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El poder punitivo en cabeza del Estado debe de ser limitado, ya que si no es así

se puede abusar en la criminalización de las conductas.

Además de la prexistencia del juez a juzgar también debe haber la prexistencia del
proceso. Ahora no se busca la verdad sino solucionar un conflicto aplicando las
normas sustanciales del derecho penal.
Entonces se tienen un juez pre constituido y un proceso pre constituido también.
Hay ya viene el derecho de conocer la acusación en sentido amplio y estricto es
una acto formal. También esta interrelacionado con el derecho a la defensa
técnica y material. Como el derecho a conocer la prueba, a controvertirla a
imponer recursos.

Cuando se está frente a una violación en materia de defensa es a la estructura del


proceso.

La doctrina reconoce esos plexos que hacen parte del debido proceso, sin
embargo la jurisprudencia de la Corte Interamerica habla como principio integrante
el deber de motivar la decisión, máxime cuando se van a limitar derechos
fundamentales. Es una garantía para el ciudadano conocer las razones por que el
juez va a afectar su derecho. Esta es una carga que esta en cabeza del juzgador,
quien tiene que justificarla de forma interna (silogismo) y externa (las
consideraciones). Si no se argumenta o sustancia se vulnera el debido proceso.

Así pues, es común ver que las segundas instancias revocan decisiones por no
cumplir este requisito.

El segundo principio que ha tomado fuerza es el principio de doble


conformidad. Una persona absuelta en primera instancia pero condenada en
segunda, tiene una sentencia que no podía volver a revisarse salvo que se hiciera
por medio de casación que tampoco es una tercera instancia, si no que es un
recurso que busca atacar la doble connotación de legalidad que tienen las
sentencias.

Sin embargo, en instrumentos intermacionales se habla de impugnaciones que


tiene por objeto que esa condena proferida por primera vez en esa instancia
pueda se objeto de revisión por el superior. Este principio de conformidad es
considerado por la doctrina y la jurisprudencia como un de los componentes del
debido proceso.

Garantías de ejecución Penal


Se deriva del principio de legalidad como ejercicio del ius puniendi la doctrina
señala como tal la existencia de un juez prestablecido en la ley al cual se le asigna
la función de vigilar el cumplimiento de la pena. Siendo esta la primera garantía.

1. Se refiere a la preexistencia de un juez encargado de vigilar la ejecución de


la pena, que en Colombia se llama juez de ejecución de penas y medidas
de seguridad que es el llamado a restablecer derechos del sujeto que fue
condenado.

Como principio que hace parte de la garantía de ejecución penal la


preexistencia de un juez.

2. Respeto a la dignidad humana de ese etiquetado como persona en el


proceso de criminalización secundaria, sigue siendo persona y teniendo
dignidad, por lo tanto el Estado debe dispensarle una especial protección,
constitucional reforzada.

Como tal debe de respetárseles en su condición de ser persona, no importa


el monto de pena que deba cumplir, lo cierto es que debe dispensársele un
trato humano.

3. Principio de humanidad de las penas, que para algunos autores caracteriza


el origen y la evolución del sistema penal contemporáneo. Es un principio
que nació de la humanización de las penas que se conocían en el antiguo
régimen que eran desproporcionadas que dispensaban dolor en el cuerpo y
en el alma. Ejemplo de lo que ha pasado con la pena de la muerte en
muchos países.

Ahora se habla de multas, trabajo para la sociedad, la suspensión de la


pena.

Se inscribe en esa tendencia internacional a la despenalización de ciertas


conductas, dejar de imponer esa pena privativa de la libertad. Queda
abolidas las penas crueles, inhumanas y degradantes.

La tendencia internacional es dejar de lado la pena privativa de la libertad.

4. Proporcionalidad de la pena Efectivo daño al bien jurídico para imponer la


pena. Este principio debería de trabajarse como un límite tanto en la
creación como en la criminalización de la persona, el juez debe constatar si
el bien jurídico estuvo realmente en peligro o no.

5. Principio de resocialización. Dentro de las garantías esta el denominado


principio de resocialización que reclama del derecho penal evitar la
marginación indebida del condenado, del merecedor de una pena o de una
medida de seguridad. Si la pena privativa de la libertad es inevitable deberá
configurarse su ejecución de modo que no tenga los efectos que lo
margina, lo sacan de su entorno laboral y familiar, dificultando la
resocialización en un Estado democrático. Por ello, se debe plantear oferta
de alternativas al comportamiento criminal y especialmente a esa persona
que ha sido intervenida con una pena para que pueda reincorporarse a la
sociedad.

Este principio también se conoce como función de la pena. Cuando se lee


el código penal se encuentra que una de las funciones es la resocialización
del individuo a la sociedad.

LIMITES MATERIALES AL EJERCICIO DEL IUS PUNIENDI

Estos límites como el formal se encamina a broquelar el poder punitivo del Estado,
tienen una ilustrada importancia en el proceso de criminalización primaria y
secundaria. Estos límites se han establecido con el propósito de evitar que la
potestad del estado de castigar no se ejerza de manera ilimitada, pues de lo
contrario se caería en la arbitrariedad. Que se acerque a los fines de estado

Los Límites son los siguientes:

1. La dignidad humana
2. Principio de intervención mínima
3. Principio de exclusiva protección de bienes jurídicos

Son las barreras de contención más fuertes al ejercicio del poder punitivo.

1. La dignidad humana: la cláusula de la dignidad humana está fundada en


principios y valores. En el ámbito penal (i) la historia del derecho penal está ligada
esencialmente al reconocimiento de la dignidad humana, gracias a la influencia del
derecho natural, no cabe la menor dudad que a partir de la ilustración que ha
afirmado que no es posible hablar de dignidad sino se pone termino a sus
necesidades. Se cncibe el rechazo de la tortura para la confesión así como la
pena de muerte. (ii) Hoy ese modelo es recogido por los estados social de derecho
para señalar que la dignidad humana es fundante de la constitución y que no
pueden someterse a tratos denigrantes (iiI) desde una política criminal se destaca
dos aspectos;

1. La autonomía ética. Significa sin duda alguna que la persona humana es el


único ente autónomo y que jamas el estado puede considerarlo como un
instrumento, jamás puede instrumentar personas, y por lo tanto es un
verdadero ente autónomo en el que el Estado se encuentra establecido
para que sirva o este al servicio del desarrollo espirtitual y material de esa
persona.
En segundo lugar significa que como es autónomo es responsable, tiene
capacidad de responder por sus actos. Lo que quiere decir en otras
palabras que es constituye el fundamento de juzgar a una persona, porque
como ente autónomo que es, es responsable de sus actos.

Obviamente si no tiene esa capacidad de responder no tiene la posibilidad


de ser juzgada. En Colombia, antes se discutía frente a los inimputable si
responden o no penalmente, lo cual se discutió mucho en los años 80.

2. La indemnidad personal: significa simplemente que la persona y sus


derechos son una sola entidad, conforman una sola entidad, no podemos
separarla, por lo tanto si conforma una sola entidad la persona y sus
derechos, si se afecta un solo derecho esa persona en su esencia esa
afectación deviene en ilegal o inconstitucional, jamás una pena en su
contenido puede llegar a afectar la esencia de un derecho de la persona.
Por eso la indemnidad personal, limita al Estado en punto de las sanciones
que pueda prestablecer, pues estas no pueden afectar la esencia de la
persona. Ella debe permaneces indemne, no son de recibo castigos
crueles, inhumanos y degradantes pues afecta en esencia el derecho a la
vida, en esta misma línea las cadenas perpetuas estarían en contra de la
dignidad humana en su expresión olitica criminal en su indemnidad
personal.
Acá el principio de dignidad humana constitutuye un elemento de suma
importancia para el ejercicio punitivo del Estado.

Por supuesto que las penas que señale el legislador no podrán anular al ser
humano, sí podrá limitarlo en el ejercicio de sus derechos pero no anularlo.
El ser humano por el solo hecho de pertenecer a la especia humana tiene
tres posibilidades: vivir como se quiera, vivir sin humillaciones o desprecios
y vivir bien.

Jamas el Estado podrá imponer penas que anulen esas posibilidades del
ser humano.

CONSECUENCIAS DEL PRINCIPIO DE DIGNIDAD HUMANA

Revisada rápidamente la constitución se puede hablar de 4:

Artículo 11: No pena de muerte


Artículo 12: Nadie será sometido a desaparición forzada, a torturas ni a tratos o
penas crueles, inhumanos o degradantes.
Artículo 34 Se prohíben las penas de destierro, o confiscación
Artículo 28 En ningún caso puede haber prisión por deudas, tampoco penas y
medidas de seguridad imprescriptibles.

Decimos entonces que sin duda alguna este principio de la dignidad humana que
parte de afirmar al hombre como sujeto de derechos y la persona con indemnidad
constituye un principal límite al ius puniendi.

2. PRINCIPIO DE NECESIDAD DE INTERVENCIÓ O INTERVENCIÓN MINIMA


Tiene su fundamente en la tesis de que se debe acudir al derecho penal cuando
no se pueda lograr la protección a través de otros mecanismos jurídicos no
penales. Por eso se afirma que la intervención del Estado solo se justificaría en la
medida en que resulte necesaria esa intervención para mantener el orden social y
político.
Este principio demanda que el derecho penal debe intervenir en la regulación
humana y los conflictos sociales lo menos posible debiéndose reducir al máximo
su inferencia. Acá surge la corriente del minimalismo en el derecho penal, busca
una reducción de la presencia del derecho penal en la vida de los humanos y en
sus relaciones.
Ahora, este principio tiene diferentes proyecciones una considerada como última
ratio, una referida a la fragmentariedad, se mira desde el aspecto de la
subsidiariedad.

Es subsidiario entra a fallar cuando las demás han fallado.

Escalones para llegar en última instancia al derecho penal

1. Políticas legales económicas, para solucionar los conflictos que no va a


tener ningún carácter sancionatorio son en pro de la sociedad

2. El Estado debe propender por mecanismos alternativos en la solución de


conflictos. Acá esta la conciliación judicial, los jueces de paz para evitar la
judicialización del conflicto.

3. El Estado regulando conflictos por mecanismos distintos al derecho penal,


como normas de carácter civil, comercial, administrativo y disciplinario, para
que este tercer piso se busque solucionar esos conflictos sin necesidad de
la intervención penal. Este solo se puede abandonar en tanto esos
ordenamientos jurídicos hayan fallado o no dado una respuesta eficaz y sea
por tanto necesario acudir al intrumento del derecho penal, como dice Luis
Carlos Pérez al brazo armado del derecho constituconal que es el derecho
penal.
En punto de esa proyección de la fragmentariedad, el derecho penal solo ha de
intervenir en determinadas situaciones puntuales que signifiquen verdaderos
peligro o daños de entidad a bienes jurídicos, a partir entonces de este principio
que mira más a la entidad del daño que corre el bien jurídico se plantea la
supresión del delito por la insignificancia o riesgo que corrió el bien jurídico que se
denomina como bagatela. Esto ya que el Estado no le puede dar solución a todos
los conflictos.
Por último, limite material al ejercicio del ius puniendi, esta dado el denominado :

PRINCIPIO DE EXCLUSIVA PROTECCIÓN DE BIENES JURIDICOS O


PRINCIPIO DE PROTECCIÓN DE BIENES JURIDICOS

Lo primero que se debe decir es que el derecho penal al prohibir determinadas


conductas, estas solo pueden ser referidas a la protección exclusiva de bienes
jurídicos. El bien jurídico surge de una relación social completa, necesaria, son
bienes jurídicos por tanto que protegen relaciones sociales completas y necesarias
en la vida en sociedad. Cuando estas relaciones se protegen adquieren la calidad
de bien jurídico.

El bien jurídico existe como objeto de protección de una relación social, ya que en
la sociedad las personas se relacionan de acuerdo a sus sociedades y surge la
necesidad de mantenerlas. Cuando el Estado interviene en esa relación social
surge el denominado bien jurídico de la vida, la libertad religiosa, de la salubridad.
Este principio da fundamento y límita la intervención Estatal que solo puede
intervenir si hay un bien jurídico. Solo es delito si se ha afectado un bien jurídico.

La antijuridicidad supone que exista una verdadera lesividad para que dentro del
proceso de criminalización secundaria podamos afirmar que objetivamente ese
hecho típico pueda ser atribuido al autor porque de alguna manera ha lesionado o
puesto en peligro el bien jurídico. Ahora, aquí es preciso OJO no podemos
identificar como una sinonimia bien jurídico igual a derecho fundamente, esto
porque los derechos fundamentales surgen de una conquista del individuo frente
al Estado, por eso no existe fundamente en aquellas posturas que creen ver en la
Constitución la única fuente de los bienes jurídicos, pues solo hay una
positivización de ellos.
El estado solo interviene en una relación cuando la reconoce jurídicamente, es
decir solo reconoce el bien tutelado a la persona. Ejemplo;
En el hurto el bien jurídico es el patrimonio, pero constitucionalmente es el
reconocimiento del derecho a la propiedad, pero en el ámbito penal tiene una
protección especial.
El Estado debe cumplir, unos fines servir a la comunidad promover prosperidad,
garantizar los principios y los deberes es busca de un orden justo ahí esta
consagrada esa obligación constitucional de proteger esas relaciones. Lo que le
permite al Estado fijar unos bienes jurídicos y señalar las conductas que los ponen
en peligro.
Sí como límite natural al ejercicio del ius puniendi que solo puede proteger a
través del derecho penal bienes jurídicos. Se le esta diciendo que no puede
convertir en delito aquello comportamientos que se consideren inmorales, por
resultar de no de recibo por algunos sectores de la sociedad. En segundo lugar si
existe un lugar de protección de bienes jurídicos hay la distinción entre delitos y
contravenciones.
En las contravenciones solo se ocupa de normas que se han fijado para lograr
comportamientos que sin duda alguna buscan una manera de comportarse sin
perjudicar a la sociedad, son normas de prevención.
Igualmente, se podría decir que le quedaría prohibido al Estado mediante el
derecho penal proteger determinada ideología, culto religioso, determinadas
opiniones políticas, por cuanto que no constituirían un verdadero bien jurídico. Son
ilegitimas aquellas normas penales que están motivadas por la ideología o que
atentan en contra de los derechos humanos. También, son ilegitimas aquellas que
atentan contra la autonomía de la persona como el consumo de las drogas.

Tiene una inusual importancia en la teoría del delito por cuanto al criminalizar una
determinada conducta el legislador debe tener claro que esa conducta tiene como
preexistencia un bien jurídico tutelado. En la teoría del delito cuando hablamos del
bien jurídico estamos hablando sin duda alguna de conductas tipificadas que al ser
desvaloradas por el legislador parte del supuesto de que esas conductas lesionan
o ponen en peligro el bien jurídico. Además la tipicidad solo puede entenderse en
clave del bien jurídico. Por eso una de las principales funciones del bien jurídico
que no solo es limitar y abroquelar las funciones del Estado, que es una función
interpretativa. No es una interpretación gramatical ni exegética.

1. La función interpretativa que cumple el bien jurídico es de vital


importancia para la interpretación y aplicación de la norma jurídica.

2. Una función de sistematización acá se establecen las conductas que


atentan contra el bien jurídico, la doctrina dice que alrededor de el se
agrupan varios tipos penales que han sido desvaloradas porque pueden
lesionar el bien jurídico. En otras palabras, en cada título que trae el libro
segundo constituye el nomen iuris.

3. Función axiológica o valorativa del bien jurídico, parte de considerar por


el legislador que es lo que es más valioso para una sociedad en un
momento determinado dentro de sus relaciones sociales y de necesidad.
Que habilita la coexistencia pacífica de esa sociedad, lo que sin duda
alguna lleva a que el legislador tenga que tomar una decisión de política
criminal mediante la cual establezca que bien o bienes jurídicos merezca
esa protección a través del derecho penal.

4. Una función de legitimación que se ocupa de la real protección de bienes


jurídicos, que está dada en la medida en que el Estado solo encuentra su
legitimidad si realmente ocupa bienes jurídicos. Lo que significa que ni la
imposición de una pena o una prevención general son criterios suficientes
para considerar que una pena es legítima, se requiere que efectivamente
exista protección a los bienes jurídicos.

5. Igualmente, se le asigna al bien jurídico una función garantizadora y esto


por cuanto que solo a través de la fijación de los bienes jurídicos y de las
conductas que atentan contra el bien jurídico el ciudadano tendrá la
garantía de saber que le está permitido y que le está prohibido.

Por eso se afirma entonces que el bien jurídico cumple con esa función
garantizadora, que permite afirmar que hay condiciones que interviene en la
vida del ciudadano.

(A manera de conclusión

Limites materiales al isu puniendi constituye 3 principios

Diginidad humana dos aspectos

Intervención mínima

Protección de bienes jurídicos)

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