Está en la página 1de 217

Arte plásticas

as expresionLes plásticas son artes que utilizan materiales cuya


capacidad de moldeamiento por parte del artista los hace capaces de
crear una obra nueva. Estas manifestaciones artísticas del ser humano
reflejan, con recursos plásticos, algún producto de su imaginación o su
visión de la realidad. Se refiere el término de manera más amplia a las
artes visuales para diferenciarlas del arte musical, de la danza, la
literatura o del teatro.
Fuente.
Características de las Expresiones Plásticas. 
· La Figura: De acuerdo con nuestro campo visual, todos los objetos que
nos rodean tienen forma.   
· Imagen: Suele llamarse imagen al conjunto de las representaciones que
tenemos de las cosas.   
· Proporción: Es una relación de medidas armónicas entre las partes
componentes de un todo.   
· Punto: Se considera que el punto es el principal generador de la forma e
indica un lugar en el espacio.  
· Plano: Como plano básico se entiende la superficie material que va a
recibir el contenido de la obra.   · 
· Movimiento: El movimiento puede ser continuo, con dirección
establecida, lineal o giratoria. La forma del movimiento puede ser
simpleo compleja, cuando por ejemplo, varios elementos realizan igual
movimiento con igual ritmo, o cuando dos o más grupos realizan
distintos movimiento organizados con ritmos distintos entre sí y no.   
· Boceto: Es el ensayo que hace un artista antes de realizar su obra
plástica.   
· Tono: escala de valores Color integrado en todas sus dimensiones.
predominio de un solo color (monocromático).   
· Expresión sonora: La expresión sonora (lenguaje sonoro )es aquel
sistema de comunicación específico.   
· Expresión corporal: La expresión corporal o lenguaje del cuerpo es una
de las formas básicas para la comunicación humana. Que ya que muchas
personas lo utilizan para el aprendizaje. Como materia educativa la
Expresión Corporal se refiere al movimiento con el propósito de
favorecer los procesos de aprendizaje, estructurar el esquema corporal,
construir una apropiada imagen de sí mismo, mejorar la comunicación y
desarrollar la creatividad.   
· Expresión teatral: En el campo de la didáctica del teatro en la
educación, la expresión junto a la comunicación constituyen la finalidad
y el contenido básico.   
· Expresión gráfica: El dibujo es una forma de expresión gráfica,
plasmando imágenes, una de las modalidades de las artes visuales.   
· Expresión pictórica: La pintura artística es el arte de la representación
gráfica utilizando pigmentos mezclados con otras sustancias
aglutinantesorgánicas o sintéticas. En este arte se emplean técnicas de
pintura, conocimientos de teoría del color y de composición pictórica, y
el dibujo.   
· Expresión de Modelado: Se llama escultura al arte de modelar el barro,
tallar en piedra, madera u otros materiales. Es una de las Bellas Artes en
la cual el escultor se expresa creando volúmenes y conformando
espacios. En la escultura se incluyen todas las artes de talla y cincel,
junto con las de fundición y moldeado.   

Fuente.
Tipos de expresiones plásticas. 
· Arquitectura: Se refiere a la tarea de erigir edificios respetando una
pauta estética. En los niños despierta la curiosidad por el entorno
espacial, tectónico y urbanístico.   
· Pintura: Se aboca a la expresión gráfica mediante la utilización de
pigmentos. A través de la pintura los niños descubren a un mundo lleno
de colores, formas, trazos e imaginación, simbolizan sentimientos y
experiencias. La pintura estimula la comunicación, la creatividad, la
sensibilidad y aumenta la capacidad de concentración y expresión de los
niños.  
· Escultura: Se caracteriza por el empleo de volumen y espacio; esta
comprende a las obras talladas, fundidas o modeladas. Entre los
elementos que se utilizan se destacan la madera, la arcilla y la piedra.  
· Grabado: es una disciplina artística en la que el artista utiliza diferentes
técnicas de impresión, que tienen en común el dibujar una imagen sobre
una superficie rígida, llama da matriz, dejando una huella que será
transferida por presión a otra superficie como papel o tela, lo que
permite obtener varias reproducciones de las estampas.   

Fuente.

Importancia de las expresiones plásticas.


Las artes plásticas existen desde la antigüedad, ya que desde tiempos
muy remotos el hombre ha tratado de manejar los elementos para
moldearlos de una forma estética. Siendo el arte plástico una de las
fuentes principales para generar inspiración. Inspiración que ha sido
forjada por intelectualidades y que hoy día sigue inspirando a la
intelectualidad. También es de vital relevancia para el desarrollo
cognitivo de los niños, debido que al incentivar este tipo de artes
aumenta su creatividad y capacidad de expresión que los ayudará en el
futuro.   

Fuente.
6 expresiones culturales del mundo
inscritas en las listas del Patrimonio
Cultural Inmaterial
NATIONAL GEOGRAPHICFotos: Khishigsuren B. © 2010 by Jalair Batbayar
D./Mongolian Calligraphy (UNESCO) / Pinterest / Leonid Sushansky
Descubre la profunda belleza de rituales y ceremonias que siglos y
siglos de evolución intelectual han creado. Son expresiones culturales
inscritas en la lista de Patrimonios Inmateriales que, aún hoy, te
dejarán asombrado.

Estos son seis expresiones culturales del mundo


inscritas en las listas del Patrimonio Cultural Inmaterial:
La caligrafía mongola es una técnica de escritura clásica, cuya base es un conjunto de
noventa letras que se para formar palabras.
Foto: Khishigsuren B. © 2010 by Jalair Batbayar D./Mongolian Calligraphy (UNESCO)
1. La caligrafía mongola, Mongolia

Dicen que escribir es un arte, pero cuando se hace con esta técnica es
en un sentido literal, pues consiste en un conjunto de 93 letras que se
unen verticalmente con trazos continuos para formar palabras. Cada
una tiene seis trazos principales, así que ya te imaginarás lo
complicado que resulta escribir una sola palabra. Hay que ser
extremadamente meticuloso y dedicado. Por el gran esfuerzo que
requiere se utiliza solo para correspondencia importante, como
diplomática y cartas de amor. Además, también se puede encontrar en
algunas monedas y sellos del país.
Para aprender caligrafía se necesita una formación de cinco a ocho
años, y solo algunos pocos talentos son seleccionados por los maestros
para ser entrenados. Sin embargo, debido al nuevo estilo de vida
acelerado y a que los jóvenes se interesan en otros temas, actualmente
sólo hay tres profesores enseñando a 20 alumnos. Es por esta razón,
que esta es una de las expresiones culturales más importantes en este
país.

Cremona es una ciudad de la región de Lombardía, al norte de Italia. En este región son
famosos los violines.
Foto: Leonid Sushansky
2. Fabricación artesanal de violines en Cremona, Italia

Esta localidad de Italia es famosa por sus lutieres. Estas son las
personas que se encargan de construir y reparar los instrumentos de
cuerda. Y los maestros de Cremona son especialistas en la materia. Ya
que, fabrican violines, violas, violoncelos y contrabajos con métodos
artesanales que aprenden en una escuela especializada. Ya que,
primero aprenden directamente de un maestro y luego en un taller
local donde dominan las técnicas del oficio y se perfeccionan, este
“perfeccionamiento” es una tarea de toda la vida.

Cada lutier fabrica entre tres y seis instrumentos por año, cada una de
las 70 piezas de madera (y a veces más) que requiere el violín se hace a
mano, y se mide con cuidado su función acústica para que responda en
armonía con las demás. La madera utilizada se selecciona y se deja
envejecer naturalmente, y no se utiliza ningún material industrial, por
lo mismo, no hay dos violines idénticos, eso es lo que les da su valor
incalculable.
La región purépecha que rodea el Lago de Pátzcuaro, Michoacán, se llena de misticismo
cuando llega el dos de noviembre.
Foto: Expresiones de México
3. El Día de Muertos, México

Nuestro país es líder en las listas de la Unesco, con patrimonios


culturales intangibles como el mariachi y la cocina típica, pero en
cuanto a tradiciones, ninguna tiene tanto impacto dentro y fuera del
territorio nacional como esta. Los días uno y dos de noviembre se
preparan ofrendas para recibir a los difuntos que, por única vez en el
año, tienen permiso de regresar al plano terrenal para convivir con sus
familiares.

El pan de muerto, las flores de cempasúchil, las calaveras de azúcar, el


papel picado, las veladoras y la sal, entre otros elementos, no pueden
faltar en las ofrendas caseras. En México existen  diferentes
expresiones culturales para celebrar el Día de Muertos. Sin embargo,
una de las celebraciones más impresionantes, se encuentran en
Michoacán, en Pátzcuaro y Janitzio. Aquí cada año se reúnen miles de
visitantes para ver a los locales crear las ofrendas de sus familiares. Un
espectáculo lleno de luz naranja que te dejará sin palabras.

Se denominan Vedas a los cuatro textos sagrados más antiguos en India, base de la
religión védica.
Foto: Fernando Malkún
4. Los cantos védicos, India

Los textos Vedas son la base de la extinta religión védica, anterior a la


hinduista. Están compuestos por cuatro partes llamadas “libros del
conocimiento”. Estos contienen poesía, filosofía y una cosmogonía
riquísima desde hace más de 3500 años.

Las cuatro partes son:


 Rig-Veda (lineamientos sagrados)

 Sama-Veda (música e himnos)

 Tajur-Veda (plegarias y sacrificios)

 Atharna Veda (encantos y hechizos mágicos).

Por ser tan viejos, son considerados por los hindúes como la base de su
religión y la primera forma de conocimiento del hombre, pero sólo se
transmiten de manera oral por los también llamados Vedas. Como cada
sílaba debe ser impecable, los recitadores son entrenados desde la
niñez para replicar el sonido de la sabiduría del mundo y transmitirlo a
nuevas generaciones. Además de ser espirituales, los cantos también
comunicaban a la gente el arte y la ciencia, hecho que sigue
practicándose actualmente y nos permite entender la historia de esta
región.

Se estima que el aprendizaje del cálculo mental con un ábaco mejora las capacidades
mentales, la concentración y la memoria de los niños.
Foto: Yibada
5. El zhusuan, China
Probablemente todos aprendimos a sumar con un ábaco en la primaria,
las cuentas de colores que se deslizan sobre varillas le hacen la vida
más fácil a los niños que comienzan a entender los números, pero su
historia es mucho más compleja que 1+1. El zhusuan es un método
tradicional para hacer cálculos matemáticos con ábaco, nacido en
China, al aprenderlo puedes hacer restas, multiplicaciones, divisiones,
cálculos de raíces y hasta ecuaciones.

La técnica se aprende con rimas (casi como las tablas de multiplicar) y


puede ser útil a los principiantes, pero el verdadero valor a largo plazo
es que las personas que lo utilizan constantemente desarrollan una
agilidad mental extraordinaria y creatividad, por eso en el país asiático
no quieren dejar de lado esta costumbre. A pesar de las calculadoras,
todavía es muy utilizado en la vida cotidiana de los chinos
tradicionales, además de que es considerado un símbolo de buena
fortuna y de identidad nacional.

Una imagen de un encaje hecho a mano en Pag, Croacia. Esta es una de las expresiones
culturales más representativas de este destino.
Foto: Pinterest
6. Fabricación de encaje, Croacia
No es un país en extremo famoso por este tejido, pero lo cierto es que
ahí nacieron al menos tres técnicas diferentes para fabricar el encaje.
Ya que, esta una artesanía típica de las ciudades Pag, Lepoglava y Hvar.
Los encajes de aguja de Pag se usan para manteles y adornos, se
bordan con motivos geométricos formando un patrón como si fueran
tela de araña. La técnica requiere un entrenamiento de al menos un
año y lo enseñan unicamente las mujeres con más experiencia.

Los encajes de Legoplava se crean trenzando hilos y se usan de manera


popular en los pueblos, de hecho, ahí celebran un festival internacional
del encaje para dar a conocer este arte típico. Mientras que en Hvar, se
hace un encaje con hilo de áloe en manos de monjas benedictinas. La
importancia de este legado hecho a mano va más allá de la tradición, es
una fuerza significativa para la economía de Croacia, y desde luego, la
identidad de sus mujeres.
El arte, engloba una esfera diferente y crucial para entender la historia y nuestra
cultura. En ocasiones, el arte se siente y se vive, además de ser digno de apreciar. En
este tablero mostrare mis ambientes pictóricos, arquitectónicos y escultoricos que son
propiamente envidiables

 la pintura es el primer retrato italiano conocido que se enfoca


tan de cerca en la modelo en un retrato de medio cuerpo, según el
Louvre, donde se instaló por primera vez en 1804.
Sabías que: Antes del siglo XX, los historiadores decían que la Mona
Lisa era poco conocida fuera de los círculos artísticos. Pero en 1911,
un exempleado del Louvre robó el retrato y lo escondió durante dos
años. Ese robo ayudó a cimentar el lugar de la pintura en la cultura
popular desde entonces y expuso a millones de personas al arte
renacentista.
2. ‘La última cena’

Visitantes toman fotos de «La Última Cena» («Il Cenacolo o L’Ultima Cena») en el Convento de
Santa Maria delle Grazie en Milán, Italia. (Crédito: Miguel Medina / AFP / Getty Images)

Artista: Leonardo da Vinci
Fecha estimada: 1495 a 1498
Dónde verlo: Santa Maria delle Grazie (Milán, Italia)
Leonardo, el «Hombre del Renacimiento» original, es el único artista
que aparece en este lista dos veces.
Pintado en una época en la que las imágenes religiosas todavía eran
un tema artístico dominante, «La Última Cena» representa la última
vez que Jesús partió el pan con sus discípulos antes de su crucifixión.
La pintura es en realidad un gran fresco: mide 4,6 metros de alto y 8,8
metros de ancho, lo que lo convierte en una vista memorable.
Sabías que: El fresco ha sobrevivido a dos amenazas de guerra: las
tropas de Napoleón usaron la pared del refectorio en el que se pintó el
fresco como práctica de tiro. También estuvo expuesto al aire durante
varios años cuando los bombardeos durante la Segunda Guerra
Mundial destruyeron el techo del convento dominico de Santa Maria
delle Grazie en Milán.
3. ‘La noche estrellada’

Turistas miran «La noche estrellada» de Vincent Van Gogh en el Museo de Arte Moderno de
Nueva York. (Crédito: Victor Fraile Rodriguez / Corbis / Getty Images)

Artista: Vincent van Gogh


Fecha: 1889
Dónde verlo: Museo de Arte Moderno (Nueva York)
La pintura comparativamente abstracta es el ejemplo característico del
uso innovador y audaz de pinceladas gruesas de van Gogh. Los
llamativos azules y amarillos de la pintura y la atmósfera de ensueño y
remolinos han intrigado a los amantes del arte durante décadas.
Sabías que: Van Gogh vivía en un manicomio en Saint-Rémy,
Francia, en tratamiento por enfermedad mental, cuando pintó «La
noche estrellada». Se inspiró en la vista desde la ventana de su
habitación.
4. ‘El Grito’

«El Grito» de Edvard Munch siendo instalado para una exposición especial en el Museo
Metropolitano de Arte de Tokio. (Crédito: The Asahi Shimbun / Getty Images)

Artista: Edvard Munch
Fecha: 1893
Dónde verlo: Museo Nacional (Oslo, Noruega – apertura en 2020) y
Museo Munch (Oslo – hasta mayo de 2020)
Primero lo primero: «El Grito» no es una sola obra de arte. Según el
blog del Museo Británico, hay dos pinturas, dos pasteles y luego un
número no especificado de impresiones. Las pinturas residen en el
Museo Nacional y el Museo Munch, y en 2012, uno de los pasteles se
vendió por casi 120 millones de dólares en una subasta.
Al igual que el caso de «Mona Lisa», los atrevidos robos (1994 y 2004)
de las dos versiones de pintura de «El Grito» ayudaron a elevar la
conciencia del público sobre las obras de arte. (Ambos fueron
finalmente encontrados).
Sabías que: La figura andrógina en la vanguardia de la pintura de
estilo Art Nouveau no está dando un grito, sino que está tratando de
bloquear un grito penetrante que proviene de la naturaleza. Se inspiró
en una experiencia real que Munch tuvo mientras daba un paseo al
atardecer en Oslo cuando un tono rojo dramático abrumaba sus
sentidos.
5. ‘Guernica’

Vista del «Guernica» de Pablo Picasso en el Museo Reina Sofía de Madrid, España. (Crédito:
Denis Doyle / Getty Images)

Artista: Pablo Picasso
Fecha: 1937
Dónde verlo: Museo Reina Sofía (Madrid)
Esta es la pintura más reciente en esta lista, y representa el
bombardeo aéreo alemán de la ciudad de Guernica en la región vasca
durante la guerra civil española.
La pintura tiene ese estilo distintivo de Picasso, y su examen
inquebrantable de los horrores de la guerra la convirtió en una parte
esencial de la cultura y la historia del siglo XX.
Sabías que: El «Guernica» fue trasladado al Museo Metropolitano de
Arte Moderno de Nueva York durante la Segunda Guerra Mundial para
su custodia. Picasso solicitó que se extienda la estancia hasta que la
democracia regrese a España. Finalmente regresó a Madrid en 1981,
seis años después de la muerte del dictador español, el general
Francisco Franco.
6. ‘El beso’

Visitantes admiran «El beso» de Gustav Klimt en el Belvedere Superior de Viena, Austria.
(Crédito: Omar Marques / Agencia Anadolu / Getty Imagesges)

Artista: Gustav Klimt
Fecha estimada: 1907 a 1908
Dónde verlo: museo Upper Belvedere (Viena, Austria)
Con el número 6, pasamos de un estudio de odio a un estudio de
amor con el amado beso de Gustav Klimt.
Del «Período Dorado» de Klimt, las influencias artísticas bizantinas se
pueden ver en las túnicas altamente decorativas que usa la
apasionada pareja de tamaño natural.
El museo Upper Belvedere dice que con «El beso», Klimt hace una
«declaración alegórica general sobre el amor como el corazón de la
existencia humana». Dado su atractivo magnético, parece que la
gente está de acuerdo.
Sabías que: Si bien «The Kiss» no está a la venta, otras obras de
Klimt se compran y venden por grandes sumas. Oprah Winfrey se
quedó con la obra de arte de 1907, «Retrato de Adele Bloch-Bauer II»,
por $ 150 millones en 2016, con una ganancia de $ 60 millones.
7. ‘La joven de la perla’

Un periodista toma una foto de «La joven de la perla» de Johannes Vermeer en el Museo
Mauritshuis en La Haya, Países Bajos. (Crédito: Michel Porro / Getty Images)

Artista: Johannes Vermeer
Fecha estimada: 1665
Dónde verlo: Mauritshuis (La Haya, Países Bajos)
Este intrigante favorito a menudo se compara con la «Mona Lisa».
Además de las diferencias estilísticas, técnicamente «Girl With a Pearl
Earring» no es ni siquiera un retrato, sino un «tronie», una palabra
holandesa para una pintura de una figura imaginaria con rasgos
exagerados.
La obra maestra del óleo sobre lienzo es brillante en su simplicidad. La
niña, que llevaba un turbante azul y dorado y un arete de perlas de
gran tamaño, es todo el foco con solo un fondo oscuro detrás de ella.
Sabías que: Mientras que los Mauritshuis fueron renovados de 2012 a
2014, esta obra de arte hizo una gira en Estados Unidos, Italia y
Japón. Atrajo a grandes multitudes, reforzando aún más su estatus
como una de las obras de arte más famosas del mundo.
8. ‘El nacimiento de Venus’

Un periodista examina «El nacimiento de Venus» del pintor italiano Sandro Botticelli durante
una vista previa de la prensa en la Galería Uffizi en Florencia, Italia, en octubre de 2016.
(Crédito: Alberto Pizzoli / AFP / Getty Images)

Artista: Sandro Botticelli
Fecha estimada: 1485
Dónde verlo: Le Gallerie Degli Uffizi (Florencia, Italia)
‘El nacimiento de Venus’, es la pintura más antigua en el top 10 y
compite con «El beso» entre los más sensuales fue probablemente
comisionado por un miembro de la familia Medici, rica y amante del
arte, que gobernó Florencia y las áreas cercanas durante siglos.
Al casarse con un renovado interés en la cultura griega clásica con el
estilo del Renacimiento temprano, Botticelli crea una figura inolvidable
con la Diosa del Amor que emerge de una enorme concha de vieira.
Sabías que: «Venus» de Botticelli presenta dos desviaciones
significativas de la mayoría de las otras obras de sus contemporáneos.
Primero, pintó sobre lienzo en lugar de la madera, que era más
popular. En segundo lugar, la desnudez era rara en este momento, por
lo que era atrevido que Venus estuviera completamente expuesta
menos su cabello largo y suelto y una mano (apenas) cubriendo las
partes más íntimas de su cuerpo.
9. ‘Las Meninas’

«Las Meninas» de Diego Velázquez se ve en el museo del Prado el 19 de noviembre de 2013


en Madrid, España. (Crédito: Denis Doyle / Getty Images)

Artista: Diego Velázquez
Fecha: 1656
Dónde verlo: Museo del Prado (Madrid)
Madrid es la única ciudad en este resumen donde encontrarás dos de
las 10 pinturas más famosas; la primera es «Guernica» en el número 5
y «Las Meninas», aquí en el número 9.
Ubicado en el popular (y vasto) Museo del Prado,»Las Meninas» no es
solo la pintura más famosa de Diego Velázquez, sino también una de
las más grandes. La complejidad del trabajo ha fascinado a los críticos
de arte y al público durante siglos.
La pintura cumple una doble función como retrato. Sirve como un
retrato grupal de la realeza española, pero también es un autorretrato
del propio Velázquez en la obra (a la izquierda).
Sabías que: «Las Meninas» fue encargada por el rey Felipe IV de
España, que gobernó desde 1621 hasta 1665. Permaneció en el
palacio real hasta 1819, cuando fue al Museo del Prado.
10. ‘Creación de Adán’

Artista: Miguel Ángel
Fecha: 1508 a 1512
Dónde verlo: Capilla Sixtina (Ciudad del Vaticano)
La obra más famosa del reconocido artista Michelangelo cubre una
sección del techo de la Capilla Sixtina (tienes que mirar hacia arriba
para verlo). La escena representa a Dios y a Adán con los brazos
extendidos, sus dedos casi tocándose. Es una de las imágenes más
replicadas de la historia.
La forma muscular de Adán insinúa el otro talento de Miguel Ángel: su
«David» es posiblemente la escultura más famosa del mundo. Puedes
ver la imponente estatua de mármol en la Galleria dell’Accademia en
Florencia.
Sabías que: El techo de la Capilla Sixtina había sido opacado por
siglos de exposición al humo de las velas, entre muchas otras cosas.
Después de una limpieza larga y extensa que terminó en 1989, la
gente se sorprendió al ver los colores brillantes y vibrantes que Miguel
Ángel usó originalmente.
Otras cinco pinturas que se acercaron
Aquí hay cinco pinturas más famosas que estuvieron cerca de entrar
en la lista de las 10 principales:
– American Gothic (Grant Wood, Instituto de Arte de Chicago)
– Serie «Lirios de agua» (Claude Monet, varios museos en todo el
mundo)
– «La persistencia de la memoria» (Salvador Dali, Museo de Arte
Moderno de Nueva York)
– «La Guardia Nocturna» (Rembrandt, Rijksmuseum en Amsterdam)
– «El Jardín de las Delicias» (Hieronymus Bosch, Museo del Prado,
Madrid )
CONTENIDO PATROCINADO

La historia de la pintura ha tenido un desarrollo cronológico y estilístico paralelo en gran


medida al resto de las artes plásticas, si bien con diversas particularidades en el tiempo y
el espacio debidas a numerosos factores, desde los derivados de las diversas técnicas y
materiales empleados en su confección hasta factores socio-culturales y estéticos, ya que
cada pueblo y cada cultura ha desarrollado a lo largo del tiempo distintos conceptos de
plasmar la imagen que recibe del mundo circundante.
La pintura es el arte y técnica de crear imágenes a través de la aplicación
de pigmentos de color sobre una superficie, sea papel, tela, madera, pared, etc. Se suele
dividir en pintura mural (fresco, temple) o de caballete (temple, óleo, pastel), e igualmente
puede clasificarse según su género (retrato, paisaje, bodegón, etc). La pintura ha sido
durante siglos el principal medio para documentar la realidad, reflejando en sus imágenes
el devenir histórico de las distintas culturas que se han sucedido a lo largo del tiempo, así
como sus costumbres y condiciones materiales.
La famosa Estatua de la Libertad fue un regalo de Francia a Estados Unidos
 MARIAN LORENZO
 30/08/2019 14:15
Uno de los puntos de interés más visitados en cualquier ciudad son sus
esculturas, aquellas que por uno u otro motivo tienen una relevancia especial
que las hace destacar por encima de todas las demás. Hoy queremos mostrarte
las esculturas más famosas del mundo, que son también muchas de las más
importantes de todos los tiempos.
Hay esculturas que son visitadas por millones de personas cada año, en
muchos casos incluso se viaja a una ciudad en concreto para poder admirarlas
en persona.
Estas son las esculturas más famosas del mundo
1. El David (Florencia)
El famosísimo David de Miguel Ángel es su obra más conocida, además de
la escultura más conocida del planeta y la que más se ha reproducido. Marcó
un antes y un después en la historia por lo rompedora que es su imagen, toda
una novedad en sus tiempos. Se esculpió entre 1504-1505, mide 5,17 metros y
se puede admirar en la Galería de la Academia de Florencia.
2. Estatua de la Libertad (Nueva York)
Sin duda es el símbolo de Nueva York y casi deberíamos decir que de todo el
país. Realmente se llama “La Libertad”, pero siempre se le ha llamado con el
nombre que todos conocemos. Es un regalo que Francia hizo a Estados
Unidos en el año 1886 para conmemorar el centenario de la Declaración de
Independencia. Fue declarada Patrimonio de la Humanidad en el año 1984.
3. Gran Esfinge de Guiza (Guiza)
Esta monumental escultura está junto a las famosísimas pirámides de Egipto,
uno de los destinos turísticos más visitados del planeta. Es la escultura
monolítica más grande gracias a sus 57 metros de longitud y 20 de altura, y se
cree que fue esculpida en el siglo XXVI a.C. para formar parte del complejo
funerario del rey durante la dinastía IV del país.
4. La Piedad (Vaticano)
Otra maravillosa obra de Miguel Ángel, en este caso creada entre 1498-1500
para San Pedro del Vaticano y que sigue hoy en día en su emplazamiento
original. En el año 1972 fue atacada con un martillo por un hombre, pero
se pudo restaurar, aunque desde entonces únicamente se puede observar a
través de un vidrio que la protege. Representa a la Virgen María sosteniendo a
Cristo en su regazo.
5. Venus de Milo (París)
Es la escultura griega más famosa de todos los tiempos y debe su nombre a
esa isla griega ya que allí fue encontrada semienterrada en el año 1820.
Actualmente está en el Museo del Louvre de París. Su principal
característica es que le faltan los dos brazos.
6. Cristo Redentor (Río de Janeiro)
Imponente escultura que se encuentra a 710 metros sobre el nivel del mar, en
el Parque Nacional de la Tijuca, en la cima del cerro del Corcovado. Mide
38 m de altura y pesa 1.200 toneladas, siendo la obra de art decó más grande
de todos los tiempos. En 2007 fue declarada una de las Siete Maravillas del
Mundo Moderno.
7. Moái (Chile)
En la Isla de Pascua puedes encontrar este espectacular conjunto de unas 600
estatuas de piedra monolítica que no se sabe aún con certeza de dónde salieron
o qué significan. Hay muchas teorías sobre su creación, la más extendida la de
que fueron talladas por los habitantes de la isla entre los siglos IX y XVI
como representaciones de antepasados que habían fallecido.
8. El Moisés (Roma)
No cabe duda de que Miguel Ángel es uno de los artistas más importantes de
todos los tiempos, y como buena muestra aquí tenemos otra de sus esculturas.
Esculpida en 1509 en mármol blanco, su objetivo era formar parte de la tumba
del Papa Julio II, en la pequeña iglesia de San Pedro in Vincoli, donde sigue
en la actualidad.
9. El Pensador (París)
Otra de las esculturas más famosas del mundo es sin duda ésta de Auguste
Rodin, la cual se llamó originariamente “El poeta” pero por su postura todo
el mundo le llamaba “El pensador”, así que el nombre se le quedó. Puedes
admirarla en el Museo Rodin de la capital francesa.
10. El Discóbolo (Londres)
Escultura realizada por Mirón de Eléuteras, se cree que en el año 455
a.C. Está expuesta en el Museo Británico de Londres y representa a un
atleta justo en el instante anterior al lanzamiento del disco. Es importante
destacar que lo que se puede ver es una copia, ya que la original no se pudo
conservar.

Las 12 obras arquitectónicas


más grandes del mundo
Este es un listado de 12 obras arquitectónicas e
ingenieriles que destacan por sus dimensiones y la proeza
de su construcción.

 La pirámide de Keops, El Gran Palacio del Pueblo, La obra hidráulica clave de las Tres Gargantas, , El
Pentágono, Más...
La pirámide de Keops, Egipto

Es la construcción de piedra más grande del mundo. Fue construida durante el reinado del
segundo faraón Keops (aproximadamente 2,670 antes de nuestra era) en el reino de
Egipto.

El perímetro original de la base cuadrada es de 230 metros, ocupando una superficie de


52,900 metros cuadrados.

La pirámide, cuya altura es equivalente a la de un rascacielos de 40 pisos, está formada


por 2.3 millones de bloques de diferente tamaño, de entre 1,5 y 160 toneladas, que fueron
fijadas entre si herméticamente sin usar ningún tipo de pegamento.

El Gran Palacio del Pueblo, Beijing

Este palacio es el mayor de su tipo en el mundo. Su edificación duró solo un año, desde
octubre de 1958 hasta agosto de 1959, lo que supone un milagro en la historia de la
arquitectura.
Su superficie edificada cubre 171,800 metros cuadrados, con una parte central en la que
se erige un salón de conferencias en forma de abanico de tres niveles con capacidad para
10,000 personas.

En su parte norte, se encuentra un salón de banquetes de 7,000 metros cuadrados, en le


que se pueden instalar 5,000 comensales, y en el sur se halla el edificio de oficinas de la
Asamblea Popular Nacional y salas de reuniones con peculiaridades regionales
denominadas con los nombres de diferentes provincias, municipios, regiones autónomas y
regiones administrativas especiales del país.

La obra hidráulica clave de las Tres Gargantas

Esta es la obra hidráulica de mayor magnitud en el mundo, con 2,335 metros de largo y un
dique de desagüe de 483 metros de longitud.

La superficie acuática del embalse equivale al territorio global de Singapur.

La represa dispone de 5 esclusas de doble línea, combinadas con elevadores de barcos.


Las 26 unidades de generación eléctrica poseen cada una capacidad suficiente para
producir 700,000 kilovatios.

El Pentágono, Estados Unidos

Es la edificación administrativa más extensa del mundo. Alberga la sede del Departamento
de Defensa Nacional de Estados Unidos.

A vista de pájaro se puede apreciar su forma pentagonal de la que ha tomado su nombre.


Cubre una superficie de 2,359,000 metros cuadrados (608,000 de superficie edificada) y
mide 22 metros de alto, divididos en 5 pisos.

El edificio entró en funcionamiento en 1943, con una cabida para 23,000 empleados,. Su
costo fue de 87 millones de dólares de aquella época.

El Hotel de hielo, Suecia

Siendo el mayor del mundo levantado con hielo, este hotel situado en Jukkasjarvi, Suecia,
cuenta con una superficie interior de 5,000 metros cuadrados, capaz de atender a 150
huéspedes por noche.

El Palacio Imperial de Beijing

Conocido también como la Ciudad Prohibida, este palacio es el grupo de edificaciones


antiguas de mayor dimensión y mejor conservadas del mundo.

Situado en el casco urbano de Beijing, su construcción empezó en 1406 y fue el palacio


imperial en las dinastías Ming y Qing, desde donde 24 emperadores ejercieron sus
mandatos.
En su superficie de 720,000 metros cuadrados (150,000 de superficie edificada), está
erigidos mas de 9,000 pabellones y salas, mientras que el número de objetos de gran valor
artístico e histórico que alberga en su interior supera el millón.

En 1987 fue incluido en el catálogo de patrimonio cultural mundial de la UNESCO.

El barrio residencial de Barbican, Londres

Es el mayor barrio residencial del mundo. Localizado en Londres, Gran Bretaña, el barrio
cubre 16 hectáreas, con 2,014 apartamentos y un estacionamiento para 1,710 coches.

La nueva zona de Pudong, Shanghái

Separada del casco urbano de Shanghai por el río Huangpu, Pudong es la mayor zona
urbana de desarrollo económico del mundo, con una superficie de 520 kilómetros.

Es la sede oficial de la bolsa de valores de Shanghái.

El Estadio de Francia, París

Con motivo de la organización de la Copa Mundial de Fútbol 1998, se construyó este


estadio, el más caro del mundo en su momento, con una inversión total de 466 millones de
dólares.

Posee capacidad para 80,000 espectadores, y la cantidad de acero usado en su enorme


techo equivale al peso de la torre Eiffel.

La Gran Muralla China

Esta muralla atraviesa las montañas escarpadas del norte de China, a lo largo de 6,700
Kilómetros.

Su construcción se inició en el período de las Primaveras y Otoños y de los Estados


Combatientes. Es una obra antigua de defensa militar, difícil de encontrar en la historia
arquitectónica humana.

Elogiada como la "octava maravilla del mundo", ha sido incluida por la UNESCO en el
catálogo de patrimonio cultural mundial.

Palacio del Parlamento, Rumania

Con una superficie de 330,000 metros cuadrados, y terminado en 1997, este ecléctico
edificio fue mandado construir por el dictador rumano Nicolae Ceaușescu.
Para conseguirlo, se demolieron grandes áreas de Bucarest para dejar.

El edificio cuenta con unas 1,100 habitaciones, lo que lo convierte en el segundo edificio
civil más grande del mundo después del Pentágono.

Boeing Everett Factory, Washington

Se trata de la fábrica más gran del mundo, pues abarca una superficie de 398,000 metros
cuadrados, con un volumen 13.3 millones de metros cúbicos.

Aquí se ensamblan aviones como el Boeing 747, 767s, 777s y el nuevo 787 Dreamliner.

La fábrica se inauguró en 1967, y actualmente es posible visitarla, pues abre los siete días
de la semana y cuenta con seis cafeterías y un banco.

Historia del arte


Ir a la navegaciónIr a la búsqueda
Para la historiografía de la historia del arte, véase Estudio de la historia del
arte.

La creación de Adán (1508-1512), de Miguel Ángel, en la Capilla Sixtina (Vaticano).

Cuarteto para flauta (1777), de Wolfgang Amadeus Mozart, considerado como uno de los
mejores compositores de música clásica de toda la historia.

Las mil y una noches (‫ألف ليلة وليلة‬, Alf layla wa-layla), título clásico de la literatura árabe.

El acorazado Potemkin (1925), de Sergéi Eisenstein, una de las obras maestras de la historia del
cine.

La historia del arte es el relato de la evolución del arte a través del tiempo.


Entendido como cualquier actividad o producto realizado por el ser humano con
finalidad estética o comunicativa, a través de la cual se
expresan ideas, emociones o, en general, una visión del mundo, empleando
diversos recursos, como los plásticos, lingüísticos, sonoros o mixtos.
La historiografía del arte, como disciplina académica y entorno institucional
(museos, mercado del arte, departamentos universitarios, producciones
editoriales) se suele restringir a las denominadas artes visuales o plásticas
(esencialmente a pintura, escultura y arquitectura), mientras que otras artes
son más específicamente objeto de estudio de otras disciplinas claramente
delimitadas, como la historia de la literatura o la historia de la música, siendo
todas ellas objeto de atención por la denominada historia de la cultura o historia
cultural, junto con las historias sectoriales enfocadas a otras manifestaciones
del pensamiento, como la historia de la ciencia, la historia de la filosofía o
la historia de las religiones. Algunos campos de conocimiento estrechamente
relacionados con la historia del arte son la estética y la teoría del arte.
A lo largo del tiempo el arte se ha clasificado de muy diversa manera, desde la
distinción medieval entre artes liberales y artes vulgares (o «mecánicas»),
pasando por la moderna distinción entre bellas artes y artes menores o
aplicadas, hasta la multiplicidad contemporánea, que entiende como arte casi
cualquier manifestación de la creatividad del ser humano.
La sucesiva ampliación del listado de las «artes principales» llegó en el
siglo XX hasta el número de nueve: la arquitectura, la danza, la escultura,
la música, la pintura, la poesía —entendida de forma amplia como literatura con
intención estética, que incluye los distintos géneros del teatro y la narrativa—,
la cinematografía, la fotografía y la historieta (o cómic).
Al solapamiento conceptual de términos entre artes plásticas y artes
visuales se añadieron los de diseño y artes gráficas. Además de antiquísimas
formas de expresión artística como la moda y la gastronomía, actualmente se
suelen considerar artes nuevos vehículos expresivos como la publicidad,
la animación, la televisión y los videojuegos.
La historiografía del arte es una ciencia multidisciplinar, procurando un examen
objetivo del arte a través de la historia, clasificando culturas,
estableciendo periodizaciones y observando sus características distintivas e
influencias. El estudio de la Historia del Arte se desarrolló inicialmente en
el Renacimiento, con su objeto limitado a la producción artística de
la civilización occidental. No obstante, con el tiempo se ha impuesto una visión
más amplia de la historia artística, intentando una descripción global del arte de
todas las civilizaciones y el análisis de sus producciones artísticas en términos
de sus propios valores culturales (relativismo cultural), y no solo de los de
la historia del arte occidental.
El arte goza hoy día de una amplia red de estudio, difusión y conservación de
todo el legado artístico producido por la humanidad a lo largo de su historia.
Durante el siglo XX han proliferado las instituciones, fundaciones, museos
y galerías, de ámbito público y privado, dedicados al análisis y catalogación de
las obras de arte, así como su exposición a un público mayoritario. El auge de
los medios de comunicación ha sido fundamental para el mejor estudio y
divulgación del arte.
Eventos y exposiciones internacionales, como las bienales de Venecia y São
Paulo o la Documenta de Kassel han ayudado al fomento de nuevos estilos y
tendencias. Premios como el Turner de la Tate Gallery, el Premio de la
Fundación Wolf de las Artes, la Medalla Picasso de la UNESCO, el Premio
Velázquez de Artes Plásticas, el Premio Pritzker de arquitectura, el Premio
Nobel de literatura, la Medalla Mozart de la Unesco de música clásica,
el Pulitzer de fotografía y los Óscar de cine también fomentan la obra de los
mejores creadores a nivel internacional. Instituciones como la UNESCO con el
establecimiento de un Patrimonio de la Humanidad ayudan igualmente a la
conservación de los principales monumentos del planeta. 1
Índice
 1Prehistoria
o 1.1Paleolítico
o 1.2Neolítico
o 1.3Edad de los Metales
 2Arte antiguo
o 2.1Mesopotamia
o 2.2Egipto
o 2.3América
o 2.4África
o 2.5Asia
 2.5.1India
 2.5.2China
 2.5.3Japón
o 2.6Oceanía
o 2.7Otras manifestaciones
 3Arte clásico
o 3.1Grecia
o 3.2Roma
 4Arte medieval
o 4.1Arte paleocristiano
o 4.2Arte germánico
o 4.3Arte prerrománico
o 4.4Arte bizantino
o 4.5Arte islámico
o 4.6Arte románico
o 4.7Arte gótico
o 4.8América
o 4.9África
o 4.10Asia
o 4.11Oceanía
 5Arte de la Edad Moderna
o 5.1Renacimiento
o 5.2Manierismo
o 5.3Barroco
o 5.4Rococó
o 5.5Neoclasicismo
o 5.6América
o 5.7África
o 5.8Asia
o 5.9Oceanía
 6Arte contemporáneo
o 6.1Siglo XIX
 6.1.1Arquitectura
 6.1.2Romanticismo
 6.1.3Realismo
 6.1.4Impresionismo
 6.1.5Simbolismo
 6.1.6Modernismo
 6.1.7Fotografía
o 6.2Siglo XX
 6.2.1Arquitectura
 6.2.2Vanguardismo
 6.2.3Últimas tendencias
 6.2.4Globalización del arte
 6.2.5Artes decorativas
 6.2.6Literatura contemporánea
 6.2.7Teatro contemporáneo
 6.2.8Música contemporánea
 6.2.9Danza contemporánea
 6.2.10Fotografía del siglo XX
 6.2.11Cine
 6.2.12Historieta
 6.2.13Arte efímero
 7Véase también
 8Notas
 9Referencias
 10Bibliografía
 11Enlaces externos

Prehistoria[editar]

Venus de Willendorf, Museo de Historia Natural de Viena.

Artículo principal: Arte prehistórico


El arte prehistórico es el desarrollado por el ser humano primitivo desde
la Edad de Piedra (Paleolítico superior, Mesolítico y Neolítico) hasta la Edad de
los Metales, periodos donde surgieron las primeras manifestaciones que se
pueden considerar como artísticas por parte del Homo sapiens. Durante el
Paleolítico (25 000-8000 a. C.), los seres humanos se mantenían
principalmente gracias a la caza y a la recolección y habitaban en cuevas, en
algunas de las cuales desarrollaron la llamada pintura rupestre. Tras un periodo
de transición (Mesolítico, 8000-6000 a. C.), en el Neolítico (6000-3000 a. C.) el
ser humano se volvió sedentario y se dedicó a la agricultura, con sociedades
cada vez más complejas donde fue cobrando importancia la religión, y
comenzó la producción de piezas de artesanía. Por último, en la llamada Edad
de los Metales (3000-1000 a. C.), surgieron las
primeras civilizaciones protohistóricas.
Paleolítico[editar]
Artículo principal: Arte paleolítico
Las primeras manifestaciones artísticas proceden del Homo neanderthalensis,
de hace unos 65 000 años, tal como se constata por los restos hallados en las
cuevas de Maltravieso (Cáceres), Ardales (Málaga) y La Pasiega (Cantabria).2
Aun así, la mayor parte de los primeros hallazgos artísticos son del paleolítico
superior y pertenecen ya al Homo sapiens, alrededor del 25 000 a. C., teniendo
su apogeo en el periodo magdaleniense (±15 000-8000 a. C.). Los primeros
vestigios de objetos creados por el hombre aparecen en el sur de África,
el Mediterráneo occidental, Europa central y oriental (Mar
Adriático), Siberia (Lago Baikal), la India y Australia. Estos primeros vestigios
son generalmente utensilios de piedra trabajada (sílex, obsidiana), o bien
de hueso o madera. Para la pintura utilizaban rojo de óxido de
hierro, negro de óxido de manganeso y ocre de arcilla. Su principal medio
expresivo era la pintura rupestre, desarrollada principalmente en la
región franco-cantábrica: son pinturas de carácter mágico-religioso, en cuevas,
de sentido naturalista, con representación de animales, destacando las cuevas
de Altamira, Tito Bustillo, Trois Frères, Chauvet y Lascaux. En escultura,
destacan las llamadas venus, representaciones femeninas que seguramente
servían de culto a la fecundidad, destacando la Venus de Willendorf. Otras
obras representativas de esta época son el denominado Hombre de Brno,
el Mamut de Vogelherd y la Dama de Brassempouy.3
En la prehistoria surgieron las primeras formas rudimentarias
de música y danza: diversos fenómenos naturales y la modulación de la
propia voz humana hicieron ver al hombre primitivo que existían sonidos que
resultaban armónicos y melodiosos, y que afectaban a las emociones,
al estado anímico de las personas. Al tiempo, la danza, el movimiento rítmico,
supuso una forma de comunicación corporal que servía para expresar
sentimientos, o para ritualizar acontecimientos importantes
(nacimientos, defunciones, bodas). En principio, música y danza tenían un
componente ritual, celebrados en ceremonias de fecundidad, caza o guerra, o
de diversa índole religiosa. Pronto el ser humano aprendió a valerse de objetos
rudimentarios (huesos, cañas, troncos, conchas) para producir sonidos,
mientras que la propia respiración y los latidos del corazón sirvieron para
otorgar una primera cadencia a la danza.4
Neolítico[editar]
Artículo principal: Arte neolítico

Pintura rupestre de la Roca de los Moros, en El Cogul.

Este periodo —iniciado alrededor del 8000 a. C. en el Próximo Oriente—


supuso una profunda transformación para el antiguo ser humano, que se volvió
sedentario y se dedicó a la agricultura y la ganadería, surgiendo nuevas formas
de convivencia social y desarrollándose la religión. En la pintura levantina —
datada entre el Mesolítico y el Neolítico— se dio la figura humana, muy
esquematizada, con notables ejemplos en El
Cogul, Valltorta, Alpera y Minateda. También se dio este tipo de pintura en el
norte de África (Atlas, Sáhara) y en la zona del actual Zimbabue. La pintura
neolítica solía ser esquemática, reducida a trazos básicos (el hombre en forma
de cruz, la mujer en forma triangular). Son de destacar igualmente las pinturas
rupestres del río Pinturas en Argentina, especialmente la Cueva de las manos.
En arte mobiliar se produjo la llamada cerámica cardial, decorada con
impresiones de conchas (cardium), y apareció el arte textil.
Se manufacturaron nuevos materiales como el ámbar, el cristal de roca,
el cuarzo, el jaspe, etc. En esta época aparecieron los primeros vestigios de
poblados con una planimetría urbanística, destacando los restos hallados
en Tell as-Sultan (Jericó), Jarmo (Irak) y Çatalhöyük (Anatolia).5
Edad de los Metales[editar]

Complejo megalítico de Stonehenge, en Inglaterra.
La última fase prehistórica es la llamada Edad de los Metales, pues la
utilización de elementos como el cobre, el bronce y el hierro supuso una gran
transformación material para estas antiguas sociedades. En el
llamado calcolítico surgió el megalitismo, monumentos funerarios en piedra,
destacando el dolmen y el menhir, o el cromlech inglés, como en el magnífico
conjunto de Stonehenge. En España se formó la cultura de Los Millares,
caracterizada por la cerámica campaniforme y las representaciones humanas
de figuras esquemáticas de grandes ojos. En Malta destacó el conjunto de
templos de Mudajdra, Tarxien y Ggantija. En las islas Baleares se desarrolló
una notable cultura megalítica, con diversas tipologías de monumentos:
la naveta, tumba en forma de pirámide truncada, con cámara funeraria
alargada; la taula, dos grandes piedras colocadas una vertical y otra encima
horizontal; y el talayot, torre con una cámara cubierta de falsa cúpula.6
En la Edad del Hierro destacaron las culturas de Hallstatt (Austria) y La
Tène (Suiza). La primera se dio entre los siglos siglo VIII a. C. y siglo V a. C.,
caracterizada por las necrópolis con tumbas de túmulo, con cámara mortuoria
de madera en forma de casa, a menudo acompañada de un carro de cuatro
ruedas. La cerámica era polícroma, con decoraciones geométricas y
aplicaciones de adornos metálicos. La Tène se desarrolló entre los siglos siglo
V a. C. y siglo I a. C., ligada a la cultura celta. Destacó por sus objetos en hierro
(espadas, lanzas, escudos, fíbulas), con diversas fases de evolución (La Tène
I, II y III), que al final de esta era recibió las influencias griega, etrusca y del arte
de las estepas.7

Dama de Brassempouy, Museo de Arqueología
nacional, Saint-Germain-en-Laye.
 

Menhir de Champ-Dolent, en la zona de Bretaña (Francia).
 

Talayot circular de la isla de Mallorca (España).
 

Carro solar de Trundholm (Dinamarca).

Arte antiguo[editar]
Tablilla sobre el diluvio, del Poema de Gilgamesh (c. siglo VII a. C.), Museo Británico.

Artículo principal: Arte antiguo


Se denomina así a las creaciones artísticas de la primera etapa de la historia,
iniciadas con la invención de la escritura, destacando las grandes civilizaciones
del Próximo Oriente: Egipto y Mesopotamia. También englobaría las primeras
manifestaciones artísticas de la mayoría de pueblos y civilizaciones de todos
los continentes. En esta época aparecieron las primeras grandes ciudades,
principalmente en cuatro zonas delimitadas por grandes ríos: el Nilo, el Tigris y
el Éufrates, el Indo y el río Amarillo.
Uno de los grandes avances en esta época fue la invención de la escritura,
generada en primer lugar por la necesidad de llevar registros de
índole económica y comercial. El primer código escrito fue la escritura
cuneiforme, surgida en Mesopotamia alrededor del 3500 a. C., practicada en
tablillas de arcilla. Estaba basada en elementos pictográficos e ideográficos,
mientras que más adelante los sumerios desarrollaron un anexo silábico para
su escritura, reflejando la fonología y la sintaxis del idioma sumerio hablado. En
Egipto se desarrolló la escritura jeroglífica, con una primera muestra en
la Paleta de Narmer (3100 a. C.). La lengua hebrea fue una de las primeras
que utilizó como método de escritura el alfabeto (abyad, alrededor del
1800 a. C.), que relaciona un único símbolo a cada fonema; de aquí derivan los
alfabetos griego y latino.8
Mesopotamia[editar]
Artículo principal: Arte de Mesopotamia

Estatua sedente del príncipe Gudea, patesi de Lagash (2120 a. C.), Museo del Louvre, París.

El arte mesopotámico se desarrolló en la zona comprendida entre los


ríos Tigris y Éufrates (actuales Siria e Irak), donde desde el IV milenio a. C. se
sucedieron diversas culturas como
los sumerios, acadios, amorritas, asirios, caldeos, etc. La arquitectura se
caracteriza por el empleo del ladrillo, con un sistema adintelado y la
introducción de elementos constructivos como el arco y la bóveda. Destacan
los zigurats, grandes templos de forma escalonada piramidal, de los que
prácticamente no nos han llegado vestigios, excepto algunos basamentos. La
tumba solía ser de corredor, con cámara cubierta de falsa cúpula, como
algunos ejemplos hallados en Ur. También destacaron los palacios, conjuntos
amurallados con un sistema de terrazas a modo de zigurat, otorgando gran
importancia a las zonas ajardinadas (los jardines colgantes de Babilonia son
una de las siete maravillas del mundo antiguo).
La escultura se desarrolló en talla exenta o relieve, en escenas religiosas o de
caza y militares, con la presencia de figuras humanas y animales reales
o mitológicos. En época sumeria se dieron pequeñas estatuas de formas
angulosas, con piedra de color o pasta en los ojos, en figuras sin cabello, con
las manos en el pecho. En el periodo acadio son figuras con cabello y larga
barba, destacando la estela de Naram-Sin. De la etapa amorrita (o neosumeria)
destacan las representaciones del rey Gudea de Lagash, con manto y turbante
y las manos nuevamente sobre el pecho. En el dominio babilónico cabe
mencionar la famosa estela de Hammurabi. De la escultura asiria destacan las
figuras antropomórficas de toros o genios alados, que flanqueaban las puertas
de los palacios, así como los relieves con escenas de guerra o caza, como
el Obelisco negro de Salmanasar III.9
Con la aparición de la escritura surgió la literatura, como medio de expresión de
la creatividad del ser humano. En la literatura sumeria destaca el Poema de
Gilgamesh, del siglo XVII a. C. Se escribieron una treintena de mitos sobre las
divinidades sumerias y acadias más importantes, entre los que destacan: el
descenso de Inanna a los infiernos y los generados en torno a los
dioses Enki y Tammuz. Otra muestra de relevancia es el poema Lugal ud
melambi Nirpal (Los trabajos de Ninurta), cuyo contenido es de
tipo didáctico y moral. En época acadia destaca el Atrahasis, sobre el mito
del diluvio. En la literatura babilónica es de remarcar el poema Enûma Elish,
sobre la creación del mundo.10
La música se desarrolló en esta región entre el IV y el III milenio a. C., en
rituales de los templos sumerios, donde se
cantaban himnos o salmos (ersemma) a los dioses. El canto litúrgico estaba
compuesto de responsorios —canto alternado entre sacerdotes y coro—
y antífonas —canto alternado entre dos coros—. Tenían varios instrumentos,
como el tigi (flauta), el balag (tambor), la lilis (precursor del timbal),
el algar (lira), el zagsal (arpa) y la adapa (pandero).11
Egipto[editar]
Artículo principal: Arte del Antiguo Egipto

Las pirámides de Gizeh.

En Egipto surgió una de las primeras grandes civilizaciones, con obras de arte


elaboradas y complejas que suponen ya una especialización profesional por
parte del artista/artesano. Su arte era intensamente religioso y simbólico, con
un poder político fuertemente centralizado y jerarquizado, otorgando una gran
relevancia al concepto religioso de inmortalidad, principalmente del faraón,nota 1
para el que se construyen obras de gran monumentalidad. Iniciado alrededor
del 3000 a. C., el arte egipcio perduró hasta la conquista de Alejandro Magno,
si bien su influencia persistió en el arte copto y bizantino.
La arquitectura se caracteriza por su monumentalidad con el empleo de la
piedra, en grandes bloques, con sistema constructivo adintelado y
sólidas columnas. Destacan los monumentos funerarios, con tres tipologías
principales: la mastaba, tumba de forma rectangular; la pirámide, que puede
ser escalonada (Saqqarah) o de lados lisos (Gizeh); y los hipogeos, tumbas
excavadas en el suelo o en paredes de precipicios (Valle de los Reyes). La otra
gran edificación es el templo, conjuntos monumentales precedidos de una
avenida de esfinges y dos obeliscos, un acceso con dos pilonos o
muros trapeciales, un patio hípetro, una sala hipóstila y el santuario. Destacan
los templos de Karnak, Luxor, Filae y Edfú. Otro tipo de templo es el speos, en
forma de hipogeo, como en Abu Simbel y Deir el-Bahari.
La escultura y la pintura muestran las representaciones de forma figurativa,
generalmente con gran rigidez y esquematización. En la escultura
egipcia comenzó a representarse a faraones y dioses ya en las primeras
dinastías, alcanzándose durante la IV Dinastía el dominio absoluto de la técnica
en elegantes representaciones de porte majestuoso con acabados pulidos en
materiales tan duros como el granito o la diorita. Predominaba la ley de la
frontalidad y el hieratismo, con formas tendentes a la geometrización, dado su
carácter simbólico como manifestaciones de la vida ultraterrena. También
destacan los ushebti, pequeñas figurillas de tierra cocida o madera, de mayor
realismo que la escultura funeraria, representando escenas cotidianas.
La pintura se caracteriza principalmente por presentar figuras yuxtapuestas en
planos superpuestos. Las imágenes se representaban con criterio jerárquico,
por ejemplo: el faraón tiene un tamaño más grande que los súbditos o los
enemigos que están a su lado. Predominaba el canon de perfil, que consistía
en representar la cabeza y las extremidades de perfil pero los hombros y los
ojos de frente. En Egipto se desarrollaron notablemente las artes aplicadas,
especialmente la ebanistería y la orfebrería, con magníficos ejemplos como los
muebles de cedro con taraceas de ébano y marfil de las tumbas de Yuya y
Tuyu (Museo Egipcio de El Cairo), o las piezas halladas en la tumba
de Tutankamon, de gran calidad artística.12
La literatura egipcia fue la primera en desarrollar un formato literario tal y como
lo conocemos hoy en día: el libro.13 Una de sus mejores manifestaciones es
la Historia de Sinuhé, un servidor de Sesostris I, cuyo relato data de mediados
del siglo XX a. C. Posteriormente destaca el Libro de los muertos, escrito en
el Papiro de Ani, datado hacia el siglo XIII a. C. La música egipcia era
principalmente de signo religioso, con un gran protagonismo del canto vocal,
desarrollando un ciclo anual de festividades cada una de las cuales tenía su
música correspondiente —hecho que pasó a la liturgia judía y cristiana—. Entre
sus instrumentos figuraban el sistro, el ser (pandero), el ben (arpa),
la seba (flauta), el sneb (trompeta) y el met (clarinete). Al parecer, tenían
también un tipo de órgano hidráulico, y en la tumba de Tutankamon se
encontraron dos trompetas de plata.14

Speos de Ramsés II en Abu Simbel
 

El escriba sentado, Imperio Antiguo, Museo del Louvre
 

Pintura mural de la cámara funeraria de Amenemhet, Imperio
Nuevo, dinastía XVIII (s. XV a. C.)
 

Máscara funeraria de Tutankamón, Museo Egipcio de El
Cairo

América[editar]
Artículo principal: Arte precolombino

Ciudad de Monte Albán, Oaxaca, México.

En una evolución paralela a la de los pueblos neolíticos europeos, los


antiguos cazadores-recolectores se iniciaron en la agricultura en torno al
VII milenio a. C. —especialmente el maíz—, surgiendo las primeras sociedades
en las tierras altas de México, donde se observa el predominio de una casta
sacerdotal, con grandes conocimientos en matemáticas y astronomía. Los
primeros hallazgos artísticos son de alrededor del 1300 a. C. en Xochipala
(estado de Guerrero), donde se hallaron unas estatuillas de arcilla de gran
vivacidad. La primera gran civilización mesoamericana fue la olmeca,
localizada en un espacio que actualmente corresponde a las provincias
de Veracruz y Tabasco, donde destacan las esculturas de piedra, de gran
naturalismo (Luchador, hallado en Santa María Uxpanapán), o las colosales
cabezas monolíticas de hasta 3,5 metros de altura. Los zapotecas,
establecidos en Oaxaca, construyeron el magnífico conjunto de la Ciudad de
los Templos, en el Monte Albán. En América del Norte destacaron las
culturas Hohokam, Mogollón y Anasazi.
En Perú está documentada la construcción de grandes templos antes incluso
de la invención de la cerámica, en el III milenio a. C. (Sechín Alto, Kuntur
Wasi). Destaca Chavín de Huántar (900 a. C.), complejo religioso construido en
diversas fases, con una estructura en forma de U, con una plaza embaldosada
con losas en relieve con figuras de jaguares y animales mitológicos, templo
edificado sobre tres pisos de galerías, y un monolito central de granito blanco
de 4,5 metros de altura. En esta región surgió una notable industria textil, quizá
la primera del mundo, hilada con telar con hilos de casi 200 colores distintos,
destacando especialmente los mantos de lana de Paracas. Otras culturas
remarcables de la región fueron la moche y la nazca —con sus
enigmáticos geoglifos de Nazca—. En la zona del Amazonas destacó la cultura
barrancoide, con una cerámica de diseños incisos, así como la cultura San
Agustín en Colombia.15
África[editar]
Artículo principal: Arte africano

Escultura nok.

El arte africano ha tenido siempre un marcado carácter mágico-religioso,


destinado más a ritos y ceremonias de las diversas
creencias animistas y politeístas africanas que no a fines estéticos, aunque
también hay producciones de signo ornamental. La mayoría de sus obras son
de madera, piedra o marfil, en máscaras y figuras exentas de carácter más o
menos antropomórfico, con un típico canon de gran cabeza, tronco recto y
miembros cortos. También se producían cerámica, joyería y tejidos, así como
objetos de metalurgia —el hierro era conocido desde el siglo VI a. C.—. La
primera producción de cierta relevancia fue la cultura Nok, en el I milenio a. C.,
situada en el norte de la actual Nigeria. Destacan las esculturas de terracota,
con figuras humanas —a veces sólo la cabeza— o de animales
(elefantes, monos, serpientes), de gran sentido naturalista, mostrando
expresiones faciales de signo individualizado, con diversos peinados, a veces
con collares y brazaletes. En Sudán se desarrollaron las
culturas kerma y meroe, caracterizadas por sus monumentales construcciones
en barro, sus armas y su cerámica. En Etiopía destacó la ciudad de Aksum,
centro de un reino que alcanzó su apogeo en el siglo IV. Con una notable
cultura —desarrollaron una escritura en lengua ge'ez, y crearon un
sistema monetario—, son de destacar sus estelas en forma
de pilares monolíticos, de carácter funerario, de hasta 20 metros de altura. 16
Asia[editar]
India[editar]
Artículo principal: Arte de la India

Mohenjo-Dāro.

El arte indio tiene un carácter principalmente religioso, sirviendo como vehículo


de transmisión de las distintas religiones que han jalonado
la India: hinduismo, budismo, islamismo, cristianismo, etc. También hay que
destacar como rasgo distintivo del arte indio su afán de integración con
la naturaleza, como adaptación al orden universal, teniendo en cuenta que la
mayor parte de elementos naturales (montañas, ríos, árboles) tienen para los
indios un carácter sagrado.
 Cultura del Indo: la primera gran civilización
india se desarrolló entre el siglo XXVI a. C. y
el siglo XIII a. C., conocida hoy día por las
excavaciones realizadas en 1920 por sir John
Marshall en Mohenjo-Daro, antigua ciudad que en
sucesivos emplazamientos muestra una
planificada urbanización, con edificios públicos
construidos en ladrillos de barro cocido. De igual
importancia son las excavaciones realizadas
en Harappa, con restos de cerámica, escultura y
útiles de metal (oro, plata, cobre y latón).17
 Período védico (siglos XIII-VI a. C.)
y premauria (siglos VI-III a. C.): en esta etapa se
introdujeron los pueblos arios, apareciendo las
religiones tradicionales indias. En el siglo
VI a. C. aparecieron el budismo y el jainismo,
estableciéndose estrechos lazos con el arte persa.
La expedición a la India de Alejandro Magno (326-
325 a. C.) abrió contacto con el arte
helenístico griego, plasmado en las
formas grecobudistas.
 Arte maurya (siglos III-II a. C.): la
dinastía Maurya, de religión budista, ocupó todo el
curso medio del Indo y la parte central de la
península del Deccán. La arquitectura de piedra
sustituye al ladrillo, como en el Palacio
de Aśoka en Pātaliputra. El monumento
característico de este periodo es
la stūpa, túmulo funerario de carácter
conmemorativo, generalmente recubierto de
relieves con escenas de la vida de Buda, como la
Stūpa de Sānchi.
 Arte de Gandhāra (siglos II a. C.-I d. C.): el
arte de Gandhāra es de tradición grecobudista, con
influencia helenística y sasánida, destacando por
la representación directa de la imagen de Buda.
Evolucionó la tipología de la stūpa, que es con
cúpula sobre un alto tambor cilíndrico colocado
sobre una base cuadrada, como el de Kanisha,
en Peshawar.
 Arte de Mathurā y Amarāvatī (siglos I-IV): en
la ciudad de Mathurā, situada en la cuenca
superior del Ganges, se desarrolló una importante
escuela artística que se difundiría por el resto de la
India e influenciaría al arte gupta. El estilo Mathurā
mezclaba elementos tradicionales indios con
motivos grecorromanos, sin embargo nos han
llegado pocas representaciones de este periodo
debido a la destrucción producida por la
invasión islámica. El arte de Amarāvatī también
tiene influencia grecorromana, como lo demuestra
los restos hallados en Virapatnam (Pondicherry). Al
igual que los estilos anteriores, sus obras
principales son monasterios y stūpas, destacando
la gran stūpa de Amarāvatī, de 50 metros de
altura.18

La Guerra de Kurukshetra en una ilustración del Mahābhārata.

La literatura india comenzó alrededor del 2500 a. C., escrita en sánscrito. Su


primera manifestación fue la literatura védica (de veda, ‘verdad’), con escritos
centrados en la religión y la guerra, con un tono poético y evocador de un
mundo mágico. Se divide en tres grupos: los Samjitas (o ‘colecciones’, que
incluyen el propio Rigveda (himnos litúrgicos de tema mitológico, con un
lenguaje poético y de exaltación de la naturaleza); los Brāhmaṇa, también de
carácter litúrgico, pero de signo más esotérico, incluyendo los Upaṇiṣad,
escritos sobre doctrinas secretas que suponen la primera obra de
tipo filosófico en la India; y los Sutra, series de aforismos sobre
religión, gramática, filosofía y otros aspectos del brahmanismo. En un período
posvédico (hacia el siglo III a. C.) surgen los grandes poemas épicos indios:
el Majabhárata es la tercera obra literaria más extensa del mundo, con
doscientos mil versos recopilados en dieciocho libros (donde destaca
el Bhagavad-gītā), sobre leyendas y epopeyas de la mitología hindú, pero con
un fuerte trasfondo filosófico y moral; y el Ramaiana, obra de Valmiki, nueva
síntesis de poesía y epopeya con elementos teológicos y filosóficos.19
El teatro indio tiene su origen en el Nāṭya-śāstra, libro sagrado
de Brahma comunicado a los hombres por el rishi Bharata Muni, donde se
habla de canto, danza y mímica. Generalmente, la temática es de signo
mitológico, sobre las historias de los dioses y héroes indios. La representación
es básicamente actoral, sin decorados, destacando únicamente el vestuario y
el maquillaje. Había diversas modalidades: Śakuntalā, de siete
actos; Mricchakaṭikā, de diez actos.
Como dramaturgos destacaron Kālidāsa y Śūdraka.20
La música india tiene un fuerte sello ecléctico debido a la multiplicidad étnica de
los diversos pueblos que fueron llegando al subcontinente índico:
los vedas tenían melodías únicamente de dos notas; los drávidas tenían
músicas y danzas más elaboradas, relacionadas con cultos a la fertilidad; los
protomediterráneos introdujeron nuevos instrumentos, como el magudhi, la
famosa flauta de los encantadores de serpientes; los arios introdujeron los
himnos religiosos en los Vedas. El Ṛig vedá («himnos vedas») deja constancia
de tres tipos de entonaciones: udatta (aguda), anudatta (grave)
y svarita (media). El Sāma Vedá («cantos vedas») pasó de cinco a siete notas,
usando generalmente un tetracordio en las melodías vocales, que aún perdura
en zonas del Himalaya.21
China[editar]
Artículo principal: Arte de China

Ejército de terracota de Xian (210 a. C.), situado en el interior del Mausoleo de Qin Shi Huang.

El arte chino ha tenido una evolución más uniforme que el occidental, con un
trasfondo cultural y estético común a las sucesivas etapas artísticas, marcadas
por sus dinastías reinantes. Como la mayoría del arte oriental tiene una
importante carga religiosa (principalmente taoísmo, confucianismo y budismo) y
de comunión con la naturaleza. Al contrario que en Occidente, los chinos
valoraban por igual la caligrafía, la cerámica, la seda o la porcelana, que la
arquitectura, la pintura o la escultura, a la vez que el arte está plenamente
integrado en su filosofía y cultura.
 Dinastía Shang (1600-1046 a. C.): destacó
por sus objetos y esculturas en bronce,
especialmente vasijas decoradas en relieve y
máscaras y estatuas antropomórficas, como las
halladas en la zona de Chengdu, en el
alto Yangtsé, de alrededor del 1200 a. C. Se han
encontrado restos arqueológicos de varias
ciudades en la zona de Henan, amuralladas y con
una retícula rectangular, como
en Zhengzhou y Anyang. En estos asentamientos
se han hallado igualmente tumbas con
ricos ajuares de armas, joyas y diversos utensilios
en bronce, jade, marfil y otros materiales.
 Dinastía Zhou (1045-256 a. C.):
evolucionando desde el arte Shang, los Zhou
crearon un estilo decorativo y ornamentado, de
figuras estilizadas y dinámicas, continuando el
trabajo en cobre. Una invasión nómada en
771 a. C. fragmentó el imperio en pequeños reinos,
periodo en el que sin embargo florecieron la
agricultura y la metalurgia, apareciendo diversos
estilos artísticos locales en el llamado Periodo de
los Reinos Combatientes. Aparecieron el taoísmo y
el confucianismo, que influenciarían enormemente
al arte. Destacó el trabajo en jade, decorado en
relieve, y apareció la laca.
 Dinastía Qin (221-206 a. C.): unificada China
bajo el reinado de Qin Shi Huang, se construyó
la Gran Muralla para evitar invasiones exteriores,
con 2400 kilómetros de longitud y una media de 9
metros de altura, con torres de guardia de 12
metros de altura. Destaca el gran hallazgo
arqueológico del Ejército de
terracota de Xian (210 a. C.), situado en el interior
del Mausoleo de Qin Shi Huang. Está compuesto
por cientos de estatuas de terracota de guerreros a
medida natural, incluidos varios caballos y carros,
con gran naturalismo y precisión en la fisonomía y
los detalles.
 Dinastía Han (206 a. C.-220 d. C.): época de
paz y prosperidad, se introdujo el budismo, que
tuvo una implantación lenta pero progresiva.
Destacó por sus capillas funerarias, con estatuas
aladas de leones, tigres y caballos. La pintura se
centró en temas de la corte imperial, nobles y
funcionarios, con un sentido confucianista de la
solemnidad y la virtud moral. También son de
remarcar los relieves en santuarios y cámaras de
ofrendas, generalmente dedicados a motivos
confucianistas, en un estilo lineal de gran
simplicidad.
 Periodo de las Seis dinastías (220-618): se
difundió más ampliamente el budismo,
construyéndose grandes santuarios con estatuas
colosales de Buda (Yungang, Longmen). Junto a
esta nueva religión, y gracias a la ruta de la seda,
se recibieron diversas influencias procedentes del
oeste asiático. En pintura se formularon los seis
principios, enunciados por Xie He a principios
del siglo VI, y comenzó la caligrafía artística con la
figura legendaria de Wang Xianzhi.22

Versión del Tao te king hallada en Mawangdui.

La literatura china se inició con obras de carácter religioso y filosófico,


apareciendo entre los siglos X y V a. C. los llamados Cinco Clásicos: el Li-Ki,
compendio de rituales y costumbres que fue posteriormente ampliado, llegando
a los cien tomos; el I Ching, manual de adivinación basado en el significado
de ocho trigramas, atribuido al mítico emperador Fu Xi; el Shu-
king, crónica escrita en un lenguaje formal y ceremonioso que será típico de la
producción literaria china; el Shi King (El clásico de la poesía), recopilación de
poemas; y el Ch'uen-tsieu, primera crónica fechada (722-481 a. C.). En torno
al siglo V a. C. surgieron las principales obras del pensamiento chino, grandes
compendios de la filosofía y la moral: el Lùn Yǔ (Analectas) de Confucio y
el Tao te king (Libro del Tao) de Lao Tse. También tuvo mucha repercusión El
arte de la guerra de Sun Tzu. En época Han apareció un nuevo género, el fu,
poesía de carácter didáctico asociada a una composición musical, mientras que
en prosa destacó el She-ki (Memorias históricas) de Ssê Ma-ts'ien.23
La música china es pentatónica (de cinco notas), al contrario que el
sistema heptatónico occidental (de siete notas). Del periodo predinástico hay
constancia de varios instrumentos, como el ch'ing (piedra sonora),
el hsüan (flauta), el ku (tambor) y el chun (campana). De época Shang es
el Shih Ching (Libro de los Cantos), que recoge creaciones musicales desde el
1600 hasta el 600 a. C. Durante la dinastía Zhou se sentaron las bases de la
música tradicional china, recopiladas en el Lü Shih Ch'un Ch'iu (Anales del Sr.
Lü) de Lü Buwei (239 a. C.): sobre un «tono base» (huang chung) procedente
de una caña de bambú, derivaron tonos más agudos cortando el tubo un tercio
menor que el anterior, obteniendo las cinco notas: king, shang, chiao, chih, yü.
Los principales instrumentos eran: el pien-ch'ing (carillones de piedra de jade),
el pien-chung (campanillas), el sheng (órgano de tubos de bambú), el p'ai-
hsiao (flauta pánica o siringa) y el ch'in (cítara).24
Japón[editar]
Artículo principal: Arte de Japón

Página de un Nihonshoki (Anales de Japón) del período Heian.

El arte japonés ha estado marcado por su insularidad, aunque a intervalos ha


ido recibiendo la influencia de las civilizaciones continentales, sobre todo
de China y Corea. Gran parte del arte producido en Japón ha sido de tipo
religioso: a la religión sintoísta, la más típicamente japonesa, formada alrededor
del siglo I, se añadió el budismo en torno al siglo V, forjando
un sincretismo religioso que aún hoy perdura.
 Período Jōmon (5000-200 a. C.): durante
el Mesolítico y el Neolítico se fabricaron
instrumentos de hueso y piedras
pulimentadas, cerámica y figuras antropomorfas.
Japón se mantuvo aislado del continente, por lo
que toda su producción fue autóctona, aunque de
poca relevancia. Cabe señalar que la cerámica
Jōmon es la más antigua producida por el ser
humano, hecha a mano y decorada con incisiones
o impresiones de cuerda.25
 Período Yayoi (200 a. C.-200 d. C.): desde
el siglo I a. C. empezó a introducirse la civilización
del continente, a causa de las relaciones con
China y Corea. En esa época se difundió un tipo
de sepulturas de gran tamaño con cámara
y túmulo ornamentado con cilindros de terracota,
con figuras humanas y de animales. La cerámica
se producía con torno.
 Período Kofun (200-600): destacan las
grandes sepulturas de los emperadores Ōjin (200-
310) y Nintoku (310-399), donde aparecieron
diversas joyas, armas, cerámica y unas figuras de
terracota llamadas haniwa. En este período
encontramos las primeras muestras de pintura
japonesa (tumbas de Kyūshū, siglos siglo V d. C.-
VI; enterramiento real de Otsuka). En cuanto a
arquitectura religiosa, cabe destacar el templo de
Isa.26
La literatura japonesa tiene una fuerte influencia china, debido sobre todo a la
adopción de la escritura china. El testimonio más antiguo conservado es
el Kojiki (Relatos de cosas antiguas), especie de historia universal de corte
mítico y teogónico. Otro testimonio de relevancia es el Nihonshoki (Anales de
Japón). La poesía está representada por el Man'yōshū (Colección de diez mil
hojas), antología de poemas de diverso signo, con gran variedad temática y
estilística, redactado por varios autores entre los que destacan Ōtomo no
Yakamochi y Yamanoue no Okura.27
La música japonesa tuvo sus primeras manifestaciones en
las honkyoku («piezas originales»), que se remontan al siglo XIX a. C., así
como el min'yō, canciones folclóricas japonesas. Los ritos sintoístas tenían
coros que recitaban un trino lento acompañado de flauta de bambú (yamate-
bue) y cítara de seis cuerdas (yamato-goto). La principal modalidad de música
y danza sintoísta es la kagura, sobre el mito de Amaterasu, diosa del sol. Se
ejecuta con los instrumentos mencionados, y otros como el hichiriki (oboe) y
tambores como el o-kakko y el o-daiko.28
Oceanía[editar]
Artículo principal: Arte de Oceanía

Pintura rupestre de los aborígenes australianos.

El arte oceánico está marcado por la multiplicidad de territorios insulares que


jalonan el océano Pacífico, destacando las islas de Australia y Nueva Zelanda,
y tres principales áreas de islas
y archipiélagos: Polinesia, Melanesia y Micronesia. La primera cultura
desarrollada en la zona fue la lapita (1500-500 a. C.), originada en Nueva
Caledonia y extendida por Nueva Guinea y Polinesia occidental (islas
Salomón, Vanuatu, Fiyi, Tonga y Samoa, principalmente). Se caracteriza por su
cerámica decorada con motivos dentados hechos con peines o púas, así como
objetos de obsidiana y conchas. Entre el 500 a. C. y el 500 d. C. continuó la
colonización hacia Micronesia, Melanesia y Polinesia oriental (islas
Sociedad, Marquesas, isla de Pascua, Hawái), aunque en estas primeras fases
no se han hallado numerosos vestigios, excepto algunos utensilios y abalorios,
principalmente de conchas. En Australia destacan las pinturas rupestres, que
son bastante esquemáticas, llegando a la simplificación geométrica. 29
Otras manifestaciones[editar]

Puerta del León en Boğazköy.

 Arte hitita: el pueblo hitita habitó en la


península de Anatolia, Armenia y Siria, entre el III y
el II milenio a. C. Recibió influencia mesopotámica
y, a su vez, influenció al arte
persa, minoico y etrusco. Su arquitectura era
monumental, con palacios precedidos de avenidas
con esculturas de esfinges, como en Boğazköy,
donde aparecieron también diversos relieves con
escenas de guerra y caza. También destacaron las
esculturas de Karkemish y Tell-Halaf (Siria).
 Arte fenicio: pueblo de tradición marinera,
dedicados principalmente al comercio, navegaron
por todo el Mediterráneo y el norte de África,
fundando la ciudad de Cartago en la
actual Tunicia. Transmitieron la influencia del arte
oriental por todo el Mediterráneo. Destacan sus
esculturas, de influencia asiria y egipcia, con cierta
rigidez arcaica y falta de naturalidad. El arte fenicio
se dio también en distintas zonas del
Mediterráneo,
especialmente Chipre, Cerdeña e Ibiza.
 Arte escita: también llamado «arte de las
estepas», es el correspondiente a los pueblos
nómadas que habitaban las llanuras euroasiáticas,
principalmente entre el II y el I milenio a. C. Su arte
era preponderantemente mobiliar, fácil de
transportar, al ser un pueblo nómada. Ligado a la
metalurgia, destacan los objetos en bronce, hierro
y metales preciosos (armas, escudos, fíbulas,
cinturones, joyas), así como obras en madera,
hueso, cuero, telas y alfombras. En sus obras
destacan los motivos animalísticos, posiblemente
de origen totémico. El arte escita influenció al de
los pueblos germánicos, vikingos y paleocristianos.
 Arte ibérico: se desarrolló en la península
ibérica coetáneamente a la cultura de La Tène,
principalmente en Andalucía y la zona
de levante y, en menor medida, en la Meseta
Central y el sur de Francia. La arquitectura se
basaba en los muros de tapial, con sistema
adintelado, realizando arcos y bóvedas falsas por
aproximación de hiladas. Las ciudades se solían
construir en acrópolis, como
en Azaila, Ullastret y Olérdola. Se desarrolló
notablemente la escultura, destacando la tipología
de las «damas», como las de Elche, Baza y
el Cerro de los Santos. También fue típica la
representación de animales (caballos, toros,
leones), algunos de carácter antropoide, como
la Bicha de Balazote.
 Arte persa: en Persia se desarrolló una
importante cultura bajo el reinado de dos
importantes dinastías: la aqueménida (560-
331 a. C.) y la sasánida (226-640 d. C.). La
arquitectura persa aglutinó las formas
mesopotámicas con las egipcias, empleando por
primera vez la piedra en grandes palacios como
los de Susa, Persépolis y Pasargada, donde surgió
por vez primera el uso de la ventana —a diferencia
de la iluminación cenital utilizada hasta entonces
—, y donde destacan las grandes salas
o apadanas, con columnas de gran altura
y capiteles de volutas. En época sasánida
surgieron palacios (Ctesifonte, Firuzabad) con
sistemas abovedados con cúpulas sobre trompas,
y un pórtico o iwan con gran arco abierto a un
patio, que influirá al arte islámico. En la escultura
persa destacan los relieves, en piedra o
cerámica esmaltada, con escenas de guerreros,
combates con monstruos o animales como toros y
leones.30
 Arte nabateo: pueblo de origen semítico que
habitaron en la zona sirio-palestina entre los
siglos VI y II a. C., destaca especialmente la
ciudad de Petra, situada entre desfiladeros de
montaña, donde se han hallado diversos templos,
palacios y tumbas excavados en la roca, de estilo
helenístico. Entre ellos destaca el Jazneh
Firaun («el tesoro del faraón»), con una
monumental fachada
con pronaos hexástilo y frontón, y la parte superior
con un tholos redondo y dos edículos laterales con
semifrontones.
 Arte hebreo: los hebreos se instalaron
en Palestina en el siglo XIII a. C. Recibieron la
influencia del arte egipcio, fenicio y mesopotámico,
así como del helenístico más adelante. De acuerdo
a su religión se rechazaban las imágenes, por lo
que la mayoría de su arte es ornamental. En
arquitectura, hay testimonios de la gran
magnificencia del Templo de Jerusalén, que
lamentablemente no ha llegado hasta nuestros
días. Aparte de eso destacan las sinagogas,
generalmente de planta basilical y fachada
tripartita, como en los templos sirios. En
la literatura hebrea destaca
la Biblia (el Tanaj o Antiguo Testamento, también
llamado Torá, «ley»), importante documento no
solo religioso sino también literario, redactado
entre los siglos X a. C. y II d. C. en diversos estilos
y géneros (histórico, legendario, mitológico,
poético, profético, sapiencial y epistolar).
Posteriormente se redactaron la Mishná,
el Talmud y la Cábala.31

Puerta de todas las Naciones, Persépolis.
 

Dama de Elche, Museo Arqueológico Nacional de
España, Madrid.
 

Tumba de Jazneh Firaun («el tesoro del faraón»), en Petra.
 

Página del Tanaj, nombre hebreo del Antiguo Testamento.

Arte clásico[editar]
Fachada del Partenón, en la Acrópolis de Atenas.

Artículo principal: Arte y cultura clásica


Se denomina arte clásiconota 2 al arte desarrollado en las
antiguas Grecia y Roma, cuyos adelantos tanto científicos como materiales y
de orden estético aportaron a la historia del arte un estilo basado en
la naturaleza y en el ser humano, donde preponderaba la armonía y el
equilibrio, la racionalidad de las formas y los volúmenes, y un sentido de
imitación («mímesis») de la naturaleza que sentaron las bases del arte
occidental, de tal forma que la recurrencia a las formas clásicas ha sido
constante a lo largo de la historia en la civilización occidental.
Grecia[editar]
Artículo principal: Arte de la Antigua Grecia
En Grecia se desarrollaron las principales manifestaciones artísticas que han
marcado la evolución del arte occidental. Tras unos inicios donde destacaron
las culturas minoica y micénica, el arte griego se desarrolló en tres periodos:
arcaico, clásico y helenístico. Caracterizado por el naturalismo y el uso de la
razón en medidas y proporciones, y con un sentido estético inspirado en la
naturaleza, el arte griego fue el punto de partida del arte desarrollado en el
continente europeo.
En arquitectura destacaron los templos, donde se sucedieron tres órdenes
constructivos: dórico, jónico y corintio. Eran construcciones en piedra, sobre
un basamento (krepis), con o sin pórtico (o con pórtico delante y detrás, es
decir, anfipróstilo), con o sin columnas (que pueden ser frontales, laterales, o
pueden rodear todo el edificio, en cuyo caso se denomina períptero), y
coronados generalmente en forma de frontón, situado por encima
del entablamento, cuyo friso muestra habitualmente relieves escultóricos.
Destaca especialmente el conjunto de la Acrópolis, con el templo dórico
del Partenón y los jónicos del Erecteión y la Niké Áptera. Otras obras de
relevancia fueron el Teatro de Epidauro y la Linterna de Lisícrates, y se
desarrolló el urbanismo de la mano de Hipodamo de Mileto.
En escultura predominó la representación del cuerpo humano, basado en la
armonía de las proporciones. En época arcaica se dieron formas rígidas y
esquemáticas, de gran expresividad, destacando por un tipo de sonrisa
cercano a la mueca, llamada «sonrisa eginética» por tener su mayor
representación en las figuras del Templo de Afaia en Egina. También son
típicos de esta época las estatuas de atletas desnudos (kouros) y de
muchachas vestidas (kore). En el siglo V a. C. (el llamado «siglo de Pericles»)
se instauró el clasicismo, llevando a la perfección el canon en las proporciones
del cuerpo humano, con mayor naturalismo y un estudio anímico en la
expresión de la figura representada. Destacó especialmente la obra
de Mirón, Fidias y Policleto. En una segunda fase clasicista, se rompió la
serenidad naturalista en aras de enfatizar la expresión, que resulta más trágica
y angustiosa, como percibimos en la obra de Escopas, Praxíteles y Lisipo. Por
último, en el periodo helenístico la proporción y la armonía dan paso al
recargamiento y la sinuosidad, al dinamismo violento de la forma y la expresión
patética del sentimiento, como en el Laocoonte y el Toro Farnesio, si bien
persisten las formas clásicas en obras como la Venus de Milo y la Victoria de
Samotracia.
La pintura se desarrolló sobre todo en la cerámica, en escenas cotidianas o de
temática histórica o mitológica. Se suele establecer dos épocas, en función de
la técnica utilizada en la confección de cerámica pintada: «figuras negras sobre
fondo rojo» (hasta el siglo VI a. C.) y «figuras rojas sobre fondo negro» (desde
el siglo VI a. C.). Aunque no han llegado numerosas muestras hasta la
actualidad, se tiene constancia por fuentes históricas del nombre de varios
famosos pintores griegos, como Zeuxis, Apeles, Parrasio, Eufranor, Polignoto,
etc.32

Comienzo de la Odisea, de Homero.

La literatura griega alcanzó cotas de gran calidad, poniendo las bases de la


literatura occidental. Se configuraron los géneros
literarios (épica, lírica y dramática), siendo la base argumental de sus obras
la religión y la mitología. Desde unos inicios de tradición oral (la epopeya),
surgió la literatura escrita con el desarrollo del alfabeto griego alrededor
del siglo VIII a. C.. Los mitos griegos eran una fusión de elementos
indogermánicos y mediterráneos, con un particular sentido estético que daría
origen a la poesía. En origen, el mythos griego era una historia explicada, de
tradición oral, considerándose fidedigna —al contrario que hoy, en que «mito»
es sinónimo de leyenda, de ficción—; con la épica y la poesía, el mito pasó a la
literatura, principalmente con la figura de Homero y sus dos grandes obras:
la Ilíada y la Odisea. La poesía destacó por una lírica coral que expresaba
sentimientos colectivos, como se percibe en la obra
de Hesíodo, Píndaro, Safo y Anacreonte. También se desarrolló la prosa, sobre
todo en el género histórico, destacando Heródoto, Tucídides y Jenofonte;
la oratoria, representada por Demóstenes, Platón y Aristóteles; y la fábula,
practicada por Esopo.33
En Grecia nació el teatro entendido como «arte dramático», donde junto a un
texto —donde predomina el diálogo, base de la representación escénica—,
intervienen también los actores, la escenografía, las luces y efectos de sonido,
el vestuario, el maquillaje, etc., mientras que es esencial la presencia de un
público que contempla el espectáculo. El teatro griego evolucionó de antiguos
rituales religiosos (komos); el ritual pasó a mito y, a través de la «mímesis», se
añadió la palabra, surgiendo la tragedia. A la vez, el público pasó de participar
en el rito a ser un observador de la tragedia, la cual tenía un componente
educativo, de transmisión de valores, a la vez que de purgación de los
sentimientos («catarsis»). Más adelante surgió la comedia, con un primer
componente de sátira y crítica política y social, derivando más tarde a temas
costumbristas y personajes arquetípicos. Apareció entonces también
la mímica y la farsa. Los principales dramaturgos griegos
fueron: Esquilo, Sófocles y Eurípides en tragedia, mientras que en comedia
destacaron Aristófanes y Menandro.34
La música griega nos es desconocida a nivel auditivo, tan sólo tenemos idea de
cómo podía ser por documentos escritos. Los griegos escribían música con las
letras del alfabeto, pero no se sabe cuánto duraba cada nota, por lo que se
desconoce el ritmo. Una de las primeras modalidades fue el ditirambo,
relacionado con el culto a Dioniso. El teatro y las narraciones épicas eran
cantados, aunque al perderse las anotaciones musicales han quedado como
documentos escritos. En Grecia fue la primera vez en la historia que se estudió
la música de forma científica: Pitágoras la relacionó con las matemáticas, y se
escribieron tratados teóricos sobre música, siendo el primero el
de Aristóxeno en el siglo IV a. C. Los principales instrumentos utilizados en
Grecia fueron: la lira, la cítara, el aulos, la siringa, varios tipos de tambores —
como por ejemplo el tympanon—, el crótalo, el címbalo, el sistro, etc.35 Grecia
fue el primer lugar donde la danza fue considerada un arte, teniendo
una musa dedicada a ella: Terpsícore. Los primeros vestigios provienen
nuevamente de los cultos a Dioniso, mientras que fue en las tragedias —
principalmente las de Esquilo— donde se desarrolló como técnica, en los
movimientos rítmicos del coro.36

Estatua de mármol de kouros (hacia 590-
580 a. C.), Metropolitan Museum of Art, Nueva York.
 

Copia romana del Discóbolo de Mirón (455 a. C.), Museo
Nacional Romano, Roma.
 

La Venus de Milo (130-100 a. C.), Museo del Louvre, París.
 

Laocoonte y sus hijos,
de Agesandro, Atenodoro y Polidoro de Rodas (hacia
50 d. C.), Museo Pío-Clementino, Vaticano.

Roma[editar]
Artículo principal: Arte de la Antigua Roma

El Coliseo de Roma.
Con un claro precedente en el arte etrusco, el arte romano recibió una gran
influencia del arte griego. Gracias a la expansión del Imperio romano, el arte
clásico grecorromano llegó a casi todos los rincones de Europa, norte
de África y Próximo Oriente, sentando la base evolutiva del futuro arte
desarrollado en estas zonas.
La arquitectura destacó por su carácter práctico y utilitario: grandes ingenieros
y constructores, los romanos destacaron en arquitectura civil, con la
construcción de carreteras, puentes, acueductos y obras urbanísticas, así
como templos, palacios, teatros, anfiteatros, circos, termas, arcos de triunfo,
etc. Al sistema arquitrabado griego añadieron el uso del arco y la bóveda, con
el empleo de sillería, ladrillo y mampostería. Utilizaron los órdenes griegos, al
que añadieron el orden toscano, de fuste liso
y capitel con collarino y equino rematado en un ábaco cuadrado. Entre sus
principales obras se pueden recordar el Coliseo, el Panteón de Agripa,
el Teatro de Mérida, la Maison Carrée de Nîmes, las Termas de Caracalla,
el Acueducto de Segovia, el Arco de Constantino, la Torre de Hércules, etc.
La escultura, inspirada en la griega, se centró igualmente en la figura humana,
aunque con más realismo, no les importaba mostrar defectos que eran
ignorados por la idealizada escultura griega. Un género muy difundido fue
el retrato, con gran detallismo y fidelidad en los rasgos, perceptible en el uso
del trépano para producir claroscuro y en el hecho de grabar las pupilas. Más
idealizados son los retratos de los emperadores, realizados en tres
versiones: togata, como patricio; thoracata, como militar; y apoteósica, como
divinidad. Destacó especialmente el relieve, en temas históricos o religiosos,
como vemos en el Ara Pacis de Augusto, en el Arco de Tito y en la Columna
Trajana.
La pintura es conocida sobre todo por los restos hallados en Pompeya, donde
se perciben cuatro estilos: el de incrustación, que imita el revestimiento
en mármol; el arquitectónico, llamado así por simular arquitecturas;
el ornamental, con arquitecturas fantásticas, guirnaldas y amorcillos; y
el fantástico, mezcla de los dos anteriores, con paisajes imaginarios, variadas
formas arquitectónicas y escenas mitológicas. También destacó el mosaico,
en opus sectile, de formas geométricas, u opus tesellatum, con pequeñas
piezas que forman escenas figurativas, como El sacrificio de
Ifigenia en Ampurias o La batalla de Isos en Nápoles.37
La literatura romana recibió como en el resto de las artes la influencia griega,
de la que adoptaron técnica y géneros; la principal innovación latina fue el
concepto de «estilo» que los romanos aplicaron a sus obras. Si bien su
producción no fue de gran calidad —en el aspecto estético-literario—, la obra
de los autores latinos ha ejercido una gran influencia en la literatura occidental,
por su ascendiente sobre la literatura cristiana y medieval, y debido a que
el latín fue el origen de las lenguas vernáculas habladas posteriormente en
muchos lugares de Europa. Cultivaron los mismos géneros que los griegos,
destacando en poesía Lucrecio, Virgilio, Horacio y Ovidio; en
prosa, Petronio y Apuleyo; en oratoria, Cicerón y Séneca;
en historiografía, Salustio, Tácito y Tito Livio.38
El teatro romano recibió la influencia del griego, aunque originalmente derivó de
antiguos espectáculos etruscos, que mezclaban el arte escénico con la música
y la danza: tenemos así los ludiones, actores que bailaban al ritmo de
las tibiae —una especie de aulos—; más tarde, al añadirse la música vocal,
surgieron los histriones —que significa «bailarines» en etrusco—, que
mezclaban canto y mimo (las saturae, origen de la sátira). Al parecer, fue Livio
Andrónico —de origen griego— quien en el siglo III a. C. introdujo en estos
espectáculos la narración de una historia. El ocio romano se dividía entre ludi
circenses (circo) y ludi scaenici (teatro), predominando en este último el mimo,
la danza y el canto (pantomima). Como autores destacaron Plauto y Terencio.39
La música romana nos es desconocida, igual que la griega. Tan sólo Cicerón
habla un poco de ella en sus escritos. Al parecer, la época de mayor esplendor
fue el reinado de Nerón, que favoreció notablemente la música —él mismo
tocaba la lira—. La música romana pasó a la iglesia cristiana primitiva.

Arco de Constantino.
 

Augusto de Prima Porta, Museos Vaticanos.
 
 Fresco hallado en Pompeya.
 

Mosaico de la Batalla de Isos, Casa del Fauno, Pompeya.

Arte medieval[editar]
Mosaico del Buen pastor, Mausoleo de Gala Placidia, Rávena (primera mitad del siglo V).

Artículo principal: Arte medieval


La caída del Imperio romano de Occidente marcó el inicio en Europa de
la Edad Media, etapa de cierta decadencia política y social, pues la
fragmentación del imperio en pequeños estados y la dominación social de la
nueva aristocracia militar supuso la feudalización de todos los territorios
anteriormente administrados por la burocracia imperial. El arte clásico será
reinterpretado por las nuevas culturas dominantes, de origen germánico,
mientras que la nueva religión, el cristianismo, impregnará la mayor parte de la
producción artística medieval.
Arte paleocristiano[editar]
Artículo principal: Arte paleocristiano
Se denomina arte paleocristiano al efectuado por los primeros seguidores de
esta nueva religión, primero de forma oculta, mientras aún eran perseguidos
por el poder imperial, para pasar posteriormente, tras la conversión
al cristianismo del emperador romano Constantino, a ser el estilo oficial del
Imperio. Las formas clásicas fueron reinterpretadas para servir como vehículo
de expresión de la nueva religión oficial, y se produjo una atomización de
estilos por zonas geográficas.
En arquitectura, las primeras manifestaciones se produjeron en el ámbito de
los cementerios o «catacumbas», que servían a la vez de lugares de reunión
para los perseguidos devotos cristianos. Con la legalización de su religión,
destacó como tipología la basílica, adaptación del edificio romano de mismo
nombre que, sin embargo, pasó de una función civil a una religiosa.
Generalmente constaba de tres partes: un atrio de acceso, el cuerpo de la
basílica, dividido en tres naves, y el presbiterio, donde se sitúa el altar.
Destacan las basílicas de San Pedro del Vaticano, San Juan de Letrán, San
Lorenzo y San Clemente en Roma, y San Apolinar en Rávena.
Las artes figurativas inician el camino del arte medieval, eminentemente
religioso, dando preponderancia al simbolismo de las escenas representadas
por encima del realismo de la narración o de su carácter estético. En escultura
destacaron los sarcófagos, que evolucionaron desde la simple decoración
ornamental con molduras cóncavas (strygiles) hasta la narración de escenas en
friso. La pintura se dio sobre todo en las catacumbas, con escenas religiosas
y alegóricas, y surgió la miniatura, iluminación de manuscritos, con dos
principales escuelas: la helenística-alejandrina y la siria. Cobró especial
relevancia el mosaico, que tuvo un gran desarrollo, llegando a influir al arte
bizantino; los mejores ejemplos se hallan en Santa María la Mayor de Roma y
San Apolinar y San Vital de Rávena.40
La literatura cristiana fue desarrollada en latín y griego, generalmente con
propósito didáctico y propagandístico de la nueva fe. Eran obras prácticas, sin
voluntad estilística, con una finalidad moralizante. En un primer momento
destacó la elaboración del Nuevo Testamento, redactado en griego, con tres
partes principales: los cuatro evangelios (Mateo, Marcos, Lucas, Juan), el
corpus epistolar (cartas de San Pablo y otros apóstoles) y
el Apocalipsis de San Juan. A continuación surgieron una serie de
escritos apologéticos de los llamados Padres de la
Iglesia: Atenágoras, Orígenes, Clemente de Alejandría, Eusebio de Cesarea,
etc. Al convertirse el cristianismo en la religión oficial del Imperio surgió una
tendencia más literaria, más elaborada y retórica, destacando san Basilio el
Grande, san Juan Crisóstomo y san Gregorio Nacianceno. Entre
los exegetas latinos destacaron Tertuliano, Lactancio, Prudencio, San
Jerónimo (traductor de la Biblia al latín, la llamada Vulgata) y,
especialmente, San Agustín.41
Gaudeamus omnes

MENÚ
0:00
Canto gregoriano.

¿Problemas al reproducir este archivo?

La música cristiana primitiva era heredera de la romana, así como de la liturgia


judía. La misa era cantada, de tipo coral. En el siglo IV san Ambrosio introdujo
el canto ambrosiano, ondulación vocal sin ritmo ni saltos entre notas. Más
adelante, el papa Gregorio I Magno creó el canto gregoriano (siglo VII), con una
línea melódica continua, en forma de misal (missalis romanum). Existen tres
estilos de canto gregoriano, que se clasifican dependiendo de la cantidad de
tonos diferentes que se cantan por sílaba: cuando hay un tono por sílaba se
llama estilo «silábico»; de 2 a 5 tonos por sílaba se llama «neumático»; y de 6 a
más tonos por sílaba se llama «melismático».42
Arte germánico[editar]

Iglesia visigoda de San Juan, en Baños de Cerrato (Palencia).

La invasión del Imperio romano por los pueblos germánicos supuso la


fragmentación del territorio en diversos reinos, donde los pueblos invasores
pasaron a ser la clase dirigente, si bien subsistió la cultura romana entre las
clases humildes. Esta convivencia cultural generó la aparición de las lenguas
vernáculas y la creación de nuevas entidades políticas y culturales, que se irán
afianzando a lo largo de la Edad Media hasta formar las diversas
nacionalidades existentes en la actualidad en el mundo occidental.
Las primeras manifestaciones arquitectónicas de estos pueblos fueron de
escasa relevancia, debido a la pobreza de los materiales usados y a la falta de
un programa constructivo de envergadura. Se solían aprovechar instalaciones y
materiales romanos, generalizándose el uso del arco de medio punto y
la bóveda. Destacan las construcciones ostrogodas en Italia, como el Mausoleo
de Teodorico en Rávena. En escultura destacó el relieve, como los
de Poitiers en Francia o de Cividale en Italia. La pintura se desarrolló en la
miniatura, como vemos en los sacramentarios de Luxeuil
y Gelasiano (Vaticano).
Entre los pueblos germánicos conviene destacar el visigodo, asentado en la
península ibérica, que desarrolló un estilo propio de gran relevancia.
La arquitectura destacó por el empleo de la sillería, el arco de herradura y la
bóveda, bien de cañón o de aristas. Desarrollaron tres tipos de iglesias: la
basilical de tres naves (San Juan de Baños), la de una nave con cámaras
laterales (San Pedro de la Mata) y la de cruz griega (Santa Comba de Bande).
En escultura, es de destacar la incorporación de la escultura figurativa a las
iglesias, sobre todo en frisos y capiteles, como en Quintanilla de las Viñas )
y San Pedro de la Nave). Destacó también la orfebrería, sobre todo en coronas
y cruces, como los hallados en los tesoros de Guarrazar y Torredonjimeno.43
Arte prerrománico[editar]
Artículo principal: Arte prerrománico

Interior de la Capilla Palatina, en Aquisgrán.

Se denomina así a los múltiples estilos desarrollados en Europa desde la


coronación de Carlomagno (año 800) hasta alrededor del año 1000, donde la
aparición del románico supondrá la divulgación de un mismo estilo unitario a lo
largo de todo el continente europeo. Esta acepción es simplemente una forma
de englobar una serie de estilos independientes y con pocos o ningún factor
común, con el único aglutinante de ser predecesores de la internacionalización
del románico.
 Arte carolingio: la coronación de Carlomagno
supuso en cierta forma la restauración del Imperio
Romano, lo que conllevó un renacer cultural y un
primer retorno a la cultura clásica como fuente de
inspiración, aunque matizada por la religión
cristiana. La arquitectura carolingia se basó en el
uso del pilar en vez de la columna, con arcos de
medio punto y cubiertas de madera o bóvedas de
cañón. Ejemplos de ello son la Capilla
Palatina de Aquisgrán y monasterios benedictinos 
como Sankt Gallen, Fulda y Corvey. La escultura
se produjo sobre todo en marfil y bronce, como
la Estatua ecuestre de Carlomagno (Louvre). La
pintura se circunscribió a la miniatura, con varias
escuelas como la palatina, la de Tours, la
de Reims y la de Saint-Denis.
 Arte otoniano: se denomina así por coincidir
con los reinados de Otón I, Otón II y Otón III.
Arquitectónicamente son herederos del arte
carolingio: el modelo de Aquisgrán se percibe en el
coro de la abadía de Essen y en Ottmarsheim,
mientras que el modelo basilical benedictino se
halla presente en San Ciriaco de Genrode, San
Miguel de Hildesheim y la catedral de Espira. En
artes plásticas se percibe la influencia bizantina,
debido al matrimonio de Otón II con Teófano de
Constantinopla: en escultura destacan las obras en
bronce, como las puertas de San Miguel de
Hildesheim; en pintura, cabe citar los frescos
de San Jorge de Oberzell.
 Arte celta: en las islas británicas,
recientemente evangelizadas, tuvo una época de
esplendor el arte celta. En arquitectura se
conservan pocos restos, ya que generalmente se
construía en madera: cabe destacar las iglesias de
Deerhurst y Bradford-on-Avon. En escultura
destacan las grandes cruces irlandesas, decoradas
en relieve, como las
de Moone, Kells y Monasterboice. La miniatura
tuvo influencia carolingia, destacando la escuela
de Winchester, a la que perteneció el Pontifical de
San Aethelwold (British Museum).
 Arte vikingo: la arquitectura era en madera,
destacando las iglesias de forma piramidal, de
tejados apuntados y salientes de gran verticalidad,
al estilo de las salas de reunión vikingas, como la
iglesia noruega de Borgund. Destacan asimismo
los trabajos de orfebrería, especialmente las
fíbulas con largas agujas y las espadas con botón
terminal y anillos en la empuñadura.
 Arte asturiano: con la invasión islámica de la
península ibérica, los cristianos se vieron
reducidos a la región de Asturias, que vio florecer
notablemente el arte sobre todo en arquitectura,
donde se distinguen tres etapas, en función del
reinado de Ramiro I: prerramirense, ramirense y
posramirense. Se caracteriza por el empleo de
muros de sillarejo, arcos de medio punto —a
veces peraltados—, bóvedas de cañón con arcos
fajones y contrafuertes exteriores. La tipología
principal es la basilical de tres naves, con
amplio crucero y tres capillas rectangulares a la
cabecera. En el primer periodo destaca la iglesia
de San Julián de los Prados; en el
ramirense, Santa María del Naranco, San Miguel
de Lillo y Santa Cristina de Lena; y en el
posramirense, San Salvador de Valdediós.
 Arte mozárabe: se denomina mozárabes a los
cristianos que vivían bajo la dominación islámica, y
que, al pasar de nuevo a territorio reconquistado
por los cristianos, practicaban un tipo de arte de
gran influencia islámica. Se desarrolló sobre todo
en el siglo X, principalmente al norte del Duero, en
el alto Ebro, sur de Galicia, Cantabria y Pirineos.
La arquitectura destaca por el uso del arco de
herradura califal, más cerrado que el visigótico, así
como el uso de dos tipos de bóveda: de nervios de
tipo califal, formada por arcos que se cruzan, y la
de gallones; también son característicos los aleros
muy sobresalientes. Son iglesias generalmente de
pequeño tamaño, con gran variedad en la tipología
de su planta, destacando Santa María de
Melque (Toledo), San Cebrián de
Mazote (Valladolid), San Baudelio de
Berlanga (Soria), San Millán de la Cogolla (La
Rioja) y San Miguel de Escalada (León). Cabe
destacar en miniatura los beatos, ilustraciones
del Comentario al Apocalipsis del Beato de
Liébana.44
La literatura medieval es heredera de la tradición clásica grecorromana, aunque
con un claro componente teocéntrico y de exaltación de la religión cristiana.
Enmarcada en el terreno eclesiástico, que es el encargado de la conservación
del antiguo legado cultural, la producción literaria es enteramente en latín,
generalmente sobre temas morales y de retórica, como se percibe en la obra
de Sidonio Apolinar, Boecio, Casiodoro, san Isidoro, san Gregorio
Magno, Venancio Fortunato, etc. También destacó la escuela irlandesa (san
Columbano, san Beda el Venerable) y la carolingia (Alcuino de York, Teodulfo
de Orleans, Rabano Mauro).45
En esta época, la música va experimentando sucesivos avances: la música
carolingia fue la primera en incorporar instrumentos musicales, además del
canto de tipo gregoriano; surgen las primeras piezas musicales sin texto, en
incisos a los cantos litúrgicos (tropos a medio texto, y secuencias al final); en
el siglo VIII comenzó un tipo de escritura musical diferenciada del alfabeto, con
una serie de grafismos (neumas) actualmente no identificados.46

Iglesia otoniana de San Miguel de Hildesheim.
 

Cruz de Brompton (Irlanda).
 

Iglesia vikinga de Borgund.
 

Santa María del Naranco, principal exponente del arte
asturiano.

Arte bizantino[editar]
Artículo principal: Arte bizantino

Iglesia de Santa Sofía, Estambul.

Pese a la caída del Imperio Romano de Occidente, en Oriente perduró —


conocido como Imperio bizantino—nota 3 hasta la conquista
de Constantinopla en 1453 por los turcos otomanos. Heredero del arte
helenístico, el arte bizantino recogió las principales tradiciones artísticas
orientales, de las que fue puerta de entrada en Europa, donde el arte bizantino
influyó en el arte prerrománico y románico. Se distinguen en el arte bizantino
tres «edades de oro»: una primera en el siglo VI, coincidiendo con el reinado
de Justiniano; una segunda desde el siglo IX hasta la toma de Constantinopla
por los cruzados el 1204; y una tercera en el siglo XIV, con la dinastía
Paleólogo.
En arquitectura se empleó la piedra y el ladrillo, con recubrimientos exteriores
de placas de piedra con relieves e interiores de mosaico. Abundó el uso de la
columna, con capiteles cúbicos decorados con relieves a dos planos, o bien en
forma de avispero. Se utilizó el arco de medio punto y
la bóveda con cúpula sobre pechinas. La tipología más utilizada fue la de
planta centralizada —quizá por la importancia otorgada a la cúpula—, con un
atrio de entrada, nártex, presbiterio y coro al fondo, con dos cámaras
o sacristías laterales y el altar bajo un baldaquino. Las primeras
manifestaciones, de época de Justiniano, son las más monumentales: iglesia
de los Santos Sergio y Baco, de Santa Irene y de Santa Sofíanota 4 en
Constantinopla; en la segunda edad dorada destacan la catedral de Santa
Sofía de Kiev y San Marcos de Venecia; y en la tercera cabe mencionar los
conjuntos de Mistra, Salónica y monte Athos.
Las artes figurativas tuvieron en época de Justiniano influencia paleocristiana, a
la vez que recogieron diversas tradiciones anteriores, especialmente la
helenística y la siria neoática, destacando los conjuntos musivarios de San
Demetrio de Salónica y San Vital de Rávena. En la segunda edad dorada se
establecieron la estética y la iconografía bizantinas, sobre todo en torno a
los iconos, con una fuerte carga simbólica de las imágenes, con figuras
estilizadas y perspectivas jerárquicas (el tamaño de la figura depende de su
importancia religiosa). La escultura solía ser en relieve, sobre piedra o marfil,
destacando las imágenes de «consagración imperial» (Cristo con las manos
sobre las cabezas de los emperadores). En la tercera edad dorada
la pintura sustituyó al mosaico, sobre todo los iconos de pintura sobre tabla,
destacando las escuelas de Chipre, Salónica, Creta, Venecia y Moscú (donde
descuella Andrei Rubliov).47
Arte islámico[editar]
Artículo principal: Arte islámico

Gran Mezquita de Córdoba.

Con la Hégira de Mahoma en 622 surgió una nueva religión, el islamismo, que


tuvo una rápida difusión desde el Próximo Oriente por el norte de África,
llegando a Europa con la conquista de la península ibérica y con la zona de
los Balcanes tras la caída del Imperio bizantino. Con el tiempo, la nueva
religión aglutinó a una gran diversidad de pueblos y culturas, siendo su arte el
reflejo de esta disparidad, teniendo numerosas manifestaciones y variantes
estilísticas según la región donde se produjese. La mayor parte de las
manifestaciones del arte islámico son obras de arquitectura —en las que se
incluyen magníficas ornamentaciones esculturales o de otro tipo—. En cuanto a
pintura y escultura, la prohibición religiosa de representar imágenes figurativas
conllevó que se desarrollase sobre todo como ornamentación, en motivos
abstractos o geométricos; las escasas muestras de obras figurativas se dieron
habitualmente en ámbitos privados como los palaciegos.
La arquitectura destacó por el uso del arco apuntado —que en al-Ándalus fue
de herradura por herencia del arte visigodo—, usado a veces en
superposiciones y entrecruzamientos, surgiendo más adelante el arco lobulado,
generalmente de tres o cinco lóbulos. Se utilizaban diversos tipos de bóveda,
como la de gallones y la de crucería. Se otorgó gran relevancia a la decoración
ornamental, generalmente de yesería, alabastro, mármol, mosaico o pintura,
que era de signo abstracto, con motivos epigráficos, vegetales o de lacería. La
principal tipología es la mezquita, compuesta habitualmente por un amplio patio
(sahn), la torre o alminar y la sala de oración (haram), en cuyo fondo (quibla) se
sitúa una hornacina llamada mihrab, precedida en ocasiones de un espacio
con arquerías (macsura). Destacan las mezquitas de Damasco, la de
la Roca y al-Aqsa de Jerusalén, la de Samarra, la de Ibn Tulun en Egipto, la
de Isfahán, la de Tamerlán en Samarcanda, la Mezquita Azul de Estambul, etc.
En al-Andalus el arte islámico tuvo su momento de esplendor en el emirato de
Córdoba: la arquitectura cordobesa era heredera de las formas
hispanorromanas y visigodas, como demuestra el uso del arco de herradura,
que es enmarcado en alfiz y al que se añade una característica alternancia de
sus dovelas en color rojo y blanco. Su principal monumento es la Mezquita de
Córdoba, compuesta de once naves perpendiculares a la quibla, con una serie
de arcadas superpuestas, de medio punto en la parte superior y de herradura
en la inferior, con la tradicional alternancia blanco-rojo. También cabe destacar
la Mezquita de Bab al-Mardum en Toledo y el Palacio de Medina Azahara.
Otras importantes manifestaciones del arte islámico en la península fueron las
producidas en Sevilla durante la dominación almohade, destacando la Giralda y
la Torre del Oro; y el arte nazarí en Granada, que tiene su principal expresión
en la Alhambra.48

El Corán fue la primera obra importante y la más influyente de la literatura árabe.

La literatura árabe arrancó con una obra de gran trascendencia, el Corán, libro


sagrado del islam escrito por Mahoma y fijado en su texto definitivo por
el califa Uthman Ibn Affan en 650. Consta de 114 capítulos (sura), en
versículos rimados, con dos principales grupos de predicaciones: las escritas
por Mahoma en La Meca, breves y de tono poético, de una religiosidad más
fervorosa; y las escritas en Medina, más largas y discursivas, exponiendo los
principales preceptos de la nueva religión. El Corán fue la base gramatical y
estilística de la literatura árabe, que se desarrolló sobre todo en la poesía (Abu
Nuwas, al-Mutanabbi, Ibn Quzman); y la prosa, ya sea filosófica (al-
Kindi, Avicena, Avempace, Ibn Tufail, Averroes), histórica (Ibn Jaldún),
narrativa (Ibn al-Muqaffa, al-Jahiz), o fantástica (al-Hamadani, al-Hariri). Cabe
destacar la recopilación de cuentos titulada Las mil y una noches, obra
anónima redactada entre los siglos IX y XV en diversos estilos, y que es un
impresionante ejercicio de ingenio y fantasía. 49
La música árabe tiene su origen en antiguos cantos (huda’) efectuados por
los beduinos en sus viajes en caravana, con seis pies métricos (rajaz)
derivados —según la leyenda— de los pasos del camello. El canto tenía una
especial relevancia, con dos partes: estribillo (tarji’) y antífona (jawab). La
música sacra no se desarrolló tanto como la cristiana: en origen, la llamada a la
oración (adhdan) era cantada; el Corán tiene una prosa rimada cuya asonancia
se presta a la modulación. La música profana fue prohibida por los califas
ortodoxos, pero potenciada posteriormente por los Omeyas, predominando el
canto solista con laúd. Ibn Misjaḥ fue el primer teórico musical árabe, y es
considerado el padre de la música clásica árabe. Creó un sistema melódico
ornado (zawa'id), similar a la fioritura occidental. A partir del siglo X cobró
importancia la música instrumental —con una modalidad principal, la nauba,
especie de suite vocal—, y comenzó el estudio teórico de la música (al-musiqi),
destacando diversos eruditos como Avicena, al-Kindi y al-Farabi. Entre los
instrumentos árabes destacan el laúd (‘ud), la lira (mi'zaf), el arpa (jank),
la flauta (gussaba), el oboe (mizmar), el pífano (shahin), el tambor (tabl),
la pandereta (duff) y los palillos (gadib).50
Arte románico[editar]
Artículo principal: Arte románico

Pantocrátor del ábside de San Clemente de Tahull, MNAC.

El arte románico representa el primer estilo de carácter internacional de la


cultura europea occidental, con una identidad plenamente consolidada tras el
paso del latín a las lenguas vernáculas. De carácter eminentemente religioso,
casi todo el arte románico estaba dirigido a la exaltación y divulgación del
cristianismo. Surgido a mediados del siglo XI, se desarrolló fundamentalmente
durante el siglo XII, a finales del cual empezó a coexistir con el
incipiente gótico. En el románico culminaron los diversos estilos producidos por
el prerrománico, a la vez que se denota la influencia oriental del arte bizantino.
La arquitectura destacó por el uso de muros de sillería, arcos de medio
punto y bóvedas de cañón, apoyadas en pilares por arcos fajones,
correspondientes con los contrafuertes exteriores; también son frecuentes
las cúpulas, sobre trompas o pechinas. Las iglesias son de una o tres naves,
con crucero y en ocasiones girola. Se inició la construcción de
grandes catedrales, que seguirá durante el gótico. Como principales muestras
tenemos: el Monasterio de Cluny, San Lázaro de Autun, Santa Fe de
Conques, San Saturnino de Toulouse, San Front de Périgueux y San Esteban
de Caen en Francia; las catedrales
de Durham, York y Canterbury en Inglaterra; San Ambrosio de Milán, San
Abundio de Como, San Zenón de Verona y las catedrales
de Parma, Módena, Pisa y Lucca en Italia; las catedrales
de Spira, Maguncia y Worms en Alemania; las catedrales
de Braga y Coimbra en Portugal; y Sant Pere de Roda, San Isidoro de
León, San Martín de Frómista, San Juan de Duero (Soria), Santo Domingo de
Silos y las catedrales de Jaca, Solsona y Santiago de Compostela en España.51
La escultura se desarrolló principalmente en el marco arquitectónico, de
carácter religioso, con figuras esquematizadas, sin realismo, de signo
simbólico, con un marcado carácter didáctico, debido al analfabetismo de la
época. Los principales ciclos escultóricos se producen en los tímpanos de los
portales de acceso a las iglesias y catedrales, como en Santa Magdalena de
Vézelay, San Lázaro de Autun, Santa Fe de Conques y el Pórtico Real de
Chartres. En Italia destacó la figura de Benedetto Antelami, que trabajó en
la Catedral de Parma, como en su magnífico Descendimiento (1178). En
España destacaron en primer lugar los talleres catalanes de Ripoll y la zona
pirenaica, los talleres de marfil de León (Crucifijo de Fernando I), los talleres
del Camino de Santiago, la Fachada de las Platerías de la Catedral de
Santiago y el claustro de Silos; en el siglo XII se produjeron diversas escuelas
regionales: la catalana (portal del monasterio de Santa María de Ripoll),
la aragonesa (monasterio de San Pedro el Viejo de Huesca),
la navarra (portada de Sangüesa) y la castellana (monasterio de Santa María la
Real de Nájera).52
La pintura se desarrolló sobre todo en formato mural y en tabla, así como en la
miniatura. Su temática era de signo eminentemente religioso, en un estilo de
corte esquemático al igual que la escultura, con una intencionalidad simbólica
alejada de la descripción naturalista. Tuvo una fuerte influencia bizantina,
difundida sobre todo por la orden benedictina a través de la abadía de
Montecassino como centro irradiante. La pintura mural se vinculó
estrechamente con la arquitectura, hasta el punto de que casi todos los muros
de las iglesias se decoraban con pinturas, con un programa iconográfico donde
destacaba la figura del Pantocrátor —localizada por lo general en el ábside—,
así como el Tetramorfos, la Virgen y los apóstoles, el Juicio Final y otras
escenas del Antiguo y Nuevo Testamento. Algunos de los mejores exponentes
se encuentran en la Abadía de Sant'Angelo in Formis (Capua), la iglesia de
San Clemente de Tahull y el panteón real de San Isidoro de León. En la pintura
sobre tabla, generalmente destinada a servir de frontal de altar, se empleó
principalmente el temple. En la miniatura cabe destacar las escuelas inglesa e
italiana.53
Tuvieron gran relevancia en esta época las artes aplicadas,nota 5 especialmente
la orfebrería en oro y piedras preciosas (Arca de las reliquias de los Reyes
Magos, catedral de Colonia; Cáliz de doña Urraca, San Isidoro de León);
el esmalte, desarrollado notablemente por el taller de Limoges; y las labores
textiles (Tapiz de Bayeux, Tapiz de la Creación de la catedral de Gerona).54
En esta época, la literatura siguió preferentemente en manos eclesiásticas,
conservando la tradición latina, aunque poco a poco fueron surgiendo obras en
lengua vernácula y comenzó la producción literaria de ámbito profano,
principalmente con el género trovadoresco. Las principales innovaciones se
produjeron en Francia, donde los círculos artísticos cortesanos fueron ganando
peso y desplazando al poder eclesiástico: destaca la gran epopeya del Cantar
de Roldán, de finales del siglo XI. La poesía trovadoresca se desarrolló
especialmente en lengua provenzal, exaltando el amor cortesano (fin'amors),
representada por Guillermo de Poitiers, Jaufré Rudel, Bernart de
Ventadorn, Marcabrú, Arnaut Daniel, Bertran de Born, etc. Otro género
relevante fue la novela de caballería (roman courtois), en francés, representada
principalmente por Chrétien de Troyes y sus novelas del ciclo artúrico. En
España, los primeros textos escritos en lengua romance fueron las glosas del
monasterio de San Millán de la Cogolla, a las que siguieron
las jarchas mozárabes; posteriormente surgieron los «cantares de gesta»,
como el Cantar de Mío Cid (1140).55

Notación musical con los versos del Himno a San Juan Bautista, que dieron nombre a las siete notas
musicales, innovación realizada por Guido de Arezzo.nota 6

El teatro medieval era de calle, lúdico, festivo, con tres principales tipologías:


«litúrgico», temas religiosos dentro de la Iglesia; «religioso», en forma
de misterios y pasiones; y «profano», temas no religiosos. Estaba
subvencionado por la Iglesia y, más adelante, por gremios y cofradías. Los
actores eran en principio sacerdotes, pasando más tarde a actores
profesionales. Las obras fueron en primer lugar en latín, pasando a
continuación a lenguas vernáculas. El primer texto que se conserva es
el Regularis Concordia, de san Æthelwold, que explica la representación de la
obra Quem quaeritis?, diálogo extraído del Evangelio entre varios clérigos y
un ángel.56
Durante el románico surgió la música tal como es practicada actualmente,
gracias a la creación del pentagrama y a la nomenclatura de las notas
musicales elaborada por Guido de Arezzo. Las principales obras musicales se
circunscriben al canto gregoriano, aunque empezó a desarrollarse la polifonía y
la música profana, en torno a trovadores y juglares. Los juglares eran
trotamundos, mitad poetas y mitad saltimbanquis, mezclando en sus
actuaciones la declamación y el malabarismo, la música y la sátira, la lírica y
las gestas épicas. Los trovadores eran de clase social más elevada (el mismo
rey Ricardo Corazón de León fue trovador), y componían y cantaban sus
propias obras. Entre las formas trovadorescas destacan:
el rondeau (alternancia de coplas y estribillo), el virelai (en que el estribillo no
interrumpe el desarrollo de las estrofas), y la ballade (estribillo alternante cada
tres estrofas). En Alemania, los trovadores recibieron el nombre
de minnesänger.57
La danza medieval tuvo escasa relevancia, debido a la marginación a la que la
sometió la Iglesia, que la consideraba un rito pagano. A nivel eclesiástico, el
único vestigio eran las «danzas de la muerte», que tenían una finalidad
moralizadora. En las cortes aristocráticas se dieron las «danzas bajas»,
llamadas así porque arrastraban los pies, de las que se tiene poca constancia.
Fueron más importantes las danzas populares, de tipo folclórico, como
el pasacalle y la farándula, siendo famosas las «danzas moriscas», que
llegaron hasta Inglaterra (Morris dances).58

Catedral de Pisa.
 

Detalle del Pórtico Real de Chartres.
 

Códice de Santa Hildegarda (1165), Abadía de Santa
Hildegarda, Eibingen (Alemania).
 

Tapiz de la Creación, Catedral de Gerona.

Arte gótico[editar]
Artículo principal: Arte gótico

Catedral de Nuestra Señora de París.

El arte góticonota 7 se desarrolló entre los siglos XII y XVI, época de gran


desarrollo económico y cultural. El fin de la época feudal supuso el
afianzamiento de los estados centralizados, con mayor predominio de las
ciudades sobre el campo, al tiempo que un sector cada vez mayor de la
sociedad tenía acceso a la cultura, que dejó de ser patrimonio exclusivo de la
Iglesia. El auge de las universidades comportó un aumento de los estudios
científicos, filosóficos y literarios, sentando las bases de la cultura moderna.
La arquitectura sufrió una profunda transformación, con formas más ligeras,
más dinámicas, con un mejor análisis estructural que permitió hacer edificios
más estilizados, con más aberturas y, por tanto, mejor iluminación. Aparecieron
nuevas tipologías como el arco apuntado y la bóveda de crucería, y la
utilización de contrafuertes y arbotantes para sostener la estructura del edificio,
permitiendo interiores más amplios y decorados con vitrales y rosetones. Es la
época de las grandes catedrales, entre las que cabe
destacar: Laon, Chartres, Amiens, Reims, Bourges y Notre-Dame de París, en
Francia; Canterbury, Salisbury y Gloucester, en
Inglaterra; Siena, Orvieto, Florencia, Bolonia y Milán, en
Italia; Colonia, Estrasburgo, Ulm y Magdeburgo en Alemania; San Esteban de
Viena en Austria; Barcelona, Gerona, Palma de
Mallorca, Sevilla, Toledo, Burgos, León, Zamora y Sigüenza, en España; y los
monasterios de Batalha y Alcobaça en Portugal. En España cabe destacar
también el desarrollo del arte mudéjar, fuertemente influido por las formas
islámicas, y que se caracteriza por el empleo del ladrillo, el yeso y la madera de
pequeña escuadría: Cristo de la Vega (Toledo), San Lorenzo de Sahagún, Las
Huelgas (Burgos), Santa Clara de Tordesillas, Convento de
Guadalupe (Cáceres), Alcázar de Sevilla, etc.
La escultura continuó enmarcada en la obra arquitectónica, aunque comenzó a
desarrollarse la escultura exenta, con formas más realistas, inspiradas en la
naturaleza. Los artistas buscaban la belleza ideal, en formas sencillas y
diáfanas, con cierta melancolía y nobleza en los sentimientos, y con escenas
de carácter narrativo. En Francia destacan el Pórtico Real y las portadas del
crucero de la Catedral de Chartres, así como los conjuntos de Amiens y Reims.
En Italia destaca el taller de Nicola y Giovanni Pisano en Pisa, mientras en
Alemania descuella la obra de Veit Stoss y Tilman Riemenschneider. En
España destaca el Pórtico de la Gloria de la Catedral de Santiago de
Compostela, las portadas de la Colegiata de Toro y de las catedrales
de Tuy y Ciudad Rodrigo, los conjuntos de Burgos, León y Toledo, así como la
obra de Pere Johan y Gil de Siloé.
La pintura dejó de ser mural para pasar a retablos situados en los altares de las
iglesias, y empezó a desarrollarse la pintura en lienzo, al temple o al óleo. Se
sucedieron cuatro estilos pictóricos:
 Gótico lineal o franco-gótico: se desarrolló
desde el siglo XIII hasta principios del XIV,
caracterizado por el dibujo lineal, el
fuerte cromatismo, un naturalismo de líneas
sencillas y el idealismo de los temas
representados. Este estilo se desarrolló sobre todo
en vidrieras y miniaturas.
 Gótico itálico o trecentista: surgido en el
siglo XIII en Italia, se caracteriza por la
aproximación realizada a la representación de la
profundidad —que cristalizará en
el Renacimiento con la perspectiva lineal—, los
estudios sobre anatomía y el análisis de la luz para
conseguir la matización tonal. Destacan dos
escuelas: la florentina (Cimabue, Giotto, Andrea
Orcagna) y la sienesa (Duccio, Simone
Martini, Ambrogio Lorenzetti).
 Gótico internacional: corresponde a finales del
siglo XIV y primera mitad del XV, suponiendo una
fusión de los estilos anteriores. Se caracteriza por
la estilización de la figura y el predominio de la
línea curva, el detallismo técnico y el naturalismo
simbólico de la narración. Destacan los
pintores Paul de Limbourg, Stefan
Lochner, Conrad Soest, Bernat Martorell y Lluís
Borrassà.
 Gótico flamenco: surgió en Flandes a
principios del siglo XV, predominando a lo largo de
ese siglo en la mayor parte de Europa —excepto
Italia, donde ya descollaba el Renacimiento—. Su
principal aportación es la técnica al óleo, que da
colores más brillantes y permite su gradación en
diversas gamas cromáticas, a la vez que permite
mayor minuciosidad en los detalles. Cabe destacar
a Jan y Hubert van Eyck, Robert Campin, Rogier
van der Weyden, Hans Memling, Gerard
David, Hugo van der Goes y el Bosco; en el resto
de Europa, Jean Fouquet, Conrad Witz, Martin
Schongauer, Hans Holbein el Viejo, Nuno
Gonçalves, Lluís Dalmau, Jaume
Huguet, Bartolomé Bermejo, Fernando Gallego,
etc.
Las artes aplicadas también tuvieron gran relevancia durante el gótico,
favorecidas por las nuevas clases urbanas de mercaderes y artesanos.
Destacó la ebanistería, la tapicería —siendo famosos los tapices de Arras—,
la orfebrería —especialmente las custodias y los relicarios, donde sobresale el
nombre de Enrique de Arfe—, las obras en esmalte —en particular las
procedentes de Limoges—, la cerámica —donde destaca la
de Faenza y Manises—, la vidriería —singularmente la veneciana y catalana—,
etc.59

Dante Alighieri y el universo de La Divina Comedia, representados por Domenico di Michelino en


la Catedral de Florencia.

La literatura tardomedieval se movió entre las obras escritas todavía en latín —


generalmente de signo religioso—, y las escritas en lenguas vernáculas, que
irán ganando protagonismo y popularidad. El centro creador pasó de Francia a
Italia, donde las cortes de los pequeños estados que se repartían el territorio de
la península itálica favorecieron las artes y las letras, dando origen a lo que
será el Renacimiento. Se practicó sobre todo el género del canzone, escrito
en endecasílabo —del que surgirá el soneto—, mientras que
en Florencia surgió el llamado Dolce Stil Novo, género poético de signo más
subjetivo, que exalta el amor, pero un amor más puro, más simbólico que el
trovadoresco. Destacan especialmente tres nombres: Francesco
Petrarca, Giovanni Boccaccio y Dante Alighieri, autor de La Divina
Comedia (1304-1320), una de las grandes obras de la literatura universal. En
Inglaterra destacó Geoffrey Chaucer con sus Cuentos de Canterbury (1386-
1400). En Francia, François Villon fue el primer gran poeta en lengua francesa.
En España, en el siglo XIII surgió la poesía del mester de clerecía (Gonzalo de
Berceo), así como la lírica galaico-portuguesa (Alfonso X el Sabio) y la catalana
(Ramon Llull); en el siglo XIV destacaron el Arcipreste de Hita, don Juan
Manuel y Pedro López de Ayala; mientras que en el siglo XV es de remarcar
las figuras de Jorge Manrique y el Marqués de Santillana, así como del poeta
catalán Ausiàs March.60
El teatro se desarrolló en tres principales tipologías: «misterios», sobre la vida
de Jesucristo, con textos de gran valor literario y elementos juglarescos;
«milagros», sobre la vida de los santos, con diálogos y partes danzadas; y
«moralidades», sobre personajes simbólicos, alegóricos, con máscaras
tipificadas. En esta época nació el teatro profano, con tres posibles orígenes —
según los historiadores—: la imitación de textos latinos de Terencio y Plauto; el
arte polivalente de los juglares; o los pequeños divertimentos escritos por
autores de signo religioso para evadirse un poco de la rigidez eclesiástica. 61
En música, durante el gótico se desarrolló la polifonía, surgiendo por vez
primera una música profana separada de la música religiosa realizada hasta
entonces (Le jeu de Robin et Marion, de Adam de la Halle, 1285). Surgió
el contrapunto, voces paralelas que se funden o se contraponen, y se
desarrollaron las técnicas compositivas y la notación. De la primera fórmula
compositiva por repetición se pasó a la imitación en el siglo XIV, y a
la variación en el XVI. El primer compositor conocido es Leoninus, organista de
Notre-Dame de París de mediados siglo XIII. En el siglo XIV surgió el Ars Nova,
con Guillaume de Machaut y Francesco Landino, mientras que en el XV
destacan Josquin des Prés, Guillaume Dufay, Gilles Binchois, Johannes
Ockeghem, Jacob Obrecht, John Dunstable y Bartolomé Ramos de Pareja. En
danza, las principales modalidades fueron: el carol, el estampie, el branle,
el saltarello y la tarantela.62

Palacio Ducal de Venecia.
 

Pórtico de la Gloria de la Catedral de Santiago de
Compostela.
 

La adoración de los Reyes Magos (1305-1306),
de Giotto, Capilla de los Scrovegni (Padua).
 

El matrimonio Arnolfini (1434), de Jan van Eyck, National
Gallery de Londres.

América[editar]
Artículo principal: Arte precolombino

Machu Picchu.

El arte precolombino floreció con gran brillantez hasta el descubrimiento de


América. Los invasores destruyeron numerosas obras de arte precolombino
(máscaras, códices ilustrados, piezas de plumas y, especialmente, obras de
oro y plata, que fueron fundidas). Aun así, la huella precolombina perduró en
numerosas producciones artísticas posteriores.
En México se desarrollaron varias culturas: la primera fue la de Teotihuacan,
ciudad construida entre los siglos I y VII, de sistema reticular —con un trazado
de base astrológica—, donde destacaba una gran avenida flanqueada de
templos en forma de pirámide escalonada, decorados con esculturas
en relieve y pinturas al fresco. Los mayas ocupaban la península del Yucatán y
las actuales Belice y Guatemala (siglos II-IX), desarrollando un arte de signo
religioso, donde destacaban igualmente los templos, concebidos bajo
mediciones astronómicas, de forma piramidal (Tikal, Uxmal, Templo de
Kukulcán en Chichén Itzá). La escultura era en relieve, generalmente de
animales mitológicos, serpientes, pájaros y figuras humanas, a menudo
con jeroglíficos. Los toltecas (siglos VII-VIII), en el estado de Hidalgo,
construyeron el Templo del Dios de la Estrella Matutina en Tula, y nos han
dejado una de las mejores muestras de escultura precolombina: el Chac Mool.
En la meseta mexicana se desarrolló la cultura azteca (siglos XIII-XV), que
recogió diversas tradiciones anteriores en un arte sintético consagrado a la
expresión del poder. En su capital, Tenochtitlán, construyeron una gran ciudad
con grandes palacios y jardines, y templos de forma piramidal, dedicados al
sacrificio humano.
En los Andes floreció el arte inca, surgido igual que el azteca en el siglo XIII,
abarcando los actuales Ecuador, Perú, Bolivia, Chile y parte de Argentina. Los
incas tenían una cultura muy desarrollada, con adelantados procedimientos
metalúrgicos, cerámicos y textiles. Al igual que los romanos desarrollaron una
notable arquitectura e ingeniería civil, con ciudades planificadas y carreteras
bien trazadas, como el Camino Real de las Montañas, de 6000 kilómetros,
amurallado y con un ancho de 9 metros. Su capital, Cuzco, estaba fortificada
con murallas de sillares poligonales, técnica igualmente empleada en Machu
Picchu. Sus edificios eran rectangulares o circulares, con puertas y ventanas
de forma trapezoidal. Además de su arquitectura, destacó su cerámica y arte
textil, generalmente decorado con motivos geométricos. En Bolivia destacó la
ciudad de Tiahuanaco.63
La literatura precolombina era predominantemente oral, por lo que nos han
llegado pocos vestigios. En México se conservan varias expresiones en
lengua náhuatl: escritos de signo religioso, cosmológico y adivinatorio (Códice
Borgia); documentos administrativos y relatos históricos (Códice Xólotl); y
composiciones poéticas, como los himnos rituales recogidos por Bernardino de
Sahagún en Cantares de los Dioses. En lengua maya destacan los libros
de Chilam Balam, transcripción de obras jeroglíficas sobre tradiciones orales, y
el Popol Vuh, libro sagrado de los indios quiché. En Perú, la literatura inca está
representada por una serie de obras de poesía religiosa, así como largos
poemas narrativos de temática histórica o mitológica. Al parecer, fue la única
cultura precolombina donde se desarrolló algo parecido al teatro, como se
puede apreciar en el drama en lengua quechua Ollantay.64
África[editar]
Artículo principal: Arte africano
Iglesia de San Jorge, del conjunto de iglesias talladas en la roca de Lalibela (Etiopía).

El norte de África tuvo más relación con el arte europeo y asiático,


introduciéndose el cristianismo en el siglo IV, especialmente en Etiopía.
Posteriormente, el islamismo se expandió con fuerza por todos los países
del Magreb. El África subsahariana, en cambio, estuvo más aislada, con
pequeños reinos sumidos en frecuentes disputas. Sus primeras
manifestaciones artísticas, en materiales perecederos, no han llegado hasta
nosotros. Los primeros vestigios son tallas en madera, como las de los
pueblos tellem y dogon, en el actual Malí. Los objetos en bronce aparecen en
África occidental y meridional alrededor del siglo X, como algunas vasijas del
pueblo Igbo-Ukwu en Nigeria. En Zimbabue floreció la cultura
Monomotapa (siglos XI-XV), cuya capital, Gran Zimbabue, fue una de las
ciudades más grandes de toda África. En Ife (igualmente en Nigeria), de
cultura yoruba, surgió en los siglos XII-XIII una notable escuela de figuras
en terracota, de gran naturalismo. De esta época datan las iglesias talladas en
la roca de Lalibela, en Etiopía, donde también destaca la pintura de temas
cristianos. Entre los siglos XII y XV se dio en Djenné (Malí) un estilo de figuras
de terracota más esquemático, de figuras masculinas con una característica
barba puntiaguda. Por último, entre los siglos XV y XVI, se dio otra notable
escuela escultórica en Benín, destacando su magnífica colección de bronces.65
Asia[editar]
India
Artículo principal: Arte de la India

Templo de Khajurāhō.

 Arte gupta (siglos IV-VIII): en el Imperio


gupta se expandió el budismo, con un arte
caracterizado por el purismo formal, la armonía de
proporciones y la idealización de la figura humana.
Destacan los grandes santuarios rupestres
o vihara (Ajantā, Ellorā, Elephanta) y los templos al
aire libre (Bhitargaon, Bodhagaya, Deogarth,
Sirpur). El arte gupta se extendió por casi todo
el Deccán: los Chālukya lo emplearon en los
templos de Ahiōlē y Bādāmi (550-750), y
los Pallava lo pusieron de manifiesto en su
complejo arquitectónico-escultórico de
Mahābalipuram. A estos estilos se les suele
denominar «posgupta».
 Arte hindú (siglos VIII-XII): durante este
periodo perviven los estilos anteriores, acentuando
las formas brahmánicas. El tipo de santuario más
difundido es el śikhara, como el de Udaipur. La
arquitectura se divide en dos tipologías: «el edificio
cubierto y la pirámide» (vimāna de
Tanjore, siglo XI), y «el edificio con tejado
curvilíneo» (templo de Gujarāt). Entre los siglos X-
XI se produjo el arte de Khajurāhō, máxima
expresión del arte indoario por la elegancia formal
y estética de sus templos, así como de la escultura
que los adorna. En Orissā, en la parte nororiental
de la India, se desarrollan nuevas tipologías que
convirtieron los śikhara y los vimāna en
representaciones arquitectónicas de los dioses
hindúes, como en Bhubaneshwar y Kōnārka.66
La literatura india de esta época se realizó en diversas modalidades:
el drama continuó con las epopeyas mitológicas, con un fuerte sello de
imaginación, destacando Bhavabhūti, autor de Malatimadhava, historia sobre el
amor de dos jóvenes que ha sido comparada con Romeo y Julieta; el poema
épico es heredero del Rāmāyana, en un nuevo género
denominado mahakavya, de temas históricos y mitológicos, destacando
el Rajatarangini de Kalhana (hacia 1150); la poesía lírica está representada por
las Sataka de Bhartrihari, conjunto de poesías sobre el concepto indio de la
vida, y la Gītāgovinda de Jāyādeva, poemas de amor de tipo alegórico; por
último, la fábula se caracterizó por cuentos breves de aire popular, de carácter
didáctico y aleccionador, destacando los autores Narayana y Sivadasa.
También cabe citar al famoso Kama-sutra, compilado en
el siglo VI por Vātsyāyana, que es un conjunto de preceptos y consejos
relativos al amor y el sexo.67
El teatro evolucionó sin grandes signos de ruptura desde época antigua, en
espectáculos donde, junto a dramas de tipo mitológico sobre
la cosmogonía hindú, destacaban el canto, la danza y la mímica. En esta época
destacaron dos modalidades principales: el mahanataka (gran espectáculo),
sobre las grandes epopeyas indias; y el dutangada, en que un actor recita el
texto principal mientras otros lo escenifican con ayuda del mimo y la danza. 68
La música fue en esta época predominantemente vocal, con acompañamiento
de diversos instrumentos, principalmente cítaras y laúdes. Se escribieron varios
tratados sobre música: el Brihad deshi de Matamga (siglo VIII), el Naradiya-
siksa de Nārada (siglo X) y el Samgita-Ratnakara de Śārngadeva (siglo XIII).
Tenían siete notas (svaras): sa, ri, ga, ma, pa, dha, ni; con 22
grados microtonales (srutis). La melodía se componía de varias estructuras de
ciclos tonales (ragas), que incluyen diversos ornamentos (gamakas). A su vez,
cada raga está relacionado con un tala o medida de tiempo, para marcar
el ritmo, que puede ser lento (vilambita), medio (madhya) o rápido (druta). Por
último, el kharaja (pedal) es un sonido mantenido que sostiene el centro tonal,
ejerciendo de guía durante la ejecución de la obra. 69
China
Artículo principal: Arte de China
Colores del otoño en las montañas Qiao y Hua, de Zhao Mengfu.

 Dinastía Tang (618-907): este fue uno de los


periodos más florecientes del arte chino,
destacando por su escultura y sus célebres figuras
de cerámica. La figura más representada siguió
siendo Buda, así como los bodhisattvas (místicos
budistas), destacando la estatua en madera
policromada de Guan Yin (o Bodhisattva de la
Misericordia), de 2,41 metros de altura. En
arquitectura la tipología principal fue
la pagoda (Hua-yen, Hsiangchi). En pintura
apareció el paisaje, género inicialmente de signo
elitista, destinado a reducidos círculos culturales.
Desafortunadamente, los paisajes Tang no han
llegado hasta nuestros días, y sólo se conocen por
copias, como Templo budista en las colinas
después de la lluvia, de Li Cheng (siglo X).
 Dinastía Song (960-1279): época de gran
florecimiento de las artes, se alcanzó un nivel de
elevada cultura que sería recordado con gran
admiración en posteriores etapas. Apareció
el grabado sobre madera, impregnada
de tinta sobre seda o papel. En arquitectura
continuó la construcción de pagodas, como la
pagoda hexagonal de Kuo-Hsiang-Su (960), o la
pagoda de madera de Chang-Tiu-Fu. En cerámica
destacan dos tipologías: la cerámica
de esmalte blanco de Ting-tcheu, y la cerámica de
esmalte rosa o azul de Kin-tcheu. En pintura
continuó el paisaje, con dos estilos: el
septentrional, de dibujo preciso y colores nítidos,
con figuras de monjes o filósofos, flores e insectos;
y el meridional, de pinceladas rápidas, colores
ligeros y diluidos, con especial representación de
paisajes nublados.
 Dinastía Yuan (1280-1368): dinastía de
origen mongol (su primer emperador fue Kublai,
nieto de Gengis Khan), China se abrió más hacia
Occidente, como queda patente en el famoso viaje
de Marco Polo. En arquitectura destaca la Pagoda
Blanca de Pekín. Se desarrollaron especialmente
las artes decorativas: se manufacturaron
alfombras, se produjo cerámica con nuevas formas
y colores, y se elaboraron obras de metalistería de
gran riqueza. En pintura proliferaron los temas
religiosos, especialmente los taoístas y budistas,
destacando las pinturas murales del templo de
Yonglegong (Shanxi), y artistas como Huang
Gongwang, Wang Meng y Ni Zan.70

Representación de un concierto de música tradicional china en el Museo Provincial


de Hubei (Wuhan).

La literatura china de esta época estuvo marcada por la continuidad respecto a


la producción anterior. La época Tang fue la edad dorada de la poesía china,
destacando Li Bai y Du Fu, mientras que en prosa se tendió a un estilo más
simplificado, representado por Han Yu y Liu Zongyuan. También apareció un
nuevo género, el pienhuen, mezcla de verso y prosa, de signo budista. Durante
la dinastía Song apareció la imprenta de tipos móviles (inventada por Bi
Sheng), que favoreció la difusión de la literatura. La poesía estaba íntimamente
relacionada con la música (género ts'e), como en Liu Yu-Hui y Su She; en
prosa destacó el tratado histórico Tsê-che T'ong-kien, de Ssê Ma-kuang. En
época Yuan cobró relevancia el teatro, destacando Kuan-Han-K'ing y Po-Yeu-
Fu, mientras que en poesía descolló San-K'iu.71
En este periodo se produjo la edad de oro musical china: destacaron los
rituales confucianistas, donde un coro cantaba el himno, con instrumentos de
viento y campanillas, un órgano soplado para el contrapunto, y diversos juegos
de cítaras (ch'in, de 5 cuerdas, y sê, de 26 cuerdas), para definir la duración
(tsao-man). Era una música predominantemente tímbrica, con
una armonía sencilla y elemental. Durante el reinado del emperador Hsüan-
tsung (713-756) hay constancia de que existía en la corte una orquesta de unos
1300 músicos. Los poetas recitaban al ritmo de un laúd corto (p'i-p'a), música
de la que nos han llegado composiciones como La última batalla de Hsiang
Yü y Nueve canciones para Yüeh. Durante la dinastía Song se popularizaron
los espectáculos músico-teatrales, como Nan-ch'ü (Cantos del sur) y Pei-
ch'ü (Cantos del norte). En época Yuan surgieron los dramas musicales
u óperas, con dos escuelas: septentrional y meridional, que han llegado hasta
nuestros días.72
Japón
Artículo principal: Arte del Japón

Templo de Hōryū-ji, en Nara.

 Período Asuka (552-646): la llegada del


budismo produjo en Japón un gran impacto a nivel
artístico y estético, con fuerte influencia del arte
chino. Como edificio más destacable de este
período hay que mencionar el templo de Hōryū-
ji (607), representante del estilo Kudara. Las
primeras imágenes de Buda fueron importadas del
continente, pero luego se instalaron en Japón gran
número de artistas chinos y coreanos (Kannon de
Kudara, siglo VI). La pintura denota un gran
sentido del dibujo, con obras de gran originalidad,
como el relicario de Tamamushi.
 Período Nara (646-794): en esta época tuvo
su apogeo el arte budista, continuando con gran
intensidad la influencia china. Se conservan pocos
ejemplos de arquitectura: Pagoda del Este de
Yakushi-ji, templo de Tōdai-ji, templo de Kōfuku-ji,
Shōsoin de Nara. Obtuvo gran desarrollo en
escultura la representación de Buda: Sho
Kannon, Buda de Tachibana, Bodhisattva
Gakko de Tōdai-ji. La pintura está representada
por la decoración mural de Hōryū-ji (finales
del siglo VII) y por kakemonos y makimonos,
historias pintadas en un largo rollo
de papel o seda, con textos relatando las diversas
escenas o sutras.
 Período Heian (794-1185):
la iconografía budista tuvo un nuevo desarrollo con
la importación de dos nuevas sectas del
continente: Tendai y Shingon. La arquitectura
sufrió un cambio en la planta de los monasterios,
que se erigían en lugares apartados, pensados
para la meditación: templos de Enryaku-ji,
Kongōbu-ji y santuario-pagoda de Muro-ji. Durante
el período Fujiwara (897-1185), el templo volvió a
situarse en la ciudad, siendo centro de reunión de
las clases dirigentes. Se construían según el
modelo de los grandes palacios, con una
decoración muy desarrollada (monasterio
de Byōdō-in, también llamado del Fénix). En
pintura, la aparición de la escuela de Yamato-e
supuso la independencia de la pintura japonesa de
la influencia china; se caracterizó por su armonía y
luminosidad, con colores brillantes.
 Período Kamakura (1185-1333): en esta
época se introdujo en Japón la secta zen, que
influyó poderosamente en el arte figurativo. En
escultura destacó la Escuela de Nara, con la figura
más remarcada de Unkei (estatuas de los montes
Muchaku y Seshin). La arquitectura era más
sencilla, más funcional, menos lujosa y recargada;
la influencia zen provocó el llamado estilo Kara-yo.
Destacan el conjunto de cinco grandes templos
de Sanjūsangen-dō (1266). La pintura se
caracterizó por un mayor realismo y por su
introspección psicológica, desarrollándose
principalmente el retratismo y el paisajismo.
 Período Muromachi o Ashikaga (1333-1573):
en este período floreció notablemente la pintura,
enmarcada dentro de la estética zen. Predominó la
técnica de la aguada, perfecta transcripción de la
doctrina zen, que pretendía reflejar en los paisajes
lo que significan, más que lo que representan,
destacando Sesshū, autor de retratos y paisajes.
Cabe mencionar también la Escuela Kanō, que
aplicó la técnica de la aguada a temas
tradicionales. La arquitectura se distinguió por su
elegancia, destacando las mansiones señoriales:
el Pabellón de Oro y el Pabellón de Plata, en Kioto;
también hay que mencionar el monasterio de
Zuiho-ji. Se desarrolló notablemente el arte de
la jardinería, en cerámica destaca la de Seto, y
cobraron importancia los objetos de laca y metal.73
Interpretación de teatro nō en el Gran Santuario Kasuga (Nara).

La literatura japonesa continuó con el influjo de la china, sobre todo en poesía,


donde la mayor producción fue en lengua china, considerada más culta:
tenemos así el Kaifuso (Tiernos recuerdos de poesía, 751), antología de varios
poetas. En época Heian hubo un renacer de las letras japonesas, destacando
la narrativa: Genji Monogatari (Relato de Genji), de Murasaki Shikibu, es un
clásico de la literatura nipona, describiendo el mundo de la nobleza en un
lenguaje sencillo, de tono a veces erótico. La poesía de la época fue compilada
en la antología imperial Kokinshu, donde se exaltaba preferentemente la
naturaleza, escrita en waka (composición de 31 sílabas). En el período
Kamakura la literatura se vio afectada por las constantes guerras feudales,
reflejadas en una narrativa de tono pesimista y desolado: Hojoki (Narración de
mi cabaña), de Kamo no Chomei. Del período Muromachi cabe destacar
el Tsurezuregusa (Ensayos en ocio), de Yoshida Kenkō, y el Sannin Hoshi (Los
tres sacerdotes), anónimo.74
En teatro apareció en el siglo XIV la modalidad denominada nō, drama lírico-
musical en prosa o verso, de tema histórico o mitológico. Su origen se sitúa en
el antiguo baile kakura y en la liturgia sintoísta, aunque posteriormente fue
asimilado por el budismo. Está caracterizado por una trama esquemática, con
tres personajes principales: el protagonista (waki), un monje itinerante y un
intermediario. La narración es recitada por un coro, mientras los actores
principales se desenvuelven de forma gestual, en movimientos rítmicos. Los
decorados son austeros, frente a la magnificencia de vestidos y máscaras. Su
principal exponente fue Chikamatsu Monzaemon.75
En música la llegada del budismo comportó la influencia extranjera, surgiendo
dos corrientes: la música izquierda, de origen indio y chino; y la música
derecha, de origen manchú y coreano. Estas modalidades empleaban
instrumentos como el biwa (laúd de cuello corto), el taiko (tambor japonés),
el kakko (tambor chino), el shôko (gong), el sô-no-koto (cítara), el koma-
bue (flauta), el hichiriki (oboe), el ôteki (flauta travesera) y el shô (órgano
soplado). Asimismo había una gran variedad de tipos de música tradicional:
dos de los estilos más antiguos eran shōmyō («hombre gordo que canta»)
y gagaku («música graciosa»), ambos provenientes de los períodos Nara y
Heian. Adicionalmente, el gagaku se divide en sōgaku (música instrumental)
y bugaku (música y danza).76
Sudeste asiático

Templo de Angkor Wat, principal realización del arte jemer.

En el sudeste asiático el arte estuvo a caballo entre la tradición hinduista y


budista, introduciéndose el islamismo en el siglo XV, principalmente
en Indonesia. En las culturas autóctonas de la edad del bronce y del hierro —
de las que se conservan escasos restos— se denota la influencia china, siendo
a partir del siglo VI que comenzará progresivamente la influencia india.
 Arte jemer: el reino jemer se situó
en Camboya, teniendo su apogeo entre los
siglos VIII y XII. Su principal manifestación es el
magnífico conjunto de Angkor Wat (1113-1150),
ciudadela-templo dedicado a Vishnú, cuya
planimetría representa el universo. El templo
central está rodeado de cuatro santuarios más
pequeños, coronados por agujas inspiradas en
las śikhara indias, construidos con
piedra caliza con abrazaderas de hierro. Destaca
igualmente la decoración esculpida en relieve.
 Arte thai: es el desarrollado
en Siam (Tailandia), caracterizado por una
arquitectura vertical de formas alargadas y
puntiagudas, con una torre-relicario (prang), como
el templo de Vat Sri Sampet (siglo XVI). Destacan
las imágenes de Buda, como la
de Sukhothai (siglo XIV), en bronce y pan de oro.
 Arte cham: se dio en el reino
de Champa (Vietnam). En los siglos VIII-IX recibió
la influencia hindú (monasterio de Dông-Dương).
En el siglo XII predominó la influencia jemer,
plasmada en una arquitectura armónica de sobria
decoración.
 Arte birmano: en Birmania es más palpable la
influencia china, como en el uso de la bóveda de
crucería. Se utilizaba el ladrillo recubierto
de estuco, sobre el que se realizaba la decoración.
Su período clásico fue la época de Pagan
(siglos X-XIII), donde destacan las stūpas, que
pueden ser de forma cilíndrica, cónica,
hemisférica, en bulbo o en campana (templo de
Ananda, siglo XII).
 Arte indonesio: se recibió una primera
influencia india —principalmente gupta—,
constatable en las stūpas con cúpulas de
campana. El período más floreciente se dio entre
los siglos VII y X, principalmente en Java, donde la
dinastía Sailendra adoptó el budismo,
construyendo el templo de Borobudur, la stūpa
más grande del mundo, con 120 metros de largo
por cada lado y 35 metros de altura, contando con
1500 bajorrelieves y 400 estatuas de Buda. Entre
los siglos X y XV predominó nuevamente el
hinduismo, con una arquitectura más vertical, con
decoración en relieve, destacando los
monumentos funerarios (chandi), como los de
Shwentar y Kidal. En el siglo XV se introdujo el
islamismo, destacando las estelas sepulcrales y
las nuevas tipologías arquitectónicas, como la
mezquita de Sendang Duwur.77

Arte thai: templo de Wat Phra Kaew, Bangkok.
 

Arte cham: templo de Po Klaung Garai, Phan Rang
(Vietnam).
 

Arte birmano: pagoda de Shwedagon, Rangún (Birmania).
 

Arte indonesio: templo de Borobudur (Indonesia).

Oceanía[editar]
Artículo principal: Arte de Oceanía

Moái en Rano Raraku, isla de Pascua.

En este periodo continuó la expansión polinesia hacia la periferia oceánica


(Nueva Zelanda, islas Kermadec, islas Chatham). Se produjo una gran
diversificación cultural y artística: solo en Melanesia, por ejemplo, había más de
1000 grupos étnicos diferentes. La mayoría de manifestaciones artísticas eran
de carácter ritual, relacionadas con danzas y ceremonias de
tipo animista o politeísta. En Micronesia se produjeron elaborados complejos
arquitectónicos con esculturas de piedra y megalitos. En Yap (islas Carolinas),
apareció un tipo de moneda de piedra compuesta por grandes discos con un
agujero central. En Guam y las islas Marianas destacan las casas sobre
columnas de piedra (latte). En Hawái se construyeron grandes templos (heiau),
con esculturas de madera de hasta tres metros que representaban a sus
dioses. En las islas Marquesas se dieron un tipo de construcciones de casas
megalíticas sobre plataformas de piedra, con grandes estatuas
antropomórficas. En Nueva Zelanda, los maoríes desarrollaron un tipo de talla
de madera con figuras de líderes políticos y religiosos, así como colgantes
de nefrita tallada (hei tiki). Por último, cabe destacar la construcción en la isla
de Pascua de las famosas cabezas monolíticas (moái), de las que se erigieron
unas 600 entre el año 900 y el 1600. Son figuras de 4 o 5 metros, que se
situaban sobre plataformas de piedra que servían de base a los templos (ahu)
de culto a los ancestros.78

Arte de la Edad Moderna[editar]


El nacimiento de Venus (1485), de Sandro Botticelli, Uffizi (Florencia).

Artículo principal: Arte de la Edad Moderna


El arte de la Edad Moderna —no confundir con arte moderno, que se suele
emplear como sinónimo de arte contemporáneo—nota 8 se desarrolló entre los
siglos XV y XVIII. La Edad Moderna supuso cambios radicales a nivel político,
económico, social y cultural: la consolidación de los estados centralizados
supuso la instauración del absolutismo; los nuevos descubrimientos
geográficos —especialmente el continente americano— abrieron una época de
expansión territorial y comercial, suponiendo el inicio del colonialismo; la
invención de la imprenta conllevó una mayor difusión de la cultura, que se abrió
a todo tipo de público; la religión perdió la preponderancia que tenía en la
época medieval, a lo que coadyuvó el surgimiento del protestantismo; a la vez,
el humanismo surgió como nueva tendencia cultural, dejando paso a una
concepción más científica del hombre y del universo.
El origen de la historia del arte como tal data del siglo XVI, considerándose
las Vidas de Giorgio Vasari el texto inaugural del estudio del arte con
carácter historiográfico. El método que siguió el erudito florentino era
la biografía del artista. Esta metodología fue la que se impuso hasta
el siglo XVIII, cuando el historiador alemán Johann Joachim Winckelmann inició
un nuevo tipo de análisis del arte buscando en el desarrollo de
las civilizaciones una evolución estilística.nota 9
Renacimiento[editar]
Artículo principal: Renacimiento

Surgido en Italia en el siglo XV (Quattrocento), se expandió por el resto


de Europa desde finales de ese siglo e inicios del XVI. Los artistas se
inspiraron en el arte clásico grecorromano, por lo que se habló de
«renacimiento» artístico tras el oscurantismo medieval. Estilo inspirado en
la naturaleza, surgieron nuevos modelos de representación, como el uso de
la perspectiva. Sin renunciar a la temática religiosa, cobró mayor relevancia la
representación del ser humano y su entorno, apareciendo nuevas temáticas
como la mitológica o la histórica, o nuevos géneros como el paisaje,
el bodegón e, incluso, el desnudo. La belleza dejó de ser simbólica, como en la
era medieval, para tener un componente más racional y mesurado, basado en
la armonía y la proporción.

Iglesia de Santa Maria Novella, en Florencia, diseñada por Leon Battista Alberti.

La arquitectura recuperó los modelos clásicos, reelaborados con un concepto


más naturalista y con bases científicas: se recuperó el uso del arco de medio
punto, la bóveda de cañón, la cúpula de media naranja y los órdenes clásicos
(dórico, jónico, corintio y compuesto). La estructura del edificio se basó en
proporciones matemáticas, que buscaban la perfección de las formas, a la vez
que se potenció la luminosidad y la diafanidad de los espacios. En el
Quattrocento destacó la arquitectura desarrollada en Florencia: Filippo
Brunelleschi (cúpula de Santa María del Fiore, Basílica de San Lorenzo), Leon
Battista Alberti (San Andrés de Mantua); mientras que en el Cinquecento el
centro artístico pasó a ser Roma: Bramante (San Pietro in Montorio, Basílica de
San Pedro del Vaticano), Antonio da Sangallo (Palacio Farnesio). En esta
época cobró un progresivo auge la jardinería, que empezó a ser concebida
mediante un diseño estructurado; surgió así el llamado «jardín italiano», de
composición geométrica, construido sobre terrazas con escalinatas (Jardín del
Belvedere, Bramante; Villa Madama, Rafael). Fuera de Italia, el Renacimiento
se desarrolló sobre todo en Francia, con la obra de Philibert Delorme;
en Alemania no llegó hasta mediados del siglo XVI, con el castillo de
Heidelberg y, sobre todo a finales de siglo, en Baviera; en los Países Bajos la
influencia italiana se denotó especialmente en la decoración, sobre estructuras
todavía de signo gótico; en Inglaterra se produjo el estilo Tudor, desarrollado
sobre todo en la construcción de palacios civiles, caracterizado por la utilización
del arco Tudor; en Rusia, el Renacimiento italiano —introducido por Aristotile
Fioravanti— fue adaptado al estilo bizantino típicamente ruso, como en el
magnífico conjunto del Kremlin. En España se desarrollaron varios estilos:
el plateresco, caracterizado por el uso de paramentos almohadillados,
columnas abalaustradas y profusa decoración de grutescos (Alonso
Covarrubias, Diego de Siloé); y el purismo, más preocupado por la estructura
racional del edificio, abandonando la decoración exuberante del plateresco
(Rodrigo Gil de Hontañón, Andrés de Vandelvira).
La escultura buscó igualmente la idealizada perfección del clasicismo, aunque
perduraron hasta el siglo XVI la elegancia curvilínea y la esbeltez de
proporciones del gótico internacional. Se utilizaban materiales nobles, como
el mármol y el bronce, con un especial gusto por la forma monumental. Junto a
la temática religiosa se desarrolló el retrato, en busto o en figuras ecuestres, al
estilo de la antigua Roma. Destacaron especialmente: Lorenzo Ghiberti, Jacopo
della Quercia, Luca della Robbia, Andrea Verrocchio y,
especialmente, Donatello (David, 1409; Judit y Holofernes, 1455-1460); y, fuera
de Italia, Michel Colombe en Francia, Peter Vischer en Alemania, y Felipe
Bigarny, Bartolomé Ordóñez y Damián Forment en España.
La pintura sufrió una notable evolución desde las formas medievales, con
formas naturalistas y temáticas profanas o mitológicas junto a las religiosas.
Los estudios de perspectiva permitieron hacer obras de gran efecto realista,
basadas en proporciones matemáticas, con especial utilización de la «sección
áurea» tras el estudio publicado por Luca Pacioli (De Divina Proportione, 1509).
Se utilizó el fresco y el temple, mientras que se introdujo el óleo a mediados del
siglo XV por influencia flamenca. Uno de sus principales exponentes
fue Leonardo Da Vinci, genio polifacético que introdujo el sfumato o
«perspectiva aérea», con obras como La Virgen de las Rocas (1483), La Última
Cena (1495-1497), La Gioconda (1503), etc. Otro nombre de relevancia
fue Rafael, maestro del clasicismo sereno y equilibrado, con una perfecta
ejecución pictórica, como se demuestra en sus frescos de las Estancias del
Vaticano. Otros artistas destacados fueron: Masaccio, Fra Angelico, Paolo
Ucello, Andrea del Castagno, Perugino, Piero della Francesca, Benozzo
Gozzoli, Domenico Ghirlandaio, Botticelli, Andrea del Verrocchio, Luca
Signorelli, Andrea Mantegna, Giovanni Bellini, Antonello da Messina, etc. En el
resto de Europa: Matthias Grünewald, Alberto Durero, Hans Holbein el
Joven y Lucas Cranach el Viejo en Alemania; Quentin Metsys y Pieter
Brueghel en Holanda; y Pedro Berruguete, Alejo Fernández, Vicente
Masip, Juan de Juanes, Pedro Machuca y Luis de Morales en España.
Las artes industriales tuvieron un gran auge debido al gusto por el lujo de las
nuevas clases adineradas: se desarrolló la ebanistería, sobre todo en Italia y
Alemania, destacando la técnica de la intarsia, embutidos de madera de varios
tonos para producir efectos lineales o de ciertas imágenes. La tapicería destacó
en Flandes, con obras basadas en bocetos desarrollados por pintores
como Bernard van Orley. La cerámica se elaboró en Italia
con barnices vidriados, consiguiendo tonos brillantes de gran efecto.
El vidrio se desarrolló notablemente en Venecia (Murano), decorado a veces
con hilos de oro o con filamentos de vidrios de colores. La orfebrería fue
cultivada por escultores como Lorenzo Ghiberti, con piezas de gran virtuosismo
y elevada calidad, destacando especialmente los esmaltes y camafeos. Con la
invención de la imprenta se desarrollaron las artes gráficas, apareciendo o
perfeccionándose la mayoría de las técnicas
de grabado: calcografía (aguafuerte, aguatinta, grabado al buril, grabado a
media tinta o grabado a punta seca), linograbado, xilografía, etc.79

Don Quijote (1605), de Miguel de Cervantes.

La literatura renacentista se desarrolló en torno al humanismo, la nueva teoría


que destacaba el papel primordial del ser humano sobre cualquier otra
consideración, especialmente la religiosa. En esta época el mundo de las letras
recibió un gran impulso con la invención de la imprenta por Gutenberg, hecho
que propició el acceso a la literatura por un público más mayoritario. Ello
conllevó a una mayor preocupación por la ortografía y la lingüística, surgiendo
los primeros sistemas de gramática en lenguas vernáculas (como
la española de Elio Antonio de Nebrija) y apareciendo las
primeras academias de lenguas nacionales. Entre los literatos de esta época
destacan: Angelo Poliziano, Matteo Maria Boiardo, Ludovico Ariosto, Jacopo
Sannazaro, Pietro Bembo, Baldassare Castiglione, Torquato Tasso, Tomás
Moro, Erasmo de Róterdam, François Rabelais, Pierre de Ronsard, Michel de
Montaigne, Edmund Spenser, Luís de Camões, etc. En España comenzó una
edad dorada de las letras, que se prolongaría hasta el siglo XVII: la poesía,
influida por la italiana del stil nuovo, contó con las figuras de Garcilaso de la
Vega, fray Luis de León, San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Jesús; en
prosa surgieron los libros de caballería (Amadís de Gaula, 1508) y se inició el
género de la picaresca con el Lazarillo de Tormes (1554), mientras que
despuntó la obra de Miguel de Cervantes, el gran genio de las letras españolas,
autor del inmortal Don Quijote (1605).80
El teatro renacentista también acusó el paso
del teocentrismo al antropocentrismo, con obras más naturalistas, de aspecto
histórico, intentando reflejar las cosas tal como son. Se buscaba la
recuperación de la realidad, de la vida en movimiento, de la figura humana en
el espacio, en las tres dimensiones, creando espacios de efectos ilusionísticos,
en trompe-l'œil. Surgió la reglamentación teatral basada en tres unidades
(acción, espacio y tiempo), basándose en la Poética de Aristóteles, teoría
introducida por Lodovico Castelvetro. En torno a 1520 surgió en el norte de
Italia la Commedia dell'arte, con textos improvisados, en dialecto,
predominando la mímica e introduciendo personajes arquetípicos
como Arlequín, Colombina, Pulcinella (llamado en
Francia Guignol), Pierrot, Pantalone, Pagliaccio, etc. Como principales
dramaturgos destacaron Niccolò Machiavelli, Pietro Aretino, Bartolomé Torres
Naharro, Lope de Rueda y Fernando de Rojas, con su gran obra La
Celestina (1499). En Inglaterra descolló el teatro isabelino, con autores
como Christopher Marlowe, Ben Jonson, Thomas Kyd y,
especialmente, William Shakespeare, gran genio universal de las letras
(Romeo y Julieta, 1597; Hamlet, 1603; Otelo, 1603; Macbeth, 1606).81
Orfeo - Toccata

MENÚ
0:00
Toccata, de La favola d'Orfeo
de las primeras óperas (1607),
compuesta por Claudio Monteverdi

¿Problemas al reproducir este archivo?

La música renacentista supuso la consagración de la polifonía, así como el


afianzamiento de la música instrumental, que iría evolucionando hacia
la orquesta moderna. Apareció el madrigal como género profano que aunaba
texto y música, siendo la expresión paradigmática de la música renacentista.
En 1498 Ottaviano Petrucci ideó un sistema de imprenta adaptado a la música,
en pentagrama, con lo que se empezó a editar música. Como compositores
renacentistas destacaron Orlandus Lassus, Carlo Gesualdo, Giovanni
Gabrieli, Tomás Luis de Victoria, Cristóbal de Morales, Claudio
Monteverdi y Giovanni Pierluigi da Palestrina. A finales del siglo XVI nació
la ópera, iniciativa de un círculo de eruditos (la Camerata Fiorentina) que, al
descubrir que el teatro griego antiguo era cantado, tuvieron la idea de
musicalizar textos dramáticos. La primera ópera fue Dafne (1594), de Jacopo
Peri, a la que siguió Euridice (1600), del mismo autor; en 1602 Giulio
Caccini escribió otra Euridice; y, en 1607, Claudio Monteverdi compuso La
favola d'Orfeo, donde añadió una introducción musical que denominó sinfonía,
y dividió las estructuras cantadas en arias.82
La danza renacentista tuvo una gran revitalización, debida de nuevo al papel
preponderante del ser humano sobre la religión, de tal manera que muchos
autores consideran esta época el nacimiento de la danza moderna. Se
desarrolló sobre todo en Francia —donde fue llamado ballet-comique—, en
forma de historias bailadas, sobre textos mitológicos clásicos, siendo impulsado
principalmente por la reina Catalina de Médicis. Se suele considerar que el
primer ballet fue el Ballet comique de la Reine Louise (1581), de Balthazar de
Beaujoyeulx. Las principales modalidades de la época eran la gallarda,
la pavana y el tourdion. En esta época surgieron los primeros tratados sobre
danza: Domenico da Piacenza escribió De arte saltandi et choreas ducendi,
siendo considerado el primer coreógrafo de la historia; Thoinot Arbeau hizo una
recopilación de danzas populares francesas (Orchesographie, 1588).83

Templete de San Pietro in Montorio, de Bramante (1502-
1510).
 

David (c. 1440), de Donatello, Museo Bargello, Florencia.
 

La Gioconda (1503-1506), de Leonardo da Vinci, Museo del
Louvre.
 

Frontispicio de la edición de Hamlet de 1605, de William
Shakespeare.

Manierismo[editar]
Artículo principal: Manierismo

David (1501-1504), de Miguel Ángel, Galería de la Academia, Florencia.

Surgido igualmente en Italia a mediados del siglo XVI como evolución de las


formas renacentistas, el manierismonota 10 abandonó la naturaleza como fuente
de inspiración para buscar un tono más emotivo y expresivo, cobrando
importancia la interpretación subjetiva que el artista hace de la obra de arte.
La arquitectura adquirió un signo más efectista y de tenso equilibrio,
destacando el polifacético artista Miguel Ángel, autor del ábside y
la cúpula de San Pedro del Vaticano; Jacopo Vignola (Iglesia del Gesù);
y Andrea Palladio, creador de un estilo propio (paladianismo), como vemos en
la Basílica de Vicenza, la Villa Capra (llamada la Rotonda), San Giorgio
Maggiore de Venecia, etc. En Francia surgió la notable Escuela de
Fontainebleau. En España se produjo la arquitectura herreriana (por Juan de
Herrera), estilo sobrio y sencillo, de formas simples y desnudas de decoración,
de acuerdo a la doctrina contrarreformista que entonces imperaba; tuvo su
máxima realización en el Monasterio de El Escorial.
La escultura es nuevamente reflejo del pesimismo que dominaba la sociedad
italiana de la segunda mitad del siglo XVI, con un arte donde se deforma la
realidad a capricho, predominando la expresión sentimental del artista, con
figuras estilizadas, en posiciones violentas y actitudes dramáticas. Descuella
nuevamente la obra de Miguel Ángel, con obras de tenso dinamismo donde
resalta la expresión de la persona representada: Piedad (1501), David (1501-
1504), Moisés (1513-1515), Sepulcro de los Médicis (1520-1534), etc. Otros
importantes escultores fueron: Baccio Bandinelli, Benvenuto
Cellini, Giambologna y Jacopo Sansovino; y, fuera de Italia, Jean
Goujon y Germain Pilon en Francia, Adriaen de Vries en Flandes, Hubert
Gerhard en Alemania, y Alonso Berruguete, Juan de Juni y Gaspar Becerra en
España.
La pintura manierista tuvo un sello más caprichoso, extravagante, con gusto
por la forma sinuosa y estilizada, deformando la realidad, con perspectivas
distorsionadas y atmósferas efectistas. Destacó en primer lugar —como en las
otras artes— Miguel Ángel (autor de la decoración de la Capilla Sixtina),
seguido de Bronzino, Andrea del
Sarto, Pontormo, Correggio, Parmigianino, Giorgione, Tiziano, Veronese, Tintor
etto, Jacopo Bassano, Giuseppe Arcimboldo, etc. Cabe mencionar a Maarten
van Heemskerck y Abraham Bloemaert en los Países Bajos, y Bartholomeus
Spranger en Alemania. En España destacaron Juan Fernández de
Navarrete, Alonso Sánchez Coello, Juan Pantoja de la Cruz y,
especialmente, El Greco, artista excepcional creador de un estilo personal y
único, de fuerte sentido expresionista.84

Villa La Rotonda, de Andrea Palladio.
 

Moisés (1513-1515), de Miguel Ángel, iglesia de San Pietro
in Vincoli.
 

Venus de Urbino (1538), de Tiziano, Galería
Uffizi (Florencia).
 

El entierro del Conde de Orgaz (1587), el Greco, iglesia de
Santo Tomé (Toledo).

Barroco[editar]
Artículo principal: Barroco

Las Meninas (1656), de Velázquez (Museo del Prado), fue un alegato de la figura del pintor como
artista inspirado, frente a la condición de simple artesano que hasta entonces se tenía del oficio de
pintor.

El barroconota 11 se desarrolló entre el siglo XVII y principios del XVIII. Fue una


época de grandes disputas en el terreno político y religioso, surgiendo una
división entre los países católicos contrarreformistas, donde se afianzó el
estado absolutista, y los países protestantes, de signo más parlamentario. El
arte se volvió más refinado y ornamentado, con pervivencia de un cierto
racionalismo clasicista pero con formas más dinámicas y efectistas, con gusto
por lo sorprendente y anecdótico, por las ilusiones ópticas y los golpes de
efecto.
La arquitectura, bajo unas líneas clásicas, asumió unas formas más dinámicas,
con una exuberante decoración y un sentido escenográfico de las formas y los
volúmenes. Cobró relevancia la modulación del espacio, con preferencia por
las curvas cóncavas y convexas, poniendo especial atención en los juegos
ópticos (trompe-l'œil) y el punto de vista del espectador. Al igual que en la
época anterior, el motor del nuevo estilo volvió a ser Italia: Gian Lorenzo
Bernini fue uno de sus mejores exponentes, siendo el principal artífice de la
Roma monumental que conocemos hoy día (columnata de la Plaza de San
Pedro, baldaquino de San Pedro, San Andrés del Quirinal, Palacio Chigi-
Odescalchi); Francesco Borromini es otro gran nombre de la época, autor de
las iglesias de San Carlo alle Quattre Fontane y Sant'Ivo alla Sapienza;
también destacaron Pietro da Cortona, Baldassare Longhena, Filippo
Juvara y Guarino Guarini. En Francia, bajo el reinado de Luis XIV, se iniciaron
una serie de construcciones de gran fastuosidad: fachada del Palacio del
Louvre, de Louis Le Vau y Claude Perrault; Palacio de Versalles, de Le Vau
y Jules Hardouin-Mansart. En Austria destacó Johann Bernhard Fischer von
Erlach, autor de la Iglesia de San Carlos Borromeo en Viena. En Inglaterra
cabe mencionar la Catedral de San Pablo de Londres, de Christopher Wren. En
España, la arquitectura acusó en la primera mitad del siglo XVII la herencia
herreriana, con Juan Gómez de Mora como figura destacada, mientras que en
la segunda mitad de siglo se dio el estilo churrigueresco (por José Benito
Churriguera), caracterizado por el exuberante decorativismo y el uso
de columnas salomónicas (Retablo Mayor de San Esteban de Salamanca).
La escultura adquirió el mismo carácter dinámico, sinuoso, expresivo,
ornamental, destacando el movimiento y la expresión, con una base naturalista
pero deformada a capricho del artista. En Italia destacó nuevamente Bernini,
autor de obras como Apolo y Dafne (1622-1625), Éxtasis de Santa
Teresa (1644-1652), Muerte de la beata Ludovica Albertoni (1671-1674), etc.
En Francia destacaron François Girardon, Antoine Coysevox y Pierre Puget. En
España perduró la imaginería religiosa de herencia gótica,
destacando Gregorio Fernández, Juan Martínez Montañés, Alonso
Cano, Pedro de Mena, Francisco Salzillo, etc.
La pintura se desarrolló en dos tendencias contrapuestas: el naturalismo,
basado en la estricta realidad natural, con gusto por el claroscuro —el
llamado tenebrismo—, donde cabe citar a Caravaggio, Orazio y Artemisia
Gentileschi, Pieter van Laer, Adam Elsheimer, Georges de La Tour y
los hermanos Le Nain; y el clasicismo, que es igualmente realista pero con un
concepto de la realidad más intelectual e idealizado, englobando a Annibale
Carracci, Guido Reni, Domenichino, Guercino, Giovanni Lanfranco, Nicolas
Poussin, Claude Lorrain, Hyacinthe Rigaud, etc. En el llamado «pleno barroco»
(segunda mitad del siglo XVII), de estilo decorativo y predominio de la pintura
mural, destacaron Pietro da Cortona, Andrea Pozzo, Luca Giordano y Charles
Le Brun. Aparte de estas corrientes, hubo infinidad de escuelas, estilos y
autores de muy diverso signo, destacando dos escuelas regionales:
la flamenca (Peter Paul Rubens, Anton Van Dyck, Jacob Jordaens, Frans
Snyders), y la holandesa (Rembrandt, Jan Vermeer, Frans Hals).
En España destacó la figura excepcional de Diego Velázquez (La fragua de
Vulcano, 1630; La rendición de Breda, 1635; Venus del espejo, 1650; Las
Meninas, 1656; Las hilanderas, 1657), así como José de Ribera, Francisco
Ribalta, Alonso Cano, Francisco de Zurbarán, Juan de Valdés Leal y Bartolomé
Esteban Murillo.
En el terreno de las artes industriales, destaca especialmente la ebanistería,
que llegó a cotas de altísima calidad sobre todo en Francia, gracias a la obra
de André-Charles Boulle, creador de una nueva técnica de aplicación de
metales (cobre, estaño) sobre materiales orgánicos (carey, madreperla, marfil)
o viceversa. Entre sus obras destacan las dos cómodas del Trianón,
en Versalles, y el reloj de péndulo con el Carro de Apolo en Fontainebleau.
También destacaron la tapicería, la orfebrería —especialmente las «piedras
duras» en Florencia—, la cerámica y el vidrio —que cobró relevancia
en Bohemia—.85

Portada del Manuscrito Chacón, que transmitió la obra poética de Luis de Góngora.

La literatura barroca se caracterizó por el pesimismo, con una visión de la vida


planteada como lucha, sueño o mentira, donde todo es fugaz y perecedero. Su
estilo era suntuoso y recargado, con un lenguaje muy adjetivado y metafórico.
En un primer momento se produjeron diversas corrientes: el eufuismo en
Inglaterra (John Lyly, Robert Greene), el preciosismo en Francia (Vincent
Voiture), el marinismo en Italia (Giambattista Marino), la primera (Martin
Opitz, Angelus Silesius, Andreas Gryphius) y segunda escuela de
Silesia (Daniel Casper von Lohenstein, Hans Jakob Christoph von
Grimmelshausen) en Alemania. Más adelante surgió el clasicismo en Francia,
con autores como François de la Rochefoucauld, Jacques-Bénigne
Bossuet, Nicolas Boileau-Despréaux, Jean de La Fontaine, François de
Malherbe, Cyrano de Bergerac y Madeleine de Scudéry. En Inglaterra destacó
la obra poética de John Milton (El paraíso perdido, 1667). En España, donde el
siglo XVII sería denominado el Siglo de Oro, se produjeron dos corrientes:
el culteranismo, liderado por Luis de Góngora, donde destacaba la belleza
formal, con un estilo suntuoso, metafórico, con proliferación de latinismos y
juegos gramaticales; y el conceptismo, representado por Francisco de
Quevedo y Baltasar Gracián, donde predominaba el ingenio, la agudeza, con
un lenguaje conciso pero polisémico, con múltiples significados en pocas
palabras.86
En el teatro barroco se desarrolló sobre todo la tragedia, basada en la
ineluctabilidad del destino, con un tono clásico, siguiendo las tres unidades de
Castelvetro. La escenografía era más recargada, siguiendo el tono ornamental
característico del Barroco. Destacan Pierre Corneille, Jean Racine y Molière,
representantes del clasicismo francés. En España el teatro era básicamente
popular («corral de comedias»), cómico, con una personal tipología,
distinguiéndose: bululú, ñaque, gangarilla, cambaleo, garnacha, bojiganga, fará
ndula y compañía. Destacaron Tirso de Molina, Guillén de Castro, Juan Ruiz de
Alarcón y, principalmente, Lope de Vega (El perro del hortelano,
1615; Fuenteovejuna, 1618) y Pedro Calderón de la Barca (La vida es sueño,
1636; El alcalde de Zalamea, 1651).87
Tocata y fuga en re menor, BWV
565

MENÚ
0:00
de Johann Sebastian Bach

¿Problemas al reproducir este archivo?

La música barroca destacó por el contraste, los acordes violentos, los


volúmenes móviles, la ornamentación exagerada, la estructura variada y
contrastada. Se caracterizó especialmente por la utilización del bajo continuo,
sección instrumental grave que sostenía ininterrumpidamente la parte melódica
superior. En esta época la música alcanzó cotas de gran brillantez,
desvinculándose plenamente de la voz y el texto, surgiendo las formas
instrumentales puras (suite, sonata, tocata, concierto, sinfonía). Con la sonata
nacieron los nombres de velocidad: allegro, adagio, presto, vivace, andante,
etc. En la música religiosa nacen el oratorio y la cantata, mientras que la
música coral triunfó especialmente en el mundo protestante. En España
nacieron la zarzuela y la tonadilla como manifestaciones de la música popular.
Entre las grandes figuras de la música barroca conviene recordar a Antonio
Vivaldi, Tommaso Albinoni, Arcangelo Corelli, Marc-Antoine
Charpentier, Johann Pachelbel, Heinrich Schütz, Johann Sebastian
Bach, Georg Philipp Telemann, Georg Friedrich Haendel, etc.
En ópera destacó la escuela veneciana, primer lugar donde la música se
desligó de la protección religiosa o aristocrática para ser representada en
lugares públicos: en 1637 se fundó el Teatro di San Cassiano, primer centro
operístico del mundo. Comenzó el gusto por las voces solistas, principalmente
las agudas (tenor, soprano), apareciendo el fenómeno de los castrati. La ópera
barroca destacó por la escenografía complicada, ornamentada, recargada, con
cambios repentinos. Destacan Pier Francesco Cavalli, Antonio Cesti, Jean-
Baptiste Lully, Henry Purcell, Georg Friedrich Haendel, etc. A finales del
siglo XVII, la escuela napolitana introdujo un estilo más purista, más clasicista,
simplificando los argumentos y haciendo óperas más cultas y
sofisticadas. Alessandro Scarlatti introdujo el aria en tres partes (aria da
capo).88
En Francia, la danza barroca (ballet de cour) hizo evolucionar la música
instrumental, de melodía única pero con una rítmica adaptada a la danza. Fue
patrocinada especialmente por Luis XIV, que convirtió la danza en grandes
espectáculos (Ballet de la Nuit, 1653, donde intervino el rey caracterizado de
sol), creando en 1661 la Academia real de Danza. Como coreógrafo
destacó Pierre Beauchamp, creador de la danse d'école, el primer
sistema pedagógico de la danza. Las principales tipologías
fueron: minuet, bourrée, polonaise, rigaudon, allemande, zarabande, passepied
, gigue, gavotte, etc. En España también se dieron diversas modalidades de
danza: seguidilla, zapateado, chacona, fandango, jota, etc.89

Baldaquino de San Pedro (1624-1633), de Gianlorenzo
Bernini.
 

Éxtasis de Santa Teresa (1647-1651), de Gianlorenzo
Bernini, iglesia de Santa María de la Victoria, Roma.
 

Puerto con el embarque de la Reina de Saba (1648),
de Claude Lorrain, National Gallery de Londres.
 

Las tres Gracias (1636-1639), de Peter Paul Rubens, Museo
del Prado.

Rococó[editar]
Artículo principal: Rococó

El columpio (1767), de Jean-Honoré Fragonard, Colección Wallace, Londres.

Desarrollado en el siglo XVIIInota 12 —en convivencia a principios de siglo con


el barroco, y a finales con el neoclasicismo—, supuso la pervivencia de las
principales manifestaciones artísticas del barroco, con un sentido más
enfatizado de la decoración y el gusto ornamental, que son llevados a un
paroxismo de riqueza, sofisticación y elegancia. El progresivo auge social de
la burguesía y los adelantos científicos, así como el ambiente cultural de
la Ilustración, conllevaron el abandono de los temas religiosos a favor de
nuevas temáticas y actitudes más mundanas, destacando el lujo y la
ostentación como nuevos factores de prestigio social.
La arquitectura pasó de la grandilocuencia barroca a un gusto más delicado, de
formas gráciles y con preponderancia de espacios pequeños, de ambientes de
recogimiento pensados para el bienestar y el confort. Se puso de moda lo
exótico, especialmente el gusto por el arte oriental. El rococó se desarrolló
sobre todo en Francia y Alemania, representado principalmente por Ange-
Jacques Gabriel (Petit Trianon de Versalles, Hotel Biron de París), François de
Cuvilliés (Pabellón de Amalienburg del Palacio de
Nymphenburg en Múnich), Johann Balthasar Neumann (Palacio Episcopal
de Würzburg) y Dominikus Zimmermann (Iglesia de Wies). En jardinería, al
«jardín italiano» sucedió el «jardín francés», de composición geométrica igual
que el italiano, pero con una perspectiva más larga, composición más simple,
mayores zonas de césped y un nuevo detalle ornamental: el parterre; destacan
los jardines de Versalles (diseñados por André Le Nôtre) y Aranjuez.
La escultura tiene un aire grácil, refinado, con cierta pervivencia de las formas
barrocas, especialmente por influencia de Bernini. En Italia cabe destacar
la Fontana de Trevi, de Pietro Bracci y Filippo della Valle. En Francia destacó la
obra de Edmé Bouchardon, Jean-Baptiste Pigalle y Étienne-Maurice Falconet.
En Alemania tenemos la presencia de Georg Rafael Donner, Ignaz Günther y
los hermanos Asam (Cosmas Damian y Egid Quirin). En España podemos
reseñar a Juan Pascual de Mena y Luis Salvador Carmona.
La pintura se movió entre la exaltación religiosa o el
paisajismo vedutista en Italia (Giambattista Tiepolo, Canaletto, Francesco
Guardi), y las escenas cortesanas de Jean-Antoine Watteau, François
Boucher, Jean-Baptiste-Siméon Chardin y Jean-Honoré Fragonard en Francia,
pasando por el retratismo inglés de Joshua Reynolds y Thomas Gainsborough.
Figura aparte es el inclasificable pintor español Francisco de Goya, que
evolucionó desde un sello más o menos rococó hasta un
cierto prerromanticismo, pero con una obra personal y expresiva de fuerte tono
intimista. Cultivó tanto la pintura como el grabado, siendo igualmente de
destacar sus cartones para tapices. Entre sus obras destacan:
los Caprichos (1799), La familia de Carlos IV (1800), El tres de mayo de 1808
en Madrid (1814), las Pinturas negras (1820), etc.
Las artes decorativas tuvieron especial relevancia, ya que, como se ha
señalado, el rococó fue un arte de aire burgués dedicado a la ostentación y el
lujo. Se desarrolló notablemente el interiorismo, con especial énfasis en
el mobiliario, los espejos, las sedas, los tapices y los objetos de porcelana. Esta
última tuvo una gran difusión, sobre todo la de Sajonia y la de Sèvres, con
delicados motivos ornamentales, preferentemente de estilo oriental. En
porcelana se fabricaron también pequeñas tallas escultóricas con motivos
galantes, pastorales o de la Commedia dell'arte. En mobiliario se desarrolló el
«estilo Chippendale» (por Thomas Chippendale), caracterizado por
el eclecticismo, con mezcla de elementos góticos,
rococó, palladianos y chinescos. En España adquirieron notoriedad los tapices
de la Real Fábrica de Santa Bárbara, algunos de ellos diseñados por Goya. En
esta época apareció la litografía, nueva modalidad de grabado sobre
piedra caliza, inventada por Aloys Senefelder en 1778.90

Portada de L'Encyclopédie (1751).

A nivel literario, el siglo XVIII fue el de la Ilustración, proyecto iniciado


con L'Encyclopédie de Diderot y D'Alembert y que supuso la consagración
del racionalismo a nivel filosófico, poniendo el acento en la idea de progreso del
ser humano y su capacidad ilimitada, concepto que estableció el germen de la
era moderna. Sus principales representantes
fueron Montesquieu, Voltaire, Denis Diderot, Jean-Jacques Rousseau, el Abate
Prévost, André Chénier, Giambattista Vico, Alexander Pope, Daniel
Defoe, Jonathan Swift, etc. En España se denotó la influencia francesa en una
literatura crítica y especulativa, ganando gran auge el género del ensayo;
destacaron Benito Jerónimo Feijoo, Diego de Torres Villarroel, Ignacio
Luzán y José Francisco de Isla. Es de remarcar la fundación en esta época de
la Biblioteca Nacional y la Real Academia Española.91
El teatro en el siglo XVIII siguió modelos anteriores, contando como principal
innovación la reforma que efectuó Carlo Goldoni de la comedia, que abandonó
la vulgaridad y se inspiró en costumbres y personajes de la vida real. También
se desarrolló el drama, situado entre la tragedia y la comedia. La escenografía
era más naturalista, con un mayor contacto entre público y actores. Los
montajes solían ser más populares, atrayendo un mayor público, dejando el
teatro de estar reservado a las clases altas. Al organizarse espectáculos más
complejos, empezó a cobrar protagonismo la figura del director de escena.
Como dramaturgos destacan Pietro Metastasio, Pierre de Marivaux, Pierre-
Augustin de Beaumarchais y Voltaire. En España, Nicolás Fernández de
Moratín se enmarca en la «comedia de salón» dieciochesca, con base en
Molière.92
Al rococó en música corresponde la llamada «música galante», que era más
tranquila que la barroca, más ligera y sencilla, amable, decorativa, destacando
el sentimentalismo. Desapareció el gusto por el contraste y se buscó la
gradación sonora (crescendo, diminuendo). En la llamada Escuela de
Mannheim se desarrolla la música sinfónica, con la primera gran orquesta
moderna (40 instrumentos), iniciativa del elector Carlos Teodoro de
Wittelsbach. Su principal representante, Johann Stamitz, es considerado el
primer director de orquesta. De entre los músicos de la época destacan los
hijos de Bach: Wilhelm Friedemann, Carl Philipp Emanuel, Johann Christoph
Friedrich y Johann Christian —este último introductor del piano en la música
sinfónica, inventado en 1711 por Bartolomeo Cristofori—. En ópera, junto a la
culta aparece la «ópera bufa», de aire cómico, destinada a un público más
popular, con influencia de la Commedia dell'arte (Niccolò Piccinni, Baldassare
Galuppi).93
La danza siguió desarrollándose sobre todo en Francia, donde en 1713 se creó
la Escuela de Ballet de la Ópera de París, la primera academia de
danza. Raoul-Auger Feuillet creó en 1700 un sistema de notación de danza,
para poder transcribir por escrito la diversa variedad de pasos de danza. En
esta época la danza comenzó a independizarse de la poesía, la ópera y el
teatro, consiguiendo autonomía propia como arte, y formulando un vocabulario
propio. Se empezaron a escribir obras musicales sólo para ballet,
destacando Jean-Philippe Rameau —creador de la opéra-ballet—, y
comenzaron a surgir nombres de bailarines destacados, como Gaetano
Vestris y Marie Camargo. A nivel popular, el baile de moda fue el vals, de
compás ¾, mientras que en España surgió el flamenco.94

Basílica de Ottobeuren (Baviera).
 

Fontana de Trevi (1732-1762), de Pietro Bracci y Filippo della
Valle, Roma.
 

La familia de Carlos IV (1800), de Francisco de Goya, Museo
del Prado (Madrid).
 

Interior rococó del palacio de Gatchina, cerca de San
Petersburgo, en Rusia.

Neoclasicismo[editar]
Artículo principal: Neoclasicismo

Juramento de los Horacios (1784), de Jacques-Louis David, Museo del Louvre.

El auge de la burguesía tras la Revolución francesa favoreció el resurgimiento


de las formas clásicas, más puras y austeras, en contraposición a los excesos
ornamentales del barroco y rococó, identificados con la aristocracia. A este
ambiente de valoración del legado clásico grecorromano influyó el
hallazgo arqueológico de Pompeya y Herculano, junto a la difusión de un
ideario de perfección de las formas clásicas efectuado por Johann Joachim
Winckelmann, quien postuló que en la antigua Grecia se dio la belleza perfecta,
generando un mito sobre la perfección de la belleza clásica que aún condiciona
la percepción del arte hoy día.nota 13
La arquitectura neoclásica era más racional, de signo funcional y un cierto
aire utópico, como vemos en los postulados de Claude-Nicolas
Ledoux y Étienne-Louis Boullée. Conviene distinguir dos tipos de arquitectura
neoclásica: la de herencia barroca, pero despojada de excesiva decoración
para distinguirse de la arquitectura rococó; y la propiamente neoclásica, de
líneas austeras y racionales, sobria y funcional. A la primera pertenecen obras
como el Panteón de París, de Jacques-Germain Soufflot, o la Ópera de Berlín,
de Georg Wenzeslaus von Knobelsdorff; también se enmarca en esta línea
el neopalladianismo británico y estadounidense. En la nueva línea más racional
puede mencionarse el proyecto urbanístico de las Tullerías, de Pierre-François-
Léonard Fontaine (iniciador del llamado «estilo Imperio»); la Piazza del
Popolo de Roma, de Giuseppe Valadier; el Walhalla de Ratisbona, de Leo von
Klenze; y el Museo del Prado de Madrid, de Juan de Villanueva.
La escultura, de lógico referente grecorromano, tuvo como principales figuras
a: Jean-Antoine Houdon, retratista de la sociedad prerrevolucionaria
(Rousseau, Voltaire, Lafayette, Mirabeau); Antonio Canova, que trabajó para
los papas y la corte de Napoleón (Paulina Borghese como Venus, 1805-1807);
y Bertel Thorvaldsen, muy influido por la escultura griega, consagrado a la
mitología y la historia antiguas (Jasón con el vellocino de oro, 1803). Otros
nombres destacables serían John Flaxman, Johann Gottfried Schadow, Johan
Tobias Sergel y Damià Campeny.
La pintura mantuvo un sello austero y equilibrado, influido por la escultura
grecorromana o figuras como Rafael y Poussin. Destacó
especialmente Jacques-Louis David, pintor «oficial» de la Revolución
Francesa (Juramento de los Horacios,1784; La muerte de Marat,
1793; Napoleón cruzando los Alpes, 1800). Junto a él conviene recordar
a: François Gérard, Antoine-Jean Gros, Pierre-Paul Prud'hon, Anne-Louis
Girodet-Trioson, Jean Auguste Dominique Ingres, Joseph Wright of
Derby, Johann Zoffany, Angelika Kauffmann, Anton Raphael Mengs, Joseph
Anton Koch, Asmus Jacob Carstens, José de Madrazo, etc.95
Las artes decorativas se desarrollaron en diversos estilos, algunos de los
cuales perduraron a lo largo del siglo XIX: el estilo Directorio surgió en Francia
en la época del Directorio (1795-1805), caracterizado por las líneas sencillas,
clásicas, sobrias, sin adornos excesivos; el estilo Imperio se desarrolló en la
Francia napoleónica y de la Restauración, de donde pasó al resto de Europa,
sustituyendo la sobriedad por la ostentación y el lujo, con un estilo suntuoso,
con preferencia de temas exóticos y orientales; en contraposición, el
estilo Biedermeier alemán presentó un diseño más práctico y cómodo, de
líneas sencillas y hogareñas. Estos estilos influyeron en el isabelino español y
el victoriano inglés, de aire burgués, dedicados al lujo y la ostentación, aunque
sin renunciar al confort y la funcionalidad.
A nivel literario, a finales del siglo XVIII se produjo una vuelta a premisas
clasicistas, con la pretensión de establecer un tipo de literatura preceptiva,
ordenadora, con una base ética e intelectual. Muchos de los autores de esta
época estuvieron a caballo entre el neoclasicismo y el prerromanticismo,
destacando: Friedrich Gottlieb Klopstock, Christoph Martin Wieland, Henry
Fielding, Laurence Sterne, etc. En España, se denotó la influencia del
clasicismo francés y los preceptos fijados por Boileau, destacando José
Cadalso, Juan Meléndez Valdés y Gaspar Melchor de Jovellanos, así como los
fabulistas Tomás de Iriarte y Félix María Samaniego.96 El teatro neoclásico tuvo
pocas variaciones respecto al desarrollado a lo largo del siglo XVIII, siendo su
principal característica la inspiración en modelos clásicos grecorromanos, seña
de identidad de esta corriente. Destacan: Vittorio Alfieri, Richard Brinsley
Sheridan y Gotthold Ephraim Lessing y, en España, Leandro Fernández de
Moratín y Vicente García de la Huerta.97
K527

MENÚ
0:00
Obertura de Don Giovanni
las piezas más famosas de
Amadeus Mozart (1787).

¿Problemas al reproducir este archivo?

La música clásicanota 14 supuso entre el último tercio del siglo XVIII y principios


del XIX la culminación de las formas instrumentales, consolidadas con la
definitiva estructuración de la orquesta moderna. El clasicismo se manifestó en
el equilibrio y la serenidad de la composición, la búsqueda de la belleza formal,
de la perfección, en formas armoniosas e inspiradoras de altos valores. Nació
el desarrollo, nueva forma de composición que consistía en desmontar el tema,
cogiendo el ritmo o la melodía, pero cambiando la tonalidad a través de la
modulación. Evolucionó la música de cámara al desaparecer el bajo continuo,
en distintos formatos: dúo, trío, cuarteto, quinteto, etc. La música clásica está
representada principalmente por: Franz Joseph Haydn, Wolfgang Amadeus
Mozart, Christoph Willibald Gluck, Luigi Boccherini y Domenico Cimarosa. La
ópera clásica era menos recargada que la barroca, con una música austera, sin
ornamentos vocales, arias limitadas, recitativo con acompañamiento orquestal,
argumentos más sólidos y personajes más verídicos. Destacan: Jean-Philippe
Rameau, Christoph Willibald Gluck y, especialmente, Wolfgang Amadeus
Mozart, autor de varias de las mejores óperas de la historia (Le Nozze di
Figaro, 1786; Don Giovanni, 1787; La flauta mágica, 1791).98
El ballet clásico también experimentó un gran desarrollo, sobre todo gracias al
aporte teórico del coreógrafo Jean-Georges Noverre y su ballet d'action, que
destacaba el sentimiento sobre la rigidez gestual del baile académico. Se
buscó un mayor naturalismo y una mejor compenetración de música y drama,
hecho perceptible en las obras del compositor Gluck, que eliminó muchos
convencionalismos de la danza barroca. Otro coreógrafo relevante
fue Salvatore Viganò, que dio mayor vitalidad al «cuerpo de ballet», el conjunto
que acompaña a los bailarines protagonistas, que cobró independencia
respecto a estos.99

Panteón de París (1757-1791), de Jacques-Germain Soufflot.
 

Perseo con la cabeza de Medusa (1800), de Antonio
Canova, Museos Vaticanos.
 

La muerte de Viriato (1806-1807), de José de
Madrazo, Museo del Prado.
 

Wolfgang Amadeus Mozart.

América[editar]
Artículo principal: Arte colonial hispanoamericano

Catedral Metropolitana de la Ciudad de México.

Desde el descubrimiento de América por Cristóbal Colón en 1492 hasta


la independencia de los diversos países americanos a lo largo del siglo XIX (los
últimos Cuba y Puerto Rico en 1898) se dio el denominado arte colonial, que
fue un fiel reflejo del arte efectuado en la metrópoli, desarrollándose los
mismos estilos artísticos que en el continente europeo, principalmente
el Renacimiento, el Barroco y el Rococó. Las principales muestras de arte
colonial se produjeron en los dos centros geográficos de más relevancia en la
era precolombina: México y Perú.
La arquitectura se basó en las mismas tipologías de edificios propios de la
cultura europea, principalmente iglesias y catedrales, dado el rápido avance de
la labor de evangelización de los pueblos nativos americanos, pero también
edificios civiles como ayuntamientos, hospitales, universidades, palacios y villas
particulares. Durante la primera mitad del siglo XVI fueron las órdenes
religiosas las encargadas de la edificación de numerosas iglesias en México,
preferentemente un tipo de iglesias fortificadas llamadas «capillas de indios». A
mediados de siglo se empezaron a construir las primeras grandes catedrales,
como las de México, Puebla, Guadalajara, Cuzco y Córdoba. La arquitectura
barroca se caracterizó por una profusa decoración, que resultaría exacerbada
en el llamado «ultrabarroco» (Fachada del Sagrario de la Catedral de México).
En Perú, las construcciones desarrolladas
en Lima y Cuzco desde 1650 muestran unas características originales que se
adelantan incluso al barroco europeo, como en el uso de muros almohadillados
y de columnas salomónicas (Iglesia de la Compañía, Cuzco). En
el siglo XVIII la arquitectura se orientó a un estilo más exuberante, otorgando
un aspecto inconfundible al barroco limeño (Palacio del Marqués de Torre-
Tagle.
Las primeras muestras de pintura colonial fueron las de escenas religiosas
elaboradas por maestros anónimos, como las imágenes de la Virgen con el
Niño. La producción artística hecha en Nueva España por indígenas en el
siglo XVI es denominada arte indocristiano. La pintura barroca recibió la
influencia del tenebrismo sevillano, principalmente de Zurbarán, como se puede
apreciar en la obra de los mexicanos José Juárez y Sebastián López de
Arteaga, y del boliviano Melchor Pérez de Holguín. A finales del siglo XVI
destacó la Escuela cuzqueña de pintura, representada principalmente por Luis
de Riaño y Marcos Zapata. En el siglo XVIII la principal influencia sería la
de Murillo, y en algún caso —como en Cristóbal de Villalpando— la de Valdés
Leal. Destacan Gregorio Vázquez de Arce en Colombia y Juan Rodríguez
Juárez y Miguel Cabrera en México.
En escultura las primeras muestras fueron nuevamente en el terreno religioso,
en tallas exentas y retablos para iglesias, confeccionadas generalmente
en madera recubierta con yeso y decorada con encarnación —aplique directo
del color— o estofado —sobre un fondo de plata y oro—. A principios
del siglo XVII nacieron las primeras escuelas locales, como la quiteña y
la cuzqueña, destacando la labor patrocinadora de la orden jesuita. En el
barroco destacó la obra escultórica desarrollada en Lima, como la sillería de la
Catedral de Lima. En Brasil destacó la obra del Aleijadinho.100
África[editar]
Artículo principal: Arte africano

Gran Mezquita de Djenné, Malí.

En esta época continuó la diversidad de estilos y manifestaciones artísticas en


el continente africano, debido a la multiplicidad étnica y religiosa, y a las
diferentes organizaciones sociales, desde pueblos nómadas hasta estados
centralizados como Benín, Dahomey, el Congo y Ashanti. Los principales
materiales eran la madera, la piedra, el marfil, el metal, la arcilla, pieles,
plumas, conchas, etc. En las montañas Drakensberg (Sudáfrica),
los San (o bosquimanos) realizaron miles de pinturas rupestres entre los
siglos XVIII y XIX, relacionadas con rituales chamánicos. En la región de Owerri
(Nigeria) se construyeron una serie de edificios votivos llamados mbari,
decorados con pinturas y esculturas. En Malí destacaron las construcciones
en adobe, como la Gran Mezquita de Djenné, datada inicialmente
del siglo XIII pero reconstruida varias veces. En Ashanti (actual Ghana)
adquirieron notoriedad los tejidos llamados kente, de algodón o seda,
decorados con motivos geométricos.
La escultura fue la principal actividad artística en el continente en general,
caracterizada por su gran expresividad y fuerza emotiva, que llegó a influir en el
arte de vanguardia europeo cuando el colonialismo favoreció la creación de
museos etnológicos que llevaron las obras de arte africanas por toda Europa.
En Benín se hacían figuras de latón desde el siglo XV hasta el XIX. En Ashanti
se dio un estilo naturalista de pequeñas esculturas de metal (siglos XVII-XX).
En la cultura yoruba (entre Nigeria, Benín y Togo) proliferaron los relieves en
madera tallada, como en las puertas del palacio de Ikere, del escultor Olowe de
Ise. Otras tipologías fueron: los fetiches o «figuras de poder» (nduda),
relacionadas con ritos ultraterrenales, de figuras antropomórficas recubiertas de
tela, cuero o plumas; los pfemba, dedicados a la maternidad, generalmente una
mujer con un niño en brazos; y los mbulu-ngulu, relicarios protectores. También
se forjaron figuras en hierro, como la del rey Glele de Dahomey, de tamaño
natural, obra de Akate Akpele Kendo (1860). Por último, destacaron
las máscaras, destinadas a ritos de distinta índole (funerarios, agrícolas, de
fertilidad, etc.).101
Asia[editar]
India
Artículo principal: Arte de la India

Taj Mahal.

Durante este periodo se introdujo en la India el arte islámico. La invasión


musulmana, que tuvo su culminación en el Imperio mogol, provocó una gran
convulsión en la sociedad india y, por tanto, en su arte. A las formas
tradicionales se añadieron elementos característicos del arte islámico, con
nuevas tipologías como la mezquita. Este sincretismo artístico se manifestó en
construcciones como las mezquitas de Lahore y Delhi y en
las sepulturas de Agra, sobre todo en el famoso Taj Mahal (siglo XVII).
También se desarrollaron la jardinería y la miniatura, ambas de
influencia persa, y adquirieron gran relevancia las artes textiles y las joyas
engarzadas (como el Trono de Aurangzeb).
El arte tradicional hindú tuvo su manifestación en el magnífico templo de
Meenakshi (Madurai), así como en la escuela miniaturista de Rajput, donde
vivía una comunidad jainista que creó un arte que tuvo gran difusión en
Occidente, plasmado en un conjunto de templos y esculturas de mármol con
incrustaciones de piedras de colores, decorados con gran preciosismo. A partir
del siglo XII la escultura se realizó más en bronce que en piedra, destacando
las representaciones del dios Śivá en actitud danzante; después serían
característicos los retratos de guerreros y cortesanos, tradición que llegó hasta
el siglo XVIII. La arquitectura de finales de este periodo evolucionó hacia
formas cada vez más complejas, con gran riqueza decorativa, en la que se
podría denominar una fase «barroca» del arte indio (aunque sin hacer
paralelismos con el barroco europeo). 102
En literatura la principal particularidad de esta época fue el despunte de las
lenguas vernáculas, surgiendo una literatura
en hindi, bengalí, tamil, maratí, guyaratí, télugu, rayastaní, etc. En el género
dramático destacó Anandarayamakhin, autor de Jiva-nandana (hacia 1700),
drama alegórico que representa el alma humana como un rey encarcelado en
su palacio (el cuerpo); y en el poema épico destaca el Ram-chari-
manas de Tulsidas, reelaboración del Ramaiana con gran pureza lingüística y
estilística. El teatro derivó en tiempos más recientes del antiguo dutangada —
donde predominaba la danza y la mímica— en una nueva modalidad
denominada kathakali, que igualmente ponía énfasis en la música y la
gestualidad. En esta interpretación adquirió gran relevancia el lenguaje de las
manos (mudras, con 24 posiciones básicas y otras combinadas), así como la
expresión del rostro y los movimientos de los ojos (navarasya). También tenía
importancia el maquillaje, donde los colores eran simbólicos, identificando al rol
o personaje.103
La música recibió igualmente la influencia musulmana, aunque subsistieron las
antiguas formas tradicionales, basadas en los ragas. Sin embargo, la
convivencia de ambas modalidades provocó una división en dos tradiciones
musicales diferenciadas: la septentrional o indostánica, más influida por
la música árabe; y la meridional o carnática, más conservadora de la antigua
tradición. La primera era más elegante, decorativa, romántica, mientras que la
segunda era más austera, intelectual. Dos de las danzas clásicas de la
India que ejemplifican lo anterior son el kathak, en el norte, y el bharatanatyam,
en el sur.104
China
Artículo principal: Arte de China

El Palacio de la Suprema Armonía, en el centro de la Ciudad Prohibida de Pekín.

 Dinastía Ming (1368-1644): supuso la


restauración de una dinastía autóctona tras el
periodo mongol, retornando a las antiguas
tradiciones chinas. El tercer emperador de la
dinastía, Yongle, trasladó la capital
de Nankín a Pekín (1417), construyendo un
Palacio Imperial (la Ciudad Prohibida), con tres
grandes patios rodeados de una muralla de 24
kilómetros, y un amplio complejo de edificios
donde destacan la Sala de la Suprema Armonía
(con el trono imperial) y el Templo del Cielo. La
pintura de esta época era tradicional, de signo
naturalista y cierta opulencia, como en la obra
de Lü Ji, Shen Zhou, Wen Zhengming, etc.
También destacó la porcelana, muy ligera y de
tonos brillantes, generalmente en blanco y azul, y
comenzó la decoración de vasijas de bronce
en esmalte cloisonné.
 Dinastía Qing (1644-1911): dinastía de
origen manchú, en el arte supuso la continuidad de
las formas tradicionales. La pintura era bastante
ecléctica, dedicada a temas florales (Yun
Shouping), religiosos (Wu Li), paisajes (Gai Qi),
etc. En arquitectura, se continuó la construcción —
y, en algunos casos, restauración— del recinto
imperial, con el mismo sello estilístico, al tiempo
que se edificaban nuevos templos y villas
aristocráticas, destacando la riqueza de los
materiales (balaustradas de mármol, cerámica en
los tejados, etc.). Continuó igualmente la tradición
en las artes aplicadas, especialmente ebanistería,
porcelana, tejidos de seda, lacas, esmalte, jade,
etc. Cabe mencionar que las manufacturas chinas
influyeron en la decoración del rococó europeo (las
llamadas chinoiseries).105
La literatura siguió siendo de corte tradicional, destacando en época Ming la
producción teatral, con obras como El círculo de tiza de Li-Hsing-Tao, La
guitarra de Kao Ming y El pabellón de T'ang-Hien-Tsu. En prosa destacó El
mono, de Wu Cheng'en, de signo alegórico; y La ciruela del vaso de oro,
de Wang Shih-chên, narración de tono erótico. En época Qing la poesía
destacó por su virtuosismo, detectándose por vez primera el influjo occidental
en la obra de Huang-Tuen-Hien. La narrativa era más humanista, como se
puede percibir en P'u-Song-Ling y Ts'ao-Sine-K'in, autor de Hong-leu-mon, la
más famosa novela de amor china; Los letrados, de Wu-Ching-Tzu, es una
novela de tono satírico.106
La música siguió las tradiciones anteriores, recopiladas en el Manual de
música de Tsai Yü (1596). De esta época destacan las tonadas para cítara, con
dos vertientes: tonadas breves (hsiao-ch'ü), de letra con acompañamiento
musical; y tonadas largas (ta-ch'ü), puramente instrumentales. En la dinastía
Ming destacó el compositor Wei Liang-fu, creador de un nuevo estilo dramático
con óperas de 30 actos (k'un-ch'ü), con partes cantadas y partes declamadas.
El instrumento principal era la flauta travesera (ti), junto a la guitarra (san-
hsien), el laúd corto (p'i-p'a) y el tambor (pan-ku). Durante la dinastía Qing
surgió un nuevo tipo de ópera (ching-hsi), más popular, con acompañamiento
de violín de una cuerda (hu'chpin). En ese periodo comenzó la influencia
occidental, al tiempo que la música china llegó a Occidente, como se observa
en la obertura de Turandot, de Carl Maria von Weber (1809).107
Japón
Artículo principal: Arte del Japón

El puente Ōhashi en Atake bajo una lluvia repentina (1857), de Utagawa Hiroshige, Brooklyn


Museum of Art, Nueva York.

 Período Momoyama (1573-1615): el arte de


esta época se alejó de la estética budista,
remarcando los valores tradicionales japoneses,
aunque durante este período se recibieron las
primeras influencias de Occidente. Se
construyeron grandes castillos y palacios: palacio
de Fushimi, castillos de Himeji y Osaka. En pintura,
la escuela de Tosa continuó la tradición épica
japonesa (Mitsuyoshi, Mitsunori). La cerámica
alcanzó un momento de gran apogeo: Seto
continuó siendo uno de los primeros centros de
producción, mientras que en Mino nacieron dos
escuelas muy importantes: Shino y Oribe. En la
producción de laca destaca el nombre de Honami
Kōetsu.
 Período Edo o Tokugawa (1615-1868): este
período artístico se corresponde con el histórico
de Tokugawa, en el que Japón se cerró a todo
contacto exterior. Los edificios más importantes
son el mausoleo de Toshogu en Nikkō y el palacio
de Katsura en Kioto. También son características
de esta época las casas de té (chashitsu). Se
desarrolló notablemente la pintura, que adquirió
gran vitalidad, destacando Tawaraya
Sōtatsu y Ogata Kōrin, así como la escuela
de Ukiyo-e, que destacó por la representación de
tipos y escenas populares (Kitagawa
Utamaro, Katsushika Hokusai, Utagawa Hiroshige).
La cerámica tuvo uno de sus mayores centros de
producción en Kioto, con influencia del arte chino y
coreano; su principal artista es Nonomura Ninsei.
En este período se produjeron las primeras
porcelanas, con un primer centro productor en
Arita; destacan las escuelas de Kakiemon,
Nabeshima y Ko-Kutami.108
La literatura evolucionó hacia un mayor realismo, generalmente de
tono costumbrista y con una sutil vena humorística, como se aprecia en la obra
de Saikaku Ihara, Jippensha Ikku y Ejima Kiseki. En poesía, la principal
modalidad es el haiku, composición de 17 sílabas, generalmente de tono
bucólico, centradas en la naturaleza y el paisaje, destacando Matsuo
Bashō, Yosa Buson y Kobayashi Issa. Continuó el género de la waka,
generalmente en chino, representada principalmente por Rai Sanyo. En
el siglo XIX destacó el novelista Takizawa Bakin, autor de Satomi
Kakkenden (Vidas de ocho perros).109
En teatro surgió la modalidad del kabuki, que sintetizó las antiguas tradiciones
tanto musicales e interpretativas como de mímica y danza, con temáticas
desde las más mundanas hasta las más místicas. Así como el nō era de tono
aristocrático, el kabuki sería la expresión del pueblo y la burguesía. La puesta
en escena era de gran riqueza, con decorados donde destacaba la
composición cromática, vestidos de lujo y maquillaje de tono simbólico,
representando según el color diversos personajes o estados anímicos. La
dicción era de tipo ritual, mezcla de canto y recitativo, en ondulaciones que
expresaban la posición o el carácter del personaje. 110
La música fue en esta época principalmente de cámara, de tipo profano,
desarrollada con diversos instrumentos entre los que destacan
el shamisen (laúd de tres cuerdas), el shakuhachi (flauta de bambú) y
el koto (cítara de 13 cuerdas). El koto, principalmente, tuvo un gran auge a
partir del siglo XVII, siendo popularizado por el músico ciego Yatsushashi. Se
tocaba solo, con diversas variaciones (dan) de 52 compases (hyoshi), o
acompañado de voz (kumi).111
Oceanía[editar]
Artículo principal: Arte de Oceanía

Casa de reunión melanesia.

El arte siguió siendo predominantemente indígena, aunque se dieron los


primeros contactos con la civilización occidental. En sus viajes por
el Pacífico (1768-1780) James Cook reunió una serie de obras de arte que
incluían tejidos, esculturas, joyas, muebles, armas, herramientas, instrumentos
musicales, etc. En Melanesia destacan las grandes casas de reunión o «casas
de los espíritus», dedicadas a ceremonias relacionadas con el culto a los
antepasados. Continuó la talla de figuras antropomórficas —principalmente
deidades locales—, como la de Kukailimoku, dios de la
guerra hawaiano (British Museum), o el dios A'a, de Rurutu (islas Australes).
También siguió la tradición de las máscaras, especialmente en Nueva
Guinea (mai), Nueva Irlanda (malanggan) y Nueva Caledonia (apuema).
Los asmat, tribu de Irian Jaya (Nueva Guinea), construían unos postes
conmemorativos (bisj) de entre 5 y 10 metros de altura, tallados con figuras
antropomórficas, una encima de otra. En las islas Salomón se dan estatuas de
madera (indalo) de figuras humanas o animales, con incrustaciones de
conchas. En Australia continuó la tradición de las pinturas rupestres, así como
las churingas, piezas de madera, piedra o concha, decoradas con motivos
geométricos.112

Arte contemporáneo[editar]
Viajero frente al mar de niebla (1818), de Caspar David Friedrich, Kunsthalle de Hamburgo.

Artículo principal: Arte contemporáneo


Siglo XIX[editar]
Artículo principal: Historia del Arte del siglo XIX
Entre finales del siglo XVIII y principios del XIX se sentaron las bases de la
sociedad contemporánea, marcada en el terreno político por el fin
del absolutismo y la instauración de gobiernos democráticos —impulso iniciado
con la Revolución francesa—; y, en lo económico, por la Revolución Industrial y
el afianzamiento del capitalismo, que tendrá respuesta en el marxismo y
la lucha de clases. En el terreno del arte, comienza una dinámica evolutiva de
estilos que se suceden cronológicamente cada vez con mayor celeridad, que
culminará en el siglo XX con una atomización de estilos y corrientes que
conviven y se contraponen, se influyen y se enfrentan. Surge el arte
moderno como contraposición al arte académico, situándose el artista a la
vanguardia de la evolución cultural de la humanidad.
Arquitectura[editar]
Artículo principal: Arquitectura del siglo  XIX

Torre Eiffel, diseñada por Alexandre Gustave Eiffel para


la Exposición Universal de París (1889).

La arquitectura decimonónica sufrió una gran


evolución debido a los avances técnicos que
comportó la Revolución Industrial, con la
incorporación de nuevos materiales como el hierro,
el acero y el hormigón, que permitieron la
construcción de estructuras más sólidas y
diáfanas. Cobró cada vez mayor importancia
el urbanismo, la preocupación por el entorno
habitable, que se tradujo en obras de saneamiento,
infraestructuras, mayor atención a los medios de
transporte y apertura de espacios verdes para
buscar mejores ambientes y condiciones de vida
para el ciudadano. Después de unos primeros
planteamientos de signo utópico, como los
de Robert Owen o Charles Fourier, se produjeron
las grandes transformaciones urbanas del
siglo XIX: París (plan
Haussmann), Londres, Bruselas, Viena, Florencia, 
Madrid, Barcelona (plan Cerdà), etc. Otro gran
motor de la arquitectura de la época fueron
las exposiciones universales, festivales
económico-sociales que pretendían incentivar y
difundir el comercio, la industria, la cultura, los
avances tecnológicos, etc. Estos eventos fueron un
campo de pruebas para las nuevas tipologías
arquitectónicas, como se puso de manifiesto en
la Exposición de Londres de 1851, la
de París de 1889 (con la famosa Torre Eiffel), etc.
En jardinería, apareció el llamado «jardín inglés»
—que introdujo el concepto de «arquitectura
paisajística»—, el cual, frente al geometrismo del
italiano y el francés, defendía una mayor
naturalidad en su composición, interviniendo
únicamente en una serie de detalles ornamentales,
como templetes o pérgolas, o incluso la colocación
de ruinas —naturales o artificiales—, en
consonancia con los conceptos románticos de
lo sublime y lo pintoresco (Regent's Park, de John
Nash; Kew Gardens, de William Chambers).
Estilísticamente, la primera mitad de siglo vio un
cierto eclecticismo de las formas, así como
un revival de estilos anteriores reinterpretados
según conceptos modernos: es el
llamado historicismo, que produjo movimientos
como el neorrománico, el neogótico, el neobarroco,
etc. Entre sus principales artífices cabe recordar
a: John Nash, Augustus Pugin, Viollet-le-Duc, etc.
En Estados Unidos surgió una nueva tipología de
edificio, el rascacielos, fomentado por la
denominada Escuela de Chicago (William Le
Baron Jenney, Louis Sullivan). A finales de
siglo surgió el modernismo,nota 15 que supuso una
gran revolución en el terreno del diseño, con
nombres como Victor Horta, Henry van de
Velde, Hector Guimard, Charles Rennie
Mackintosh, Otto Wagner, Adolf Loos, Joseph
Maria Olbrich, Hendrik Petrus Berlage, Antoni
Gaudí, Lluís Domènech i Montaner, Josep Puig i
Cadafalch, etc.113

Pabellón Real de Brighton (1815-1822), de John Nash.
 

The Crystal Palace, de Joseph Paxton, Exposición de
Londres de 1851.
 

Home Insurance Building (1884), de William Le Baron
Jenney, Chicago (Illinois).
 

Templo Expiatorio de la Sagrada Familia (comenzado en
1882), de Antoni Gaudí, Barcelona.
Romanticismo[editar]
Artículo principal: Romanticismo

La Libertad guiando al pueblo (1830), de Eugène


Delacroix, Museo del Louvre, París.

Movimiento de profunda renovación en todos


los géneros artísticos, los románticos pusieron
especial atención en el terreno de la espiritualidad,
de la imaginación, la fantasía, el sentimiento, la
evocación ensoñadora, el amor a la naturaleza,
junto a un elemento más oscuro de irracionalidad,
de atracción por el ocultismo, la locura, el sueño.
Se valoró especialmente la cultura popular, lo
exótico, el retorno a formas artísticas
menospreciadas del pasado —especialmente las
medievales—, y adquirió notoriedad el paisaje, que
cobró protagonismo por sí solo. Cobraron también
importancia las artes gráficas, principalmente
la litografía y el grabado en madera.
En pintura, después de una
fase prerromántica donde podríamos citar
a William Blake y Johann Heinrich Füssli,
destacaron Hubert Robert, Eugène
Delacroix, Théodore Géricault, Francesco
Hayez, John Constable, Joseph Mallord William
Turner, Caspar David Friedrich, Karl Friedrich
Schinkel, Philipp Otto Runge, etc. Una derivación
del romanticismo fue el movimiento alemán de
los Nazarenos, inspirados en
el Quattrocento italiano y en
el Renacimiento alemán,
principalmente Durero (Friedrich Overbeck, Peter
Cornelius, Franz Pforr). En España
destacaron Genaro Pérez Villaamil, Valeriano
Domínguez Bécquer, Leonardo Alenza y Eugenio
Lucas.
En escultura prevalecen las formas neoclásicas,
reinterpretadas según las nuevas temáticas
románticas. Cabría citar en Francia a: François
Rude, que evolucionó del neoclasicismo al
romanticismo (La Marsellesa, 1832); Antoine-Louis
Barye, especializado en figuras de animales; Jean-
Baptiste Carpeaux, artista polivalente con gusto
por lo espectacular; y David d'Angers, autor del
relieve del frontón del Panteón de París (1830-
1837). En Alemania destacaron: Christian Daniel
Rauch, Rudolf Schadow y Johann Heinrich
Dannecker.114

Lord Byron, uno de los mejores poetas románticos.

La literatura del Romanticismo estableció la idea


de un arte que surge espontáneamente del
individuo, destacando la figura del «genio» —el
arte es la expresión de las emociones del artista—.
Exaltó la naturaleza, el individualismo, el
sentimiento, la pasión, con un nuevo gusto por
formas íntimas y subjetivas de expresión como
lo sublime, y dando valor a nuevos aspectos como
lo oscuro, lo tenebroso, lo irracional. En un
prerromanticismo —plasmado en el movimiento
alemán Sturm und Drang— destacaron Johann
Christoph Friedrich von Schiller y Johann Wolfgang
von Goethe, así como el poeta inglés William
Blake. Posteriormente es de remarcar la obra
de: Johann Christian Friedrich
Hölderlin, Novalis, Heinrich Heine, August Wilhelm
von Schlegel, Friedrich von Schlegel, Heinrich von
Kleist, Johann Ludwig Tieck, E. T. A.
Hoffmann, Walter Scott, William
Wordsworth, Samuel Taylor Coleridge, John
Keats, Lord Byron, Percy Shelley, Mary
Wollstonecraft Shelley, Jane Austen, Alphonse de
Lamartine, Madame de Staël, François-René de
Chateaubriand, Alfred de Vigny, Victor
Hugo, George Sand, Prosper Mérimée, Alexandre
Dumas (padre), Ugo Foscolo, Giacomo
Leopardi, Alessandro Manzoni, Aleksandr
Pushkin, Nikolai Gogol, Adam
Mickiewicz, Washington Irving, James Fenimore
Cooper, Ralph Waldo Emerson, Nathaniel
Hawthorne, Edgar Allan Poe, Gustavo Adolfo
Bécquer, Ramón de Campoamor, José de
Espronceda, Mariano José de Larra, Fernán
Caballero, Rosalía de Castro, Bonaventura Carles
Aribau, Andrés Bello, Domingo Faustino
Sarmiento, José Hernández, Gertrudis Gómez de
Avellaneda, etc.115
El teatro romántico tuvo dos notables antecedentes
nuevamente en el Sturm und Drang con Schiller
(Don Carlos, 1787; Guillermo Tell, 1804) y Goethe
(Fausto, 1808). Como en el resto de la literatura
romántica, destaca por el sentimentalismo, el
dramatismo, la predilección por temas oscuros y
escabrosos, la exaltación de la naturaleza y del
folclore popular. Surgió un nuevo género,
el melodrama, y se popularizaron los espectáculos
de variedades (vaudeville). Sus mejores
exponentes fueron: Georg Büchner, Christian
Dietrich Grabbe, Juliusz Słowacki, Alfred de
Musset, Victor Hugo, Francisco Martínez de la
Rosa, el Duque de Rivas, Antonio García
Gutiérrez, José Echegaray, José Zorrilla (Don
Juan Tenorio, 1844), etc.116
Oda a la alegría

MENÚ
0:00
De la Novena
Sinfonía de Beethoven.

¿Problemas al reproducir este archivo?

La música romántica se caracteriza como en el


resto de las artes por el predominio del sentimiento
y la pasión, de la subjetividad y emotividad del
artista, exaltando la música nacional y popular. Se
amplía notablemente la orquesta, para poder
satisfacer plenamente la expresividad del artista,
los nuevos sentimientos que en él anidan (lo
sublime, lo patético). El piano fue el instrumento de
moda, pues su registro, la intensidad de la
pulsación, son fiel reflejo de esa emotividad, ligada
al nuevo culto a la personalidad que se desarrolla
en el romanticismo. Nació la musicología como
ciencia aplicada a la música, así como la crítica y
la estética musicales, y aparecieron los
primeros conservatorios. Sus principales
representantes fueron: Ludwig van
Beethoven, Carl Maria von Weber, Franz
Schubert, Felix Mendelssohn-Bartholdy, Robert
Schumann, Franz Liszt, Frédéric Chopin, Niccolò
Paganini, Johann Strauss, Johannes
Brahms, Anton Bruckner, Hector Berlioz, Jules
Massenet, etc.
En esta época se desarrolló notablemente la
ópera, sobre todo en Italia, donde recibió el
nombre de bel canto. Destacó por el brillo de sus
voces, la coloratura, la ornamentación, ganando
importancia el papel de la soprano —
desde 1840 se puso de moda el do de pecho—. La
ópera romántica tuvo dos vertientes: la cómica —
o bufa— y la dramática, sobre los grandes dramas
literarios románticos. Destacan: Luigi
Cherubini, Gaetano Donizetti, Vincenzo
Bellini, Gioacchino Antonio Rossini, Charles
Gounod, Georges Bizet y,
especialmente, Giuseppe Verdi (Rigoletto, 1851; Il
trovatore, 1853; La Traviata, 1853; Aida, 1870). En
Alemania, Richard Wagner dio a la ópera cotas de
gran brillantez, con la pretensión de hacer una
«obra de arte total» (gesamtkunstwerk) que
aunase música, poesía, filosofía, escenografía, etc.
(Tannhäuser, 1845; Lohengrin, 1850; Tristán e
Isolda, 1865; Parsifal, 1882).117
La danza romántica recuperó el gusto por los
bailes populares, las danzas folclóricas, muchas de
las cuales sacó del olvido. Surgió el clásico
vestuario de ballet (el tutú), aparecido por vez
primera en el Ballet de las Monjas de Robert le
Diable (1831), de Giacomo Meyerbeer. Se empezó
a componer música puramente para ballet,
destacando Coppélia (1870), de Léo Delibes. En el
aspecto teórico, destacó la figura del
coreógrafo Carlo Blasis, principal creador del ballet
moderno en cuanto codificó todos los aspectos
técnicos concernientes a la danza: en El código de
Terpsícore (1820) relacionó la danza con las otras
artes, efectuando estudios de anatomía y
movimientos corporales, ampliando el vocabulario
relativo a la danza, y distinguiendo varios tipos de
bailarines según su físico. También introdujo el
baile sobre las puntas de los pies, en el que
destacaron Maria Taglioni y Fanny Elssler. En
bailes populares, continuó la moda del vals, y
aparecieron la mazurca y la polca.118

La pesadilla (1781), de Johann Heinrich Füssli, Detroit
Institute of Arts.
 
 La balsa de la Medusa (1819), de Théodore
Géricault, Museo del Louvre.
 

La Marsellesa (1832), de François Rude, Arco de Triunfo
de París.
 

Primera página de la Quinta sinfonía (1808), de Ludwig
van Beethoven.
Realismo[editar]
Artículo principal: Realismo pictórico
El Ángelus (1857), de Jean-François Millet, Museo de
Orsay, París.

Desde mediados de siglo surgió una tendencia que


puso énfasis en la realidad, la descripción del
mundo circundante, especialmente
de obreros y campesinos en el nuevo marco de la
era industrial, con un cierto componente de
denuncia social, ligado a movimientos políticos
como el socialismo utópico.
En pintura destacaron Camille Corot, Gustave
Courbet, Jean-François Millet, Honoré
Daumier, Adolph von Menzel, Hans Thoma, Ilya
Repin y Marià Fortuny. Ligado al realismo
estuvieron dos escuelas paisajísticas: la francesa
de Barbizon (Théodore Rousseau, Charles-
François Daubigny, Narcisse-Virgile Díaz de la
Peña), marcada por un sentimiento panteísta de la
naturaleza; y la italiana de
los Macchiaioli (Silvestro Lega, Giovanni
Fattori, Telemaco Signorini), de corte
antiacadémico, caracterizada por el uso de
manchas (macchia en italiano, de ahí el nombre
del grupo) de color y formas inacabadas,
esbozadas. En Gran Bretaña surgió la escuela de
los prerrafaelitas, que se inspiraban —como su
nombre indica— en los pintores italianos anteriores
a Rafael, así como en la recién surgida fotografía,
destacando Dante Gabriel Rossetti, Edward Burne-
Jones, John Everett Millais y Ford Madox Brown.119
La escultura se basó igualmente en el fiel reflejo de
la sociedad, con predilección por figuras de
obreros y personajes marginales. Destacan: Max
Klinger, Adolf von Hildebrand, Aimé-Jules Dalou,
los hermanos Agapito y Venancio
Vallmitjana, Ricardo Bellver, Mariano Benlliure y,
especialmente, Constantin Meunier, principal
evocador de la figura del proletario, con cierto aire
idealizado, el obrero como héroe moderno (El
Pudelador, 1884-1888).
La literatura realista se opuso al subjetivismo
romántico, defendiendo la descripción rigurosa y
detallada de la realidad, con influencia de la
filosofía positivista, que consideraba al artista
como parte indisoluble de la sociedad, siendo la
obra artística un fiel reflejo de los
condicionamientos sociales que envuelven al
artista. El principal formato realista fue la novela,
que destacó por un estilo naturalista que
enfatizaba el aspecto cotidiano de la realidad, que
era descrita en toda su minuciosidad y fidelidad al
mundo real, con descripciones temperamentales
de los personajes, de gran
prospección psicológica. El autor es un «cronista»,
que presenta de forma objetiva los hechos, con un
elevado componente crítico, de afán reformador.
Destacan figuras como: Honoré de
Balzac, Stendhal, Gustave Flaubert, Guy de
Maupassant, Émile Zola, Giovanni Verga, Giosuè
Carducci, Charles Dickens, Alfred Tennyson, las
hermanas Emily, Charlotte y Anne Brontë, George
Eliot, Fiodor Dostoievski, Lev Tolstoi, Maksim
Gorki, Mark Twain, Herman Melville, Henry
James, Emily Dickinson, Joseph Conrad, Benito
Pérez Galdós, Pedro Antonio de
Alarcón, Marcelino Menéndez y Pelayo, Emilia
Pardo Bazán, Leopoldo Alas (Clarín), Vicente
Blasco Ibáñez, Ignacio Manuel Altamirano, José
María Eça de Queirós, etc. También destacan las
novelas de aventuras y suspense, como las
de Alexandre Dumas (hijo), Emilio Salgari, Jules
Verne y Arthur Conan Doyle.120
Con el teatro realista nació el teatro moderno, pues
sentó las bases del que sería el teatro del siglo XX.
Se puso énfasis en el naturalismo, la descripción
minuciosa de la realidad, no solo en la temática y
el lenguaje, sino también
en decorados, vestuario, atrezzo, etc. La
interpretación era más veraz, sin grandes
gesticulaciones ni dicción grandilocuente, como en
la «representación antiteatral» —actuar como en la
vida real, como si no se estuviese en un teatro—
de André Antoine y su Théâtre Libre —donde por
primera vez se iluminó sólo el escenario, dejando
al público a oscuras—. A un periodo prenaturalista
corresponden Eugène Scribe, Victorien
Sardou y Eugène Labiche. Destacó especialmente
el teatro nórdico, con figuras como Björnstjerne
Björnson, August Strindberg y Henrik Ibsen. Otros
autores fueron: Frank Wedekind, Anton
Chejov, Adelardo López de Ayala, Manuel Tamayo
y Baus, Àngel Guimerà, etc.121
E lucevan le stelle

MENÚ
0:00
Acto III de Tosca, ópera de
Puccini.
¿Problemas al reproducir este archivo?

En el terreno de la música, en paralelo al realismo


surgió el llamado nacionalismo musical, que
supuso el renacer de diversas regiones europeas
hasta entonces poco destacadas culturalmente.
Heredero de las formas musicales románticas, se
revalorizó el folclore y la música popular como
portadores de ancestrales valores culturales de
todos los pueblos. Destacaron figuras como: Mijaíl
Glinka, Modest Músorgski, Aleksandr
Borodín, Nikolái Rimski-Kórsakov y Piotr
Chaikovski en Rusia; Antonín Dvořák, Bedřich
Smetana y Leoš Janáček en Checoslovaquia; Jean
Sibelius en Finlandia; Edvard
Grieg en Noruega; Carl
Nielsen en Dinamarca; Karol
Szymanowski en Polonia; Béla Bartók y Zoltán
Kodály en Hungría; Edward Elgar y Ralph Vaughan
Williams en Gran Bretaña; Isaac Albéniz, Enrique
Granados y Manuel de Falla en España. También
en América surgieron las primeras escuelas
nacionales: John Philip Sousa en Estados
Unidos; Heitor Villa-Lobos en Brasil; Manuel María
Ponce en México; Guillermo
Uribe en Colombia; Próspero
Bisquertt en Chile; Juan Bautista
Plaza en Venezuela; Amadeo Roldán en Cuba;
y Eduardo Fabini en Uruguay. En ópera,
el verismo italiano buscaba en igual medida reflejar
la realidad, con argumentos más populares, en
ambientes rurales y proletarios, donde los
protagonistas son personajes corrientes. Está
representado por Arrigo Boito, Amilcare
Ponchielli, Ruggero Leoncavallo, Umberto
Giordano y, principalmente, Giacomo Puccini (La
bohème, 1896; Tosca, 1900; Madama Butterfly,
1903).122
En la danza, el centro geográfico en cuanto a
creación e innovación pasó de París a San
Petersburgo, donde el Ballet Imperial alcanzó
cotas de gran brillantez, con un centro neurálgico
en el Teatro Mariinski —y, posteriormente, en
el Bol'šoj de Moscú—. La figura principal en la
conformación del ballet ruso fue Marius Petipa, que
introdujo un tipo de coreografía narrativa donde es
la propia danza la que cuenta la historia. Hizo
ballets más largos, de hasta cinco actos,
convirtiendo el ballet en un gran espectáculo, con
deslumbrantes puestas en escena, destacando su
colaboración con Chaikovski en tres obras
excepcionales: La bella durmiente (1889), El
cascanueces (1893) y El lago de los cisnes (1895).
A nivel popular, el baile más famoso de la época
fue el cancán, mientras que en España surgieron
la habanera y el chotis.123

Entierro en Ornans (1849), de Gustave Courbet, Museo
de Orsay, París.
 

Ecce Ancilla Domini (1850), de Dante Gabriel
Rossetti, Tate Gallery, Londres.
 

El Pudelador (1884-1888), de Constantin
Meunier, Museos Reales de Bellas Artes de Bélgica.
 

Representación de El cascanueces, de Piotr Chaikovski.
Impresionismo[editar]

Impresión, sol naciente (1872-1873), de Claude


Monet, Museo Marmottan Monet, París. Cuadro al que debe
su nombre el movimiento.

 Impresionismo: fue un movimiento


profundamente innovador, que supuso una
ruptura con el arte académico y una
transformación del lenguaje artístico, iniciando
el camino hacia los movimientos
de vanguardia. Los impresionistas se
inspiraban en la naturaleza, de la que
pretendían captar una «impresión» visual, la
plasmación de un instante en el lienzo —por
influjo de la fotografía—, con una técnica de
pincelada suelta y tonos claros y luminosos,
valorando especialmente la luz. Surgió una
nueva temática, derivada de la nueva forma de
observar el mundo: junto a los paisajes y
marinas, aparecen vistas urbanas y nocturnas,
interiores con luz artificial, escenas
de cabaré, circo y music-hall, personajes de
la bohemia, mendigos, marginados, etc. Cabe
mencionar como principales representantes
a Édouard Manet —considerado un precursor
—, Claude Monet, Camille Pissarro, Alfred
Sisley, Pierre-Auguste Renoir y Edgar Degas.
Igual de renovador fue en el terreno de la
escultura el papel de Auguste Rodin, que sentó
las bases de la escultura del siglo XX (El
pensador, 1880-1900; Los burgueses de
Calais, 1884-1886). También destacó Medardo
Rosso, que conduciría la escultura hacia la
desintegración de la forma.
 Neoimpresionismo: evolucionando desde el
impresionismo, los neoimpresionistas se
preocuparon más de los fenómenos ópticos,
desarrollando la técnica del puntillismo,
consistente en componer la obra mediante una
serie de puntos de colores puros, que se
colocan junto a otros de colores
complementarios, fusionándose en la retina del
espectador en un nuevo tono. Sus principales
representantes fueron Georges Seurat y Paul
Signac. Otra variante fue el divisionismo,
surgido en Italia en ambientes de
inconformismo social cercanos al anarquismo.
Esta técnica se caracteriza por la proximidad
de colores descompuestos, con largas
pinceladas que, observadas a larga distancia,
producen un efecto de composición. Este estilo
fue practicado principalmente por Giovanni
Segantini, Giuseppe Pellizza da
Volpedo y Gaetano Previati, e influyó en
el futurismo italiano.
 Postimpresionismo: fueron una serie de
artistas que, partiendo de los nuevos hallazgos
técnicos efectuados por los impresionistas, los
reinterpretaron de manera personal, abriendo
distintas vías de desarrollo de suma
importancia para la evolución del arte en el
siglo XX. Así, más que un determinado estilo,
el postimpresionismo fue una forma de agrupar
a diversos artistas de distinto signo: Henri de
Toulouse-Lautrec, autor de escenas de circo y
cabaret esbozadas con rápidos apuntes del
natural; Paul Gauguin experimentó con la
profundidad dando un nuevo valor al plano
pictórico, con colores planos de carácter
simbólico; Paul Cézanne estructuraba la
composición en formas geométricas
(cilindro, cono y esfera), en una síntesis
analítica de la realidad precursora
del cubismo; Vincent van Gogh fue autor de
obras de fuerte dramatismo y prospección
interior, con pinceladas sinuosas y densas, de
intenso colorido, deformando la realidad, a la
que otorgó un aire onírico. En España
podemos reseñar a Joaquín Sorolla, autor de
escenas populares donde destaca la utilización
de la luz.124
En paralelo a la pintura, la música
impresionista hace primar la armonía sobre
la melodía, igual que en la pintura prevalece el
color sobre la línea. Se deja al espectador la
reconstrucción de una composición musical, hecha
a base de partes, de sugerencias. Su principal
representante, Claude Debussy, rechazó el
cromatismo tónico, introduciendo nuevos acordes
de cinco y seis tonos, opuestos a las escalas
habituales. Frente a la melodía continua
wagneriana, volvió a la tonalidad estática,
aquietando la armonía y potenciando la textura, la
tímbrica, la irregularidad rítmica (Preludio a la
siesta de un fauno, 1894). Maurice Ravel retornó a
la expresión lineal, aunque con notas y acordes
algo fuera de contexto (Bolero, 1928). Otros
representantes fueron Paul Dukas y Florent
Schmitt.125

Clase de baile (1875), de Edgar Degas, Musée
d'Orsay, París.
 

Tarde de domingo en la isla de la Grande Jatte (1884),
de Georges Pierre Seurat, Instituto de Arte de Chicago.
 

Los girasoles (1888), de Vincent van Gogh, Neue
Pinakothek, Múnich.
 

El pensador (1902), de Auguste Rodin.
Simbolismo[editar]
Artículos principales: Simbolismo y  Pintura simbolista.

El beso (1908), de Gustav Klimt, Österreichische Galerie


Belvedere (Viena).

Estilo de corte fantástico y onírico, surgió como


reacción al naturalismo de la corriente realista e
impresionista, poniendo especial énfasis en el
mundo de los sueños, así como en
aspectos satánicos y terroríficos, el sexo y
la perversión. Una característica principal del
simbolismo fue el esteticismo, reacción al
utilitarismo imperante en la época y a la fealdad y
materialismo de la era industrial. Frente a ello, el
simbolismo otorgó al arte y a la belleza una
autonomía propia, sintetizada en la fórmula
de Théophile Gautier «el arte por el arte» (L'art
pour l'art), llegando incluso a hablarse de «religión
estética». La belleza se alejó de cualquier
componente moral, convirtiéndose en el fin último
del artista, que llega a vivir su propia vida como
una obra de arte —como se puede apreciar en la
figura del dandy—. Destacaron: Gustave
Moreau, Odilon Redon, Pierre Puvis de
Chavannes, James McNeill Whistler, Lawrence
Alma-Tadema, Arnold Böcklin, Ferdinand
Hodler y Gustav Klimt, así como el grupo de
los Nabis (Maurice Denis, Paul Sérusier, Pierre
Bonnard, Félix Vallotton y el escultor Aristide
Maillol). Ligado al simbolismo estuvo también el
llamado arte naïf, cuyos autores eran autodidactas,
con una composición algo ingenua y
desestructurada, instintiva, con cierto primitivismo,
aunque plenamente consciente y expresiva (Henri
Rousseau, Séraphine Louis, Grandma Moses).126
La literatura simbolista destacó por su esteticismo
y decadentismo, llevando la sensibilidad romántica
a la exageración, sobre todo en el gusto por lo
morboso y terrorífico, surgiendo una «estética del
mal», apreciable en la atracción por el satanismo,
la magia y los fenómenos paranormales, o la
fascinación por el vicio y las desviaciones
sexuales. Los escritores se apartan del mundo y
las convenciones sociales, surgiendo la figura del
«poeta maldito». Su principal vehículo de
expresión fue la poesía, que era elaborada,
formalmente exigente, con un sentido rítmico casi
musical, con un lenguaje evocador y sugerente,
simbólico, destacando su carácter polisémico.
Tuvo un antecedente en
el parnasianismo de Leconte de Lisle, José María
de Heredia y Charles Baudelaire, destacando
posteriormente autores como Oscar
Wilde, Algernon Charles Swinburne, Arthur
Rimbaud, Paul Verlaine, Stéphane Mallarmé,
el Conde de Lautréamont, Jean Moréas, Anatole
France, Frédéric Mistral, Joris-Karl
Huysmans, Walt Whitman, Dmitri Serguéievich
Merezhkovski, etc.127
El teatro simbolista recibió la influencia del
«espectáculo total» wagneriano, destacando por
un lenguaje de fuerte trasfondo metafísico y
trascendente, buscando la esencia humana a
través de la intuición y la meditación, con
preferencia por los temas míticos y las leyendas,
de influjo esotérico y teosófico.
Destacaron Auguste Villiers de l'Isle-Adam, Paul
Claudel, Maurice Maeterlinck y Émile Verhaeren.128
En música, Gabriel Fauré innovó con un lenguaje
sonoro preciosista, minucioso y personal, en la
línea de la poesía simbolista. Hizo una música
estática, difusa, de armonías líquidas, dando
importancia a los instrumentos solistas: La buena
canción (1892), sobre poemas de Verlaine.

Júpiter y Sémele (1894-1895), de Gustave
Moreau, Museo Gustave Moreau, París.
 

Las rosas de Heliogábalo (1888), de Lawrence Alma-
Tadema, colección particular, México.
 

La noche (1902), de Aristide Maillol,
Schlossplatz, Stuttgart.
 

Oscar Wilde.
Modernismo[editar]
Artículo principal: Modernismo (arte)

El valle de los naranjos, Biniaraix (Mallorca) (1901),


de Santiago Rusiñol.

En paralelo a la arquitectura, el modernismonota 15


también se desarrolló en pintura, surgiendo una
notable escuela en Cataluña, con artistas
como Ramon Casas y Santiago Rusiñol, con un
estilo caracterizado por una temática naturalista de
ambiente sombrío, con una cierta influencia
del impresionismo francés. Más tarde se recibió la
influencia del simbolismo, practicado por el mismo
Rusiñol y por artistas como Alexandre de
Riquer, Adrià Gual y Joan Llimona. En escultura
cabe mencionar a Eusebi Arnau, Josep
Llimona y Miguel Blay. En un llamado
«posmodernismo»nota 16 se encuentran nombres
como Isidre Nonell y Joaquim Mir, así como
hallamos la presencia de un joven Pablo Picasso,
que se adentró en el ambiente modernista
alrededor del año 1900, hecho que supuso un
cambio en su trayectoria y su adscripción al arte de
vanguardia, como podemos ver en su
etapa fauvista (1900-1901) y en el simbolismo de
la «época azul» (1901-1904), para desembocar
finalmente en el cubismo.
En el resto de Europa, la pintura modernista estuvo
muy ligada al mundo del diseño y la ilustración,
especialmente al cartelismo, nuevo género artístico
a caballo entre la pintura y las artes gráficas, ya
que se basaba en un diseño realizado por un pintor
o ilustrador, para ser luego reproducido en serie.
En su génesis fue determinante el
aspecto publicitario del cartel, aunque pronto se
dedicó también a la divulgación de eventos y a
la propaganda política e institucional. Entre los
diversos artistas dedicados a la pintura o el cartel
conviene recordar a Alfons Mucha, Aubrey
Beardsley, Jan Toorop, Fernand Khnopff, etc.
El modernismo, por su carácter ornamental,
supuso una gran revitalización de las artes
aplicadas, especialmente la carpintería, la forja,
la vidriería, la cerámica, el moldeado en yeso,
la impresión (libros, revistas, postales), la joyería,
el mosaico, etc.129 A ello ayudaron los nuevos
procedimientos industriales, que permitían la
fabricación en serie. Cobró especial relevancia el
diseño, el proceso creador del artista, que
materializa su creación en el bosquejo de la obra,
que puede ser luego realizada por diversos
artesanos. Entre sus principales artífices
destacaron Émile Gallé (ceramista y
vidriero), René Lalique (orfebre), Koloman
Moser (diseñador), Louis Comfort Tiffany (joyero y
vidriero), Gaspar Homar (ebanista), etc. También
tuvo especial relevancia el movimiento inglés Arts
and Crafts («Artes y Oficios»), promovido por John
Ruskin y William Morris, que defendía una
revalorización del trabajo artesanal y propugnaba
el retorno a las formas tradicionales de fabricación,
estipulando que el arte debe ser tan útil como
bello.130
En literatura, se suele vincular el modernismo a la
obra del nicaragüense Rubén Darío, inaugurador
de las letras modernas españolas con un lenguaje
esteticista de gran riqueza formal, de influjo
simbolista. Otros exponentes fueron
el cubano José Martí, el mexicano Amado Nervo,
el peruano José Santos Chocano,
el argentino Leopoldo Lugones y
el colombiano José Asunción Silva, así como los
españoles Salvador Rueda y Eduardo Marquina.
Con el mismo afán modernizador podemos situar
también aquí la denominada Generación del
98 que, frente al pesimismo por la pérdida de las
últimas colonias españolas, supuso un gran
impulso en la renovación de la literatura española,
especialmente en cuanto a contenido. Destacaron
autores como Ramón María del Valle-
Inclán, Antonio Machado, Jacinto Benavente, Juan
Ramón Jiménez, Azorín, Pío Baroja, Miguel de
Unamuno, Ramiro de Maeztu, Ramón Menéndez
Pidal, etc. En Cataluña se dio el movimiento de
la Renaixença, destacando Jacinto
Verdaguer y Joan Maragall, mientras que
en Galicia el Rexurdimento contó con figuras
como Manuel Curros Enríquez y Eduardo
Pondal.131

La carga (1899), de Ramon Casas, MNCARS, Madrid.
 

El Ángel Exterminador (1895), de Josep Llimona,
cementerio de Comillas (Cantabria).
 

Biscuits Lefèvre-Utile (1896), litografía de Alfons Mucha.
 

Tiara con forma de gallo, de René Lalique.
Fotografía[editar]
Artículo principal: Historia de la fotografía

Isla Pagoda en la desembocadura del río Min (1870),


de John Thomson. La fotografía supuso una gran revolución
a la hora de concebir el arte en el siglo XIX y el XX.
En el siglo XIX apareció una nueva tecnología que
permitía captar imágenes del natural, a través del
principio de la cámara oscura. Pese a ser una
realización puramente técnica, pronto se vislumbró
la artisticidad de este nuevo medio, pues la obra
resultante podía ser considerada artística en
cuanto suponía la intervención de la creatividad de
la persona que capta la imagen, derivada de la
labor de percepción, diseño y narratividad
efectuada en la toma de la imagen. Así, pronto
la fotografía pasó a ser considerada una de las
artes, concretamente la octava.nota 17
Esta nueva técnica comenzó con las
investigaciones de Joseph Nicéphore Niépce, que
logró la primera fotografía en 1816, en negativo
sobre papel, a partir de donde se fueron
perfeccionando los procedimientos técnicos para
su captación y reproducción. La construcción
del daguerrotipo por Louis-Jacques-Mandé
Daguerre supuso un nuevo adelanto, consiguiendo
impresionar placas metálicas y fijar la imagen con
un baño de sal y mercurio. Otro de los pioneros
fue William Henry Fox Talbot, que en 1835 inventó
el negativo, que permitía sacar diversas copias de
la imagen obtenida. Hippolyte Bayard logró
en 1840 la fotografía en positivo directo. Otro
precursor, John Frederick William Herschel, fue el
creador del término fotografía, así
como negativo y positivo, e instantánea cuando se
redujo el tiempo de exposición (25/100 de
segundo). En 1888 George Eastman lanzó la
película de celuloide y el aparato Kodak, pequeña
cámara cargada con 100 clichés. La primera
fotografía en color fue obtenida por James Clerk
Maxwell en 1861; sin embargo, la primera placa
fotográfica en color (Autochrome) no llegó a los
mercados hasta 1907.
A partir de entonces la fotografía se popularizó, ya
que era un medio que no requería grandes
cualidades personales, simplemente el dominio de
la técnica, apareciendo numerosos aficionados que
se lanzaron a plasmar el mundo en imágenes.
Surgieron los primeros estudios y laboratorios
fotográficos, dedicados en principio sobre todo al
retrato, aunque posteriormente a todo tipo de
eventos y a imágenes del natural. También
apareció la fotomecánica y las primeras
publicaciones ilustradas, siendo pioneros los
álbumes de Excursions Daguerriennes (1841-
1842) y, como primer libro ilustrado, Pencil of
Nature (1844), de Fox Talbot. Igualmente apareció
la fotografía documental, especialmente en cuanto
a la plasmación de conflictos bélicos, siendo las
guerras de Crimea y de Secesión americana las
primeras en ser retratadas.
A finales de siglo se empezó a considerar la
fotografía como un arte, surgiendo
el pictorialismo como primer movimiento artístico
fotográfico; este tenía la pretensión de hacer
fotografías con una composición de tipo pictórico,
con influencia del impresionismo. Entre los
fotógrafos más destacados del siglo XIX se puede
citar a Gaspard-Félix Tournachon, Louis Désiré
Blanquart-Evrard, André Adolphe Eugène
Disdéri, David Octavius Hill, John Thomson, Julia
Margaret Cameron, Oscar Gustav
Rejlander, Eadweard Muybridge, Étienne-Jules
Marey, Jacob August Riis, etc.132
Siglo XX[editar]
Artículo principal: Arte del siglo XX

Fuente, de Marcel Duchamp. El siglo XX ha supuesto una


pérdida del concepto de belleza clásica para conseguir un
mayor efecto en el diálogo artista-espectador.

El arte del siglo XX experimentó una profunda


transformación: en una sociedad más materialista,
más consumista, el arte se dirige a los sentidos, no
al intelecto. Igualmente, ha cobrado especial
relevancia el concepto de moda, una combinación
entre la rapidez de las comunicaciones y el
aspecto consumista de la civilización actual.
Surgieron así los movimientos de vanguardia, que
pretendían integrar el arte en la sociedad,
buscando una mayor interrelación artista-
espectador, ya que es este último el que interpreta
la obra, pudiendo descubrir significados que el
artista ni conocía. Las últimas tendencias artísticas
han perdido incluso el interés por el objeto
artístico: el arte tradicional era un arte de objeto, el
actual de concepto. Hay una revalorización del arte
activo, de la acción, de la manifestación
espontánea, efímera, del arte no comercial (arte
conceptual, happening, environment).133
Arquitectura[editar]
Artículo principal: Arquitectura del siglo  XX
Casa de la Cascada (1939), de Frank Lloyd Wright, Bear
Run, Pensilvania.

La arquitectura ha sufrido una profunda


transformación desde las formas tradicionales
hasta los movimientos de vanguardia, que han
supuesto un nuevo concepto constructivo
basado en una idea más racional del espacio,
estructurado de forma más depurada y
funcional, con especial atención a las
nuevas tecnologías y a su
ubicación medioambiental. Ha cobrado gran
importancia el urbanismo, fomentado por el
nuevo aspecto consumista de la civilización
occidental, a la vez que el auge de las
comunicaciones ha derivado en un desarrollo
de los estudios de ingeniería aplicados a la
arquitectura.
La arquitectura del siglo XX ha tenido un
desarrollo independiente del resto de las artes,
aunque en ocasiones ha ido en paralelo a
algún determinado movimiento artístico.
Tenemos así la arquitectura expresionista,
caracterizada por el uso de nuevos materiales
y su fabricación en masa (ladrillo, acero, vidrio),
con nombres como Bruno Taut, Erich
Mendelsohn, Hans Poelzig y Fritz Höger.
El futurismo también tuvo alguna manifestación
arquitectónica, aunque lo utópico de sus
formulaciones impidió en muchos casos su
realización material; destaca la obra de Antonio
Sant'Elia. En
el neoplasticismo holandés tenemos la obra
de Jacobus Johannes Pieter Oud, Gerrit
Thomas Rietveld y Truus Schröder. Por último,
cabe reseñar la vertiente arquitectónica
del constructivismo ruso, donde se inició un
programa ligado a la revolución que buscaba
una arquitectura funcional que satisficiese las
necesidades reales de la población; estuvo
representado principalmente por Konstantin
Melnikov.
Pero la principal tendencia artística del siglo XX
ha sido el racionalismo (1920-1950) —también
llamado «Estilo Internacional»—, representado
fundamentalmente por la Escuela de la
Bauhaus. Esta corriente buscaba una
arquitectura fundamentada en la razón, de
líneas sencillas y funcionales, basadas en
formas geométricas simples y materiales de
orden industrial
(ladrillo, acero, hormigón, vidrio), renunciando a
la ornamentación excesiva y otorgando gran
importancia al diseño, que es igualmente
sencillo y funcional. Entre sus figuras
sobresalen: Walter Gropius, Ludwig Mies van
der Rohe, Le Corbusier, José Luis Sert, Frank
Lloyd Wright, Eliel Saarinen, Oscar
Niemeyer, Alvar Aalto, etc.
Entre las últimas tendencias arquitectónicas se
ha producido una gran diversidad de estilos y
movimientos, como en el resto de artes
plásticas: en los años 1950 surgió el
denominado brutalismo en paralelo
al expresionismo abstracto, caracterizado por
las formas austeras, basadas en la pureza del
material, primando la estructura sobre el
acabado (Alison y Peter Smithson, Louis
Kahn y Anne Tyng);
el metabolismo japonés respondía a las
necesidades de una sociedad masificada, con
grandes escalas, estructuras flexibles y formas
orgánicas (Kenzō Tange, Kishō Kurokawa);
la arquitectura pop destacó el carácter urbano y
las tipologías populares, tomando como
referencia los ambientes nocturnos de Las
Vegas, con sus luces de neón y
su escenografía decorativista (Robert
Venturi, Denise Scott Brown); el llamado
«diseño científico y estructural» puso énfasis
en las nuevas posibilidades de la técnica,
especialmente el uso de hormigón y las formas
orgánicas (Félix Candela, Pier Luigi Nervi, Frei
Otto, Jørn Utzon, Eero Saarinen, Richard
Buckminster Fuller); en los años 1960 apareció
el high-tech, basado en las posibilidades
otorgadas por las nuevas tecnologías, tanto a
nivel práctico como estético (Norman
Foster, Richard Rogers, Renzo Piano); entre
los años 1960 y 1970 surgió el antidiseño,
opuesto al racionalismo y a la primacía del
diseño sobre la función social y cultural de la
arquitectura, representado por el grupo
inglés Archigram y los
italianos Archizoom y Superstudio; el
neorracionalismo supuso en los años 1970 el
retorno a las premisas funcionalistas,
representado por el grupo italiano Tendenza y
el estadounidense Five Architects;
desde 1975 se ha desarrollado la arquitectura
posmoderna, que como en las otras artes se
basa en el eclecticismo y la reinterpretación de
estilos anteriores (James Stirling, Aldo
Rossi, Ricardo Bofill, Arata Isozaki); en
los años 1980 se dio el deconstructivismo,
caracterizado por la fragmentación, el proceso
de diseño no lineal y la manipulación de las
estructuras (Frank Gehry, Peter
Eisenman, Rem Koolhaas). Entre otros
arquitectos contemporáneos conviene destacar
igualmente a Jean Nouvel, Glenn
Murcutt, Peter Zumthor, Jacques
Herzog, Pierre de Meuron, Sverre Fehn, Ieoh
Ming Pei, Zaha Hadid, Santiago
Calatrava, Rafael Moneo, Luis
Barragán, Álvaro Siza, etc.134

Pabellón de Alemania para la Exposición
Internacional de Barcelona (1929), obra de Ludwig
Mies van der Rohe.
 

Corte Suprema de Chandigarh (1952), de Le
Corbusier.
 

Ópera de Sídney (1956), de Jørn Utzon.
 

Pabellón estadounidense de la Expo 67, de Richard
Buckminster Fuller, llamado actualmente Biosphère,
en Île Sainte-Hélène, Montreal.
Vanguardismo[editar]
Artículo principal: Vanguardismo

Formas únicas de continuidad en el espacio (1913),


de Umberto Boccioni, Galleria d'Arte Moderna, Milán.

En los primeros años del siglo XX se forjaron


las bases del llamado arte de vanguardia: el
concepto de realidad fue cuestionado por las
nuevas teorías científicas (la subjetividad del
tiempo de Bergson, la relatividad de Einstein,
la mecánica cuántica); también influyó la teoría
del psicoanálisis de Freud. Por otra parte, las
nuevas tecnologías provocaron que el arte
cambiase de función, ya que la fotografía y
el cine ya se encargaban de plasmar la
realidad. Gracias a las
colecciones etnográficas fomentadas por
el colonialismo europeo los artistas tuvieron
contacto con el arte de otras civilizaciones
(africano, asiático, oceánico), que aportó una
visión más subjetiva y emotiva del arte. Todos
estos factores comportaron un cambio de
sensibilidad que se tradujo en la búsqueda de
nuevas formas de expresión por parte del
artista.
 Fauvismo (1905-1908): primer
movimiento vanguardistanota 18 del siglo XX,
el fauvismo supuso una experimentación en
el terreno del color, que es concebido de
modo subjetivo y personal, aplicándole
valores emotivos y expresivos,
independientes respecto a la naturaleza.
Destacan Henri Matisse, Albert
Marquet, Raoul Dufy, André
Derain, Maurice de Vlaminck y Kees van
Dongen.
 Expresionismo (1905-1923): surgido
como reacción al impresionismo, los
expresionistas defendían un arte más
personal e intuitivo, donde predominase la
visión interior del artista —la «expresión»—
frente a la plasmación de la realidad —la
«impresión»—, reflejando en sus obras una
temática personal e intimista con gusto por
lo fantástico, deformando la realidad para
acentuar el carácter expresivo de la obra.
Con precedentes en las figuras de Edvard
Munch y James Ensor, se formó
principalmente en torno a dos grupos: Die
Brücke (Ernst Ludwig Kirchner, Erich
Heckel, Karl Schmidt-Rottluff, Emil Nolde),
y Der Blaue Reiter (Vasili Kandinski, Franz
Marc, August Macke, Paul Klee). Otros
exponentes fueron el Grupo de Viena (Egon
Schiele, Oskar Kokoschka) y la Escuela de
París (Amedeo Modigliani, Marc
Chagall, Georges Rouault, Chaïm Soutine).
Figuras individuales serían: José Gutiérrez
Solana, Constant Permeke, Cândido
Portinari, Oswaldo Guayasamín, etc.
También se suele considerar como una
derivación del expresionismo el
grupo Nueva Objetividad (George
Grosz, Otto Dix, Max Beckmann).
En México tuvo su expresión en
el muralismo de José Clemente
Orozco, Diego Rivera, David Alfaro
Siqueiros135 y Rufino Tamayo, e influyó en
la obra de Frida Kahlo. En escultura
destacaron Ernst Barlach, Wilhelm
Lehmbruck y Käthe Kollwitz.
 Cubismo (1907-1914): este movimiento
se basó en la deformación de la realidad
mediante la destrucción de
la perspectiva espacial de
origen renacentista, organizando el espacio
de acuerdo con una trama geométrica, con
visión simultánea de los objetos, una gama
de colores fríos y apagados, y una nueva
concepción de la obra de arte, con la
introducción del collage. La figura principal
de este movimiento fue Pablo Picasso, uno
de los grandes genios del siglo XX, junto
a Georges Braque, Jean Metzinger, Albert
Gleizes, Juan Gris y Fernand Léger, así
como Alexander Archipenko, Jacques
Lipchitz, Pablo Gargallo y Julio González en
escultura. Una derivación del cubismo fue
el orfismo de Robert Delaunay, así como
el rayonismo ruso, síntesis de cubismo,
futurismo y orfismo (Mijaíl Larionov, Natalia
Goncharova). Igualmente, el purismo fue un
movimiento poscubista (Amédée
Ozenfant, Le Corbusier).
 Futurismo (1909-1930):
movimiento italiano que exaltó los valores
del progreso técnico e industrial del
siglo XX, destacando aspectos de la
realidad como el movimiento, la velocidad y
la simultaneidad de la acción. El futurismo
aspiraba a transformar el mundo, a cambiar
la vida, mostrando un concepto idealista y
algo utópico del arte como motor de la
sociedad. Fue el primer movimiento que se
proclamó con un manifiesto (redactado
por Filippo Tommaso Marinetti), sello
distintivo de los futuros movimientos de
vanguardia, que denotaba además la
interrelación entre las diversas artes.
Destacan en pintura Giacomo Balla y Gino
Severini, y Umberto Boccioni en
escultura.136
 Arte abstracto (1910-1932):
cuestionado el concepto de realidad por las
nuevas teorías científicas, y con el
surgimiento de nuevas tecnologías como
la fotografía y el cine, que ya se
encargaban de plasmar la realidad, se
produjo la génesis del arte abstracto: el
artista ya no intenta reflejar la realidad, sino
su mundo interior, expresar sus
sentimientos. El arte pierde todo aspecto
real y de imitación de la naturaleza para
centrarse en la simple expresividad del
artista, en formas y colores que carecen de
cualquier componente referencial. Iniciado
por Vasili Kandinski, fue desarrollado por el
movimiento neoplasticista (De Stijl), con
figuras como Piet Mondrian y Theo Van
Doesburg en pintura, y Georges
Vantongerloo en escultura.
 Constructivismo (1914-1930): surgido
en la Rusia revolucionaria, fue un estilo
comprometido políticamente que pretendía
a través del arte realizar una transformación
de la sociedad, mediante una reflexión
sobre las formas puras artísticas
concebidas desde aspectos como
el espacio y el tiempo, que generan una
serie de obras de estilo abstracto, con
tendencia a la geometrización.
Destacan Vladimir Tatlin, Lissitzky, Anton
Pevsner y Naum Gabo. Una variante fue
el suprematismo de Kasimir Malevich.
 Dadaísmo (1916-1922): movimiento de
reacción a los desastres de la guerra, el
dadaísmo supuso un planteamiento radical
del concepto de arte, que pierde cualquier
componente basado en la lógica y la razón,
reivindicando la duda, el azar, lo absurdo de
la existencia. Esto se traduce en un
lenguaje subversivo, donde se cuestionan
tanto las temáticas como las técnicas
tradicionales del arte, experimentando con
nuevos materiales y nuevas formas de
composición, como el collage,
el fotomontaje y los ready-made.
Destacan Hans Arp, Francis Picabia, Kurt
Schwitters y Marcel Duchamp.
 Surrealismo (1924-1955): con un claro
precedente en la pintura metafísica (Giorgio
de Chirico, Carlo Carrà), el surrealismonota 19
puso especial énfasis en la imaginación, la
fantasía, el mundo de los sueños, con una
fuerte influencia del psicoanálisis, como se
percibe en su concepto de «escritura
automática», por la que intentan expresarse
liberando su mente de cualquier atadura
racional, mostrar la pureza del inconsciente.
La pintura surrealista se movió entre la
figuración (Salvador Dalí, Paul
Delvaux, René Magritte, Max Ernst) y la
abstracción (Joan Miró, André
Masson, Yves Tanguy). En escultura
destacan Henry Moore, Constantin
Brâncuşi, Alberto Giacometti y Alexander
Calder.137

Fränzi ante una silla tallada (1910), de Ernst Ludwig
Kirchner, Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid.
 

Retrato de  Picasso (1912), de Juan Gris, Instituto de
Arte de Chicago.
 

Composición VII (Las Tres Gracias) (1917), de Theo
van Doesburg, Mildred Lane Kemper Art
Museum, Saint Louis, Missouri.
 

Family Group (1950), de Henry
Moore, Stevenage (Hertfordshire).
Últimas tendencias[editar]

Elogio del agua (1987), de Eduardo Chillida, Parque de


la Creueta del Coll, Barcelona.

Desde la Segunda Guerra Mundial el arte ha


experimentado una vertiginosa dinámica
evolutiva, con estilos y movimientos que se
suceden cada vez más rápido en el tiempo. El
proyecto moderno originado con las
vanguardias históricas llegó a su culminación
con diversos estilos antimátericos que
destacaban el origen intelectual del arte por
sobre su realización material, como el arte de
acción y el arte conceptual. Alcanzado ese
nivel de prospección analítica del arte, se
produjo el efecto inverso —como suele ser
habitual en la historia del arte, donde los
diversos estilos se enfrentan y se contraponen,
el rigor de unos sucede al exceso de otros, y
viceversa—, retornando a las formas clásicas
del arte, aceptando su componente material y
estético, y renunciando a su carácter
revolucionario y transformador de la sociedad.
Surgió así el arte postmoderno, donde el artista
transita sin pudor entre diversas técnicas y
estilos, sin carácter reivindicativo, volviendo al
trabajo artesanal como esencia del artista. Por
último, hay que remarcar a finales de siglo la
aparición de nuevas técnicas y soportes en el
terreno del
arte: video, informática, internet, láser, holografí
a, etc.138
 Informalismo (1945-1960): conjunto de
tendencias basadas en la expresividad del
artista, renunciando a cualquier aspecto
racional del arte (estructura, composición,
aplicación preconcebida del color). Es un
arte eminentemente abstracto, donde cobra
relevancia el soporte material de la obra,
que asume el protagonismo por encima de
cualquier temática o composición. Incluye
diversas corrientes como el tachismo, el art
brut y la pintura matérica.
Destacan Georges Mathieu, Hans
Hartung, Jean Fautrier, Jean
Dubuffet, Lucio Fontana, etc. En España
surgieron los grupos El Paso (Antonio
Saura, Manolo Millares) y Dau al set (Antoni
Tàpies, Modest Cuixart). En escultura cabe
citar a Jorge Oteiza y Eduardo Chillida.
En Estados Unidos se desarrolló
el expresionismo abstracto —también
llamado action painting—, caracterizado por
la utilización de la técnica del dripping, el
chorreado de pintura sobre la tela, sobre la
que intervenía el artista con diversos
utensilios o con su propio cuerpo. Entre sus
miembros figuran Jackson Pollock, Mark
Rothko, Franz Kline y Willem de Kooning.
 Nueva figuración (1945-1960): como
reacción a la abstracción informalista surgió
un movimiento que recuperó la figuración,
con cierta influencia expresionista y con
total libertad de composición. Aunque se
basaban en la figuración no quiere decir
que ésta fuese realista, sino que podía ser
deformada o esquematizada a gusto del
artista. En la génesis de este estilo tuvo
decisiva influencia la
filosofía existencialista y su visión pesimista
del ser humano, y entroncaron con el
movimiento beat y los angry young men.
Entre sus figuras se puede mencionar
a Francis Bacon, Lucian Freud, Bernard
Buffet, Nicolas de Staël y los miembros del
grupo CoBrA (Karel Appel, Asger
Jorn, Corneille y Pierre Alechinsky), así
como Germaine Richier y Fernando
Botero en escultura.
 Arte cinético (desde 1950): también
llamado op-art (arte óptico), es un estilo que
pone énfasis en el aspecto visual del arte,
especialmente en los efectos ópticos, que
son producidos bien por ilusiones ópticas
(figuras ambiguas, imágenes persistentes,
efecto de moiré), bien mediante el
movimiento o los juegos de luces. Es un
arte abstracto pero racional, compositivo, al
contrario que el informalismo.
Destacan Victor Vasarely, Jesús Rafael
Soto, Yaacov Agam, Julio Le Parc, Eusebio
Sempere, etc.
 Pop art (1955-1970): surgió en Estados
Unidos como movimiento de rechazo al
expresionismo abstracto, englobando una
serie de autores que retornaron a la
figuración, con un marcado componente de
inspiración popular, tomando imágenes del
mundo de la publicidad, la fotografía,
el cómic y los medios de comunicación de
masas. Con un precedente en el
llamado New Dada (Robert
Rauschenberg, Jasper Johns), destacaron
en el pop art Andy Warhol, Roy
Lichtenstein, Tom Wesselmann, James
Rosenquist, Eduardo Paolozzi, Richard
Hamilton y, en escultura, Claes Oldenburg.
 Nuevo realismo (1958-1970):
movimiento francés inspirado en el mundo
de la realidad circundante,
del consumismo y la sociedad industrial, del
que extraen —al contrario que en el pop art
— su aspecto más desagradable, con
especial predilección por los
materiales detríticos. Sus representantes
fueron Arman, César Baldaccini, Yves
Klein, Jean Tinguely, Piero Manzoni, Daniel
Spoerri, Niki de Saint Phalle, etc. Klein y
Manzoni fueron antecedentes del arte
conceptual: Klein con sus antropometrías y
sus cosmogonías (pinturas expuestas a los
elementos: fuego, lluvia) o con su
exposición Vacío (1958, Galería Iris Clert),
donde vendió el espacio vacío de una
galería; y Manzoni envasando
sus excrementos en lata (Merda d'artista,
1961).

¿Por qué el proceso entre Pilatos y Jesús duró


solamente dos minutos? (1996), de Wolf Vostell, Museo
Vostell, Malpartida de Cáceres.

 Arte de acción (desde 1960): son


diversas tendencias basadas en el acto de
la creación artística, donde lo importante no
es la obra en sí, sino el proceso creador, en
el que además del artista interviene a
menudo el público, con un gran
componente de improvisación. Engloba
diversas manifestaciones artísticas como
el happening, la performance,
el environment, la instalación, etc. Entre sus
figuras destacan Joseph Beuys, Allan
Kaprow, Wolf Vostell, Yoko Ono, Nam June
Paik y los grupos Fluxus y Gutai.
 Minimalismo (1963-1980): con un
antecedente en la Nueva
abstracción o Abstracción
postpictórica (Barnett Newman, Frank
Stella, Ellsworth Kelly, Kenneth Noland) el
minimalismo fue una corriente que supuso
un proceso de desmaterialización que
desembocaría en el arte conceptual. Son
obras de carácter abstracto, de acusada
simplicidad, reducidas a un mínimo motivo,
depurado al planteamiento inicial del autor,
la base sobre la que habría desarrollado la
idea que, sin embargo, queda plasmada en
su fase inicial. Destacaron los
pintores Robert Mangold y Robert Ryman, y
los escultores Carl Andre, Dan
Flavin, Donald Judd y Sol LeWitt.
 Hiperrealismo (desde 1965): como
reacción al minimalismo surgió esta nueva
corriente figurativa, caracterizada por su
visión superlativa y exagerada de la
realidad, que es plasmada con gran
exactitud en todos sus detalles, con un
aspecto casi fotográfico. Destacan Chuck
Close, Richard Estes, Don Eddy, John
Salt, Ralph Goings, Antonio López García y,
en escultura, George Segal, famoso por sus
figuras humanas en yeso.
 Arte conceptual (1965-1980): tras el
despojamiento matérico del minimalismo, el
arte conceptual renunció al sustrato
material para centrarse en el proceso
mental de la creación artística, afirmando
que el arte está en la idea, no en el objeto.
Incluye diversas tendencias: el arte
conceptual lingüístico, el más purista de la
conceptualidad, centrado en la relación
arte-lenguaje (Joseph Kosuth); el arte
povera, centrado en las instalaciones,
generalmente de materiales detríticos
(Mario Merz, Jannis Kounellis); el body-art,
con el cuerpo humano como soporte
(Gilbert and George, Dennis Oppenheim);
el land-art, que utiliza la naturaleza como
soporte, con un marcado componente
efímero (Christo, Walter De Maria, Robert
Smithson, Richard Serra); el bio-art, que
usa técnicas biológicas (Joe
Davis, Estéfano Viu), etc. También podrían
enmarcarse en esta corriente diversos
géneros de reivindicación social como
el arte feminista (Jenny Holzer, Barbara
Kruger, Cindy Sherman, Judy Chicago) y
el arte homoerótico (Paul Cadmus, Robert
Mapplethorpe, Deborah Cherena).
 Nuevas tecnologías (desde 1965): la
aparición de nuevas tecnologías desde
los años
1960 (televisión, video, informática) ha
supuesto una gran revolución para el arte
no solo en cuanto a nuevos soportes y
materiales, sino a nuevas formas de
expresión que han ampliado los límites del
arte. El videoarte surgió en 1965 con la
aparición de la primera cámara de
video portátil (la Portapak de Sony). En esta
modalidad destaca no solo su componente
físico —la emisión de imágenes,
generalmente en el marco de instalaciones
o performances—, sino el mensaje
inherente a la imagen filmada, fusionando el
mundo de la comunicación con la cultura
popular. Exponentes de esta modalidad
son Nam June Paik, Dan Sandin, Bill
Viola, Tony Oursler, etc. El sound
art (o audio art) se basa en el sonido, ya
sea natural, musical, tecnológico o acústico,
y se integra en el arte a través
de ensamblajes, instalaciones,
performances, videoarte, etc. (Laurie
Anderson, Brian Eno). La informática
e internet han supuesto igualmente un gran
impulso para el arte, no solo como soporte
sino por sus nuevas posibilidades creativas
y, especialmente, por su aspecto
interactivo, suponiendo una nueva forma de
colaboración entre el artista y el público
(Olia Lialina, Heath Bunting, Jake Tilson).
 Arte postmoderno (desde 1975): por
oposición al denominado arte moderno, es
el arte propio de la postmodernidad.
Asumen el fracaso de los movimientos de
vanguardia como el fracaso del proyecto
moderno: las vanguardias pretendían
eliminar la distancia entre el arte y la vida,
universalizar el arte; el artista postmoderno,
en cambio, es autorreferencial, el arte habla
del arte, no pretenden hacer una labor
social. Destacan artistas individuales
como Jeff Koons, David Salle, Jean-Michel
Basquiat, Keith Haring, Julian
Schnabel, Eric Fischl, Miquel Barceló, etc.;
o también diversos movimientos como
la transvanguardia italiana (Sandro
Chia, Francesco Clemente, Enzo
Cucchi, Nicola De Maria, Mimmo Paladino),
el neoexpresionismo alemán (Anselm
Kiefer, Georg Baselitz, Jörg
Immendorff, Markus Lüpertz, Sigmar Polke),
el neomanierismo, la figuración libre, etc.139
 Hombre a caballo, de Fernando Botero, Museo
de Israel, Jerusalén.
 

Liberación de 1001 globos azules, «escultura
aerostática» de Yves Klein.
 

The Umbrella Project (1991), instalación
artística de Christo, Ibaraki (Japón).
Estilos artísticos occidentales del siglo XX

Globalización del arte[editar]

Instalación del grupo japonés Gutai, en la Bienal de


Venecia de 2009.

Durante el proceso de colonización iniciado por


las potencias europeas en el siglo XIX, y sobre
todo en el XX con el auge de los medios de
comunicación (radio, televisión, internet) y el
proceso de globalización cultural producido a
nivel mundial, el arte se ha estandarizado
progresivamente hacia la universalización de
estilos, conservando en muchos lugares las
formas autóctonas y tradicionales, pero
adquiriendo un sello estilístico común
perceptible en diversos puntos del planeta.
Antiguas formas artísticas basadas en
materiales y tipologías tradicionales han
abrazado las nuevas tecnologías y un nuevo
sentido estético dominado por factores como la
moda y la rapidez de difusión de los diversos
movimientos artísticos.
En el continente africano aún perduran ciertas
formas tradicionales de arte, si bien la
colonización europea introdujo el arte
occidental, produciéndose cierta mezcolanza
de ambos estilos. En muchas partes de África
el arte está marcado por la religión islámica,
mientras que en otras es más de
signo cristiano, pero aún perduran las antiguas
formas animistas. El interés por el arte
africano en Europa ha llevado a su producción
con fines de exportación,
principalmente máscaras y esculturas
ornamentales de ébano o marfil. Entre los
artistas más destacados se puede citar
a Ashira Olatunde (de Nigeria), Nicholas
Mukomberanwa (de Zimbabue), Henry
Tayali (de Zambia) y Eric Adjetey
Anang (de Ghana).
En la India, el arte se abrió a mediados del
siglo XX a las formas de vanguardia, como se
puede apreciar en la intervención de
arquitectos extranjeros como Le
Corbusier en Chandigarh y Bangalore.
Actualmente la India está viviendo un auge en
el campo de la creación emergente y las artes
plásticas contemporáneas, siendo el artista
indio más cotizado el escultor Anish Kapoor,
junto al que destacan nombres como Ram
Kinker Baij, Sankho Chaudhuri, Ajit
Chakravarti y Nek Chand.
El fin de la era imperial supuso la
modernización de China, que se abrió más a la
influencia occidental. El triunfo de
la revolución comunista impuso como arte
oficial el realismo socialista, si bien
recientemente la nueva política aperturista ha
favorecido la llegada de las últimas tendencias
artísticas, ligadas a las nuevas tecnologías.
En 1989 tuvo gran resonancia la
exposición China/Vanguardia, en la Galería
Nacional China de Pekín, que mostraba las
últimas creaciones del momento, incluyendo
tanto obra pictórica como fotografías,
instalaciones y performances.
Desgraciadamente, los sucesos
de Tiananmen provocaron un nuevo retroceso,
hasta una nueva apertura en 1992. Los artistas
chinos contemporáneos más relevantes son: Qi
Baishi, Wu Guanzhong, Pan Yuliang, Zao Wou
Ki y Wang Guangyi.
En Japón, el período Meiji (1868-1912) supuso
una profunda renovación cultural, social y
tecnológica, abriéndose más al exterior y
empezando a incorporar los nuevos adelantos
conseguidos en Occidente. La pintura presentó
entonces dos corrientes: una tradicional
(Nihonga), y otra occidentalista (Yōga). En
escultura existe igualmente la dualidad
tradición-vanguardia. Más recientemente
destaca la presencia en el terreno del arte de
acción del grupo Gutai, que asimiló la
experiencia de la Segunda Guerra Mundial a
través de acciones cargadas de ironía, con un
gran sentimiento de crispación y una
agresividad latente. Artistas destacados del
Japón contemporáneo son: Tsuguharu
Foujita, Kuroda Seiki, Tarō Okamoto, Chuta
Kimura, Leiko Ikemura, Michiko
Noda, Yasumasa Morimura, Yayoi
Kusama, Yoshitaka Amano, Shigeo
Fukuda, Shigeko Kubota, Yoshitomo
Nara, Isamu Noguchi y Etsuro Sotoo.140
Artes decorativas[editar]

Diseño de objetos de uso art déco Pal-Bell, de Maurice


Ascalon.

En el siglo XX las artes decorativas han tenido


una rápida evolución, marcada por el uso de
nuevos materiales y tecnologías más
avanzadas, y con una clara apuesta por
el diseño como base creadora, remarcando el
aspecto intelectual de estas creaciones frente a
la mera realización material otorgada
tradicionalmente a la artesanía. La gran
revitalización de esta actividad artística provino
del art déco,nota 20 movimiento surgido
en Francia a mediados de los años 1920 que
supuso una revolución para el interiorismo y
las artes gráficas e industriales. Este estilo se
caracterizó por la predilección por la línea
curva y el floreado simétrico en artes gráficas, y
las formas cuadradas y geométricas en
mobiliario y decoración interior. Dirigido
principalmente a un público burgués, destacó
por la ostentación y el lujo, y se desarrolló
notablemente en ilustración publicitaria (Erté)
y cartelismo (Cassandre). El art déco también
se dio en arquitectura (el Chrysler
Building de William van Alen) y pintura (Tamara
de Lempicka, Santiago Martínez Delgado).
Otro gran adelanto en el terreno del diseño se
produjo con la Bauhaus, que frente a la
excesiva ornamentación del art déco introdujo
un concepto de diseño más racional y
funcional, más adaptado a las necesidades
reales de la gente. Esta institución pretendía
romper las barreras entre arte y artesanía, con
una clara apuesta por la producción industrial.
Su diseño se basaba en la simplicidad, la
abstracción geométrica y el uso de colores
primarios y de nuevas tecnologías, como se
hizo patente en el mobiliario de acero tubular
creado por Marcel Breuer, o
las lámparas diseñadas por Marianne Brandt.
En esta escuela destacaron creadores
como László Moholy-Nagy, Oskar
Schlemmer, Johannes Itten, Paul Klee, Josef
Albers, etc. Igualmente, el
grupo neoplasticista De Stijl desarrolló un estilo
interiorista basado en la simplicidad, las formas
geométricas y los colores primarios, como la
famosa silla roja y azul de Gerrit Thomas
Rietveld (1923). Desde entonces el diseño
industrial y de interior ha seguido por la vía de
la creación intelectual y el diseño funcional, con
un progresivo aumento de la experimentación
con nuevos materiales (plástico, fibra de vidrio),
atendiendo a las necesidades de mercado sin
renunciar al proceso de modernización de la
sociedad, lo que ha generado una línea
llamada styling (representada
fundamentalmente por Raymond Loewy).141
Literatura contemporánea[editar]
Artículo principal: Historia de la literatura moderna
En el siglo XX la literatura ha tenido —como el
resto de las artes— una gran diversidad
estilística, partiendo de premisas anteriores y
cánones clásicos en algunos casos, y
rompiendo con el pasado y experimentando
nuevas formas y estilos en otros. El afán de
innovación llevó a la búsqueda de la esencia
literaria, de un lenguaje trascendente y
metafísico, como es el caso de la denominada
«poesía pura» (Paul Valéry, William Butler
Yeats, Ezra Pound, T. S. Eliot, Eugenio
Montale, Fernando Pessoa, Konstantinos
Kavafis). El principal campo de
experimentación fue el de las vanguardias
artísticas: el futurismo destacó por su afán
modernizador, exaltando los adelantos
técnicos, la velocidad, la acción, incluso la
violencia (tuvo estrechos contactos con
el fascismo italiano), defendiendo la
destrucción de la sintaxis y la libertad de las
palabras; estuvo representado principalmente
por Filippo Tommaso Marinetti y Vladimir
Maiakovski. El cubismo buscó nuevas formas
sintácticas, deshaciendo los poemas y
dándoles un aspecto gráfico, con diferentes
tipos de letra y aparición de signos
extralingüísticos, suprimiendo los signos de
puntuación («collage lingüístico»),
destacando Guillaume Apollinaire.
El dadaísmo introdujo la anarquía en la génesis
literaria, buscando deliberadamente un
lenguaje caótico y absurdo, que pierde su
aspecto lógico y comunicativo, como en la obra
de Tristan Tzara. El expresionismo criticó la
sociedad burguesa de su época, el militarismo,
la alienación del individuo en la era industrial y
la represión familiar, moral y religiosa. Ya no se
imita la realidad, no se analizan causas ni
hechos, sino que el autor busca la esencia de
las cosas, mostrando su particular visión.
Destacaron Franz Kafka, Gottfried Benn, Alfred
Döblin, Georg Heym, Franz Werfel, Georg
Trakl y Rainer Maria Rilke. El surrealismo tuvo
gran influencia de la psicología freudiana,
evocando en sus obras el mundo del
inconsciente, de los sueños, de la subjetividad,
en un estilo que buscaba la asociación insólita
de palabras, de metáforas oníricas y delirantes,
que se tradujo en la técnica de la «escritura
automática». Destacaron André Breton, Paul
Éluard y Louis Aragon.

Ulises, de James Joyce. Portada de la primera edición


(1922).

En el ámbito de la narrativa, la amarga


experiencia bélica en la contienda
mundial provocó una serie de obras de crítica
de la guerra, de reflexión, de introspección
psicológica, de búsqueda de unos nuevos
valores morales, con un lenguaje simbólico y
metafórico; así se aprecia en la obra de Marcel
Proust, André Gide, François Mauriac, Thomas
Mann, Hermann Hesse, etc. Más adelante
surgió un mayor compromiso social, con obras
de denuncia de los valores burgueses que
habían llevado a la guerra; esta corriente está
representada por André Malraux, Antoine de
Saint-Exupéry, George Orwell y Aldous Huxley.
En contraposición, hay una corriente más
innovadora, más centrada en la técnica
literaria, en el virtuosismo estilístico y la
profundización de los personajes, como
podemos apreciar en James Joyce, Lawrence
Durrell y Virginia Woolf. En Estados Unidos
surgió la llamada «generación perdida»,
caracterizada igualmente por la crítica social y
la búsqueda de unos nuevos valores
humanos: John Dos Passos, F. Scott
Fitzgerald, John Steinbeck, William
Faulkner, Gertrude Stein, Henry Miller y Ernest
Hemingway.
La segunda mitad del siglo XX ha estado
marcada por el eclecticismo y la diversidad de
tendencias, con un cierto continuismo de
estilos anteriores, sobre todo en poesía, donde
autores como Jacques Prévert, Dylan
Thomas y Wystan Hugh Auden hacen una
poesía inconformista e intelectualizada. La
narrativa es más innovadora, caracterizada por
la preocupación existencial y el compromiso
social: Jean-Paul Sartre, Albert Camus, Simone
de Beauvoir, Jean Genet, Cesare Pavese, Italo
Calvino, Alberto Moravia, etc. En los años
1950 surgió en Francia el nouveau
roman («nueva novela»), centrado en el
análisis frío y objetivo de la realidad (Alain
Robbe-Grillet, Nathalie Sarraute). En esos años
hay un renacer de la «novela histórica»,
con Marguerite Yourcenar, Robert
Graves y Umberto Eco. En Alemania,
aparecieron escritores anticonvencionales
como Peter Handke y Günther Grass, mientras
que en Estados Unidos surgió la
generación beat (Allen Ginsberg, William
Burroughs, Jack Kerouac), así como una nueva
serie de novelistas encabezada por Truman
Capote, J. D. Salinger y Norman Mailer. Entre
otros grandes autores del siglo XX merecen
destacarse igualmente: H. G. Wells, Rudyard
Kipling, J. R. R. Tolkien, Salvatore
Quasimodo, Nikos Kazantzakis, Halldór
Laxness, Pär Lagerkvist, Mika Waltari, Jaroslav
Hašek, Boris Pasternak, Mihail
Šolohov, Aleksandr Solzhenitsyn, José
Saramago, Sholem Asch, Rabindranath
Tagore, Jalil Gibran, Naguib Mahfuz, Wen
Yiduo, Yukio Mishima, Kenzaburo Oé, Wole
Soyinka, Orhan Pamuk, etc.142
En España, la literatura del siglo XX comenzó
con el llamado novecentismo, representado
por José Ortega y Gasset, Ramón Pérez de
Ayala, Ramón Gómez de la Serna y Eugeni
d'Ors. Más adelante surgió la Generación del
27, con un mayor afán vanguardista, que
persigue el ideal de «poesía pura», con cierta
influencia del surrealismo (Federico García
Lorca, Rafael Alberti, Vicente Aleixandre, Pedro
Salinas, Jorge Guillén, Dámaso
Alonso, Gerardo Diego, Luis Cernuda, Miguel
Hernández). Los años de la dictadura producen
una escisión: por un lado, una literatura afecta
al régimen que exalta los valores nacionales
(Luis Rosales, Leopoldo Panero); por otra, una
literatura desarraigada, de tono angustioso
(Camilo José Cela, Ramón J. Sénder, Miguel
Delibes, Gonzalo Torrente Ballester, Carmen
Laforet, Ana María Matute). En los años
1950 surgió el realismo social, literatura más
comprometida que denuncia la injusticia y la
falta de libertad (Blas de Otero, Gabriel
Celaya, León Felipe). Desde los años
1970 surge una nueva vitalidad en las letras,
con afán reformador (los llamados
«Novísimos» en poesía), destacando figuras
como Manuel Vázquez Montalbán, Juan
Marsé, Antonio Gala, José Hierro, Jaime Gil de
Biedma, José Agustín Goytisolo, etc. En el
siglo XX se desarrollan la literatura
catalana (Josep Carner, Carles Riba, Salvador
Espriu, Josep Pla, Mercè Rodoreda, Josep
Maria de Sagarra), gallega (Celso Emilio
Ferreiro, Ramón Otero Pedrayo, Alfonso
Rodríguez Castelao, Álvaro Cunqueiro)
y vasca (Esteban Urkiaga, Gabriel Aresti, José
Luis Álvarez Enparantza).
En Hispanoamérica destacan: Alfonsina
Storni, Gabriela Mistral, Vicente
Huidobro, César Vallejo, Pablo Neruda, Jorge
Luis Borges, Nicolás Guillén, Rómulo
Gallegos, Miguel Ángel Asturias, Alejo
Carpentier, Juan Rulfo, Carlos Fuentes, Julio
Cortázar, Mario Vargas Llosa, Gabriel García
Márquez, Octavio Paz, Guillermo Cabrera
Infante, Augusto Roa Bastos, Ernesto
Sabato, Mario Benedetti, Isabel Allende, etc.143
Teatro contemporáneo[editar]

Bertolt Brecht, creador del teatro épico.

El teatro del siglo XX ha tenido una gran


diversificación de estilos, evolucionando en
paralelo a las corrientes artísticas de
vanguardia. Se pone mayor énfasis en la
dirección artística y en la escenografía, en el
carácter visual del teatro y no solo el literario.
Se avanza en la técnica interpretativa, con
mayor profundización psicológica (método
Stanislavski, Actors Studio de Lee Strasberg), y
reivindicando el gesto, la acción y el
movimiento. Se abandonan las tres unidades
clásicas y comienza el teatro experimental, con
nuevas formas de hacer teatro y un mayor
énfasis en el espectáculo, retornando al rito y a
las manifestaciones de culturas antiguas o
exóticas. Cobra cada vez mayor protagonismo
el director teatral, que muchas veces es el
artífice de una determinada visión de la puesta
en escena (Vsevolod Meyerhold, Max
Reinhardt, Erwin Piscator, Tadeusz Kantor).
Entre los diversos movimientos teatrales
conviene reseñar: el expresionismo (Georg
Kaiser, Fritz von Unruh, Hugo von
Hofmannsthal); el «teatro épico» (Bertolt
Brecht, Peter Weiss, Rainer Werner
Fassbinder); el «teatro del absurdo», vinculado
al existencialismo (Antonin Artaud, Eugène
Ionesco, Samuel Beckett, Albert Camus); y
los Angry young men, de signo inconformista y
antiburgués (John Osborne, Harold
Pinter, Arnold Wesker). Otros autores
destacados son: George Bernard Shaw, Luigi
Pirandello, Alfred Jarry, Tennessee
Williams, Eugene O'Neill, Arthur Miller, John
Boynton Priestley, Dario Fo, etc. En España
destacan Federico García Lorca, Miguel
Mihura, Alejandro Casona, Antonio Buero
Vallejo, Alfonso Paso y Fernando Arrabal.
Desde los años 1960 el teatro ha reaccionado
contra la distanciación del teatro épico,
buscando una comunicación dramática
establecida a través de acciones reales que
afecten al espectador (The Living Theatre,
teatro-laboratorio de Jerzy Grotowski, acciones
de happening). Los nuevos directores han
agregado a este «teatro de provocación» una
conciencia estilística basada en la ceremonia,
el divertimento y el exhibicionismo (Peter
Brook, Giorgio Strehler, Luca Ronconi). El
lenguaje oral queda así doblado por el visual, y
el arte dramático recupera en cierta forma su
antigua ambición de «teatro total». Esto se
pone de manifiesto en varios grupos
españoles, como Els Joglars, Els
Comediants y La Fura dels Baus, o el
grupo canadiense Cirque du Soleil.144
Música contemporánea[editar]
Artículo principal: Música clásica contemporánea
Adagietto

MENÚ
0:00
Adagietto, cuarto movimiento de
la Quinta Sinfonía de Gustav
Mahler.

¿Problemas al reproducir este archivo?

En el terreno musical la transición de siglo


estuvo marcada por
el postromanticismo de Richard
Strauss, Gustav Mahler y Aleksandr Skriabin,
introduciéndose posteriormente en el ámbito de
las vanguardias artísticas: el cubismo tendió a
la deshumanización, a la esquematización y a
las construcciones lineales, sin ornamentos
(Erik Satie); el expresionismo pretendía
desligarse de los fenómenos objetivos
externos, siendo instrumento únicamente de la
actividad creadora del compositor y reflejando
principalmente su estado anímico, fuera de
toda regla y toda convención (Darius
Milhaud, Francis Poulenc, Arthur Honegger);
el futurismo experimentó con el ruido y los
sonidos de la naturaleza y la vida cotidiana
(Luigi Russolo, Edgar Varèse);
el neoclasicismo —ligado en Rusia al realismo
socialista, también llamado «sinfonismo
soviético»— recuperó las formas clásicas, pero
reinterpretándolas, y sin renunciar a los nuevos
adelantos vanguardistas (Carl Orff, Gustav
Holst, Ígor Stravinski, Serguéi Prokófiev, Dmitri
Shostakóvich, Serguéi Rajmáninov);
el dodecafonismo fue un sistema basado en los
doce tonos de la escala cromática, que se
utilizaban en cualquier orden, pero en series,
sin repetir una nota antes de haber sonado las
otras, evitando la polarización, la atracción a
centros tonales (Arnold Schönberg, Alban
Berg, Anton von Webern); de igual forma,
el ultracromatismo amplió la escala musical a
grados inferiores al semitono —cuartos o
sextos de tono— (Alois Hába, Ferruccio
Busoni); la Nueva Objetividad aportó una visión
más realista y social de la música, surgiendo el
concepto de Gebrauschmusik («música
utilitaria»), basada en el concepto de consumo
de masas para elaborar obras de sencilla
construcción y accesibles a todo el mundo
(Paul Hindemith, Kurt Weill).
Desde mediados de siglo ha continuado la
experimentación y la diversidad de conceptos
musicales, produciendo nuevas técnicas y
efectos sonoros, como la música
electrónica de Karlheinz Stockhausen;
la música concreta de Pierre Schaeffer y Pierre
Henry; el serialismo de Olivier Messiaen, Luigi
Dallapiccola, Pierre Boulez y Luis de Pablo;
el poliestilismo de Luciano Berio; los «ámbitos
sonoros» de Luigi Nono; la música
aleatoria de John Cage, Charles Ives, Witold
Lutoslawski y Cristóbal Halffter;
el neotonalismo de Arvo Pärt y Henryk Górecki;
la «música estadística» de Iannis
Xenakis, Krzysztof Penderecki y György Ligeti;
el minimalismo de Philip Glass; y el new
age de Michael Nyman y Wim Mertens.145

Porgy and Bess, de George Gershwin, por el New York


Harlem Theater.

La ópera en el siglo XX ha mantenido vigente


el repertorio anterior, que se continúa
representando con éxito en los mejores teatros
y auditorios del mundo, mientras que a nivel
productivo, si bien ha existido una copiosa y
excelente producción, las innovaciones
producidas en este terreno no han gozado de
gran éxito entre el público mayoritario. A
principios de siglo, el verismo italiano continuó
en un llamado «posverismo» representado
principalmente por Riccardo
Zandonai (Francesca da Rimini, 1914; Giulietta
e Romeo, 1922). El postromanticismo contó
con la gran figura de Richard Strauss (Salomé,
1905; Ariadne auf Naxos, 1912).
El neoclasicismo dejó obras como Edipo
rey (1925), de Igor Stravinski; Lady Macbeth de
Mtsensk (1936), de Dmitri Shostakóvich;
y Guerra y paz (1946), de Serguéi Prokófiev. A
nivel vanguardista, destacaron
el expresionismo y el dodecafonismo: Moisés y
Aarón (1926), de Arnold
Schönberg; Wozzeck (1925) y Lulú (1935),
de Alban Berg; Jonny spielt auf (1927),
de Ernst Krenek. Más recientemente destaca la
obra de Benjamin Britten, de gran valor
dramático (Peter Grimes, 1945; El sueño de
una noche de verano, 1961; Muerte en
Venecia, 1973). Otros exponentes son: Kurt
Weill (Aufstieg und Fall der Stadt Mahagonny,
1930), George Gershwin (Porgy and Bess,
1935), Paul Hindemith (Matías el pintor,
1938), Francis Poulenc (Les mamelles de
Tirésias, 1947), Gian Carlo Menotti (La
médium, 1946; El teléfono, 1947; El cónsul,
1950), Alberto Ginastera (Bomarzo, 1967), etc.
También ha tenido mucha importancia
la música popular, que ha generado diversos
estilos musicales como el jazz, el soul, el blues,
el rock, el pop, el heavy, el punk, el reggae,
el rap, el ska, etc. En el siglo XX también han
tenido un gran auge los espectáculos
musicales, como el cabaret y el music hall, al
tiempo que ha cobrado un creciente
protagonismo la banda
sonora cinematográfica (John Williams, Ennio
Morricone, Henry Mancini, Andrew Lloyd
Webber, Leonard Bernstein, Maurice
Jarre, Vangelis, Nino Rota). El
aspecto consumista de la civilización actual, la
aparición de nuevas tipologías (radio, hilo
musical, video-clip) y la introducción de nuevos
soportes de grabación musical (disco de
vinilo, casete, disco compacto,
formatos informáticos de audio, mp3) han
favorecido la popularización de la música, que
se ha convertido en un aspecto indispensable
del ocio moderno, con la proliferación de
conciertos y recitales, y auténticos fenómenos
de masas en torno a diversos grupos e
intérpretes (Elvis Presley, The Beatles, Rolling
Stones, Bob Dylan, Bruce Springsteen, Michael
Jackson, Madonna, etc.). En los últimos
tiempos, la industria discográfica ha sufrido un
progresivo declive debido a las descargas
ilegales en internet, hecho que ha generado
una fuerte controversia que aún perdura.146
Danza contemporánea[editar]
Artículo principal: Danza contemporánea

Ballet ruso (1912), de August


Macke, Kunsthalle, Bremen.

La danza contemporánea se inició nuevamente


con el liderazgo del ballet ruso adquirido a
finales del siglo XIX: Mihail Fokin dio más
importancia a la expresión sobre la técnica; su
obra Chopiniana (1907) inauguraría el «ballet
atmosférico» —sólo danza, sin hilo argumental
—. Sergéi Diágilev fue el artífice del gran
triunfo de los Ballets Rusos en París,
introduciendo la danza en las corrientes de
vanguardia: su primer gran éxito lo obtuvo con
las Danzas polovtsianas de El Príncipe
Igor de Borodin (1909), al que siguieron El
pájaro de fuego (1910), Petrushka (1911) y La
consagración de la primavera (1913),
de Stravinski; por último, Parade (1917) fue un
hito dentro de la vanguardia, con música
de Erik Satie, coreografía de Léonide Massine,
libreto de Jean Cocteau y decorados de Pablo
Picasso. En el grupo de Diágilev destacaron los
bailarines Vaslav Nijinsky, Anna
Pavlova y Tamara Karsavina. Con
la Revolución soviética el ballet ruso pasó a ser
un instrumento de propaganda política,
perdiendo gran parte de su creatividad, aunque
surgieron grandes bailarines como Rudolf
Nureyev y Mihail Baryshnikov, y se produjeron
obras memorables como Romeo y
Julieta (1935) y Cenicienta (1945),
de Prokofiev, y Espartaco (1957), de Aram
Jachaturián. También alcanzó notoriedad el
sistema pedagógico ideado por Agrippina
Vagánova.
La danza expresionista supuso una ruptura con
el ballet clásico, buscando nuevas formas de
expresión basadas en la libertad del gesto
corporal, liberado de las ataduras de
la métrica y el ritmo, donde cobra mayor
relevancia la autoexpresión corporal y la
relación con el espacio. Su principal teórico fue
el coreógrafo Rudolf von Laban, quien creó un
sistema que pretendía integrar cuerpo y alma,
poniendo énfasis en la energía que emanan los
cuerpos, y analizando el movimiento y su
relación con el espacio. Este nuevo concepto
quedaría plasmado con la bailarina Mary
Wigman. De forma independiente, la gran
figura de principios de siglo fue Isadora
Duncan, que introdujo una nueva forma de
bailar, inspirada en ideales griegos, más
abierta a la improvisación, a la espontaneidad.
En el período de entreguerras destacaron las
escuelas francesa y británica, así como el
despuntar de los Estados Unidos. En Francia,
el Ballet de la Ópera de París volvió al
esplendor de la era romántica, gracias sobre
todo a la labor de Serge Lifar, Roland
Petit y Maurice Béjart. En Gran Bretaña
destacaron figuras como Marie
Rambert, Ninette de Valois, Frederick
Ashton, Antony Tudor, Kenneth
MacMillan, Margot Fonteyn, etc. En Estados
Unidos, donde había escasa tradición, se
consiguió en poco tiempo llegar a un alto nivel
de creatividad y profesionalización, gracias en
primer lugar a pioneras como Ruth Saint
Denis, Martha Graham, Doris
Humphrey y Agnes De Mille. El ruso George
Balanchine —surgido de la compañía de
Diágilev— se instaló allí en 1934, donde fundó
la School of American Ballet, y produjo
espectáculos que lo renombraron como uno de
los mejores coreógrafos del siglo. En los años
1950 y 1960 destacó la actividad innovadora
de Merce Cunningham que, influido por
el expresionismo abstracto y la música
aleatoria de John Cage, introdujo la danza
basada en la casualidad, el caos, la
aleatoriedad (chance choreography). Otro gran
hito de la época fue el West Side Story (1957)
de Jerome Robbins.
Con Paul Taylor la danza entró en el ámbito de
la posmodernidad, con un manifiesto inicial en
su Duet (1957), donde permanecía inmóvil
junto a un pianista que no tocaba el piano. La
danza posmoderna introdujo lo corriente y lo
cotidiano, los cuerpos ordinarios frente a los
estilizados de los bailarines clásicos, con una
mezcolanza de estilos e influencias, desde las
orientales hasta las folclóricas, incorporando
incluso movimientos de aerobic y kickboxing.
Otros coreógrafos posmodernos fueron Glen
Tetley, Alvin Ailey y Twyla Tharp. En las
últimas décadas del siglo destacaron
coreógrafos como William Forsythe y Mark
Morris, así como la escuela holandesa,
representada por Jiří Kylián y Hans van Manen,
y donde también se formó el español Nacho
Duato. A nivel de bailes populares, en el
siglo XX ha existido una gran diversidad de
estilos, entre los que se puede
remarcar: foxtrot, charlestón, claqué, chachach
á, tango, bolero, pasodoble, rumba, samba, co
nga, merengue, salsa, twist, rock and
roll, moonwalk, hustle, break dance, etc.147
Fotografía del siglo XX[editar]
Artículo principal: Historia de la fotografía
La fotografía del Che Guevara (1960), de Alberto Korda,
es una de las fotografías más famosas y reproducidas
del siglo XX.

En el siglo XX se extendió notablemente el uso


de la fotografía, ya que las continuas mejoras
técnicas en cámaras portátiles permitían un
uso generalizado de esta técnica a nivel
amateur. Su presencia fue esencial
en revistas y periódicos, asumiendo los medios
de comunicación de masas un papel
preponderante en la cultura visual del siglo XX.
Durante la Primera Guerra Mundial y la
siguiente posguerra nació el periodismo
fotográfico, originalmente en Alemania, con
revistas como Berliner Illustrierte
Zeitung y Münchner Illustrierte Presse,
destacando la obra de Erich Salomon y Stefan
Lorant, creador del «reportaje fotográfico».
Pronto esta forma de fotoperiodismo se
expandió por todo el mundo, propiciada por la
aparición de una nueva cámara —
la Leica (1925)— con objetivos intercambiables
y rollos de 36 tomas. En 1947 apareció
la Polaroid, de película instantánea. En el
siglo XX la fotografía también ha estado muy
unida a la moda y la publicidad.
La fotografía se integró plenamente a los
movimientos de vanguardia: así, los
fotógrafos expresionistas alemanes (August
Sander, Karl Blossfeldt, Albert Renger-Patzsch)
crearon un tipo de fotografía basada en la
nitidez de la imagen y la utilización de la luz
como medio expresivo, modelando las formas y
destacando las texturas. Este tipo de fotografía
tuvo una importante resonancia internacional,
generando movimientos paralelos como
la photographie pure francesa y la straight
photography estadounidense.
El futurismo italiano estuvo ligado a la
fotografía en movimiento (fotodinamismo),
representado por Anton Giulio Bragaglia. En
Gran Bretaña surgió el vorticismo, ligado
al cubismo, destacando Alvin Langdon Coburn.
Con la Revolución soviética, en Rusia se
impuso el realismo socialista, con la figura
predominante de Aleksandr Rodchenko. En
Estados Unidos, Alfred Stieglitz fundó la Photo-
Secession, que mostró la vida urbana con una
emotividad artística, y se vinculó a movimientos
como el dadaísmo. En este último destacó Man
Ray, que llegó a hacer fotografías sin cámara,
poniendo objetos sobre la película y
exponiéndolos unos segundos a la luz, creando
imágenes ambiguas entre la figuración y la
abstracción. Otra innovación del dadaísmo fue
el fotomontaje, como los elaborados por John
Heartfield y Hannah Höch. Por último,
el surrealismo introdujo en fotografía el mundo
del inconsciente, de los sueños, las imágenes
oníricas (Eugène Atget, Jacques-André
Boiffard, Raoul Ubac).
En el período de entreguerras surgieron una
serie de fotógrafos que retrataron la crudeza de
la realidad circundante, especialmente tras
la crisis económica de 1929, como es el caso
de Lewis Hine, Margaret Bourke-
White y Dorothea Lange. Desde la Segunda
Guerra Mundial la fotografía ha seguido unida
al periodismo —especialmente con el auge de
agencias como Magnum—, así como a la
fotografía documental, predominando
el realismo fotográfico. También ha estado
fuertemente vinculada a las últimas tendencias
artísticas, especialmente el pop art,
el hiperrealismo y el arte conceptual. Entre los
más afamados fotógrafos de este siglo
destacan: Werner Bischof, Brassaï, René
Burri, Robert Capa, Henri Cartier-
Bresson, Agustí Centelles, Imogen
Cunningham, Robert Doisneau, Robert
Frank, Raoul Hausmann, André
Kertész, William Klein, Alberto Korda, Jacques-
Henri Lartigue, Annie Leibovitz, Dora
Maar, Inge Morath, Helmut Newton, Irving
Penn, Joe Rosenthal, Sebastião
Salgado, Jeanloup Sieff, William Eugene
Smith, Emmanuel Sougez, Otto Steinert, Gerda
Taro, Spencer Tunick, Edward Weston, etc.
Desde 1990, fecha de aparición de la fotografía
digital, la creación fotográfica se ha vinculado
fuertemente a las nuevas tecnologías,
preferentemente en el diseño por ordenador y
los programas de retoque fotográfico,
como Photoshop.148
Cine[editar]
Artículo principal: Historia del cine
Viaje a la Luna

Viaje a la Luna (1902), de
Méliès.

¿Problemas al reproducir este archivo?

Una de las grandes revoluciones artísticas


y audiovisuales del siglo XX ha sido el cine: a
partir de la invención
del cinematógrafo en 1895 por los hermanos
Lumière, el cine ha tenido una rápida evolución
tanto artística como tecnológica que lo ha
convertido en un auténtico fenómeno de
masas, siendo rápidamente considerado como
el «séptimo arte».nota 21 El cine es quizá uno de
los medios artísticos más completos, ya que
aúna imagen con sonido, guion literario, interpr
etación, decorados, maquillaje, vestuario, etc.
Además introduce una nueva dimensión,
el tiempo, la sucesión cronológica de los
hechos, donde cobra un papel relevante
el montaje. En sus inicios el cine era mudo, sin
sonido, hecho que no impidió la creación de
una auténtica gramática visual que aportó la
base principal de la narración cinematográfica.
Con la incorporación de elementos tomados
del teatro como los decorados y los efectos
especiales —proceso iniciado por Georges
Méliès—, el cine alcanzó un grado de auténtica
artisticidad. De carácter netamente industrial en
cuanto a su aspecto productivo, el cine tuvo
una primera y rápida implantación en Estados
Unidos, donde se forjó una poderosa industria
cinematográfica que cristalizaría en Hollywood.
Allí surgieron algunos de los primeros genios
del cine: Edwin S. Porter, primero en rodar
escenas plano-contraplano; David Wark
Griffith, que introdujo el montaje narrativo y los
efectos de luz; y Charles Chaplin, que aparte
de ser iniciador del star system hollywoodiense,
fue pionero en numerosos aspectos
interpretativos y argumentales, como los
géneros y los personajes arquetipo, además de
introducir la psicología en la interpretación.

El gabinete del doctor Caligari (1919), de Robert Wiene,


obra maestra del cine expresionista alemán.
Los siguientes pasos del cine van en paralelo a
las vanguardias artísticas de la época: el cine
expresionista alemán introdujo un estilo
subjetivista que ofrecía en imágenes una
deformación expresiva de la realidad, traducida
en términos dramáticos mediante la distorsión
de decorados y maquillajes, así como efectos
de luz, y la consiguiente recreación de
atmósferas terroríficas o, cuando menos,
inquietantes. Cabe destacar a Robert
Wiene, Friedrich Wilhelm Murnau, Fritz
Lang, Georg Wilhelm Pabst, Josef von
Sternberg y Ernst Lubitsch. En Francia,
tuvieron reflejo cinematográfico tanto
el impresionismo como el surrealismo: el
primero se tradujo en obras de elevado
contenido intelectual y moral, de temática
refinada y gran simplicidad estilística, y un
naturalismo contrapuesto a la artificiosidad
expresionista, con recursos como el flou y
el flashback; estuvo representado por Louis
Delluc, Abel Gance y Jean Epstein. El cine
surrealista fue un fiel reflejo del carácter onírico
de esta corriente, con obras donde
predominaba una cierta atmósfera de ensueño,
de delirio, sino de locura; fueron sus mejores
representantes Salvador Dalí y Luis Buñuel.
El cubismo también tuvo su reflejo en la
experimentación rítmico-plástica del Ballet
mecánico (1924) de Fernand Léger. Se
llegaron incluso a realizar algunos
filmes abstractos, obra de directores
como Viking Eggeling (Sinfonía Diagonal,
1921), Hans Richter (Rythmus, 1921), Oskar
Fischinger (Composición en azul, 1927)
y Germaine Dulac (Arabesque, 1930). Uno de
los grandes aportes al cine mudo fue el del cine
soviético: conscientes del valor divulgativo del
nuevo arte, los líderes revolucionarios rusos
fomentaron la industria cinematográfica, que
alcanzaría cotas elevadas con la obra
de Sergei Eisenstein, Lev Kuleshov, Dziga
Vertov, Vsevolod Pudovkin, Aleksandr
Dovzhenko, etc. Es un cine que aúna pureza
visual con elegancia estética, renovando el
lenguaje cinematográfico a través del montaje,
con el que consiguen metáforas visuales de
gran impacto y calidad, con un gran
componente de introspección psicológica y
expresión sentimental.
En 1926 se introdujo el sonido, con la
película Don Juan, a la que siguió al año
siguiente El cantante de jazz, ambas de Alan
Crosland. Esta nueva particularidad comportó
por una parte la mejora de los guiones, que
podían ser más ricos en diálogos —lo que llevó
a nuevos registros interpretativos por parte de
los actores— y, por otro lado, la introducción de
la música, que sería primordial para acompañar
numerosas escenas. El siguiente avance
tecnológico fue la introducción
del color en 1935 con La feria de la vanidad,
de Rouben Mamoulian. Fue esta la época
dorada del cine estadounidense, con directores
como King Vidor, Frank Capra, John
Ford, William Wyler, Elia Kazan, George
Cukor, Billy Wilder, Cecil B. DeMille, Howard
Hawks, Alfred Hitchcock, Michael Curtiz, Raoul
Walsh, Orson Welles, etc. En Europa, se
sucedieron en esos años diversos movimientos
de gran relevancia: en Francia apareció el
«naturalismo poético», caracterizado por
la simbiosis entre el realismo descriptivo y el
lenguaje poético, representado por Jean
Vigo, René Clair y Jean Renoir; y la nouvelle
vague, influida por el existencialismo, de signo
antiintelectual, surgiendo el llamado «cine de
autor» (Claude Chabrol, François
Truffaut, Alain Resnais, Jean-Luc Godard). En
Italia surgió el neorrealismo, que se nutrió de la
estricta realidad, con obras de denuncia social
realizadas generalmente en ambientes obreros
y rurales; destacan Luchino Visconti, Roberto
Rossellini, Vittorio de Sica, Federico
Fellini y Pier Paolo Pasolini. En Gran Bretaña
se produjo el Free cinema, caracterizado por
una estética realista y temáticas de
compromiso social (Lindsay Anderson, Tony
Richardson, Karel Reisz). Despuntó el cine
nórdico con la obra de Carl Theodor
Dreyer, Ingmar Bergman y Victor Sjöström. En
España se produjeron las primeras obras de
importancia de la mano de Luis García
Berlanga, Juan Antonio Bardem, Carlos Saura,
etc.

Ciudadano Kane (1940), de Orson Welles, considerada


como la obra maestra de la historia del cine.149
A mediados de siglo empezaron a cobrar
importancia las cinematografías de países no
occidentales, que aportarían nuevas formas de
entender el cine y una mayor frescura tanto en
temáticas como en particularidades estéticas.
En Brasil se produjo una escuela (cinema
nôvo) que aglutinaba el legado folclórico con la
denuncia social: Glauber Rocha, Nelson
Pereira dos Santos, Ruy Guerra, Vítor Lima
Barreto. En Cuba el
impulso revolucionario favoreció la creación de
una industria de signo documentalista pero
gran calidad estética (Humberto Solás, Tomás
Gutiérrez Alea). También despuntaron las
cinematografías mexicana (Juan Bustillo
Oro, Emilio Fernández) y argentina (Hugo del
Carril, Leopoldo Torre Nilsson, Mario Soffici).
En Japón se aunó la moderna tecnología con la
temática tradicional, con un particular sentido
estético que otorgaba gran importancia a la
lírica visual (Akira Kurosawa, Kenji
Mizoguchi, Nagisa Ōshima). Otras
cinematografías emergentes son la africana y
la islámica (especialmente en Irán con Abbas
Kiarostami). En la India se ha generado una
fuerte industria cinematográfica que se ha
denominado Bollywood —emulando la meca
del cine estadounidense pero con B,
por Bombay—, con preferencia por el
tema mitológico y la presencia de música y
danza tradicionales, destacando Satyajit
Ray, Raj Kapoor, Farah Khan y Sanjay Leela
Bhansali.
En las últimas décadas del siglo XX la
producción cinematográfica ha oscilado entre el
cine comercial y el cine artístico, siendo de
remarcar la obra de directores como Woody
Allen, Pedro Almodóvar, Adolfo
Aristarain, Bernardo Bertolucci, Tim
Burton, Mario Camus, Francis Ford
Coppola, Constantin Costa-Gavras, Brian De
Palma, Clint Eastwood, Miloš Forman, José
Luis Garci, John Huston, Stanley Kubrick, Ang
Lee, David Lynch, George Lucas, Joseph L.
Mankiewicz, Vincente Minnelli, Max
Ophüls, Roman Polanski, Sydney Pollack, Otto
Preminger, Carol Reed, Arturo Ripstein, Martin
Scorsese, Ridley Scott, Steven
Spielberg, Oliver Stone, Andréi
Tarkovski, Guillermo del Toro, Fernando
Trueba, Andrzej Wajda, Wim Wenders, Zhang
Yimou, Franco Zeffirelli, Fred Zinnemann, etc.
Uno de los últimos movimientos
cinematográficos ha sido Dogma 95 (Lars von
Trier, Søren Kragh-Jacobsen), cine ascético y
libre, en localizaciones exteriores, sin
decorados ni más luz que la natural, con sonido
directo y color, sin trucajes, géneros ni acción
superficial.150
Historieta[editar]
Artículo principal: Historieta

Little Nemo in Slumberland. La historieta ha sido una de


las últimas incorporaciones a la categoría de bellas
artes.

La historieta —o cómic— es una narración


ilustrada por medio de viñetas, que presenta
imágenes y —opcionalmente— texto (insertado
a través de los llamados «bocadillos» para
diálogos, y «cartuchos» para texto al pie de
imagen), narrando una historia en
sentido argumental y cronológico. Basado en la
reproducción en serie, apareció por primera
vez en periódicos y revistas, para cobrar
autonomía propia en ediciones independientes.
Tiene pues su origen en los medios de
comunicación de masas aparecidos a finales
del siglo XIX y principios del XX. Se suele
considerar como primera historieta la de The
Yellow Kid, de Richard Felton Outcault,
aparecida en 1896 en el diario New York
World (la camisa amarilla del personaje dio
nombre a la llamada «prensa amarilla»).
En 1905 apareció Little Nemo in Slumberland,
de Winsor McCay, que elevó la historieta a
grandes cotas artísticas, destacando por su
fantasía y creatividad. Posteriormente
destacaron Rudolph Dirks, George
Herriman, George McManus, etc.151
Pasada la Primera Guerra Mundial aparecieron
los primeros comic-books o revistas de
historietas, y comenzó la relación del cine con
la historieta, que se influyeron mutuamente,
destacando la obra de Walt Disney, cuyas
películas de dibujos animados se convertirían
en auténticos clásicos. En los años
1930 aparecieron algunos de los personajes y
autores más reconocidos del mundo de la
historieta: Buck Rogers de Dick
Calkins (1929), Hergé y
su Tintín (1930), Chester Gould y Dick
Tracy (1931), Alex Raymond con Flash
Gordon (1933), Terry y los piratas de Milton
Caniff (1934), Burne
Hogarth y Tarzán (1936), Harold
Foster con Príncipe Valiente (1937), etc. Un
gran filón para el cómic fueron los superhéroes,
con figuras míticas
como Superman (1938), Batman (1939) o
el Capitán América (1941).
La edad de oro de la historieta fue en los años
posteriores a la Segunda Guerra
Mundial (1945-1960): en la prensa se impuso la
llamada daily strip («tira diaria»), con
personajes como Nancy (1938) de Ernie
Bushmiller, Pogo (1948) de Walt Kelly,
y Peanuts (1950) de Charles Schulz, con su
mundialmente famoso Snoopy; en el comic-
book se alcanzó una gran variedad temática,
triunfando los de ciencia
ficción, aventuras, terror, romance y western.
En esta época aparecieron personajes
como Lucky Luke de Morris (1946), Los
pitufos de Peyo (1958), Astérix el
Galo de Goscinny y Uderzo (1960), etc.
Continuó el éxito de los superhéroes, con Los 4
Fantásticos (1961) y Spiderman (1962),
destacando la obra de Stan Lee, Jack Kirby y el
sello Marvel. En España, descuella la obra
de Francisco Ibáñez, con personajes
como Mortadelo y Filemón (1958).
Entre los años 1960 y 1980 hubo una gran
diversificación del medio, con una nueva
sensibilidad donde predominaba la estética y el
sello de calidad, y comenzaron a abundar los
títulos dirigidos a un público más adulto.
Destacan personajes
como Barbarella (1962), Blueberry (1963), Maf
alda de Quino (1964), Valentina (1965),
el Corto Maltés de Hugo
Pratt (1967), Conan de Roy Thomas y John
Buscema (1970), etc. Surgió el cómic
erótico (Guido Crepax, Milo Manara),
la historieta de autor (Jacques Tardi, Carlos
Giménez, Enki Bilal, Vittorio Giardino), y sellos
más vanguardistas, como Métal
Hurlant de Moebius. Desde los años 1980 ha
tenido gran éxito el manga japonés,
caracterizado por largas epopeyas de gran
dinamismo, con abundantes efectos sonoros.
Aunque su inicio se vincula a la revista Manga
Shōnen (1947), de Osamu Tezuka, sería a
finales de los 1980 cuando alcanzaría su mayor
repercusión, con Akira de Katsuhiro
Otomo (1982-93) y Dragon Ball de Akira
Toriyama (1984-95). Por último, las nuevas
tecnologías han supuesto grandes
innovaciones para la historieta, como
el webcómic en internet.152
Arte efímero[editar]

Diseño de moda de 1909.

Artículo principal: Arte efímero


En el siglo XX ha adquirido gran auge el arte
efímero, que por su carácter perecedero y
transitorio no deja una obra perdurable, o si la
deja —como sería el caso de la moda— ya no
es representativa del momento en que fue
creada. En estas expresiones es decisivo el
criterio del gusto social, que es el que marca
las tendencias, para lo cual es imprescindible la
labor de los medios de comunicación.
 Moda: es el arte del vestido, de la
confección de prendas según parámetros
funcionales y estilísticos, tanto en ropa
como accesorios
(sombreros, guantes, bolsos, zapatos, gafa
s). La tendencia desde inicios del siglo XX
ha sido hacia una mayor funcionalidad y
comodidad (eliminación del corsé),
apareciendo en los años 1920 la minifalda,
mientras que a partir de 1950 predomina la
ropa informal y juvenil, marcada por la
utilización del pantalón vaquero. Entre los
más afamados modistos destacan: Coco
Chanel, Cristóbal Balenciaga, Christian
Dior, Manuel Pertegaz, Yves Saint
Laurent, Giorgio Armani, Paco
Rabanne, Gianni Versace, Karl
Lagerfeld, Calvin Klein, Jean Paul Gaultier,
etc.
 Peluquería: es el arte del peinado,
realizado según parámetros estilísticos que
van evolucionando según la moda. Está
fuertemente relacionada con el maquillaje,
así como con el arte
corporal (tatuaje, piercing). A principios de
siglo se llevó el pelo corto con flequillo, que
recibió diversos nombres: bob cut, shingle
bob o eton crop, característico de un tipo de
mujer llamada flapper; a mediados de siglo
volvió el pelo largo, mientras que en
los años 1960 se llevó el pelo corto con
cortes geométricos; desde entonces ha
habido múltiples tendencias, con una mayor
proliferación del cabello teñido. Han creado
tendencia peluqueros como: Lluís
Llongueras, Frank Bongiovi, Jamal
Hammadi, Teddy Charles, George
Westmore, etc.
 Perfumería: es el arte de
confeccionar perfumes, líquidos aromáticos
que se utilizan para producir un buen olor
corporal. Desde la Edad Media, Francia es
el centro europeo de diseño y comercio en
perfumería. Basada sobre todo en el olor de
las flores, en la actualidad se producen
muchos perfumes con productos químicos.
La perfumería actual está muy relacionada
con la moda, y es frecuente que modistos
famosos comercialicen sus propios
perfumes. Como perfumistas cabe destacar
a Pierre-François-Pascal Guerlain, François
Coty, Ernest Beaux (creador de Chanel n.º
5), Eugène Schueller (fundador
de L'Oréal), Yves Rocher, Estée Lauder,
etc.
 Gastronomía: es el arte de la cocina,
con un claro componente práctico en
cuanto la alimentación es indispensable
para el ser humano, pero con una gran
faceta de creatividad derivada de la
combinación de alimentos y de la
innovación en cuanto a la creación de
nuevas recetas. Las diversas tendencias
gastronómicas son debidas sobre todo a
variantes regionales, ya que cada país tiene
su propio sello distintivo. Recientemente
surgió la llamada nouvelle cuisine, que
pone énfasis tanto en la comida como en su
presentación. Como cocineros de
relevancia se podría citar a: Auguste
Escoffier, Joël Robuchon, Paul
Bocuse, Heston Blumenthal, Donato de
Santis, Karlos Arguiñano, Juan María
Arzak, Ferran Adrià, Santi Santamaria,
etc.153

Peinado bob: Louise Brooks en 1927.
 

Chanel n.º 5, quizá el perfume más famoso de la
historia.
 

Esferificación de té verde, plato innovador de Ferran
Adrià.
 

La pirotecnia es otro arte efímero.

Véase también[editar]
 Arte
 Métodos de investigación de la Historia
del Arte
 Crítica de arte
 Estética
 Estudio de la Historia del Arte
 Historia de la arquitectura
 Historia del cine
 Historia de la danza
 Historia del desnudo artístico
 Historia de la escultura
 Historia de la estética
 Historia de la fotografía
 Historia de la historieta
 Historia de la jardinería
 Historia de la literatura
 Historia de la música
 Historia de la ópera
 Historia de la pintura
 Historia del teatro
 Patrimonio de la Humanidad
 Psicología del arte
 Sociología del arte
 Tema artístico
 Teoría del arte
 Artes decorativas
 Historia de las artes decorativas
 Historia del grabado
Notas[editar]
1. ↑ El término «faraón» proviene
del egipcio per-o («la gran casa», por el palacio
donde habitaba el rey), pero este vocablo surgió
durante la dinastía XVIII, por lo que no debería
aplicarse a reyes anteriores, aunque por lo general
se suele extrapolar. Isaac Asimov: Los egipcios,
Alianza Editorial, Madrid, 1981, ISBN 84-206-1794-
6, p. 82.
2. ↑ Derivado del latín classicus («de
primera clase»), el término «clásico» hacía
referencia al periodo del arte griego comprendido
entre el arcaico y el helenístico, valorado como el
de mayor creatividad de la historia del arte griego.
Así, el término quedó como sinónimo de
creatividad, de excelencia, de la mejor época de
cualquier estilo artístico, por lo que numerosos
estilos a lo largo del tiempo han tenido una fase
denominada «clásica». Heinrich Wölfflin, por
ejemplo, se refería a arte clásico para hablar
del Renacimiento italiano. Chilvers (2007), p. 207.
3. ↑ El nombre del Imperio Bizantino deriva
del antiguo nombre de su
capital, Bizancio (en griego Bizantion, derivado del
fundador de la ciudad el 657 a. C., llamado Byzas),
posteriormente rebautizada Constantinopla en
honor al emperador Constantino, y
llamada Estambul en la actualidad. Isaac
Asimov: Constantinopla, Alianza Editorial, Madrid,
1982, ISBN 84-206-1886-1, p. 12.
4. ↑ Hagia Sophía (Άγια Σοφία) en griego,
que quiere decir Santa Sabiduría; sin embargo, se
suele nombrar como Santa Sofía en castellano.
5. ↑ El término artes aplicadas es sinónimo
de artes decorativas o artes industriales —también
llamadas artes menores—, refiriéndose a las obras
realizadas con una
elaboración industrial o artesanal pero
persiguiendo una cierta finalidad estética,
generalmente de tipo ornamental. Guillermo Fatás
y Gonzalo Borrás, Diccionario de términos de arte
y elementos de arqueología, heráldica y
numismática, Alianza, Madrid, 1990, ISBN 84-206-
0292-2, p. 30.
6. ↑ Ut  queant laxis,  resonare fibris, mira
gestorum,  famuli tuorum,  solve polluti, labii
reatum, Sancte  Ioannes. Más tarde, se
cambió ut por do —excepto en Francia—. En los
países anglogermánicos se mantuvo la notación
por las letras del alfabeto: a=la, b=si, c=do, d=re,
e=mi, f=fa, g=sol.«Historia de las notas
musicales». Consultado el 4 de septiembre de
2010.
7. ↑ La denominación «gótico» fue
introducida por los
artistas italianos del Renacimiento, en sentido
despectivo, pues lo veían como algo bárbaro y
atrasado, como las realizaciones de los «godos»
que acabaron con el Imperio romano. Chilvers
(2007), p. 419.
8. ↑ El término «arte moderno» proviene del
concepto de «modernidad», teoría filosófico-
cultural que postula la actual vigencia de un
periodo histórico marcado en lo cultural por
la Ilustración, en lo político por la Revolución
Francesa y en lo económico por la Revolución
Industrial, y que supondría la raíz social propia de
la Edad Contemporánea. El proyecto moderno se
caracteriza por el fin del determinismo y de la
supremacía de la religión, sustituidos por
la razón y la ciencia, el objetivismo y el
individualismo, la confianza en la tecnología y
el progreso, en las propias capacidades del ser
humano. Esta «era moderna» habría llegado hasta
la actualidad, estando plenamente vigente según
unos escritores, mientras que otros defienden que
es actualmente una fase superada en la evolución
de la humanidad, hablándose de
«posmodernidad» como periodo sucesor de este
proyecto moderno. Valeriano Bozal: Modernos y
postmodernos, Historia 16, Madrid, 1993.
9. ↑ Esta es una simplificación del estudio
histórico del arte, pues es difícil establecer en un
nombre o una fecha el inicio de la historiografía del
arte. Se suele citar a Vasari como iniciador de esta
ciencia, aunque sus escritos —generalmente
crónicas, inventarios, biografías u otros escritos
más o menos literarios— carecían de perspectiva
histórica y el rigor científico necesarios para ser
considerados historiografía del arte. Sin
embargo, Winckelmann creó
una metodología científica para la clasificación de
las artes, por lo que suele ser considerado el padre
de la historia del arte. Valeriano Bozal (y
otros): Historia de las ideas estéticas y de las
teorías artísticas contemporáneas (vol. I). Visor,
Madrid, 2000, ISBN 84-7774-580-3.
10. ↑ La palabra deriva del
término italiano maniera, que significaba «estilo», y
que fue introducido por Giorgio Vasari en sus
biografías de artistas para denotar el estilo grácil y
equilibrado de los artistas de su tiempo. Chilvers
(2007), p. 593.
11. ↑ El término «barroco» proviene de un
vocablo de origen portugués, donde a
las perlas que tenían alguna deformidad se las
denominaba perlas barruecas, siendo en origen
una palabra despectiva que designaba un tipo de
arte caprichoso, grandilocuente, excesivamente
recargado. Chilvers: (2007), p. 83.
12. ↑ El rococó surgió en Francia durante la
regencia del duque de Orleáns, en la minoría de
edad de Luis XV, y pervivió durante el reinado de
éste. El término rococó se formó con la conjunción
del italiano barocco y rocaille, elemento decorativo
parecido a una concha, muy usado en la
ornamentación durante este periodo. Chilvers
(2007), p. 818.
13. ↑ En Reflexión sobre la imitación de las
obras de arte griegas (1755), Johann Joachim
Winckelmann afirmó que los griegos llegaron a un
estado de perfección total en la imitación de la
naturaleza, por lo que nosotros sólo podemos
imitar a los griegos. Asimismo, relacionó el arte
con las etapas de la vida humana (infancia,
madurez, vejez), estableciendo una evolución del
arte en tres estilos: arcaico, clásico y
helenístico. Valeriano Bozal (y otros): Historia de
las ideas estéticas y de las teorías artísticas
contemporáneas (vol. I). Visor, Madrid, 2000, ISBN
84-7774-580-3, pp. 150-154.
14. ↑ Aunque hoy día se suele generalizar
como «música clásica» la música sinfónica de
tipo orquestal, en realidad hace referencia a un
periodo concreto de la historia de la música,
caracterizado por el clasicismo, correspondiente al
último tercio del siglo XVIII y principios del XIX. El
término «música clásica» apareció por primera vez
en el Oxford English Dictionary en 1836, y
señalaba las composiciones europeas más
destacadas del siglo anterior. Con el tiempo ha
significado lo opuesto a la música popular en el
lenguaje corriente: es el nombre habitual de
la música culta, académica o docta.The Oxford
English Dictionary (2007). The OED Online,
ed. «Classical». Consultado el 10 de mayo de
2007.
15. ↑ Saltar a:a b El modernismo recibió
diversos nombres según el lugar de
procedencia: Art Nouveau en Francia, Modern
Style en Reino
Unido, Jugendstil en Alemania, Sezession en Austr
ia, Liberty en Italia, etc. Chilvers (2007), p. 61.
16. ↑ Conviene no confundir con arte
postmoderno, aplicado a las últimas tendencias
artísticas del siglo XX y principios del XXI.
Francesc Fontbona: El modernisme i el
noucentisme, en El llibre d'or de l'art català,
Edicions Primera Plana, Barcelona, 1997, pp. 171-
172.
17. ↑ Aunque la fotografía es anterior al cine,
éste se considera el séptimo arte y la fotografía el
octavo, pues adquirió tal categoría antes que la
fotografía alcanzase dicho estatus.
18. ↑ Se denominan «vanguardias históricas»
a las producidas desde la preguerra de primeros
de siglo (en torno a 1910) y el fin de la Segunda
Guerra Mundial. Javier Arnaldo: Vanguardias
históricas (I), Historia 16, Madrid, 1993, p. 6.
19. ↑ El término «surrealismo» fue ideado
por Apollinaire en 1917, refiriéndose a lo que está
«por encima de la realidad». En español se tradujo
directamente del francés surréalisme, aunque lo
correcto sería «sobrerrealismo» o
«superrealismo».
20. ↑ El término art déco es diminutivo
de arts décoratifs («artes decorativas» en francés),
y proviene de la Exposición de Artes Decorativas
de 1925 (Exposition Internationale des Arts
Décoratifs et Industriels Modernes) en París. AA.
VV.: Enciclopedia del Arte Garzanti (1991), p. 59.
21. ↑ Denominación introducida por el
crítico Ricciotto Canudo en 1911.«Ricciotto
Canudo». Consultado el 4 de septiembre de 2010.

Referencias[editar]
1. ↑ Onians (2008), pp. 316-317.
2. ↑ Manuel Ansede. «La obra de arte más
antigua la hizo un neandertal». El País. Consultado
el 23 de febrero de 2018.
3. ↑ Honour-Fleming (2002), pp. 36-44.
4. ↑ Abad (2004), p. 15.
5. ↑ Onians (2008), pp. 20-25.
6. ↑ Azcárate (1983), pp. 24-28.
7. ↑ Onians (2008), pp. 30-31.
8. ↑ «Historia de la escritura». Consultado el
4 de septiembre de 2010.
9. ↑ Azcárate (1983), pp. 36-44.
10. ↑ Margueron, Jean-Claude (2002). «La
literatura sumeria». Los mesopotámicos. Madrid:
Cátedra. 84-376-1477-5.
11. ↑ Robertson-Stevens (2000), pp. 13-20.
12. ↑ Azcárate (1983), pp. 29-34.
13. ↑ Amelia Edwards. «The literature and
religion of ancient Egypt». Consultado el 29 de
agosto de 2010.
14. ↑ Robertson-Stevens (2000), pp. 21-30.
15. ↑ Honour-Fleming (2002), pp. 121-126.
16. ↑ Honour-Fleming (2002), p. 127.
17. ↑ Honour-Fleming (2002), pp. 60-64.
18. ↑ Onians (2008), pp. 82-85.
19. ↑ Riquer-Valverde (2007), vol. I, pp. 13-
16.
20. ↑ Oliva-Torres Monreal (2002), pp. 18-19.
21. ↑ Robertson-Stevens (2000), pp. 31-39.
22. ↑ Honour-Fleming (2002), pp. 267-276.
23. ↑ Riquer-Valverde (2007), vol. II, pp. 835-
838.
24. ↑ Robertson-Stevens (2000), pp. 59-72.
25. ↑ Onians (2008), pp. 46-47.
26. ↑ Onians (2008), pp. 88-89.
27. ↑ Riquer-Valverde (2007), vol. II, p. 843.
28. ↑ Robertson-Stevens (2000), pp. 87-89.
29. ↑ Onians (2008), pp. 50-51.
30. ↑ Onians (2008), pp. 80-81.
31. ↑ Riquer-Valverde (2007), vol. I, pp. 25-
36.
32. ↑ Azcárate (1983), pp. 64-74.
33. ↑ Lladó-García (1999), pp. 23-27.
34. ↑ Oliva-Torres Monreal (2002), pp. 27-52.
35. ↑ Robertson-Stevens (2000), pp. 143-
161.
36. ↑ Abad (2004), pp. 15-16.
37. ↑ Azcárate (1983), pp. 76-88.
38. ↑ Lladó-García (1999), pp. 48-53.
39. ↑ Oliva-Torres Monreal (2002), pp. 55-71.
40. ↑ Azcárate (1983), pp. 96-102.
41. ↑ Riquer-Valverde (2007), vol. I, pp. 138-
144.
42. ↑ Beltrando-Patier (1996), pp. 36-67.
43. ↑ Azcárate (1983), pp. 103-110.
44. ↑ Azcárate (1983), pp. 111-135.
45. ↑ Riquer-Valverde (2007), vol. I, pp. 154-
168.
46. ↑ Beltrando-Patier (1996), pp. 67-83.
47. ↑ Azcárate (1983), pp. 144-155.
48. ↑ Azcárate (1983), pp. 158-178.
49. ↑ Riquer-Valverde (2007), vol. I, pp. 37-
48.
50. ↑ Robertson-Stevens (2000), pp. 185-
207.
51. ↑ Azcárate (1983), pp. 188-213.
52. ↑ Azcárate (1983), pp. 195-225.
53. ↑ Azcárate (1983), pp. 226-233.
54. ↑ Azcárate (1983), pp. 233-234.
55. ↑ Lladó-García (1999), pp. 72-78.
56. ↑ Oliva-Torres Monreal (2002), pp. 78-88.
57. ↑ Beltrando-Patier (1996), pp. 88-129.
58. ↑ Abad (2004), pp. 17-18.
59. ↑ Azcárate (1983), pp. 243-337.
60. ↑ Lladó-García (1999), pp. 88-97.
61. ↑ Oliva-Torres Monreal (2002), pp. 88-
103.
62. ↑ Beltrando-Patier (1996), pp. 134-206.
63. ↑ Honour-Fleming (2002), pp. 521-530.
64. ↑ «Literatura precolombina». Consultado
el 4 de septiembre de 2010.
65. ↑ Honour-Fleming (2002), pp. 530-536.
66. ↑ Onians (2008), pp. 134-135.
67. ↑ Riquer-Valverde (2007), vol. I, pp. 17-
24.
68. ↑ Oliva-Torres Monreal (2002), p. 20.
69. ↑ Robertson-Stevens (2000), pp. 39-50.
70. ↑ Honour-Fleming (2002), pp. 557-560.
71. ↑ Riquer-Valverde (2007), vol. II, pp. 838-
840.
72. ↑ Robertson-Stevens (2000), pp. 72-79.
73. ↑ Onians (2008), pp. 140-141.
74. ↑ Riquer-Valverde (2007), vol. II, pp. 844-
847.
75. ↑ Oliva-Torres Monreal (2002), p. 435.
76. ↑ Robertson-Stevens (2000), pp. 89-96.
77. ↑ Onians (2008), pp. 142-143.
78. ↑ Onians (2008), pp. 144-145.
79. ↑ Pérez Sánchez (1983), pp. 347-409.
80. ↑ Lladó-García (1999), pp. 119-128.
81. ↑ Oliva-Torres Monreal (2002), pp. 109-
162.
82. ↑ Beltrando-Patier (1996), pp. 219-283.
83. ↑ Abad (2004), pp. 20-24.
84. ↑ Onians (2008), pp. 154-155.
85. ↑ Pérez Sánchez (1983), pp. 479-598.
86. ↑ Riquer-Valverde (2007), vol. II, pp. 9-
106.
87. ↑ Oliva-Torres Monreal (2002), pp. 165-
233.
88. ↑ Beltrando-Patier (1996), pp. 349-383.
89. ↑ Abad (2004), pp. 25-35.
90. ↑ Pérez Sánchez (1983), pp. 607-640.
91. ↑ Lladó-García (1999), pp. 154-161.
92. ↑ Oliva-Torres Monreal (2002), pp. 237-
243.
93. ↑ Beltrando-Patier (1996), pp. 507-516.
94. ↑ Abad (2004), pp. 37-66.
95. ↑ Honour-Fleming (2002), pp. 640-645.
96. ↑ Riquer-Valverde (2007), vol. II, pp. 110-
235.
97. ↑ Oliva-Torres Monreal (2002), pp. 243-
250.
98. ↑ Beltrando-Patier (1996), pp. 516-532.
99. ↑ Abad (2004), pp. 37-56.
100. ↑ Onians (2008), pp. 150-153.
101. ↑ Honour-Fleming (2002), pp. 764-777.
102. ↑ Onians (2008), pp. 198-199.
103. ↑ Oliva-Torres Monreal (2002), p. 434.
104. ↑ Robertson-Stevens (2000), pp. 50-53.
105. ↑ Honour-Fleming (2002), pp. 699-704.
106. ↑ Riquer-Valverde (2007), vol. II, pp. 840-
841.
107. ↑ Robertson-Stevens (2000), pp. 79-84.
108. ↑ Onians (2008), pp. 204-205.
109. ↑ Riquer-Valverde (2007), vol. II, pp. 847-
848.
110. ↑ Oliva-Torres Monreal (2002), pp. 435-
436.
111. ↑ Robertson-Stevens (2000), pp. 96-100.
112. ↑ Onians (2008), pp. 208-209.
113. ↑ Ramírez Domínguez (1983), pp. 663-
702.
114. ↑ Honour-Fleming (2002), p. 652-670.
115. ↑ Lladó-García (1999), pp. 182-191.
116. ↑ Oliva-Torres Monreal (2002), pp. 253-
277.
117. ↑ Beltrando-Patier (1996), pp. 538-639.
118. ↑ Abad (2004), pp. 57-90.
119. ↑ Ramírez Domínguez (1983), pp. 730-
740.
120. ↑ Lladó-García (1999), pp. 199-211.
121. ↑ Oliva-Torres Monreal (2002), pp. 309-
332.
122. ↑ Beltrando-Patier (1996), pp. 639-655.
123. ↑ Abad (2004), pp. 92-122.
124. ↑ Ramírez Domínguez (1983), pp. 759-
772.
125. ↑ Beltrando-Patier (1996), pp. 738-263.
126. ↑ Honour-Fleming (2002), pp. 729-733.
127. ↑ Lladó-García (1999), pp. 226-235.
128. ↑ Oliva-Torres Monreal (2002), pp. 289-
302.
129. ↑ «El modernisme». Consultado el 14 de
diciembre de 2008.
130. ↑ Dempsey (2002), pp. 33-37.
131. ↑ Lázaro-Tusón (1982), pp. 308-335.
132. ↑ Sougez (2007), pp. 39-261.
133. ↑ Valeriano Bozal: Los orígenes del arte
del siglo  XX, Historia 16, Madrid, 1993, pp. 6-13.
134. ↑ Delfín Rodríguez Ruiz: La arquitectura
del siglo  XX, Historia 16, Madrid, 1993, pp. 51-112.
135. ↑ Joan Andreu Busquets. El
expresionismo a través del tiempo. Ediciones
Novarte. Colección Ensayos selectos. México,
(2020), p. 15-16.
136. ↑ Ramírez Domínguez (1983), p. 773-
786.
137. ↑ Ramírez Domínguez (1983), p. 807-
837.
138. ↑ González (1991), pp. 3-5.
139. ↑ González (1991), pp. 7-61.
140. ↑ Onians (2008), pp. 290-315.
141. ↑ Dempsey (2002), pp. 130-139.
142. ↑ Lladó-García (1999), pp. 249-329.
143. ↑ Lázaro-Tusón (1982), pp. 377-487.
144. ↑ Oliva-Torres Monreal (2002), pp. 363-
432.
145. ↑ Beltrando-Patier (1996), pp. 746-862.
146. ↑ «Descargas ilegales». Archivado
desde el originalel 27 de febrero de 2011.
Consultado el 28 de agosto de 2010.
147. ↑ Abad (2004), pp. 124-363.
148. ↑ Sougez (2007), pp. 299-358.
149. ↑ «Ciudadano Kane sigue siendo la mejor
película de la historia». Consultado el 20 de agosto
de 2010.
150. ↑ Porter-González (1988), pp. 17-123.
151. ↑ Ramírez Domínguez (1983), pp. 794-
797.
152. ↑ Ramírez Domínguez (1983), pp. 855-
864.
153. ↑ «La gastronomía y el arte, más cerca
que nunca». Consultado el 4 de septiembre de
2010.

1.
2. Contexto histórico.
3. El gótico
4. Las catedrales
5. Bibliografía
INTRODUCCIÓN
Tomando como punto de partida que la elección del tema no es tarea fácil tratándose de
un programa que abarca tan amplia y exquisita temática, justificar él porque de los vitrales
de la catedral de Chartres, no lo es menos. Sin lugar a dudas hay una
connotación personal la cual me llevo a enfocarme hacia un elemento que me permitiera
caracterizar o al menos ilustrar gran parte de la época medieval. En este sentido los vitrales
permiten visualizar parte dela concepción religiosa de la época y siendo esta la Edad
Media hablamos de una parte importante sino la más importante del periodo.
Ningún tema de arte nos permite acotarnos a lo estrictamente seleccionado y este tema no
es una excepción por lo cual la confección del trabajo nos ha llevado por caminos no
esperados, como la importancia de la iconografía de la época y el mundo circundante de las
catedrales, todo un universo de vivencias y experiencias sociales políticas y económicas.
La pregunta más obvia quizás sea ¿porqué Chartres? Y la respuesta en realidad también lo
es Chartres, pues es la catedral que mejor se ha conservado tomando en cuenta que
mantiene más de 150 vitrales de su estructura original y en ella encontramos el modelo de
catedral gótica.
No es menos importante que la justificación del tema el explicar que la
inmensa bibliografía existente en torno al tema no nos da la posibilidad de acotarla por lo
cual intentamos seleccionar lo que a nuestro entender resultaba más relevante par
presentar un trabajo claro conciso y que contuviera todos los elementos necesarios para
comprender en toda su dimensión la función de los vitrales del arte gótico.
1.CONTEXTO HISTÓRICO.
El período que abarca el arte gótico fue muy variado, heterogéneo y rico en contradicciones
en los terrenos político, social e intelectual.
En el plano político, la primacía se desplaza en Europa en el siglo XIII. Con los últimos
emperadores de la dinastía de los Hohenstaufen, el Imperio Germánico pierde al unísono
su supremacía y la dirección política e intelectual del continente.
A diferencia de Alemania, el reino de Francia prosperó de modo continuo. A los carolingios
sucedió la dinastía de los Capetos, en 987, la cual reinaría hasta 1328. La multitud de
pequeños Estados, que gobiernan poderosos señores feudales, los cuales llegan hasta
guerrear contra la corona, se transforma poco a poco en reino unificado.
El papado tuvo participación notable en la evolución política e intelectual del occidente de
Europa. Defendía la primacía del poder espiritual sobre el temporal.
En vida de Inocencio III (1198-1216) su poder fue el más grande de la Edad Media.
Inocencio afianzó ante todo la independencia política de los Estados Pontificios y aspiró a
la soberanía sobre Sicilia. El apogeo de su poder lo obtuvo en el Concilio de Letrán, en el
que se congregaron todos los jefes espirituales y temporales del Occidente cristiano.
El principio afirmado enérgicamente, de la unidad cristiana se expresa en las grandes
catedrales del siglo XIII, en las que incluso el ceremonial secular se celebra bajo la égida de
la Iglesia.
La mayoría de los historiadores se inclinan por definir a la segunda mitad del siglo XII y
principalmente al siglo XIII como una etapa de cambios radicales para Europa medieval.
El mundo construido sobre la base de las categorías de la vida rural, el derecho señorial y
la autoridad de los jerarcas eclesiásticos, el mundo de la alta Edad Media es, para esta época
un ámbito diferente. Los europeos se agitan alrededor del comercio, el florecimiento de las
ciudades, el fortalecimiento del poder del "princeps" y la aparición de una nueva clase social
que puja por lograr, en el rígido esqueleto de la sociedad románica un lugar acorde con
su desarrollo: la burguesía.
Desde cierto punto de vista el orden gótico es una síntesis de esta época de esplendor y
nuevas fuerzas, de madurez y de impulsos revolucionarios.
En esta suerte de concomitancia del tránsito de lo rural a lo urbano, del poder de la nobleza
a la monarquía nacional, del derecho dominial al derecho comercial, de la patrística a la
escolástica, del románico al gótico, está supuesta la evolución de la estructura productiva
hacia las formas económicas fundadas sobre el auge del intercambio: el siglo XI se
caracteriza por la expansión del poder marítimo de las ciudades lombardas al conjunto del
Mediterráneo y en el norte por la apertura de las rutas comerciales en el Báltico hasta las
plazas de Escandinavia y Finlandia. Desde los comienzos, los lombardos frecuentaron las
ferias de Ypres, Lille, Mesina, Brujas y Thourout. Para la época de la aparición del gótico en
el norte de Francia, toda Europa vive el clima de un febril tráfico de mercancías. A la cabeza
de este fenómeno se encuentran hombres nuevos: los "mercatores", un grupo social de
orígenes discutidos pero de características bien definidas.
Gentes a quienes guía sólo su afán de lucro, hombres libres, que en los inicios, no producen
nada, solo transportan. Se organizan en caravanas y flotillas armadas, las hansas con las
que recorren las inseguras rutas europeas. El ejercicio del tráfico los lleva a procurarse una
residencia fija en aquellos lugares favorables para su actividad: los puertos, que eran nudos
comerciales. Estos eran antiguos puertos romanos, castellanías o burgos edificados en torno
de sedes episcopales.
El antiguo burgo debió incluir a los caseríos construidos extramuros y comenzó a ser
designado con el nombre de arrabal o nuevo burgo. Desde comienzos del siglo XI se llamó a
sus habitantes burgueses.
Durante todo el siglo XII debieron realizar grandes esfuerzos en una lucha sorda y
encubierta por lograr que las aspiraciones cotidianas ligadas a su práctica profesional y
social pudieran integrarse al mundo románico para el que resultaban inadecuadas. La
Iglesia compartió el sentimiento de renuencia con que la antigua sociedad recibió a los
nuevos burgueses. Fue hostil a la vida mercantil y vio en la búsqueda de riquezas un peligro
para el alma, prohibiendo el ejercicio del comercio a clérigos.
La burguesía vino a cumplir un papel catalizador por el cual, con el paulatino ascenso del
poder real, condujo a Europa a la formación de los estados occidentales y a la creación de
una verdadera monarquía pontificia.
Bajo el influjo del nuevo estilo de vida que los burgueses imponen en las ciudades, aparecen
multitud de hechos que contribuyen al cambio en la visión del mundo y que preanuncian el
pasaje del orden románico al gótico.
Desarrollo de las universidades, por la necesidad de estos nuevos comerciantes de saber
leer y escribir, al mismo tiempo que arrancó de las manos de la Iglesia el monopolio de la
instrucción, generando en el seno de las corrientes
de pensamiento un movimiento renovador de connotaciones racionalistas: el tomismo.
Los choques que se suceden en todos lados, originados por la oposición entre el derecho
dominial y el derecho comercial, entre el intercambio en especie y el intercambio en dinero,
entre servidumbre y libertad, llevan a la paulatina laicización de la vida europea en
un proceso que, impulsado por las clases burguesas, culminará con la creación de una
nueva etapa en la historia medieval europea. En medio de estos conflictos, en las ciudades,
la burguesía concibe una administración civil a cargo de la que quedará
la constitución del sistema financiero y contable, las escuelas, los reglamentos comerciales e
industriales, los trabajos públicos: mercados, canales, correos, distribución de aguas y
recintos urbanos. Con el transcurso de los siglos, la expansión urbana ejercerá una
poderosa influencia en la laicización del Estado.
Aún para la Iglesia, que mantiene la hegemonía en toda la Edad Media, el
renacimiento urbano está en la base del movimiento que quiebra en el encierro del
monasterio rural.
A principios del período gótico la gran misión cultural y económica de los monasterios
había llegado a su fin, porque su protagonismo como conservadores del conocimiento había
sido asumido por las universidades y porque su importancia económica había sido
superada por las ciudades. Las grandes catedrales góticas fueron las
mayores empresas económicas de la Edad Media. La catedral por definición sede de un
obispo, tenía que estar ubicada en la ciudad
"En ella el pasado y el presente se reunían en un solo sentimiento amoroso. La catedral era
la conciencia de la ciudad…"
"Por definición, la catedral es la iglesia del obispo, por tanto la iglesia de la ciudad; el arte
de las catedrales dignificó ante todo, en Europa , el renacimiento de las ciudades".
2. EL GÓTICO
El arte gótico era el refinado logro intelectual y estético de una sociedad altamente
desarrollada, que ha roto sus vínculos con el feudalismo. Donde abades y obispos, monjes y
sacerdotes no se limitan a preocuparse de las almas de los fieles: se convierten en
protagonistas de la vida ciudadana y se interesan más que nunca por el poder, por
los bienes materiales, de tal amanera que a veces se enfrentan con la nobleza, con los
soberanos y con el mismo emperador. En este clima, las instancias religiosas de celebrar la
fe cristiana y la imagen de Dios con la edificación de nuevas y grandes iglesias coexiste con
otros dos elementos: por un lado, el legítimo orgullo de los obispos y de los burgueses ricos
de las grandes ciudades, protegidos tras sus poderosos muros, de sorprender y encantar al
mundo con las gigantescas catedrales que dominan las casas y que son visibles desde muy
lejos; por el otro, las enseñanzas de una filosofía (la escolástica) que encuadra de forma
armónica todo el saber de la época y afirma la posibilidad de llegar a Dios, además de con la
fe, a través de la razón. Se llega a Dios con un esfuerzo complejo pero refinado del
pensamiento, rígidamente formal pero rico en sutilezas: los mismos conceptos que, en
la arquitectura, inspiran las catedrales góticas, su ascensión hacia Dios a través de
complejas pero refinadas construcciones, formalmente rigurosas pero también ricas en
detalles. La enfática verticalidad de tales edificios revela las transformaciones del gusto, del
pensamiento filosófico, traducidos en la arquitectura en una renovación de la técnica
mediante la introducción de una serie de elementos originales típicos del estilo gótico: el
uso del arco apuntado, en lugar del de medio punto; la bóveda de crucería ojival;
el empleo de arbotantes y contrafuertes.
Para el autor Otto von Simson, llega mucho más allá, ya que sostiene que hay dos elementos
del gótico que no tiene precedentes y paralelo: la utilización de la luz y una relación original
entre la estructura y la apariencia; estos dos componentes serían los característicos de la
arquitectura gótica.
Del primero nos ocuparemos en un apartado más adelante, en lo que respecta a la relación
entre la estructura y la apariencia, observamos que mientras la arquitectura románica o
bizantina supeditaba la estructura al fin artístico, es decir lo que verdaderamente
importaba, que había que destacar era lo ornamental; en el gótico ocurría todo lo contrario,
la decoración se halla subordinada al dibujo que forman los elementos estructurales, los
nervios de las bóvedas y los fustes sustentantes, y el sistema estético se halla determinado
por ellos.
El estilo gótico nació en la región de París conocida como la Isla de Francia, con
unos límites cronológicos que oscilan entre aproximadamente el año 1140 y las últimas
décadas del siglo XVI, según las áreas geográficas. Se aplicó en el campo de la arquitectura
civil y religiosa, la escultura, las vidrieras, la pintura mural y sobre tabla, los manuscritos
miniados y las diversas artes decorativas.
El término gótico fue empleado por primera vez por los tratadistas del renacimiento, en
sentido peyorativo, para referirse al arte de la edad media, al que ellos consideraban
inferior y bárbaro (godo, de ahí el término gótico) comparado con el arte clásico. En el siglo
XIX se produjo una revalorización de este periodo debido a movimientos historicistas y
románticos. El gótico convivió con el románico, a lo largo de la baja edad media, y hoy día
se considera uno de los momentos más importantes desde el punto de vista artístico en
Europa.
"En el contexto urbano en que se desarrolla la arquitectura gótica, la catedral es el "reino de
Dios sobre la Tierra" en el que se trasciende la materialidad de la vida en todas sus
dimensiones físicas"
2.1.Nacimiento del arte Gótico
La primera obra gótica es la Abadía de San Dionisio, que se construyó en dos etapas:
primero la fachada (1137-1140) y luego el coro (1140-1144)con deambulatorio y capillas
radiales, que sustituyó el ábside carolingio
El motor principal de la nueva concepción gótica se inscribe en el clima que hemos
sintetizado más arriba: la explosión demográfica y económica, el crecimiento del poder
Capeto y el auge de las metrópolis religiosas e intelectuales. Por tanto la ampliación era
necesaria para poder acoger a las multitudes que iban en peregrinación para venerar las
reliquias de Saint Denis y de otros santos que se conservaban en el ábside El gótico es una
reacción, una inversión de las categorías básicas del estilo precedente. El románico nace en
Europa en las regiones donde se había opacado el poder real, donde la costumbre se
había impuesto sobre el derecho y reinaba la anarquía y la violencia.
2. 2. Del expresionismo románico al naturalismo gótico.
A diferencia del románico, donde se representan los grandes misterios escatológicos, en el
gótico se gira a las cosas y los problemas próximos; de la representación de símbolos o
concepciones metafísicas a lo experimentable, lo individual, lo visible. Las cosas singulares
ya no necesitan una justificación ultramundana para ser objeto de representación. Ninguna
categoría del ser, para la nueva concepción religiosa, está completamente olvidada de la
mano de Dios; cada uno expresa lo divino a su manera y es, por lo tanto, digno de ser
representado por el artista.
La naturaleza se vuelve objeto de interés y es considerada digna de ser descrita en sí misma,
esto es posible porque dentro de los nuevos parámetros del pensamiento medieval la
naturaleza hace transparente la espiritualidad y no está completamente desprovista de ella
como el románico.
El naturalismo del gótico se expresa en su forma más coherente en la representación
del hombre. Una visión totalmente nueva, opuesta por completo a la abstracción y la
estereotipia románica, dirige su interés a lo individual y característico. Mientras en el rostro
del Cristo románico encontramos una mirada insostenible, que, expresión descarnada de
su potencia divina, niega con su presencia todo valor a la realidad terrena, los Cristos
góticos o las figuras del Antiguo y Nuevo Testamento tienen rostros humanos. A pesar de su
idealización, nos remiten a nuestro mundo cotidiano: las cejas y los pómulos están
suavemente delineados, las comisuras de los labios y las arrugas de la frente parecen
pliegues de la piel y ya no son líneas decorativas como en las figuras de Moissac. Estamos
en un mundo terreno. No son retratos, simétricos y plenos, sin defectos, sin ningún signo
distintivo, tienen todos un aire de familia. No reflejan un individuo en particular sin a la
humanidad en general.
La representación de los hombres del gótico, así como la de los animales, mantiene una
relación ambigua, refiriéndose a formas naturales sin transcribir realidades particulares.
La flora ornamental románica estaba tomada de motivos antiguos. En la época gótica, en
cambio, hojas y flores se refieren al occidente europeo. Sin embargo, no pertenecen a
ninguna especie en particular..
Por otra parte, los artistas del gótico se esforzaron por representar un mundo despojado de
particularismos porque ponían el acento en los grupos, en las características comunes de
los conjuntos.
2.3.Arquitectura
El estilo gótico encontró su gran medio de expresión en la arquitectura. Surgió en la
primera mitad del siglo XII a partir de la evolución de precedentes románicos y otros
condicionantes teológicos, tecnológicos y sociales. La arquitectura gótica perduró hasta
bien entrado el siglo XVI en diversos países europeos como Inglaterra, mucho después de
que el estilo renacentista hubiera penetrado en otros campos artísticos. Las mayores
realizaciones del gótico se manifestaron en el terreno de la arquitectura religiosa.
En contraste con la arquitectura del románico, cuyas características esenciales son los arcos
de medio punto, las estructuras macizas con escasos vanos y las bóvedas de cañón o arista,
la arquitectura gótica empleó el arco apuntado, agujas, chapiteles y gabletes, reforzando el
sentido ascensional que pretende transmitir el edificio, amplios vanos con tracerías caladas
para conseguir la máxima luminosidad y estructuras reducidas al mínimo. Todas estas
cualidades estilísticas fueron posibles gracias a las innovaciones constructivas,
especialmente a la aparición de la bóveda de crucería. Las iglesias medievales poseían
bóvedas muy pesadas, que obligaban a disponer muros gruesos y con pocos ventanales para
soportar sus empujes. A principios del siglo XII los constructores inventaron la bóveda de
crucería, que consiste en el cruce de dos arcos o nervios apuntados, que conforman una
estructura resistente sobre la que se colocan los ligeros complementos o elementos de
relleno que configuran la bóveda. Este sistema además de ligero y versátil, permite cubrir
espacios de diversa configuración formal, con lo que posibilita un gran número de
combinaciones arquitectónicas.
Aunque las primeras iglesias góticas adoptaron una gran variedad de formas,
la construcción de las grandes catedrales del norte de Francia en la segunda mitad del siglo
XII se benefició de las ventajas de las bóvedas de crucería. Con ellas se podían concentrar
los empujes en los cuatro puntos del vértice y posteriormente apearlos por medio de los
elementos sustentantes, que podían ser los pilares o columnas pero también el sistema de
estribo y arbotante, un arco que transmite los esfuerzos tangenciales hacia un contrafuerte
situado en el exterior del edificio coronado por un pináculo. Como consecuencia, los
gruesos muros de la arquitectura románica pudieron ser reemplazados por ligeros
cerramientos con ventanales que permitieron la aparición de la vidriera y facilitaron que el
edificio alcanzase alturas insospechadas. Así se produjo una revolución en
las técnicas constructivas.
Con la bóveda gótica los edificios pudieron adoptar formas variadas. Sin embargo, la planta
común de las catedrales góticas consistió en tres o cinco naves longitudinales, un transepto,
un coro y un presbiterio, es decir, una composición similar a la de las iglesias románicas.
Las catedrales góticas también mantuvieron y perfeccionaron la creación más genuina de la
arquitectura románica: la girola, una estructura compleja que aparece en la cabecera del
templo, generalmente de forma semicircular con un deambulatorio alrededor y al que se
abren capillas radiales de planta semicircular o poligonal. La organización de los alzados en
el interior de las naves y en el coro también mantuvo los precedentes románicos. Por otro
lado, los esbeltos pilares compuestos que separan las naves, con sus finos fustes elevándose
a través del triforio hasta las nervaduras de las bóvedas, y el uso del arco apuntado en todo
el edificio, contribuyen a crear efectos de verticalidad que constituye la expresión más
intrínseca de la arquitectura gótica.
El objetivo prioritario de la organización exterior de la catedral gótica, con sus arbotantes y
pináculos, fue contrarrestar el peso de las bóvedas. La fachada occidental o de los pies de la
iglesia, por otro lado, intentaba producir un efecto de desmaterialización del muro a través
de ricos recursos plásticos. La típica fachada principal gótica se divide en tres cuerpos
horizontales y tres secciones verticales o calles, donde se abren las tres portadas que se
corresponden con las naves del interior. Las dos torres laterales forman parte del cuerpo de
la fachada y se rematan frecuentemente por agujas o chapiteles. Por último, el gran rosetón
sobre la portada central supone un magnífico centro para la totalidad del conjunto.
. 2.4. El dinamismo gótico.
Es en el estilo gótico donde la abstracción, halla su más brillante e intensa expresión, la
gótica es una abstracción eminentemente espiritual. En ella predomina el ritmo sobre las
masas, y ese ritmo posee un constante dinamismo ascensional.
El carácter abstracto de estos conjuntos formales es ratificado por Panofsky desde otro
ángulo, al decir que "el dibujo gótico se mantiene siempre inexorablemente lineal" y que
engendra "un mundo de formas que se hallan en comunicación entre sí en el interior de un
espacio"
Antes de mediar el siglo XII se inició el gótico en la Isla de Francia, en Morienval (1125), y
Saint-Denis (1144), cobijando en su arquitectura la más amplia figuración y dándole un
sentido humano sincero y profundo.
El fuerza y del ornamento-estructura es tan poderosa en el estilo gótico, que la estatuaria,
como las vidrieras de colores, quedan dominadas por la intensidad de vida transfigurada
que vibra en la arquitectura.
2.5.La nueva imagen de Cristo y la Virgen en el arte gótico.
Jesús ya no se representa como el señor omnipresente que opaca todo con su presencia.
Su actitud y fisonomía tienen calma, serenidad e inteligencia, y su supremacía no se expresa
por una toma de posesión física sobre lo que lo rodea, sino por el orden y claridad con que
ordena su creación.
Con el correr de esta evolución se modificarán también los textos sagrados en los que los
artistas basan sus creaciones. El Evangelio de San Mateo es más acorde con el Cristo de la
bondad que el Apocalipsis de San Juan, y permite elaborar una imagen de Jesús
estigmatizado, presidiendo el Juicio Final acompañado por San Juan y la Virgen, que
interceden por los humanos.
Los Cristos góticos no ostentan el carácter protector, seguro y paternal de sus predecesores
románicos, que eran la transposición idealizada del señor cercano. Nos remiten, en cambio,
al príncipe o al obispo, que son figuras más lejanas, cuya misión primordial es garantizar el
orden y la ley y cuya potencia se expresa por la prosperidad y la buena gestión más que por
la bravura o la fuerza física. El nuevo modelo no es ya un ejemplo de protección paterna,
sino la representación de la humanidad, la virtud, la belleza y el renunciamiento.
Entre los temas que van adquiriendo mayor difusión aparece el descendimiento,
que muestra el sufrimiento humano de Cristo, y que intenta producir en el fiel un
sentimiento de compasión y arrepentimiento y no de temor.
Los artistas comienzan a torturarlo, sustituyendo la diadema real por la corona de espinas
y, paralelamente, los instrumentos del suplicio de la crucifixión son objeto de una devoción
particular. El Cristo gótico es un líder sufriente que ha merecido su papel de jefe por
las pruebas soportadas en bien de la redención del género humano.
La visión gótica de un Dios sabio y justo, que manifiesta su grandeza en el orden de su
creación, por la perfección en de su humanidad y su sacrificio redentor, corresponde a la
imagen del líder tal como la concebían las nuevas comunidades solidarias: una figura sabia
y mesurada, que ha renunciado a sus pulsiones egoístas, que se ha sacrificado con el fin de
poder asumir el papel de árbitro y de juez, un modelo. Imagen coincidente con un rey como
San Luis.
El demonio, en lugar del señor brutal y salvaje que persigue a los hombres encontramos al
seductor sutil que destila veneno en las almas, esforzándose por minar la solidaridad del
grupo y, como consecuencia, el edificio bien ordenado de la creación.
La virgen románica potente y protectora, que amparaba a su hijo Dios y a todos los mortales
con su imagen fuerte y pesada, es ahora una mujer joven y bella. El niño, apoyado en su
brazo, juega con ella en una relación menos opresiva y carnal. No se trata ya de la madre
infantil sino de la esposa o la hermana, representación de belleza de la mujer tal como el
artista la concibe.
2.6 La luz gótica.
El sistema de iluminación determinado por el control y aplicación de la luz configura de
forma fundamental la relación entre la normativa constructiva y los valores a que obedece.
En el gótico, el muro da la impresión de que fuera poroso: la luz se filtra a través de él,
penetrándolo, fundiéndose con él, transfigurándolo. Y no es que los interiores góticos sean
especialmente luminosos. Las vidrieras del gótico sustituyen a los muros vivamente
coloreados de la arquitectura románica; estructural y estéticamente no son vanos abiertos
en el muro para permitir que pase la luz, sino muros trasparentes. Del mismo modo que la
verticalidad gótica parece dar una dirección inversa a la fuerza de gravedad, así, por una
paradoja estética similar, la vidriera niega en apariencia la naturaleza impenetrable de
la materia, recibiendo su existencia visual de una energía que la traspasa. La luz, que
normalmente se ve ocultada por la materia, es aquí el principio activo; y la materia sólo es
estéticamente real en la medida en que comparte la luminosidad de la luz y es por ella
definida.
La luz aparece como un símbolo a través de la ficción de un sistema de iluminación no
natural. A través de la articulación de las vidrieras del edificio como um auténtico muro
traslúcido, creó un espacio determinado por una luz coloreada y cambiante. a través del
brillo dorado de los fondos de las pinturas, o por medio de la coloreada y cambiante del
espacio arquitectónico confiere a los objetos una dimensión irreal, no natural y por
extensión transcendida.
Para los siglos XII y XIII, la luz era la fuente y esencia de toda la belleza visual. Esta
preferencia estética se ve intensamente reflejada en las artes decorativas de la época, que se
deleitan en la vistosidad de objetos relucientes, materiales brillantes y superficies pulidas.
La aparición de la vidriera, movida por la asombrosa idea de sustituir os muros opacos por
otros transparentes, refleja ese mismo gusto
Según la metafísica platonizante de la Edad Media, la luz es el más noble de los fenómenos
naturales, el menos material, el que más se acerca a la forma pura. La luz es además el
principio creativo de todas las cosas, y es especialmente activa en las esferas celestiales,
donde es causa de todo el crecimiento orgánico que se produce aquí en la tierra.
"Según los pensadores medievales, la luz es el principio del orden y del valor. El valor
objetivo de una cosa se halla determinado por el grado en que participa de la luz".
En la catedral gótica, el sistema de iluminación establece una concepción figurada del
espacio. El espacio gótico se nos ha transmitido como una realidad aprehensible, valorable
y capaz de ser sometida a análisis.
La luz, como forma ambiental para establecer la apoyatura anagógica con lo trascendente,
fue el medio utilizado por los pintores para configurar la imagen ideal de un "espacio
sagrado".
Retomaremos nuevamente el tema de la luz gótica cuando analicemos los vitrales.
3. LAS CATEDRALES
Los fracasos de las expediciones de las Cruzadas, hicieron que tomara cuerpo una nueva
idea: la cruzada de las catedrales. La edificación de la casa de Dios, imagen de la Jerusalén
celeste, implicaba un acto de culto similar a la defensa de la Tierra Santa.
El entusiasmo por la construcción de catedrales comenzó en el segundo tercio del siglo XII
y alcanzó su máxima intensidad en el último tercio del siglo XII y principios del siglo XIII
(Chartres 1194) La Guerra de los Cien Años, que comenzó prácticamente en 1337, iba a
cerrar las obras.
A pesar de los esfuerzos realizados a su término y durante el siglo XIV, ninguna catedral
francesa quedaría acabada por completo.
La palabra "catedral" evoca generalmente la idea de una iglesia de gran tamaño. Sin
embargo, muchas catedrales fueron proyectadas con modestia e, inversamente, iglesias
parroquiales de regiones prósperas fueron erigidas en grandes proporciones.
Las grandes catedrales francesas forman una especie de corona alrededor de Notre Dame
de París, que arranca desde Reims al este hasta Le Mans al oeste y de Laon y Amiens al
norte hasta Bourges al sur.
Si pensamos que pequeñas ciudades de cinco o diez mil habitantes poseían cerca de
cincuenta iglesias, o que la superficie abarcada por una catedral permitía que toda
la población acudiera en conjunto a la misma ceremonia, comprenderemos su importancia
como centro de gravitación en el desenvolvimiento de la ciudad, excediendo en mucho las
necesidades específicas del culto. Inmersa en la vida cotidiana, ninguna actividad era lo
suficientemente despreciable como para que ella no pudiera albergarla.
La Iglesia organizaba ceremonias de gran magnificencia: tanto fiestas como procesiones
debían impresionar a los fieles. En las fiestas litúrgicas de importancia, las autoridades
eclesiásticas concentraban sus esfuerzos en las ceremonias de la catedral, en detrimento de
las que se efectuaban en las iglesias parroquiales. Los fieles de todo el distrito querían
asistir al suceso que se realizaba en la catedral, que siempre superaba en despliegue de
efectos a las pequeñas iglesias. A causa de esta gran afluencia de fieles y a medida que crecía
la población, se debían prever constantes ampliaciones del recinto.
El feligrés de la Edad Media que asistía a la catedral tenía la sensación de ver una obra en
perpetua construcción. El desorden y el ruido eran elementos inseparables del recinto.
En el período caracterizado por la construcción de catedrales, ningún hombre medieval vio
nunca terminada su catedral.
En ella se podían encontrar señores, obispos, campesinos y burgueses orando por igual.
Cobijadas en el espacio de la iglesia se reunían todas las clases sociales: el tiempo de las
capillas personales, con una rígida distinción social, no había llegado todavía
En el período gótico, el interés comunal por la construcción de las catedrales era tan grande
que, según los cronistas coetáneos, no sólo los ricos contribuían financieramente.
Con su altura, sus inmensos interiores, sus pináculos, torres y agujas, sus
innumerables imágenes y relatos en piedra, pintura y cristal, la catedral resume todos los
conocimientos y experiencias acumulados por los seres humanos durante su breve paso
sobre la tierra en formas artísticas y ciclos iconográficos de sorprendente totalidad, unidos
en una estructura que constituye un cuadro completo del universo medieval que abarca
desde las alturas del cielo a las profundidades del infierno. En los siglos XII y XIII, la
estructura de la catedral se convirtió intrínsecamente, en el marco adecuado para ubicar
grandes vidrieras. Inevitablemente, las vidrieras oscurecen, en parte, el interior, pero
poseen indescriptible belleza intrínseca, tanto por el color como por el diseño de los
plomos.
En el interior de la catedral gótica se pierde la referencia al espacio exterior del templo al no
existir ningún vano que no sugiera. Es el "principio de transparencia" a que alude Panofsky
o la definición como "arquitectura diáfana" que propone Jantzen y acepta Simson.
La Catedral tiene la función de enseñar, desde la entrada, con sus estatuas y su pórtico,
hasta en sus vidrieras ubicadas en el interior de la misma, encontramos mensajes,
enseñanzas tanto del Viejo, como del Nuevo Testamento. La historia profana tiene muy
poco espacio en las catedrales de Francia. Pueden verse el bautismo de Clodoveo de Reims y
la historia de Carlomagno en un vitral de Chartres.
La catedral fue para los hombres de la época un lugar donde encontrar la palabra de Dios.
"La Catedral fue para ellos una revelación total. Palabras, música, drama viviente de los
Misterios, drama inmóvil de las estatuas: todas las artes se combinaban en ellas. Era algo
más que el solo arte, era la luz pura, antes de ser dividida en haces diversos por el prisma."
Y tenemos que pensar sobre todo en el significado que tenía la misma para los hombres
medievales, todos los autores medievales coinciden en que el edificio de la iglesia
representa la ciudad de Dios, la Jerusalén celeste. Pero mientras en la basílica primitiva se
representa ante todo la ciudad celestial como urbe, aquí se subraya lo celestial de la divina
construcción, la luz de la "ciudad luminosa", con los recursos mancomunados de todas las
artes. Debemos tener en cuenta que en la catedral se representaba el cielo para los
contemporáneos, y no solo por vía conceptual, sino que además se le colocaba vitalmente
ante los ojos:
"…La catedral gótica, sensorialmente cercana, es representación poética de la esfera celeste:
ante todo a partir de su interior, pero, en la catedral concluida, también con inclusión de su
aspecto exterior. En ella, las artes plásticas rivalizan con la imagen del cielo que ofrece
la poesía eclesiástica, y la superan ampliamente."
3.1. Catedral de Chartres.
Iglesia catedralicia consagrada a Nuestra Señora de la Virgen, situada en Chartres, al
noroeste de Francia, considerada como uno de los edificios góticos más importantes del
mundo. El factor decisivo que la hace prevalecer entre otras catedrales francesas es su buen
estado de conservación, especialmente el de las esculturas y vidrieras. De un total de 186
vitrales originariamente adornados con innumerables escenas y figuras coloreadas, 152 se
conservan y permiten adivinar aún hoy todo el hechizo espacial que ofrece una catedral
gótica.
La figura más importante en la historia de esta diócesis fue el obispo Fulbert, teólogo
escolástico reconocido en toda Europa, que comenzó en el siglo XI las obras de la catedral
(sobre el solar que ocupaba un antiguo santuario pagano
El edificio construido por Fulbert se incendió hacia finales del siglo XII e inmediatamente
se acometieron las obras de reconstrucción, que se prolongarían durante 60 años. De la
Iglesia Románica se conservaron las torres y la fachada interior del nortex, que reducida de
proporciones, se colocó en primer plano formando lo que hoy llamamos Pórtico Real.
La catedral de Chartres es obra de gran unidad, aunque en la época de su construcción
hubiera allí varios arquitectos, es indudable que una mente directora concibió y puso los
cimientos del edificio.
El templo de Chartres era uno de los santuarios más venerados de Occidente. Su principal
reliquia, la túnica o camisa que llevaba la Virgen María cuando el nacimiento de Cristo,
había atraído durante tiempo gran número de peregrinos.
Se creía que la Providencia Divina había escogido a Chartres como la primera Iglesia de la
Galia que iba a acceder al conocimiento del misterio de la Encarnación. La Basílica de
Chartres era así el centro de culto mariano, no sólo en Francia sino en toda Europa.
Tal es su importancia que hizo que la reconstrucción de la iglesia se llevara a cabo de
manera vertiginosa. En Chartres el dolor por la destrucción del antiguo santuario provocó
después de ocurrir la catástrofe, la decisión de reconstruirlo y hacerlo más grandioso de lo
que había sido antes.
El interior impresiona tanto por los 37 m. de altura que alcanza la nave central como por su
armonía y sus elegantes proporciones, aunque por desgracia la mayoría de la imaginería se
ha perdido (el retablo de la crucifixión se demolió en el siglo XVIII). La fachada occidental,
llamada Pórtico Real, es especialmente importante gracias a una serie de esculturas de la
mitad del siglo XII; la portada principal contiene un magnífico relieve de Jesucristo
glorificado; la del transepto meridional se organiza en torno a unas imágenes del Nuevo
Testamento, que narran el Juicio Final; mientras que el Pórtico opuesto, situado en el lado
norte, está dedicado al Antiguo Testamento y al advenimiento de Cristo y destaca por la
impresionante calidad del grupo escultórico dedicado a la creación. En total, el edificio
cuenta con más de 150 vidrieras medievales, la mayoría de ellas del siglo XIII, que
proporcionan un magnífico efecto lumínico al interior del templo.
Como toda iglesia medieval, Notre Dame De Chartres es un símbolo del cielo.
"Pero la catedral gótica no es, como sugiere el profesor Sedlmayr, una imagen ilusionista de
la ciudad celestial. Ilusionistas en cierto sentido lo son las evocaciones del tema
escatológico de los mosaicos y frescos de templos bizantinos y románicos. Pero el término
es barroco, no medieval, y evidentemente no podemos aplicarlo a la grandiosa abstracción
del sistema gótico. El nexo analógico que en la catedral de Chartres enlaza el templo con su
prototipo celestial es la claridad de su ordenación, instaurada en ambos por el número y la
luz"
Podemos ver que en Chartres el arquitecto plasmó, con exclusión de cualquier otro motivo
arquitectónico y con una perfección que hasta ese momento no se había logrado, el orden
cosmológico de luminosidad y proporción: la luz transfigura y ordena las composiciones de
las vidrieras y el número, el número de la proporción perfecta, armoniza todos los
elementos del edificio.
La luz y la armonía no son solamente imágenes del cielo, atributos simbólicos o estéticos.
La metafísica medieval los entendía como los principios tanto formativos como
ordenadores de la creación, principios sin embargo, que sólo se hallan presentes en toda su
pureza y claridad en las esferas celestiales. En la catedral gótica la luz y la armonía tienen
exactamente esta misma función ordenadora. Y el primer sistema arquitectónico en que
estos principios se plasman plenamente es el de Chartres
"La Catedral de Chartres se alza como una corona sobre la ciudad medieval, como signo del
antiquísimo culto a María que se profesa en esas regiones (…) Lo que asigna a esta catedral
su particular distinción no es solamente el hecho de que haya surgido primero en el tiempo,
sino también la circunstancia de que en ella se han expresado, por primera vez, ciertos
conceptos fundamentales que determinan el carácter general de las catedrales del alto
gótico"
"Con la luz coloreada del siglo XIII, como parte integrante de los límites espaciales, se
completa el hechizo de la arquitectura, con su poder para arrancarnos por completo del
mundo cotidiano (…)" )
4. LOS VITRALES
Los vitrales o vidrieras son conjunto de vidrios de colores transparentes que se utiliza para
componer diseños en ventanas. La técnica utilizada es similar a la del mosaico, las piezas
de vidrio se sujetan con tiras de plomo y se montan en un bastidor de metal. El efecto de las
vidrieras depende de la luz que dejan pasar a través del cristal traslúcido, por lo que este
arte también se conoce como ‘pintura con luz’. Alcanzó su máximo esplendor entre los años
1130 y 1330, con la arquitectura gótica, sobre todo en Francia.
El absoluto dominio de los vacíos sobre los llenos, la inserción de ventanas sobre las
paredes, como la abertura de pórticos y galerías había llevado como consecuencia a la
supresión del espacio necesario para la pintura mural. Ocurre así, que la pintura se
transfirió de las paredes a los vitrales de las amplias ventanas. Los ventanales desprenden
un mundo de imágenes que contribuyen aún más a darnos la sensación de lo sobrenatural.
El gótico dispone de superficies de cristal jamás conocidas hasta entonces.
La luz no solo se diferencia por su cantidad, desde la oscuridad casi total del románico a la
abundancia del gótico, sino también por su calidad. En las catedrales la luz no es "natural",
no penetra a través de vidrios transparentes, sino que es de una calidad particular,
coloreada, que impresiona como "sobrenatural".
La multiplicación de los elementos estructurales en detrimento de superficies planas o
curvas y la importancia mayor de la luz, quitan a la pintura lugar en la iglesia gótica,
consediéndosela por el contrario, al vitral.
4.1.Materiales y técnicas
Los tipos de vidrio que se utilizaban en las vidrieras góticas eran el vidrio coloreado en su
masa y el vidrio de dos hojas. El vidrio coloreado en su masa era de un color uniforme que
se conseguía añadiendo óxido de hierro (para el verde), de cobre (para el rojo) o de cobalto
(para el azul) a la masa vítrea, mezcla transparente de carbonato de potasio (más tarde, de
sodio) y sílice. El vidrio de dos hojas, que permitía obtener colores intensos traslúcidos, se
obtenía fundiendo una capa fina de vidrio coloreado con otra capa más gruesa de vidrio
claro, cuando ambos estaban aún calientes.
El artista comenzaba con el diseño de un boceto a pequeña escala del dibujo y, partiendo de
él, componía un cartón o dibujo a tamaño natural con una punta de plomo o estaño sobre
una tabla de madera o un tablero recubierto con una capa de tiza (gis) o pintura blanca. En
el gótico tardío y en el renacimiento los cartones se hacían sobre pergamino, tela, papel o
cartón. Las líneas de las varillas de plomo se pintaban en negro. A continuación se
extendían sobre una mesa láminas de vidrio de color que se cortaban con un utensilio de
hierro incandescente. Las líneas del contorno de ropajes, gestos faciales y pequeños detalles
se dibujaban sobre las piezas ya cortadas con una pintura de esmalte negra o castaño
oscuro, que se hacía con cristal molido, sales metálicas, como el óxido de hierro y cobre,
otros minerales y líquido. Estos trazos solían dibujarse sobre la cara interna del vidrio al
que se fundían cociéndolo a baja temperatura. Después se cortaba y se daba forma a las
tiras dobles de plomo maleable, con sección cruciforme, para poder sujetar los bordes del
vidrio por ambos lados. Las piezas de vidrio rodeadas por las tiras de plomo se fijaban luego
al marco de hierro, o armazón, que formaba parte del diseño en las ventanas más antiguas.
4.2.Vidrieras góticas
El estilo del siglo XIII, época del mayor esplendor de las vidrieras francesas, muestra una
afinidad con la coetánea iluminación de manuscritos. Al perfeccionarse la construcción de
bóvedas y arbotantes, fueron eliminándose los gruesos muros de carga para dar paso a un
número creciente de ventanales de mayor tamaño en las iglesias, lo cual propició un
incremento en la variedad y perfección de las vidrieras. Los rosetones —medallones
circulares de grandes proporciones semejantes a ruedas radiantes— se colocaron en el
extremo occidental y en los traseptos, en ellos se representaban la imagen de la Virgen con
el Niño. Otros temas que aparecen en las vidrieras son escenas de la Biblia y de la vida de
Jesucristo, el Juicio Final, profetas y evangelistas, leyendas y vidas de santos, escudos
de armas, escenas históricas, signos del zodíaco y los trabajos propios de cada mes. Los
gremios, que con frecuencia donaban vidrieras, aparecían representados por su santo
patrono o bien con la ilustración de sus oficios. La obra maestra del siglo XIII es la catedral
de Chartres, cuyo interior es una joya deslumbrante que cambia de color cuando la luz
atraviesa sus 176 vidrieras, la mayoría de las cuales se han conservado intactas. La Sainte
Chapelle, capilla de la corte de Luis IX, que vista desde el interior parece estar hecha toda
de cristal y las catedrales de Bourges, Auxerre, Sens, Soissons, Laon, Troyes, Reims y la de
Notre Dame de París son ejemplos sobresalientes del gótico. En la catedral de León (siglo
XIII) de España, hay un conjunto de vidrieras en el presbiterio de calidad comparable. Al
repertorio de colores existente en Francia e Inglaterra se añadió una gama más amplia de
púrpuras, verdes oscuros y diversos tonos de amarillo.
Las ventanas de grisalla también gozaron de gran éxito. Estas láminas monocromáticas de
vidrio blanco con contornos pintados en negro o marrón (café) fueron las preferidas en las
iglesias cistercienses, pero también se utilizaron en las catedrales como variación, para
permitir un mayor paso de luz, para disminuir la intensidad del azul o para acentuar
contrastes de color y, tiempo después, simplemente por el ahorro que suponían. Los
ejemplos más hermosos de Inglaterra, donde la grisalla alcanzó mayor grado de perfección,
se encuentran en las catedrales de Lincoln y Salisbury y sobre todo en la catedral de York,
donde las Cinco hermanas —ventanas ojivales altas y estrechas, de intrincado diseño
geométrico y lobulado— parecen un mosaico de destellos grises, rojos y verdes.
La aparición de las vidrieras no se explica solamente por cuestiones de orden técnico-
arquitectónico, ya que se podría haber elegido muchas otras variantes para sustituir la
pintura. Su elección se debe a que esta técnica está particularmente bien adaptada al
movimiento estético, económico y social de este período de la sociedad feudal. La
elaboración de los vitrales exigía una infraestructura artesanal y comercial importante: era
necesario poseer plomo y estaño en abundancia, vidrio y materias colorantes de todas
clases, generalmente sobre la base de óxidos metálicos, de hierro, de cobre, de cobalto y
manganeso.
Además, la técnica de preparación del vitral exigía una mano de obra calificada y
especializada.
Los procedimientos utilizados fueron producto de una investigación empírica que llevó
largos años de éxitos y fracasos.
La compleja técnica necesitaba de las grandes ciudades donde se encontraban artesanos de
distintos oficios: vidrieros, ceramistas, orfebres, miniaturistas o pintores, que
intercambiaban su conocimiento y colaboraban en un proyecto en común
Siguiendo a Nieto Alcaide vemos que la función de la vidriera gótica no es sólo la de un
medio para la configuración simbólica del espacio, sino también como soporte de
contenidos iconográficos en estrecha relación con los programas figurativos de la Catedral.
"La luz no natural del arte gótico también se presenta como portadora de un mundo de
imágenes de gran opulencia figurativa, cuya potencia actúa con fuerza extraordinaria sobre
el alma del hombre".
El vitral suma a su función decorativa una arquitectónica, material: protege de la lluvia y el
viento y difunde la luz. Los artistas del gótico, que buscaron descomponer el edificio en
cierto número de partes funcionales, y que asociaron la decoración a la estructura,
encontraron en él un elemento bien caracterizado, que se relacionaba de manera lógica con
los otros miembros del edificio.
Muestra del espíritu de análisis que caracteriza el mundo espiritual del período, las
vidrieras están formadas por fragmentos cuyas partes no exceden los 20 cm. , reagrupados
en placas de color homogéneas que conforman las distintas escenas. En Chartres, estos
trozos están tan bien imbricados unos en los otros que rara vez se encuentran más de tres o
cuatro fragmentos de vidrio contiguos del mismo color.
La forma de las ventanas y su armazón de hierro constituía un marco dado para la pintura
luminosa de vitrales.. La forma de la armazón cambia de una ventana a otra, generando
estructuras siempre nuevas en las que intervienes cuadrados, rombos, círculos, medallones,
segmentos y sus combinaciones.
Podemos observar que la luz del interior gótico a través del proceso de transformación
desarrollado por el filtro de las vidrieras se presenta como contraposición de luz natural
(lux corporalis) encarnando la idea del símbolo de la lux spiritualis, o imagen de Dios. Esto
se remonta a las referencias existentes en los Evangelios en los que se asocia la figura de
Cristo con la "lux vera".
En el gótico, a la metáfora y símbolo de Dios como luz se dio una respuesta arquitectónica
mediante el empleo de la vidriera como filtro conversor de la luz natural exterior en un
sistema de iluminación visualmente diferenciado y evocador de una realidad inmaterial y
trascendente.
La luz, como uno de los elementos que simbolizan la idea de lo inmaterial, que atraviesa el
vidrio sin alterarlo, servía a la perfección para desarrollar metafóricamente la idea de la
omnipresencia divina. La luz, que atraviesa las vidrieras de la iglesia lo hace sin "alterar" el
soporte físico lo mismo que "la luz divina penetra por el universo".
La luz gótica no es una luz "natural", la luz "no natural", impresiona como luz
"sobrenatural". El gótico colma de luz de colores oscuros, entre el rojizo y el violáceo,
siempre difícil de describir en su misteriosa esencia a causa de que, además no surge de una
sola fuente, y varía en su grado de claridad de acuerdo con las variaciones de la atmósfera
exterior: los colores ascienden, decrecen y en la hora del crepúsculo se encienden con una
llama incomparable.
Con esta luz se funde todo un mundo de imágenes, que agrega al espacio interior de la
catedral y contribuyen en forma decisiva a la potencia sobrenatural de la arquitectura
gótica.
La forma de la pintura de vidrieras provocan como experiencia inmediata la impresión de lo
sobrenatural: pues esas formas existen como seres incorpóreos y nacidos de la luz, como
signos de mágico esplendor que se hubieran interpuesto en medio de los límites del espacio
4.3.Las vidrieras de Chartres.
Los vitrales de la fachada occidental de la Catedral de Chartres se caracterizan por la forma
aparentemente simple en que el conjunto de la escena está compuesto. La vidriera central
está cortada por montantes de hierro de 28 paneles cuadrados y en cada uno de ellos se
desenvuelve una escena de la vida de Cristo, reinscrita, a su vez, en otro panel cuadrado o,
una vez o dos, en un medallón circular. La progresión de hace de abajo a arriba y de
izquierda a derecha, compuesta por escenas figuradas y yuxtapuestas. Sólo una sabia
disposición de colores y un equilibrio de escena podía dar al conjunto su cohesión y
amplitud, esa correspondencia perfecta entre el soporte metálico general y las escenas
particulares, y entre el fragmento de vidrio y la placa de color.
La forma de las ventanas y su armazón de hierro constituía un marco dado para la pintura
luminosa de vitrales.. La forma de la armazón cambia de una ventana a otra, generando
estructuras siempre nuevas en lasque intervienes cuadrados, rombos, círculos, medallones,
segmentos y sus combinaciones.
Mientras que los mosaicos están hechos con teselas uniformes, las vidrieras, en cambio,
combinan piezas de vidrio de la forma más ajustada posible al contorno de la sección de un
rostro, una figura, paños o fondo. Primero, se dibujaba el modelo sobre madera o papel de
tamaño natural, detallando la red de plomo y la forma de los vidrios y sus colores. Después
se pintaban los grafismos sobre el cristal como un pigmento oscuro. Cuando esta pintura
estaba seca, se aplicaba, a veces, otra capa de pigmento y se restregaba, todavía húmeda,
con un cepillo duro para que penetrara y aumentara el destello del color subyacente.
Después se cocían las piezas en un horno para que el pigmento se endureciera y
amalgamara, por lo menos parcialmente, con el cristal. Finalmente, las piezas se disponen
sobre el modelo y se unen entre si por tiras de plomo. Cada escena queda encerrada en un
marco de hierro y los marcos de hierro se ajustan entre sí dentro del marco de piedra, hecho
de tracería, de manera que se puedan sacar fácilmente en caso de reparación.
La técnica de las vidrieras medievales se puede apreciar bien en los paneles del siglo XII de
la fachada de Chartres: un "Noli me tangere y una Crucifixión". Los grafismos se parecen a
las líneas de los paños y cabellos de la escultura del Pórtico Real situado debajo. Los
contornos de plomo (que resultan un tanto distorsionantes en las reproducciones en blanco
y negro) sirven para mantener íntegramente el espléndido contraste de los colores de los
vidrios. Los marcos de hierro generalmente presentan un elaborado diseño basándose en
rombos y círculos.
Los paneles de vidrio coloreado se conocían ya en la época paleocristiana y ciertamente se
habían utilizado en la basílicas constantinianas, así como, más tarde, en Santa Sofía y otras
iglesias bizantinas, y también, generalmente, en las mezquitas. Pero la técnica de las
vidrieras parece que no se conoció antes de la época carolingia y sólo se conservan algunos
fragmentos, que se pueden datar de antes del período románico. En definitiva, las vidrieras
se hicieron universales sólo a partir de la arquitectura gótica.
El ámbito luminoso del gótico está en franca oposición con la lobreguez de cripta del estilo
románico.
En la catedral gótica clásica, desde el punto de vista de su conducción, plenitud y cualidad,
la luz alcanza la misma fuerza creadora que determina en forma decisiva la manifestación
del espacio arquitectónicamente plasmado.
Todas las ventanas de Chartres son donaciones individuales y puesto que los donantes se
dan a conocer como tales mediante inscripciones u otros signos, nos es posible apreciar en
que medida participó todo el pueblo en la decoración de tan imponentes catedrales.
Podemos conocer a través de las vidrieras que detalles se consideraban como característicos
de los oficios y las artesanías, ya que cada corporación se hacen reconocer mediante una
representación de su ocupación profesional; esta se encuentra en el área inferior de la
ventana. También podemos ver que es evidente que para la participación en las donaciones
de ventanas, había lugares que se consideraban como de especial privilegio. En las grandes
ventanas de rosetón, con sus ventanas lanceoladas correspondientes, colocadas en los
frentes del transepto podemos ver que se encuentran las donaciones de las familias más
distinguidas: el rosetón de la fachada norte fue donación de la Reina y Regente Blanca de
Castilla, para citar un ejemplo.
Las ventanas del ábside están dedicadas al ciclo mariológico: la central, en el eje mismo de
la catedral, representa, una junto a la otra, las figuras monumentales de la Anunciación, la
Visitación y la Madre de Dios entronizada, con el niño en brazos.
En las demás ventanas del coro aparecen las figuras de Daniel, Jeremías, Moisés, Isaías,
Aarón, Ezequiel y David.
Como hemos dicho anteriormente, Chartres es el centro del culto mariano de la época, por
lo tanto la figura de la madre de Dios ocupa un lugar importante en la iconografía de la
catedral; la podemos encontrar en el centro del gran rosetón del lado norte, rodeada de las
imágenes de sus antepasados y de los profetas. En las ventanas lanceoladas que ocupan este
rosetón podemos encontrar, como figura predominante Santa Ana con la pequeña María en
brazos. La ventana de la madre de la Virgen está acompañada a ambos lados por
representantes del Antiguo Testamento: David, Salomón, Melquisedec y Aarón, estos
representan una época de la humanidad. Recuerdan el tiempo que para hablar como los
doctores, el hombre vivía bajo la ley de la circuncisión.
En cambio en el rosetón que se encuentra en el lado sur y en sus ventanas lanceoladas
correspondientes predomina el mundo conceptual del Nuevo Testamento. Encontramos en
el centro del rosetón a la figura de Cristo, rodeándolo, en los círculos concéntricamente
ordenados, aparecen figuras del Apocalípsis o Revelación de San Juan. Debajo del rosetón
encontramos a la madre de Dios de pie, como Reina del Cielo; ella sostiene en sus manos al
Niño Jesús que imparte su bendición. A los costados encontramos
como interpretación literal del concepto de que los evangelistas descansan en los hombros
de los profetas, a cuatro profetas llevando a hombros a los evangelistas.
Las escenas del Evangelio se representan en el siglo XIII como otros tantos misterios en que
se descubren profundos símbolos. El siglo XIII ha representado la natividad de Jesucristo
de un modo que no deja de parecernos sumamente singular, por poco que fijemos en ella
nuestra atención. No hay en esta escena, muchas veces reproducida en los vitrales, nada de
ternura, y casi podríamos decir, nada de humano.
Durante el siglo XIII, María, tendida en su lecho, parece volver la cabeza para no mirar a su
hijo, contempla vagamente ante ella, alguna cosa invisible.
Según Jantzen:
"Así como la fachada oeste se abre, hacia el exterior, con un portal de Cristo, también hacia
adentro, en su luminosa pared de ventanales, se concentra alrededor de Cristo".
En las tres grandes ventanas que encontramos en esta zona, ventanas que son del siglo XII
(sobrevivientes del incendio que sufrió la catedral), se halla narrada la vida de Jesús, a
partir del árbol de Jessé. De Jessé sale un gran árbol, sentados unos encima de otros, y
formando el tronco mismo del árbol simbólico, se ordenan los reyes. Porque ellos existen, la
Virgen está entronizada en la cúspide. Y por encima de la Virgen está la imagen de Dios
Padre, y sobre él revuelan las siete palomas del Espíritu Santo. A ambos lados del árbol se
superponen los profetas, así como las generaciones del espíritu se superponen a las de la
carne. La mano de Dios, o la paloma que surge entre las nubes por encima de sus cabezas,
los designa como inspirados y les confiere su misión. De una o otra generación los profetas
anuncian el advenimiento de la rama de Jessé, y repiten las mismas palabras de esperanza.
Jessé aparece tendido sobre el lecho durmiendo; es de noche, y una lámpara encendida
brilla sobre su cabeza.
La ventana central contiene, en rápida sucesión de imágenes, la vida de Jesús desde la
Anunciación a María hasta su entrada triunfal en Jerusalén. La tercera ventana narra la
historia de la Pasión, en doce cuadros circulares que comienzan en la Transfiguración y
culminan con el milagro de Emaús.
Citando nuevamente a Jantzen,
"En lo temático, pues, y en la medida en que los hechos más importantes se reflejan en los
frentes de los rosetones, el mundo de imágenes de las ventanas mantiene el orden de
importancia que pudimos apreciar en la escultura monumental de los frentes de los
portales. Todas las ventanas del piso superior y de las naves laterales están dedicadas, con
pocas excepciones a honrar a los santos…"
A diferencia de las ventanas del piso superior, las ventanas de alrededor, las que se
encuentran en las naves laterales, no están adornadas con figuras individuales, sino que
narran, en un minucioso cuadriculado las historias de las vidas de los santos.
El arte medieval, que apenas ha representado otra cosa que santos, es el arte idealista por
excelencia: porque no se le pedía más que hacer transparentes las almas. Fuerza,
caridad, justicia, templanza, he aquí lo que se debía leer en los rostros. No se trata aquí de
frías abstracciones: los santos fueron realidades vivientes.
En estas ventanas de Chartres encontramos una Leyenda Aurea, iluminada que difícilmente
podría ser superada en su expresividad.
Así como el portal estaba diseñado para enseñar la Biblia, los vitrales cumplían igual
función; su efecto era más espectacular debido al juego de luz que hacían en el interior del
edificio.
"Este milagro de luz de las vidrieras de Chartres intensifica o apaga sus matices y su vida en
el curso del día, y se enciende una vez más a la hora del crepúsculo, momento en que los
colores parecerían desprenderse de la arquitectura de la catedral para flotar libremente en
el espacio".
Mientras que en las ventanas del siglo XII predomina un tono azul claro, sumamente
delicado e inmaterial, mientras que en las que corresponden al siglo XIII, los colores
dominantes son el rojo y el azul. Esto logra un efecto lumínico espectacular a la catedral
muy difícil de superar.
"Víctor Hugo tiene razón: la catedral es un libro. En Chartres, este carácter enciclopédico
del arte medieval se destaca con claridad;(…) La catedral de Chartres es el pensamiento
mismo de la Edad Media, exteriorizado; no falta nada esencial. Sus diez mil personajes
pintados o esculpidos forman un conjunto único en Europa."
«Escenificación» redirige aquí. Para otras acepciones, véase Escenificación del poder
político.
Las artes escénicas son las artes destinadas al estudio o práctica de cualquier tipo
de obra escénica o de escenificación, o sea, toda forma de expresión capaz de
inscribirse en la escena: el teatro, la danza, el circo, la música, el cine, y en general,
cualquier manifestación del denominado mundo del espectáculo (show business -
farándula-) o que se lleve a cabo en algún tipo de espacio escénico, habitualmente en
las salas de espectáculos, pero también en cualquier espacio
arquitectónico o urbanístico construido especialmente o habilitado ocasionalmente para
desarrollar cualquier tipo de espectáculo en vivo, como ocurre con los espectáculos
ambulantes (como el circo, el guion, los tradicionales cómicos de la legua y comedia del
arte o el actual teatro callejero). Las partes otras expresiones,
como desfiles, procesiones de Semana Santa y multitud
de ritos religiosos, fiestas populares, o carnavales, tienen una clara dimensión escénica.

Índice
 1Espacio escénico
 2Origen y función religiosa
 3Véase también
 4Referencias

Espacio escénico[editar]
Artículo principal: Espacio escénico

El espacio de las artes escénicas, aparte de notables diferencias producidas por los
distintos conceptos que del espectáculo y todo lo referido a este mundo, se han tenido que
cambiar a lo largo de la historia, mantienen inalterable una cierta disposición de ámbitos
dependiendo de la utilización que de ellos se haga. Cuando esto suceda tenemos que
utilizar artefactos que nos puedan ayuda, hace referencia a aquellas zonas que van a
albergar los dos elementos esenciales para que la obra se produzca: los actores y
el público.
Adicionalmente, los espacios escénicos se han modificados para complacer las
necesidades modernas. La tecnología ha sido el mayor contribuyente ya que en los
espacios más profesionales, como el teatro, se han omitido luces y audio que aumentan la
experiencia audiovisual para el espectador. Sin embargo las obras callejeras si implican
efectos más prácticos.

Origen y función religiosa[editar]


El teatro sacro es tan antiguo como el propio teatro, pues puede considerarse su causa de
aparición. Junto con los olímpicos y los demás Juegos
Panhelénicos (píticos, ístmicos y nemeos) el teatro griego nació como una más de las
competiciones sagradas musicales y poéticas (como en Roma serían los juegos florales).
El considerado fundador del teatro, Tespis, lo fue por ser el primer ganador de uno de
estos certámenes: las Dionisias de Atenas (536 a. C.). El teatro adquirió enseguida,
especialmente en las tragedias, una evidente función ritual y espiritual. Destacaba su
función purificadora (la catarsis) además de la transmisión de altos valores morales; y de
informar a los espectadores de cuál era su papel como hombres y ciudadanos dentro de
la polis y del cosmos junto a los demás hombres y los dioses, y le invitaba a identificarse
con los héroes conducidos por su destino a una misión trascendente.
Las civilizaciones asiáticas desarrollaron artes escénicas también con profundos sentidos
religiosos y sociales, entre los que la reproducción y vivencia de los [mito]s alcanzaba la
mayor importancia (teatro chino, teatro japonés, cultura de Indonesia, teatro de Bali -
ketchak, representación colectiva del Ramayana de altísima fuerza expresiva-)
El teatro sacrocristiano, precedente inmediato del teatro clásico europeo del Renacimiento
y el Barroco, surgió en la Edad Media (drama litúrgico, auto sacramental, misterio
(teatro), moralidad (teatro); y junto con la música sacra tuvo en las iglesias y catedrales el
contexto escénico para el que fue concebido

las artes escénicas (1)

Historia de las artes


escénicas (1)
12 agosto, 2016 libretadeartesescenicas 2.- Historia de las artes escénicas

Aquí exponemos brevemente una historia de las artes


escénicas desde la antigüedad hasta el final de la Edad
Media.
De todos modos, se puede descargar en formato pdf, si se
pincha aquí.  historia Artes Escénicas 1

Las grandes tradiciones escénicas: Oriente y Occidente

Origen del teatro


Teatro viene del termino “Theatron” que quiere decir lugar para
contemplar, porque en definitiva ¿qué es el teatro sino una
representación de historias frente a un público?
Nadie se pone de acuerdo en cual fue el inicio del teatro pero,
partiendo de su definición, el chamán prehistórico fue uno de
los primeros actores de la historia; tenía preparación, vestuario
y texto para sus curaciones, cosas que hoy en día faltan en
realidad, y un público incondicional, cosa aún más escasa en la
actualidad. El objetivo primordial era la conectividad con la
divinidad, elemento base para la aparición del teatro en todas
las civilizaciones.
La tradición teatral en Oriente
En las artes escénicas, sobre todo las teatrales o dramáticas, se
observan dos grandes tradiciones: la tradición oriental o
asiática, y la tradición occidental, fundamentalmente europea.
El teatro oriental en general —de la India, China, Japón y el
Sureste asiático— tienen ciertas características en común que lo
distinguen claramente del teatro post-renacentista occidental.
 El teatro asiático no surge de la idea de “imitación
verosímil de la realidad”, la representación naturalista es del
todo extraña para el arte asiático.  Aunque los teatros de los
diferentes países varían, en general son obras de arte unificadas
—una realización de la idea del teatro total de Wagner— que
mezclan literatura, danza, música y espectáculo.
 La formación de los actores, por lo general a través de
un largo y arduo proceso, hace hincapié en la danza, en la
expresión y agilidad corporal y en las habilidades vocales más
que en la interpretación psicológica.
 El vestuario y el maquillaje son muy importantes y
casi un arte en sí mismos, con todo tipo de colores e imágenes,
así como elementos que poseen un significado específico.
 La estilización se extiende al movimiento, las acciones
de la vida diaria se convierten en una danza o gesto simbólico.
 Los decorados también son estilizados, por ejemplo, el
escenario del teatro noh de Japón usa elementos
arquitectónicos y escénicos con significado propio y que no
cambian de obra a obra.  La ópera de Pekín tiene una serie de
convenciones establecidas en lo que a acciones se refiere: un
largo viaje se indica por un paseo circular sobre el escenario, un
actor que corre sobre el escenario con cuatro trozos de tela
representa el viento.
 La teatralidad no se oculta en absoluto, las tramoyas
están a la vista del público mientras se cambia el escenario y se
producen los cambios de decorados.
Desde el punto de vista del público, el teatro es participativo,
aunque el público no toma parte en la representación, pero el
mero hecho de ir al teatro es una experiencia compartida.  Las
representaciones son a menudo largas y los espectadores van y
vienen, comen, hablan y quizá sólo observan sus momentos
favoritos de la obra.
El teatro oriental, como otros aspectos de la cultura oriental, fue
conocido en occidente a finales del XIX.  Ejerció cierta
influencia sobre las ideas de interpretación, composición de
guiones y puesta en escena de algunos simbolistas, de
Strindberg, de Artaud, del director ruso Meyerhold y del
director alemán Max Reinhardt así como sobre otros muchos.
EGIPTO
En Egipto practicaban su culto a los muertos mediante danzas
y canciones, entre estos ritos destacaba “Los Misterios de
Osiris” que duraba ocho días y, como la morbosidad humana no
se inventó ayer, los días de cartel completo eran los de muerte y
resurrección de la diosa.
CHINA
El Teatro chino tiene un origen ritual. En dicha forma, proviene
de la India. La manera tradicional del Teatro chino, con danzas,
mimo, acrobacias y cantos, se puede establecer hacia el siglo VI
a.C. El mayor desarrollo de este Teatro se da durante la Dinastía
Yuan (1280-1368) y alcanza un lucimiento particular con
la Opera de Pekín, en el siglo XIX.
En el Teatro chino no existe un género definido. Las obras que
se representan son consideradas como melodramas con final
feliz. Se utilizan cuatro tipos básicos de
personajes: sheng (masculinos), tan (personajes femeninos,
representados siempre por actores
masculinos), chou (personajes cómicos) y ching (personajes
forzudos masculinos, con máscaras de maquillaje).
JAPÓN
En este país se han desarrollado tres formas teatrales que han
trascendido al paso del tiempo: Bunraku, Noh y Kabuki.
 El BUNRAKU es el Teatro de títeres, que en una época se
prefirió al representado por actores y que alcanzó una gran
calidad técnica.
 El NOH. Su nombre significa talento o habilidad. Tuvo su
esplendor en el siglo XVII, de cuando datan los primeros textos
impresos. Es la forma aristocrática del Teatro japonés. Utiliza
grandes despliegues de escenografía, vestuario y máscaras, con
un diseño del escenario diferente al Teatro occidental. Las obras
preferidas del Noh son leyendas y hazañas guerreras japonesas
(intervienen dioses o son bélicas). En las representaciones, los
actores cantan, bailan y recitan, de una manera y con un ritmo
muy poco comprensibles para el público occidental.
 El KABUKI, derivado del Noh, es el Teatro popular del
Japón. Sus elementos son muy parecidos a los del Noh, pero los
textos, llamados yokyoku, son más accesibles al público.. Cabe
aclarar que, como en China, en el Teatro Japonés participan
exclusivamente hombres, quienes representan incluso los
papeles femeninos.
INDIA
El Teatro en la India, escrito en sánscrito, ya en el siglo V a.C.
tenía autores importantes, como Kalidasa (siglo 1 d.C.), que ha
influido en Occidente con su pieza “Shakuntala”, la cual ha sido
retomada por algunos autores europeos.
En el Teatro de la India se generó una forma,
llamada Kathakali, que nace en el siglo XVII en Kerala, al
sudoeste de la India. El Kathakali se basa en textos mitológicos,
como los poemas del Mahabharata y el Ramayana, libros
sagrados hindúes. La particularidad fundamental de este Teatro
es que en sus representaciones no se habla, y los actores
desarrollan su expresión a través de un total dominio del
cuerpo, danza, gestos faciales, etc.
ARABIA
Las prohibiciones de la religión islámica no han podido evitar
que se represente teatro en los países que siguen estas
creencias. Existen estilos como el Teatro de Pésame, que tiene
sentido religioso, y el del Sultán de los estudiantes, pero el más
interesante y popular es el Teatro del Tapete, que consiste en un
largo espectáculo ambulante celebrado sobre un tapete.
Tradición teatral occidental
El teatro, tal y como se entiende Enel mundo occidental, nació
en la antigua Grecia entre los siglos V y VI a.C. Concretamente
en su capital, Atenas.
Los ciudadanos atenienses realizaban ceremonias en honor al
dios de la vegetación y del vino Dionisio. Estos ritos
evolucionaron poco a poco hasta convertirse en teatro.
Siendo así en uno de los mayores avances culturales de la
civilización griega.
Teatro griego
El origen del teatro griego se sitúa alrededor de la figura de
Tespis (actor, director, dramaturgo) quien recorría los lugares
con su carro de actores hacia la mitad del siglo VI a. de C. Sus
actuaciones tenían que ver con las celebraciones en honor a
Dionisos y la fiesta de la vendimia, al principio muy simples y
con un solo actor. Poco a poco se fue complicando la
representación: primero colocó a un personaje y lo hizo dialogar
con el actor original; más tarde situó al coro, monocorde, que
tendrá una gran importancia a lo largo de todo el teatro griego.
El teatro griego presentaba tres clases de obras: tragedias,
dedicadas a las leyendas heroicas; dramas satíricos, en las
que se hacía burla de tales leyendas; y comedias que se
referían a la vida corriente en forma de farsa.  Las tres
empleaban un coro en los intermedios entre escenas y, a
menudo, en medio de éstas.  Estaban escritas en verso y
empleaban máscaras y, a su vez, las tres estaban relacionadas
con ideas de fertilidad.  Las tragedias, las piezas satíricas y las
comedias se representaban como parte de las ceremonias
anuales en honor a Dionisos.  Aristóteles dice que
la comedia nació de las canciones fálicas, que eran himnos
en honor de Falo, dios de la Fertilidad y del ditirambo, o himno
coral que se cantaba a Dionisos.
En líneas generales, la tragedia griega presenta las siguientes
características:
 Las representaciones teatrales formaban parte de algunas
celebraciones religiosas y, por lo tanto, las obras se
representaban en unas fechas concretas del año.
 Los festivales eran competitivos: se seleccionaban tres
poetas trágicos de entre los concursantes. Cada autor
presentaba tres tragedias y un drama satírico.
 El coro: su papel fue disminuyendo a partir del siglo V
(danzaban a son de la flauta). Es el elemento más relevante de la
tragedia. La tragedia se constituye sobre la dualidad entre coro-
personaje. El coro permanece en forma semicircular en
la orchestra, su función es principalmente lírica; los personajes
están en la escena. El corifeo es el personaje del coro que habla
en nombre de todos.
 Los héroes trágicos están por encima de lo humano; la
tragedia los presenta como una reflexión sobre los límites de la
naturaleza humana. De ahí el efecto catártico, de purificación,
de la tragedia.
 Todos los actores y el coro llevaban máscaras adecuadas a
su papel (el uso de máscaras posibilita que los actores jueguen
con los papeles: un actor con dos personajes / un personaje con
dos actores). Llevaban coturnos para que se les viera mejor. Los
actores y el coro eran siempre varones, que debían ser
ciudadanos atenienses (aunque el personaje fuera femenino).
La tragedia griega se estructura según el siguiente esquema:
1. El prólogo. Parte que precedía la entrada del coro; es un
monólogo que explica el argumento y la situación inicial.
2. La párodos. Canto del coro mientras entra. El coro no se
va hasta el final de la obra. El coro es otro personaje más de la
obra.
3. Los episodios. Escenas de uno o más actores junto al
coro.
4. Los estásimos. Cantos del coro desde la orchestra. Se
intercalan con los episodios.
5. El éxodo. Escena final tras el último estásimo. Salida del
coro.
 
Los principales autores de la tragedia griega son
 ESQUILO.- En sus obras plantea siempre importantes
problemas religiosos o morales, como la imposibilidad del
hombre para escapar a su destino. De sus siete tragedias
conservadas, destacan Prometeo encadenado y la trilogía La
Orestiada  (Agamenón, Las coéforas, Las Euménides).  La
Orestiada tiene como tema la venganza de Orestes.
Agamenón, el héroe de la guerra de Troya, es asesinado al
regresar a su patria por su esposa Clitemnestra y por Egisto, con
el que aquella se había casado.
 SÓFOCLES.- Limitó la intervención del coro, dando así
más acción a las obras. Sus personajes, aunque heroicos y
tomados de la mitología, son arrastrados por El destino sin una
explicación lógica. De sus obras sólo
sobresalen Antígona, Electra (sobre el tema de la venganza
de Orestes ya tratado por Esquilo: Electra era hija de Agamenón
y Clitemnestra, y hermana de Orestes) y Edipo rey.
 EURÍPIDES.- Es autor de tragedias en que los
personajes, más humanos y realistas, no se mueven ya a
impulsos de los dioses, sino que obedecen a su conciencia. Entre
sus obras conservadas, diecisiete,
destacan Medea, Electra (sobre el mismo tema ya tratado por
Esquilo y Sófocles), Andrómaca e Ifigenia.
Frente a la tragedia, la comedia tenía la función de reflejar las
acciones cotidianas realizadas por tipos comunes con sus vicios
y virtudes. En principio tuvo su origen en la burla de los mitos
que se representaban en la tragedia, y estaba constituida sobre
todo por obscenidades, burlas y parodias. Los personajes eran el
comilón, el viejo achacoso, el avaro, el tonto, el obseso sexual,
etc. Es Aristófanes quien comienza a desarrollar comedias
más formales, si bien remitian a espacios múltiples y a fantasías
no muy ortodoxas. De todas sus comedias sólo nos han llegado
nueve. Dos de las más importantes son Lisístrata, una
comedia en la que las mujeres se rebelan contra los afanes
belicosos de sus maridos, y Las aves, donde dos amigos huyen
de su ciudad en la cual están acosados por los impuestos, a un
mundo utópico habitado por pájaros, para establecer allí ellos
mismos una tiranía. El otro autor de comedias en Grecia se
llamaba Menandro. Nos ha llegado muy poco de su obra, en
fragmentos además, que han permitido reconstruir algunas
comedias, pero se sabe que componía comedias más refinadas
que las de Aristófanes, dedicadas sobre todo a la creación de
tipos ridículos en sus vicios y costumbres: el adulador, el
desconfiado, el supersticioso, etc.
Un teatro griego estaba constituido por:
El graderío (teatrón ) era el lugar destinado a los
espectadores. Solía situarse en las faldas de una colina, en
donde se colocaban gradas de piedra como asiento. Siempre en
semicírculo. En Atenas la primera fila, la más cercana a la
escena, estaba reservada a funcionarios y sacerdotes.
1. a) La orquesta (orchestra) era un espacio circular
situado entre la primera fila de espectadores y la escena
propiamente dicha; estaba reservada para el coro, que además
de cantar danzaba. A ella se accedía por unas puertas laterales
(párodos) y en medio había un altar para Dionisios.
2. b) El proscenio (proskenion) era una plataforma de
piedra de unos cuatro metros de alto y tres de ancho, situada en
la parte delantera de la escena y que estaba reservada a los
actores. Era donde se desarrollaba la acción dramática o cómica
representada por los actores. Tenía una pequeña escalera por la
que se bajaba a la orquesta.
3. c) La escena (skene) estaba situada detrás del proscenio,
cerrándolo por detrás y por los lados. En los primitivos teatros
de madera la escena no fue más que una barraca de tela y
madera donde los actores se cambiaban. En los teatros de
piedra era una construcción de varios pisos que representaba la
fachada de un palacio o de un templo. Contribuía a orientar la
voz de los actores hacia el público.
 
El teatro griego mejor conservado y el más grandioso es el
de Epidauro. Tiene capacidad para 14.000 espectadores y,
convenientemente restaurado, es utilizado por la Compañía
Nacional Griega para festivales de verano. Sorprende su
magnífica acústica.
Teatro romano
A pesar de la dependencia que el teatro romano presenta con
respecto al teatro griego, muy especialmente al principio de su
desarrollo, lo cierto es que el teatro romano intensifica algunos
temas del teatro griego y va olvidando otros. Para los romanos
pasa a ser el teatro un juego, en contra de la concepción griega,
que lo consideraba un ritual. Con Roma aparece la figura del
empresario, que paga a los actores y autores, y que cobra una
entrada al público. Sólo cuando el Estado se hace cargo de los
espectáculos teatrales pasan a ser gratuitos. Los romanos
apenas cultivan la tragedia y si lo hacen, como en el caso de
Séneca, no es para representarla, sino para leerla en voz alta en
círculos escogidos. Sin embargo, cultivan con gran fortuna la
comedia, crítica de tipos humanos y de costumbres sociales. 
Dos son los autores cómicos principales en
Roma: Plauto y Terencio.
 Plauto de origen humilde, era actor hasta que decidió
convertirse en comediógrafo con gran éxito. Sus obras
representan personajes ridículos por sus deformidades morales,
como el avaro de Aulularia, o el soldado fanfarrón en Miles
gloriosus.
 Terencio, que era un esclavo liberado por su amo debido
a su inteligencia y talento, era mucho más refinado y recibió la
influencia de Menandro, el comediógrafo griego. Su obra
completa, más sus traducciones de Menandro, se perdieron en
un naufragio.
En la tragedia romana destaca SÉNECA cuyas obras fueron
escritas para ser recitadas o leídas y no representadas, ya que en
el siglo I el interés del público por la tragedia había decaído. Las
obras de Séneca (“Las troyanas”, “Medea”, “Fedra”)
El teatro romano se representaba en espacios provisionales:
estrados de madera, carros, etc. A partir del 60 a. C. se
construyeron en piedra y mármol, y eran edificios diseñados
especialmente para su finalidad. Los construían desde los
cimientos y estaban divididos en dos partes iguales, la mitad
para el escenario y la otra mitad para los espectadores. El
escenario estaba cubierto y se ponían toldos para el público. En
España tenemos varios teatros romanos, entre ellos el de
Mérida, el mejor conservado del mundo. Alguno como el de
Sagunto ha sufrido una polémica restauración.
A diferencia de sus modelos helénicos, Se edificaban en suelo
plano. Contaban con diversas plantas construidas en
mampostería. Buscando mejorar aún más la acústica del
recinto teatral, los arquitectos disminuyeron la orquesta a un
semicírculo, y las representaciones se hacían ahora sobre una
superficie algo elevada (pulpitum). Este fue el origen de los
actuales escenarios.
Las fachadas de los teatros, denominadas frons scenae,
contaban con varios pisos y hacía las veces de escenario. Las
gradas donde se ubicaba a los espectadores (cávea) constaba de
tres partes bien diferenciadas: la Ima, la media y la suma.
La primera zona era la inferior y en ella se ubicaban a la clase
dirigente y a los senadores. En la zona media se sentaban el
pueblo llano. La suma o parte superior se destinaba para los
esclavos y para las mujeres. Al igual que en algunos circos
romanos, el graderío se podía cubrir con un velum a modo de
gigantesco toldo para proteger del sol.

Teatro romano de Mérida.


 
Teatro medieval
Durante la Edad Media surge en toda Europa un teatro
religioso, relacionado con las festividades litúrgicas donde se
representan los episodios más importantes de la vida de
Jesucristo (sobre todo, su nacimiento y muerte). Este teatro se
representa al principio en el interior de la iglesia, pero más
tarde sale al atrio, con una clara intención de adoctrinar al
pueblo.
De esta manera nacen en Francia:
 los milagros (miracles): breves obras que desarrollan la
historia de un pecador que es salvado por la intervención
milagrosa de la Virgen María;
 y los misterios: dramas inspirados en pasajes bíblicos
que se representaban durante varios días y con la participación
de gran parte del pueblo.
Por otro lado, existe un teatro profano en el que destacan:
 las farsas: pequeñas obras de carácter cómico y satírico
con personajes caricaturescos (el bobo, el cura glotón, el avaro,
etc.) que se representaban en la plaza, en la calle o en un local
cerrado;
 las Danzas de la Muerte: en varios países europeos
durante el siglo XIV y XV existían unas danzas macabras en las
que la muerte invitaba a diversos personajes a bailar con ella. El
tema central es el poder igualatorio de la muerte, que no
distingue entre el poderoso y el humilde, la joven y la anciana, el
religioso y el caballero… Unos y otros se daban la mano para
danzar en un sobrecogedor desfile de todos los estamentos
medievales.

La historia de la música es el estudio de las diferentes tradiciones en la música y su


orden en el planeta.
Ya que en toda cultura conocida hubo alguna forma de manifestación musical, la historia
de la música abarca todas las sociedades y épocas. No se limita, como es habitual en
algunos ámbitos académicos, a Occidente, sin embargo a menudo se utiliza la expresión
«historia de la música» para referir exclusivamente a la historia de la música europea y su
evolución en el mundo occidental.
La música de una determinada sociedad está estrechamente relacionada con otros
aspectos de su cultura, como su organización económica, su desarrollo tecnológico,
tradiciones, creencias religiosas, etc.
En sentido más amplio la música nace con el ser humano, ya que estaba presente, según
algunos estudios, mucho antes de la migración de los primeros grupos que dejaron África
hace más de 50,000 años.1 Es por tanto una manifestación cultural universal.

Índice
 1Música en la Prehistoria (50 000 a. C.-5000 a. C.)
 2Mundo antiguo (5000 a. C.-476 d. C.)
o 2.1Antiguo Egipto y Mesopotamia
o 2.2Antigua Grecia
o 2.3Antigua Roma
o 2.4La música en la China Antigua: simbología y textura en la música tradicional china
 3Música de la Edad Media (476-1450)
o 3.1La música en la Iglesia católica primitiva
o 3.2El canto gregoriano
 3.2.1Otros tipos de canto
 3.2.1.1Véase también
 4Música del Renacimiento (1450-1600)
o 4.1Escuela flamenca
o 4.2Música renacentista francesa
o 4.3Música renacentista italiana
o 4.4Música renacentista inglesa
o 4.5Música renacentista alemana
o 4.6Música renacentista española
 5Música clásica (1600-1750)
o 5.1Barroco (1600-1750)
 5.1.1El bajo continuo
 5.1.2El sistema tonal
o 5.2Barroco temprano (1600-1650)
o 5.3Barroco medio (1650-1700)
o 5.4Barroco tardío (1700-1750)
 6Clasicismo (1750-1800)
o 6.1La orquesta y nuevas formas musicales
o 6.2Escuela de Mannheim
o 6.3Otras escuelas
o 6.4Clasicismo mediterráneo
 7Romanticismo (1800-1860)
o 7.1El piano romántico
o 7.2Música programática
 7.2.1El lied
o 7.3Sinfonía romántica
o 7.4Los nacionalismos (1850-1950)
 7.4.1Rusia
 7.4.1.1El Grupo de los Cinco
 7.4.2República Checa
 7.4.3Noruega
 7.4.4Finlandia
 7.4.5España
 7.4.6Reino Unido
 7.4.7Estados Unidos
o 7.5Post-Romanticismo
 8Impresionismo (1860-1910)
 9Música moderna y contemporánea (1910-presente)
 10Música modernista y contemporánea
o 10.1Futurismo
o 10.2Crisis de la tonalidad y atonalismo
o 10.3Segunda escuela de Viena. Dodecafonismo y serialismo
o 10.4Primitivismo
o 10.5Microtonalismo
o 10.6Neoclasicismo
o 10.7Música electrónica y concreta
o 10.8Música aleatoria y vanguardismo radical
o 10.9Micropolifonía y masas sonoras
o 10.10Minimalismo
o 10.11Música cinematográfica
o 10.12Poliestilismo
o 10.13Espectralismo
o 10.14Nueva simplicidad
o 10.15Libre improvisación
o 10.16Nueva Complejidad
 11Música popular
o 11.1Historia
 11.1.1Siglo XX
 12Jazz
o 12.1El pop y el rock
 13Véase también
 14Referencias
 15Bibliografía

Música en la Prehistoria (50 000 a. C.-5000 a. C.)


[editar]
Artículo principal: Música en la prehistoria

Se ha demostrado la íntima relación entre la especie humana y la música, y mientras que


algunas interpretaciones tradicionales vinculaban su surgimiento a actividades
intelectuales vinculadas al concepto de lo sobrenatural (haciéndola cumplir una función de
finalidad supersticiosa, mágica o mística), actualmente se la relaciona con los rituales de
apareamiento y con el trabajo colectivo.2
Para el hombre primitivo había dos señales que evidenciaban la separación entre vida y
muerte: el movimiento y el sonido. Los ritos de vida y muerte se desarrollan en esta doble
clave. En el llamado arte prehistórico danza y canto se funden como símbolos de la vida
mientras que quietud y silencio se conforman como símbolos de la muerte.
El hombre primitivo encontraba música en la naturaleza y en su propia voz. También
aprendió a crear sonido con objetos rudimentarios como fueron: huesos, cañas, troncos,
conchas, etc
Hay constancia de que hacia el 3000 a. C. en Sumeria ya contaban con instrumentos de
percusión y cuerda (lira y arpa). Los cantos cultos antiguos eran más bien lamentaciones
sobre textos poéticos.
En la prehistoria aparece la música en los rituales de caza o de guerra y en las fiestas
donde, alrededor del fuego, se danzaba hasta el agotamiento. La música está basada
principalmente en ritmos y movimientos que imitan a los animales. Las manifestaciones
musicales del hombre consisten en la exteriorización de sus sentimientos a través del
sonido emanado de su propia voz y con el fin de distinguirlo del habla que utiliza para
comunicarse con otros seres.
Los primeros instrumentos fueron objetos, utensilios o el mismo cuerpo del hombre que
podían producir sonidos. Estos instrumentos podemos clasificarlos en:
a) Autófonos: aquellos que producen sonidos por medio de la materia con la que están
construidos. Son instrumentos de percusión; por ejemplo, hueso contra piedra.
b) Membranófonos: serie de instrumentos más sencillos de los construidos por el hombre.
Tambores: hechos con una membrana tirante, sobre una nuez de coco, un recipiente
cualquiera o una verdadera y auténtica caja de resonancia.
c) Cordófonos: son aquellos de cuerda; por ejemplo, el arpa.
d) Aerófonos: el sonido se origina en ellos por vibraciones de una columna de aire. Uno
de los primeros instrumentos es la flauta, en un principio construida con un hueso con
agujeros.

Mundo antiguo (5000 a. C.-476 d. C.)[editar]


Artículo principal: Música en la Antigüedad

Antiguo Egipto y Mesopotamia[editar]


La música en Egipto poseía avanzados conocimientos que eran reservados para los
sacerdotes. En el Imperio Nuevo utilizaban ya la escala de siete sonidos. Este pueblo
contaba con un instrumentario rico y variado; algunos de los más representativos son el
arpa como instrumento de cuerdas y el oboe doble como instrumento de viento. En
Mesopotamia los músicos eran considerados personas de gran prestigio; acompañaban al
monarca no solo en los actos de culto, sino también en las suntuosas ceremonias de
palacio y en las guerras. El arpa es uno de los instrumentos más apreciados en
Mesopotamia. La expresión musical de Mesopotamia es considerada origen de la cultura
musical occidental.

Antigua Grecia[editar]

Escena de un banquete hacia el siglo II a. C. Este bajorrelieve procede de la cultura indogriega. Era
habitual encontrar a un músico tocando una siringa o similar. Ancient Oriental Museum de Tokio.

En la Antigua Grecia, la música se vio influida por todas las civilizaciones que la rodeaban,
dada su importante posición estratégica. Culturas como
la mesopotámica, etrusca, egipcia o incluso las indoeuropeas fueron de importante
influencia tanto en sus músicas como en sus instrumentos musicales. Los griegos daban
mucha importancia al valor educativo y moral de la música. Por ello está muy relacionada
con el poema épico. Aparecen los bardos o aedos que, acompañados de una lira, vagan
de pueblo en pueblo mendigando y guardando memoria oral de la historia de Grecia y sus
leyendas. Fue entonces cuando se relacionó la música estrechamente con la filosofía. Los
sabios de la época resaltan el valor cultural de la música.
Posteriormente aparece en Atenas el ditirambo, cantos dirigidos a Dionisos, acompañados
de danzas, y el aulós, un instrumento parecido a la flauta. Surgen
asimismo dramas, tragedias y comedias de una manera combinada pero sin perder la
danza, la música y la poesía.
Los principales instrumentos utilizados en Grecia fueron la lira, la cítara, el aulós,
la siringa (también llamada flauta de Pan, por su creación mitológica que involucra
a Pan y Siringa), varios tipos de tambores como por ejemplo el tympanon (siempre en
manos de mujeres), el crótalo, el címbalo, el sistro y las castañuelas.

Antigua Roma[editar]

Euterpe con una flauta. Sarcófago de las  musas. Museo del Louvre, en París.

En el siglo II a. C. Grecia fue conquistada por Roma, y aunque ambas culturas se


fundieron, Roma no aportó nada a la música griega, más que el legado del latín a los
cantos gregorianos. Eso sí, evolucionó a la manera romana, variando en ocasiones su
estética. Habitualmente se utilizaba la música en las grandes fiestas, pero antes, la música
era implementada principalmente para ritos cristianos y alabanzas que contenían los
salmos. Eran muy valorados los músicos virtuosos o famosos, añadiendo vertientes
humorísticas y distendidas a sus actuaciones. Estos músicos vivían de una
manera bohemia, rodeados siempre de fiestas.
En los teatros romanos o anfiteatros se representaban comedias al estilo griego. Los
autores más famosos fueron entre otros Plauto y Terencio. La tragedia tuvo trascendencia
siendo su máximo cultivador Séneca. La música tenía un papel trascendental en estas
obras teatrales.
A partir de la fundación de Roma sucede un hito musical, los ludiones. Estos eran unos
actores de origen etrusco que bailaban al ritmo de la tibia (una especie de aulós). Los
romanos intentan imitar estos artes y añaden el elemento de la música vocal. A estos
nuevos artistas se les denominó histriones que significa bailarines en etrusco. Ninguna
música de este estilo ha llegado hasta nosotros salvo un pequeño fragmento de una
comedia de Terencio.
Cuando el imperio romano se consolida, llega la inmigración que enriquece
considerablemente la cultura romana. Fueron relevantes las aportaciones de Siria, Egipto y
las que provenían de la península ibérica, actual España. Vuelven a aparecer antiguos
estilos como la citarodia (versos con cítara) y la citarística (cítara sola virtuosa). Eran
habituales los certámenes y competiciones en esta disciplina.
La música en la China Antigua: simbología y textura en la
música tradicional china[editar]
Artículo principal: Cultura de China

Representación de los instrumentos tradicionalmente utilizados en la música tradicional china

Desde los tiempos más antiguos, en China la música era tenida en máxima consideración.
Todas las dinastías le dedican un apartado especial. Aún hoy la música China está
impregnada de la tradición secular, legendaria y misteriosa de una de las filosofías más
antiguas del mundo.

Representación de una cadencia típica en la música china.

La explicación acústica que sustenta este sistema musical es el de la quinta soplada. Si


soplamos con fuerza en un tubo cerrado, correspondiente, por ejemplo, a fa4 se obtendrá
una quinta justa superior, es decir do5. Pero este do5 también se puede obtener soplando
normalmente en otro tubo que mida dos tercios de la longitud del primero.
Al cortarse un tercer tubo, que mida dos tercios de do5 se obtendrá una quinta justa
superior a do5, es decir, sol5. Como este sonido está muy alejado de huang-chung, se
duplica su longitud y se obtiene sol4, dado que la relación doble corresponde a la octava.
Pero los teóricos chinos se dieron cuenta de que podían obtener ese mismo sol4, cortando
un tubo que midiera cuatro tercios de do5.
Trabajando así, y siempre sucesivamente con las relaciones dos tercios y cuatro tercios,
llegaron a la escala de los 12 lu, con la cual se alcanza la octava. No la octava justa, por
cierto, ya que la razón 1:2 nunca equivale a la ecuación 12 2/3. Obtuvieron entonces, una
escala dodecafónica de temperamento desigual.
El peligro de esta escala cíclica es que, por más precauciones que se adopten, las
fracciones se hacen cada vez más complicadas e irreductibles a números enteros. Si
otorgamos el número ochenta y uno al huang-chung y le aplicamos el principio cíclico (2/3-
4/3) al llegar al sexto lu comienzan números con fracciones, y cada vez se hacen más
complicadas las ecuaciones a realizar: 81-54-72-48-64-42,666-56,888-etc., meros lu para
su escala usual.

Sistema tonal chino tradicional

En el siglo IV a. C. los teóricos chinos trataron de archivar las quintas para alcanzar la
octava, es decir, intentaron el temperamento igual, pero solo en el año 1596 el príncipe
Tsai-Yu propone afinar los tubos según un principio equivalente al temperamento igual.
Cada vez que un tubo masculino produce uno femenino, el masculino, es esposo y el
femenino esposa. Cada vez que un tubo femenino produce uno masculino, el tubo
femenino es la madre y el masculino el hijo.
Los cinco primeros sonidos del ciclo de quintas constituyen la escala usual básica,
pentatónica anhemitonal (sin semitonos).

Música de la Edad Media (476-1450)[editar]


Artículo principal: Música medieval

Artículo principal: Compositores medievales

Le Remède de Fortune, de Guillaume de Machaut


Los orígenes de la música medieval se confunden con los últimos desarrollos de la música
del periodo tardío romano. La evolución de las formas musicales apegadas al culto se
resolvió a finales del siglo VI en el llamado canto gregoriano. La música monódica profana
comenzó con las llamadas canciones de goliardos (ss. XI y XII) y alcanzó su máxima
expresión con la música de los menestrelli, juglares, trovadores y troveros, junto a
los minnesinger alemanes. Con la aparición en el siglo XIII de la escuela de Nôtre-
Dame de París, la polifonía alcanzó un alto grado de sistematización y experimentó una
gran transformación en el siglo XIV con el llamado Ars Nova, que constituyó la base de la
que se sirvió el humanismo para el proceso que culminó en la música del Renacimiento.

La música en la Iglesia católica primitiva[editar]


Artículo principal: Rito litúrgico católico

Constantino otorgó libertad de culto a los cristianos en Roma con el Edicto de Milán hacia
el año 325 d. C. Este nuevo espíritu de libertad impulsó a los primeros cristianos a alabar
a Dios por medio de cánticos. Estos cristianos primigenios, buscando una nueva identidad
no deseaban utilizar los estilos musicales predominantes paganos de la Roma de aquella
época.
Para unificar los criterios musicales cristianos, se introdujo melodías orientales. Cabe
recordar que la música en Grecia se encuentra más relacionada con Asia que con Europa.
Los Salmos son cantos litúrgicos contenidos en el Antiguo testamento dentro del Libro de
los salmos, ellos son de origen hebreo y los himnos son canciones de alabanza de
tradición helénica. Son estas formas de música de origen oriental y basadas en una
melodía cantada solo con la voz humana y sin acompañamiento instrumental de ningún
tipo, las que dieron forma a la música desde entonces y hasta principios del segundo
milenio.
En un documento escrito por Plinio el Joven con la intención de informar al
emperador Trajano acerca de las costumbres de los cristianos, encontramos una
interesante referencia de su música: «... ellos (los cristianos) tenían la costumbre de
reunirse en un día específico al alba, para alabar a Cristo como si de un dios se tratase,
con un canto alterno».
El canto alterno es aquel que se desarrolla entre dos coros, uno de los cuales canta una
estrofa y el otro le responde. En la liturgia católica se le conoce como antífona, y se puede
cantar con la participación de dos coros o de un solista y la congregación.
San Ambrosio, obispo de Milán, introdujo en Antioquía cánticos en forma de antífona.
Compuso a la vez himnos. Sus himnos junto con otros ya existentes pronto se propagaron
por toda Italia. Debido a las frecuentes amenazas contra el Imperio romano por parte de
las tribus bárbaras existió una gran agitación que provocó una dispersión de las melodías y
la alteración de las mismas en cada región.

El canto gregoriano[editar]
Artículo principal: Canto gregoriano

El canto gregoriano es un canto litúrgico de la Iglesia católica. Es utilizado como expresión


y mensaje dentro del culto y asimismo como medio de expresión religiosa. Las principales
características generales de este estilo musical son las siguientes: normalmente son obras
de autor desconocido, son cantadas solo por hombres, monódicas cantadas a capella sin
ornamentos instrumentales, son obras escritas en latín culto, el ritmo es libre, el ámbito de
su interpretación es reducido a pocas personas, la melodía se mueve grados conjuntos y
los llamados ocho modos gregorianos, tiene forma de diálogo oratorio de rezos y por ello
son cantos austeros.
Estos cantos monódicos pueden clasificarse según: el momento de la liturgia o del día en
el que son interpretadas, según el incipit literario pueden ser himnos, salmos, cánticos de
alabanza, etc.; según el modelo de interpretación, si son de tracto solista o congregatorio,
antifonal (alternación de dos coros), responsorios de solista y coro o de estilo coral directo.
Otros tipos de canto[editar]
 Canto ambrosiano propio de la liturgia ambrosiana o milanesa: canto de finales del
siglo IV, que crean el himno e influye en el canto gregoriano que será el nuevo canto
oficial.
 Canto hispánico o mozárabe propio de la liturgia del mismo nombre: canto
mantenido en las regiones de al-Ándalus, los centros
serán Córdoba, Sevilla, Toledo y Zaragoza. En 1076, es sustituido por el canto
gregoriano, menos en aquellas ciudades que solicitaban una dispensa para mantener
su propio canto, como fue la ciudad de Toledo.
 Galicano: canto propio de la Iglesia franca que fue sustituido por la liturgia romana.
Véase también[editar]
 Liturgia católica
 Secuencia (liturgia)
 Misa (música)
 Canto mozárabe

Música del Renacimiento (1450-1600)[editar]


Artículo principal: Música renacentista

Artículo principal: Compositores del Renacimiento

Escuela flamenca[editar]

Xilografía del retrato de Des Prés procedente del Opvs chronographicvm orbis vniversi a mvndi
exordio vsqve ad annvm M.DC.XI. de Petrus Opmeer, publicado en Amberes (1611).

Es en la región flamenca (de los Países Bajos) donde, por su desarrollo económico, la


polifonía recibió un mayor impulso y alcanzó su máximo esplendor entre los siglos XV y
XVI. Los músicos de Flandes pronto se distinguieron por una técnica de contrapunto
excelsa, y una inspiración cuasi-divina. En poco tiempo, esto se vio reflejado en una mayor
influencia por parte de los músicos flamencos en todos o casi todos los centros musicales
de Europa. Donde había polifonía se podía encontrar a un músico flamenco. Esto se vio,
además, potenciado gracias a la edificación de enormes catedrales en donde fue creada
una gran cantidad de schola cantorum.
Ya para finales de siglo XV, apareció en la escena musical un gran personaje, de quien se
dice salvó a la música polifónica de los designios del santo padre: Josquin Des Pres.
Aunque de nacionalidad francesa, vivió desde muy joven en Italia. Con su estilo cautivó a
más de uno, mostró gran maestría en el manejo del contrapunto e hizo uso del semitono.
Se dice que Des Pres escribía tan solo cuando le daba la gana: algo raro en su época y el
comienzo de una gran libertad para los compositores.

Música renacentista francesa[editar]


La chanson, música de tipo cordal que desembocará en el madrigal. En él destacan Pierre
Attaignant, Clément Janequin y Claude Le Jeune (1528-1600). Las peculiaridades de estos
compositores son el enorme brillo y fuerza rítmica que dan a su música un carácter
enormemente extrovertido, se distinguió por tener realismo expresivo, describe la
naturaleza y resalta la expresión del texto; uno de sus exponentes es Clement Janequin.
Escribió una de las canciones populares llamada LAhutte. Esta melodía describe escenas
de cacería, cuadros de batalla, parloteo de mujeres y el ir y venir de la gente de los
mercados. Lo describe como si quisiera pintarlos en un fresco para mostrar en la vida
común.
El canto de la reforma religiosa se aplica a melodías de canciones populares y se utiliza
para el servicio religiosos en donde intervenían grandes grupos de personas.
Juan Calvino utilizó ese canto masivo al unísono y lo armonizó a cuatro voces.

Música renacentista italiana[editar]

Giovanni Pierluigi da Palestrina

La música italiana se vio condicionada por el papel que ocuparon los compositores
flamencos como: Adrián Willaert y sus discípulos que trasplantaron el estilo polifónico
holandés. En menos de un siglo, Italia reemplazó a los Países Bajos como centro de la
vida musical europea. Existían dos tipos de formas musicales:
 la fróttola, que era un tipo de canción estrófica, silábicamente musicalizada a
cuatro voces, con esquemas rítmicos marcados, armonías diatónicas y un estilo
homófono con la melodía en la voz superior. Tiene varios subtipos como la barzelleta,
el capitolo, el estrambotto, etc. Se solía ejecutar cantando la voz superior y tocar las
otras tres voces a modo de acompañamiento. Sus textos eran amatorios y satíricos.
Sus principales compositores fueron italianos.
 la lauda, contrapartida religiosa de la frottola; se cantaba en reuniones religiosas
semipúblicas a capella, o con instrumentos que tocaban las tres voces superiores. Era
en su mayor parte silábica y homófona, con la melodía en la voz superior, llamada
música.
Música renacentista inglesa[editar]
En la música del renacimiento inglés, se destaca el compositor William Byrd, quien
desempeñó un papel crucial en la música de clave; otro compositor de alta relevancia es
John Dowland, compositor de espléndidas y reconocidas melodías para laúd.

Música renacentista alemana[editar]


Durante el siglo XVII, Alemania vivía la guerra de los 30 años, el Sacro Imperio Germánico
a cargo del emperador Felipe II y de su hermano Fernando I, enfrentaba una guerra contra
el protestantismo en Alemania, por tanto las artes en Alemania sufrían una fuerte represión
por parte del clero antes y durante la guerra; entre otros, no era permitido componer en
alemán, sin embargo se dio la paz de Westfalia, por la intervención del cardenal Richelieu
en la guerra, y las artes florecieron en Alemania, entre los primeros compositores en
destacarse están Esaías Reusner, Johann Pachelbel y Heinrich Schütz, aunque estos no
escribieron la música religiosa en alemán, uno de los primeros en componer en alemán
fueron los organistas Johann Sebastian Bach y Diderik Buxtehude.

Música renacentista española[editar]


Como en las letras, el siglo XVI es también el Siglo de Oro de la música española.
Destacan las obras de los compositores Tomás Luis de Victoria, Cristóbal de
Morales y Francisco Guerrero.
Entre las obras más importantes del renacimiento se destacan: el Cancionero de palacio,
música de la corte de los Reyes Católicos (Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón), el
cancionero Al-Ándalus, los libros en cifras para vihuela de Alonso Mudarra, los
compositores Luis de Narváez, Gaspar Sanz y el madrigalista Juan del Encina.

Música clásica (1600-1750)[editar]


Barroco (1600-1750)[editar]

"El porque de la musica" (Andrés Lorente, 1672).

Artículo principal: Corriente musical del periodo barroco

Artículo principal: Músicos barrocos


La música barroca es el periodo musical que domina a Europa durante todo el siglo XVII y
primera mitad del siguiente, siendo reemplazada por el clasicismo hacia 1750-1760. Se
considera que nació en Italia y alcanzó su máximo esplendor en Alemania durante el
barroco tardío. Es uno de los periodos más ricos, fértiles, creativos y revolucionarios de la
historia de la música.
En este período se desarrollaron nuevas formas y se operaron grandes avances técnicos
tanto en la composición como en el virtuosismo; así tenemos: cromatismo, expresividad,
bajo cifrado y bajo continuo, intensidad, ópera, oratorio, cantata, sonata, tocata, suite, fuga
y la sinfonía.
El bajo continuo[editar]
También llamado bajo cifrado, designa el sistema de acompañamiento ideado a comienzos
del período barroco, y es además un sistema estenográfico o taquigráfico de escritura
musical. Como técnica de composición permitía al compositor trazar tan solo el contorno
de la melodía y el bajo cifrado, dejando las voces medias, o sea el relleno armónico, a la
invención del continuista. La ejecución del continuo requiere dos instrumentistas: un
instrumento melódico grave (viola da gamba, violoncelo, contrabajo, fagot, etc.) que
ejecuta las notas del bajo y un instrumento armónico (laúd, clavecín, órgano) a cargo del
continuista, quien desenvuelve improvisadamente las armonías, de acuerdo con las cifras
del bajo cifrado, en la forma de acordes arpegios u otras figuraciones, todo ello de
conforme al estilo y las necesidades expresivas del texto musical.
El sistema tonal[editar]
El sistema tonal fue una evolución desde los últimos maestros de la música medieval hasta
su máximo esplendor desde Bach a los últimos compositores tonales del posromanticismo.
En sus comienzos, se definió una armonía musical compuesta por siete asuntos distintos:
las notas, los intervalos, los géneros, los sistemas de escala, los tonos, la modulación y la
composición de melodías.

Barroco temprano (1600-1650)[editar]

Claudio Monteverdi hacia 1630.

La música en Italia durante los siglos XVI, XVII y principios del XVIII estaba viviendo su
apogeo y además estaba en búsqueda del máximo esplendor artístico, de lo excelso a lo
sublime; el regocijo de lo religioso se disputaba entre lo humano y lo divino en el campo de
batalla que era el Barroco. El theatrum mundi italiano vivía bajo el precepto de «delectare
et movere» (‘deleitar y emocionar’). La sprezzatura italiana, daba paso a lo que sería el
más grande espectáculo de la voz humana: la ópera. El concerto grosso italiano y
la orquesta italiana fueron el prototipo de composición y de ejecución a seguir por toda
Europa occidental. Los castrati juegan un rol preponderante durante el Barroco italiano,
eran el Barroco humano, lo hermoso extravagante y a la vez lo grotesco, lo confuso o
manierista, lo bello con lo monstruoso, la moral y el decaimiento contra el esplendor
supremo de la sociedad de la Italia barroca (Caffarelli, Senesino, Carestini) inmortalizados
por una voz que trascendía el concepto de «perfección», que incluso a algunos llevó a la
locura.
El violino italiano, una puesta en escena del manierismo barroco, era un vehículo más para
el virtuosismo del ejecutante que del compositor, que únicamente indicaba pautas que los
intérpretes tomaban con gran libertad. Ejemplos de esta época son los doce conciertos
de Pietro Locatelli, y el concerto grosso de Arcangelo Corelli.
 Jan Pieterszoon Sweelinck (1562-1621).
 Claudio Monteverdi (1567-1643) fue un importantísimo compositor italiano, uno de
los primeros en desarrollar los recursos barrocos, los que aplicó extensamente a la
ópera, el madrigal y la música religiosa. Dominó tanto los nuevos estilos de comienzos
del siglo XVII, como los más avanzados recursos de la polifonía franco-flamenca.
Participó intensamente en el desarrollo de la ópera veneciana. Compuso gran cantidad
de música religiosa y más de 250 madrigales. Gran parte de sus óperas se han
perdido. Se conservan solo tres: La fábula de Orfeo (1607), El regreso de Ulises a la
patria (1640) y La coronación de Popea (1642). Monteverdi sobresalió por su libertad
creadora en el uso de las formas, estilos y texturas antiguas y nuevas, del poder
expresivo de la armonía y las disonancias y del poder caracterizador de los
instrumentos de la orquesta.
 Girolamo Frescobaldi (1583-1643).
 Heinrich Schütz (1585-1672).
Barroco medio (1650-1700)[editar]
 Jean Baptiste Lully (1632-1687).
 Dietrich Buxtehude (1637-1707).
 Johann Pachelbel (1653-1706).
 Arcangelo Corelli (1653-1713), compositor y violinista italiano, uno de los primeros
grandes impulsores de la escuela italiana del violín y de la música instrumental en
Italia. Fue uno de los creadores de la forma llamada concerto grosso. Compuso
también Sonatas tanto de cámara como de iglesia. Corelli fue uno de los primeros
compositores que aplicó sistemáticamente los procedimientos derivados del Sistema
tonal.
 Henry Purcell (1659-1695).
 Alessandro Scarlatti (1660-1725).
Barroco tardío (1700-1750)[editar]

Bach es uno de los compositores más importantes de la música universal y la cima de la era barroca

El barroco en la música, al contrario de otras ramas del arte, pervive un poco más en el
tiempo y se extiende hasta la década de los 50 y 60 del siglo XVIII, cuando mueren los
últimos grandes exponentes de la época barroca: Antonio Vivaldi, Georg Philipp
Telemann, Jean Philippe Rameau, Johann Sebastian Bach, Doménico Scarlatti y Georg
Friedrich Händel.
La última generación importante nacen todos entre 1668 y 1685 donde muchos de ellos
representan el cenit nacional y de la era en el país donde vivieron: Vivaldi en Italia, Bach y
Telemann en Alemania, Händel en Inglaterra, Rameau y Couperin en Francia y Scarlatti en
España. Aunque algunos de ellos no solo se apegan a su escuela nacional y hacen una
síntesis y resumen de todas las escuelas como es el caso de Bach, Handel y Telemann,
todos nacidos en Alemania, aunque Handel se marcha a Italia en 1706 para no volver
jamás y asentándose en Inglaterra en 1713 hasta su muerte, convirtiéndose el mayor
exponente de la escuela inglesa.
Es con esta generación alemana, especialmente por Bach, cuando el mundo musical
germánico se convierte en la patria musical de primer orden, superando Italia y
desplazando en ser la máxima potencia musical, que durara hasta principios del siglo XX,
desde Bach hasta Schonberg y la segunda escuela de Viena.
En esta última etapa del barroco, que comienza hacia 1700-1710 cuando esta generación
empieza a ser activa en el mundo musical de la época, la música adquiere y avanza a una
nueva dimensión sin romper el estilo barroco en todos los ámbitos, desde los géneros y
formas, hasta la forma de escuchar la música pasando por los instrumentos e
instrumentación. El barroco musical adquiere aquí una espléndida madurez, apogeo y una
gran refinación inédita en las dos etapas anteriores que culminará especialmente en la
obra de Johann Sebastian Bach y Georg Friedrich Händel, las dos grandes figuras
dominantes de este periodo.
Jean Philippe Rameau es el más importante teórico musical del siglo XVIII y junto con Bach
estableció el sistema tonal que perduraría hasta el siglo XX. Sus obras son la cumbre del Barroco
francés.

La técnica de la polifonía y el contrapunto aún tiene una especial importancia en esta


época, de forma más notable en Alemania y sobre todo en Bach, pero la homofonía
adquiere cada vez más auge e importancia, conviviendo las dos técnicas durante algunas
décadas de forma a la par durante esta generación de compositores, algunos de ellos
como Bach o Handel, dominándolos con gran maestría.
Uno de los hitos más importantes del último estilo del Barroco es el definitivo asentamiento
de la tonalidad en la música occidental con una de las obras más importantes de la música
universal, el clave bien temperado BWV 846-893, de Bach, una colección en dos libros
publicados en 1722 y 1744 que se compone de 24 preludios y fugas cada libro en los
tonos del sistema tonal, siendo una demostración del sistema tonal que estará vigente
hasta principios del siglo XX.
En el mismo año del primer libro, 1722, de forma simultánea aunque independiente, se
publicara también el primer gran tratado del sistema tonal, el Tratado de armonía reducida
a sus principios naturales de Jean Philippe Rameau, que aunque este tratado es
imperfecto, se utilizara de referencia hasta principios del siglo XX.
Las formas musicales del barroco tardío son prácticamente las mismas del periodo
anterior, pero con pequeñas novedades que serán precedentes importantes y abrirán un
camino de algunos de los géneros más queridos del clasicismo vienés de la segunda mitad
de ese siglo: El concierto para teclado y la sonata con acompañamiento sin bajo continuo.

Handel es una gran figura del último Barroco. Sus óperas son la máxima expresión del género en
esa era, siendo conjuntamente con Mozart y Gluck, el compositor más importante del género en el
siglo XVIII.

En cuanto a instrumentos, se hacen varios cambios y algunos instrumentos de etapas


precedentes no aguantan hasta el final del barroco y caen en desuso mucho antes,
el laúd y la viola da gamba, en general remplazados por otros más nuevos que en esta
época alcanzan un gran auge técnico y de prestigio, como el violín, la guitarra o el
violonchelo. El clave seguirá omnipresente en toda la música de este periodo culminando
su larga trayectoria de los siglos anteriores en las obras de Bach, Rameau, Händel, y
Scarlatti, aunque estará en boga hasta 1770. El órgano seguirá teniendo un peso
importante en Alemania, donde con Bach alcanza su más alta expresión en toda la
historia.
Conforme pasa el tiempo el estilo Barroco, que llevaba ya mucho tiempo como el estilo
dominador de la música occidental, es rechazado por las generaciones posteriores a los
últimos grandes exponentes del Barroco, que practicaran un estilo más sencillo, con
apenas contrapunto, el estilo Galante, en boga desde 1730.
La nueva generación ilustrada, nacida a partir de 1700, la rechazara por complicada,
recargada, por abusar del contrapunto, por árida y antigua, y el estilo quedara apegado a
partir de 1730 a las generaciones más viejas del momento, extinguiéndose prácticamente
entre 1741 y 1767, con la muerte de Vivaldi, Bach, Händel, Rameau y Telemann.

Clasicismo (1750-1800)[editar]
Artículo principal: Música del clasicismo

Franz Joseph Haydn


Es el estilo caracterizado por la transición de la música barroca hacia una música
equilibrada entre estructura y melodía. Ocupa la segunda mitad del siglo XVIII. Franz
Joseph Haydn, Wolfgang Amadeus Mozart y Ludwig van Beethoven son tres de sus
representantes más destacados

La orquesta y nuevas formas musicales[editar]

Wolfgang Amadeus Mozart

 Carl Philipp Emanuel Bach (1714-1788), fue un músico y compositor alemán. Es a


menudo referido como C. P. E. Bach. Está considerado uno de los fundadores del
estilo clásico y uno de los compositores más importantes del periodo galante, aparte
de ser el último gran maestro del clave hasta el siglo XX. Carl Philipp Emanuel Bach
compuso veintidós Pasiones, dos oratorios, diecinueve sinfonías, quince conciertos,
unas doscientas obras de cámara y diversas piezas para teclado, canciones e himnos.
 Franz Joseph Haydn (1732-1809), compositor austriaco, una de las figuras más
influyentes en el desarrollo de la música del clasicismo (c. 1750-1820). En 1755
trabajó para el barón Karl Josef von Fürnberg, época en que compuso sus primeros
cuartetos para cuerda. En 1759 fue nombrado director musical del conde Fernando
Maximilian von Morzin. Desde 1761 hasta su muerte, trabajó al servicio de los
príncipes Esterhazy ―primero Paul Anton y luego Nikolaus―, donde tuvo a su
disposición una de las mejores orquestas de Europa.
 Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791), compositor austriaco del periodo clásico.
Uno de los más grandes e influyentes en la historia de la música occidental. Estudió
con Leopold Mozart, su padre, conocido violinista y compositor que trabajaba en la
orquesta de la corte del arzobispo de Salzburgo. Desde pequeño fue niño prodigio y
un genio musical. Se dice que era el compositor perfecto, debido a que en sus
borradores casi no se detectaba error alguno. Se caracterizaba por su estilo sencillo,
claro y equilibrado, aunque sin huir la intensidad emocional. En su enorme producción
musical (más de 600 obras, a pesar de su corta vida) destacan, entre muchos otros
géneros musicales, sus conciertos para piano y sus óperas.

Ludwig van Beethoven

 Ludwig van Beethoven (1770-1827), compositor alemán, considerado uno de los


más grandes de la cultura occidental. Se formó en un ambiente propicio para el
desarrollo de sus facultades aunque excesivamente rígido. Sus primeros brotes de
talento musical fueron dirigidos de forma tiránica por la disciplina de su padre, que era
tenor en la capilla de la corte. En 1789 Beethoven comenzó a trabajar como músico de
la corte para mantener a su familia. Sus primeras obras bajo la tutela del compositor
alemán Christian Gottlob Neefe, especialmente la cantata fúnebre por la muerte del
emperador José II, mostraban ya una gran inteligencia, y se pensó en la posibilidad de
que se fuera a Viena para estudiar con Wolfgang Amadeus Mozart. Aunque la muerte
de Mozart en 1791 hizo que estos planes no pudieran realizarse, Beethoven marchó a
Viena en el año 1792 para estudiar con el compositor austriaco Joseph Haydn.
Beethoven ha sido reconocido tanto por sus principios clásicos como por su libertad de
expresión, por lo que se lo sitúa como el último de los clásicos y el primero de los
románticos.
Escuela de Mannheim[editar]
La escuela más importante durante el primer clasicismo fue, sin lugar a dudas, la escuela
de Mannheim. En esta ciudad comienza a desarrollarse esta escuela orquestal. A partir de
1740 se establece una orquesta reconocida como la mejor de la época donde acudieron
los músicos más sobresalientes de Europa, liderados por el compositor Johann Stamitz y
sobre cuyo modelo y composición se establecerían todas las orquestas clásicas del
período.
Esta escuela contribuyó a fijar las formas clásicas y a explorar y desarrollar los efectos
orquestales que hasta entonces se habían limitado a las oberturas de las óperas. Además
dividió la orquesta en dos partes iguales que dialogan entre sí.

Otras escuelas[editar]
La Escuela de Viena. La particularidad de esta escuela es el uso de temas de carácter
contrastante. Tuvo como representantes a Florian Leopold Gassmann, Georg
Monn y Georg Christoph Wagenseil.
La escuela de Berlín. La importancia de esta escuela radica en que fue el primer lugar en
donde se inicia la técnica del desarrollo. Como representante está Carl Philipp Emmanuel
Bach.

Clasicismo mediterráneo[editar]
 Luigi Boccherini
 Ferran Sors
 Antonio Soler

Romanticismo (1800-1860)[editar]
Frederic Chopin fue el pianista más característico del período y uno de los más importantes
compositores del instrumento

Richard Wagner fue el compositor que llevó a su apogeo el género de la ópera

Artículo principal: Romanticismo

Artículo principal: Música del Romanticismo

El piano romántico[editar]
 Franz Schubert (1797-1828), compositor austriaco, gran incomprendido en su
tiempo, cuyos lieder (canciones para voz solista y piano basadas en poemas
alemanes) están entre las obras maestras de este género, y cuyos trabajos
instrumentales son un puente entre el clasicismo y el romanticismo del siglo XIX.
Escribió obras para piano, música sinfónica, religiosa y numerosas óperas.
 Félix Mendelssohn (1809-1847), compositor alemán, una de las principales figuras
de comienzos del romanticismo europeo del siglo XIX. A los 9 años debutó como
pianista y a los 11 años interpretó su primera composición. Compuso la obertura El
sueño de una noche de verano cuando tenía 17 años y la obra que contiene la
famosa Marcha nupcial 17 años después. Tuvo como profesores al compositor y
pianista checo Ignaz Moscheles y al compositor alemán Carl Friedrich Zelter. A
Mendelssohn se le atribuye el haber redescubierto la obra de Johann Sebastián Bach,
al estrenar en 1829 su Pasión según San Mateo.
 Frédéric Chopin (1810-1849), comenzó a estudiar piano a los cuatro años.
Aprendió la técnica del instrumento prácticamente de forma autodidacta, aunque más
tarde estudió armonía y contrapunto en el conservatorio de la capital polaca. También
fue precoz como compositor: su primera obra publicada data de 1817. Desde muy
joven mantuvo estrecha relación con las altas esferas sociales, ante quienes tocaba en
sus reuniones musicales. A los 20 años de edad dejó su Polonia natal en un viaje de
estudios, pero nunca regresó. Su obra se caracterizó por el intimismo, la delicadeza, la
facilidad melódica, y una revolucionaria técnica de ejecución. El piano fue su
instrumento por excelencia, y tuvo gran popularidad e influencia en los compositores
de su época.
 Robert Schumann (1810-1856), compositor alemán del Romanticismo. Desde niño,
ya demostraba sus cualidades musicales, y su padre lo apoyó durante su formación
procurándole un profesor de piano. La dedicación a su carrera musical se vio truncada
por la muerte de su padre, aunque posteriormente reemprendería sus estudios. Fue un
brillante compositor y crítico musical, lo que le permitió descubrir a Johannes Brahms
cuando era un joven de veinte años. En 1839, Robert se casó con Clara Wieck, y
tuvieron ocho hijos. Finalmente, durante sus últimos años se acentuaron las
depresiones, crisis, intentos de suicidios y periodos de reclusión. Murió de tifus en un
sanatorio.
 Franz Liszt (1811-1886), compositor austro-húngaro, pianista y profesor. Liszt se
hizo famoso en toda Europa durante el siglo XIX por su gran habilidad como intérprete.
Sus contemporáneos afirmaban que era el pianista técnicamente más avanzado de su
época y quizás el más grande de todos los tiempos. 3 También fue un importante e
influyente compositor, un profesor de piano notable, un director de orquesta que
contribuyó significativamente al desarrollo moderno del arte y un benefactor de otros
compositores y artistas, intérpretes o ejecutantes, en particular de Richard
Wagner, Hector Berlioz, Camille Saint-Saëns, Edvard Grieg y Aleksandr Borodín.
 Richard Wagner (1813-1883), fue un compositor, director de
orquesta, poeta, ensayista, dramaturgo y teórico musical alemán del Romanticismo.
Destacan principalmente sus óperas (calificadas como «dramas musicales» por el
propio compositor) en las que, a diferencia de otros compositores, asumió también
el libreto y la escenografía.
En sus inicios, fundamentó su reputación como compositor en obras como El holandés
errante y Tannhäuser, que seguían la tradición romántica de Weber y Meyerbeer.
Transformó el pensamiento musical con la idea de la «obra de arte total»
(Gesamtkunstwerk), la síntesis de todas las artes poéticas, visuales, musicales y
escénicas, que desarrolló en una serie de ensayos entre 1849 y 1852, y que plasmó en la
primera mitad de su monumental tetralogía El anillo del nibelungo. Sin embargo, sus ideas
sobre la relación entre la música y el teatro cambiaron nuevamente y reintrodujo
algunas formas operísticas tradicionales en las obras de su última etapa, como en Los
maestros cantores de Núremberg. Las obras de Wagner, particularmente las de su último
periodo, destacan por su textura contrapuntística,
riqueza cromática, armonía, orquestación y un elaborado uso de los leitmotivs (temas
musicales asociados a caracteres específicos o elementos dentro de la trama). Wagner fue
pionero en varios avances del lenguaje musical, como un extremo cromatismo (asociado
con el color orquestal) o la ampliación del cosmos armónico a través de un continuo
desplazamiento de los centros tonales, lo que influyó en el desarrollo de la música clásica.
Su ópera Tristán e Isolda se describe a veces como punto de inicio de la música docta
contemporánea. La influencia de Wagner se extendió también a la filosofía, la literatura,
las artes visuales y el teatro. Hizo construir su propio teatro de ópera, el Festspielhaus de
Bayreuth, para escenificar sus obras del modo en que él las imaginaba y que contienen
diseños novedosos. Allí tuvo lugar el estreno de la tetralogía del Anillo y Parsifal, donde
actualmente se siguen representando sus obras operísticas más importantes en
un Festival anual a cargo de sus descendientes.
 Johannes Brahms (1833-1897). Después de estudiar violín y violonchelo con su
padre, contrabajista del teatro de la ciudad, Brahms se especializó en el piano y
comenzó a componer bajo la tutela del maestro alemán Eduard Marxsen, cuyo
conservador gusto musical dejó una profunda huella en él. En 1853 inició una gira de
conciertos como pianista acompañante del violinista húngaro Eduard Reményi.
Durante esta gira conoció al violinista, también húngaro, Joseph Joachim, quien lo
presentó al compositor alemán Robert Schumann. Schumann se quedó tan
sorprendido con las composiciones de Brahms, obras aún no editadas, que escribió un
apasionado artículo en una revista de la época sobre el joven compositor. Brahms
cobró un sincero afecto a Schumann y su mujer, la famosa pianista Clara Josephine
Schumann, y esta amistad y el aliento que recibió de ellos le proporcionaron energías
para trabajar sin descanso.
 Anton Bruckner (1824-1896). Nació en la pequeña ciudad de Ansfelden, en el norte
de Austria. Su padre, que era maestro de escuela y tocaba el órgano de la iglesia
local, imbuyó a su hijo las dos vocaciones a las que dedicaría su actividad profesional:
la enseñanza y la interpretación como organista. Bruckner se destacó
como compositor, profesor y organista. Compuso sinfonías románticas con una
condición barroca empleando el contrapunto aprendido en el órgano. Su posición
estilística se encuentra dividida entre los progresistas, seguidores de Wagner y los
conservadores, seguidores de Brahms. Su afán de perfeccionismo y las críticas que
recibe le hacen modificar sus obras una y otra vez, con lo cual aparecen múltiples
versiones de una misma obra.
Música programática[editar]
El lied[editar]
El lied es la forma vocal menor del romanticismo más destacada. Consiste en la
interpretación de un poema realizada por un cantante y piano. La estructura general es A B
A donde la primera y la última estrofa tienen la misma melodía. El principal compositor del
lied es Schubert, cuyos temas esenciales eran la muerte, el amor y la naturaleza. También
en la composición de esta forma se destacaron Robert Schumann y Hugo Wolf.

Sinfonía romántica[editar]
Los nacionalismos (1850-1950)[editar]
Rusia[editar]
El nacionalismo es una corriente iniciada en Rusia. Mikhail Glinka famoso por su
ópera Una vida por el Zar alentó a Aleksandr Dargomyzhski para ayudarle a convencer a
un grupo de cinco compositores rusos a coordinar sus trabajos basados en la cultura rusa.
Más tarde fueron conocidos como El Grupo de los Cinco. La ópera de Dargomyzhski El
convidado de piedra fue la piedra angular sobre la que se basó esta nueva escuela.
Glinka es comúnmente recordado como el fundador de la música nacionalista rusa. Una
vez depurado su estilo de composición en relación con sus estudios posteriores, despertó
una gran atención tanto en su país como en el extranjero. Sus operas rusas ofrecían una
síntesis de composición occidental pero con melodía rusa, mientras que su música
orquestal, con una instrumentación excelente, ofrecía una combinación de lo tradicional y
lo exótico.
El Grupo de los Cinco[editar]
Artículo principal: Los Cinco (compositores)

De este grupo de cinco, solo dos eran músicos profesionales, César Cui y Mili Balákirev,
ambos poco conocidos. Un tercero Aleksandr Borodin es más conocido por su
composición En las estepas de Asia Central y por Danzas polovtsianas de su ópera El
príncipe Ígor.
Otro componente de este grupo fue Modest Músorgski quien introduce ritmos del folclore
ruso y escalas inusuales procedentes de la música de la Iglesia ortodoxa, tan
características en sus obras. Entre sus trabajos encontramos la suite para piano Cuadros
de una exposición, que posteriormente llamó la atención a Maurice Ravel quien hizo un
arreglo orquestale.
El quinto y último miembro del grupo fue Nikolai Rimsky-Korsakov, que fundamentó su
trabajo en obras dramáticas de fuerza rítmica y color orquestal. Sus obras más importantes
fueron la ópera El gallo de oro y su famosa suite orquestal Scheherezade. También utiliza
elementos de la iglesia rusa en su Obertura de la gran Pascua rusa e influencias de la
música tradicional asturiana o andaluza en su Capricho español.
Piotr Ilich Chaikovski fue otro de los compositores rusos que usaban un tono y color
brillantes. Su sexta sinfonía Pathetique es muy conocida, y realizó, también la música de
tres famosos ballets: El cascanueces, La Bella Durmiente y El lago de los cisnes. Obras
como la obertura de Marcha eslava, y Capricho italiano ubican definitivamente a
Chaikovski dentro del nacionalismo. Estas obras han sido programadas tan a menudo que
se consideran entre las obras más famosas jamás construidas.

El compositor brasileño Heitor Villa-Lobos (1887-1959) fue el principal exponente del nacionalismo


en Latinoamérica y uno de los compositores no europeos más importantes.

El Nacionalismo en música se refiere al uso de materiales que son reconocibles como


nacionales o regionales. Por ejemplo, el uso directo de la música folclórica, y el uso
de melodías, ritmos y armonías inspirados por la misma. El nacionalismo también incluye
el uso del folclore como base conceptual, estética e ideológica de
obras programáticas u óperas.
El nacionalismo es comúnmente relacionado al estilo
del romanticismo y postromanticismo de mediados del siglo XIX hasta mediados del siglo
XX, al cual se le incorporan elementos locales o folclóricos, aunque existen evidencias del
nacionalismo desde inicios del siglo XVIII. El término también es usado frecuentemente
para describir la música del siglo XX de regiones no dominantes en la música, sobre todo
de Latinoamérica, Norteamérica y Europa Oriental. Históricamente el nacionalismo musical
del siglo XIX ha sido considerado como una reacción contra el dominio de la música
romántica alemana.
Los países relacionados con mucha frecuencia al nacionalismo son: Rusia, República
Checa, Polonia, Hungría, Noruega, Finlandia, Suecia, Grecia, Ucrania, España y Reino
Unido en Europa, y Estados Unidos, México, Brasil, Argentina, Chile y Cuba en América.
Algunos de los compositores más importantes comúnmente asociados al nacionalismo en
el siglo XX fueron: el brasileño Heitor Villa-Lobos (el primer y más importante compositor
latinoamericano en destacar en los círculos musicales de Europa), el checo Leos Janacek,
el finés Jean Sibelius, el húngaro Bela Bartok, el español Manuel de Falla, el
británico Ralph Vaughan Williams, el mexicano Silvestre Revueltas, el argentino Alberto
Ginastera, o el estadounidense Aaron Copland, entre muchos otros.
República Checa[editar]
 Bedřich Smetana (La novia vendida, Mi patria);
 Antonín Dvořák (Danzas eslavas, Sinfonía del Nuevo Mundo).
Noruega[editar]
 Edvard Grieg (Peer Gynt).
Finlandia[editar]
 Jan Sibelius (Finlandia).
España[editar]
 Isaac Albéniz (Suite Iberia);
 Enrique Granados (Goyescas).
Reino Unido[editar]
 Edward Elgar (Variaciones Enigma, Pompa y circunstancia);
 Frederick Delius (A Mass of Life, A Village Romeo and Juliet).
Estados Unidos[editar]
 Horatio Parker (Hora Novissima);
 Edward Mac Dowell (Indian Suite).
Post-Romanticismo[editar]

El compositor austriaco Gustav Mahler (1860-1911) fue el principal exponente del postromanticismo


junto con Richard Strauss y Anton Bruckner
Artículo principal: Postromanticismo

Particularmente en la primera parte del siglo XX, muchos compositores escribieron música
que fue una extensión de la música romántica del siglo XIX. La armonía —salvo mayor
complejidad— fue tonal, y los agrupamientos instrumentales tradicionales, como
la orquesta o el cuarteto de cuerdas, se mantuvieron como los más usuales. Los músicos
más representativos de este movimiento fueron Gustav Mahler, Richard Strauss y Sergey
Rachmaninov, sin embargo muchos de los grandes compositores modernistas
comenzaron sus carreras en este estilo tales como Bela Bartok, Igor Stravinsky y Arnold
Schoenberg.
Como compositor, Gustav Mahler, centró sus esfuerzos en la forma sinfónica y en el lied.
La Segunda, Tercera, Cuarta y Octava sinfonías y Das Lied von der Erde (La canción de la
Tierra) conjugaron en sus partituras ambos géneros. Él mismo advertía que componer una
sinfonía era «construir un mundo con todos los medios posibles», por lo que sus trabajos
en este campo se caracterizan por una amplísima heterogeneidad. Introdujo elementos de
distinta procedencia como melodías populares, marchas, fanfarrias militares, mediante un
uso personal del acorde, entrecortando o alargando inusitadamente las líneas melódicas,
acoplados o yuxtapuestos en el interior del marco formal que absorbió de la tradición
clásica vienesa. Sus obras sinfónicas adquirieron desmesuradas proporciones e
incluían armonías disonantes que sobrepasan el cromatismo utilizado por Wagner en
su Tristán e Isolda.
Muchos compositores prominentes —entre ellos Dmitri Kabalevski, Dmitri
Shostakóvich y Benjamin Britten— hicieron significativos avances en el estilo y la técnica
romántica mientras continuaban empleando un lenguaje melódico, armónico, estructural y
textural relacionado con el del siglo XIX, accesible al auditorio promedio.

Impresionismo (1860-1910)[editar]
Claude Debussy fue el principal compositor de este movimiento

El Impresionismo musical es un movimiento musical surgido a finales del siglo XIX y


principios del XX sobre todo en la música francesa, con la necesidad de los compositores
de probar nuevas combinaciones de instrumentos para conseguir una mayor riqueza
tímbrica. En el Impresionismo musical se da mucha importancia a los timbres, con los que
se consiguen diferentes efectos. También se caracteriza porque los tiempos no son
lineales sino que se ejecutan en sucesión de impresiones. Se relaciona de esta manera
con el Impresionismo pictórico, que conseguía las imágenes mediante pequeñas
pinceladas de color. Dos de los principales compositores de este movimiento son Claude
Debussy y Maurice Ravel.
A Debussy le llevó muchos años desarrollar su estilo musical y tenía casi 40 años cuando
alcanzó fama internacional en 1902 con la única ópera que concluyó, Peleas y
Melisande (Pelléas et Mélisande). Entre sus composiciones orquestales se
encuentran Preludio a la siesta de un fauno (Prélude à l'après-midi d'un faune,
1894), Nocturnos (Nocturnes, 1897-1899) e Images (1905-1912). Su música fue en gran
medida una forma de reacción frente a Wagner y a la tradición musical alemana.
Consideró obsoleta la sinfonía clásica y buscó una alternativa en sus «bocetos
sinfónicos» La mer (1903-1905). Entre sus obras para piano se encuentran dos libros
de preludios (Préludes) y dos de estudios (Études). A lo largo de su carrera
escribió mélodies basadas en una gran variedad de poesía, incluida la suya propia. Estaba
muy influenciado por el movimiento poético simbolista de finales del siglo XIX. Un pequeño
número de sus obras, como la temprana La Damoiselle élue (1887-1889) y la tardía El
martirio de San Sebastián (Le Martyre de saint Sébastien, 1911), incluyen una parte
importante para los coros. En sus últimos años se centró en la música de cámara y
completó tres de las seis sonatas que tenía previsto componer para diferentes
combinaciones de instrumentos.
 Gabriel Fauré
 Maurice Ravel
o El Bolero de Ravel
 Erik Satie
 Isaac Albéniz
o Suite española y Suite ibérica
 Enrique Granados
 Manuel de Falla
 Joaquín Rodrigo
o El Concierto de Aranjuez
 Jesús Guridi
o El caserío
 Joaquín Turina

Música moderna y contemporánea (1910-presente)


[editar]
Artículos principales: Música del siglo XX,  Música modernista y  Música académica
contemporánea.
El siglo XX estuvo marcado por dos grandes acontecimientos que fueron muy decisivos en
la historia de la música occidental, y marcaron el avance posterior que seguirá la música
hasta llegar a nuestros días. El primero es el abandono de la tonalidad y la total ruptura de
las formas y técnicas que se venían haciendo desde los principios de la era barroca a
partir de 1910, en concordia con las otras rupturas totales de las otras ramas de las artes.
A partir de ahí, la música occidental se vuelve muy experimental y los compositores se
empeñan en hallar nuevos caminos tanto en las formas, los instrumentos, los colores, la
tonalidad, el ritmo para hacer una música totalmente nueva y alejada del período de la
práctica común de los últimos trescientos años.
El segundo gran fenómeno es el auge y masificación de un tipo de música que se
desarrolló en las ciudades durante el siglo anterior en contacto con las dos grandes ramas
en que se dividía hasta ese momento la música (la étnica y la académica): la música
popular. Este tipo de música, consumida por la creciente clase media urbana,
experimentará un gran desarrollo gracias a la posibilidad de grabar sonido mediante las
nuevas tecnologías de principios del siglo XX (lo que dará lugar a la industria del disco) y
la aparición de medios de comunicación de masas como la radio y el cine sonoro. El efecto
de la música popular y la industria musical que se desarrolla en torno a ella cambiarán
drásticamente los hábitos musicales que estaban presentes desde la Edad Media.

Música modernista y contemporánea[editar]


Artículo principal: Música modernista

Artículo principal: Música académica contemporánea

Futurismo[editar]
Artículo principal: Futurismo

El futurismo fue uno de los movimientos iniciales de vanguardia en la Europa del siglo XX.
Esta corriente artística fue fundada en Italia por el poeta italiano Filippo Tommaso
Marinetti, quien redacta el Manifiesto Futurista, y lo publica el 20 de febrero de 1909 en el
diario Le Figaro de París.
Este movimiento buscaba la ruptura con las tradiciones artísticas del pasado y los signos
convencionales de la historia del arte. Intentó enaltecer la vida contemporánea, esto por
medio de dos temas principales: la máquina y el movimiento. Los principales compositores
futuristas fueron los italianos Francesco Balilla Pratella y Luigi Russolo.
Crisis de la tonalidad y atonalismo[editar]
Artículos principales: Atonalidad y  Cromatismo (música).

Los primeros antecedentes de la música europea sin un centro tonal se encuentran


en Franz Liszt con su Bagatella sin tonalidad de 1885, período que ya se hablaba de una
"crisis de la tonalidad". Esta crisis se generó a partir del uso cada vez más frecuente de
acordes ambiguos, inflexiones armónicas menos probables, y las inflexiones melódicas y
rítmicas más inusuales posibles dentro de la música tonal.
A principios del siglo XX compositores como Claude Debussy, Aleksandr Skriabin, Béla
Bartók, Paul Hindemith, Serguéi Prokófiev, Carl Ruggles, Ígor Stravinsky y Edgard Varèse,
escribieron música que se ha descrito, total o parcialmente, como atonal. La primera fase
del atonalismo (antecesora del dodecafonismo), conocida como "atonalidad libre" o
"cromatismo libre", implicó un intento consciente de evitar la armonía diatónica tradicional.
Las obras más importantes de este periodo son la ópera Wozzeck (1917-1922) de Alban
Berg y Pierrot Lunaire (1912) de Arnold Schönberg.

Segunda escuela de Viena. Dodecafonismo y serialismo[editar]

Arnold Schoenberg (1874-1951), músico austriaco fundador de la segunda Escuela de Viena y


creador del dodecafonismo

Artículos principales: Segunda Escuela de


Viena,  Dodecafonismo,  Serialismo y  Expresionismo.
Una de las más significativas figuras en la música del siglo XX es Arnold Schoenberg. Sus
primeros trabajos pertenecen al estilo romántico tardío, influenciado por Richard
Wagner y Gustav Mahler, pero al final abandonó el sistema de composición tonal para
escribir música atonal. Con el tiempo, desarrolló la técnica del dodecafonismo,
proponiéndola en 1923 en reemplazo de la organización tonal tradicional.
Sus alumnos Anton Webern y Alban Berg también desarrollaron y profundizaron el uso
del sistema dodecafónico, y destacaron por el uso de tal técnica bajo reglas propias. Los
tres son conocidos, familiarmente, como La Trinidad Schoenberg, o la Segunda Escuela
Vienesa. Este nombre se creó para resaltar que esta Nueva Música tuvo el mismo efecto
innovador que la Primera Escuela de Viena de Haydn, Mozart y Beethoven.
El dodecafonismo fue una forma de música atonal, con una técnica de composición en la
cual las 12 notas de la escala cromática son tratadas como equivalentes, es decir, sujetas
a una relación ordenada que (a diferencia del sistema mayor-menor de la tonalidad) no
establece jerarquía entre las notas. Lo que hizo el fundador de la música dodecafónica,
Schönberg, fue prohibir por estatuto usar una nota más que otra: la melodía dodecafónica
debe llevar las 12 notas que hay en la escala cromática. Se escribe siguiendo el principio
de que todos los doce semitonos o notas son de igual importancia. La relación interna se
establece a partir del uso de una serie compuesta por las doce notas. El compositor decide
el orden en que aparecen con la condición de que no se repita ninguna hasta el final.
El serialismo integral representa un paso más adelante del dodecafonismo, y fue creada
por el que fue discípulo de Schönberg, Anton Webern: se establece un orden no sólo para
la sucesión de las diferentes alturas, sino para la sucesión de las diferentes duraciones
(las "figuras", como la negra, corchea, etc.) y la sucesión de las dinámicas (los niveles
de intensidad sonora), como también para la articulación. Todas estas series se repiten
durante el transcurso de una obra. La técnica se ha llamado serialismo integral para
distinguirla del serialismo limitado del dodecafonismo. Irónicamente, después de años de
impopularidad, el estilo puntillista de Webern —en el que los sonidos individuales son
cuidadosasmente ubicados en la obra de manera que cada uno tiene importancia— se
convirtió en norma en Europa durante los años cincuenta y sesenta, y fue muy influyente
entre compositores de la postguerra como Olivier Messiaen, Pierre Boulez, Luciano
Berio, Luigi Nono, Karlheinz Stockhausen e Igor Stravinsky.
Primitivismo[editar]
Artículo principal: Primitivismo

Ígor Stravinsky (1882-1971), su obra La consagración de la primavera es considerada la obra más


importante del siglo XX

El primitivismo fue un movimiento de las artes que pretendía rescatar el folclor más arcaico
de ciertas regiones con un lenguaje moderno. Similar al nacionalismo en su afán por
rescatar lo local, el primitivismo incorporó además métricas y acentuaciones irregulares, un
mayor uso de la percusión y otros timbres, escalas modales, y armonía politonal y atonal.
Dentro de la música los dos gigantes de este movimiento fueron el ruso Ígor Stravinsky y el
húngaro Bela Bartok, aunque la obra de ambos sobrepasa con creces la denominación
"primitivista".
En cuanto a Ígor Stravinsky, su larga vida —murió cuando iba a cumplir los 89 años— le
permitió conocer gran variedad de corrientes musicales. Resultan justificadas sus
protestas contra quienes lo tildaban como un músico del porvenir: «Es algo absurdo. No
vivo en el pasado ni en el futuro. Estoy en el presente». En su presente compuso una gran
cantidad de obras clásicas abordando varios estilos como el primitivismo,
el neoclasicismo y el serialismo, pero es conocido mundialmente sobre todo por tres obras
de uno de sus períodos iniciales —el llamado «período ruso»—: El pájaro de
fuego (L'Oiseau de feu, 1910), Petrushka (1911) y La consagración de la primavera (Le
sacre du printemps, 1913). Para muchos, estos ballets clásicos, atrevidos e innovadores,
prácticamente reinventaron el género. Stravinski también escribió para diversos tipos de
conjuntos en un amplio espectro de formas clásicas, desde óperas y sinfonías a pequeñas
piezas para piano y obras para grupos de jazz.
Stravinski dejó Rusia por primera vez en 1910, para asistir en París al estreno de su
ballet El pájaro de fuego por los Ballets Rusos. Durante su estancia en dicha ciudad,
compuso dos obras más para los Ballets Rusos: Petrushka (1911) y La consagración de la
primavera (1913). Los ballets revelan el desarrollo estilístico del compositor: desde El
pájaro de fuego, cuyo estilo muestra la poderosa influencia de Rimski-Kórsakov,
a Petrushka con su fuerte énfasis bitonal, para llegar finalmente a la
salvaje disonancia polifónica de La consagración de la primavera. Como Stravinski
mencionó acerca de sus estrenos, su intención era «mandar todo al demonio» (y lo logró:
el estreno de La consagración de la primavera en 1913 fue probablemente el más famoso
escándalo en la historia de la música, con luchas a puñetazos entre los miembros del
público y la necesidad de vigilancia policial durante el segundo acto).

Microtonalismo[editar]
Artículo principal: Microtonalismo

El microtonalismo es la música que utiliza microtonos (los intervalos musicales menores


que un semitono). El músico estadounidense Charles Ives definía a los microtonos de
manera humorística como «las notas entre las teclas del piano». El mexicano Julián
Carrillo (1875-1965) distingue dieciséis sonidos claramente diferentes entre los
lanzamientos de G y A emitida por la cuarta cuerda de violín, lo que fue su punto de
partida para componer una gran cantidad de música microtonal. El microtonalismo está
presente en las obras de George Enescu, Bela Bartok y Miguel Oblitas Bustamante.
Algunos otros autores emplearon también esta técnica. La música microtonal nunca tuvo
demasiada aceptación y fue considerada en adelante casi exclusivamente por los músicos
de Vanguardia.

Neoclasicismo[editar]
Artículo principal: Neoclasicismo musical del siglo XX

Dmitri Shostakóvich en 1925


El neoclasicismo en música refiere al movimiento del siglo XX que retomó una práctica
común de tradición en cuanto a la armonía, la melodía, la forma, los timbres y los ritmos,
pero mezclada con grandes disonancias atonales y ritmos sincopados, como punto de
partida para componer música. Ígor Stravinski, Paul Hindemith, Serguéi Prokófiev, Dmitri
Shostakóvich, Bohuslav Martinu y Béla Bartók son los compositores más importantes
usualmente mencionados en este estilo, pero también el prolífico Darius Milhaud y sus
contemporáneos Francis Poulenc y Arthur Honegger.
Tras un período inicial en el que parecen primar las influencias de Serguéi Prokófiev, Ígor
Stravinski y Paul Hindemith, Dmitri Shostakóvich desarrolló un estilo híbrido del que es
representativa su ópera Lady Macbeth de Mtsensk (1934). Posteriormente derivó hacia un
estilo posromántico, donde destaca la Sinfonía No. 5 (1937), y en el que la influencia
de Gustav Mahler se combina con la tradición musical rusa, con Modest Músorgski y
Stravinsky como referentes importantes. Shostakóvich integró todas esas influencias
creando un estilo muy personal. La música de Shostakóvich suele incluir contrastes
agudos y elementos grotescos,4 con un componente rítmico muy destacado. En su obra
orquestal destacan quince sinfonías y seis conciertos; en su música de cámara cabe
mencionar especialmente sus quince cuartetos para cuerdas; también compuso
varias óperas, así como música de cine y ballet.

Música electrónica y concreta[editar]


Artículos principales: Música académica electrónica,  Música electroacústica  y  Música
concreta.
Los avances tecnológicos en el siglo XX permitieron a los compositores utilizar medios
electrónicos para producir sonidos. En Francia se desarrolló la música concreta escuela
que producía sonidos existentes en el mundo. Se llama concreta porque según Pierre
Schaeffer, su inventor, planteaba que está producida por objetos concretos y no por los
abstractos que serían los instrumentos musicales tradicionales. El primero que dispuso de
esos medios fue Edgar Varese, quien presentó Poème électronique en el pabellón Philips
de la Exposición de Bruselas en 1958. En 1951, Schaeffer, junto a Pierre Henry, crearon el
Grupo de Investigación de Música Concreta en París. Pronto atrajo un gran interés, y entre
los que se acercaron se encontraban diferentes compositores significativos como Olivier
Messiaen, Pierre Boulez, Jean Barraqué, Karlheinz Stockhausen, Edgard Varese, Iannis
Xenakis, Michel Philippot y Arthur Honegger.
En el caso de Messiaen, tanto su fascinación por el hinduismo, su admiración por la
naturaleza y los pájaros, su profunda fe cristiana y su amor por el color instrumental,
fueron primordiales para su formación como persona y artista. Ingresó en el Conservatorio
de París a la edad de 11 años, y tuvo como profesores a Paul Dukas, Marcel
Dupré, Maurice Emmanuel y Charles-Marie Widor. Fue designado organista en la Iglesia
de la Santa Trinidad de París en 1931, puesto que ocupó hasta su muerte. En 1940, en
la batalla de Francia, Messiaen fue hecho prisionero de guerra, y mientras estaba
encarcelado compuso su Quatuor pour la fin du temps (Cuarteto para el fin del tiempo)
para los cuatro instrumentos disponibles allí: piano, violín, violonchelo y clarinete. La obra
fue estrenada por Messiaen y sus amigos prisioneros ante una audiencia de prisioneros y
vigilantes.5 Al salir de prisión en 1941, pronto Messiaen fue nombrado profesor
de armonía, y luego profesor de composición en 1966 en el Conservatorio de París, puesto
que mantuvo hasta su retiro en 1978. Entre sus distinguidos alumnos están Pierre
Boulez, Yvonne Loriod (quien después sería la segunda esposa de Messiaen, y la
intérprete por excelencia de sus obras escritas para piano o con piano solista), Karlheinz
Stockhausen, Iannis Xenakis, William Bolcom y George Benjamin. La música de Messiaen
es rítmicamente compleja (él estaba interesado en los ritmos de la antigua Grecia y de
orígenes hindúes), y se basa armónica y melódicamente en los modos de transposición
limitada, que fueron una innovación propia de Messiaen. Estaba fascinado por el «canto de
los pájaros»; decía que los pájaros eran los mejores músicos y se consideraba a sí mismo
tanto ornitólogo como compositor. Transcribía el canto de los pájaros en sus viajes por
todo el mundo, e incorporó las transcripciones de estos cantos en gran parte de su música.
Su uso innovador del color, su concepción personal de la relación entre el tiempo y la
música y su intento de expresar profundas ideas religiosas, todo se combina de tal modo
que hace casi imposible confundir una composición de Messiaen con una obra de
cualquier otro compositor contemporáneo occidental.

La clase de Dukas. Último, a la derecha, el joven Olivier Messiaen.


En Alemania en cambio la forma de usar la tecnología se llamó música electrónica, que es
aquella que utiliza solamente sonidos producidos electrónicamente. El primer concierto
tendría lugar en Darmstadt en 1951, sin embargo la primera obra de importancia sería El
canto de los adolescentes de Karlheinz Stockhausen de 1956.
Iannis Xenakis es otro compositor moderno que ha usado computadoras e instrumentos
electrónicos (incluido uno inventado por él) en muchas composiciones.

Música aleatoria y vanguardismo radical[editar]

El compositor alemán Karlheinz Stockhausen (1928-2007) fue pionero en muchas de las formas


musicales vanguardistas del siglo XX

Artículos principales: Vanguardismo,  Música aleatoria  y  Música experimental.

Si bien el modernismo en sí es música de vanguardia, el vanguardismo dentro de ella se


refiere a los movimientos más radicales y controversiales, donde el concepto de música
llega hasta sus límites —si no ya los sobrepasa— utilizando elementos
como ruidos, grabaciones, el sentido del humor, el azar, la improvisación, el teatro,
el absurdo, el ridículo, o la sorpresa. Dentro de los géneros generalmente ubicados dentro
de esta corriente radical se encuentra la música aleatoria, la música electrónica en vivo, el
teatro musical, la música ritual, la composición de procesos, el happening musical, o la
música intuitiva, entre muchas otras. Entre los compositores más trascendentales que
incursionaron en estas aventuras se encuentra John Cage en América y Karlheinz
Stockhausen en Europa.
Stockhausen fue educado primeramente en la Hochschule für Musik Köln para después
acudir a la Universidad de Colonia. Posteriormente estudiaría con Olivier
Messiaen en París y Werner Meyer-Eppler en la Universidad de Bonn. Como una de las
principales figuras de la Escuela de Darmstadt que fue, sus teorías y composiciones
siguen siendo, aún hoy en día, de gran influencia para compositores de todos los tipos y
estilos. Sus obras, compuestas a lo largo de casi sesenta años, se abstienen de ser
partícipes de las formas musicales más tradicionales. Aparte de las obras de música
electrónica, sus trabajos van desde realizar miniaturas para cajas de música hasta trabajos
para instrumentos solistas, canciones, música de cámara, músicas coral y orquestal e
incluso un ciclo de siete óperas de larga duración. Entre sus composiciones más notables
encontramos la serie de diecinueve Klavierstücke (piezas para piano), Kontra-Punkte para
diez instrumentos, su electrónica/música concreta Gesang der Jünglinge, Gruppen para
tres orquestas, la obra para percusión solista Zyklus, Kontakte, la cantata Momente, su
obra de electrónica en vivo Mikrophonie I, Hymnen, Stimmung para seis vocalistas, Aus
den sieben Tagen, Mantra para dos pianos y electrónica, Tierkreis, Inori para solistas y
orquesta, y su gigantesco círculo de operas Licht.
Pionero de la música aleatoria, de la música electrónica y del uso no estándar de
instrumentos musicales, Cage fue una de las figuras principales del avant garde de
posguerra. Fue decisivo en el desarrollo de la danza moderna, principalmente a través de
su asociación con el coreógrafo Merce Cunningham, quien fue su compañero sentimental
la mayor parte de su vida. Entre sus maestros estuvieron Henry Cowell (1933) y Arnold
Schoenberg (1933–35), ambos conocidos por sus innovaciones radicales en la música,
pero la principal influencia sobre el trabajo de Cage se encuentra en diferentes culturas
orientales. A través de sus estudios de filosofía india y budismo zen a finales de los años
1940, Cage llegó a la idea de la música aleatoria o música controlada por azar, que
comenzó a componer en 1951. El I Ching, un antiguo texto chino clásico sobre eventos
cambiantes, se convirtió en la herramienta compositiva habitual de Cage durante el resto
de su vida. Cage es conocido principalmente por su composición de 4′33″, tres
movimientos que se interpretan sin tocar una sola nota. Otra famosa creación de Cage es
el piano preparado, para el que escribió numerosas obras relacionadas con la danza y
varias piezas para concierto

Micropolifonía y masas sonoras[editar]


Artículos principales: Micropolifonía  y  Masa sonora.

György Ligeti (a la izquierda) en 1982

En palabras de David Cope la micropolifonía se trata de «una simultaneidad de diferentes


líneas, ritmos y timbres».6 La técnica fue desarrollada por György Ligeti, quien la explicó
así: «La compleja polifonía de las voces individuales está enmarcada en un flujo armónico-
musical, en el que las armonías no cambian súbitamente, sino que se van convirtiendo en
otras; una combinación interválica discernible es gradualmente haciéndose borrosa, y de
esta nubosidad es posible sentir que una nueva combinación interválica está tomando
forma».
Intrínsecamente relacionada con la micropolifonía esta la masa de sonido o masa sonora
que es una textura musical cuya composición, en contraste con otras texturas más
tradicionales, «minimiza la importancia de las alturas musicales individuales para preferir la
textura, el timbre y la dinámica como principales formadores del gesto y el impacto». 7

Minimalismo[editar]
Artículo principal: Música minimalista

Philip Glass (1937) fue uno de los iniciadores del movimiento minimalista en Estados Unidos, y es
actualmente uno de los compositores doctos más famosos del mundo.

Varios compositores de la década de los sesenta comenzaron a explorar lo que ahora


llamamos minimalismo. La más específica definición de minimalismo refiere al dominio de
los procesos en música donde los fragmentos se superponen en capas unos a otros, a
menudo se repiten, para producir la totalidad de la trama sonora. Ejemplos tempranos
incluyen En do (de Terry Riley) y Tamborileando (de Steve Reich). La onda minimalista de
compositores —Terry Riley, Philip Glass, Steve Reich, La Monte Young, John
Adams y Michael Nyman, para nombrar los más importantes— deseaba hacer la música
accesible para los oyentes comunes, expresando cuestiones específicas y concretas de la
forma dramática y musical, sin ocultarlas bajo la técnica, sino más bien haciéndolas
explícitas, volviendo a las tríadas mayores y menores de la música tonal, pero sin utilizar la
funcionalidad armónica tradicional. Dentro de esta tendencia se destaca una segunda
comúnmente llamada "minimalismo sacro", en la cual se acentúan los rasgos espirituales,
religiosos o místicos de la música. Los compositores más representativos de ésta
son Henryk Górecki, Alan Hovhaness, John Tavener y Arvo Pärt, entre otros.

Música cinematográfica[editar]
Artículos principales: Música cinematográfica y  Banda sonora.

Desde la llegada del cine sonoro a finales de la década de los 1920, la música ha cumplido
un rol crucial en la industria y el arte del cine. Muchos de los grandes compositores que
vivieron en esa primera época, tales como los rusos Prokofiev y Shostakovic,
incursionaron también en esta área. Posteriormente, hubo numerosos compositores que
dedicaron su carrera total o mayormente a trabajar a través del cine. Dentro de los
compositores de música de cine se encuentran: Max Steiner, Erich Wolfgang
Korngold, Bernard Herrmann, John Williams, Howard Shore y Henry Mancini.
Poliestilismo[editar]
Artículo principal: Poliestilismo

Sofia Gubaidulina in Sortavala, 1981

Poliestilismo (también llamado "eclecticismo") es el uso de múltiples estilos o técnicas


musicales, y es considerado una característica posmoderna que comienza a finales del
siglo XX y se acentúa en el siglo XXI.
Compositores poliestilísticos son, por ejemplo, Lera Auerbach, Luciano Berio, William
Bolcom, Sofia Gubaidulina, Hans Werner Henze, George Rochberg, Arturo Rodas, Magaly
Ruiz, Frederic Rzewski, Alfred Schnittke (su Sinfonía n°1, que recurre notablemente a la
cita, es una de las cumbres indiscutibles del estilo), Dmitri Silnitsky, Valentín
Silvestrov, Santiago Sosa Rolón, Ezequiel Viñao, Frank Zappa o John Zorn.

Espectralismo[editar]
Artículo principal: Espectralismo

El espectralismo es un género musical originado en Francia en la década de


los sesenta alrededor de un grupo de compositores agrupados en torno al Ensemble
l'Itinéraire (Gérard Grisey, Tristan Murail y Hughes Dufourt). La música espectral, en un
sentido restrictivo, se basa principalmente en el descubrimiento de la naturaleza del timbre
musical y en la descomposición espectral del sonido musical, en el origen de la percepción
del timbre.
El movimiento se ha ido ensanchando e influye en las más importantes tendencias
contemporáneas de composición y en muchos de los compositores más jóvenes: Philippe
Hurel, Philippe Leroux, Marc-André Dalbavie, Jean-Luc Hervé, Fabien Lévy o Thierry
Blondeau, en Francia; Kaija Saariaho o Magnus Lindberg en Finlandia; George
Benjamin o Julian Anderson en el Reino Unido; Marco Stroppa en Italia; Georg Friedrich
Haas en Austria; y Joshua Fineberg, en EE. UU., por citar algunos. Y como en el caso del
impresionismo y muchos otros estilos musicales, aquellos compositores cuya música se
considera espectral no aceptan generalmente tal denominación.

Nueva simplicidad[editar]

Wolfgang Rihm en Colonia, Junio 2007

Artículo principal: Nueva Simplicidad

La Nueva Simplicidad fue una tendencia estilística surgida entre algunos de los
componentes de la generación más joven de compositores alemanes de comienzos de los
ochenta del siglo XX, y que supuso una reacción no solamente contra
la vanguardia musical europea de las décadas de los cincuenta y sesenta, sino también
contra la más amplia tendencia hacia la objetividad de comienzos de siglo.
En general, estos compositores propugnaron una inmediatez entre el impulso creativo y su
resultado musical (en contraste con la elaborada planificación precompositiva
característica del vanguardismo), con la intención de crear una comunicación más fácil con
las audiencias. En algunos casos, ello significó una vuelta al lenguaje tonal del siglo XIX y
en otros significó trabajar con texturas más simples o el empleo de armonías triádicas en
contextos no tonales. De entre los compositores identificados de una forma más cercana
con este movimiento, solamente Wolfgang Rihm ha conseguido una reputación
significativa fuera de Alemania.

Libre improvisación[editar]
Artículo principal: Libre improvisación
La improvisación libre es música improvisada sin reglas previas establecidas, secuencias
de acordes o melodías previamente acordadas. A veces los músicos realizan un esfuerzo
activo para evitar referenciar a géneros musicales reconocibles. La improvisación libre,
como estilo de música, se desarrolló en Europa y EE. UU. en la mitad y fines de la década
de 1960 en respuesta o inspirado por el movimiento del free jazz así como por la música
clásica contemporánea. Entre los artistas más reconocidos dentro de este estilo están los
saxofonistas Evan Parker y Peter Brötzmann, el guitarrista Derek Bailey, y el grupo
improvisacional británico AMM.

Nueva Complejidad[editar]
Artículo principal: Nueva complejidad

La Nueva Complejidad es una corriente dentro del escenario contemporáneo surgida en la


década de 1980 en el Reino Unido que puede definir lo "complejo" como; "de múltiples
capas de interacción de los procesos evolutivos que ocurren simultáneamente en todas las
dimensiones del material musical". Es muy abstracta, disonante y atonal, caracterizada por
el uso de técnicas que llevan hasta el límite las posibilidades de la escritura musical. Entre
los compositores más importantes se encuentran Brian Ferneyhough (figura principal de la
corriente), Michael Finnissy, Chris Dench, James Dillon, Roger Redgate y Richard Barrett.

Música popular[editar]
Artículo principal: Música popular

La música popular, en su sentido más amplio, se refiere a una serie de géneros


musicales que tienen un gran atractivo y que generalmente son distribuidos a grandes
audiencias a través de la industria de la música. Esto está en contraste tanto con la música
culta, como con la música tradicional, las cuales normalmente se difunden
académicamente o por vía oral, a audiencias locales, o más pequeñas.

Historia[editar]
Hasta finales del siglo XVIII, en Europa, las dos grandes corrientes musicales que había
eran la que actualmente conocemos como música clásica, de tradición escrita y vinculada
a la aristocracia, y la música folclórica (por entonces música popular), de tradición oral y
vinculada a una población fundamentalmente rural.
Esta dualidad, que no hacía sino reflejar la división social y cultural del público, empezará
a cambiar con el desarrollo de la Revolución Industrial. En países como Reino
Unido y Francia, el crecimiento de las ciudades, la burguesía y el florecimiento de una
clase media urbana interesada en la cultura, promueven la aparición de espectáculos
músico-teatrales.8 Estos se representarán de forma regular en lugares como las tabernas,
jardines y salones de baile de Londres, o los teatros y los café-concert de París, y serán el
caldo de cultivo para la creación de canciones y otras composiciones que irán
conformando una nueva corriente, la música popular urbana. Los primeros espectáculos
de este tipo son el ballad opera y el music hall en el Reino Unido, el teatro de variedades y
el vaudeville en Francia, y un tiempo después el minstrel show en EE. UU. A éstos se
sumarían en las siguientes décadas nuevos formatos como el cabaret, la revista,
el burlesque, etc.
Junto a este desarrollo del mundo del espectáculo se produce también un acercamiento de
la música a los hogares de la gente, basado por un lado en el abaratamiento de
los instrumentos musicales, y por otro en una disponibilidad cada vez mayor
de partituras creadas para el consumo doméstico. Este nuevo mercado permitió que
muchos compositores, que en épocas anteriores sólo podían trabajar bajo el encargo de
una institución religiosa o como empleados de una corte o un importante mecenas,
pudieran ahora convertirse en profesionales liberales. Sus creaciones serán
comercializadas por editoras musicales que se encargarán también de tutelar los derechos
de la composición. Ejemplos de estas creaciones se pueden encontrar en
los lieder alemanes de Schumann o las canzonette italianas de Donizetti, para voz y piano,
en las cuales hay a menudo una estructura similar a la de muchas canciones pop
modernas. Un fenómeno similar ocurre en EE. UU. con la industria musical del Tin Pan
Alley —con fuertes raíces en folclore angloamericano—.
Por último, en la segunda mitad del siglo XIX también cobra fuerza la ópera ligera
u opereta, primero en París (con figuras como Jacques Offenbach y su popular cancán),
después en Viena (de donde surgieron los famosos valses de los Strauss) y Londres. En
España también se practicó el género de la opereta, bajo el nombre de zarzuela.
Siglo XX[editar]
Los estilos de la música popular occidental del siglo XIX, que se nutrieron tanto de fuentes
cultas como folclóricas, siguieron su desarrollo en el siglo XX paralelamente a la aparición
de las nuevas corrientes como el jazz o el rock.
Hasta la década de 1960, en el terreno vocal prevaleció la canción ligera popularizada por
los espectáculos de variedades y por los comienzos de la radio y del cine sonoro,
conservando ciertos caracteres propios en cada país. Así ocurrió con el pop
tradicional estadounidense, la canción francesa o "chanson", la canción italiana donde
destaca la canción napolitana, o la canción alemana (representada por el Kabarett y
el Schlager). Igualmente sucede en España con la canción española, cuyo género más
representativo es primero el cuplé y después la copla. Latinoamérica por su parte exportó
géneros como el bolero o los ritmos de baile tan populares como el tango, la rumba o
el mambo.
En la segunda mitad del siglo los espectáculos de variedades entran en decadencia, y
aunque la canción ligera seguirá gozando de notable popularidad hasta nuestros días, irá
cediendo terreno −sobre todo entre la gente joven− ante el avance de la moderna música
pop/rock, de la cual recibirá influencia llegando incluso a confundirse con ella. El resultado
es el género conocido como canción melódica. Señalar por último la pervivencia en todo el
siglo XX de un género mixto entre teatro, música popular y baile que, con orígenes en el
XIX, conservará su fortaleza hasta nuestros días: el musical. Con epicentro creativo
en Broadway (Nueva York) y West End (Londres), el musical fructificó también en otras
capitales europeas, latinoamericanas y asiáticas.

Jazz[editar]
Artículos principales: Orígenes del jazz,  Jazz  y  Jazz contemporáneo.

Aunque en el periodo que va desde el final de la Guerra de Secesión hasta el fin del siglo


XIX, ya existían bandas que tocaban algo parecido a un jazz rudimentario, suele
considerarse a Buddy Bolden como la primera figura del estilo definido. Se denomina
«estilo Nueva Orleans» a esta forma inicial del jazz. Aún no se ha desprendido de las
influencias del minstrel y contiene las características del hot.
El cierre por las autoridades de Nueva Orleans del barrio de Storyville en 1917, supuso un
importante contratiempo para la mayor parte de los músicos de jazz de la zona, pues en
este distrito de ocio se concentraban casi todos los locales de música en vivo. 9 Este hecho
inició la migración de los músicos hacia las ciudades del norte, y especialmente
a Chicago a comienzos de la década de 1920.
En el último tercio de la década de 1920 en Nueva York se estaba desarrollando una
nueva forma, que se consolidó sobre todo como resultado de la migración masiva de
músicos de Chicago hacia la "ciudad de los rascacielos". 10 Las big bands fueron las que
marcaron el rumbo de un nuevo estilo.
Los músicos bebop ponían el acento en el papel del solista, que ya no era el
de entertainer de épocas pasadas, sino un creador al servicio sólo de su propia música.
El nacimiento del cool tuvo lugar hacia fines de los años cuarenta. El nuevo estilo se
derivaba del bebop, pero resultaba una música más cerebral, que tenía como principal
objetivo el establecimiento de una atmósfera "meditativa".
El bop evolucionó y algunos músicos desarrollaron formulaciones similares a las que ya se
habían dado en la música clásica en los años veinte, con la irrupción, por ejemplo, de
la atonalidad en el jazz de los años sesenta. Está aceptado por la crítica que el free
jazz toma carta de naturaleza en 1960, con la publicación del disco homónimo de Ornette
Coleman.
El pop y el rock[editar]
El rock and roll nació en los años 50 como una música de ritmo rápido que surgía
fundamentalmente de un maridaje entre el rhythm and blues negro y el country blanco. En
la década de los 60, las figuras dominantes del rock primigenio americano tuvieron que
ceder protagonismo ante el avance de una nueva oleada de grupos británicos que habían
recibido su influencia. Surge lo que se denominaría Invasión británica, bandas que
contribuirían a la evolución del rock y al surgimiento de la nueva cara de la música popular
blanca: la música pop. Al mismo tiempo, se consolidaron nuevas tendencias entre los
norteamericanos de color, como el soul y el funk. Se produjo también en Estados Unidos
un revival de la música folk, con la canción protesta.
Los años 70 vieron nacer nuevos estilos, como el hard rock (una variante del rock más
dura y de guitarras eléctricas más distorsionadas), el reggae de origen jamaicano, el rock
progresivo, el punk, el rap, la música disco (que dominó las pistas de baile), o los primeros
pasos de la música electrónica en el ámbito de lo popular.
La incorporación de los sonidos sintetizados y la popularidad del videoclip marcaron la
estética de la música pop de los 80. En los años 90, el grunge y el rock
alternativo comparten protagonismo con el britpop en las listas de éxitos, mientras la
escena dance, vinculada a las pistas de baile, desarrolla una cada vez más variada prole
de subgéneros electrónicos (trance, drum and bass, chill-out...).
La música popular entra así finalmente en el siglo XXI con un ya amplio bagaje a sus
espaldas, caracterizado por la multitud de géneros y estilos que han ido tomando forma
década tras década, y conformando un extenso y variado cuerpo de música apreciado por
gente de distintos gustos, edades, ideologías y extracciones sociales a lo largo y ancho de
todo el mundo.
 HISTORIA DE LA MUSICA
Para el hombre primitivo había dos señales que evidenciaban la separación entre vida
y muerte. El movimiento y el sonido. Los ritos de vida y muerte se desarrollan en esta doble
clave. Danza y canto se funden como símbolos de la vida. Quietud y silencio como símbolos
de la muerte.
El hombre primitivo encontraba música en la naturaleza y en su propia voz. También
aprendió a valerse de rudimentarios objetos (huesos, cañas, troncos, conchas) para
producir nuevos sonidos.
Hay constancia de que hace unos 50 siglos en Sumeria ya contaban con instrumentos de
percusión y cuerda (liras y arpas). Los cantos cultos eran más bien lamentaciones sobre
textos poéticos.
En Egipto (siglo XX a.C.) la voz humana era considerada como el instrumento más
poderoso para llegar hasta las fuerzas del mundo invisible. Lo mismo sucedía en la India.
Mientras que en la India incluso hoy se mantiene esta idea, en Egipto, por influencia
mesopotámica, la música adquiere en los siguientes siglos un carácter profundo, concebida
como expresión de emociones humanas.
Hacia el siglo X a.C., en Asiria, la música profana adquiere mayor relieve gracias a las
grandes fiestas colectivas.
Es muy probable que hacia el siglo VI a.C., en Mesopotamia, ya conocieran las relaciones
numéricas entre longitudes de cuerdas. Estas proporciones, 1:1 (unísono), 1:2 (octava), 2:3
(quinta), y 3:4 (cuarta), y sus implicaciones armónicas fueron estudiadas por Pitágoras
(siglo IV a.C.) y llevadas a Grecia, desde donde se extendería la teoría musical por Europa.
El término "música" proviene del griego "musiké" (de las musas). Por eso la paternidad de
la música, tal como se la conoce actualmente, es atribuida a los griegos. En
la mitología griega, las musas eran nueve y tenían la misión de proteger las artes y
las ciencias en los juegos griegos.
En la antigua Grecia la música abarcaba también la poesía y la danza. Tanto la danza como
el atletismo se sabe que tenían su acompañamiento musical en tiempos de Homero.
Hacia principios del siglo V a.C., Atenas se convirtió en el centro principal de poetas-
músicos que crearon un estilo clásico, que tuvo su expresión más importante en el
ditirambo.
El ditirambo se originó en el culto a Dionisos (Baco). Las obras -tragedias y comedias- eran
esencialmente piezas músico-dramáticas. La poesía, la música y la danza se combinaban y
las piezas eran representadas en los anfiteatros por cantores-actores-danzadores.
La poesía era modulada y acentuada por sílabas, e interpretada indistintamente en prosa
común, recitado y canto. La melodía estaba condicionada, en parte, por los acentos de la
letra, es decir, por la melodía inherente a la letra, y el ritmo musical se basaba en el número
de sílabas. Es dudoso que hubiese diferencia real entre los ritmos musicales y los metros
poéticos.
Desde el siglo IV a.C., el músico comenzó a considerarse a sí mismo más como ejecutante
que como autor. El resultado fue el nacimiento del virtuosismo y el culto al aplauso.
La música, en general, se había convertido en mero entretenimiento, por lo que el músico
perdió mucho de su nivel social. La enseñanza musical acusó un gran descenso en las
escuelas, y los griegos y romanos de las clases elevadas consideraban degradante tocar un
instrumento.
La división entre el ciudadano y el profesional ocasionó el divorcio social y artístico que en
nuestro tiempo todavía afecta a la música europea.
3.1. LA MÚSICA EN LA PREHISTORIA
En la prehistoria aparece la música en los rituales de caza y en las fiestas donde, alrededor
del fuego, se danzaba hasta el agotamiento. La música está basada principalmente en
ritmos y movimientos que imitan a los animales.
Los tres grupos de Educación Infantil han preparado un teatro en el que vemos a un grupo
de hombres y mujeres primitivos que descubren el fuego y a un grupo de animales que
llenaban la tierra en esos tiempos. Luego representarán una escena de caza y por último
una danza ritual con timbales alrededor del fuego.
3.2. LA MÚSICA EN LA ANTIGUEDAD
Es aquella en la cual las manifestaciones musicales del hombre consisten en la
exteriorización de sus sentimientos a través del sonido emanado de su propia voz y con el
fin de distinguirlo del habla que utiliza para comunicarse con otros seres.
Los primeros instrumentos fueron los objetos o utensilios o el mismo cuerpo del hombre
que podían producir sonidos.
3.2.1 Clasificación de instrumentos musicales primitivos:
a) Autófonos: aquellos que producen sonidos por medio de la materia con que la que
están construidos.
b) Membranófonos: serie de instrumentos más sencillos que los construidos por el
hombre. Tambores: hechos con una membrana tirante, sobre una nuez de coco, un
recipiente cualquiera o una verdadera y autentica caja de resonancia.
c) Cordófonos: de cuerda, el arpa.
d) Aerófobos: el sonido se origina en ellos por vibraciones de una columna de aire.
Uno de los primeros instrumentos: la flauta (en un principio construida por un hueso con
agujeros).
3.2.2. LEJANO ORIENTE
3.1.1.1 Música en China
Atrajo a viajeros occidentales que visitaban ese país ansiosos de novedades. Los chinos
diferenciaban las notas de la música; reservaban las primeras a los hombres ordinarios y las
ultimas a hombres sabios.
Exponía la situación del país en cada momento histórico que vivía. Los chinos formaron
la escala que los europeos llamaron "cromática", descubierta por el maestro de música de
Hoan-Ti(antiguo emperador).
Antes de descubrirse la escala dodecafónica (12 sonidos) los chinos usaron la escala
pentatónica (5 quintas fa/do/sol/re/la)
FA=(Kong) representaba al príncipe. Do = (cho) a los negocios. Sol = (chang) a los
ministros. LA = (kio) al pueblo. Re = (yo) a los objetos.
Inventaron instrumentos con diferentes materias primas y los dividieron en 8 grupos:
piedra, metal, seda, bambú, madera, cuero, calabaza y tierra.
Píen chong: campanas cuadradas, circulares, cubicas y en forma de vaso(abarcaba 12
notas).
Entre los instrumentos de viento están las flautas de Pau (si-siao); las flautas de bambú con
orificios (siau o yo); las flautas traversas (ti o chou) y las trompetas. Entre los de cuerda
estaba el Kin (laúd); el che (cítara); el pi-pa (guitarra con 4 cuerdas); el eut-hilu (guitarra
con dos cuerdas); el cheng (igual que el che pero más pequeñas); el yang-kin (laúd
extranjero con cuerdas de metal).
3.2.1.2 Música en Japón
La teoría musical y los instrumentos utilizados en Japón eran provenientes de corea, a su
vez, los habían incorporado en china.
Pero el refinamiento musical japonés alcanzó un nivel superior al chino. Instrumento
favorito: el koto (citara sin trastes), de 7 tamaños, construidos con cañas de bambú, tenia
desde 6 a 13 cuerdas: el yamato-goto y el yamato-bue. En los casos de acompañamiento
instrumental, no acostumbraban hacer sonar simultáneamente la voz y el instrumento ya
que ya le precedía a distancia de una corchea, realizándose una especie de cañón.
Existían diferentes géneros musicales: el bagaki para ceremonias del Emperador; el
No, para la música de fondo en actos de teatro, el ko-uta, para la música folklórica y el
noga-uta, para la musca seria.
En la actualidad existen dos corrientes musicales en Japón, una que pretende mantener la
tradición musical a través de su música folclórica y la otra incorporada a las corrientes de la
música occidental.
3.2.1.3. La música en la India
No paso inadvertidamente aun cuando su situación geografía alejada de Europa impidió
que esta la conociera durante varios siglos. El carácter de la música india se encuentra más
cercana a la música occidental que a la china y japonesa.
Sus rasgos principales son origen mitológico, predominio del compás ternario y la división
cromática de la escala. Igual que en china las notas de la escala tenían cierta relación con los
individuos. La rajá (tónica) representaba al caudillo, la mautri (dominante) al primer
ministros, etc.
La teoría musical tenia como base la raga (forma melódica), el cual al modificarse sus
ritmos permitía el establecimiento de nuevos cantos. Las ragas representaban colores,
estados del alma, cada uno tenia un sentimiento o contenido emocional propio. La música
vocal y la instrumental de india tenia variadas aplicaciones, en la religión, en palacios, entre
gente humilde, etc.
Instrumentos: de arco(ravanastia, ravana y amurita), de viento(flautas, oboes,
cornamusas y trompetas) y de percusión (campanas, platillos, panderos y tambores). Él
mas difundido en la era cristiana fue el laúd.
3.2.1.4. Medio oriente
- La música en Israel
Era un elemento inseparable del culto. Pentateuco: el caso de Labán(reprocha a Jacob por
haber partido el canoón con los suyos a escondidas sin haberse despedido con alegría,
cantores, etc.) Génesis: cita instrumentos musicales(el kinno – de cuerdas, y el ougob – de
viento) Exodo: el canto oral. Cantemus dominio: compuesto por Moisés (al pisar tierra
firme después de cruzar el Mar Rojo), fue cantado por la Iglesia cristiana.
Instrumentos:
-Cuerda: las lisas, y cítaras. Salterio de 13 cuerdas (nebel), arpa egipcia de 10 cuerdas
(kinner) llamada "arpa de David".
-Viento: flauta simple (ugabo tedil), cuerno de carnero (schofar).
-Percusión: tambores, cimbolos y castañuelas.
3.2.1.5. Cuenca del mediterráneo
- Música en Egipto
Es un misterio como era la música egipcia. Se admite su influencia sobre la cultura musical
griega y la existencia de indicios sobre instrumentos conservados, también el hallazgo de
bajorrelieves en templos religiosos. Se deduce que los egipcios poseían instrumentos de
cuerda, viento y percusión, ya que se encontraron en algunas tumbas faraónicas figuras de
flautas, etc.
Empleaban el movimiento de la mano (quirononía), para indicar la ondulación melódica,
se marcó el ritmo con palmadas, sistros, crótalos, carracas, platillos y tambores, también
para indicar la marcha de la melodía los cantantes se valían de movimientos de las
manos(cheironomía).
La música se la asignaba con una doble posibilidad. Por un lado la capacidad de motivar en
el hombre una sensación (de gozo, alegría) y por el otro, al de crear sensaciones de
naturaleza mística y mágica.
3.2.1.6 Música en Grecia
Componían música sobre la base de tipos de música ya consagrados, o sea: no creaban
música.
Solo un determinado esquema musical le agregaba diferentes poesías o alteraban su ritmo
dando nacimiento a otras obras musicales.
Géneros melódicos
-Prosodia: canto entonado cuando la procesión se dirigía al templo.
-Hiporquema: melodía asociada a movimientos corporales propios de danzas griegas.
-Ditirambo: canción en honor de Dionisio o Baco.
-Peán: himno en homenaje a Apolo.
-Treno: canto fúnebre y doliente creado por Linos.
-Elegía: carácter triste.
-Himeneo y Apitalemio: carácter alegre, para el casamiento.
Sobre la base de estos géneros se elaboró toda la música lírica en Grecia, pero se fueron
introduciendo otros géneros líricos como: Dafneforicas (entonados por portadores de
laurel), Oscoforicas (por quienes llevaban una rama de vid), tipodeforicas (dos individuos
que cargaban los trípodes.)
Sistema Musical
Se nutrió de los principios de Pitágoras. Nuestros músicos, por ejemplo, encierran el marco
melódico dentro del espacio de una octava, pero los antiguos griegos dividían a esta en 2
cuartas (tetracordios)
En las celebres fiestas nacionales se organizaban procesiones en las cuales se danzaba y
cantaban ditirambos. En las representaciones teatrales al coro era un personaje importante
en las tragedias griegas.
3.2.1.7. Música en Roma
Una diferencia de Grecia dedicó toda su vida a desarrollar sus ideales políticos, de allí que
en el terreno musical y artístico se la considere imitadora de ésa.
El cultivo de la música era condenado por algunos gobernantes como Tulio Cicerón, pero
Cicerón, por ejemplo consideraba que debía realizarse con perfección y moderación.
Instrumentos: tibia u oboe (intervenía en la donación de ofrendas a dioses. La cítara era
consideraba mejor que la flauta. Entre los instrumentos predilectos estaba la fidula (flauta
de dos tubos). Cerní (trompa), tuba (trompeta recta con sonidos graves) litus (trompeta de
tubo largo y pabellón reducido). Luego los platillos. Los timbales y la lira de mucho arraigo
popular.
3.2.1.8. Música popular
El pueblo Romano se preocupo por la música y el leguaje, por ejemplo, algunos oradores
estaban acompañados por un flautista. Cuando inicia la época de los emperadores con
Octavio(Augusto) comienza la "paz octaviana" época de gran prosperidad para las artes. Se
desarrolla el virtuosismo musical entre profesionales y aficionados y ocupa una
preferente atención de los emperadores.
3.3. LA MÚSICA EN LA EDAD MEDIA
Se divide en:
-Periodo Patrístico
(hasta el año 840, padres de la iglesia intervienen en la iniciación del canto cristiano)
-En el románico
(año 840 hasta la primera mitad del siglo XII{año 1250}) y
-El gótico
(1250 a fin de la edad media {1453-fines del siglo XV}) en el periodo Patrístico apareció la
era Cristiana y al Era media, en esta ultima la historia de la música se encuentra
íntimamente ligada a la forma en que se desarrollo la liturgia cristiana ya que se
consideraba a la música el vehículo por medio el cual los sacerdotes elevaban la palabra a
Dios. Existieron formas de expresión musical.
3.3.1. Música religiosa y profana
Las diversas forma musicales utilizadas en la liturgia cristiana debieron enfrentar la
existencia de textos y melodías profanas que trataron de penetrar en los oficios religiosos.
3.3.2. Música Profana
Los nuevos personajes dedicados a la disposición de esta música fueron los Juglares
(músicos ambulantes y plebeyos que divertían en fiestas y castillos). Los Trovadores
(pertenecían a la nobleza y eran músicos y poetas que inventaban rimas y ritmos), Los
bardos (antecesor de los trovadores que cantaban proezas de sus héroes valiéndose del
laúd). Por ultimo los ministeriles o ministriles (verdaderos productores musicales,
administraban música y formaban corporaciones o gremios dedicados a brindar
espectáculos musicales).
Sau Ambrosio (374-397) reunió aquellos himnos que debían ser aceptados un creo
"antifonario", nace así el "canto Ambrosiano". 200 años después, San Gregorio Magno
(540-604) recopila himnos eliminando los que tenían origen popular o pagano dando
nacimiento al canto Gregoriano.
Este periodo termina con el saqueo que realizaron los bárbaros y que trajo como
consecuencia la destrucción de muchos documentos, por ello hoy no es posible reconstruir
esta importante etapa de la historia de la música.
3.3.3. Música gregoriana
La Iglesia Católica tuvo su propio lenguaje musical nacido de los 4 dialectos musicales que
se impusieron: el Milanés, el Galiciano, el Mozárabe y el Romano, pero en definitiva el que
se impuso fue el Romano, si bien el Canto Ambrosiano ejerció una poderosa influencia a
fines del Siglo IV, el Canto Gregoriano sé de difundió a toda la Cristiandad casi dos siglos
después y marco un trascendente camino en el desarrollo de la Humanidad.
La melodía del canto gregoriano asimila 3 estilos diferentes; El "Silábico" (cada nota
representada por una sílaba), el "Neumasico" (una misma sílaba corresponden 2, 3 0 4
sonidos diferentes), y las "Secuencias" (intercalación de un texto en las notas del aleluya)
3.3.4. Polifonía
Posibilidad de acompañar una melodía con otra que mantenga su independencia, estas
totalmente diferenciadas se convierten luego en tres, cuatro y más melodías.
Es una nueva técnica musical resultante del cruzamiento de varias voces, según reglas y
esquemas armónicos. Se difundió en especial en Francia durante los Siglos XII, XIII y XIV,
luego por el resto de Europa. Mas tarde se fueron adaptando diversos matrices de acuerdo
con el temperamento y gusto de cada pueblo.
En realidad la música polifónica tubo origen en el canto Gregoriano, o sea que el tema de un
canto litúrgico se tomaba como base superponiéndole otro nuevo.
-El Organum: forma más antigua de la polifonía que se conoce y tiene por base la
superposición de voces a distancia de intervalos de 4ª o 5ª (do - fa; do - sol).
-El Discantus: las voces o melodías realizaban movimientos contrarios en lugar de
movimientos directos (sí una voz sube la otra baja y viceversa).
-El Conductus: con su aparición los compositores tienen una mayor libertad en su
creación, sin sujetarse a la melodía base.
-El Gymel: las voces o melodías se movían en distancia de terceras solamente comenzando
y concluyendo en el unísono.
-El Faux-Bordon: Procedimiento musical en el cual las voces se disponían en intervalos
de 3ª y 6ª.
-El motete fue un nuevo estilo y forma heredados por elementos incorporados a la
composición musical.
La lengua empleada era el latín para el teros y otras dos voces en francés.
3.3.5. Notación musical
Solo se sabe que se utilizaban neumas (especie de estenografía consistente en rayas,
acentos, puntos y ganchos). Eran colocados sobre el texto de himnos religiosos y el director
del coro los interpretaba por medio de sus manos (queironimia), señalando los ascensos y
descensos de los sonidos a los cantos que entonaban de memoria.
Los monjes, refiriéndose a las neumas, decían que no son mas que simples auxiliares de la
memoria ya que la música no es retenida por la mente del hombre, ello si pierde, desde el
momento que no puede ser escrito.
La música se refugia en la Iglesia como toda la cultura de la época. Es por ello que aparece
un auge de la música sacra y con ella el Canto Gregoriano. Vamos a oír como sonaban esas
bonitas melodías entonadas por los monjes de aquella época. No obstante, el pueblo
también quiere música. En esta época, los juglares cantan al amor, a los héroes y a las
damas, y los trovadores alegran la vida de palacio. Otro grupo de alumnos de segundo nos
van a representar un momento festivo de aquella época.
3.4. LA MUSICA EN LA EDAD MODERNA
La Edad Moderna, en cuanto al ámbito artístico se refiere, surge con el Renacimiento que se
caracteriza por una ruptura total con el estilo anterior.
Siguiendo con la Edad Moderna, destacaremos a Mozart que fue uno de los músicos más
importantes de aquella época. A los seis años ya tocaba a la perfección instrumentos de
tecla y el violín, improvisaba y componía.
3.4.1.WOLFGANG AMADEUS MOZART
Compositor austríaco nacido en Salzburgo el 27 de enero de 1756. Sus prodigiosas dotes
musicales fueron pronto observadas por su padre, Leopold, que decidió educarlo y,
simultáneamente, exhibirlo (conjuntamente con la hermana grande Nannerl --Maria
Anna--) como fuente de ingresos. A la edad de seis años, Mozart ya era un intèrprete
avanzado de instrumentos de tecla y un eficaz violinista, al mismo tiempo que demostraba
una extraordinaria capacidad para la improvisación y la lectura de partituras. Aún hoy en
día se interpretan cinco pequeñas piezas para piano que compuso a aquella edad.
El año 1762 Leopold comenzó a llevar a su hijo de gira por las cortes europeas.
Primeramente a Munich y a Viena y, en 1763 los Mozart emprendieron un largo viaje de
tres años y medio que supuso para el pequeño Wolfgang valiosas experiencias: conoció la
cèlebre orquesta y el estilo de Mannheim, la música francesa en París, y el estilo galante de
J.Ch. Bach en Londres. Durante este periodo escribió sonatas, tanto para piano como para
violín (1763) y una sinfonía (K.16, 1764).
Ya de regreso a Salzburgo, continuó sus primeras composiciones, entre les cuales
encontramos la primera parte de un oratorio, Die Schuldigkeit des ersten Gebots (La
obligación del Primer Mandamiento), la ópera cómica La finta semplice, y Bastien und
Bastienne, su primer singspiel (tipo de ópera alemana con partes recitadas). El año 1769,
con 13 años, era nombrado Konzertmeister del arzobispado de su ciudad.
Después de unos cuantos años en casa, padre e hijo marcharon a Italia (1769-71). En Milán,
Mozart conoció al compositor G.B. Sammartini; en Roma, el Papa lo condecoró con la
distinción de Caballero de la Espuela de Oro y en Bolonia contactó con el padre Martini y
realizó con éxito los exámenes de acceso a la prestigiosa Accademia Filarmonica. El año
1770 le encargaron escribir la que es su primera gran ópera, Mitridate, re di Ponto (1770),
escrita en Milán. Con esta obra, su reputación como músico se hizo aún más patente.
Mozart volvió a Salzburgo en 1771. De los años inmediatamente posteriores datan los
primeros cuartetos para cuerda, las sinfonías K.183, 199 y 200 (1773), el concierto para
fagot K.191 (1774), las óperas La finta giardiniera e Il re pastore (1775), diversos conciertos
para piano, la serie de concirtos para violín y las primeras sonatas para piano (1774-75).
En 1777 Mozart marchó hacia Munich con su madre, Anna Maria. A la edad de veintiún
años Mozart buscaba por las corte europeas un lugar mejor remunerado y más satisfactorio
que el que tenía en Salzburgo bajo las órdenes del arzobispo Colloredo, pero sus deseos no
se cumplieron. Llegó a Mannheim, capital musical de Europa por aquella época, con la idea
de conseguir un puesto en su orquesta, y allí se enamoró de Aloysia Weber. Posteriormente
Leopold envió a su esposa e hijo a París, donde éste estrenó la sinfonia K.297 y el ballet "Les
petits riens".
La muerte de su madre en la capital francesa en 1778, el rechazo de Weber -después del
segundo encuentro de Mozart con la familia- y el menosprecio de los aristócratas para los
que trabajaba, hicieron que los dos años transcurridos entre su llegada a París y el retorno a
Salzburgo en 1779 fueran un periodo muy difícil en su vida.
Durante los años siguientes compuso misas, las sinfonías K.318, 319 y 338 y la ópera
Idomeneo, re di Creta (Munich, 1781), influída por Gluck pero con un sello ya totalmente
propio.
El año 1781, Mozart rompe sus relaciones laborales con el príncipe-arzobispo de Salzburgo
y decide trasladarse definitivamente a Viena. Allí compone el singspiel Die Entführung aus
dem Serail (El rapto en el serrallo), encargada en 1782 por el emperador José II.
Este mismo año se casa con Constanze Weber, hermana pequeña de Aloysia; juntos
vivieron frecuentemente perseguidos por las deudas hasta la muerte de Mozart.
De esta época data su amistad con F.J. Haydn a quien le dedicó seis cuartetos (1782-85);
estrenó también la sinfonía Haffner (K.385, 1785) y otras obras, de expresividad muy
superior a la de la música de su tiempo. La llegada de Lorenzo da Ponte a Viena le
proporcionó un libretista de excepción para tres de sus mejores óperas: Le nozze di Figaro
(1786), Don Giovanni (1787) y Così fan tutte (1790). Muerto ése año Gluck, el emperador
José II concedió el cargo de kapellmeister a Mozart, pero redujo el salario, hecho que
impidió que saliese del círculo vicioso de deudas. Estas crisis se reflejaron en obres como en
el quinteto de cuerda K.516, en las tres últimas sinfonías (K.543, 550 i 551, Júpiter, del
1788), los últimos conciertos para piano, etc., contribuciones ingentes a estos géneros.
Los años finales Mozart escribió sus últimas óperas, Die Zauberflöte (La flauta mágica) y La
Clemenza di Tito, (1791) -escrita con motivo de la coronación del nuevo emperador Leopold
II-. Precisamente mientras trabajaba en La flauta mágica, con libreto de Emmanuel
Schikaneder, el emisario de un misterioso conde Walsegg le encargó una misa de réquiem.
El Réquiem en Re menor K.626, inacabado por la muerte de Mozart -el 5 de diciembre de
1791- fue su última composición, acabada por su discípulo F.X. Süssmayr.
3.5. LA MÚSICA EN LA EDAD CONTEMPORÁNEA
A un paso entre la Edad Moderna y la Edad Contemporánea nos encontramos con
Beethoven que no llegó a ser un niño prodigio como Mozart aunque de mayor sí que
alcanzó mucha fama y prestigio.
3.5.1 BEETHOVEN
Compositor alemán. Con él se inicia una nueva fase en la historia de la música:
el romanticismo. Nació en el seno de una familia de tradiciones artísticas, es hijo de un
tenor, bohemio y bebedor, que enseguida advierte las extraordinarias cualidades de su hijo
para la música. Su infancia transcurrió triste y enfermiza, dedicada al estudio de la música.
A los ocho años da su primer concierto, en Colonia, y hace un pequeño viaje por Holanda.
Su formación, un tanto desordenada, ha corrido a cargo de algunos amigos de su padre.
Gracias a Christian Nelfe, organista de la corte, su verdadero maestro, conoce las obras de
Bach y de Handel.
A los 12 años es ya un gran intérprete, tanto con el piano como con el órgano, tocando la
viola en la orquesta del archiduque. Ayudado por su profesor y por algunos aristocráticos
personajes, pudo viajar a Viena en 1787, donde la leyenda cuenta que tocó para
Mozart, genio indiscutible del momento, quien, asombrado, dijo: «Fijaos en este hombre...
dará que hablar al mundo». Pero Ludwig tiene que regresar a Bonn: su madre había muerto
y su padre sólo vivía para el alcohol. Tiene que ocupar el puesto del cabeza de familia,
trabajando durante cinco años, dedicando cualquier rato libre al estudio y a la composición.
Tras la muerte de su padre, se instala definitivamente en Viena (1792), donde encuentra a
sus verdaderos y grandes maestros: Haydn, Salieri y Albrechtsberger. Se centra ya en la
composición, aunque a veces actúa como concertista. Su fama, sus éxitos empiezan a
encumbrarle. En 1796 comienza a sentir los primeros trastornos de sordera, que será
completa a partir de 1819.
Julieta Guicciardi será su primer amor contrariado. No se casará jamás, pero siempre habrá
una mujer en su vida. Bettina Brentano, una poetisa de 20 años, a la que Ludwig conoce en
1810 y que será otro de sus amores, le presenta a Goethe en Toplitz. Beethoven vive una
situación estable, desde el punto de vista económico, y la crítica le considera un genio
llamado a ser el sucesor de Mozart. Su producción artística no se interrumpe.
Comienza la composición de las sinfonías y concluye sus cánticos espirituales. Dedica la
tercer sinfonía a Napoleón, guerrero victorioso y tenaz, dedicatoria que destruye cuando se
entera de su coronación como emperador. En 1808 compone su magistral «Quinta
Sinfonía», y en 1823, la «Novena», que se estrena al siguiente año.
En los últimos tiempos, agudizada su enfermedad intestinal y completamente sordo, recibe
la ayuda de la Sociedad Filarmónica de Londres.
Es tradicional dividir la producción beethoveniana en tres etapas.
-La primera, vivida bajo la influencia más de Haydn que de Mozart, aunque no le falte
su personal sello, esta representada en obras como «Sonata patética», algunos de los
tiempos lentos de los primeros cuartetos y «Adelaida».
-La segunda, está llena de las más bellas muestras de madurez artística, desde la «Tercera
Sinfonía» hasta la «Novena», el «Trío en si mayor», la «Sonata Kreutzer», los «Cuartetos»,
«Fidelio», su intento de crear una ópera auténticamente alemana, y «La batalla de Vitoria»,
una obra de circunstancias que, sin embargo, fue un éxito clamoroso cuando se interpretó
durante el Congreso de Viena.
-La tercera época, la preferida por todo el romanticismo, está representada por su «Misa
solemne», las «Bagatelas», para piano, y su «Novena Sinfonía», cima de la música
universal.
OBRAS: Para orquesta, compuso 9 sinfonías, 7 oberturas, 5 conciertos para piano y
orquesta, l para violín y orquesta, 1 para piano, violín, violonchelo y orquesta, música de
ballet y danzas. Música de cámara: 16 cuartetos, 3 quintetos, 15 tríos, 10 sonatas para violín
y piano, 2 sonatas para violonchelo y piano, sexteto, septimino, octeto, serenatas, danzas y
variaciones. Para piano: 32 sonatas, 2 sonatinas, 22 series de variaciones, bagatelas, obras
menores y para cuatro manos. Canto: Series de «lieder», «Misa en do mayor», «Misa
solemne», «Cristo en el Monte de los Olivos» y varias cantatas. Música de teatro: «Fidelio»,
«Egmont», «Las ruinas de Atenas» y «Opferlied».
3.5.2. LOS MOVIMIENTOS PRECURSORESY LOS PIONEROS
El movimiento denominado postromanticismo corresponde a un período de gran
convulsión en todos los ámbitos culturales y artísticos europeos. Las grandes óperas de
Wagner, sobre todo a partir de Tristán e Iseo (1865), abren paso a nuevas posibilidades
expresivas con la utilización del cromatismo y la expansión de la tonalidad. Es,
principalmente, a los compositores influidos poderosamente por la música de Wagner a los
que se refiere la etiqueta de postrománticos, por estar creando obras bajo los cánones del
romanticismo en una época en la que conviven muchas manifestaciones culturales y
artísticas de carácter innovador, como el impresionismo, el futurismo, el expresionismo,
etc. La libertad de escritura se manifiesta en el nuevo tratamiento de la melodía y la
armonía en la obra de Debussy, la sensualidad del colorido orquestal en la música de ballet
de Stravinsky y en el proceso de desintegración, primero de la tonalidad y, posteriormente,
de la melodía, la armonía y la textura que inicia Schoenberg a partir de la segunda década
de siglo XX. No obstante, las músicas de signo más conservador, al gusto de amplios
sectores de la aristocracia y de la burguesía, siguen teniendo sus cultivadores entre
compositores como la familia Strauss. Ellos, junto a Brahms, Mahler y Schoenberg, hacen
que Viena siga siendo uno de los principales centros musicales, a la vez que París registra
una alta concentración de músicos, entre los que pueden citarse a Debussy, Massenet y
Stravinsky.
         Para comprender la música del siglo XX, es importante acercarse primero a la del siglo
XIX, y en especial a una corriente llamada Impresionismo. El impresionismo nace como
una auténtica revolución en el que los artistas van a expresar el mundo según lo ven y no
guiados por las convenciones y costumbres del momento. Supone una auténtica liberación.
Se va a luchar por una música más individual y personal, saliéndose para ello de
las normas establecidas.      
La música impresionista pretende destacar el impacto que provoca la obra al ser escuchada.
Para ello, la melodía se va a convertir en algo fragmentario y "escondido", va a evocar lo
esencial, creando una atmósfera sonora, bastante imprecisa.
Es igualmente destacable la ruptura con las armonías tradicionales. Se aplican nuevos
acordes, colores y sonoridades. Uso de escalas no convencionales, como la de tonos enteros,
escala acústica, pentatónicas, etc.
En esta música, el sonido va a constituir el alma de la música. Los sonidos independientes y
sin personalidad se van a yuxtaponer unos con otros creando diversos efectos y colores.
El músico más importante de este movimiento fue Claude Debussy (1862 - 1918). Generó
ideas completamente nuevas en la forma, la orquestación, además de una depurada
utilización del sonido y del timbre. Fue uno de los renovadores más eficaces y relevantes de
la historia de la música en el mundo occidental.
Su obra es original y diversa, recurre a una armonía novedosa para su época. Da un papel
completamente nuevo al piano, al que buscó efectos resonantes, tímbricos y sonoros
realmente novedosos, usando para ello un juego de pedal esencial y único. Las innovaciones
realizadas para el piano no cayeron en el olvido, siendo guía y ejemplo para compositores
posteriores. En su obra pianística encontramos diversas formas (baladas, arabescos, suites,
preludios, imágenes).
No fue menos Debussy en lo referente a orquesta. En el Prélude à l'après-midi d'un
faune se apartó de los esquemas clásicos referentes a exposición y desarrollo, para
ofrecernos una especie de forma improvisativa generada a partir de un único tema. La
melodía va a ser tocada varias veces por la flauta travesera, con gran sentido cromático y
cierto aire oriental, creando un aire de ensoñación y desenfoque. Se nota además una
importante riqueza armónica.
 El comienzo del preludio para piano "La catedral sumergida" (Le chatédrale engloutie,
1910; Libro I, preludio Nº 10), resulta un buen ejemplo de música impresionista para piano.
Teniendo en cuenta que se trata de una melodía real, esta no comienza hasta compás 7,
donde surge de una forma casi imperceptible, fuera de las reminiscencias de los complejos
armónicos del comienzo, después de que hubieran sido reducidos a un Mi y su octava.
Este fragmento también ilustra alguna de las características del nuevo lenguaje tonal
armónico. No aparece ninguna alteración en los primeros compases introductorios; se
combinan siete notas blancas para formar un campo armónico estático dentro del cual
suenan combinaciones totalmente libres. La quinta abierta, que aparece en la primera parte
primer compás, se combina con una serie de acordes paralelos (que son a la vez quintas y
cuartas abiertas) que ascienden a través una escala pentatónica; las notas, amontonadas
por el pedal sustentante (indicada por medio de la ligadura), forman una compleja masa
armónica que, aunque disonante según los métodos tradicionales, es tratada como una
consonancia fundida.
Alexander Nikolaievitch Scriabin (1872-1915) fue un compositor y pianista ruso. Entre 1882
y 1892 estudió en el Conservatorio de Moscú, e inició después una brillante carrera como
pianista, aunque únicamente interpretaba sus propias obras. Realizó giras por Rusia, Suiza,
Francia y los Países Bajos. Fue también profesor del Conservatorio moscovita de 1898 a
1903, después residió en el extranjero, primero en Suiza y después en Bélgica, donde se
dedicó principalmente a la composición, aunque no dejó de dar conciertos, llegando a hacer
una gira por los Estados Unidos de América entre 1906 y 1907. En 1910 regresó a Moscú y
dedicó sus últimos años de vida a la elaboración de una obra que reunía la música, la
poesía, la danza, los juegos de luces y los perfumes.        
Sus comienzos estuvieron influidos por Chopin, período al que pertenecen las obras para
piano hasta el Op. 29, las dos primeras Sinfonías y el Concierto para piano. Pero su
búsqueda de una expresión estática y contemplativa, que se corresponde con una
concepción religiosa y mística del arte, lo fue aislando de la música de sus contemporáneos;
compuso entonces la cuarta Sonata y la tercera Sinfonía. A partir de 1907 prima la idea
mesiánica de la función redentora de la música y, así, surgen Poema del éxtasis, de
imponente orquestación, y las seis últimas Sonatas y Prometeo. Inventó el
acorde Prometeo (Do Fa# Si b Mi La Re) {muy conocido como 'Acorde Místico'}.
         Erik Satie (1866 - 1925) Recibió las primeras lecciones musicales de un discípulo de
Niedermeyer y, a partir de 1879, ingresó en el Conservatorio de París, donde fue discípulo
de Decombes, Taudou y Mathias. En 1891 compuso tres obras
importantes: Sarabandes, Gymnopédies y Gnossiennes. En esta época conoció a Debussy,
al que le unió una estrecha amistad. Entre 1891 y 1895 compuso música mística sobre textos
de Peladan, Mazel, Bois y Contamine de Latour. Entre 1895 y 1905 compuso para cabaret.
Esos años su producción se redujo a Trois Morceaux en forme de poire (1903), que es una
pequeña antología de la música de cabaret en la que incluyó algunos fragmentos
de Gnossiennes y Pieces froides (1897). Entre 1905 y 1915 estudió con d'Indy, Roussel y
Serieyx en la Schola Cantorum; durante esos años su producción fue escasa. Compuso en
tan sólo tres años la mayor parte de sus obras, entre otras, todas las piezas "humorísticas"
para piano. En la década 1915-1925 conoció la popularidad y se convirtió en un símbolo de
la vanguardia y en el máximo representante del grupo de los "Seis" y la "Escuela de
Arcueil".
En estos años compuso el ballet Parade (1917) y Socrates (1919), entre otras obras. En 1920
empezó a estudiar fuga. Muchos autores contemporáneos a su época, lo acusaban de no
tener técnica. Sus obras tienen caracteres repetitivos, y usa pocos sonidos, creando
un ambiente completamente nuevo.
        A partir de la ruptura que supuso el impresionismo, el panorama artístico europeo, lo
mismo en arte que en música va a cambiar enormemente; la diferencia se puede resumir en
un término que usan los historiadores, la disgregación del fenómeno artístico; es decir, si
hasta ahora teníamos grandes períodos como el Barroco o el Romanticismo en lo que se
integraban todos los artistas de todas las artes, en adelante no ha de registrarse un
movimiento de tipo integrador, sino que van a surgir varios que conviven al mismo tiempo
y que por otra parte se suceden con rapidez. Cada músico tiende a crear su arte
independiente, además los diversos estilos se irán sucediendo a gran velocidad y eso
dificulta enormemente el estudio de la época. Por otra parte, ya no es posible establecer el
paralelismo entre música y arte.
        Otras características generales a tener en cuenta son que la música deja de ser un
fenómeno que se da en ciertas regiones, los compositores tienden a abandonar el carácter
nacionalista para hacer un arte universal
        Una de las figuras más importantes del siglo XX es Igor Stravinsky (1882 - 1971). Tocó
en su obra los aspectos más variados. Investigó en todos los aspectos de la música, y la hizo
evolucionar en el ritmo, sonido, instrumentación, etc. Tras investigar el folklore de su país,
estrenó el 29 de Mayo de 1913 en París su obra "La consagración de la Primavera". Este
estreno supuso un gran escándalo por lo agitado de su rítmica y su sonoridad apabullante.
Se subió al carro del Neoclasicismo, donde trata de acomodar su música (Pulcinella,
Octeto) a la de finales del Barroco. También investigó con el dodecafonismo al final de su
vida musical (Canticum sacrum).
        Si hay algo que caracteriza al siglo XX es la ruptura con la tonalidad, Atonalismo. Esta
regla consiste en crear una música completamente distinta, obviando las reglas que rigieron
durante siglos de ceñirse a una tonalidad. La sensación auditiva es completamente nueva,
los sonidos se liberan. Primero se rompe con la armonía, luego con la melodía y el ritmo, y
todo lo establecido.
 El austríaco Arnold Schoenberg (1874 -1951) será uno de los precursores de esta corriente,
con obras como Pierrot Lunaire (1912), o las Tres piezas para piano Op 11. Schoenberg fue
de formación autodidacta y en un principio estudió violín, violoncello y piano. Estuvo
influido por Brahms y Wagner comenzando a componer obras totalmente tonales.
         El atonalismo va a dar paso a un nuevo sistema por él inventado, el Dodecafonismo, o
Música Serial. Este sistema consiste en componer música partiendo de los 12 sonidos de la
escala cromática y colocados en serie. Esta serie sufrirá tres cambios, llamados
retrogradación, movimiento contrario y retrogradación de este movimiento contrario.
Esto hace crear una música de carácter melódico, pero muy rara al oído. La primera obra
que Schoenberg compone en esta línea es el Op. 23 para piano (1923). Schoenberg va a
crear a través del expresionismo, corriente artística en la que el hombre europeo grita ante
la sociedad que va a correr hacia el caos de la Primera Guerra Mundial. Es un lenguaje
desesperado, con el que se distorsiona la realidad para expresar dolor y angustia. Esta
corriente está expresada perfectamente por el cuadro "El grito" de Charles Munch".       
 La escuela de Viena, formada por Schoenberg, y sus discípulos Alban Berg (1885 - 1935) y
Anton Weber (1883 - 1945) van a seguir el sistema del dodecafonismo. Esta escuela se va a
relacionar con pintores y arquitectos, poniendo muchas ideas en común. Schoenberg
pintará obras de gran valía e inventará alguno que otro objeto.
 El húngaro Bela Bartok (1881 - 1945), es uno de los músicos que más va a influir en la
música del siglo XX. Recorrió junto con Zoltan Kodàly diversos países, recogiendo el
folklore popular. Como consecuencia de esto, descubrió las escalas pentatónicas y ritmos
completamente novedosos. En su obra Mikrokosmos, muestra una colección de 156 obras
para piano de carácter pedagógico y vitales en la música del siglo XX. En el Concierto para
instrumentos de cuerda y celesta, sublima los elementos folklóricos. En definitiva, Bartok
consigue unir la música moderna con la tradicional, creando un lenguaje nuevo.
         El Neoclasicismo surge hacia 1920 como reacción frente al Romanticismo, incluyendo
el Impresionismo y el Expresionismo. La actitud antirromántica rompe con el pasado
inmediato y se siente familiarizada con los conceptos anteriores al Romanticismo,
especialmente los del siglo XVIII. De nuevo se adoptan modos de interpretación, formas y
géneros del Barroco y el Preclasicismo, como suite, concierto, sinfonía y sonata. Los
músicos de este movimiento utilizan para sus composiciones toda la historia de la música,
con sus diferentes estilos (incluido todo el siglo XIX, con criterio distanciador, como en el
resto de los casos), así como la música de culturas no europeas y el jazz.
Al igual que en la literatura, se pretende destruir la rutina tanto en la creación como en la
audición, a través de efectos de distanciamiento y parodia. El Neoclasicismo es tonal y, a
partir de los años treinta, se acentúa la tendencia hacia un ordenamiento racional de las
formas y los géneros. El movimiento finaliza entre 1950 y 1960.      
  Al mismo tiempo que sucedían estos cambios, promovidos por la Escuela de Viena, en
Italia aparecen una serie de músicos que incorporan a su música nuevos objetos sonoros: la
incorporación de ruidos. Esta corriente se llamó Futurismo, y afectó tanto a la música como
a la literatura y el arte. Este movimiento no es importante por sus obras, sino por lo que
supusieron. El futurismo pone como punto de partida el ruido, no el sonido.
 Son Russolo y Pratella los que crean esta música, e intentan orquestar a las multitudes que
van atropelladamente a las fábricas, estaciones de ferrocarril, ruidos de la guerra, etc. En
1913, dan su primer concierto con estas obras: "Reunión de automóviles" y "El despertar de
la ciudad".
        Lo importante de esta música es el hecho de haber incorporado un elemento
prácticamente nuevo, el ruido, que no había sido usado hasta entonces. Aparecen músicos
como Edgar Varèse (1885 - 1965), que partiendo del ruido componen obras de
gran valor artístico, como "Ionización", para trece percusionistas, y "Desierto", que
desembocará en otro concepto, la Música Concreta, que nació de manos de Pierre Schaeffer
el 5 de Octubre de 1948. En Francia se dio paralelamente el Bruitismo (del
francés bruit, ruido) que parte de esta misma premisa. Destacan el mexicano Carrillo y el
checo Alois Hába, que emplea los cuartos de tono.
4. LA MUSICA EN EL PERÚ
Los españoles que llegaron en un primer lugar al Perú (inicios del s. XVI) eran gente
de armas. Vinieron con el conocimiento de sus cantos guerreros y campesinos, monódicos.
Estos, si bien forjados desde la Edad Media y quizá antes, de influencia bárbara y árabe,
estaban ya sumergidos en las aguas de la revolución renacentista. Junto con los soldados
llegaron los religiosos, quines usaron la música como arma para la catequesis. Así, al
enseñar a los indios a entonar el canto llano y el organum (o sean, el canto monofónico
eclesiástico llamado gregoriano y la polifonía renacentista), necen las primeras
manifestaciones de mestizaje musical.
A principios del s. XVI aparece en el libro Ritual Formulario e Institución de Curas del
franciscano sacerdote de Andahuaylillas Juan Pérez de Bocanegra un canto procesional
escrito en idioma quechua titulado Hanac Pachap (Midi file, 1,4 Kb), que constituye la
primera muestra sobreviviente de música occidental escrita en el Perú. Su autoría es
dudosa, pues bien pordría pertenecer a un indígena instruido como a algún religioso de
mediano talento, atribuyéndose la letra el mismo autor del libro.
Lo que si es claro es que se trata de una obra de estilo polifónico renacentista, con cadencias
de musica sub intellecta o musica ficta y, aunque muchos piensen lo contrario, difícilmente
se encuentran en sus líneas rezagos pentafónicos, sino mas bien, sabores modales.
Los principales centros musicales se establecieron, como en toda América, en los centros
religiosos. Así, en el Perú, fueron Cusco, Lima y Trujillo los centros más importantes y
Arequipa, Huánuco, Huamanga otros de menor escala. Sin embargo, en todas las iglesias se
hacía música, ya sea de órgano o vocal. Muchos son los músicos extranjeros que recalan por
estas tierras en estas épocas, la mayoría peninsulares: Cristóbal de Belzayaga, Pedro
Jiménez, José de Campderrós, Gutierre Fernández de Hidalgo, quienes, además,
introdujeron en América música de Palestrina, Cristóbal de Morales, Francisco Correa de
Arauxo, Cabanillas, Aguilera de Heredia, Tomás de Herrera, etc.
4.1. El Barroco musical Americano en el Perú
El barroco musical se asienta en el Perú a fines del s. XVII. La forma musical más utilizada
durante este período es el villancico barroco español. Esta forma puede ser monofónica o
polifónica. Consta de dos secciones: Estribillo y Coplas, que se alternan. Por lo general, y si
el villancico es polifónico, el estribillo está en ritmo ternario y contrapunto imitativo y las
coplas en ritmo binario y estilo homofónico, similar al del coral alemán. Estaban
acompañadas por un bajo continuo de órgano u arpa y violón.
Los villancicos se escribieron para todas los oficios y festividades de la iglesia. En un
principio se importaron de España, pero luego, con la venida de músicos de Europa, se
compusieron aquí por estos y por peruanos mestizos religiosos iniciados en el arte musical.
Cabe mencionar, entre los músicos extranjeros llegados al Perú, al español Tomás de
Torrejón y Velasco, autor de la primera ópera americana existente, La Púrpura de la Rosa,
con texto de Calderón de la Barca y estrenada en Lima en 1701. Otro español de la época es
Juan de Araujo (1646-1712), famoso por sus villancicos Fuego de Amor, Los Cóflades de la
Estrella (negrito), etc. Del Cusco es Ignacio Quispe, autor de A señores los del buen gusto.
Con el paso de los años se deja de lado el estilo español y se introducen formas y modos
italianizantes, tal como fue en la corte de la Metrópoli, adoptándose los cánones en boga en
la península: la monodia (canto y bajo continuo), el uso de un conjunto instrumental de dos
violines y bajo, sin violas, las cantatas para voz sola, etc.
En el Perú, la introducción del gusto italiano se debió al Virrey Manual de Oms y Santa Pau,
marqués de Castell dos Rius. Junto con él llegó el músico italiano Roque Cerutti (1688-
1760), quien introduce el violín, el recitativo secco, el bajo continuo, el pensamiento
armónico, las partes obligati y el aria da capo. Compuso óperas, como El Mejor Escudo de
Perseo y Triunfos del Amor y del Poder, al estilo napolitano. También compuso el sainete A
cantar un villancico (MP3, 4,92 Mb, temporalmente no disponible). En el Cusco florece
Esteban Ponce de León, compositor de la serenata Venid, venid Deydades.
Alrededor de 1706 nace en la ciudad de Huacho el más grande compositor del barroco
nacido en la región: José de Orejón y Aparicio. Sus obras, de influencia napolitana,
muestran un dominio total de la técnica composicional del período. Su influencia directa
fue Cerutti, pero pronto sobrepasó a su modelo. Entre sus obras más conocidas están La
Mariposa, la cantata ¡Ah del gozo!, la Pasión según San Juan y se conoce que escribió
música para órgano (dada además su condición de mastro de capilla de la catedral de
Lima), pero su obra instrumental no es conocida. Murió en Lima en 1765.
Hacia mediados y fines del siglo XVIII, se hizo popular la música de escena, sobre todo las
tonadillas escénicas. Estas piezas consistían en sainetes aderezados con canciones y ritmos
populares. Conocidos de esta época son los compositores Bartolomeo Massa, italiano y
Rafael Soria. También son famosas las cantantes Inés de Mayorga y Micaela Villegas "La
Perricholi", amante del virrey Amat.
Estos últimos años del siglo XVIII y los iniciales del siglo XIX marcan la decadencia de la
música virreinal barroca. En el Perú no se dio la aparición del estilo musical clásico. Si bien
hubo una simplificación de los elementos propios de la música de los siglos XVII y XVIII,
esta simplificación no devino en la aparición de un nuevo estilo, sino más bien se siguió la
pauta marcada por España y se tuvo un estilo italiano homofónico (tal como sucedió en la
península bajo la influencia de Scarlatti, Carlo Broschi "Farinelli" y Bocherini) A este
período pertenecen Toribio del Campo y Pando, célebre por su Carta sobre la música
aparecida en el "Mercurio Peruano", Juan Beltrán, maestro de capilla de la catedral de Lima
hasta 1807, Pedro Jiménez de Abril o Pedro Tirado, y el genovés Andrés Bolognesi, quien
introdujo la ópera de Cimarosa, Paisiello y Rossini, y mandara transcribir la música de
los archivos de la catedral a notación moderna (anteriomente se usaba la notación
mensural), deschando lo que consideraba muy anticuado y destruyendo los originales de
estas transcripciones por inservibles.
El último maestro de capilla que tuvo por ese entonces la Catedral de Lima fue Bonifacio
Llaque, autor de música religiosa, quien en 1839 tuvo que renunciar al verse privado de
sueldo al igual que todos los músicos, dando fin así a toda una época de florecimiento
musical, entrando a un estado de atraso grande del arte de los sonidos, como se verá en el
siguiente capítulo.
5. LA MÚSICA Y EL CRISTIANO
La música es un elemento que se encuentra en toda la cultura contemporánea. La
escuchamos en ascensores, restaurantes, teléfonos --mientras esperamos que nuestro
interlocutor conteste--, en oficinas, en vestíbulos de hoteles, y en prácticamente cualquier
rincón de la vida actual. De hecho, permea las ondas aéreas tan completamente que a
menudo no nos damos cuenta de que se encuentran allí. La televisión usa la música no solo
en programas musicales sino también en anuncios comerciales y pistas de sonido de
programas. Las películas también usan música para destacar sucesos que aparecen en la
pantalla.
La radio ofrece una amplia variedad de música durante las 24 horas. La disponibilidad de
grabaciones nos permite programar música de acuerdo con nuestros propios gustos
musicales, y podemos escucharlas en prácticamente cualquier lado. Los conciertos,
especialmente en grandes ciudades, ofrecen un potpurrí de música de donde escoger.
Hay, también, una amplia variedad de géneros musicales. El rock (con su variedad de
estilos y rótulos), el rap, country y western, jazz, Broadway, folk, clásico, Nueva Era y gospel
nos brindan un surtido de opciones para escuchar y ejecutar que nos marea. Esta saturación
y variedad nos dan una oportunidad única para practicar el discernimiento. Algunos tal vez
piensen que esto es innecesario, porque dicen que solo escuchan música "cristiana". No
obstante, la población más amplia de la comunidad evangélica pasa incontables horas
absorbiendo música, sea "cristiana"o "secular".
¿Por qué debería un cristiano estar interesado en las artes y participar en ellas,
específicamente la música? En su excelente obra, Theology and Contemporary Art Forms
(Teología y formas artísticas contemporáneas), John Newport indica varios puntos útiles:
"La primera razón por la que los cristianos deberían estar interesados en las artes tiene que
ver con la enseñanza bíblica de que Dios revela y realiza su propósito redentor en el tiempo
y en la historia. La comunidad cristiana . . . no puede aislarse de las vitalidades artísticas
características de la historia, tanto del pasado como del presente. Segundo . . . las artes dan
un acceso directo particular al tono, las inquietudes y los sentimientos distintivos de una
cultura . . . Los artistas no solo reflejan su tiempo, en sus matices más sutiles, sino que
generalmente lo hacen una generación por delante de los pensadores más abstractos y
teóricos. Tercero . . . las artes se centran (de una forma notablemente vívida y llamativa) en
los problemas y temas vitales que son la preocupación central de la teología. Cuarto . . . las
artes indican dramáticamente las implicaciones de varias cosmovisiones".
El punto segundo, tercero y cuarto se aplican especialmente a la música. Si la música refleja
la cultura, si nos habla de temas y asuntos importantes; y si muestra las implicaciones de
varias cosmovisiones, puede decirnos bastante acerca de nuestra cultura. Líricamente, la
música puede ser usada como un medio para la crítica, el elogio, la reflexión, el
cuestionamiento, la rebelión y toda clase de otros pensamientos y emociones. Cuando se
usa el lenguaje musical para transmitir estos pensamientos o emociones, el resultado puede
ser significativo.
La historia está repleta de ejemplos de cómo la música ha sido empleada vitalmente en
varias culturas. Uno de los ejemplos más destacados de esto puede encontrarse en los
Salmos, donde las letras se funden con la música para formar una voz estratégica para la
vida de Israel. Lo mismo ocurre en la vida contemporánea. Los temas del rock, el rap y la
música country demuestran cómo la música puede ser una voz notable del espíritu de una
cultura, sea para bien o para mal.
A fin de afectar nuestra cultura, debemos escuchar esa voz. Debemos escuchar sus
preguntas y ser sensibles a las necesidades que claman por las respuestas que brinda Dios.
5.1. ¿Puede la música ser "cristiana"?
Uno de los debates constantes entre los evangélicos se centra en cómo debe juzgarse la
música. Algunos dicen que hay un estilo musical particular que es distintivamente cristiano.
Otros rechazan esta proposición. Algunos creen que ciertos estilos musicales son
intrínsicamente malvados. Otros rechazan esto. Los ejemplos de este tipo de conflicto son
numerosos. Es importante que participemos del diálogo. Al hacerlo, observaremos varias
formas en que deberíamos responder a la música de nuestra cultura.
Primero, la expresión "música cristiana" es un nombre erróneo. La música no puede ser
declarada cristiana debido a ciertos ingredientes. No hay ningún vocabulario musical
especial. No hay ningún sonido distintivo que hace que una pieza de música sea cristiana.
La única parte de una composición que puede hacerla cristiana es la letra.
En vista de que ciertas frases, como "música cristiana contemporánea" están de moda, esta
es una observación significativa. Tal vez la expresión "letra cristiana contemporánea" sería
más apropiada. Por supuesto, la letra podría ser cuestionable doctrinalmente o éticamente,
y podría ser de mala calidad, pero mi punto está centrado en el contenido musical.
Es posible que los malentendidos con relación a la "música cristiana" sean producto
del prejuicio cultural. Nuestros "oídos occidentales" están acostumbrados a ciertos sonidos.
Ciertos modos, escalas y ritmos forman parte de una rica herencia musical. Cuando
escuchamos música que no forma parte de esa herencia, tendemos a rotularla,
equivocadamente, como no apta para la vida musical de un cristiano.
Debemos darnos cuenta de que la música se entiende mejor dentro de su cultura. Por
ejemplo, la música clásica de India incluye cuartos tonos, que son extraños a nuestros
oídos. Suelen sonar bastante extraños para nosotros, y suelen ser tocados en instrumentos
que tienen un sonido extraño, como la cítara. Pero seríamos culpables de un flagrante
prejuicio si fuésemos a sostener que esa música no es cristiana porque no contiene los tonos
que estamos acostumbrados a escuchar.
Otro ejemplo de la forma en que los evangélicos tienden a aplicar erróneamente la palabra
"cristiano" a la música puede entenderse al reflexionar sobre cómo puede haber sonado la
música durante la historia bíblica y de la iglesia. Los eruditos han comenzado a demostrar
que la música de la historia bíblica probablemente haya contenido cualidades tonales y
rítmicas que eran muy diferentes de aquellas a las que estamos acostumbrados en la cultura
occidental.
Las actitudes de Lutero y Calvino respecto del uso de la música muestran un desacuerdo
con relación a la verdad de un estilo cristiano particular. Charles Garside brinda
perspectivas intrigantes:
"Lutero había proclamado abiertamente su deseo de usar toda la música disponible,
incluyendo la más obviamente secular, para el culto en la iglesia . . . Calvino, al contrario,
ahora rechaza absolutamente la implementación de recursos musicales existentes".
Es obvio que estos grandes hombres no estaban de acuerdo en cuanto a la naturaleza de la
música.
Nuestros preconceptos musicales no mueren fácilmente, y parecen repetirse
periódicamente en la historia de la iglesia. Una vez que un estilo se vuelve suficientemente
familiar, es aceptado. Hasta entonces, es cuestionado. Pueden encontrarse ejemplos más
recientes en las polémicas que rodean el uso de instrumentos como tambores o guitarras
durante servicios de adoración. Los evangélicos tienen que estar alertas a sus prejuicios y
entender que "música cristiana" es un nombre erróneo.
5.2. El "poder" de la música
Suele decirse que la música tiene el "poder" de manipularnos y controlarnos. Si esto fuera
cierto, el determinismo skinneriano estaría en lo correcto al aseverar que no existe tal cosa
como la elección o la responsabilidad personal. La música, junto con los demás "poderes"
que se encuentran en nuestros entornos culturales, recibiría un crédito que no es legítimo.
Best y Huttar abordan esto diciendo:
"El hecho de que digan --primitivos y sofisticados por igual-- que la música, entre otras
cosas creadas y culturales, tiene poder es más una cuestión de la dislocación de prioridades
que de ninguna otra cosa".
Este tipo de creencias no solo estimulan una "dislocación de prioridades", sino que también
estimulan una teología deficiente.
La Biblia nos dice que a principios de su relación, David tocaba música para el rey Saúl. En
una ocasión, lo que Saúl escuchó lo calmó, y en otra ocasión los mismos sonidos lo
enfurecieron. En realidad, sin embargo, las reacciones eran decisiones de Saúl. No era
pasivo; no estaba siendo manipulado en ninguna ocasión por el "poder" de la música.
Gran parte del pensamiento contemporáneo adjudica la culpa
del comportamiento aberrante (mala conducta sexual, rebelión, violencia, etc.) al supuesto
poder intrínseco de la música para orquestar nuestras acciones. Algunos extienden esto al
punto de creer que la música es una herramienta especial de Satanás, de forma que, cuando
aparece este tipo de comportamiento, él es el culpable. De nuevo, Best y Huttar ofrecen
pensamientos pertinentes. Escriben:
"En última instancia, la perspectiva judeocristiana sostiene que el hombre está errado
interiormente y que, hasta tanto esté bien, pondrá la culpa de su condición afuera de él".
Reconozco que mi punto es sutil. Debemos tener cuidado de no sugerir que la música no
puede ser usada para propósitos malvados. Pero debemos darnos cuenta de que el diablo
incita a las personas que usan la música; no asigna poder a la música misma.
La polémica actual entre cristianos con relación al contenido rítmico de la música rock es
un ejemplo de la tendencia de creer que algunos estilos musicales son intrínsicamente
malvados. Por ejemplo, Steve Lawhead ha demostrado que la música de los primeros
esclavos probablemente no incluía mucha sustancia rítmica. Los dueños de las plantaciones
no hubieran permitido los tambores porque podrían haber sido usados para transmitir
mensajes de revuelta entre grupos de esclavos.
Esta observación es fundamental para el tema de la música rock, porque hay quienes
aseveran que el ritmo sincopado del rock es producto de los trasfondos africanos paganos
de los esclavos. En realidad, la música de los esclavos norteamericanos se centraba
alrededor de la ejecución del "banya", un instrumento similar al banjo, y no de los tambores
u otros instrumentos rítmicos.
La música rock no es intrínsecamente mala. No se originó en un pasado pagano, y aun
cuando lo hubiera sido, eso no significaría que fuera mala. No obstante, dado que ha sido
una parte destacada e influyente de la cultura norteamericana durante varias décadas, exige
la atención de los evangélicos. La atención que se le presta debería comenzar por entender
que los problemas que forman parte del rock no residen en la música misma; residen en las
personas pecaminosas que pueden y suelen abusar de ella. Lo mismo puede decirse de
cualquier estilo musical, o de cualquier otra forma artística.
5.3. La calidad de la música
Hasta aquí he afirmado dos proposiciones con relación a cómo los cristianos pueden
responder a la música en su cultura: la palabra "cristiana" es un nombre erróneo, y ningún
estilo musical es intrínsecamente malo. Si bien estas dos declaraciones son verdaderas, no
dicen nada acerca de la calidad de la música que escogemos que forme parte de nuestra
vida.
Por lo tanto, mi tercera proposición es que la música debería ser evaluada en base a su
calidad. Una propuesta que incluye juicios de calidad supone un desafío. A los evangélicos
esto les resultará especialmente difícil, ya que el tema de la estética no es una parte
destacada de nuestra herencia.
Los evangélicos tienden hacia un pensamiento perezoso cuando se trata de analizar la
música de su cultura. En palabras de Frank Gaebelein, "es más difícil ser un discriminador
concienzudo que apoyarse en una generalización total". Hay varios factores que debemos
sopesar si queremos tener un pensamiento discriminador.
Deberíamos centrar la atención en la música dentro de la vida cristiana. Esto se aplica no
solo a la música usada en la adoración, sino también a la música que se escucha por radio,
CDs, conciertos y otras fuentes.
La falta de calidad es uno de los temas de quienes escriben acerca de la música
contemporánea de la iglesia. Harold Best dice: "El contentamiento con la mediocridad
como un supuesto portador de la verdad surge como un importante obstáculo para la
verdadera visión creativa entre los evangélicos". Robert Elmore continúa en un vena
similar:
"Hasta hay ministros que alimentan a sus congregaciones con la sólida carne de la Palabra
y, a la vez, rodean su predicación con solo la leche desnatada de la música".
Si declaraciones negativas como estas son el consenso entre quienes han dedicado una
atención fervorosa al tema, ¿cuáles son los contenidos de un modelo positivo? Las
respuestas son numerosas. Solo relataré algunas de las perspectivas de un pensador, Calvin
Johansson.
La primera perspectiva se refiere al movimiento. La música debe moverse:
"El principio aquí es que la música necesita mostrar un fluir, un sentido general de
continuidad, que va progresivamente e irresistiblemente del principio al fin. La intención
no es martillar y meter un pulso musical dentro de la mente".
Este principio puede ser aplicado a la naturaleza incesante del ritmo de rock que hemos
tratado anteriormente. La segunda perspectiva tiene que ver con la cohesión:
"La unidad es una atracción orgánica, una calidad percibida que permea la composición tan
plenamente que cada parte, no importa cuán pequeña, está relacionada".
La tercera perspectiva tiene que ver con "divergencias en distintos niveles . . . Sin diversidad
solo habría igualdad, una cualidad que no solo sería aburrida sino también
devastadoramente estática".
La cuarta perspectiva se centra en "el principio de dominancia . . . Cierta jerarquía
de valores se adopta por el compositor en la cual rasgos más importantes son destacados
por sobre otros menos importantes". La quinta perspectiva muestra que "cada componente
que forma parte de una composición necesita tener un valor intrínseco por sí mismo . . . La
música demuestra verdad al tener cada parte de la composición valor propio
Estos principios contienen ideas que el que no es músico podría encontrar difíciles de
entender. Por cierto, la mayoría de nosotros no estamos acostumbrados a usar el lenguaje
para discutir la calidad de la música que escuchamos, más allá de decir si nos "gusta" o no.
Pero si vamos a evaluar la música de una cultura más amplia con precisión, debemos poder
usar este tipo de lenguaje para evaluar la música dentro de nuestra propia subcultura.
Debemos buscar calidad aquí.
BIBLIOGRAFÍA
Iniciación Musical, O.S Bareilles. Editorial Kapeluz. Editado en diciembre de1968.
Educación Musical, de Gastón Mathias. Editorial: Sainte Claire. Editado en marzo de 1979
BOLAÑOS, César; QUEZADA MACHIAVELLO, José; ESTENSSORO, Juan Carlos;
ITURRIAGA, Enrique; PINILLA, Enrique; ROMERO, Raúl
La Música en el Perú Patronato Popular y Porvenir Pro Música Clásica, Lima 1985
RAYGADA, Carlos Guía musical del Perú En "Fenix" Biblioteca Nacional del Perú, Lima
CLARO, Samuel Antología de la música colonial en América del Sur Ediciones de
la Universidad de Chile, Santiago de Chile 1974