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Datos de la Versión impresa:

Lang, Carmen María; Napal, Nestor y Ulloa, Luis Felipe -Equipo facilitador del
proceso y elaborador del documento' (2003): " Actores nacionales y cooperación
solidaria en Nicaragua: Problemas y propuestas para hacer fructífera la relación y la
acción ". Managua, Ayuda Popular Noruega, "Documento para trabajarlo" de Agosto
2003. 46p. (Co-Autoría con 47 personas más)
2

ACTORES NACIONALES Y COOPERACIÓN SOLIDARIA EN


NICARAGUA
Problemas y propuestas para hacer fructífera la relación y la acción

“Documento para trabajarlo”-Agosto 2003.


Ayuda Popular Noruega (APN). 46p.

Co-autoría Colectiva /Participantes en el proceso:

1. Marlene Alvarez 16. Anabel García 32. Melvin J. Paredes


2. Ricardo Andino 17. Edmundo Gutiérrez 33. Ricardo Pereira
3. Miguel Ángel Baca 18. Margine Gutiérrez 34. Marta Pérez
Jiménez 19. Octavio Gutiérrez 35. Byron Picado
4. Piero Brunod 20. Ruth S. Herrera 36. Enrique Picado
5. Cesar Arauz Flores 21. Joaquín Huete 37. Marlene Ponce
6. Oliver Barrios 22. Magda Lanuza 38. Carlos Powell
7. Sorayda Bautista 23. Mauricio Leonelli 39. Francisco Quant
8. Alejandro Bendaña 24. Edifemio Mejía 40. Ramón Quintero
9. Ligia Briones 25. Roland Membreño González
10. Doris Centeno 26. Sofía Montenegro 41. Rafael Ráudez
11. Peter Clark 27. Lesbia Morales 42. Belmalyn Rodríguez
12. Bernard Coopens 28. Michelle Najlis 43. Diego Rodríguez
13. Patricio Cranshaw 29. Dra. Vilma Nuñez 44. Xavier Roque
14. Diana Espinoza 30. Pedro Félix Obregón 45. Carlos Ruiz
15. Ma. Yvette Fonseca 31. Carlos Pacheco 46. Saul Ubeda

Equipo facilitador del proceso y estructurador del documento:

Carmen María Lang, Néstor Napal, y Luis Felipe Ulloa [1]

Managua, 20 de Julio de 2003

1
Los y las participantes en su mayoría participaron a título personal, pero es interesante conocer la diversidad de
organizaciones e instancias en las que trabajaban en el momento de participar, a saber: África 70, Alcaldía de Estelí,
Asociación de Productores Forestales Campesinos (ADEPROFOCA), Asociación de Municipios de la cuencas sub-cuencas
tributarias al Río Estelí (AMCRE), Asociación para la Investigación del Desarrollo Sostenible de las Segovias (ADESO),
Centro Ecuménico Antonio Valdivieso (CAV), Centro Nicaragüense de Derechos humanos (CENIDH), Centro de Estudios
Internacionales (CEI), Centro universitario Regional del Norte (CURN), Colegio San Francisco de Estelí, Instituto Católico de
Relaciones Internacionales (CIIR), Comisión de apoyo a los Pre-Escolares Comunitarios de Estelí (CAPCE), Comité Nacional
Feminista, Confidencial, Fundación Augusto César Sandino (FACS), Fundación de Apoyo al Arte Creador Infantil
(FUNARTE), Fundación Desafíos, Ibis Dinamarca, Movimiento Comunal de Matagalpa, Movimiento Comunal de Nicaragua,
Movimiento Juventud Ambientalista (JA!), Red de Defensa de los consumidores, Red de Desarrollo Local, Red de Jóvenes de
Estelí, Save the Children Nicaragua, Terranuova, Unión de Campesinos Organizados de San Dionisio (UCOSD), Unión de
Cooperativas Agropecuarias de La Dalia (UCA-La Dalia), Unión Nacional de Agricultores de Estelí (UNAG-Estelí),
Universidad Politécnica de Nicaragua (UPOLI), Veredeseilanden-Coopibo (VECO). Hubo también profesionales
independientes.
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Presentación

Lo que sigue son los resultados de un proceso de reflexión sobre las perspectivas y
expectativas de las relaciones entre organizaciones nicaragüenses (movimientos sociales,
organizaciones gremiales, organizaciones de organizaciones+redes, ONGs...) y la
“cooperación internacional solidaria”[2] a partir de la situación actual de Nicaragua y de los
cambios mundiales producidos por el auge del modelo de globalización neoliberal.

El ejercicio dejó hasta ahora preguntas abiertas, conclusiones y recomendaciones, pero es


claro que la ruta no está terminada, así que aquí no se presenta una posición “final”, sino un
“punteo” de la reflexión colectiva. Y decidimos publicar estos resultados. ¿Por qué? Porque
se nutren de experiencias ricas y variadas [3]. Porque un buen número de participantes
mencionó en diversas ocasiones la utilidad que estas reflexiones estaban teniendo en sus
versiones preliminares y la que podrían tener en debates internos de organizaciones y también
con estudiantes. Porque el proceso ya ha abierto la posibilidad de que se afirmen algunas
dinámicas de información/reflexión y de colaboración recíproca entre participantes.

La autoría de estas reflexiones es entonces de todos y todas las participantes en el proceso,


cuyos nombres ya detallamos antes, aunque los que actuamos como equipo facilitador nos
responsabilizamos por los énfasis y la estructura de esta síntesis. Queremos destacar el rol
desempeñado por Luis Felipe Ulloa, como facilitador principal del proceso.

Esperamos que estas ideas sigan siendo profundizadas y que sirvan de insumos para nuevas
iniciativas.

Equipo de Ayuda Popular Noruega- Nicaragua

2
Cooperación no gubernamental asociada a la causa de los actores locales en el país, que aspira a tener la
solidaridad como uno de sus pilares.
3
49 personas de 30 organizaciones e instancias diferentes
4

CONTENIDO

Presentación

“Los grandes temas”: primeros síntomas y pistas

I-¿Cuáles fueron los principales problemas que se detectaron?


- Respecto al escenario nacional y los escenarios locales
- Respecto a las organizaciones nicaragüenses
- Respecto a las agencias cooperantes, incluyendo las “solidarias”

II- Pistas y recomendaciones

- Quehacer de las organizaciones nicaragüenses y de la cooperación solidaria en este


contexto: siete ideas

- Apoyo al fortalecimiento de organizaciones y la reconstrucción e integración de


movimientos sociales
- Generando conocimiento y pensamiento propio para “alimentar” la acción.
- Impulsando la difusión y el intercambio del conocimiento y pensamiento propios.
- Invirtiendo en espacios de articulación horizontal y macromicro
- Ejerciendo y apoyando la acción política
- Las agencias solidarias... Actuando sobre sí mismas
- Sobre posibles nuevos actores
- Capacidades a estimular en las organizaciones
- Otras propuestas especificas que han ido apareciendo

III- El proceso y los insumos iniciales

¿Cómo fue el proceso?

Filtros para iniciar la reflexión:


- Fortalecimiento organizativo “hacia adentro”: el caso apn-contrapartes
- Capacidad de articulación e incidencia
- Empoderamiento de la población
- Posicionamiento frente a la globalización y relaciones con actores de otros países
- Desarrollo local
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“LOS GRANDES TEMAS”: PRIMEROS SÍNTOMAS Y PISTAS

Constatamos que junto a las iniciativas que nos vinculan “desde arriba” (Tratados de Libre
Comercio, Plan Puebla Panamá, Plan Colombia, etc.), nuestros países se van interconectando
también por el narcotráfico, la corrupción, la violencia, las guerras preventivas, etc.
Encontramos que la migración crece como fenómeno multifacético, cada vez más central en
nuestras sociedades; también hay desplazamiento de las empresas, en forma de maquilas que
buscan en nuestros países reducir sus costos de producción y obviar derechos establecidos por
los trabajadores en las sedes de los países “industrializados”. Normas jurídicas internacionales
e intenciones de sentar precedentes de derecho (por ej Convenios de protección ambiental,
cortes internacionales para juzgar crímenes de guerra, etc.) son debilitadas desde los países
poderosos, ya sea en votaciones con el apoyo de gobiernos de países pequeños que cumplen sus
orientaciones, mediante el veto o simplemente amenazando con reducir la “ayuda”.

Aunque hay organizaciones locales reflexionando e informando sobre estos fenómenos, su


alcance no es suficiente y no han llegado a traducir y hacer oír su crítica en términos del común
de la población.

¿Cómo influye todo esto en el desarrollo y la cooperación? No tenemos respuestas suficientes,


pero se percibe que en este escenario hegemonizado por USA se va dando el alineamiento de
gobiernos europeos en torno a las políticas norteamericanas actuales y ello tiende a producir
cambios importantes en el sentido de la cooperación. También ha ocurrido un acomodamiento
de diversos actores nacionales, lo que facilita la aplicación de planes transnacionales a nivel
local, sin suficiente ejercicio de la crítica ni de una acción que toque los elementos políticos de
la situación. .

El escenario globalizado y neoliberal que prevalece actualmente en el mundo plantea, tanto a


los actores nacionales como a las organizaciones de cooperación solidaria, nuevos desafíos.
Aunque es esencial respetar las particularidades y mantener la perspectiva local-nacional, es
preciso trascender los límites nacionales. A ese nuevo escenario, a las fuerzas, iniciativas y
fenómenos que de allí se derivan, los llamaremos en este documento “los grandes temas”
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-I-
¿CUÁLES FUERON LOS PRINCIPALES
PROBLEMAS QUE SE DETECTARON?

Los y las participantes en el proceso de reflexión sobre el tema señalaron en diferentes


momentos los problemas que percibían. Estos problemas se agruparon en tres categorías:
Escenario nacional y escenarios locales; organizaciones nacionales; agencias cooperantes
solidarias. Por otra parte, los cambios en el escenario internacional están en la base de todo
este ejercicio. Entre las dimensiones que quedan para profundizar en el futuro están los nuevos
escenarios que se plantean en América Latina.

El inventario de problemas que se produjo es amplio y no ha de interpretarse como una


posición fatalista, sino como un esfuerzo -de alguna manera doloroso- para hacerlos visibles y
posibilitar la generación de pistas para enfrentarlos. Quienes participamos en el ejercicio
compartimos la convicción de que otro mundo es posible, que es posible soñarlo y hacerlo
realidad.

RESPECTO AL ESCENARIO NACIONAL Y LOS


ESCENARIOS LOCALES

“Los nicaragüenses actualmente estamos disminuidos (ontológicamente) como sujetos” afirmó


un académico durante el último taller del proceso, encerrando de esta manera el conjunto de
problemas que se había venido detectando en todo el proceso

1. En términos generales no nos hemos podido adaptar a la nueva época.

 Los movimientos sociales están en crisis, y no han encontrado aún mecanismos


apropiados de respuesta ante la globalización neoliberal, pero además, como lo
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mencionó un docente universitario “No se trata sólo de que el capitalismo está en


crisis, sino de que está en crisis nuestra crítica, está realmente desfasada”. Hay
despolitización, aunque existe la partidización. A veces lo que prevalece es el
oportunismo político: “Banderas limpias, en manos sucias”.

 Mientras las políticas internacionales siguen un mismo patrón, las voces nacionales que
pueden reaccionar están fragmentadas. La diversidad es todavía una barrera, más que
una oportunidad.

 Hay todavía una tendencia al localismo, que impide captar en toda su dimensión
fenómenos como la migración, las maquilas, la violencia de los jóvenes (pandillas o
maras) y otros, y limita la posibilidad de unir fuerzas y responder de manera apropiada.

 La cultura de la resistencia se ha reducido a pocos espacios. Un ejemplo sería la


agricultura popular y sostenible (aunque permanece abierta la pregunta hipotética de qué
ocurriría si los productores de la línea orgánica contaran con facilidades para conseguir
químicos y usar tractores).

2. Se hacen visibles deficiencias importantes por superar en el enfoque de la información


sobre los “grandes temas”:

 Hay un problema de “traducción” de los grandes temas políticos y económicos -en


particular los relacionados a la globalización- a la cotidianidad de las comunidades y de
la gente. No son claras las respuestas a la pregunta “¿En qué me afecta?”

 La información ha sido muy poca y/o carente de una estrategia

 La información y el debate sobre los grandes temas políticos y económicos usualmente


convoca a los “ya iniciados”. No es atractiva en muchos casos para nuevos sectores.

 La información se ha orientado básicamente para adultos y ha dejado de lado a jóvenes


y a la niñez, lo que muestra una perspectiva muy “presentista”.

3. Se han extendido características preocupantes entre la población:

 En medio de la sensación de inseguridad o riesgo siempre presente, existe en las


personas temor a arriesgar su “seguridad” restante, una seguridad –por supuesto
discutible- que se refiere a que todavía se puede perder lo poco que se tiene o se cree
que se tiene: un empleo, prestaciones sociales, una vivienda, un terreno, “paz” (ahora o
en la otra vida), y en última instancia la vida suya o de alguno de los suyos. Hay miedo
a la guerra, a otra guerra.

 La gente perdió mucha de la confianza en sí misma y en los suyos. Es general la


desconfianza de todos hacia los demás, incluidos quienes fueron sus compañeros en
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diferentes experiencias pasadas. Ha contribuido a esa desconfianza la posición de los


partidos políticos y de algunos líderes políticos en particular.

 Predominan el individualismo y la competencia, alimentados por la destrucción del


sistema organizativo que antes existía. Esa individualización no implica necesariamente
un aumento de confianza en sí mismos, sino que se relaciona con la desconfianza en los
otros y la tendencia al “sálvese quien pueda”

 Gran parte de la población espera y pide que les ayuden, que “les hagan el favor” en
vez de exigir sus derechos, presentando el cuadro de una cultura “de recibir”. Esta
actitud es afirmada a través de los medios y en campañas de atención.

4. También se han extendido características preocupantes entre los actores sociales del
“desarrollo”:

 Hay competencia por dinero para el desarrollo. La búsqueda constante de recursos por
las organizaciones locales, aunada a la incertidumbre y los condicionamientos, ha
limitado su enfoque, dedicación y ejercicio de sus capacidades creativas. La
cooperación internacional en general tiene parte de la responsabilidad en esto.

 La capacidad de convocatoria de las organizaciones “intermediarias” hacia las bases


está influida por la forma en que las primeras son percibidas por la gente. Parte de los
actores que son sujetos de desconfianza son las ONG’s -nacionales e internacionales- y
quienes trabajan en ellas. Sus mensajes han dejado en buena medida de ser “creíbles”
para la población, luego de años de intervención y pocos resultados importantes que
sean evidentes y que hayan perdurado.

(más adelante retomamos a los actores nacionales).

5. Se viene reduciendo la capacidad de analizar de manera alternativa la realidad.

 La infraestructura intelectual del país está desmantelada y el nivel de respuesta se ha


reducido. “Otros piensan por nosotros”. Muchos intelectuales y organizaciones de
intelectuales de alguna manera se autocensuran o deciden suavizar sus críticas y sus
apariciones comprometidas, para no perder posibilidades de financiamiento o para no
ser excluidos-as.

 Es un momento histórico en el que no se estimula la divergencia sino más bien la


conformidad. Como ejemplo de ello, se están eliminando las materias de “pensar” de
los programas académicos: retiro de Filosofía en secundaria, Moral se hace equivalente
a cívica y religión, Sociología aplicada a procesos específicos, etc. La universidad
enfatiza el pensamiento convergente en vez de estimular el pensamiento divergente.

 Se ha estigmatizado a los intelectuales en círculos gremiales y políticos, como si fuese


una vergüenza serlo.
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6. Todos estos problemas explican que:

o La apatía y la inmovilización se estén generalizando. Pocas iniciativas de


movilización reciben un apoyo decidido de la población por suficiente tiempo.
o Se vea sospechosa o demasiado arriesgada cualquier propuesta que parezca
confrontativa.
o Haya poco ejercicio de la denuncia ciudadana, incluso ante la corrupción a todos los
niveles, y tampoco se ejerza la desobediencia ciudadana.
o Primen las estrategias personales de sobrevivencia sobre y aún a costa de intereses
comunes

RESPECTO A LAS ORGANIZACIONES


NICARAGÜENSES
(contrapartes de la cooperación)

1. Los movimientos, organizaciones y ONGs están caminando todavía dispersas, sin una
orientación unificada para el desarrollo:

 En ellas se observa confusión y posibles contradicciones entre los conceptos de


incidencia y de acción política

 Hay aún debilidad en el abordaje de la dimensión ideológica (valores, cultura,


identidad) en las intervenciones de desarrollo.

 Los avances en los procesos de empoderamiento de la población base de las


organizaciones y de la ciudadanía en general, son también un tema controversial.

 Buen número de organizaciones locales a lo interno todavía desvirtúan su propio


discurso. No son modelo de una cultura que privilegie la libertad, la tolerancia, la crítica,
la confianza, la imaginación, la renovación.

 Crece el número de ONG’s que en vez de apostar a la creación de sujetos


comprometidos con el cambio y críticos, han optado por considerarlos su “clientela”, e
incluso los llaman así, a la par intentan verse a sí mismas como empresas.

 Se está cayendo en la trampa de la re-conceptualización de términos progresistas que


están haciendo los grandes actores de la propuesta globalizadora neoliberal, por ejemplo:
ciudadanía restringida solamente a derechos del consumidor, democracia como ejercicio
del voto, tolerancia como silencio, etc.

2. Hubo una época en que primaban el entusiasmo y la creatividad en la expresión de los


problemas y la defensa de las conquistas, pero actualmente parece haber un estancamiento.
La poca innovación de “formas de hacer” parece una constante en la acción social y política
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de los diferentes actores. Se percibe poca creatividad en protestas, manifestaciones,


plantones, etc.

3. Todavía no es fácil apreciar ni un cambio generacional ni preparativos serios para hacerlo,


en la conducción de las organizaciones nacionales, los movimientos, las instancias de
articulación, ni en los partidos. Los cuadros nuevos no han podido asumir tales
responsabilidades. Esto ocurre también en las agencias.

4. El camino para buscar autonomía ha sido –y sigue siendo- muy difícil para un buen número
de organizaciones del país, primero respecto a intereses partidarios y luego frente a la
cooperación.

5. Actualmente hay gran demanda de las organizaciones nicaragüenses para crear espacios de
información y debate, incorporando a “las bases” [4], sin embargo:

 La capacidad de convocatoria de un buen número de las organizaciones para espacios y


eventos de información, reflexión y movilización es muy limitada.

 La presión de las bases de las organizaciones para que se atiendan sus necesidades
prácticas e inmediatas suele ir en detrimento de las propuestas de reflexión y acción
política

6. Las relaciones con las agencias de cooperación no han sido del todo sanas:

 Más sustancial que el impacto en el desarrollo por efecto del apoyo de la cooperación,
puede ser haber incorporado pautas culturales, capacidades técnicas y de relación con
actores internacionales e instituciones. Sin embargo se abonó a una generación de
personas y se descuidó mucho asegurar que estas capacidades pudieran seguir
traspasándose sin apoyo externo a la siguiente generación (los y las jóvenes).

 La dependencia de los recursos financieros ha primado en la mayoría de las relaciones –


si no en todas- quitando beligerancia. Terminado el financiamiento, en la mayoría de los
casos tiende a terminar la relación. Aún se buscan fórmulas para que no sea así.

 La cooperación directa con organizaciones sociales, representativas de los sujetos de


base, no ha sido suficientemente priorizada.

 Los instrumentos de planificación, seguimiento y evaluación que exigen las agencias


pueden ser excesivamente homogeneizadores; incluso fueron calificados en algunos
casos como desmovilizadores.

4
Esta demanda fue constante durante el ejercicio de reflexión que dio lugar a estas páginas.
11

RESPECTO A LAS AGENCIAS COOPERANTES,


INCLUYENDO LAS “SOLIDARIAS”

Los y las participantes en el ejercicio de reflexión aunque ven las posibilidades de mantener
una relación positiva con la cooperación, son escépticos respecto a la profundidad que puede
alcanzar. Aunado a lo que se mencionó en el apartado anterior, se reconoce que:

1. La cooperación para el desarrollo es claramente declinante:

 Hay anuncios del retiro de muchas de las organizaciones

 Las agencias están desarrollando proceso de reducción o “racionalización” de


personal, que debilitan su capacidad de atender con calidad a sus contrapartes

 El insuficiente logro de objetivos -o los “pocos resultados”- se está convirtiendo en


una razón que se esgrime para retirar la ayuda, sin hacer suficiente análisis y sin
que las agencias mismas asuman las responsabilidades que al respecto también le
corresponden, y decidan tratar conjuntamente las consecuencias de esos procesos
frustrados.

2. Se teme un cambio de dirección de las organizaciones solidarias, un alejamiento de su


discurso original:

 Gobiernos europeos que antes eran relativamente autónomos parecen comenzar


a alinearse en torno a la hegemonía de USA.

 Un número de ONGs internacionales participan y promueven la participación en


espacios de “consulta” que son percibidos como espacios de cooptación,
mecanismos de las estructuras de poder para involucrar y buscar el aval de los
movimientos y organizaciones, deformando los conceptos de “participación
ciudadana” y “la intervención de la sociedad civil”.

 No se visibiliza una posición decidida de la cooperación en cuanto a la


globalización neoliberal que tome cuerpo en su relación con las contrapartes y en
una política clara de alianzas.

 Se prevé un posible tránsito de estas agencias desde un enfoque de procesos a


uno proyectista y enfatizando lo temático.

 Se tiende a sobre-enfatizar el cumplimiento de requisitos y formas, por encima


de la solidaridad misma
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3. En pocas ocasiones las agencias de cooperación han demostrado que sienten la necesidad
de hacer acción política. Además, hay insuficiente trabajo de información en el norte sobre
la realidad de Nicaragua y del sur en general.

4. Aunque mucho se habla de mejorar, se sigue percibiendo poca capacidad de articulación y


sinergia entre agencias, inclusive entre las de cooperación solidaria.

5. Sin embargo, las organizaciones contrapartes tienen expectativas de que las agencias
solidarias de cooperación puedan todavía influirse entre ellas e influir en sus propios
gobiernos para acentuar una relación productiva y duradera con los actores nacionales.
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II

PISTAS Y RECOMENDACIONES

QUEHACER DE LAS ORGANIZACIONES NICARAGÜENSES


Y DE LA COOPERACIÓN SOLIDARIA EN ESTE CONTEXTO:
SIETE IDEAS

Siete ideas básicas se generaron durante el proceso de reflexión. Son las siguientes:

1. Enfatizar el apoyo al diálogo y la acción política por sobre el énfasis técnico. Una acción
política de organizaciones de cobertura local y nacional que busque la construcción de una
cultura política alternativa e integral opuesta a la que sustentan los dueños del mercado
enfatizando la transformación y no la adaptación al modelo que vienen imponiendo. Invertir
en la “construcción de los sujetos políticos”.
2. Intervenir en la realidad con una perspectiva de procesos integrales, interdisciplinarios, no
centrarse exclusivamente en temáticas particulares y evitar caer en la sobrevaloración de los
“proyectos”.
3. Propiciar la construcción de infraestructura intelectual y de conocimiento alternativo. Que la
cooperación solidaria financie y propicie más el pensamiento crítico alternativo y la
generación de contrapropuestas al modelo hegemónico
4. Maximizar las capacidades de articulación entre actores. La cooperación solidaria puede
-además de financiar- aportar más en relacionar esfuerzos locales con experiencias exitosas
de diferentes lugares del mundo, poner en contacto actores, obtener y poner a disposición
información que de otros modos es inaccesible o difícilmente accesible para los nacionales
5. Continuar trabajando por relaciones de más equidad entre la cooperación solidaria
internacional y los actores nacionales
6. Incorporar más activamente en las relaciones de cooperación el abordaje de la dimensión
ideológica (valores, cultura, identidad).
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7. Contribuir al rescate de la Esperanza sobre la desilusión... a impulsar iniciativas que ayuden


a recuperar la confianza, a vencer el temor

¿Cómo hacerlo?

Las siete ideas sobre los quehaceres se tradujeron en seis formas para llevarlas a cabo,
sugerencias sobre incorporación de actores y capacidades a desarrollar, y otras propuestas
específicas, que revisaremos a continuación.

1- APOYANDO EL FORTALECIMIENTO DE ORGANIZACIONES Y LA


RECONSTRUCCIÓN E INTEGRACIÓN DE MOVIMIENTOS SOCIALES

Enfatizar la definición y afirmación de la identidad de los actores locales, insertos en las


condiciones culturales locales. Establecer los valores y principios que con sus acciones la
organización o movimiento busca consolidar, a partir de un análisis del entorno (actual y
pronóstico). Ayudar a desarrollar mecanismos para que esta afirmación de valores y principios
se realice, se monitoree y se evalúe. La afirmación de valores y principios es la garantía de que
los procesos se sostengan.

Facilitar el conocimiento y debate sobre los factores que afectan el entorno político, social,
cultural, económico y ecológico de los actores nacionales y locales, en las dimensiones local,
nacional y mundial. Propiciar que la perspectiva de los actores locales no se reduzca a lo local.

Incorporarse juntos -los actores locales y la cooperación- en la reflexión crítica y


profundización sobre los conceptos claves del desarrollo, apoyándose en intelectuales
comprometidos cuando sea necesario. Re-politizar el lenguaje. Definir de manera compartida el
tipo de desarrollo que se quiere buscar.

Contribuir al rescate de la cultura y la historia local y a resaltar los héroes locales,


reconociendo su contexto y sin caer en divinizaciones. Presentar esta historia y sus personajes
positivos como referentes vitales e identificadores.

Apoyar y respetar los procesos de desarrollo endógeno. La cooperación debe facilitar la


participación de los actores directos en la elaboración de propuestas, apoyarlas, contribuir a
aclararlas y relacionar con la situación macro; debe entrar en procesos de negociación sin
imposiciones que alteren el espíritu inicial y evitar la participación innecesaria de actores que
sólo actúen como intermediarios.

En términos generales es preferible contribuir a fortalecer organizaciones y movimientos que


ya existen y que son legítimos, salvo que el vacío sea muy fuerte y haya actores nacionales
impulsando la idea de la creación de otros actores [5].

5
Según una de las participantes, un movimiento se define cuando (a) existe identidad colectiva, (b) cuestiona (lo
que suele empezar a ocurrir a partir una minoría que está en capacidad de interpelar el discurso dominante), y (c)
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Invertir en el ser humano. Contribuir a que las organizaciones tengan en cuenta la búsqueda de
la armonía individual y la asunción de posiciones éticas, que trascienden la vida organizativa.

Las organizaciones, en ocasiones con el apoyo de la cooperación solidaria, han de detectar en


su seno las capacidades que necesitan para avanzar y lograr autonomía y que ya existen;
buscar los mecanismos apropiados para movilizarlas y propiciar que se desarrollen.

La cooperación debe “des-homogenizar” su intervención: saber distinguir los diferentes


actores, entender lo que a cada cual corresponde hacer en los procesos. Reconocer fases en la
construcción de relaciones. Definir conjuntamente las relaciones y la geografía del trabajo.

Flexibilidad. Los instrumentos de planificación, seguimiento y evaluación que normalmente


usan las agencias de cooperación suelen afectar los procesos genuinos de las organizaciones
locales. Para el apoyo a este tipo de iniciativas se requiere de modelos menos estructurados y
más flexibles.

2- GENERANDO CONOCIMIENTO Y PENSAMIENTO PROPIO PARA


“ALIMENTAR” LA ACCION.

La propuesta básica
• Se trata de afirmar dinámicas y espacios de producción endógena de pensamiento crítico
y de reflexión para la acción, que construya –considerando los grandes temas de la realidad-
una nueva propuesta política y social. Ello incluye invertir en la investigación, con un
abordaje transdisciplinario de una realidad compleja. Son espacios en los que los hombres
y mujeres que han llegado a niveles superiores de educación, tienen oportunidad de
regresar algo más a la sociedad en general, a partir de las capacidades de pensamiento que
han desarrollado y de sus propios intereses, sumando esfuerzos entre sí y con quienes
apoyen estas dinámicas. Una convergencia de esfuerzos orientada a generar cambios en
políticas públicas, en los ámbitos micro, meso y macro. Varias recomendaciones convergen
en esta dirección, como vemos a continuación.

Cobertura e integración.
• Estas dinámicas y espacios se requieren tanto a nivel nacional como local (municipal,
departamental, etc), en lo posible han de interconectarse y estar conectadas con los
diversos actores sociales en sus respectivas áreas de influencia, a cuya acción y reflexión
habrían de alimentar. Cuidar de que los actores nacionales no se apropien de los espacios
de pensamiento locales.

Revisar lo que ya hubo.

Tiene una propuesta alternativa (SM)


16

• Estas experiencias no parten de cero, ayudaría contar con una revisión o diagnóstico de
espacios de pensamiento crítico que existieron en Nicaragua y de los que ahora existen:
Qué son, cómo surgieron, bajo qué condiciones, cuáles hay, qué les permite mantenerse.

Sobre temáticas:

• Se trata de los “grandes temas” y lo que de allí se deriva. Pero además el proceso ha
revelado que es importante retomar la intencionalidad política desde actores y enfoques
temáticos y técnicos diversos. Hay que dejar de ser dicotómicos entre “lo integral” y los
temas específicos. Se resaltaron algunos temas que tienden a ser subestimados:

• Algunos temas deben estudiarse desde una perspectiva nueva, y presentan oportunidades
interesantes de “acción política globalizada”, como es el caso de los migrantes.

• Incorporar como objetos de estudio estados emocionales y similares como el temor, la


desilusión, la desesperanza, etc. y sus “opuestos”. El efecto que las decisiones, las
intervenciones tienen en esos términos.

• Revisar la historia. Sigue siendo necesaria una relectura de lo positivo de la historia con
miras al futuro, sin sacrificar la crítica, que permita encadenar los hechos y alimentar la
construcción de proyectos de vida, y reduzca la sensación de frustración y la desesperanza.
Esta relectura ha de proporcionar referentes locales y nacionales a los actores actuales.

• El elemento religioso. La dinámica religiosa de la población; las presencias religiosas en


Nicaragua, sus orígenes y evolución; las relaciones gobierno-iglesias, etc., son temas que
han de explorarse, para entender la situación actual del país como un todo y en las regiones.

Sobre la recompensa para los intelectuales

• Propiciar opciones de relación nacional e internacionalmente, para que los intelectuales


comprometidos profundicen y/o actualicen y/o intercambien, que sean alternativos a las
universidades y centros “estándar” de USA

Sobre los actores locales y sus roles:

• Ir más allá de los adultos. La visión ha sido adultista. Deben involucrarse de manera
adecuada jóvenes al interior de estos procesos de construcción de conocimiento y corrientes
de opinión. Por ejemplo: los diferentes centros de estudios pueden establecer o privilegiar
ciertos enfoques y temática de las monografías y trabajos de investigación, apuntando
hacia los “grandes temas”. Puede pensarse en becas para trabajos de investigación centrados
en esos grandes temas, que estarían pre-definidos. La universidad y los centros de
secundaria pueden preguntarse cómo facilitar el pensamiento divergente, buscar salirse de
los moldes o modelos específicos, proponer otros, impulsar que se creen nuevos. Se trata
también de incorporar jóvenes desde otras organizaciones y movimientos en los que
participan. Pero seguimos preguntándonos: ¿Cómo convocarlos? ¿Cuáles otros espacios
son apropiados?
17

• Recuperar la universidad. Hay que intentar que la universidad regrese a su papel de foro
de la sociedad. Desde espacios locales, las “redes” de universidades podrían volverse
espacios de referencia para momentos periódicos de reflexión y debate. Es posible
identificar algunos-as docentes interesados en proponer procesos de pensamiento crítico,
que impulsen y asuman el liderazgo desde adentro en tales iniciativas.

• Impulsar las instancias sectoriales. En ellas también puede darse-y de hecho se da- la
generación de pensamiento crítico (por ej: diferentes Redes sectoriales o temáticas).

• Detectar y reconocer el papel de “espacios locales” que podrían perfilarse como espacios
de pensamiento crítico “político” de las regiones; y también podrían actuar como “filtros
locales”, para valorar iniciativas que pueden ser apoyadas por cooperación, verificando que
sean relevantes y respeten los procesos locales. Por ejemplo, en Estelí se generó la pregunta
de si la Asociación para la Investigación del Desarrollo Sostenible (ADESO “Las
Segovias”) estaría interesada en ser un espacio y asumir el rol de un filtro de este tipo.

3- IMPULSANDO LA DIFUSIÓN Y EL INTERCAMBIO DEL CONOCIMIENTO


Y PENSAMIENTO PROPIOS.

Perspectiva estratégica.
La información por sí misma no produce cambio. El conocimiento, la crítica, la opinión
generadas en los espacios respectivos deben circular a -y entre- diferentes actores de la
población, con distintos tratamientos, a través de diversas formas y medios de comunicación
con una visión estratégica, para que de alguna manera propicien y/o contribuyan
progresivamente hacia diferentes niveles de incidencia y/o acción política. Se busca que las
personas reciban la información, la entiendan, la asuman, se comprometan y actúen. Cada
nivel implica ir logrando que se rompan diferentes tipos de bloqueo, que no necesariamente son
racionales ni tan visibles.

Afirmar los espacios necesarios.


Por una parte fortalecer manifestaciones locales de información y denuncia sobre los grandes
temas, que ya existen, y por otra contribuir a que se establezcan, si es necesario, otros espacios
de reflexión, debate y propuestas desde y entre diferente sectores (Movimientos, comunidades,
gobiernos locales, organizaciones, redes, Norte-Sur, etc.): por ejemplo foros y debates
periódicos. Apoyar iniciativas de programas periódicos en los medios, que sean críticos y no
partidistas, y se refieran de manera sistemática a estos temas, vinculando lo local con lo
nacional y lo mundial (Radios locales, TV locales, publicaciones impresas locales, sitios Web
y publicaciones virtuales., etc)

Entrelazar.
Propiciar que se conecten los diversos espacios para alimentarse entre sí, dejando más al
descubierto la complejidad de la situación, lo que abre la posibilidad de acciones más
18

integrales. La cooperación solidaria puede -por sus nexos internacionales- apoyar en la


construcción de contactos y contribuir en aportar insumos desde y con el exterior.

Perspectiva formativa.
Los mensajes han de recibir tratamientos que impulsen la formación además de la información.
Los mensajes deben acentuar reiteradamente la necesidad de asumir una posición ética por
parte de los hombres y mujeres en sus actos y relaciones con los demás.

Perspectiva de derechos humanos.


El tratamiento de la información en las campañas y procesos graduales sobre los grandes temas
y los temas coyunturales ligados a ellos, ha de permitir que quien la recibe capte que se están
afectando sus derechos -señalando cuáles de ellos- y entienda las consecuencias que enfrentará
si lo permite; contra-restar de manera intencionada la actitud de “pedir por favor”, que se ha
generalizado en la población y resaltando –por el contrario- la actitud de ciudadanos-as. Al
mismo tiempo, reconocer que existe el temor y enfrentarlo de manera inteligente.

Aclarar las consecuencias cercanas.


Mostrar claramente cómo las iniciativas globalizadoras neoliberales afectan o afectarán el
quehacer de los ciudadanos, comunidades, organizaciones, etc., en su vida cotidiana y cómo
reducen sus posibilidades de bienestar y las de las nuevas generaciones. Elevar la capacidad
para mostrar esto desde los variados temas en los que se centran de manera fragmentada
muchos proyectos. Las sensaciones de “seguridad” y de “eso no es conmigo” por parte de la
población, que desestimulan la participación, requieren ser develadas

Resaltar lo exitoso.
En medio de un aparente apocalipsis, las experiencias exitosas deben resaltarse adecuadamente.
Se trata de demostrar que sí es posible.

Pensar inter-generacionalmente.
No solo informar a adultos, también propiciar información para niños, niñas y adolescentes.

Oralidad.
No olvidar que la comunicación de la población mayoritaria en Nicaragua tiende a ser oral. La
gente responde más a la oralidad y por lo tanto hay que privilegiar lo oral, aún pensando en
estrategias de medios. Esto se convierte en un desafío para las personas con formación
académica y para las organizaciones muy enmarcadas en los trabajos escritos.

4- INVIRTIENDO EN ESPACIOS DE ARTICULACIÓN HORIZONTAL Y


MACROMICRO

La propuesta
19

Se trata de seguir potenciando redes, comisiones, grupos y organizaciones de organizaciones,


aquellas que son genuinas, evitando crear espacios artificiales (ej. en torno a una agencia de
cooperación) y estimular que estos espacios aborden los “grandes temas” desde sus temáticas
particulares. Propiciar que redes y otros espacios de articulación en diferentes temáticas
converjan, para discutir y aprender unas de otras sobre “cómo enredarse mejor”. Propiciar el
re-planteamiento teórico y el debate sobre “incidencia” y “acción política”. Apoyar la
articulación entre los-las intelectuales comprometidos y “las bases”, con perspectivas de
Empoderamiento. También propiciar la coordinación entre organizaciones de cooperación que
inciden sobre las mismas contrapartes o en las mismas poblaciones y/o territorios.

Nuevas oportunidades.

Se mencionaron unas situaciones especiales de articulación que merecen resaltarse:

• Incidencia en el exterior. Si queremos hacer más favorable la agenda de la cooperación, hay


que influir sobre los movimientos sociales de la misma Europa y que estos busquen
articularse, para influir en las agendas y contenidos de la cooperación.

• También hay que buscar maneras de incidir propiciando la articulación de migrantes


latinoamericanos a partir de su problemática específica, recordando el peso específico de
las remesas en las economías nacionales, su creciente poder político en las elecciones
nacionales y el crecimiento de población latina en países como USA, que puede resultar en
un peso político notable en ese país. La cooperación puede jugar un papel importante en
ello.

Paso previo.

Una conducta necesaria previa a cualquier discurso es sincerarse. Es necesario que los
diferentes sujetos que se articulen se sinceren y expresen con claridad qué es lo que quieren,
cuáles son sus intereses. Cuál es la idea, su idea, de mundo posible. ¿Qué tipo de desarrollo
quieren lograr con lo que hacen? Compartiendo y uniendo estas búsquedas es posible ir
reduciendo la sensación de desconfianza, la posibilidad de agendas ocultas. (Entre agencias,
entre agencias y actores locales, entre actores locales). La manipulación de los espacios de
articulación con fines electorales sigue siendo una preocupación.

Autonomía.

Los procesos y espacios conjuntos en el país se hacen más frágiles en la medida que dependan
de la cooperación externa y que esta dependencia se prolongue. Estos procesos han de ser
asumidos pronto por actores nacionales legítimos, lo que implica detectar y movilizar, y cuando
sea del caso desarrollar las capacidades necesarias para marchar de manera autónoma, tan
pronto sea posible, y crear la dinámica necesaria para que ellas se mantengan, se reproduzcan
y/o continúen evolucionando. No hay formulas mágicas para la autonomía. Es preciso debatir y
socializar en forma permanente los caminos y las experiencias exitosas.
20

5- EJERCIENDO Y APOYANDO LA ACCIÓN POLÍTICA

Soñar.
Este nuevo escenario obliga a hacer del ejercicio de soñar, una terapia y un acto movilizador.
Hay que re-plantearse los sueños y lograr que los demás tengan la oportunidad y las
condiciones suficientes para hacerlo. “Cuando se empieza a soñar, se empieza a poder hacer”.
Ello incluye:

• Contribuir a la re-construcción de objetivos, que vayan más allá de la respuesta a


necesidades inmediatas.
• Reconocer que sí se puede incidir positivamente en la cosmovisión de la gente, pero hay
que buscar el punto de entrada apropiado

Reconceptualizar
En relación con la cooperación, los actores locales identifican un juego de opciones que va
desde cómo cambiar la agenda de las diferentes fuentes de cooperación que es posible cambiar
hasta cómo aprovechar y negociar las propuestas y el lenguaje técnico de las otras, para lograr
cambios políticos relevantes, sin renunciar en lo sustancial ni ajustar principios ni compromiso.

• Se hace necesario recuperar el significado original de buen número de conceptos [6];


reconceptualizar los términos que se imponen
• Presentar la intencionalidad política en sus palabras, cuando se escribe el programa, o
proyecto
• Re-ubicar de manera apropiada el tema específico sobre el que quieren colaborar
mutuamente con la cooperación solidaria.

Reforzar espacios duraderos de acción.


• Propiciar la creación y/o fortalecimiento de “espacios de resistencia” de distinto tipo, que
contribuyan a afirmar toda una cultura de la resistencia.
• Priorizar los movimientos. Los movimientos sociales tienen una relevancia mayor en la
acción política. Lo deseable es que estos sean movimientos en los que la convicción de sus
miembros-as tiene al menos tanto peso como los diversos intereses de quienes lo integran.

Prepararse para lo imprevisto


• Mantener flexibilidad para que pueda existir apoyo a partir de las necesidades que van
apareciendo. Por ejemplo: pequeños equipos de participación o expresión ciudadana, que
puedan contar con apoyo para animar y acompañar creativamente movilizaciones y otras
formas de expresión ciudadana, que surgen en plazos breves; apoyar pequeños aparatos de
divulgación de los entes articuladores como las redes que vinculen los grandes problemas
con sus preocupaciones temáticas específicas.,etc.
6
“Incidencia”, “Participación ciudadana”, “Empoderamiento”, “Sociedad civil”, son parte de los términos que han
empezado a usarse significando solo una pequeña parte de lo que originalmente referían o de manera
definitivamente diferente.
21

Reconocer los límites


• Si bien no podemos esperar acción política en el país (Nicaragua) de parte de la
cooperación solidaria internacional, algunos proyectos y otras iniciativas pueden dar pie a
la reflexión política, que ha de alimentar los sueños y que por ello es el antecedente de la
acción.

LAS AGENCIAS SOLIDARIAS... ACTUANDO SOBRE SÍ MISMAS

Allá

Se espera que para revertir el control negativo de los gobiernos del Norte sobre el sentido de la
cooperación, las agencias solidarias de cooperación trabajen también en sus países:

1. Para aumentar la proporción de fondos propios y de la sociedad civil, respecto a


los aportes estatales.
2. Mejorando su capacidad de demostrar la relevancia de los problemas y los
conflictos de Centroamérica y Nicaragua, como problemas que terminan
afectando también al Norte.
3. Construyendo y fortaleciendo alianzas entre agencias solidarias en sus países y
en los demás gobiernos del norte, para incidir sobre las decisiones y
orientaciones de sus respectivos gobiernos.

Aquí

Como la cooperación también es dispersa, deberían actuar de manera más convergente, uniendo
esfuerzos para lograr mejores resultados, bajo un marco de análisis compartido que parta de lo
que es común y reconozca las diferencias. Esto podría implicar, por ejemplo, varias agencias
apoyando el fortalecimiento de un mismo actor nacional o de un espacio de articulación.

Las agencias internacionales de cooperación solidaria deben revisar dentro de sí mismas la


aplicación de valores y la denuncia de los grandes males nacionales y mundiales. Por ejemplo,
se espera de ellas que denuncien la corrupción ocurra donde ocurra, incluso si esta se diese
entre contrapartes suyas.

Aquí y allá

En línea con el conjunto de reflexiones aquí planteadas, se aspira a que la cooperación solidaria
re-politice su intervención, defienda una vocación de transformación y no de adaptación,
aunque el contexto no la favorezca

Las agencias han de hacer sus mejores esfuerzos por establecer un nuevo tipo de alianzas
Norte-Sur. Reconocer lo que algunas de ellas han avanzado en ese sentido y aprender entre sí.
22

SOBRE POSIBLES NUEVOS ACTORES

Se debe de pasar a la construcción no tanto de proyectos, sino de propuestas, comenzando con


la búsqueda de espacios y actores donde estas se puedan generar. El involucramiento de
nuevos actores, complementarios a los actores “tradicionales” que trabajan con la cooperación,
ha de hacerse según su desarrollo y condiciones.

Se reconoció la importancia de aquellos segmentos etáreos con la posibilidad de asumir papeles


potencialmente importantes:

• Organizaciones que nuclean a jóvenes y a adolescentes


• Personas de tercera edad, que pueden ofrecer su sabiduría, tomar posiciones, intervenir en
la acción política, considerados como individuos (ciudadanos-as) o a través de las
organizaciones de las que hagan parte.
• Organizaciones que nuclean y/o tutorean a niños-as

Se subrayó la importancia de aquellos para quienes la creatividad es parte inherente a su


quehacer y que permiten explorar diferentes perspectivas para la generación de conocimiento,
de difusión y de opinión crítica: Artistas e intelectuales.

• Intelectuales. Grupos de reflexión, creación de conocimiento e interpretación de lo que


ocurre, que ya existen o que se generan en diversos procesos, a través de los cuales los/las
intelectuales alimentan la acción social y política e intervienen en ella. Se trata tanto de
grupos de individuos a título personal como de miembros de organizaciones del escenario
nacional. Es necesario contribuir a deshacer el temor a calificar, autocalificarse o ser
calificados como “intelectuales”, y más bien apuntalar su compromiso, definiéndolos como
“intelectuales comprometidos y comprometidas”

• Artistas. Organizaciones de artistas o de expresión artística y artistas individuales que sin


caer en el panfleto se expresen como tales, y ayuden a que diferentes sectores expresen las
diversas percepciones e inquietudes sobre la vida y su sentido, sobre la realidad, y
estimulen la reflexión sobre los grandes temas y su efecto en la vida cotidiana. Podemos
hablar aquí de artistas comprometidos y comprometidas.

Los/las participantes mencionaron también a:

• Redes que desde sus temáticas (productivas, agricultura orgánica, niñez, violencia,
consumidores, etc.) incorporen los grandes temas en sus reflexiones y decidan también
emprender acciones conjuntas en relación con ellos.
• Gobiernos locales que deciden entrar en el debate de los grandes temas y/o favorecerlo
• Decisores de medios de comunicación locales o de espacios en los medios..
23

• Centros educativos de todos los niveles de la educación formal y técnica, Educadores-as y


redes locales de Universidades.

En todos los casos se ve la necesidad de conectarse con...


• Organizaciones y movimientos de otros países, en primer lugar en América Latina y
también en Europa y Norteamérica

Entre los criterios que usan las agencias solidarias para la identificación de actores
contrapartes, debería pensarse que cuenten al menos con uno de los siguientes:

1- Intencionalidad actual en la acción política


2- Potencial para optar por la acción política
3- Posibilidad de ser espacios para el debate y/o la construcción política.

Las agencias cooperantes puede ayudar a que las organizaciones contrapartes definan su perfil,
como organizaciones orientadas a los servicios y/o que intentan sustituir roles que ha
abandonado el Estado; o como organizaciones representativas, orientadas a la acción política

CAPACIDADES A ESTIMULAR EN LAS ORGANIZACIONES

1. Propuesta y acción política frente al Estado.


2. Investigación
3. Revisión-reflexión sobre las propias experiencias
4. Diálogo
5. Creatividad

OTRAS PROPUESTAS ESPECIFICAS QUE HAN IDO


APARECIENDO
1. Continuar el tipo de encuentros como los propiciados por este proceso, con la participación
de intelectuales comprometidos-as, nacionales y locales [7].
2. Foros locales (ej municipales), tanto periódicos como coyunturales, sobre los “grandes
temas” políticos. Se habló de una periodicidad mensual, como posible en municipios de las
características de Estelí o Matagalpa.
3. Encuentros con participación de rectores o profesores-as de universidades presentes en los
municipios y/o departamentos, para debatir construcción de posibles espacios de
pensamiento crítico.

7
Propuesta que apareció de manera reiterativa en todas las acciones de reflexión durante este proceso
24
25

III
EL PROCESO Y LOS INSUMOS INICIALES

¿CÓMO FUE EL PROCESO?


Este proceso de reflexión ha tenido varios momentos. Comenzó con un intercambio entre
miembros de Ayuda Popular Noruega (APN) Nicaragua con un pequeño grupo de personas,
en abril 2003. Luego siguieron diferentes momentos de reflexión, cada uno de los cuales
generó resultados –conclusiones, pistas, interrogantes- que enriquecían los aportes anteriores
y se convertían en insumos para el siguiente momento. Realizamos un taller de organizaciones
contrapartes de APN (organizaciones gremiales rurales, movimientos, redes u organizaciones
de organizaciones y ONGs); un conversatorio con “intelectuales comprometidos”y
representantes de la cooperación solidaria, nacionales y extranjeros, que actúan en temas del
desarrollo en el ámbito nacional; un taller en Estelí con un grupo de intelectuales
comprometidos-as en el espacio municipal y departamental, que participaron a título
personal; un nuevo taller en Managua, esta vez con una combinación de intelectuales
comprometidos y “promotores del desarrollo”; y algunas entrevistas. Hubo entonces
presencia de diferentes territorios, diversas organizaciones locales y agencias, docentes de
universidades y profesores de secundaria, hombres y mujeres, jóvenes y adultos.

FILTROS PARA INICIAR LA REFLEXIÓN

Comenzamos a reflexionar la situación de la cooperación entre organizaciones locales y


agencias de cooperación solidaria a través de cinco filtros, a saber: (1) El fortalecimiento
organizativo (“HACIA adentro”), (2) el desarrollo de la capacidad de articulación e incidencia,
(3) el empoderamiento de la población-base, de los actores locales y de la ciudadanía en
general, (4) el posicionamiento ante la globalización neoliberal y las relaciones con actores de
otros países y (5) el desarrollo local. El equipo de APN en Nicaragua preparó una primera
aproximación a la definición de estos filtros, que presentamos ABAJO. Las primeras
discusiones tomaron como referencia la relación ENTRE APN y sus contrapartes nacionales;
26

muy pronto se fue abriendo el proceso a las relaciones entre los actores nacionales la
cooperación solidaria en general.

Fortalecimiento Organizativo “hacia adentro”:


Es un proceso de creación de múltiples capacidades que conduce al desarrollo de grupos y
organizaciones como sujetos sociales, con identidad propia, conscientes de sus intereses, con vocación y
capacidad de contribuir a que la población con la que se vinculan se empodere, y de incidir en la
transformación de su realidad.

Capacidad de articulación e incidencia:


El desarrollo de capacidades en las organizaciones para coordinarse y aliarse con otros actores, para
formular y negociar propuestas a partir de su agenda política y para movilizar a la población en defensa
de sus intereses, buscando para ello influir en, incorporarse en, o tomar diferentes espacios de poder.

Posicionamiento frente a la globalización y relaciones con actores de otros países:


La capacidad de las organizaciones de generar conciencia e introducir en sus agendas nuevos temas,
impuestos por los procesos globales, y de coordinar acciones y construir alianzas con actores que en la
región y el mundo luchan por una sociedad mas justa.

Empoderamiento de la población
Empoderamiento es un proceso de cambio en el que las mujeres y los hombres oprimid@s van
aumentando su acceso al poder. A través de este proceso, las personas y las organizaciones reconocen
sus derechos legítimos y el papel que deben jugar en las decisiones que afectan sus vidas, ganan
fortaleza, confianza y una visión para trabajar juntos por cambios estructurales en todos los niveles:
personal, familiar, organizativo, comunitario, nacional, global.

Desarrollo Local
Es un proceso progresivo de mejora en las condiciones de vida de la población de un territorio,
particularmente de sus grupos sociales oprimidos, en sus diferentes dimensiones: económica, política,
social, cultural, ecológica. Requiere el desarrollo de capacidades en los grupos y organizaciones
locales, su articulación entre sí y con el gobierno local, el reconocimiento del contexto y su dinámica, el
aprovechamiento de los recursos humanos y materiales, locales, movilización e influencia en los
espacios de poder y políticas nacionales apropiadas.

FORTALECIMIENTO ORGANIZATIVO “HACIA ADENTRO”: EL CASO APN-


CONTRAPARTES

1. APN ha tratado de que el fortalecimiento organizativo sea un componente central de su


cooperación. Fue definido como uno de los ejes de la estrategia aprobada en 1996. A lo largo de
estos años, el fortalecimiento organizativo “hacia adentro de las organizaciones” ha
comprendido apoyo a muy diferentes tipos de actividades: programas de capacitación
organizativa y administrativa, diagnósticos organizativos, procesos de planificación estratégica,
evaluaciones de distinto tipo, estrategias y actividades de divulgación y comunicación, análisis
periódico del contexto, desarrollo de capacidades para formular propuestas y proyectos,
estudios sobre sostenibilidad económica, promoción de igualdad de oportunidades entre
hombres y mujeres dentro de las organizaciones, intercambios de experiencias, información a
los sujetos de base sobre elementos del contexto, subsidio para reuniones y asambleas, etc.
2. En el caso de nuestras contrapartes gremiales del sector agropecuario, ante la percepción de que
el rol de prestación de servicios a los afiliados se ha ido imponiendo frente al rol gremial y de
27

representación frente al Estado, en los últimos tres años hemos promovido un proceso de
reflexión y debate conjunto sobre la identidad gremial y sobre los caminos del fortalecimiento
organizativo. Ese debate continúa, procurando una verdadera apropiación del mismo por las
organizaciones.
3. En el diálogo con las organizaciones locales, APN ha ido diferenciando gradualmente los gastos
de funcionamiento organizativo o institucional (subsidio para el funcionamiento “normal” de las
organizaciones) de las inversiones de desarrollo organizativo o institucional (recursos para el
desarrollo de capacidades personales e institucionales), tratando de concentrar crecientemente
nuestro aporte en las inversiones.
4. En nuestra experiencia, la eficacia del apoyo para el fortalecimiento organizativo depende en
gran medida de la calidad de las relaciones que construimos entre ambas partes, de la confianza
y la sinceridad que logremos alcanzar en el diálogo, para debatir con franqueza los dilemas y
prioridades que enfrentan en cada etapa de su desarrollo. Aspiramos a no ser vistos sólo como
donantes, sino también como “socios”, como compañeros en la búsqueda de cambios
estructurales.

¿Cómo valoramos la relación entre APN y sus contrapartes durante estos 7 años en cuanto al
fortalecimiento organizativo “hacia adentro” de sus contrapartes?

5. -Creemos que sí se ha logrado contribuir a fortalecer algunas organizaciones, manteniendo o


desarrollando su perfil político y gremial (En algunos casos, sin haberlo previsto, el
fortalecimiento ha resultado en que ahora estén más orientadas que antes a la prestación de
servicios y han debilitado su rol gremial y político)
6. -Pueden verse más avances a nivel local (municipal, departamental) que a nivel nacional
7. -Entre las debilidades que identificamos en este tema: no hemos logrado apoyar de forma
sistemática programas de formación de lideres y procesos de renovación del liderazgo; no
hemos enfocado suficientemente la dimensión cultural y de valores dentro de las
organizaciones, dimensiones amenazadas constantemente por la globalización.
8. -En los últimos años hemos considerado que el fortalecimiento organizativo, en un sentido
amplio, puede incluir también apoyo a redes o grupos de duración incierta, conformados
alrededor de campañas sobre temas específicos, que sensibilizan y crean conciencia en la
población y pueden o no permanecer como organizaciones estables.

CAPACIDAD DE ARTICULACIÓN E INCIDENCIA: EL CASO APN-CONTRAPARTES

1. APN entiende la capacidad de articulación y de construcción de alianzas y de ejercer incidencia


como la dimensión “hacia fuera” del fortalecimiento organizativo. Forma parte también de los
ejes de la estrategia acordada en 1996. En esta dirección, nuestra cooperación ha apoyado
actividades como: análisis conjunto del contexto, formulación de agendas y propuestas y su
divulgación, trabajo de redes, formulación de política de alianzas, intercambios de experiencias,
encuentros con autoridades y partidos políticos.
2. La cooperación de APN para la construcción de alianzas y el trabajo de incidencia ha partido de
estimular pero a la vez respetar el nivel real de prioridad que le dan las organizaciones a la
acción política. Generalmente el interés por estos temas ha aparecido en una etapa posterior al
fortalecimiento organizativo “hacia adentro”. En algunos casos, las organizaciones no han
llegado a dar gran prioridad a la demanda de recursos de APN para construir alianzas: factores
explicativos han sido la desconfianza, el temor al protagonismo de los posibles aliados, la
partidización de las organizaciones, etc.
28

3. Creemos que un logro en estos años ha sido haber promovido periódicamente espacios de
análisis y debate conjunto con todas nuestras contrapartes sobre el contexto político y
económico del país y sobre diversos temas relevantes para nuestra relación (desarrollo
institucional, sostenibilidad, conflicto y negociación, trabajo de incidencia, perspectiva de
género, etc), que han contribuido a fomentar la visión “hacia afuera” de las organizaciones y la
interacción entre ellas.
4. La situación de pobreza y las frustraciones de la experiencia histórica nicaragüense han llevado
a muchos sujetos de base de las organizaciones y a algunas de éstas a cierto escepticismo sobre
la acción política y sobre la lucha frente al Estado (“nunca se logra nada”), que conduce a
concentrarse en mejorar los servicios que la propia organización puede brindar. En esa visión
“no hace falta” el Estado y por lo tanto tampoco las alianzas ni el trabajo de incidencia. Eso no
es, por supuesto, sostenible. Si esta descripción es cierta, nos preguntamos ¿en qué debió ser
distinta nuestra cooperación para ayudar a disminuir ese escepticismo sobre la acción política?
5. El desarrollo de la capacidad de incidencia y acción conjunta con otras organizaciones depende
–además de otros factores, como el desarrollo político organizativo- del nivel de información
que tienen los sujetos de base y de la calidad de la comunicación entre la base y los líderes.
APN ha tratado de contribuir en estos procesos, aunque probablemente no lo suficiente.
6. Los éxitos verificables en el trabajo de incidencia se han dado generalmente a nivel local,
encontramos pocos ejemplos que hayan desembocado en cambios de políticas de cobertura
nacional. Sin embargo, resultan estimulantes algunas experiencias de organizaciones que
iniciaron su trabajo muy aisladas, fueron construyendo gradualmente alianzas locales y
regionales y lograron transformarse en interlocutores principales del Estado y en referentes de
consulta obligada para formulación de políticas. Algunas características de estas experiencias
exitosas han sido: un liderazgo con claridad política, buena comunicación base-liderazgo, y una
definición clara de las prioridades de la organización.

EMPODERAMIENTO DE LA POBLACIÓN: EL CASO APN-CONTRAPARTES

1. El enfoque de trabajo de APN prioriza el empoderamiento, como un proceso de desarrollo de


capacidades de las personas, las organizaciones y las comunidades, que facilita cambios en las
relaciones de poder e incidencia frente al Estado y otras instancias. Este proceso, que se
enmarca en un contexto nacional y global que promueve el individualismo y facilita el
desempoderamiento de los pobres, lo hemos vivido en APN desde diferentes perspectivas:
apoyando el trabajo a nivel personal a partir de las propias experiencias de vida de hombres y
mujeres (cambio individual) y con las organizaciones (cambio colectivo), que debería reflejarse
en mejores niveles de organización, movilización y capacidad de propuesta de la comunidad.
2. A lo largo de estos años APN ha apoyado diversas actividades, intentando integrar cuatro
elementos claves del empoderamiento: acceso a la información, sentido de pertenencia,
participación y responsabilidad. El apoyo ha incluido, entre otras actividades: procesos de
capacitación con enfoque integral, contemplando aspectos de crecimiento personal, educación
básica y técnica, análisis de género, etc; información sobre el contexto; formación de
promotores; apoyo para movilizaciones; programas de participación ciudadana; campañas de
información y sensibilización.
3. APN ha apoyado en particular procesos que promueven la equidad entre hombres y mujeres del
campo, motivando su participación en actividades productivas y en la toma de decisiones,
creando espacios de reflexión que relevan la importancia de organizarse. Se han apoyado
también procesos de toma de conciencia sobre los derechos económicos, sociales, culturales y
políticos de la población, así como la participación activa en los asuntos públicos.
4. Consideramos que muchas de los procesos apoyados han dejado como resultado hombres y
mujeres con mayor seguridad para expresarse, propositivos y que están generando cambios
29

desde lo personal, en las organizaciones y en la comunidad. Estos procesos deben continuar y


requieren mayor profundización.
5. Valoramos que los procesos de empoderamiento apoyados, influidos siempre por un contexto
adverso, han tenido más éxito en el ámbito personal y familiar y han impactado menos en el
ámbito público; en general sigue siendo débil la capacidad de movilización y de propuesta de la
población frente al Estado.
6. En nuestra experiencia, no siempre logramos verificar una relación directa entre el
fortalecimiento de las organizaciones y el empoderamiento de las poblaciones que éstas
representan o atienden. En forma general, las organizaciones aún no son fuentes
suficientemente potentes de valores solidarios para la población con la que trabajan, población
que recibe la influencia constante de otras instituciones, como los medios de comunicación, la
iglesia, etc. Sin cuestionar la hegemonía de los valores del sistema no se logrará un verdadero
empoderamiento.
7. Aspiramos a que las bases de las organizaciones con las que colaboramos, y no sólo las propias
organizaciones, vean a APN y a la cooperación solidaria en general como aliados políticos para
cambios estructurales y no como los proveedores de fondos para la sobre vivencia que no
provee el Estado. No es fácil lograrlo.

POSICIONAMIENTO FRENTE A LA GLOBALIZACIÓN Y RELACIONES CON ACTORES


DE OTROS PAÍSES: EL CASO APN-CONTRAPARTES

1. El fortalecimiento de capacidades y alianzas sobre temas globales y regionales como parte del
desarrollo organizativo de las organizaciones tuvo poco peso en los primeros años de la
aplicación de la estrategia de APN: nuestra cooperación entonces se concentraba en apoyo para
intercambios con organizaciones afines en otros países. La importancia de esta dimensión fue
creciendo en los últimos años.
2. Dentro de este aspecto hemos incluido actividades como: información, capacitación y debate
sobre procesos globales y regionales que afectan a las organizaciones nicaragüenses (ej: tratados
de libre comercio, procesos de privatización); negociación y movilización frente a políticas del
gobierno sobre estos temas; coordinación y articulación con organizaciones afines de otros
países; apoyo a nuevas estructuras de coordinación frente a procesos regionales (ej. MANFA).
3. Durante todo el período, APN ha tratado de estimular intercambios de varios actores locales, en
forma conjunta, con actores relevantes de América Latina (por ejemplo: Movimiento Sin Tierra
de Brasil, varias organizaciones cubanas, etc.)
4. El enfoque de acompañamiento mutuo nos ha hecho dar prioridad a procesos que estén
verdaderamente “anclados” en la realidad nicaragüense. Por otra parte, APN no ha trabajado
con una estrategia regional de cooperación en América Latina, sino que se ha basado en
metodologías comunes y en estrategias específicas para cada país. Por ambas razones, no ha
habido ninguna cooperación directa con organizaciones de carácter regional (por ejemplo,
organizaciones o redes centroamericanas), sino sólo con organizaciones nacionales; y tampoco
se ha dado prioridad a la participación de nuestras contrapartes en encuentros internacionales
muy amplios. Tal vez este estilo de trabajo deba modificarse en el futuro.
5. Una característica de nuestro trabajo que hemos venido revisando en los últimos años es qué
tanto debemos intervenir activamente para promover la discusión de temas o procesos que son
bastante desconocidos en las organizaciones con las que cooperamos (como el ALCA y los
Tratados de Libre Comercio) o de temas que son conocidos pero no se ha reflexionado mucho
sobre sus consecuencias (caso de la migración creciente hacia Costa Rica y USA). Creemos que
hemos logrado promover en alguna medida la discusión de los procesos de integración
económica (ALCA, TLCs, Plan Puebla Panamá) y sobre los procesos de privatización del
Estado, aunque el conocimiento e interés general sobre estos temas siguen siendo reducidos; eso
30

nos ha llevado también a iniciar nuevas relaciones de cooperación con organizaciones


especializadas, que pueden capacitar y proveer de información a las otras contrapartes. No
hemos promovido reflexión sistemática sobre otros aspectos de la globalización, como las
migraciones, la pérdida de valores y de identidad cultural, etc.
6. Otro aspecto en el que hemos tratado de colaborar es en el fortalecimiento y la multiplicación de
experiencias de desarrollo alternativas a la “receta” neoliberal predominante, proceso que
requiere de intercambios y alianzas con otros actores de América Latina. Esto se ha dado sobre
todo en la agricultura (prácticas de agricultura sostenible, impulso de la soberanía alimentaria) y
poco en otros sectores. Sin embargo, creemos que, frente a los retos de la globalización, el poco
trabajo hecho tanto por los actores locales como por la cooperación. solidaria se ha centrado en
la resistencia y la defensa –que, por supuesto, es esencial-. Nos ha hecho falta mayor reflexión y
acción para construir modelos alternativos y aprovechar las oportunidades de articulación y
alianza con el movimiento popular del resto de América Latina y el mundo.

DESARROLLO LOCAL: EL CASO APN-CONTRAPARTES

1. El enfoque de desarrollo local fue uno de los tres ejes definidos por APN en la estrategia
aprobada en 1996. Entre las actividades apoyadas en esta dimensión están: iniciativas de
pequeña producción basadas en recursos locales; formulación participativa de estrategias de
desarrollo local; procesos de articulación de organizaciones y creación de redes y comités
locales; procesos de participación ciudadana y de interacción con gobiernos locales;
sistematización de experiencias; trabajo de articulación e incidencia de redes nacionales de
apoyo al desarrollo local.
2. Basado en su enfoque central de empoderamiento y fortalecimiento organizativo de la sociedad
civil, en los procesos de desarrollo local APN ha centrado sus relaciones con organizaciones
sociales y ONGs, incluyendo su interacción con los gobiernos locales. No se ha privilegiado la
cooperación directa con gobiernos municipales, aunque ha habido algunas experiencias. Por
otra parte, manejando pocos recursos, el apoyo a programas de desarrollo local integrales,
incluyendo fondos de inversión para generación de empleos masivos, requeriría concentrar toda
la cooperación en unas pocas comunidades o municipios del país. Ese no es el camino que
hemos elegido. ¿Deberíamos haberlo hecho?
3. Hemos tratado de practicar una visión multidimensional del desarrollo local, atendiendo
aspectos económicos y sociales, el uso de recursos humanos y materiales locales, vínculo entre
empleo e identidad cultural. Para ello hemos apoyado a diferentes actores trabajando en un
mismo territorio, buscando su coordinación y complementación. En los primeros años de
aplicación de esta estrategia mantuvimos un programa más concentrado en pequeños territorios
(ej Ciudad Sandino, Laguna de Perlas, El Chile). Gradualmente, priorizando el fortalecimiento
organizativo de actores, nuestra cooperación se dirigió más a organizaciones “sectoriales”
(campesinos, jóvenes, organizaciones de derechos humanos, etc.), que trabajan con una
cobertura territorial más amplia.
4. En nuestra experiencia, el grado de prioridad que le han dado las organizaciones contrapartes a
sus alianzas a nivel local y al trabajo de incidencia a nivel local es muy variable. Ha dependido
en primer lugar, obviamente, de la capacidad de decisión de las instancias locales frente a la
problemática de los sujetos de base que las organizaciones representan o atienden. Sin embargo,
a medida en que las organizaciones sectoriales van construyendo una visión integral del
desarrollo y “abriendo” su agenda política a otras necesidades de sus destinatarios, se prueba
que hay un gran campo para el trabajo local.
5. Hasta 1999, aproximadamente, APN incluyó en su cooperación aportes de capital para crédito,
tanto rurales como urbanos. Gradualmente, este componente ha ido disminuyendo, hasta casi
desaparecer en la cooperación actual. El principal motivo es que en nuestra experiencia, en la
31

mayoría de los casos, los programas de crédito no han contribuido positivamente a procesos de
fortalecimiento de organizaciones y de empoderamiento de la población. Aunque entendemos la
necesidad de estos programas ante la “des-responsabilización” del Estado, optamos por
concentrar nuestro aporte en otras necesidades del desarrollo local.
6. Desde los primeros años de aplicación de esta estrategia hemos tratado de apoyar la articulación
de las experiencias locales con el trabajo de incidencia nacional sobre apoyo a procesos de
desarrollo local y sobre políticas de descentralización y fortalecimiento municipal. Creemos que
no se ha avanzado mucho en la articulación. Las políticas de gobierno, alineadas al ajuste
estructural, tampoco han favorecido estos temas.