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CAPÍTULO II.

LAS FORMAS DE LA JUSTICIA

El m'den la justicia y la realidad social

1 '-- Al proponerse la virtud de i.usticia mi enderezamien-


to de la voluntad en orden a nuestras relaciones con los seme-
jantes._da porsentadoqui la vidasocial"s-iinarealldad 'jnelu-
'dible y substancialmente necesaria para la perfección del hOm-
bre, Por ello 1ª-..p'erfecciQ!L9.f1
orden social es siem~uno de
los fines de la virtud de justicial y en un sentido que seexpli.
cará más adelante, erp;:imero- de todos.
Anticipamos que la razpll del derecho -esto es, la razón
de que podamos .reclamar o mantener algo come propio-- _~ª-'ffi
en l'!..comJJnid,a<Lcomo.taLy.,en_eLsujeto.que...es.titul"",,-,deLdel'e~
chJJ~,egJÍILun.s,istema...d<u:elaciJlne,s
¡:gdproca.s.He ahi el c~ntro
de los problemas de la justicia 'distributiva y de la justicia le-
gal, a. los que dediéaremos las consideraciones esquemáticas de
este capitulo. Pero es preciso desde ahora considerar la inter-
vención de estas distintas maneras. de manifestarse la virtud.
de justicia, no como formas sucesivas de. actividad, sino ~omo
.causas 'que tienen una aé~ión.recÍprocá con respecto a un mismo
efecto . . .
Esto quiere decir, por de pronto, que la regulación o. de-
ternlÍnación de!c:UI!J~s.,,<kbl[l!L(jtbligª.cj.óJl-,d~-::Iys.tjcia)
y de
-'lo que es propio' (el derecho, puesto qué el derecho es subjeti-
va'l'-ente la facultad de considerar como propias ciertas cosas
en virtud de, la relación que hay entre ellas y el cumplimiento
de nuestros fines. supremos) .. ha de hacerse contemplando no
s,ólouna P'':.()p_,u°ción
de igualdad eñfreel objeto.con que es satisfe-
cho el deber. de jús1~a -i~e¡"derech.Q -i1r!~p;;rsonaa- qUIen es
...c:!~bido.(esto es, la medida d,e pertenencia o propiedad que. a
esá persona corresponda en el objeto de' que se trata-'-<:o~a;
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acto u omisión-) sino también las consecuencias que el acto razón de ser de. la sociedad ~stá~ en última instancia, en las
de_justicia tiene para la vida social para el orden colectiv9..J personas que la mtegran. Pero al estarlo a causa de la natura-
~~.paiara:-comunia¡¡d.. -~ - - ._, leza o c?ndici6n esencialmente social de la persona, esa razón
de ser VIenea hallarse €n las antipodas de la que concibe el in-
La relaci6n de justicia que se establece interindividual-
mente tiene una repercusión social, significa algo para 'la es- ?iv~d~Ialis,!,oal afirmar la preeminencia. pura y simple de la
mdIvIdualIdad que entra en la constituci6n de la sociedad me-
tructura colectiva, para. €I orden. y la paz de la sociedadl En diante "UÚ cierto sacrificio, como es la restricci6n~de la libertad
este reflej o de la acci6n justa sobre la vida colectiva descúbrese exigida para la convivencia (').
un nuevo punto de vista para considerar la virtud de justicia .
. _~L_ac,,!,,-,,-nic:!a_ª-es.~IKlliepfumien
tambiéJLesdebido lo suyo.. No hay contrato-social, porque lo esencial de las relaciones
La vlrtu:d de justicia puede referirse a la com.unidadcomo a un ,no es materia sobre la cual les sea lícito a 10s hombres convenir
sujeto propio. A veces le es debido algo a la comunidad eX'plicita Ii~rem€nte. El concepto de contrato social puede ser admisible
y determinantemente; implícitamente siempre, en todos los ca- eU:el sentido de que el comienzo de toda organizaci6n social
sos, según lo exige la justicia legal, de la-cual se tratará en úl- supone un acuerdo de los individuos que constituyen la"primera
timo término. Por eso tieJ?e singular importancia la distinción" entidad para vivir en común; pero. bien pntendido Queel acner.
de la~ tres clases de.justici~ : conmutativa, distributiva y legal do sólo podria determinar válidamente ciertas coñdiciones ex-
o sOCIal,pues perml~e eludIr, tanto el error de subordinarlo trínsecas de la constitución de la comunidad, puesto que lo"in-
todo ál der-:cho"individual, cuanto el de, exaltar, 'por encima de trínseco, lo substancial -como que responde .a exigencias esen-
todo, lo socIal ciales de la naturaleza humana- está por encima de toda po-
sible convención humana; la convención debe subordinársele
La sociedad. se constituye con un modo de ser del hombre para ser lícita; no puede hacer que sea lícito lo que por natura-
en cuanto parte de una colectividad que se propone la perfec- leza no lo es. El contrato social enteudido a la manera de Rous-
ci6n de los miembros qU€la constituyen La sociedad está hecha seau, origen del principio de la soberanía popular y de la
con la -sujeción de .cada:uno d~ sus componentes. Con esa suje- voluntad -general -invocada por éste para mantener un pri:n-
ción se establece un orden que, a su vez, resguarda y propugna .cipio de jerarquía, después de haber disuelto todos los que pro-
la plenitud de la persona. - .. - vienen de ]a naturaleza-, es la raíz de todas las anarquías, y
Esta 'sujeci6n no importa sacrificio. de la individualidad por allí concluye siendo, contra su propósito, liberticida.
sino un modo de ordenarla según exigencias esenciales de s~
"ser cuya existencia y cuya plenitud dependen de la conviven- Tampoco es admisible considerar ~ la sociedad como un
cia. En la sujeción social la individualidad no se mutila sino organismo y a su actividad como lin proceso biológico de inte-
todo 10,'contrar~o, ~ integra. Lo que hay de sacrificio en esa graci?n o de generación orgánica qué haya de producirse ne-
sujeción es el sacrificio de modos de actuar o de ser. lesivos a cesarIamente en un determinado sentido. El recto orden social
la" perfección "de la ,persona porque contrarios 'al orden de la s610 puede ser determinado por el discernimiento inteligente
convivencia en la cual -y sólo en la cual-~ el hombre supera de los hombres y realizado por su libre voluntad De lo contra-
las limitaciones inherentes al estado de soledad y halla una rio, el determinismo de las circunstancias 'acabaría con la es-
posibilidad de sabiduría. y de bien-términos o fines de la ac- pecificidad de lo humano, que consiste en que se ,debe cumplir
tividad de las facultades que lo especifican como hombre- un fin que no es impuesto sino propuesto. Gracias a su inteli-
incompar~blemen~e sU1?eriora la que puede concebirse,para ei gencia discierne eJ hombr-e la razón de su fin, y gracias a su
hombre sm la aSIstencIa de la sociedad ('). Cabe, pues, hablar vol'!~tad puede cumpl~rl,?o no cumplirlo; tiene pues, la respon-
de un modo social d€ ser el hombre lo que €s. Trátase nada sabtlidad de su cumplImIento; y en ello se asienta la dignidad
menos que del modo de ser hombre naturalmente reqúerido para humana.
la plenitud de la personalidad. Desde este punto de vista la "~er social, modo de ser, convivencia dete:r"minadapor 'exi-
genclas, naturales del ser humano, y ordenada.,a la plena satis-
"_ ',l) A no ser que la soledad sea compensada por algo superior a lo'" social ~gún
aque~l<:,de Ari5t6.te1es"de que "solitari?S son ~a bestia y Dios". :Esa es la razón de 'la vida
ereDlltlca y aun enton~, no se sobrevnl': Y_VIve humanamente con posibilidad de plecitlid
espiritual sino :gracia.'i a "lo que de la vida en sociedad se h~ llevado a la soledad. (2) Couf. J. R. Scpkh, "Estructura de lo social", Bs. AS.,"IMO.

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facción de ellas. Por nná parte, obra de libertad' por otra obra tual el medio social en el cual reside. Considerado el hombre
de sujeción ' , ya no. comq parte, sino como fin, considerado como persona
:l
I
No es un determinismo ineludible lo que conduce al hom-
bre a la vida social, sin? el discernjmiento del bien que esa vida
su bien propio está --en este sentido y sólo en él- por encim~
del bien común. El biel) común ~"tá.p_,!raªer~r!o. Nos debemos
procura. y. como ese blen común es condición o elemento iute .. a la sociedad para que el bien común sea una realidad, porque
grante del bien de cada uno, no es dado a algunos. ni a muchos de ese bien común necesitamos. Y, a Su vez, la so~iedad se debe I
ni atados, perturbar lícitamente su obtención p'erturbando I~ a nosotros, porque mediante el bien común se logra nuestra ~
convivencia ordenada. Mientras haya una autoridad, el.primer perfección personal. .-
deber de ella es mantener la integridad del ser social en orden
al bien común, cua.lquiera sea el número de los que disientan y Este sistema de relaciones sociales, esta forma que la vida
pretendan otro bien y otro orden. Cuando pueden más los disi- en común imprime en la individualidad, da fnndamento al sis-
dentes l>;a~toridad. no podrá sub'l.istir, el orden justo tampoco; tema de. la justicia y, a su vez, deriva de él. Hªy caullalidad re-
no habra bIen comun Y,'por lo mIsmo, faltará también la con~ cil)l:OCaentre la sociedac! y l",.virtud de jnsticia.
dici.ónsncial de la perfección personal Por donde viene a hacer-
se Imposible la subsistencia en términos de humana dignidad J;,ajusticia cOllmutativa es relación interindividual. La. co~'
hasta para los propios disidentes. Toda evaRión <1elorden na- lectividad no interviene"sino -en seguüdo término, p6r aquella
t,:,~al de la ju,ticia -en nombre y ejercicio de 'a líbet.tact indi- repercusión necesaria que todos los actos individuales tienen
v!Qual e~ sit1mpre. en definitiva, una actitun moraimE.'nt-3 sui- sobre la vida colectiva. Pero en si misma considerada, la jus-
c,da, ticia conmutativa es la que trata de establecer ese. orden de
ignaldad exigido por las relaciones de cada UllOde nosotr0'V
/ La substancialidad del ser social proviene de que está' anto- con sus semejantes. . -.
Iógi~amente ligado al ser de los. hombres que lo constituyen.
Recrb.€ su ser de ellos y, a su vez, integra y perfecciona el ser La justicia distributiva es relación del individuo con la
de ellos. Esta interdependencia o relación recíproca entre la sociedad, en lo que la sociedad debe al individuo. Se refiere a la
sociedad y sus miembros, que se constituye en la libertad -por- dispensación que del bien común debe hacer la autoridad social
q.ueel punto .de partida es una libre determinación humana que entre los miembros integrantes de ella.
bene por. objeto ordenar razonablemente el ejercicio ab extra
de la libertad-, es lo que inspiró a Deploige la expresión modo Ambas son formas .de la justicia llamada por Santo To-
de ser. Es la consecuencia de un modo o de una 'Inanera de ser más partic1l1ar,.-P"~ ~nJas dos se trata del derecho illdi-
hombre, e impone "a su vez al hombre un cierto lilado de ser vidu_al.En lac@:tmulativa:,:-demiderecho, con respecto al deber
y es ella misma (la sociedad) un. ser, con lo que podriamos lla: de.,justiCiª'-lID-e.j;lene_~'¡;¡"t~on:q!IÍen4fÉnintrado en re-
mar una personalidad analógica, porque persona estrictamente la"ión .'jurídica. En la d' .trlb.Y!iv; de mi ,fer'e¡;hofiente,,-1.a
habhu~doJ no es, en el orden natural, sino la pe~sona ,humana. com-tiñIaa-d;.c?'éro en uno y otro caso -ef<reréchó-liúe-esoojeto
de-la vlrtnd de justicia es un derecho individual. Ambas justi-
cias' _asegnran el res.peto del de~l¡o_de.Ja._person&(~Y"s
estlJ-aSJll!cfó-dé-identiOiiil-eñe]' objeto lo que determina una
Las formas de la j1lsticia particular semejanza fundamental entre ellas. El pnnto de.J"linsiden.c. ia
está en el carácter del hien de que se trata; un, blelL!íUUQU-
2. - La parte en c1lanto tal -dice Santo Tomás- es algo CIerne personalmente a los mTeñiliros de lacolectividad y que
ael todo. De donde resulta que el bien de la parte debe estar se~dr:fer.i:ncÍl\,/pOl'Slr1lllturál1!Zlf'Tpor' elsíijefo,cfcl¡;leüco-
subordinado al bien del todo ('). . muUl f¡{íe'-éoi(stit~fm-d¡;-¡avf¡.tüdgener¡¡ide justicia,
P~ro ~:lÍendo.
como e~ el' hombre un ser' espiritual, cuyas !lam!!9"_.1.;Ullblén legal o sociai,.y cuyo dest¡ñatafio.es- la coñiü-
nl(fad
.,._.__
o ser g¡¡Cial:~-- --.----- -~~._~-----
'-~"o_.-,.._' ,
operaclO.nes propIas son Inmanentes,' desborda aún en lo espiri-

(3) Suma Teológica 2a., 2a., Q. 58, arto 5. (4) Ddos, "La ]usticc". pág. 206.
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Condición primaria de un orden correcto es que estos dos


bienes sean adecuadamente distinguidos, para que la persona ponde la. -,de la, so.ci-eiLa,d Gon' cada. 'ltnO de ~'Us.1nie.:¡r1:bt'o~. E!st~
no se considere con derecho a reclamar para sí. como derecho segundo o'rden dl1'eltLc,iO,nes corresponde a la. JUS~1"Ct{1'¡ iJ:l,s~1f,bu¡,}
estricto e individual, lo que sólo pertenece a la comunidad tiv,aJ lla'1nad.a, a '1.f!P..~r~1~._q2'J:opO'~r~iona~1.nen_te:
..cl: bwn .C01nun de
-anarquismo implícito en todas las doctrinas individualistas-, l.a sooiedad entre .sus 1niembros (-5).
ni tampoco la comunidad se considere titular de uu derecho Hay. aq uÍ un po}" de P1.0;to y un d~s'Puég, que interesa se-
que absorba o menoscabe los verdaderos defechos individuales. ñalar. La relacióll interi1!9ivJdual- ..,da--or-igen_a_la ..convivencia
La relación demedio a fin que lo que le es propio tiene con y a la.8oclfúfac[-Es .-condición inm~d.iata d.e la convivencia, c.Qu--
el destino del hombre, y. por lo cual se le considera como pro- la eua-l se constiti"iye -ia~socieaád en sentido propio, 'que esa re-
pio, y esa proporción de Igualdad fundada en la naturaleza lación interilldividual sea una relación sujeta a las exigencias
de las cosas a que debe ceñirse la relación del hombre con sus de la justicia.
semejantes. ponen de manifiesto las dos funciones del derecho: Dicha' relaCión ha dado .lugar a la .existencia ci.~la colec-:-
asegurar un cierto dominio sobre aquello de que hemos de va- tividad esto es 'a la existencia de un ser que por el hecho de
lerl10s -como medio indispensable para el adecuado cumplimien- deber l~ existeIicia a la relación de la justicia conmutativa, tiene
to del deber, y asegurar un orden general para que el cum- una deuda contraída con Tos miembros que integran la comu-
plimiento del propio fin no sea obstaculizado y no obstaculice nidad. Lo que pertenece al todo es debido a la parte (6) . El todo
.el cumplim-iento que. del suyo procuran los demás, y ese éum- se ha constituido como tal por acci.ón de las partes, y por eUo
plimiento sea. a .Su vez; promovido por el recto orden de la se debe a las partes.
convivencia.
La comunidaQ juí~ídic~mente organizada tien<: autoridad
Hay, pues, dos aspectos en lo jurídico que sOli distintos, sobre-sus"-miembros y la ejerce, mediante el &,obIerno, para
pero que se integran mutuamente. Uno es aquella razón' por la ser\ricio d.e los miembros. Y he aquí un nuevo problema: el
cual el derecho se refiere al cumplimiento de nuestro 'deber, ejercicio de la autoridad no puede ser lícito sino en virtud. d.e
a la realización de nuestro propio fin. Otro, la consecuencia un. derecho. La autoridad que no responde a un derecho (!tCt-
que el cumplimIento estricto de los deberes .de justicia tiene ¡ud que no debe confundirse con legalid.ad) es sólo fu",:za..zDe
en 10 que se. refiere al orden y a la paz coiectiva. en cuanto de dónde proviene el derecho de la comumdad sobre los subdltos?
ese orden y esa paz depende la posibilidad de realización de
nuestro propio fin. Hasta aqui sólo hemos visto un deber de la comunidad,
que se expresa en el orden de la justicia distri?utiva:. ~s el
deber 'que l.a c9m~nidad tiene de promove! el bIen comun. y
distribuirlo proporcionalmente entre los mIembros que la lIl-
~ just-tcia conmutativa y justicia distributiva. tegran. Pero hay otra clase de justicia de la eual se 'tratará
más adelante; la justicia por excelencia; la justicia .legal o
social, que regula los deberes de los individuos con la comu-
3. - Veamos ahora la proporcionalidad que corresponde a nidad.
Ia.s distintas dases de justicia. Del punto de vista de la parte como tal -de ello trata aqui
....---' - -•.-.... .
. Sto. Tomás, puesto que trata. de la doble relación que toda
D!<,.eJia)l.tQTolllás, luego de recordar que_l'\iLpe[sonaiGdel
punto de vista de la justicia -virtud .referente a la relación parte (en cuanto parte) comporta-, lo primero es la relación
con otro-, deben s~r considera,das :Rr.i:m~-ªJnente como partes de parte" parte, materia sobre. la cual recae~á la. formalidad
de la .Gomunidád;.qtie es el todo: Toda parte compor'taurüi:d¡¡- social para que esa relación se ordene a las exigencias del todo.
bte rela.c.ión.,Poraepronto,-latie ..parte_a_p.arJe,a-lll-cual-co, . del cual la parte es parte. La relación éonm~tativa tiene, pues,
rrespOndc cn lá sociedad la de individuo a individuo. F¿1I1~01.- con respecto a las otras formas de relación de que trata la
den de relaciones es dirigido POI' la justica conmutativa" '.que j usticia,. una cierta l?rioridad, perO.,que no e~ otra que la de la
tiene por objeto el intercambio °
mutu.o entn dos personaoS.
• (5) SUIlJa 'Teológica 2a, 2~, (}. 61,' arto l.,
Después, la relación del todo con sus partes, a la "'tal corres, (6) 2~, 2~, 'l'. 61. arto 2.
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materia con respecto a su forma propia. Desde este mismo La autoridad_del Esta.do, £uya prevalencia caracteriza al
punto de vista es natural que la relación del todo con sus par- régimen de la justicia distributiva, no se asienta en el hecho de
tes -objeto de la justicia distributiva-,. venga después. Pero pode]; imponerse y prevalecer, sino_en ta~n;ece8ldcid de que.pre~
por encima de este por de pronto y este después hay, ontoló- valezca y en que su predominio sea ejercitado para resguaraar
gicamente, otro orden de relaciones del cual trata Sto. Tomás el cumplimiento de los ueberes individuales, pues, en definitiva,
antes que de la justicia conmutativa y la distributiva. porque todos, los miembros .de.la colectividad como tal,. deben supedi-
tiene una indudable preeminencia esencial cuando se trata de tarse a un orden.qu.e1Qstrasciende soberanamente.
todo lo concerniente a relaciones del hombre con -sus semejan- La distinción de estas dos formas de justicia particular
tes, como que está .presidida y eS:"p~cificad~ por' un bien. distin- .es dete1"11)inada por 'Santo Tomás al establecer el justo medio
to del bien individual y superiOl' 1/ él :e1 bien común. "Es así que a cada una de ellas corresponde: En los cambios se da a
que el bien de cada .virtud,. de la8 (JU(3 nos conciernen personafl¡.. una persona individual alguna cosa .en reemplazo de lo que se
mente o de ras que concim'nen a niiestras relaciones con otras -recibió de ella, lo cual es evidente en el trueque que nos da .la
personas, debe se,' referido al bien común, al cual nos subordi- definición elemental del cámbio. Hay que igualar objeto a ob-
na la justicia" (7). . jeto. En otros términos, si una de las dos personas entre las
Tan esencial es esa primacía que Sto. Tomás comienza cuales se hace el cambio tiene más de lo que es suyo de aquello
por definir la virtud de justicia con referencia a esta -relación que es de otro, tanto debe da; a aquel a quien pertenece. Y de
y llama .a esa justicia general, no siendo en su concepción la, este modo tiene luga.r la igualdad 'según el medio aritmético. Si
conmutativa y la distributiva sino formas particulares, y en antes de todo cambio. las dos personas tienen Cinco. y una de
c!erto modo subordinadas, de ella, - ellas recibe uno de lo/que' pertenece a la otra., esa persona ten-
drá seis y quedarán a la otra cua.tro. Para volver al justo medio
Volviendoa las dos formas de justicia partiCular, obsérve- sería necesario en justicia, que quien t~ene seis dé uno a quien
. se que la distinción no es sólo cuantitativa del punto de vista del tiene. cuatro (9) •.
objeto, uno O múltiple, sino cualitativa o de naturaleza. Deber En esta relación de la justicia conmutativa todas las per-
a alguien un bien común -dice SantaTomás- es cosa distinta sonas' son' consideradas en un pie .de igualdad; no hay acepción
de deberle un bien que le es propio (8). de personas para determinar la. extensión del deber de justicia,
porque no se trat" de la persona sino. del objeto debido. Esa
No solamente debe el individuo abstenerse de considerar igualdad se establece, pues, de objeto a objeto, salvo --ohserva
como de su derecho lo que es de la commiidad; tampoco debe Santo Tomás en el mismo artículo- en la medida en que la
considerarse acreedor de la comunidad por el mismo titulo ¿- condición personal es. causa de distinciones reales. Aunque el
bajo el mismo concepto que lo constituyen en titular de un tiempo empleado sea el mismo e idéntico el gasto material, se
derecho individual o acreedor de un semejante en la relación debe más a un artista que a quien no lo es, por una obra de la
de justicia conmutativa. Considerar el individuo como de su misma especie .que los dos ejecuten. Aquí se ha tenido en cuenta
derecho lo que es' de la comunidad, .constituye la raiz del error una condición personal, pero sólo por la consecuencia que ella
individualista. Por ese camÍno se llega. a la consecuencia extre- tiene para el objeto de que se trata y al cual ha de referirse
:ma. del anarquismo, que consil;i.eracomo derecho iñdividual lo 1>, relación de la justicia conmutativa.
que es de.la comunidad; que niega .lá necesidad.del Estado ¿-
lo hace converger todo en el derecho. individual y lo ordena y aun debemos agregar complementando esta consi-
todo exclusivamente en función de ese derecho y por obra del deración sobre la justicia conmutativa, que la igua1acióI\ a
e.iercicio absolutamente libre de él, de tal manera que sólo que nos hemos referido es debida estrictamente, salvo los legí-
exista jurídicamente '''el único y su propiedad",. que teorizó timos intereses de la comunidad. Es el conocido ejemplo de
Max Stirner. . Santo Tomás: estamos obligados en j-usticia a devolver el de-
pósito; pero si hemos recibido en depósito armas y la persona
que nos las entregó se enloquece o tenemos la certeza de que
(7) Suma, Teológica 2~, 2~, q. !l8, arto !j.
(8) 2~, 2~, q. 61, art. 1. (9) Suma Te.olÓgica 2~, 2~, q. 61, ar.t. 2.
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las reclama 'para cometer un delito, es nuestro deber no de._ Pero esta consideración de la medida en que el individuo
volverlas ("0). haya ,dado a la comunidad, no ,debe llevar a 'confundir la jus-
ticia distributiva con la conmutativa. La ~.Q£iedadno dme con-
En la justicia distributiva el justo medio se determina se- cretamente lo que haya recibido de cada uno de nosotros; debe
gún una proporción de las cosas a las personas. Ya no es una en razón d.e queJla".recibido~; una ,razón general y remota. Ha
igualación de objeto a objeto, sino una proporcioúalidad entre reciOTaü-'algo de __nosotros y, por cons~guiente, a:lgo nos debe.
la cosa con la cual se da satisfacción a la justicia y la persona Pero no es 16 ,inismo ni ~strictamenJe en la medida en que, d~
a la cual se da satisfacción en, el acto de justicia. Agr.ega a este cada "uno ha .recibido. Lo recibido es primordialmente la dispo-
resp'ecto Santo Tomás, desarrollando él concepto de que lo per- s'fci6rt voluntaria de cada uno' de, entrar en sociedad, porque
teneciente al todo es debido a la parte: Pero esto debido es to,nto eso''';,s lo-que ha dado lugar a que la sociedad exista; y, como
más considerable c'lwnto mCLyor (no cuantitativamente, sino se accede' a la vida social porque es indispensable para la per-
más importante o esencial) seo, el lugar que la parte ocupe en fección.indivIdual, '110 que ante todo)a.sociedad .debe -escrl~e
el todo. Obsérvese desde ahora que, tratándose de una propor,~ Delos (13)_ ~es una organizaciónjurídica y SOCial,Y condICIO-
ción de cosa a persona, no puede tratarse de cantidades o ex- nes económicaS intelectuales y morales favorables al dese,nvol-
tensiones en sentido propio, sino de caJidades. Es por ello -que vimierito indi"vidual".Esto es debido a todos siempre; E:"~LeLp.unto
en justicia di.•tributiva -continúa Santo Tomás- tanto más de vista de la igualdad humana, jgualdad de posibilidades. La
bienes C01nunes son dado,'; a una persona, cuanto más preponde. m,ediCla:de esas, condiciones, debe, ,guar_dai'pi~opo~Cióncon la ca-
. rante o principal(majorem principalitatem) I es su, lugar en la lidad la aptitudola'fúnción de cada uno de "los miembros del
comunidad. Es por eSo que el filósofo .dice que ese medio se cuerpo social. Con lo .cual queda descartado el err~neo concepto
establece según una p,'oporeión geométrica en la cual !ti igua/,. 'según el cual la justicia distribútiva recompensa en pago de
dad no es igualdo,d de cantidarl .•mo igualdad proporcional. Así servicios prestados por el ciudadano. La....s.oeiedad~ie~,e una
deci1nos que seis e.<;a cua,tro como tres es _a dos, porque halla. estructura y la estructura supone' siempre aIferenClaclOll que
mos una misma proporción con8istente en que el número mayor llamaremos referente a la función y que sólo considera la apti.
contiene al1nenor una vez y media. No. es, pues, una igualdad tud. y hay otra que se refiere a la jerarquía que proviene de
de diferencia entre las cantidades comparadas (1.1). la calidad personal, De ahí que' en.la justicia distributiva la
. E~' ?tra~ p~lab:as, hi determiIl;ación del medIO ~irtuos'o en
la JustICia distributIva ha de referirse a la calidad personal y
lI comunidad deba a la .persona , en proporcióu ..R lo que,.me~e~e
-Criterio rnoral- y en atención al beneficio que la dlstpb.u-
a las exigencias del orden social. 'A cada Ciudadano corresponde -ción procüra a .la comunidad perfecciopan20 ..su._estructura. A
una preponderancia o principalía ,proporcionada a su dignidad /' una persona 'puede deberle la comunidad tma jerarquía del punto
y a su 'aptitud cívicas, en razón de lá'que ello significa para l~J
de vista moral, y sin embargo, no le deberá mando, porque pue-
perfección de la comunidad. de no 'tener aptitud para ejercerlo.

Como explica Verme~rsch (12), la ig\laldad de la justicia.


conmutativa sólo considera la plenitud del derecho del acree.
dor, se debe todo lo que pertenece al acreedor. La igualdad. de Justicia legal o' social
la justicia distributiva, es, en cambio, una igualdad 'de propor-
ciones. La comuniaad dará: cinco a uno y tres a otro, en bienes, - 4. - En este .punto se hace indispensable referirse a la
en cargos O' en liberación de cargas, y habrá en ello justicia, no justicia legal o social. Dice Santo Tomás: l&.Jus(i'ii,!,#g"e ..ppr.
obstante haber aparente desigualdad. Habrá justicia si entre ob.ieto regular nuestras ,r.e!a.~ionesC2n ot!'Q,_Y.esto fle.do.LmfL.'_
cinco y la persona A, considerada en sus méritos,' aptitudes. o "nera.•: con otro consideradf!_fr¡flf!J..i41[al1J}~nte
Y_C911,,,otr.O
cons"
funciones, y -tres y la persona' B, hay la misma propor.ción. "aerlUlo.'soCialmenfe,-en,'Ciianto. servidor de una sociedad Y..~
lo mismo de 'todOS los homore'L!l,ue forman parte de ella. Es
(10) Suma Teológica 24,.24, q. 62, arto 5. eVir;l'~~(.q1!~ quienes viven -en someaad
'!3stán con etla en la
(11) 2', 2', q. "61, arto 2.
(12) ."Cuestiones a<:er<:ade la justi.cia.', lo 1, 'pág. 109, de la, traduceiÓn e;pañota. (13) ':La 'Justiee", págs. 209 Y 2~0.
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misma relació'!LqJfLlli~~_P!!r~uon él todo.~¿thora_bierl,,,-lli:Par:tl'~ tribución del bien común. Sin perfección personal -no sólo
en cuanto taI3!LJ!Jg;Ltj,~U!2flo._D.'Ld!J:!J!de re_SJ'U!!_q¡leel bien de en las relaciones jurídicas 'Con nuestros semejantes, esto es,
la parte debe. ser subor<!inado }}Lbj~n ~del Lodo. Es por eso que en el darles todo 10 que en justicia estamos obligados a darles
.el-b,en a¡'-CiLaamrtudde las fIue nos conciernen a nueSfiiiíi"re:-- objetiva y materialmente, sino en todo nuestro ser moral- con
liici!2!>~Qono~iras persoñás-diIM-S;;:;:'!'.!!ferido al bien común. sólo justicia y sin templanza, prudencia y fortaleza, no paga.
al cual nos subordina la iusticia. y según esto, los actos de mos nuestra deuda con la comunidad, porque la comunidad no
tOclas"Zas'-.¡jirtudes pueden pertenecer a
z.a }üSttc,¡¡""'egúr;,'riüe-- puede dar de sí lo que nosotros, 'partes integrantes, no hayamos
~rd,iñii(irhOrñ¡¡;::eo[bien -c¡,_múrP-<'!:'I:"""- _.- .... _~..._-- puesto en ella. Toda falta, cualq]1iera sea su especie, cometida
por nosotros, es una injusticia social. Nuestra culpabilidad so-
La justicia se' refiere primordialmente. al acto en cuanto.
cial está comprometida en cada nna de nuestras claudicaciones
¿amplido fuera de nosotros, considerando el establecimiento de individuales. Es la palabra de San Juan, que Santo 'l'omás cita
una relación" objetiva y real, -con prescindencia de la disposición
en. este punto: "Todo pecado es una iniquidad". Esta iniquidad
del sujeto. Pero la perfección del cumplimiento de la obligación sodal no es, por cierto, sóló la consecuencia de leyes o constitu-
que la justicia nos impone es algo que desde el punto de vista ciones equivocadas, sino de la iniquidad con que individual-
de 10,que nosotros debemos a la comunidad, se re1aciona con
nuestra íntima perfección .personal. _mente vivimos y de la cual a ~u vez provienen ley'es inicuas.
Pero así' como la iniquidad individual provoca la decaden.
El bien' individual ha de subordinarse al bien común, por- cia juridica y política, .las leyes injustas y los regímenes ab-
que no hay plenitud de bien individual fuera de la sociedad, y yectos, así también un recto orden jurídico y político promueve
la condición primordial de la existencia de'Ja sociedad es la pri- el enderezamiento de .la vida individual.. La medida de estas
macía. del bien común. Se trata de la relación de reciprocidad posibilidades será el objeto de lo que sigue.
entre lo individual y 10social, sobre la cual ha 'de insistirse
~sIempre. Para nuestra plenItud personal es nec.esarla la vida
en sbcieda"d,y cuanto más perfecta sea la vida social, mayores
posibilidades de plenitud o perfección .personal existirán para
cuantos integran la comunidad. Y la medida de la perfección
social la dará desde un cierto punto de vistá nuestra perfección
personal
Se desnaturaliza este movimientó circular del bien común.
y el bien-~iñdi;idual substituyendo' la .perfección personal por
li!l¡herta<[~individual,SQ!Llo cual se desarticulan a nn tiempo
la persona y la sociedadJ_I!Qrqu~Jª lig_~l'tad_n-º_es_ nunca un fin
sjilQ-"soi,g'-uñ=Iiie~.alo~;:Q'-atribuyendo toda la virtud a la .acción
de la comunidad por el órgano del gobierno..
El equilibrio' que establece la doctrina de, Sáhto 'Tomás,
reposa todo él en la subordinación de lo social, lo jurídico, lo
político y lo económico, a lo~moral. .Todo~dejJeasentarse en la
p!'.rfecciónm.i>!:
••.
l.p.Q!:.qll!L
sltL~!J.!Le~radi<;ª-t!!.tente,jrrmo,sj\!I~.i.qll~
eocistany subsistan el orden y lapaz. La, fuerza no, es la auto-
ira¡¡a'-como unrégimen P2lici.'!L~~ el ~L!11~_(n!!etud ~es
"la~~paz.No-dcbemosa !ll comunidad tan~sólo..el cumplimiento
estricto de los deberes que impone la justicia conmutativa. Tam-
poco se perfecciona la sociedad mediante lá ,sola perfecta dis.

(14) -Suma Teológica.2f, 2~, q. 58, arto 5.

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