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QUEJOSA: «NOMBRE COMPLETO AQUÍ»

ASUNTO: SE INTERPONE DEMANDA DE AMPARO


INDIRECTO.

H. JUEZ DE DISTRITO EN MATERIA ADMINISTRATIVA


EN LA CIUDAD DE MEXICO, EN TURNO.
P R E S E N T E,

NOMBRE COMPLETO AQUÍ, por mi propio derecho, señalando como domicilio para oír
y recibir notificaciones el ubicado en Avenida Coyoacán Número 1878, Interior 1105,
Colonia Del Valle, Código Postal 03100, en México, Ciudad de México; autorizando en
los más amplios términos del artículo 12 de la Ley de Amparo, indistintamente, a los
Licenciados en Derecho EDGAR LUGO DOMÍNGUEZ, ALEJANDRO BOETA
ÁNGELES, y para oír y recibir notificaciones al CC. EDGAR MIZHRAIM LUGO
GARCIA, ante Usted C. Juez de Distrito, con el debido respeto, comparezco a exponer:

Que con fundamento en los artículos 103 y 107 de la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos; así como en los numerales 1, 2, 3, 5, 6, 17, 107 y demás
relativos y aplicables de la Ley de Amparo vigente, en nombre y representación de
«NOMBRE», ocurro en tiempo y forma a solicitar EL AMPARO Y PROTECCIÓN DE LA
JUSTICIA FEDERAL en contra de los actos de las autoridades que a continuación se
mencionan, por lo que, de acuerdo con lo establecido por el artículo 108 de la Ley de
Amparo, manifiesto lo siguiente:

I.- NOMBRE Y DOMICILIO DEL QUEJOSO.


NOMBRE COMPLETO, con domicilio ubicado en DOMICILIO COMPLETO AQUÍ

II.- NOMBRE Y DOMICILIO DE LOS TERCEROS PERJUDICADOS.

Desconozco si existe alguno.

III.- NOMBRE Y DOMICILIO DE LAS AUTORIDADES RESPONSABLES.

0 H. COMISIÓN FEDERAL PARA LA PROTECCIÓN CONTRA RIESGOS


SANITARIOS.
1 H. DIRECTOR EJECUTIVO DE REGULACION DE ESTUPEFACIENTES,
PSICOTROPICOS Y SUSTANCIAS QUIMICAS DE LA H. COMISIÓN FEDERAL PARA
LA PROTECCIÓN CONTRA RIESGOS SANITARIOS.
2 H. CONGRESO DE LA UNIÓN.
3 H. PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA.
4 H. SECRETARIA DE SALUD
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IV.- ACTOS RECLAMADOS.

0 H. COMISIÓN FEDERAL PARA LA PROTECCIÓN CONTRA RIESGOS


SANITARIOS:

Como Autoridad Ejecutora en su calidad de titular y responsable del trámite y


resolución de este asuntos que incumben a esa H. Comisión en los términos de
los diversos 1, 3, 4, 11, y 14 de Reglamento de la Comisión Federal para la
Protección Contra Riesgos Sanitarios; 1, 2, 15, 15-a, 17 del reglamento interior
de la Secretaría de Salud; 17, 39 de la Ley Orgánica de la Administración
Publica; 3, 13 17-Bis, 194, 194-Bis, 223, 368 de la Ley General de Salud.

1 H. DIRECTOR EJECUTIVO DE REGULACION DE ESTUPEFACIENTES,


PSICOTROPICOS Y SUSTANCIAS QUIMICAS DE LA H. COMISIÓN FEDERAL PARA
LA PROTECCIÓN CONTRA RIESGOS SANITARIOS:

Como Autoridad Ejecutora en su calidad de titular y responsable del trámite y


resolución de este asuntos que incumben a esa H. Comisión en los términos de
los diversos 1, 3, 4, 11, y 14 de Reglamento de la Comisión Federal para la
Protección Contra Riesgos Sanitarios; 1, 2, 15, 15-a, 17 del reglamento interior
de la Secretaría de Salud; 17, 39 de la Ley Orgánica de la Administración
Publica; 3, 13 17-Bis, 194, 194-Bis, 223, 368 de la Ley General de Salud.

2 H. CONGRESO DE LA UNIÓN:

Como Autoridad Ordenadora por la expedición de la Ley General de Salud del


16 de diciembre de 1983, publicado en el Diario Oficial de la Federación,
correspondiente al 7 de febrero de 1984 en lo relativo en materia de control de
estupefacientes, cuyos artículos 235 último párrafo, 237, 245 fracción I, 247
último párrafo y 248 se reclaman en la presente Demanda de Amparo.

3 H. PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA:

Como Autoridad Ordenadora por el decreto del 30 de diciembre de 1983,


publicado en el Diario Oficial de la Federación el 7 de febrero de 1984 que
ordena la promulgación y publicación de la Ley General de Salud con todas sus
respectivas consecuencias, y de forma especifica los artículos 235 último
párrafo, 237, 245 fracción I, 247 último párrafo y 248 se reclaman en la presente
Demanda de Amparo

4 H. SECRETARIA DE SALUD:

Como Autoridad Ordenadora en su calidad de titular y responsable del trámite y


resolución de los asuntos que incumben a esa H. Secretaría en los términos de
los diversos 1, 2, 14, 26 y 39 de la Ley Orgánica de la Administración Pública
Federal, y 1, 2, 3, 4 del reglamento interior de la Secretaría de Salud,
considerando toda acción u orden verbal dada al titular de las autoridades
señaladas con el número 1 y 2, a efecto de expedir cualquier autorización
relacionada con los temas de consumo lúdico de cannabis sativa.
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V.- GARANTÍAS CONSTITUCIONALES VIOLADAS.

Las garantías constitucionales del derecho fundamental de la dignidad humana, en su


vertiente del derecho del libre desarrollo de la personalidad, consagradas en los artículos
1°, 4°, 14, 16, 17, 25 y 133 de la Constitución Federal.

VI.- FUNDAMENTO Y COMPETENCIA.

Lo son los artículos 103, fracción I y 107 de la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos, 48 de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación; 1°,
fracción I, 33, 35, 107 y 108, en relación con el artículo 17, todos ellos de la Ley de
Amparo vigente, así como el Acuerdo 16/1998 del Pleno del Consejo de la Judicatura
Federal, publicado en el Diario Oficial de la Federación el 26 de junio de 1998.

VII.- PROCEDENCIA PARA PROMOVER ESTA DEMANDA DE AMPARO E


INTERES JURUDICO.

Es oportuna la presente Demanda de Amparo, en virtud de que la misma se apoya en lo


dispuesto por los artículos 103 y 107 de la Constitución Federal, y 37 y 107 de la Ley de
Amparo vigente, pues debe mencionarse que para la impugnación de normas generales
mediante el juicio de amparo, se requiere acreditar que esas normas afectan la esfera
jurídica de quien solicita la protección federal por las siguientes dos razones:

0 Por la entrada en vigor (individualización incondicionada),


1 Por un acto de aplicación (individualización condicionada).

Lo anterior se confirma con la siguiente jurisprudencia:

“LEYES AUTOAPLICATIVAS Y HETEROAPLICATIVAS. DISTINCIÓN


BASADA EN EL CONCEPTO DE INDIVIDUALIZACIÓN INCONDICIONADA.
Para distinguir las leyes auto aplicativas de las heteroaplicativas conviene acudir
al concepto de individualización incondicionada de las mismas, consustancial a
las normas que admiten la procedencia del juicio de amparo desde el momento
que entran en vigor, ya que se trata de disposiciones que, acorde con el
imperativo en ellas contenido, vinculan al gobernado a su cumplimiento desde el
inicio de su vigencia, en virtud de que crean, transforman o extinguen
situaciones concretas de derecho. El concepto de individualización constituye
un elemento de referencia objetivo para determinar la procedencia del juicio
constitucional, porque permite conocer, en cada caso concreto, si los efectos de
la disposición legal impugnada ocurren en forma condicionada o incondicionada;
así, la condición consiste en la realización del acto necesario para que la ley
adquiera individualización, que bien puede revestir el carácter de administrativo
o jurisdiccional, e incluso comprende al acto jurídico emanado de la voluntad del
propio particular y al hecho jurídico, ajeno a la voluntad humana, que lo sitúan
dentro de la hipótesis legal. De esta manera, cuando las obligaciones derivadas
de la ley nacen con ella misma, independientemente de que no se actualice
condición alguna, se estará en presencia de una ley autoaplicativa o de
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individualización incondicionada; en cambio, cuando las obligaciones de hacer o


de no hacer que impone la ley, no surgen en forma automática con su sola
entrada en vigor, sino que se requiere para actualizar el perjuicio de un acto
diverso que condicione su aplicación, se tratará de una disposición
heteroaplicativa o de individualización condicionada, pues la aplicación jurídica
o material de la norma, en un caso concreto, se halla sometida a la realización
de ese evento”.

La presente Demanda de Amparo se reclaman en razón de un Acto de Aplicación


(individualización condicionada), la cual proviene generalmente de la actuación de una
autoridad, sin embargo, la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación,
en la tesis aislada “INTERÉS LEGÍTIMO EN EL AMPARO CONTRA LEYES. NORMAS
CUYA SOLA EXISTENCIA GENERA UNA AFECTACIÓN AUTOAPLICATIVA QUE LO
ACTUALIZA.”, sostuvo que, de manera excepcional, pueden encontrarse en el
ordenamiento jurídico normas generales heteroaplicativas, identificables así por su
estructura normativa interna que, no obstante, generan una afectación de tal gravedad
para nuestra democracia constitucional, que pueden identificarse como autoaplicativas,
por lo que debe tenerse por acreditado el interés legítimo para impugnarlas.
Un tipo de estas normas corresponde al de aquellas que son estigmatizadoras, es decir,
que con independencia de que establezcan contenidos condicionados a un acto de
aplicación, proyectan un mensaje discriminatorio contra ciertos sujetos, que resienten
una afectación generada por la parte valorativa de la norma, al incluir criterios vedados
por el artículo 1o. de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
Este tipo de normas fueron analizadas por la propia Primera Sala, al resolver el amparo
en revisión 152/2013, en el que sostuvo que existirá interés legítimo para impugnar una
disposición en el amparo por razón de una afectación por estigmatización, si se reúnen
los requisitos siguientes:
0 Se trate de una norma de la cual se extraiga un mensaje perceptible
objetivamente –aunque no cabe exigir que sea explícito, sino que puede ser implícito–
del que se aduzca que existe un juicio de valor negativo o estigmatizador;
1 Se alegue que ese mensaje negativo utilice un criterio de clasificación
sospechoso, en términos del artículo 1o. constitucional; y,
2 Se acredite que el quejoso guarda una relación de proximidad física o geográfica
con el ámbito espacial de validez de la norma, sobre el cual se espera la proyección del
mensaje.
En estas condiciones, los artículos que se reclaman a través del presente amparo
resultan ser los articulos 194, 234, 235, último párrafo, 235 Bis, 245, fracciones IV y V,
247, último párrafo, 368 y 479 de la Ley General de Salud, que prevén la prohibición del
consumo lúdico de la cannabis sativa, generan una afectación autoaplicativa que
actualiza el interés legítimo para reclamarlos en el amparo, pues de dichos numerales
deriva el mensaje de que la autorización para la realización de actos relacionados con
estupefacientes o sustancias psicotrópicas, se encuentra supeditada a que éstos tengan,
exclusivamente, fines "médicos y/o científicos", sin incluir la posibilidad de que la
cannabis sativa pueda utilizarse con propósitos "lúdicos o recreativos", por lo cual, las
normas reclamadas emiten un juicio de valor negativo o estigmatizador respecto de los
consumidores lúdicos de la sustancia mencionada.
Por otro lado, ese mensaje negativo utiliza un criterio de clasificación sospechoso, en
términos del artículo 1o. de la Norma Suprema, pues es inequívoco que el sentido de
prohibir la autorización para el uso lúdico de estupefacientes o sustancias psicotrópicas,
obedece a un contexto histórico y social, en el que se ha construido el estereotipo de
5

que los usuarios de drogas son peligrosos, enfermos e irresponsables y, en esa tesitura,
puede considerarse como un criterio de clasificación sospecho, en términos de ese
precepto constitucional.
Finalmente, para cumplir con el tercer requisito, siempre que el quejoso se ubique en el
perímetro de proyección del mensaje negativo, que se acusa de discriminatorio bastara
realizar una afirmacion o bien ostentarse como comsumidor ludico del estupefaciente.

Lo anterior se encuentra apoyado en la tesis que se transcribe a continuación:

PROHIBICIÓN DEL CONSUMO LÚDICO DE LA CANNABIS SATIVA. LA


AFIRMACIÓN DE SER CONSUMIDOR DEL ESTUPEFACIENTE ES SUFICIENTE
PARA ACREDITAR EL INTERÉS LEGÍTIMO PARA RECLAMAR EN EL AMPARO
LOS PRECEPTOS DE LA LEY GENERAL DE SALUD QUE LA PREVÉN.

Las negaciones o afirmaciones indefinidas no envuelven proposiciones que puedan


determinarse por circunstancias de tiempo, modo o lugar, y la imposibilidad lógica de
probar un evento o suceso indefinido –bien sea positivo o negativo– radica en que no
habría límites a la materia o tema a demostrar. Entonces, si el quejoso reclama en el
amparo los artículos HYPERLINK 234, 235, último párrafo, 235 Bis, 245, fracciones IV y
V, 247, último párrafo, 368 y 479 de la Ley General de Salud, que prevén la prohibición
del consumo lúdico de la cannabis sativa, para acreditar ser destinatario de dichas
normas, es suficiente con ostentarse como consumidor lúdico del estupefaciente, pues
debe considerarse como una afirmación indefinida que implica un carácter fáctico
ilimitado que hace imposible su prueba, para contar con el interés legítimo requerido
para acudir al juicio constitucional contra dichos preceptos.

NOVENO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA ADMINISTRATIVA DEL PRIMER


CIRCUITO.

Para tal caso, mi mandante manifiesta lo siguiente:


“Soy consumidor ludico de cannabis sativa”

Los preceptos legales transcritos prohíben en forma genérica toda actividad relacionada
con el consumo de la marihuana para uso lúdico, lo que debe entenderse que incluye la
prohibición de la emisión de autorizaciones sanitarias para ese efecto, por lo que en el
oficio reclamado existió una aplicación implícita de los artículos reclamados.
En ese tenor, se precisa que como lo señaló la Primera Sala de la Suprema Corte de
Justicia de la Nación, en el Amparo en Revisión 237/2014, las normas ahora
impugnadas (194, 234, 235, último párrafo, 235 Bis, 245, fracciones IV y V, 247, último
párrafo, 368 y 479 de la Ley General de Salud) comportan un “sistema de prohibiciones
administrativas” que forma parte del marco regulatorio previsto en la Ley General de
Salud sobre el control de estupefacientes y psicotrópicos, el cual constituye un obstáculo
jurídico para poder realizar lícitamente todas las acciones necesarias para poder estar
en posibilidad de llevar a cabo el autoconsumo de marihuana, entre otros, siembra,
cultivo, cosecha, preparación, acondicionamiento, posesión y transporte.

Por ende, si en este juicio de amparo la parte quejosa reclama la Ley General de Salud
que le prohíbe el uso de la marihuana para los fines que denomina “lúdicos o
recreativos”, resultando en un interés jurídico legitimo para acudir al Juicio de Amparo.
6

VIII.- ANTECEDENTES.

Bajo protesta de decir verdad, manifiesto que los hechos y abstenciones que me constan
y que son antecedentes de los actos reclamados y fundamento de los Conceptos de
Violación, son los siguientes:

0 El signatario es una persona física, mexicano, mayor de edad, con uso y goce de
sus facultades mentales.

1 Como fue establecido en puntos anteriores, el signatario manifiesta ser consumidor


lúdico de cannabis sativa.

2 Derivado de ello los artículos 194, 234, 235, último párrafo, 235 Bis, 245, fracciones
IV y V, 247, último párrafo, 368 y 479 de la Ley General de Salud violan
directamente mis garantías constitucionales consagradas en los artículos 1°, 4°, 14,
16, 17, 25 y 133 de la Constitución Federal, consistentes en

IX.- CONCEPTOS DE VIOLACIÓN.

Los artículos 194, 234, 235, último párrafo, 235 Bis, 245, fracciones IV y V, 247, último
párrafo, 368 y 479 de la Ley General de Salud son inconstitucionales, por lo siguiente:

PRIMERO.- Vulnera en mi perjuicio el derecho al libre desarrollo de la personalidad


o autodeterminación y a la vida privada previstos en el artículo 1 constitucional –
cuestión que engloba los derechos a la dignidad humana, la identidad personal, el
pluralismo y la identidad propia–, pues los mismos, en su conjunto prevén un
sistema prohibicionista que les impide, si así lo quieren, consumir, de manera
privada, doméstica y personal, la cannabis sativa y el respectivo
Tetrahidrocannabinol (THC), así como llevar a cabo las cuestiones correlativas de
dicho consumo, tales como la siembra, cultivo, cosecha, preparación,
acondicionamiento, posesión y transporte, para fines “lúdicos o recreativos”
excluyendo actos de comercio.

Ahora bien, el presente concepto de violación se limita al estudio de constitucionalidad


de los actos reclamados siguientes:

0 Al ser consumidor lúdico de cannabis sativa, los artículos 194, 234, 235,
último párrafo, 235 Bis, 245, fracciones IV y V, 247, último párrafo, 368 y 479 de la Ley
General de Salud, de la misma legislación vigentes al momento del primer acto de
aplicación, mismos que contienen el sistema legal administrativo que prohíbe el uso
regulado de marihuana e impiden la obtención de una autorización para su consumo así
como las conductas necesarias para materializarlo (incluyendo su adquisición), todo ello
para los fines “lúdicos o recreativos” (sin comprender fines de comercio ilícito o
narcotráfico).
7

Es importante establecer que mi persona se duele de la prohibición que existe en torno


al consumo de marihuana y del THC en cuanto componente activo de la planta, y a partir
de ello de los actos necesarios para materializar el propio consumo personal, tales como
la siembra, cultivo, cosecha, preparación, acondicionamiento, posesión, transporte, sin
impugnar el contenido de las normas que les prohíben realizar el comercio, el
narcotráfico, el suministro, la prescripción médica de la sustancia o cualquier otra acción
que no tenga relación con el consumo de índole personal.

Asimismo, es importante destacar que mi persona reclama las prohibiciones normativas


respecto del consumo “lúdico o recreativo” de la planta, toda vez que de la causa de
pedir contenida en la presente Demanda de Amparo consiste en reclamar el sistema
legal y administrativo que prohíbe el consumo personal de la marihuana en espacios
privados, así como las conductas necesarias para materializar dicho autoconsumo
(siembra, cultivo, cosecha, preparación, acondicionamiento, posesión, transporte, así
como, su adquisición e importación; excluyendo el comercio, narcotráfico, suministro,
prescripción médica de la sustancia, o cualquier otra acción que no tenga relación con el
consumo de índole personal).

Ahora, para el caso en concreto, resulta necesario precisar de inicio, que la H. Suprema
Corte de Justicia de la Nación ya ha realizado el estudio concreto de este asunto y que
derivado de las sentencias y criterios adoptados, ha emitido las siguientes
jurisprudencias que resultan de observancia y cumplimiento obligatorio para ese H. Juez
de Distrito:

Registro: 2019356
Instancia: Primera Sala
Tipo de Tesis: Jurisprudencia
Fuente: Semanario Judicial de la Federación
Publicación: viernes 22 de febrero de 2019 10:24 h
Materia(s): (Constitucional)
Tesis: 1a./J. 3/2019 (10a.)

DERECHO AL LIBRE DESARROLLO DE LA PERSONALIDAD. LA PROHIBICIÓN


PARA EL AUTOCONSUMO DE MARIHUANA CONTENIDA EN LA LEY GENERAL DE
SALUD INCIDE PRIMA FACIE EN EL CONTENIDO DE DICHO DERECHO
FUNDAMENTAL. Esta Primera Sala entiende que el derecho fundamental al libre
desarrollo de la personalidad permite, prima facie, que las personas mayores de edad
decidan sin interferencia alguna qué tipo de actividades recreativas o lúdicas desean
realizar, así como llevar a cabo todas las acciones o actividades necesarias para poder
materializar dicha elección. De esta manera, la elección de alguna actividad recreativa o
lúdica es una decisión que pertenece indudablemente a la esfera de autonomía personal
que debe estar protegida por la Constitución. Esa elección puede incluir la ingesta o el
consumo de sustancias que produzcan experiencias que en algún sentido "afecten" los
pensamientos, las emociones y/o las sensaciones de la persona. En esta línea, se ha
señalado que la decisión de fumar marihuana puede tener distintas finalidades, entre las
que se incluyen el alivio de la tensión, la intensificación de las percepciones o el deseo
de nuevas experiencias personales y espirituales. Estas experiencias se encuentran
entre las más personales e íntimas que alguien pueda experimentar, de tal manera que
la decisión de un individuo mayor de edad de "afectar" su personalidad de esta manera
con fines recreativos o lúdicos se encuentra tutelada prima facie por el derecho al libre
desarrollo de ésta. Así las cosas, esta Primera Sala concluye que la prohibición
contenida en los artículos 235, último párrafo, 237, 245, fracción I, 247, último párrafo, y
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248 de la Ley General de Salud, efectivamente incide en el contenido prima facie del
derecho fundamental en cuestión, toda vez que constituye un obstáculo jurídico que
impide ejercer el derecho a decidir qué tipo de actividades recreativas o lúdicas se
desean realizar, al tiempo que también impide llevar a cabo lícitamente todas las
acciones o actividades necesarias para poder materializar esa elección a través del
autoconsumo de la marihuana: siembra, cultivo, cosecha, preparación,
acondicionamiento, posesión, transporte, etcétera.

PRIMERA SALA

Tesis de jurisprudencia 3/2019 (10a.). Aprobada por la Primera Sala de este Alto
Tribunal, en sesión privada de trece de febrero de dos mil diecinueve.

Esta tesis se publicó el viernes 22 de febrero de 2019 a las 10:24 horas en el Semanario
Judicial de la Federación y, por ende, se considera de aplicación obligatoria a partir del
lunes 25 de febrero de 2019, para los efectos previstos en el punto séptimo del Acuerdo
General Plenario 19/2013.”

“Época: Décima Época


Registro: 2019382
Instancia: Primera Sala
Tipo de Tesis: Jurisprudencia
Fuente: Semanario Judicial de la Federación
Publicación: viernes 22 de febrero de 2019 10:24 h
Materia(s): (Constitucional)
Tesis: 1a./J. 9/2019 (10a.)

PROHIBICIÓN ABSOLUTA DEL CONSUMO LÚDICO DE MARIHUANA. NO ES UNA


MEDIDA PROPORCIONAL PARA PROTEGER LA SALUD Y EL ORDEN PÚBLICO. En
la cuarta y última etapas del test de proporcionalidad, corresponde comparar el grado de
intervención en el derecho fundamental frente al grado de satisfacción de la finalidad
constitucional perseguida. En este contexto, en el caso de la prohibición absoluta al
consumo lúdico de la marihuana contenida en los artículos 235, último párrafo, 237, 245,
fracción I, 247, último párrafo, y 248 de la Ley General de Salud, corresponde contrastar
la eficacia con la que el "sistema de prohibiciones administrativas" consigue proteger la
salud de las personas y el orden público, frente al nivel de afectación que esa misma
medida provoca en el contenido prima facie del derecho al libre desarrollo de la
personalidad. Así, en claro contraste con las escasas afectaciones en la salud y el orden
público que protege la prohibición aludida, se ubica la intensa afectación al derecho al
libre desarrollo de la personalidad que supone dicha medida legislativa. Desde este
punto de vista, la afectación al libre desarrollo de la personalidad que comporta este
"sistema de prohibiciones administrativas" puede calificarse como muy intensa, pues
consiste en una prohibición prácticamente absoluta para consumir la marihuana y
realizar las actividades relacionadas con el autoconsumo de ésta, de tal manera que
suprime todas las posiciones jurídicas en las que podría ejercerse el derecho. En tal
sentido, la medida analizada no se circunscribe a regular la forma y lugar en que pueden
realizarse dichas actividades atendiendo a las finalidades constitucionalmente válidas
que efectivamente tienen esos artículos, como podría haberlo hecho el legislador, sino
que directamente prohíbe todas esas conductas. Consecuentemente, el "sistema de
prohibiciones administrativas" ocasiona una afectación muy intensa al derecho al libre
desarrollo de la personalidad en comparación con el grado mínimo de protección a la
salud y al orden público que alcanza dicha medida.

PRIMERA SALA

Tesis de jurisprudencia 9/2019 (10a.). Aprobada por la Primera Sala de este Alto
Tribunal, en sesión privada de trece de febrero de dos mil diecinueve.

Esta tesis se publicó el viernes 22 de febrero de 2019 a las 10:24 horas en el Semanario
Judicial de la Federación y, por ende, se considera de aplicación obligatoria a partir del
lunes 25 de febrero de 2019, para los efectos previstos en el punto séptimo del Acuerdo
General Plenario 19/2013.”

“Época: Décima Época


Registro: 2019511
Instancia: Primera Sala
Tipo de Tesis: Jurisprudencia
Fuente: Semanario Judicial de la Federación
Publicación: viernes 15 de marzo de 2019 10:18 h
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Materia(s): (Administrativa)
Tesis: 1a./J. 25/2019 (10a.)

PROHIBICIÓN ABSOLUTA DEL CONSUMO LÚDICO DE MARIHUANA. NO ES UNA


MEDIDA NECESARIA PARA PROTEGER LA SALUD Y EL ORDEN PÚBLICO. La
prohibición absoluta del consumo lúdico de la marihuana prevista por los artículos 235,
último párrafo, 237, 245, fracción I, 247, último párrafo, y 248 de la Ley General de
Salud, no constituye una medida necesaria para proteger los fines constitucionales que
persigue el legislador, toda vez que existen medidas alternativas que son igualmente
idóneas para alcanzar dichos fines, pero que afectan en menor grado el derecho al libre
desarrollo de la personalidad. En efecto, el sistema de prohibiciones administrativas
configurado por los artículos impugnados prohíbe una "clase genérica de actos"
(cualquier acto de consumo), mientras que una medida alternativa podría implicar
únicamente prohibir "una subclase más específica" de esos actos (actos de consumo en
circunstancias específicas). En este orden de ideas, la medida legislativa impide el
consumo de marihuana en cualquier circunstancia, cuando para alcanzar los fines que
pretende podría limitarse a desalentar ciertas conductas o a establecer prohibiciones en
supuestos más específicos, como manejar vehículos o instrumentos peligrosos bajo los
efectos de la sustancia, consumirla en lugares públicos o inducir a terceros a que
también la consuman. Dicho de otro modo, el "sistema de prohibiciones administrativas"
configurado por los artículos que prohíben de forma absoluta el consumo lúdico de la
marihuana es altamente suprainclusivo, al regular circunstancias que no encuentran
fundamento en la protección de los derechos de terceros o del orden público.
Consecuentemente, se trata de una medida innecesaria en la consecución de su fin.

PRIMERA SALA

Tesis de jurisprudencia 25/2019 (10a.). Aprobada por la Primera Sala de este Alto
Tribunal, en sesión privada de seis de marzo de dos mil diecinueve.

Esta tesis se publicó el viernes 15 de marzo de 2019 a las 10:18 horas en el Semanario
Judicial de la Federación y, por ende, se considera de aplicación obligatoria a partir del
martes 19 de marzo de 2019, para los efectos previstos en el punto séptimo del Acuerdo
General Plenario 19/2013.”

“Época: Décima Época


Registro: 2019365
Instancia: Primera Sala
Tipo de Tesis: Jurisprudencia
Fuente: Semanario Judicial de la Federación
Publicación: viernes 22 de febrero de 2019 10:24 h
Materia(s): (Constitucional)
Tesis: 1a./J. 10/2019 (10a.)

INCONSTITUCIONALIDAD DE LA PROHIBICIÓN ABSOLUTA AL CONSUMO LÚDICO


O RECREATIVO DE MARIHUANA PREVISTA POR LA LEY GENERAL DE SALUD. Los
artículos 235, último párrafo, 237, 245, fracción I, 247, último párrafo, y 248, todos de la
Ley General de Salud, en las porciones normativas que establecen una prohibición para
que la Secretaría de Salud emita autorizaciones para realizar las actividades
relacionadas con el autoconsumo con fines lúdicos o recreativos –sembrar, cultivar,
cosechar, preparar, poseer y transportar– del estupefaciente "cannabis" (sativa, índica y
americana o marihuana, su resina, preparados y semillas) y del psicotrópico "THC"
[Tetrahidrocannabinol, los siguientes isómeros: ?6a (10a), ?6a (7), ?7, ?8, ?9, ?10, ?9
(11) y sus variantes estereoquímicas], en conjunto conocido como "marihuana", son
inconstitucionales, toda vez que provocan una afectación innecesaria y
desproporcionada en el derecho al libre desarrollo de la personalidad. En efecto, la
medida no es necesaria debido a que existen medios alternativos a la prohibición
absoluta del consumo lúdico de marihuana que son igualmente idóneos para proteger la
salud y el orden público, pero que afectan en menor grado al derecho fundamental en
cuestión; asimismo, la ley ocasiona una afectación muy intensa al derecho al libre
desarrollo de la personalidad, en comparación con el grado mínimo de protección a la
salud y al orden público que alcanza dicha medida.

PRIMERA SALA

Tesis de jurisprudencia 10/2019 (10a.). Aprobada por la Primera Sala de este Alto
Tribunal, en sesión privada de trece de febrero de dos mil diecinueve.
10

Esta tesis se publicó el viernes 22 de febrero de 2019 a las 10:24 horas en el Semanario
Judicial de la Federación y, por ende, se considera de aplicación obligatoria a partir del
lunes 25 de febrero de 2019, para los efectos previstos en el punto séptimo del Acuerdo
General Plenario 19/2013.”

Ahora bien, ante la manifestación del suscrito de ser consumidor lúdico de la cannabis
sativa, mi persona se encuentra impugnando respecto de todos y cada uno de esos
actos mediante el juicio de amparo en los términos indicados, así como los artículos
relativos de la Ley General de Salud que podrían erigirse como un obstáculo para la
obtención de dicha autorización.

En esa lógica, mi persona se encuentra reclamando los artículos 194, 234, 235, último
párrafo, 235 Bis, 245, fracciones IV y V, 247, último párrafo, 368 y 479 de la Ley General
de Salud, y que constituyen legalmente un impedimento para que pudiera realizar todos
los actos correlativos al autoconsumo de marihuana.

Ahora bien, como se expuso en la relatoría del conceptos de violación, mi persona


plantea la inconstitucionalidad de los referidos artículos de la Ley General de Salud, al
considerar que los mismos establecen una “política prohibicionista” respecto del
consumo individual de marihuana, misma que limita indebidamente, entre otros, los
derechos fundamentales a la identidad personal, propia imagen, libre desarrollo de la
personalidad y autodeterminación, todos en relación con el principio de dignidad
humana.

Esto es así, pues la prohibición del consumo de marihuana implica la supresión de


conductas que confieren al individuo una diferencia específica de acuerdo con su
singularidad, restricción que no se encuentra justificada ya que la imposición de un
estándar único de vida saludable no es admisible en un Estado liberal que basa su
existencia en el reconocimiento de la singularidad e independencia humana.

Así bien, el artículo 1º de Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos,


establece entre otros, los siguiente:

Articulo 1.- En los Estados Unidos Mexicanos todas las personas gozarán de los
derechos humanos reconocidos en esta Constitución y en los tratados internacionales
de los que el Estado Mexicano sea parte, así como de las garantías para su protección,
cuyo ejercicio no podrá restringirse ni suspenderse, salvo en los casos y bajo las
condiciones que esta Constitución establece.

Las normas relativas a los derechos humanos se interpretarán de conformidad con


esta Constitución y con los tratados internacionales de la materia favoreciendo en todo
tiempo a las personas la protección más amplia.

Todas las autoridades, en el ámbito de sus competencias, tienen la obligación de


promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos de conformidad con
los principios de universalidad, interdependencia, indivisibilidad y progresividad. En
consecuencia, el Estado deberá prevenir, investigar, sancionar y reparar las
violaciones a los derechos humanos, en los términos que establezca la ley.
11

Está prohibida la esclavitud en los Estados Unidos Mexicanos. Los esclavos del
extranjero que entren al territorio nacional alcanzarán, por este solo hecho, su libertad
y la protección de las leyes.

Queda prohibida toda discriminación motivada por origen étnico o nacional, el género,
la edad, las discapacidades, la condición social, las condiciones de salud, la religión,
las opiniones, las preferencias sexuales, el estado civil o cualquier otra que atente
contra la dignidad humana y tenga por objeto anular o menoscabar los derechos y
libertades de las personas.

Tal y como se desprende del primer y segundo párrafo del artículo 1º de Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos, la dignidad humana, como derecho
fundamental superior reconocido por el orden jurídico mexicano, deriva, entre otros
derechos personalísimos, el de todo individuo a elegir en forma libre y autónoma su
proyecto de vida. Así, acorde a la doctrina y jurisprudencia comparadas, tal derecho es
el reconocimiento del Estado sobre la facultad natural de toda persona a ser
individualmente como quiere ser, sin coacción ni controles injustificados, con el fin de
cumplir las metas u objetivos que se ha fijado, de acuerdo con sus valores, ideas,
expectativas, gustos, etcétera.

Sobre lo anterior, una rama de la garantía de la dignidad humana es el libre desarrollo


de la personalidad comprende, prima facie, que las personas mayores de edad decidan
sin interferencia alguna qué tipo de actividades recreativas o lúdicas desean realizar, así
como llevar a cabo todas las acciones o actividades necesarias para poder materializar
dicha elección.

De esta manera, la elección de alguna actividad recreativa o lúdica es una decisión que
pertenece indudablemente a la esfera de autonomía personal que debe estar protegida
por la Constitución. Esa elección puede incluir la ingesta o el consumo de sustancias
que produzcan experiencias que en algún sentido "afecten" los pensamientos, las
emociones y/o las sensaciones de la persona.

De esta forma, la decisión de fumar marihuana puede tener distintas finalidades, entre


las que se incluyen el alivio de la tensión, la intensificación de las percepciones o el
deseo de nuevas experiencias personales y espirituales. Estas experiencias se
encuentran entre las más personales e íntimas que alguien pueda experimentar, de tal
manera que la decisión de un individuo mayor de edad de "afectar" su personalidad de
esta manera con fines recreativos o lúdicos se encuentra tutelada prima facie por el
derecho al libre desarrollo de ésta.

Ahora bien, de acuerdo con lo dispuesto por el tercer párrafo del articulo 1º de
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos se puede afirmar que todas las
autoridades (como lo es esta H. Comisión) en el ámbito de su competencia (como lo es
la salud y protección de riesgos sanitarios) tienen la obligación de promover, respetar,
proteger y garantizar los derechos humanos de conformidad con los principios de
universalidad, interdependencia, indivisibilidad y progresividad.

En ese sentido, es claro que los artículos 235, último párrafo, 237, 245, fracción I, 247,
último párrafo, y 248 de la Ley General de Salud, efectivamente inciden en el contenido
prima facie del derecho fundamental de la dignidad humana, en su vertiente del derecho
del libre desarrollo de la personalidad, toda vez que constituyen un obstáculo jurídico
que impide ejercer el derecho a decidir qué tipo de actividades recreativas o lúdicas
desea realizar el suscrito, al tiempo que también me impiden llevar a cabo lícitamente
12

todas las acciones o actividades necesarias para poder materializar esa elección
personalísima a través del autoconsumo de la marihuana: siembra, cultivo, cosecha,
preparación, acondicionamiento, posesión, transporte, uso, consumo, y, en general, todo
acto que el suscrito pueda realizar relacionado con el consumo lúdico y personal de
marihuana, excluyendo desde luego los actos de comercio tales como la distribución,
enajenación y transferencia de la misma.

Considerando lo antes expuesto, esa H. Juzgadora deberá otorgar el Amparo y


Protección de la Justicia Federal en contra de los artículos 194, 234, 235, último párrafo,
235 Bis, 245, fracciones IV y V, 247, último párrafo, 368 y 479 de la Ley General de
Salud.

SEGUNDA.- Violan también, el derecho fundamental a la salud previsto en el


artículo 4 constitucional, ya que, si bien todas las personas tienen derecho a
disponer de las instituciones y medidas necesarias para tener salud personal, y
por ello el Estado no les puede prohibir que consuman la marihuana; ya que el
Estado no puede imponer un ideal que impida el desarrollo libre de la personalidad
o un estándar de vida deseando que todas las personas tengan un mismo nivel de
salud.

TERCERO Violan en su perjuicio el principio de proporcionalidad, puesto que la


restricción del consumo doméstico y conductas correlativas de la cannabis sativa,
no tiene un fin legítimo porque el Estado no puede coaccionar a una persona a
gozar de buena salud, por lo que esa es una decisión que atañe únicamente al
individuo; de igual manera no es idónea para prevenir riesgos a la salud ni para
prevenir adicciones, porque no existe prueba objetiva que demuestre que el
consumo de la marihuana irrogue un perjuicio grave a la salud y no es necesaria
porque existen medios menos restrictivos para ejercer los derechos correlativos.

X.- SUSPENSIÓN PROVISIONAL.

Con fundamento en lo dispuesto por el artículo 125 y 128 de la Ley de Amparo, mi


mandante solicita la suspensión provisional y en su momento la definitiva de los actos
reclamados en la presente Demanda de Amparo, así como sus efectos y consecuencias.

Esto es así ya que, en el caso particular, mi mandante acredita todos y cada uno de los
requisitos previstos por los artículos 125, 126 y 128 de la Ley de Amparo, como lo es
que no se siga perjuicio al interés social ni se contravengan disposiciones de orden
público, tal y como se transcriben a continuación:

“Artículo 125. La suspensión del acto reclamado se decretará de oficio o a petición del
quejoso

Artículo 126. La suspensión se concederá de oficio y de plano cuando se trate de actos


que importen peligro de privación de la vida, ataques a la libertad personal fuera de
procedimiento, incomunicación, deportación o expulsión, proscripción o destierro,
extradición, desaparición forzada de personas o alguno de los prohibidos por el artículo
22 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, así como la
incorporación forzosa al Ejército, Armada o Fuerza Aérea nacionales.
13

En este caso, la suspensión se decretará en el auto de admisión de la demanda,


comunicándose sin demora a la autoridad responsable, por cualquier medio que permita
lograr su inmediato cumplimiento.

La suspensión también se concederá de oficio y de plano cuando se trate de actos que


tengan o puedan tener por efecto privar total o parcialmente, en forma temporal o
definitiva, de la propiedad, posesión o disfrute de sus derechos agrarios a los núcleos de
población ejidal o comunal.

Artículo 128. Con excepción de los casos en que proceda de oficio, la suspensión se
decretará, en todas las materias, siempre que concurran los requisitos siguientes:

I. Que la solicite el quejoso; y

II. Que no se siga perjuicio al interés social ni se contravengan disposiciones de orden


público. La suspensión se tramitará en incidente por separado y por duplicado.”

En ese sentido, mi mandante cumple cada uno de los requisitos que se establecen en
las normas antes descritas, tal y como se acredita de la siguiente manera:

0 La suspensión es solicitada a petición de la Quejosa

1 De no conceder la suspensión provisional y en su momento la definitiva,


podría implicar ataques a la libertad personal fuera del procedimiento.

Esto es así, por que, de no obtener la suspensión solicitada, en caso de que mi


mandante pretenda consumir, portar, transportar, cultivar, sembrar, cosechar
cannabis para fines lúdicos y/o recreativos para uso propio, estaría infringiendo la
ley, dando lugar a que posibles ataques a mi libertad personal fuera del presente
procedimiento.

2 En ningún momento BAJO PROTESTA DE DECIR VERDAD, la Quejosa


niega lisa y llanamente que con la presente solicitud y suspensión que ese H. Juez de
Distrito otorgue a mi mandante, pues no se contravienen disposiciones de orden público
ni se causa perjuicio al interés social.

Esto es así, puesto que la presente solicitud es para que mi persona pueda
consumir, portar, transportar, cultivar, sembrar, cosechar cannabis para fines
lúdicos y/o recreativos para uso propio, sin afectación a terceros.

Relacionado con el numeral 3 anterior, en apoyo a ese H. Juez de Distrito se le


manifiesta que la suspensión solicitada esta delimitada para que mi persona no
perjudique a terceros y, en consecuencia, el ejercicio de los actos de consumir, portar,
transportar, cultivar, sembrar, cosechar cannabis para fines lúdicos y/o recreativos para
uso propio no serán efectuados en presencia de menores de edad, mujeres
embarazadas y en general, en presencia de personas no afines a dicho actos.

Lo anterior en concordancia con lo establecido por la H. Suprema Corte de Justicia de la


Nación, en la Jurisprudencia que se transcribe a continuación:

Época: Décima Época


Registro: 2019359
Instancia: Primera Sala
14

Tipo de Tesis: Jurisprudencia


Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federación
Libro 63, Febrero de 2019, Tomo I
Materia(s): Constitucional
Tesis: 1a./J. 6/2019 (10a.)
Página: 492

DERECHOS DE TERCEROS Y ORDEN PÚBLICO. CONSTITUYEN LÍMITES EXTERNOS


DEL DERECHO AL LIBRE DESARROLLO DE LA PERSONALIDAD.
Si bien el libre desarrollo de la personalidad da cobertura prima facie a un derecho más
específico consistente en consumir marihuana con fines lúdicos o recreativos, ello no significa
que ese derecho tenga un carácter definitivo. En este sentido, el libre desarrollo de la
personalidad no es un derecho absoluto, por lo que puede ser limitado con la finalidad de
perseguir algún objetivo constitucionalmente válido. Este derecho encuentra algunos de sus
límites en los derechos de los demás y en el orden público. De esta manera, estos límites
externos al derecho fundamental funcionan como cláusulas que autorizan al legislador a
intervenir en el libre desarrollo de la personalidad, siempre que tal intervención sea idónea, y
no resulte innecesaria o desproporcionada en sentido estricto.

Aunado a ello, existen elementos para ponderar la apariencia del buen derecho y el
peligro en la demora, ya que la Primera Sala del Alto Tribunal declaró la
inconstitucionalidad de los artículos reclamados respecto a la prohibición para que la
Secretaría de Salud emita autorizaciones para realizar las actividades relacionadas con
el autoconsumo con fines lúdicos o recreativos del estupefaciente del que se ha venido
hablando, toda vez que provocan una afectación innecesaria y desproporcionada en el
derecho al libre desarrollo de la personalidad.

Entonces, de negar la suspensión solicitada y permitir que se apliquen los efectos y


consecuencias de las normas combatidas en la esfera jurídica de la parte quejosa,
generaría una vulneración a su derecho fundamental al libre desarrollo de la
personalidad, lo cual no podría ser reparado con una eventual sentencia que concediera
la protección constitucional, ya que el tiempo no podría retrotraerse para que el quejoso
ejerciera y gozara de ese derecho vulnerado

De acuerdo con lo anterior, la suspensión solicitada es plenamente procedente, con


base adicionalmente en la apariencia del buen derecho y debido a que la eventual
protección del amparo no podrá restituir la afectación a la privación de la libertad.

XI.- PRUEBAS:

La Quejosa se reserva el derecho de ofrecer y rendir pruebas adicionales en la


audiencia constitucional del presente Juicio de Garantías de conformidad con lo
dispuesto por el artículo 119 y demás relativos y aplicables de la Ley de Amparo vigente,
sin embargo, se ofrecen y exhiben desde este momento las siguientes pruebas:

0 Documental: Consistente en la copia simple de mi identifiación Oficial

Por lo anteriormente expuesto,


15

A USTED C. JUEZ DE DISTRITO, atentamente le solicito:

PRIMERO.- Tenerme en tiempo y forma solicitando a nombre de mí representada, el


Amparo y Protección de la Justicia Federal en contra de los actos y Autoridades
precisadas en los Capítulos respectivos de esta Demanda.

SEGUNDO.- Tener como domicilio para recibir notificaciones el señalado en el proemio


de este escrito, así como autorizados con todas las facultades de los artículos 12 de la
Ley de Amparo a los profesionistas citados.

TERCERO.- Solicitar de las H. Autoridades Responsables sus informes previos y


justificados, así como día y hora para la celebración de la Audiencia Constitucional
respectivamente.

CUARTO.- Ordenar la suspensión provisional y en su momento la definitiva, respecto a


los actos reclamados, expidiendo a costa de mi mandante, una copia certificada de los
acuerdos y sentencias, donde se conceda esta suspensión.

QUINTO.- Expedir a costa de mi representada, copia certificada del acuerdo admisorio


de esta Demanda, así como de la suspensión provisional que se otorgue a su favor.

SEXTO.- En el momento procesal oportuno, se conceda a mi mandante el Amparo y


Justicia de la Unión, en contra las disposiciones reclamadas.

PROTESTO LO NECESARIO

México, Distrito Federal a la fecha de su presentación.

____________________________________
NOMBRE COMPLETO AQUÍ

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