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COMUNICADO - 21 03 2021 – SAN LUIS DE LA PAZ, GTO

COLECTIVO JUSTICIA Y ESPERANZA


A 10 AÑOS DE LA DESAPARICIÓN DE SUS 22 FAMILIARES
Prohibido rendirse: a 10 años de la desaparición de 22 migrantes de San Luis de la Paz, sigue
la lucha por la verdad y la justicia
• Hace 10 años nació el colectivo Justicia y Esperanza, integrado por las familias de 22 migrantes
mexicanos que ya no han vuelto a sus casas en San Luis de la Paz, Guanajuato
• Buscamos a nuestros seres queridos desaparecidos, exigiendo verdad y justicia a las autoridades, que
nos han revictimizado y no han dado con su paradero
• Con una Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas omisa e inoperante, pero hermanadas con
buscadoras del estado y todo el país, seguimos en esta lucha hasta encontrarles
Hace una década, el 21 de marzo de 2011, salieron de San Luis de la Paz, Guanajuato, veintidós de
nuestros familiares, guanajuatenses migrantes. Se dirigían hacia Estados Unidos, con la esperanza
de encontrar mejores condiciones de vida, debido a la situación de pobreza y a la falta de trabajo que
enfrentamos en nuestro municipio.
Subieron al autobús, y después ya nadie supo de ellos. Solamente uno fue identificado en las fosas
clandestinas ubicadas en San Fernando, Tamaulipas, en el año 2011. Debido a las irregularidades que
caracterizaron la entrega del cuerpo, pedimos que la Comisión Forense, integrada por el Equipo
Argentino de Antropología Forense (EAAF) y peritos de Fiscalía General de la República (FGR),
corroboraran la identificación. Sin embargo, nada se sabe del resto del grupo, y desde entonces
estamos en búsqueda de ellos y de todas y todos los desaparecidos.
Nos hemos agrupado en Colectivo para lograr mejores avances, ante la ausencia de las autoridades y
de la búsqueda oficial, y como hermanas del mismo dolor y de la misma búsqueda, formamos Justicia
y Esperanza.
Les buscamos en carreteras, hospitales, terrenos baldíos, predios, cárceles, fosas, plazas y redes.
Finalmente, desde 2019, ante el desborde de la violencia, cada vez más familias se han unido en
colectivos en el estado de Guanajuato y han decidido hacer lo mismo, ante la inoperancia
institucional y la carencia de la ayuda gubernamental. Ahora hay 12 colectivos y existen
vinculaciones con compañeras y compañeros a nivel nacional dentro de un movimiento solidario y
mecanismos de coordinación en campo forense, jurídico, social y de política pública. Aun así, el
camino por recorrer sigue accidentado, pero tenemos claro que está prohibido rendirse y no
descansaremos hasta encontrarles.
Nuestro Colectivo está formado mayoritariamente por mujeres: madres, hermanas, hijas, tías y
sobrinas que buscamos a los nuestros. Además de buscarlos y tocar todas las puertas de autoridades

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municipales, estatales y federales, hemos tenido que conseguir el sustento para mantener a nuestras
familias, lo cual se ha complicado muchísimo durante la pandemia.
No ha sido fácil asumir el rol de buscadoras, jefas de hogar, sustento económico y emocional de la
familia, en plena pandemia y, sobre todo, en un estado y en un país azotados por la violencia y la falta
de medidas sustanciales de apoyo a casos como el nuestro.
Después de mucho esfuerzo, que iniciamos desde que existía PROVÍCTIMA, comenzamos a recibir,
tan solo en 2019, unas medidas alimenticias por parte de la CEAV federal. Sin embargo, las
turbulencias continuas en dicha institución nos han dejado desamparadas desde hace más de un año.
Con la contingencia del coronavirus, seguimos en mayor riesgo sin estos apoyos, por lo que hacemos
un llamado a la persona que será electa como titular de la CEAV y al Subsecretario de Derechos
Humanos, Alejandro Encinas, para que se regularice la entrega de nuestras medidas. Le
pedimos también a la CEAIV que coadyuve gcon la CEAV. Por falta de medidas de atención a la
salud, hemos dejado en el camino a una madre y un padre que murieron sin saber el paradero de sus
hijos.
Desde que, en julio pasado, comenzó a operar la Comisión Estatal de Búsqueda, hemos participado
de manera solidaria en las actividades de búsqueda y de apoyo a todos los colectivos en el estado, con
la idea de crear un frente común y poder abonar a lo que más nos interesa: encontrar a nuestros seres
queridos, primeramente con vida, pero de todos modos saber de ellos y poder tener un lugar en donde
llorarlos.
Pese a la problemática creciente de las desapariciones, al desamparo de miles de familias, a las fosas
clandestinas y de la falta de atención pública, solo recientemente las autoridades han comenzado
a admitir la existencia de miles de desaparecidos y decenas de fosas clandestinas, así como la
necesidad de mayor colaboración con los colectivos y las organizaciones de la sociedad civil en temas
como la búsqueda, la identificación forense, la coordinación entre instancias de gobierno y la propia
atención a víctimas. Hoy ya tenemos una Comisión estatal de víctimas que empieza a operar y se
aprobaron tres leyes estatales fundamentales en el último año: la de búsqueda, la de víctimas y la de
declaración especial de ausencia.
A partir del 29 de marzo, estaremos en las mesas de trabajo o mesas de identificación forense con la
Fiscalía General del Estado (FGJEG), los demás colectivos, la Plataforma por la Paz y la Justicia en
Guanajuato, y otras organizaciones observadoras y acompañantes.
La exigencia es que los trabajos tengan avances reales, que haya capacidad de toma de decisiones en
conjunto, información clara y amplia por parte de la FGJEG, así como apertura a asumir como
prioridades las tareas de investigación de las desapariciones, la búsqueda, la comunicación y la
participación de equipos expertos y peritos independientes en las actividades que las familias
consideren importantes.
Después de 10 años las familias de los veintidós migrantes mexicanos no hemos tenido por parte del
gobierno líneas claras de investigación y búsqueda. Hemos aportado información fundamental para
la investigación a la FGR, sin embargo, no hemos recibido análisis de contexto que asocien casos
semejantes y determinen patrones, en la misma temporalidad de los hechos.
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Aun contando con el valioso apoyo de la Fundación para la Justicia y el Estado Democrático de
Derecho, ha sido difícil poder participar realmente en las investigaciones. También por esto hemos
visto en el Mecanismo Extraordinario de Identificación Forense (MEIF) una oportunidad y
estamos construyendo ese proceso junto con decenas de grupos en el país.
Hace un año la Fiscal de Derechos Humanos de la FGR, por propuesta de nosotras y nuestros
representantes, aceptó que nuestro caso pudiera analizarse en contexto con otros casos: esperábamos
que eso pudiera abrir una puerta para poderles encontrar y saber la verdad de los hechos, pero todavía
estamos esperando.
Junto con el Movimiento Nacional por Nuestros Desaparecidos (MovNDmx), nos hemos opuesto a
los cambios planteados desde finales del 2020 por la FGR a su Ley Orgánica, todavía en discusión
en la Cámara de Diputados, y sobre todo a los cambios a la Ley General en Materia de Desaparición
que significaban un retroceso. Estos implicaban el deslinde de la FGR de sus responsabilidades en el
Sistema Nacional y un mensaje muy negativo para la colaboración con la búsqueda, los Protocolos
que hemos construido y las familias en general. Si por un lado la Ley General ha sido un buen
avance, por otro, la fiscalía tarda y se resiste a aplicarla cabalmente.
Notamos todavía muchas deficiencias en las diligencias y el debido proceso ministerial y de
investigación por parte de esta institución acerca de nuestros casos, justificando esta falta de
seguimiento por la pandemia, así como el estancamiento de las mesas de trabajo sobre los casos por
parte de los ministerios públicos.
En México, las mujeres hemos adquirido mayor conciencia del papel que tenemos en este país y,
como buscadoras de los nuestros, exigimos que los gobiernos de todos los niveles apliquen medidas
con enfoque de género y diferenciado para garantizar nuestros derechos a la búsqueda, a la justicia y
a la reparación.
Samuel, Fernando, Miguel Ángel, Valentín, Héctor, José Humberto, Ricardo, Gregorio, Alejandro,
Antonio, Miguel, Juan Manuel D., Rafael, Juan Manuel R., José Luis, José Antonio, José Manuel,
Mariano, Ángel, Isidro, Raúl, Santos Eloy. Donde quiera que estén, sepan que les seguiremos
buscando.
¡Porque vivos se los llevaron! ¡Vivos los queremos!

ATENTAMENTE

Colectivo Justicia y Esperanza


San Luis de la Paz, Guanajuato, 21 de marzo de 2021

Contacto de medios:
https://twitter.com/ColectivoJusti1