continúe el tratamiento no hay ningún perjuicio
para el paciente ya que el cerebro detiene su intervención; es un sistema de
seguridad que evitará que nos excedamos o que nos quedemos cortos por
miedo a exagerar.

ATENCIÓN
Recuerda que para aplicar este u otro tratamiento debes ser consciente y estar segura/o de que
eres capaz de hacerlo.
Debes creer en ti, debes creer que eres capaz de inducir un estado hipnótico lo bastante profundo
como para trabajar y tener éxito.
5.3.3 Protocolo de tratamiento
Operan: Josep (hipnólogo); Sofía (sujeto); Helena (auxiliar)

5.3.3.1 Inducción hipnótica por técnica de presión en la base del cráneo


(técnica de inducción rápida)

1
INDUCCIÓN 1
Josep pone la palma de la mano sobre la frente de Sofía, empuja rápidamente
y con dos dedos de la otra presiona la base del cráneo a la altura de la parte
trasera de las orejas.

Ha de ser una presión corta y firme, de unos 5 segundos como máximo.

Al mismo tiempo le inclina la cabeza hacia atrás de forma que se apoye sobre
los dedos. Esta presión no ha de ser muy fuerte, ha de percibirse pero no ha
de doler (foto 5.3_1).

2
INDUCCIÓN 2
Ahora le mantiene la cabeza hacia atrás un momento ya sin tanta presión. Son
unos pocos segundos. Es muy importante la acción de inclinar la cabeza
rápidamente hacia atrás, sin brusquedad pero con firmeza y seguridad.

Este movimiento ayuda a la caída en un estado profundo. La entrada en


estado hipnótico es inmediata. No es necesario decir nada, ni «relájate» ni
«duerme». Es muy bastante rápido y cómodo de hacer.

3
Josep comprueba el estado hipnótico profundo de Sofía con el movimiento de
los párpados y con catalepsia de los dos brazos. Para ello le habla así:

ØAhora, cuando yo diga TRES, los dos brazos se te pondrán totalmente


rígidos, como dos barras de hierro. ¡TRES!

ØAhora queda ¡SUELTO!

También se puede realizar con esta otra secuencia:

ØTus brazos se levantan, se levantan(foto 5.3_2)

ØLos brazos están rígidos, completamente rígidos. Están tan rígidos


que es imposible moverlos.

ØAhora cae:ØUN, DOS, TRES, cae.

Los brazos caen a plomo y Sofía está aún más relajada (foto 5.3_3).

En ambos casos hay una respuesta muscular clara: cuanto más fuerza se hace
intentando doblar este brazo cataléptico, más rígido se mantiene.

4
Después de aplicar esta técnica Sofía se halla en estado hipnótico profundo
sonambúlico. Se debe ir comprobando el movimiento de los ojos. Por si no lo
estuviera, que hubiera quedado en una fase anterior, Josep le dice:

ØAhora entrarás y caerás en un estado hipnótico profundo


sonambúlico.

RECUERDA
Los procedimientos son sencillos; lo importante y esencial es que uno mismo crea firmemente lo
que está diciendo. Porque si no creemos lo que estamos diciendo tanto da qué palabras
pronunciemos.
Para inducir hipnosis hemos de creer, estar seguros de lo que estamos diciendo. Entonces el
inconsciente del sujeto está de acuerdo.
Para aplicar la hipnosis tienes que creer que posees la capacidad necesaria. No es un don, lo que
debe hacerse es creer en uno mismo. Esta creencia pasa al inconsciente de quien tenemos delante
y ya podemos trabajar.
Cuanto más se avanza en la práctica y el conocimiento de la hipnosis, más sencillo es aplicarla;
sí, cada vez es más fácil. Se trata de un proceso de aprendizaje, que requiere constancia pero que
no precisa de dotes extraordinarias.
La hipnosis está al alcance de quien esté interesado y tenga auténticos deseos de aprender. Los
resultados se van intensificando; la mente, por su propia naturaleza, posee un poder inmenso,
ilimitado, y lo único que hemos de hacer es utilizarlo.

5.3.3.2 Tratamiento de la respuesta muscular del miembro afectado

El tratamiento trabaja con la imaginación del paciente, aquí está la base de


esta terapia. Es el sujeto quien está creando. En el cuerpo, en realidad, no
habrá ninguna manipulación sino que es la imagen que el sujeto crea la que
hace el trabajo. Es una técnica hipnótica que utiliza una imagen mental. Si el
estado hipnótico es muy profundo, el efecto es mucho más rápido y potente.

El trabajo del operador consiste en la movilización del miembro en la


dirección en que debe crecer o modificarse. En algunos casos puede ser
necesaria la ayuda de otro terapeuta para sujetar y equilibrar al paciente, que
siempre estará descansando tranquilamente, acostado en una camilla (foto
5.3_4, 5.3_5, 5.3_6, 5.3_7).

5
ACTUACIÓN SOBRE LAS EXTREMIDADES
Mientras Helena y Josep efectúan suavemente los movimientos precisos,
Josep le va dando sugestiones:

ØImagina, o siente, lo que prefieras, que te ves delante de un espejo, y


tu (el órgano que sea, por ejemplo, la pierna izquierda) está
correcto/tiene la longitud/el grosor… adecuado, etc.
ØAhora imagina, siente, que estás en una sala y te encuentras delante
de un espejo.

ØTe ves perfectamente, de cuerpo entero. Y eres perfecta.

ØEstás en una habitación llena de espejos y tú estás desnuda

ØVe caminando y siente cómo todo el sistema locomotor funciona


perfectamente.

6
Ahora se da la siguiente sugestión porque cuando se camina descalzo
cualquier defecto o problema se hace mucho más evidente.

ØVas caminando descalza por toda la sala y todo va perfectamente.

Hay que vigilar el estado hipnótico, que sea profundo. Al tratarse de una
visualización se debe controlar el movimiento de los ojos.

Ahora sal de esta habitación. Sigues desnuda. Estás en un prado verde.

ØCorre, corre por él, ve corriendo.

La imagen o movimiento de carrera imprime equilibrio a todo el cuerpo, por


esto se utiliza.

ØMuy bien, lo estás haciendo muy bien.

8
Se deja que Sofía descanse unos minutos

ØAhora, deja de correr, deja de visualizar. Estás aquí, donde estás


ahora.

ØAhora vas a imaginar, vas a visualizar que te estiras.

ØNosotros vamos a realizar un movimiento de estiramiento para


reequilibrar/recolocar tu pierna izquierda.

Los movimientos de Helena y Josep serán suaves, en realidad se trata de un


gesto simbólico. No están realizando un tratamiento de osteopatía en el que
realmente se incida en los huesos.

Es un movimiento figurado, metafórico. Sofía debe ser consciente de la


presión, debe visualizar cómo se va rectificando toda su posición.

ØVisualiza, siente que toda tú te recolocas, te reequilibras…

ØCuando tu pierna izquierda llegue a la medida correcta de equilibrio,


ésta quedará fijada.

Si Josep está solo, puede efectuar tranquilamente el tratamiento. No se trata


de recolocar realmente los huesos en su sitio, sino que el movimiento sea una
información para guiar al inconsciente. Sofía trabaja a nivel interno, con
visualizaciones y sensaciones. Por esta razón una sola persona puede
aplicarlo.

Pero si puede disponer de ayuda es muy conveniente aprovecharla porque la


información es aún más potente, se incide más en la sugestión. El trabajo, de
una forma u otra, consiste en ir corrigiendo una información posicional.

10

ØCuando llegues al punto de equilibro, aunque notes que siguen


tirando, tu organismo se detiene.
Es importante recordar este punto, de lo contrario puede haber algún
desequilibrio. Hay que poner siempre el limitador y de cuando en cuando,
recordárselo al sujeto.

Si en algún momento parece que sale del estado hipnótico, basta con
advertirle:

ØMás profundo, más profundo.

5.3.3.3 Reequilibrio del miembro sano. Estimulación de fuerza muscular

También se debe trabajar sobre el miembro sano (la otra pierna, el otro brazo)
para llegar al equilibrio. Para igualar la fuerza se puede sugerir un aumento
de masa muscular. Para ello Josep hablará a Sofía de forma que la entrada de
la información se lleve a cabo a través de la fontanela o al entrecejo.

11

ØAhora, a partir de este instante, tu cerebro envía sangre a tu pierna


izquierda para enriquecer el músculo.

ØY tiene más fuerza.

Mientras habla, Josep va rozando la zona que quiere reforzar.

ØSe refuerza toda la musculatura de tu pierna izquierda.

ØTu pierna izquierda tiene más fuerza, el músculo se pone más fuerte,
más fuerte.

ØToda la musculatura de tu pierna izquierda se activa,

Øse llena de oxígeno, de sangre, de energía.

ØTienes más fuerza en la musculatura, más fuerza.


ØTu pierna izquierda adquiere el mismo tono muscular que la derecha.

12
Josep va pasando las manos suavemente por la zona afectada. Así se activa la
información, igual que se activó en la técnica de estiramientos. El cerebro
entiende, conforme se va trabajando, que debe enviar más sangre a este
músculo.

ØMás fuerza, más oxigeno. Más afluencia de sangre.

ØEl músculo coge más fuerza. Más información.

ØSe activa la información de aportación de oxigeno, sangre, energía.

13
DESENCADENANTE
Ahora se instala un desencadenante. Para ello Josep se dirige hacia la
fontanela o el entrecejo de Sofía, o canaliza la voz entre las manos.

ØA partir de este instante, cada vez que tú respiras, con cada


respiración,

Øactivas la información de más oxígeno, más sangre, en tu pierna


izquierda.

Y el músculo se pone más fuerte, adquiere más tono.

Con cada respiración.

De una forma progresiva e indefinida,

hasta que quede totalmente normalizada y equilibrada.


14
Después le recuerda el limitador para que todo el proceso se detenga a
tiempo; de esta manera evita que queden desequilibrios.

ØCuando tu pierna izquierda tenga el tono correcto,

Øse anula la información.

ØPara que sea igual que la pierna derecha, la información queda ya


anulada.

Es importante ir pasando la mano continuamente por el órgano o miembro


que interesa reforzar para que la información llegue al cerebro de forma
reiterada.

Cuanta más profundidad hipnótica consiga Sofía, más fuerza adquirirá la


imagen y más presión se realizará sobre sus miembros.

Por el simple hecho de encontrarse en un estado más profundo, habrá menos


resistencia por parte del consciente. Es preciso que la mente consciente quede
aparte para que no pueda interferir con sus dudas y vacilaciones. El trabajo
debe hacerlo el inconsciente para que sea efectivo.

15
Josep devuelve a Sofía al estado consciente de la forma habitual y se
comprueba su estado. Sofía notará pronto un cambio importante; se pueden
efectuar tantas sesiones como sea necesario, sin ninguna contraindicación,
hasta llegar al punto que se desee.
5.4 Programación del parto sin dolor
Lo que pretende la programación para el parto sin dolor es ayudar a la madre
a relajarse para que el trabajo del parto sea más sencillo y evitar en lo posible
tener que recurrir a anestesias y cesáreas. La programación es personal, se
efectúa en la consulta, y después es la misma parturienta, sola, o con ayuda
de su pareja, quien pone en marcha el proceso; es decir, el o la hipnoterapeuta
instala la programación y es la propia futura madre la que, cuando lo precisa,
activa las anclas que la ayudarán a tener un parto feliz y sin graves
complicaciones.

Las fases del protocolo son las siguientes:

1. Hipnosis de la futura madre


2. Instalación del dispositivo de activación de la autohipnosis
3. Anestesia en guante
4. Anestesia por sugestión
5. Programación de contracciones
6. Programación de dilatación
7. Programación de fase de expulsión

La programación se instala en una sola sesión cuando falte un cierto tiempo


(tres meses, más o menos) para el parto, y se puede repetir una o dos veces
más para dejarla bien afianzada y resolver las dudas que pudiera tener la
parturienta o su pareja, si es que ésta la ayuda en el momento del parto.

5.4.1 Hipnosis de la futura madre


El grado ideal de hipnosis para la programación de parto se obtiene con la
utilización de tres técnicas en la sesión hipnótica: técnicas mixtas o
subliminales, inducción por presión en la base del cráneo y pases magnéticos.

Operan: Josep (hipnólogo); Eugenia (sujeto)


a) Técnica mixta o subliminal por fascinación, magnetismo, aliento e
intención.
Se le llama mixta porque utiliza dos métodos clásicos diferentes (el
magnetismo y el aliento por un lado y la fascinación y la intención por la
otra) de forma combinada:

1
Fascinación
Para empezar, Josep se coloca ante Eugenia, que está cómodamente sentada,
y le pide que le mire fijamente a los ojos, sin desviarlos ni un momento.

Josep la mirará con fijeza, sin pestañear, a la vez que murmura, de forma
inaudible pero marcando bien el movimiento de los labios, las palabras:

ØDuerme. Profundamente. Duerme.

2
Magnetismo
Josep continúa hasta que Eugenia cierre los párpados. Entonces se pondrá
tras ella y realizará una carga magnética completa.

3
Aliento
Mientras efectúa los pases, soplará su aliento frío con suavidad hacia la
cabeza de Eugenia.

4
Intención
En todo momento, Josep permanecerá absolutamente concentrado en la
sugestión de dormir a Eugenia

b) Inducción por presión en la base del cráneo


Cuando Eugenia está ya en trance, Josep le coloca una mano en la frente,
empuja hacia atrás con rapidez, y con dos dedos de la otra mano comprime
simultáneamente dos puntos situados en la base del cráneo, a la altura de la
parte trasera de las orejas. Ha de ser una presión corta y firme, de unos 5
segundos como máximo.

Durante este tiempo le inclina la cabeza hacia atrás, de forma que se apoye en
los dedos. Para terminar le mantiene la cabeza un momento hacia atrás ya sin
ejercer fuerza.

Después quita los dedos y con la mano que sujeta la frente afloja la presión
llevando suavemente la cabeza hacia delante. Hablará siempre al entrecejo o
a la fontanela de Eugenia.

Más relajado, más profundo.

c) Hipnosis con pases magnéticos.


Josep sigue cargando a Eugenia con la ayuda de los pases magnéticos, muy
lentos, de la cabeza a la boca del estómago, sin dejar en ningún momento las
sugestiones mentales y verbales.

ØTienes sueño, mucho sueño. El sueño te domina.

ØVas a dormir un profundo sueño. El sueño te invade de forma


irresistible.

ØCada segundo que pasa te duermes más y más profundamente,


profundamente.

ØCaes en un sueño profundo. Más y más profundo.

ØDuer…meee. Duer…meee. Duer…meee.

Con todas estas operaciones Eugenia habrá alcanzado ya un nivel suficiente


para reconocer el trance hipnótico, por una parte, y para poder recibir las
sugestiones encaminadas a facilitar el trabajo del parto.
5.4.2 Instalación del dispositivo de autohipnosis
Ahora Josep enseña a Eugenia a entrar por ella misma en un estado
autohipnótico. Le será sumamente útil para eliminar el miedo al parto y la
angustia y el estrés que le pueden provocar. Se le deben enseñar estas dos
modalidades y ella las practicará ambas para estar bien preparada.

5.4.2.1 Dispositivo 1

Eugenia está en estado hipnótico profundo y Josep le da las siguientes


sugestiones:

ØAhora estás en un estado de hipnosis profunda, un estado de calma y


relajación.

Le toma suavemente los dedos pulgar, índice y medio de una mano y se los
une de forma que ella perciba claramente la posición; después hará lo mismo
con los dedos de la otra mano.

ØCada vez que tú juntes estos tres dedos, de la mano derecha, o de la


mano izquierda…

ØTe relajarás profundamente. Profundamente.

ØA partir de ahora, cada vez que desees entrar en un estado de


relajación profunda,

Øjuntarás de esta forma los tres dedos de la mano izquierda o de la


mano derecha.

ØY cuando lo hagas, te sentirás entrar y entrarás INMEDIATAMENTE


en un estado de relajación profunda.
Ø¡INMEDIATAMENTE!

ØCuando realices esta técnica en el momento del parto, estarás muy


relajada, con total control,

Øy podrás seguir todas las instrucciones que ahora te daré para tener
un parto feliz y seguro, para ti y para el niño.

ØSi te sientes nerviosa o angustiada dirás:

ØFUERA TENSIONES

ØFUERA NERVIOS

ØE inmediatamente te tranquilizarás.

Para salir del estado hipnótico, Eugenia se dirá a sí misma:

ØAhora voy a contar del UNO al CINCO.

ØY a la cuenta de CINCO estaré completamente despierta, y me sentiré


muy bien, mucho mejor que antes.

ØUNO, más despierta.

ØDOS, más despierta

ØTRES, más despierta.

ØCUATRO, completamente despierta.

Ø y CINCO, abro los ojos. Y estoy completamente despierta.

ØY me siento muy bien, mucho mejor que antes.


Eugenia deberá practicar esta ancla a diario, si es posible, hasta que domine
completamente y a voluntad la entrada en estado de trance.

5.4.2.2 Dispositivo 2

Para asegurar su entrada en estado autohipnótico Josep le enseñará también


esta otra técnica.

ØLevanta los dos brazos y mantenlos en alto. Rígidos.

ØAhora vas a contar en cuenta regresiva del VEINTE al UNO.

Ø Mientras desciende la cuenta visualizarás cada número, claro y


brillante, en tu pantalla mental.

ØConforme vayas bajando la cuenta te sentirás entrar en un estado de


relajación, más y más profundo cada vez.

ØY cuando llegues al UNO estarás en un estado hipnótico profundo.

ØUn estado de autohipnosis en el que te sentirás tranquila y relajada.

ØEn este estado podrás ejecutar todas las sugestiones para el trabajo
del parto sintiéndote muy bien, feliz y concentrada.

ØCuando realices esta técnica en el momento del parto, estarás muy


relajada, con total control,

Øy podrás seguir todas las instrucciones que ahora te daré para tener
un parto feliz y seguro, para ti y para el niño.

ØSi te sientes nerviosa o angustiada dirás:

ØFUERA TENSIONES

ØFUERA NERVIOS
ØE inmediatamente te tranquilizarás.

Eugenia deberá practicar ambos sistemas hasta dominarlos, y el día del parto
podrá realizarlos perfectamente hasta quedar en un estado lúcido y a la vez
relajado.

5.4.2.3 Sugestión post hipnótica

Para dejar perfectamente instalado el sistema de autohipnosis, se le dará la


siguiente sugestión post hipnótica.

ØCuando llegue EL MOMENTO DEL PARTO, entrarás en estado


autohipnótico.

ØY entonces contarás del UNO al TRES,

Øy mantendrás el estado hipnótico y a la vez tendrás el control;

Øen todo momento te sentirás relajada, lúcida y consciente.

5.4.3 Anestesia
A continuación Josep implantará las sugestiones de anestesia, para que
Eugenia sea capaz de controlar la intensidad del dolor por sí misma, de
manera que pueda soportarlo sin estresarse, manteniendo el control en todo
momento. Se le proporcionan dos técnicas diferentes y utilizará una u otra
según la zona del cuerpo en que desee bajar la intensidad del dolor.

5.4.3.1 Anestesia en guante


Este método lo usará para calmar y controlar el dolor en las zonas a las que
pueda llegarse con una mano: es una anestesia «por contacto».

Josep le toma el brazo derecho y se lo levanta.

ØTu brazo se levanta.

ØSe levanta sin esfuerzo, y ahora está rígido, se mantiene levantado y


rígido.

Le va rozando levemente la mano:

ØTu mano derecha está insensible, anestesiada. Nota cómo pierde


sensibilidad poco a poco.

ØInsensible, anestesiada. Más y más insensible, más y más anestesiada.

ØNo notas nada, nada.

ØEstá totalmente insensible y anestesiada.

Ahora le toma también la mano izquierda y le junta ambas manos sobre el


pecho.

ØCon esta mano anestesiada, tocas la otra, y la anestesias también.

ØInsensible, anestesiada.

ØTu mano izquierda está ahora totalmente insensible, anestesiada.

ØCualquier zona de tu cuerpo que toques con la mano derecha estará


insensible, anestesiada.

ØToma tu mano derecha, o tu mano izquierda, y tócate la cara.


Ø Donde toca tu mano derecha, inmediatamente sientes insensibilidad y
anestesia.

ØNo notas nada, nada. Allí donde toca tu mano hay insensibilidad y
anestesia.

Y ahora la sugestión directa:

ØCada vez que toques con tu mano derecha o tu mano izquierda un


lugar doloroso, el dolor desaparecerá.

ØDesaparecerá inmediatamente.

ØLa zona quedará totalmente anestesiada y tú te sentirás muy bien, muy


tranquila.

Ahora ya se puede eliminar la insensibilidad.

ØAhora la insensibilidad desaparece. Tu mano derecha ya no está


anestesiada. Tu mano izquierda ya no está anestesiada.

ØVuelves a tener sensibilidad normal en las manos.

ØVa despareciendo la anestesia. Ya ha desaparecido.

Y la sugestión para el parto:

ØCuando desees activar la anestesia, únicamente deberás levantar un


brazo rígidamente.

ØCuando notes que aparece la anestesia en tu mano, podrás tocar


cualquier zona dolorosa de tu cuerpo.

ØEl dolor desaparecerá inmediatamente.


ØLa zona quedará totalmente anestesiada y tú te sentirás muy bien, muy
tranquila.

5.4.3.2 Anestesia por sugestión

Durante el parto, Eugenia sentirá también dolores en zonas a las que no podrá
llegar por contacto directo, especialmente en la espalda y en el periné. Para
que pueda controlarlos, Josep le dará las siguientes sugestiones:

ØEscúchame con mucha atención.

ØCada vez que tú digas mentalmente la palabra ANESTESIA y pongas


tu intención en algún lugar del cuerpo en que notes dolor…

ØLa zona quedará totalmente anestesiada.

ØEl dolor desaparecerá inmediatamente.

ØLa zona quedará totalmente anestesiada y tú te sentirás muy bien, muy


tranquila.

ØY tú reforzarás la anestesia como tú desees diciendo:

ØMÁS ANESTESIA, MÁS ANESTESIA

ØLa anestesia estará bajo tu control.

ØDi la palabra ANESTESIA y pon toda tu intención en el lugar del


cuerpo al que quieras llevarla.

5.4.4 Contracciones, dilatación y expulsión


5.4.4.1 Fase de contracciones
En esta fase Eugenia debe reconocer la intensidad de las contracciones pero
no eliminarlas: lo que disminuirá es la molestia y ella tendrá el control.

Josep le toma EL PULGAR Y EL ÍNDICE de una mano y los junta para ella
que perciba bien su posición:

ØA partir de ahora, cada vez que tú juntes EL DEDO PULGAR Y EL


DEDO ÍNDICE,

Ølas contracciones serán más fuertes, más intensas, más efectivas…

Øy tú sentirás el mínimo de dolor.

ØCuando juntes el pulgar y el índice de una mano

Øcontrolarás la intensidad de las contracciones…

Ø y sentirás el mínimo de dolor.

5.4.4.2 Fase de dilatación

Ahora Eugenia dirigirá la dilatación de manera que sea rápida y efectiva, y lo


menos molesta posible.

Josep le toma EL PULGAR Y EL MEÑIQUE de una mano y los junta para


que ella perciba bien su posición:

ØA partir de ahora, cada vez que tú juntes el DEDO PULGAR Y EL


DEDO MEÑIQUE…

Ø… las dilataciones serán más y más intensas…

Ø… y tú sentirás el mínimo de dolor.


ØDilatarás de forma rápida…

Ø… y el bebé tendrá suficiente espacio para salir tranquilamente.

ØCuando juntes el pulgar y el meñique de una mano…

Ø… controlarás la intensidad de la dilatación y sentirás el mínimo de


dolor.

ØDilatarás de forma correcta…

Ø… y el bebé tendrá suficiente espacio para salir tranquilamente.

5.4.4.3 Fase de expulsión

En este momento hay que activar al máximo toda la musculatura interna. La


potencia de la madre se concentra en expulsar al bebé de forma rápida y
segura.

Josep le dará la sugestión de que cierre los puños aprovechando que


normalmente se les indica a las parturientas que se sujeten con fuerza.

ØEn el momento del parto, cuando cierres los puños, se activará la


expulsión.

ØEl bebé saldrá con facilidad, como si fuera una pastilla de jabón…

Ø … con tanta suavidad como un supositorio de vaselina.

ØCuando llegue el momento del parto, tú cerrarás los puños…

Ø… y pondrás toda tu intención en la expulsión del bebé.

ØEl bebé saldrá con facilidad, como si fuera una pastilla de jabón…
Ø… con tanta suavidad como un supositorio de vaselina.

ØY tú te sentirás muy bien, tranquila y feliz.

ØY el bebé también. Te sentirás muy feliz.

Es necesario dar esta sugestión de forma imperativa para evitar partos


prematuros:

ØSi alguna vez cierras los puños, y no es el momento del parto, NO


PASARÁ NADA.

ØAunque cierres los puños, hasta el momento del parto NO SE


ACTIVARÁ LA EXPULSIÓN.

5.4.5 Desencadenante y conclusión


Para asegurarse un embarazo tranquilo, Josep instala en Eugenia este
desencadenante:

ØA partir de este mismo momento, y durante todo el embarazo, te


sentirás bien.

ØCada día que pase, en todos los sentidos, te sentirás mejor, mejor y
mejor.

ØSentirás cómo avanza correcta y felizmente tu embarazo.

ØCada día mejor, cada día estarás más tranquila y más feliz.

ØY cuando llegue el momento del parto…


Ø recordarás todas las sugestiones y tendrás un parto fácil y feliz.

ØY te sentirás muy bien.

A esta programación genérica se le pueden añadir otra más personal, según la


idiosincrasia y las circunstancias personales de la madre. Se puede
individualizar el tratamiento según:

• si es el primer hijo
• si ha pasado por algún otro parto (con o sin problemas)
• si padece alguna complicación de salud

Tuve en una ocasión una paciente que padeció graves dificultades durante el
nacimiento de su segundo hijo debido a un terrible disgusto personal que
había sufrido pocos días antes del parto. Estaba en un estado de gran tristeza,
el trabajo del parto fue muy estresante y su tensión arterial llegó a valores
muy peligrosos para la vida de la madre y del hijo.

Además, al advertir su pena, una comadrona con muy poco tacto le dijo con
aires de repulsa: «Vaya, pues no se te ve muy contenta». Esta frase le hizo
sentirse muy culpable, ya que le dio la impresión de que no demostraba
alegría ni felicidad por el nacimiento de su hijo.

Para que este nuevo parto fuera seguro, alegre y feliz para ambos, implanté
también las siguientes sugestiones:

ØTu tensión arterial en el momento del parto es totalmente correcta.

ØTe vas a sentir muy bien. Tu salud y la del niño serán perfectas.

ØÉste será un parto feliz. Vas a sentirte dichosa y alegre con tu hijo.
Todo irá muy bien.

Esta programación deberá hacerse unas tres veces durante la gestación:


aproximadamente a los tres meses, a los seis y a los ocho, para que quede
bien implantada.

La futura madre se entrenará en la autohipnosis y el control del dolor y de la


anestesia. Si su pareja está dispuesta a ayudar, puede aprender la
programación y recordarle las anclas durante el parto y reforzar las
sugestiones.

ATENCIÓN
Es importante recordar que la madre debe entrenarse únicamente en la hipnosis y la anestesia.
NO DEBERÁ PRACTICAR NI EL CONTROL DE CONTRACCIONES, NI LA
DILATACIÓN NI, ESPECIALMENTE, LA EXPULSIÓN, PARA EVITAR PARTOS
PREMATUROS
Estas sugestiones solo deberá darlas el hipnólogo durante la programación, y por parte de la
madre se dejarán para el momento del parto
5.5 Hipertermia en el tratamiento de las neoplasias
Se conoce como neoplasia o neoformación el fenómeno orgánico en el cual
se forma un tejido nuevo cuyas células sustituyen a uno anterior. Es un
término que suele aplicarse de forma casi exclusiva a las formaciones de
masas anómalas que presentan un crecimiento excesivo y descoordinado. Las
neoplasias pueden ser benignas o malignas. Las neoplasias benignas se
caracterizan por producir alteraciones locales que raramente son fatales, al
menos en sus inicios; es el caso de los fibromas (formados de tejido
conjuntivo) o los lipomas (de tejido adiposo). Son de contornos bien
definidos y si se eliminan no recidivan.

Las neoplasias malignas causan destrucción de los tejidos sanos, tanto en la


zona original como en lugares alejados, además de ser origen de graves
problemas metabólicos. Sus bordes están mal delimitados y son muy
invasivas. Su pronóstico en general es muy grave y constituyen una de las
mayores causas de mortalidad. Se conocen más comúnmente con el nombre
de cáncer.

Las sugestiones hipnóticas pueden llegar a jugar un papel esencial en el


aprendizaje de procedimientos de autocontrol que ayuden a los pacientes
oncológicos a soportar mejor los tratamientos contra el cáncer; todas las
técnicas hipnóticas mejoran los resultados de la psicoterapia e inciden de
forma muy beneficiosa en el sistema inmunológico. Las defensas quedan
reforzadas y se mitigan en gran manera los efectos secundarios de la
quimioterapia. El tratamiento por hipnosis como paliativo para el dolor en los
casos terminales también suele presentar excelentes resultados (relee el
apartado 1.5.4.2 Técnicas ericksonianas del tratamiento del dolor). De todas
formas, deseo que quede bien entendido que la hipnosis no es la panacea para
combatir el cáncer, sino un coadyuvante muy eficaz.

Por otra parte, la Hipnosis Clínica dispone de una herramienta específica,


muy útil y de gran eficacia que colabora eficazmente con cualquier
procedimiento terapéutico antineoplásico: la hipertermia hipnótica. Se trata
de un procedimiento que consiste en aumentar la temperatura del punto
afectado para provocar la muerte (apoptosis) del tejido enfermo. Con ayuda
del protocolo se envía al cerebro una información de vibración muscular con
el que se logra un efecto de hipertermia aislada y centrada en la zona a tratar.

La razón del uso de la hipertermia es que las células cancerígenas son más
sensibles al calor que las células sanas, por lo que sucumben a las altas
temperaturas provocadas por las corrientes de alta frecuencia inducidas por el
hipnólogo. La célula neoplásica tiene un comportamiento distinto al de la
célula sana en varios aspectos: no está tan oxigenada y absorbe más calor, y
además su pH es más bajo (es más ácida) lo que la convierte en mejor
conductora.

La hipertermia hipnótica restablece el potencial eléctrico de las células


saludables que aún permanecen en el tejido afectado, desde los 30 µV de las
células cancerígenas a los 65 µV de las células sanas. Además, sus
aplicaciones carecen de efectos secundarios importantes ya que no existe
radiación, ni invasión, ni administración de sustancias tóxicas. El aumento de
temperatura se produce desde el interior del organismo hacia el exterior y se
obtienen incrementos de 2º a 3º medibles en la epidermis mientras que en el
tejido neoplásico se pueden alcanzar los 40º C o más. Debo advertir que para
alcanzar la apoptosis celular es imprescindible que el incremento de
temperatura en las células del tumor supere los 4º o 5º, y este resultado se
obtiene únicamente en personas muy sensitivas, y altamente sugestionables,
con un elevado grado de susceptibilidad a la sugestión hipnótica. Si se siguen
correctamente las indicaciones no existe ningún peligro de
sobrecalentamiento porque el tiempo está controlado y el hipotálamo, por su
parte, sigue regulando la temperatura y disipa los excesos hacia el exterior.

Ahora bien, debo hacer una aclaración: si comparamos el número de


pacientes que se benefician de la terapia hipertérmica con el de personas que
son diagnosticadas cada año, el porcentaje de éxitos es mínimo. Los
resultados dependen de una larga lista de condicionantes: sensibilidad,
sugestionabilidad, educación, creencias, aceptación de la hipnosis, etc. que
deberemos tener en cuenta al abordar el tratamiento. En cualquier caso, es
totalmente imprescindible una inducción hipnótica bien elaborada que lleve
al paciente a un estado profundo (de anestesia hipnótica), a fin de que las
sugestiones lleguen al inconsciente con toda su fuerza.
El protocolo completo del Sistema de Anestesia Hipnótica e Hipertermia para
neoplasias consta de ocho pasos progresivos:

1. Inducción triple: por cansancio ocular, pesadez de párpados y


catalepsia de los dos brazos.
2. Anestesia hipnótica llamada «del ascensor»
3. Sugestión al estado de rigidez, insensibilidad y anestesia
4. Relajación de la cabeza y calma de la mente
5. Bajada rápida ideoimaginativa con anclas cinestésicas
6. Inducción de la hipertermia
7. Imagen/visualización «de las barras incandescentes»
8. Salida progresiva del trance

A continuación se trata detalladamente cada uno de ellos.

5.5.1 Pasos del Sistema de Anestesia Hipnótica para


Hipertermia. Técnica específica de hipnosis profunda
Operan: Josep (hipnólogo); Marta (sujeto)

5.5.1.1 Inducción triple

1
Josep empieza por causar el cansancio ocular. Marta, sentada en una silla,
con la cabeza recta, fijará su vista en un punto alto, de manera que los ojos
estén en un ángulo de unos 45º.

2
Josep sigue con la inducción por fijación de la vista en los tres dedos de su
mano derecha (foto 5.5_1):

ØMira la punta de mis dedos…

ØTus párpados PE-san, PE-san, PE-san...


Siempre fijando la vista en la fontanela o en el entrecejo y sin parpadear, y,
cuando Marta cierra los ojos, acompañando con el masaje en la frente.

ØAhora voy a contar del DIEZ a UNO...

ØConforme vaya descendiendo la cuenta, sentirás entrar y entrarás en


un nivel mental más profundo y más saludable.

(foto 5.5_2 y 5.5_3)

3
Inducción de la catalepsia de los dos brazos

Posición 1. Inducción. (foto 5.5_4, 5.5_5, 5.5_6, 5.5_7, 5.5_8 y 5.5_9)

ØTus brazos se levantan, se levantan.

ØSuben, suben. Y ahora se quedan rígidos. ¡Como dos barras de hierro!

ØNo puedes doblarlos. Y no pesan.

ØAhora contaré del TRES al UNO, y a la cuenta de UNO tus brazos


caerán a plomo,

Øy tú te sentirás caer y caerás en un estado hipnótico aún más


profundo.

ØTRES, DOS, UNO. Tus brazos caen.

ØY estás en un estado hipnótico profundo, más profundo que antes.

5.5.1.2 Anestesia hipnótica «del ascensor»


Las instrucciones que daremos a continuación son las mismas que se emplean
en hipnosis para anestesia en operaciones quirúrgicas. El paciente visualiza
que se encuentra en un ascensor. Antes de empezar con toda el procedimiento
es necesario asegurarse de que no padezca de claustrofobia o de fobia a los
ascensores. Si éste fuera el caso, deberemos describir un lugar diferente para
evitar que entre en pánico.

ØImagina, visualiza y siente que estás en un ascensor.

ØEl ascensor, baja, baja, baja constantemente.

ØDurante todo el tiempo que estés en estado de relajación estará


bajando, lenta y continuamente.

ØContinuamente baja. No se detendrá hasta que yo no te lo indique.

ØMientras no te diga otra cosa, sigue bajando, siempre bajando.

5.5.1.3 Rigidez, insensibilidad y anestesia

Para inducir la anestesia total, se empieza por una parte del cuerpo y después
se va ampliando poco a poco.

1
Josep toma el dedo índice de la mano derecha de Marta, y lo roza a lo largo
con mucha suavidad (foto 5.5_10 y 5.5_11)

ØTu dedo está rígido, insensible, anestesiado.

2
Después de unos momentos, sigue con el resto de la mano (foto 5.5_12):

ØTu mano derecha está rígida, insensible, anestesiada.


3
Después de unos momentos, sigue con el brazo derecho (foto 5.5_13):

ØTu brazo derecho está rígido, insensible, anestesiado.

4
Pasa al brazo izquierdo. El roce ha de ser muy leve (foto 5.5_14).

ØTu brazo izquierdo está rígido, insensible, anestesiado.

5
Josep roza apenas la parte alta del pecho de Marta

ØTu pecho está rígido, insensible, anestesiado.

ATENCION:
A continuación damos esta sugestión, para evitar que el paciente tenga problemas
respiratorios:

ØA pesar de ello tu musculatura respiratoria funciona con total


normalidad y tu respiración es lenta y profunda.

6
Roza levemente su abdomen,

ØTu vientre está rígido, insensible, anestesiado.

7
La espalda ya no hace falta tocarla. El estado de Marta ya es lo bastante
profundo.

ØTu espalda está rígida, insensible, anestesiada.


ØTu estómago está rígido, insensible, anestesiado.

8
Si lo cree conveniente, Josep rozará levemente las piernas, una tras otra, a
todo lo largo (foto 5.5_15).

ØTu pierna derecha está rígida, insensible, anestesiada.

ØTu pierna izquierda está rígida, insensible, anestesiada.

9
Y para finalizar, con énfasis

ØTodo tu cuerpo está rígido, insensible, anestesiado

10
No es necesario tocar el cuello. Basta con la sugestión verbal:

ØTu cuello está rígido, insensible, anestesiado

Y ahora le recuerda:

ØY tú respiras correctamente, tú respiras bien, tus músculos


respiratorios funcionan a la perfección.

ØY sigues cayendo, cayendo.

5.5.1.4 Relajación de la cabeza y calma de la mente

En este momento Josep hablará en dirección a la fontanela, con mucha


expresividad, marcando la dirección de la voz con las manos.
ØImagina, visualiza justo ante ti, una puesta de sol.

ØSu disco está rojo, por encima del horizonte.

ØEl disco desciende lentamente y se hace cada vez más y más oscuro.

ØConforme el disco se hace oscuro, tú entras en un estado más y más


profundo.

ØMás oscuro, más profundo.

ØMás oscuro, más profundo.

5.5.1.5 Bajada rápida ideoimaginativa con anclas cinestésicas

Como se requiere un estado de hipnosis muy profundo para practicar esta


técnica, se aplica esta inducción, específica para tratamientos orgánicos
rigurosos.

1
Josep se coloca ante Marta y le habla de la siguiente forma:

ØAhora tomaré tu muñeca derecha y tu tobillo izquierdo.

ØCuando presione, haré con la boca un sonido especial. Lo haré TRES


veces.

ØCada vez que notes la presión y oigas el sonido, te sentirás entrar y


entrarás en un estado más y más profundo.

Hay que sincronizar perfectamente la presión de la muñeca y el tobillo con el


sonido. Se hace con la boca y suena como /SHHHHHH/. El volumen ha de
ser fuerte y se efectúa TRES veces seguidas (foto 5.5_16).
2
A continuación se realiza en la posición opuesta.

ØAhora tomaré tu muñeca izquierda y tu tobillo derecho.

ØCuando presione, haré con la boca un sonido especial.


.
ØLo haré TRES veces.

ØCada vez que notes la presión y oigas el sonido, te sentirás entrar y


entrarás en un estado más y más profundo.

Hay que sincronizar perfectamente la presión de la muñeca y el tobillo con el


sonido. Se hace con la boca y suena como /SHHHHHH/. El volumen ha de
ser fuerte y se efectúa TRES veces seguidas.

5.5.1.6 Inducción de la hipertermia.

Para empezar, Josep roza suavemente la zona a tratar; hay que delimitarla con
los dedos.

Josep advierte a Marta:

ØAhora voy a inducir una hipertermia en esta zona; es decir, la


temperatura de tus células aumentará.

ØAumentará progresivamente de su temperatura actual de 36º hasta los


50º.

ATENCIÓN
Si la zona en la que inducimos hipertermia está en la cabeza, o cerca del
cerebro, debemos advertir:

ØLa subida de la temperatura tendrá lugar solo en… este punto.


ØTu cerebro, las células de tu cerebro, siguen a su temperatura
normal…

Øfuncionando correctamente y a su temperatura habitual.

Para implantar correctamente la sugestión Josep habla en dirección a la


fontanela, con mucha expresividad, marcando la dirección de la voz con las
manos.

ØLa temperatura aumenta: 36, 37, 38, 39, 40…

Ø41, 42, 43, 44, 45, 46, 47, 48, 49, 50.

ØLa temperatura de esta zona es de 50º en el interior de las células.

ØCualquier anomalía celular desaparece.

ØLas células malignas se destruyen, se degradan. Todo el tejido se está


reconstruyendo correctamente, se está regenerando.

ØSe está normalizando la información celular.

5.5.1.7 Visualización de las «barras incandescentes» vibratorias y


refuerzo de la sugestión

Las barras incandescentes son anclas cinestésicas que estimulan el cerebro


para aumentar hasta los 40º - 50º la temperatura del punto afectado gracias a
la vibración. Cada «barra» o varilla se representa con uno de los dedos del
hipnólogo: el terapeuta debe dotarlos de un movimiento vibratorio regular
(que no sea demasiado enérgico), y así enviarán la información al hipotálamo
de forma que éste incremente la temperatura en la zona de contacto.

Josep prepara tres dedos que se presionará sobre la zona a tratar, uno detrás
de otro.

1
Avisa a Marta:

ØAhora visualizarás que introduzco tres barras incandescentes en esta


zona.

ØSerá una sensación agradable, muy agradable. Notarás el calor de la


barra y te sentirás muy bien.

Se coloca el primer dedo en el punto escogido mientras con la boca se emite


el sonido /SHHHH/, fuerte, de agudo a grave. El sonido ha de estar
sincronizado con la presión del dedo (foto 5.5_17).

Manteniendo el primer dedo en su lugar, se pone el segundo a la vez que se


pronuncia /SHHHH/ (foto 5.5_18).

Manteniendo los dos dedos en su lugar, se pone el tercer dedo a la vez que se
hace /SHHHH/ (foto 5.5_19).

Se mantendrá la posición y presión de los dedos como mínimo 20 minutos y


si es posible hasta 30 (foto 5.5_20).

Para no cansarse, Josep buscará una postura cómoda que pueda mantener con
facilidad, si es posible, sentado y con el brazo relajado.

Debe dar a los dedos un movimiento vibratorio suave.

2
Para que la sensación de calor sea más intensa, Josep da ahora la sugestión de
que, sobre la zona que se trata, se ha colocado una plancha caliente.

ØAhora, sobre esta superficie…

Ø… además de las barras, he colocado una plancha.

ØUna plancha que está muy caliente, muy caliente.


ØEl calor de la plancha refuerza el efecto de las barras incandescentes.

ØMás calor, más calor.

ØLa temperatura sube, sube.

ØEl calor de la plancha es intensísimo, y se suma a las barras


incandescentes.

3
Pasado el tiempo previsto, avisa a Marta:

ØAhora, voy a quitar estas tres barras.

ØQuito la primera: SHHHHHHHH.

Para aumentar el efecto, ahora emite el sonido /SHHHH/ de grave a agudo,


con la intención de que parezca el ruido de extracción de una barra.

Se efectúa las tres veces de igual manera.

ØQuito la segunda, SHHHHH

ØQuito la tercera; SHHHH

4
REFUERZO CON TÉCNICA DE VIBRACION
Para reforzar el efecto de hipertermia, es posible aplicar en este momento el
tratamiento de recuperación orgánica por vibración que se ha explicado en el
apartado 5.2.

Por lo que a continuación procede según los puntos 6 (tres veces), 7 (tres
veces) y 8 (tres veces) del procedimiento (apartado 5.2.2).

Este punto 4 se realiza TRES VECES.


5.5.1.8 Salida progresiva del trance

1
Josep empieza por desactivar la rigidez, insensibilidad, anestesia:

ØLa orden de que entres en un estado de rigidez, insensibilidad y


anestesia,

ØQUEDA ANULADA

ØEsta orden ya no tiene ningún efecto sobre ti.

ØEstás recuperando tu sensibilidad, desaparecen la anestesia y la


rigidez.

ØRecuperas tu sensibilidad, más sensibilidad.

ØY te encuentras muy bien.

2
Ahora desactiva el «ascensor».

ØAhora, el ascensor en que bajabas se ha detenido.

ØDetente.

ØPoco a poco vas subiendo tu nivel de conciencia.

3
Se disipa la hipertermia por una orden directa:

ØAquella hipertermia, aquel aumento de la temperatura que he


inducido en…. (parte afectada)
Øqueda TOTALMENTE DESACTIVADA.

ØLa temperatura baja, baja,

Ø50, 49, 48, 47, 46…

Ø…45, 44, 43, 42, 41…

Ø…40, 39, 38, 37, ¡36º!

ØLa temperatura de la zona está totalmente normalizada.

4
Ahora Josep despierta a Marta del modo habitual:

ØAhora voy a contar del UNO al CINCO.

Y a la cuenta de CINCO estarás completamente despierta,

y te sentirás muy bien, mucho mejor que antes.

UNO, más despierta.

DOS, más despierta, mueve las manos.

TRES, más despierta, mueve las piernas.

CUATRO, completamente despierta.

y CINCO, abre tus ojos. Y estás completamente despierta.

Y te sientes muy bien, mucho mejor que antes.

Tu sensibilidad es normal, tu temperatura es normal.


Y te sientes descansada, tranquila, mucho mejor que antes.

5.5.2 Opción de hipertermia prolongada

Con precaución, se puede ampliar el tiempo en que está en funcionamiento la


hipertermia sin estar tocando directamente al sujeto. De esta forma, las
células siguen trabajando durante un tiempo más largo. El procedimiento es
el siguiente:

Desde el punto 18 Desactivación del ascensor, se salta el 19 y se pasa


directamente al 20 Despertar del sujeto (eludiendo así la desactivación de la
hipertermia) y se cuenta solo hasta TRES, sin darle énfasis. De esta forma el
sujeto se mantiene en un estado hipnótico leve, y la hipertermia sigue en
funcionamiento.

Se debe prolongar como máximo UNA HORA. Es muy importante no


olvidar desactivarla después.

El procedimiento es el mismo hasta el punto 18.

18
DESACTIVACIÓN DEL ASCENSOR

ØAhora, el ascensor en que bajabas se ha detenido.

ØDetente.

ØPoco a poco vas subiendo tu nivel de conciencia.

19
SE SALTA LA DESACTIVACIÓN DE LA HIPERTERMIA
Ahora este punto se salta.
20
Ahora Josep despierta a Marta DEL UNO AL TRES

ØAhora voy a contar del UNO al TRES

ØY a la cuenta de TRES recuperarás la conciencia…

Ø…manteniendo el estado hipnótico y la hipertermia.

ØUNO, más despierta.

ØDOS, más despierta.

ØTRES, más despierta, abre los ojos.

ØY mantienes la HIPERTERMIA.

ØTe sientes muy bien, tranquila y descansada.

ØY mantienes la HIPERTERMIA.

21
SE DEJA PASAR UNA HORA COMO MÁXIMO
En todo momento se ha de ir controlando el estado de Marta. Si es posible, ha
de permanecer tranquilamente acostada en la camilla o al menos reclinada en
una butaca cómoda.

22
DISIPACIÓN DE LA HIPERTERMIA
Se disipa la hipertermia por una orden directa:

ØAquella hipertermia, aquel aumento de la temperatura que he


inducido en…. (parte afectada)

Øqueda TOTALMENTE DESACTIVADA.


ØLa temperatura baja, baja, 50, 49, 48…..37, 36.

ØLa temperatura de la zona está totalmente normalizada.

ØY tú te sientes muy bien, con tu temperatura normal.

23
Ahora Josep despierta a Marta del modo habitual:

ØAhora voy a contar del UNO al CINCO.

Y a la cuenta de CINCO estarás completamente despierta, y te sentirás


muy bien, mucho mejor que antes.

UNO, más despierta.

DOS, más despierta, mueve las manos.

TRES, más despierta, mueve las piernas.

CUATRO, completamente despierta.

y CINCO, abre tus ojos. Y estás completamente despierta.

Y te sientes muy bien, mucho mejor que antes.

Tu sensibilidad es normal, tu temperatura es normal.

Y te sientes descansada, tranquila, mucho mejor que antes.



Ahora Josep despierta a Marta del modo habitual:
5.6 Los fosfenos en el tratamiento de la diabetes
En el apartado 11.2.3 —en el que trato de mis investigaciones sobre la
diabetes—encontrarás el protocolo que yo mismo he establecido para
colaborar en el tratamiento médico de esta enfermedad. Dicho tratamiento
puede reforzarse con esta técnica basada en los fosfenos, que se utiliza como
apoyo en el tratamiento de la diabetes insulinodependiente por insuficiencia
de los Islotes de Langerhans.

La diabetes requiere un tratamiento continuado y controles rigurosos por


parte del médico que lleve el caso, pero con estas técnicas puede mejorar
mucho la calidad de vida del paciente, ya que, si tiene éxito, le permitirá ir
reduciendo progresivamente el aporte externo de insulina. Ahora bien, esta
reducción será posible siempre y cuando el sujeto sea muy receptivo a las
sugestiones hipnóticas; en el caso de personas muy resistentes a la hipnosis
no se producirán estos cambios.

Para la creación de los fosfenos puede utilizarse un lápiz (diminuta linterna)


de LED, pero si es posible, es mejor una bombilla grande de luz blanca «luz
de día».

Operan: Marta (hipnóloga); Pablo (paciente)

1
Se prepara la bombilla o el LED. Pablo está sentado cómodamente ante la
luz.

2
Marta indica a Pablo que mire atentamente la bombilla hasta que ella le dé la
señal de cerrar los ojos. También le recomienda que procure parpadear lo
menos posible.

O bien:

Marta dirige la luz del LED a uno de los ojos de Pablo. Debe proceder con
cuidado, a una distancia cómoda para Pablo (un metro, aproximadamente); en
ningún momento la linterna se ha de acercar más al ojo, siempre se mantiene
a esa distancia.

ØMira esta luz, mira fijamente esta luz.

ØMírala, mírala,

ØCaes, caes, caes…

A la cuenta del cinco al uno caerás en un trance profundo

CINCO, CUATRO, TRES, DOS, UNO

Caes en un estado hipnótico profundo

Esta inducción dura de 20 a 30 segundos como máximo

ØCierra los ojos. Caes.

ØAhora aparece un color, una luz ante tu vista. Observa atentamente


ese color, míralo, fíjate en sus cambios.

ØSi ves los colores, avísame moviendo el dedo.

En el momento que aparecen los fosfenos el grado de sugestionabilidad es


altísimo. Cuando Pablo mueve el dedo, Marta le da las siguientes
sugestiones:
ØA la cuenta del TRES al UNO, tu sistema muscular, tu tono muscular
quedará anulado. ¡Totalmente anulado!

ØTRES, DOS, UNO…

¡Tu sistema muscular está anulado!

ØCaes, caes, más profundo.

ØCaes más profundo, relájate.

ØEstás muy a gusto, es una sensación muy agradable. Caes más


profundo.

ØAhora voy a contar del DIEZ al UNO,

Øy a la cuenta de UNO entrarás en un estado hipnótico más profundo,


sonambúlico con alucinaciones.

DIEZ, NUEVE, OCHO… (…) TRES, DOS, UNO.

ØYa estás en un nivel hipnótico profundo, sonambúlico con


alucinaciones.

7
Ahora Marta comprueba si Pablo ha alcanzado el nivel de alucinaciones. Para
ello le da una sugestión sencilla y fácil de seguir. Por ejemplo:

ØAhora abrirás los ojos y:

Ø1) verás a un querido amigo ante ti


O…

Ø2) no podrás mover los pies

O…

Ø3) tartamudearás al hablar

O cualquier otra sugestión simple.

ØCuando lo veas, me avisas moviendo este dedo.

ØA la cuenta de tres abrirás los ojos y……

Ø(la instrucción que se haya dado)

ØUNO, DOS TRES.

ØABRE LOS OJOS.

9
Marta espera con paciencia a que Pablo manifieste haber comprendido la
sugestión. Si es necesario insistirá hasta recibir una respuesta.

Si todo va bien, da el siguiente paso:

ØRelájate, cierra los ojos, relájate.

ØEsta sugestión de (la que se haya dado) QUEDA TOTALMENTE


ANULADA, TOTALMENTE ANULADA.
10
Ahora Marta procede a la aplicación de la terapia específica.

ØTu páncreas funciona perfectamente.

ØTus islotes pancreáticos de Langerhans generan toda la insulina que


tú necesitas.

ØTú aceptas esta sugestión, que es buena para ti.

11
Marta repetirá estas sugestiones durante varios minutos, con énfasis,
especialmente dirigidas a la fontanela o al entrecejo de Pablo.

Hay que insistir, dejando descansar al paciente entre secuencias de


sugestiones.

12
Para finalizar la sesión, Marta despertará a Pablo del modo habitual. Es
importante poner un énfasis especial en que el sistema y el tono muscular
vuelven a la normalidad.

ØRecuperas tu tono muscular, todo su sistema muscular recupera su


fuerza.

ØMás fuerza, más tono.

ØAhora voy a contar del UNO al CINCO.

ØY a la cuenta de CINCO estarás completamente despierto, y te sentirás


muy bien, mucho mejor que antes.

ØY tu sistema muscular habrá recuperado todo su tono.

ØTodas tus fibras musculares están perfectas, recuperadas.


ØUNO, más despierto.

ØDOS, más despierto, mueve las manos.

ØTRES, más despierto, mueve las piernas.

ØCUATRO, completamente despierto.

y CINCO, abre tus ojos. Y estás completamente despierto.

ØY te sientes muy bien, mucho mejor que antes.

ØEstás completamente despierto, perfectamente bien…

Ø… y te sientes muy bien y con un perfecto tono muscular.

ØY tu páncreas funciona a la perfección.


5.7 Tratamiento del insomnio crónico con post sugestión
en hipnosis avanzada

Este sistema puede emplearse como complemento o alternativamente al que


aparece en el apartado 11.8.2.4 de Tratamiento de insomnio nervioso.

5.7.1 Procedimiento
Operan: Sofía (hipnóloga); Irene (sujeto)

1
INDUCCIÓN DE LA HIPNOSIS TOTAL AVANZADA
(Si es necesario, consulta el apartado 3.8.3)

• Presión de pulgares
• Péndulo
• Carga magnética
• Presión de ojos y mejillas
• Pulgares en la frente
• Movimiento del puño derecho
• Hipnosis total (Anestesia 1, Anestesia 2, Amnesia)
• Hipnosis total Avanzada. Sueño hipnótico. Ancla olfativa

2
SUGESTIÓN:

ØTú estás consciente de mi voz, tú escuchas únicamente mi voz.

A partir de ahora, cada vez que tú reposes la cabeza en la almohada…

… entrarás en un sueño hipnótico profundo.


Y dormirás toda la noche.

Por la mañana, cuando abras los ojos,

estarás completamente despierta, y muy alegre.

Y con cada movimiento irás activando la cabeza y el cuerpo más y más.

Cada vez que vayas a dormir, esta sugestión se activará más y más.

3
POST SUGESTIÓN HIPNÓTICA

ØA partir de hoy, cada vez que descanses la cabeza en la almohada…

… entrarás en un sueño hipnótico profundo, que mantendrás durante


toda la noche.

Por la mañana, cuando abras los ojos, estarás completamente despierta


y alegre.

Y con cada movimiento irás activando la cabeza y el cuerpo más y más.

Cada vez que vayas a dormir, esta sugestión se activará más y más.

4
REFUERZO DE LA POST SUGESTIÓN

ØA partir de hoy, cada vez que descanses la cabeza en la almohada…

… entrarás en un sueño hipnótico profundo que mantendrás toda la


noche.

Por la mañana, cuando abras los ojos, estarás completamente despierta


y alegre.
Y con cada movimiento irás activando la cabeza y el cuerpo más y más.

5
ANCLA OLFATIVA
Para este punto se puede utilizar, bien un perfume suave, natural, de una
buena marca, o bien uno que sea del gusto de Irene y que ya se haya
consensuado. Debe de ser un producto que no utilice constantemente para
evitar una inducción accidental.

Sofía sigue con los lentos pases magnéticos de carga durante unos minutos.
Después las señala cadenciosamente con el dedo, de forma alterna, a la vez
que sigue con las sugestiones verbales:

ØTú estás consciente únicamente de mi voz. Tú solo oyes mi voz.

Acerca el frasco de perfume, —o bien un dedo humedecido si no desea que


sea tan intenso— a su nariz. Va repitiendo en voz baja y grave:

Per…fu…me. Per…fu…me.

Este perfume te duerme, te duerme.

Perfume. Te duerme.

Te duerme. Perfume.

El perfume está en un frasco.

Puedes coger este frasco.

¡Puedes cogerlo! Coge el frasco y huele, huele el perfume.

Huele el perfume y duérmete profundamente.

Huele el perfume y duérmete profundamente.


En este punto Irene está en un grado muy profundo de hipnosis, y si es
necesario se puede proceder al tratamiento según sus necesidades: programar,
instalar una post sugestión, un ancla o un sistema de anclas.

El ancla cinestésica del perfume puede anularse antes de la salida del trance,
o bien se deja durante un tiempo si se considera necesario, como una pequeña
ayuda que después se podrá desechar fácilmente.

ØA partir de ahora, cuando llegues a casa, usarás este perfume.

Y cuando desees dormir, lo olerás,

y caerás en un sueño profundo.

Fuera de tu cama, no tendrá ningún efecto sobre ti.

Únicamente cuando estés en tu cama y desees dormir…

… lo olerás y caerás en un sueño profundo.

Sofía puede utilizar un aroma del que disponga en aquel momento o uno que
traiga Irene. También existe la opción de emplear un aceite esencial que haya
ya en la consulta y antes de la salida del trance implantar la sugestión de que,
una vez el paciente se encuentre en su casa, el aroma inicial será sustituido
por uno que él mismo elija.

ØAhora dormirás con este aroma.

Este aroma, que te provoca sueño…

… cuando llegues a casa, lo cambiarás por el que te guste.

Y únicamente te servirá para dormir cuando estés en tu cama.

Fuera de tu cama, no tendrá ningún efecto soporífero sobre ti.


Solo cuando tú elijas dormir.

Si se desea, según el canal VAC que el paciente utilice más a menudo, puede
implantarse indistintamente un ancla visual o auditiva, pero la ventaja del
ancla olfativa-cinestésica es que es muy potente y sirve para todo tipo de
personas.

6
SALIDA DEL TRANCE

ØAhora escúchame con mucha atención.

A la cuenta del UNO al CINCO saldrás de este nivel hipnótico


profundo.

Y te sentirás muy bien, con mucha energía, totalmente equilibrada.

Tu ritmo circadiano está completamente regulado.

Y esta noche dormirás muy bien, y así cada día que seguirá.

A la cuenta del UNO al CINCO estarás completamente despierta, y te


sentirás muy bien.

UNO, estás más despierta, mueve las manos.

Mueve las manos.

DOS, más despierta, mueve las piernas.

Estás cada vez más despierta.

TRES, más despierta, ve moviendo el cuerpo.

CUATRO, completamente despierta.

CINCO, abre los ojos, estás completamente despierta.


Te sientes muy bien, muy descansada, muy alegre y feliz.

Como si hubieras dormido diez horas profundamente.

Alegre y feliz.

5.7.2 Variaciones sobre el ancla olfativa


El ancla cinestésica del perfume puede anularse antes de la salida del trance,
o bien se deja durante un tiempo si lo consideramos necesario, como una
pequeña ayuda que después se podrá desechar fácilmente.

ØA partir de ahora, cuando llegues a casa, usarás este perfume…

Ø…y cuando desees dormir, lo olerás, y caerás en un sueño profundo.

ØFuera de tu cama, no tendrá ningún efecto sobre ti.

ØÚnicamente cuando estés en tu cama y desees dormir, lo olerás y


caerás en un sueño profundo.

Ya he comentado que se puede utilizar un perfume del que dispongamos en


aquel momento o uno que traiga el o la paciente. También existe la opción de
emplear un producto aromático que tengamos en la consulta y antes de la
salida del trance implantar la sugestión de que, una vez el sujeto se encuentre
en su casa, el aroma inicial será sustituido por uno que él mismo elija.

ØAhora dormirás con este aroma.

ØEste aroma, que te provoca sueño, cuando llegues a casa, lo


cambiarás por el que te guste.
ØY únicamente te servirá para dormir CUANDO ESTÉS EN TU
CAMA.

ØFuera de tu cama, no tendrá ningún efecto soporífero sobre ti.

ØSOLO CUANDO TÚ ELIJAS DORMIR.

Si se desea, según el canal VAC que el sujeto utilice más a menudo, puede
implantarse indistintamente un ancla visual o auditiva, pero la ventaja del
ancla olfativa-cinestésica es que es muy potente y sirve para todo tipo de
personas.
Fotos Capítulo 5
5.2.2 Procedimiento

Foto 5.2_1

Es indispensable una completa concentración del terapeuta para llevar a cabo


esta técnica

Foto 5.2_2

Colocación de las manos de Josep sobre el cráneo de Sofía


Foto 5.2_3

Posición relativa de las cabezas de Josep y Sofía

Foto 5.2_4

Detalle de la posición de los dedos

Foto 5.2_5
Posición relativa de las cabezas de Josep y Sofía

Foto 5.2_6

Ejemplo de posición para el tratamiento local en una rodilla

Foto 5.2_7
Detalle de la colocación de los dedos

5.3.3 Protocolo de tratamiento

Foto 5.3_1

Presión e inclinación hacia atrás

Foto 5.3_2
Catalepsia de brazos

Foto 5.3_3
Caída de brazos

Foto 5.3_4
Ejemplo de movilización de un brazo

Foto 5.3_5

Ejemplo de movilización de una pierna

Foto 5.3_6
Estiramiento combinado de las cuatro extremidades

Foto 5.3_7

Estiramiento cruzado de extremidades opuestas

5.5.1 Pasos del Sistema de Anestesia Hipnótica para Hipertermia.


Técnica específica de hipnosis profunda

Foto 5.5_1
Posición de los dedos de Josep y fijación de su vista en el entrecejo de Marta

Foto 5.5_2

La cabeza cae hacia atrás. Cómo sujetarla.


Forma de dar las sugestiones mirando a su entrecejo

Foto 5.5_3
La cabeza cae hacia delante. Cómo sujetarla.
Forma de dar las sugestiones mirando a su fontanela

Foto 5.5_4

Catalepsia de brazos
Foto 5.5_5

Catalepsia de brazos.
Posición 2. Así se conduce sujetando las muñecas

Foto 5.5_6
Catalepsia de brazos
Posición 3. Soltando las muñecas.

Foto 5.5_7

Catalepsia de brazos
Posición 4. Se han soltado las muñecas del sujeto

Foto 5.5_8
Catalepsia de brazos
Posición 5. Los brazos están rígidos y se le da la orden de que caigan

Foto 5.5_9
Catalepsia de brazos
Posición 5. Los brazos caen a plomo. El sujeto entra en trance profundo

Foto 5.5_10
Anestesia e insensibilidad.
Inducción en el índice.

Foto 5.5_11

Anestesia e insensibilidad.
Inducción en el índice.

Foto 5.5_12
Anestesia e insensibilidad.
Poco a poco se extiende hacia otros dedos y la mano.

Foto 5.5_13
Anestesia e insensibilidad.
La anestesia se extiende por el brazo derecho.

Foto 5.5_14
Anestesia e insensibilidad.
La anestesia se extiende por el brazo izquierdo.

Foto 5.5_15

Anestesia e insensibilidad.
Anestesia en las piernas.

Foto 5.5_16
Cruzamiento de muñeca derecha y tobillo izquierdo.
Emisión del sonido /SHHHH/

Foto 5.5_17
Supuesto de un tumor abdominal.
Inserción de la primera «barra»

Foto 5.5_18
Inserción de la segunda «barra»

Foto 5.5_19
Inserción de la tercera «barra»

Foto 5.5_20

Situación de las tres barras


SEGUNDA PARTE: PNL EN
ESTADO HIPNÓTICO-NIVEL
PRACTITIONER
6. Primer contacto con la PNL
6.1 Presentación de la sección de PNL

6.1.1 La PNL en este libro


6.1.1.1 Las técnicas

En esta segunda parte del libro vas a encontrar un texto preferentemente


práctico que corresponde al curso de Practitioner en Programación
Neurolingüística (PNL). La redacción de estos capítulos es fruto de mi
experiencia de muchos años como profesor de esta materia y confío en que su
lectura será para ti una experiencia enriquecedora. El objetivo de las
explicaciones y de los ejercicios es que te familiarices con los
descubrimientos más fundamentales de la PNL y que los integres en tu bagaje
de conocimientos y habilidades a fin de que puedan serte útiles en tu vida
profesional y personal. Espero que, una vez que lo hayas terminado,
aumenten tu interés y tu motivación para seguir en la búsqueda de todos los
nuevos recursos y potencialidades que te puede ofrecer la profundización en
el conocimiento de la PNL.

Si no has tenido contacto anteriormente con esta herramienta, verás cómo con
ayuda de la PNL puedes aprender, para empezar, a conocerte mejor a ti
mismo. Llegarás a descubrir y comprender mejor tus pensamientos, tus
sentimientos y emociones, y cómo influyen en tu conducta. Así podrás
acceder con mucha más facilidad a un estado de recursos personal que va a
serte de gran ayuda en todos tus proyectos. También lograrás entender mejor
a los demás; serás capaz de conectar con su forma de pensar y de interpretar
sus comportamientos, con lo que lograrás una mejor comunicación y crearás
a tu alrededor un estado de sintonía mucho más positivo.

Conforme vayas avanzando en el conocimiento de la PNL llegarás a adquirir


un conjunto de técnicas muy útiles para efectuar modificaciones, tanto en tus
creencias y conductas como en las de los demás. Con ayuda de la PNL los
cambios son mucho más sencillos y asequibles. Las técnicas de PNL son
rápidas y eficaces y pueden autoaplicarse o utilizarse con los demás en
cualquier contexto: familia, pareja, relaciones sociales, crecimiento personal,
terapia, enseñanza, venta, empresa, deporte...

Es posible que tengas ya algún conocimiento de PNL y te preguntes el porqué


del énfasis que deseo darle al estado hipnótico para trabajar con ella. Mi
propósito, al escribir este libro, ha sido precisamente dar a conocer la eficacia
de la PNL cuando se trabaja junto con la hipnosis. Mi larga experiencia como
hipnólogo me ha convencido de la importancia que tiene acceder al
inconsciente para modificar de una forma más directa cualquier
comportamiento y trabajar sobre diferentes estados mentales o emocionales;
durante mi práctica profesional he observado que trabajar la PNL en trance
hipnótico es mucho más fructífero y eficaz.

En los cursos de PNL que imparto desde hace muchos años por toda España
he desarrollado un método en el que la mayoría de las técnicas de PNL se
aplican en estado hipnótico. Por esta razón he querido que en este libro no
aparezca la hipnosis como una herramienta separada de la PNL; bien al
contrario, cada práctica se presenta como un bloque completo en el que la
hipnosis juega el papel de los cimientos de un edificio. De esta manera, sobre
la base del estado hipnótico profundo se puede emplear eficazmente la
técnica de PNL que se haya escogido, y los resultados son mucho más
positivos.

Aquí encontrarás, pues, el contenido que corresponde a un curso de


Practitioner, concebido y desarrollado para la aplicación de la PNL a un
sujeto en estado hipnótico profundo, no en estado de vigilia, y ni tan siquiera
en un estado de relajación o de trance superficial, pues soy de la opinión de
que ni siquiera estos niveles mentales son suficientes. Creo que el estado
hipnótico profundo —e incluso sonambúlico—, es un apoyo muy
conveniente para trabajar muchas de las técnicas de PNL con la tranquilidad
y seguridad de que alcanzarán su máximo potencial.

6.1.1.2 Las prácticas

Como ya he comentado en el apartado anterior, este no es un texto teórico


sino un curso práctico con los ejemplos reales que se trabajan en los grupos
de aprendizaje; por esta razón, los parágrafos explicativos están reducidos al
mínimo imprescindible para poder realizar las prácticas. Si desconoces
totalmente la PNL, puedes obtener una buena base teórica con algunas de las
obras que te propongo en la Bibliografía.

Cada concepto está ilustrado con ejercicios que se han efectuado en clase, y
que han sido registrados desde la perspectiva de las alumnas y alumnos que
han experimentado con ellos. Estos capítulos nos permiten echar un vistazo a
una «clase viva» de PNL, la mejor forma de acercarse a esta disciplina y
comprobar cómo se cumplen sus reglas y presuposiciones. Además, los
ejercicios nos permitirán una aproximación a la práctica de un profesional y
veremos ejemplos de cómo aborda las diferentes técnicas que aparecen
descritas.

Para cada una de las técnicas de PNL se ha utilizado un método concreto de


inducción al estado hipnótico, escogido para que sea a la vez rápido y capaz
de llevar al sujeto a un nivel lo suficientemente profundo como para que las
diferentes terapias actúen con eficacia. Mi intención ha sido acompañar cada
uno de los protocolos de la PNL que lo precisen del tipo de inducción que
mejor se ajuste a sus requerimientos; de esta manera la entrada en hipnosis y
el ejercicio de PNL se combinan en un conjunto completo y cerrado, ideado
para llegar a la máxima efectividad.

Los ejercicios se efectúan normalmente en grupos de tres, en los que cada


alumno o alumna tiene un papel bien definido, que sucesivamente se irá
intercambiando para que todos ellos interpreten a cada uno de los tres
protagonistas de las prácticas. Vamos a conocerlos:

El primero de ellos es el estudiante a quien llamamos el Sujeto, y que en un


entorno terapéutico correspondería al paciente. En una clase de PNL, cuando
un alumno hace el papel de sujeto practica sobre todo la introspección, el
descubrimiento de sí mismo y de su propio mapa. Pero no necesita recorrer
este camino en soledad; por el contrario, va a tener a su lado a otro de los
protagonistas: el Programador.

El programador o programadora es otro alumno, un compañero del sujeto que


va a conducirle y guiarle. El programador intentará aplicar en el sujeto las
técnicas que ha aprendido en clase y deberá procurar que el camino le sea
fácil y placentero, cuidando de él en todo momento. En un entorno
terapéutico su papel correspondería al del profesional.

Pero como aún se encuentra en una etapa de aprendizaje, nuestro amigo


programador contará con ayuda: la del protagonista que llamamos
Metaprogramador. Un metaprogramador (o metaprogramadora) será otro
alumno cuyo cometido es estar atento durante todo el ejercicio y comprobar
que se ejecuta correctamente. Contará con toda la información aprendida en
la clase teórica y su tarea será valorar las respuestas verbales y no verbales
del sujeto y comprobar que el programador no se desvía de la técnica a seguir
ni pasa por alto ninguna señal.

Sujeto, programador/a y metaprogramador/a conforman pues el triángulo de


prácticas. Los tres aprenden de sí mismos y de sus compañeros, y están
guiados en todo momento por el profesor, que supervisa a uno y otro grupo y
va resolviendo las dudas que pueda expresarle el metaprogramador, que viene
a ser el responsable de la buena marcha del ejercicio.

De la misma forma que en la parte dedicada a la hipnosis, como el texto


explicativo de las prácticas es bastante extenso, para que no resulte tan árido
he evitado emplear continuamente las palabras profesor/a, terapeuta,
programador/a, alumno/a, sujeto, paciente… y he preferido asignar nombres
a las personas que practican los diferentes ejercicios porque creo que de esta
forma su lectura será más amena. Así, el conductor de las prácticas será el
profesor (Josep), y el grupo de alumnos con el que vamos a compartir
experiencias estará compuesto por Carlos, Eva, Marisa, Olga, Pedro y Quim.
Ellos nos servirán de guías y en su compañía nos ejercitaremos en las
numerosas facetas de la PNL. Con todo ello, y con el apoyo de las
fotografías, podrás sumergirte en el ambiente de trabajo y aprendizaje de un
curso de PNL.

Para que puedan ser identificados con rapidez, todos los ejercicios están
codificados con la letra E, el número de capítulo y el número que le
corresponde entre los demás de su apartado, separado por un punto. Así, el
ejercicio E6.2, será el segundo del capítulo 6.

6.1.2 Utilidad de la PNL


Uno de los errores más habituales que solemos cometer cuando nos
relacionamos y comunicamos consiste en creer que los demás piensan y ven
el mundo de una forma similar a la nuestra. Cuando algo no encaja con
nuestra experiencia, nos enfadamos o nos decepcionamos y empezamos a
criticar y juzgar a los otros. O, si no, nos culpabilizamos y victimizamos a
nosotros mismos. El problema que debemos resolver es el de ser capaces de
entendernos, y la pregunta básica es: ¿Qué lo hace posible? Es ahí donde la
PNL ofrece respuestas.

La PNL es uno de los modelos más depurados y rigurosos acerca de cómo las
personas pensamos y sentimos, de cómo podemos aprovechar nuestros
recursos, y qué debemos hacer para comunicarnos de forma eficiente y lograr
entendimientos fáciles y a la vez respetuosos con los demás.

La premisa más importante en que se basa es la de que cada persona tiene un


«mapa» de cómo es la realidad. La realidad es susceptible de muchas
interpretaciones y aprendizajes: hay quien piensa que el mundo es un lugar
peligroso y se conduce con miedo; otros creen que es un lugar acogedor y se
sienten confiados. Ninguna interpretación tiene por qué ser verdadera en sí
misma, pero unas hacen la vida más feliz y provechosa que otras.

Palabras tan simples como «piedra» o «pelota», o conceptos más complejos


como «belleza», tienen significados distintos para cada uno de nosotros.
Todos pensamos en forma de imágenes, palabras, sonidos y sensaciones, y es
así como reconocemos y experimentamos la realidad. Para uno, la belleza
significa ver un paisaje luminoso y coloreado; para otro, será sentir una
emoción y decirse a sí mismo «¡Qué bello!», o quizá escuchar el sonido del
viento que transforma un panorama anodino en un entorno plácido y
relajante. Cada persona piensa y experimenta de un modo que le es propio. Si
hablamos de nuestra casa con un extraño, éste empezará a formarse imágenes
y es posible que vea en su imaginación viviendas tan dispares como un
chalet, una casa pareada, un piso o una cabaña en el monte. Es decir, tratará
de rellenar con su experiencia el significado de la palabra «casa».

Conseguimos entendernos cuando podemos aprender a reconocer cómo


piensa el otro y cuál es su mapa de la realidad —sus creencias internas, sus
puntos de vista e impresiones—y somos capaces de aceptarlo, respetarlo y, al
mismo tiempo, buscar puntos de encaje con el nuestro. Imaginemos una
pareja: uno de ellos piensa mucho en términos visuales mientras que su
compañero lo hace en términos de sensaciones. Uno «verá» los problemas y
el otro los «sentirá». Cuando el primero no pueda con el desorden que el otro
ha creado en la casa, éste no podrá entenderlo a menos que se dé cuenta de
que a su pareja, «ver» el desorden le produce una incomodidad similar a la
que él puede «experimentar» si se acuesta y encuentra la cama llena de migas
que se le clavan en todo el cuerpo.

Con la ayuda de la PNL podemos estudiar también qué hace y cómo piensa
una persona para ser excelente y exitosa en algún campo o talento para
después imitarla o modelar nuestra conducta de acuerdo a la suya. Así,
aplicando una estrategia parecida, podemos llegar a obtener resultados
semejantes.

La PNL puede, si es necesario, trabajar sin contenido, es decir, con la


«forma» de la experiencia y no con los acontecimientos concretos que se dan
en ella. Al terapeuta pueden interesarle en un momento dado, no las
actividades y experiencias de su paciente, sino la manera en que las ve, las
oye o las siente. No importa tanto el «qué» sino el «cómo». De esta forma es
posible que el terapeuta no se implique emocionalmente y no pierda la
objetividad. Para Milton H. Erickson el terapeuta es la «parte objetiva» del
paciente.

Para terminar, me gustaría que reflexionaras en que hay dos maneras de


aprender. Una es muy conocida: con esfuerzo. Otra, no tanto: divirtiéndose.
He intentado que esta parte del libro no consista en un legajo de pesada
teoría, sino que lo encuentres lo bastante ameno como para interesarte y
entretenerte, y hacer que tu introducción a la PNL sea «divertida». Te invito
pues, a entrar en el apasionante mundo de la PNL e intentar obtener de ella el
máximo provecho. Si al final del viaje puedes decir que la experiencia ha sido
tan instructiva como placentera, mi propósito se habrá cumplido enteramente.
6.2 Introducción
Cuando me encuentre en una situación externa negativa que pueda provocarme estrés,
nerviosismo o ansiedad, rabia o ira, dicha situación no me afectará. Automáticamente me
disociaré y mantendré la calma, la serenidad, el control y el autodominio, y me sentiré muy bien.
(Josep Mañogil)

Cada día que pasa, y en toda forma, me siento mejor, mejor y mejor.
(Émile Coué)

6.2.1 Investigadores relacionados con la PNL


La PNL (en el original inglés, NLP, Neuro Linguistic Programming), es una
técnica terapéutica que responde a los estudios y formulaciones de numerosos
profesionales; no es, por tanto, obra de un solo investigador sino el producto
de una labor de equipo. Es, además, una ciencia joven que se encuentra en
pleno desarrollo y por lo tanto considero esencial seguir atentamente sus
progresos. Por esta razón, la relación que figura en este epígrafe se limita a
los nombres que me han parecido más significativos y no es en absoluto
exhaustiva.

Creadores, formuladores e investigadores de la PNL (inicios)

Steve Andreas (1935)


John Thomas Grinder (1939)
Judith Ann DeLozier (1947)
Richard Wayne Bandler (1950)
David Gordon (1951)
Connirae Andreas (1953)
Robert Dilts (1955)
Mateusz Grzesiak (1965?)

Otros investigadores de la PNL


Jay Douglas Haley (USA, 1923-2007)
Lair Ribeiro (Brasil, 1945)
Salvador Carrión López (España, 1948)
Wendy Jago (UK, 1950?)
Ian McDermott (UK, 1950?)
Federico Pérez Castillo (México, 1950?)
Ramiro Juan Álvarez Fernández (España, 1951)
Sue Knight (UK, 1955?)

Investigadores y/o profesionales cuyos trabajos han influido directa o


indirectamente en algunos aspectos de la PNL

Émile Coué (1857-1926)


Hans Berger (1873-1941)
Alfred Korzybsky (1879-1950)
Charles Baudouin (1893-1963)
Fritz Perls (1893-1970)
Milton Hyland Erickson (1901-1980)
Gregory Bateson (1904-1980)
Virginia Satir (1916-1988)
Paul Watzlawick (1921-2007)

6.2.2 Orígenes y terminología de la PNL


Se define como Programación Neurolingüística (Neuro Linguistic
Programmation – NLP) el estudio de la estructura de la experiencia subjetiva
y el conjunto de las técnicas y herramientas que, basándose en este estudio,
permiten identificar las mejores estrategias de comunicación y re-modelación
de conductas.

ØLa P corresponde a PROGRAMMATION, «PROGRAMACIÓN»


En informática, un «programa» es una secuencia de instrucciones
detalladas que sirven para dirigir la actuación y la realización de
operaciones de un ordenador, y se define «programación» como la
codificación de las órdenes y datos que permiten la creación de un
programa. De una manera semejante, cada ser humano organiza la
información que le proporcionan los sentidos de una manera propia y
particular y de aquí deriva un «programa», es decir, un conjunto de
estrategias que podrá escoger para organizar sus ideas y acciones a fin
de producir resultados.

ØLa N corresponde a «NEURO»


«Neuro» es un prefijo que se utiliza en medicina y fisiología para formar
palabras que se refieren al sistema nervioso. A la PNL se le aplica
porque todo comportamiento o experiencia, ya sea que adopten la forma
de un pensamiento, de un sentimiento o de una acción, provienen de
nuestros procesos neurológicos de visión, oído, olfato, gusto y tacto.
Con este concepto nos referimos, no solo a los procesos mentales, sino
también a las reacciones fisiológicas que se derivan de las ideas que
generamos en nuestra mente.

ØLa L corresponde a LINGUISTIC, «LINGÜÍSTICA»


Exteriorizamos los programas mentales a través de la comunicación en
general y del lenguaje en particular. Es a través del lenguaje como
ordenamos nuestros comportamientos y les damos sentido, además de
transmitirlos a nuestros semejantes.

Como cualquier otra ciencia, la PNL utiliza normalmente palabras extraídas


tanto de la lengua común o estándar como de otras ciencias, y les otorga un
sentido adecuado a su correspondiente lenguaje de especialidad; así ocurre
con términos como «ecología», «modelar», «desafío» o «integración», que
tienen en PNL un sentido diferente al que se emplea en el lenguaje de cada
día o en otras ciencias.

Todos los términos propios de la PNL, así como los empréstitos de ciencias
afines, irán señalados en negrita cuando aparezcan por primera vez en el
texto, y su definición se podrá consultar en el Glosario que aparece al final
del libro. Cuando dichos términos sean corrientes en lengua estándar o en
otros lenguajes de especialidad y posean un significado diferente y concreto
en PNL, se señalarán en el Glosario con el indicador: (P)

La PNL es una disciplina muy reciente, creada en lengua inglesa; sus


términos más utilizados (como rapport, practitioner o swish) pertenecen pues
a este idioma y con frecuencia se han popularizado directamente en su
versión original. Algunos de ellos han tenido después traducciones que se han
hecho de uso más o menos corriente. Por esta razón, y para dar mayor
claridad a este texto, he intentado utilizar los términos en castellano siempre
que ha sido posible y si existía ya un término generalmente aceptado.

Cuando ha sido necesario emplear términos originales ingleses (que aparecen


siempre en cursiva) he procurado ofrecer también una alternativa en nuestro
idioma. El vocabulario de la PNL está aún en proceso de formación y
adaptación; para intentar facilitar al máximo la comprensión del vocabulario
específico de la PNL, en el Glosario procuraré indicar tanto la definición del
concepto como una posible traducción al castellano si aún no hubiera
ninguna.

6.2.3 Los tres pilares de la PNL. Niveles y usos


Los creadores del concepto de PNL fueron dos investigadores
norteamericanos, Richard W. Bandler y John T. Grinder, que elaboraron una
tesis doctoral sobre este tema en el año 1973. Esta tesis desembocó en la
primera obra que publicaron conjuntamente, La estructura de la magia (The
Structure of Magic, 1975), que está considerada el «libro fundacional» de la
PNL.

Richard Wayne Bandler (1950)

Psicólogo norteamericano, estudió también informática y matemáticas. Se interesó por el trabajo


terapéutico de Fritz Perls en sus sesiones de Gestalt. Fue durante su colaboración con Grinder en
sus propias sesiones cuando ambos iniciaron la colaboración académica que desembocó en la
formulación de la PNL. Su relación con Grinder acabó en 1996 y ha continuado desarrollando
sus teorías con un enfoque algo diferente en compañía de otros investigadores como Paul Donner
y John Lavalle.

John Thomas Grinder (1939)

Lingüista norteamericano discípulo de Noam Chomsky, publicó diversas obras de esta


disciplina. Fue nombrado tutor de Bandler en la Universidad y quedó asombrado por los
resultados de sus estudios, empezando así una colaboración que duraría varios años. Escribieron
de forma conjunta numerosos libros y artículos, y aunque posteriormente ha habido divergencias
entre ellos, Grinder sigue siendo considerado cofundador de la PNL. Ha continuado sus
investigaciones y reformulado algunos conceptos, a la vez que se dedica a la formación de
expertos en Coaching por todo el mundo.

Para formular este trabajo se basaron en los trabajos de tres grandes magos de
la comunicación y el cambio humano: el psiquiatra y psicoterapeuta alemán
Fritz Perls, fundador de la terapia Gestalt, y los norteamericanos Virginia
Satir, psicoterapeuta especialista en terapia familiar, y Milton Erickson,
médico e hipnoterapeuta.

6.2.3.1 El trance hipnótico, puerta al inconsciente

El trance hipnótico es la herramienta fundamental de la PNL. Bandler y


Grinder lo incorporaron a su formulación desde el primer momento, ya que
su utilización aumenta la eficacia de las técnicas y multiplica la amplitud de
los resultados. Los fundadores de la PNL se basaron en los trabajos y la
experiencia terapéutica de Milton Erickson. Richard Bandler conoció a
Erickson por mediación del antropólogo británico Gregory Bateson, y quedó
impresionado por su personalidad y sus dotes terapéuticas. La PNL, además
del trance hipnótico, ha tomado también de su sistema el uso de las
metáforas, los anclajes, el cambio de historia personal y el puente al futuro,
entre otros muchos procedimientos.
Milton Hyland Erickson (1901 - 1980)

Médico e hipnoterapeuta estadounidense. Su figura y su obra se han tratado ya en la primera


parte del libro (apartado 1.5.3) por sus contribuciones a la hipnosis clínica moderna. La mayoría
de los profesionales que colaboraron para formular las premisas de la PNL han sido alumnos
suyos, y sus experiencias como terapeuta han proporcionado buena parte de las pautas básicas de
esta disciplina.

6.2.3.2 Gestalt: el todo es más que la suma de las partes

La psicoterapia Gestalt trabaja todos los aspectos de la personalidad: su


mente y su cuerpo, aquello que piensa y la manera en que interactúa con el
medio, consigo mismo y con los que le rodean. Postula que la persona es más
que la suma de sus emociones, conductas y pensamientos y que cualquier
cambio en uno de estos puntos, por pequeño que sea, puede llevar el cambio
a la totalidad.

Richard Bandler conoció las técnicas terapéuticas del fundador de la Gestalt,


Fritz Perls, mientras efectuaba un trabajo de transcripción de sus seminarios.
Le asombraron los resultados de Perls, y sus estrategias, tan diferentes de las
que el propio Bandler aprendía en la facultad. El estudio del modelo
terapéutico de Perls fue la primera semilla de la PNL.

Fritz Perls (1893-1970)

Psiquiatra y psicoterapeuta alemán; junto con su esposa Laura fundó la Terapia Gestalt (término
que se podría traducir libremente como Terapia de la Totalidad), tratamiento que pertenece a la
corriente humanista de la psicología. Para Perls el ser humano es uno con el medio en que vive,
una Gestalt por sí mismo y a la vez parte de otra Gestalt. Afirmaba que el hombre debía tomar la
responsabilidad de su propia existencia, involucrarse en su crecimiento personal y saber
enfrentar el dolor. Para Perls la persona sana es quella que se adapta a los cambios, y quien se
siente mal se ha alejado de su esencia.

6.2.3.3 Conocimiento de sí mismo, camino al propio ser


«En todo el mundo no existe nadie exactamente igual a mí. (…)

»Puedo hacer factible que todo lo que me concierne funcione para mis mejores intereses. Sé que
tengo aspectos que me desconciertan y otros que desconozco, pero mientras yo me estime y me
quiera puedo buscar con valor y optimismo soluciones para las incógnitas e ir descubriéndome
cada vez más (…)

»A la hora de un examen de conciencia, respecto de lo que he dicho y hecho, de lo que he


pensado y sentido, algunas cosas resultarán inadecuadas. Pero puedo descartar lo inapropiado,
conservar lo bueno e inventar algo nuevo que supla lo descartado. Puedo ver, oír, sentir, decir y
hacer. Tengo los medios para sobrevivir, para acercarme a los demás, para ser productiva y
lograr darle sentido y orden al mundo de personas y cosas que me rodean. Me pertenezco y así
puedo estructurarme. Yo soy yo y estoy bien».

(Virginia Satir, Yo soy yo, 1970-75).

Estas palabras de Virginia Satir vienen a ser la clave de su aportación a la


PNL. Para Satir, el cuidado y la aceptación eran la clave que permitía ayudar
a sus pacientes a enfrentar los miedos y dio gran importancia al amor como el
elemento curativo más relevante en una terapia. Richard Bandler conoció a
Satir de forma similar a como trabó contacto con Perls, grabando unos
talleres que ella impartía. Satir quedó muy impresionada por las aptitudes de
Bandler y le convenció de su talento para dedicarse a la terapia.

Virginia Satir (1916-1988)

Psicoterapeuta y escritora norteamericana, está considerada una de las figuras más importantes
de la Terapia Sistémica Familiar. Fue miembro del prestigioso Mental Research Institute de Palo
Alto, en California, donde en colaboración con Gregory Bateson, Don Jackson y Jules Ruskin
creó el primer programa oficial de Terapia Familiar en USA (1959-1966). Sus opiniones
chocaron con otras corrientes más científicas y en sus últimos años tuvo que abandonar la
actividad terapéutica y dedicarse a las conferencias.

6.2.3.4…Y el resultado, la PNL

Bandler y Grinder habían observado que estos tres especialistas conseguían


resultados muy parecidos aunque sus estrategias eran diferentes.
Descubrieron que la magia de la comunicación y el cambio tenía una
estructura que podía ser estudiada y enseñada. A partir de estas premisas
elaboraron el Metamodelo, un modelo de lenguaje que nos permite ser
absolutamente certeros para entender de qué hablamos cuando hablamos.
Más adelante descubrieron la relación entre las palabras que pronunciamos y
la experiencia interior de referencia, o sea, la arquitectura neurológica
(imágenes, sonidos y sensaciones) en que se sostiene. Por esta razón le dieron
el nombre de Programación Neurolingüística. El término «programación»
hace referencia al hecho de que nosotros mismos creamos secuencias de
pensamientos y «programas» que nos llevan a fracasar o tener éxito, a sentir
miedo a los perros, o paz o serenidad, a comernos las uñas, o fumar, o montar
en bicicleta. Cualquier conducta es el resultado de una secuencia rapidísima
de actividad mental.

Gregory Bateson (1904-1980)

Antropólogo, lingüista y sociólogo británico. Ha formulado una teoría sistémica de la


comunicación. Su contribución a las ciencias del lenguaje es inmensa y sus conceptos han
influido en gran cantidad de científicos sociales de todo el mundo. Aunque no participó de forma
directa en la creación de la PNL, su influencia como profesor y teórico en todos los fundadores
ha sido determinante para la aparición y desarrollo de este sistema terapéutico.

6.2.3.5 Niveles de conocimiento (o competencia) en PNL

Desde la formalización de estudios de la PNL se reconocen tres niveles de


competencia:

Practitioner:
Es el primer nivel, el más básico, el punto de partida para un aprendizaje más
profundo. El Practitioner conoce todas las técnicas que se aplican en PNL.
Podríamos comparar el estudio de la PNL con el ejercitamiento en un
instrumento complejo como la batería. Al principio, el alumno ha de empezar
por conocer todos los instrumentos que la conforman: bombos, cajas,
platillos… en todas sus variedades. Ha de aprender a hacerlos sonar
correctamente, a seguir ritmos sencillos y a combinar los diferentes
elementos.

Master Practitioner:
Segundo nivel de formación en PNL. En este nivel, las herramientas se
integran en un todo bien estructurado y el profesional las emplea con más
flexibilidad y aprovechamiento. Siguiendo con el símil de la batería, el
Master puede tocar lo que se le pida (un ritmo de rock, de soul, de jazz, de
pop,…), sin ningún problema y utilizando todos los instrumentos en un
conjunto bien armonizado. También es capaz de enseñar las técnicas a otras
personas.

Trainer Master:
El nivel máximo de conocimientos en PNL. El Trainer es capaz, no solo de
adiestrar a otros en las técnicas de PNL, sino también en la forma de
enseñarlas: es un maestro de maestros.

Mateusz Grzesiak (1965?)

Conferenciante, escritor y coach polaco, licenciado en derecho y psicología. Master Trainer en


PNL. Director de los Institutos PNL Polonia y PNL Américas. Imparte cursos de PNL en todo el
mundo en polaco, inglés y castellano. Su descripción de los niveles de competencia en PNL es la
siguiente:

«El Practitioner debe conocer el alfabeto y saber utilizarlo; con este alfabeto el Master podrá
escribir cuentos y novelas, y el Trainer es quien les enseña a ambos, además de ser capaz de
crear por sí mismo verdaderas obras maestras».

6.2.3.6 Usos de la PNL

La PNL consiste en el estudio de la experiencia subjetiva y en el desarrollo de


un conjunto de herramientas que se utilizan para transformar conductas y
actitudes (propias y ajenas), conseguir los objetivos que nos hemos
propuesto, desarrollar habilidades de comunicación e influenciar a otros —
siempre, bien entendido, desde una escrupulosa actitud de integridad y
honestidad—. Es de gran utilidad para abrir los canales de comunicación;
podríamos decir que su función sería «desatascar las cañerías». Nos
encontramos ante un estudio profundo del funcionamiento de la mente, capaz
de orientarte para organizar tu vida.

Poco a poco la práctica de la PNL se va convirtiendo en uno de los enfoques


más eficientes y de más éxito para dirigir nuestra trayectoria vital y fomentar
nuestra excelencia personal. La práctica de esta disciplina va a proporcionarte
técnicas muy precisas para detectar, utilizar y modificar patrones en las
relaciones y experiencias humanas, y además te beneficiarás de una mayor
creatividad, flexibilidad y autoconocimiento.

Sin ninguna duda, la PNL representa también una de las formas más
rigurosas de intervención para el cambio personal y un método eficiente de
terapia. Es útil para el psicólogo o el terapeuta —ya que lo enriquece con un
soporte de técnicas sumamente interesantes dirigidas a la transformación—, y
para cualquier profesional de las relaciones de ayuda, educador o
comunicador, pues le enseña a ser consistente en el uso del lenguaje y
plenamente consciente de los aspectos no verbales o paralingüísticos de la
comunicación.

Y para terminar, una consideración: la PNL no es un asunto de fe, no hay


necesidad de plantearse el creer o no creer en ella. Es una técnica que tiene
fundamentos pragmáticos y que se basa en la experimentación. De modo que
me permito invitarte a que, prescindiendo de tus ideas preconcebidas y de tus
opiniones a priori, te atrevas a conocerla y a aprender y pruebes a utilizarla:
entonces sabrás cómo funciona y de qué manera se puede aplicar esta
provechosa herramienta.

6.2.4 El estado hipnótico y la PNL


Definimos como trance un estado hipnótico en el cual el paciente no pierde la conciencia,
mantiene el juicio crítico y la capacidad de discrepar. Se induce a través de un sencillo sistema
de relajación. (…) El cambio en el estado de conciencia permite una visión expandida al mismo
tiempo que particular, tanto de sí mismo como del problema tratado, lo que facilita el cambio
terapéutico y acorta significativamente el tiempo de terapia.

María Isabel Diez Voigt : El trance como herramienta terapéutica. Revista electrónica de
Psicología para la América Latina. (http.//www.psicolatina.org, nº 1, febrero 2004)

Una base fundamental que integra la PNL es la utilización del lenguaje


hipnótico y de las técnicas de trance, ya que, como he comentado en la
primera parte de este libro, la mente inconsciente opera con una capacidad y
agilidad muy superior a la mente consciente. El estado hipnótico es un estado
natural de nuestro cerebro; contra lo que suele creerse, es falso que solo los
débiles mentales sean capaces de llegar a este nivel o que en él se pierda el
control sobre uno mismo. El estudio de la hipnosis ya te habrá aclarado que el
estado de trance terapéutico no tiene nada que ver con espectáculos en que se
ridiculiza a una persona convirtiéndole en una gallina, ni que tampoco hay
que temer quedarse en estado hipnótico y no despertar jamás. No es un estado
más extraño que el de encantamiento ante un paisaje hermoso, o de arrobo al
escuchar una preciosa música, o de ensimismamiento y relajación reclinados
bajo la fresca sombra de un árbol.

Hay personas a la que les es sencillo experimentar estos estados por largo
tiempo y otras a las que les resulta difícil al principio, pero el trance está
abierto a todos y todos podemos beneficiarnos de él. Mediante el trance
podemos conectar más fácilmente con el inconsciente, localizar programas
defectuosos y borrarlos, sustituyéndolos por opciones más positivas y
ecológicas. Esta moderna concepción del trance hipnótico, tan lejos de la
brujería, debe mucho a los trabajos de Milton Erickson, uno de los pilares en
que Bandler y Grinder apoyaron la estructura de la PNL. Todos los ejercicios
y prácticas que estudiaremos en este libro se han concebido para ser
utilizadas en personas que se encuentren en estado de trance. Estoy
convencido de que inducir un estado hipnótico permite alcanzar una mejor
efectividad de las técnicas de PNL.

La PNL, pues, utiliza la hipnosis tal y como la estudió y desarrolló el


terapeuta norteamericano Milton H. Erickson. Para Erickson, la entrada en el
trance hipnótico es una habilidad que se aprende como cualquier otra; su
sistema induce la hipnosis de forma natural, y los fenómenos hipnóticos son
reproducciones e intensificaciones de estados que podemos alcanzar por
nosotros mismos, como la relajación profunda y la atención dirigida. Para que
las técnicas de PNL alcancen su máximo rendimiento es muy favorable que
se apliquen a un sujeto en estado de trance, tanto si se trata de uno mismo
como si trabajamos sobre otra persona.

Como habréis podido comprobar en la primera parte de este libro, existen


muchas formas de inducción a la hipnosis y ya sabréis que se pueden utilizar
métodos muy rápidos y otros más lentos. En estos capítulos de PNL se
utilizan casi exclusivamente las inducciones rápidas y esta elección está
hecha de forma premeditada. Por mi experiencia como hipnólogo, cuando no
utilizo técnicas de PNL creo que es más conveniente emplear, sobre todo al
principio, un procedimiento de inducción lento que elimina las resistencias y
permite al terapeuta y al paciente entrar en sintonía. La práctica de una
revivisción o la búsqueda de un trauma infantil son procesos complejos que
se realizan con más efectividad si entre el sujeto y el hipnólogo se ha ido
estableciendo una relación, un proceso de presentación. Pero, en general,
tanto en terapias de hipnosis como en PNL —una vez establecido un buen
rapport con el paciente—, se puede utilizar con toda confianza un método
rápido de inducción gracias a que el inconsciente del sujeto se encuentra en
un estado favorable para comunicarse con el terapeuta.

En todas las prácticas y ejercicios de este libro la entrada del sujeto al estado
hipnótico viene precedida por la práctica del rapport y seguida
inmediatamente por la aplicación de una técnica concreta de PNL; es decir, se
trata de un proceso ya elaborado, estructurado y fijado, durante el cual se crea
una correcta sintonía y transferencia que permite trabajar al terapeuta con
total garantía. Es por esta razón que he utilizado en todos los casos
inducciones rápidas que son perfectamente adecuadas para las técnicas de
PNL que se aplican a continuación.

Es posible que algunos de mis lectores y lectoras consideréis que es pesado o


engorroso tener que aprender todos los métodos de hipnosis que se explican
en la primera parte de libro para poder emplear la PNL. En mi opinión es
muy recomendable emplear la hipnosis y las técnicas de trance para extraer
todo su jugo a esta técnica; Bandler y Grinder pusieron la obra de Milton
Erickson —hipnólogo e ilustre terapeuta e investigador de esta disciplina—
como uno de sus tres pilares básicos. Después de una experiencia profesional
de más de treinta y cinco años trabajando como terapeuta e hipnólogo, os
aseguro que el potencial de la PNL se enriquece de forma significativa
gracias a la utilización de las técnicas de hipnosis.

6.2.5 Presuposiciones de la PNL


La estructuración y los contenidos de este apartado están elaborados a partir de materiales de
Salvador Carrión: Curso de Practitioner en PNL (Ver Bibliografía)

Una presuposición o pre-supuesto es una creencia inconsciente con la que


afrontamos los problemas. Las presuposiciones («presupposition» en la
formulación en lengua inglesa) forman el credo básico de la PNL y consisten
en un conjunto de principios que conforman un modelo de conducta. Este
modelo, cuando está bien integrado, no solo permite realizar cambios en
nuestra propia vida sino que nos permite inducir cambios rápidos y positivos
en otras personas. Vamos a estudiar brevemente las presuposiciones de la
PNL.

Salvador A. Carrión López (1948)

Doctor en Filosofía, escritor y docente nacido en Cartagena (España). Director del Instituto
Español de PNL, Presidente de la Asociación Colegial de PNL, pertenece a otras muchas
asociaciones internacionales. Ha sido el pionero de la introducción de la PNL en España. Imparte
cursos de coaching, PNL y desarrollo humano en España y América. Colaborador habitual de
revistas especializadas y programas de radio de ámbito nacional, es el autor de PNL que ha
publicado más libros en lengua castellana, y algunos de ellos cuentan con varias reediciones.

6.2.5.1 Construcción de la realidad: el mapa no es el territorio

Nuestros sentidos recogen la información del entorno y cada uno de nosotros


interpreta esta información según cómo la recibe y la experimenta. Así, cada
persona se hace una representación particular del mundo, de «su» realidad. A
esta interpretación personal se le llama mapa. La PNL no pretende cambiar la
realidad, sino transformar estos mapas.

Cada individuo presenta un determinado comportamiento como resultado de


un proceso particular en el que asimila e integra la información. Ésta procede
de todo lo que le rodea (el exterior) y también de su experiencias y
emociones (el interior) y es el resultado de la combinación de ambos factores
la que desembocará en una conducta concreta. En PNL se define el
comportamiento como el resultado de todas las representaciones sensoriales
experimentadas y expresadas interna y/o externamente, de las cuales el
observador humano tiene una evidencia.

Así pues, trabajaremos con estas afirmaciones básicas:

Las personas responden a sus percepciones de la realidad

Cada individuo tiene su propio mapa del mundo

Ningún mapa es más real o verdadero que el de otro

Los mapas más efectivos y ecológicos son los que disponen de un


número amplio y variado de alternativas, y no aquellos que pretenden
ser más reales, verdaderos o exactos. La definición de ecología en PNL
es un tanto diferente de la que estamos acostumbrados

El cambio es el resultado de la aplicación del enriquecimiento del mapa


del mundo de un individuo. Este cambio tendrá lugar en un contexto en
particular, ya sea debida a la utilización de un recurso apropiado o a la
activación de un recurso potencial

Si consideramos el mapa como la realidad interna y el territorio como la


realidad externa, la PNL es capaz de ayudarnos a valorar nuestro mapa y a
conectar con el territorio y los mapas de otras personas.

Alfred Korzybski (1879-1950)


Teórico y filósofo nacido en Polonia, vivió y trabajó en USA desde 1916. Formuló el concepto
«el mapa no es el territorio» en su obra Science and Sanity (Ciencia y cordura, 1933). Fundador
de la Semántica General, tuvo una gran influencia en las terapias Gestalt, la REBT y la PNL y en
importantes investigadores como Gregory Bateson, Richard Fuller, Douglas Engelbart y Alvin
Toffler.

6.2.5.2 Comunicación y aprendizaje

ØVida y mente

Vida y mente son sistemas en proceso continuo de transformación. La


realidad está formada por sistemas y subsistemas que se influencian
mutuamente: el Universo, nuestro planeta, la sociedad, las demás
personas, nuestro cuerpo, nuestros órganos… Es imposible aislar
cualquier parte del todo. Ninguno de nosotros es capaz de escapar al
efecto que ejercen en nuestros sentidos todas estas estructuras. El
individuo y los que le rodean se influencian mutuamente, a la vez que
cada uno recibe sobre sí mismo el efecto que sus acciones tienen sobre
los demás.

Dichas influencias no tienen necesariamente las mismas repercusiones


en todo momento: nuestro entorno cambia, sean los ambientes, las
personas o el tiempo. Hemos de aprender a identificar la intención
positiva de cada conducta y separarla del comportamiento en sí. La
misma acción puede producir un resultado diferente si se ejecuta en un
entorno distinto, o en compañía de otras personas, o a otra hora del día.

Por lo tanto, un miembro de un sistema necesita cierto grado de


flexibilidad que ha de ser proporcional a la variabilidad del resto del
sistema. A medida que el sistema se torna más complejo, se necesita una
mayor flexibilidad.

ØCanales sensoriales

No existe ningún substituto para los canales sensoriales abiertos y


limpios. Uno de los objetivos de la PNL es desarrollar la atención total
hacia los demás en cualquier proceso comunicativo, lo que podríamos
llamar una «escucha activa», a fin de evitar dispersiones o
interpretaciones erróneas.

El lenguaje verbal es tan solo una mínima porción del contenido total de
un proceso comunicativo. Es esencial aprender a afinar el propio sistema
receptor para que seamos capaces de sintonizar toda la gama de
mensajes que puede llegar a emitir nuestro interlocutor; solo así
detectaremos la gran variedad de señales que no vienen determinadas
por la expresión oral: congruencias, incongruencias, metamensajes,
contradicciones…

En un proceso de comunicación intervienen múltiples factores que


pueden provocar una percepción defectuosa del mensaje y que
distorsionan la realidad. Existen condicionamientos de todo tipo, tanto
internos como externos: culturales, familiares, sociales o educacionales,
además de las disfunciones físicas y psíquicas.

ØResultados de la comunicación

El resultado de la comunicación es la respuesta que


obtenemos, independientemente de nuestra intención (1). Hemos de
aprender a esclarecer nuestras intenciones y definir nuestros objetivos
sin ambigüedades: por qué y para qué afirmo o niego un concepto
cualquiera y qué pretendo conseguir con ello. Y una vez aclarada
nuestra intención, ser todo lo coherentes que podamos para alcanzar los
resultados que perseguimos.

También se debe estar atento al proceso de comunicación en sí. ¿Sigue


el camino previsto? ¿Estamos obteniendo el rendimiento que habíamos
imaginado? De no ser así deberemos ser conscientes de cuándo es
preciso un cambio en nuestra forma de actuar, siempre en función de
nuestro objetivo inicial. Si repitiendo nuestra actitud volvemos a obtener
los mismos resultados erróneos, es evidente que debemos buscar otro
camino. Hay que tener la habilidad de examinar las consecuencias del
proceso y reformular la estrategia hasta que obtengamos la respuesta
deseada.

ØRecursos

Todos poseemos los recursos necesarios para cambiar —si lo deseamos


—, con la única limitación de nuestras posibilidades físicas y de nuestro
grado de conocimiento, y de acuerdo con el mapa del mundo de que
disponemos. Los recursos se pueden aprender y modelar.

Modelar significa ajustar a nosotros mismos conductas que otras


personas utilizan con éxito. De la misma forma en que los recursos del
mundo exterior han aumentado y mejorado gracias a la tecnología,
nuestros recursos internos también se pueden incrementar. Y no solo
eso, sino que podemos ayudar a otros a reestructurarlos. La PNL ofrece
toda una serie de técnicas con las que podremos contactar con estos
recursos y movilizarlos.

ØIntención positiva

Cualquier conducta tiene una intención positiva en algún nivel, o al


menos la tuvo en su origen. Incluso los comportamientos más
aparentemente negativos tienen una intención positiva, ya sea
preservarse de un peligro, obtener alguna ganancia u otras similares. Por
problemática que sea una conducta, quien la muestra la ha juzgado
apropiada, acorde con su mapa del mundo y con sus creencias.

Así pues, es más práctico dilucidar la intención de una persona que tener
en cuenta exclusivamente su manera de proceder por negativa que sea.
En este último caso, solo conseguiremos emitir un juicio de valor
erróneo. Si somos capaces de atender a su objetivo, a su intención
positiva de fondo, podremos sustituir dicha conducta por otras más
oportunas o coherentes que le permitan alcanzar la misma finalidad.
Hay que aprender a separar la intención de la conducta. Ningún
comportamiento es significativo fuera del contexto en el que se lleva a
efecto. Cualquier actitud puede llegar a significar un recurso o una
limitación, depende de si se integra o se ajusta al sistema o no. No
existen conductas positivas o negativas en sí mismas, lo que hay son
conductas adecuadas o inadecuadas según su contexto.

En cualquier situación o ambiente cada cual opta por el comportamiento


que le parece más adecuado o positivo según su propio mapa del mundo.
Si podemos mostrarle a alguien una alternativa y la juzga más eficaz que
la que estaba utilizando, la adoptará con rapidez.

Alternativas

Quien dispone de más alternativas es capaz de gestionar sus propios


recursos: tiene el control. Aquel que disfruta de más capacidades
comunicativas obtiene con más facilidad los resultados deseados.

La PNL nos ofrece las herramientas necesarias para aumentar nuestra


adaptabilidad, flexibilidad y creatividad.

Ø¿Errores o resultados?

En comunicación no hay errores, solo resultados. En PNL no existen los


fracasos. Cada resultado, positivo o negativo, es un enriquecimiento de
la experiencia en el camino hacia el cambio o el objetivo deseado.

Cuando una estrategia no funciona, se prueba otra. Cuando con una


conducta no alcancemos la meta que nos hemos fijado, modificaremos
nuestro comportamiento las veces que sea necesario hasta conseguir la
respuesta idónea. Lo único que indican los malos resultados es la
manera en que no debemos actuar.
ØNiveles de comunicación

Los seres humanos disponemos de más de un nivel de comunicación:

Nivel consciente
Con este término nos referimos a todo el conocimiento que
podemos controlar o procesar de manera lógica.

Niveles inconsciente y subconsciente


Desde ellos se controlan los niveles analógicos de procesamiento—
como el tono de voz y el lenguaje corporal—, y las estructuras
profundas de nuestra experiencia.

Algunas culturas creen también en la existencia de algunos niveles más


a los que dan nombres como Esencia, Ser Interior o Espíritu.

ØEl sistema representacional

Interpretamos el mundo interno y externo a través de nuestros sentidos.


Nuestros sistemas perceptuales son:

Visual (vista)
Auditivo (oído)
Cinestésico o Kinestésico (sensaciones corporales, sentimientos)
Gustativo/Olfativo (gusto y olfato)

Este conjunto se denomina Sistema Representacional aunque


normalmente se abrevia y se menciona por sus siglas inglesas VAK
(Visual Auditory Kinesthesic) y en castellano, VAC.

Los seres humanos no operamos directamente en la realidad que


experimentamos, sino que lo hacemos a través de las interpretaciones
que efectúan nuestros sentidos. Por lo tanto, la verdad es más una
metáfora que un criterio basado en alguna realidad absoluta y externa
de una manera estándar.
ØEl esfuerzo positivo

Un esfuerzo positivo se mantendrá constante mientras el valor y la


adecuación de la conducta interna y/o externa no sean cuestionados.
Para progresar y generar cambios, tanto en nosotros mismos como en los
demás, es preciso que cuestionemos las conductas. Este análisis debe
efectuarse siempre de forma positiva, de manera que las preguntas nos
lleven a mejorar nuestras acciones:

¿Lo que estoy haciendo es lo mejor que puedo hacer?

¿Puedo mejorarlo en algún aspecto? ¿Cómo?

¿Qué puedo añadir para mejorar?

¿De qué otra manera se podría actuar para obtener un resultado más
ecológico y preciso?

¿Qué otra capacidad o recurso puedo desarrollar para mejorar mi


comportamiento y alcanzar mi objetivo con más facilidad?

ØRapport

El contacto o rapport es el encuentro con otro individuo y con su


modelo o mapa del mundo. El rapport es una de las principales
herramientas de la PNL. Consiste en adaptar nuestro mapa del mundo al
de otra persona de manera que la podamos dirigir con facilidad hacia el
estado deseado.

6.2.6 Reglas de la mente


La estructuración y los contenidos de este apartado están elaborados a
partir de materiales de Salvador Carrión: Curso de Practitioner en
PNL (Ver Bibliografía)

Como ya he explicado anteriormente, la PNL está directamente relacionada


con las técnicas de hipnoterapia de Milton H. Erickson. Esta es la razón de
que posea unas reglas que son aceptadas por todos aquellos que están
vinculados a las terapias o estrategias de cambio dirigidas a través de los
procesos mentales, sobre todo con las que inciden en el inconsciente.

Estas reglas mentales son las siguientes:

Todos los pensamientos e ideas causan una reacción física


Los pensamientos pueden afectar a las funciones del cuerpo,
especialmente si llevan asociada una carga emocional. Podríamos decir
que la emoción es la palanca entre la mente y el cuerpo físico. Una
preocupación puede afectar el estómago y desencadenar una úlcera de la
misma manera que la ansiedad, el miedo y el estrés atacan los sistemas
circulatorio y respiratorio provocando un aumento de la frecuencia del
ritmo cardíaco, un incremento de adrenalina en la sangre o una hipo o
hiperventilación.

Cuanto mayor sea la carga emocional de una idea, más posibilidades


habrá de que quede grabada en el inconsciente. Allí creará un patrón de
comportamiento que quedará fijado para siempre a menos que esta
información sea reemplazada o se neutralice a través de alguna técnica
específica.

Aquello que se espera tiende a hacerse realidad


En todos nosotros el pensamiento va siempre acompañado de imágenes
mentales, conscientes o inconscientes. Incluso los ciegos de nacimiento
se hacen imágenes de objetos y personas, aunque no se trate de
representaciones visuales sino táctiles o auditivas. Cada vez que el
cerebro y el sistema nervioso reciben estas imágenes —tanto da que
sean internas o externas— recuerdan la información específica que traen
aparejada.
Si la aparición de una misma imagen se repite un número suficiente de
veces, tenderá a convertirse en una pauta fija. El inconsciente, obediente
nato, hace todo lo posible para que esa pauta se haga realidad y utiliza
todos los medios y estrategias que tiene a su alcance. Por lo tanto, los
pensamientos positivos nos predisponen a obtener resultados positivos y
viceversa. Este principio se cumple en todos los niveles: el pensamiento
positivo no solo puede atraer situaciones de éxito, paz y equilibrio sino
también de salud a nivel físico, con lo que esta regla nos aclara el origen
de las curaciones milagrosas.

Esta regla también se cumple cuando la espera es temerosa o la persona


prevé continuamente tragedias y desastres: la negatividad atrae
negatividad. Quien se aterroriza pensando en hipotéticos problemas de
salud acaba trayendo a su vida el malestar.
Ahora bien, la inquietud por los resultados puede generar el efecto
contrario: cuando hay un empeño excesivo en conseguir algo, si está
asociado a un estado de ansiedad y a pensamientos obsesivos, se genera
el efecto contrario y la meta anhelada no se consigue jamás.

La imaginación es más poderosa que el conocimiento o la


información, tanto cuando trabajamos con nuestra propia mente
como cuando lo hacemos con otras personas
Cuando una idea se enseñorea de nuestra imaginación es capaz de anular
cualquier razonamiento; por ello hay personas capaces de cometer actos
irracionales derivados de supersticiones, prejuicios y creencias, si están
asociados a una fuerte emoción. Debemos tener en cuenta este hecho
cuando deseemos aplicar las técnicas de la PNL. En algún caso puede
ser necesario proporcionar al inconsciente nuevas imágenes capaces de
contrarrestar las negatividad de las antiguas.

La mente consciente no puede mantener indefinidamente dos ideas


opuestas o contradictorias sin generar un conflicto
Cuando coexisten dos pensamientos contrarios se generan sentimientos
contradictorios y conductas incoherentes o paradójicas, de todo lo cual
se deriva un conflicto. Para que ello no suceda es necesario que
pensamientos, sentimientos y conductas estén alineados. Es totalmente
contraproducente pensar una cosa y hacer otra diferente.

Una vez que una idea cualquiera ha sido aceptada por la mente
inconsciente, permanece allí hasta que otra nueva idea la reemplaza
La mente inconsciente tiene una gran facilidad para grabar la
información que le proporcionamos, basta con que sea repetitiva o vaya
acompañada de una fuerte carga emocional. Además, cuanto más tiempo
permanece una idea, mayor es su resistencia a ser reemplazada.
Las ideas se convierten fácilmente en creencias y pautas de
comportamiento habituales y acaban por forjar nuestras rutinas y
costumbres, buenas o malas. La PNL considera que es posible cambiar
estos patrones por otros más positivos siempre y cuando admitamos que
existen otras opciones mejores y más ecológicas.

Un síntoma inducido de forma emocional, si persiste durante


suficiente tiempo, tiende a generar cambios orgánicos
Mente y cuerpo están estrechamente ligados, de manera que no es
posible evitar que se influyan mutuamente. Una buena parte de las
enfermedades (entre un 50% y un 60%) son de origen psicosomático.
Nuestros órganos responden a las presiones, contradicciones y tensiones
de nuestro pensamiento negativo y como consecuencia pueden llegar a
experimentar cambios físicos, debilitarse y enfermar.

Cada cambio de ideas llevado a la práctica disminuye la resistencia


a cambios sucesivos
Cambiar es difícil. Todo lo que ya damos por sabido, todo lo que
comprendemos, nos proporciona seguridad, y nos asusta lo extraño y lo
desconocido. Pero se puede aprender tanto a dejar de temer el cambio
como a transformar nuestros hábitos y creencias. De esta manera
daremos paso a la flexibilidad y ante nosotros se abrirán nuevos
caminos, posibilidades y sugerencias.
En lo que concierne a la mente inconsciente, a mayor esfuerzo
consciente menor respuesta inconsciente
Muchas veces la fuerza de voluntad, el esfuerzo, no nos sirven para
nada. Cuanto mayor es nuestro afán más tensión se genera, y así nos
alejamos más y más del resultado apetecido. Así ocurre cuando nos
forzamos a relajarnos en pleno ataque de estrés, o si nos empeñamos
desesperadamente en dormir… En estos momentos conviene desarrollar
expectativas mentales positivas y confiar en el inconsciente. Es mejor
dejarse ir, fluir y confiar en la intuición.

El proceso de aprendizaje: La curva de Bandura


Para realizar un aprendizaje, sea del tipo que sea, hemos de seguir unas
pautas. Este proceso puede representarse gráficamente en lo que se
conoce actualmente como la Curva de Bandura.

Albert Bandura (1925)

Psicólogo canadiense de origen ucraniano creador de la Teoría del aprendizaje social y de la


Teoría de la autoeficacia. Profesor de la Universidad de Stanford, ha tenido una influencia
decisiva en la transición entre el conductismo y la psicología cognitiva. Está reconocido como
uno de los psicólogos más influyentes de nuestra época.

Bandura empezó su carrera estudiando la agresividad en los


adolescentes. A partir de sus observaciones concluyó que la
personalidad es la interacción entre el ambiente, el comportamiento y los
procesos psicológicos personales. Su estudio más famoso, el
experimento del muñeco Bobo (Bobo Doll Experiment, 1961) trata sobre
el aprendizaje por observación. Esta técnica de aprendizaje se denomina
«modelado» y es la que utilizaron Bandler y Grinder para incorporar las
técnicas de Perls, Satir y Erickson.

Albert Bandura formuló para el proceso de aprendizaje los postulados


siguientes:

Incompetencia Inconsciente I.I. (no sé que no sé)


Nunca he jugado ni he visto jugar a béisbol. En realidad, ni siquiera he
oído decir que existe un juego llamado béisbol. No sé, no puedo saber lo
que es, pero no sé que no lo sé, porque no dispongo de esta
información.

Incompetencia Consciente I.C. (sé que no sé)


Ahora ya he visto un partido de béisbol, conozco el juego y advierto que
se juega con unas reglas determinadas y que precisa de una cierta
habilidad. Me doy cuenta entonces de que yo no poseo esta habilidad ni
los conocimientos necesarios para jugar. Así que sé que no sé jugar a
béisbol.

Competencia Consciente C.C. (sé que sé)


El juego me ha gustado y quiero aprenderlo. Empiezo a entrenar, pongo
un gran ahínco en mejorar. Unas veces lo hago bien y otras mal. Debo
mantenerme en un alto grado de atención y concentración. Debo
interiorizar todas las normas. Debo adquirir velocidad, precisión. Cada
vez sé más, pero todo ello me supone un esfuerzo considerable. Ya sé
que sé, pero aún no lo suficiente.

Competencia Inconsciente C.I. (no sé que sé)


He practicado mucho, he asimilado perfectamente normas y técnicas. No
necesito mantener aquel exagerado grado de tensión. Actúo
automáticamente, sin esfuerzo ni afán. Juego a béisbol y disfruto, sin
preocuparme de reglas ni cuestionar mi habilidad. Ahora, no me acuerdo
de que he de saber, no sé que sé.
E.P. = ESTADO PRESENTE

E.D.= ESTADO DESEADO

I.I.= INCOMPETENCIA INCONSCIENTE

I.C.= INCOMPETENCIA CONSCIENTE

C.C.= COMPETENCIA CONSCIENTE

C.I.= COMPETENCIA INCONSCIENTE

ESQUEMA DEL PROGRESO DE APRENDIZAJE

Estado inicial o Estado presente


§ →introducción de elementos extraños
§ →nueva información

⇒§caos
§ ⇒crisis
§ ⇒ruptura del antiguo mapa
§ ⇒desconcierto

§ →→experiencia
§ →→aprendizaje práctico
§ →→experimentación de lo aprendido

⇒⇒Nuevo estado

La voz del sabio:


«Saber, creyendo no saber, eso es excelso. No saber, creyendo saber, eso es una enfermedad».
Lao Tsé
6.3 Sistemas representativos o representacionales

6.3.1 Generalidades
Absolutamente todo lo que conocemos, todo aquello que experimentamos,
pensamos y sentimos, viene determinado por las representaciones internas
que elaboramos nosotros mismos a partir de la información que recogemos
por mediación de nuestros sentidos.

Cada uno de nosotros se inclina a preferir un sentido determinado para


incorporar esta información. Según cuál sea el órgano predominante en
nuestras percepciones, construiremos unas representaciones internas u otras.
La manera específica en que las efectuamos recibe el nombre de Modalidad.
Según nuestra experiencia subjetiva, utilizaremos una u otra modalidad para
representarnos el mundo. Lo que llamamos «la verdad» no es más que una
creencia subjetiva, nunca podemos considerarla absoluta.

TABLA DE MODALIDADES

Cada modalidad forma un Sistema Representacional (S.R. o 4R).


Definimos un Sistema Representacional como una manera concreta de
interpretar la realidad. No existe ninguna otra forma de entender el mundo ni
es posible utilizar otro tipo de proceso. Absolutamente en todos los casos ha
de intervenir alguna de las modalidades existentes.

6.3.2 ¿Cómo generamos un comportamiento?


Las representaciones internas que generan los sentidos se ordenan de una
manera concreta que recibe el nombre de estrategia. Una estrategia consiste
en la propia organización interna de los elementos 4R estructurados en una
secuencia determinada.

Son las estrategias las que generan una conducta específica. En una estrategia
intervienen varios elementos de todas las modalidades interconectados entre
sí; la conexión de estos elementos recibe el nombre de sinestesia. La
variedad de mapas del mundo proviene de las distintas conexiones
sinestésicas de cada individuo en particular.

Para cambiar una conducta es necesario identificar claramente la secuencia de


estas conexiones, reconocer la estrategia e identificar claramente la
secuencia. Esta es la táctica que nos permite incidir en una conducta para
modificarla.

Cada vez que contactamos con una información tienen lugar en nuestro
cuerpo dos acontecimientos: un proceso neuronal y un cambio fisiológico.
Las manifestaciones fisiológicas son muy diversas: podemos desenfocar la
vista momentáneamente, mirar hacia otro sitio, cerrar los ojos o girarlos hacia
arriba, dejar la mirada perdida, modificar el ritmo respiratorio, contraer un
músculo… Todos estos movimientos no son sino mecanismos que utilizamos
físicamente para contactar con una u otra modalidad del 4R. Son lo que
denominamos Claves de Acceso. Una de las claves de acceso más claras es
el movimiento ocular. Si miramos atentamente los ojos de nuestro
interlocutor sabremos, con un poco de práctica, qué modalidad usa más
intensamente o más a menudo.
Una de las estrategias fundamentales para una buena comunicación consiste
en entrar en sintonía con la persona receptora de nuestra comunicación; para
ello es necesario compenetrarse con los demás, ganar su confianza, conseguir
credibilidad demostrando coherencia entre lo que pensamos y lo que
decimos...

Pero sin duda la forma más efectiva de comunicarse con otro —y que no
puede faltar en nuestra estrategia—, es que nos ajustemos o adaptemos a su
sistema representativo. Para ello, ante todo debemos practicar el
reconocimiento de nuestro propio sistema y del de los demás. Todos tenemos
un sistema representativo preferente (nuestro sistema primario) aunque
también utilizamos los demás, en mayor o menor medida. Reconocer este
sistema y el de aquellos con los que nos relacionamos es de suma importancia
para mejorar la eficacia de la comunicación.

6.3.3 Cómo averiguar el sistema representativo


primario de nuestro interlocutor
Para averiguar el sistema representativo dominante de una persona
utilizaremos tres tipos de herramientas que a su vez corresponden a los tres
sistemas principales:

• Observar con nuestros propios ojos sus movimientos oculares


(utilización del Sistema Visual)
• Escuchar sus expresiones verbales (utilización del Sistema Auditivo)
• Estar atentos a diversos indicadores corporales (utilización del Sistema
Cinestésico)

A continuación vamos a estudiar con detalle cada una de estas tres técnicas.

6.3.3.1 Observación de los movimientos oculares

Está comprobado que, como respuesta a la actividad mental que tiene lugar
en el cerebro, los ojos efectúan (de forma instintiva y automática) un mismo
y determinado movimiento en una dirección precisa según el tipo de
pensamientos que estemos generando en ese momento. Puedes comprobar
con un pequeño ejercicio cómo la relación entre actividad cerebral y
movimiento ocular es la siguiente:

Vía Visual
Si quieres recordar un hecho concreto y utilizas la Vía Visual (es decir,
recuerdas en imágenes), tus ojos se dirigirán, involuntariamente, a la
posición ARRIBA A LA IZQUIERDA (Visual Recordado, abreviado
Vr).

Siguiendo con la Vía Visual, si lo que pretendes es crear, inventar o


mentir, tus ojos se dirigirán ARRIBA A LA DERECHA (Visual
Construido, abreviado Vc).

Vía Auditiva
Cuando usas la Vía Auditiva, para recordar, por ejemplo, el contenido o
el tema de una conferencia que te interesó, tus ojos se dirigirán
HORIZONTALMENTE HACIA LA IZQUIERDA (Diálogo Recordado
o Auditivo Recordado, Dr o Ar)

En cambio, si te dispones a crear un guión y tienes la voz en tu cabeza,


tus ojos se dirigirán HORIZONTALMENTE A LA DERECHA
(Diálogo Construido o Auditivo Construido, Dc o Ac)

Vía Cinestésica
Si estás teniendo un diálogo contigo mismo y quieres que sea coherente
y lo más rico posible, tus ojos se dirigirán ABAJO A LA IZQUIERDA
(Diálogo Interno, Di)

Si el diálogo se manifiesta en forma de sensaciones o emociones, tus


ojos se dirigirán ABAJO A LA DERECHA. (Sentimientos).
6.3.3.2 Por las expresiones verbales que utiliza

Generalmente, las personas tendemos a hablar empleando los giros y


modismos verbales que corresponden a nuestra modalidad preferida. Todas
las lenguas poseen una gran riqueza en este sentido. Únicamente a modo de
ejemplo puedes consultar esta lista y enriquecerla con los que conozcas y te
parezcan más oportunos.

Sistema representativo o modalidad Visual

• Ya lo veo
• Esto dará luz al tema que tratamos
• Las perspectivas son sombrías
• Apenas lo vi
• Tiene una imagen distorsionada
• Esta es la sombra de la verdad
• No lo veo claro

Sistema representativo o modalidad Auditiva

• Esto me suena
• Se ha disparado la voz de alarma
• Es sordo como una campana
• Le silbaban los oídos
• Me suena a chino
• ¡Habla claro!
• Solo es una forma de hablar

Sistema representativo o modalidad Cinestésica

• Hemos tenido una discusión acalorada


• Algo así te encoge el corazón
• Estamos en contacto
• Pisando fuerte
• Pongamos las cartas sobre la mesa
• Me he quitado un peso de encima
• Está más suave que un guante
• Tengo la piel de gallina
• Estoy hecho polvo
• Has puesto el dedo en la llaga

6.3.3.3 Otros indicadores

Evidentemente, estas pistas son aproximadas, pero pueden dar una buena idea
del sistema representativo primario de las personas que tienen contacto con
nosotros.

Actitudes de las personas cuyo sistema primario es el Sistema Visual


Quienes utilizan con preferencia el Sistema Visual suelen hablar más
deprisa que los demás, su voz tiende a ser más aguda y respiran
superficialmente (respiración torácica). Sus manos se mueven
rápidamente y con frecuencia, pero en cambio el cuerpo se mantiene
más estático. Se señalan los ojos repetidamente y gesticulan siempre
hacia arriba, al nivel del tercio superior del cuerpo. Flexionan el cuerpo
hacia delante, en dirección a su interlocutor, y mueven los pies. Son
individuos que poseen un espacio personal muy marcado: si su
interlocutor se acerca, tienen tendencia a apartarse.

Actitudes de las personas cuyo sistema primario es el Sistema


Auditivo
Hablan de forma más sosegada que sus compañeros visuales y su tono
de voz es algo más grave. Balancean los hombros y echan la cabeza
hacia atrás. Sus movimientos son mesurados, no se precipitan ni
gesticulan excesivamente. Se tocan la cara; aunque mueven las manos
las mantienen en una zona algo más baja que los visuales. En general el
cuerpo se mueve poco. A veces se apoyan sobre un pie o inclinan la
cabeza. Aceptan con más facilidad la aproximación física de su
interlocutor, y si ésta es moderada no suelen apartarse.
Actitudes de las personas cuyo sistema primario es el Sistema
Cinestésico
Son las que hablan más lentamente de todas. Suelen tener un tono de
voz grave. Su respiración es abdominal, profunda, y el ritmo respiratorio
es lento. Mantienen los dos pies en el suelo, sus movimientos son
distendidos y conservan los hombros sueltos y relajados. Gesticulan
hacia ellos mismos y llevan el movimiento de las manos hacia la zona
del vientre. Miran hacia abajo. Necesitan el contacto físico y suelen
tocar a su interlocutor.
6.4 Los estados internos

6.4.1 Definición y concepto


Un estado interno es la manera en que una persona se percibe a sí misma en
un momento determinado y en el que es consciente (o cree serlo) de sus
emociones y capacidades. En el modelo de la PNL nuestros estados internos
se generan a partir de la combinación de las representaciones internas y de
la fisiología.

Una representación interna es todo aquello que imaginamos y visualizamos


en el interior de nuestra propia mente y la manera en que lo percibimos. De
esta representación también forma parte el diálogo interior, que es el modo en
que nos hablamos y escuchamos a nosotros mismos así como el contenido de
este coloquio íntimo.

La fisiología comprende todas las manifestaciones físicas que acompañan o


intervienen en la creación de los estados internos: la postura, el movimiento,
la respiración, el ritmo cardíaco, las reacciones bioquímicas y hormonales…

Cada uno de nuestros estados internos viene dado por la interpretación o


representación subjetiva de la experiencia de cualquier objeto o hecho
externo, y todo estado interno desencadena una conducta concreta. Nuestros
propios estados internos pueden, por tanto, llevarnos a conductas (y a
resultados) contrarios a los deseados. Si partimos de la base de que en el ser
humano no existe la «no conducta», las modificaciones en una de estas
variables (la fisiología o la representación interna) generarán un cambio en
nuestro comportamiento. Así, podemos alterarlas para que nos lleven a un
estado deseado. Un problema o un proceso de cambio no es más que la
distancia que existe entre el estado presente y el estado deseado. Una vez que
hemos detectado y definido el estado presente, podemos intervenir realizando
las modificaciones pertinentes tanto en las representaciones internas como en
la fisiología, a fin de alcanzar el estado deseado.
6.4.2 Estados internos asociados y disociados
Cuando revivimos un recuerdo o imaginamos una experiencia podemos sentir
que nos está sucediendo de nuevo, o bien observar desde un punto situado
fuera de la escena. Así es como se distinguen los estados asociados y los
estados disociados.

Estado asociado
En un estado asociado, tú eres el protagonista. Estás allí, dentro de tu
propia piel, sintiendo lo que sentías, viendo lo que veías, escuchando los
mismos ruidos, las mismas frases… Tanto da que se trate una
experiencia pasada o presente o de una imaginación del futuro; te
encuentras inmerso en ella, como un actor en su propia película.
Decimos entonces que estamos «asociados» a ese recuerdo o a esa
visión.

Estado disociado
En un estado disociado, eres el espectador. Parece que el protagonista
sea otra persona, aunque no es así: eres tú mismo, pero te estás viendo
desde otra perspectiva. En el estado disociado se perciben las mismas
emociones y sensaciones de una forma más atenuada, no tan intensa, y
sus repercusiones en nosotros no son tan pronunciadas: estamos
«disociados» de esa experiencia.

La publicidad y el cine utilizan estos recursos para vincularnos o


distanciarnos (asociarnos o disociarnos) de determinados productos o
sentimientos con el fin de vendérnoslos o hacernos creer en algo. En PNL los
utilizaremos para cambiar estados y sensaciones, propios o ajenos, de cara a
alcanzar un estado más positivo.

En resumen: todo aquello que vemos, imaginamos, oímos y decimos dentro


de nosotros mismos podemos vivirlo de dos formas diferentes: asociados o
disociados. El hecho de que lo hagamos de una u otra manera determinará
unas reacciones fisiológicas o bien otras, y como consecuencia, traerá
aparejadas unas conductas u otras.

La PNL nos propone «asociarnos» a las experiencias agradables para vivirlas


plenamente e impregnar nuestra mente de información positiva, y
«disociarnos» de las experiencias desagradables, a fin de observarlas con
tranquilidad y aprender de ellas. La manera de conseguirlo es utilizar
adecuadamente el lenguaje que dirigimos al sujeto.

Para conseguir que una persona se asocie a un estado, debemos insistir en que
viva su experiencia como «protagonista». Ella está allí, ve, oye, siente,
percibe, huele, piensa lo mismo que veía, oía, sentía, percibía, olía… en aquel
momento.

Si lo que deseamos es que se disocie de una experiencia, la frase que


debemos emplear es: «Mírate, obsérvate a ti mismo/a ti misma, en la pantalla.
Allí es donde todo está ocurriendo…».

Cuando deseemos «grabar» una experiencia, esto es, dejarla bien implantada,
deberemos trabajar con el estado asociado, ya que en estado disociado
nuestra mente no la fijará.

Recuerda esta frase:

Las personas podemos sernos de gran ayuda a nosotras mismas —o podemos boicotearnos sin
compasión— simplemente con las frases que nos dirigimos.

Recuerda esta frase positiva para «grabarla» y tenerla a punto cuando la necesites. Si la fijas con
ayuda de las herramientas PNL que estás aprendiendo, tu cerebro actuará de manera automática:

«Ante cualquier situación externa negativa que pueda provocarme estrés, nerviosismo o
ansiedad, rabia o ira, no quedaré afectado/a. Automáticamente me disociaré y mantendré la
calma, la serenidad, el control y el autodominio y me sentiré muy bien».

¿No crees que es mucho mejor que esas otras que sueles lanzarte como «Soy un desastre», «Esto,
sencillamente, me supera» o «No puedo evitarlo»?
6.5 Ejercicios prácticos básicos

E6.1 Prácticas de imaginación y visualización

Metaprogramador: Quim
Programadora: Marisa
Sujeto: Eva

1
Eva está de pie las piernas juntas y los pies bien apoyados en el suelo. Marisa
está junto a ella.

ØQuédate muy quieta, no muevas las piernas en absoluto.

Ahora, lleva tu brazo derecho hacia atrás, todo lo que te sea posible.

ØMuy bien. Cierra los ojos. Quiero que visualices que tu brazo llega
aún más atrás, mucho más lejos.

ØCuando hayas visualizado tu brazo muy atrás, vuelve lentamente a tu


posición inicial.

ØDescansa.

ØVuelve a llevar tu brazo derecho hacia atrás, todo lo que te sea


posible.

ØMuy bien. Con suavidad. Atrás, atrás.


Eva realmente ha conseguido llevar su brazo más atrás que antes.

ØYa está, lo has hecho muy bien. Vuelve el brazo a su posición inicial.
Así, perfecto. Descansa.

Esta técnica se utiliza para el entrenamiento deportivo. El atleta visualiza el


mejor golpe o acción y después el programador efectúa un anclaje (estudiarás
las anclas en el capítulo 7).

E6.2 Práctica para estimular la Vía Cinestésica por contacto sobre la piel

Metaprogramador: Josep
Programador: Pedro
Sujeto: Carlos

Situación-Posición
Carlos: Se ha sentado en una silla con las piernas muy juntas y los pies bien
apoyados en el suelo.
Pedro: De pie junto a Carlos.
Josep: Algo apartado del grupo para controlar el desarrollo del ejercicio.

En este ejercicio también participan el resto de estudiantes de Practitioner.

1
Pedro induce a Carlos el estado de trance. Esta práctica está dirigida a
trabajar nuestra vía Cinestésica y el estado de trance favorece que capte
mucho mejor estas sensaciones.

Carlos está con los ojos abiertos y Pedro le mira fijamente al entrecejo.
2
Mientras fija la mirada, Pedro le dirige las siguientes sugestiones:

ØAhora vas a entrar en un estado hipnótico profundo.

3
Después recorre lentamente con la mirada una línea imaginaria que va del
entrecejo a la punta de la nariz de Carlos, en los dos sentidos (ida y vuelta), a
la vez que le da la siguiente sugestión:

ØAhora entrarás y caerás en un estado hipnótico profundo, y te sentirás


muy bien.

4
Ahora Pedro sitúa el dedo índice ante los ojos Carlos (a unos diez
centímetros, más o menos), lo mueve de forma rápida en forma de remolino y
lo dirige velozmente al centro del entrecejo. Da una palmada en su frente con
esa misma mano y le inclina la cabeza hacia atrás. Con la otra mano sujeta la
parte alta del cuello para que no ceda de forma demasiado brusca.

5
Carlos está ahora en estado hipnótico sonambúlico. Pedro se asegura con
estas sugestiones:

ØAhora te encuentras en un estado hipnótico profundo.

ØY te sientes muy bien, muy a gusto.

ØAhora, tus compañeros pasarán junto a ti y te tocarán el brazo con un


dedo mientras dicen su propio nombre.
7
Pedro da instrucciones al resto de miembros del grupo.

ØAhora, vais a pasar junto a nuestro compañero.

Tocadle el brazo con un dedo y decid vuestro nombre en voz alta.

Nosotros (por Josep y él) también lo haremos.

Lo repetiremos varias veces.

El grupo pasa junto a Carlos y sigue las instrucciones de Pedro. Repiten este
ejercicio cuatro o cinco veces, según las indicaciones que vaya dando Pedro.

Muy bien. Ahora, volveremos a pasar junto a nuestro compañero EN


TOTAL SILENCIO…

y le tocaremos con el dedo sin pronunciar ni una palabra.

9
(A Carlos, sin nombrarlo)

ØEn el momento en que sientas el contacto del dedo, dinos de quién se


trata.

En todas las ocasiones se ha observado que, si se ejecuta el ejercicio de forma


correcta, el porcentaje de aciertos de Carlos es del 90 al 100%, siempre que el
número de participantes no sea excesivo (diez u once personas como
máximo).

10
Pedro despierta a Carlos del trance.

ØAhora voy a contar del UNO al CINCO.

Y a la cuenta de CINCO estarás completamente despierto, y te sentirás muy


bien, mucho mejor que antes.

UNO, más despierto.

DOS, más despierto, mueve las manos.

TRES, más despierto, mueve las piernas.

CUATRO, completamente despierto.

y CINCO, abre tus ojos. Y estás completamente despierto.

Y te sientes muy bien, mucho mejor que antes.


E6.3 Más prácticas de visualización. Un sencillo ejercicio con un alfiler

Éste es un ejercicio muy simple que se puede realizar en casa y que te


ayudará a mejorar la visualización y la concentración.

1
Toma un trozo de terciopelo negro, o un acerico también negro, y clávale un
alfiler de manera que su cabeza quede bien visible.

2
Fija la vista en la cabeza del alfiler, cierra los ojos, ábrelos y vuelve a mirarla.

3
Continúa esta práctica varias veces y procura que, al cerrar los ojos, sigas
viendo la aguja ante ti.

4
Cuando lo hayas conseguido, inténtalo moviendo la cabeza sin quitar la vista
del alfiler a fin de cambiar la perspectiva. Ve alternando el ejercicio unas
veces con los ojos abiertos y otras con los ojos cerrados.

5
Practica durante varios días hasta conseguir una visualización perfecta del
alfiler.

E6.4 El discurso

Vamos a intentar mejorar el contacto visual que mantienes cuando hablas en


público. Un error que cometemos habitualmente si no estamos
acostumbrados a los discursos o las presentaciones es el de fijar la vista en
una sola persona, o en un pequeño grupo, y dejarla clavada allí. Esto no es
demasiado agradable para quien está recibiendo toda esa atención no deseada.
Con este ejercicio, aumentarás la efectividad de tus charlas y tus oyentes se
sentirán mucho más cómodos.

Nuestros compañeros de prácticas se han puesto sucesivamente de pie ante el


resto del grupo para realizar el ejercicio.

Ahora le toca el turno a Olga. Ella va hablando como si hiciera una charla o
un discurso mientras efectúa un barrido, es decir, que a la vez que habla pasa
su vista sucesivamente por todo su auditorio, sin fijarla insistentemente en
nadie en concreto pero teniendo contacto visual con todos ellos. Sus
compañeros sujetan un libro o una cartulina a la altura del ombligo, plana
contra el cuerpo; mientras Olga habla, si no les mira lo van subiendo poco a
poco y en cuanto pasa la vista por ellos, lo vuelven a bajar. Si llegaran a
situar el libro a la altura de los ojos, sabríamos que Olga ha dejado de mirar a
alguno de ellos y por lo tanto no ha hecho correctamente el ejercicio.
¿Te animas a probarlo tú? Repítelo las veces que sea necesario hasta que
consigas que todo tu público se sienta atendido sin agobiarse.

E6.5 Un texto de película

Para dejar más claros los rasgos distintivos de los distintos sistemas
representativos estudiaremos el impacto que ha causado en tres de nuestros
colaboradores una película ambientada en una prisión. Lee atentamente el
texto e intenta descubrir qué sistema representativo predomina en cada una de
estas descripciones.

1
EL TEXTO DE EVA
Lo que más me ha impactado ha sido la interpretación del protagonista, desde
luego es un gran actor. Hay momentos tan reales que te ponen la piel de
gallina, momentos en que verdaderamente puedes llegar a identificarte con su
sufrimiento. Creo que hay escenas muy crudas y momentos de extrema
sensibilidad. Me ha impresionado de manera especial el sentimiento de
soledad del que está impregnado el protagonista; su mirada, tan
extraordinariamente penetrante, sus ojos profundos que lo dicen todo sin
necesidad de pronunciar ni una palabra. La expresión grave de su rostro deja
intuir un sufrimiento injusto, casi inhumano. Reconozco que hay escenas de
una gran tristeza y que he estado a punto de sacar el pañuelo en más de una
ocasión. La película es muy buena, me ha gustado mucho.

2
LO QUE NOS RELATA CARLOS
Lo que más me ha gustado de esta película ha sido su banda sonora, que no
puede estar más acertada. Le da al filme una consistencia muy importante,
sobre todo en los momentos claves. Creo que la música ayuda mucho a
profundizar en el dramatismo de las escenas, y en esta película se ha
conseguido plenamente. Pienso que tiene un buen guión y que los diálogos
están muy bien trabajados; en algunos momentos son francamente buenos,
con expresiones que te llegan hasta lo más hondo. Otro aspecto que también
me ha impactado ha sido el ruido seco, crudo, de las rejas al cerrarse, la
dureza del hierro en medio de un silencio casi mortal, y el grito punzante y
penetrante de algún preso enloquecido por la misma soledad o por el mismo
silencio. Creo que se trata de una película excelente.

3
LA OPINIÓN DE OLGA
A mí me ha impresionado precisamente el contraste —creo que a veces
expresamente exagerado— de las escenas del interior de la prisión con las del
mundo exterior que, aunque pocas, son precisas y contundentes. Todavía veo
con claridad las paredes viejas de la celda, oscura y húmeda. Veo esa pobre
litera cubierta con una manta deshilachada de color marrón oscuro; el orinal
de porcelana, agrietado y amarillento, colocado estratégicamente en un
rincón. Y todo ello apenas iluminado por una luz tenue y difusa que proviene
de una pequeña apertura de un palmo, hecha en la parte alta de una de las
paredes, lejana e inaccesible por su elevación. Es una película extraordinaria.

E6.6 Cambiemos de sistema representativo

En este ejercicio te proponemos una frase que no pertenece específicamente a


ninguno de los tres sistemas. La actividad consiste en la conviertas (sin que
se altere su significado) en una expresión propia del sistema visual, en otra
del auditivo y finalmente en una del cinestésico.

Frases inespecíficas

Ya lo entiendo
Hay que tomar una decisión
Aprender es muy importante para mí
Me gustaría estar más motivado/a
Quiero actuar con más seguridad
Espero comunicarme mejor algún día
Mi futuro me permite esperanzas
No me gusta hacer este trabajo
E6.7 Identifiquemos el sistema representativo de nuestros interlocutores

En este ejercicio te proponemos que practiques con las expresiones de tus


conocidos… y con las tuyas. Te ponemos unos ejemplos iniciales para que te
sirvan de orientación.

Expresiones visuales

Ver las cosas claras


A ver si...
Lo veo muy claro
¿Está claro?
Visión panorámica
Poner a la vista
Una buena perspectiva
Salta a la vista
Seguir con la mirada
Me hago una imagen
Mirar detenidamente
Mirar con buenos ojos
Estar en un túnel
A simple vista
Abrirle los ojos
A la vista de...
Echar un vistazo
Puso una cara de...
Me echó una mirada...

Expresiones auditivas

Llegué a escuchar…
A gritos
Cambiar de tono
Cantarle las cuarenta
Esto me suena
Hablar al oído
Gente de pocas palabras
En voz baja
Hacerse el sordo
No calla nunca
Se hizo el silencio
Hablar más de la cuenta
Sin decir ni palabra
Tener buen oído
Con una voz firme
Soy todo oídos
Modera tu lengua
¡Cambia el tono de voz!
Música celestial

Expresiones cinestésicas

¡Ánimo!
A fondo
Apoderarse de...
Agarrarse con fuerza
Asir firmemente
Causar molestia
Causar buena impresión
Con mucho sentimiento
Con el corazón en la mano
A trompicones
Estoy encantado con...
Esfuerzo intenso
Mantenerse firme
Me impresiona
Herir los sentimientos
Quedarse afectado
Tengo un peso en el
corazón
Estoy quemado/da
Agarrar por los pelos

E6.8 Más ejercicios para comprobación de SR

Este ejercicio es muy sencillo y divertido, y nos servirá para comprobar


cuáles de nuestros compañeros son visuales, auditivos o cinestésicos.

Cada uno de los miembros del grupo explicará una historia. Los demás
deberán rellenar una tabla en la que anotarán qué clase submodalidades
utiliza para explicarse y el número de veces que aparece cada una de ellas en
su discurso.

Si el narrador o narradora enfatiza la belleza de las montañas y la


luminosidad del sol, está hablando en términos visuales. Si describe de forma
entusiasta el rumor del río, los trinos de los pájaros, comentarios y diálogos,
se está expresando en términos auditivos. Si le da más importancia a los
sentimientos (preocupación, temor, alegría) y las sensaciones táctiles, como
el calor o el frío, utiliza términos cinestésicos.

Los demás deberán poner cruces en la casilla que corresponda, una por cada
término que emplee en el cuento, y cuando haya terminado comprobaremos
el número de señales que se han anotado en cada canal. El que tenga mayor
número será el canal preferente (o sistema representativo dominante) de esta
compañera o compañero.

Si hay suficientes alumnos, como en este caso, también puede encargarse


cada uno de los participantes de fijarse exclusivamente en uno de los canales
y después poner los cuadros en común. Puede ser muy sorprendente constatar
hasta qué punto utilizamos un solo canal de forma casi exclusiva.

Veremos cómo algunos alumnos utilizan preferentemente el canal visual,


mientras que otros se decantan por el cinestésico o el auditivo. No hay
canales mejores que otros, para una buena comunicación todos deberán estar
bien equilibrados.
E6.9 Práctica de incorporación de vías

Realizaremos el mismo ejercicio, y ahora vamos a incorporar los tres canales.


Para ello, todos los integrantes del grupo de prácticas volverán a explicar la
misma historia que en el ejercicio anterior, con la diferencia de que los
oyentes deberán estimular la vía de comunicación que esté más reprimida.

Si algún alumno prescinde de una vía su auditorio deberá avisarle de que la


emplee. Pueden irle dirigiendo la frase: MÁS AUDITIVO por ejemplo, a
intervalos regulares, para que no se centre únicamente en un tipo de
sensaciones ellos aprovecharán estas indicaciones para ir variando y
completando su discurso. Cuando se utilizan ampliamente todas las vías, el
auditorio puede ver, escuchar y sentir en todos los canales con lo que la
experiencia se transmite de forma más rica y más completa.

El mismo fenómeno tiene lugar cuando lees una novela. Si el escritor ha


tenido la habilidad de utilizar todas las vías representacionales: VISUAL,
AUDITIVA, CINESTESICA, OLFATIVA Y GUSTATIVA, «entrarás» en la
novela y te encantará porque con toda seguridad habrá hecho conexión con
tus sistemas internos VAC. En una obra así concebida se enriquece tanto el
que emite como el que recibe.

E6.10 Práctica Individual

Una vez hayas determinado cuál es tu vía habitual, deberás trabajar las que no
dominas, y para ello lo más conveniente es que te ejercites en ellas durante un
período fijo de tiempo.

Si eres una persona preferentemente visual, procura actuar, pensar y hablar en


términos auditivos y cinestésicos de manera gradual.

Para empezar, incorpora la vía auditiva en un ejercicio de entre media y una


hora, y al día siguiente, utiliza la vía cinestésica durante el mismo tiempo.
Alterna una y otra durante unos días, y finalmente incorpora los tres canales
por separado en días consecutivos.
La misma recomendación para quienes utilicéis el canal auditivo y/o el
cinestésico.

Para obtener resultados tangibles, se debe mantener la práctica de forma


diaria al menos durante un mes.

E6.11 Detectando los movimientos oculares

En clase, este ejercicio se realiza por parejas.

Verás que las frases que se relacionan a continuación tienen asignado un


número. El ejercicio consiste en formular a nuestro compañero o compañera
todas estas preguntas y anotar el movimiento de sus ojos mientras intenta
responder. Como ves, las posiciones básicas son: a la izquierda o a la
derecha, y arriba, en el centro o abajo.

La lista de frases:

1. ¿Cuáles son los colores de la camiseta del Barça?


2. Escucha a un recién nacido que está llorando.
3. Nota como un trozo de hielo se funde en tu espalda.
4. ¿Qué notas cuando vas caminando descalzo sobre la arena caliente de la
playa?
5. ¿Cuál de tus amigas lleva el pelo más corto?
6. ¿Cuál de tus amigos tiene la voz más agradable?
7. Canta interiormente una canción.
8. Escucha hablar a tu animal preferido. ¿Qué te diría?
9. Canta interiormente una canción que te gustaba mucho en tu
adolescencia.
10. Si pudieras preguntarle una cosa al Rey, ¿qué sería?
11. Construye mentalmente un mueble que sirva para guardar los olores.
12. ¿Cómo sonaría la voz de un amigo si hablase con el acento del pato
Donald?
13. ¿Qué sonidos de la naturaleza te gustan más?
14. Estás en una cuadra de caballos: ¿qué olor sientes?
15. Recuerda el sabor de una comida que te guste.
16. Visualízate vestido/da de roquero/a.
17. Deletrea la palabra "promesa" al revés.
18. ¿Cuál es la décima letra del abecedario?
19. ¿Qué forma tenia la mesa donde comías cuando eras pequeño/a?
20. ¿Qué pregunta te gustaría hacerle al presidente del gobierno?
21. ¿Qué olor tiene el café recién molido?
22. ¿Qué paisaje te gustó más en tu último viaje?
23. ¿Cuáles son las palabras más importantes que has dicho en tu vida?
24. ¿Cuál es la habitación más oscura de tu casa?
25. ¿Cómo sonaría la voz de un fantasma?
26. Imagínate un animal que fuese una mezcla de hormiga y de águila.
27. ¿En qué parte de tu cuerpo notas más el enfado?

E6.12 Más prácticas de observación de movimientos oculares

El objetivo de este ejercicio es continuar la práctica de la calibración y más


concretamente aprender a detectar cuándo miente tu interlocutor, además de
afinar y aumentar nuestra agudeza sensorial.

Sujeto: Pedro
Programadora: Olga

1
Olga hace una lista de DIEZ preguntas que sabe que Pedro contestará de
forma afirmativa:

— ¿Eres un hombre?
— ¿Llevas pantalones?
— ¿Usas gafas? (si las usa)
(etc.)

2
Olga anota los movimientos oculares de Pedro. Debe calibrar todas las
respuestas sensoriales que se producen cada vez que Pedro responde que SI y
detectar cuáles son las claves que más se repiten.
3
Ahora, Olga hace una lista de DIEZ preguntas que sabe que Pedro contestará
de forma negativa:

— ¿Eres una mujer?


— ¿Llevas faldas?
— ¿Vistes de amarillo? (si no lleva nada de ese color)
(etc.)

4
Olga anota los movimientos oculares de Pedro. Debe calibrar todas las
respuestas sensoriales que se producen cada vez que Pedro responde que NO
y detectar cuáles son las claves que más se repiten.

5
A continuación, Olga preguntará DIEZ cosas cuya respuesta desconozca; en
este caso Pedro puede decir la verdad en unas y mentir en otras. Olga deberá
calibrar de nuevo todas las respuestas y detectar las mentiras de Pedro.

E6.13 Comprueba la diferencia entre un estado asociado y un estado


disociado. Experiencia positiva.

Sujeto: Olga
Programador: Josep

1
Olga permanece sentada. Josep se coloca en su lado derecho y le indica que
mire hacia arriba en ángulo de unos 30º.

2
Josep baja su voz hasta el tono alfa y le dice:
ØAhora vas a relajarte.

ØVas a entrar en un estado de relajación más profundo y más


saludable.

3
Josep junta tres dedos de su mano derecha a poca distancia de la cabeza de
Olga y en el mismo ángulo de 30º y le dice:

ØMira la punta de mis dedos…

ØTus párpados PE-san, PE-san, PE-san...

La sílaba PE es como una explosión. Los tres dedos se van acercando hasta
un punto del centro de la frente, algo más arriba del entrecejo.

4
A continuación Josep efectúa un masaje con los tres dedos juntos en rotación
en el sentido de las agujas del reloj; los dedos se van abriendo hacia los
laterales de la frente y después se repite la rotación.

ØAhora voy a contar del DIEZ a UNO...

ØConforme vaya descendiendo la cuenta,

Øsentirás entrar y entrarás en un nivel mental más profundo y más


saludable.

5
Josep continúa tocando la frente de Olga y le da un suave masaje.

ØDIEEEEZ,... NUEVEEEE,…
La voz de Josep es cada vez más profunda y va alargando las palabras.

ØOCHOOO,... SIETEEE,

Más profundamente,

SEISSS, CINCOOOO, CUATROOO,

Cada vez más profundo.

TRESSS, DOSSS, UNOOOOO.

¡RELÁJATE!

6
Josep interrumpe el masaje.

ØYa estás en un nivel mental más profundo y más saludable.

ØPiensa en una experiencia agradable o estimulante que hayas tenido


no hace mucho.

ØCuando la hayas localizado, vívela.

Imagina que estás allí, tú eres la protagonista.

Los ruidos, las imágenes, las sensaciones, las emociones… han vuelto.

9
Ø¿Cómo te sientes?

(Olga: «Estupendamente». Su sonrisa es amplia, su expresión abierta.)

10

ØMuy bien, lo has hecho muy bien.

Ahora, cambia la perspectiva.

Tú no eres la protagonista. Mira, estás viendo esa escena proyectada en


una pantalla.

Obsérvate a ti misma. Es en esa pantalla donde todo está pasando.

11

Ø¿Cómo te sientes?

(Olga: «Bien». Sonríe de manera leve. Está relajada.)

12

Mira tu experiencia. ¿Te sientes tan bien como antes?

(Olga: «Bien, sí, me siento bien»)

13

Ø¿Te sientes mejor ahora, o estabas mejor antes?

(Olga: «Ahora estoy bien; ¡antes estaba muchísimo mejor!». Está relajada, su
sonrisa es leve.)

14

ØMuy bien, lo haces muy bien.

Ahora, vuelve a vivir tu experiencia dentro de ella.

Vívela, todo es como entonces.

(Olga, poco a poco, vuelve a sonreír con gran intensidad.)

15

¿Cómo te sientes ahora?

(Olga: «¡Fantástica!»)

16
Josep despierta a Olga del trance.

ØAhora voy a contar del UNO al CINCO.

Y a la cuenta de CINCO estarás completamente despierta, y te sentirás


muy bien, mucho mejor que antes.

UNO, más despierta.

DOS, más despierta, mueve las manos.

TRES, más despierta, mueve las piernas.

CUATRO, completamente despierta.


y CINCO, abre tus ojos. Y estás completamente despierta.

E6.14 Comprueba la diferencia entre un estado asociado y un estado


disociado. Experiencia negativa.

Sujeto: Olga
Programador: Josep

Josep: Olga, vamos a hacer un ejercicio similar al de antes, pero ahora la


experiencia será negativa. Puedes estar tranquila, solo es un ejercicio. ¿Estás
dispuesta?

Olga: Sí, de acuerdo.

1
Olga permanece sentada. Josep se coloca en su lado derecho y le indica que
mire hacia arriba en ángulo de unos 30º.

2
Josep baja su voz hasta el tono alfa y le dice:

ØAhora vas a relajarte. Vas a entrar en un estado de relajación más


profundo y más saludable.

3
Josep junta tres dedos de su mano derecha a poca distancia de la cabeza de
Olga y en el mismo ángulo de 30º y le dice:

ØMira la punta de mis dedos…

ØTus párpados PE-san, PE-san, PE-san...


4
A continuación Josep efectúa un masaje con los tres dedos juntos en rotación
en el sentido de las agujas del reloj; los dedos se van abriendo hacia los
laterales de la frente y después se repite la rotación.

ØAhora voy a contar del DIEZ a UNO..

ØConforme vaya descendiendo la cuenta,

Øsentirás entrar y entrarás en un nivel mental más profundo y más


saludable.

5
Josep continúa tocando la frente de Olga y le da un suave masaje.

ØDIEEEEZ,... NUEVEEEE,…

La voz de Josep es cada vez más profunda y va alargando las palabras.

ØOCHOOO,... SIETEEE,

Más profundamente,

SEISSS, CINCOOOO, CUATROOO,

Cada vez más profundo.

TRESSS, DOSSS, UNOOOOO.

¡RELÁJATE!

6
Josep interrumpe el masaje.

ØYa estás en un nivel mental más profundo y más saludable.


7
Ahora, con la mano o con uno o dos dedos, y con un ritmo constante, ejecuta
un movimiento de arriba abajo que el inconsciente de Olga captará aunque
tenga los ojos cerrados. Josep se dirige siempre hacia el centro de la frente,
pero si Olga tuviera la cabeza baja, dirigirá el movimiento hacia la fontanela.
Entre cada palabra intercala una pausa, que va acompasada con el
movimiento de la mano.

ØCada vez que tú respiras,

ØCon cada respiración,

ØTe relajas más y más profundamente.

ØRelájate. Respira lenta y profundamente.

ØPiensa en una experiencia negativa que hayas tenido no hace mucho.

No es necesario que sea muy desagradable.

Sencillamente, no te gustó.

10

ØCuando la hayas localizado, vívela.

Imagina que estás allí, tú eres la protagonista.


Los ruidos, las imágenes, las sensaciones, las emociones… han vuelto.

11

Ø¿Cómo te sientes?

(Olga tiene el ceño fruncido y su boca se tuerce en un rictus. No contesta.)

Ø¿Me puedes decir cómo te sientes?

(Olga: «Fffff, no estoy a gusto. Ffff, ¡quiero irme!». Un levísimo sudor


aparece en su frente. El ceño está aún más fruncido que antes.)

12

ØMuy bien, lo has hecho muy bien.

Ahora, cambia la perspectiva.

Tú no eres la protagonista. Mira, estás viendo esa escena proyectada en


una pantalla.

Obsérvate a ti misma. Es en esa pantalla donde todo está pasando.

¡Aléjate! Tú no estás allí; lo ves todo, pero no te está pasando.

13

Ø¿Cómo te sientes?

(Olga: «No sé, bien, supongo». Está seria. Su boca ha perdido el rictus y ya
no frunce el ceño.)
14

ØMira tu experiencia. ¿Te sientes ahora tan mal como antes?

(Olga tarda unos segundos en contestar: «Ahora estoy mucho mejor, antes
estaba fatal». Sigue seria. Su rostro está relajado. No suda.)

15

ØMuy bien, lo haces muy bien.

Ahora, vuelve a vivir tu experiencia dentro de ella.

Vívela, todo es como entonces.

(Olga ha cambiado rápidamente su expresión. No solo frunce el ceño sino


que aprieta sus ojos con fuerza y vuelve a torcer la boca en un rictus.)

16

ØSal inmediatamente de ahí. Ya no estás. ¡Aléjate!

Estás muy lejos. Muy lejos. Todo se ha ido.

(Olga hace una respiración profunda. Su rostro se ha relajado. Ni suda ni hace


muecas.)

17

ØPiensa en aquella experiencia tan agradable que visualizaste hace un


rato.

ØVívela, estás dentro de ella. ¡Ahora!


(Olga, poco a poco, ha vuelto a sonreír.)

18
Josep despierta a Olga del trance.

ØAhora voy a contar del UNO al CINCO.

Y a la cuenta de CINCO estarás completamente despierta, y te sentirás


muy bien, mucho mejor que antes.

UNO, más despierta.

DOS, más despierta, mueve las manos.

TRES, más despierta, mueve las piernas.

CUATRO, completamente despierta.

y CINCO, abre tus ojos. Y estás completamente despierta.

E6.15 Más ejercicios de visualización (para practicar de forma


individual)

El espejo
El ejercicio consiste en mirarse atentamente en un espejo. Se cierran los
ojos y se intenta visualizar nuestro propio rostro. Repetir el ejercicio
varias veces.

El objeto
Se toma un objeto cualquiera y se mira detenidamente. Después, sin
tenerlo a la vista, hay que describirlo por escrito de forma minuciosa,
especificando todos los detalles que se recuerden. Debe hacerse durante
varios días con un objeto diferente en cada ocasión.
6.6 Conceptos complementarios. La flexibilidad. Las
alucinaciones

6.6.1 Flexibilidad
6.6.1.1 La importancia de la flexibilidad

La flexibilidad es la capacidad que tienen algunos objetos de doblarse sin


partirse ni resquebrajarse. En las personas, la flexibilidad es una importante
cualidad y se refiere a la mayor o menor facilidad con que somos capaces de
adaptarnos a distintas situaciones o a las propuestas de otros.

La PNL es un modelo flexible: promueve el cambio y nos proporciona las


herramientas necesarias para ello. Una de los conceptos o recomendaciones
más utilizados en PNL es la siguiente frase, que puede darnos la clave para
adoptar actitudes más sensatas: «Si no te gustan los resultados que obtienes,
haz otra cosa». Es totalmente absurdo repetir exactamente la misma acción
una y otra vez y esperar que se produzcan cambios. En este aspecto, nosotros
mismos seremos los responsables de todo lo que nos pase.

Es necesario que aprendamos a evolucionar y que trabajemos para


transformar aquellos de nuestros esquemas mentales que nos mantienen
anclados en un estado de pasividad o de conformismo, más estáticos que
dinámicos; patrones ya envejecidos que no nos resultan estimulantes ni nos
animan a seguir la corriente de la vida. La sociedad cambia, las ideas
cambian, el pensamiento científico cambia, las generaciones cambian… Es
imprescindible que seamos capaces de adaptarnos al cambio y la mejor
manera es comenzar por modificar pequeñas experiencias diarias; serán
cambios fáciles que nos entrenarán para que en su momento los grandes
cambios nos encuentren preparados, ágiles y en forma, resueltos y activos…
flexibles, en suma. La flexibilidad es salud, es vida, la resistencia al cambio
solo lleva a la rigidez y a la muerte.

6.6.1.2 Los peligros de la rigidez


Como terapeuta, he tenido que tratar a muchos pacientes con arteriosclerosis.
En muchos casos se trataba de personas extremadamente rígidas, con
estrictos patrones de pensamiento y conducta. Nuestra mente es poderosa,
perfectamente capaz de transmitir la inflexibilidad que la domina al resto de
nuestro organismo, hasta alcanzar a las propias células.

Quien se queda anclado en el pasado ya ha muerto, no crecerá más; en


cambio atreverse a romper las anclas de la rigidez es un auténtico placer para
nuestra mente. Los estereotipos nos persiguen y uno de los más
inmovilizantes es la percepción del propio envejecimiento: «Total, ya soy
mayor para eso», «No podré, cada día soy más débil», «Es normal que cada
vez esté peor, la maquinaria se desgasta», «De los cuarenta para arriba, no te
mojes la barriga»…

No hay necesidad de enfermar al hacerse mayor; todas esas ideas


preconcebidas son simplemente mentiras. Por el contrario, si somos
conscientes de la trampa podemos invertir esa tendencia y tener a más edad,
más salud, ya que con los años se posee cada vez más experiencia y más
conocimiento. Solo se trata de aprovechar esta veteranía para nuestro
beneficio en lugar de engañarnos con lugares comunes y frases hechas.

También debemos identificar e interrumpir los patrones antiguos, aprendidos


en la infancia. El perfeccionismo extremo, por ejemplo, es una auténtica
enfermedad mental que en su estadio más alto se llega a convertir en TOC
(Trastorno Obsesivo Compulsivo). Seamos cautos con la rutina: el orden es
necesario, no podemos pasar la vida entera improvisando, pero caer en la
rutina puede alterar nuestra percepción del tiempo. Hay muchas personas que
afirman que cuanto mayores se hacen, más aprisa pasan para ellos los días,
las semanas y los años, como si se les escurrieran de entre los dedos. Si
detectamos que nuestra vida vuela sin dejar rastro, debemos detenernos y
romper ese rígido esquema que nos absorbe.

Te recomiendo:

Si deseas ampliar conocimientos sobre la relatividad del tiempo según la perspectiva de los
últimos descubrimientos de la Física, puedes consultar la obra de Michael A. Ivanov (1948).
Profesor de Física en la Universidad Estatal de Bielorrusia e investigador teórico, sus últimos
trabajos se han referido a la física de partículas aplicada a la cosmogonía. En sus publicaciones
se da gran importancia al estudio de la dilatación del tiempo.

Si hemos puesto en marcha un negocio, por muy cuidadosamente que


hayamos planificado nuestras actuaciones, no podemos quedarnos fijados en
las hipótesis iniciales por más que «nada pueda fallar». Para empezar,
deberemos disponer de tres apoyos diferentes, lo que suele llamarse las «tres
patas» del proyecto —es decir, tres alternativas, como mínimo, para
conseguir nuestro objetivo—. Deberemos ser capaces de prever diversas
posibilidades y ser muy flexibles a la hora de reaccionar ante cualquier
eventualidad.

6.6.1.3 Algunos consejos para ejercitar nuestra flexibilidad

6.6.1.3.1 ¡Basta!
Todos sabemos lo que es tener objetivos, más o menos inalcanzables o
cercanos, y cómo nos esforzamos por alcanzarlos. Es probable que
hayamos conocido a algunas personas que parecen no llegar nunca a la
meta aunque sus objetivos sean claros y no sean nada del otro mundo;
pueden pasar la vida entera intentándolo, pero nunca logran alcanzarlos.
Por desgracia, muy a menudo son ellas mismas las que se bloquean; su
entorpecimiento mental, su falta de horizontes, las dejan inmovilizadas,
estáticas. Atrapadas en una telaraña mental son incapaces de avanzar. Si
nos encontramos en esta situación y deseamos corregirla podemos
utilizar un truco muy sencillo: decirnos a nosotros mismos que YA
BASTA.

Se trata simplemente de escoger una palabra que se convertirá en tu


clave personal. Puede ser «basta» (en castellano), o también «fuera»,
«prou» (catalán) o «stop» (inglés), «ça suffit» (francés)… o cualquier
otra en tu lengua habitual; de lo que se trata es de que la que percibas
como la más potente para ti y que sea siempre la misma.

En ese momento en que la mente se convierte en un caos y gira y gira


sobre ella misma sin dejarnos ninguna salida, pronunciarás esta palabra
y a continuación ejecutarás la maniobra necesaria para alcanzar tu
objetivo: lo que se llama «pasar a la acción». Esta pequeña estratagema
te será muy útil para empezar a dominar el inconsciente o el
subconsciente y cambiar esos esquemas mentales que te están
inmovilizando. Con la ayuda de la palabra clave creamos un reflejo
condicionado gracias al cual dejaremos de prestar atención a nuestros
propios sabotajes.

6.6.1.3.2 Salir de la rutina


En este apartado encontrarás algunos consejos para salir de la rutina.
Son meramente orientativos, sigue los que más te agraden y busca tu
propia forma de abandonar los caminos demasiado prefijados.

Aprende a identificar los antiguos patrones de creencias, e


interrúmpelos. Hay que acabar con afirmaciones como: «Yo
siempre me equivoco en… », «Nunca consigo…». Atrévete a
pensar de otra forma.

Empieza alguna actividad que nunca antes hayas practicado.


Escribe una poesía, canta en la ducha, iníciate en un deporte…

Finge que eres un visitante de otro planeta, o que vienes de otra


dimensión. De pronto, todo será extraño, interesante. Serás capaz
de observar incoherencias y absurdos, de cuestionar lo que damos
por sabido.

Mucho más cercano, eres tú a los 15 años… o a los 93. ¿Cómo es el


mundo? ¿Y si lo miras desde la puerta de tu vecino?

Experimenta con tu cuerpo. Intenta caminar con un paso diferente


al que utilizas de manera habitual. Imprime otro movimiento a tu
tronco y a tus brazos. Descúbrete utilizando tus miembros de una
forma nueva.

Deja de sentarte siempre en la misma silla, en el mismo y exacto


sitio del sofá. Ve a trabajar en autobús o a pie en vez de coger el
metro; deja el coche y utiliza una bicicleta o el tren. Cambia de
trayecto, pasa por otras calles, visita otras tiendas.

Examina tus hábitos semanales, las rutinas que ejecutas en el


mismo momento y de la misma forma semana a semana (comprar,
alguna tarea doméstica, algún aspecto de tu vida laboral…). Si es
posible, cambia la hora del día o el día de la semana en que lo
llevas a cabo de forma habitual y percibe la diferencia.

Cambia tus canales de percepción VAC. ¿Eres una persona visual?


Intenta actuar durante unos días como si fueras auditiva. Cambia a
cinestésico, o a visual si eres auditivo… Verás qué distinta puede
ser la realidad.

Cuando estés hablando, intenta prescindir por un minuto del


contenido de la comunicación verbal y atiende únicamente al tono
de voz o bien observa a tu interlocutor. Comprueba cuánta
información has recibido y en qué se diferencia de la que habrías
percibido si únicamente hubieras atendido al canal oral.

Deja de hablar por un tiempo: escribe notas. Eso sí, informa


convenientemente de ello a las personas con las que has de tratar.
Por un día, no tienes voz. ¿Qué cambia en tu forma de
comunicarte? Cuídate de la persona que habla sin cesar; cuando se
habla en exceso, algo no va bien. La logorrea, o compulsión de
hablar de forma incontrolable, puede ser síntoma de un trastorno
neurológico o psiquiátrico y no es ninguna garantía de salud el
hecho de que el discurso sea coherente.

Podrías escribir un diario. Cada vez se escribe menos, y es una


lástima. Poner por escrito nuestros sentimientos y emociones es un
ejercicio de lo más provechoso.

Si tienes éxito en alguna actuación y siempre la ejecutas del mismo


modo porque ya ha probado su efectividad, prueba a cambiar el
procedimiento, intenta algo nuevo que nunca hayas imaginado. La
costumbre del éxito también puede llegar a convertirse en un marco
rígido que nos impida ser flexibles.

Existen situaciones de bajo riesgo en que no hay que seguir


protocolos rigurosos de actuación. Prueba entonces a pensar en tres
maneras alternativas de llegar al mismo objetivo.

Detecta modelos de flexibilidad: en personas que conozcas, en


novelas o en películas, en la Naturaleza…

Y a continuación intenta ser flexible en el momento de establecer


tus objetivos.

Vas a tener que aceptar que no existen secretos. Nuestro


inconsciente percibe, trata y almacena una gran cantidad de
información, en realidad, mucha más de la que es capaz de procesar
nuestro consciente. Así, a nivel inconsciente sabemos muchas más
cosas de las que creemos.

Ni que sea por un día, consigue que todos aquellos con quienes has
interactuado se separen de ti en un estado mucho más positivo que
cuando os encontrasteis. Más alegres, más serenos, más aliviados,
mejor informados, más amados…Y en lugar de un día, ¿podrían ser
dos? ¿Y qué tal para toda la vida? Comportarnos como buenas
personas y transmitirlo a los demás no es ser débil ni dejarse pisar.
Hemos de mantener nuestro propio poder, saber defendernos, y por
nuestra parte, no perjudicar a nadie.

Una mayor flexibilidad por nuestra parte aumentará la eficacia de


nuestra forma de comunicarnos, y al mismo tiempo nos proporcionará
mejores herramientas para influenciar a los demás.

6.6.2 Alucinaciones
Como trataremos de forma más extensa en el próximo apartado, la
calibración en PNL consiste en detectar las variables fisiológicas no verbales
de nuestro interlocutor. Dichas variables vienen dadas por estados internos y
pueden utilizarse como indicadores. Podemos inferir que una persona
ruborizada siente vergüenza, o que alguien está alterado si su respiración es
trabajosa. En numerosas ocasiones las señales son tan sutiles que para poder
descubrirlas se necesita mucho entrenamiento.

No hay que perder de vista que estas manifestaciones carecen de sentido si no


tenemos en cuenta el contexto en que se producen y si desconocemos algún
detalle. A veces «creemos saber» el estado de una persona relacionando
ambiente y señales fisiológicas, y afirmamos con total convencimiento que
alguien está triste, contento o pensativo únicamente por asociación de ideas,
olvidando que las variables físicas no siempre deben interpretarse de la
misma manera. Asociamos inconscientemente un estado fisiológico a un
estado anímico como si se tratara de una relación unívoca… y muy
fácilmente nos podemos equivocar.

Para que una calibración esté bien ajustada, se ha de definir claramente la


fisiología del sujeto. En este caso diremos que está basada en señales
sensoriales. Si decimos que una persona ha inclinado la cabeza, que su frente
se llenó de gotas de sudor, que abrió los ojos de forma exagerada, que sonrió
o que se cruzó de brazos, estamos describiendo un estado físico. Pero si al
recoger esta información intentamos inferir su estado anímico sin tener
suficiente información y sin ninguna base para ello, entonces diremos que se
trata de una alucinación.

Comentarios del tipo: «Mira cómo Alberto frunce el ceño, está muy
enfadado» o «Belén está nerviosísima, no deja de tabalear con los dedos» son
inferencias falsas. Alberto puede estar concentrado en algún problema difícil
y Belén estar recordando una canción alegre. Estas frases no contienen ni un
asomo de verdad, se trata simplemente de alucinaciones.

Hemos de tener mucho cuidado con las alucinaciones, falsean nuestra visión
de los demás y pueden llevarnos a malas relaciones por hacer caso a puras
construcciones imaginativas sin ninguna base real.
Y como ilustración…, un relato jocoso que no lo es tanto: Historia de un martillo

Había una vez un hombre que quería colgar un cuadro. Tenía a punto el clavo pero no
encontraba el martillo. Decidió pedírselo al vecino de la puerta de al lado, que siempre era muy
amable con él. Mientras se dirigía a la casa, recordó que a primera hora de la mañana ambos se
habían cruzado y que el vecino no le había saludado. Inmediatamente su pensamiento se disparó:

—Será posible, mira que no saludarme. Yo no le he hecho nada. Debe de ser imbécil, porque
yo… Pero es que ni darse por enterado, que se habrá creído, a lo mejor piensa que es mejor que
yo porque tiene ese absurdo coche, ¡menudo mal gusto! Qué idiota, se imagina que es más listo y
es un burro acabado. Y claro, es capaz de decirme que no tiene martillo, como esté mirando esa
supertele que tiene, le va a dar pereza y pasará de mí. El muy…

A todo esto, el hombre del cuadro ya ha llamado a la puerta y cuando el pobre vecino la abre,
encuentra ante él a un energúmeno que le espeta a gritos:

—¿Sabes lo que te digo? ¡Que tú y tu martillo os podéis ir al infierno, so estúpido!

Moraleja

¿Qué tal si no permitimos que se nos disparen las alucinaciones?


E6.16 Discriminación de descripciones

De la siguiente lista de descripciones, señala con una letra A las que sean una
alucinación y con ES las evidencias sensoriales:

Descripciones

Respiró profundamente y parpadeó


Comenzó a hablar más rápidamente
Sus manos estaba pegajosas
Ella está sobrecargada de responsabilidades
Cuando hablaba se le marcaban las venas del cuello
Le temblaba el cuerpo de tan enfadado que estaba
Tenía una expresión triste en su cara
Él observaba con incredulidad lo que estaba pasando
Se notaba claramente el alargamiento de sus facciones
Estaban satisfechos el uno del otro
Ella se sintió aliviada
Se puso colorado y se avergonzó
Su voz se hizo más grave
Él estaba muy ansioso
Bajó el volumen de su voz
Está arrepentido de lo que hizo
Sus pupilas se dilataron
Me pareció frío y distante
Ella cerró la boca
Está moviendo el pie con rapidez
6.7 Rapport y comunicación

6.7.1 Sobre la comunicación


Paul Watzlawick estableció en su teoría de la comunicación cinco axiomas
que se hallan presentes en cualquier acto de intercambio de información entre
humanos. Estos axiomas son los siguientes:

Es imposible no comunicarse
Todos los comportamientos (incluidos el silencio y la inmovilidad) son
una forma de comunicación.

La comunicación se da a dos niveles: contenido y relación


Relee la nota 1 del apartado 6.2.5.2 sobre actos locutivos, elocutivos y
perlocutivos. A la comunicación en general se le pueden aplicar los
mismos parámetros que a un acto de habla. En toda comunicación hay
que tener en cuenta, por un lado, la información del nivel de contenido
explícito junto con la intención del que emite el mensaje; por otro lado,
qué es lo que recibe el interlocutor y cómo lo comprende.

La naturaleza de una relación depende de la gradación que los


participantes hagan de las secuencias comunicacionales entre ellos
Cada uno de los interlocutores cree que es la conducta del otro la que
causa su propia conducta. En realidad, es un proceso cíclico en que cada
una de ellas alimenta a su recíproca. Este axioma se cumple tanto en
relaciones enriquecedoras como en hostilidades abiertas.

La comunicación humana implica dos modalidades: la digital y la


analógica
Ve un momento al apartado 6.8.4 y lee la Paradoja Pragmática de la
Escuela de Palo Alto del ejemplo: la modalidad digital corresponde a la
comunicación verbal; la analógica, a la comunicación no verbal.

Los intercambios comunicacionales pueden ser tanto simétricos


como complementarios
Un intercambio simétrico se da entre personas de igual categoría o
posición (hermanos, amigos, condiscípulos, colegas, parejas…); en este
caso las aportaciones tienen a igualar su conducta. El intercambio
complementario se da entre personas cuya relación es de dominancia-
dependencia (padres e hijos, profesores y alumnos, jefes y subordinados,
médico y paciente…).

Si relacionamos estos axiomas con el concepto de mapa y territorio, veremos


que la buena comunicación aparece cuando las percepciones de la realidad
entre los interlocutores son parecidas. Un acto de comunicación, para ser
realmente efectivo, requiere la presentación de la información de forma
sencilla y clara e incluye la disposición a comprender y responder al otro,
respetando su mapa y clarificando el nuestro. En cualquier interacción
humana, de igual forma que es imposible no comunicar, es imposible no
influir. La PNL incide en que esta influencia, especialmente cuando se da
entre un terapeuta y su paciente, se lleve a cabo con integridad y respeto; la
correcta interacción entre ambos recibe el nombre de rapport.

6.7.2 Concepto y requisitos de rapport


6.7.2.1 Definición

El rapport es la pieza principal de todos y cada uno de los procesos de


comunicación o cambio que se realizan en PNL. Volvamos por un momento
a la definición que se dio en las Presuposiciones: «El rapport es el encuentro
con un individuo y su modelo del mundo».

Todos nosotros expresamos nuestro mapa interno a través de manifestaciones


externas como la forma de gesticular, el tono de voz o el ritmo respiratorio. Si
deseamos conectar positivamente con otra persona lo más adecuado es que
sintonicemos con sus comportamientos externos, que son para ella la forma
más natural de expresarse. Esta actitud nos aproxima a su mapa del mundo y
ella se sentirá a la vez cómoda y comprendida en nuestra compañía.
El rapport se consigue cuando nuestro interlocutor interpreta lo que tiene
delante como algo familiar, algo que armoniza con su propio ser. En ese
momento, quien está ante él somos nosotros, y habremos llegado a ese estado
de conexión simplemente «copiando» sus movimientos instintivos, sus gestos
personales, su modo de hablar. Todo ello, entiéndase bien, con muchísimo
respeto hacia él. Nuestra actitud jamás ha de ser interpretada como una burla.
Por el contrario, deberemos proceder con tanta sutileza que nuestra cortés
imitación de sus maneras no sea percibida en ningún momento.

Si lo resumimos en forma de esquema veremos que:

1. Nos aproximamos al mapa de nuestro interlocutor


2. Conseguimos que lo que ve le resulte familiar
3. Copiando su actitud y ademanes (con delicadeza)

6.7.2.2 Requisitos de un buen rapport

Efectuar un rapport implica saber imitar, ajustarse a otra persona; hay que
actuar como un espejo y acompañar suavemente los comportamientos
verbales y no verbales de nuestro interlocutor. Estas expresiones (ajustarse,
espejo) significan sencillamente que deberemos conducirnos de la misma
forma que el otro.

Para que este «acompañamiento» pueda realizarse con elegancia, discreción y


sutileza debemos afinar nuestra agudeza sensorial para percibir correctamente
todos los matices del comportamiento de aquel con quien deseamos
comunicarnos. Así podremos salir a su encuentro precisamente dentro de su
propio modelo del mundo. Para conseguirlo extremaremos la atención y es
imprescindible que practiquemos asiduamente la observación y que
aprendamos a ser flexibles en nuestras actitudes.

Para confirmar que hemos obtenido rapport con nuestro interlocutor es


suficiente con hacer esta sencilla prueba: nos «moveremos» al unísono con él
al mismo tiempo que modificamos gradualmente nuestros propios gestos y
posturas. Si el rapport se ha efectuado, él nos seguirá en esta modificación. 
6.7.3 Formas de obtener un rapport
Los rasgos más importantes del lenguaje corporal a que deberemos estar
atentos a fin de calibrarlos y poderlos reflejar a través del rapport son los
siguientes:

• El ritmo respiratorio (rápido o lento, profundo o superficial)


• La localización de la respiración: abdominal, media, alta…
• Las posturas corporales en general: erguidas, reclinadas…
• El ritmo y la velocidad del habla, y el tono de la voz (agudo, medio o
grave)
• La gesticulación (expresiones del rostro, ademanes con las manos)

Existen numerosas formas de obtener el rapport con nuestro interlocutor,


pero principalmente deberemos tener en cuenta las siguientes:

A través de las expresiones faciales


Observa bien los movimientos de su rostro, y acompásate con suavidad
a sus movimientos faciales: levantar o arrugar las cejas; movimientos de
los labios (apretarlos, lamérselos o mordérselos); sonreír de forma leve e
irónica o mostrar una ancha y franca sonrisa; arrugar la nariz; soplar o
aspirar…

A través de la postura
Podemos adoptar una posición parecida a la de nuestro interlocutor o
coordinarla con la suya. Es posible recolocar el cuerpo entero si es
necesario, pero muchas veces basta solo con una parte, como el tren
superior o el inferior (posición de los brazos, piernas rectas o cruzadas,
etc.).

Por los movimientos corporales


Es conveniente imitar algún pequeño movimiento habitual o
característico como guiñar los ojos, tirarse de la oreja, tocarse la barbilla,
frotarse la nariz, cambiar la posición de erguido a relajado…

Con gestos
De una forma elegante y sutil deberás repetir algunos de sus gestos.
Puede tratarse de movimientos de las manos, de los dedos o de los pies
(más o menos abundantes, rápidos o lentos), de desplazamientos de
brazos y piernas, o inclinar la cabeza…

Aspectos vocales
En este apartado entran tanto el tono de voz como su timbre, la
velocidad de habla y el volumen que utiliza en una conversación
corriente, así como también el ritmo, la entonación, las pausas o la
puntuación de sus frases. Es importante saberlos calibrar y repetir.

Sistemas representacionales
Identificar el VAC de nuestro interlocutor es imprescindible para
obtener un buen rapport. Deberás detectar las expresiones y palabras
clave que emplea preferentemente y utilizarlas de manera natural, sin
forzar.

Frases repetitivas
Las frases que repite continuamente (lo que llamamos informalmente las
«muletillas»), pueden utilizarse ocasionalmente, sin abusar, para reforzar
el resto de actuaciones.

Respiración
Observa cuidadosamente su respiración y adapta tu ritmo respiratorio al
suyo. Si es posible (sin forzar de forma excesiva), ambos deberéis
inhalar y exhalar acompasadamente.

El espejo cruzado
Esta técnica consiste en utilizar un elemento de nuestro propio
comportamiento para remedar otro distinto de nuestro interlocutor.
Podemos balancear suavemente nuestro cuerpo al compás de su ritmo
respiratorio, o mover un dedo con la misma frecuencia en que él mueve
la cabeza, o un pie.

Acompañar y recapitular
Durante la conversación toma nota de sus observaciones y acompáñale
si ha perdido el hilo. Es conveniente intercalar de vez en cuando un
extracto de alguna de sus explicaciones. Cuando haya terminado resume
la entrevista y recapitula sus comentarios.

Y como ilustración…, qué mejor que un cuento


El príncipe pollo (2)

Había una vez un príncipe que, desilusionado por su monótona vida, se fue apartando cada vez
más de los suyos. Tanto llegó a decaer que acabó firmemente convencido de que era un pollo. Se
desprendió de toda su ropa y se negó a comer nada que no fuera maíz que él mismo recogía del
suelo. Su padre estaba tan consternado que se procuró el consejo de grandes médicos y hombres
sabios, cercanos y lejanos, para que ayudasen a su pobre hijo, pero ninguno de ellos consiguió
hacerle renunciar a su inusual conducta.

Un día, un sabio desconocido se presentó en palacio y se ofreció para curar al joven. El rey,
aunque era muy escéptico a causa de los fracasos que había presenciado hasta entonces, decidió
autorizar un nuevo intento. El sabio pidió que le dejaran a solas con el príncipe. Entonces él
también se quitó la ropa y empezó a comer maíz del suelo. El príncipe le miró con desconfianza

—Y tú, ¿quién demonios eres?—le preguntó de forma desafiante.

—Un pollo—contestó el sabio, mientras seguía comiendo maíz tranquilamente.

Al momento levantó la cabeza y le dijo al príncipe:

— ¿Y quién eres tú?

—También un pollo como tú—le respondió el príncipe con asombro.

Y ambos continuaron comiendo maíz. Y así pasó el tiempo hasta que el príncipe llegó a aceptar
al sabio como a un igual. Cuando estuvo seguro de que era bien venido, el sabio apareció
vestido, cosa que sorprendió desagradablemente al príncipe.

—Pero, ¿qué haces? Los pollos no se visten— protestó.

—Pues yo soy un pollo y me visto —replicó el sabio—, así que es obvio que los pollos sí van
vestidos.

El príncipe, poco a poco, se fue reconciliando con la idea de vestirse, y empezó a ponerse algo
de ropa.

Después de algunas semanas el sabio empezó a tomar de la comida que los criados les llevaban
cada día y que hasta entonces quedaba intacta. El príncipe, evidentemente, volvió a protestar. Y
nuevamente el sabio le contestó que, si era un pollo y comía aquel alimento, es porque los pollos
eran capaces de comerlo.

Pasó un tiempo y en el momento oportuno el sabio empezó a andar erguido, y cuando el príncipe
se extrañó, volvió a recibir idéntica explicación: puesto que el sabio, un pollo, andaba erguido,
era evidente que los pollos podían caminar en esa pose.

Y así, poco a poco, el príncipe se sintió atraído por la idea de ser un pollo que actuaba de forma
similar a los humanos. Y a su vida volvió la ilusión.

Entre las enseñanzas de este cuento —que se ha hecho muy popular en los
textos de PNL— encontramos la de la necesidad de asumir el papel del otro
para acercarnos a él. Debemos establecer una sintonía a fin de ser capaces de
guiarle hacia el establecimiento de mejores relaciones, consigo mismo y con
los demás. El camino a seguir nos lo indica también el cuento: para iniciar
una relación provechosa, antes de nada hemos de observar y aproximarnos, y
como resultado llegará la sintonía (el rapport). En este momento habrá
empezado la relación y se habrá establecido nuestro liderazgo.  

6.7.4 Calibración
En PNL, calibrar significa observar atentamente las dos partes que componen
la comunicación (analógica y digital) a fin de detectar las posibles
congruencias e incongruencias del mensaje que hemos recibido.

Los seres humanos (prescindiendo de la tecnología) utilizamos normalmente


dos canales para compartir información: el canal verbal y el canal no verbal o
gestual. El canal verbal de la comunicación, el contenido, corresponde a la
parte digital del mensaje, mientras que los gestos, el tono de voz, la postura y
la mirada, conforman su parte analógica.

Cuando nuestro interlocutor no expresa el mismo mensaje por ambos canales,


cuando su comunicación no es coherente en su totalidad, decimos que en este
mensaje hay una incongruencia. Por el contrario, en un mensaje existe
congruencia cuando el sujeto transmite exactamente lo mismo en cualquiera
de los canales de comunicación verbal y no verbal.

Un ejemplo famoso

Un capitán del ejército le dice a un subordinado:

—«¡Te ordeno que me desobedezcas!».

Aquí, el mandato analógico viene dado por la situación de superioridad y el tono de mando del
capitán, y se puede explicitar así: «Tú eres mi subordinado, yo soy tu superior y ésta es una
orden que debes cumplir ineludiblemente».

Por el contrario, el mensaje digital es: «Compórtate de manera contraria al sentido prescrito de
conducta para ti».

En este ejemplo extremo de incongruencia, el emisor (el capitán) deja al receptor (el
subordinado) impotente para ejercer cualquier tipo de acción.

Paradoja pragmática de la Escuela de Palo Alto (California)

Para establecer un buen rapport es imprescindible poseer unas precisas dotes


de observación y saber estar atento a los detalles. Debemos ser capaces de
evaluar todos los pequeños cambios mediante los cuales el sujeto nos
informa, inadvertidamente, de si nos acercamos o nos alejamos de nuestro
objetivo.

En PNL, calibrar significa observar con detenimiento a nuestro interlocutor.


Una buena calibración implica conocer el significado y cómo valorar
adecuadamente los aspectos siguientes:

• Dirección de los movimientos oculares


• Velocidad y localización de la respiración: rápida, lenta, alta,
media, baja…
• Cambios en la piel: de color (en orejas, cuello y mejillas);
temperatura (sudor)
• Cambio de tamaño del labio inferior y de la pupila
• Tensión y/o relajación de los músculos faciales: mandíbula, boca,
frente, entrecejo…
• Posturas corporales
• Expresiones faciales (sorpresa, asombro, duda, alegría)
• Inclinaciones y movimientos de cabeza y hombros
• Modificaciones del tono, volumen y timbre de la voz, y de la
velocidad de habla
• Predicados verbales y muletillas

6.7.5 Ejercicios prácticos de rapport y calibración


E6.17 Acompasamiento

Programador y sujeto (intercambiables): Eva y Quim


Metaprogramador: Carlos

1
Eva y Quim deberán conversar sobre un tema en el cual exista divergencia de
opiniones entre ellos.

2
Eva (actuando como programadora) efectuará rapport y cuando compruebe
que éste se ha establecido, deberá intentar llevar a Quim a su terreno.

3
Se intercambian los papeles. Ahora es Quim (actuando como programador)
quien deberá hacer rapport y a continuación intentar convencer a Eva.

Durante todo el ejercicio, Carlos está bien atento a la actitud del sujeto y a la
manera en que el programador efectúa el rapport. Si es necesario, dará
indicaciones de cómo piensa que se puede mejorar. En el apartado de
convencimiento, debe vigilar que el programador no intente imponer sus
ideas sino conducir suavemente al sujeto con ayuda del rapport.
E6.18 Desacompasamiento

Programador y sujeto (intercambiables): Carlos y Eva


Metaprogramador: Quim

1
Eva y Carlos conversan sobre un tema cualquiera en el que están bastante o
totalmente de acuerdo.

2
Eva (actuando como programadora) efectuará rapport y cuando compruebe
que éste se ha establecido, deberá romperlo de forma intencionada.

3
Se intercambian los papeles. Ahora es Carlos (actuando como programador)
quien deberá hacer rapport y a continuación romperlo.

Durante todo el ejercicio, Quim deberá observar al sujeto, y cuáles son sus
reacciones al romperse el rapport.
NOTAS AL CAPÍTULO 6
(1)

En un acto de habla, el filósofo J.L.Austin (1911-1960) distingue entre acto


locutivo, que es la emisión verbal considerada en sí misma; acto ilocutivo, la
emisión verbal desde la perspectiva de las intenciones del emisor; y acto
perlocutivo, la emisión desde la perspectiva de los efectos que produce en el
receptor. En Cómo hacer cosas con palabras, 1962 (ver Bibliografía) 

(2)

El cuento original dice que el príncipe se creía pavo y ha sido recogido por
Yossy Gordon como procedente de Rabbi Nachman of Breslov:

http://www.chabad.org/library/article_cdo/aid/612171/jewish/The-Chicken-
Prince.htm
7. Submodalidades. Anclas. Estados
internos (estados asociados y
disociados)
7.1 Submodalidades

7.1.1 Concepto y definición de submodalidad


Cuando percibimos nuestro entorno a través de uno de los canales VAC no lo
hacemos de una forma totalmente homogénea, sino que entre una percepción
y otra aparecen diferencias específicas que nos proporcionan una información
muy concreta de la experiencia. Estas diferencias se llaman submodalidades
y forman la estructura de nuestra representación del mundo.

Si modificamos las submodalidades de una experiencia cualquiera podemos


transformar la percepción que de ella tiene el sujeto y por lo tanto, seremos
capaces de cambiar la conducta que estas percepciones generan. Todas las
conductas provienen de las representaciones internas del sujeto combinadas
con su fisiología. Una representación interna acompañada de una reacción
fisiológica determinada produce un estado interno y una emoción, y
combinadas desembocan en una conducta concreta. Si cambia la
representación interna, cambiará también todo el proceso posterior.

Steve Andreas (1935)


Modelador, escritor y editor de libros de PNL. Hijo de un terapeuta gestalt, ha escrito libros
sobre este sistema terapéutico y, en compañía de su esposa Connirae, ha publicado varias obras
sobre diversos aspectos de la PNL. En 1979 fundó el NLP Comprehensive de Boulder
(Colorado-USA), una de las primeras y más importantes escuelas de PNL. Fue el editor de varios
clásicos de Bandler y Grinder: De sapos a príncipes (1979), Trance-fórmate (1982) y Reframing
(1983). En el campo de la PNL está especializado en el trabajo con submodalidades, el modelaje
y la línea del tiempo

La práctica del cambio de submodalidades es útil para mejorar aquellos


estados en los que ha habido una respuesta ineficiente. Para ello es preciso
encontrar un contra-ejemplo, es decir, una situación similar en la que la
respuesta haya sido eficiente, estudiar las submodalidades que aparecen y
utilizarlas para cambiar las respuestas del sujeto.

7.1.2 Ejemplos de submodalidades


A modo de guía he confeccionado esta lista de submodalidades en la que
aparecen las más importantes o significativas, aunque se podrían encontrar
más.

7.1.2.1 Submodalidades del canal VISUAL

Ø Relacionadas con la Luminosidad

• Brillo (imágenes deslumbrantes/apagadas)


• Claridad (imágenes bien iluminadas/oscuras)
• Contraste (imágenes muy contrastadas/homogéneas)
• Intensidad (imágenes fuertes/tenues)
• Nitidez (imágenes limpias/turbias)
• Opacidad (imágenes mates/diáfanas)
• Transparencia (imágenes cristalinas/veladas)
(…)

Ø Relacionadas con el Tamaño

• Altura/Anchura
• Ampliación
• Distancia (Lejos/cerca)
• Forma
• Perspectiva
• Punto de vista
(…)

Ø Relacionadas con el Color

• Blanco y negro
• Equilibrio de colores
• Monocromía/Policromía
(…)
Ø Relacionadas con el Movimiento

• Dirección (alejándose/acercándose)
• Duración
• Foco fijo
• Proyección
• Secuencialidad/Simultaneidad
• Velocidad (lento/rápido)
(…)

Ø Relacionadas con la Orientación o la Posición

• Asociado/Disociado
• Dimensión (Bidimensional o Tridimensional)
• Distorsión
• Enmarcado/Panorámico
• Horizontal/Vertical
• Localización
• Primer plano/Segundo plano
• Simetría
(…)

7.1.2.2 Submodalidades del canal AUDITIVO

• Armonía/Contraste
• Asociado/Disociado
• Claridad/Confusión (voces o palabras claras o confusas)
• Consonancia/Disonancia
• Continuidad/Interrupciones
• Dirección
• Distancia
• Duración
• Externo/Interno (dentro/fuera de nuestra cabeza)
• Intensidad (potente/débil)
• Inteligible/Ininteligible
• Número (una/dos/muchas voces o sonidos)
• Primer plano/Segundo plano
• Resonancia y Eco
• Ritmo
• Silencios
• Timbre
• Tonalidad
• Velocidad (lento/rápido)
• Volumen (fuerte/bajo)
• Vocal/Instrumental/Ruido/Sonido natural

7.1.2.3 Submodalidades del canal CINESTÉSICO

• Aroma/Olor/Fetidez
• Duración
• Extensión
• Externo/Interno
• Forma
• Frecuencia
• Humedad/Sequedad
• Intensidad
• Localización
• Movimiento
• Número
• Peso (leve/pesado)
• Presión (opresión/liviandad)
• Sabor
• Sensación
• Temperatura (helado/frío/tibio/cálido/hirviente/ardiente)
• Textura (lisa/rugosa/áspera/suave)

7.1.3 Ejercicios prácticos de submodalidades


E7.1 Práctica de observación de submodalidades

Técnica hipnótica combinada de fascinación y catalepsia de brazo


Programadora: Marisa
Sujeto: Eva

1
Marisa está sentada en una silla. Eva está de pie a su lado; junta tres dedos de
la mano derecha y los sitúa ante Marisa por encima de su línea de visión y le
indica que mire hacia arriba, moviendo solo los ojos, no la cabeza.

Eva baja la voz hasta el tono alfa:

ØAhora vas a relajarte.

ØVas a entrar en un estado de relajación más profundo y más


saludable.

ØMira la punta de mis dedos…

Tus párpados PE-san, PE-san, PE-san...

Ahora voy a contar del DIEZ a UNO...

Conforme vaya descendiendo la cuenta,

te sentirás entrar y entrarás en un nivel mental más profundo y más


saludable.

ØDIEZ, NUEVE, OCHO… Más profundo.


SIETE, SEIS, CINCO…. Cada vez más profundo

CUATRO, TRES, DOS, UNO.

¡Relájate!

Ya estás en un nivel mental más profundo y más saludable.

4
Ahora Eva marcará un ritmo constante con la mano mientras dirige a Marisa
esta sugestión.

ØCada vez que tú respiras,

Con cada respiración,

Te relajas más y más profundamente

5
Eva toma ahora el brazo derecho de Marisa y lo levanta a la vez que le da las
siguientes sugestiones:

ØTu brazo está rígido, completamente rígido, como una barra de


hierro.

Más y más rígido. No lo puedes doblar.

No pesa, es como una pluma.

Se mantiene rígido, en el aire, y no lo puedes doblar.

El brazo se deja ahora libre. Si la catalepsia está bien instalada, el brazo de


Marisa se mantiene recto y en alto, y ella no siente cansancio ni molestia
alguna.
A continuación, Eva le dirige la sugestión siguiente:

ØAhora, yo contaré del UNO al TRES

Y a la cuenta de TRES, el brazo caerá a plomo

Y tú te sentirás entrar y entrarás en un estado hipnótico aún más


profundo

UNO, DOS, ¡TRES!

Has entrado en un estado hipnótico más profundo, y te sientes muy bien.

ØY cada vez que tú respiras,

ØCon cada respiración,

ØTe relajas más y más profundamente.

7
Eva pide a Marisa que recuerde una experiencia positiva que tenga muy viva
en la memoria. Es mejor que se refiera a algún hecho que Marisa perciba
como una certeza: que alguien la quiere, que la valora, o que tiene algún don
o capacidad de los que se siente orgullosa.

ØBusca un momento agradable, una experiencia positiva y alegre.

O una escena que te recuerde una de tus cualidades: paciencia, valor…


lo que prefieras.

Vívelo, concéntrate.
Quiero que observes qué apariencia tiene la imagen:

si es grande o pequeña, luminosa u opaca…

¿Hay algún sonido? ¿Cómo es?

¿Percibes algún olor, alguna otra sensación?

Ahora, recuerdas todos los detalles.

Después, cuando te lo indique, los recordarás exactamente igual.

ØDeja todas las visualizaciones, relájate.

ØMuy tranquila, muy relajada.

9
Ahora, Eva pide a Marisa que recuerde una experiencia ligeramente
desagradable, algo que la induzca a confusión, como una conversación
incómoda o la reacción inesperada y negativa de algún compañero de trabajo
o un familiar.

ØBusca un momento incómodo, una experiencia que no te agradó. Algo que


en su momento de confundió.

ØVívelo, concéntrate.

Quiero que observes qué apariencia tiene la imagen:

si es grande o pequeña, luminosa u opaca…

¿Hay algún sonido? ¿Cómo es?


¿Percibes algún olor, alguna otra sensación?

Ahora, recuerdas todos los detalles.

Después, cuando te lo indique, los recordarás exactamente igual.

10

ØDeja todas las visualizaciones, relájate.

ØMuy tranquila, muy relajada.

11

ØAhora quiero que revivas estas dos experiencias, una tras otra.

Tú recuerdas todos los detalles de ambas.

Fíjate en las diferencias. ¿Cuál es más luminosa, en cuál hay sonidos o


silencio?

(Marisa va recordando los detalles de cada una)

12

ØDeja todas las visualizaciones, relájate.

ØMuy tranquila, muy relajada.

13

ØAhora, quiero que recuerdes tu experiencia de confusión.


ØCuando la veas claramente, ve cambiando las submodalidades que
observes por las de la experiencia positiva.
Ø
Comprueba qué pasa, cómo te sientes.

14
PUENTE AL FUTURO

ØDeja todas las visualizaciones, relájate.

ØAhora imagina, visualiza, que dentro de una semana, o de un mes,


vuelves a una situación similar a aquella que te molestó.

ØCambia sus submodalidades, sustitúyelas por las de tu experiencia


positiva.

ØComprueba cómo te sientes.

15
Eva despierta a Marisa del estado de trance

ØAhora voy a contar del UNO al CINCO.

Y a la cuenta de CINCO estarás completamente despierta, y te sentirás


muy bien, mucho mejor que antes.

UNO, más despierta.

DOS, más despierta, mueve las manos.

TRES, más despierta, mueve las piernas.

CUATRO, completamente despierta.


y CINCO, abre tus ojos. Y estás completamente despierta.

Y te sientes muy bien, mucho mejor que antes. 

E7.2 Ejercicio de cambio de submodalidades: mejorar una situación

Esta técnica es muy útil para mejorar nuestro estado de ánimo o el de otra
persona. También se utiliza para cambiar situaciones que nos dejan mal sabor
de boca, extrañas o incómodas.

Programador: Pedro
Sujeto: Carlos

1
Carlos está sentado en una silla. Pedro está de pie a su lado; junta tres dedos
de la mano derecha y los sitúa ante Carlos, por encima de su línea de visión.
Después le indica que mire hacia arriba, moviendo solo los ojos, no la
cabeza.

Pedro baja la voz hasta el tono alfa:

ØAhora vas a relajarte.

ØVas a entrar en un estado de relajación más profundo y más


saludable.

ØMira la punta de mis dedos…

ØTus párpados PE-san, PE-san, PE-san...

ØAhora voy a contar del DIEZ a UNO...


ØConforme vaya descendiendo la cuenta,

Øte sentirás entrar y entrarás en un nivel mental más profundo y más


saludable.

ØDIEZ, NUEVE, OCHO… Más profundo.

SIETE, SEIS, CINCO…. Cada vez más profundo

CUATRO, TRES, DOS, UNO.

¡Relájate!

Ya estás en un nivel mental más profundo y más saludable.

4
Ahora Pedro marcará un ritmo constante con la mano mientras dirige a Carlos
esta sugestión.

ØCada vez que tú respiras,

Con cada respiración,

Te relajas más y más profundamente

5
Pedro toma ahora el brazo derecho de Carlos y lo levanta a la vez que le da
las siguientes sugestiones:

Tu brazo está rígido, completamente rígido, como una barra de hierro.

Más y más rígido. No lo puedes doblar.


ØNo pesa, es como una pluma.

ØSe mantiene rígido, en el aire, y no lo puedes doblar.

El brazo se deja ahora libre. Si la catalepsia está bien instalada, el brazo de


Carlos se mantiene recto y en alto, y él no siente cansancio ni molestia
alguna.

A continuación, Pedro le dirige la sugestión siguiente:

ØAhora, yo contaré del UNO al TRES

Y a la cuenta de TRES, el brazo caerá a plomo

Y tú te sentirás entrar y entrarás en un estado hipnótico aún más


profundo

UNO, DOS, ¡TRES!

Has entrado en un estado hipnótico más profundo, y te sientes muy bien.

ØY cada vez que tú respiras,

Con cada respiración,

Te relajas más y más profundamente.

7
Pedro le pide a Carlos que seleccione una situación conflictiva de la que salió
con dificultades, no como hubiera deseado resolverla.

ØBusca una situación conflictiva o molesta que no supiste resolver,


que te dejó una sensación desagradable.

Vívelo, concéntrate.

Quiero que observes qué apariencia tiene la imagen: si es grande o


pequeña, luminosa u opaca…

¿Hay algún sonido? ¿Cómo es?

¿Percibes algún olor, alguna otra sensación?

Después, cuando yo te lo indique, recordarás todos los detalles.

ØDeja todas las visualizaciones, relájate.

Muy tranquilo, muy relajado.

9
Ahora, Pedro le indica que seleccione otra situación desagradable o
comprometida en la que salió triunfante sin preverlo, cuando habría podido
ser todo lo contrario.

ØBusca un momento en que, en medio de un problema, encontraste la


solución.

Todo salió bien en contra de lo que esperabas.

Vívelo, concéntrate.

Quiero que observes qué apariencia tiene la imagen: si es grande o


pequeña, luminosa u opaca…
¿Hay algún sonido? ¿Cómo es?

¿Percibes algún olor, alguna otra sensación?

Después, cuando yo te lo indique, recordarás todos los detalles.

10

ØDeja todas las visualizaciones, relájate.

Muy tranquilo, muy relajado.

11
Ahora, Carlos ha de detectar todas las submodalidades de ambas
experiencias, y pasar de una situación a la otra modificando las
submodalidades, de manera que la situación negativa sea vivida desde la
perspectiva de la que salió airoso.

ØAhora quiero que revivas estas dos experiencias, una tras otra.

Tú recuerdas todos los detalles de ambas.

Fíjate en las diferencias. ¿Cuál es más luminosa, en cuál hay sonidos o


silencio?

(Carlos va recordando los detalles de cada una)

12

Deja todas las visualizaciones, relájate.

Muy tranquilo, muy relajado.


13

ØAhora, quiero que recuerdes tu experiencia desagradable.

Cuando la veas claramente, ve cambiando las submodalidades que


observes por las de la experiencia positiva.

Comprueba qué pasa, cómo te sientes.

14
PUENTE AL FUTURO

ØDeja todas las visualizaciones, relájate.

Ahora imagina, visualiza, que dentro de una semana, o de un mes,


vuelves a una situación similar a aquella que te molestó.

Cambia sus submodalidades, sustitúyelas por las de tu experiencia


positiva.

Comprueba cómo te sientes.

15
Pedro despierta a Carlos del estado de trance por el sistema de cuenta del
UNO al CINCO.

7.2 Anclas

7.2.1 ¿A qué se llama ancla?


Implantar un ancla (anclar) consiste en fijar un estado anímico determinado
con el fin de poder acceder a él cada vez que lo necesitemos. El primer paso
es establecer las anclas y después ya pueden activarse cuando lo creamos
conveniente; en PNL, a este proceso de fijación se le denomina anclaje.

Gracias a los anclajes podemos recuperar emociones, recursos o estados


internos positivos, ya que el ancla funciona como un interruptor o un
contacto: si se activa, aparecen las emociones que le están asociadas. Para
poder anclar un estado cualquiera hay que conectarlo con una sensación
(visual, auditiva o cinestésica) que podamos controlar de manera consciente.
La PNL utiliza las anclas para permitir que accedamos a voluntad a un estado
de recursos y para ayudar a obtener y estimular nuevas formas de conducta
que nos sean más favorables.

El concepto de ancla, aunque no lo parezca, es totalmente cotidiano. Nuestra


vida está llena de anclas implantadas por la publicidad, por educación o
adiestramiento o por experiencias muy intensas, y se activan cada vez que
entramos en contacto con la sensación que las «dispara». Los ejemplos son
muy numerosos: si desde la carretera vemos la silueta de un enorme toro en
lo alto de una colina, automáticamente nos vendrá a la memoria una marca de
coñac; si escuchamos por casualidad una canción que sonaba en un momento
muy emotivo de nuestra vida, reviviremos aquel instante. Incluso es posible
que la llamemos «nuestra canción» y la relacionemos con aquel momento
mágico para siempre jamás. Es muy corriente recordar con exactitud el aroma
de un café saboreado en un encuentro muy especial, o el sabor de un pastel o
de una fruta que comimos en una fiesta de cumpleaños cuando éramos
niños… y siempre que lo percibamos, nuestra experiencia volverá a nosotros
tan vívida como cuando ocurrió.

Cada vez que conectamos con el ancla se produce la misma respuesta y viene
a nuestra mente la experiencia completa. Las anclas son más potentes cuantos
más sentidos se ven involucrados en ellas, es decir, que si hemos utilizado
dos o más sentidos en la fijación, la conexión con nuestra experiencia será
más intensa que si el ancla depende de un solo sentido.

Un ancla se puede fijar de manera natural (recordemos «nuestra canción») o


de forma provocada. Cuando conozcamos la técnica de anclaje podremos
aprovechar cualquier instante en que se presente en nuestra vida un estado
potenciador y anclarlo; y por descontado, podemos forzar la situación y
provocar este estado ideal y ponerle un ancla para revivirlo siempre que sea
necesario.

El tiempo que dura un anclaje —es decir, hasta cuándo un ancla «disparará»
un estado en toda su potencia— es bastante imprevisible. Algunas anclas son
apenas momentáneas, otras pueden durar varias horas o estar activas durante
días o semanas. Y hay incluso anclajes que pueden llegar a durar toda la
vida.

7.2.2 Tipos de anclas


Los anclajes pueden estar relacionados con cualquiera de nuestros sentidos.
Los hay visuales, como imágenes, luces, signos, señales, colores o
movimientos específicos; auditivos, en los que se utilizan voces, palabras
pronunciadas con un determinado énfasis, melodías, timbres y palmadas; y
cinestésicas: toques, palmaditas, presión, golpes ligeros, caricias, abrazos,
apretones, cambios en la temperatura, la humedad, aromas y sabores….

Puede instalarse un ancla con cualquiera de estas modalidades, así como un


mismo anclaje puede provocar representaciones en todas ellas. Un ejemplo lo
dejará más claro:

Pamela y los caballos

Aquí tenemos a la joven Pamela, una mujer que de niña pasaba las vacaciones en la granja de sus
abuelos.
Han transcurrido muchos años, y a pesar de ello, cada vez que Pamela ve un caballo (Vr) su
infancia vuelve de forma arrolladora.

A la vez que mira al caballo ve la casa de campo de los abuelos (Vr) y la cuadra, que tanto le
gustaba (Vr); vuelve a oír los relinchos (Ar), recuerda aquel olor tan característico (Cr) y el tibio
contacto con su piel cuando los acariciaba (Cr).

En sus oídos resuena la voz de su abuela (Ar), vuelven sus besos a rozarle las mejillas (Cr) y en
su boca aparece tenuemente el rastro del pan con chocolate de la merienda (Cr).

Para Pamela estos recuerdos son tan gratos (Cr) que siempre que ve un caballo, sonríe.

En este ejemplo hemos visto una estrategia, que es el nombre que recibe una
secuencia de modalidades dentro del sistema representacional. En una
estrategia cada modalidad o representación está anclada a la que le precede.

Te recomiendo:
Un libro:
Paul Watzlawick. El arte de amargarse la vida (1989). Una lectura interesante para saber cómo
NO hemos de actuar.

7.2.3 Requisitos de un anclaje eficaz


Así como no todas las anclas son permanentes o al menos duraderas, tampoco
son igual de efectivas unas que otras. Su fuerza depende de diversos factores
que hemos de aprender a tener en cuenta. Los requisitos de un anclaje eficaz
son los siguientes:

Intensidad del estado


Cuanto mayor sea la intensidad de la experiencia, mejor se reproducirá
ésta al activar el ancla. Una vivencia potente siempre tiene más
posibilidades de ser revivida con todos sus detalles.
Sincronización con el punto álgido de la experiencia
Cualquier estado interno (una emoción, un recurso o una sensación
anímica) ha de seguir un proceso en el que pasa por las cinco fases
siguientes:

1. Inicio
2. Crecimiento
3. Cenit
4. Decaimiento
5. Desaparición

Si el ancla se implanta en el cenit, que es el momento de mayor


intensidad, el efecto que se obtendrá será el máximo posible.

Exclusividad del estímulo


Llamamos estímulo al impulso o acicate que hace que se active el estado
anclado. Puede tratarse de una palabra, un gesto, un toque… Si el
estímulo es demasiado común o el sujeto lo utiliza de forma excesiva,
perderá eficacia, ya que quedará solapado, confundido y anulado con
otros impactos. Si pretendemos anclar un estado en una persona con el
estímulo de un apretón de manos, seguramente su efecto se desvanecerá
al poco tiempo, ya que el sujeto repetirá este acto en situaciones muy
variadas. Por esta razón es esencial que implantemos estímulos que no
sean de uso cotidiano. Además, el estímulo tendrá que ser siempre
idéntico al que se ancló para que su efectividad no disminuya.

Repetición del estímulo


Cuantas más veces repitamos la grabación del ancla, con más fuerza
aparecerá el estado deseado. A esta repetición se le llama reanclaje.
Reanclar es el mejor sistema de reforzar un ancla; funciona como una
acumulación del estado positivo, de forma que se fija con más y más
fuerza cuanto más se insiste en ella.

El contexto
El contexto, el ambiente o el entorno son determinantes en la activación
de las anclas, que se disparan con mucha más facilidad si el sujeto se
encuentra en las mismas condiciones que se haya establecido. De esta
manera, el propio contexto actúa también como un ancla.

Se pueden utilizar todas las modalidades VAC para implantar un anclaje, y


con todas funciona. Se eligen según la situación o las circunstancias. Es
posible incluso anclar un estado mediante las tres modalidades y así
asegurarnos de que no fallará. Una combinación con las tres VAC podría
incluir un apretón en el brazo (C) mientras decimos «Muy bien» (A) y
sonreímos (V). La experiencia, la creatividad y el dominio de la técnica de
los anclajes nos aconsejará limitar su uso a unos pocos o bien emplearlos en
innumerables ocasiones. Todas las anclas se utilizan para recuperar un estado
deseado que se ha perdido. Lo que hay que hacer es generarlo, anclarlo, y
recuperarlo cada vez que lo necesitemos.

7.2.4 Métodos de anclaje múltiple


Las anclas pueden ser únicas —como la imagen del toro— o combinadas (ver
el ejemplo del apartado 7.2.2). En este último caso se pueden organizar de
diferentes maneras:

Apilamiento de anclas
Es un método que consiste en acumular varias experiencias positivas en
una sola y misma ancla. De esta forma, cuando se activa se accede al
mismo tiempo a todos los recursos que han sido fijados.

Integración de anclas o colapsamiento


En este sistema se trabaja con dos o más anclas diferentes que se activan
al mismo tiempo a fin de alcanzar una integración de todos los estados
que se han afianzado en ellas. De este modo se consigue crear una nueva
estrategia a partir de la combinación de dos o más estrategias ya
existentes con anterioridad. Pueden representar una o varias
modalidades VAC.

Encadenamiento de anclas
El programador activa dos o más anclas en una determinada secuencia
de tiempo, o, por decirlo de otra manera, activa un ancla detrás de otra
en intervalos fijados previamente.

Secuencia de anclajes
La secuencia de anclajes se utiliza para asegurar la respuesta que se
desea. Consiste en anclar sucesivamente la misma experiencia, siempre
en el mismo lugar, desde la perspectiva de todas las modalidades VAC.
De esta manera aumenta la probabilidad de que, al activar el anclaje, se
recupere absolutamente toda la experiencia. En PNL esta técnica recibe
el nombre de redundancia.

Por ejemplo:
Marisa desea anclar un estado interno muy agradable que sintió cuando nació su sobrino.
Para ello, la programadora, Eva, le hará estas preguntas (u otras similares):
— Acaban de decirte que tu sobrino ha nacido, todo ha ido muy bien y madre e hijo están
perfectos, ¿cómo te sientes?
(…)
— ¿Qué sensación corporal tienes?
(…)
— ¿Cómo respiras? ¿De forma superficial o profunda? ¿Rápida o lentamente?
(…)
— ¿Cuál era tu diálogo interno, qué te dices a ti misma?
(…)
— ¿Qué se oye a tu alrededor? ¿Qué voces, qué ruidos distingues?
(…)
— ¿Cómo suena tu propia voz?
(…)
— ¿Qué ves a tu alrededor?
(…)
— ¿Ves algo dentro de tu cabeza?
(…)
— ¿Hueles algo?
(…)
— ¿Te parece que percibes algún sabor u olor en particular?
(…)
Conforme Marisa va accediendo a cada experiencia, Eva la va anclando, siempre en el
mismo punto y de la misma forma.

7.2.5 Principios y funciones que rigen los anclajes


Vamos a recordar de forma sinóptica la definición y los principios que
debemos tener en cuenta para utilizar los anclajes.

El anclaje es un medio fácil para acceder a un estado o representación


particular.

Un ancla es una representación que puede generarse interna o


externamente y que provoca otra representación o una serie de ellas.

Cualquier porción de una experiencia puede ser utilizada como anclaje


para acceder a todo el episodio a o una de sus partes.

El anclaje puede compararse a la conocida pareja «estímulo-respuesta»


aunque tiene algunas diferencias:

Un ancla no necesita ser establecida durante un largo período


de tiempo para que se produzca una respuesta, sino que puede
fijarse con total éxito en un solo intento.

El ancla no necesita refuerzos ni ninguna recompensa directa.

La experiencia interna (el diálogo interno, la imagen o el


sentimiento) es tan significativa como la respuesta en sí. La
conocida respuesta «salivación de los perros de Pavlov» es la
respuesta visible. En PNL, sería igualmente significativa la
sensación interna que percibiera el perro durante la
salivación.

Un ancla puede establecerse mediante cualquiera de las modalidades


sensoriales internas o externas (VAC).
Una estrategia consiste en una serie de representaciones en la que cada
una de ellas está anclada en la anterior.

No todas las anclas son siempre igualmente permanentes o efectivas.


Debemos tener en cuenta que:

Depende del tipo de estímulo que se utilice. Recordemos que


no es lo mismo efectuar un anclaje en una mano que en el
lóbulo de la oreja. La mano es una parte del cuerpo
excesivamente accesible y podría activarse el ancla de forma
accidental. Por otra parte, si nos anclamos nosotros mismos
deberemos encontrar un lugar asequible (sin contorsionarnos)
pero que no esté fácilmente expuesto a otros contactos.

Es determinante la habilidad del programador para establecer


la asociación correcta entre el anclaje y la experiencia.

No podemos obviar el contexto. Un ancla funcionará mejor si


se activa en las mismas condiciones en que se fijó, puesto que
el contexto o ambiente, por su propia naturaleza, constituye
también un tipo de ancla.

El estado asociado intensifica el ancla. Cuanto más asociado


esté el sujeto a la experiencia, mejor se anclará.

Cuantas más veces se active un ancla, con más fuerza quedará


fijada. Repetir el ancla con frecuencia nos ayudará a dejar la
experiencia bien asentada en el punto de anclaje.

Si un ancla parece perder fuerza, puede volverse a fijar tantas


veces como sea necesario. No hay ninguna contraindicación al
respecto.

Es de gran importancia saber escoger el punto álgido de la


experiencia, el cenit. 
7.2.6 Ejercicios prácticos de anclas
A continuación encontrarás las prácticas de anclajes que se realizan en una
clase de PNL. Para reproducirlos por tu cuenta respeta el orden en el que se
encuentran, ya que cada uno de ellos te ayudará a adquirir más habilidad, y
están ordenados de menor a mayor complejidad.

7.2.6.1 Primeras prácticas de anclajes

E7.3 Implantación de un ancla sencilla

Técnica de inducción al estado hipnótico «de la bisagra»


Programador: Josep
Sujeto: Olga

1
Josep coloca a Olga de pie. Detrás de Olga se ha puesto una silla cómoda y
bien equilibrada.

ØCierra los ojos. Respira hondo.

ØColoca los pies firmemente contra el suelo, un poco separados.

Ø Ahora, imagina que en la planta de los pies tienes unas bisagras o


goznes.

ØGracias a estas bisagras, tus pies, sin moverse del sitio, permiten que
tu cuerpo oscile libremente hacia delante y hacia atrás.

ØTú oscilas y los pies siguen anclados, fuertemente apoyados en el


suelo.

2
ØAhora imagina que te encuentras sobre una nube blanca.

ØEs una nube cómoda, suave.

ØLa nube se mueve lentamente por el cielo.

ØDisfruta con este viaje: puedes ver las casas, el paisaje, el mar…

3
Josep se coloca a un lado de Olga y pone sus dos manos equidistantes ante la
espalda y el pecho, sin tocarla.

ØAhora, vas hacia delante.

ØVas hacia atrás.

Ø Vas hacia delante.

Ø Vas hacia atrás.

Olga ha empezado a bascular sobre sus pies, al principio muy poco, después
va describiendo paulatinamente un arco más amplio.

Es importante que Josep sincronice bien sus instrucciones. Justo cuando Olga
cae hacia atrás, antes de que toque la mano de Josep, éste le indica que vaya
hacia delante y viceversa.

Cuando el movimiento de Olga es intenso, Josep permite que su mano toque


la espalda de Olga y a continuación le impulsa hacia delante:

ØCaes hacia delante.

Cuando Olga llega a tocar con el pecho la mano de Josep (basculación


completa), él la impulsa hacia atrás:

ØCaes hacia atrás.


Lo repite tantas veces como sea necesario hasta que observa que Olga está ya
en un estado profundo. Entonces, aprovechando un momento que vaya hacia
atrás le dice:

ØCaes, caes, caes…

Josep sujeta a Olga y le acompaña para que se siente en la silla. Olga está
ahora en estado hipnótico.

4
Para conseguir un estado aún más profundo, Josep pone su pulgar derecho en
el centro de la frente de Olga, coge su cabeza con la mano izquierda y le hace
girar suavemente la cabeza, mientras repite dirigiendo la voz hacia la
fontanela:

ØMuy relajada, muy tranquila.

5
Olga ya ha entrado en un estado hipnótico profundo y Josep empieza a
aplicar la técnica de instalación de anclas.

ØPiensa en una situación muy agradable para ti.

ØPuede ser un momento de ocio, descanso o deporte.

ØSea como sea, te lo estás pasando bien.

ØCuando la tengas, avísame moviendo este dedo.

Josep toca suavemente el índice derecho de Olga.

(Olga mueve levemente el índice de la mano derecha)


6
Josep escoge un punto determinado del cuerpo de Olga. Deberá ser muy
concreto, ya que para activar el ancla el lugar ha de ser exactamente el mismo
cada vez. Ahora Josep se ha decidido por la muñeca derecha de Olga
(foto 7.2_1).

ØMantén esa vivencia, gózala intensamente. Disfrútala.

(Olga manifiesta estar viviendo un rato divertido. Sonríe y a veces se le


escapan risitas. Su respiración es rápida y superficial.)

Josep coge firmemente la muñeca derecha de Olga y la mantiene bien asida


durante unos treinta segundos. Durante este lapso de tiempo, Olga sigue
visualizando su experiencia.

7
Pasados los treinta segundos, Josep interrumpe el contacto con Olga.

ØAhora deja esa experiencia.

ØRelájate. Respira lenta y profundamente, lenta y profundamente.

(Olga se relaja. Ha dejado de reír y respira tranquilamente.)

8
COMPROBACIÓN
Josep comprueba que el ancla está bien fijada. Para ello, sin decir nada a
Olga, vuelve a sujetarlo EN EL MISMO PUNTO.

(Inmediatamente, Olga vuelve a reír y da muestras de regocijo: resoplidos y


ligeras carcajadas).

ØSi estás viviendo la experiencia de antes, avísame moviendo el mismo


dedo.
(Olga mueve levemente el índice de la mano derecha)

La vivencia que ha escogido Olga ya ha quedado anclada en su muñeca


derecha

9
Josep despierta a Olga del trance por el sistema de cuenta del UNO al
CINCO.

E7.4 Prácticas de visualización y anclaje. Tres experiencias.

Este ejercicio se efectúa en grupos de tres. Josep les ha dado las siguientes
instrucciones:

a) Se repartirán alternativamente los papeles de Sujeto, Programador y


Metaprogramador, de manera que al acabar el ejercicio cada uno de ellos
haya interpretado a los tres personajes.

b) El Programador deberá fijar tres anclas en el sujeto; para ello, éste deberá
efectuar tres visualizaciones:

• una experiencia alegre o muy divertida


• una experiencia deportiva
• una experiencia ligeramente desagradable

c) El alumno que opere como sujeto en ningún momento dará pistas sobre
qué está visualizando.

El que sigue es el ejercicio en que se distribuyen así:

Sujeto: Eva
Programadora: Olga
Metaprogramador: Pedro
1
Olga induce un estado de trance en Eva, por el método que prefiera.

2
PRIMER ANCLAJE

Piensa en una situación muy divertida.

Te lo estás pasando bomba. Estás disfrutando muchísimo.

Cuando la tengas, avísame moviendo este dedo.

Olga, sentada junto a Eva, toca suavemente su índice izquierdo.

(Eva mueve levemente el índice de la mano derecha. Se le escapan bufidos y


risillas.)

3
Olga toma firmemente la muñeca izquierda de Eva.

ØMantén esa vivencia, gózala intensamente. Disfrútala.

(Eva parece muy divertida, no para de reír.)

4
Pasado un tiempo prudencial, Olga interrumpe el contacto con Eva.

ØAhora deja esa experiencia.

ØRelájate. Respira lenta y profundamente, lenta y profundamente.

(Eva se relaja. Ha dejado de reír y respira tranquilamente.)


5
SEGUNDO ANCLAJE

Ø¿Cuál es el deporte que más te gusta?

ØAhora lo estás practicando, la experiencia es muy intensa.

ØCuando tengas la vivencia, avísame moviendo este dedo.

Olga, sentada junto a Eva, toca suavemente su índice izquierdo.

(Eva mueve levemente el índice de la mano izquierda. Ha empezado a


respirar de una manera rítmica. Su pecho sube y baja, aspira y exhala aire
fuertemente.)

6
Olga toma firmemente la muñeca derecha de Eva.

ØMantén esa vivencia, siente tu energía, cómo te cansas.

(Los rasgos faciales de Eva están tensos, su pecho sigue subiendo y bajando
rítmicamente, cada vez con más intensidad.)

7
Pasado un tiempo prudencial, Olga interrumpe el contacto con Eva.

ØAhora deja esa experiencia.

ØRelájate. Respira lenta y profundamente, lenta y profundamente.

(Eva se relaja. Poco a poco va recuperando su respiración habitual. Después,


el ritmo respiratorio es cada vez más lento y más profundo; sus rasgos
también se han relajado.)
8
TERCER ANCLAJE

ØAhora recordarás una experiencia ligeramente desagradable.4

Øalgo que no te sentó muy bien, o que encontraras molesto o incómodo.

ØCuando tengas la vivencia, avísame moviendo este dedo.

Olga, sentada junto a Eva, toca suavemente su índice izquierdo.

(Eva mueve levemente el índice de la mano izquierda. Su boca se tuerce


levemente, y ha enrojecido un poco. Han aparecido pequeñas arrugas junto a
sus ojos. Su respiración es irregular aunque no excesivamente.)

9
Olga toma firmemente el codo izquierdo de Eva.

ØMantén esa vivencia, vívela, estás en ella, está ocurriendo ahora.

(Eva sacude ligeramente la cabeza. Su boca se ha apretado con fuerza e


inspira aire con intensidad. Está algo más ruborizada que antes.)

10
Pasado un tiempo prudencial, Olga interrumpe el contacto con Eva.

ØAhora deja esa experiencia.

ØRelájate. Respira lenta y profundamente, lenta y profundamente.

(Eva se relaja. Su cara se alisa, su boca se relaja y la tez recupera su color


habitual. La respiración es pausada.)
11
COMPROBACIÓN
Pedro ha actuado de metaprogramador y ha controlado en todo momento que
Olga siguiera los pasos requeridos. Ahora, será él quien compruebe si los
anclajes se han fijado correctamente.

PRIMER ANCLAJE

Pedro, sin decir nada ni advertir en absoluto a Eva, sujeta su muñeca


izquierda

(En unas décimas de segundo, Eva empieza a reír, con más intensidad
conforme pasa el tiempo.)

Al cabo de unos segundos, Pedro suelta el ancla.

SEGUNDO ANCLAJE

Pedro sujeta la muñeca derecha de Eva.

(Eva inspira profundamente. Poco a poco inhala y exhala el aire cada vez con
más fuerza. Su rostro se tensa.)

Al cabo de unos segundos, Pedro suelta el ancla.

TERCER ANCLAJE

Pedro sujeta el codo izquierdo de Eva.

(Eva lanza un gran suspiro, frunce el ceño, hace un mohín de disgusto y


enrojece un poco. Su respiración se hace progresivamente más irregular.)

Al cabo de unos segundos, Pedro suelta el ancla.


Las tres experiencias escogidas por Eva han quedado correctamente fijadas
en los puntos de anclaje.

12
Olga despierta a Eva del trance por el sistema de cuenta del UNO al CINCO.

7.2.6.2 La integración de anclas

Esta es una de las aplicaciones más útiles de los anclajes. Consiste en anclar
dos experiencias, una negativa y otra positiva, y en anular la experiencia
negativa con ayuda de la fuerza que nos da la experiencia positiva.

La razón del funcionamiento de la integración de anclas se encuentra en una


de las presuposiciones de la PNL: La mente no puede mantener
indefinidamente dos ideas opuestas o contradictorias sin generar un
conflicto.

En el ejercicio que encontrarás a continuación, Marisa superará su trauma o


su bloqueo y lo sustituirá por una sensación de paz o de triunfo. ¿Cómo? En
el momento de activar el anclaje del TRAUMA, la mente de Marisa estará
ocupada con su experiencia POSITIVA. Cuando aparezca el trauma, se
activará por un instante, pero pronto desaparecerá porque la mente no es
capaz de mantener dos sentimientos tan opuestos al mismo tiempo. La única
que quedará será la experiencia positiva, y ésta es la respuesta que quedará
fijada para ese bloqueo o trauma en particular.

Es esencial observar que en ningún momento Marisa ha tenido que explicar


en qué consistían exactamente ni su vivencia positiva ni la negativa. Si era
algo que le causaba vergüenza o dolor y no deseaba compartirlo, su intimidad
ha quedado resguardada ante el grupo.

Hay que destacar la reacción de Marisa ante la vivencia del trauma. Siempre
que un sujeto vive una experiencia muy negativa observaremos que la piel
palidece, se altera la respiración e incluso el cabello puede presentar un tono
mate.

E7.5 Práctica de integración de anclajes

Este ejercicio se efectúa en grupos de tres. Josep les ha dado las siguientes
instrucciones:

a) Se repartirán alternativamente los papeles de Sujeto, Programador y


Metaprogramador, de manera que al acabar el ejercicio cada uno de ellos
haya interpretado a los tres personajes.

b) El Programador deberá fijar dos anclas en el sujeto.

una experiencia traumática, un bloqueo, un estado depresivo o una


fobia que el sujeto desee eliminar definitivamente.

una experiencia en todo opuesta a la anterior, de alegría, de


seguridad, de fuerza y poder. Deberán escogerla cuidadosamente.
Si no encuentra ninguna, deberán trabajar la visualización de
manera que la consiga.

c) El alumno que opere como sujeto en ningún momento dará pistas sobre
qué está visualizando.

El que sigue es el ejercicio en que se distribuyen así:

Sujeto: Marisa
Programador: Quim
Metaprogramador: Carlos

1
Quim induce un estado de trance en Marisa, mediante el método que
prefiera.
Se sienta a su lado izquierdo. Aún no debe tocarla. Primero escoge
cuidadosamente los dos puntos en los que anclará las experiencias de Marisa.

Han de estar situados de manera que no estén muy próximos y Quim ha de


poder acceder a ellos simultáneamente SIN cruzar las manos. En este caso, ha
escogido la muñeca derecha y el codo derecho de Marisa.

2
PRIMER ANCLAJE

ØAhora quiero que pienses en una experiencia traumática, una


experiencia que te aterra o que te bloquea.

ØEs algo muy desagradable y doloroso para ti.

ØCuando la tengas, avísame moviendo este dedo.

Quim toca suavemente el índice izquierdo de Marisa.

(Marisa mueve levemente el índice de la mano izquierda. Su respiración se


hace trabajosa y difícil. Está palideciendo, cada vez está más blanca. De
pronto, suelta un sollozo.)

3
Con su mano derecha, Quim toma firmemente la muñeca derecha de Marisa
(foto 7.2_2).

ØMantén esa vivencia.

(Marisa sigue sollozando, cada vez más fuerte. Ahora está palidísima.)

4
Pasado el tiempo establecido, Quim interrumpe el contacto con Marisa.
ØAhora deja esa experiencia. ¡Ahora!

ØYa se ha ido. Relájate.

ØRespira lenta y profundamente, lenta y profundamente.

(Marisa se ha relajado y poco a poco recupera el color. Han cesado los


sollozos y respira tranquilamente.)

5
SEGUNDO ANCLAJE

ØAhora, recuerda una experiencia de gozo y alegría, o de éxito y poder.

ØEstabas genial, ¡eras la reina del mundo!

ØCuando tengas la vivencia, avísame moviendo este dedo.

Quim toca suavemente el índice izquierdo de Marisa.

(Marisa mueve levemente el índice de la mano izquierda. Primero de forma


leve, después más abiertamente, está sonriendo. Ha inspirado profundamente,
su pecho se ha levantado. Yergue la cabeza e inspira aún más fuertemente.)

6
Con su mano izquierda, Quim toma el codo derecho de Marisa (foto 7.2_3).

ØMantén esa vivencia, vívela intensamente. ¡Intensamente!

(Marisa sonríe aún más ampliamente.)

7
Pasado el tiempo establecido, Quim interrumpe el contacto con Marisa.
ØAhora deja esa experiencia.

ØRelájate. Respira lenta y profundamente, lenta y profundamente.

(Marisa se relaja. El ritmo respiratorio es cada vez más lento y más


profundo.)

8
Comprobación de las dos anclas por separado. Sin decir ni una palabra, Quim
activa primero un ancla, la suelta, y después comprueba la otra.

Si están correctamente fijadas, Marisa responderá de la misma forma en que


lo hizo a las sugestiones.

En caso de que sea así, Quim podrá pasar al siguiente punto.

9
Quim sujeta con su mano izquierda el codo derecho de Marisa, el lugar en
que está anclada su experiencia POSITIVA. No interrumpirá el contacto en
ningún momento.

(Marisa ha empezado a sonreír.)

ØAhora, dentro de un momento, voy a activar el trauma, pero muy


pronto desaparecerá.

Ø Cuando esté totalmente desvanecido, avísame moviendo el dedo.

10
Sin soltar en ningún momento la SEGUNDA ANCLA, Quim toma con su
mano derecha la muñeca derecha de Marisa y activa la PRIMERA ANCLA.

LAS MANOS DE QUIM NO SE CRUZAN EN NINGÚN MOMENTO


(foto 7.2_4).

(Marisa tiene un leve estremecimiento. Su respiración se vuelve agitada, ha


palidecido un poco.)

(En unos segundos, vuelve a relajarse, recupera el color, respira de forma


acompasada. Poco a poco, empieza a sonreír, primero de forma leve, después,
cada vez más ampliamente.)

(Marisa mueve levemente su índice izquierdo.)

11
Quim mantiene bien fijadas las dos anclas durante un tiempo prudencial para
asegurar el resultado.

12
Quim interrumpe SIMULTÁNEAMENTE el contacto DE LAS DOS
MANOS (foto 7.2_5).

13
COMPROBACIÓN
Quim activa únicamente la experiencia NEGATIVA.

Si el ejercicio se ha efectuado correctamente, el trauma NO APARECERÁ,


sino que Marisa experimentará la experiencia POSITIVA.

Si esto no ocurriera así, los anclajes no están bien fijados y se deberá repetir
todo desde el punto 2.

14
En nuestro caso, todo ha ido bien.

(Marisa, al sentir el primer anclaje, ha sonreído.)


ØA partir de ahora, cuando te encuentres en aquella situación tan
dolorosa o traumática…

Ø…REACCIONARÁS SIEMPRE de esta forma. ¡SIEMPRE!

15
Quim despierta a Marisa del trance por el sistema de cuenta del UNO al
CINCO.

7.2.6.3 Ejercicios de aplicación de las anclas

E7.6 Ejercicio para adquirir un nuevo recurso

Sujeto: Pedro
Programadora: Marisa

Antes de empezar Marisa habla con Pedro y le pide que piense en un


comportamiento o una habilidad que le gustaría mejorar. Puede tratarse de
fotografía, hablar en público, mejorar en dibujo, tocar un instrumento…

Es imprescindible que visualice una imagen muy clara de esta nueva


competencia. Una vez que Pedro tiene bien interiorizada la imagen, pueden
iniciar el ejercicio.

1
Marisa pone a Pedro en estado de trance por el método que prefiera.

ØAhora, busca el estado actual de tu habilidad.


ØCuando lo tengas, avísame con un movimiento del dedo.

3
Marisa se ha sentado a la izquierda de Pedro y escoge un punto muy
localizado de él, en este caso la muñeca izquierda, y la sujeta con firmeza con
su propia mano izquierda.

4
Marisa permanece durante unos minutos en esta posición mientras dice:

ØImagínalo, siéntelo, visualízalo, vívelo intensamente

5
Pasado un tiempo prudencial, Marisa interrumpe el contacto.

ØSuelta la imagen y relájate.

ØCompruebo el anclaje.

Marisa vuelve a sujetar la muñeca izquierda de Pedro.

ØCuando aparezca la experiencia, avísame con un movimiento del


dedo.

(A los pocos segundos, Pedro mueve su índice derecho)

7
Marisa interrumpe el contacto.

ØRelájate.
8

ØAhora, vas a buscar la nueva habilidad que deseas.

ØCuando la tengas, avísame con el dedo.

(A los pocos segundos, Pedro mueve su índice derecho)

9
Marisa ha de escoger un punto diferente del anterior y que esté bastante
alejado. Se ha decidido por el codo izquierdo. Lo sujeta con su mano derecha.

10
Marisa permanece durante unos minutos en esta posición mientras dice:

ØImagínalo, siéntelo, visualízalo, vívelo intensamente

Lo repite varias veces mientras sujeta a Pedro.

11
Marisa interrumpe el contacto.

ØEs suficiente. Relájate.

12

ØAhora compruebo el ancla.

Marisa vuelve a sujetar el codo izquierdo.

ØCuando aparezca la experiencia, avísame con un movimiento del


dedo.

(A los pocos segundos, Pedro mueve su índice derecho)

13
Marisa interrumpe el contacto.

ØRelájate.

14
INTEGRACIÓN DE ANCLAS
Marisa sujeta con su mano derecha el codo izquierdo de Pedro, que es donde
ha implantado el ancla del recurso que quiere conseguir.

ØVívelo.

ØSiéntelo.

15
Marisa sigue sujetando con su mano derecha el codo izquierdo de Pedro. Sin
soltarla, sujeta ahora la muñeca izquierda, que es el punto en que está
implantada el ancla que desea eliminar.

ØAhora observa cómo aparece el estado actual, pero desaparecerá


pronto.

ØCuando lo haga, avísame con el dedo.

(A los pocos segundos, Pedro mueve su índice derecho)

16

ØPerfecto.
ØVívelo, siéntelo intensamente.

17

ØA partir de ahora, tú siempre actuarás y pensarás de esta misma


forma.

18
Marisa interrumpe el contacto de las dos manos AL MISMO TIEMPO:

ØRelájate.

19

ØDe ahora en adelante,

Øcada vez que te encuentres en esta situación,

Øactuarás de esta forma,

Ødesde hoy y para siempre.

20
Marisa comprueba que se ha eliminado la antigua conducta: sujeta el punto
en que se encontraba el ancla que deseábamos cambiar y dice:

ØCuando aparezca el nuevo comportamiento, avísame con el dedo

(A los pocos segundos, Pedro mueve su índice derecho)

21
Para asegurarlo bien, Marisa repite
Ø
De ahora en adelante,

Øcada vez que te encuentres en esta situación, actuarás de esta forma,

Ødesde hoy y para siempre.

22
Marisa despierta a Pedro del trance por el sistema de cuenta del UNO al
CINCO.

E7.7 Cambio de historia personal

Sujeto: Olga
Programadora: Eva

Para que este ejercicio consiga un resultado válido, el sujeto ha de ser muy
consciente de su problema y ha de querer cambiar realmente esta situación.

Así que Olga ha salido como voluntaria para cambiar un aspecto de su vida
que le desagrada intensamente.

Recordad que en PNL podemos trabajar con la forma y no con el contenido


de la mente, así que Olga no tiene porqué explicarnos, si no lo desea, cuál es
ese problema.

1
Olga visualiza y concreta para sí misma el aspecto de su vida que desea
cambiar.

2
Eva induce a Olga el estado de trance por el método que prefiera.

ØPiensa en la conducta que quieres cambiar.

ØVisualízala y cuando lo hayas hecho, avísame moviendo el dedo.

(A los pocos segundos, Olga mueve su índice derecho)

4
Eva fija un anclaje; sentada a la derecha de Olga, sitúa su mano derecha en la
muñeca derecha de Olga.

ØVívelo, siéntelo intensamente.

5
Pasado un tiempo prudencial, Eva interrumpe el contacto.

ØSuéltalo. Relájate.

ØAhora compruebo el ancla.

Eva vuelve a sujetar la muñeca derecha de Olga.

ØCuando aparezca la experiencia, avísame con un movimiento del


dedo.

(A los pocos segundos, Olga mueve su índice derecho)


7
Eva interrumpe el contacto.

ØRelájate

ØAhora piensa, visualiza la nueva situación que deseas.

ØCuando la tengas, avísame con el dedo.

9
Eva fija el nuevo anclaje. Con su mano izquierda, sujeta el codo derecho de
Olga.

ØVívelo, siéntelo intensamente.

10
Eva interrumpe el contacto.

ØSuéltalo. Relájate.

11

ØAhora compruebo el ancla.

Eva vuelve a sujetar el codo derecho de Olga.

ØCuando aparezca la experiencia, avísame con un movimiento del


dedo.

(A los pocos segundos, Olga mueve su índice derecho)


12

Eva interrumpe el contacto.

ØRelájate

13
INTEGRACIÓN DE ANCLAS
Con su mano izquierda, Eva sujeta el codo derecho de Olga, donde hemos
implantado el nuevo comportamiento que desea conseguir.

ØVívelo. Siéntelo intensamente.

14
Sin mover la mano izquierda del punto de anclaje, Eva sujeta ahora la
muñeca derecha de Olga, que es el punto en que está implantada el ancla que
desea eliminar.

ØAhora observa cómo aparece el estado actual, pero desaparecerá


pronto.

ØCuando lo haga, avísame con el dedo.

(A los pocos segundos, Olga mueve su índice derecho)

15

ØMuy bien.

ØVívelo, siéntelo intensamente.

16
ØA partir de ahora, y para siempre,

Øtú actuarás y pensarás

Øde esta misma forma.

17
Eva interrumpe el contacto de las dos manos AL MISMO TIEMPO:

ØRelájate

18
Eva insiste:

ØDe ahora en adelante,

Øactuarás de esta forma, desde hoy y para siempre.

19
Eva comprueba que Olga ha eliminado el antiguo patrón de conducta: sujeta
la muñeca derecha de Olga, allí donde se encontraba la conducta que ella
quería eliminar,

ØCuando aparezca el comportamiento NUEVO, avísame con el dedo

(A los pocos segundos, Olga mueve su índice derecho)

20
Para asegurarlo bien, Eva repite

ØDe ahora en adelante,


Øactuarás de esta forma,

Ødesde hoy y para siempre.

21
Eva despierta a Olga del trance por el sistema de cuenta del UNO al CINCO.

E7.8 Modelo de «Puente al futuro» de un objetivo

Sujeto: Olga
Programadora: Eva

Eva advierte que es necesario que Olga sea muy consciente de su problema y
que desee cambiar realmente esta situación.

1
Eva induce en Olga un estado hipnótico.

2
Olga está sentada en una silla y Eva, también sentada, se encuentra a su
izquierda.

ØPiensa en la conducta que quieres cambiar.

ØVisualízala y cuando lo hayas hecho, avísame moviendo el dedo.

(Olga mueve el índice derecho)

3
Eva fija un anclaje. Sitúa la mano izquierda en la muñeca izquierda de Olga.
ØVívelo, siéntelo intensamente.

(Olga ha palidecido un poco, frunce el ceño y respira ligeramente más


deprisa)

4
Eva interrumpe el contacto.

ØSuéltalo. Relájate.

(Olga se relaja)

5
COMPROBACIÓN
Eva comprueba el ancla. Para ello calibra cuidadosamente a Olga. Sitúa de
nuevo su mano izquierda en la muñeca izquierda de Olga y verifica que sus
reacciones físicas corresponden a la visualización de su conducta.

ØAhora piensa, visualiza la nueva situación que deseas.

ØY cuando la tengas, avísame con el dedo.

(Olga mueve el índice derecho)

7
Eva se dispone a fijar el segundo anclaje. Sitúa su mano derecha a la altura
del codo izquierdo de Olga.

ØVívelo, siéntelo intensamente.

(Olga tiene más color en las mejillas y la cara serena. Respira


profundamente)

8
Eva interrumpe el contacto.

ØSuéltalo. Relájate.

(Olga se relaja)

9
COMPROBACIÓN
Eva comprueba el ancla. Para ello calibra cuidadosamente a Olga. Sitúa de
nuevo su mano derecha en el codo izquierdo de Olga y verifica que sus
reacciones físicas corresponden a la visualización de su conducta

10
INTEGRACIÓN DE ANCLAS
Eva presiona con su mano derecha el codo izquierdo de Olga; es aquí donde
se ha anclado el estado deseado, aquello que queremos conseguir.

ØVívelo. Siéntelo intensamente.

(Olga vuelve a manifestar serenidad en su rostro. Una de sus comisuras se


levanta de forma muy ligera. Su respiración es tranquila)

11
Sin mover en absoluto su mano derecha, Eva sujeta el punto en que está
implantada el ancla que deseamos eliminar:

ØAhora observa cómo aparece el estado actual, pero desaparecerá


pronto.

ØCuando desparezca, avísame con el dedo.


(Por un momento Olga ha fruncido el ceño y ha palidecido. Su rostro no
muestra ahora ninguna expresión.)

(Al poco tiempo, una de sus comisuras sube levemente, y respira con gran
tranquilidad).

12

ØMuy bien. Vívelo, siéntelo intensamente.

13
PUENTE AL FUTURO

ØDeja todas las visualizaciones, relájate.

ØAhora imagina, visualiza, que dentro de una semana, o de un mes…

Ø…vuelves a una situación similar a aquella que tenías hasta ayer.

ØCambia la conducta que tenías, sustitúyela por la que tú deseas.

ØComprueba cómo te sientes.

14
Eva interrumpe el contacto con las dos manos AL MISMO TIEMPO:

ØRelájate.

15
DESENCADENANTE

ØDe ahora en adelante, cada vez que te encuentres en esta situación,


Øactuarás de esta forma, desde hoy y para siempre.

16
COMPROBACIÓN
Eva verifica que al activar el ancla, Olga vuelve siempre a su estado deseado.

17
Eva despierta a Olga del trance por el sistema de cuenta del UNO al CINCO.
7.3 Utilización de los estados asociados y disociados en
PNL

Si revisas un momento los apartados 1.1.4 (Los estados de la mente) y 6.4


(Los estados internos), puedes releer el concepto de estados asociados y
estados disociados. En los ejercicios de este capítulo se utilizan técnicas que
toman como base la diferencia entre estos dos estados. Como norma, se
utilizan los estados asociados para fijar acontecimientos positivos para el
sujeto, y los estados disociados para los hechos traumáticos o desagradables.

Durante el estado disociado el sujeto crea una imagen de sí mismo, como si


generara un clon. Esta imagen, duplicado o clon se utiliza, como si fuera una
papelera, para guardar las experiencias desagradables; de esta forma el
impacto emocional de los sucesos vividos se desvía hacia esa imagen,
liberando así el inconsciente del sujeto.

Un empleo muy práctico del estado disociado consiste en fijar un ancla de


forma que la disociación se dispare automáticamente ante situaciones de
pánico. Se trata de un sistema efectivo ya que ayuda a superar los bloqueos y
la paralización que aparecen ante una experiencia desconocida, y que están
provocados por el miedo a revivir situaciones traumáticas. El ancla puede ser
cinestésica (grabada en un punto del cuerpo), auditiva (una palabra-clave
como STOP, PROU, etc.), espacial (un gesto o postura), visual u olfativa, la
que el sujeto prefiera.

En este capítulo estudiaremos dos herramientas de PNL que se basan en la


alternancia de estados asociados y disociados: las técnicas de transferencia y
las de investigación transderivacional.

7.3.1 Técnicas de transferencia


7.3.1.1 Procedimiento inicial
Los tratamientos llamados de transferencia se utilizan para el cambio de
comportamientos no deseados con respecto a relaciones conflictivas,
problemas, decisiones difíciles, etc. Recordemos que para que una
experiencia quede fijada en el inconsciente se debe vivir en forma asociada.
Cuando aquello que vivimos es desfavorable, así queda registrado por el
inconsciente.

Veamos un ejemplo muy sencillo y bastante común: si tenemos un


compañero de trabajo (o un jefe) pendenciero y desagradable, que nos hace la
vida imposible, y vivimos intensamente esta experiencia, ir a trabajar se
convertirá en una tortura porque la mera idea nos traerá angustia. En cambio,
si nos distanciamos de su actitud, seremos capaces de distinguir entre lo que
representa en sí la vida laboral y los ataques del colega insoportable. Y si nos
disociamos lo suficiente incluso podremos acudir a nuestro puesto —y
cumplir satisfactoriamente con nuestras tareas — sin que nos afecten en lo
más mínimo sus agresiones o exabruptos.

En PNL vamos a utilizar este mismo mecanismo asociación-disociación a


nuestro favor, para fijar o desechar actitudes y comportamientos y, si es
necesario, adquirir otros nuevos si los antiguos no nos convienen.

Las técnicas de transferencia consisten en buscar, en forma disociada,


alternativas a nuestras actitudes ante las situaciones difíciles, y una vez que
hemos encontrado la que nos parece más adecuada para nosotros, fijarla
viviéndola en forma asociada. De esta forma, nuestras conductas se
dispararán de forma automática cuando sea preciso.

Se han establecido cuatro procedimientos o alternativas de trabajo con la


transferencia; cada una de ellas hace énfasis en un aspecto diferente de
nuestros recursos apelando, bien a actitudes beneficiosas que ya tengamos en
otros campos, bien a las que seamos capaces de imaginar; o al ejemplo de
personas a las que admiramos, o a nuestra capacidad de visualizar el futuro.

Estas técnicas reciben el nombre, respectivamente, de

• Transferencia de comportamiento
• Técnica del «Como si…»
• Generador de nuevos comportamientos
• Pseudo-orientación temporal

Todas ellas se inician del mismo modo, con la inducción de un estado


hipnótico para después generar en el sujeto un estado disociado. El
procedimiento consta de los siguientes pasos:

1. Visualización de una sala de cine. El sujeto se ve a sí mismo


sentado en la platea
2. Proyección del sujeto a la pantalla (disociación)
3. Anclaje del estado disociado
4. Comprobación del anclaje
5. Selección y evocación de la situación de bloqueo que se desea
trabajar, en estado asociado
6. Activación del ancla
7. Comprobación del estado y relajación

E7.9 Ejercicio práctico de transferencia

Técnica de inducción al estado hipnótico «por confusión»


Sujeto: Olga
Programador: Josep

1
Olga está de pie con los pies muy juntos, tras ella se ha colocado una silla
cómoda y bien equilibrada.

2
Josep le pide que cierre los ojos. A continuación la toma suavemente por los
hombros y la hace girar en círculo sobre sus pies inmóviles. No es necesario
que sea un movimiento muy amplio; ha de ser definido.

3
Mientras continúa el movimiento, Josep pide a Olga que cuente en voz alta
del CIEN al UNO.

4
Josep empieza a dar sugestiones a Olga:

ØHay una fuerza que levanta tu brazo derecho.

ØTu brazo derecho sube, sube.

Y le recuerda:

ØSigue contando en voz alta.

5
Cuando el brazo derecho de Olga está perpendicular al cuerpo, Josep le dice:

ØYa puedes detener tu brazo derecho. Déjalo donde está.

ØAhora hay una fuerza que levanta tu brazo izquierdo.

ØTu brazo izquierdo sube, sube…

ØSigue contando en voz alta

6
Ahora los dos brazos están en posición perpendicular al cuerpo y Josep dice:

ØAhora contaré del TRES al UNO, y a la cuenta de UNO tus brazos


caerán desplomados.

ØY al caer tus brazos tú te sentirás entrar y entrarás a un nivel mental


profundo, más profundo que antes.
Olga ha entrado en estado hipnótico.

ØAhora, caes hacia atrás, caes, caes…

Josep sostiene a Olga, que se deja caer sobre la silla.

7
Josep pide a Olga que UTILICE SU IMAGINACIÓN.

ØImagínate que entras en una sala de cine y te sientas en la cuarta fila.

ØSe ilumina la pantalla y tú ves en ella tu imagen, ves tu cara.

ØTe encuentras en una situación neutra.

(Olga está en estado disociado)

8
ANCLAR
Josep pide a Olga que escoja cualquier punto de su cuerpo para colocar el
ancla y fija el estado: puede ser la parte alta de la cabeza, una de sus
muñecas, donde le sea más cómodo.

9
COMPROBAR
Cuando Josep toca el punto de anclaje, Olga se verá en estado disociado.

10
EVOCACIÓN

ØImagina una situación de bloqueo, vívela, siéntela intensamente.

(Olga muestra señales externas de angustia).


11
ACTIVACIÓN DEL ANCLA
Josep pide a Olga que toque el punto de anclaje. El bloqueo tendría que
desaparecer rápidamente, ya que se verá en estado disociado.

12
INTERRUPCIÓN

ØInterrumpe el contacto y relájate.

13
COMPROBACIÓN

ØPiensa en la situación de bloqueo.

No es necesario activar el anclaje. O no aparece el bloqueo, o se vive sin


angustia, ya que Olga se encuentra en estado disociado.

A partir de este punto, tenemos cuatro alternativas de acción


7.3.1.2 Alternativas en tratamientos de transferencia

Una vez que hayamos efectuado todos los pasos iniciales deberemos aplicar
una de las cuatro opciones siguientes, dependiendo de lo que el paciente crea
más conveniente para su modo de ser. También se pueden utilizar las cuatro,
comprobar con cuál se siente más cómodo, y continuar el tratamiento con
ésta.

7.3.1.2.1 Transferencia de comportamiento

Consiste en encontrar y utilizar recursos que el sujeto ya posee, antiguos


comportamientos que ya tuvo y que en su momento le fueron útiles, pero que
por alguna razón no es capaz de aprovechar cuando se encuentra en la
situación conflictiva actual que se desea tratar. La técnica es muy sencilla:

1. Indicaremos al sujeto que busque una conducta propia, reciente o


antigua (como tratamos con el inconsciente, vamos a tener un completo
acceso a cualquier recurso por más tiempo que haya pasado) que
considere que es beneficiosa para él y que le ha dado buenos resultados.

2. Haremos que la aplique a su actual circunstancia, la que le


desborda o bloquea. Esta información la visualizará en forma disociada.

3. Le pediremos que analice si le parece que es adecuada para el


nuevo contexto y para su personalidad (verificación ecológica).

4. Si le parece apropiada, pasará a visualizarla en forma asociada, con


lo que el recurso quedará fijado.

5. Si no se lo parece, sencillamente buscaremos otra hasta que el


sujeto encuentre una que le parece coherente con su modo de ser, y
procederemos a fijarla.

6. Para terminar, estableceremos un puente al futuro. 

E7.10 Transferencia de comportamiento

Consiste en encontrar y utilizar recursos que Olga ya posee.

14

ØRecuerda cómo en una ocasión te encontraste en una situación similar


y actuaste correctamente.

15
DISOCIACIÓN

ØAhora eres la directora de la película de tu vida.

ØTe ves a ti misma actuando en la pantalla

Ø y utilizas ese recurso ante la situación que ahora te bloquea.

16
VERIFICACIÓN ECOLÓGICA

Ø¿Es esto lo que deseas?

Ø¿Te sientes bien actuando de esta forma?

Si la respuesta es afirmativa, se puede seguir con el paso 17. En caso de que


sea negativa, hay que volver al paso 14.

17
ASOCIACIÓN

ØAhora pasarás de ser directora a ser actriz.

ØEntra en la película y vive lo que te ocurre. Siéntelo.

Josep presta mucha atención y verifica, por la actitud de Olga, que realmente
posee recursos para resolver la situación.

18
VERIFICACIÓN ECOLÓGICA

Ø¿Continúas pensando que es esto lo que deseas?

Ø¿Te sientes bien?


Si la respuesta es afirmativa, se puede seguir con el paso 19. En caso de que
sea negativa, hay que volver al paso 14.

19
COMPROBACIÓN

ØPiensa, imagina otra vez que te encuentras en la situación de


bloqueo.

Josep comprueba especialmente que Olga vive la situación de forma


disociada, sin sentir angustia.

20
Josep despierta a Olga del trance por el sistema de cuenta del UNO al
CINCO.


7.3.1.2.2 Como si…

En esta opción se apela a la capacidad del sujeto de imaginar alternativas a su


comportamiento. De alguna manera, ha de verse como un actor de cine o
teatro que interpreta un papel, el de persona segura y resolutiva que puede
solucionar con facilidad la situación conflictiva que le bloquea. El
procedimiento es el mismo que el del apartado anterior, solo cambia el punto
14, los puntos 15 a 19 son idénticos.

E7.11 Como si…

14

ØPiensa, imagina una manera de afrontar fácilmente esta situación.


Ø¿Cómo lo harías?

15
DISOCIACIÓN

ØAhora eres la directora de la película de tu vida.

ØTe ves a ti misma actuando en la pantalla

Øy utilizas ese recurso ante la situación que ahora te bloquea.

16
VERIFICACIÓN ECOLÓGICA

Ø¿Es esto lo que deseas?

Ø¿Te sientes bien actuando de esta forma?

Si la respuesta es afirmativa, se puede seguir con el paso 17. En caso de que


sea negativa, hay que volver al paso 14.

17
ASOCIACIÓN

ØAhora pasarás de ser directora a ser actriz.

ØEntra en la película y vive lo que te ocurre. Siéntelo.

Josep presta mucha atención y verifica, por la actitud de Olga, que realmente
posee recursos para resolver la situación.

18
VERIFICACIÓN ECOLÓGICA
Ø¿Continúas pensando que es esto lo que deseas?

Ø¿Te sientes bien?

Si la respuesta es afirmativa, se puede seguir con el paso 19. En caso de que


sea negativa, hay que volver al paso 14.

19
COMPROBACIÓN

ØPiensa, imagina otra vez que te encuentras en la situación de


bloqueo.

Josep comprueba especialmente que Olga vive la situación de forma


disociada, sin sentir angustia.

20
Josep despierta a Olga del trance por el sistema de cuenta del UNO al
CINCO.


7.3.1.2.3 Generador de nuevos comportamientos

Esta modalidad es parecida a la anterior, solo que en este caso se toma como
modelo una persona que, según el sujeto, actúa convenientemente en las
situaciones en las que él se bloquea. En este ejercicio, el sujeto «modelará» la
conducta de alguien a quien considera excelente para afrontar las
circunstancias adversas que a él le superan. El procedimiento es el mismo:
una vez establecido el punto 14, que es el que varía, los