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PODER JUDICIAL DEL PERU 16/03/2021 09:38:55

CORTE SUPERIOR DE JUSTICIA CEDULA ELECTRONICA Pag 1 de 1


LIMA
Número de Digitalización
Sede Tributarios
0000027547-2021-ANX-SP-CA
Esq. Av Nicolas de Pierola con Rufino Torrico

*420210062802019160901801928000*
420210062802019160901801928000151
NOTIFICACION N° 6280-2021-SP-CA
EXPEDIENTE 16090-2019-0-1801-SP-CA-05 SALA 5° SALA CONT. ADM. SUB ESPECIALIDAD EN TEMAS DE
RELATOR CUETO QUISPE, VERONICA CLAUDIA SECRETARIO DE SALA MEDINA RAMIREZ, LISBETH ROSARIO
MATERIA RECONOCIMIENTO O RESTABLECIMIENTO DEL DERECHO
DEMANDANTE : TELEFONICA DEL PERU SAA ,
DEMANDADO : PROCURADOR PUBLICO ESPECIALIZADO EN MATERIA CONSTITUCIONAL ,
DESTINATARIO PROCURADOR PUBLICO ESPECIALIZADO EN MATERIA CONSTITUCIONAL

DIRECCION : Dirección Electrónica - N° 13046

Se adjunta Resolución NUEVE de fecha 23/02/2021 a Fjs : 23


ANEXANDO LO SIGUIENTE:
RES. N° 9 ( SENTENCIA )

16 DE MARZO DE 2021
CORTE SUPERIOR DE JUSTICIA DE LIMA
QUINTA SALA ESPECIALIZADA EN LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO
CON SUBESPECIALIDAD EN TEMAS DE MERCADO

Sumilla: El artículo 13 y el Anexo N° 2 del Reglamento


General de Calidad de los Servicios Públicos de
Telecomunicaciones, aprobado por la Resolución de Consejo
Directivo N° 123-2014-CD-OSIPTEL no vulneran el
principio de legalidad, toda vez que Osiptel los aprobó de
conformidad con los numerales 1 y 4 del artículo 230 (hoy
artículo 248 del TUO) de la Ley N° 27444, el inciso c) del
numeral 3.1 del artículo 3 de la Ley N° 27332, y los
artículos 24 y 25 de la Ley N° 27336

EXPEDIENTE : 16090-2019
DEMANDANTE : Telefónica del Perú S.A.A.
DEMANDADOS : Procurador Público Especializado en Materia Constitucional
del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos
Organismo Supervisor de la Inversión Privada en
Telecomunicaciones – Osiptel
MATERIA : Acción Popular

RESOLUCIÓN NÚMERO NUEVE


Lima, 23 de febrero del 2021

VISTOS: Interviniendo como ponente la magistrada Núñez Riva; se emite la presente


sentencia.

ANTECEDENTES
I. DEMANDA
Mediante escrito presentado el 9 de octubre de 2019, la demandante, Telefónica del
Perú S.A.A. –en adelante, Telefónica– interpuso demanda de acción popular en
contra del Organismo Supervisor de la Inversión Privada en Telecomunicaciones –en
adelante, Osiptel–, y el Procurador Público Especializado en Materia Constitucional
del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos señalando lo siguiente:
Quinta Sala Especializada en lo Contencioso Administrativo
con Subespecialidad en Temas de Mercado
Expediente N° 16090-2019

PRETENSION Y PETITORIO
La nulidad del artículo 13, así como el Anexo N° 15, de la Resolución de Consejo
Directivo N° 123-2014-CD-OSIPTEL, que aprobó el Reglamento General de Calidad de
los Servicios Públicos de Telecomunicaciones.

ARGUMENTOS DE LA DEMANDA
El Reglamento General de Calidad de los Servicios Públicos de Telecomunicaciones –
en adelante, el Reglamento de Calidad–, aprobado por la Resolución de Consejo
Directivo N° 123-2014-CD-OSIPTEL, regula infracciones y sanciones que serán
ejecutadas por el Osiptel.

En el artículo 13 de este reglamento se estableció que, ante los incumplimientos de los


indicadores de calidad, como la Calidad de Voz (CV), la Calidad de la Cobertura del
Servicio (CCS) y el Tiempo de Entrega de Mensajes de Texto (TEMT), se generarían
Compromisos de Mejora, los que en caso sean incumplidos, determinarán la comisión
de infracciones, las que fueron tipificadas en el Anexo N° 15 del mismo dispositivo.

La accionante sostiene que el inciso d) del numeral 24 del artículo 2 de la Constitución


Política consagra el principio de legalidad como parámetro de la potestad sancionadora
del Estado, señalando que la condición previa para que un particular pueda ser
sancionado es que tanto la infracción como la sanción se encuentren previamente
establecidas en una norma con rango de ley; en este sentido, no cabe el uso de
analogías, ni el uso de cláusulas generales e indeterminadas en la tipificación de
prohibiciones o sanciones.

La demandante no cuestiona la facultad con la que cuenta Osiptel para reglamentar


infracciones y sanciones; sin embargo, Osiptel remite totalmente la configuración de la
conducta infractora a la vía reglamentaria, y dichas infracciones ni siquiera se
encuentran en el cuerpo del reglamento, sino que se ven derivadas a un ‘Anexo’, lo que
califica como una desnaturalización y un vaciamiento de contenido del principio de
legalidad.

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Expediente N° 16090-2019

El principio de legalidad también se encuentra recogido en los numerales 1 y 4 del


artículo 248 del Texto Único Ordenado de la Ley del Procedimiento Administrativo
General - Ley N° 274444; así, si bien en nuestro sistema jurídico se admiten remisiones
al reglamento a efectos de precisar o complementar la tipificación establecida en la ley,
no cabe admitir remisiones absolutas al reglamento de tipificaciones de infracciones y
sanciones, siendo que la ley debe otorgar los parámetros mínimos bajo los cuales la
Administración podrá ejercer su facultad sancionadora.

En este caso, mediante el numeral 1 del artículo 24 y el artículo 25 de la Ley del


Osiptel, se ha delegado indebidamente la facultad de tipificación en la propia entidad, la
cual ha regulado íntegramente todos los aspectos a través de una norma reglamentaria
que, a su vez, remite dicha regulación a un Anexo. Por lo tanto, la asignación de la
facultad para tipificar infracciones a favor del Osiptel califica como una
desnaturalización y vaciamiento del principio de legalidad.

Asimismo, la norma impugnada no cumple con el principio de tipicidad o taxatividad,


pues de la revisión de la norma se aprecia incontables remisiones a otras normas
reglamentarias a efectos de intentar cumplir con la adecuada tipificación de las
infracciones.

Al respecto, precisa que el artículo 13 del Reglamento de Calidad desarrolla el conjunto


de acciones que deberá llevar a cabo la empresa operadora para alcanzar el
cumplimiento de los indicadores de calidad, como el Tiempo de Entrega de Mensajes
de Texto (TEMT), la Calidad de la Cobertura del Servicio (CCS), y la Calidad de Voz
(CV), regulados en los Ítems 9, 10 y 11 del Anexo N° 15; sin embargo, para verificar si
se ha cometido la conducta infractora, se debe remitir, a su vez, al numeral 5 del Anexo
N° 8, al numeral 5 del Anexo N° 9 y al numeral 5 del Anexo N° 10, respectivamente, lo
que constituye una técnica legislativa que no permite establecer con claridad y de
manera exhaustiva la conducta infractora.

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Expediente N° 16090-2019

II. ADMISIÓN DE LA DEMANDA


Mediante Resolución Tres, del 5 de octubre de 2020, se admitió la demanda y se corrió
traslado al Procurado Público Especializado en Materia Constitucional del Ministerio de
Justicia y Derechos Humanos, con conocimiento del Osiptel.

III. CONTESTACIÓN A LA DEMANDA


Mediante escrito del 21 de octubre de 2020, el Procurador Público Especializado en
Materia Constitucional del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos cumplió con
apersonarse y contestando la demanda la negó en todos sus extremos, solicitando que
se declare la sustracción de la materia o, en todo caso, se declare infundada la
demanda, en razón a lo siguiente:
Respecto de los fundamentos para declarar la sustracción de la materia, señala que
con la demanda se cuestiona el artículo 13 y el Anexo N° 15 del Reglamento de
Calidad; no obstante, el 19 de setiembre de 2020 se publicó la Resolución de
Consejo Directivo N° 129-2020-CD-OSIPTEL, cuyo artículo primero modificó, entre
otros, el artículo 13 del Reglamento, y su artículo segundo derogó el Anexo N° 15,
entre otros. Al respecto, el régimen de infracciones y sanciones ya no se prevé en el
Anexo N° 15, sino en el Anexo N° 2 del mismo reglamento.

De esta manera, la demanda fue admitida a trámite cuando el artículo 13 ya había


sido modificado y el Anexo N.° 15 estaba derogado; por lo tanto, corresponde
aplicar el artículo 321 del Código Procesal Civil, aplicable supletoriamente conforme
al artículo IX del Título Preliminar del Código Procesal Constitucional, y declarar la
conclusión del proceso por sustracción de la materia.

En cuanto a los fundamentos para declarar infundada la demanda, el artículo 248


del Texto Único Ordenado de la Ley N° 27444 prevé que mediante una norma legal
se puede delegar en los órganos de la Administración la competencia normativa
para determinar infracciones y sanciones, delegación que se ha efectuado mediante
el artículo 3 de la Ley N° 27332 -–Ley Marco de los Organismos Reguladores de la
Inversión Privada en los Servicios Públicos y el artículo 24 de la Ley N° 27336 – Ley
de Desarrollo de las Funciones y Facultades del Osiptel.

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Expediente N° 16090-2019

Adicionalmente, el Osiptel tiene la obligación de proteger a los usuarios de los


servicios de telecomunicaciones, garantizando la idoneidad y calidad de dichos
servicios, conforme con el artículo 65 de la Constitución Política. Con ese objetivo,
la Administración puede optar por requerir al administrado implementar una medida
correctiva para asegurar el cese de la afectación o reparación de los derechos
fundamentales o bienes jurídicos afectados, pero sin renunciar a su potestad
sancionadora.

En este caso, considerando lo expuesto por el Tribunal Constitucional en la


Sentencia emitida en el Expediente N° 003-2015-PI/TC, la medida correctiva
requerida por Osiptel, denominada Compromiso de Mejora, es una opción
constitucionalmente válida y razonable que privilegia la reparación de los derechos y
bienes jurídicos afectados, a la vez que deja la imposición de sanciones como último
recurso al que puede recurrir la Administración ante la renuencia del administrado.

Conforme con el artículo 5 del Reglamento, existen cinco (5) indicadores de calidad
del servicio público móvil, entre los que se encuentran:
i) el Tiempo de Entrega de Mensajes de Texto (TEMT),
ii) la Calidad de Cobertura de Servicios (CCS), y
iii) la Calidad de Voz (CV). En dicho Reglamento también se fija el estándar de calidad que
debe cumplir la empresa operadora respecto de cada indicador

Al momento de interponerse la demanda, los estándares de calidad que se


precisaban en los Anexos del Reglamento se regulaban de la siguiente manera:
i) el artículo 5.3 (sobre el TEMT) remitía al Anexo N.° 8;
ii) el artículo 5.4 (sobre la CCS) remitía al Anexo N.° 9 y,
iii) el artículo 5.5 (sobre la CV) remitía al Anexo N.° 10. En estas disposiciones se precisaba
cuáles eran los estándares de calidad exigibles.

Sobre este punto, la demandante refiere que el artículo 5 del Reglamento de


Calidad también fue modificado por la Resolución N° 129-2020-CD-OSIPTEL, y
ahora el texto vigente de dicho artículo prevé los estándares de calidad que deben
cumplir las empresas operadoras, es decir, que ya no se requiere una remisión a los
Anexos del Reglamento para conocer los estándares de calidad.

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Expediente N° 16090-2019

Precisa que tanto en el texto original del artículo 13 del Reglamento de Calidad,
como en su texto vigente, se define al Compromiso de Mejora como:
i) una serie de medidas que son presentadas y adoptadas por la empresa operadora,
ii) cuyo incumplimiento constituye una infracción; y,
iii) tiene como finalidad garantizar el cumplimiento de los estándares de calidad de los servicios
ofrecidos al usuario. De esta manera, cuando la empresa operadora cumple con presentar y
ejecutar el Compromiso de Mejora se corrige su incumplimiento, la Administración garantiza la
vigencia de los derechos, bienes jurídicos y el interés general, y la empresa operadora evita ser
sancionada.

En base a lo expuesto, el requerimiento de un Compromiso de Mejora representa


una oportunidad para el administrado de subsanar su incumplimiento sin que se le
inicie un procedimiento administrativo sancionador, mientras que la no presentación
o el incumplimiento del Compromiso de Mejora es una infracción sancionable. En tal
sentido, conforme con la literalidad de las normas impugnadas, la conducta
tipificada como infracción es no presentar o incumplir el Compromiso de Mejora.

Respecto a la alegada vulneración del principio de legalidad, se sostiene que la


demandante efectúa una lectura errada de la sentencia emitida por el Tribunal
Constitucional en el Expediente N° 020-2015-PI/TC, pues en ella no se prohíbe que
una norma legal delegue a normas reglamentarias la determinación de las
conductas prohibidas y sus sanciones, sino que se pronuncia sobre un supuesto
diferente, debiendo tenerse presente además las citadas disposiciones legales que
le otorgan esta facultad normativa a Osiptel.

En cuanto a la supuesta vulneración del principio de tipicidad, la parte demandante


señala que se vulneraría este principio respecto del incumplimiento de los
estándares calidad relativos al TEMT, CCS y CV; sin embargo, las disposiciones del
Reglamento que fijan estos estándares de calidad, conforme al auto admisorio, no
son objeto de debate en este proceso, por lo que, no corresponde pronunciarse
respecto de ellas.

Respecto del incumplimiento ante la presentación y ejecución del Compromiso de


Mejora como una infracción sancionable, este no vulnera el principio de taxatividad

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pues determinan con precisión la conducta prohibida que constituye una infracción,
las cuales son:
i) No presentar ante Osiptel el Compromiso de Mejora; y,

ii) No cumplir con el mencionado Compromiso de Mejora.

IV. ANÁLISIS
LA ACCIÓN POPULAR
PRIMERO: Conforme al numeral 5 del artículo 200 de la Constitución Política del Perú,
la acción popular es una garantía constitucional que procede por infracción de la
Constitución y de la ley, contra los reglamentos, normas administrativas y resoluciones
y decretos de carácter general, cualquiera sea la autoridad de la que emanen. A su vez,
el desarrollo de este proceso se encuentra regulado en los Títulos VI y VII del Código
Procesal Constitucional, es así que se destacan los siguientes artículos:
“Artículo 75.- Finalidad
Los procesos de acción popular y de inconstitucionalidad tienen por finalidad la defensa de la
Constitución frente a infracciones contra su jerarquía normativa. Esta infracción puede ser, directa
o indirecta, de carácter total o parcial, y tanto por la forma como por el fondo.

Por contravenir el artículo 106 de la Constitución, se puede demandar la inconstitucionalidad, total


o parcial, de un decreto legislativo, decreto de urgencia o ley que no haya sido aprobada como
orgánica, si dichas disposiciones hubieren regulado materias reservadas a ley orgánica o impliquen
modificación o derogación de una ley aprobada como tal.

Artículo 76.- Procedencia de la demanda de acción popular


La demanda de acción popular procede contra los reglamentos, normas administrativas y
resoluciones de carácter general, cualquiera que sea la autoridad de la que emanen, siempre que
infrinjan la Constitución o la ley, o cuando no hayan sido expedidas o publicadas en la forma
prescrita por la Constitución o la ley, según el caso”.

El proceso de acción popular es un mecanismo de control concentrado de las normas de carácter


reglamentario y se constituye en el instrumento jurisdiccional creado para defender la
constitucionalidad y la legalidad frente a las normas de rango inferior a la ley que las contradice.

En el proceso de acción popular se somete a juicio una norma de rango inferior a la ley a fin de
determinar si ésta contraviene la Constitución Política del Perú o alguna norma que cuenta con
dicho rango, lo cual atiende a que nuestro ordenamiento normativo tiene una estructura jerárquica,
siendo las normas constitucionales las que se encuentran por encima de todas, luego vienen las

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leyes ordinarias y debajo de ellas encontramos a las normas administrativas; por ende, estas
últimas deben adecuarse al mandato que expidan las normas de mayor jerarquía y no
contradecirlas”.

DELIMITACIÓN DEL PETITORIO


SEGUNDO: De acuerdo con las pretensiones de la demanda de acción popular
interpuesta por Telefónica, en la presente causa se pretende la declaración de nulidad
del artículo 13 del Reglamento de Calidad, aprobado mediante la Resolución de
Consejo Directivo N° 123-2014-CD-OSIPTEL y publicado en el Diario Oficial ‘El
Peruano’ el 16 de octubre de 2014, cuyo texto al momento de interponerse la demanda
fue el siguiente:

“Artículo 13.- Compromiso de Mejora


Es un compromiso presentado por la empresa operadora que implica el desarrollo de un conjunto
de acciones, cuya finalidad es el cumplimiento de los indicadores de calidad (CV, CCS yTEMT). Su
ejecución no podrá exceder al siguiente periodo de evaluación.
El incumplimiento del compromiso de mejora constituye infracción conforme a lo previsto en el
Anexo Nº 15” (resaltado agregado por nosotros).

Asimismo, atendiendo a lo regulado en el citado artículo 13 del Reglamento de Calidad,


Telefónica también planteó con su demanda que se declare la nulidad de su Anexo N°
15, que aprobó el ‘Régimen de Infracciones y Sanciones’ de dicho texto reglamentario,
que aprobó lo siguiente respecto del Compromiso de Mejora:

Ítem INFRACCION SANCION


9 La empresa operadora que no remita o no cumpla con el compromiso de mejora para el indicador TEMT, Grave
previsto en el numeral 5 del Anexo N° 8. La evaluación de esta conducta se realizará con periodicidad
semestral considerando la totalidad de los compromisos de mejora.
10 La empresa operadora que no remita o no cumpla con el compromiso de mejora para el indicador CCS, Grave
previsto en el numeral 5 del Anexo N° 9. La evaluación de esta conducta se realizará con periodicidad
semestral considerando la totalidad de los compromisos de mejora.
11 La empresa operadora que no remita o no cumpla con el compromiso de mejora para el indicador CV, previsto Grave
en el numeral 5 del Anexo N° 10. La evaluación de esta conducta se realizará con periodicidad semestral
considerando la totalidad de los compromisos de mejora.

Entonces, es materia de debate en este proceso si la regulación aprobada por el


Osiptel sobre el Compromiso de Mejora en el artículo 13 del Reglamento de Calidad, y

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la tipificación y sanción prevista sobre esta cuestión en el mencionado Anexo N° 15, en


cuanto a la no remisión y no cumplimiento del Compromiso de Mejora para los
indicadores TEMT, CCS y CV, constituyen o no una norma reglamentaria arreglada a
ley; o si, por el contrario, resulta contraria a Derecho.

Ahora bien, es pertinente señalar que el artículo 13 del Reglamento de Calidad ha sido
modificado por el artículo primero de la Resolución de Consejo Directivo N° 129-2020-
CD-OSIPTEL, publicada en el Diario Oficial ‘El Peruano’ el 19 de setiembre de 2020,
reconociéndole el siguiente texto normativo:
“Artículo 13.- Compromiso de Mejora
Es un compromiso presentado por la empresa operadora que implica el desarrollo de un conjunto
de acciones, cuya finalidad es el cumplimiento de los indicadores de calidad (CV, CCS y TEMT).
Su ejecución no podrá exceder al siguiente periodo de evaluación.
El incumplimiento del compromiso de mejora constituye infracción conforme a lo previsto en el
Anexo Nº 2” (subrayado agregado por nosotros).

Esta Sala Superior advierte que la citada modificatoria mantuvo el texto original del
artículo 13 del Reglamento de Calidad, pero sustituyó el Anexo N° 15 por un nuevo
Anexo N° 2, incorporado por el artículo tercero de la mencionada Resolución de
Consejo Directivo N° 129-2020-CD-OSIPTEL, que recoge ahora el ‘Régimen de
Infracciones y Sanciones’ del mencionado reglamento, reconociéndole el siguiente
tenor en cuanto al Compromiso de Mejora:
Ítem INFRACCION SANCION
9 La empresa operadora que no remita o no cumpla con el compromiso de mejora para el indicador TEMT. Grave
La evaluación de esta conducta se realizará con periodicidad semestral considerando la totalidad de los
compromisos de mejora.
10 La empresa operadora que no remita o no cumpla con el compromiso de mejora para el indicador CCS. Grave
La evaluación de esta conducta se realizará con periodicidad semestral considerando la totalidad de los
compromisos de mejora.
11 La empresa operadora que no remita o no cumpla con el compromiso de mejora para el indicador CV. Grave
La evaluación de esta conducta se realizará con periodicidad semestral considerando la totalidad de los
compromisos de mejora.

Por su parte, mediante el artículo segundo de la referida Resolución de Consejo


Directivo N° 129-2020-CD-OSIPTEL se derogó, entre otros, el Anexo N° 15 del

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Reglamento de Calidad, al que hacía referencia el texto original del artículo 13 de este
dispositivo.

De lo expuesto, resulta necesario señalar entonces que el nuevo texto del artículo 13
del Reglamento de Calidad, aprobado por la Resolución de Consejo Directivo N° 129-
2020-CD-OSIPTEL, conserva la misma regulación sobre el Compromiso de Mejora
prevista en su texto original, y que el Anexo N° 2 aprobado en sustitución del Anexo N°
15 ‘Régimen de Infracciones y Sanciones’, recoge una similar tipificación y sanción
respecto de esta materia, dado que mantiene como infracciones graves la no remisión y
el no cumplimiento del Compromiso de Mejora para los indicadores TEMT, CCS y CV,
es decir, se han conservado las reglas que fueron inicialmente objeto de debate por
Telefónica en esta causa.

Siendo ello así, en este proceso se analizará la legalidad y constitucionalidad del


artículo 13 del Reglamento de Calidad, aprobado por la Resolución de Consejo
Directivo N° 123-2014-CD-OSIPTEL, conforme con el texto modificado por el artículo
primero de la Resolución de Consejo Directivo N° 129-2020-CD-OSIPTEL; así como el
Anexo N° 2 de dicho reglamento, incorporado por el artículo tercero de la mencionada
Resolución de Consejo Directivo N° 129-2020-CD-OSIPTEL, a los que le serán
aplicables los efectos del presente pronunciamiento judicial.

SUSTRACCIÓN DE LA MATERIA
TERCERO: En principio, corresponderá analizar los argumentos esbozados por el
Procurador Público Especializado en Materia Constitucional del Ministerio de Justicia y
Derechos Humanos, referidos a que se debe declarar la sustracción de la materia sin
declaración sobre el fondo, toda vez que mediante la Resolución de Consejo Directivo
N° 129-2020-CD-OSIPTEL, se modificó el artículo 13 y se derogó el Anexo N° 15 del
Reglamento de Calidad, con lo cual las normas cuestionadas en este proceso de
acción popular ya no se encontrarían vigentes.

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Al respecto, es necesario que se desarrolle en primer término el marco jurídico procesal


referido a esta materia. En el artículo 321, numeral 1, del Código Procesal Civil1, se
establece que procede la conclusión del proceso sin declaración sobre el fondo cuando
se sustrae la pretensión del ámbito jurisdiccional.

La Corte Suprema de Justicia de la República, en reiterada jurisprudencia, ha


establecido lo siguiente: “[…] De conformidad con el artículo trescientos veinte y uno
inciso primero del Código Procesal Civil: Concluye el proceso sin declaración sobre el
fondo cuando. Se sustrae la pretensión del ámbito jurisdiccional: […] se entiende por
sustracción de la materia a un situación de hecho derivada de la naturaleza de las
cosas, en virtud del cual el proceso de pronto carece de un elemento esencial lo cual
produce que carezca de objeto que el Órgano Jurisdiccional emita pronunciamiento
sobre el fondo de la materia controvertida: […] esta (sic) sustracción de la materia
puede darse por diversos motivos, presentándose uno de ellos cuando lo que se
peticiona judicialmente a la parte demandada es satisfecha [sic –léase es satisfecho] de
modo completo antes de que se dicte sentencia firme en el proceso: no teniendo así el
Poder Judicial nada que ordenar al demandado que cumpla, puesto que éste ya lo ha
cumplido […]”2 (subrayado agregado por nosotros).

Este criterio se reitera en la siguiente sentencia, en la que respecto a la sustracción de


la materia se precisa que: “[…] se da cuando el interés para obrar como elemento
intrínseco de la pretensión que justifica la postulación del proceso, desaparece antes de
que el derecho haga su obra, debido a que la pretensión ha sido satisfecha fuera del
proceso, es decir, cualquiera de los casos donde la constante es la extinción del objeto
litigioso. Supuesto de hecho que la doctrina alemana lo califica como “obsolescencia
procesal” cuando ha cesado la situación cuya modificación se pide […]”3 (subrayado
agregado por nosotros).

De esta manera, se advierte que el requisito sin el cual no es posible decretar la


sustracción de la materia es la desaparición del interés legítimo para obtener la tutela

1 “Conclusión del proceso sin declaración sobre el fondo.-


Artículo 321.- Concluye el proceso sin declaración sobre el fondo cuando:
1. Se sustrae la pretensión del ámbito jurisdiccional”.
2 Casación N° 1580-2006-Lima, publicada en el diario oficial El Peruano el 31 de mayo de 2007.
3 Casación N° 17084-2013-Piura, publicada en el diario oficial El Peruano el 16 de junio de 2015.

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judicial pretendida, por lo que el petitorio deviene en insubsistente, cuando, de hecho,


el supuesto que lo sustentaba ha desaparecido, de manera tal que la autoridad no
puede pronunciarse sobre el fondo de lo pretendido y debe declarar la sustracción de la
materia sometida a su conocimiento. La consecuencia de la declaratoria de la
‘sustracción de la materia’ para el accionante implica que si bien no ha perdido la
finalidad de su pretensión, por una circunstancia de hecho, su petición ya fue resuelta,
sustrayéndose así del ámbito correspondiente4.

Ahora bien, el proceso de acción popular se rige por su propia norma adjetiva prevista
en el Código Procesal Constitucional y, el Código Procesal Civil se aplica de manera
supletoria de conformidad con el artículo IX de su Título Preliminar5; en este sentido,
atendiendo a la norma especial, es posible que este proceso constitucional culmine
anticipadamente por sustracción de la materia cuando la norma objeto de
cuestionamiento haya sido, por ejemplo, derogada o dejada sin efecto en nuestro
ordenamiento jurídico, lo que supondría la satisfacción del objeto de la pretensión
planteada por el demandante y, la desaparición así del interés que tuviera sobre el
mismo, lo que debe ser manifestado a su vez por el accionante de manera expresa.

Teniendo en cuenta lo señalado anteriormente, se advierte de la demanda que en este


caso Telefónica ha planteado que se declare la nulidad del artículo 13 del Reglamento
de Calidad, aprobado por la Resolución de Consejo Directivo N° 123-2014-CD-
OSIPTEL, que regula el Compromiso de Mejora que deben presentar las empresas
operadoras para cumplir con los indicadores TEMT, CCS y CV, y el Anexo N° 15
‘Régimen de Infracciones y Sanciones’ del mismo reglamento, en cuanto califica como
infracción grave la no remisión y el no cumplimiento del referido Compromiso de
Mejora, ello sustentado en que estos dispositivos infralegales se aprobaron en
contravención del principio de legalidad y del principio de tipicidad o taxatividad.

4 LEDESMA NARVAEZ, Marianella (2015), “Comentarios al Código Procesal Civil. Análisis artículo por artículo”, Tomo II,

5ta Edición. Gaceta Jurídica. p. 17.


5 “Artículo IX.- Aplicación Supletoria e Integración

En caso de vacío o defecto de la presente ley, serán de aplicación supletoria los Códigos Procesales afines a la materia
discutida, siempre que no contradigan los fines de los procesos constitucionales y los ayuden a su mejor desarrollo. En
defecto de las normas supletorias citadas, el Juez podrá recurrir a la jurisprudencia, a los principios generales del derecho
procesal y a la doctrina”.

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Al respecto, como se ha señalado preliminarmente, mediante la Resolución de Consejo


Directivo N° 129-2020-CD-OSIPTEL, publicada el 19 de setiembre de 2020, se
modificó el artículo 13 y se derogó el Anexo N° 15 del Reglamento de Calidad; sin
embargo, a pesar de dicha modificatoria, se ha mantenido casi en su integridad el texto
original del mencionado artículo 13, siendo su único cambio la remisión que hacía al
Anexo N° 15 del Reglamento de Calidad, para remitirse ahora al nuevo Anexo N° 2,
incorporado por el artículo tercero de la Resolución de Consejo Directivo N° 129-2020-
CD-OSIPTEL, el que conserva igualmente la tipificación y sanción –como grave– ante
la no remisión y el no cumplimiento del Compromiso de Mejora para los indicadores
TEMT, CCS y CV, que son los temas de fondo que viene planteando como discusión la
accionante con su demanda.

Estando a lo expuesto, no es posible señalar que las modificaciones y derogaciones


introducidas por la Resolución de Consejo Directivo N° 129-2020-CD-OSIPTEL, hayan
satisfecho el interés de Telefónica en este caso, toda vez que se conservan las reglas
que han sido cuestionadas por esta parte a través de su demanda de acción popular,
por lo no cabe declarar la sustracción de la materia formulada por la demandada.

PRINCIPIO DE LEGALIDAD
CUARTO: Telefónica sostiene en su demanda que la normativa cuestionada vulnera el
principio de legalidad consagrado en el inciso d) del numeral 24 del artículo 2 de la
Constitución Política, pues tanto la infracción como la sanción deben encontrarse
previamente establecidas en una norma con rango de ley, sin que sean admisibles
remisiones absolutas al reglamento, siendo que la ley debe otorgar los parámetros
mínimos bajo los cuales la Administración podrá ejercer su facultad reguladora
sancionadora; por consiguiente, considera que el que Osiptel haya regulado
íntegramente todos los aspectos de la infracción a través de una norma reglamentaria
que, a su vez, se remite a un Anexo, afecta el principio de legalidad.

De acuerdo con el Tribunal Constitucional, la Administración Pública tiene el deber de


guiar su actuación según el principio de legalidad, el cual subordina a todos los poderes
públicos al cumplimiento de las leyes generales y abstractas que disciplinan su forma

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de ejercicio, y cuya observancia se halla sometida a un control de legitimidad por parte


de los órganos jurisdiccionales6.

Los juristas García de Enterría y Fernández Rodríguez exponen7: “El principio de


legalidad de la Administración, con el contenido explicado, se expresa en un
mecanismo técnico preciso: la legalidad atribuye potestades a la Administración,
precisamente. La legalidad otorga facultades de actuación, definiendo cuidadosamente
sus límites, apodera, habilita a la Administración para su acción confiriéndola al efecto
poderes jurídicos. Toda acción administrativa se nos presenta así como ejercicio de un
poder atribuido previamente por la Ley y por ella delimitado y construido. Sin una
atribución legal previa de potestades la Administración no puede actuar, simplemente”.

Por lo tanto, el principio de legalidad rige sobre la Administración Pública como una
institución jurídica reguladora y orientadora, en la medida que no puede realizar
ninguna actividad o desarrollar plenamente las funciones que se le hubieran
encomendado si antes no cuenta con un marco legal que la empodere y legitime,
confiriéndole los poderes públicos que la habilite en el cumplimiento de sus distintos
fines.

En materia sancionadora, el principio de legalidad se encuentra consagrado en el inciso


d) del numeral 24 del artículo 2 de nuestra Carta Magna8. El profesor Morón Urbina9,
refiriéndose a lo dispuesto en el artículo 248 del TUO de la Ley 27444 (antes 230 de la
Ley 27444), en relación al principio de legalidad recogido en el Procedimiento
sancionador precisa que, este constituye una especialidad del principio| de legalidad
que de modo general está planteada en el Título Preliminar de la Ley 27444, la que
manifiesta una regla mediante la cual se atribuye competencia sancionadora y, para
habilitar describiendo suficientemente a la entidad la aplicación de las medidas de
gravamen que puede aplicar.
6 Tal como lo ha expuesto el Tribunal Constitucional en el Fundamento 9 de la Sentencia de fecha 13 de abril de 2005,
dictada por en el Expediente N° 0042-2004-AI/TC.
7 GARCÍA DE ENTERRÍA, Eduardo y Tomás-Ramón FERNÁNDEZ RODRÍGUEZ; “Curso de Derecho Administrativo”; Tomo I; Duodécima
Edición; Lima-Bogotá; Palestra Editores S.A.C.; 2006; Pág. 478.
8 “Artículo 2.- Toda persona tiene derecho: […]

24. A la libertad y a la seguridad personales. En consecuencia: […]


d. Nadie será procesado ni condenado por acto u omisión que al tiempo de cometerse no esté previamente calificado en la ley, de manera
expresa e inequívoca, como infracción punible; ni sancionado con pena no prevista en la ley”.
9 MORÓN URBINA, Juan Carlos, “Comentarios a la Ley del Procedimiento Administrativo General - Tomos I y II. Publicación, agosto 2020,

Edición 15a edición, Páginas 399 y 400.

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De otro lado, se advierte que en la norma general, numeral 4 del artículo 248, también
se ha establecido que se pueden tipificar infracciones mediante normas reglamentarias.

Por consiguiente, el legislador ha establecido expresamente que las entidades públicas


pueden ejercer potestad sancionadora, solo si la misma les ha sido atribuida mediante
una norma con rango de ley, y que también pueden tipificar infracciones a través de
normas reglamentarias, siempre que dicha facultad también les haya sido conferida por
una ley, otorgándoles de esta forma la correspondiente cobertura legal que les permita
normar sobre estas materias sin vulnerar el enunciado principio administrativo.

Lo señalado guarda consonancia con lo expresado por el intérprete constitucional en


distinta jurisprudencia, como en la que se consigna a continuación:
La emitida en la sentencia 020-2015-PI/TC:

Así como la emitida en el Expediente N° 05262-2006-AA/TC, cuando sostiene:


“5. Debe señalarse que este Tribunal, en la jurisprudencia antes mencionada, ha realizado una
importante precisión en tormo a lo que debe de entenderse por principio de legalidad y
tipicidad: el primero se satisface cuando se cumple la previsión de las infracciones y sanciones
en la ley; el segundo, en cambio, constituye la definición de la conducta que la ley considera
como falta. Esta precisión de lo que se considera como antijurídico, desde el punto de vista
administrativo, no está sujeta a una reserva de ley absoluta, sino que puede ser
complementada a través de los reglamentos respectivos, como sucede en el presente caso.

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6. Dicho esto, queda claro que cuando el artículo 201 del Reglamento de la Ley de Concesiones
Eléctricas, Decreto Supremo N. º 009-93-EM, detalla los casos en los cuales se aplicarán las
multas y el rango de las mismas ante la supuesta infracción o incumplimiento de las normas
técnicas antes mencionada, no hace sino más que desarrollar lo previsto en la Ley de
Concesiones Eléctricas, que de manera expresa establece dicha posibilidad. En todo caso,
debe dejarse en claro que es perfectamente posible y constitucionalmente legítimo el
establecimiento de sanciones a través de reglamentos, siempre y cuando éstos no
desnaturalicen la finalidad y la razón de ser de la ley que pretenden regular, en estricta
observancia de los principios de razonabilidad y proporcionalidad, que también forman parte
del derecho al debido proceso” (subrayado agregado por nosotros).

En este sentido, deviene en constitucional y legalmente posible que la Administración


Pública pueda aprobar la tipificación de infracciones y establecer las sanciones que
serían aplicables en cada caso, a partir de su aprobación e inclusión en normas
reglamentarias o de carácter infralegal, para lo cual se configura como una condición
sine qua non que previamente se haya aprobado una norma con rango de ley que les
otorgue dicha atribución, ello en estricto cumplimiento del enunciado principio de
legalidad.

En este caso concreto, se tiene que Osiptel ha sustento su facultad para aprobar las
cuestionadas disposiciones del Reglamento de Calidad, en específico las recogidas en
su artículo 13 y Anexo N° 2, considerando el contenido de la facultad normativa que le
ha sido reconocida mediante el inciso c) del numeral 3.1 del artículo 3 de la Ley Marco
de los Organismos Reguladores de la Inversión Privada en los Servicios Públicos – Ley
N° 2733210, que lo desarrolla bajo los siguientes términos11:
“Artículo 3.- Funciones
3.1 Dentro de sus respectivos ámbitos de competencia, los Organismos Reguladores ejercen las
siguientes funciones: […]
c) Función Normativa: comprende la facultad de dictar en el ámbito y en materia de sus respectivas
competencias, los reglamentos, normas que regulen los procedimientos a su cargo, otras de
carácter general y mandatos u otras normas de carácter particular referidas a intereses,
obligaciones o derechos de las entidades o actividades supervisadas o de sus usuarios;

10 Publicado en el diario oficial El Peruano el 29 de julio de 2000.


11 De acuerdo con el inciso a) del artículo 1 de esta ley, Osiptel forma parte del ámbito de aplicación de esta norma:
“Artículo 1.- Ámbito de aplicación y denominación
La presente Ley es de aplicación a los siguientes Organismos a los que en adelante y para efectos de la presente Ley se
denominará Organismos Reguladores:
a) Organismo Supervisor de la Inversión Privada en Telecomunicaciones (OSIPTEL)”.

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Comprende, a su vez, la facultad de tipificar las infracciones por incumplimiento de obligaciones


establecidas por normas legales, normas técnicas y aquellas derivadas de los contratos de
concesión, bajo su ámbito, así como por el incumplimiento de las disposiciones reguladoras y
normativas dictadas por ellos mismos. Asimismo, aprobarán su propia Escala de Sanciones
dentro de los límites máximos establecidos mediante decreto supremo refrendado por el
Presidente del Consejo de Ministros y el Ministro del Sector a que pertenece el Organismo
Regulador” (subrayado agregado por nosotros).

Conforme con el citado texto legal, Osiptel tiene la facultad de emitir normas que
tipifiquen infracciones que se deriven del incumplimiento de, entre otros, las
disposiciones reguladoras y normativas dictadas por esta misma entidad pública como
organismo regulador, lo que implica, en el presente caso, que Osiptel podía establecer
las conductas ilegales y las sanciones que recaerían sobre las empresas operadoras
que incumplan con los parámetros técnicos que el propio regulador haya establecido en
el mencionado Reglamento de Calidad.

Esta misma atribución se encuentra prevista, con similar sentido, en los artículos 24 y
25 de la Ley de Desarrollo de las Funciones y Facultades de Osiptel – Ley N° 2733612,
cuando dispone:
“Artículo 24.- Facultad sancionadora y de tipificación
24.1 OSIPTEL se encuentra facultado a tipificar los hechos u omisiones que configuran
infracciones administrativas y a imponer sanciones en el sector de servicios públicos de
telecomunicaciones, en el ámbito de su competencia y con las limitaciones contenidas en
esta Ley.
24.2 La imposición de una sanción no exime del cumplimiento de las obligaciones a cargo de la
entidad sancionada. Para dichos efectos, la notificación de la sanción contendrá la intimación
al cumplimiento de la obligación, dentro del plazo fijado, y bajo apercibimiento de la
aplicación de nuevas sanciones. El incumplimiento de dicha intimación se considerará, como
agravante de la infracción, sin perjuicio de lo dispuesto en el Artículo 34 de la presente Ley o
de las disposiciones que sobre el particular emita OSIPTEL.

Artículo 25.- Calificación de infracciones y niveles de multa


25.1 Las infracciones administrativas serán calificadas como muy graves, graves y leves, de
acuerdo a los criterios contenidos en las normas sobre infracciones y sanciones que
OSIPTEL haya emitido o emita. Los límites mínimos y máximos de las multas
correspondientes serán los siguientes:

12 Publicado en el diario oficial El Peruano el 5 de agosto de 2000.

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Infracción Multa mínima Multa máxima

Leve 0.5 UIT 50 UIT

Grave 51 UIT 150 UIT

Muy grave 151 UIT 350 UIT

Las multas que se establezcan no podrán exceder el 10% (diez por ciento) de los ingresos
brutos del infractor percibidos durante el ejercicio anterior al acto de supervisión.
25.2 En caso de infracciones leves puede sancionarse con amonestación escrita, de acuerdo a las
particularidades del caso” (subrayado agregado por nosotros).

Por lo tanto, no solo la normativa general prevista en la Ley del Procedimiento


Administrativo General – Ley N° 27444, ahora el TUO de la misma ley, y la que regula
a los organismos reguladores, contemplada en la Ley Marco de los Organismos
Reguladores de la Inversión Privada en los Servicios Públicos – Ley N° 27332, han
reconocido que Osiptel tiene la potestad para aprobar reglamentos que contengan la
tipificación de infracciones y sus respectivas sanciones, sino que la ley especial que
desarrolla sus funciones le otorga, igualmente, dicha atribución para el desempeño de
su rol como regulador del sector de telecomunicaciones.

En atención a lo expuesto, esta Sala Superior advierte que las normas objeto de
cuestionamiento por Telefónica no vulneran el principio de legalidad, toda vez que las
anotadas disposiciones reglamentarias se encuentran conforme a lo precisado en
numerales 1 y 4 del artículo 248 del TUO de la Ley del Procedimiento Administrativo
General – Ley N° 27444 (antes del artículo 230), el inciso c) del numeral 3.1 del artículo
3 de la Ley Marco de los Organismos Reguladores de la Inversión Privada en los
Servicios Públicos – Ley N° 27332, y los artículos 24 y 25 de la Ley de Desarrollo de
las Funciones y Facultades de Osiptel – Ley N° 27336, conforme con lo expuesto en
los considerandos precedentes.

PRINCIPIO DE TIPICIDAD
QUIINTO: Telefónica sostiene que la normativa impugnada tampoco cumple con el
principio de tipicidad o taxatividad, pues la misma contiene remisiones a otras normas
reglamentarias a efectos de cumplir con la adecuada tipificación de las infracciones, lo

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cual no permite establecer con claridad y de manera exhaustiva la conducta infractora,


haciendo mención a que, para determinar si un operador no ha alcanzado el
cumplimiento de los indicadores de calidad, como el Tiempo de Entrega de Mensajes
de Texto (TEMT), la Calidad de la Cobertura del Servicio (CCS), y la Calidad de Voz
(CV), se debe remitir de forma antitécnica a los numerales 5 de los Anexos Nos. 8, 9 y
10, respectivamente.

Sobre el principio de tipicidad o taxatividad, de conformidad con el citado numeral 4 del


artículo 230 de la Ley del Procedimiento Administrativo General – Ley N° 27444, este
constituye uno de los principios especiales que regula la potestad sancionadora de
todas las entidades administrativas, el que ha sido objeto de desarrollo por el Tribunal
Constitucional en la sentencia dictada en el Expediente N° 1873-2009-PA/TC, en la que
se ha señalado lo siguiente:
“11. […] el objeto del procedimiento administrativo sancionador es investigar y, de ser el caso,
sancionar supuestas infracciones cometidas como consecuencia de una conducta ilegal por
parte de los administrados. Si bien la potestad de dictar sanciones administrativas al igual
que la potestad de imponer sanciones penales, derivan del ius puniendi del Estado, no
pueden equipararse ambas, dado que no sólo las sanciones penales son distintas a las
administrativas, sino que los fines en cada caso son distintos (reeducación y reinserción
social en el caso de las sanciones penales y represiva en el caso de las administrativas). A
ello hay que agregar que en el caso del derecho administrativo sancionador, la intervención
jurisdiccional es posterior, a través del proceso contencioso administrativo o del proceso de
amparo, según corresponda.

12. No obstante la existencia de estas diferencias, existen puntos en común, pero tal vez el más
importante sea el de que los principios generales del derecho penal son de recibo, con ciertos
matices, en el derecho administrativo sancionador. Sin agotar el tema, conviene tener en
cuenta cuando menos algunos de los que son de recibo, protección y tutela en sede
administrativa: […]

b. Principio de tipicidad, en mérito al cual, la descripción legal de una conducta específica


aparece conectada a una sanción administrativa. Esta exigencia deriva de dos principios
jurídicos específicos; el de libertad y el de seguridad jurídica. Conforme al primero, las
conductas deben estar exactamente delimitadas, sin indeterminaciones, mientras que en
relación al segundo, los ciudadanos deben estar en condiciones de poder predecir, de
manera suficiente y adecuada, las consecuencias de sus actos, por lo que no caben

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cláusulas generales o indeterminadas de infracción que permitan una actuación librada al


“arbitrio” de la administración, sino que ésta sea prudente y razonada.

Conforme a este principio, los tipos legales genéricos deben estar proscritos y aunque la
Administración a veces se conduzca sobre la base de estándares deontológicos de
conducta, estos son insuficientes, por sí solos para sancionar, pues aunque se pueden
interpretar como conceptos jurídicos indeterminados, la sanción debe sustentarse en
análisis concretos pormenorizados de los hechos, desde conceptos jurídicos y no sobre
la base de juicios apodícticos o que invoquen en abstracto el honor o la dignidad de un
colectivo, puesto que los tribunales administrativos no son tribunales “de honor”, y las
sanciones no pueden sustentarse en una suerte de “responsabilidad objetiva del
administrado” (…) (subrayado agregado por nosotros).

De lo expuesto, cabe señalar que en lo administrativo si bien se pretende que las


infracciones estén establecidas de manera concreta y específica en cada caso, también
se admite que se tipifique de manera amplia, en la medida en que se realice en el caso
en concreto un análisis pormenorizado de los hechos y de los conceptos jurídicos sin
partir de verdades absolutas.

Este hecho hace que la aplicación del principio de tipicidad deba efectuarse bajo otros
parámetros de exigencia, pues si buscamos que las normas contengan un listado
cerrado de infracciones descritas exhaustivamente, las entidades no podrían garantizar
una represión de todas las conductas que puedan incidir en su labor; toda vez, que
resulta impracticable que se pueda armonizar en un solo texto todas las conductas
posibles de producirse y por ende, no podría plantearse que cada situación o conducta
posible de ser considerada dentro de un supuesto de infracción, se deba encontrar
tipificada de forma exacta y exhaustiva, cuando como ya se ha señalado, el número de
infracciones es tan extenso.

Por tanto, a fin de proteger a los administrados en una mayor extensión de situaciones
perjudiciales para ellos, se han empleado distintos conceptos análogos, con la finalidad
que toda conducta que contravenga o afecte a estos conceptos sea sancionable
administrativamente, con lo cual se han establecido las conductas infractoras bajo una

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tipificación indirecta13; sin embargo, dicha discrecionalidad se encuentra sujeta a una


serie de límites establecidas en la propia ley, haciéndose exigible además una mayor
motivación coherente y acorde al concepto genérico.

En el presente caso, del análisis de los dispositivos objeto de cuestionamiento en este


proceso, el artículo 13 del Reglamento de Calidad, así como de su Anexo N° 2
‘Régimen de Infracciones y Sanciones’, se advierte que Telefónica centró el debate en
la regulación aprobada respecto del documento denominado Compromiso de Mejora, el
cual debe ser presentado por las empresas operadoras en caso no cumplan con
algunos de los indicadores de calidad en la prestación del servicio de
telecomunicaciones que este reglamento desarrolla, como son el Tiempo de Entrega de
Mensajes de Texto (TEMT), la Calidad de la Cobertura del Servicio (CCS) y la Calidad
de Voz (CV).

En este sentido, solo corresponde analizar en este caso, si el texto de los Ítems 9, 10 y
11 del mencionado Anexo N° 2, cumple con el principio de tipicidad, toda vez que solo
estos regulan el mencionado Compromiso de Mejora. De su revisión, se aprecia el
reconocimiento de dos (2) tipos de conductas infractoras: i) que la empresa operadora
no remita el Compromiso de Mejora para los indicadores TEMT, CCS y CV; y, ii) que la
empresa operadora no cumpla con el Compromiso de Mejora para los indicadores
TEMT, CCS y CV.

Esta Sala Superior no advierte que estos tipos infractores aprobados por Osiptel,
contengan algún enunciado ambiguo, genérico o indeterminado que permita inferir que
el organismo regulador no ha cumplido con establecer de forma correcta e identificable
la conducta que busca o pretende perseguir como un ilícito administrativo.

Asimismo, se aprecia que en los mencionados Ítems 9, 10 y 11 del Anexo N° 2 se


establece que estos comportamientos serán pasibles de una sanción aplicable a las

13 Al citar a Alejandro Nieto, Morón Urbina señala que, “La aplicación de la tipificación indirecta fue advertida ya por NIETO cuando daba

cuenta que la tipificación administrativa a diferencia de la penal, se concreta generalmente a través de tres preceptos: i) Un primer
elemento del tipo que establece un mandato o una prohibición determinada para el administrado (la que indica “Queda prohibido X”), ii) Un
segundo elemento del tipo que advierte que este incumplimiento constituye una infracción sancionable (“Constituye infracción el
incumplimiento de X”); y, finalmente un tercer elemento (la sanción aplicable al caso). Como estos tres elementos por lo general, no se
presentan en una misma norma, sino disgregadas en normas distintas, e incluso cuerpos normativos separados, hablamos de la
tipificación indirecta del ilícito administrativo, a diferencia del tipo legal penal, que es único” [MORÓN URBINA, Juan Carlos; “Comentarios
a la Ley del Procedimiento Administrativo General”; Gaceta Jurídica; 2001; Lima, Perú; pág. 712].

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infracciones que califiquen como ‘graves’, lo que denota que también se determina de
forma clara y reconocible para los administrados cuál será la consecuencia jurídica en
el supuesto que incurran en cualquiera de las mencionadas conductas infractoras.

Ahora bien, Telefónica alega que la tipificación reconocida en los mencionados


dispositivos normativos resultaría confusa y antitécnica pues exige al administrado
remitirse a otros Anexos del Reglamento de Calidad, como serían los Anexos Nos. 8, 9
y 10; no obstante, esta remisión que antes se hacía para complementar la tipificación
aprobada respecto del Compromiso de Mejora, se encontraba recogida en el Anexo N°
15, el cual ha sido derogado por el artículo segundo de la Resolución de Consejo
Directivo N° 129-2020-CD-OSIPTEL, sin que el actual Anexo N° 2 aprobado en su
lugar, haga alguna remisión –respecto de este mismo tema– a otros Anexos del
Reglamento de Calidad, razón por la cual, el alegado defecto que denunciaba la
demandante como una vulneración al principio de tipicidad, ya no existe en la actual
norma reglamentaria cuestionada, debiendo por tanto desestimarse este argumento de
la demandante.

Adicionalmente, cabe señalar que en este proceso constitucional únicamente es objeto


de estudio la regulación aprobada sobre el Compromiso de Mejora contenida en el
artículo 13 y el Anexo N° 2 del Reglamento de Mejora; por lo tanto, no corresponde
analizar aquellas normas de este texto reglamentario que fijan los estándares de
calidad vinculados con los indicadores Tiempo de Entrega de Mensajes de Texto
(TEMT), la Calidad de la Cobertura del Servicio (CCS) y la Calidad de Voz (CV).

En mérito a todo lo expuesto, esta Sala Superior tampoco advierte que este extremo de
la demanda interpuesta por Telefónica resulte amparable, toda vez que no se ha
constatado que la normativa reglamentaria cuestionada haya vulnerado el aludido
principio de tipicidad, debiendo por tanto desestimarse también este extremo de la
demanda.

V. PARTE RESOLUTIVA
Por las consideraciones precedentes y en uso de las facultades conferidas por la
Constitución Política del Estado, e impartiendo justicia a nombre de la Nación.

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DECLARARON:
INFUNDADO el pedido de sustracción de la materia formulado por la demandada e
INFUNDADA la demanda de acción popular interpuesta por Telefónica del Perú S.A.A.
el 9 de octubre de 2019. En los seguidos por Telefónica del Perú S.A.A. contra el
Organismo Supervisor de la Inversión Privada en Telecomunicaciones – Osiptel y otro.
Notifíquese.

TORRES GAMARRA NUÑEZ RIVA

ZEGARRA BRAVO

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