Está en la página 1de 3

Las organizaciones se enfrentan a una serie de riesgos que pueden poner en juego el

cumplimiento de sus objetivos estratégicos, e incluso generan un gran impacto negativo


frente a sus distintos grupos de interés. A través del Control Interno se puede establecer
un esquema estructurado, que permita ayudar a la alta gerencia a mantenerlos enfocados
en la búsqueda de sus objetivos operativos y financieros, mientras la compañía opera
razonablemente, minimizando las sorpresas. 

El control interno contiene planes, métodos, procedimientos y otras medidas


de una organización, con el fin de proporcionar un grado de seguridad
razonable en cuanto a la consecución de los objetivos.

Uno de los principales modelos de referencia es el Marco COSO, el cual genera una
definición común de Control Interno y brinda un modelo estructurado que ayuda a las
empresas a encaminarse hacia una implementación efectiva de Control Interno.

La implementación de un sistema de control interno permite fortalecer a las compañías y


las impulsa a conseguir sus objetivos, previene pérdidas de recursos, mejora la ética,
facilita el aseguramiento de los reportes, incrementa confianza de inversionistas, reduce
riesgos y es aplicable independientemente del tamaño o tipo del negocio.

https://www.esan.edu.pe/apuntes-empresariales/2017/02/que-buscan-las-organizaciones-con-el-
control-interno/

Para entender la importancia del control interno en las empresas,


conviene empezar por entender el propósito del control interno, que
tiene como objetivo resguardar los recursos de la empresa o negocio
evitando pérdidas por fraude o negligencia, como así también detectar
las desviaciones que se presenten en la empresa y que puedan afectar
al cumplimiento de los objetivos de la organización.

Usualmente las pequeñas y medianas empresas no cuentan con un


sistema de administración bien definido, donde muchas veces los
objetivos y planes no se encuentran por escrito sino que se trabajan de
manera empírica; solucionando problemas conforme se presentan,
invirtiendo sin planificación, creando  departamentos a medida que
surgen las necesidades, entre otras cosas.

Todo esto puede llevar a que se den situaciones no previstas y con un


impacto financiero, como ser malversación o pérdida de activos,
incumplimientos de normas ya sean legales o impositivas que generen
un pasivo contingente, fraudes asociados a información financiera
fraudulenta que podrían dañar la reputación de la empresa, entre otros.
Dichas situaciones podrían ser prevenidas gestionando el control interno
con anticipación.

Inclusive, muchos podrían pensar que esto no se aplica a su empresa o


emprendimiento porque “nosotros somos chicos todavía”. Sin embargo,
la envergadura de la organización no es un factor que defina la
importancia o existencia del sistema de control, ya que en
organizaciones donde existe un solo dueño, que toma las decisiones,
participa en la operación y lleva el sistema contable, igualmente debe
contar con un sistema de control interno,  adecuado al tamaño y
actividades de la organización.

Finalmente, el control interno en las empresas es una tarea ineludible


para aquellos que desean lograr competitividad en sus negocios; ya que
una empresa que implementa controles internos disminuye la ocurrencia
de errores  y fraude en la información financiera,  los entes reguladores
lo catalogarán como una empresa que cumple las leyes y regulaciones y
a su vez generarán un impacto positivo en su negocio, pudiendo
inclusive atraer a inversionistas que apuesten al crecimiento del mismo. 

https://www2.deloitte.com/py/es/pages/audit/articles/opinion-control-interno-
empresas.html

El informe COSO es una metodología para la implementación y la


gestión de un sistema de control interno. Con base en el COSO, las
entidades pueden diseñar sus propios sistemas de control interno,
mediante la identificación de los riesgos que afectan el cumplimiento de
los objetivos del control interno, la implementación de medidas para
afrontar esos riesgos y la evaluación del cumplimiento de esas medidas.

Dentro del desarrollo normal de una organización, independientemente de su tamaño, objeto y


alcance, se hacen presentes una gran variedad de riesgos, cuyo origen puede ser de naturaleza
interna o externa, es decir, aquellos generados por la administración y los empleados, y los
cometidos por terceros de la empresa (clientes, proveedores, etc.), respectivamente. Si llegaran a
materializarse este tipo de factores, lograrían afectar de manera significativa la compañía e incluso
impedir la consecución de los objetivos trazados desde un inicio por la misma.