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SAN PABLO –COMUNIDAD TESALÓNICA

Pontificia Universidad Javeriana


Facultad de teología - San Pablo
Comunidades paulinas: TESALÓNICA
Estudiantes:
Carlos Diego Quintana, Carlos Miguel de Brum, Eduardo Tapia, Santiago Lantigua

1. Noticias sobre la fundación de la comunidad


Introducción.

Tesalónica era la capital y ciudad más importante de la provincia romana de Macedonia, “con casi
100,000 habitantes en la época de Pablo” 1, un puerto comercial cosmopolita con gente de todo tipo:
artesanos, obreros, predicadores, etc., y paso obligado para otras ciudades. “Hay constancia en
Tesalónica, en tiempo helenístico, de diferentes cultos paganos muy populares” 2 como el de
Cabiros y el culto a Dionisos. Luego de la conquista romana (año 168 AC), la ciudad quedó llena
templos griegos y romanos. Esto denota la gran importancia que tenía la vida religiosa para la gente
de esa ciudad.

Fundación.

La comunidad cristiana de Tesalónica fue evangelizada (fundada) por Pablo, Silvano y Timoteo:
“Después de haber padecido sufrimientos e injurias en Filipos, como sabéis, confiados en nuestro
Dios, tuvimos la valentía de predicaros el evangelio” (1Ts 2,1), Pablo llegó a Tesalónica, proveniente
de Filipos. Narración que de igual manera refiere Lucas “atravesando Anfípolos y Apolonia llegaron a
tesalónica donde los judíos tenían una sinagoga” (Hch 17, 1), así como señala Gabriel Espíndola “Pablo
realizó un segundo viaje, misional entre el año 49-50. En este segundo viaje, pasa por Macedonia y llega
a la ciudad de Tesalónica”3.

Esta comunidad de Tesalónica acogió muy bien el evangelio y se convirtió en un gran punto de
difusión del cristianismo: “de esta manera os habéis convertido en modelo para todos los creyentes de
Macedonia y Acaya” (1 Ts 1,7) y “vuestra fe en Dios se ha difundido no sólo en Macedonia y en
Acaya, sino por todas partes” (1Ts 1, 8).

Sin embargo, la labor pastoral de Pablo estuvo cargada de hostilidad y de persecución “en medio de
numerosas tribulaciones” (1 Ts 1,6; Hch 17,10) oposición que los obligó a dejar la ciudad. Además, la
1
Gil, Primera y Segunda cartas a los Tesalonicenses, 17.
2
Gil, Primera y Segunda cartas a los Tesalonicenses, 17.
3
Espíndola. Los tesalonicenses, modelo de vida cristiana, interpretación de 1 Tes 1,1-10, 54. Para más información, véase
https://repository.javeriana.edu.co/bitstream/handle/10554/306/teo6.pdf?sequence=1&isAllowed=y
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conformación de esta nueva comunidad trajo “desconcierto y malestar de parte de la población de


Tesalónica”4 (Hch 17,8 y 1 Ts 2,14).

2. Personajes que aparecen en la comunidad


Pablo. Apóstol de Cristo. “Pablo, Silvano y Timoteo a la Iglesia de los Tesalonicenses, en Dios Padre y
en el Señor Jesucristo. A vosotros gracia y paz”. (1 Ts 1,1), “Por eso quisimos visitaros - yo mismo,
Pablo, lo intenté una y otra vez - pero Satanás nos lo impidió” (1 Ts 2,18) y “el saludo va de mi mano,
Pablo. Esta es la firma en todas mis cartas; así escribo” (2 Ts 3,17).

Silvano/Silas. Según señala Eduardo Córdoba, Silvano resulta ser la forma latina del nombre Silas y
es con este nombre, Silvano, que aparecerá en el saludo de las dos cartas a los Tesalonicenses:
“Pablo, Silvano y Timoteo a la Iglesia de los Tesalonicenses” (1 y 2 Ts 1,1), así como en 2 Cor 1,19 y
1 Pe 5,12”5. Silvano resultaría ser un judeocristiano que tuvo un papel muy relevante en la
evangelización de la Iglesia, según encontramos en Hechos, fue ciudadano romano (Hch 16,37) y fue
enviado juntamente con Judas a comunicar a la iglesia de Antioquía de Siria los decretos del concilio de
los apóstoles (Hch 15,27-32). “Silas acompaño a Pablo en un segundo viaje misionero” (Hch 15,40)
hasta la ciudad de Corinto, por tanto, fue parte de la evangelización de la comunidad de
Tesalónica.

Timoteo. Según señala Eduardo Córdoba, Timoteo era hijo de un padre gentil y de madre judía
(Hch 16,1-3) y nació en la ciudad de Listra en el Asia menor. Pablo lo llevó consigo para su
segundo y tercer viaje (Hch 17,14; 18,5 y 19,22) y le encomendó misiones “y enviaros a Timoteo,
hermano nuestro y colaborador de Dios en el Evangelio de Cristo, para que os afianzara en
vuestra fe y os diese ánimos” (1 Tes 3,2 -6) y para tenerlo informado sobre la fe de la comunidad. De
igual manera, procedería Pablo “en Macedonia (Hch 19,22) y en Corinto (1 Cor 4,17; 16,10; 2 Cor
1,19)”. Finalmente podemos señalar que, Timoteo, según refiere 1 Tim 1,3, se queda en Éfeso, lugar
donde la tradición de la Iglesia lo venerará como Obispo y morirá a finales del siglo I.

Aristarco. Si bien este personaje no se menciona en las cartas a los tesalonicenses, si lo menciona
Lucas “estaba con nosotros Aristarco, macedonio de Tesalónica” (Hch 27,2b). Acompañante de
Pablo en sus viajes a Efeso y a Jerusalén (Hch 20,4), llegando incluso a acompañarlo hasta a Roma (Hch
27,2), lugar donde, según la tradición cristiana, muere junto con Pablo.

Jasón. Si bien Pablo no lo menciona, Lucas lo señala como un discípulo comprometido: “Se
presentaron en case de Jasón buscándolos para llevarlos ante el pueblo. Al no encontrarlos,
4
Gil, Primera y Segunda cartas a los Tesalonicenses, 18.
5
Córdoba Gonzáles, 1 y 2 de Corintios. 1 y 2 de Tesalonicenses, 241.
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arrastraron a Jasón y a algunos hermanos [..]” (Hch 17,5-6). Un judío rico convertido al cristianismo
que brindó hospedaje y pagó la fianza de Pablo (Hch 17,5), siendo un colaborador de Pablo en la misión
(Rm 16,21).

Judíos. “pues también vosotros habéis sufrido de vuestros compatriotas las mismas cosas que ellos
de parte de los judíos” (1 Ts 2,14), “pero los judíos movidos por la envidia reunieron a gente
maleante de la calle, armaron tumultos y alborotaron la ciudad (Hch 17,5)

Gentiles. “pues nos impiden predicar a los gentiles para que se salven” (1 Ts 2,16) “y no dominado
por la pasión, como hacen los gentiles que no conocen a Dios” (1 Ts 4,5).

Mujeres principales. “algunos de ellos se convencieron y se unieron a Pablo y Silas, así como una
gran multitud de los que adoraban a Dios y de griegos, y no pocas mujeres principales” (Hch
17,4).
3. Ministerios u oficios de la comunidad
En la primera carta a los tesalonicenses aparece información sobre la actividad evangelizadora que la
comunidad llevó acabo entre los gentiles de Tesalónica (1 Tes 2,2). Esta acción catequética entre los
gentiles se dio con muchas resistencias, espacialmente entre los judíos. Para que se llevara a cabo dicha
acción evangelizadora, en el esquema se aparece en el texto bíblico, está que Pablo predicó en las
sinagogas, en el caso que hubiera, así como, convertía a los gentiles (allí presentes) y se presentaban
algunos enfrentamientos con los judíos.6
En este sentido, acá se destacan dos dimensiones del ministerio de la comunidad en Tesalónica:
evangelización (anuncio del kerigma) como núcleo de la predicación (Hch 17) donde se señala que el
mensaje de Pablo (y su audiencia en la sinagoga) se refería a Jesús como Mesías, que había muerto y
resucitado, según las Escrituras.7 Así mismo como la dimensión apologética de su apostolado frente a las
críticas que le representaron los judíos del entorno.
Por esto último, para no sentirse una carga para la comunidad, Pablo emprendió como obrero: trabajó
con sus propias manos (1 Tes 2,9), tal como lo hacían aquellos que también conformaban dicha
comunidad: artesanos libres o pequeños comerciantes. En este sentido, la comunidad de Tesalónica,
social y económicamente, estaba compuesta por personas de los estratos modestos de la ciudad: gentes
que trabajan manualmente (1 Tes 4,11) y forman una comunidad, como la de Macedonia, de extrema
pobreza (2 Cor 8,1-2).8
En otras palabras, en Tesalónica, encontramos a un Pablo que, al igual que la comunidad, vinculan su
vida de comunidad creyente con sus oficios y tareas artesanales. Teniendo en cuenta esto, cobra
completo sentido la “recomendación” que le da Pablo a la comunidad de 1 Tes 4,11-12, en donde les
“exhorta a vivir en paz, ocupándose de los propios asuntos y trabajando con las propias manos”. Con
6
Córdoba Gonzáles, 1 y 2 de Corintios. 1 y 2 de Tesalonicenses, 239-240.
7
Córdoba Gonzáles, 1 y 2 de Corintios. 1 y 2 de Tesalonicenses,.241.
8
Córdoba Gonzáles, 1 y 2 de Corintios. 1 y 2 de Tesalonicenses, 243.
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ella, resalta cuál era su labor para ganarse la vida y, de igual forma, destaca que con esta forma, muchos
de los creyentes de Tesalónica obtienen su sustento.9

4. Fórmulas y ritos de la comunidad


Pablo escoge el término ekklêsía en paralelo a sinagoga para nombrar a la "asamblea de los elegidos de
Dios". Pablo llama a la "asamblea" de Tesalónica "la asamblea de Dios Padre y de Jesucristo, el Señor",
es decir, identificar la asamblea con su Dios.10

El contexto y transición de costumbres paganos a comunidades cristianas:


Los cristianos de Tesalónica son de origen pagano, bastante pobres, artesanos; tienen problemas para
discernir los límites del amor fraterno; viven en un entorno hostil y esperan la venida del Señor, según
les anunció Pablo, de modo inminente.11

En Tesalónica, está atestiguado en el siglo I el culto al dios Dionisos, 12 del cual quedan numerosos
testimonios en inscripciones descubiertas en las excavaciones realizadas en la ciudad. Aunque,
generalmente, los grupos que tenían a Dionisos como objeto de culto eran sólo de varones o de mujeres,
están también atestiguadas asociaciones voluntarias mixtas, en las cuales el culto a Dionisos se
expresaba, entre otros modos, a través de relaciones sexuales entre los miembros y de la exaltación de
símbolos sexuales (como el falo).13

Fórmulas de fe y ritos:

Bendición: “Que Él, el Dios de la paz, os santifique plenamente, y que todo vuestro ser, el espíritu, el
alma y el cuerpo, se conserve sin mancha hasta la Venida de nuestro Señor Jesucristo” (1 Tes 5,23)

La “venida” (parusía) de Jesús es un término que Pablo utiliza abundantemente en esta Primera
Carta a los Tesalonicenses (y que se repetirá en la Segunda), pero que luego apenas cita y, cuando lo
hace (1 Cor 15,23; 16,17; 2 Cor 7,6-7; 10,10; Flp 1,26; 2,12), sólo en 1 Cor 15,23 se refiere a la venida
de Cristo; el resto lo utiliza en sentido general de “venir” o “estar presente” cualquiera. Esto sugiere que
al comienzo de su actividad epistolar Pablo cree en la venida inminente de Jesús, pero luego se va
diluyendo esta convicción. La proximidad de esta venida se percibe en 2,19, donde Pablo dice que la
actual comunidad de Tesalónica será el motivo de su alegría en la venida de Jesús; no es, por tanto, algo
lejano sino inmediato. Pablo espera presentar a esta comunidad como el fruto de su misión, por lo que la
“calidad” de su obra es muy importante, y depende de ellos.14
9
Córdoba Gonzáles, 1 y 2 de Corintios. 1 y 2 de Tesalonicenses, 244.
10
Gil, Primera y Segunda cartas a los Tesalonicenses, 32.
11
Gil, Primera y Segunda cartas a los Tesalonicenses, 123.
12
A partir de entonces, los ritos sagrados se hicieron en promiscuidad y se mezclaron los hombres con las
mujeres; se produjo, por añadidura, el libertinaje de la noche y no se omitió en ellos crimen alguno o vergüenza
alguna. Gil, Primera y Segunda cartas a los Tesalonicenses, 90.
13
Gil, Primera y Segunda cartas a los Tesalonicenses 8
14
Gil, Primera y Segunda cartas a los Tesalonicenses 69.
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El tema que se inicia aquí, aunque ya anticipado en el proemio, va a resultar el tema central de la carta.
En 1,7.10 el autor hablaba de la “manifestación» del Señor” (1,7) y de su “venida (...) en aquel día”
(1,10); en este momento el término que utiliza es “parusía de nuestro señor Jesucristo” junto a “nuestra
reunión con él” (2,1; ver 1 Tes 4,17) y “el día del Señor” (2,2). En realidad, se trata del mismo
acontecimiento esperado: la vuelta de Jesús el Señor, entronizado ahora a la derecha del Padre tras su
resurrección, para juzgar a todas las naciones.15

Aprovechando esa coyuntura, las peticiones que Pablo formula son dos: una por sí mismo (3,11): poder
ver su rostro de nuevo; y otra por los tesalonicenses: que les haga crecer y sobreabundar en amor
mutuo (3,12). Termina con una tercera petición que enmarca toda la vida cristiana en su justo punto: la
historia toca a su fin y deben ser consecuentes con el acontecimiento que va a tener lugar de modo
inminente, la venida del Señor. Este último punto lo concreta Pablo con la repetición del término
“santo”, que da paso a la segunda parte de la carta. La venida del Señor “con todos sus santos” hace
necesaria una preparación, una intensificación del esfuerzo por ser coherentes con el estilo de vida
anunciado por Pablo. Esto es, precisamente, lo que va a procurar Pablo a partir de ahora en la carta:
explicar el alcance de la “santidad” para los tesalonicenses.16

Dios ha elegido a los cristianos de la asamblea de Tesalónica para que sean santos. Se trata de un
“camino” marcado por unas “normas” determinadas, que no se las ha sacado Pablo de la manga,
sino que proceden de Jesús, el Señor (4,2).17

El comportamiento “santo” que Pablo está pidiendo parece definirse en oposición a un


comportamiento “impuro” que recuerda a algunos de los ritos que hacían los miembros de cultos
paganos. La tercera de las normas menciona la “injuria” y “agravio” a un hermano en “este punto”;
Pablo se está refiriendo a la prohibición de una relación sexual impropia con un miembro de la
comunidad, al modo como hacían algunos grupos de iniciados en el culto a Dionisos. El sincretismo
que dominaba en Tesalónica había penetrado también, al parecer, en la comunidad cristiana, haciendo
que algunos cristianos pretendieran tener relaciones sexuales con un “hermano” por el hecho de
pertenecer al mismo grupo. Pablo no puede consentir tal desatino en un miembro que ha sido
bautizado y ha comenzado el camino de su salvación.18

 LA TEOLOGÍA Y LA CRISTOLOGÍA
En 1 Tesalonicenses son constantes las referencias a Dios y a Jesucristo. Es Dios el director de la
obra de salvación, mientras que Jesucristo es el realizador de los planes divinos. Uno y otro son los
puntos de referencia imprescindibles en el mensaje de la carta. El Espíritu Santo también es
mencionado en la carta en 1,5.6; 4,8; 5,19. En 1 Tesalonicenses la teología y la cristología se
entretejen en el texto, aunque la carta tiene un enfoque más teológico que cristológico. Por ejemplo,
hay tres fórmulas tradicionales de credo (1,9b-10; 4,14; 5,9-10), que Pablo ha incorporado y que tienen
15
Gil, Primera y Segunda cartas a los Tesalonicenses, 157.
16
Gil, Primera y Segunda cartas a los Tesalonicenses, 85.
17
Gil, Primera y Segunda cartas a los Tesalonicenses, 93.
18
Gil, Primera y Segunda cartas a los Tesalonicenses, 94.
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a Jesús como su contenido, pero a Dios como su referencia última. De hecho, la palabra Theós (Dios)
aparece 36 veces en 1 Tesalonicenses. En esta carta, como en las otras cartas paulinas, el tema de Dios,
por cierto, no aparece como una primera lección, dirigida a los paganos, sino como una enseñanza
dirigida a cristianos.19

Ahora bien, reconociendo la primacía de Dios en la carta, hay que aceptar, sin embargo, que los escritos
paulinos serían inconcebibles sin la mención explícita de Jesucristo y de su obra, por ejemplo, en 4,13-
18, el fundamento del mensaje es cristológico (v. 14: Si creemos que Jesús murió y resucitó), así como
la meta (v. 17: Estaremos siempre con el Señor).20

También hay que tener en cuenta que con la cristología queda vinculada la soteriología y la fe. No
basta proponer la identidad de Jesús como Cristo y Señor, como Hijo de Dios, sino que hay que
aceptar esa identidad por medio de la fe. Quien acepta a Jesús con esos títulos, acepta la íntima
comunión que él tiene con el Padre, y también reconoce su mediación salvífica a favor de los
congregados en torno a él, la cual tendrá su culminación en los eventos escatológicos.21

Trinitaria, se predica al Dios vivo y verdadero, testigo y santo que es Padre nuestro; presenta a Jesús
como nuestro Señor, y la acción en la vida del creyente por el Espíritu Santo: “…Dios Padre y en el
Señor Jesucristo” 1,1, “… con el Espíritu Santo” 1,5.

Cristológica, la gracia como don de Cristo que trae la paz y el título Señor: “A vosotros gracia y paz”
1,1. “La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vosotros” 5,28.

Escatológica, característica propia de la primera carta de Pablo: “esperar así a su Hijo Jesús que ha de
venir de los cielos, a quien resucitó de entre los muertos y que nos salva de la Cólera venidera” 1,10. “…
en la Venida de nuestro Señor Jesucristo, con todos los santos” 3,13.

Pablo predicó una fe monoteísta, que habría heredado del judaísmo; él proclamó también y sobre todo
la muerte y resurrección de Jesús; además, el significado de la obra de Jesús se explicaba en
términos de liberación del juicio divino que pendía sobre todo tipo de maldad, propia de la era
presente. Por lo tanto, la salvación escatológica de un inminente juicio divino era un punto clave en
la predicación misionera de Pablo. En resumen, el núcleo de la predicación de Pablo sería el siguiente:
Hay un solo Dios; Jesucristo murió y resucitó por nuestra salvación; Jesucristo nos libra del juicio (o ira)
del momento final. Nótese que Pablo, al predicar a un Jesús como Hijo de Dios, Señor y Salvador, se
estaba oponiendo a la teología imperial romana.22p. 241-242.

En primer lugar, una de las mayores preocupaciones del mundo antiguo era el sentido de la muerte y el
destino de los muertos. Por ello había aumentado en tiempo de Pablo por las ciudades grecorromanas el
número de respuestas ante esos interrogantes.

19
Córdoba Gonzáles, 1 y 2 de Corintios. 1 y 2 de Tesalonicenses, 296.
20
Córdoba Gonzáles, 1 y 2 de Corintios. 1 y 2 de Tesalonicenses, 296-297.
21
Córdoba Gonzáles, 1 y 2 de Corintios. 1 y 2 de Tesalonicenses, 297.
22
Córdoba Gonzáles, 1 y 2 de Corintios. 1 y 2 de Tesalonicenses, 241-242.
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 Por un lado, están los llamados “collegia teniorum”, unas asociaciones voluntarias cuyo objetivo
principal era proveer un funeral digno a sus miembros y celebrar un banquete en su memoria
cada aniversario de su muerte.
 Por otra parte, están los ritos mistéricos, cultos a diferentes deidades en las que se buscaba la
experiencia de lo sagrado mediante la celebración de diversas prácticas de carácter secreto.
 Esto nos revela la doble preocupación respecto al cuidado de los muertos: por una parte,
buscaban asegurarse una vida feliz tras la muerte, y por otra, si se perdía su memoria se morían
para siempre.
 La comunidad cristiana de Tesalónica no es una excepción en esta doble preocupación. Pablo
cita estas tradiciones para resolver una gran duda de los tesalonicenses: qué ocurre con aquellos
miembros de la comunidad que ya han muerto.23
La cuestión de la preparación para la parusía: 5,1-11

Al parecer, sentían que, dada su elección como miembros de la nueva era (1 Tes 1,4), tenían un estatus
seguro. Y su intensa experiencia de escatología realizada provocaría una mala disposición para vivir
correctamente de cara a la escatología futura. La intención de Pablo en este pasaje es que los
tesalonicenses se animen mutuamente para mantenerse vigilantes en los tiempos escatológicos que
ya viven.24

Kerigma: “Porque si creemos que Jesús murió y que resucitó, de la misma manera Dios llevará consigo
a quienes murieron en Jesús” 4,14.

El término griego kerigma significa la proclamación del Evangelio, que invita a los hombres a la fe
cristiana. Lo que se proclama es ante todo la muerte y la resurrección de Cristo, las cuales son
interpretadas como acontecimientos salvíficos. Por extensión, el término puede aplicarse también al
contenido mismo de lo que se anuncia. En 1 Tes 2,9 Pablo dice: Les anunciamos el Evangelio de Dios.
Eso significa que la evangelización de Tesalónica fue un hecho, por parte de Pablo y sus
compañeros, y esa proclamación del Evangelio incluiría el anuncio de la pascua de Jesús.25

Virtudes teológicas: “la obra de vuestra fe, los trabajos de vuestra caridad y la tenacidad de vuestra
esperanza” 1,3. “la coraza de la fe y de la caridad, con el yelmo de la esperanza” 5,826

Es importante tener presente que los primeros cristianos habían logrado en poco tiempo cambiar su
vida; habían abandonado la idolatría; habían sido capaces de descubrir el amor de Dios que se
manifestaba en la vida de cada miembro de la comunidad. Habían dado muestras de hospitalidad, de
acogida, de caridad, habían cargado con unos estigmas sociales muy pesados (asumidos costes
23
Gil, Primera y Segunda cartas a los Tesalonicenses, 106.
24
Córdoba Gonzáles, 1 y 2 de Corintios. 1 y 2 de Tesalonicenses, 248.
25
Córdoba Gonzáles, 1 y 2 de Corintios. 1 y 2 de Tesalonicenses, 297.
26
Espíndola. “Los tesalonicenses, modelo de vida cristiana, interpretación de 1 Tes 1,1-10.” Para más información, véase
https://repository.javeriana.edu.co/bitstream/handle/10554/306/teo6.pdf?sequence=1&isAllowed=y
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económicos y comunitarios; habían mostrado una ejemplar acogida de la predicación cristiana y de los
predicadores, tenían convertido su vida en un camino de santidad).27

Para sostener este difícil principio Pablo apuntala la idea fundamental con una serie de imperativos que
tienen la función de avivar esa actitud interior mediante el refuerzo positivo. Así, les anima a la continua
“alegría” (5,16), a la oración sin fin (5,17) y a la acción de gracias por todo (5,18). Las tres pretenden
reforzar esa “superioridad moral” de la que ya hemos hablado. Por otra parte, los siguientes
imperativos (5,19-22) les animan a “no apagar la fuerza del Espíritu” y a no “menospreciar los
dones proféticos”. Junto con el último versículo (5,22: “examinadlo todo y quedaos con lo bueno”),
están orientados hacia la particular situación de sincretismo dominante en Tesalónica. La “fuerza del
Espíritu” (ya lo hemos mencionado apropósito de 1,5) alude directamente a la experiencia de filiación:
Pablo les mostró que sólo es posible llamar a Dios “Padre” si el Espíritu de Dios lo hace por boca de uno
tras el bautismo (cf. Rom 8,15-16; Gal 4,6-7; 1 Cor 12,3). Esta experiencia de carácter extático parece
que corría peligro ante el gusto de los tesalonicenses por otras experiencias que les podían confundir y
despistar de su verdadera identidad, la de cristianos. En esta misma línea insiste Pablo en el siguiente
imperativo. Como ocurrió pocos meses más tarde en Corinto, los cristianos tenían gusto por el don de
lenguas más que por la profecía; así, mientras que la primera no era inteligible, la segunda sí, y era
preferible sin duda a la primera (así argumenta Pablo a los Corintios en 1 Cor 14,1-25). p.128-129.

Por si había algún tipo de confusión con el beso, puesto que tenía o podía tener ciertas connotaciones
sexuales, Pablo le da el calificativo de “santo”, en línea con el comportamiento que exige a todos los
miembros. Una comunidad con los peligros sincretistas que tenía esta comunidad podía utilizar esta
costumbre en otros sentidos que Pablo no quiere evocar. La “santidad” del beso recuerda la única
función que tiene: la reconciliación y la fraternidad.28

5. Contexto de la comunidad y relación de Pablo con la comunidad


Los viajes misioneros de Pablo (Hch 15,36-19,20). Entre los años 48-55 d.C.
 Pablo ha partido de Jerusalén con intenciones y acciones de consolidar las iglesias
judeocristianas (Hch 15,41-16,4-5), imponiendo los decretos de la Asamblea de Jerusalén,
para que los observaran (Hch 16,4-5), razón por la cual Bernabé y Juan Marcos se apartan de
Pablo29. A decir de san Lucas (cf. Hch 15,40), Pablo, acompañado de Silas, emprendió su segundo
viaje misionero (Hch 15,36-18,22), en cuyo itinerario predicó el Evangelio en Tesalónica (ciudad de
Macedonia); continuó luego hasta Corinto, desde donde escribiría la Primera carta a los
Tesalonicenses (1 Tes) hacia fines del año 50 o principio del 51 y, quizá poco después, la Segunda
(2 Tes)30.
 En tiempos de Pablo, la población de Tesalónica era cosmopolita. Inmigrantes griegos,
probablemente una significativa comunidad judía y gente de habla latina establecida en la ciudad 31.

27
Gil, Primera y Segunda cartas a los Tesalonicenses, 22.
28
Gil, Primera y Segunda cartas a los Tesalonicenses, 139-140.
29
Verbo Divino. Comentario Bíblico Latinoamericano. Nuevo Testamento, 729.
30
Córdoba Gonzáles, 1 y 2 de Corintios. 1 y 2 de Tesalonicenses, 228.
31
Córdoba Gonzáles, 1 y 2 de Corintios. 1 y 2 de Tesalonicenses, 232.
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Hay constancia en Tesalónica, en tiempo helenístico, de diferentes cultos paganos muy populares.
Esto indicaba el grado de sincretismo que predominaba en Tesalónica 32. Se venera a los dioses
egipcios y griegos, se daba culto a Roma y a los benefactores romanos, así como al emperador 33.
Con este panorama de los cultos religiosos que había en Tesalónica captamos mejor el peso que
tiene la frase de 1 Tes 1,9: Ellos mismos cuentan de nosotros cuál fue nuestra entrada a ustedes, y
cómo se convirtieron a Dios, tras haber abandonado a los ídolos, para servir a Dios vivo y
verdadero34.
 Algunos aspectos de la situación de la comunidad son deducibles a partir de las mismas cartas.
Los reportes que proporcionó Timoteo a Pablo revelaron la situación de la comunidad, una situación
de luces y sombras, de firmeza y progreso en la virtud, pero también de inquietudes. La carta
trasluce aquella realidad35.

1. LA SITUACIÓN «AD INTRA»


a) El problema de la muerte de algunos de la comunidad (1 Ts 4,13-18)
b) La cuestión de la preparación para la parusía (1 Ts 5,1-11)
c) El problema de los desconcertados (1 Ts 5,14)
d) Otros problemas internos de la comunidad: el conflicto por las manifestaciones extáticas
(cf. 1Ts 1,5-6; 5,19-22); la posible crítica del liderazgo paulino (cf. 1Ts 2,1-12); el reto de la
ética sexual, que ha de estar en consonancia con la santidad que se espera de los cristianos (cf.
1Ts 4,1-8); y el problema de la tricotomía antropológica (cf. 1Ts 5,23).

2. LA SITUACIÓN «AD EXTRA»


Ya Pablo y sus compañeros, cuando realizaron su obra de evangelización, experimentaron muchas
adversidades (1 Tes 2,1; 1,6; Hch 17,1-10). Los recién convertidos también estaban experimentando
oposición de parte de sus conciudadanos (1 Tes 1,6; 2,14).

 Entre los datos que ofrece Lucas y que son confirmados por las cartas, podemos mencionar dos: la
hostilidad o persecución por parte de los gentiles que Pablo sufrió y que le obligó a marcharse de
la ciudad (Hch 17,10; 1 Tes 1,6), y el desconcierto y malestar de parte de la población de
Tesalónica por la predicación de Pablo y la formación de la comunidad (Hch 17,6.11; 1 Tes
2,14)36.
 Pablo no realizó su misión solo. Las dos cartas tienen como remitentes a Pablo, Silvano y
Timoteo. Hay que reconocer el carácter colegiado de las dos cartas37.
 Muchos convertidos no son alcanzados por la predicación de Pablo, sino por otros sitios de
predicación: el taller, que sería un lugar de actividad misionera, lo cual no era raro entre los
filósofos cínicos; y están también las casas de algunos simpatizantes o convertidos. En Hch 17,5 se
menciona a Jasón y su casa, que posiblemente serviría como lugar de encuentro para el kerigma y
la enseñanza38.

32
Gil, Primera y Segunda cartas a los Tesalonicenses, 17.
33
Córdoba Gonzáles, 1 y 2 de Corintios. 1 y 2 de Tesalonicenses, 237.
34
Córdoba Gonzáles, 1 y 2 de Corintios. 1 y 2 de Tesalonicenses, 236.
35
Córdoba Gonzáles, 1 y 2 de Corintios. 1 y 2 de Tesalonicenses, 247.
36
Gil, Primera y Segunda cartas a los Tesalonicenses, 18.
37
Córdoba Gonzáles, 1 y 2 de Corintios. 1 y 2 de Tesalonicenses, 240.
38
Córdoba Gonzáles, 1 y 2 de Corintios. 1 y 2 de Tesalonicenses, 240.
SAN PABLO –COMUNIDAD TESALÓNICA PAULA ANDREA GARCÍA ARENAS
SAN PABLO –COMUNIDAD TESALÓNICA

 Estos primeros cristianos en Tesalónica habían logrado en poco tiempo cambiar su vida; habían
abandonado la idolatría (1 Ts 1, 9) ; habían sido capaces de descubrir el amor de Dios que se
manifestaba en la vida de cada miembro de la comunidad; habían sido capaces de dar ejemplo a
otros en estos inicios (1Ts 1, 7-8) ; habían dado muestras de hospitalidad, de acogida, de caridad;
habían cargado con unos estigmas sociales muy pesados que les granjearon el rechazo de su
entorno; habían asumido costes económicos y comunitarios; habían mostrado una ejemplar
acogida de la predicación cristiana y de los predicadores39.
 La comunidad cristiana de Tesalónica parece haber estado formada principalmente por artesanos
libres o pequeños comerciantes, damas principales, personas pudientes y conocidos de la ciudad.
De todas maneras, social y económicamente se trataría de personas de los estratos modestos de la
ciudad: gentes que trabajan manualmente (1 Tes 4,11) y forman una comunidad, como la de
Macedonia, de extrema pobreza (2 Cor 8,1-2)40.
 La Primera Carta nos deja entrever lo que era una Iglesia joven y ferviente, firme en medio de
los sufrimientos -persecuciones y tribulaciones-. Nos dice algo sobre las creencias de los
cristianos unos veinte años después de la ascensión: la Trinidad, Dios como Padre, la misión de
Jesús Mesías, su muerte, resurrección y futuro retorno; las tres virtudes, fe, esperanza y caridad41.
 La Segunda Carta a los Tesalonicenses escrita con el objetivo de responder a dos problemas: el
anuncio que algunos hacen de la llegada inminente del día del Señor y la situación inaceptable de
un número de cristianos que viven de un modo «indisciplinado» causando problemas a los
demás42.

Bibliografía consultada
1. Gil Arbiol, Carlos J. Primera y Segunda carta a los Tesalonicenses. Estella (Navarra): Verbo
Divino, 2004.
2. Grupo Editorial Verbo Divino. Comentario Bíblico Latinoamericano. Nuevo Testamento. Estella
(Navarra): Verbo Divino, 2007.
3. Schökel, Luis Alonso. Biblia del Peregrino. Nuevo Testamento. Edición de Estudio. Estella
(Navarra)-Bilbao: Mensajero-Verbo Divino, 2002.
4. Espíndola, Luís Gabriel. Los tesalonicenses, modelo de vida cristiana, interpretación de 1 Tes
1,1-10. Trabajo monográfico para optar por el título de magister de Teología. Pontificia
Universidad Javeriana. Facultad de Teología. Bogotá, 2009.

39
Gil, Primera y Segunda cartas a los Tesalonicenses, 22.
40
Córdoba Gonzáles, 1 y 2 de Corintios. 1 y 2 de Tesalonicenses, 242.
41
Luis Alonso Schökel. Biblia del Peregrino. Nuevo Testamento. Edición de Estudio. Estella (Navarra)-Bilbao: Mensajero-
Verbo Divino, 2002, p. 519.
42
Gil, Primera y Segunda cartas a los Tesalonicenses, 24.
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