Está en la página 1de 3

INSTITUCIÓN EDUCATIVA LA FUENTE

ÁREA: EDUCAC RELIG Y MORAL- GRADO: UNDÉCIMO


PRIMER PERÍODO 2021
DOCENTE: JAIME CORDERO VÁSQUEZ

Semana del 15 al 19 de Marzo de 2021


UNIDAD 1 LA MORAL
TEMA 3 DISTINTAS MIRADAS DE LA REALIDAD SOCIAL
ESTÁNDAR
- Manifiesta vocación en el servicio social del estudiantado.
- Analiza los problemas de la convivencia escolar.
A ACTIVIDAD BÁSICA
En esta guía se analizarán los elementos más importantes de las distintas miradas de la
realidad social. Analizar con detenimiento los siguientes interrogantes: - ¿Qué es la
realidad social? – ¿Cómo se puede transformar la realidad social?

B LECTURA
¿Qué es la realidad? Esta es, probablemente, una de las
preguntas más fundamentales y por lo tanto complejas de
responder de la historia de la humanidad. Es verdad que todos
sabemos de un modo intuitivo a qué nos referimos con la
realidad: aquello que posee existencia comprobable, que es
efectivo o que ocurre verdaderamente, tal y como lo define el
diccionario. De entrada, la realidad es un concepto abstracto,
más o menos equivalente a la formulación filosófica de «lo real».
Esto vendría siendo todo “lo de afuera” del individuo, es decir, el
mundo exterior a nuestras personas, contrapuesto con el mundo
interior que entendemos como el “yo”. Esta diferencia entre el
mundo exterior, accesibles a través de los sentidos, y el mundo
interior del pensamiento y la razón, fue abordada
tempranamente por los filósofos de la antigüedad, quienes propusieron diferentes formas de llamar a
cada uno y de comprender sus diferencias. Así se originaron las diversas vertientes filosóficas clásicas.
Un buen ejemplo de ellas lo constituye el mito de la caverna de Platón, quien ilustraba nuestra relación
con la realidad a través de la alegoría de un conjunto de esclavos, nacidos dentro de una cueva de la
que no pueden salir, ni moverse, con sus espaldas vueltas hacia la salida. La luz del exterior (o de una
hoguera) se filtra hacia adentro, proyectando las sombras de distintos objetos que otro grupo de
personas transporta sobre sus cabezas. Los esclavos confunden las sombras con lo real, tomándolas
por verdaderas, ya que son incapaces de observar lo que acontece a sus espaldas. Por otro lado, la
naturaleza de lo real también fue explorada por tradiciones místicas o religiosas, como el taoísmo, o
distintas tradiciones metafísicas similares. Por ende, no existe un concepto único o una manera única
de comprender o definir la realidad, de la que formamos y no formamos parte a la vez, y que vivimos
a través de la experiencia. ¿Es la realidad aquello que percibimos de ella, o algo que le subyace? ¿Es
la realidad lo que podemos decir de ella? Retomando la separación entre el adentro y el afuera del
individuo, es posible distinguir y diferenciar entre dos formas de realidad, que serían las siguientes: -
Realidad objetiva: Aquella que se vincula con los objetos tangibles y dotados de existencia material
comprobable, que continúan existiendo a pesar de que no les percibamos o de que los ignoremos. La
realidad objetiva pertenece a un espacio y un tiempo, y puede ser percibida por personas muy distintas
entre sí, en momentos diferentes entre sí. Puede, además, ser medida, comprobada y sometida a
pruebas, independientemente de la realidad interior de los individuos. - Realidad subjetiva: Aquella,
por el contrario, que depende de la percepción individual de cada quien, y que forma parte del mundo
interior de cada quien. Las evaluaciones subjetivas, las opiniones, los deseos, los pensamientos, son
objetos que forman parte de la realidad subjetiva, por lo que es posible que un mismo evento objetivo
sea interpretado subjetivamente de modos distintos por dos o más personas diferentes.
Por realidad social se entiende un nivel fenomenológico de realidad creado por la vida social del ser
humano, diferente de su realidad biológica o su realidad cognitiva interior. Es una forma de realidad
subjetiva, que se construye sociológicamente a través del diálogo humano. Involucra consideraciones
sociales comunitarias, representaciones sociales y leyes estables que rigen la conducta grupal.
Existe sin embargo mucho debate respecto a si la realidad social existe al margen de la participación
de los individuos en ella, o si se desprende de las interacciones humanas en el seno de la sociedad.

Muchas veces vivimos a espaldas de nuestra realidad social, nos encerramos en la propia realidad o
tenemos distracciones que nos absorben y no nos permiten darnos cuenta de lo que nos rodea. El
asunto es que no estamos afuera, ni aparte de la comunidad humana, estamos dentro y como
personas en una historia de personas concretas, partícipes de sus angustias y esperanzas, de sus
luchas y victorias. La empresa de la humanidad es nuestra empresa y su lucha, la nuestra. Estamos
llamados a trabajar, a amar e ir construyendo cada día un mundo mejor. Ese es el inmenso programa
que tenemos hacia adelante. El Papa Juan Pablo II llamaba a los jóvenes a trabajar en la construcción
de un mundo mejor, de una nueva civilización, más humana y más cristiana. Los llama a ser sal de la
tierra, es decir, a darle sabor a la vida, los llama a ser luz del mundo, esto es, a iluminar el lugar y el
tiempo en que viven.
El ser humano vive múltiples situaciones de solidaridad, tolerancia, egoísmo, dolor, sufrimiento,
violencia, alegría, amistad, y muchos otros sentimientos que se entrelazan con la vida de otras
personas. Hoy nuestra realidad social nos hace vivir diferentes situaciones de injusticia y
discriminación hacia los menos favorecidos, surgiendo en nosotros una pluralidad de sentimientos que
nos hacen impotentes antes estas situaciones. Por ello debemos tratar de identificar las situaciones
sociales que afectan a una comunidad o grupo específico y que hacen interrogar nuestra propia vida.
Todos vivimos dentro de una realidad social con matices propios y situaciones concretas; podemos
verla fría e indiferentemente, sin que os toque o afecte, pero podemos verla también, y es la invitación
ahora, desde la perspectiva de la fe.
CRITERIOS PARA ANALIZAR LA REALIDAD SOCIAL.
a. Desde la Fe. En el método de trabajo pastoral, la fe no inicia en el momento de la reflexión que
confronta la realidad con la Palabra de Dios. Ya desde el análisis mismo nos colocamos ante la realidad
con una mirada de fe. Si nos comprometemos en esta lucha tan difícil, es justamente porque tenemos
una concepción religiosa del ser humano y del planeta. Para el creyente, los conflictos sociales son
apocalípticos, pues expresan la lucha entre el proyecto salvífico de Jesús y el proyecto de pecado del
anticristo. La fe contribuye a prestar atención y discernir mejor los fenómenos sociales.

b. Desde el Pobre. Todo análisis se realiza desde un “lugar” social. Existen análisis de realidad desde
la perspectiva de los ricos (por ejemplo, los análisis de mercado, en función de las posibilidades de
consumo que puede tener determinado producto). Ver la realidad “con los ojos de Dios” significa verla
con los ojos de los pobres. Nuestra opción preferencial, amorosa y compasiva por ellos, condicionan
el “lugar” desde donde ver la realidad. Si “la vista de cualquier punto es siempre un punto de vista”,
nuestra óptica será la de los excluidos del banquete.
c. Desde la Ciencia. El trabajo con la gente sencilla no significa de ninguna manera un trabajo fácil,
relegado a los menos dotados. Tomar en serio nuestro compromiso obliga a afinar el instrumental lo
más científicamente posible. Tenemos que convencer con nuestro análisis a personas que no piensan
como nosotros y que estarían dispuestos a debatir. No basta conocer la situación de injusticia y de
miseria en donde estamos, sino que se nos pide indagar el por qué se llegó aquí, los mecanismos de
opresión, muchas veces ocultos y las justificaciones que para mantener el status quo se realizan.

d. Desde la Acción. No intentamos realizar nuestro análisis por un vano afán de erudición o por mera
curiosidad especulativa, sino que nos interesa conocer la realidad con vistas a transformarla. Es
finalmente la praxis la que falsea las hipótesis iniciales erróneas. Dependerá del nivel ñeque nos
movamos la profundidad requerida de nuestro análisis; pero siempre habrá de tener un fin práctico.

La Iglesia, en las diferentes conferencias generales del Episcopado Latinoamericano, se ha planteado


la reflexión y análisis de la realidad social, buscando dar un aporte al crecimiento de la sociedad y al
reconocimiento tanto de la dignidad de la persona humana como de su entorno social. La visión de la
realidad en su contexto social que acabamos de presentar, nos muestra que el pueblo latinoamericano
va también caminando entre angustias y esperanzas, entre frustraciones y expectativas.
Las angustias y frustraciones han sido causadas, si las miramos a la luz de la fe, por el pecado, que
tiene dimensiones personales y sociales muy amplias. Las esperanzas de nuestro pueblo nacen de su
profundo sentido religioso y de su riqueza humana.
C ACTIVIDADES DE PRÁCTICA
Después de ANALIZAR COMPRESIVAMENTE LA LECTURA responda las siguientes
preguntas:
1. ¿Qué es la realidad social?
2. ¿En qué consiste el mito de la caverna de Platón?
3. ¿Qué es la realidad objetiva?
4. ¿Qué es la realidad subjetiva?
5. ¿Qué es la realidad social?
6. ¿Qué solicita a los jóvenes el Papa Juan Pablo II?
7. ¿Desde la perspectiva de la fe, qué se debe hacer con la realidad social?
8. Enumere y explicar los cuatro criterios para analizar la realidad social

D ACTIVIDADES DE APLICACIÓN Y COMPROMISO


1. Al frente de cada afirmación colocar F si es Falso o V si es verdadero. Explicar el por qué.

1. Debemos vivir aislados de la realidad social.


2. La realidad subjetiva depende de la percepción individual.
3. Los jóvenes deben ser indiferentes a la realidad social.
4. La comunidad cristiana la fe permite entender los fenómenos sociales.
5. La iglesia no analiza la realidad social.

2. Teniendo en cuenta la lectura, elaborar un texto con las siguientes palabras:

- REALIDAD
- SOCIAL
- JOVENES
- IGLESIA
- FE