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TEMA 1.

INTRODUCCIÓN A LA LITERATURA DE LA EDAD


MEDIA.
Estudiar la literatura medieval tropieza con problemas varios que también sirven
como acicate para el investigador o el lector. El primero de ellos es la pérdida de textos:
la literatura castellana ha perdido muchos libros importantes de autores importantes en
comparación con la literatura de otros países: invasiones (como la napoleónica),
descuidos, etc. El segundo es que no siempre tenemos todos los datos: muchas veces se
conservan los manuscritos sin la portada ni la contraportada y no sabemos de qué año
es, ni quien es el autor, ni si es un libro traducido, ni muchos otros datos; y todo eso se
tiene que deducir a partir de la letra del códice, en función de la filigrana, etc. En
resumen: hay pobreza documental por un lado y pobreza de datos por otros. Los propios
textos, a su vez, presentan problemas de puntuación, escritura, abreviaturas y demás que
los especialistas se dedican a resolver.

Para estudiar la literatura española Edad Media deben tenerse en cuenta, a su vez,
la literatura de todas las culturas habidas en la península ibérica (catalanes, gallegos,
árabes, etc.). También debemos tener en cuenta la carencia de patrones en la Edad
Media, lo que provoca confusión en los géneros, ya que no estaban definidos, sino que
se estaban formando: todavía no existe el concepto de novela, por ejemplo (y no se
fraguaría hasta el siglo XVI). Los modelos medievales serán los de la antigüedad
clásica, pero entrarán en conflicto con la tradición cristiano. Por ello se convierten las
historias de la mitología en modelos de enseñanza moral, a lo cual se le llama
evemerismo, por un autor llamado Evemero que decía que los dioses eran simplemente
héroes mitificados; se usan alegorías, consistentes en hacer gráfico algo abstracto
(recurso muy utilizado en la Edad Media); y se emplean diversos anacronismos muy
frecuentes en el tratamiento de lo antiguo.

El vivir en una época de constantes pugnas hace que el proceso cultural se retrase.
Se dice que hay hasta tres renacimientos previos: uno en torno al siglo VI, llamado
Isidoriano, que se vincula a la obra de San Isidoro de Sevilla; otro es el Renacimiento
Carolingio, que se vincula con la época en la que gobernó Carlomagno; y un tercer
renacimiento se produjo en pleno siglo XII con el nacimiento de las Universidades, que
en España fue tardío (la primera universidad se fundó en el XIII). A causa de los
monasterios hubo buenas bibliotecas, pero no proliferaron hasta la llegada del siglo XV
porque fue difícil convencer a la nobleza de que la cultura no estaba reñida con el
ejercicio de las armas.

Los orígenes de la poesía épica y la poesía lírica épica se pierden. No tenemos


documentos más antiguos en épica que el Cantar del Cid ni en épica más antiguos que
la lírica Gallego-Portuguesa.