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Juan Ángel Díaz Hernando

Doctor Ingeniero Industrial

Licenciado en Ciencias Matemáticas

Profesor Titular de la Universidad Politécnica de Madrid

M ISCELÁNEA DE G EOMETRÍA
Tomo V
Cónicas y cuádricas

Madrid, 2017
Datos de catalogación bibliográfica.
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JUAN ÁNGEL DÍAZ HERNANDO.


Miscelánea de Geometría. Tomo V. Cónicas y cuádricas

JUAN
c ÁNGEL DÍAZ HERNANDO, Madrid 2017

Formato 176 x 250 mm Páginas: 583


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Todos los derechos reservados.


Queda prohibida, salvo excepción prevista por la ley, cualquier forma de reproducción, distribución, co-
municación pública y transformación de esta obra sin contar con autorización del titular de la propiedad
intelectual. La infracción de los derechos mencionados puede ser constitutiva de delito contra la propie-
dad intelectual (arts. 270 y sgts. Código Penal)

DERECHOS RESERVADOS
2017
c por Juan Ángel Díaz Hernando
Presentación: M-007788/2017
R.P.I. 16/2018/1859 del 19 de Marzo de 2018
(España)

Editor: Juan Ángel Díaz Hernando


Técnico editorial: E.B.M.

IMPRESO EN ESPAÑA - PRINTED IN SPAIN


A la memoria de mi querido
maestro, D. Ramón Masip, de la
Escuela del Bosque, que marcó
el rumbo de mi vida.

III
Prólogo

Consta este libro de siete capítulos dedicados al estudio de las cónicas y de las cuádricas, pero con un
tratamiento que se escapa del clásico sobre estos temas. Para las cónicas, en particular, he considera-
do muy interesante plantearlas desde distintos puntos de vista, tal y como se enuncia ya en la primera
lección: En primer lugar como secciones de un cono de revolución por un plano que no pase por su
vértice, luego como lugares geométricos, a continuación como homólogas de una circunferencia, y por
último como formas cuadráticas sobre el cuerpo real. Pasamos, así, de considerarlas desde un punto de
vista métrico, que evoluciona a otro completamente analítico. Por otra parte, las estudiaremos particu-
larmente, con suficiente detalle para hacernos con ellas. Sin haber terminado su tratamiento, y antes de
pasar al analítico, me ha parecido conveniente recordar algunos conceptos sobre el plano euclídeo y las
denominadas formas cuadráticas.
En cuanto a las cuádricas, su estudio será, ayudado por algunas visualizaciones, totalmente analítico.
Dado que las cónicas son curvas planas, y las cuádricas superficies en un espacio tridimensional, me
pareció que un estudio general de las curvas, tanto planas como alabeadas, así como de las superficies,
podrían ampliar conceptos y propiedades interesantes de lo visto antes.
Paso, ahora, a analizar el programa establecido:
En el Capítulo I, tras un breve intento de posicionarnos ante el problema, en la Lección 1 doy las defini-
ciones de las cónicas como las secciones producidas en una superficie cónica de revolución por un plano
que no pasa por el vértice, visualizándolas. En la Lección 2, llevando el vértice del cono al infinito, es
decir convirtiéndole en un cilindro de revolución, vemos que las definiciones anteriores siguen teniendo
sentido, lo que nos permite hablar, en general, de las cónicas degeneradas.
En el Capítulo II, en las Lecciones 3, 4, 5 y 6 se hace un estudio monográfico de la elipse; en las Lec-
ciones 7, 8, 9 y 10 de la hipérbola, y en las Lecciones 11, 12, 13 y 14 de la parábola. En la Lección
15, recordar conceptos ya conocidos, a cerca de lo que es una proyectividad entre series circulares, nos
permitirá enunciar el importante Teorema de Fregier. En la Lección 16 se extrapola a las cónicas lo es-
tablecido en la anterior para el caso particular de una circunferencia, apareciendo el Teorema de Steiner,
del que resultan interesantes propiedades de aplicación a un buen número de ejemplos. En la Lección
17 se retoman los conocidos Teoremas de Pascal y Brianchon, para aplicarlos a toda una problemática
sobre las cónicas. En la Lección 18 se trata el importantísimo problema de la polaridad, primero en la
circunferencia y luego en las cónicas en general. Los ejemplos de aplicación, tanto en ésta como en las
lecciones anteriores y en las que seguirán, estarán siempre presentes.
En el Capítulo III se inicia un nuevo planteamiento de los anunciados. Así, en la Lección 19 se plantean
las cónicas como homólogas de la circunferencia. En la Lección 20 aparte de considerar la homología,
para conseguir un mejor trazado de las cónicas, se plantea la posibilidad de recurrir a la proyectividad. La
Lección 21, como complemento a los planteamientos anteriores, ejemplariza diversos problemas corres-

V
pondientes a las figuras homológicas de la circunferencia. La Lección 22 da continuidad a la anterior,
pero utilizando una homología particular: la afinidad, que recordemos no es más que una homología de
eje propio y centro impropio.
El Capítulo IV consta de las Lecciones 23 y 24, como simple recordatorio de cuestiones que se estudian
en álgebra, como son: El plano euclídeo y las formas cuadráticas.
El Capítulo V trata las cónicas con el último de los planteamientos de que se hablaba en la primera lec-
ción, siendo éste el de considerarlas como formas cuadráticas sobre el cuerpo real, una exposición que
puede considerarse, en cierto modo, independiente de las anteriores, si bien con el mismo objetivo y las
mismas conclusiones. La Lección 25 trata de, una vez redefinidas las cónicas, establecer sus ecuaciones
reducidas, introduciendo sus invariantes métricos, hasta llegar a su clasificación afín y métrica; los abun-
dantes ejemplos de que consta sin duda amenizarán su estudio. La Lección 26 maneja las coordenadas
homogéneas en el plano, que permiten la introducción analítica tanto de los puntos impropios y los ima-
ginarios, como de las direcciones y rectas isótropas, y sus correspondientes puntos cíclicos. La Lección
27 analiza la posición relativa de una recta y una cónica, y dedica una buena parte de ella al estudio
de la polaridad, fructífera en sus aplicaciones; en particular, el concepto de puntos conjugados es muy
utilizado. Continúan los numerosos ejemplos tratando de estimular el estudio de los nuevos elementos
introducidos. La Lección 28 trata específicamente de la definición y determinación de los centros, diá-
metros, asíntotas, ejes y focos, de las cónicas, con un breve apunte a las denominadas homofocales. La
Lección 29 estudia la determinación de cónicas, y en particular ejemplariza el tratamiento de los haces
de cónicas.
El Capítulo VI está dedicado al estudio de las cuádricas. Así, en la Lección 30, que en alguna manera
corre paralela a la Lección 25 de las cónicas, se da la definición de cuádrica, y se tratan sus ecuacio-
nes reducidas, y sus invariantes métricos, hasta establecer su clasificación afín, dedicando un apartado
completo a los ejemplos que permitan aclarar posibles dudas; se cierra la lección estudiando las deno-
minadas secciones cíclicas y puntos umbilicales. La Lección 31 corre, también, paralela a la Lección 27
de las cónicas; se trata aquí de analizar la posición relativa tanto de una recta como de un plano, con una
cuádrica, así como el estudio de la polaridad en las cuádricas. La Lección 32 trata, dando continuidad a
la anterior, de los eventuales centros, planos diametrales, diámetros, planos principales y ejes. Los abun-
dantes ejemplos aclaratorios se presentan en un apartado específico.
El Capítulo VII aparece como algo foráneo, respecto de lo que venimos tratando, pero que considero de
gran interés dentro de esta parte de la Geometría, pues trata de las curvas en general, planas y alabeadas,
como de las superficies, entre cuyo estudio reaparecerán tanto las cónicas como, sobre todo las cuádricas,
que por otra parte no son sino superficies muy particulares. Así, la Lección 33 establece, para una curva
plana, conceptos tan importantes como la curvatura, el círculo osculador, la evoluta, y los de envolvente e
involuta para un haz. La Lección 34, tras un pequeño toque el análisis vectorial, sobre el que volveremos
en la Lección 37, se estudian las curvas alabeadas, definiendo sobre ellas su plano normal, el osculador

VI
y el rectificante, así como sus rectas tangentes, binormales y normales, con cuyos elementos se juega en
distintos ejemplos. Se establecen, a continuación, las distintas curvaturas: flexión y torsión, para terminar
definiendo el triedro intrínseco, y las tres fórmulas de Frenet. La Lección 35 juega con las superficies,
sus planos tangentes y rectas normales, así como lo que se llama contorno aparente, para después definir
lo que constituye un haz lineal de superficies de orden n. Se dedica un apartado a la generación de super-
ficies, y otros dos a las superficies de revolución, con especial aplicación a las cuádricas. Por último se
estudian las superficies regladas, entre las que encontramos el hiperboloide de una hoja y el paraboloide
hiperbólico, así como las superficies cónicas y las cilíndricas. A modo de alternativa a las superficies
regladas se tienen las alabeadas, entre las que destacamos los conoides. Se definen, así mismo, las su-
perficies de traslación y las podarias. La Lección 36 trata, en particular, de la curvatura de superficies de
las secciones oblicuas que pasan por una misma tangente, que se enuncia en el Teorema de Meusnier,
y la relación de las curvaturas de las secciones normales, que permiten definir las curvaturas y radios de
curvatura principales, dando lugar a la denominada curvatura de Gauss en un punto de la superficie. La
lección termina estableciendo una clasificación de los puntos de una superficie en elípticos, parabólicos
e hiperbólicos. La Lección 37 puede parecer algo fuera del contexto de lo tratado hasta aquí, aunque me
parece interesante que aparezca, dado la utilización de los conceptos que desarrolla tanto en las mate-
máticas como en la física. Se trata de plantear, en un espacio vectorial euclídeo tridimensional, en lo que
llamamos campo de escalares el gradiente, y en lo que se denomina campo de vectores la divergencia y
el rotacional.

Tal vez me he extendido un poco en esta presentación, que no sé porqué me trae a la memoria lo que, en
el mejor de los libros, decía Don Quijote a su escudero: “Sábete, Sancho, que no es un hombre más que
otro si más no hace”.

En la línea de mis agradecimientos están tanto los profesores como los estudiosos, por sus eventuales
comentarios, que sin duda ayudarán a mejorar posibles nuevas ediciones.

Siempre en mi memoria mis amigos, mi esposa y mis padres, mis hijos y, como no podría ser de otra
manera, mis queridos nietos: Lucía, Diego y Mario.

Juan Angel Díaz Hernando.

VII
ÍNDICE

IX
CAPÍTULO I

Lección 1 DEFINICIONES MÉTRICAS DE LAS CÓNICAS


1.1 Generalidades........................................................................................ 3
1.2 Definiciones métricas de las cónicas..................................................... 8
Lección 2 CÓNICAS DEGENERADAS
2.1 Secciones de un cilindro de revolución................................................. 17
2.2 Cónicas degeneradas............................................................................. 19

CAPÍTULO II

Lección 3 ESTUDIO DE LA ELIPSE


3.1 La elipse como lugar geométrico.......................................................... 23
3.2 Centro y radio de curvatura................................................................... 28
3.3 Propiedades de la elipse........................................................................ 30
Lección 4 TANGENTES
4.1 Trazado de tangentes............................................................................. 37
4.2 Intersección de elipse y recta................................................................. 42
Lección 5 OTRAS PROPIEDADES
5.1 Otras propiedades de la elipse............................................................... 45
Lección 6 DETERMINACIÓN DE UNA ELIPSE
6.1 Determinación de una elipse.................................................................. 55
6.2 Ejemplos................................................................................................. 60
Lección 7 ESTUDIO DE LA HIPÉRBOLA
7.1 La hipérbola como lugar geométrico...................................................... 67
7.2 Centro y radio de curvatura.................................................................... 75
7.3 Propiedades de la hipérbola.................................................................... 75
Lección 8 TANGENTES
8.1 Trazado de tangentes.............................................................................. 79
8.2 Intersección de hipérbola y recta............................................................ 82

XI
Lección 9 OTRAS PROPIEDADES
9.1 Otras propiedades de la hipérbola.................................................... 85
Lección 10 DETERMINACIÓN DE UNA HIPÉRBOLA
10.1 Determinación de una hipérbola...................................................... 91
10.2 Ejemplos.......................................................................................... 97
Lección 11 ESTUDIO DE LA PARÁBOLA
11.1 La parábola como lugar geométrico................................................ 105
11.2 Centro y radio de curvatura............................................................. 110
11.3 Propiedades de la parábola ............................................................. 111
Lección 12 TANGENTES
12.1 Trazado de tangentes....................................................................... 115
12.2 Intersección de parábola y recta...................................................... 118
Lección 13 OTRAS PROPIEDADES
13.1 Otras propiedades de la parábola..................................................... 121
Lección 14 DETERMINACIÓN DE UNA PARÁBOLA
14.1 Determinación de una parábola........................................................ 127
14.2 Ejemplos........................................................................................... 134
Lección 15 PROYECTIVIDAD E INVOLUCIÓN
15.1 Construcción de una proyectividad................................................. 143
15.2 Proyectividad en la circunferencia.................................................. 144
15.3 Involución entre series rectilíneas................................................... 146
15.4 Involución en la circunferencia....................................................... 148
Lección 16 PROYECTIVIDAD EN LAS CÓNICAS
16.1 Determinación de una cónica.......................................................... 151
16.2 Ejemplos de aplicación.................................................................... 152
Lección 17 TEOREMAS DE PASCAL Y BRIANCHON
17.1 Teoremas de Pascal y Brianchon..................................................... 167
17.2 Ejemplos de aplicación.................................................................... 170
Lección 18 POLARIDAD EN LAS CÓNICAS
18.1 Polaridad en la circunferencia......................................................... 183
18.2 Figuras polares recíprocas............................................................... 191
18.3 Las cónicas como polares recíprocas de la circunferencia.............. 192
18.4 Polaridad en las cónicas................................................................... 197
18.5 Ejemplos........................................................................................... 198

XII
CAPÍTULO III

Lección 19 LAS CÓNICAS COMO HOMÓLOGAS


DE LA CIRCUNFERENCIA
19.1 Transformación homológica de una circunferencia......................... 209
19.2 Las cónicas como homólogas de una circunferencia....................... 215

Lección 20 LAS CÓNICAS Y LA PROYECTIVIDAD


20.1 Casos especiales.............................................................................. 217
20.2 El recurso de la proyectividad......................................................... 219
Lección 21 DETERMINACIÓN DE CÓNICAS POR HOMOLOGÍA
21.1 Ejemplos........................................................................................... 221
Lección 22 AFINIDADES
22.1 Ejemplos........................................................................................... 227

CAPÍTULO IV

Lección 23 EL PLANO EUCLÍDEO


23.1 Producto escalar............................................................................... 235
23.2 Cambio de base en el espacio vectorial euclídeo............................. 238
23.3 El plano euclídeo. Cambio se sistema de referencia........................ 240
Lección 24 FORMAS CUADRÁTICAS
24.1 Formas bilineales y cuadráticas....................................................... 243
24.2 Espacios vectoriales euclídeos......................................................... 245
24.3 Diagonalización de matrices............................................................ 247
24.4 Diagonalización de matrices simétricas........................................... 251
24.5 Descomposición en cuadrados de una forma cuadrática.................. 255

CAPÍTULO V

Lección 25 CÓNICAS (Nuevo planteamiento)


25.1 Definiciones...................................................................................... 263
25.2 Ecuaciones reducidas de las cónicas................................................ 265
25.3 Invariantes métricos.......................................................................... 268

XIII
25.4 Clasificación afín y métrica de las cónicas....................................... 273
25.5 Ejemplos........................................................................................... 277
Lección 26 RECTAS ISÓTROPAS Y PUNTOS CÍCLICOS
26.1 Coordenadas homogéneas en el plano.............................................. 289
Lección 27 POLARIDAD EN LAS CÓNICAS
27.1 Posición relativa de una recta y una cónica...................................... 293
27.2 Polaridad en las cónicas.................................................................... 301
Lección 28 ELEMENTOS DE LAS CÓNICAS
28.1 Centros, diámetros, asíntotas, ejes y focos....................................... 313
28.2 Cónicas homofocales........................................................................ 329
Lección 29 DETERMINACIÓN DE CÓNICAS
29.1 Determinación de cónicas................................................................. 331
29.2 Haces de cónicas............................................................................... 331

CAPÍTULO VI

Lección 30 CUÁDRICAS
30.1 Definiciones...................................................................................... 341
30.2 Ecuaciones reducidas de las cuádricas............................................. 342
30.3 Invariantes métricos.......................................................................... 352
30.4 Clasificación afín.............................................................................. 356
30.5 Ejemplos........................................................................................... 360
30.6 Secciones cíclicas y puntos umbilicales de una cuádrica................. 381
Lección 31 POLARIDAD EN LAS CUÁDRICAS
31.1 Posición relativa de una recta/plano y una cuádrica......................... 387
31.2 Polaridad en las cuádricas................................................................. 395
Lección 32 ELEMENTOS DE LAS CUÁDRICAS
32.1 Centros, planos diametrales, diámetros, planos principales y ejes.... 401
32.2 Ejemplos............................................................................................ 410

CAPÍTULO VII

Lección 33 CURVAS PLANAS


33.1 Curvatura de una curva plana........................................................... 435
33.2 Círculo osculador.............................................................................. 437

XIV
33.3 Evoluta de una curva..................................................................... 438
33.4 Envolvente de un haz de curvas planas......................................... 442
Lección 34 CURVAS ALABEADAS
34.1 Nociones de análisis vectorial....................................................... 449
34.2 Curvas alabeadas........................................................................... 451
34.3 Triedro intrínseco.......................................................................... 460
Lección 35 SUPERFICIES
35.1 Plano tangente y recta normal....................................................... 467
35.2 Generación de superficies.............................................................. 487
35.3 Superficies de revolución............................................................... 495
35.4 Cuádricas de revolución................................................................. 499
35.5 Superficies regladas........................................................................ 507
Lección 36 CURVATURA DE SUPERFICIES
36.1 Teorema de Meusnier..................................................................... 539
36.2 Relación entre las curvaturas de las secciones normales............... 541
36.3 Clasificación de los puntos de una superficie................................. 543
Lección 37 GRADIENTE. DIVERGENCIA. ROTACIONAL
37.1 Campo escalar. Gradiente............................................................... 545
37.2 Campo vectorial. Divergencia......................................................... 553
37.3 Campo vectorial. Rotacional........................................................... 555
ALFABETO GRIEGO ...................................................................................................... 565
BIBLIOGRAFÍA ...................................................................................................... 567

XV
CAPÍTULO I
Lección 1.- DEFINICIONES MÉTRICAS DE LAS CÓNICAS

1.1 Generalidades
1.2 Definiciones métricas de las cónicas

1.1 Generalidades

Para definir las cónicas caben distintos planteamientos, que enunciamos, y luego desarrollaremos en los
siguientes capítulos:

I.- Como secciones de un cono de revolución.

II.- Como lugares geométricos.

III.- Como homólogas de la circunferencia.

IV.- Como formas cuadráticas sobre el cuerpo real.

Las cónicas se conocían ya, como secciones del cono de revolución entre los griegos, hacia la época de
Platón, cuyos discípulos las estudiaron con interés. En el siglo de oro de la matemática griega (III antes
de J.C.) Euclides, Arquímides y Apolonio llegaron a establecer las principales propiedades de estas
curvas.

No se progresa fundamentalmente hasta el siglo XVII, en el que nace con Desargues la perspectiva co-
mo método geométrico. Su estudio recibe un fuerte impulso con Pascal, y sobre todo con La Hire, que
publica un extenso tratado sobre las secciones cónicas en el que expone la teoría de polo y polar, y se
habla por primera vez de “cuaternas armónicas”.

A principios del siglo XIX, en el que se desarrolló la Geometría Proyectiva, Chasles, Poncelet y Steiner,
gracias al empleo combinado de los métodos gráficos y analíticos, coronaron la obra genialmente inicia-
da por los griegos veintidós siglos antes.

En lo que sigue, estudiaremos las nociones ya conocidas en la antigüedad enriquecidas con las propieda-
des que ha descubierto la geometría moderna.

Antes de pasar a desarrollar el programa propuesto, puede ser interesante a modo de introducción, dar
una pincelada al tema, con las definiciones de las curvas a las que vamos a dedicar toda nuestra atención.

3
Llamaremos elipse al lugar geométrico de los puntos de un plano tales que la suma de las distancias de
cada uno de ellos a otros dos fijos en el mismo plano sea constante.
A los puntos fijos se les llamará focos, y a las rectas que los unen con los puntos de la curva radios
vectores.

Los focos suelen designarse por las letras F y F0 , y en el general, a la suma constante de los dos
radios vectores correspondientes a un punto de la curva, por 2 · a. Así mismo, a la distancia que
separa los focos se le llama distancia focal, que se designará 2 · c.

Así, si M representa un punto cualquiera de una elipse, y F, F0 , son sus focos, se verifica que

MF + MF0 = 2 · a , FF0 = 2 · c

debiendo tener lugar, para que la curva exista, que

2 · c < 2 · a ⇐⇒ c < a .

Llamaremos elipses homofocales a las que tienen los mismos focos, y circunferencias focales a las dos
trazadas, desde cada uno de los focos, como centro, y de radio 2 · a. Así mismo, llamaremos circunfe-
rencia principal a la que tiene por centro el punto medio de FF0 , y por radio a.
A cada foco de la elipse corresponde una recta, que llamaremos directriz, perpendicular a la que une los
focos, a un mismo lado de su punto medio cada foco y su directriz, y distante ésta de dicho punto medio,
a2
la magnitud .
c
De la propia definición de elipse se deduce que ésta ha de tener dos ejes y un centro de simetría, siendo
este centro el punto medio de FF0 , y aquellos ejes la recta FF0 y la perpendicular a ella en el mencionado
centro.
Estos ejes y centro de simetría se llamarán, también, ejes y centro de la elipse, pero considerando de los
primeros sólo las partes comprendidas por la curva.
c
Llamaremos excentricidad de la elipse a la relación e = . Para un mismo valor de a, esta relación
a
varía de 0 a 1, cuando c crece de 0 a a.

Llamaremos hipérbola al lugar geométrico de los puntos de un plano tales que la diferencia de las
distancias de cada uno de ellos a otros dos fijos en el mismo plano sea constante.
A los puntos fijos se les llamará focos, y a las rectas que los unen con los puntos de la curva radios
vectores.

Los focos suelen designarse por las letras F y F0 , y en general, a la diferencia constante de los
dos radios vectores correspondientes a un punto de la curva, por 2 · a. Así mismo, a la distancia
que separa los focos se les llama distancia focal, que se designará 2 · c.

4
Así, si M representa un punto cualquiera de una hipérbola, y F y F0 son sus focos se verifica que

MF0 − MF = 2 · a , FF0 = 2 · c

debiendo tener lugar, para que la curva exista, que

2 · c > 2 · a ⇐⇒ c > a .

Llamaremos hipérbolas homofocales a las que tienen los mismos focos, y circunferencias focales a las
dos trazadas desde cada uno de los focos, como centro, y de radio 2 · a. Así mismo, llamaremos circun-
ferencia principal a la que tiene por centro el punto medio de FF0 , y por radio a.
A cada foco de la hipérbola corresponde una recta, que llamaremos directriz, perpendicular a la que une
los focos, y dado que en este caso a < c, la tal directriz quedará entre el punto medio de la recta que une
a2
los focos y el foco correspondiente; al igual que en el caso de la elipse distará de dicho punto medio .
c
De la propia definición de hipérbola se deduce que ésta ha de tener dos ejes y un centro de simetría,
siendo éste el punto medio de la FF0 , y aquellos ejes la recta FF0 y la perpendicular a ella en el mencio-
nado centro.
Estos ejes y centro de simetría se llamarán, también, ejes y centro de la hipérbola, pero considerando de
los primeros sólo las partes comprendidas por la curva.
c
Llamaremos excentricidad de la hipérbola a la relación e = . Para un mismo valor de a, esta relación
a
varía de 1 a ∞ .

Llamaremos parábola al lugar geométrico de los puntos de un plano equidistantes de otro punto y de
una recta situada en el mismo plano.
Al punto fijo se le llamará foco, y a la recta directriz. A las rectas que unen el foco con un punto cual-
quiera de la curva se les llamará radios vectores. Llamaremos parámetro a la distancia del foco a la
directriz, y se representará por p.
Trazando la perpendicular desde el foco, F, a la directriz, d, la curva ha de ser simétrica respecto a esta
recta, que llamaremos eje.
Sobre el eje, al único punto que existe equidistante del foco y de la directriz le llamaremos vértice.

Una definición característica que puede servir para definir las cónicas (elipse, hipérbola y parábola), cur-
vas también llamadas de segundo grado, además de secciones cónicas, nos la da la siguiente.

PROPOSICIÓN 1. El lugar geométrico de los puntos de un plano para los cuales el valor absoluto
de la relación de las distancias de cada uno de ellos a un punto fijo y a una recta dada, situados en el
mismo plano sea constante, es una parábola, una elipse o una hipérbola, según que dicha relación
sea igual, inferior o superior a 1. El punto fijo se llama foco de la curva, y la recta dada, directriz.

5
En efecto: Sea r la relación indicada.
Si r = 1, el lugar geométrico es, por definición, una parábola.
En cualquiera de los otros dos casos, observemos ante todo que la curva de que se trata ha de ser simétrica
respecto a la recta trazada por el foco perpendicularmente a la directriz.
Supongamos, ahora, que r < 1, y sean F y DD1 el foco y la directriz.
Es inmediato comprobar que pertenecen a la curva los dos puntos A y A0 , situados sobre la recta FD, que
satisfagan las condiciones
AF A0 F
=r y =r,
AD A0 D
debiendo estar uno de estos puntos entre F y D, y el otro a la izquierda de F.
Tratemos, ahora, de determinar los puntos de la curva que se encuentren sobre una paralela CC0 al eje.

D'1 D1

M' M
C' C

N
D' D
A' F' O F A

O'

N'

D'1 D1

Si M es uno de estos puntos, debe verificarse que

MF
=r;
MC

por consiguiente se tendrán que determinar, sobre CC0 , los puntos para los cuales la relación de las distan-
cias de cada uno a los C y F, sea igual a r.
Según sabemos el lugar geométrico de los puntos cuyas distancias a otros dos dados estén en una cierta
relación es la circunferencia que tiene por diámetro el intervalo de la recta que une los dos puntos dados,
comprendidos por los dos que la dividen armónicamente en la indicada relación. Por tanto, para determinar
este circunferencia basta determinar sobre la recta CF, los dos puntos N y N0 que dividan a CF, de la citada
manera, lo que se consigue trazando por A y A0 , paralelas a la directriz, pues resulta

NF AF N0 F A0 F
= =r y = =r
NC AD N0 C A0 D

6

Obtenidos los puntos N y N0 , se describe la circunferencia NMM0 N0 , que proporciona los dos puntos M y
M0 de la curva, determinándose de modo análogo todos los que se deseen. El centro de dicha circunferencia
está en la intersección de NN0 con la paralela a la directriz que pase por el punto medio O del eje AA0 .
Como todos los puntos, tales como M y M0 , resultan ser simétricos respecto a la recta OB, se deduce que
la curva ha de tener este otro eje de simetría, siendo B el punto de la misma situado sobre este eje.
A la vista de este nuevo eje de simetría, si se marcan, respecto a él, los puntos F0 y D0 , simétricos de F y
D, y trazamos la recta D0 D01 , se verificará que

MF0 M0 F M0 F0 MF
= =r y = =r,
MC0 M0 C M0 C0 MC
que indican que el lugar geométrico de que se trata es también el de los puntos para los cuales la relación
de las distancias de cada uno de ellos al punto F0 y a la recta D0 D01 es igual a r.
Observemos también que los puntos N y N0 están siempre sobre los paralelas a la directriz, que pasan por
A y A0 , y equidistan de la paralela OB. Además, como el punto C es exterior al segmento NN0 , la recta CC0
corta a la circunferencia en un punto M, comprendido, siempre, entre las paralelas NA y OB, así como su
simétrico, M0 , lo está entre las paralelas OB y N0 A0 .
Resulta, ahora, fácil ver que el lugar geométrico determinado en estas condiciones es una elipse cuya
excentricidad es r, F y F0 sus focos, y DD1 y D0 D01 , las directrices.
Los puntos tales como M están situados sobre una cierta paralela a AA0 , verificándose que la suma

MC + MC0 = CC0

es constante, y además que


MF MF0 MF + MF0
r= = = .
MC MC0 MC + MC0
Indica esto que también es constante
MF + MF0 ,

satisfaciendo así la curva a la definición de una elipse cuyos focos sean F y F0 . Además, como

MF + MF0 = AF + AF0 = AF + A0 F = AA0 ,

resulta que AA0 es el eje mayor.


Observando que
A0 F0 A0 F A0 F − A0 F0 FF0 c
r= = = = = ,
A0 D0 A0 D A0 D − A0 D0 AA0 a
queda probado que r es la excentricidad de esta elipse, deduciéndose, además, de las anteriores igualdades
que
A0 F 0 + A0 F 2·a c 2 · a2
= = =⇒ DD0 =
A0 D0 + A0 D DD0 a c
o bien
a2
OD = OD0 = ;
c
es decir, que DD1 y D0 D01 , son las directrices.

7
En el caso de ser: r > 1, se probaría de un modo análogo que el lugar geométrico es una hipérbola en
idénticas condiciones.

En la demostración de la proposición anterior ha quedado establecido, así mismo, un método para dibujar
la elipse, por puntos, conocidos los focos y una directriz (la determinación de la otra es inmediata), así
como el valor de r ( o bien los vértices A y A0 , cuya obtención sería también inmediata).

1
Ejemplo 1.- Dibujar puntos de una elipse, de focos F y F0 , directriz d, y r = .
1, 4

d
d'
M'
C'

M C
_1 N'
r = 1,4
A' N
F' F
O A
_
O' O'N
1
_
O''
1,4
O''N'

1.2 Definiciones métricas de las cónicas

Tradicionalmente las cónicas se han definido como las secciones producidas en una superficie cónica
de revolución, por un plano que no pase por el vértice.
Cuando el plano corta a todas las generatrices de la superficie cónica, a la sección se le llama
elipse. En el caso de que el plano sea paralelo a una sola generatriz, la sección recibe el nombre
de parábola. Por último cuando el plano sea paralelo a dos generatrices, a la sección se le llama
hipérbola.
Tal como se muestra en las figuras siguientes, si llamamos α al ángulo que forman las generatrices de la
superficie cónica con su eje, y β al ángulo que forma el eje con el plano de la sección, la cónica producida
se caracterizará de la siguiente manera:

α < β · · · · · · · · · elipse
α = β · · · · · · · · · parábola
α > β · · · · · · · · · hipérbola

8
En el caso particular de que β = 90o , es decir cuando el eje es perpendicular al palo de la sección, esta-
remos en presencia de una circunferencia que podemos considerar, por tanto, como un caso particular
de la elipse.

Las siguientes figuras, además de visualizar lo que acabamos de exponer, nos sugieren las definiciones
métricas siguientes:

Llamaremos focos, de una sección cónica, a los puntos de contacto de su plano con las esferas inscritas
en el cono y tangentes al plano de la sección. F y F0 en el caso de elipses e hipérbolas, y F en el caso de
la parábola.

Llamaremos directriz, de una sección cónica, a la recta intersección del plano de la circunferencia de
contacto, (c)/(c0 ), con el plano de la cónica, correspondiente al foco F (F0 ). En el caso de elipses e
hipérbolas tendremos dos directrices, d y d0 , mientras que en el caso de la parábola no habrá más que
una, d, correspondiente a su único foco.

Llamaremos eje focal a la recta FF0 que contiene a los focos, e, que es, asimismo eje de simetría de la
cónica, y perpendicular, por otra parte a las directrices. Los puntos A y A0 de la cónica, situados en el
eje, recibirán el nombre de vértices.

En el caso de la parábola sólo existe un vértice, que determina, junto con el único foco el eje de la misma.
Llamaremos radios vectores de un punto P, cualquiera de la cónica, a los segmentos: PF, PF0 , que unen
al punto P con los focos.

Lo establecido hasta aquí (véanse además las figuras que siguen) nos permiten enunciar los

Teoremas de Dandelin. La intersección de un cono de revolución con un plano es una cónica,


que tiene:

1o .- Por eje, la intersección del plano secante con el plano meridiano perpendicular.

2o .- Por focos, los puntos de contacto del plano secante con las esferas inscritas en el cono y tan-
gentes al plano secante.

9
V

d
C
O
H

A
F Π

F'
d'
M Elipse
A'

C'
O'
H'

10
O'
F'
A'

(c) d'

α
Hipérbola

(c') A
d
O
F

11
V

(c)
O A d Π

Parábola

12
Observemos, ahora, que el radio vector que une un punto cualquiera, P, de la sección, con un foco, F, es
decir PF, es igual al segmento de generatriz, PM, que pasa por P, es decir el comprendido entre P y la
circunferencia (c), puesto que ambos son segmentos de rectas tangentes por P a una esfera; lo que nos
permite escribir: PF = PM.
Un tal segmento, PM, forma siempre el mismo ángulo, α , con el eje del cono y el segmento de perpen-
dicular, PR, de P a la directriz es paralelo al eje focal, e, y forma con el eje del cono un
ángulo constante, β .

α
d

(c) M A R

e
β

Dado que las proyecciones, de PM y PR, sobre el eje del cono son iguales, por estar situados los puntos
R y M en un mismo plano normal al eje, es decir: PM · cos α = PR · cos β , se verifica

PF PM cos β
= = = ε (constante)
PR PR cos α

lo que nos permite enunciar la siguiente propiedad:

1o .- La razón de distancias de un punto de una cónica a un foco y a su directriz, es la misma


para todos los puntos.

Llamaremos excentricidad a la razón constante ε . Observemos que según sea: α < β , α = β , α > β ,
es decir, se trate de una elipse, parábola o hipérbola, tendremos: ε < 1 , ε = 1 , ε > 1.

13
Sea, ahora, FD, el segmento de perpendicular de F a d, y sea A el punto de él que cumpla la condición
FA
= ε . (Ver la figura siguiente).
AD

A' F A
D
P'
P
Π P''

Si trazamos una esfera arbitraria, tangente en F al plano Π , y en el plano diametral, por A, dibujamos
la tangente AM, resultará que el cono circunscrito a dicha esfera a lo largo de su sección por el plano
determinado por el punto M y la recta d, será cortado por el plano Π según una cónica, cuyos puntos,
entre los que está el A verifican de propiedad siguiente:

2o .- Todo lugar geométrico de puntos, P, de un plano cuya razón de distancias a un punto


fijo, F, y a una recta fija, d, es constante, ε , es una cónica.
(Observemos que esta propiedad es la recíproca de la anterior).

Los únicos puntos P, que verifican la propiedad anterior son los de la cónica obtenida, pues si un punto,
P0 , es interior a la misma, y trazamos por él la paralela a d, la distancia de F al punto P verificará:
FP0
FP0 < FP, y por tanto 0 0 < ε .
PR
FP00
En forma análoga se probaría que para puntos exteriores P00 se verificaría: 00 00 > ε .
P R

El razonamiento anterior nos permite afirmar que: Para todo punto interior/exterior la razón de dis-
tancias al foco y a la directriz es menor/mayor que la excentricidad; siendo válido el razonamiento
para los tres tipos de cónicas.

14
Las anteriores propiedades, 1o .- y 2o .-, nos permiten dar la siguiente nueva definición de elipse hipérbola
y parábola:
Llamaremos cónica al lugar geométrico de los puntos de un plano cuya razón de distancias a un punto
fijo (FOCO) y a una recta fija (DIRECTRIZ), es una cantidad constante, ε . Si esta constante es ε < 1,
llamaremos a la cónica elipse, si es ε > 1 la llamaremos hipérbola, y por último si es ε = 1 diremos que
se trata de una parábola.

Dada una cónica, existen infinitos modos de obtenerla como sección de un cono de revolución, ya que
las construcciones dependen de una esfera, de radio arbitrario, tangente al plano de la cónica en un foco.
Al variar el radio de la esfera, nos podemos preguntar: ¿Cuál será el lugar geométrico de los vértices, V,
del cono?.
4
Si nos referimos a la elipse, recordemos que el triángulo VAA0 , se tiene:
V 
FA0 = p − VA 
(p = semiperímetro)
FA = p − VA0 
A
F
A'
de donde resulta: VA0 − VA = FA0 − FA = (constante) = FF0 .
Por consiguiente, el lugar geométrico de V es una hipérbola, de focos A y A0 que pasa por F y por F0 .
Además, como el plano perpendicular al de la cónica, trazado por el vértice V del cono, es plano de
simetría de ella, que contiene a los focos, V está necesariamente en el plano perpendicular al de la cónica
por FF0 .
Podemos resumir lo anterior diciendo que: el lugar geométrico de los vértices de los conos de revo-
lución que pasan por una elipse dada, es una hipérbola situada en un plano perpendicular por su
eje, que tiene por vértices los focos, F y F0 , de la elipse, y cuyos focos son los vértices A y A0 del eje
focal de la elipse.
Además, los puntos del infinito de la hipérbola son aquellos para los que el cono se convierta en cilindro.

A' F' F A

15
En forma análoga se demostraría que: el lugar geométrico de los vértices de los conos que pasan por
una hipérbola, es una elipse, situada en un plano perpendicular al de ésta, cuyos vértices son los
focos de la hipérbola y cuyos focos son los vértices de aquella.

F A A' F'

En el caso de la parábola, basta imaginar que el punto A0 (ver figura correspondiente al caso elipse) está
infinitamente alejado y, por consiguiente la tangente VA0 es paralela a FA.
Si tomamos FH = FA y trazamos HM perpendicular a FA por H, y es M la intersección con VA0 , se
tendrá:
VM = VP + HF = VQ + QA = VA .

En consecuencia el punto V equidista del A y de la recta MH ≡ d0 , lo que nos permite decir que: el lugar
geométrico de los vértices de los conos que pasan por una parábola, es otra, situada en un plano
perpendicular al de ésta, cuyos foco y vértice son respectivamente, los vértice y foco de la primera.

M P V
A'

H F A
d

d'

16
Lección 2.- CÓNICAS DEGENERADAS

2.1 Secciones de un cilindro de revolución


2.2 Cónicas degeneradas

2.1 Secciones de un cilindro de revolución

El resultado que sigue puede considerarse como un caso límite del estudiado en la lección anterior en el
que manejábamos un cono de revolución, del que ahora consideraremos que su vértice está en el infinito
lo que nos transformará el citado cono en un cilindro de revolución.
PROPOSICIÓN 1. La sección de un cilindro de revolución por un plano oblicuo al eje, es
una elipse.

En efecto: Definiendo las esferas tangentes al cilindro y al plano de la sección, como hicimos en la lección
anterior cuando lo que manejábamos era un cono de revolución, si F y F0 son los puntos de contacto de las
mismas, P un punto cualquiera de la sección, y MN el segmento de generatriz que pasa por P, y limitado
por las circunferencias de tangencia respectivas, se obtiene en forma análoga a como hacíamos en el caso
del cono de revolución que:

PF + PF0 = PM + PN = MN (constante) ,

lo que nos pone de manifiesta que la sección es elíptica.

PM
El resultado será el mismo planteando constancia de la razón , siendo PR la distancia de P a la recta
PR0
intersección de Π con el plano de la circunferencia de contacto de donde resulta que esta recta es una
directriz.

El plano diametral del cilindro, perpendicular a Π , es plano de simetría de la elipse, y su intersección con
Π será el eje de simetría, AA0 .

El diámetro perpendicular a dicho eje, por el punto medio O, de AA0 , será así mismo eje de simetría del
cilindro y de Π , y por tanto de la elipse.

Al segmento BB0 , limitado por sus intersecciones con la elipse, le llamaremos eje menor, de magnitud
igual al diámetro del cilindro; se le designará por 2 · b, y a sus extremos, B y B0 , se les llamará también
vértices de la elipse.

17
V∞

O
H d Π
A
F
B

F' B'
d'
A'
O'
H'

18
2.2 Cónicas degeneradas

Hemos definido las cónicas como las secciones producidas en una superficie cónica de revolución por
un plano que no pase por el vértice, y siendo α el ángulo que forma la generatriz del cono con su eje, y
β el ángulo que forma el plano con el eje del cono. Teníamos entonces que:

α <β =⇒ elipse
α =β =⇒ parábola
α >β =⇒ hipérbola

Si en esta definición omitimos la restricción de que el plano sección no pase por el vértice, y conside-
ramos el cilindro como un cono, de vértice impropio, obtendremos, además de las elipse, parábola e
hipérbola consideradas, las siguientes clases de cónicas que llamaremos degeneradas:
1o .- Dos rectas imaginarias con un punto propio común.

2o .- Dos rectas concurrentes.

19
3o .- Dos rectas confundidas en una.

4o .- Dos rectas paralelas.

5o .- Dos rectas imaginarias con un punto impropio común.

20
CAPÍTULO II
Lección 3.- ESTUDIO DE LA ELIPSE

3.1 La elipse como lugar geométrico


3.2 Centro y radio de la curvatura
3.3 Propiedades de la elipse

3.1 La elipse como lugar geométrico

Recordemos que hemos definido la elipse como el lugar geométrico de los puntos del plano tales que la
suma de las distancias a otros dos puntos fijos, llamados focos, es constante.
Elementos a destacar en una elipse son los siguientes:
FOCOS. Son los dos puntos fijos F y F0 .
EJES. Existen dos:
1o .- El principal o mayor, que es la recta FF0 .
2o .- El secundario o menor, que es la mediatriz del segmento FF0 .
CENTRO. Es el punto O, intersección de los ejes.
VÉRTICES. Son los puntos de la elipse situados sobre los ejes, en los que la curvatura es la máxima,
A y A0 , o mínima, B y B0 .

B
P

A' A
F' O F

B'

DIRECTRIZ. Recta fija paralela al eje menor, exterior a la elipse, tal que el cociente de las distancias
de cualquier punto de la elipse a su foco asociado y a ella es constante, y menor que
uno.
23
RADIOS VECTORES. Cada uno de los segmentos que unen un punto de la elipse con cada uno de
los focos.

directriz
d1
= e = (cte.) < 1
d2

F
F'
d1

P d2

DIÁMETRO. Toda cuerda que pasa por el centro.


DIAMETROS CONJUGADOS. Toda pareja de diámetros tales que toda cuerda de la elipse paralela
a uno de ellos tiene su punto medio sobre el otro.
Observemos que los ejes son la única pareja de diámetros conju-
gados ortogonales entre sí.
Así mismo se verifica que, las tangentes a la elipse en los extre-
mos de un diámetro son paralelas al diámetro conjugado.

rectas tangentes

24
CIRCUNFERENCIA PRINCIPAL. Circunferencia de centro el de la elipse y radio a.
En el lugar geométrico de los pies de las perpendiculares
trazadas desde los focos a las distintas rectas tangentes a la
elipse.

O F
F'
a

CIRCUNFERENCIA FOCAL. Circunferencia de centro un foco y radio 2 · a.


En el lugar geométrico de los puntos simétricos del otro foco,
respecto de las distintas rectas tangentes a la elipse.

M
2·a T
Tangent
e
O F
F'

25

CIRCUNFERENCIA DE MONGE. Circunferencia de centro el de la elipse y radio: a2 + b2 .
En el lugar geométrico de los puntos de intersección de todas
las parejas de tangentes a la elipse ortogonales entre sí.
Se verifica, además que, la suma de los cuadrados de las
distancias de cada uno de sus puntos a los focos es 4 · a2 :
2 2
PF0 + PF = 4 · a .
P

A' O
A
F' F

B'

Parámetros de la elipse

SEMIEJE MAYOR Distancia de cada vértice situado sobre el eje mayor al centro: a

SEMIEJE MENOR Distancia de cada vértice situado sobre el eje menor al centro: b

DISTANCIA FOCAL Distancia entre los focos: 2 · c = FF0

c
EXCENTRICIDAD El valor: e =
a

Relaciones importantes: 1.- La suma de los radios vectores de cualquier punto de la elipse es: 2 · a.
2.- Se verifica: a2 = b2 + c2

26
Trazado de la elipse
1o .- Conocidos los ejes
Los siguientes dibujos expresan por sí sólos como proceder para trazar la elipse correspondiente:
a.- Método del jardinero. El hilo que se utiliza, cuyos extremos se fijan en los focos debe tener
una longitud 2 · a. a B
P
b F0 P + PF = 2 · a
(hilo)
A' A
F' O F

B'
a
b.- Método de la tira de papel. Sobre la tira se marcan los puntos P, Q y R, de longitudes: PQ = b,
PR = a. Para dibujar la elipse, los puntos Q y R deben deslizarse, respectivamente por los ejes
mayor y menor. B
P
b
A' Q a A

B'
P Q R

b
a
c.- Método de la circunferencia principal. Una vez trazadas las circunferencias, de centro O, y
radios respectivos OA y OB, la construcción resulta evidente.

P
A' O A

B'

27
d.- Método del compás. Variando el punto Q, dentro del segmento FF0 la intersección de las cir-
cunferencias, centradas en los focos, y de radios respectivos r1 y r2 , nos van facilitando puntos de
la elipse que nos interesan.

P
r2
r1
A' Q A
F' F

r1 r2

3.2 Centro y radio de curvatura

La normal a la elipse en un punto P, de ella, es la bisectriz interior del ángulo que forman los radios
vectores del punto dado.

Circunferencia focal

Circunferencia principal

Tangente en P

2·a P

α α

F' F

NORMAL en P

La normal en un punto P de la elipse, conocidos a y b (semiejes) se puede determinar como sigue:

En primer lugar, se trazan por P paralelas a los ejes, obteniéndose los puntos M y N como intersección de
las circunferencias de centro O y radios, respectivamente, b y a.

28
La recta OMN corta a la circunferencia, de centro O y radio a + b, en el punto Q.
Por último se dibuja la recta QP, que es la normal buscada.

NORMAL en P
N
a+b
M
P

O
a
b

Para determinar el radio de curvatura, en un punto P, de la elipse se procede como sigue:


En primer lugar se traza por P la tangente, t, a la elipse. Luego, por P se traza la correspondiente normal,
n, obteniéndose el punto M, en el eje principal.
A continuación se traza, por M, la perpendicular a n, lo que nos determina el punto N, en el radio vector
PF.
Por último se traza, por N, la perpendicular a PF, con lo que se obtiene el punto C.
Así tenemos:

C es el centro de curvatura,
ρ = PC es el radio de curvatura.
t

=
F' M F

N
=

29
Si, en particular, nos interesa el radio de curvatura de los puntos A y B de la elipse, el trazado será el
siguiente:

Así tenemos: 
 CA es el centro de curvatura de A
 ρ = AC es el radio de curvatura de A (ρ b2
A A ρA = )
a

 CB es el centro de curvatura de B
 ρ = BC es el radio de curvatura de B (ρ a2
B B ρB = )
b

3.3 Propiedades de la elipse

PROPOSICIÓN 1. La elipse es el lugar geométrico de los centros de las circunferencias que pasan
por un foco y son tangentes a la circunferencia focal relativa al otro foco.
En efecto: Si trazamos la circunferencia, de centro M y radio MF, observamos que verifica:

MF0 = 2 · a − MF

es decir, MF0 es la diferencia de los radios de las dos circunferencias, luego éstas son tangentes interiores.
Recíprocamente una circunferencia de centro en M, que pase por F, tangente a la circunferencia focal, es
tangente interior con ésta, y por tanto

MF0 = 2 · a − MF ,

es decir
MF0 + MF = 2 · a ,

luego, el punto M pertenece a la elipse.


P
M
Circunferencia focal

F' F

2·a

30
PROPOSICIÓN 2. La tangente a la elipse es bisectriz del ángulo formado por uno de los radios
vectores del punto de contacto y la prolongación del otro.
En efecto: Si el simétrico R de F respecto de una recta pertenece a la circunferencia focal, sabemos que
dicha recta es tangente. En consecuencia, por ser simétricos se verifica que:

[ = LMR
FML [ , \
(FM 0 L = LM
\ 0 R0 )

como queríamos probar.

Circunferencia focal

L M

L
Elipse F'
F
Tangente
M'
L

R'
PROPOSICIÓN 3. El lugar geométrico de las proyecciones ortogonales de los focos de una elipse
sobre sus tangentes, es la circunferencia que tiene el eje mayor como diámetro.
En efecto: Consideremos la tangente t a la elipse dada y sea K la proyección de un foco, F, sobre ella.
Sea OK el segmento que une el centro de la elipse con K.
4
En el triángulo FF0 P el segmento OK es la paralela media, y mide a.
Resulta, entonces, que el punto K se encuentra en la circunferencia de centro O y radio a, que recibe el
nombre de circunferencia principal.
Evidentemente el lugar geométrico es el mismo para las proyecciones del otro foco.

P
K'
K
t

F' O F Circunferencia focal

t'

Circunferencia principal

31
PROPOSICIÓN 4. El producto de las distancias de los focos de una elipse a una tangente cualquie-
ra es igual al cuadrado del semieje menor.
En efecto: Dado que los puntos K0 y L son simétricos, con relación a O, resulta que FL = F0 K0 .
Además, el producto: FL · FK es la potencia de F respecto a la circunferencia principal, que es constante,
verificándose
FL · FK = FA · FA0 = (a − c) · (a + c) = a2 − c2 = b2
En consecuencia, una recta que varía en un plano, de manera que el producto de sus distancias a dos puntos
fijos, situados en un mismo semiplano respecto a ella, sea constante permanece tangente a una elipse fija.

Circunferencia focal

P
K'
K
t
F
A' F' O A

L'
t'
L

Circunferencia principal

PROPOSICIÓN 5. Dadas dos tangentes fijas a una elipse, en P y Q , y una móvil en M, el segmen-
to AB de tangente móvil interceptado entre aquellas se ve desde un mismo foco bajo un ángulo
constante.
En efecto: De acuerdo con el Teorema de Poncelet, que se establece al final de la lección, se tienen las
siguientes igualdades de ángulos:

d = AFM
PFA [ , [ = BFQ
MFB [.

El ángulo AFB, [ y MFB,


d suma de los AFM [ y por tanto, constante
[ es la mitad de la suma total PFQ,

A
M
B

P Q
=

=
=

=
F F'

32
Vamos a redefinir lo que llamamos directriz como el eje radical de la circunferencia focal, con centro
en un foco, y el de la circunferencia-punto que es el otro foco.
Existirán, por tanto, dos directrices. Ambas gozan de una importante propiedad, que puede tomarse como
definición común a la elipse y a las otras cónicas, tal como exponemos a continuación.

PROPOSICIÓN 6. La elipse es el lugar geométrico de los puntos cuya razón de distancias a un


foco y a su directriz correspondiente es una cantidad constante, precisamente, la excentricidad.
En efecto: Sea P el punto de contacto de la circunferencia que tiene por centro un punto M de la elipse,
pasa por F y es tangente al círculo focal del centro F0 . El punto T en que se cortan las tangentes en P y
F tiene la misma potencia, con relación a la circunferencia focal y a la circunferencia-punto F; está, por
tanto, sobre su eje radical d.
Sea K la proyección ortogonal de M sobre d.
La circunferencia de diámetro MT pasa por los puntos P, K y F; así mismo el ángulo MFP
[ es igual al
PKM, [ por simetría respecto a la tangente MT mediatriz de PF.
[ por inscritos en el mismo arco, y al FPM
[ 0
Además, los ángulos PMK y PF F son iguales por correspondientes.
[
4 4
En consecuencia, los triángulos PMK y FF0 P, son semejantes, de donde se deduce:

MP MF F0 F 2·c c
= = = = = e (excentricidad)
MK MK F0 P 2·a a

Circunferencia focal
Circunferencia-punto

Directriz
d
P

M Tangentes
K

F' F
M'

Elipse

Observemos que desde el foco F se ve, bajo ángulo recto, el segmento MT de tangente limitada por el punto
de contacto y la directriz correspondiente, ya que en la demostración anterior vimos que la circunferencia
de diámetro MT pasaba por el foco F.

33
PROPOSICIÓN 7. La cuerda de contacto de las tangentes trazadas desde un punto de la directriz
pasa por el foco correspondiente.
En efecto: Sea T un punto de la directriz, d, relativa al foco F.
Por ser T un punto exterior a la elipse se puede trazar dos tangentes distintas, TM y TM0 .
Según la observación que hicimos sobre la proposición anterior el ángulo TFM
[ es recto, lo mismo que el
\0 , de donde resulta que los puntos M, F y M0 están alineados.
TFM
Recíprocamente, si trazamos una cuerda que pase por un foco, las tangentes en sus extremos se cortan
sobre la directriz correspondiente.

F' F
M'

PROPOSICIÓN 8. Dada una cuerda de una elipse, la recta que une el foco a su punto de intersec-
ción con la directriz correspondiente es bisectriz exterior del ángulo formado al unir el foco con los
extremos de la cuerda.
En efecto: Considerada la cuerda MM0 y la directriz d correspondiente al foco F, se tiene;
FM MH
= .
FM0 M0 H0
4 4
Dado que los triángulos PMH y PM0 H son semejantes tenemos
MH PM
= .
M0 H0 PM0
En consecuencia, resulta
FM PM
= ,
FM0 PM0

34
\0 precisamente la exterior, por ser P
lo que demuestra que FP es una de las bisectrices del ángulo MFM
exterior al segmento MN0 .

M
H
M' H'

_
P
_
F' F

Para la determinación de la directriz resulta muy práctica la propiedad siguiente.

a2
PROPOSICIÓN 9. La distancia desde el centro O a la directriz d, vale .
c
En efecto: Se observa que
OH = OA + AH ,

y como
AF c (a − c) · a
= =⇒ AH =
AH a c
resulta
(a − c) · a a2
OH = a + = .
c c

a d

c
A' F' O F A H

La figura que aparece en la demostración muestra muy claramente como determinar la directriz, d.
Por otra parte, observamos que siendo en valor absoluto:

AF A0 F c
= =
AH A0 H a

la cuaterna (AA0 FH) es armónica, lo que nos proporciona otra manera para construir la directriz: Bastará
determinar el conjugado armónico, H, del foco, F, respecto a los vértices A y A0 .
Además, la propia definición dada para la directriz, como eje radical del foco correspondiente y de la
circunferencia focal del otro foco, nos da otra posible construcción.

35
Teorema de Poncelet. Si desde un punto exterior, P, a una elipse, se trazan dos tangentes, PM
y PM0 , se verifica que:
1o .- Esas dos tangentes forma ángulos iguales con las rectas que van desde el punto P a los focos.
2o .- Los segmentos de dichas tangentes desde P a los puntos de contacto, se ven desde un foco
cualquiera bajo ángulos iguales.
P

=
=

M'
Q'
M
=

Q
=

F F'

1o .- En efecto: Consideremos los puntos Q y Q0 , simétricos de F y F0 , respectivamente a las tangentes PM


y PM0 , siendo M y M0 sus puntos de contacto.
4 4
Los triángulos PQF0 y PQ0 F son iguales, por tener sus tres lados iguales: PQ = PF , PQ0 = PF0 , por
simetría, y F0 Q = FQ0 = 2 · a.
[0 = Q
En consecuencia , se tiene que: QPF [0 PF , y como tienen común el ángulo FPF
[0 , será también
[=Q
QPF \0 PF0 , y así mismo sus mitades, MPF
[ =M \ 0 PF0 .

2o .- En efecto: De la igualdad de los triángulos anteriores se deduce la de los ángulos PQM \0 .


[ y PFM
[ por simetría, resulta que PM y PM0 , se ven desde F bajo los ángulos
Dado que el primero es igual al MFP,
iguales MFP
[ y PFM\0 .

36
Lección 4.- TANGENTES

4.1 Trazado de tangentes


4.2 Intersección de elipse y recta

4.1 Trazado de tangentes

Contemplamos la tangente a la elipse, en un punto P de ella, de dos maneras distintas:


1o .- Como la bisectriz exterior del ángulo que forman los radios vectores, F0 P y FP, de dicho punto.
2o .- Como la mediatriz del segmento MF, siendo M el punto de la circunferencia focal de F0 , alineado
con P y con F0 . Se verifica, entonces, que:

a.- El punto P es la intersección de la recta MF0 con dicha mediatriz.

b.- El punto de intersección de MF con su mediatriz pertenece a la circunferencia principal.

circunferencia focal

t M
2·a _
_
(tangen
P te)

F' O F

elipse
circunferencia principal

Procedamos ahora el trazado de tangentes, según se trate, o no, de hacerla pasar por un punto de ella; P.

1er caso: P pertenece a la elipse


a.- Por bisectrices. La tangente t es la bisectriz del ángulo FPM,
[ que el radio vector PF forma con la
prolongación del PF0 . (Ver figura anterior).
b.- Por medio de la circunferencia principal. Basta trazar los radios de la circunferencia principal, pa-

37
ralelos a PF y PF0 . Sus intersecciones con dicha circunferencia, M y M0 , determinan la tangente buscada,
t ≡ MM0 .

t M'
M (tangen
P te)

F' O F

c.- Por la recta de Pascal. Inscrito en la elipse se dibuja un hexágono de vértices arbitrarios A, B, C
D, suponiendo los dos restantes confundidos en P, siendo el lado que determinan éstos la tangente en
P. Uniendo los vértices en cualquier orden y numerando los lados en este mismo orden (ver figura), las
intersecciones de los lados opuestos 1 ∩ 4, y 2 ∩ 5, son puntos M y N de la recta de Pascal, MN, que corta
al lado AC = 3 en el punto T. La tangente buscada será por tanto la PT ≡ t.
(Observemos que esta construcción sirve para cónicas, no dibujadas, dadas por cinco puntos: P, A, B, C,
D. Por otra parte el hexágono puede ser convexo o estrellado).

Recta de Pascal
t
Tangente

N
D 5 P

C 3 M T
4
A
1
2

38
d.- Por polaridad. Bastará trazar, por P, cualquier secante, PQ ≡ r y hallar su polo, R. La tangente buscada
será la RP ≡ t.
Se obtiene fácilmente el polo, R, como intersección de las polares, a y b, de dos puntos arbitrarios A y B
de r. Por ejemplo, para hallar a, se traza por A una cuerda cualquiera, CD, que determina el cuadrivértice

inscrito PCQD, siendo a la recta definida por las intersecciones de CQ ∩ PD ≡ M, y PC ∩ QD = N, de sus
lados opuestos.

N'

a
b

Q
C
M B
M'
A
P
E
D

(Observemos que este procedimiento sirve también para cónicas definidas por cinco puntos P, C, Q, E, D.)

2o caso: P es un punto exterior a la elipse.


a.- Por medio de la circunferencia principal.
Se traza la circunferencia de diámetro PF, que corta a la circunferencia principal en los puntos Q y R, que
determinan las tangentes buscadas s ≡ PQ y t ≡ PR.
Los puntos de contacto S y T, son las intersecciones de las rectas s y t, con las paralelas, respectivas, a OQ
y OR, trazadas por F0 .
P
Q

S
R
s T
F' O F
t

39
b.- Por medio de la circunferencia focal.
Se traza, con centro en P, una circunferencia que pase por F, que cortará a la circunferencia focal, en los
puntos M y N.
Las mediatices de los segmentos FM y FN son las tangentes s y t. Las intersecciones de s y t con los radios
vectores FM y F0 N son los puntos de tangencia T1 y T2 .

_
PF

T1
T2
s N
F' F
t
2·a

c.- Por polaridad.


Se trata de determinar la polar, MN, del punto P, respecto de la cónica dada, que corta a ésta en los puntos
de contacto S y T, de las tangentes buscadas s ≡ PS y t ≡ PT.
La polar puede determinarse trazando tres secantes que forman dos cuadrivértices inscritos, cuyos puntos
diagonales, M y N, nos definen la polar MN.
P
Polar de P

A C
E
S T
M N
s
F
t
F
B D

40
Un caso particular del anterior será aquel en el que P es un punto impropio, de dirección d, que titulare-
mos:
Tangentes a una elipse, paralelas a una dirección dada, d.
a.- Por medio de la circunferencia principal.
Las perpendiculares a d, trazadas por F y F0 , cortan a la circunferencia principal en los puntos A, B, C y
D, siendo t ≡ BC y s ≡ AD, las tangentes buscadas.
Los puntos de contacto T y S son las intersecciones de t y s con las paralelas a OB y OA, trazadas por F0 .

t
C
T
B

F' F
O
s
S
D

b.- Por medio de la circunferencia focal.


La perpendicular por F, a la dirección d, corta a la circunferencia focal en los puntos M y N.
Las mediatices de los segmentos FM y FN son las tangentes buscadas, s y t.
Las intersecciones de s y t, con los radios vectores F0 M y F0 N son los puntos de tangencia T1 y T2 .

T1 M

F'
2·a t F

T2

41
c.- Por polaridad.
Se trata de un caso particular del 2o caso, apartado c.-, en el que las secantes, trazadas por P, son ahora
paralelas a d (dirección del punto impropio P).

d P

S
A

B C
M
D E
N

F
T Polar de P

4.2 Intersección de elipse y recta

De las propiedades de las circunferencias focales y las rectas tangentes a la elipse, se desprende el
importante resultado siguiente:
La elipse es el lugar geométrico de los centros de las
circunferencias que son tangentes a una focal y que
pasan por el otro foco.

P
s
F' F

2·a

Q
t

42
Para obtener los puntos de intersección de la recta y la elipse, se utiliza la propiedad anterior, de manera
que dichos puntos serán los centros de las circunferencias que pasando por un foco sean tangentes a la
circunferencia focal del otro foco, y tengan su centro en la recta dada. Estas circunferencias por tener su
centro en la recta dada, y pasar por un foco, pasarán también por el simétrico de dicho foco respecto a la
recta dada.
La metodología para la construcción es la siguiente:
1o .- Se traza la circunferencia focal de F0 .
2o .- Se determina F00 , simétrico de F respecto a la recta r dada.
3o .- Se traza una circunferencia cualquiera, (c1 ), con centro en el punto O1 , situado en r, que pase por F
y F00 . Su intersección con la circunferencia focal nos determina los puntos M1 y M2 .
4o .- Se trazan los ejes radicales E1 y E2 , lo que nos permite obtener el centro radical de las circunferencias
focal, la (c1 ) y las eventuales (ci ); sea este el punto R.
5o .- Desde R se trazan las tangentes, t1 y t2 , a la circunferencia focal, obteniéndose sobre ella los puntos
T1 y T2 .
6o .- Las intersecciones de los radios F0 T1 y F0 T2 , con r, son los puntos P y Q buscados.

E1
t1

(c 1 )
E2 M2

F'' O1

P T1

A' F' A
O F M1
2·a
Q

t2
R
T2

43
Lección 5.- OTRAS PROPIEDADES

5.1 Otras propiedades de la elipse

5.1 Otras propiedades de la elipse

A continuación enunciamos algunas propiedades sin demostración de la elipse.

1.- Las tangentes, t1 y t2 , desde un punto exterior, P, a una elipse, forman el mismo ángulo, α , con
las rectas que unen dicho punto con los focos.

t2

t1 F' F α

2.- Las rectas que unen un foco, F0 , con los puntos de tangencia, T1 y T2 , de las tangentes trazadas
desde un punto exterior, P, de la elipse, tienen como bisectriz la recta que une el foco con el punto.

α T2
T1
t2
F' F
t1

45
3.- El segmento, Q1 Q2 , que delimitan en una tangente móvil, t, otras dos tangentes fijas, t1 y t2 ,
se ve desde un foco F0 bajo un ángulo, α , constante, igual a la mitad del ángulo de vértice dicho
foco, y lados las rectas que pasan por los puntos , T1 y T2 , de tangencia con la elipse de las
tangentes fijas t1 y t2 .
P
t
Q1
α
2·α
Q2 T1

T2 t1
F' O F
t2

4.- Las tangentes, t1 y t2 , a una elipse en los extremos de una cuerda focal, T1 F0 T2 , se cortan en un
punto, P, situado en la perpendicular por el foco, F0 , a la cuerda focal dada.
P

T1
t1

T2 F' F

t2

5.- La elipse tiene dos diámetros conjugados iguales, que corresponden a las diagonales del rec-
tángulo construido a partir de los ejes.

46
6.- Dada una tangente cualquiera a la elipse, el producto de la abscisa del punto de tangencia por
la abscisa del punto de intersección de la tangente con el eje mayor, es igual al cuadrado del semieje
mayor, es decir:
OT0 · OP = a2 .

T
b
a P
O T'

7.- Los ejes de la elipse cortan a cualquier tangente, a la misma, en dos puntos A y B, que junto
con el de tangencia, T, definen dos segmentos, AT y BT, cuyo producto es igual al cuadrado del
semidiámetro conjugado del diámetro correspondiente al punto de tangencia; es decir:
2
BT · AT = OT0
B
T
T'
A
O

8.- La recta que une el punto, P, de intersección de las tangentes, t1 y t2 , con el punto medio, M, de
la cuerda definida por los puntos de contacto, T1 y T2 , pasa por el centro de le elipse.
P

T1

t1

O T2

t2

47
9.- El producto de las distancias de cada foco a una tangente cualquiera es constante, es decir,

FM · F0 M0 = cte.
M'

F
F' O

10.- La circunferencia trazada sobre un radio vector cualquiera, tomado como diámetro, es tan-
gente a la circunferencia principal.

F' O F

11.- Si desde un punto P se trazan dos tangentes, t1 y t2 , y sobre cada una de ellas se lleva, a partir
de P, las distancias
PN = PF y PN0 = PF0

se verifica que
NN0 = 2 · a . P
t1 N'

F
F' O
N

t2

48
12.- La paralela al eje mayor trazada por el punto de intersección de las normales, nA y nB , a una
elipse en los puntos extremos de una cuerda focal, AB, divide a dicha cuerda en dos partes iguales;
es decir
MA = MB

A
nA
O
F' F
nB M

13.- El producto de los segmentos limitados en una normal a la elipse en un punto P, por dicho
punto y los ejes, PM y PN, es igual al cuadrado del semidiámetro, OQ, del correspondiente al punto
P; es decir
2
PM · PN = OQ
=

P
t
Q
=

M
O

14.- El cuadrado de la distancia del centro de la elipse a una tangente cualquiera, menos el cua-
drado de la distancia de dicho centro a una paralela a dicha tangente que pase por un foco, es igual
al cuadrado del semieje menor; es decir
2 2
ON − OP = b2
N
=

b t

O a
=

F' F
P

49
15.- Dada una elipse, se verifican las siguientes relaciones:
c·x c·x
PF0 = a + , PF = a −
a a
P

F' a O M F

16.- El punto de intersección, P, de las tangentes, t1 y t2 , a la elipse, en los puntos extremos de una
cuerda focal, AB, pertenece a la directriz, d, correspondiente a dicho foco.
t1

A
O
F' F
P

B
t2

17.- Cuando una circunferencia corta a una elipse en cuatro punto, M, N, P y Q, las bisectrices de
los ángulos formados por las cuerdas comunes opuestas son paralelas a los ejes de la elipse.
= =

M
N
β
= =

Q
P
α α

50
18.- Cuando un cuadrilátero circunscrito a una cónica tiene por puntos de contacto los vértices de
un cuadrilátero inscrito, las diagonales de los dos cuadriláteros pasan por el mismo punto, P.

19.- El lugar geométrico de los vértices de los ángulos rectos cuyos lados son tangentes respectiva-
mente a dos elipses homofocales, es una circunferencia concéntrica con las dos elipses dadas.

t2

t1
F' O F

20.- Se verifica la siguiente relación:

AD · AD0 BE · BE0 CG · CG0


· · =1
BD · BD0 CE · CE0 AG · AG0

D
G

F' F D'
G'
C E'
E B

51
21.- Si por un punto del plano de la elipse se trazan dos cuerdas cualesquiera, el cociente de los
productos de los segmentos determinados en cada una de las cuerdas es constante, cualquiera que
sea el punto elegido, siempre que las direcciones de las cuerdas no varíen; es decir

P1 N1 · P1 N01 P2 N2 · P2 N02
=
P1 M1 · P1 M01 P2 M2 · P2 M02

M1
N1

=
P1 = N2
M2
=
=

M'1
P2

N'1 N'2 M'2

22.- Si desde un punto cualquiera, P, de una elipse se trazan perpendiculares a los lados de un
cuadrilátero inscrito en ella, el cociente de los productos de los segmentos de perpendicular corres-
pondientes a cada pareja de lados opuestos del cuadrilátero es constante; es decir

PQ · PR
= cte.
PM · PN

P M

N R

23.- Cuando una recta corta a una elipse y a un cuadrilátero inscrito en ello, se obtienen una serie
de puntos de intersección sobre la elipse y sobre los lados del cuadrilátero, tales que verifican la
siguiente relación:
AC · AD BC · BD
=
AF · AE BF · BE
B
D
A
E F C

52
24.- División de la elipse en partes iguales
Dado que la elipse no se puede dividir directamente en arcos de igual longitud, aprovecharemos que
cuando sepamos dividir una circunferencia en el número de partes en que queremos dividir la elipse, el
problema admite fácil solución.
Así, dados los ejes de la elipse, AB = 2 · a y CD = 2 · b, dibujaremos la circunferencia, de centro O y
radio a, dividiremos ésta en las n partes que nos interesen, y procederemos como se indica en la figura
siguiente, en la que se ha supuesto n = 9.

A O B

53
Lección 6.- DETERMINACIÓN DE UNA ELIPSE

6.1 Determinación de una elipse


6.2 Ejemplos

6.1 Determinación de una elipse

1.a.- Determinación de los ejes de una elipse dada por dos diámetros conjugados MM0 y NN0 .

De entre los distintos métodos para resolver esta cuestión, vamos a describir el siguiente:
Por el extremo N del semidiámetro ON, se traza el segmento ND, igual y perpendicular al OM.
A continuación, se dibuja la circunferencia de diámetro OD y centro C.
Luego se traza el diámetro NC, de extremos E y F.
Resulta, entonces, que las rectas OE y OF coinciden con los semiejes, siendo sus longitudes:

a = OA = OA0 = NE , b = OB = OB0 = NF .
D

N
B
A
F
M' O
_ M
NF
A' _
NE
B'
N'
1.b.- Determinación de los ejes de una elipse dada por dos diámetros conjugados AB y CD.

Como variante de la construcción anterior tenemos la siguiente.


Por el centro de la elipse se traza la perpendicular, OM, a uno de sus diámetros conjugados, sea por
ejemplo el AB. Sobre ésta determinamos el punto M, tal que OM = OB, y unimos este punto, M, con
el punto C, extremo del diámetro conjugado CD. Luego dibujamos la circunferencia, de centro X y
diámetro CM, y la concéntrica con ella, de radio OX, la cual determina en la anterior recta, CM, los

55
puntos Y y Z, que unidos al centro de la elipse, nos dan sus ejes. Las magnitudes de éstos corresponden
a los segmentos OP y OR, respectivamente, que se trasladarán a su verdadera posición en la forma que
se indica en el dibujo.

D A

O Y

P C
B
X
M R

2.- Determinación del eje menor de una elipse dada por el eje mayor, AA0 , y un punto P de la
misma.

Se traza la circunferencia principal (de diámetro AA0 ). Luego, se dibuja la normal al segmento AA0 , por
P, que corta a la anterior circunferencia en el punto P0 .
A continuación se traza la recta B0 P0 , que corta a la AA0 en el punto Q.
Por último, se dibuja la recta QP, que corta a la OB0 , en el punto B.
Como resultado final obtenemos el segmento OB, que es el semieje menor, b, buscado.
B'
P'
B
P

A'
A Q
O

56
3.- Determinación del eje menor de una elipse dada por su eje mayor, AA0 , y una tangente, t, a la
misma.

Sobre AA0 dibujamos la circunferencia principal de la elipse, que corta a la tangente, t, en los puntos C
y D.
Las normales a t en C y D cortan al segmento AA0 en F y F0 , que son los focos de la elipse.
Si consideramos el triángulo rectángulo, de hipotenusa FB0 = a y cateto OF, obtenemos que el otro
cateto es OB0 , precisamente b, el semieje menor que nos interesaba.
t
D

O
A A'
F' F
b
a
B'

4.- Determinación de los ejes de una elipse dada por sus focos, F y F0 , y un punto fijo, P, de la
misma.

Si unimos el punto P con los focos F y F0 , se verifica: PF + PF0 = 2 · a.


Prolongamos ahora, el segmento F0 P, a partir de P, en PC = PF.
Se obtiene, así, el eje mayor F0 C = 2 · a, verificándose, además, que el semieje menor, b, resulta ser el
cateto, OB, del triángulo rectángulo de hipotenusa F0 B = a y cateto OF0 .

a
b

O
F' a F a
2·a

57
5.- Determinación de los ejes de una elipse dada por sus focos, F y F0 , y una tangente, t, a la misma.

La perpendicular a t, desde F, corta a la tangente en el punto C, de la circunferencia principal, resultando


que el semieje mayor es : OA = OC = a.
El semieje menor , b , resulta ser el cateto , OB , del triángulo rectángulo de hipotenusa F0 B = a
y cateto OF0 .

B circunferencia principal
C
t
a b a

F
F' O A
a
6.- Determinación del eje mayor de una elipse dada por su eje menor, BB0 , y una tangente, t,
a la misma.

Sobre BB0 , como diámetro, dibujamos una circunferencia.


La tangente dada corta a la recta BB0 en el punto k.
La tangente, t0 , a la circunferencia anterior, trazada desde el punto k, determina el punto T0 .
La normal a BB0 desde el punto T0 corta a la tangente dada, t, en el punto T.
La recta CT0 corta a la BB0 en el punto L. (C es el punto de intersección de la normal, en O, el segmento
BB0 , con la circunferencia interior). L
La recta LT corta a la OC en el punto A.
Obtenemos así el semieje mayor buscado: OA = a.

B
T' T

b t
t'

O C A

B'
58
7.- Determinación de los ejes de una elipse dada por los ejes de simetría r y s, y dos puntos, P y Q,
de la misma.

Se traza la recta QP que corta a r en el punto K, y se dibuja la semicircunferencia, de diámetro OK.


(llamémosla (c)).
Por el punto medio, I, del segmento PQ se traza la perpendicular a r, que corta a (c), en el punto I0 .
La recta KI0 , que es normal a OI0 , corta a las normales a r, trazadas por P y Q, en los puntos P0 y Q0 ,
respectivamente.
Resulta, entonces, que:

OP0 = OQ0 = OA = a ,

es el semieje mayor.
Trazando, ahora, la recta CP0 , que corta a r en el punto L, y luego la LP, que corta a s, en el punto B,
resulta que tenemos: OB = b es el semieje menor.

Q' C

I'
B (c)
Q
P'
b I
P
a r
O A L K
s

8.- Determinación de una elipse conociendo los siguientes datos: El centro O, las direcciones de los
ejes principales, el semieje menor, b, y una tangente, t.

Se traza por O la perpendicular s a t, lo que nos determina P.


Se dibuja la semicircunferencia (c), de diámetro OP.
Con centro en P se traza un arco de radio b, obteniendo M en (c).
Con centro en O se dibuja un arco de radio OM, obteniéndose Q en s.
Se traza por Q la recta t0 paralela a t, obteniéndose el foco F.
A partir de aquí se obtienen con toda facilidad el otro foco F0 y los vértices A y A0 .
Para obtener el punto de tangencia, T, se empieza trazando la circunferencia focal, relativa a F.

59
Luego, se traza por F0 la perpendicular a t, obteniéndose F00 en dicha circunferencia focal.
Por último uniendo F con F00 se obtiene el punto de tangencia, T en t.

_
AA'= 2·a

P
B b

(c) T F''

M
O
A F F' A'
t' t
=

s B'

6.2 Ejemplos

Ejemplo 1.- Dadas dos elipses que tengan iguales sus ejes mayores y uno de los focos común, determinar los
puntos de intersección de las dos curvas.

Sea F el foco común, y sean F1 y F2 los otros dos focos.


Llamemos M al punto común, con lo cual se tiene:

MF + MF0 = 2 · a ,

MF + MF2 = 2 · a

igualdades, éstas, de las que se deduce


MF1 = MF2 .

60
En consecuencia, el punto M se encontrará, como punto de intersección de ambas elipses, en la perpendicular al
segmento F1 F2 en su punto medio.

F F1 F2
B A B' A'

M'

Ejemplo 2.- Construir una elipse conociendo sus focos y un punto o una tangente

1.- Dados los focos, F y F0 , y un punto, P, dado de la curva.


Por verificarse la igualdad
PF + PF0 = 2 · a ,

conoceremos su eje mayor, con lo que la cónica quedará determinada.


2.- Dados los focos F y F0 , y una tangente, t, a la curva.
Sea el punto P0 , proyección de un foco, F, sobre la tangente, y sea O el punto medio del segmento FF0 .
Tendríamos, entonces que OP0 sería el radio de la circunferencia principal, con lo que la elipse quedaría determinada.
(El problema tendrá solución sólo si verifica que: OP0 > OF, es decir a > c).
t

P
P'

A F O F' A'

_
OP' _ _
PF + PF' = 2·a

61
4
Ejemplo 3.- Se da un triángulo rectángulo AOB y un punto M de la hipotenusa. Si los catetos OB y OA son
los ejes de una elipse tangente a AB en M, determinar los vértices de la elipse.

Supongamos el problema resuelto y sean F y F0 los focos.


\
La normal MC es la bisectriz del ángulo F0 MF, y la tangente MA es bisectriz del suplementario; luego, los puntos

C y A son conjugados armónicos respecto a los F y F0 .


Por la propiedad fundamental de los puntos conjugados

2
OF = OC · OA

por una media proporcional determinamos OF.


Una vez conocidos F y F0 tendremos:
FM + MF0
OV = ,
2
con lo que obtendremos los vértices V y V0 .
Para hallar el vértice P, bastará con cortar, desde F, con radio FP = OV.
B

P M
=
=
=
=

V' V
F' O C F A

F
_ M
F' F
OV
V' 2·a V
Ejemplo 4.- En una elipse se conoce: Una foco, F, dos puntos M y P, y una tangente, t. Se trata de determinar
el otro foco y los vértices.

Se determina el simétrico F1 de F respecto a t, punto por


el que pasa la circunferencia focal del otro foco F0 .
F1
Las circunferencias de centros, respectivos M y P, que _
PF
pasan por F, son tangentes a la circunferencia focal de P t
F0 ; es decir, que la circunferencia focal de F0 pasa por
F1 y es tangente a las anteriores circunferencias, de cen- V' O F V
(c 1 )
F'
tros respectivos M y P, lo que nos permite determinar F0 . _
MF
Además, el segmento F0 F1 = 2 · a. M

Circunferencia focal de F0 . (c 2 )
Tangente a (c1 ) y (c2 ), y pasa por F1 .

62
Ejemplo 5.- Dados los ejes de una elipse, trazar tangentes, t1 y t2 , desde un punto exterior, P.

Para determinar los focos, basta trazar la circunferencia, de centro en C y radio OA; su intersección con el eje AB,
nos da los focos F1 y F2 .
El lugar geométrico de los simétricos de F1 , respecto a todas las tangentes que se pueden trazar a la elipse, es la
circunferencia focal, de centro F2 y radio AB = 2 · a.
Los simétricos de F1 , respecto a las tangentes que pasen por P, distarán de P lo mismo que de F1 , es decir, perte-
necerán a la circunferencia de centro P y radio PF1 ; las intersecciones, M y N, de las dos circunferencias, serán los
simétricos de F1 respecto a las tangentes pedidas.
Luego, las mediatrices de los segmentos MF1 y NF1 , serán las tangentes pedidas.
Para hallar los puntos de contacto bastará con tener en cuenta la siguiente propiedad: “Un foco, F1 , el simétrico del
otro, M, y el punto de contacto, T1 , están alineados.”

C T2
t2
T1
M
A B
F1 O F2
t1

63
Ejemplo 6.- En una elipse se conocen los focos y vértices del eje mayor. Trazar tangentes que disten ` de su
centro.

D
2·m

m
C F2 B
A F1 O
E

Observemos que las proyecciones, C y D, de los focos, F1 y F2 , sobre la hipotética tangente, CD, pertenecen a la
circunferencia principal, y que el punto E, simétrico del C, respecto a O, también estará en dicha circunferencia.
Así mismo es inmediato comprobar que la cuerda ED será igual a la suma de CF1 y F2 D, es decir, 2 · m, si es m la
distancia de O a la tangente en cuestión.
Por tanto, para resolver el problema trazaremos una cuerda cualquiera, MN = 2 ·``, y dibujaremos la circunferencia
de centro O, y tangente a MN. Las tangentes desde los focos a esta circunferencia nos determinan las intersecciones
de las tangentes con la circunferencia principal.
El problema tiene, evidentemente, cuatro soluciones, aunque en la figura sólo hemos dibujado una.

l l
2·l

l
F2
A
F1 O B
N

M
2·l

64
Ejemplo 7.- Determinar una elipse, conociendo: Un foco, F, una tangente, t, con su punto de contacto, T, y la
excentricidad.
F1
a a
Si suponemos el problema resuelto tendremos:
2·a
T

P t
c c c
F' F

Se empieza determinando F1 , simétrico de F respecto a t. El foco F0 estará en la recta F1 T , y su


distancia a F1 será 2 · a.
Como FF0 = 2 · c, se tendrá:
FF0 c
= = (excentricidad) ,
F1 F 0 a
y F0 estará en la circunferencia de diámetro PQ, que es el lugar geométrico de los puntos cuya relación de distancias,
c
a F y F1 , es .
a
a F1 2·a
a a a
2·a
T
c c c 2·c
e= =
2·c a 2·a
P
t
F' c c c
2·c F La propiedad en la que se basa esta construcción es la siguiente:
“El lugar geométrico de los puntos cuyas distancias a dos puntos
m
dados están en una relación dada, , es una circunferencia”.
n

n
Q m
P A Q B
n
MA m
=
MB n

65
4
Ejemplo 8.- Dado un triángulo ABC, y un punto F de la bisectriz del ángulo CAB,
d determinar una elipse
que sea tangente a los tres lados del triángulo y en la cual F es un foco.

Sea F0 el otro foco. Puesto que BAF


[0 = CAF [0 , F0 estará en la bisectriz AF.
Así mismo, ABFd = CBF [0 , es decir, las bisectrices de los ángulos ABC [0 coinciden; por tanto, F y F0 son
d y FBF
conjugados armónicos respecto los puntos I, E, siendo I el centro de la circunferencia inscrita.
Una vez obtenido F0 , se determina F1 , simétrico de F respecto a la recta AC.
Resulta, así, que F0 F1 es la longitud del eje mayor de la elipse.

F1 O' F'  

 I centro de la circunferencia inscrita

 

V1 O V2 O centro de la elipse



  F, F0 focos de la elipse
(determinación de los vértices)



V1 , V2 vértices de la elipse (eje mayor)

C
F1

A = O'
= F
V1 O
I F'
V2 M

E
=
=

66
Lección 7.- ESTUDIO DE LA HIPÉRBOLA

7.1 La hipérbola como lugar geométrico


7.2 Centro y radio la curvatura
7.3 Propiedades de la hipérbola

7.1 La hipérbola como lugar geométrico

Recordemos que hemos definido la hipérbola como el lugar geométrico de los puntos del plano tales
que la diferencia de distancias a otros dos puntos fijos, llamados focos, es constante.

Elementos a destacar en una hipérbola son los siguientes:

FOCOS. Son los dos puntos F y F0 .


EJES. Existen dos: 1.- El real, llamado también focal o transverso, que es la recta FF0 .
2.- El imaginario, llamado también no focal, o no transverso, que es la mediatriz del
segmento FF0 .
CENTRO. Es el punto O, intersección de los ejes.
VÉRTICES. Son los puntos de la hipérbola situados sobre el eje real, en los que la curvatura es máxima;
los A y A0 .

F' A' O A F

B'

DIRECTRIZ. Recta fija, paralela al eje imaginario, exterior a la hipérbola, tal que el cociente
de las distancias de cualquier punto de la hipérbola a su foco asociado y a ella,
es constante, y > 1.

67
RADIOS VECTORES. Cada uno de los segmentos que unen un punto de la hipérbola con cada uno de
sus focos.
d2 d1
P >1
d2

d1

F' A' A F
O

directriz

radios vectores

DIÁMETRO. Toda cuerda que pase por el centro.


DIRECCIÓN CONJUGADA DE UNA RECTA DIAMETRAL. La de las cuerdas cuyos puntos
medios están sobre una recta diametral.
DIÁMETROS CONJUGADOS. Los definidos por una recta diametral y su conjugada.
Se verifica que: 1.- Los ejes son la única pareja de diámetros conjugados
ortogonales entre sí.
2.- Las tangentes a la hipérbola en los extremos de un diá-
metro son paralelos a la dirección conjugada.
=
'
nP

= =
te e

l
gen

tra
me
dia
tan

r ecta
diámetro P
=

A
F' A' O F
P'
a
gad

=
nju

P
e en
o
ta c

ent
rec

tang

68
ASÍNTOTAS. Las rectas que, pasando por el centro, son tangentes a las ramas de la hipérbola en los
puntos del infinito.
Se verifica que: 1.- Los ejes de la hipérbola son las bisectrices de sus asíntotas.
2.- El paralelogramo que tiene sus vértices sobre las asíntotas y sus lados
paralelos a una pareja de diámetros conjugados tiene un área constante, cualquiera que sea
la pareja considerada.
3.- Los segmentos que una secante determina entre la hipérbola y sus
asíntotas son iguales.

asintotas
= A
F' A' = F

SIMETRÍA. La hipérbola es simétrica respecto a cada eje y al centro.


CIRCUNFERENCIA FOCAL. Circunferencia de centro un foco y radio 2 · a.
Es, así mismo, el lugar geométrico de los puntos simétricos del otro foco respecto a las distintas rectas
tangentes a la hipérbola.
CIRCUNFERENCIA PRINCIPAL. Circunferencia de centro el de la hipérbola y radio a.
Se verifica que: 1.- En el lugar geométrico de los pies de las perpendiculares trazadas
desde los focos a las distintas rectas tangentes a la hipérbola.

69
2.- Cuando las tangentes consideradas son las asíntotas, dichos puntos
pertenecen también a la directriz relativa al foco considerado.

Circunferencia focal

Circunferencia principal

B M T
=

F' P =
A' t A F
O

2·a a B'

p
CIRCUNFERENCIA DE MONGE. Circunferencia de centro el de la hipérbola, y radio r = a2 − b2 .
Se verifica que: 1.- En el lugar geométrico de los puntos de intersección de todas las
parejas de tangentes a la hipérbola ortogonales entre sí.
2.- La suma de los cuadrados de las distancias de cada uno de sus puntos
a los focos es 4 · a2 .
3.- La circunferencia sólo existe si se verifica que: a > b. Equivale a
π
decir que el ángulo de las asíntotas es < .
2

A' a A
F' O F
r b
Circunferencia de Monge

70
HIPÉRBOLAS EQUILÁTERAS. Las que tienen sus asíntotas formando 45o con los ejes.
Se verifica que: 1.- Los ejes son iguales: a = b.
2.- Las asíntotas son ortogonales entre sí.
HIPÉRBOLAS CONJUGADAS. Las que tienen los mismos ejes, asíntotas y distancia focal, pero sus
ramas están situadas en distintas regiones angulares de las asíntotas.
Se verifica que: 1.- Toda pareja de diámetros conjugados en una de ellas, lo es también en
la otra.
2.- Toda recta paralela a una asíntota determina segmentos iguales al cor-
tar a ambas hipérbolas y a la otra asíntota, es decir: CM = C0 M.
_ _
P0P1 = P0P2
P1
Fc C' P'1
P2 = _ _
P0 M
Ac P'0 P'1 = P'0 P'2
C
T

=
diámetros conjugados
P'0
A' O F
F' A
hipérbolas conjugadas

P'2
A'c

F'c

Propiedades de las asíntotas tangente M


secante
1.- Toda secante, r, trazada por P
asíntotas H
un punto de la hipérbola, corta
a ésta y a las asíntotas, en pun- C E
tos que determinan segmentos
G T
iguales PM = QN.
O
(P y Q, intersecciones con la hi-
D
pérbola, y M y N intersecciones
K Q
con las asíntotas).
t N
r
71
2.- Cuando P y Q coinciden en un punto T, la secante se transforma en la tangente t, en T, siendo
entonces sus puntos de corte, H y K, con las asíntotas, simétricos respecto al punto T.
Nos permite, lo anterior, establecer como determinar la tangente, en un punto T de la hipérbola: Basta
con trazar las paralelas TC y TD a las asíntotas, y tomar sobre éstas, CH = OC y DK = OD, siendo
entonces la recta HK la tangente buscada.
Por otra parte, el punto de tangencia de una tangente, t, sería el punto medio, T, del segmento HK,
determinado por las asíntotas.


3.- Si sobre una cuerda PQ, como diagonal, se dibuja el paralelogramo PEQG, de lados paralelos
a las asíntotas, la otra diagonal, EG, pasa por el centro, O, de la hipérbola.

4.- El semieje real OA = a, es la media proporcional, PC, entre los segmentos PM y PN, determi-
nados por las asíntotas, sobre la paralela al eje real, trazada por P.
Así mismo, el semieje imaginario OB = b, es la media proporcional PK, entre los segmentos PQ y
PS , determinados por las asíntotas , sobre la paralela al eje imaginario (normal a AA0 ),
trazada por P.

K
M N P
B

A
O

72
Trazado de la hipérbola

1.- Conocidos los ejes (Método del compás)


El siguiente dibujo expresa casi por sí sólo como proceder para trazar la hipérbola correspondiente.
Conocidos F, F0 y 2 · a, se van considerando puntos N, exteriores al segmento FF0 , y se van obteniendo
las distintas parejas de radios r1 y r2 .

r2 Q
P
r1
N
F' A' A F

P' Q'

r1
r2 = r1 + 2·a
2.- Por trazo continuo
Conocidos F, F0 y 2 · a, se utiliza un hilo de longitud h, y una regla de longitud ` = h + 2 · a.
El procedimiento a seguir es el siguiente:
1o .- Se fija el hilo en M y F.
2o .- Se hace girar la regla sobre F0 .
3o .- El punto P, al deslizar sobre la regla arrastrando el hilo va describiendo la hipérbola.

(longitud del hilo)


F P M
h

h
l = 2·a + regla M

P
2·a
F' A' A F
2·a
2·c
l

73
Parámetros de la hipérbola

EJE REAL Distancia entre los vértices:


2 · a.
EJE IMAGINARIO Lado del rectángulo cuyos vértices están sobre las asíntotas y su otro
lado, en el eje real:
2 · b.
Este rectángulo define el área constante de todos los paralelogramos
construidos de forma análoga:
AREA = 4 · a · b.
DISTANCIA FOCAL Distancia entre los focos:
2 · c.
c
EXCENTRICIDAD e= .
a

Relaciones importantes: 1.- La diferencia de los radios vectores de cualquier punto de la


hipérbola:
2 · a.
2.- Se verifica:
a2 + b2 = c2 .
3.- La diferencia de los cuadrados de dos diámetros conjugados es
constante:
a2 − b2 = cte.

F' A' O A F
b

a a
c c

74
7.2 Centro y radio de curvatura

El centro de curvatura, en un punto P de la hipérbola, está en la normal, n, a la tangente en el punto P.


En primer lugar determinamos dicha normal, n, como la bisectriz del ángulo formado por el radio vector
PF con la prolongación de PF0 , que corta al eje real en el punto I.
Se dibuja, luego,la normal a n en I, que corta a la prolongación del radio vector PF en el punto E.
Por E se traza la perpendicular a PE, que corta n en el centro de la curvatura, CP , de la hipérbola en P.
CP P es el radio de curvatura correspondiente.
Normal en P
m
n Tangente en P

B P
C =
= Radio de curvatura

CA
F' A' O A F I
t Centro de curvatura

B'
Centro de curvatura en A
CP

La perpendicular a la asíntota m, trazada por el punto C, corta a AA0 en el centro de curvatura, de la


hipérbola, en el vértice A.

7.3 Propiedades de la hipérbola

PROPOSICIÓN 1. La hipérbola es el lugar geométrico de los centros de las circunferencias que


pasan por un foco y son tangentes a la circunferencia focal relativa al otro foco.
En efecto: Supongamos que el centro, M, de la circunferencia, sea exterior al círculo focal.
Siendo MT = MF0 se verificará que,

MF − MF0 = FT = 2 · a ,

luego M pertenece a la hipérbola.


Recíprocamente, si M pertenece a la hipérbola, entonces

MF − MF0 = 2 · a ,

luego
MF − MT = 2 · a ,

75
y en consecuencia las circunferencias de centros F y M, y radios respectivos: 2 · a y MF0 , serán tangentes
exteriores.
El razonamiento sería análogo si las circunferencias fuesen tangentes interiores El punto M0 correspon-
diente estaría sobre la otra rama de la hipérbola.
M'

2·a T
F F'

PROPOSICIÓN 2. El producto de las distancias de un foco de la hipérbola a dos tangentes para-


lelas es constante, e igual al cuadrado del semieje imaginario (no transverso).
En efecto: Al igual que ocurría en el caso de la elipse, se tiene aquí que

FH · FK = FA · FA0 = (c − a) · (c + a) = b2

Así mismo, al ser FH = F0 K0 , por simetría, el producto de distancias desde los focos de una hipérbola a
una tangente cualquiera, es igual al cuadrado del semieje imaginario.
Recíprocamente, la envolvente de una recta que varía de modo que el producto de sus distancias a dos
puntos fijos sea constante y que deja a dichos puntos en diferente semiplano, es una hipérbola fija con esos
puntos como focos.

H
A'
F A O F'
K'

H'

76
Teoremas de Poncelet
Si desde un punto, P, exterior a una hipérbola se trazan las dos tangentes PM y PM0 , se verifica
que:
1o .- Dichas tangentes forman ángulos iguales con las rectas que van desde P a los focos.
2o .- Los segmentos limitados por el punto P y los de contacto, M y M0 , se ven desde un foco cual-
quiera bajo ángulos iguales o suplementarios.
En efecto: Las demostraciones son idénticas a las dadas a las correspondientes teoremas en el caso de la
elipse.
Unicamente cabe aclarar, en el caso del segundo teorema, que las dos tangentes se ven desde un foco bajo
ángulos iguales si sus puntos de contacto están sobre una misma rama, y suplementarios si esos puntos
están sobre ramas diferentes.
Observemos, además, que estos teoremas subsisten, con sus demostraciones, si una de las tangentes es
sustituida por una asíntota, ya que el simétrico de un foco respecto a cualquier asíntota está también en la
circunferencia focal.

PROPOSICIÓN 3. El producto de los segmentos interceptados por una tangente cualquiera sobre
las asíntotas, a partir del centro, es constante, y vale el cuadrado de la semidistancia focal.
En efecto: Consideremos los puntos en que la tangente en P a la hipérbola corta a las asíntotas, los M1
y M2 . Tracemos, ahora, por F, las paralelas FA1 y FA2 , a las asíntotas, en el mismo sentido que OM1 y
4 4
OM2 ; y comprobemos que los triángulos OFM1 y OM2 F son semejantes.
\
Según lo establecido en el segundo Teorema de Poncelet, FM1 es bisectriz del ángulo A 1 FP, y FM2 es
[2 . En consecuencia, el ángulo de las bisectrices M\
bisectriz del PFA 1 FM2 es la mitad del total, A\
1 FA2 ,
y como el ángulo A \1 FO es también la mitad de ese total, restándoles la parte común, M1 FO, se ve que
\
\2 , A\
son iguales los ángulos OFM \
1 FM1 , y este igual al FM1 O, por alternos internos. Además de estos dos
ángulos, los triángulos nombrados tienen iguales los M
\ 1 OF, M2 OF, por simétricos respecto al eje de la
\
hipérbola.
La proporcionalidad de los lados nos muestra A1
que, M1

P
OM1 OF 2 A O
= =⇒ OM1 · OM2 = OF
OF OM2 F A' F'

M2

como queríamos establecer.


A2
77
Consecuencia inmediata de lo que acabamos de establecer es la siguiente: El área del triángulo, que
forma una tangente variable con las asíntotas, es constante.
4
Basta ver que todos los triángulos OM1 M2 tienen un ángulo igual, e igual también el producto de los
lados que lo forman.
El área de ese triángulo vale: a · b, como se desprende del caso en que la tangente móvil coincide con la
tangente en el vértice.

78
Lección 8.- TANGENTES

8.1 Trazado de tangentes


8.2 Intersección de hipérbola y recta

8.1 Trazado de tangentes

Contemplamos la tangente a la hipérbola, en un punto P de ella, de dos maneras distintas.


1o .- La tangente a la hipérbola, en un punto de ella, es la bisectriz interior del ángulo que forman los
radios vectores del punto.
2o .- La tangente a la hipérbola, en un punto, P, de ella, es la mediatriz del segmento MF, siendo M el
punto de la circunferencia focal de F0 , alineado con P y con F0 . Resulta, entonces, que:
a.- El punto P es la intersección de la recta MF0 con dicha mediatriz.
b.- El punto de intersección de MF con su mediatriz, pertenece a la circunferencia principal.

Circunferencia focal

Circunferencia principal

P
=
M
=

2·a

N
F' A' O A F
a

Procedamos ahora al trazado de tangentes, según se trate, o no, de hacerla pasar por un punto de ella, P.
1er caso: P pertenece a la hipérbola.
[0 , formado por
a.- Por bisectrices. La tangente, t, en el punto P, es la bisectriz del ángulo FPF
los radios vectores de P.
b.- Por medio de la circunferencia principal. Se verifica que la proyección ortogonal, F1 ,
de F, sobre la tangente t, pertenece a la circunferencia principal y a la circunferencia (c), de

79
diámetro PF, tangente en F1 a la circunferencia principal, siendo OM paralela a PF0 . Lo que se
hace es, por tanto, trazar el radio OF1 , de la circunferencia principal, paralelo a PF0 , siendo su
extremo, F1 , el que determina t = PF1 .
t

=
(c)
= M
= F1

F' A' O A F

Circunferencia principal

2o caso: P es un punto exterior a la hipérbola.


El proceso que seguiremos para su determinación será el siguiente:
a.- Se traza la circunferencia focal de F0 .
b.- Se traza la circunferencia, (c), de centro P radio PF, con lo que se obtienen los puntos D y
E, sobre la circunferencia focal.
c.- Las tangentes, t1 y t2 , son, respectivamente, las mediatrices de FD y FE
. d.- Las intersecciones,
de t1 y t2 , con las rec-
tas F0 E y F0 D, son los
puntos de tangencia T1
y T2 .
Observemos que las tan- D P
gentes, t1 y t2 , pasan por (c)
los puntos de intersec-
ción de FD y FE con
A' A
la circunferencia princi- F' O F
pal, siendo las intersec-
T2
ciones los puntos me- E
dios de FE y FD.
T1

Circunferencia focal t2
Circunferencia principal t1
80
Un caso particular del anterior será aquel en el que P sea un punto impropio, de dirección d, que titula-
remos:
Tangentes a una hipérbola, paralelas a una dirección dada, d.
Trazamos, en primer lugar, las circunferencias focal y principal.
Se traza, luego, por F la perpendicular a la dirección dada, d, obteniéndose los puntos D y E, situados
sobre la circunferencia focal.
Así, las mediatrices de los segmentos FE y FD son, respectivamente, las tangentes buscadas, t1 y t2 .
Los puntos de tangencia, con la hipérbola, resultan ser las intersecciones de las rectas F0 E y F0 D, con las
tangentes t1 y t2 ; es decir los T1 y T2 .
Además, las tangentes, t1 y t2 , pasan por los puntos de intersección de FD con la circunferencia principal,
siendo dichos puntos los puntos medios de los segmentos FE y FD.

D
t2 t1
d

T1
A' E
F' A F

T2

81
8.2 Intersección de hipérbola y recta

De las propiedades de las circunferencias focales y las rectas tangentes a la hipérbola, se desprende el
importante resultado siguiente:

La hipérbola es el lugar geométrico de los centros


de las circunferencias que son tangentes a una
focal y que pasan por el otro foco.

2·a TP
t
O A F
F' A'
TQ
Q
s

Para obtener los puntos de intersección de la recta r y la hipérbola se utiliza la propiedad anterior, de ma-
nera que dichos puntos serán los centros de las circunferencias que pasando por un foco sean tangentes a
la circunferencia focal del otro foco, y tengan su centro en la recta dada. Estas circunferencias, por tener
su centro en la recta dada, pasarán también por el simétrico de dicho foco, respecto a la recta dada.
La metodología para la construcción es la siguiente:
1o .- Se traza la circunferencia focal de F0 .
2o .- Se determina F00 , simétrico de F respecto de la recta r dada.
3o .- Se traza una circunferencia , (c1 ), con centro en un punto O1 , situado en r, que pase por F y F00 . Su
intersección con la circunferencia focal nos determina los puntos M1 y M2 .
4o .- Se trazan los ejes radicales, E1 y E2 , lo que nos permite obtener el centro radical de las circunfe-
rencias focal, la (c), y las eventuales (ci ); sea éste el punto R.

82
5o .- Desde R se trazan las tangentes, t1 y t2 , a la circunferencia focal, obteniéndose sobre ella los puntos
T1 y T2 .
6o .- Las intersecciones de los radios F0 T1 y F0 T2 , con r, son los puntos, P y Q, buscados.

F''
Circunferencia focal (c 1 )
t1
E1
r
O1 P
M1
Q

T1 E2

M2 A F
F' A' O

t2 R

T2

83
Lección 9.- OTRAS PROPIEDADES

9.1 Otras propiedades de la hipérbola

9.1 Otras propiedades de la hipérbola

A continuación enunciamos algunas propiedades sin demostración de la hipérbola.


1.- Las tangentes a una hipérbola, desde un punto exterior, P, forman el mismo ángulo con las
rectas que unen dicho punto con los focos.

P
=
=

F' A F
A' t O t2
1

2.- Las rectas que unen un foco, de la hipérbola, con los puntos de tangencia de las tangentes
trazadas desde un punto exterior, P, tienen como bisectriz la recta que une el foco con el punto.

P
=

A' = A F
F' O t2

t1

85
3.- El segmento que delimitan en una tangente móvil, t, otras dos tangentes fijas, t1 y t2 , se ve desde
un foco, F0 , bajo un ángulo constante, α , igual a la mitad del ángulo de vértice F0 y lados las rectas
que pasan por los puntos de tangencia, T1 y T2 , de las tangentes fijas, t1 y t2 .

P t

Q1

F' A' A F
α O
2·α T2
Q2 T1

T
t2 t1

4.- En una hipérbola, las tangentes, t1 y t2 , en los extremos de una cuerda focal, T1 FT2 , se cortan
en un punto, P, situado en la perpendicular por el foco F a dicha cuerda focal.

T2
t2

P A
O
F' A' F
T1

t1

86
5.- Si se corta una hipérbola por rectas paralelas a los ejes, entre los segmentos determinados en
dichas rectas por las asíntotas, y cada rama de la hipérbola, se verifican las siguientes relaciones:
2
PM · PN = PT = a2
2
PQ · PR = PM = b2

N M H
P

b
a a
F' A' O A F

6- Si por el punto de tangencia, T, de una tangente, t, se trazan rectas paralelas a las asíntotas, se
obtienen en éstas los puntos medios, U y V, de los segmentos determinados en dichas asíntotas por
el centro, O, y los puntos de corte con la tangente, es decir:

TR = TS , VS = VO , UR = UO

7.- Si por los extremos de una cuerda, MN, se trazan rectas paralelas a las asíntotas, se forma un

paralelogramo, MNPQ, tal que una diagonal es dicha cuerda, y la otra define una recta que pasa
por el centro de la hipérbola.
R

U
T
M
O
F' A' V A F
Q
S
P

87
8.- El producto de las distancias de los focos a una tangente cualquiera es constante.
9.- En toda tangente, el segmento limitado por las asíntotas tiene su punto medio en el punto de
contacto.

N
_ _
OM·ON= c 2

_ _
TM=TN
T
d·d'=b2
F' A' O d
A F
d' M

10.- Toda secante paralela a una misma dirección, d, corta a la hipérbola y a sus asíntotas en cuatro
puntos, M, N, M0 , N0 , tales que
MN · MN0 = a02

siendo a0 el semidiámetro relativo a la dirección d.

N'
M'
N

M
=

O a'
d
=

88
4
11.- Los ángulos de la base del triángulo AMA0 , en el que A y A0 son los vértices de una hipérbola
equilátera, y M un punto cualquiera de ella, difieren en un ángulo recto, es decir:

b0 + π
b =A
A
2

F' A' A F

12.- Si se proyecta un punto M, de una hipérbola equilátera, sobre el eje imaginario, la distancia,
AC, del vértice A al punto obtenido, C, es igual a la abscisa MC del punto considerado, es decir

MC = AC

13.- La recta que une el centro, O, de una hipérbola equilátera con un punto cualquiera, P, de la
curva, es media proporcional entre los radios vectores de este punto, es decir:

2
FP · F0 P = OP

C M

F' A' F
A
O

89
Lección 10.- DETERMINACIÓN DE UNA HIPÉRBOLA

10.1 Determinación de una hipérbola


10.2 Ejemplos

10.1 Determinación de una hipérbola

1.- Conocidas las asíntotas, m y n, y un punto, P.


Los ejes son las bisectrices de los ángulos formados por las asíntotas. El eje real, OA, es el situado en el
mismo ángulo que el punto P.
La paralela al eje real, trazada por P, corta a las asíntotas en los puntos M y N.
El semieje real, a = OA = PQ se determina como media proporcional entre PM y PN, y el semieje
menor, b, por medio de la normal al eje trazada por A, que corta a m en el punto C, siendo c = OC, el
semieje focal.

n Q m

M P
=

N
C
B
=

O _ A
PQ

91
2.- Conocidos una asíntota, m, y tres puntos P, Q y S.
Las asíntotas m y n (de las que conocemos la primera), deben cortar a las cuerdas dadas, o a sus prolon-
gaciones, en puntos tales que verifican:

QC = SK , QD = PH , PE = SG .

Una vez determinados los puntos K, G y H, que están alineados, determinan la asíntota n, que corta a la
m en el centro O.
El problema se reduce, ahora, a la determinación de la hipérbola de asíntotas m y n, que pasa por el
punto P (o Q, o S), que tenemos resuelto antes: (1)

n _
QD P
m

H E

O
D
G

C
_
PE
Q
S
K
_
QC

3.- Conocidos dos diámetros conjugados: MN y PQ.


Trazando las paralelas a los diámetros conjugados dados, por sus extremos, queda determinado el para-

lelogramo DEGH, cuyas diagonales son las asíntotas, m y n, de la hipérbola buscada. Los ejes son las
bisectrices de los ángulos formados por las asíntotas.
Siendo los puntos P y Q las de tangencia de DE y GH con la hipérbola buscada, la bisectriz AA0 , situada
en el ángulo que los contiene, es el eje real.
La longitud PK = OB = b, del semieje imaginario se determina como media proporcional entre los seg-
mentos IP y PL, determinados por las asíntotas en la normal AA0 , trazada por P.

92

El semieje mayor OA, y el foco F, se determinan por medio del rectángulo OBCA, y del arco de centro
O y radio OC = c. m
D
B M
H C eje real
I
F' A'
P
K
Q
O
A F

E
N B'
G
eje imaginario L

4.- Conocidos sus vértices, V y V0 , y un punto P de ella. n


Para determinar la hipérbola pedida se sigue el procedimiento siguiente:
1o .- La recta VV0 define el eje real.
2o .- La mediatriz del segmento VV0 define el eje imaginario.
3o .- Por P se traza la perpendicular al eje imaginario y se obtiene el punto N.
4o .- Se traza la circunferencia (c1 ), de diámetro PN.
5o .- Con centro en P, y radio a, se traza un arco, y se obtiene el punto Q, en (c1 ).
6o .- Con centro en N, y radio NQ, se traza la circunferencia (c2 ), y se obtienen los puntos M y M0 , en
la recta PN.
7o .- Las rectas OM y OM0 son las asíntotas de la hipérbola.
8o .- Por V y V0 se trazan perpendiculares al eje real, y se obtienen los puntos A y A0 sobre las asíntotas.
9o .- Se verifica que VA = V0 A0 = b.
10o .- Con centro en O, y radio (c 2 ) Q
OA = OA0 , se obtienen, sobre el
eje real, los focos F y F0 .
a
M' M
N P
A A'
b b (c 1 )
a a
F' V' O V F

93
5.- Conocidos los vértices, A y A0 , y una tangente t.
Dado que las proyecciones ortogonales de los focos, sobre la tangente, t, pertenecen a la circunferencia
principal, de diámetro AA0 , las perpendiculares a t, trazadas desde las intersecciones, D y E, de t y la
circunferencia principal, cortan a las prolongaciones del eje AA0 , en los focos F y F0 .
El otro semieje, b = OB = AC, se determina fácilmente como muestra la figura.
t

B C

F' A' O A F
_
OF

6.- Conocidos tres puntos, P, Q y S, y las direcciones, d y d0 , de las asíntotas, m y n.


Sobre las cuerdas PQ y QS, como diagonales, se construyen dos paralelogramos, de lados paralelos a d
y d0 .
Las otras dos diagonales, o sus prolongaciones, se cortan en el centro O de la hipérbola, que determina
las asíntotas m y n, paralelas a d y d0 , respectivamente.
El problema se reduce, ahora, a la determinación de la hipérbola de asíntotas m y n, que pasa por el
punto P (ó Q, ó S), que tenemos resuelto antes: (1).
d' d
m
n
F
P

S O C

E
94
7.- Conocido un foco F, una asíntota, m, y el semieje real, a.
Se traza FF1 , perpendicular a la asíntota, m.
Luego, a partir de F1 , se lleva sobre m la longitud a = F1 O; lo que determina el centro O, y el semieje
focal OF = OC.
Por último, la perpendicular CA a OF, determina los semiejes a = OA y b = OB = AC.

m
=

B
C
b
a F1
=

a
O
A
F

8.- Conocidos los focos, F y F0 , y una asíntota, m.


La asíntota m corta, a la circunferencia de diámetro FF0 , en los puntos C y C0 , con los que se determinan
los ejes: 2 · a = AA0 y 2 · b = BB0 , como se muestra en la figura.

m
C
=

B
=

F' A' O A F
=

C' B'

95
9.- Conocidos un foco, F, una asíntota m, y una tangente, t.
Se trazan, por F, las perpendiculares a m y t, que son cortadas en los puntos P y Q, (pertenecientes a la
circunferencia principal); en consecuencia, la mediatriz MO, de la cuerda PQ, corta a m en el centro O
de la hipérbola, de la que OF es el semieje focal. A partir de estos datos, y tal como muestra la figura, se
determinan los semiejes a = OA y b = OB.
m

B
C
P
b
M
A
O a F
Q
_
OA
Circunferencia principal t

10.- Conocidos un foco, F, una tangente, t, su punto de contacto, T, y la longitud 2 · c.


El radio vector TF0 de T es el simétrico del TF, respecto a t, y corta a la circunferencia, de centro F y
radio 2 · c, en F0 , siendo FF0 = 2 · c el eje focal, y su punto medio, O, el centro de la hipérbola.
El eje real AA0 = 2 · a, es la diferencia, TF0 − TF, de los radios vectores.
El otro semieje, b, se determina como el cateto OB del triángulo rectángulo de cateto OA e hipotenusa
AB = OF = c.

t
2·a
_
TF T
B _
OF =
=

F' A' O A F

2·a
2·c

96
10.2 Ejemplos

Ejemplo 1.- Construir una hipérbola conociendo sus vértices y un punto.


Sean A, A0 los vértices, y M el punto dado.
Se traza la circunferencia principal, y se proyecta M sobre el eje AA0 obteniendo P.
Desde P se traza la tangente a la circunferencia principal, y desde M la perpendicular a esta tangente, que cortará al
eje transverso en R. Así, RP es el eje imaginario.
∆ ∆
En efecto: Por ser semejantes los triángulos POQ y MRP, tendremos:

RP MP OQ · MP
= =⇒ RP =
OQ PQ PQ
Ahora bien, tomando como ejes de coordenadas los ejes de la hipérbola se tiene

MP = y , OP = x , OQ = a ,

luego
a·y
RP = √ ;
x2 − a2
pero de la ecuación de la hipérbola
x2 y2
− =1,
a2 b2
se deduce
a·y
b= √ ,
x2 − a2
luego:
RP = b .

M (x, y)
y

x
A O A' R P

97
Ejemplo 2.- Dados un foco, una asíntota y un punto, determinar los demás elementos.
Sean: a, M y F, respectivamente, asíntota, punto y foco.
La proyección del foco sobre la asíntota pertenece a la directriz.
Además, la paralela a la asíntota trazada por M, hasta que corte a la directriz, es igual a MF.
Si se toma, MH = MF, se tiene la directriz.
La perpendicular trazada desde F a la directriz nos da el centro.

a
M

H
F

O
_
d = PH

Ejemplo 3.- Dados un foco, P, un vértice, A, y una tangente, t, a una hipérbola, hallar su centro.
Proyectamos F sobre la tangente, y llamamos A al vértice dado y P a la proyección de F sobre la tangente.
La mediatriz de PA cortará a FA en el centro de la hipérbola.

A O F

98
Ejemplo 4.- Construir una hipérbola conociendo un foco, una asíntota y una tangente.
Proyectando F sobre la asíntota y sobre la tangente, trazando la mediatriz PP0 obtendremos el centro de la hipérbola.
(Para que el problema admita solución es necesario que la mediatriz de PP0 corte a la asíntota MP; es decir que los
puntos P, P0 y F no estén alineados).
M

P
asíntota

P'
O F (foco)

tangente

Ejemplo 5.- Dados un punto, una asíntota y una directriz, construir la hipérbola.
Sean a la asíntota, d la directriz y M un punto de la hipérbola.
Desde el punto Q, intersección de la asíntota y la directriz, se traza una perpendicular a la asíntota, perteneciendo a
esta recta el foco correspondiente.
Por M se traza una paralela a la asíntota, hasta que corte a la directriz, y trazando, con M como centro, y MP como
radio, un arco hasta que corte a QF, obtendremos el foco.

a M
=
d =

P
F

99
Ejemplo 6.- Dados dos puntos, una directriz y una dirección asintótica, determinar los demás elementos.
Sean, d la directriz, A y B los puntos dados, y a la dirección asintótica.
Trazamos por A y B paralelas a la dirección asintótica dada, hasta la directriz.
Si se trazan, ahora, circunferencias de centros A y B, con radios, respectivos, AP y BQ, sus intersecciones nos darán
los focos.
El problema puede tener dos (como el representado), una o ninguna solución.

P
F1
F2
B

Ejemplo 7.- Construir una elipse / hipérbola, dados un foco, F, y tres tangentes. Indicar el género de curva
correspondiente a las distintas posiciones del foco.
Tomando los simétricos de F, con respecto a cada una de las tangentes, la circunferencia que pasa por dichos simé-
tricos es la circunferencia focal correspondiente al otro foco, lo que nos determina la curva.
4
Para ver la clase de curva, según la posición de F, sea ABC el triángulo tomado por las tres tangentes. Circuns-
cribiéndole una circunferencia se tiene que si F se encuentra en la parte sombreada, F y F0 caen a distinto lado de
alguna de las tangentes, y por consiguiente se tratará de una hipérbola; en los demás casos tendremos una elipse.

A
C

100
m
Ejemplo 8.- Determinar una hipérbola conociendo: Una asíntota, r, un vértice A, y la excentricidad, e = .
n
Su suponemos el problema resuelto tendremos:

H
b
c

F A=V a
O V' F'
r

Trazada la tangente en el vértice A, tendremos:


m c
BO = c , OA = a , AB = b , e= = .
n a
4
El área del triángulo ABO se puede expresar así,
1 1
·b·a = · c · AH
2 2
de donde:
a·b n
AH = h = = ·b ,
c m
o lo que es lo mismo:
m
b= ·h .
n
(Por una cuarta proporcional determinaremos AB = b)
En estas condiciones, haciendo centro en A, con radio b, cortaremos a la asíntota en B.
Luego, la perpendicular a AB por A, nos dará O.
Por último, para determinar F, tomaremos OF = BO.

n n _
_ h
e=_
m h m= b
n
m
b

r
B

H
b b
h c
a
F A =_
V O V' F'
BO

101
Ejemplo 9.- Determinar una hipérbola conociendo los vértices, V1 y V2 , y un punto P.
Si suponemos el problema resuelto tendremos:

M F1 V1 T O V2 F2

Sea PT la tangente en P, y M la proyección de P sobre el eje.


La polar del punto T es PM, luego tendremos: (MTV1 V2 ) = −1.
Determinaremos PT hallando el conjugado armónico de M respecto de los puntos V1 y V2 .
La circunferencia de diámetro V1 V2 (circunferencia principal) corta a PT en N (proyección de F1 ), luego trazando
NF1 , normal a PT, ésta pasará por F1 , y su intersección con V1 V2 nos dará el foco.
P

M F1 V1 T O V2 F2

Ejemplo 10.- Determinar una elipse / hipérbola conociendo: Su centro, O, 2 · a y dos tangentes, m y n.
Dado que la circunferencia principal (de centro O y radio a) es el lugar geométrico de las proyecciones de los focos
sobre las tangentes, bastará con trazar la citada circunferencia principal, y determinar sus intersecciones con las
tangentes, m y n, es decir los puntos M, N, P y Q, que son las proyecciones de F1 y F1 sobre m y n.
Las perpendiculares a m, por M y N, y las perpendiculares a n, por P y Q, nos determinarán, como se muestra en la
figura, los focos F1 y F2 .
N m
M

A B
F1 O F2

P n
Q

102
Ejemplo 11.- Determinar una elipse / hipérbola, conociendo: Un foco F1 y tres tangentes, t1 , t2 , t3 .
En primer lugar se determinan los simétricos del foco dado, F1 , respecto a las tres tangentes.
Dado que el lugar geométrico de los simétricos de un foco, respecto a todas las tangentes que se puedan trazar a
la cónica, es la circunferencia focal del otro foco, F2 , los tres simétricos determinados nos permiten dibujar una
circunferencia cuyo centro es F2 .
Además, puesto que el radio de esta circunferencia es 2 · a, podemos determinar, así mismo, los vértices de la cónica
que nos interesa.

t1

t2
A 1 F1 2·a
a
O F2
2·a
A2

t3

Ejemplo 12.- Determinar una cónica, conociendo: Un foco, F, su vértice correspondiente, A, y una tangente
t.
Se proyecta F sobre t. Su proyección, P, pertenece a la circunferencia principal, que tiene por diámetro el eje mayor
de la cónica.
En consecuencia, la intersección de AF con la perpendicular por P, a AP, nos da el otro vértice A0 .
Puede ocurrir lo siguiente:
1o .- Si A0 está a distinto lado que A, respecto a F, la cónica será una elipse.
2o .- Si A0 está al mismo lado que A, respecto a F, la cónica será una hipérbola.
3o .- Si PA0 es paralela a AF, la cónica será una parábola.
t
P
Elipse

t
P F
A _ F' A'
A'F

A' P
A'∞
F' _ A F
A'F Hipérbola
t Parábola
A F

103
Lección 11.- ESTUDIO DE LA PARÁBOLA

11.1 La parábola como lugar geométrico


11.2 Centro y radio de curvatura
11.3 Propiedades de la parábola

11.1 La parábola como lugar geométrico


Recordemos que hemos definido la parábola como el lugar geométrico de los puntos del plano que
equidistan de un punto fijo, llamado foco, y de una recta fija, llamada directriz.
Elementos a destacar en una parábola son los siguientes:
FOCO.- Es el punto fijo F.
DIRECTRIZ.- Es la recta fija, d, exterior a la parábola, tal que el cociente de distancias de cualquier
punto de la parábola al foco y a ella, es constante, e igual a 1.
EJE.- Es la recta que pasando por F es perpendicular a d.
VÉRTICE.- Es el punto, A, de la parábola situado sobre el eje. En el vértice la curvatura de la parábola
es máxima.
RADIO VECTOR.- Es el segmento que une el foco con un punto de la curva.
PARÁMETRO.- Es la distancia, p, del foco a la directriz.
d FM = F1 M
F1 M
α
α RADIO VECTOR

VÉRTICE EJE

D A F FOCO
nte
n ge
ta CIRCUNFERENCIA PRINCIPAL
DIRECTRIZ
PARÁMETRO
CIRCUNFERENCIA DE MONGE
p
CIRCUNFERENCIA FOCAL

CIRCUNFERENCIA FOCAL.- No existe para el foco F. Ahora bien, si se considera que la parábola
admite otro foco, F0 , en el infinito, es decir el punto impropio del eje, la circunferencia focal relativa a F0
es la directriz d. Se define ésta como el lugar geométrico de los puntos simétricos del foto F respecto a
las distintas rectas tangentes a la parábola. En particular, el punto D, intersección del eje y de la directriz,
es el simétrico de F respecto a la tangente en el vértice.

105
CIRCUNFERENCIA PRINCIPAL.- Se considera como tal, la recta ortogonal al eje, pasando por el
vértice. Se define ésta como el lugar geométrico de los pies de las perpendiculares trazadas desde el foco
a las distintas rectas tangentes a la parábola.
CIRCUNFERENCIA DE MONGE.- Se considera como tal a la directriz, d. Se define como el lugar
geométrico de los puntos de intersección de todas las parejas de tangentes a la parábola, ortogonales
entre sí.
EXCENTRICIDAD.- Es el cociente de las distancias de cualquier punto de la parábola al foco y a la
directriz.
MF
e= =1
MF1
SIMETRÍA.- La parábola es simétrica respecto a su eje.
DIÁMETROS.- Son las rectas paralelas al eje de la parábola. Todo diámetro corta a la parábola en un
único punto.
Relación entre la parábola y la elipse
Podemos considerar la parábola como el límite de la elipse cuando un foco, de ésta, se desplaza al punto
impropio de su eje. La interpretación es la siguiente:

ELIPSE −→ en el límite se transforma −→ PARÁBOLA

(CF0 ) : Circunferencia focal d : Directriz


A : Vértice A : Vértice
e : Eje mayor =⇒ e : Eje
(Cp ) : Circunferencia principal tA : Recta impropia
(CM ) : Circunferencia de Monge d : Directriz

QE
d tA
QP Circunferencia focal de la elipse
MP

ME
Vértice de la elipse / parábola Circunferencia principal de la elipse

e
D A F O F' A'

Eje de la elipse / parábola


(c P)
Foco de la elipse / parábola

Directriz de la parábola
(c F')

106
Trazado de la parábola

1.- Conocidos el foco F y la directriz d

Por puntos
p
• Se traza una recta r paralela a d, a una distancia ` > .
2
A continuación se traza la circunferencia de centro F y radio ` , sea la (c).
La intersecciones de r y (c), nos dan los puntos M y M0 , de la parábola, ambos simétricos respeto
al eje.
d
l

l (c)

D A F

p
_ p
_ M'
2 2

p r

• Se une el foco con un punto cualquiera, F1 , de la directriz.


A continuación se traza la mediatriz, t, de FF1 .
Por último, se traza por F1 una paralela al eje, obteniéndose en t el punto M de la parábola.

d t
M
F1

D A F

107
2.- Conocidos el vértice y el foco
La directriz d = DC de la parábola es la perpendicular al eje e = AF, trazada por el punto D, siendo
AD = AF y DF = 2 · p.
Para obtener puntos de la parábola, se traza una paralela, r, a d, que corta al eje, e, en B. A continuación
el arco de centro F y radio DB, que corta a r en los puntos P y Q de la parábola, por ser PF = PC la
propiedad que los define.
Podemos repetir la construcción anterior, con otras paralelas, con lo que se obtenían nuevos puntos de la
parábola.

En particular, los puntos E y G, se obtienen direc-


tamente, por verificarse que: FE = FG = p. P
La tangente a la parábola, en P, es la recta
C

tp = PB0 , siendo AB0 = AB, lo que permite hallar


tp r
E _
cualquier número de puntos y tangentes como nos DB
interesen para su mejor dibujo. _
AF e
3.- Conocidos el eje, e, el vértice, A, y un B' D A F B
punto P.
Se trata de determinar la directriz d = DE y el foco,
G _
DB
y aplicar el método anterior. Así, se traza la normal
PB al eje, y luego se toma AC = AB; a continua- p Q
ción se dibujan la tangente, t = PC, y la normal,
n = PN a t.
p
La subnormal BN es igual al parámetro, DF = p, lo que permite hallar AF = AD = .
2
También podría trazarse la tangente en el vértice, que corta a t en M, y por este punto la perpendicular a
t, que corta al eje en F. (Sirven de comprobación las siguientes igualdades: ME = MF y AD = AF).
d t
P
E

M
n

e
C D A F B N

108
Tangente, subtangente, normal y subnormal en la parábola.

• La tangente a la parábola, en un punto de ella, es la bisectriz interior del ángulo formado por el
radio vector del punto y la recta paralela al eje que pasa por él. Es, así mismo, la mediatriz del
segmento que une el foco con la proyección ortogonal de dicho punto sobre la directriz.
d

M1
α M
α Tangente

S Subtangente
T
D A F M'

st
_ st
_
2 2
st
• La subtangente a la parábola en un punto de ella, es el segmento del eje comprendido entre el
punto T, de intersección de la tangente con el eje, y la proyección ortogonal, M0 , del punto de
tangencia sobre dicho eje: st = TM0 .
El vértice, A, es el punto medio del segmento subtangente:
TM0
AT = AM0 = .
2
• La normal a la parábola en un punto de ella es d n t
la bisectriz exterior del ángulo formado por el M
radio vector del punto y la recta paralela al eje M1
que pasa por él: MN. β
Subnormal
El foco es el punto medio del segmento definido β
Normal
por los puntos de intersección de la tangente y
de la normal con eje: FT = FN. T M' N
D A F
• La subnormal a la parábola en un punto de sn= p
ella es el segmento del eje comprendido entre
=

el punto de intersección de la normal con el eje p


y la proyección ortogonal del punto de la pará-
bola sobre dicho eje: sn = NM0 .
La subnormal de cualquier punto de la parábola tiene un valor constante: sn = p.

109
11.2 Centro y radio de curvatura

El centro de curvatura, en un punto P de la parábola, está en la normal n, en el punto P.


En primer lugar determinamos dicha normal, n, como la bisectriz del ángulo formado por el radio vector
PF, con la prolongación de PB, que corta al eje en el punto E.
Se dibuja, luego, la normal a n en E, que corta a la prolongación del radio vector PF, en L, y por este
punto se traza la normal a PL, que corta a n en el centro de la curvatura Cp de P.
Cp P es el radio de curvatura correspondiente.
Al mismo resultado se llega si prolongamos n, hasta cortar a la directriz, en I, y tomamos sobre n:
PCp = 2 · PI.
I

d
n Normal en P

t
Tangente en P
P
B
=
=

D
A F CA E

Radio de curvatura

Centro de curvatura

CP

El centro de curvatura, en A, es CA , siendo ACa = 2 · AD = p.

110
11.3 Propiedades de la parábola

PROPOSICIÓN 1. El lugar geométrico de las proyecciones ortogonales del foco sobre las tangentes
a la parábola es la tangente en el vértice.
En efecto: trazada la tangente como mediatriz del segmento FK, resulta el punto I, como punto medio de
FK.
En consecuencia, el lugar geométrico, del punto I, es la transformada por homotecia de la directriz, d,
1
siendo F el centro de homotecia y la razón igual a .
2
Observemos que esta transformada es la paralela a la directriz por el vértice, es decir la tangente a la
parábola en su vértice. d t

K
= M
=
I

A F

PROPOSICIÓN 2. Dada una parábola se verifican las dos propiedades siguientes:


1o .- La subnormal es constante e igual al parámetro.
2o .- La subtangente es doble de la abscisa del punto de contacto.
En efecto: Tomando como ejes el de la parábola y la tangente en el vértice, tenemos:
4 4
1o .- La normal MN es paralela a FK, luego los dos triángulos rectángulos MHN y KQF son iguales, por
tener sus lados paralelos y un lado igual: MH = KQ. En consecuencia, se tiene que:

HN = QF (parámetro de la parábola).

2o .- Resulta que I es el punto medio de FK, luego

KQ MH
IA = = ,
2 2
por consiguiente, I es el
M
punto medio de MT, y su
K
proyección A el punto me- Normal
dio de TH, es decir d

TH = 2 · AH ,
T A H
Q F N
como queríamos demos-
Subtangente Subnormal
trar.

111
PROPOSICIÓN 3. El cuadrado de la ordenada de un punto de la parábola es proporcional a la
abscisa.
En efecto: Dando continuidad a la proposición anterior, la ordenada del punto M será MH y la abscisa,
4
HA. Dado que MH es la altura del triángulo rectángulo TMN, se verificará que:

2
MH = HT · HN =⇒ y2 = 2 · p · x .

Ejemplo 1.- Trazar, a una parábola, tangentes por un punto dado, P.


Siendo P el punto dado; determinemos los simétricos de F respecto a las tangentes que nos interesan.
Si K es uno de esos simétricos estará en la directriz, siendo, además, el punto P equidistante de F y K.
En consecuencia, los simétricos buscados quedan determinados por la intersección de la directriz, d, con la circun-
ferencia, (c), de centro P y radio PF.
Las tangentes PM y PM0 , son las mediatrices de FK y FK0 , y los puntos M y M0 se obtienen como se muestra en la
figura.
d

K
(c) M
=

I
S
P L
J
A F
I'
=

K' M'

En general, habrá dos soluciones; bastará, para ello, que la circunferencia corte a la directriz. Por tanto, el punto P
deberá estar más próximo de la directriz que del foco, es decir deberá ser exterior a la parábola.

Teoremas de Poncelet. 1o .- Los segmentos limitados por un punto y los puntos de contacto de
las tangentes trazadas por aquél, se ven desde el foco bajo el mismo ángulo.

2o .- Las tangentes trazadas desde un punto forman ángulos iguales con el


radio vector y la paralela al eje trazado por el punto, respectivamente.
(Las referencias corresponden a la figura del ejemplo anterior).
En efecto: 1o .- Los ángulos PKM \
[ y PK 0 M0 son iguales, por simetría respecto a la paralela PJ al eje.

Por otra parte los ángulos PFM \0 , son, respectivamente, simétricos de los primeros respecto a las
[ y PFM
tangentes PM y PM0 y por tanto también iguales.

112

2o .- En el cuadrilátero inscribible FIPI0 , los ángulos FPM
\0 y FII
d0 , están inscritos en el mismo
d0 y MPL
arco, y los FII [ tienen sus lados perpendiculares.
En consecuencia, son iguales los ángulos MPL \0 .
[ y FPM

PROPOSICIÓN 4. La directriz es el lugar geométrico de los puntos desde los cuales pueden tra-
zarse tangentes perpendiculares a la parábola.
(Las referencias siguen correspondiendo a la figura del ejemplo anterior).
[ y PM0 bisectriz del ángulo FPK
En efecto: Por ser PM bisectriz del ángulo FPK, [0 , resulta que el ángulo
\0 es la mitad del KPK
de las tangentes MPM \0 .
\0 sea llano, es decir, que el
Para que las dos tangentes sean perpendiculares bastará con que el ángulo KPK
punto P esté sobre la directriz.

PROPOSICIÓN 5. Las proyecciones de las dos tangentes, PM y PM0 , trazadas desde un punto, P,
sobre la directriz, son iguales.
(Las referencias siguen correspondiendo a la figura del ejemplo anterior).

En efecto: Las proyecciones que nos interesan valen KL y K0 L, evidentemente iguales; y por ser PL
paralela a KM y K0 M0 , corta a la cuerda de contactos, MM0 , en su punto medio, J. Podemos, por tanto,
afirmar que la paralela, por un punto P, al eje, corta a la cuerda que une los puntos de contacto de las
tangentes desde el punto, en su punto medio.

PROPOSICIÓN 6. La cuerda que une los puntos de contacto de las tangentes, trazadas desde un
punto de la directriz, pasa por el foco.

En efecto: Trazadas las dos tangentes, PM y PM0 , los ángulos PFM \0 son rectos (Proposición 4).
[ y PFM
En consecuencia, los puntos M, F y M0 , están alineados.
d

M
K

P
A
F

M'

Observemos, por otra parte, que al igual que en la elipse y la parábola, desde el foco se ve bajo ángulo
recto el segmento de tangente limitado por el punto de contacto y la directriz.

113
Teorema de Lambert. La circunferencia circunscrita al triángulo formado por tres tangentes
a la parábola pasa por el foco.
4
En efecto: En el triángulo ABC, formado por tres tangentes, se tiene, en virtud de los Teoremas de
Poncelet, las siguientes igualdades de ángulos:

1=b
b 3=b
2 y b 4

2yb
Dado que los ángulos b 4 son iguales, por correspondientes, también lo serán los b
1yb
3.

En consecuencia, el cuadrilátero ABCF es inscribible, lo que demuestra el teorema.

d t1
t3
M

C 4

t2

2
3
A

F
1 B

114
Lección 12.- TANGENTES

12.1 Trazado de tangentes


12.2 Intersección de parábola y recta

12.1 Trazado de tangentes


1o .- Por un punto P de la parábola
a.- Trazamos por P una recta paralela al eje, que corta a la directriz en el punto P1 .
La tangente es la bisectriz interior del ángulo P[
1 PF, que coincide con la mediatriz del segmento

P1 F. d t
P
P1
α
α

D A F

b.- Trazamos el arco de circunferencia de centro F, y radio FP, lo que determina el punto T sobre el
eje, siendo la recta TP la tangente buscada.
d t

A
T D F

115
c.- Determinamos el punto P0 , proyección ortogonal de P sobre el eje, del que luego se determina su
simétrico, respecto del vértice, es decir el punto T. La recta TP es la tangente buscada.
d t

_
AP'
A
T D F P'

d.- Determinamos el punto P0 , proyección ortogonal de P sobre el eje, que luego se desplaza sobre el
eje según un segmento de valor el parámetro p, con lo que obtenemos el punto N.
La recta PN resulta ser la normal a la parábola en el punto P, y la recta perpendicular a la PN por
P, es la tangente buscada. d t
P

T A F P' N
D
p p

2o .- Por un punto P exterior a la parábola


Trazando la circunferencia (c), de centro P, y radio PF, se obtienen los puntos M1 y M2 , situados en la
directriz, d.
Las normales trazadas por P a los segmentos FM1 y FM2 , que son, así mismo las mediatrices de FM1 y
FM2 , son las tangentes buscadas: t1 y t2 .
Los puntos de intersección de t1 y t2 , con las rectas ortogonales a la directriz, d, por M1 y M2 , son los
puntos de tangencia T1 y T2 .

116
Se verifica, también, que los puntos de intersección de t1 y t2 , con los segmentos FM1 y FM2 , son los
puntos medios de dichos segmentos, y pertenecen a la tangente, tA , en el vértice.
d tA t1

T1
M1
(c) _
PF

P D
A F

M2
T2

t2

3o .- Paralela a una dirección dada, r.


Se trata de un caso particular del anterior, aquél en el que P es un punto impropio, de dirección r.
El procedimiento para su determinación es el siguiente:
Se traza, por F, la perpendicular a r, lo que nos determina el punto M, situado sobre la directriz, d.
La mediatriz del segmento FM es la tangente buscada, t.
El punto de tangencia , T , resulta ser la intersección de t con la perpendicular a la directriz por
el punto M.
d
t

T
M

D A F

117
12.2 Intersección de parábola y recta
De las propiedades de las rectas tangentes y de los puntos de la parábola se desprende el importante
resultado siguiente:
La parábola es el lugar geométrico de los centros
de las circunferencias que pasan por el foco y son
tangentes a la directriz.

P1 P
(c P)

D A F (c Q)

Q
Q1

Para obtener los puntos de intersección de la recta y la parábola, hacer uso de la propiedad anterior
significa que dichos punto deben ser los centros de las circunferencias que pasando por el foco sean
tangentes a la directriz, y tengan su centro en la recta dada.
Estas circunferencias, por tener su centro en la recta dada y pasar por el foco, pasarán, evidentemente,
por el simétrico del foco respecto a dicha recta.
La anterior propiedad nos sugiere la siguiente construcción:

1o .- Se determina el punto F∗ , simétrico de F respecto a r (recta dada).

2o .- Se traza una circunferencia (c1 ) cualquiera, con su centro O1 en r, y radio O1 F = O1 F∗ .


3o .- Se dibuja la recta FF∗ , que corta a la directriz, d, en el punto S.

4o .- Desde S se traza la tangente, t, a (c1 ), lo que determina el punto de tangencia T.

118
5o .- Se dibuja la circunferencia, (c2 ), de centro S y radio ST, que determina, sobre d, los
puntos P1 y Q1 .

6o .- Por último, las perpendiculares a la directriz, d, por los puntos P1 y Q1 , cortan a la recta dada, r,
en los puntos P y Q buscados.

d t r

P1
T P
(c2)
(c1)
_ _
O1 O1F = O1F *
S

D F
F*

Q
Q1

119
Lección 13.- OTRAS PROPIEDADES

13.1 Otras propiedades de la parábola

13.1 Otras propiedades de la parábola


A continuación enunciamos sin demostración, las siguientes propiedades de la parábola.

1o .- Las tangentes desde un punto exterior, P, forman el mismo ángulo con las rectas que unen P
con el foco y con el punto impropio del eje.

d t1
T1

α
P
F
α
T2
t2

2o .- Las rectas que unen el foco con los puntos de tangencia de las tangentes trazadas desde un
punto exterior, P, tienen como bisectriz la recta que une el foco con P.

d
T1

P F β

T2

121
3o .- El segmento que delimitan, en una tangente móvil, t, otras dos tangentes fijas, t1 y t2 , se ve
desde el foco, F, bajo un ángulo, β , constante, igual a la mitad del ángulo de vértice dicho
foco y lados las rectas que pasan por los puntos de tangencia, T1 y T2 , de las tangentes fijas,
t1 y t2 .
t1
d t
T1

β
P

β F
β

T2

t2

4o .- Las tangentes, t1 y t2 , en los extremos de una cuerda focal, T1 FT2 , se cortan en un punto,
P, que perteneciendo a la directriz, d, está situado en la perpendicular por F a dicha cuerda
focal. Se verifica, además, que t1 y t2 son perpendiculares.
t1
d
T1

T2

t2

122
5o .- La recta que une el foco, F, con el punto de corte, P, de una secante, s, con la directriz, d, es
la bisectriz exterior, be , del ángulo que forman los radios vectores de los puntos de corte de
la parábola con la secante. d
B

A
be
P α

s αV F

6o .- Para cada diámetro existe una familia de cuerdas paralelas entre sí, tales que cada una de
ellas es dividida por dicho diámetro en dos partes iguales. (A la dirección de dicha familia se
le llama dirección conjugada del diámetro considerado).
d

Dirección conjugada

P
Diámetro
Eje
V

7o .- La ordenada de un punto de la parábola, referida a su eje, es la media geométrica de la


subtangente y la subnormal de dicho punto, es decir:
p
d PP0 = TP0 · P0 N

T N
V F P'
st sn

123
8o .- La circunferencia circunscrita al triángulo definido por tres tangentes, t1 , t2 y t3 ,
a una parábola pasa por su foco, F. Además, el ortocentro, H, de dicho triángulo
pertenece a su directriz, d.
Por otra parte, la recta de Simpson de su foco, F, respecto al triángulo considerado es la
tangente, tv , es su vértice.
d tV t2 t1

A
F'1

t3
hA
hB h C F'2
B
H Eje
V F
C
F'3

9o .- El segmento que determina, en el eje, la perpendicular al mismo por un punto de la


parábola y la perpendicular por dicho punto al segmento que le une con el vértice,
tiene por magnitud 2 · p.
d

G N M
V F

p 2·p

2·p

124
10o .- La suma de los inversos de los segmentos de una cuerda focal es una cantidad constante, para
cualquier cuerda focal. Se tiene:

1 1 2 FT1 + FT2 T1 T2
+ = cte. ; FT1 · FT2 = PF ; = 2
= cte.
FT1 FT2 FT1 · FT2 PF
t1
d
T1

T2

t2

11o .- Toda cuerda focal es igual al cuádruplo del radio vector del punto de contacto de la tangente
paralela a la cuerda; es decir
MN = 4 · TF

d
M
=
=

125
Lección 14.- DETERMINACIÓN DE UNA PARÁBOLA

14.1 Determinación de una parábola


14.2 Ejemplos

14.1 Determinación de una parábola

1.- Conocido el foco, F , y dos puntos P y Q.

Con centros P y Q, y radios respectivos PF y QF, se trazan dos circunferencias, (cP ) y (cQ ).
La tangente común a esas circunferencias es la directriz, d, por verificarse las igualdades: PF = PT
y QF = QS, siendo T y S los puntos de contacto.
La perpendicular a d, desde F, es el eje e, que corta a d en D, y el vértice A el punto medio de DF.

(c P )
e
d P

T
F
A
D Q

(c Q)
S

Dado que existen dos tangentes comunes a ambas circunferencias, habrá dos soluciones, en co-
rrespondencia con ellas.

(c P ) T
D
P A S
F
d

e Q

(cQ)

127
2.- Conocidos el foco, F, un punto, P, y la tangente tP en P.

El siguiente razonamiento justifica la construcción que realizaremos. En efecto: Si suponemos el


problema resuelto, la proyección ortogonal de F, sobre tP , es el punto medio B de FC, luego la
4
paralela BM al eje e (que es la paralela media del triángulo PCF) es perpendicular a la tangente t,
PC PF
en el vértice A, corta a PF en su punto medio M, y es de longitud MB = = , luego es
2 2
radio de la circunferencia de diámetro PF, siendo t, la tangente a ésta en B.
En consecuencia procederemos como sigue:

1o .- Proyectar ortogonalmente F, sobre tP , en B, y trazar la semicircunferencia (c), de diámetro


PF, que pasa por B.

2o .- La tangente a (c), en B, es la tangente t a la parábola en el vértice.

3o .- Trazar, por F, la perpendicular a t, que es el eje e, que corta a tP en el vértice A.

4o .- Por último, tenemos que la directriz, d, es la paralela a t, trazada por el simétrico D de F,


respecto a A.
d t tP

(c) P
C

B M

e
D
A F

3.- Conocidos el foco, F, un punto, P, y una tangente, t.

Se traza una circunferencia, (c), de centro P y radio PF; luego el simétrico, F0 , del foco, F, respecto
a la tangente, t.
La tangente a la circunferencia, (c), trazada desde F0 , es la directriz, d, por ser PB = PF.

128
La perpendicular, FD, a d, es el eje, e, y el punto medio de DF, es el vértice, A.
Otra solución sería la correspondiente a la otra tangente a (c), trazada desde F0 .

d P
(c)

B e

A
F
D

F'

P
e

(c)

F d
A B

F'
t

4.- Conocidos la directriz, d, y dos puntos, P y Q.

Dado que los puntos P y Q equidistante de la directriz, d, y del foco, F, se trazan las perpendicu-
lares, PB y QC, a la directriz, y luego las circunferencias (c1 ) y (c2 ), de radios respectivos, PB y
QC, que se cortan en el foco, F.

129
La perpendicular FD a d es el eje, e, y el punto medio de FD, el vértice A.

(c1)
P
B

e
D
A F

C
Q

(c2)
d

Otra solución sería la correspondiente al segundo punto de intersección de (c1 ) y (c2 ).

(c1)
P
B

A F e
D

C
Q

(c2)
d

130
5.- Conocidos el foco, F, y dos tangentes t1 y t2 .

En primer lugar se determinan los simétricos, F0 y F00 , de F, respecto a las tangentes, t1 y t2 ,


respectivamente.
La directriz, d, es, entonces la recta F0 F00 .
La tangente en el vértice, A, es la recta BC, que une las proyecciones ortogonales, B y C, de F,
sobre t1 y t2 , respectivamente.
El eje, e, es la recta AF.
d t1

F'
B
e
A F
D
C t2

F''

6.- Conocidos la directriz, d, un punto, P, y una tangente t.

Se traza la circunferencia (c), de centro P y radio PB, perpendicular a d. El foco, F, estará situado
sobre (c), puesto que es PB = PF.
Además, el simétrico F0 de F, respecto a t, pertenece a d, luego F debe pertenecer a la recta d0 ,
simétrica de d, respecto a t; por tanto, será la intersección de d0 y (c).
La perpendicular, FD, a d es el eje, e, y el punto medio de DF, el vértice, A.

F' t

d
=

=
A e
D
F
d'
B P (c)

131
Otra solución sería la correspondiente al segmento punto de intersección de d0 con (c).

F' t

e
D
A F d'
B P (c)

7.- Conocidos la directriz, d, y dos tangentes, t1 y t2 .

Dado que el foco, F, tiene que estar en la recta simétrica, d0 de d, respecto a t1 , y la simétrica d00
de d, respecto a t2 , estará en la intersección de d0 y d00 .
El eje, e, será la perpendicular, FD, a d, y el vértice, A, el punto medio de FD.
t1
d
=

= d''

D e
A F
d'
=
=

t2

8.- Conocidos dos punto, P y Q, la tangente en P, tP , y la dirección, r, del eje.

Por el punto Q se traza la paralela a r hasta que corte a tP , en el punto B, siendo M el punto medio
de PB.
La recta QM es la tangente tQ , en el punto Q.

El vértice A es el punto de corte de las diagonales del trapecio rectángulo QCEP, siendo PE
paralela a r, y EC la normal a r, trazada por M.

132
El eje, e, es la paralela a r, trazada por A; y el foco, F, la intersección de e con la normal a tQ ,
trazada por F1 .
El punto M, también podría haberse hallado como intersección de tP con la paralela a r, trazada
por el punto medio de PQ.
tQ
r
Q
t
C

B
F1
e

M
A F

E tP

9.- Conocidos dos puntos, P y Q, y las tangentes, tP y tQ , en ellos.

La dirección del eje, e, de la parábola es la de la recta KB, que une la intersección, K, de tP y tQ ,


con el punto medio B de PQ.
Así, por Q y P se trazan paralelas, r y s, a KB, y sus simétricas, r0 y s0 , respecto a tQ y tP .
El foco F es la intersección de r0 y s0 , y el eje, e, la paralela a KB, por F.
Los pies de las normales a tQ y tP , trazadas por F, determinan la tangente en el vértice, t, que corta
al eje, e, en el vértice A. (Sirve de comprobación que t debe ser normal a e).
tQ

r Q
=

t =
=

r'
K B
= =

e
F
A
s'
=

=
=

s P

tP

133
14.2 Ejemplos
Ejemplo 1.- Dada una parábola, trazar una cuerda focal de longitud dada, `.
Suponiendo el problema resuelto, sabemos que las tan-
M'
gentes en M y M0 , son rectangulares y que se cortan en P'
la directriz.
Luego tendremos
H
I
MP + M0 P0 MM0
HI = = .
2 2
E D F
Ahora bien, HF es perpendicular a MM0 , luego los trián-
4 4 P M
gulos HIF y HFE son semejantes; en consecuencia

HI HF 2 `
= =⇒ HF = HI · FE = ·p .
HF FE 2

`
Hallado HF, se toma H sobre la directriz y se traza la paralela al eje, tomando sobre ella un segmento , igual a la
2
mitad del segmento dado.

M'

l
_
2 l

H
I H
_
FH

D F

M O
D
F

l
_ p
2
p

134
Ejemplo 2.- Construir una parábola conociendo dos tangentes y el foco o a la directriz.
1o .- Dos tangentes y el foco: Se hallan los simétricos del foco con respecto a dichas tangentes y la recta que los
une es la directriz.
2o .- Dos tangentes y la directriz. Sea d la directriz y t, t0 las tangentes.
Se trazan desde A y B, puntos de intersección de las tangentes con la directriz, rectas simétricas de d, con respecto
a t y t0 . El punto de intersección de dichas rectas simétricas es el foco pedido.
1o -

d t

F2

t'

F1

2o .-

t
=

A
F

=
B
= t'

Ejemplo 3.- Dadas dos parábolas que tienen una misma directriz, construir:
1o .- Su tangente común.

2o .- Sus puntos comunes.

1o .- La tangente común es, evidentemente, la bisectriz del ángulo que forman la directriz y la recta que une los focos
dados, F y F0 . Por tanto, en general habrá dos tangentes comunes.

135
Si la recta FF0 es paralela a la directriz, no habrá más que una tangente común, que es la tangente en el vértice. Si F
y F0 están en una perpendicular común a la directriz, no existe tangente común.
2o .- Los puntos comunes, P y P0 , serán los centros de las circunferencias tangentes a la directriz, y que pasan por F
y F0 . Luego, según la posición de F y F0 , puede haber dos puntos comunes, uno o ninguno.

d Circunferencias tangentes a d

P
Tangentes
comunes

F'
F
_
_

= Puntos
comunes
=

P'

Ejemplo 4.- Construir una parábola conociendo dos tangentes, t y t0 , y sus puntos de contacto respectivos
M y M0 .
Se trazan circunferencias que pasen por los puntos P y M, y tangente a PM0 , y por los puntos P y M0 , y tangente a
PN. La segunda intersección será el foco, F.

t
M

M'

t'

136
Ejemplo 5.- Dadas dos parábolas del mismo foco:

1o .- Construir su tangente común.

2o .- Hallar sus puntos comunes.

1o .- Sean d y d0 las directrices, F el foco común, y A el punto de intersección de las dos directrices.
La tangente común será, evidentemente, el eje de simetría de los puntos F y A.
2o .- Los puntos comunes a las dos parábolas serán, evidentemente, los centros de las circunferencias tangentes a las
dos directrices y que pasan por el foco F.
d

Punto común

Tangente común
P
d'

(Bi
sect
riz
de
d^
d ')

F
d ')
e d^
iz d
ectr
(Bis

d d'
P1

Puntos comúnes

P2 F

Tangente común

137
Ejemplo 6.- Conociendo dos tangentes comunes a dos parábolas, trazar otra tangente común.
Sean PT y PT0 , las dos tangentes comunes a dos parábolas, de focos F y F0 .
Se traza una circunferencia que pase por P, F y F0 , y los puntos de intersección, A y A0 , nos darán la tercera tangente
común a las dos parábolas, t.
T
A

F
P

F'

A'
T'

Ejemplo 7.- Conociendo dos tangentes a una parábola, con sus puntos de contacto, trazar una tercera
tangente, cuyo segmento comprendido entre las dos tangentes dadas, tenga una longitud determinada, ` .
Sean PA y PA0 las tangentes conocidas. Supongamos, ahora, el problema resuelto, siendo MN la tangente pedida.
Trazando por M y N, paralelas a las tangentes dadas, se cortarán, éstas, en Q.
Así prolongando PA0 , y tomando PA01 = PA, se une A01 , con A, y desde P, como centro, y radio igual al segmento
dado, se traza un arco, que cortará a AA01 en los puntos R y S, con lo que obtendremos dos soluciones: PR y PS.
Si el segmento fuera igual a PI, existiría una única solución y si fuese menor que PI, no habría solución.
A'1 R I t1
S A
_
MN M'
M
M N P Q
l N' N'
M' N
t2 A'

Ejemplo 8.- Determinada la parábola por tres tangentes y un punto de contacto en una de ellas, hallar su
foco.
Sea A el punto de contacto de BD.
B
Se trazan circunferencias que pasen por A y sean tangen-
tes, respectivamente, en B y en D, a las otras dos tangen-
C A
tes. Su segundo punto de intersección será el foco, F.
F

138
Ejemplo 9.- Construir una parábola tangente a cuatro rectas dadas.
Se considera un triángulo formado por tres de las tangentes, y se circunscribe a él una circunferencia.
Se toma otro triángulo formado por dos de las tangentes tomadas y la cuarta; y se circunscribe otra circunferencia
que cortará a la anterior, además del punto de intersección de las tangentes comunes, en otro punto, que será el foco
de la parábola, con lo cual quedará determinada ésta.
t1
t1t2t 3 t2

t1t2t4

F
t4
t3

Ejemplo 10.- Dados los focos , F1 y F2 , de dos parábolas cuyas directrices se confunden con una
recta dada , d. Se trata de determinar los puntos de intersección de las parábolas.
Si suponemos el problema resuelto tendremos:

P2
F1

P1
F2

d
A C B

Por ser P1 una solución, se verificará que: P1 A = F1 P1 por pertenecer P1 a la parábola de foco F1 , y por ser la de la
otra parábola, P1 F2 = P1 A; luego:

P1 F1 = P1 F2 = P1 A .

El punto buscado será el centro de la circunferencia que pase por F1 y F2 , y sea tangente a d.
Para su determinación, se prolonga F1 F2 hasta que corte a d. Considerando la potencia de C tendremos:

2
AC = F1 C · F2 C .

139
Una vez determinado AC, se lleva a los dos lados de C, con lo que tendremos los puntos A y B.
Las circunferencias determinadas, respectivamente por los puntos A, F1 , F2 , y B, F1 , F2 , nos resuelvan el problema.
En general, existirán dos soluciones.

2
AC = F1 C · F2 C

A _
F2C _
F1C

P2
F1

P1

F2

d
A _ C B
AC

Ejemplo 11.- Determinar una parábola, conociendo: El eje y dos puntos.


Los puntos dados, A y B, son centros de las circunferencias que pasando por F, son tangentes a la directriz, d, en A0
y B0 ; siendo M el punto medio de AB.
Por ser M punto medio de AB, resultará que M0 (MM0 es paralela a AA0 y BB0 ) es punto medio de A0 B0 , y M0 A0 ,
M0 B0 son tangentes a las circunferencias, de centros A y B, y radios respectivos AA0 y BB0 .
El punto M0 tiene igual potencia respecto de las citadas circunferencias, de centros A y B, y por tanto pertenece a su
eje radical, que es perpendicular a la línea de centros AB, y paralelo a MN.

140
4 4
Los triángulos MNP y M0 DF son iguales, y se verifica que NP = DF = parámetro.
Por conocer PN conocemos el parámetro, y tomando CH = parámetro, se obtiene AH normal a la curva; si
[ = 90o , entonces AT es la tangente en A, y como la subtangente queda dividida en dos partes iguales por
TAH
el vértice, tendremos que V, punto medio de TC, es el vértice de la parábola.
parámetro
Tomando VF = VD = , se obtienen el foco y la directriz.
2

B
B'

Puntos dados
M
M'

A
A'

Vértice
Eje

D V F P H N
T C E
=

parámetro parámetro

Directriz parámetro Foco

Ejemplo 12.- Determinar el foco de una parábola que tenga una directriz dada, y que pasa por dos puntos
dados.
Sean A y B los puntos dados, y d la directriz.
d
Se trazan, con A y B como centros, circunferencias tan-
A
gentes a la directriz.
F2
Las intersecciones de dichas circunferencias serán los fo-
F1
cos.
(En consecuencia, el problema puede tener dos solucio- B
nes, una o ninguna, según que las circunferencias se cor-
ten, sean tangentes o sean exteriores).

141
Lección 15.- PROYECTIVIDAD E INVOLUCIÓN

15.1 Construcción de una proyectividad


15.2 Proyectividad en la circunferencia
15.3 Involución entre series rectilíneas
15.4 Involución en la circunferencia

15.1 Construcción de una proyectividad


Vamos a tratar, en esta lección, de recordar conceptos que ya conocimos, estudiados en el Tomo I de esta
serie; lo haremos en forma resumida, con vistas a su generalización, en la próxima lección, al caso de las
cónicas.
Estará siempre presente el concepto de razón doble, así como la propiedad fundamental de que se
conserva por proyecciones y secciones; es decir, la razón doble de cuatro puntos de una recta es igual a
la razón de cuatro rectas concurrentes que pasan por esos puntos, rectas que resultan el proyectar aquéllos
desde un punto cualquiera, e igual a la razón doble de cuatro planos de un haz de planos que contengan,
respectivamente, los cuatro puntos primitivos.
Así, decíamos y decimos que: dos series rectilíneas son proyectivas cuando a cada punto de una de
ellas corresponde un punto de la otra, y la razón doble de cuatro puntos cualesquiera de la primera es
igual a la de sus homólogos en la segunda.
Por otra parte, entendemos que dos series son perspectivas cuando son secciones del mismo haz, y que
dos haces son perspectivos cuando son proyecciones de una misma serie.

PROPOSICIÓN 1. Dos series proyectivas A, B, C, . . . , A0 , B0 , C0 , . . . situadas en rectas distintas


que se cortan en el punto A = A0 , homólogo de sí mismo (doble), son perspectivas.
En efecto: Las rectas BB0 , CC0 , se cortan en un punto V, propio o impropio; trazando, ahora, VA y VD,
esta última cortará a la recta r0 en un punto que debe ser D0 , pues si fuese en D00 , distinto, se tendría:

(ABCD) = (A0 B0 C0 D0 )

por ser proyectivas por hipótesis, y V

(ABCD) = (A0 B0 C0 D00 )

como secciones del mismo haz. Luego


C D r
A B
(A0 B0 C0 D0 ) = (A0 B0 C0 D00 ) A'
B' C' r'
es decir, D0 coincide con D00 . D'

143
Analógicamente, cambiando las paralelas series por haces, y puntos por rectas, resulta que: Dos haces
proyectivos de vértices
distintos, tales que el ra- a' V'
a b'
yo común a ambos haces V b
c'
sea doble, son perspecti- c
vos; es decir, se cortan en d'
d
puntos que están en línea
recta.

Recordemos que para determinar una proyectividad basta con dar tres pares de elementos homólogos;
así, si nos dan, por ejemplo, tres pares de puntos A, B, C y A0 , B0 , C0 , correspondientes de dos series
rectilíneas, a un cuarto punto, cualquiera, D, de la primera corresponde un cuarto homólogo, D0 , perfec-
tamente determinado en la segunda, ya que: (ABCD) = (A0 B0 C0 D0 ).
Un caso particularmente muy interesante se nos presenta cuando las dos bases de las series, r y r0 , se
confunden, es decir, r ≡ r0 , así como cuando los dos vértices de los haces coinciden, es decir, V ≡ V0 ;
decimos, entonces, que se trata de series / haces superpuestos. Cabe en este supuesto que determinados
puntos/rayos, coincidan con sus homólogos en cuyo caso diremos que se trata de elementos dobles.

15.2 Proyectividad en la circunferencia


Los anteriores conceptos, en lo que se refiere a las series de puntos, siguen siendo válidos si consideramos
puntos situados sobre una circunferencia.
Así, al conjunto de puntos de una circunferencia se
V V'
le llama serie circular, y al de las tangentes a la
c
misma haz circular. a' c'
De dos series de puntos de una circunferencia, A, a b'
B, C, . . . y A0 , B0 , C0 , . . . diremos que son pro- C
yectivas cuando lo son los haces que las proyectan b
A
desde dos puntos, cualesquiera, V y V0 de la mis-
ma, o desde un mismo punto de la circunferencia.
B

En consecuencia para definir dos series circulares proyectivas bastará con dar tres pares de puntos
(A, A0 ), (B, B0 ) y (C, C0 ) en la circunferencia, puesto que al proyectarlos desde cualquier punto, o
puntos se tendrá definida la proyectividad entre los haces proyectantes.

144
c'
De dos haces de tangentes a una c b a
circunferencia, a, b, c, . . . y a0 , b'
A
b0 , c0 , . . . diremos, así mismo,
que son proyectivos cuando lo B a'
son las secciones producidos en C
ellos por dos tangentes cuales- q
A' B' C'
quiera, p y q, o por una única.
p
En consecuencia, para definir dos haces proyectivos bastará con dar tres pares de tangentes a la circun-
ferencia, (a, a0 ), (b, b0 ) y (c, c0 ).
Para la construcción de rayos homólogos y de los rayos dobles, en dos haces superpuestos, procederemos
como sigue: Tracemos una circunferencia que pase por el vértice común, V, de los haces (V.ABCD) y
(V.A0 B0 C0 D0 ). Ambos haces son proyectivos, por estar inscritos en los mismos arcos, luego las razones
dobles

(V.A0 B0 C0 D0 ) = (A.A0 B0 C0 D0 ) , V M
(V.ABCD) = (A0 .ABCD) , D'
D
y como por hipótesis se tiene D1
A'
(V.ABCD) = (V.A0 B0 C0 D0 ) , A

resultará que
B1
0 0 0 0 0
(A.A B C D ) = (A .ABCD) . B'
B
C1
Ahora bien, como estos dos haces tienen el rayo
AA0 homólogo de sí mismo, se verificará que son C
N C'
perspectivos , y los pares de rayos homólogos se
cortarán en dos puntos, A1 , B1 , C1 , D1 , de una recta, que llamaremos eje proyectivo. Así, el eje proyec-
tivo vendrá definido por la intersección de los pares (A, B0 ), (A0 , B), y los (A, C0 ), (A0 , C).
Para construir el homólogo del rayo VD, trazaremos A0 D que cortará en D1 al eje proyectivo; AD cortará
en D0 a la circunferencia, y VD0 será el rayo buscado.
En particular para hallar los rayos dobles bastará con unir V con los puntos de intersección del eje pro-
yectivo y de la circunferencia. Así, tendremos que una proyectividad podrá tener dos puntos dobles, uno
o ninguno, según que el eje proyectivo sea secante, tangente o exterior, a la circunferencia.
La construcción anterior se puede aplicar a la construcción de la proyectividad entre series superpuestas
Para ello, trazaremos una circunferencia auxiliar, y se proyectarán ambas series desde un punto, V, de la
misma. A partir de ese momento se procede como se ha explicado antes.

145
Ejemplo 1.- Consideremos las dos series superpuestas, en la recta r, A, B, C, . . . .. y A0 , B0 , C0 ,. . . .
Se dibuja la circunferencia auxiliar (c), y se elige un punto V, sobre ella, desde el que se proyectan las series dadas.
Se determinan las intersecciones con la circunferencia, lo que permite determinar, sobre ella, tanto el eje proyectivo,
como los puntos dobles, así como el homólogo de cualquier punto, D1 ; las proyecciones, de lo obtenido, sobre r nos
soluciona el problema planteado para las series superpuestas dadas.
V

Eje proyectivo

M' , N' : puntos dobles

A1 C1

D1
N'
B1 C2
A2
M' D2
B2

N r
A D B B' A' C' D' C
M
Puntos dobles
D' homólogo de D

15.3. Involución entre series rectilíneas


Dadas dos series superpuestas, si al punto A le corresponde, como homólogo, el A0 , y considerado el
A0 como de la primera serie tuviera por homólogo el A, entonces cabe preguntarse: Si al punto B le
corresponde el B0 , considerado el B0 como de la primera serie ¿cuál será su homólogo? Si llamamos X
al tal homólogo se verificará que, (AA0 BB0 ) de la primera sería igual en la segunda a (A0 AB0 X), luego

(AA0 BB0 ) = (A0 AB0 X) = (AA0 XB0 )

de donde resulta
(AA0 BB0 ) = (AA0 XB0 )

y en definitiva
B=X.

Se puede afirmar, por tanto, que todos los pares (A, A0 ), (B, B0 ), . . . se corresponden doblemente. A
una tal proyectividad se le llamará involución.

146
De la misma manera, diremos que dos haces proyectivos están en involución, cuando los pares de ele-
mentos homólogos se corresponden doblemente.
Evidentemente, para determinar una involución bastarán dos pares de elementos homólogos, pues su
conocimiento equivale realmente al de cuatro pares.

PROPOSICIÓN 1. En una involución, dos puntos/rayos homólogos cualesquiera forman con los
puntos/rayos dobles una cuaterna armónica.
En efecto: Si M y N son los puntos dobles de dos series en involución, tendremos, en virtud de la doble
correspondencia:
(MNAA0 ) = (MNA0 A) ,
1 1
y llamado k a la primera razón doble, la segunda valdrá ; luego k = , es decir, k2 = 1, y como k 6= 1,
k k
puesto que si k = 1, entonces, A0 coincidiría con A, se tendrá: k = −1.

Por una propiedad bien conocida de las cua-


ternas armónicas, si O es el punto medio del
segmento MN, tendremos que
2
OA · OA0 = OM = (constante) ,
M O A N A'
y el punto O tiene como conjugado armónico
el punto del infinito.

Este punto O, que tiene la propiedad de que el producto de sus distancias a dos puntos homólogos es
constante, recibe el nombre de centro de la involución, y el producto constante el nombre de potencia de
la involución.

Ejemplo 1.- Una serie de circunferencias, con el mismo eje radical, determinan sobre una transversal cual-
quiera, r, dos series en involución, pues por potencia será

OA · OA0 = OB · OB0 = OC · OC0 = · · · · · ·

que no varía

Eje radical

A B
A' C C'
B' r

147
15.4 Involución en la circunferencia.
Estudiamos en su momento el teorema que expondremos a continuación, que conviene recordar por sus
importantes aplicaciones.

Teorema de Fregier.

1o .- Si varias secantes, AA0 , BB0 , CC0 , . . . .. de una circunferencia son concurrentes en un punto,
F, los haces que proyectan los puntos de intersección desde un punto, V, cualquiera de esa
circunferencia están en involución.

2o .- Recíprocamente, si por el vértice V de un haz, en involución se hace pasar una circunferencia,


las rectas AA0 , BB0 , CC0 , . . . .. pasan por un punto fijo, F.

En efecto:

1o .- Designemos por V0 el segundo punto de intersección de la recta VF. Se verifica entonces, que

(V.ABCA0 ) = (V0 .ABCA0 ) ,

y como los rayos VA0 , VB0 , VC0 , VA, cortan a los V0 A, V0 B, V0 C, V0 A0 , sobre la polar de F, se tiene

(V0 .ABCA0 ) = (V.A0 B0 C0 A) ,

luego
(V.ABCA0 ) = (V.A0 B0 C0 A) ,

es decir los haces que, desde V, proyectan A, B, C, . . . y A0 , B0 , C0 , . . . .. son proyectivos y se corres-


ponden doblemente; por tanto, están en involución.

2o .- Una vez determinado F, por la intersección de dos secantes, por ejemplo AA0 y BB0 , los haces en
involución engendrados por una secante cualquie-
ra que pasa por F, y los haces en involución dados,
tienen dos pares comunes. Por tanto, coinciden to-
dos. Punto de Fregier

V M

A V'
O A'
P P' F
B'
B C'

C N

148
El teorema anterior permite una construcción muy fácil de los rayos homólogos. Basta con hacer pasar
una circunferencia auxiliar (ver figura anterior) por el vértice V del haz en involución, lo que nos pro-
porciona el punto, F, de Fregier. Así, dado un rayo VC, uniendo V con el punto C0 , de intersección de
CF con la circunferencia, se obtiene el rayo homólogo, VC0 .
Para determinar dos rayos conjugados perpendiculares, se une F con el centro O de la circunferencia,
y V con los extremos P y P0 del diámetro correspondiente. Se obtienen, de esta manera, los llamados ra-
yos principales de la involución que, evidentemente, siempre existen; sólo habrá un par de ellos, puesto
que si hubiera dos pares el punto de Fregier sería el centro de la circunferencia, y todos los pares serían
ortogonales, en cuyo caso tendríamos la llamada involución rectangular.
Para hallar los rayos dobles se trazarán las dos tangentes FM, FN, y luego se unen sus puntos de con-
tacto con el vértice V del haz.
La construcción en las series quedará reducida a la de los haces, proyectando desde un punto cualquiera
de una circunferencia auxiliar.

149
Lección 16.- PROYECTIVIDAD EN LAS CÓNICAS

16.1 Determinación de una cónica


16.2 Ejemplos de aplicación

16.1 Determinación de una cónica


En alguna forma la propiedad siguiente extrapola a las cónicas lo establecido en el apartado 15.2, de la
lección anterior. Veámoslo:
Teorema de Steiner.- Proyectando los puntos de una cónica, desde dos de ellos, se obtienen dos
haces proyectivos no perspectivos, en los que al rayo común, considerado como perteneciente a
cada uno de los haces, corresponde la tangente en el vértice del otro.
En efecto: Dada una cónica cualquiera, ϕ 0 , sabemos que existen infinitos conos de revolución que pasan
por ella, con lo que puede considerarse, ésta, de infinitas maneras como proyección de una circunferencia,
ϕ , sección de uno de los conos V. V

M' N'

A'
C' φ'
B'
M
N

C
A
B φ
Del teorema resulta que los haces, de vértices M0 , N0 , de la cónica, son proyecciones de los haces, de
vértices M, N, que engendran la circunferencia, y que como éstos son proyectivos, y no se hacen otras
operaciones que proyectar desde V, y cortar por el plano de la cónica, (operaciones éstas que conservan el
valor de la razón doble), resulta que los haces, de vértices M0 , N0 , son también proyectivos.

151
En general todas las propiedades de carácter proyectivo en la circunferencia (por ejemplo, el Teorema
de Fregier) siguen siendo válidas en las cónicas.
Así, podemos enunciar las siguientes propiedades:

PROPOSICIÓN 1. Si cortamos las tangentes a una cónica, por dos de ellas, se obtienen dos se-
ries proyectivas no perspectivas, tal que al punto común corresponde, en una u otra, el punto de
contacto de las tangentes fijas.

PROPOSICIÓN 2. El lugar geométrico de los puntos de intersección de los pares de rayos ho-
mólogos de dos haces proyectivos, no perspectivos, es una cónica que pasa por los vértices de los
haces.

Si bien en el próximo Capítulo III volveremos a estudiar la determinación de una cónica, para lo que en
cualquier caso precisa del conocimiento de cinco elementos de la misma, problema que allí resolveremos
utilizando las relaciones homológicas conocidas, vamos a dar a continuación, a modo de pincelada, esa
determinación, pero aplicando el concepto de proyectividad.

16.2 Ejemplos de aplicación


Veamos como la proyectividad nos resuelve los siguientes problemas.
1o .- Dados cinco puntos, trazar la cónica que determinan, es decir, hallar nuevos puntos de esta.
De entre esos cinco puntos, se toman dos de ellos como vértices de dos haces proyectivos, se unen
esos vértices con los tres puntos restantes.
Para obtener un nuevo punto, de la cónica, se traza un rayo cualquiera, de uno de los vértices, y se
determina su homólogo en el otro haz. La intersección de los dos rayos homólogos será un punto
de la cónica.
Así, si los cinco puntos son los : A, B, C, D, E, tomamos como vértices, de los haces, los A y D.
Tracemos por E dos rectas transversales, r1 , r2 , sobre las que se determinarán sendas series pro-
yectivas, y perspectivas por tener doble el punto E. r2
Se determina, luego, el punto S, centro perspectivo de las series. C C' D
Para hallar un nuevo punto, de la cónica, se tra- B'
za por A un rayo cualquiera, AH1 , y se une H1
H'
con S, hasta que corte a la otra recta transversal B
en H0 . S
Por último, se une D con H0 , y el punto H, en el
que esta recta corta a la AH1 , es un punto de la
cónica.
E
r1 B 1 C1
H1 H
152 A
2o .- Construcción de tangentes en cada uno de los cinco puntos que determinan la cónica.

Se tomará como vértice del haz el punto de contacto, con lo que la tangente en dicho punto será el
rayo homólogo de la recta que une dicho vértice con el del otro haz.
Así los puntos son A, B, C, D, E, y queremos trazar una tangente por A, hallamos el rayo homólogo
del DA, (si D es el vértice del otro haz), para lo cual, trazamos las dos rectas transversales (que
pasan por E), r1 , r2 , y hallado el centro perspectivo, S, el punto H0 , en que el rayo DA corta a la
transversal del haz de vértice D, lo uniremos con S, hasta que corte, en H, a la transversal del haz
de vértice A.
AH será la tangente buscada, en A.
Si queremos, además, trazar la tangente en D, tomaremos AD como rayo en el haz de vértice A, y
el punto F, que lo corta la transversal de A, unido con S, nos dará, en la transversal de D, el punto
F0 .
DF0 será la tangente buscada, en D.

r1

A
H
B1
C1
B
F
Tangente en A

Tangente en D

H' B' C' C


E r2
F'
D

3o .- Dados cinco puntos, determinar la clase de cónica a que pertenecen.

Se trata de determinar los puntos del infinito de la cónica dada.


Así, si los cinco puntos son los A, B, C, D, E, consideremos los haces (A.D, C, E) y (B.D, C, E);
se determinan, a continuación, los pares de rayos homólogos paralelos, que nos darán los puntos
del infinito, puesto que sus puntos de intersección, que son los de la cónica, estarán en el infinito.
153
En consecuencia, si hay dos pares de rayos homólogos paralelos la curva será hipérbola; si sólo
hay un par, será parábola y si no hay ninguno será elipse.
Para determinar estos rayos, se traza desde un punto, S, rayos paralelos a los haces de vértices A
y B; luego, en los dos haces concéntricos y proyectivos, que se forman en S, se ve si hay rayos
dobles. Estos rayos dobles nos darán la dirección de los rayos homólogos paralelos, y por tanto,
los puntos del infinito. B
S
A C'' C'
C
D''
E'

E''

D E D'

4o .- Construcción de tangentes a una cónica determinada por cinco tangentes.

Sean las tangentes las rectas a, b, c, d, e.


Se determinan las intersecciones de tres de ellas: b, c, e, con las otras dos: a, d, formándose,
entonces dos series proyectivas (E, B, C) y (E0 , B0 , C0 ). Además, otros dos puntos M y M0 tales
que:
(E B C M) = (E0 B0 C0 M0 )

contendrán la tangente MM0 .


Para la determinación del punto M se fija M0 en la tangente d, se dibuja el eje perspectivo HQ,
uniendo, por ejemplo (E con B0 y C0 ) y (E0 con B y C).
Luego se une E con M0 , hasta que corta al eje perspectivo en el punto R. Uniendo este punto con
E0 , nos dará, en la recta a, el punto M, que unido con M0 , nos dará la tangente pedida.

C
Eje perspectivo M B

a c
E Tangente

R
e H b
Q

E' d C' B' M'

154
5o .- Dadas cinco tangentes, determinar los puntos de contacto de cada una de ellas.

Sean o, o0 , a, b, c las cinco tangentes y A, B, C y A0 , B0 , C0 los puntos de intersección de a, b, c


con o y o0 .
Sean o y o0 las tangentes sobre las que queremos determinar los puntos de contacto.
Sea S el punto de intersección de las rectas o y o0 .
Se determina el eje perspectivo de las series (A, B, C) y (A0 , B0 , C0 ), sea éste el HQ.
Las intersecciones del eje perspectivo, que acabamos de determinar, con las dos tangentes o y o0
nos darán los puntos δ y δ 0 , que son los de contacto.

C
b
Eje perspectivo

a δ

A H c
o
Q
δ' C'
S
o' A' B'

Puntos de contacto

6o .- Dadas cinco tangentes, determinar las tangentes que pasan por un punto dado.

Sean o, o0 , a, b, c las cinco tangentes y A, B, C y A0 , B0 , C0 los puntos de intersección de a, b, c


con o y o0 .
Sea P el punto desde el se quieren trazar las tangentes. Serán éstas los rayos dobles de los haces
concéntricos que se forman en P, uniendo dicho punto con los anteriores: A, B, C, A0 , B0 , C0 .

155
Uno de esos rayos dobles cortará a las rectas o y o0 en dos puntos M y M0 , tales que:

(A B C M) = (A0 B0 C0 M0 ) .
0 0
En consecuencia, las rectas M1 M1 y M2 M2 son las tangentes pedidas.
Observemos que, en el caso de que no hubiese más que un rayo doble, sería porque el punto P está
sobre la cónica, y que si se diese que no hay rayos dobles, significaría que el punto P es interior a
la cónica.

Eje proyectivo
o'

P
A' A'
Tangentes por P
M1

C'
C' a
B' o

B'

A
A

C B
Puntos dobles M2

c
B
b

156
Ejemplo 1.- En una cónica se conocen cinco puntos: A∞ , B, C, D y E. Hallar la clase de curva y trazar la
tangente en B.
Tomemos como vértices de haces los puntos A∞ y B, con lo que obtendremos dos haces proyectivos. Las rectas
120 , 210 , y 230 , 320 , determinan el centro perspectivo, S.
Las tangentes en A∞ y B, serán las rectas SA∞ y SB. Dado que la tangente en A∞ es real, se trata de una asíntota,
luego la curva es una hipérbola.

B
A∞

_
1' C (21') A∞

S A∞
_ A∞
2' _ (32') D
1 (12')

3' E _ A∞
3 (23')
2

Recordemos que la recta que une el centro proyectivo con uno de los vértices resulta ser la tangente en él.

Ejemplo 2.- En una cónica se conocen cuatro puntos: A∞ , B, C, D, y la tangente t, en B. Trazar la tangente
en A∞ .
Tomamos como vértices de haces A∞ y B.
El centro proyectivo quedará determinado por la intersección de las rectas 120 , 210 , y la tangente t.
Una vez determinado S, la tangente pedida será la SA∞ .
A∞
t _
2' D (12') A∞

B
(Tangente en A ∞ ) S A∞

_
1' C (21') A∞

1
Centro proyectivo 2

Recordemos que el centro proyectivo se encuentra siempre sobre las tangentes en los vértices.

157
Ejemplo 3.- En una cónica se conocen cuatro puntos: A, B, C y D, y una tangente, t. Hallar el punto de
contacto de t.

Sabemos que los lados opuestos, del cuadrilátero ABCD, determinan una involución, en t, en la cual el punto de
contacto es punto doble.
Conocidos, pues, los dos pares de puntos homólogos: M , M0 y N , N0 , podemos hallar los puntos dobles, T1 y T2 ,
que son las dos soluciones que, en general, tiene el problema planteado.
S

A 1
B 2'
1'
D 2
F
Punto de
C Fregier

t
M T1 M' N T2 N'

Ejemplo 4.- En una cónica se conocen cuatro puntos: A, B, C y D, y la tangente en A, t. Hallar la clase de
curva.
Tomando como vértices A y B, se obtienen dos haces de rectas, en los que se conocen los rayos siguientes:

AC = 1 , AD = 2 , At = 3 ; BC = 10 , BD = 20 , BA = 30 .

Sobre una circunferencia cualquiera, se fija un punto, S, arbitrariamente, y por él se trazan paralelas a los rayos de
los vértices A y B, con lo que obtenemos dos haces concéntricos y proyectivos, cuyos rayos dobles dan los puntos
del infinito de la cónica.
Tal como apreciamos, en la figura, en este caso hay dos Punto doble
1' T
rayos dobles, y por tanto la cónica es hipérbola. M
M' V∞
Los puntos del infinito son, por otra parte, V∞ y T∞ .
3' N' S T

B A 3'
1
1
2' 1' C

2
V∞
P'
D 3 2'
t T∞ N
P V

2 3
Punto doble
158
Ejemplo 5.- En una cónica se conocen cuatro puntos: A, B, C y D, y la tangente en A. Hallar la intersección
de la cónica con una recta dada, r.
Si tomamos A y B como vértices de haces, obtendremos dos haces proyectivos, en los que se conocen los rayos
siguientes:
AC (1), AD (2), tangente en A (3), BC (10 ), BD (20 ), BA (30 ) .

Al cortar estos haces por la recta r, obtendremos dos series rectilíneas superpuestas, en las que se conocen los puntos:

M, N, R, M0 , N0 , R0 .

Los puntos dobles, P y Q, serán las soluciones.


En efecto: AQ (4) y BQ (40 ), son rayos homólogos, y su intersección Q, es un punto de la cónica. (El otro punto, P,
queda fuera de los límites del dibujo). P1 V

3' R1

1 2 N'1 Q1
3 M1
M'1 R'1
B N1
2' D
r
R N' Q M M' N R'
1'
Tangente C
Ejemplo 6.- En una parábola se conocen: tres puntos, A, B y C∞ , y la tangente en A. Hallar la intersección
de una recta dada, r, con la cónica.
Se toman como vértices de haces, los puntos A y C∞ , obteniéndose los rayos siguientes:
  2
AB(1), tangente en A(2), AC∞ (3) B 1 r
A
y E2
M
0 0 0 2' = 3
 
C∞ B(1 ), C∞ A(2 ), tangente en C∞ (3 ) 1'

C∞ T N
Se cortan los dos haces por la recta
r, siendo los puntos dobles T y R las N1
N'= P N'1 E1
soluciones del problema.
C∞ P1 T1
M1

M'
M'1
S

R1
P'1
R
P'
159
Ejemplo 7.- En una cónica se conocen: tres puntos A, B y C, y las tangentes en A y B. Hallar la clase de
curva.
Tomamos como vértices de haces los puntos A y B, formándose dos haces proyectivos, en los que se conocen los
rayos:
AC(1), tangente en A(2), AB(3), BC(10 ), BA(20 ), tangente en B(30 ) .

Por un punto cualquiera, S, se trazan paralelas a los rayos, obteniéndose dos haces concéntricos.
Los rayos dobles son los puntos del infinito que nos permitirán determinar la clase de cónica.

Eje proyectivo 1 3'

3 P1
O M
2' N1
P
S
t1
t2
1' M1
A
N
B 2
2 2'=
=3
3'
1' C 1

Observemos que en este caso no hay rayos dobles, luego la cónica es elipse o circunferencia. Puesto que AO 6= OB,
la cónica no puede ser circunferencia.

Ejemplo 8.- En una cónica se conocen tres puntos: A, B y C∞ , y las tangentes en A y C∞ . Hallar un nuevo
punto.
Tomamos como vértices de los haces los puntos A y C∞ , cuyas tangentes se conocen.
El centro perspectivo es S, intersección de las tangentes dadas.
Se traza un rayo cualquiera (2) del haz de vértice A, y se determina su homólogo (20 ). Su intersección nos dará un
nuevo punto, D.

S 2
C∞

1' 1'-2
1
B
D
1'
A 2'
2'-1

160
Ejemplo 9.- En una cónica se conocen: tres tangentes, a, b y c, y dos puntos A y B0 , de contacto de a y b.
Trazar tangentes desde un punto dado, P.
Consideraremos como transversales de base las tangentes a y b, obteniéndose, entonces las dos series rectilíneas:

(A, B, C) y (A0 , B0 , C0 ) ,

siendo los homólogos de los puntos de tangencia las intersecciones de a y b.


Se proyectan las dos series rectilíneas desde el punto P, siendo los rayos dobles las tangentes pedidas.
c
Tangentes t3 a
A'1 = B1
desde P t1
N C
B'1 C1
M

P A1 A

C'1
Eje proyectivo

B' t2
b
A' = B C'

Ejemplo 10.- Dadas cinco tangentes a una cónica, hallar el punto de contacto de dos de ellas, y trazar una
tangente paralela a una de estas dos.
Tangente paralela a t2
Sean las cinco tangentes t1 , t2 , t3 , t4 , t5 . Eje perspectivo
Tomamos dos de ellas como rectas t5
t4
D'∞
transversales, sean t1 y t2 , obtenien- Punto de contacto de t 1 C
do con ello dos series proyectivas :
t3 B
(A, B, C) y (A0 , B0 , C0 ). D
Se determina, entonces, el eje pers- T
pectivo, TR, cuyas intersecciones
A
con las rectas bases, t1 y t2 , nos dan
los puntos de contacto.
t1
Para trazar la paralela, por ejemplo a
t2 , bastará con determinar el homó- R B'
0 , t2 A' C' D'∞
logo de D∞ siendo la recta DD0∞ la
Punto de contacto de t 2
tangente paralela pedida.

161
Ejemplo 11.- En una cónica se conocen cinco tangentes, dos de ellas paralelas. Trazar tangentes perpendi-
culares a las dos paralelas
Tomaremos las tangentes paralelas, t1 y t2 , como transversales bases, con lo que obtendremos las dos series rectilí-
neas (A, B, C) y (A0 , B0 , C0 ), que proyectadas desde P∞ (dirección de la perpendicular a las paralelas t1 y t2 ) nos
permitirán establecer dos haces concéntricos (de vértice V, sobre una circunferencia elegida arbitrariamente), siendo
sus rayos dobles los que nos determinarán las tangentes pedidas: TP∞ y QP∞ . Para determinar los rayos dobles, se
ha tomado como transversal base la t1 , y en las dos series rectilíneas (A, B, C) y (A01 , B01 , C01 ), se han hallado los
puntos dobles T y Q.
C'2
B'2 Eje proyectivo
Q2
B2 N
A'2
M
C2 T2

A2

P∞ P∞
V

A' B' t2
C' t4

t3

t5
t1
A T A'1 C'1 B'1 Q B C

Tangentes perpendiculares a t 1 , t2

Ejemplo 12.- En una cónica se conocen tres tangentes y una asíntota. Hallar el punto de contacto de una de
ellas y trazar tangentes paralelas a una dirección dada.
Consideremos como tangentes dadas las t1 ≡ AA0 , t2 ≡ BB0 , t3 ≡ AB, y como asíntota la a ≡ A0 B0 . Sea además,
S∞ la dirección dada.
Vamos a determinar el punto de contacto de t3 ≡ AB, para lo cual tomaremos como transversales base las rectas
AA0 y BB0 .
En las dos series rectilíneas se conocen los puntos A, A0 , B, B0 , y se sabe que el eje perspectivo tiene que pasar por
0 , punto de contacto de A0 B0 .
D∞

162
Las rectas AB0 y A0 B determinan el punto K del eje.
La intersección del eje con AB nos da C, el punto de contacto de t3 ≡ AB, que nos interesaba.
Para trazar tangentes desde S∞ , se toma este punto como vértice, y se proyectan desde él los puntos A, B, C,
C0 , B0 , A0 .
Los rayos dobles del haz son las tangentes pedidas.
Para hallar los rayos dobles, se ha tomado como transversal de base la recta AB, obteniéndose las series:

(A, B, C) y (A01 , B01 , C01 ) .

Los puntos dobles, P y Q, determinan los rayos dobles.


En el dibujo se ha representado la tangente paralela correspondiente al punto P; la correspondiente a Q quedaría
representada fuera del dibujo.

Eje proyectivo

Q2

Eje perspectivo

C2
Rayos
dobles C'2 M A'2 _
P2
= AB
B2 t3
B'2 A2 N
K C D'∞

B A'1 Punto de contacto


con t 3
P'
P=
A
B'1
S∞

A' (a = asíntota)
D = C' B' P' D∞
t1 = _
== B _

=A
B'

A'
Tangente paralela
t2

a la dirección S ∞

163
Ejemplo 13.- En una parábola se conocen: cuatro puntos, A, B, C y D. Hallar su punto del infinito.
Se toman como vértices, de haces, los puntos A y B, obteniéndose los:

AC(1), AD(2) y BC(10 ), BD(20 )


   

Por un punto cualquiera, V, se trazan paralelas, y se determina el eje perspectivo que por tener la cónica un sólo
punto en el infinito es tangente a la circunferencia.
La recta que une V con el punto de contacto del eje perspectivo nos da el punto buscado.

A
1'
1

2 C
V
2'
E∞

D 1

2'
2

1'

E∞

Ejemplo 14.- En una parábola se conocen: tres puntos: A, B y C, y la tangente en A. Hallar su punto del
infinito.
Se toman como vértices de haces los puntos A y B, obteniéndose los rayos.

AC(1), tangente en A(2) y BC(10 ), BA(20 )


   

Por un punto cualquiera, V, se trazan paralelas a los rayos anteriores, obteniéndose dos haces concéntricos y pro-
yectivos cuyos puntos dobles son los puntos del infinito de la cónica.
Dado que se trata de una parábola, sólo tenemos un punto en el infinito; en consecuencia, el eje perspectivo es tan-
gente a la circunferencia.

164
Se determina fácilmente un punto del eje, el P, con lo que la tangente PQ, a la circunferencia, nos permite obtener
el rayo doble VQ.
El punto del infinito de la parábola es, por tanto, D∞ , paralelo a VQ.

Tangente en A

A B
2'

D∞

C P
1' V
1 2'
Eje perpectivo
2
Rayo doble
Q 1
1'

165
Lección 17.- TEOREMAS DE PASCAL Y BRIANCHON

17.1 Teoremas de Pascal y Brianchon


17.2 Ejemplos de aplicación

17.1 Teoremas de Pascal y Brianchon


En la Lección 11, del Tomo I, establecidos el resultado siguiente:

TEOREMA DE PASCAL. - Dada una línea quebrada hexagonal inscrita en la circunferencia (c),
MNPQRS, los puntos de intersección de los pares de lados opuestos: MN y RQ, NP y SR, PQ y MS,
están alineados (Recta de Pascal).
Y más adelante, en la Lección 32, del Tomo II, se estableció el,

Teorema de Brianchon.- Dado un hexágono circunscrito a una circunferencia, las rectas que
unen sus vértices opuestos se cortan en un punto (Punto de Brianchon).
Veamos que estos teoremas se extienden, fácilmente, a los correspondientes polígonos inscritos y cir-
cunscritos a las curvas de segundo orden, que estamos estudiando:
En efecto: Si tomamos la figura homológica de la circunferencia, con centro S y eje e de homología, a los
hexágonos inscrito y circunscrito a la circunferencia corresponden, en la homológica, hexágonos inscrito
y circunscrito a la cónica. A cada dos lados opuestos que se encuentran corresponden otros dos lados
homólogos, que se cortan en el punto homólogo del de intersección de las cuerdas de la circunferencia, y
las diagonales del circunscrito a la cónica tienen que cortarse en el punto homólogo del de intersección de
las diagonales del circunscrito de la circunferencia.
Luego, las propiedades de los dos hexágonos se extienden a las cónicas.
Adaptando, por tanto, ambos teoremas al lenguaje de las “cónicas” podemos enunciarlos, brevemente,
como sigue:

Teorema de Pascal.- Los lados opuestos de un hexágono inscrito, en una cónica, se cortan en
tres puntos situados en línea recta (Recta de Pascal). A
En efecto: Sea el hexágono
1
ABCDEF, en el que hemos
B 6
numerado los lados, siendo
los opuestos: 1 y 4, 2 y 5, 3 2
y 6. F
C 3 5
Recta de Pascal 4 E
P D
R

T Q
M

167
Consideremos el haz de vértice B, que resulta proyectando los puntos: A, C, D, E, haz que cortado por la
recta DE, determina los cuatro puntos: M, P, D, E.
Análogamente, el haz de vértice F, que proyecta los mismos puntos: A, C, D, E, determina sobre la recta
DC, los puntos: Q, C, D, R.
Dado que estos haces son proyectivos, puesto que proyectan los mismos puntos de la cónica, conservarán
la razón doble, es decir:
(MPDE) = (QCDR) .

Estas dos series son perspectivas, puesto que el punto D, se corresponde a sí mismo. En consecuencia,
las rectas: MQ, PC y ER, concurren en T, y por tanto, los puntos M, T y Q, de encuentro de los lados
opuestos, están en línea recta.

Teorema de Brianchon.- Las rectas que unen los vértices opuestos de un hexágono circunscrito
a una cónica concurren en un punto (Punto de Brianchon).
En efecto: Numerando los vértices en un sentido, y tomando las dos tangentes, r y r0 , como bases, cortadas
por los otros lados, quedan determinadas dos series proyectivas: (A, B, C, D) y (A0 , B0 , C0 , D0 ).

Punto de Brianchon
C 5

Te Td 4

Tc
D 3
P
6 Tb

Tf
r

r' 1 2
D' Ta A' B' C'

Proyectadas dichas series desde las vértices 3 y 4, se tiene: (3. A, B, C, D) = (4. A0 , B0 , C0 , D0 ), dos
haces proyectivos, que tienen los rayos homólogos 3B y 4B0 , coincidentes; luego son perspectivos, y los
pares de rayos homólogos se cortan sobre una recta A0 PC los rayos 3A y 4A0 , se cortan en A0 , 3C y 4C0
en C, y 3D y 4D0 en P. Por tanto, como está definido por 14 y 36, resultan concurrentes con 25, como
queríamos establecer.

Veamos, ahora, cuales son los casos límites de los teoremás anteriores.

168
El Teorema de Pascal sigue verificándose cuando dos vértices consecutivos del hexágono inscrito “tien-
den” a confundirse, sustituyéndose el lado correspondiente por la tangente en que se transforma.
Así mismo, sigue siendo válido el Teorema de Brianchon, cuando dos lados del hexágono circunscrito
se confunden en uno, sustituyéndose el vértice común por el punto de contacto de las tangentes.
Las siguientes figuras nos muestran los casos que pueden presentarse.

Pentágono inscrito y la
tangente en un vértice Recta de Pascal

4 Punto de Brianchon 5
4
A
3
6 F
1 5 R
6
E
D
B
2 3

2
C 1

T
Pentágono circunscrito
y punto de contacto de
un lado
Q M
T

Recta de Pascal Punto de Brianchon


4
3
6 3
2
1 5
2

4
5

Cuadrilátero inscrito Cuadrilátero circunscrito


y dos tangentes y dos puntos de contacto
1

169
T
Triángulo inscrito y las 2
tangentes en los vértices Triángulo circunscrito y los
puntos de contacto de los lados
1

Recta de Pascal
3 4
6

5 Q

5 2
6

Punto de Brianchon 4

17.2 Ejemplos de aplicación


Ejemplo 1.- Determinada una cónica por cinco punto, hallar nuevos puntos.
Supongamos que conocemos los puntos: A, B, C, D y E.
Fijado un punto, A, trazamos una recta cualquiera, r, sobre la que suponemos estará el F, intersección de r con la
cónica dada (de la que conocemos los 5 puntos).
El esquema que utilizaremos será el siguiente:
A La recta de Pascal quedará determinada por los puntos
F
de intersección de AF con DC y BC con EA.
La intersección a determinar será la: DE con BF.
B E
Luego el punto de intersección de la recta de Pascal con
DE, sea el punto K, unido con el punto B nos determi-
na la recta BF, cuya intersección con r nos determina el
punto F buscado.
D
C
Observemos que en este proceso, el punto A ha sido elegido arbitrariamente, de entre los cinco dados, lo que nos
proporciona que el punto buscado estará sobre una recta que pasa por A, siendo F el punto de intersección de la tal
r con la cónica.

170
Podemos, evidentemente, elegir, en lugar de A, cualquiera de los otros cuatro puntos, para los que el proceso a seguir
será el mismo, así como distintas r.
En los ejemplos siguientes veremos que dar una tangente equivale a dar dos puntos,...

r 1.- Determinación de la recta de Pascal; P1 P2 :


A
(F)
P1 ≡ r ∩ DC
B E
P2 ≡ BC ∩ AE

2.- Determinación del nuevo punto, F, sobre r:

D
C P3 ≡ DE ∩ (recta de Pascal) =⇒ F ≡ r ∩ P3 B

P1 _
r ∩ DC

_ _ P
BC ∩ AE 2
al

A B
sc
Pa
de
cta

_ F C
Re

DE ∩ (r. Pascal)
P3
E D
r (F ∈ r)

Ejemplo 2.- Determinada una cónica por cuatro puntos y una tangente en uno de ellos, hallar nuevos puntos.
Sean dados los puntos: A, B, D y E y la recta Bα , tangente en B.
Se procede en forma análoga a la del ejemplo anterior, trazando, por A, una recta cualquiera, r.

r A
F
���

E (B, C)
r (F ∈ r)

P3
l
e Pasca
Recta d
P1
D
(B, C)
P2 Bα
F D
A

171
Ejemplo 3.- Determinada una cónica por tres puntos y tangentes en dos de ellos, hallar nuevos puntos.
Sean dados los puntos A, B, C y las rectas a y b, tangentes respectivamente, en A y B.
Se procede en forma análoga a la de los ejemplos anteriores, trazando por C una recta cualquiera.

(A, A')
���
_ r
P2 ≡ a ∩ CB
r

F ���
(B, B')
a b
C (B, B') _
(A, A') P1 ≡ r ∩ AB

F P3 ≡ b ∩ r. Pascal

recta de Pascal

Ejemplo 4.- Dados cinco puntos, trazar tangentes en uno de ellos.


Sean dados los puntos A, B, C, D, E y se trata de trazar la tangente en el punto C.

A A B

B _
E P1 ≡ B ∩ DC
(C, C')
_ _
P2 ≡ BC ∩ ED
���

(C, C') E
D
D

Tangente en C

_
P3 ≡ AE ∩ r. de pascal
recta de Pascal

172
Ejemplo 5.- Trazar tangentes, dados cuatro puntos y la tangente en uno de ellos.
Sean dados los puntos A, B, C, D y la tangente en el punto B, y se trata de trazar la tangente en el punto A.
(A, A')
���

���
(B, B')
Tangente en A

D
C
_ _ _ _ _
P2 ≡ BB' ∩ AD P3 ≡ BC ∩ r. Pascal P1 ≡ AB ∩ DC

(B, B') Tangente en B


recta de Pascal
A
C

Ejemplo 6.- Dados tres puntos y tangentes en dos de ellos, trazar la tangente en el tercer punto.
Sean dados los puntos A, B, C, y las tangentes en los puntos A y B, respectivamente las a y b. Se trata de trazar la
tangente en el punto C.
(A, A')
���
���

(B, B')
Tangente en C
��
� Tangente en A
(C, C')
_ _ _
P2 ≡ b ∩ AD P3 ≡ AB ∩ r. Pascal P1 ≡ a ∩ CB

(B, B') a
recta de Pascal
b
(C, C')
(A, A')
Tangente en B

173
Ejemplo 7.- En una cónica se conocen cinco puntos: A, B, C, D∞ y E∞ . Trazar la tangente en E∞ .
La observación que cabe hacer aquí es que, al ser E∞ y D∞ puntos impropios, la recta E∞ D∞ es la recta del infinito.
(E∞ , E'∞ )
���
A
_ D∞
D∞ E∞ _
D∞ D∞ E∞
D∞ B

E∞ A
C

E∞
B Tangente en E ∞

E∞

C Recta de Pascal

Ejemplo 8.- En una cónica se conocen cinco puntos: A, B, C, D y E∞ . Determinar su clase.


Dado que posee un punto impropio, la cónica será una hipérbola o una parábola .
Si la tangente en E∞ es real, la cónica es una hipérbola, y en caso contrario se trataría de una parábola.

(E∞ , E'∞ )
���
A

B
E∞
C
C

E∞
B
E∞ D
Tangente en E ∞
E∞
A
Recta de Pascal

Se trata, por tanto, de una hipérbola.

174
Ejemplo 9.- En una cónica se conocen cuatro puntos: A, B, C, D∞ , y la tangente en A. Determinar la clase de
la cónica.
(A , A', A'')
���
A
B

D∞

D∞ C

B Recta de Pascal

A
Tangente en D∞
C
D∞

Como la tangente es real, se tata de una hipérbola.

Ejemplo 10.- En una cónica se conocen cuatro puntos: A, B, C y D, y una asíntota ` . Determinar la intersec-
ción de una recta r, paralela a ` , con la cónica.

(A, A')
��� asíntota
B

C
X

D
Recta de Pascal

r P2 X (recta dada)
A∞
C
A∞
B
� (asíntota) D
A∞ P1

175
Ejemplo 11.- En una cónica se conocen: Una tangente, con su punto de contacto, una asíntota, y un punto.
Trazar la tangente en C.
(A, A')
��� tangente en A

As
ínt
ota

���
(C, C')

tangente en C

���
�� a determinar
(B∞ , B'∞)

nA
ee
e nt
recta de Pascal

ng
Ta
Tangente en C
(A, A')
B∞

B∞ (C, C')
P2

B∞ asíntota
P1

Ejemplo 12.- En una hipérbola se conocen: Las asíntotas y un punto. Trazar la tangente a éste.

(A, A')
��� asíntota
asíntota
���

(B∞ , B'∞)
tangente en C A∞
���

a determinar
�� así
� nto
ta
P1
(C, C')
(C, C')
ta O
nto
así P2

B∞
recta de Pascal
Tangente en C

176
4
Ejemplo 13.- Dado un triángulo isósceles ABC (AB = BC), se determina una cónica por los puntos A, C, H∞
(dirección altura), y las tangentes BA y BC. Hallar la clase de cónica.

(A, A')
tangente en A ��� tangente

���
recta de Pascal H∞
en C
N M
P2 P1

���
(C, C')

B ��

nA

tan

(H ∞ , H'∞ ) dir
ecc
ge
te e

ión
nte
gen

altu
en

ra
tan

A C
H∞

La recta de Pascal resulta ser la MN (P1 ≡ tg en A ∩ CH∞ y P2 ≡ tg en C ∩ AH∞ ), paralela a AC.


La tangente en H∞ pasará por H∞ y por la intersección de AC y MN. Dado que esta tangente tiene que pasar por
dos puntos del infinito, será la recta del infinito; luego la cónica será parábola.

Ejemplo 14.- En una parábola se conocen cuatro puntos: A, B, C y D∞ . Hallar su intersección con una recta
r, paralela a D∞ .

(D∞, D'∞)
���

A _
X P2 ≡ BC ∩ D∞

A D∞
P3
C
C
B
B
X D∞
_ r
P1 ≡ AB ∩ r

177
Ejemplo 15.- En una parábola se conocen tres puntos: A, B, y E∞ , y la tangente en A, r. Trazar la
tangente en B.
(E∞ , E'∞)
���

���
(A, A')

_
��
P2 ≡ AB ∩ E ∞ �
(B, B')
r

P3 (A, A') E∞

tangente en B

(B, B') E∞
_ _
tangente en A P1 ≡ AA' ∩ BE∞
recta de Pascal

Ejemplo 16.- En una parábola se conoce: El vértice, V, la tangente en él, t, y un punto A. Trazar la tangente
en A.
(V, V')
���
���

(A, A')
���

(B∞ , B'∞)
t
_
P1 ≡ t ∩ AB∞ (A, A')

recta de Pascal
tangente en A

P3 (eje) B∞
(V, V') (vértice)
_ _
P2 ≡ AV ∩VB∞ tangente en V

178
Ejemplo 17.- Determinar puntos de contacto de una tangente, dadas cinco tangentes.
Trazado el pentágono circunscrito a la cónica, se dibujan dos diagonales, y el vértice que queda se une con el punto
de intersección de las diagonales, lo que nos dará el punto de contacto, M, buscado.
Si las tangentes dadas son: a, b, c, d, e, la tangente d será tangente a la cónica en el punto M.

c
a

O
e

d
Ejemplo 18.- Determinar puntos de contacto de una tangente, dadas cuatro tangentes y el punto de contacto
de una de ellas.
Consideremos las tangentes: a, b, c, d, siendo E el punto de contacto de a con la cónica.
Para hallar el punto de contacto de b con la cónica, se consideran como vértices del hexágono circunscrito los cuatro
del cuadrilátero formado por las tangentes y los dos puntos de contacto.
Unidos convenientemente los vértices, se obtendrá el vértice, M, punto de contacto de la tangente b.

a b M

O c

179
Ejemplo 19.- Determinar puntos de contacto de una tangente, dadas tres tangentes y puntos de contacto en
dos.
Sean las tres tangentes: a, b, c, y P, Q los puntos de contacto con la cónica, de las tangentes b y c, respectivamente.
Para determinar M, punto de contacto de a con la cónica, se une cada vértice con el punto de contacto del lado
opuesto.

c
P
O
a

Ejemplo 20.- Dadas cinco tangentes, trazar nuevas tangentes.


Sean las tangentes: a, b, c, d, e, y A un punto de a, desde el que se quiere trazar una tangente a la cónica.
Se considera, el punto A, como vértice de un hexágono, siendo otros cuatro vértices las intersecciones de las tan-
gentes a con b, b con c, c con d, y d con e.
Uniendo convenientemente los vértices opuestos, obtendremos como sexto vértice el punto M, que unido con el
punto A, nos dará la tangente pedida.

M c
O

A b
a

180
Ejemplo 21.- Dadas cuatro tangentes y punto de contacto en una de ellas, trazar nuevas tangentes.
Sean las tangentes: a, b, c, d, y P el punto de contacto de d, con la cónica.
Si se quiere trazar una tangente desde el punto H, de a, se tomarán como vértices del hexágono circunscrito, el punto
H, y las intersecciones de a con b, de b con c, y de c con d, y el punto P.
Unidos convenientemente los vértices, se obtendrá el punto D, que unido con el H, nos dará la tangente pedida.

P b D

c
O

a
H
d

Ejemplo 22.- Dadas tres tangentes y puntos de contacto en dos de ellas, trazar nuevas tangentes.
Sean a, b, c las tangentes, y P, Q los puntos de contacto de b y c, respectivamente, con la cónica.
Si se quiere trazar, desde el punto H situado sobre a, una tangente, se toma dicho punto como vértice del hexágono
circunscrito, además de las intersecciones de a con b, b con c, y los puntos de contacto P y Q.
Unidos los vértices opuestos, y obtenido el punto R, la tangente pedida será la HR.

b P

c a
O

Q
H

181
Lección 18.- POLARIDAD EN LAS CÓNICAS

18.1 Polaridad en la circunferencia


18.2 Figuras polares recíprocas
18.3 Las cónicas como polares recíprocas de la circunferencia
18.4 Polaridad en las cónicas
18.5 Ejemplos

18.1 Polaridad en la circunferencia

Recordemos que las cónicas pueden ser obtenidas por proyección de la circunferencia así como que la
existencia y las propiedades de la polar de un punto respecto a una circunferencia están fundadas en la
razón armónica, y que ésta se conserva al proyectar y cortar.
Si bien la polaridad en la circunferencia fue estudiada ampliamente en el Tomo I, parece interesante,
como introducción al estudio de la polaridad en las cónicas, recordar aquí lo más conceptual de aquel
estudio, que de manera inmediata generalizaremos a las cónicas en el siguiente apartado.
En este devenir siempre está presente el concepto de razón armónica de cuatro puntos de una serie, o
cuatro rayos de un haz, del que merecen destacarse las propiedades siguientes:

1o .- La mitad de un segmento de recta es media proporcional entre las distancias del punto medio
del segmento a dos puntos que lo dividen armónicamente.

2
OP = OM · ON
P N∞
P

A O M B N A O≡M B

2o .- El conjugado armónico del punto medio de un segmento es el punto del infinito de la recta.

3o .- Las bisectrices de los ángulos formados por dos rectas, determinan con ellas un haz armóni-
co, y recíprocamente, si en un haz armónico dos rayos conjugados son perpendiculares, son
las bisectrices de los ángulos de los otros dos.

4o .- Cada diagonal de un cuadrilátero completo es dividido armónicamente por las otras dos.

183
PROPOSICIÓN 1. Si por un punto, P, se traza una secante variable que corta a una circunferencia,
(O), en M y N, el lugar geométrico del punto Q, conjugado armónico de P, con relación al segmento
MN, es una recta perpendicular al segmento PO.

En efecto: Si I es el punto medio del segmento PQ , entonces, en virtud de la anterior propiedad 1o ,


se tiene que:
2
IP = IM · IN .

Luego, el punto I pertenece al eje radical del punto P y la circunferencia (o).


En consecuencia, el punto Q, a doble distancia de P que el I, describirá otra recta, perpendicular a OP,
homotética del eje radical, siendo el polo P.
A esta recta se le llamará polar del punto P, y del punto P diremos que es el polo de la recta TH.

Eje radical del


T punto P y de la
N circunferencia (O)
Q M
I
P
A O H B

Dado que la cuaterna (PHAB) es armónica, si R es el radio de la circunferencia, se verifica la relación:

R2 = OH · OP .

Observando la figura anterior, si consideramos que PO es la media aritmética de los segmentos PA y PB;
que PT es la media geométrica, y que PH es la media armónica, llegamos a la conclusión de que:

La media aritmética es mayor que la geométrica y ésta mayor que la armónica.

Observemos, por otra parte, que si el polo es exterior, H es interior, y por tanto la polar es secante; si por
el contrario el polo, P, es interior, la polar es exterior.
Si el polo está sobre la circunferencia considerando la anterior relación: OH · OP = R2 , al ser el factor
OP = R, el otro factor, OH, debe ser, también, igual a R; luego la polar es la tangente en P.
En particular, si P es exterior, la polar pasará por los puntos de contacto de las tangentes trazadas desde P,
puesto que el conjugado armónico, Q, coincide con el de contacto, T, cuando la secante tiene a la posición
límite, en que los puntos M y N se confunden en uno.
En el caso de que el punto P se alejase indefinidamente, el punto H se acerca al O, y el lugar geométrico
(la polar) se convierte en un diámetro, del que decimos es la polar del punto del infinito de la dirección
perpendicular.
Por el contrario si el punto P se acerca al O, su polar se aleja indefinidamente en cuyo caso decimos que la
polar de O es la recta del infinito.

184
PROPOSICIÓN 2. Si un punto S está sobre la polar de otro, P, entonces se verifica que P está sobre
la polar de S.
En efecto: Trazando por P la perpendicular PK sobre la diagonal OS, se tienen dos rectas: PK y SH,
antiparalelas respecto al ángulo SOP;
d luego

OK · OS = OH · OP = R2 ,

y en consecuencia, PK es la polar de S.

T
N
K Q M
P
A O H B
Polar de S

Polar de P

A los puntos P y S, tales que la polar de uno pasa por el otro, les llamaremos conjugados, y a las polares
que son rectas tales que cada una contiene el polo de la otra, se les llamará conjugadas.

Dada una circunferencia, (O), y la recta, r, vamos a llamar puntos, de r, conjugados respecto a la circun-
ferencia, (O), a los determinados como sigue:
Se determina un punto cualquiera, A, sobre r.
Se traza la polar de A respecto (O).
La polar cortará, a r, en otro punto A0 .
Del par (A, A0 ) diremos que son conjugados respecto (O).

Polar de A

A'
A

185
PROPOSICIÓN 3. Los pares de puntos conjugados, respecto a una circunferencia, situados sobre
una recta, r, de su plano, forman una involución cuyos puntos dobles son los de la intersección de
la recta con la circunferencia.

En efecto: Sean (A, A0 ) y (B, B0 ) pares de puntos conjugados respecto a la circunferencia (O).
Las circunferencias construidas sobre AA0 y BB0 , como diámetros, pasan por los pies, D y C, de las polares,
verificándose que:

OC · OB = OD · OA = R2 .

Resulta, por tanto, que el punto O tiene la misma potencia respecto de las dos circunferencias construidas;
luego, pertenece a su eje radical.
Si I es el punto de corte del eje radical con la recta r, se tiene

IA · IA0 = IB · IB0 = (constante) ,

que es la condición que cumplen los pares (A, A0 ) y (B, B0 ) cuando están en involución (I es el centro de
la involución y la constante su potencia).

R
O
C
D

r
A B I A' B'

R
O
D C

A A' B' r
N≡N' I M≡M' B

186
Al proyectar desde el punto P, polo de la recta r, los puntos A, A0 y B, B0 , se obtienen rectas conjugadas; lo
que nos permite afirmar que: Todo punto del plano de la circunferencia es vértice de un haz de rectas
conjugadas que están en involución.

En la segunda figura vemos que los puntos dobles son los que sean conjugados de sí mismos, M y N,
intersección de la recta con la circunferencia, que proyectadas desde el punto P, nos determinan los rayos
dobles del haz en involución, que son las tangentes a la circunferencia desde P.
Una construcción de la polar de un punto, utilizando únicamente la regla, puede ser de ayuda en más de
una ocasión. Veámoslo:

Dada una circunferencia (O) y un punto exterior, P, trazaremos dos secantes arbitrarias PMN y PQS, y se
determina el punto H, intersección de MQ y NS. La recta HK resulta ser la polar de P.

(K = NQ ∩ MS) .

Así mismo, PK será la polar de H, y PH la polar de K.


4
Observemos que el triángulo PHK goza de la siguiente propiedad: Cada lado es la polar del vértice
opuesto. Cuando esto ocurre, en un triángulo, diremos que ésta es autopolar respecto a la circunferencia.

O
N
K Q Triángulo autopolar

Polar de H
H
Polar de K Polar de P

187
4
Ejemplo 1.- En una cónica se conocen: Un triángulo autopolar ABC, y un foco, F. Se pide, determinar
la directriz.
Se une F con A y con B.
Se trazan, luego, las perpendiculares FM y FN, respectivamente, a FA y FB.
La recta MN resulta ser la directriz, lo que nos resuelve el problema.
Veamos que, efectivamente, MN es la directriz: Como los rayos FM, FA y FN, FB son homólogos en la involución
formada en el foco, (recordemos que el foco es el polo de la directriz, y que la involución formada en él, tiene sus
rayos perpendiculares), puesto que son perpendiculares, y las polares de M y N, son FA y FB.
d
A
Directriz
N

F
Foco

B C
M
4
Ejemplo 2.- En una cónica se conocen: Un triángulo autopolar, ABC, un punto P, y su polar p. Se pide,
determinar la cónica.
Por ser el punto A el polo de la recta BC, en A se forma un haz en involución, en el que los rayos AB y AC son
homólogos.
Determinemos, ahora, el rayo homólogo del AD0 ; es decir la polar de D0 .
Como D0 pertenece a las polares de los puntos A y P, su polar pasará por A y por P; es decir, es la recta AP.
En la involución formada en A, se conocen los rayos homólogos:
AB , AC y AD , AD0 ,
con lo que queda determinada.
Los rayos dobles de esta involución son las tangentes, en sus puntos Q y R, de intersección con la recta BC.
En la misma forma se pueden formar en C otra involución determinada por los rayos:
CA , CA0 y CM , CM0 ,
cuyos rayos dobles serán también tangentes a la cónica.
La cónica queda, por tanto, determi- A
nada puesto que se conocen, de ella, Punto de Fregier
cuatro tangentes con sus puntos de
contacto. p
M' F

M
P

B≡A' D Q D' C≡B' R

188

Ejemplo 3.- Se da un triángulo ABC y un punto M. Determinar una cónica que pase por M, y en la cual el

triángulo ABC sea autopolar.
Puesto que cada lado es polar del vértice opuesto, si determinamos los puntos N, P, Q, conjugados armónicos de M,
respecto a los H, I, L, respectivamente, habremos obtenido tres puntos de la cónica.
Cualquier cónica que pase por los puntos: M, N, P, Q, resuelve el problema, bastando para ello fijar otro punto
cualquiera.
Observemos que el problema, tal como está planteado, A
está indeterminado, dando lugar a la posibilidad de una
infinidad de cónicas, hasta que concretemos un quinto
punto.
Q
I
L M

B
���

H
C

P N


Ejemplo 4.- Dado un triángulo autopolar, ABC, un punto, P, y su polar, p; hallar el polo de una recta dada r.
Consideremos el punto M, intersección de p y AC.
Puesto que M está en las polares de P y B, su polar será PB, y la involución formada en B, está definida por los
puntos C, C0 y M, M0 .
En la misma forma se define la involución formada en A, por los puntos B, B0 y N, N0 .
Para hallar el polo de r, tomaremos dos puntos de ella y
hallaremos sus polares; el punto de intersección de éstas
A≡C' r p
será el polo buscado.
e
Sean, por tanto, D y E, las intersec- M'
ciones de r con BC y AC, respecti- FA
E
vamente. Determinando D0 y E0 , ho- FB P
mólogos de D y E en las involucio- E'
nes formadas en BC y AC, obtendre- R M
mos AD0 ≡ d y BE0 ≡ e, polares de
D y E; su punto de intersección, R,
es el polo buscado. D'
N C≡B'
D
N' d
B

189

Ejemplo 5.- Dado un triángulo autopolar, ABC, un punto P, y su polar p; hallar la polar de un punto dado
R.
Consideremos el punto D0 , intersección de p con la recta BC.
Como D0 pertenece a las polares de A y P su polar es la recta AP.
En la involución, formada en A, se conocen
B, B0 y D, D0 ,

lo que la determinan.
Asimismo queda determinada la involución, formada en B, puesto que se conocen

E, E0 y C, C0 .

Para hallar la polar del punto R, se trazan, por él, las rectas m y n, de las que se determinan sus polos.
La recta determinada por esos polos es la r, polar de R.
Los polos, respectivamente, de m y n, son los puntos M y N, homólogos de M0 y N0 , en las involuciones formadas
en A y B, respectivamente, siendo la polar la recta MN.

N A≡C'

E
p
FA
FB
P E'
m

M' C≡B'

M D' n
B D N'
R


Ejemplo 6.- Se da un triángulo ABC, y se sabe que en una cónica de centro O, es autopolar. Hallar los puntos
de intersección de BC con la cónica.
Puesto que la polar del centro de la cónica es la recta del infinito, los datos de los que disponemos son: El triángulo
autopolar, un punto y su polar.

190
En la involución formada en A, conocemos los rayos siguientes:

AB , AB0 y AD , AD0∞ ,

Los rayos dobles AM y AN son tangentes a la cónica en M y N.


A D'∞

Punto de Fregier

D'∞
B
M C≡B' N
O

18.2 Figuras polares recíprocas


Si de una línea dada, L, se hallan las polares de los puntos que la forman, éstas envuelven a otra línea,
L0 , a la que llamaremos polar recíproca de la anterior.
PROPOSICIÓN 1. La razón de las distancias de dos puntos al centro de una circunferencia, es
igual a la razón de las distancias de cada uno de ellos a la polar del otro.
En efecto: Sean A y B los puntos dados, y a, b sus polares respecto a la circunferencia (O).
 
Por O se trazan paralelas a las rectas a, b, con lo que formamos los rectángulos OIHB0 y OJKA0 .
4 4
Los triángulos OAI y OJB son semejantes, puesto que son rectángulos y sus ángulos en O iguales, por
tener sus lados perpendiculares. Luego se verifica:
a
OA IA
= ,
OB JB
Polar de A
y sabiendo que si es R el radio de la circunfe-
rencia (O):
M
OA · OA0 = OB · OB0 = R2 ,
I A'
si tenemos en cuenta la igualdad anterior, po- A
O K
demos escribir: N B
J
OA OB0IH IA IH − IA AH
= = = = = S
OB OA0 JB JB JK − JB BK

Hemos obtenido, por tanto, que


Polar de B H
OA AH
= ,
OB BK B'
como queríamos demostrar.

191 b
18.3 Las cónicas como polares recíprocas de la circunferencia
Consideremos una circunferencia (O), y transformémosla por polares recíprocas tomando como circun-
ferencia directriz la (F).
Para ello trazamos la tangente m a la circunferencia (O), y hallamos su polo, M respecto del (F).
Sea, así mismo d, la polar del punto O, respecto (F).
La proposición 1, del apartado anterior nos permite escribir la siguiente igualdad.

MF MH
=
OF OT

y haciendo: OT = R, y siendo ` = OF, distancia entre los centros de las circunferencias, tendremos:

MF `
= = (constante) .
MH R

En consecuencia, M describe el lugar geométrico de los puntos cuya razón de distancias a un punto F, y
a una recta d, es constante; lo que nos permite afirmar que:

La transformada por polares recíprocas de una circunferencia, con relación a otra circunferen-
cia, es una cónica, que tiene por foco el centro de la segunda, y por directriz, la polar del centro
de la primera con relación a la segunda.

M H

Directriz

R
O
Foco
F

T d

`
Observemos que se verifica lo siguiente, según la relación :
R
` > R, la cónica transformada es una hipérbola.
` < R, la cónica transformada es una elipse.
` = R, la cónica transformada es una parábola.

192
Ejemplo 1.- Dadas dos circunferencia concéntricas, determinar la polar recíproca de una respecto de la otra
Consideremos la polar recíproca de (c) respecto de (d).
Determinando los polos de las rectas a y b, tangentes a (c), se obtienen los puntos A0 y B0 , de su polar recíproca.
Por la propiedad fundamental, de polo y polar, tenemos:

2
ON = OM · OB0 ;

y dado que ON y OM son constantes, también debe serlo OB0 . En consecuencia, la polar recíproca es otra circunfe-
rencia, concéntrica con las dadas.

(d)
(c)

O
A' M N B'

Ejemplo 2-. Dadas dos circunferencias (C) y (D), determinar la polar recíproca de (C) respecto (D).
Si por el centro D trazamos a y b, tangentes a (C), sus homólogos son puntos de la cónica, que están en el infinito;
0 y B0 .
la cónica es, por tanto, una hipérbola que pasa por A∞ ∞
Además, las rectas homólogas, de los puntos E y H, son e0 y h0 , asíntotas de la cónica.
Los puntos homólogos de las rectas v1 y v2 , tangentes a (C), son los vértices, V01 y V02 , de la cónica.
El centro D de la circunferencia directriz es un foco de la cónica, y su simétrico respecto a O, es el otro foco F.
La directriz correspondiente a (D) es la polar de C.
CD
La excentricidad es: >1.
CE
Focos E

a
B'∞
Eje
V'2 V'1
D≡F' O F C
v1 A'∞
b
Vértices
H v2
h' e'
Asíntotas

193
Ejemplo 3.- Consideremos dos circunferencias; (C) y (D), se trata de determinar la polar recíproca de (C)
respecto (D).
Puesto que desde D sólo se puede trazar una tangente a (C), se tiene que la polar recíproca sólo tiene un punto en el
infinito; es decir, se trata de una parábola.
0 y V0 , que son, respectivamente,
Si trazamos las tangentes a y v, y determinamos sus polos, serán, éstos, los puntos A∞
el punto del infinito y el vértice de la parábola.
La tangente en el vértice es la polar de T.
La directriz, d, es la polar de C, respecto (D).
El foco de la parábola es el punto D.
CD
La excentricidad vale = 1.
CT
d
Directriz

a v

Vértice
Foco
V' A'∞
D C T
Eje

Tangente en el vértice

Ejemplo 4.- Sean dos circunferencias (C) y (D), hallar la polar recíproca de (C) respecto (D).
Los homólogos de las tangentes a y b son A0 y B0 , polos de a y b respecto D.
Las “tangentes” en A0 y B0 son las polares de M y N; como m0 y n0 son paralelas, A0 B0 es un diámetro.
El centro D, es un foco de la polar recíproca; luego A0 B0 es el eje.
La directriz es la polar de C respecto (D).
CD
La excentricidad es < 1, luego la cónica es elipse.
CN
Como desde D no se pueden trazar tangentes a (C), la cónica no tiene puntos en el infinito (es decir es elipse).
Observemos que para determinar la clase de la cónica hay dos procedimientos:
  
 en el círculo (C)  elipse

 
 

 la polar recíproca es
1o .- Si D está en la circunferencia (C) −−−−−−−−−−−−−−→ parábola

 
 

fuera del círculo (C) hipérbola
  

194
CD
2o .- La excentricidad es , siendo R el radio de la circunferencia (C); entonces
R

 elipse

la polar recíproca es 
d S 1 −−−−−−−−−−−−−−→ parábola


hipérbola

b
a Directriz

Vértices

Eje

M A' D B' N
C

Centro
Foco
m' n' R

Ejemplo 5.- Dadas dos circunferencias (C) y (D), y una recta m0 . Se pide determinar la intersección de m0
con la polar recíproca de (C) respecto (D).
A la recta m0 le corresponde como homólogo el punto M, que es su polo respecto a (D).
Si desde M trazamos las rectas p y r, tangentes (C), sus homólogos son dos puntos, respectivamente, P0 y R0 , y
como p y r son tangentes a (C), sus homólogos están en la polar recíproca de (C).
Como p y r pasan por le polo de m0 , los polos de p y r estarán en m0 ; es decir, R0 y P0 están en m0 y en la polar
recíproca de (C), luego son los puntos pedidos.
m' P' R'

M
D
p

195
Ejemplo 6.- Dadas dos circunferencias (C) y (D), y un punto P. Se pide trazar tangentes desde P0 a la polar
recíproca de (C) respecto (D).
El punto P0 es el homólogo de la recta p, polar de P0 respecto a (D).
La recta p corta a (C) en los puntos T y R.
Las rectas homólogas de los puntos T y R, son sus polares respecto a (D).
Como T y R están en p y en (C), sus polares pasan por P0 , y son tangentes a la polar recíproca de (C).
Los puntos de contacto de dichas tangentes son M0 y N0 , polos de las rectas m y n, tangentes a (C) en T y R.

m n
P'
p

T
R
N' C
D M'

Ejemplo 7.- Dadas dos circunferencias (C) y (D), trazar a la polar recíproca de (C), respecto (D), tangentes
paralelas a una dirección dada.
0 la dirección dada.
Sea P∞
0 respecto (D) es su homologa.
La polar de P∞
Esta polar corta a (C) en los puntos A y B, cuyas rectas homólogas son sus polares respecto a (D).
Como A y B están en (C), sus rectas homólogas son tangentes a la polar recíproca; es decir son las rectas pedidas.
Los puntos de contacto de a0 y b0 , son los homólogos de las rectas m y n, tangentes a (C) en A y B.
n
P'∞

b'
a' A

C
N'

D M'

196
18.4 Polaridad en las cónicas
Recordemos, una vez más, que las cónicas pueden obtenerse por proyección de la circunferencia y dado
que la existencia y las propiedades de la polar de un punto, respecto a una circunferencia, están fundadas
en la razón armónica, y ésta se conserva al proyectar y cortar, resulta que:

1.- El lugar geométrico de los conjugados armónicos de un punto fijo, respecto a los puntos de inter-
sección con una cónica de una recta variable que pase por ese punto, es una recta fija, que llamamos
polar del punto, y a éste, polo de la recta respecto de la cónica.

2.- Todas las propiedades establecidas, en la lección anterior, en la circunferencias, se conservan en


las cónicas, excepto la condición de que la polar es perpendicular al diámetro que pasa por el polo.
Podemos decir, por tanto que la polar de un punto de la cónica es la tangente en él, y que la polar
de un punto exterior es la recta que une los puntos de contacto de las tangentes trazadas desde el
punto.

3.- Igualmente se conservan las propiedades de los puntos conjugados y de las rectas conjugadas. En
consecuencia, tenemos que: Los puntos conjugados respecto de una cónica, situados sobre una
recta fija, forman una involución, cuyos puntos dobles son las de intersección de esta recta con la
cónica, en el supuesto de que la recta sea secante.
Así mismo las rectas conjugadas que pasan por un punto determinan una involución, cuyos rayos
dobles, en su caso, son las tangentes trazadas desde el punto.

Centro, diámetros conjugados y ejes


Dado que las cuerdas que pasan por el centro de una cónica son bisecadas por él, y que el conjugado
armónico del punto medio de un segmento es el punto del infinito, podemos afirmar que: El centro es el
polo de la recta impropia.
Por otra parte tenemos que si la recta impropia es exterior, su polo es interior, y estaremos ante una elipse;
si es secante, su polo es exterior, se tratará de una hipérbola, pudiéndose trazar dos tangentes desde él,
que son las asíntotas. Por último si la recta impropia es tangente, el polo es su punto de contacto, luego
el centro es también impropio, correspondiendo este caso a ser parábola.
Como las rectas que pasan por un punto tienen sus polos sobre la polar de ese punto, los diámetros,
al pasar por el centro, tiene sus polos sobre la recta del infinito, y las tangentes en los extremos de un
diámetro tienen la dirección de su polo impropio.
Diremos que dos diámetros son conjugados cuando uno de ellos pasa por el polo del otro. Así, las
cuerdas paralelas a uno, determinan, al pasar por el polo del otro, una cuaterna armónica con un punto
en el infinito; por tanto, cada uno de los diámetros conjugados divide en dos partes iguales a las cuerdas
paralelas al otro.

197
Además, apoyándonos en el punto 3.-, del apartado anterior, tenemos que: El centro es vértice de un haz
en involución de diámetros conjugados, y los rayos dobles, en caso de haberlos, son las asíntotas.
Los rayos perpendiculares homólogos, llamados principales, que siempre existen en una involución, son
los ejes de la cónica, que son, por tanto, ejes de simetría de la cónica.
Cuando se trata de una parábola, puesto que el centro es impropio, todos los diámetros son paralelos a
una dirección fija, que llamaremos dirección del eje. Además, la tangente en el punto de intersección
de un diámetro con la parábola pasa por el polo impropio de ese diámetro; luego, las cuerdas paralelas a
la tangente son bisecadas por el diámetro. En el caso de que la tangente sea perpendicular al diámetro,
estamos en presencia de un eje de simetría de la cónica, que llamaremos eje de la parábola.

Focos y directrices
Los focos son vértices de una involución rectangular de rectas conjugadas, puesto que, según
las tangentes en los extremos, T y T0 , de una cuerda focal, se cortan en un punto M, situado en
la directriz, y tal que MF resul-
F'
ta perpendicular a la cuerda TT0
de contacto; luego las rectas TT0
y FM son perpendiculares. Ade- d
más, puesto que las rectas que T
pasan F tienen sus polos M sobre F
la directriz, resulta que el foco es
el polo de la directriz respecto M T'
de la cónica.

18.5 Ejemplos
Los ejemplos que siguen tratan de aplicar, pero sobre todo aclarar lo que hemos venido estudiando a
cerca de la polaridad en las cónicas.
Ejemplo 1.- Dadas dos rectas a y p, y un punto P, se pide determinar una circunferencia tangente a la recta
a, tal que la polar del punto P sea la recta p.
Sea M el punto de intersección de a y p.
M está en la polar de P, luego la polar de M pasa por P; es decir, que P, N, L están en línea recta, y (P H N L) = −1,
luego: (q p b a) = −1.
Se determina el rayo b, conjugado armónico del a respecto a los p y q.

198
La recta b será tangente a la circunferencia pedida y su centro, O, estará en la perpendicular a p trazada por P, y en
la bisectriz del ángulo formado por a y b.
P M
q
=

=
N
b
H

O
p L

Ejemplo 2.- Determinar una cónica de la que se conocen: Dos puntos A y B, la tangente en A y el centro O.
Sea C∞ el punto del infinito de AB.
La polar de C∞ pasará por M, punto medio de AB (por ser el conjugado armónico de C∞ respecto al par A, B); así
mismo pasará por el centro de la cónica (por estar C en el infinito).
Uniendo el centro, O, con M, obtenemos el punto N, intersección de las tangentes en A y B (N será el polo de AB).
Además el simétrico de B respecto de O, es otro punto, D, de la cónica.
En definitiva: De la cónica se conocen tres puntos, A, B y D, y las tangentes en dos de ellos, A y B. Queda por tanto,
bien determinada la cónica.
N

A
M
B
t1 C∞
t2
O

D
Ejemplo 3.- En una parábola se conocen: Tres tangentes AB, BC y AC y la polar, p, de un punto de la
directriz. Determinar los focos.
4
Veamos en primer lugar que el lugar geométrico de los focos es la circunferencia circunscrita al triángulo ABC.
Comprobación: Suponemos el problema resuelto, y sea F la solución.
Las proyecciones de los focos sobre las tangentes, están en la tangente en el vértice, razón por la que M, N y P están
en línea recta.

199
 
1=b
Los cuadriláteros APFN y MNFC son inscribibles, y tendremos: b 3=b
2, b 1=b
4 (tienen la misma medida) y b 4
2=b
(opuestos por el vértice), luego b 3.
d es igual a 180o − B,
En ángulo AFC b según se deduce, luego F está en la circunferencia circunscrita.

Dado que la polar de la directriz es el foco, la polar de un punto de la directriz pasará por el foco.
El foco es, por tanto, la intersección de p con la circunferencia circunscrita.
P
A
p F' 1 2

F
N
3
B
4

M
C
4
Ejemplo 4.- Dado un triángulo equilátero ABC, se sabe que A, B, C, y los puntos del infinito de las alturas
AP y BQ, son puntos de una cónica. Determinar la polar de P respecto a la cónica.
El conjugado armónico del punto P, respecto al par B, C, es N∞ , que es un punto de la polar P.
El conjugado armónico del punto P, respecto al par A, D∞ , es otro punto de la polar P, y como el punto D está en el
infinito, el conjugado armónico es el punto M, simétrico de P respecto al punto A.
En consecuencia, la polar de P es la recta MN∞ .

p E∞
C

Q
A P D∞
M

B
N∞
N∞
4
Ejemplo 5.- Se da un triángulo ABC, y se sabe que AB y AC son tangentes en B y C, a una parábola. Trazar
la tangente desde M, punto medio AB.
4
MN, paralela media del triángulo ABC es tangente a la parábola dada.
Comprobación: Sea P un punto de intersección de MN con la parábola.
La polar de A es BC, y por tanto, A y R son conjugados armónicos respecto al par P, Q, intersecciones A y R con
la parábola. Como P es el punto medio de AR, tendremos que Q está en el infinito.

200
Como la cónica es una parábola, sólo tiene un punto en el infinito, es decir, MN sólo corta a la parábola en un punto,
es decir, es tangente a la parábola.
t1
C
N
P R Q∞
A

B
t2

Este ejercicio nos muestra un procedimiento para determinar la clase de cónica, siempre que conozcamos dos tan-
gentes, AB y AC, y tres puntos A, B, C, de la cónica: Se halla la intersección de la paralela media, MN, con la
cónica, y analizamos los tres casos que se pueden presentar:

1.- MN no corta a la cónica; la cónica es una elipse.

2.- MN es tangente a la cónica; la cónica es una parábola.

3.- MN corta a la cónica en dos puntos; la cónica es una hipérbola.

Ejemplo 6.- Dada una circunferencia (M), y un punto A, hallar el lugar geométrico de los centros de las
circunferencias circunscritas a los triángulos autopolares respecto a la circunferencia dada, en los cuales el
punto A es un vértice.
4
Los vértices B y C recorren la polar de A. Sea ABC un triángulo autopolar.
Por ser AC la polar de B, los puntos F y E son conjugados armónicos respecto a los B y C, con lo que tendremos:

2 2
DE = DB · DC = DH .

La circunferencia (D) corta ortogonalmente a la (O), pues considerando la potencia de D, la recta DH es tangente
a (O). Dado que el lugar geométrico de los centros de las circunferencias que cortan ortogonalmente a otras dos, es
su eje radical, tendremos, en este caso, en el que las circunferencias son, la (D) y el punto A, que el eje radical (la
solución) es la recta que une los puntos medios de las tangentes trazadas desde A.
También se puede plantear de la manera siguiente:

2
DC · DB = DE = DL · DA ,

y como DA es fijo, también lo será DL.

201
Dado que la circunferencia tiene que pasar por A y L, el lugar geométrico buscado es la mediatriz de AL.

Lugar geométrico

Polar de A

B
Polar de B

O E
H
C

A L D M

Ejemplo 7.- Dada una cónica, determinada por un punto, M, de ella, un punto P y su polar, p, y los puntos
A, A0 y B, B0 , de la involución formada en p; se pide determinar puntos de dicha cónica.
Como A y B están en la polar P, sus polares pasarán por P; es decir, serán PA0 y PB.
Uniendo, ahora, el punto M con los P, A, B, se obtienen los puntos H, C, E (intersecciones de MP, MA, MB, con
sus polares, p, a, b).
A continuación se determinan los conjugados armónicos de M, respecto a PH, AC, BE, obteniéndose I, D, F, puntos
de la cónica.
Uniendo D con P, y hallando el conjugado armónico de D, respecto PL, se obtiene el punto R de la cónica.
Observemos que tomando pares de puntos homólogos de la involución formada en P, y repitiendo la construcción
anterior, se pueden determinar más puntos de la cónica.

b
M
a

E
D P F
I R

p A B' H A' B L

202
Ejemplo 8.- Dada una cónica se conocen: Tres puntos A, B, C, y dos pares de direcciones conjugadas, m, m0
y n, n0 . Determinar la cónica.
En el centro de la cónica se forma una involución, cuyos rayos homólogos son las direcciones conjugadas.
El conocimiento de las direcciones conjugadas m, m0 y n, n0 , determinan la involución.
Fijado un punto, S, se determinan las direcciones conjugadas de AB ≡ p, y BC ≡ q.
El centro de la cónica estará en la intersección de las paralelas, por los puntos medios de AB y BC, a las direcciones
conjugadas de AB y BC.
Los rayos dobles de la involución son las tangentes trazadas desde O; es decir, las asíntotas.

q' p' A
S
3 2
p p n
1 4

B m q
5≡5'
O Centro 1' 6≡6'
3' 4'
q m'
2'
Asíntotas
p'
q'
n'
Punto de Fregier
C F
Ejemplo 9.- En una cónica se conocen: La directriz, d, y tres puntos, A, B y C. Hallar el foco correspondiente.
Sean D y H las intersecciones de AB y AC con d.
Dado que D y H están en la polar de F, las polares de D y H pasaran por F.
Además, las polares de D y H pasa-
ran por E y M, conjugados armóni- B
cos de D y H, respecto a A, B y A,
H
C, respectivamente.
Como los rayos de la involución for-
mada en F, son perpendiculares, el E

foco estará en las circunferencias, de A


diámetros DE y HM.
F2 F
Las intersecciones de esas circunfe- M
D
rencias, nos darán las dos soluciones
que, en general, tiene el problema.

C
d

203
Ejemplo 10.- Halar el foco de una cónica, conociendo: Su directriz y tres puntos A, B, C.
Por los puntos dados A, B y C, se trazan las rectas AD, BE y CG.
Por ser A, B, C puntos de la cónica tendremos

AD BE CG AD AF CG FC
= = =⇒ = y =
AF BF CF BE BF BE FB
Así, el punto F pertenecerá a los lugares geométricos de los puntos cuya relación de distancias a A, B, y B, C, son:

AD CG
y
BE BE

La intersección de esos dos lugares geométricos es el foco.

D A

E B
H
F

G C

Ejemplo 11.- En una cónica se conocen: La directriz, d, dos puntos, A y B, y la tangente en A. Hallar el foco
correspondiente a d.
Si H es la intersección de t y d, se verifica: Por estar H en las polares de F y A, su polar pasa por F
y A; es decir, es FA.
En la involución formada en F, FH y FA son rayos homólogos, y como los ángulos formados por los rayos homólo-
gos son rectos, F estará en la circunferencia de diámetro HA.
Por otra parte, la polar de D pasará por E, conjugado armónico de D, respecto a A, B y por F. t
A
En la involución formada en F, EF y FD son rayos ho-
[ = 90o , y por tanto, F estará en la
mólogos, luego EFD
d
circunferencia de diámetro ED.
La intersección de las dos circunferencias anteriores nos
H
dará el foco F.
E
F
B

204
Ejemplo 12.- En una cónica se conocen: Una directriz, d, su foco correspondiente, F, y una tangente, t. Hallar
su punto de contacto, y el otro foco.
Recordemos que el foco tiene la propiedad de ser el polo de la directriz, y que la involución formada en él, por las
polares y sus polos correspondientes, tiene sus rayos homólogos perpendiculares.
Así, si A es el punto de intersección de la directriz, d, y la tangente, t, entonces A estará en las polares de F y T
(punto de contacto de t); luego su polar es FT, y por tanto, FA y FT son rayos homólogos, y AFT d = 90o .
Una vez determinado el punto T se
d
0 TA = ATF,
traza el ángulo F[ d con lo T
que la intersección de TF0 con la per-
F'
pendicular FD, a d, nos da el otro fo-
co, F0 .
Observemos que si la directriz queda
A
comprendida entre los focos, F y F0 ,
la cónica es hipérbola; si queda fue-
ra, es elipse, y por último, si F0 T es D
F
paralela a FD, es parábola.

Ejemplo 13.- En una cónica se conocen: El centro, O, un punto, B, y dos pares de direcciones conjugadas
(a, a0 ) y (b, b0 ). Hallar sus ejes.
Por un punto cualquiera, S, se trazan paralelas a las direcciones conjugadas, a, a0 y b, b0 ; en la involución que se
forma se determinan los rayos principales (perpendiculares), e y e0 .
Las paralelas trazadas por O a los rayos e y e0 determinan las direcciones de los ejes.
Si por el punto S se traza la paralela a OB, y se determina su rayo homólogo, t, se obtiene la dirección conjugada de
OB; la paralela a t, trazada por B, nos proporciona la tangente en B.
Si P es la intersección de t y el eje e, la polar de P pasara por B, y es perpendicular a e.
Sean V3 y V4 los vértices del eje e. Se verifica que P y P0 son conjugados armónicos respecto a V3 y V4 , y por tanto
2
V3 O = OP · OP0 ,
b
B t'
quedando determinados V3 y V4 . T' a'
En la misma forma se determinan los vértices V1 y V2 . S A'
t

Q
E' M E
F
q e
V1 p e'

V4 Q' B'
B A T
O b'

t' V3 t
C P' P a

V2 205
CAPÍTULO III
Lección 19.- LAS CÓNICAS COMO HOMÓLOGAS
DE LA CIRCUNFERENCIA

19.1 Transformación homológica de una circunferencia


19.2 Las cónicas como homólogas de una circunferencia

19.1 Transformación homológica de una circunferencia


Recordemos que dos figuras situadas en un mismo plano son homológicas cuando se corresponden punto
a punto y recta a recta, de tal forma que:
1.- Los puntos homólogos se hallan siempre en línea recta con un punto fijo, llamado centro de
homología.
2.- Dos rectas homólogas se cortan siempre en puntos situados sobre una recta fija, llamada eje de
homología.
3.- Los puntos del eje son dobles, es decir son homólogos de sí mismos.
4.- Los puntos homólogos de los impropios de ambas figuras están situados sobre sendas rectas, que
llamaremos límites.
5.- Las rectas límite están situadas equidistantes del eje y del centro de homología, comprendidas
entre estos elementos o bien exteriores a ellos.
S
Centro (punto doble)
Rectas dobles
Rectas Límites

L'
L
D'
C' A'

B'
E

A Eje (recta doble)


C

D
209
En lo que sigue obtendremos las distintas cónicas como las figuras homológicas de una circunferencia,
observando en todos los casos las siguientes particularidades.

a.- Para toda cónica, homológica de una circunferencia, se verificará que las tangentes comunes, a
ambas figuras, pasarán por el centro de homología; en consecuencia serán rectas dobles.
b.- Cualquier punto de la cónica obtenida, tendrá su homólogo en la circunferencia, y en línea recta
con el centro de homología.
c.- Como consecuencia de ser dobles las tangentes antes citadas, serán homólogos sus puntos de
contacto, con la circunferencia y la cónica generada por la homología.
d.- De la posibilidad de tomar como centro de homología el punto de intersección de las tangentes
interiores, resultará que estas serían dobles.
A'

X'

B'
Y' S
B X

A
Y

e.- Si la cónica generada, homóloga de una circunferencia, tiene con ella dos puntos comunes, podre-
mos tomar como eje de homología la recta determinada por ellos.

EJE DE HOMOLOGÍA

210
f.- En el caso de que la cónica y la circunferencia sean tangentes, podremos tomar como eje de
homología la tangente común.

EJE DE HOMOLOGÍA

g.- Las relaciones entre polo y polar en la circunferencia, se transforman, por la homología conside-
rada, en sus correspondientes de polo y polar en las cónicas obtenidas por ella.

Teniendo en cuenta las consideraciones anteriores, vamos a analizar a qué resultados nos conduce el
situar la recta límite de la circunferencia en los tres casos posibles: Que sea exterior, tangente o secante,
a tal circunferencia.
Anticipándonos a lo que vamos a establecer y al objeto de destacarlo, observaremos que: En el primer
caso, en el que obtendremos una elipse, de la misma conoceremos dos diámetros conjugados, de los que
se deducirán sus ejes; en el segundo caso, en el que obtendremos una parábola, resultarán conocidos
su eje y su vértice, y por último, en el tercer caso, en el que obtendremos una hipérbola, resultarán
conocidas sus asíntotas y sus vértices. En todos los casos, será posible para cualquier punto, determinar
sus tangentes, lo que permitirá un buen trazado de la cónica en la que estemos interesados.
PROPOSICIÓN 1. En toda homología, una circunferencia se transforma en una elipse, siempre
que su recta límite, L, sea exterior a ella.
Basta ver que al ser la recta límite el lugar geométrico de los puntos homólogos de los impropios de la otra
figura, al no tener ningún punto de contacto la circunferencia con su recta límite, la curva transformada
carece de puntos impropios, y en consecuencia se trata de una curva de segundo grado cerrada, es decir
una elipse.

Veamos ahora como determinar dos diámetros conjugados en la elipse, en la que se transforma la circun-
ferencia:
La homología, con la que transformaremos la circunferencia, (c), vendrá dada por su eje, e, la recta
límite L, y el centro, O.
Elegido un punto cualquiera, A, de la recta límite, desde él trazaremos las tangentes, t1 y t2 , a la circun-
ferencia siendo sus puntos de contacto, los denominados 1 y 2.
Desde el punto, B, intersección de la recta 12 con la recta límite, L, trazaremos las tangentes a la circunfe-
4
rencia, t3 y t4 , con lo que determinaremos el triángulo autopolar ABD, siendo D el punto de intersección
de las rectas 12 y 34.

211
Evidentemente, las rectas t01 y t02 , y la recta 30 D0 40 , tendrán en común el punto homólogo de A, es decir
el A∞0 , que obtendremos uniendo A con O (centro de la homología).
Dado que los puntos del eje son dobles, quedarán bien definidas las tangentes t01 y t02 , así como sus puntos
de contacto 10 y 20 , respectivamente.
El centro de la elipse será D0 , homólogo de D, punto medio del diámetro 10 20 .
Así mismo, quedarán definidas las tangentes t03 y t04 , y la recta 10 D0 20 , por tener común el punto B∞0 ,
homólogo de B, cuya dirección viene dada por la recta OB.
Disponemos, por tanto, de los dos diámetros conjugados 10 20 y 30 40 , con lo que podremos determinar los
ejes y vértices de le elipse, por cualquiera de los procedimientos gráficos conocidos.

B'∞ A'∞

B'∞
A'∞

2' 4'
B'∞ A'∞

D'
t'2 t'3 t'1 t'4
3' (c) 1'
e
3 1

D
2
4
t3 t1 A'∞

B'∞ t4 t2

L
B A

212
PROPOSICIÓN 2. En toda homología, una circunferencia se transforma en una parábola, siempre
que su recta límite, L, sea tangente a ella.
De la propia definición de recta límite se deduce que en este caso la cónica homológica ha de tener un
punto impropio, homólogo del de contacto de la recta, y en consecuencia se tratará de una parábola.

En este caso el sistema homológico está definido por el eje e, la recta límite, L, tangente a la circunfe-
rencia, (c), y el centro de homología, O.
Si A es el punto de contacto de la recta límite con la circunferencia, la recta OA nos determina la direc-
ción del punto impropio de la parábola, A∞0 , es decir de su eje.
Se trata, ahora, de determinar el vértice de la parábola, y por tanto de su eje. Para ello procederemos
como sigue:

1.- Trazaremos la recta OB, perpendicular a la dirección del eje OA∞0 = OA.
2.- Desde el punto B trazaremos la tangente, tV , a la circunferencia, que nos proporciona el punto de
contacto, V.
3.- La homóloga de tV , es decir la t0V , pasará por el punto doble del eje, G ≡ G0 , y será paralela a OB.
4.- Por último, la recta t0V determinará V0 , vértice de la parábola, al unir V con O. Bastará, entonces,
trazar la recta V0 A∞0 para obtener el eje de la parábola.

Observemos que los puntos en que el eje, e, corta a la parábola, es decir los H ≡ H0 y F ≡ F0 , son dobles.
Por otra parte, los puntos H01 y F01 , son simétricos de los H0 y F0 , respectivamente. El punto de contacto
de la tangente doble, t − t0 , se obtiene como intersección de esa recta con la homóloga de la recta que
une A con 1, es decir con la recta 10 A∞
0 .

B A L
t≡t'
tV t'V A'∞
1 V'
H'1
D≡D' F≡F' e
H≡H'
G≡G'
1' V
(c)

F'1 A'∞

A'∞

213
PROPOSICIÓN 3. En toda homología, una circunferencia se transforma en una hipérbola, siem-
pre que su recta límite, L, la corte.
Basta con ver que la cónica tiene dos puntos impropios, y que, por tanto, se trata de una hipérbola.

En este caso el sistema homológico está definido por el eje, e, la recta límite, que corta a la circunferencia,
(c), y el centro de homología, O.
Para la determinación de los elementos de la hipérbola tendremos en cuenta que los puntos, A y B, en
que la recta límite, L, corta a la circunferencia, (c), tienen por homólogos los A∞0 y B∞0 , lo que significa
que al trazar las rectas OA y OB obtendremos las direcciones de las dos asíntotas, las cuales serán las
rectas homólogas de las tangentes ta y tb , que se determinarán trazando por los puntos G ≡ G0 y H ≡ H0 ,
en que cortan al eje las t0a y t0b , respectivamente paralelas a OA y OB.
El centro de la hipérbola, M0 , será el homólogo del M, punto en que cortan las tangentes ta y tb .
Para la determinación de los vértices, V01 y V02 , de la hipérbola, bastará con hallar el homólogo del
eje real, bisectriz del ángulo formado por las asíntotas, es decir la recta C ≡ C0 M, la cual cortará a la
circunferencia en los puntos V1 y V2 , que unidos con el centro de homología, O, nos determinan los
tales vértices V01 y V02 , respectivamente.
Pertenecerán, también, a la hipérbola, los puntos dobles del eje D ≡ D0 y E ≡ E0 ; así mismo, por
simetría, E0 nos proporcionaría los puntos E01 y E02 de la hipérbola.
A'∞
M B'∞

V2
L
A'∞
A B
E'1 C≡C'
O
tb
ta (c)
t'a

G≡G' V'1 E≡E' H≡H'


V1
t'b
D≡D'
_
_

M'

B'∞
V'2

E'2 A'∞

214
19.2 Las cónicas como homólogas de la circunferencia
En general, sin tener conocimiento del tipo de cónica de que se trate, su determinación precisa de cinco
elementos de la misma, cualesquiera que estos sean, problema a resolver utilizando las relaciones ho-
mológicas conocidas, y en cada caso empleando la homología que permita que, además de averiguar el
tipo de cónica de que se trata, obtener los elementos necesarios para su trazado. El número de casos a
resolver, doce, son los que aparecen en el siguiente cuadro:

Caso Puntos ordinarios Puntos de tangencia Tangentes


1 5 0 0
2 4 0 1
3 3 1 1
4 3 0 2
5 2 1 2
6 1 2 2
7 2 0 3
8 1 1 3
9 0 2 3
10 1 0 4
11 0 1 4
12 0 0 5

215
Lección 20.- LAS CÓNICAS Y LA PROYECTIVIDAD

20.1 Casos especiales


20.2 El recurso de la proyectividad

20.1 Casos especiales


En muchas ocasiones, además de los casos de determinación de una cónica que figuran en el cuadro que
figura en el apartado 19.2, de la lección anterior, se presentan otros, en los que conociendo previamente
la naturaleza de la cónica, se dispone de otros elementos que la determinan. En general, en estos casos,
la solución la obtendremos auxiliándonos de homologías de planteamiento sencillo. Veámoslo con unos
ejemplos:

Ejemplo 1. Consideremos una elipse dada por sus dos ejes: AB y CD.
Para su trazado tendremos en cuenta que es la figura afín de una circunferencia cuyo diámetro es cualquiera de sus
ejes, preferiblemente su eje mayor, por ser más exacta su construcción.
Así, la elipse (e) se podrá trazar como afín de la circunferencia (c0 ), siendo su eje de afinidad el eje mayor de la
elipse, AB, y el par de puntos afines, C0 y C. La dirección de afinidad vendrá dada que la recta CC0 .
Recordando las propiedades de la relación homológica resultará sencillo, no solamente el trazado de puntos sino
además el de las tangentes que pudieran interesarnos.

C'
(c')

C F'
(e)

E1≡F'1
F

A B
O
(c')
1

217
Ejemplo 2. Consideremos una elipse dada por dos diámetros conjugados: AB y CD.
También en este supuesto es posible utilizar la transformación afín de la circunferencia (c0 ), de diámetro AB, en
el sistema determinado por el eje e (diámetro común) y los puntos afines C y C0 , por corresponderse las tangentes
afines Tc y T0c , paralelas al eje de afinidad.

(c')
D

A e B
O
C TC

C' T'C

Ejemplo 3. Consideremos una parábola (c), determinada por su vértice, V, su eje, e, y un punto
cualquiera P.
En este supuesto, se trata de relacionar la parábola con una circunferencia cualquiera mediante su transformación
homológica.
Tomemos como eje de homología la tangente común, E, en el vértice, V.
Elijamos una circunferencia arbitraria, (c0 ), que sea tangente en el mismo punto doble, V ≡ V0 , a dicho eje.
Si esta circunferencia ha de ser homológica de la parábola, su recta límite, L0 , ha de ser tangente a ella,
y paralela al eje.
El punto de contacto, A0 , tendrá co- O
mo homólogo el impropio, A∞ , de
la parábola, dado que, por razón de
simetría el centro de homología, O,
que se determina a continuación de- A' L'
be hallarse sobre e.
Uniendo dos puntos de la misma fi-
(c')
gura, A∞ P, determinaremos el punto
P0 , homólogo del P, con los cuales P'
hallamos la posición del O, centro de
la homología, con lo que acabamos E
de definir el sistema, que nos permi-
V≡V'

tirá trazar fácilmente la parábola (c).


P1 P

A∞ A∞

218
20.2 El recurso de la proyectividad
Si bien la utilización de la homología, es aconsejable para conseguir un mejor trazado de las cónicas, a
veces puede ser interesante recurrir a la proyectividad aunque sus construcciones son más laboriosas y
precisan de un mayor número de líneas auxiliares.
A modo de ejemplo, vamos a enunciar sendas propiedades, que son de aplicación directa a la determina-
ción de puntos y tangentes de cónicas determinadas por sus cinco elementos integrantes.

1a .- propiedad. Las rectas de unión de los puntos homólogos de dos series rectilíneas proyectivas
de distintas bases situadas en un plano, envuelven una cónica; o dicho de otro modo: Las tangentes
a una cónica determinan sobre dos cualesquiera de ellas, dos series proyectivas.

2a .- propiedad. Los puntos de encuentro de los rayos homólogos de dos haces de rectas proyec-
tivas no concéntricas y situados en el mismo plano, determinan una cónica; o dicho de otro modo:
Los puntos de una cónica proyectados desde dos cualesquiera de ellos, determinan dos haces pro-
yectivos. Seccionando estos dos haces por una secante, obtenemos dos series proyectivas de igual base.
Veamos, en primer lugar, una aplicación de la 1a .- propiedad.

Ejemplo 1. Determinada una cónica mediante cinco tangentes: t1 , t2 , t3 , t4 , t5 , podremos conseguir la deter-
minación de más tangentes a la misma aplicando la 1a .- propiedad, tomando como bases las tangentes t1 y t2 ,
donde las demás determinan puntos homólogos: A y A0 , B y B0 , y C y C0 .
Determinaremos, para ello, el eje proyectivo, e, trazando las rectas AB0 , BA0 y AC0 , CA0 , obteniéndose así los puntos
dobles 1(≡ 10 ) y 2(≡ 20 ).
Elegido un punto cualquiera, D, sobre t1 , trazaremos, por ejemplo, la recta DB0 , que corta al eje proyectivo en el
punto 3(≡ 30 ), correspondiéndole, por tanto la recta BD0 , siendo la recta DD0 la tangente deseada tA .
Para determinar el punto de contac- A'
to, G, de esta tangente tA , será éste
F
el conjugado armónico de F, respec-
tA D'
G
to al par (D, D0 ). e
t5
Los puntos en que el eje proyectivo, D
e, corta a las tangentes t1 y t2 , toma- t1 T2
das como bases de las dos series, son A 3
1 B'
los puntos de contacto que les corres- 2
ponde en la cónica, T1 y T2 . t3
T1 C'
C t4
B t2

P
El siguiente ejemplo muestra una aplicación de la 2a .- propiedad.

219
Ejemplo 1. Consideremos la cónica determinada por cinco puntos: A, B, C, D, E.
Elijamos los puntos A y E como centros de los haces en cuestión: (b, c, d) y (b0 , c0 , d0 ).
Para determinar el centro proyectivo, O, de estos haces, hallaremos la recta MM0 , de unión de dos pares de rayos no
homólogos (M intersección de b y d0 ; y M0 intersección de b0 y d), y por otra parte la NN0 (N intersección de b y
c0 , y N0 intersección de b0 y c0 ).
La intersección de las rectas MM0 y NN0 nos determina el centro proyectivo O.
Para determinar un punto cualquiera de la cónica, se elige un rayo cualquiera, f, de uno de los haces, y se determina
su intersección, P, con un rayo cualquiera, c0 , del otro haz. Se halla su correspondiente P0 sobre c, mediante la recta
OP. A continuación, P0 unido con E, vértice del haz, nos dará el rayo f0 , y por tanto, el punto de la cónica, F.
Las tangentes tA y tE a la cónica, correspondientes a los puntos A y E, elegidos como vértices de los haces, pasan
por el centro proyectivo, O.
Para obtener la tangente un punto cualquiera, B, se hará como sigue: Considerados los dos rayos homólogos b, b0 ,
los cortamos por una recta cualquiera, r, paralela a la BO. De esta manera, y por los puntos determinados, 1 y 2,

completamos el paralelogramo 132B, la diagonal 3B, resultará ser la tangente en el punto B.

N
c d'
c' P' d
F
f' D
C P
b
E
r f
M'
3
= =

1 N'
tE
=

2
B
b'
=

tA
A
O

tB

220 M
Lección 21.- DETERMINACIÓN DE CÓNICAS
POR HOMOLOGÍA

21.1 Ejemplos

21.1 Ejemplos
En lo que sigue, y como complemento a los planteamientos anteriores, se resuelven, ejemplarizando,
diversos problemas correspondientes a las figuras homológicas de la circunferencia indicando los proce-
dimientos para determinar las figuras homólogas en sus tres casos.

Ejemplo 1. De una cónica conocemos: tres tangentes, m0 , n0 , t0 , el punto, A0 , de contacto de t0 , y otro punto,
0 . Se pide determinar la clase de cónica de que se trata.
B∞
Tomamos como centro de homología, S, el punto de intersección de m0 y n0 ; y como homóloga de la cónica, una
circunferencia cualquiera, que sea tangente a m0 y n0 .
El punto A será la intersección de la recta SA0 con (O).
La homóloga de t0 será la tangente a (O) en A; la t.
El punto M, intersección de las rectas t y t0 , pertenece al eje de homología; y otro punto del eje es la intersección de
0 ; ambos puntos determinan el eje e.
las rectas AB y A0 B∞
La recta límite, L, es la paralela a e, trazada por el punto B.
Como L es tangente a la circunferencia la cónica es una parábola.
e m'
t'
L
t
N B'∞
A'
A

S B O B'∞

n'

Ejemplo 2. De una cónica se conoce: tres tangentes, m0 , n0 , t0 , y los puntos A∞0 y B0 , de contacto de m0 y n0 .
Se pide, determinar la clase de cónica de que se trata.
Tomamos como centro de homología, S, el punto de intersección de m0 y n0 ; y como homóloga de la cónica, una
circunferencia cualquiera, que sea tangente a m0 y n0 .
0 y B0 son los puntos de contacto de m0 y n0 ; con la circunferencia (O).
Los homólogos de A∞

221
0 B0 y AB, determinan un punto, M, del eje de homología, e.
La intersección de las rectas A∞
0 B0 con t0 , está en la recta SN0 y en la AB.
El homólogo de N0 , intersección de A∞

La recta t es la tangente desde N a la circunferencia.


La intersección de t y t0 , determinan el punto H, que es A'∞
L e
un punto del eje, con lo cual queda éste definido. m'
La recta límite, L, es la paralela a e, trazada por A. t' t
Como L corta a la circunferencia, la cónica es una
hipérbola.
A
H
S O

B
A'∞
N
B'
n'

N'

Ejemplo 3. De una cónica se conoce: dos tangentes, m0 y n0 , el punto A∞0 de contacto de m0 , y otros dos
puntos, B0 y C0 . Se pide, determinar la clase de cónica de que se trata.
Tomamos como centro de homología, S, el punto de intersección de m0 y n0 , y como homóloga de la cónica una
circunferencia cualquiera, que sea tangente a m0 y n0 .
Los puntos B y C está en línea recta como S, y respectivamente con B0 y C0 . (B y C perteneciendo a la circunferen-
cia).
Las intersecciones de las rectas BC y B0 C0 , y las AB y A0 B0 , determinan el eje de homología, e.
La recta límite, L, pasa por A, y como corta a la circunferencia en otro punto M, la cónica es una hipérbola.

L
A'∞ e
m'
A A'∞

M B B'

S C'
C

n'

222
Ejemplo 4. De una cónica conocemos: cuatro puntos, A0 , B0 , C0 , D∞0 , y la tangente, t0 , en el punto C0 . Se pide
determinar la clase de cónica de que se trata.
Tomamos como figura homóloga de la cónica, la circunferencia de diámetro A0 B0 , y como eje de homología,
la recta A0 B0 .
0 corta al eje establecido en el punto M ≡ M0 , cuyas polares respecto las dos cónicas son homólogas.
La recta C0 D∞
La polar respecto a la circunferencia es la recta r.
La polar respecto a la cónica pasará por H, y por el simétrico de M respecto a C0 (por ser el conjugado armónico de
M respecto al par (C0 , D∞
0 ), es decir por el punto M ).
1

La tangente en C0 , es decir t0 , corta al eje en el punto T, y su homóloga será la tangente a la circunferencia desde T,
(observemos que caben dos soluciones); el punto de contacto de esta tangente, C, será el homólogo del C0 .
Las rectas r, t y r0 , t0 , determinan un par de puntos homólogos: N y N0 . El centro de homología será la intersección
de las rectas NN0 y CC0 .
La recta CD tiene que pasar por M, siendo el punto D la intersección de CM con la circunferencia. (Como compro-
bación, los puntos S, D y D0 , tienen que estar alineados).
La recta límite, L, es la paralela a e por D; como corta a la circunferencia, en F, la cónica es una hipérbola.
D'∞
L M1
e
F'∞
D'∞
T
r'
C F A'
S N'
t
O
r C'
N H
t'

D B'

M≡M'

Ejemplo 5. Dados cinco puntos: A0 , B0 , C0 , D0 , F∞0 , de una cónica, determinar la clase de cónica de que se
trata.
Tomamos como figura homóloga de la cónica, la circunferencia de diámetro A0 B0 , y como eje de homología, la recta
A0 B0 .
La recta C0 D0 corta al eje establecido en el punto M ≡ M0 .

223
La polar de M respecto de la circunferencia, que es r, y la polar de M0 respecto a la cónica, que es r0 , son homólogas.
La polar de M se determina inmediatamente (trazando la tangente a la circunferencia) y corta al eje en el punto T.
La polar de M0 pasará por el punto H, conjugado armónico de M0 , respecto al par (C0 , D0 ), y además por el
punto T0 .
0 corta al eje en N ≡ N0 , y sus polares respectivas son t y t0 ; t0 pasará por I, conjugado armónico del
Así mismo, C0 F∞
punto N, respecto al par (C0 , F∞
0 ), que en este caso es el simétrico de N.

Las rectas t, r y t0 , r0 , nos proporcionan un par de puntos homólogos respectivamente, P∞ y P0 . (Observemos que el
punto P0 pertenece a la recta límite L0 ).
La recta que une los puntos P0 y D0 , tiene como homóloga la P∞ D, y como D0 pertenece a la cónica, el punto D
estará en la circunferencia.
El centro de homología vendrá definido como intersección de las rectas DD0 y P∞ P0 .
Tomando, ahora, RQ = SP0 , obtenemos la recta límite L. Como L corta a la circunferencia, la cónica es una
hipérbola.
e
N≡N'
L

L'
D'
A'
r'
t H
O Q
R P∞
r P' S
T C'
P∞
F D
B' F'∞ t'

M≡M'

Ejemplo 6. De una cónica se conoce: tres puntos, A0 , B0 , C0 , y una asíntota, a0 . Se pide, determinar la otra
asíntota.
Tomamos como figura homóloga de la cónica, la circunferencia, (O), de diámetro A0 B0 , y como eje de homología,
la recta A0 B0 .
La recta a será la tangente a la circunferencia, (O), desde el punto M (intersección de a0 con el eje e).

224
0 , punto del infinito de a0 .
El punto D, de contacto con a, es el homólogo del D∞
0 con el eje e.
La recta CD pasará por N, intersección de C0 D∞
Como C0 está en la cónica, el punto C pertenecerá a la circunferencia (O).
La intersección de las rectas D0 D∞
0 y CC0 nos da el centro de homología, S.

La otra asíntota, buscada, es la recta homóloga de b, tangente a la circunferencia en el punto H, intersección de L


(recta límite) y la circunferencia (O).
D'∞
b
a'
D'∞

H'∞ L
D
H

M N B' e
A' O
C' C
S
H'∞

b'

Ejemplo 7. De una cónica conocemos: cuatro puntos, A0 , B0 , C0 , D0 , y una tangente, t0 . Se pide, determinar
el punto de contacto de t0 . e
Tomamos como figura homóloga de la cónica, la circun-
ferencia de diámetro A0 B0 , y como eje de homología, la H
recta A0 B0 .
La recta C0 D0 , corta al eje establecido en el punto
M ≡ M0 , y sus respectivas polares, r y r0 , son rectas ho-
mólogas.
La recta t será la tangente, desde el punto H, a la circun- A'
D'
ferencia. r'
Los puntos, T (intersección de las rectas r y t), y T0 (in- P
P' C N
tersección de las rectas r0 y t0 ), son homólogos.
O S C'
Uniendo T0 con D0 , y determinando su homóloga TD, se r T'
obtiene el punto D. T
El centro de homología, S, vendrá determinado por la in- D
B'
tersección de las rectas TT0 y DD0 . t t'
El punto de contacto de t0 , P0 , es el homólogo del punto
P, de contacto de t con la circunferencia. M≡M'

225
Ejemplo 8. De una cónica conocemos: tres puntos, A0 , B0 , C0 , dos tangentes, m y n. Se pide determinar el
punto de contacto de m.
Tomamos como centro de homología, S, el punto de intersección de m y n; y como homóloga de la cónica, una
circunferencia cualquiera, que sea tangente a m y n.
Uniendo el punto S con los A0 , B0 , C0 , obtenemos en la circunferencia, (O), los puntos A, B, C.
Los puntos de intersección de las rectas AB y A0 B0 , y AC y A0 C0 , nos determinan el eje, e, de homología.
El punto de contacto de m, será el M0 , homólogo del M.
Determinada la recta límite, L, como no corta a la circunferencia, la cónica es una elipse.
e M'
L H'∞ H'∞
m
A'
M
H

A B B'
O
C C'

n
S

Ejemplo 9. De una cónica conocemos: tres puntos, A∞0 , B∞0 , C0 , y dos tangentes m0 y n0 . Se pide determinar
el punto de contacto de m0 .
Tomamos como centro de homología, S, el punto de intersección de m0 y n0 ; y como homóloga de la cónica, una
circunferencia cualquiera, que sea tangentes a m0 y n0 .
Los puntos A, B y C estarán en la circunferencia, (O), y en línea recta con S.
La recta AB, es la recta límite L.
0 C0 , determinan el eje e.
Las rectas AC y A∞
El punto de contacto de m0 será el homólogo de T (punto de contacto de (O) y m0 , es decir el T0 .
A'∞
���

L T'
e m' A'∞

T
A
C'
C
S O

B B'∞
A'∞
H n'

226
Lección 22.- AFINIDADES

22.1 Ejemplos

22.1 Ejemplos
El tema de las homologías, en general, fue tratado en la Lección 37 del Tomo II, en cuyo apartado
37.6 estudiamos lo que llamábamos “homologías particulares”; que dependían fundamentalmente, de
la situación de su centro y de su eje. Así;
1o .- Cuando el eje era propio y su centro impropio, estábamos en presencia de lo que llamábamos una
afinidad.
2o .- Cuando el eje era la recta impropia y el centro era propio, a la homología se la llamaba homotecia,
y cuando la homotecia era involutiva, recibía, esta el nombre de simetría central.
3o .- Cuando el eje era la recta impropia y su centro era impropio, lo que teníamos era una traslación.
Por otra parte, los giros, y en general una congruencia, que no sea traslación ni simetría, lo mismo que
una semejanza que no sea homotecia, no son casos particulares de la homología.
En particular, por considerar particularmente interesante la afinidad, los ejemplos que siguen tratarán de
enriquecer su conocimiento.
Ejemplo 1. Conocemos los diámetros conjugados, MN y PQ, de una elipse, el eje de afinidad e, y un par de
puntos homólogos A y A0 . Se pide, trazar por un punto dado, B0 , tangentes a la afín de la elipse dada.
En primer lugar, los puntos homólogos, A y A0 , determinan el centro de afinidad, S∞ . O∞
A
0
Para trazar tangentes desde B a la O∞
afín, habrá que trazar tangentes des- M
t2
de B a la elipse.
M1 t1
Para trazar tangentes desde B, se B S∞
plantea una afinidad de eje e, de ma- B1
nera que la afín de la elipse sea la cir-
cunferencia de diámetro PQ. Pues-
S∞
to que a diámetros conjugados de la
P
L e
elipse, corresponden diámetros per- Q R

pendiculares de la circunferencia, el
homólogo del punto M es el M1 ,
siendo el centro de la nueva afinidad
B'
el punto O∞ .
A continuación se determina el pun-
to B1 , afín del B, y desde B, se trazan N

tangentes a la circunferencia. A'


Las rectas B0 L y B0 R, son las tangentes a la elipse dada, siendo la B0 L y B0 R, las tangentes pedidas.

227
Ejemplo 2. Conocemos una circunferencia (O), dos puntos, A y A0 , de ella diametralmente opuestos, y una
recta e. Se pide, trazar tangentes desde O, a la figura afín de (O), siendo A y A0 puntos homólogos, y e el eje
de afinidad.
En primer lugar, los puntos A y A0 , determinan el centro de afinidad, S∞ .
Consideremos, ahora, el punto O como B0 , punto de la
otra forma, y determinemos su homólogo, B.
Desde B se trazan tangentes a (O), con lo que tendremos e
sus homólogas serán las tangentes pedidas.
S∞ M M'
S∞
C C'

A A'
B S∞ O≡B'

N'
N

Ejemplo 3. Dada una circunferencia, (O), el eje de afinidad, una tangente, t0 , a la afín, y su punto de contacto.
Se pide, trazar tangentes, a la homóloga desde el punto, P0 , dado; y paralelas a e.
Desde M, intersección de t0 y e, se traza una tangente a (O), que será la homóloga de t0 ; y su punto de contacto, B,
será el homólogo de B0 .
El centro de la afinidad, S∞ ,está definido por BB0 .
Dado que si una recta es paralela al eje, su homóloga también lo es, para trazar tangentes paralelas al eje, se trazaran
tangentes a la circunferencia, también paralelas al eje; sus homólogas serán las pedidas. (En nuestro caso se ha
dibujado una única tangente paralela; la m0 , homóloga de la m).
Para trazar tangentes desde P0 , habrá que trazar tangentes a la circunferencia desde su homólogo P. Las homólogas
correspondientes serán las tangentes pedidas. (En nuestro caso sólo se ha dibujado una, la P0 T0 , homóloga de la PT)
t'

S∞
B'
t
S∞ B

P'
P e
O
N M
S∞ S∞
T
m
A
m'
T' A'

228
Ejemplo 4. Dada una circunferencia, (O), y una recta, e, que se considera como eje de afinidad. Se pide,
trazar tangentes desde B0 a la afín, sabiendo que una recta dada, t0 , tangente a (O), es tangente en A0 a la afín.
La recta t es tangente, desde M a (O).
Ahora bien, la t no puede confundirse con la e, puesto que, entonces, sería doble, lo que obligaría a que la t0 se
confundiera con e. En consecuencia, t coincide con t0 , y por tanto es doble.
Dado que t0 es doble, y no se confunde con e, pasará por el centro de afinidad, que será, por tanto, el punto del
infinito de t0 .
Para trazar tangentes desde B0 , hallaremos su homólogo, B, y desde éste trazaremos tangentes a (O); sus homólogas
serán las rectas pedidas, B0 T01 y B0 T02 .
e
B' B S∞

t≡t' A' A M S∞
T1 S∞
T'2 T'1
T2

Ejemplo 5. Dada una afinidad definida por su centro, S∞ , el eje, e, y su coeficiente, k = −2. Se pide, trazar
tangentes a la homóloga de una circunferencia desde el centro de esta.
Como conocemos el coeficiente de afinidad, tenemos:
A0α
(S∞ α A A0 ) = −2 = (A0 A α S∞ ) = .
Aαα
Fijamos un punto cualquiera A, y determinamos su homólogo A0 . Puesto que tenemos que trazar tangentes desde el
centro de la circunferencia, consideremos este como O0 , de la forma de la elipse, y se determina su homólogo O.
Trazando, desde O, tangentes a la circunferencia, resultará que sus homólogas serán las tangentes pedidas.
e
k≡-2
m
S∞
n' T
A'
S∞
m' α T'
O' A
S∞
O

P
n
S∞
P'

229
Ejemplo 6. Dada una afinidad definida por el eje, e, el centro, S∞ , y el coeficiente, k = −2. Se pide, determi-
nar los ejes y focos de la elipse afín de una circunferencia dada, (O).
Como conocemos el coeficiente de afinidad, tenemos

O0 α
(S∞ α O O0 ) = (O0 O α S∞ ) = = −2
Oαα
α , lo que nos determina el punto O0 .
luego, O0α = −2 · Oα
Trazamos, ahora, la circunferencia que pasa por O y O0 , y tenga su centro en e. Su diámetro será HG.
Al unir H y G, con O y O0 , se obtienen cuatro rectas homólogas, m, n, m0 , n0 .
Como m y n son perpendiculares, tendremos que m0 y n0 , son diámetros conjugados, pero al ser perpendiculares
resultarán ser los ejes de la elipse.
Para limitar los ejes de la elipse, bastará con hallar los homólogos de los puntos V1 , V2 , V3 , V4 , intersección de m
y n con la circunferencia.
Conocidos los ejes es inmediata la determinación de los focos.

V1 k=-2
n
V3
V4 O
m V2
H M α e
G
V'2
m'
n'

V'4

O'
V'3

V'1

Ejemplo 7. Dada una circunferencia, (O), se toma como eje de afinidad un diámetro, e, y por centro de
afinidad el punto del infinito perpendicular a e. Se pide, determinar la afín de (O), sabiendo que el coeficiente
de afinidad es, k = −1.
Conocer el coeficiente de afinidad nos permite escribir lo siguiente:

A0 O
(S∞ O A A0 ) = −1 =
AO
lo que se traduce en que los puntos homólogos son simétricos respecto al eje, e, y en consecuencia, la afín de la
circunferencia es ella misma.
_ _
Así tendremos, por ejemplo, que el homólogo del arco MAN es el MA0 N.

230
El problema que se plantea en este ejemplo, resulta ser un caso particular del siguiente: Plantear una homología
tal que la homóloga de una cónica sea ella misma. La solución consiste en tomar como centro de homología un
punto cualquiera, como eje su polar, y como coeficiente de homología, k = −1.
(En este caso particular de nuestro ejemplo, el centro está en el infinito, y su polar, por tanto, es el diámetro perpen-
dicular).
S∞ k=-1
S∞ S∞

A
C D
B'

M N e

A'
C' D'
B

231
CAPÍTULO IV
Lección 23.- EL PLANO EUCLÍDEO

23.1 Producto escalar


23.2 Cambio de base en el espacio vectorial euclídeo
23.3 El plano euclídeo. Cambio de sistema de referencia

Intercalamos aquí dos lecciones, la 23 y la 24, como simple recordatorio de cuestiones que se estu-
dian en álgebra, algunas de las cuales van a ser utilizadas en el estudio que seguirá sobre las cónicas.
Probablemente el lector ya las conocerá, con lo que podrá obviar su estudio, y saltar a la Lección 25.

23.1 Producto escalar


Consideremos el conjunto de los vectores libres del plano V2 .
Llamaremos producto escalar a la aplicación

V2 x V 2 −−−→ R
(x, y) |−−−→ x · y = |x| · |y| · cos x,
cy .

El producto escalar, así definido, goza de las siguientes propiedades:

1o .- x · y = y · x . Veámoslo:

x · y = |x| · |y| · cos x,


cy = |y| · |x| · cos y,
cx = y · x

cy = cos y,
puesto que: cos x, cx
2o .- x · (y + z) = x · y + x · z . Comprobémoslo:
n−→o
Elegidos dos representantes de los vectores libres x e y, con origen en un punto fijo, O, OX y
n−→o
OY , tenemos
n−→o n−→o
|x| = OX = OX , |y| = OY = OY , x,
cy = XOY
[

luego
x · y = OX · OY · cos XOY
[ = OX · pr
OX OY ,

siendo pr OX OY la longitud de la proyección ortogonal del segmento OY sobre la recta determi-


nada por los puntos O y X.
n−→o
Si YZ = z, tenemos

x · (y + z) = OX · (pr OX OY + pr OX YZ) =
= OX · pr OX OY + OX · pr OX YZ = x·y+x·z

235
3o .- λ x · y = xλ
λ y = λ (x · y) para todo λ ∈ R.

Veamos que: λ x · y = λ (x · y). Distinguiremos tres casos:

a.- λ = 0: La demostración es inmediata.

b.- λ > 0:
λx·y = |λ
λ x| · |y| · cos λd
x, y = |λ
λ | · |x| · |y| · cos x,
cy =
= λ (|x| · |y| · cos x,
cy) = λ (x · y)

c.- λ < 0 :

λx·y = |λ
λ x| · |y| · cos λd
x, y = |λ
λ | · |x| · |y| · cos λd
x, y =
= −λ
λ |x| · |y| · cos (π
π − x,
cy) = λ (|x| · |y| · cos x,
cy) =
= λ (x · y)

Las propiedades anteriores nos muestran que el producto escalar es una forma bilineal simétrica, que
permite definir la siguiente función

V2 −−−→ R
x |−−−→ x · x = x2 .

a la que llamaremos forma cuadrática asociada a la forma bilineal.


Al valor: x · x = x2 , le llamaremos norma del vector x, y lo representaremos por kxk.
Observemos que la norma de un vector libre es igual al cuadrado de su módulo: |x|2 = kxk.
Se verifica siempre que x2 > 0. Si, y sólo sí, x2 = 0 cuando x = 0, de la citada forma cuadrática se dirá
que es definitiva positiva.

Llamaremos espacio vectorial euclídeo, a todo espacio vectorial, V, sobre el cuerpo de los números
reales, sobre el que hay definido una forma bilineal simétrica, cuya forma cuadrática asociada es defini-
tiva positiva. Luego, V2 es un espacio vectorial euclídeo.

Veamos, ahora, que la norma del vector λ x + µ y se puede expresar mediante las normás de x e y, y el
producto escalar x · y. Tenemos

kλ λ x + µ y)2 = λ 2 · x2 + 2 ·λ
λ x + µ yk = (λ λ µ x · y + µ 2 · y2 = λ 2 · kxk + 2 ·λ
λ µ x · y + µ 2 · kyk .

Dado que |cos x,


cy| 6 1, de la definición de producto escalar se obtiene la llamada desigualdad de
Cauchy - Schwarz:
|x · y| 6 |x| · |y|

236
Si en la expresión , anterior , de kλ
λ x + µ yk , hacemos λ = µ = 1 , y consideramos la desigualdad:
x · y 6 |x| · |y|, podemos deducir que:

kx + yk 6 kxk + kyk + 2 · |x| · |y| = |x|2 + |y|2 + 2 · |x| · |y| = (|x| + |y|)2

y sí
x + y 6= 0 , kx + y| > 0 ,

luego
p
kx + yk = |x + y| 6 |x| + |y|

en donde únicamente puede ser válido el =, si x · y = |x| · |y| , lo que sólo es posible si: x = 0, o y = 0, o
cy = 1; esta última posibilidad equivale a que y = λ x.
cos x,
Resumiendo: El módulo de la suma de dos vectores es menor o igual que la suma de sus módulos, y
sólo es igual si al menos uno de los dos es nulo, o si son linealmente dependientes.
A la anterior relación:
p
kx + yk = |x + y| 6 |x| + |y|

se le llama desigualdad de Minkowsky.


La propia definición de producto escalar nos permite utilizar, para hallar el ángulo que forman dos
vectores, la fórmula siguiente:
x·y
cy =
cos x,
|x| · |y|
Veamos, ahora, como expresar analíticamente el producto escalar:
Si {u1 , u2 } es una base de V2 y se tiene

x = x1 u1 + x2 u2 , y = y1 u1 + y2 u2

podemos escribir

x · y = (x1 u1 + x2 u2 ) · (y1 u1 + y2 u2 ) = (x1 · y1 ) · |u1 |2 + (x1 · y2 + x2 · y1 )u1 · u2 + (x2 · y2 ) · |u2 |2

que sería la expresión analítica del producto escalar respecto a la base dada.
Si, además, los vectores de la base son unitarios, es decir, si

|u1 | = |u2 | = 1 ,

y perpendiculares, se les llamará ortonormales, y a la base ortonormal o métrica.


Si la base es métrica, la expresión analítica del producto escalar se reduce a

x · y = x1 y1 + x2 y2 ,

237
y la sencillez de la misma aconseja la utilización de bases métricas en los problemas en que interviene el
producto escalar.
En una base métrica, las expresiones analíticas del módulo de un vector, y del coseno del ángulo que
forman dos vectores, son

p q
|x| = kxk = x·y = x21 + x22 ,
x·y x1 · y1 + x2 · y2
cy =
cos x, = q q
|x| · |y| x21 + x22 · y21 + y22
Ejemplo 1. Si {u1 , u2 } es una base métrica, y

x = 3u1 + 2u2 , y = −u1 + 4u2 ,

entonces
p √
|x| = 32 + 22 =13
p √
2
|y| = 1 + 4 = 172

3 · (−1) + 2 · 4 5
cy = √
cos x, √ = √
13 · 17 221
La expresión analítica del cos x,
cy nos permite afirmar que, la condición necesaria y suficiente para que dos vectores
no nulos, x e y, sean perpendiculares es que su producto escalar sea nulo, es decir, que

x1 y1 + x2 y2 = 0 .

23.2 Cambio de base en el espacio vectorial euclídeo


Recordemos que si en un espacio vectorial bidimensional, V2 , {u1 , u2 } y {v1 , v2 } son dos de sus bases,
tales que:
vi = ai1 u1 + ai1 u2 ,

las fórmulas de cambio de base venían dadas por


 
h i h i a a12
11
x1 x2 = x01 x02  
a21 a22

donde (x1 , x2 ) son las coordenadas de un vector respecto a la primera base, y (x01 , x02 ) lo son respecto a
la segunda.
Veamos, ahora cual es la significación geométrica de los escalares aij :
Multiplicando escalarmente las igualdades

vi = ai1 u1 + ai2 u2 , (i = 1, 2)

por los vectores ui , obtenemos


u1 v1 = a11 |u1 |2 + a12 (u1 · u2 )
u2 v1 = a11 (u1 · u2 ) + a12 |u2 |2
u1 v2 = a21 |u1 |2 + a12 (u1 · u2 )
u2 v2 = a21 (u1 · u2 ) + a22 |u2 |2

238
De las dos primeras deducimos
|v1 | · (cos u[
1 , v1 − cos u\1 , u2 · cos u[
2 , v1 )
a11 = 2
|u1 | · sen u1 , u2
\
|v1 | · (cos u[
2 , v1 − cos u\1 , u2 · cos u[
1 , v1 )
a12 = 2
|u2 | · sen u1 , u2
\
y de las dos últimás
|v2 | · (cos u[
1 , v2 − cos u\1 , u2 · cos u[
2 , v2 )
a21 = 2
|u1 | · sen u1 , u2
\
|v2 | · (cos u[
2 , v2 − cos u\1 , u2 · cos u[
1 , v2 )
a22 = 2
|u2 | · sen u1 , u2
\
v2 v1
y si hacemos
α2
u
\1 , u2 = α , u[
1 , v1 = α 1 , u[
1 , v2 = α 2 α1_ α
u2
α1
α
la expresión matricial del cambio de base es u1
|v1 | · sen (α α −α α 1) |v1 | · sen α 1
 

h i h 
i |u 1 | · sen α |u2 | · sen α 
x1 x2 = x01 x02 



 |v | · sen (α α −α α 2) |v | · sen α 
2 2 2
|u1 | · sen α |u2 | · sen α
Si los vectores de ambas bases son unitarios la expresión se reduce a
 
α −α
sen (α α 1) sen α 1
h i h 
i sen α sen α 

x1 x2 = 0 0
x1 x2   

 sen (αα −α α 2) sen α 2 
sen π sen α
π
y si la primera base es métrica, por ser α = , tendremos
2
 
h i h i cos α sen α
1 1
x1 x2 = x01 x02  
cos α 2 sen α 2
π
Si la segunda base fuese métrica, por ser α 2 = α 1 ± , tendremos
2
 
α −α
sen (α α 1) sen α 1
h i h 
i sen α sen α  
x1 x2 = x01 x02 



 ∓cos (α
α −αα 1) ±cos α 1 
sen α sen α
En el caso de que ambas bases sean métricas tendremos
 
h i h i cos α sen α 1
1
x1 x2 = x01 x02  
∓sen α 1 ±cos α 1

239
Observemos que, en este último caso la matriz que caracteriza el cambio de base es ortogonal, y que
su determinante vale 1 o −1, según que las dos bases determinen la misma o distinta orientación en el
plano.

Ejemplo 1. Si las bases : {u1 , u2 } y {v1 , v2 } de V2 , son tales que

o o o
|u1 | = 1 , |u2 | = 4 , u
\1 , u2 = 120 , |v1 | = 1 , |v2 | = 3 , u[
1 , v1 = 60 1 , v2 = 30
, u[

la expresión matricial del cambio de base será

1 1
 

h i h i
 2 4 

x1 x2 = x01 x02 


√ 
√ 3
3
4

23.3 El plano euclídeo. Cambio de sistema de referencia

Se llama plano euclídeo al espacio afín asociado al espacio vectorial euclídeo V2 .


Del plano euclídeo sólo vamos a recordar como se cambia de sistema de referencia, aplicando lo estu-
diado en el apartado anterior, en lo que se refiere a cambiar de base.
Un sistema de referencia en el plano euclídeo precisa de la concreción de un punto, origen de coordena-
das, además del bagaje que representa su asociación con el espacio vectorial euclídeo V2 .
Así, sean los sistemas de referencia del plano euclídeo

{O; u1 , u2 } y {O; v1 , v2 } ,

tales que las coordenadas de O respecto al primer sistema son: (a01 , a02 ), y la relación que liga ambas
bases venga dada por

v1 = a11 u1 + a12 u2 
v2 = a21 u1 + a22 u2 

tendremos, entonces, que la expresión matricial de la fórmula de cambio de sistema de referencia es


 
h i h i 1 a01 a02

1 x1 x2 = 1 x01 0
x2  0 a11 a12 

0 a21 a22

240
Recordando la interpretación geométrica de las aij (i, j = 1, 2) dadas en el apartado anterior tendremos
para el caso general:
 
1 a01 a02
 
 
 
h i h i |v1 | · sen (αα −α α 1) |v1 | · sen α 1 
0
 
1 x1 x2 = 1 x01 x02 
 |u1 | · sen α |u2 | · sen α 

 
 
 
 |v2 | · sen (αα −α α 2) |v2 | · sen α 2 
0
|u1 | · sen α |u2 | · sen α

y si los vectores de ambas bases son unitarias


 
1 a01 a02
 
 
 
h i h i α −α
sen (α α 1) sen α 1 
1 x1 x2 = 1 x01 x02 0
 
sen α sen α 


 
 
α −α
sen (α α 2) sen α 2
 
0
sen α sen α
Si además el primer sistema de referencia es métrico, es decir, si los vectores básicos son ortogonales y
unitarios  
h i h i 1 a01 a02

1 x1 x2 = 1 x01 0
x2 0 cos α 1
 sen α 1 

0 cos α 2 sen α 2

o si lo es el segundo sistema
 
1 a01 a02
 
 
 
h i h i α −α
sen (α α 1) sen α 1 
1 x1 x2 = 1 x01 x02 0
 
sen α sen α

 
 
 
∓cos (α
α −α
α 1) ±cos α 1
 
0
sen α sen α
En el caso de que sean métricos los dos sistemas
 
h i h i 1 a01 a02

1 x1 x2 = 1 x01 0
x2  0 cos α 1 sen α 1 
0 ∓sen α 1 ±cos α 1

en donde los signos superiores corresponden al caso en que ambos sistemas definen la misma orientación
en el plano y los inferiores al caso contrario.

241
Ejemplo 1. Si el sistema de referencia {O; u1 , u2 } es métrico, y el {O; v1 , v2 } es tal que las ordenadas de O
o o
respecto al primero son (3, 2) , u[ 1 , v2 = −45 , la expresión matricial del cambio de sistema
1 , v1 = 30 y u[

será:  
1 3 2
 
 
 √ 
h i h i
 3 1 

1 x1 x2 = 1 x01 x02 
0

 2 2 
 
 √ √ 
 2 2
0 −
2 2

242
Lección 24.- FORMAS CUADRÁTICAS

24.1 Formas bilineales y cuadráticas


24.2 Espacios vectoriales euclídeos
24.3 Diagonalización de matrices
24.4 Diagonalización de matrices simétricas
24.5 Descomposición en cuadrados de una forma cuadrática

24.1 Formás bilineales y cuadráticas


Sea V un espacio vectorial de dimensión finita n sobre el cuerpo de los números reales, R, y f una forma
bilineal:
f : V x V −−−→ R

Si {u1 , ........., un } es una base de V, y


n n
x = ∑ xi ui , y = ∑ yi ui ,
i=1 i=1

tenemos que !
n n n
f (x, y) = f ∑ xi ui , ∑ yi ui = ∑ xi · yj · f (ui , uj ) ,
i=1 i=1 i, j=1

lo que nos permite afirmar que f está perfectamente determinada una vez que se conocen los n2 valores

f (ui , uj ) , i, j = 1, 2, ........., n .

Observemos que el último miembro de las igualdades anteriores, es un polinomio con coeficientes reales,
que es lineal respecto a cada una de las variables, xi , yi . Puede, por tanto, escribirse en forma matricial
como sigue:
f (x, y) = XBY0 ,

donde hemos llamado X a la matriz [x1 .........xn ], Y a la [y1 .........yn ] y B a la matriz


 
f (u1 , u1 ).................. f (u1 , un )
 
 ............................................. 
 
 
 ............................................. 
 
f (un , u1 ) · · · · · · · · · · · · f (un , un )

En lo sucesivo llamaremos uij a f (ui , uj ), con lo que B = [uij ].


Por tanto, la forma bilineal, f , quedará caracterizada, respecto a la base {u1 , ........., un }, por la matriz B.

243
Si efectuamos, ahora, un cambio de base pasando de la base {ui }16i6n a la base {vi }16i6n , tal que
n
vi = ∑ aij uj ,
j=1

la expresión matricial de este cambio será

X = X∗ A ; A = [aij ] , |A| 6= 0 ,

Sustituyendo, en f (x, y) = XBY0 , las matrices X y Y, por sus expresiones en función de X∗ e Y∗ , dadas
por la igualdad anterior, obtendremos
0 0
f (x, y) = X∗ ABA0 Y∗ = X∗ B∗ Y∗ ,

donde hemos hecho


ABA0 = B∗ (A0 es la matriz traspuesta de la A)

La matriz de la forma bilineal f , respecto a la nueva base {vi }16i6n , es, por tanto, B∗ .
Dado que las matrices de una misma forma bilineal, respecto a cualquier base de V, tienen el mismo
rango, llamaremos a éste rango de la forma bilineal.
Diremos que una forma bilineal es degenerada si su rango es menor que la dimensión del espacio V, y
no degenerada en caso contrario.
Dadas dos matrices cuadradas, B y B∗ , diremos que son congruentes si existe una matriz regular, A, tal
que
B∗ = ABA0 .

Podemos, por tanto afirmar que: Dos matrices que caracterizan la misma forma bilineal, respecto a
bases distintas, son congruentes.
Es inmediato comprobar que la congruencia es una relación de equivalencia, lo que significa que todas
las matrices de una misma clase de equivalencia caracterizan a la misma forma bilineal. Así, se plantea
de manera natural el problema de hallar, entre las matrices de este conjunto, una que sea lo más sencilla
posible, para que represente a la clase.

Vamos a estar interesados en formas bilineales simétricas, es decir en formas:

f : V x V −−−→ R , f (x, y) = f (y, x)

lo que implica que


XAY0 = YAX0 ,

y dado que XAY0 es una matriz de una fila y una columna, tendremos que

XAY0 = (XAY0 )0 = YA0 X0 ,

244
de donde resulta que: A = A0 , es decir: La matriz de una forma bilineal simétrica, respecto a cual-
quier base, es simétrica.
Si dos vectores x e y, de V, son tales que f (x, y) = 0, diremos que y es conjugado de x; ahora bien,
por ser f simétrica, tenemos que f (y, x) = 0, lo que significa que, si y es conjugado de x, también x es
conjugado de y; lo que nos permite decir, simplemente, que x e y son conjugados.

Llamaremos núcleo de la forma bilineal al conjunto de los vectores, de V, que son conjugados de todos
los vectores de V:
N( f ) = {x ∈ V | f (x, y) = 0 , ∀ y ∈ V} .

Una forma bilineal, f : V x V −−−→ R, permite definir una aplicación, f c de V en R, de la siguiente


forma:
f c (x) = f (x, x) .

A esta aplicación, f c , se le llama forma cuadrática asociada a la forma bilineal f ; siendo su expresión
matricial, respecto a cierta base de V:
f c (x) = XBX0 .

El valor de la forma bilineal, en una pareja de vectores x e y de V, puede expresarse en función de los
valores de la forma cuadrática en estos vectores y en su suma. En efecto:

f c (x + y) = f (x + y, x + y) = f c (x) + 2 · f (x, y) + f c (y) ,

de donde
1
f (x, y) = · [ f c (x + y) − f c (x) − f c (y)]
2
Vamos, ahora, a tratar de hallar una base, en V, tal que la matriz de la forma bilineal simétrica, f ,
respecto a esta base, o lo que es lo mismo, la matriz de la forma cuadrática asociada, f c , sea lo más
sencilla posible.
Dado que las matrices más sencillas son, por lo que se refiere al cálculo con ellas, las matrices diagonales,
veremos que es posible hallar, en general de varias maneras una base de V respecto a la cual la matriz de
f sea diagonal.

24.2 Espacios vectoriales euclídeos


Con objeto de extender a los espacios vectoriales, V, de dimensión finita, n, sobre el cuerpo de los
números reales R, los conceptos métricos: distancia, ángulo perpendicular etc., vamos a definir una
forma bilineal particular, f : V x V −−−→ R, de la siguiente manera: Elegida una base {u1 , · · · · · · , un },
definiremos
f (ui , uj ) = δ ij , i = 1, 2, · · · · · · , n,

245
donde las δ ij son las deltas de Kroenecker. La matriz de esta forma bilineal respecto a la base {ui }16i6n
es la matriz unidad, I, y la forma es evidentemente no degenerada, siendo su rango n.
Llamaremos a esta forma bilineal producto escalar, y lo denotaremos por : x · y, en lugar de f (x, y).
Sus propiedades son:
Si x, y, x, z ∈ V, y λ ∈ R:
1.- x · y = y · x
2.- x · (y + z) = x · y + x · z
3.- λ x · y = x ·λ
λ y = λ (x · y)
4.- x · x > 0 , y x · x = 0 sí y sólo si x = 0

La comprobación de estas propiedades es inmediata.


Llamaremos norma del vector x, y la representaremos por kxk al producto de x · x, es decir

kxk = x · x .

Puesto que la norma es un número no negativo, para él existe su raíz cuadrada positiva, a la que denomi-
naremos módulo de x, y simbolizaremos por |x|.

Utilizando la desigualdad de Cauchy-Schwarz

|x · y| 6 |x| · |y| ,

podemos escribir
|x · y|
61 ,
|x| · |y|
luego existe un ángulo, α , tal que
|x · y|
cos α = .
|x| · |y|
A este ángulo, α , es al que llamaremos ángulo de los vectores x e y.
De dos vectores, x e y, diremos que son ortogonales, cuando

x·y = 0 .

Así, el producto escalar establecido define una métrica sobre V, la cual variará, en general, al cambiar
de base. Nuestro interés se centrará en encontrar, de entre todas las posibles bases, aquellas en las que la
métrica inducida por este producto escalar sea la misma.
Observando que los vectores ui de la base original son ortogonales, es decir

kui k = 1 y ui · vj = 0 si i 6= j ,

los vectores de la base buscada, {vi }16i6n , tendrán que ser también ortogonales, si queremos que se
conserve la métrica, para lo cual será necesario que si
n
vi = ∑ aij vj ,
i=1

246
n · (n + 1)
se verifiquen las condiciones
2
n
vi · vj = ∑ aik ajk = δ ij ;
k=1

ahora bien, si A es la matriz del cambio de base, esto equivale a decir que

AA0 = I ,

es decir, la matriz del cambio de base es ortogonal.


Y recíprocamente, si A es ortogonal, se tendría

X = X∗ A ,

luego
0 0
x · y = XY0 = X∗ AA0 Y∗ = X∗ Y∗ ,

lo que nos indica que el producto escalar permanece invariante en este cambio de base y, por tanto, el
módulo de los vectores y los ángulos y, por consiguiente la métrica es la misma.

24.3 Diagonalización de matrices


Dado un endomorfismo: ϕ : V −−−→ V, de un espacio vectorial de dimensión finita, n, sobre el cuerpo
de los números reales, R, sabemos que su expresión matricial, respecto a una base de V, {ui }16i6n es

Y = XT .

Si pasamos de la base {ui }16i6n a una nueva base {vi }16i6n siendo la expresión matricial del cambio de
base
X = X∗ A , |A| 6= 0 ,

la expresión del endomorfismo respecto a la nueva base será

Y∗ = X∗ T∗ , siendo: T∗ = ATA−1 .

Vamos a ver en qué condiciones es posible encontrar una base de V en la que el endomorfismo ϕ venga
caracterizado por una matriz diagonal D.
Si suponemos el problema resuelto, y es
 
α
 1 

 α2 

 

 ··· 

 

 ··· 

αn

247
la matriz del endomorfismo ϕ respecto a la base {v1 , · · · · · · , vn }, entonces los transformados, mediante
ϕ , de los vectores de esta base serán
ϕ (vi ) = α i vi .

A todo vector x ∈ V, que mediante el endomorfismo ϕ se transforma en otro proporcional a él,


ϕ (x) = λ x, le llamaremos vector propio de dicho endomorfismo.
Observemos que si T es la matriz del endomorfismo ϕ respecto a una cierta base de V, y X es la matriz
de coordenadas de un vector propio de ϕ , se verifica

XT = λ X .

Al vector x le llamaremos, también, vector propio de la matriz T.


Es inmediato comprobar que si x es un vector propio de ϕ , también lo es todo vector µ x, de la variedad
lineal engendrada por x.
Así resulta que, nuestro problema equivale al de hallar, en V, n vectores propios de ϕ que constituyan
una base, es decir, que sean linealmente independientes.
Sea x uno de estos vectores; su matriz de coordenadas, X, respecto a la base {ui }16i6n , tiene que verificar
la relación: XT = λ X, luego
X(T −λ
λ I) = 0 ,

igualdad matricial que equivale a un sistema lineal homogéneo de n ecuaciones n incógnitas: x1 , ........., xn .
Para que éste sea compatible el rango de la matriz T −λ
λ I, cuyos elementos son los coeficientes de las
incógnitas, ha de ser menor que n, lo que equivale a que

|T −λ
λ I| = 0 ,

que es la llamada ecuación característica del endomorfismo ϕ , o de la matriz T.


Al polinomio de grado n en λ , que constituye el primer miembro de la ecuación característica
le llamaremos polinomio característico, y a sus raíces valores propios.
Podemos afirmar, por tanto que si λ es un valor propio real de la ecuación característica, este valor
llevado a nuestro sistema lo hace compatible, y sus soluciones son vectores propios.

PROPOSICIÓN 1. Un conjunto de vectores propios, x1 , ........., xh , correspondientes a valores pro-


pios reales, λ 1 , ........., λ h , distintos, es un sistema libre.
En efecto: Supongamos que (x1 , ........., xh ) fuera un sistema ligado. Entonces, al menos uno de ellos, xi ,
se podrá expresar en la forma
k
xi = ∑ α j xij ,
j=1

248
en función de una familia libre, {xij }16j6k , extraída del conjunto de los restantes.
Al no ser xi = 0, no todos los coeficientes α j pueden ser nulos.
Aplicando ϕ a ambos miembros de la igualdad anterior obtendremos

k
ϕ (xi ) = λ i xi = ∑ α jλ ij xij
j=1

y si multiplicamos ambos miembros de dicha igualdad por λ i , tenemos


k
λ i xi = ∑ α jλ i xij .
j=1

Restando, miembro a miembro, estas dos últimas igualdades, resultará


k
0= ∑ α j (λλ ij −λλ i )xij ,
j=1

lo que exige que


λ ij −λ
α j (λ λ i ) = 0 , ∀ j = 1, ........., k ,

lo que, a su vez, implica que para algún valor de j sea λ ij −λ


λ i = 0, lo que contradice a la hipótesis de que:
λ ij 6= λ i .

De acuerdo con la proposición anterior si la ecuación característica tiene n raíces reales distintas, es
posible hallar n vectores propios linealmente independientes, con lo que la matriz del endomorfismo
ϕ , respecto a la base constituida por estos vectores, será diagonal. Observemos que los elementos de la
diagonal principal de esta matriz son los valores propios.
Podemos afirmar, por tanto, que una matriz T, cuadrada de orden n, que tiene n valores propios
reales distintos es diagonalizable. Significa esto que existe una matriz regular A (llamada matriz de
paso) tal que
ATA−1 = D ,

siendo D una matriz regular.

Si dos matrices B y C verifican una relación del tipo

ABA−1 = C ,

donde A es una matriz regular, diremos de ellas que son semejantes.

Luego, en las condiciones anteriores, T es semejante a una matriz diagonal.

Ejemplo 1. La ecuación característica de la matriz


 
−7 −5 −5
 
−5 2 −4
 
−5 −4 2

249
es
|A −λ λ 3 − 3 ·λ
λ I| = −λ λ 2 + 90 ·λ
λ − 216 = 0 ,

y sus valores propios son


λ 1 = 3 , λ 2 = 6 , λ 3 = −12

luego la matriz diagonal correspondiente es


 
3
 
D=
 6 

−12

Si una matriz, T, no tiene n valores propios reales y distintos, bien porque tenga raíces imaginarias,
o porque siendo todas reales, una al menos sea múltiple, dicha matriz pudiera no ser diagonalizable.
Sin embargo, se puede demostrar que: La condición necesaria y suficiente para que una matriz de
orden n, cuya ecuación característica tiene todas sus raíces reales, es que si alguna de ellas es de
multiplicidad p, el sistema correspondiente a la misma sea de rango n − p.

Ejemplo 2. La ecuación característica de la matriz


 
−4 0 −12
 
A =  −3 2 −6 


 3 
0 5
2
es
|A −λ λ 3 + 3 ·λ
λ I| = −λ λ2 −4 = 0 ,

siendo sus valores propios


λ1 = 2 , λ2 = 2 , λ 3 = −1

Por ser el sistema 




 (−4 − 2) · x1 − 12 · x3 = 0

−3 · x1 + (2 − 2) · x2 − 6 · x3 = 0

 3
·x + (5 − 2) · x3 = 0

2 1

de rango: 1 = 3 − 2, la matriz A es semejante a la


 
2
 

 2 

−1

250
24.4 Diagonalización de matrices simétricas
PROPOSICIÓN 1. Los valores propios de una matriz simétrica real A, son siempre reales.
En efecto: Supongamos que λ es un valor propio imaginario de A; entonces su conjugado, λ , también lo
será.
Al valor propio λ le corresponderá un vector propio x, y a λ otro vector propio cuyas coordenadas serán
conjugadas de las de x; si llamamos X y X a las matrices de coordenadas de estos vectores, tendremos

XA = λ X .
0
Multiplicando la primera igualdad por X , por la derecha, obtenemos
0 0
XAX = λ XX .
0
Ahora bien, XAX es una matriz de una fila y una columna y, por tanto, igual a su traspuesta, luego
0 0
XAX = (XAX )0 = XA0 X0 = XAX0 ,

de donde, teniendo en cuenta la segunda igualdad


0
XAX = λ XX0 .

Restando, ahora, las igualdades


0 0 0
XAX = λ XX y XAX = λ XX0

obtenemos
λ )XX0
λ −λ
0 = (λ

Si
β i , λ = α −β
λ = α +β βi

X = (x1 +iiy1 , · · · · · · , xn +iiyn ) , X = (x1 −iiy1 , · · · · · · , xn −iiyn )

la última igualdad, escrita en detalle, será

β i · (x21 + y21 + · · · · · · + x2n + y2n ) ,


0 = 2 ·β

lo que existe que: β = 0. Luego λ es real.

PROPOSICIÓN 2. A dos valores propios distintos, λ 1 6= λ 2 , de una matriz simétrica real, A, co-
rresponden vectores propios ortogonales.
En efecto: Sean X e Y las matrices de coordenadas de los vectores propios correspondientes a λ 1 y λ 2 ,
respectivamente. Se verifica, por tanto,

XA = λ 1 X , YA = λ 2 Y ,

de donde multiplicando la primera igualdad, por la derecha, por Y0 , tenemos

XAY0 = λ 1 XY0 ,

251
y razonando como hicimos en la proposición anterior,

XAY0 = (XAY0 )0 = YAX0 = λ 2 YX0 ,

que restada, miembro a miembro, de la anterior nos da

λ 2 )YX0 ,
λ 1 −λ
0 = (λ

y puesto que, por hipótesis, λ 1 6= λ 2 , se verificará

XY0 = 0 ,

es decir
x·y = 0 ;

luego los vectores x e y son ortogonales.

PROPOSICIÓN 3. Toda matriz simétrica real, A, es diagonalizable, con una matriz de paso orto-
gonal.
En efecto: Sea ϕ : V −−−→ V, el endomorfismo de V, caracterizado por A respecto a una cierta base de V,
es decir
ϕ (x) : XA
donde X es la matriz de coordenadas del vector x, en la base citada. El ser simétrica la matriz A se traduce
en la siguiente propiedad de ϕ ,

xϕ (y) = X(YA)0 = XAY0 = (XAY0 )0 = YAX0 = Y(XA)0 = yϕ (x) .

En virtud de la proposición 2, existe al menos un vector propio v1 de ϕ ; es decir, si V1 es la matriz de


coordenadas de v1
V1 A = λ V1 .

Sea L1 , la variedad ortogonal de v1 . La restricción de ϕ a L1 es también un endomorfismo simétrico, es


decir, si x, y ∈ L1 :
1o .- ϕ (x) ∈ L1 . En efecto,

v1 · ϕ = x · ϕ (v1 ) = x ·λ
λ v1 = 0

luego
ϕ (x) ∈ L1

2o .- x · ϕ (y) = y · ϕ (x) por verificase ya en V.


Por la misma razón que para el endomorfismo ϕ , su restricción a L1 posee un vector propio v2 , que será,
naturalmente, ortogonal a v1 .
Aplicando a la variedad L2 , ortogonal a v1 y v2 , el mismo razonamiento que a L1 , llegaríamos a la conclu-
sión de que existe en ella un vector propio del endomorfismo simétrico restricción de ϕ a L2 ; y reiterando
el proceso, tras un número finito de pasos (no superior a n − 1), llegaríamos a una base {v1 , v2 , ........., vn }

252
de vectores ortogonales dos a dos. Normalizándolos, es decir, dividiendo cada uno por su módulo, llega-
ríamos, finalmente, a obtener una base ortonormal, respecto a la cual la matriz del endomorfismo sería
diagonal.

Llegados a este punto, estamos, ya, en situación de resolver el problema planteado en el apartado 24.1.
La solución nos viene dada por el siguiente:
Corolario. Si T es la matriz de una forma cuadrática simétrica, f c , respecto a un sistema de
referencia, V, existe otro sistema de referencia respecto al cual la matriz de f c es diagonal. Además
la matriz de paso es ortogonal.
De acuerdo con lo anterior, toda forma cuadrática f c sobre V, admite la siguiente expresión, al menos
respecto a un sistema de referencia de V,

f c (x) = d21 · x21 + ......... + d2h · x2h − d2h+1 · x2h+1 − ......... − d2r · x2r ,

donde hemos supuesto que se han reordenado los vectores de la base ortonormal citada en la proposición
3, para que aparezcan primero los términos positivos. El rango de la forma es r.
1
Haciendo el cambio: xi = · x0 , la ecuación de la forma cuadrática sería
di i
0 0 0 0
f c (x) = x12 + ......... + xh2 − xh+1
2
− ......... − xr2 .

PROPOSICIÓN 4 (Ley de inercia de Sylvester). El número h de términos positivos en la expresión


diagonal de una forma cuadrática es un invariante, es decir, depende únicamente de la forma, y no
del procedimiento empleado para su diagonalización.
En efecto: Supongamos que la anterior expresión diagonal de f c , en la base {wi }16i6n , es
0 0 0 0
f c (x) = x12 + ......... + xh2 − xh+1
2
− ......... − xr2

y que en otra base {zi }16i6n sea

f c (x) = x∗2 ∗2 ∗2 ∗2
1 + ......... + xh − xh+1 − ......... − xr

Si x ∈ L = {v1 , · · · , vh , vh+1 , · · · , vn } tenemos que, de acuerdo con la primera expresión

fc >0

mientras que la segunda nos dice que, ∀ x ∈ L0 = {zh+1 , · · · , zr }

f c (x) < 0

Ahora bien,
dim L = n − (r − h) y dim L0 = r − h0 ,

y teniendo en cuenta que

dim(L ∪ L0 ) = dim L + dim L0 − dim(L ∩ L0 )

253
tendríamos
dim(L ∩ L0 ) = −n + n − (r − h) + r − h0 = h − h0 > 1

y entonces
L ∩ L0 6= {0} ,

con lo que existiría un vector, x ∈ L ∩ L0 , x 6= 0 para el que

f c (x) > 0 y f c (x) < 0 ,

lo que es una contradicción.


Queda, así, demostrado que h0 no puede ser menor que h. En forma análoga se demostraría que h no puede
ser menor que h0 . En consecuencia: h = h0 .

Queda, por tanto, establecido que la expresión diagonal de una forma cuadrática, f c , es única; se la llama
expresión canónica de la forma.
Al valor absoluto de la diferencia entre el número de términos positivos y negativos en la expresión
canónica de una forma cuadrática, se le llama signatura, y es, evidentemente, una invariante.
De una forma cuadrática, f c , diremos que es definida positiva si f c (x) > 0, para todo x ∈ V, y f c (x) = 0
sólo para x = 0.
Teniendo en cuenta la expresión canónica de la forma, podemos afirmar que, la condición necesaria y
suficiente para que una forma sea definitiva positiva es que su rango sea n, y sus valores propios
sean todos positivos.
Si f c (x) > 0 para todo x ∈ V, pero existe al menos un x 6= 0 tal que f c (x) = 0, diremos que la forma es
semidefinida positiva. En este caso, el rango tiene que ser menor que n, y todos los valores propios
han de ser positivos.
Razonando en forma análoga se establecen las formas definidas negativas y semidefinidas
negativas.
De una forma cuadrática que puede tomar valores positivos y negativos, diremos que es indefinida. Tiene
que tener valores propios positivos y negativos, pudiendo ser degenerada o no.

Ejemplo 1. Las expresiones canónicas de todas las formas cuadráticas en V2 son:

f c (x) = x21 + x22 ......... definida positiva


f c (x) = −x21 − x22 ......... definida negativa
f c (x) = x21 − x22 ......... indefinida
f c (x) = x21 ......... semidefinida positiva
f c (x) = −x21 ......... semidefinida negativa

254
Ejemplo 2. Determinar la expresión canónica de la forma cuadrática que, respecto a una cierta base de V3 ,
tiene la expresión  
1 −1 0
  0
f c (x) = X 
−1 4 X
0
0 0 2
Su ecuación característica es
λ 3 + 7 ·λ
−λ λ 2 − 13 ·λ
λ +6 = 0

y sus valores propios √ √


5 + 13 5 − 13
2>0 , >0 , >0 .
2 2
Luego su expresión será

f c (x) = x21 + x22 + x23 ;

es por tanto una forma definida positiva.

24.5 Descomposición en cuadrados de una forma cuadrática


Llamaremos forma de orden n en m variables: x1 , x2 , ........., xm , sobre un cuerpo K, a todo polinomio
homogéneo de grado n, en las variables dadas, con coeficientes del cuerpo K.
A las formas de orden 1, les llamaremos lineales, y a las de orden 2, cuadráticas, siendo éstas
las que van a ser de nuestro interés.
El número de términos de una forma cuadrática
f (x1 , ........., xm )
será el de las combinaciones con repetición de m elementos tomados de dos en dos, es decir,
   
m+n−1 m+1
=
2 2
Así si la forma cuadrática tiene dos, tres o cuatro variables, será, respectivamente, un polinomio con tres,
seis o diez términos, que expresaremos mediante el sumario
m
f (x1 , ....., xm ) = ∑ aij xi xj (siendo aij = aji )
1 ij

PROPOSICIÓN 1. Toda forma cuadrática, f (x1 , · · · , xm ), sobre el cuerpo complejo, se expresa


com suma de n 6 m cuadrados de formas lineales sobre dicho cuerpo.
En efecto: Supongamos, en primer lugar que a11 6= 0.En este caso podremos escribir
m
f (x1 , ....., xm ) = a11 x21 + 2 · x1 (a12 x2 + ..... + a1m xm ) + ∑ aij xi xj =
2 ij
1  2 2  m
= · a11 x1 + 2a11 x1 (a12 x2 + ..... + a1m xm ) + ∑ aij xi xj =
a11 2 ij
m
1 1
= · (a11 · x1 ..... + a1m xm )2 − · (a12 x2 + · · · + a1m xm )2 + ∑ aij xi xj =
a11 a11 2ij
m
1 1
= · (a11 x1 ..... + a1m xm )2 − · ∑ (a11 aij − a1i a1j )xi xj
a11 a11 2
ij

255
Abreviaremos introduciendo la forma lineal

f 1 = a11 x1 + ......... + a1m xm

que puede expresarse como


1 ∂f
f1 = ·
2 ∂ x1
con lo que tendremos
m
1 1
f (x1 , · · · , xm ) = · f 21 + · ∑ (a11 aij − a1i a2j ) · xi xj
a11 a11 2
ij

de modo que introduciendo la forma


f
X1 = √ 1
a11
con elección arbitraria de la raíz, la forma cuadrática se expresará así,
m
1
f (x1 , · · · , xm ) = X21 + · ∑ (a11 aij − a1j a2j )xi xj
a11 2
ij

siendo el segundo sumando una forma cuadrática en las variables: x2 , · · · , xm ; es decir, con una variable
menos, xi , que figura en cambio, en la forma lineal X1 .
En segundo lugar consideraremos la hipótesis de que

a11 = a22 = 0 , a12 6= 0 .

En este caso operaremos como sigue:

f (x1 , · · · , xm = 2 · a12 x1 x2 + 2 · x1 (a13 x3 + ..... + a1m xm ) + 2 · x2 (a23 x3 + ..... + a2m xm )


m
2
+∑ aij xi xj = · [(a12 x1 ) · (a21 x2 ) + 2 · a21 x1 (a13 x3 + ..... + a1m xm )+
3 a 12
ij
m
+2 · a12 x2 (a23 x3 + ..... + a2m xm )] + ∑ aij xi xj =
3 ij
2
= · (a12 x2 + a13 x3 + ..... + a1m xm ) · (a21 x1 + a23 x3 + ..... + a2m xm )−
a12
m
2
− · (a13 x3 + ..... + a1m xm ) · (a23 x3 + · · · + a2m xm ) + ∑ aij xi xy =
a12 3 ij
m
2 1
= ·f1·f2+ · ∑ (a12 aij − 2 · a1i a2j ) · xi xj
a12 a12 3
ij

habiendo llamado
1 ∂f 1 ∂f
·
f1 = , f2 = · .
2 ∂ x1 2 ∂ x2
Y por tanto introduciendo las formas lineales
f + f2 f − f2
X1 = √1 , X2 = √1
2 · a12 2 · a12
la forma cuadrática, f , se expresa así:
m
1
f (x1 , · · · , xm ) = X21 − X22 + · ∑ (a12 aij − 2a1i a2j ) · xi xj .
a12 3
ij

256
Observamos que X1 , X2 dependen de x1 , x2 mientras que la forma cuadrática resultante no depende ni
de x1 , ni de x2 .
Así, partiendo de la forma f , y aplicando la primera o la segunda descomposición, según cual sea la hipó-
tesis, podemos iterar el procedimiento con la forma cuadrática restante, y sucesivamente irán apareciendo
un o dos cuadrados, eliminándose, de la forma residual, al menos una o dos variables, respectivamente.
En definitiva, la forma cuadrática, f , se expresará como suma de n 6 m cuadrados de formas lineales,
como queríamos establecer.

En la descomposición de una forma cuadrática, en suma de cuadrados, existe cierta arbitrariedad en la


elección de las variables. Sin embargo, se puede demostrar que, llamando discriminante de la forma
cuadrática a la matriz  
a11 a12 ......... a1m
 
 a
 21 a22 ......... a2m  
 
.............................................
 
am1 am2 ......... amm

el número, n, de formas: f 1 , f 2 , ........., f n , independientes, y por tanto, el número de cuadrados de una


descomposición cualquiera en formas lineales independientes, coincide con el rango de esa matriz.
Nos permite esto, poder determinar el número de cuadrados sin efectuar la descomposición.

Ejemplo 1. Descomponer en cuadrados la forma cuadrática.

f (x1 , x2 , x3 ) = x21 + 2x22 − 7x23 − 4x1 x2 + 8x1 x3

Procediendo, como se establece en la proposición anterior, tenemos:

f (x1 , x2 , x3 ) = [x21 − 4x1 (x2 − 2 x3 )] + 2x22 − 7x23 =


= x21 − 4x1 (x2 − 2x3 ) + 4(x2 − 2x3 )2 + 2x22 − 7x23 − 4(x2 − 2x3 )2 =
 

= (x1 − 2x2 + 4x3 )2 − 2(x22 − 8x2 x3 ) − 23x23 =


= (x1 − 2x2 + 4x3 )2 − 2(x22 − 8x2 x3 + 16x23 ) + 9x23 =
= (x1 − 2x2 + 4x23 )2 − 2(x2 − 4x3 )2 + 9x23

Observemos que, efectivamente, el rango del discriminante de la forma cuadrática es 3:


 
1 −2 4
 
A=
−2 2  =⇒ |A| = −18 6= 0 =⇒ rg A = 3
0
4 0 −7

como corresponde a que haya 3 cuadrados.

Ejemplo 2. Descomponer en cuadrados la forma cuadrática

f (x1 , x2 , x3 , x4 ) = 2x21 + 5x22 + 19x23 − 24x24 + 8x1 x2 + 12x1 x3 + 8x1 x4 +


+18x2 x3 − 8x2 x4 − 16x3 x4

257
Procediendo, como se establece en la proposición anterior, tenemos

f (x1 , x2 , x3 , x4 ) = 2 x21 + 2x1 (2x2 + 3x3 + 2x4 ) + 5x22 + 19x23 − 24x24 +


 

+18x2 x3 − 8x2 x4 − 16x3 x4 =


= 2 x21 + 2x1 (2x2 + 3x3 + 2x4 ) + (2x2 + 3x3 + 2x4 )2 +
 

+5x22 + 19x23 − 24x24 + 18x2 x3 − 8x2 x4 − 16x3 x4 − 2(2x2 + 3x3 + 2x4 )2 =


= 2(x1 + 2x2 + 3x3 + 2x4 )2 − 3 x22 + 2x2 (x3 + 4x4 ) + x23 − 32x24 − 40x3 x4 =
 

= 2(x1 + 2x2 + 3x3 + 2x4 )2 − 3(x2 + x3 + 4x4 )2 + 4(x3 − 2x4 )2

Observemos que, efectivamente, el rango del discriminante de la cuadrática es 3:


 
2 4 6 4
 
4 5 9 −4 
A=  =⇒ |A| = 0 =⇒ rg A < 4
 
6
 9 19 −8  
4 −4 −8 −24

y como
2 4 6


4
5 9 = 342 6= 0

6 9 19
resulta:
rg A = 3

como corresponde a que haya 3 cuadrados.

Ejemplo 3. Descomponer en cuadrados la forma cuadrática

f (x1 , x2 , x3 ) = 2x1 x2 + 4x1 x3 + x22 − 2x2 x3

Procediendo, como se establece en la proposición anterior, tenemos

f (x1 , x2 , x3 ) = x22 + 2 · x2 · (x1 − x3 ) + (x1 − x3 )2 + 4 · x1 · x3 − (x1 − x3 )2 =


 

= [x2 + (x1 − x3 )]2 + 4x1 x3 − (x1 − x3 )2 =


= (x2 + x1 − x3 )2 + 4x1 x3 − x21 + 2x1 x3 − x23 =
= (x2 + x1 − x3 )2 − x21 − 9x23 + 6x1 x3 + 8x23 =
= (x2 + x1 − x3 )2 − (x1 + 3x3 )2 + 8x23

Observemos que, efectivamente, el rango del discriminante de la cuadrática es 3:


 
0 1 2
 
A= 1 1 −1  =⇒ |A| = −8 6= 0 =⇒ rg A = 3
2 −1 0

como corresponde a que haya 3 cuadrados.

Ejemplo 4. Descomponer en cuadrados la forma cuadrática

f (x1 , x2 ) = 2x21 + 3x1 x2 + 6x22

258
El discriminante de la forma cuadrática es  
3
2 2
3 
6
2
y su rango es 2, luego el número de cuadrados será 2.
    
3 1 3
f (x1 , x2 ) = 2x21 + 2x1 x2 + 6x22 = 22 x21 + 2 · 2x1 x2 + 6x22 =
2 2 2
 2  2
1 3 1 3
= 2x1 + x2 − x2 + 6x22 =
2 2 2 2
 2  2
1 3·2 1 3
= 2x1 + x − x + 6x22 =
2 4 2 2 2 2
 2  2
3 9 3 39 2
= 2 x1 + x2 − x22 + 6x22 = 2 x1 + x2 + x
4 8 4 8 2

Ejemplo 5. Descomponer en cuadrados la forma cuadrática

f (x1 , x2 , x3 ) = 2x1 x2 − x1 x3 + x2 x3

Procediendo, como se establece en la proposición anterior, tenemos

1 ∂f 1 1 ∂f 1
f1 = = (2 · x2 − x3 ) , f2 = = (2x1 + x3 )
2 ∂ x1 2 2 ∂ x2 2
1
f1+ f2 (2x2 − x3 + 2x1 + x3 ) x +x
X1 = √ = 2 √ = 2√ 1
2a12 2 2
1
f1−f2 (2x2 − x3 − 2x1 − x3 ) x − x − x3
X2 = √ = 2 √ = 2 √1
2a12 2 2

Luego
3
1
f (x1 , x2 , x3 ) = X21 − X22 + ∑ (a12 · aij − 2 · a1i · a2j )xi xj =
a12 1 ij

(x2 + x1 )2 (x − x1 − x3 )2
    
−1 1
= − 2 + 0−2· · x23 =
2 2 2 2

1 1 1
= (x + x1 )2 − (x2 − x1 − x3 )2 + x23
2 2 2 2
Ejemplo 6. Descomponer en cuadrados la forma cuadrática

f (x1 , x2 , x3 ) = x1 x2 + x2 x3 + x1 x3

Procediendo, como se establece en la proposición anterior, tenemos

1 ∂f 1 1 ∂f 1
f1 = = (x2 + x3 ) , f2 = = (x1 + x3 )
2 ∂ x1 2 2 ∂ x2 2

259
luego
1
f1+f2 (x1 + x2 + 2x3 ) 1
X1 = √ = 2 r = (x1 + x2 + 2x3 )
2a12 1 2

2
1
f1−f2 (x2 + x3 − x1 − x3 ) 1
X2 = √ = 2 r = (x2 − x1 )
− 2a12 1 2

2
En consecuencia
 
1 1 1
f (x1 , x2 , x3 ) = x21 − x22 + · 0−2· 2 · · x23 =
1 2
2
1 1
= x21 − x22 − x23 = (x + x2 + 2x3 )2 − (x2 − x1 )2 − x23
4 1 4
Ejemplo 7. Descomponer en cuadrados la forma cuadrática

f (x1 , x2 ) = 4x1 x2

Procediendo, como se establece en la proposición anterior, tenemos


1 ∂f 1 ∂f
f1 = = 4x2 , f2 = = 4x1
2 ∂ x1 2 ∂ x2
luego
4 4
f +f2 x2 + x1
X1 = √1 = 2 √ 2 = x1 + x2
2a12 2·2

4 4
f −f2 x2 − x1
X2 = √1 == 2 √ 2 = x2 − x1
2a12 2·2
En consecuencia
f (x1 , x2 ) = (x1 + x2 )2 − (x1 − x2 )2

260
CAPÍTULO V
Lección 25.- CÓNICAS (Nuevo planteamiento)

25.1 Definiciones
25.2 Ecuaciones reducidas de las cónicas
25.3 Invariantes métricos
25.4 Clasificación afín y métrica de las cónicas
25.5 Ejemplos

25.1 Definiciones
Cumpliendo el programa que nos propusimos en el primer apartado de la Lección 1, en lo que se refería a
como definir las cónicas, dado que cabían distintos posibles planteamientos, vamos a desarrollar el último
de ellos, tal como hemos hecho con los tres anteriores. La exposición de lo que sigue, puede considerarse,
en cierto modo, independiente de las anteriores, si bien con el mismo objetivo y las mismas conclusiones;
se trata, en definitiva de analizar un mismo tema desde distintos puntos de vista.

Llamaremos cónica al conjunto de los puntos del plano cuyas coordenadas respecto a un sistema de
referencia satisfacen una ecuación de la forma

c00 + c01 · x1 + c02 · x2 + c11 · x21 + c12 · x1 · x2 + c22 · x22 = 0

en la que el primer miembro es un polinomio de segundo grado en las dos variables x1 y x2 .


La definición tiene sentido, puesto que si C es el conjunto de los puntos del plano, cuyas coordenadas
respecto a un cierto sistema de referencia satisfacen a una ecuación como la anterior, la ecuación de
dicho lugar geométrico respecto a otro sistema de referencia será del mismo tipo, ya que al ser lineales
las ecuaciones del cambio de sistema de referencia, el grado del primer miembro de la ecuación anterior
permanecerá inalterado.
Anticipemos algunos ejemplos, sencillos, de cónicas:

x2 y2
Ejemplo 1. La ecuación: + = 1 , es la de una elipse referida a sus dos ejes.
a2 b2

Ejemplo 2. La ecuación: (x1 − 3)2 + (x2 + 5)2 = 16 , es la de una circunferencia, de centro el punto (3, −5) y
radio 4.

Ejemplo 3. La ecuación: x21 − x22 = 0 , es la ecuación del par de bisectrices de los ejes. Basta con observar que
la ecuación dada se puede expresar
(x1 + x2 ) · (x1 − x2 ) = 0

Ejemplo 4. La ecuación: x21 = 0 , es la ecuación del eje de ordenadas, x1 = 0 contado dos veces.

263
En general, si
r ≡ a · x1 + b · x2 + c = 0 y s ≡ a0 · x1 + b0 · x2 + c0 = 0

son las ecuaciones de dos rectas cualesquiera del plano (distintas o confundidas),

(a · x1 + b · x2 + c) · (a0 · x1 + b0 · x2 + c0 ) = 0 ,

es la ecuación de una cónica.


También x21 + x22 = −1 es la ecuación de una cónica. Ahora bien, no existe ningún punto en el plano
cuyas coordenadas verifiquen dicha ecuación, puesto que la suma de los cuadrados de dos números
reales no puede ser negativa; en consecuencia, dicha ecuación representaría el conjunto vacío.
La ecuación x21 + x22 = 0, también sería la de una cónica. En este caso sólo existe un punto, el origen,
que pertenezca a dicha cónica.
Con objeto de generalizar algunos resultados y de uniformar las definiciones, parece conveniente añadir
al plano ciertos puntos ideales. Estos puntos serán los que tienen al menos una de sus coordenadas
imaginarias, razón por la cual les llamaremos puntos imaginarios del plano, en contraposición a los
puntos ordinarios, que denominaremos puntos reales.
Así, la cónica x21 + x22 = −1, ya no será el conjunto vacío, pues, por ejemplo, el punto (ii, 0) le pertenece.
A una cónica de este tipo que tiene todos sus puntos imaginarios, o todos excepto uno, la llamaremos
cónica imaginaria.

La ecuación de una cónica puede escribirse en forma matricial de infinitas maneras. Así, la ecuación de
la cónica
3 + 6 · x1 − 2 · x2 + 4 · x21 − x1 · x2 + 3 · x22 = 0

puede escribirse de distintas formas:


     
3 2 4 1 3 16 0
       
1 x1  4
x2  4 1  x1 =0 , 1 x1 x2  0 4 −1 x1  =0 ,.........
    

−6 −2 3 x2 −2 0 3 x2
| {z }| {z } | {z } | {z }| {z } | {z }
X A X0 X B X0

Observamos que si: XAX0 = 0 es cualquiera de esas expresiones matriciales, siendo A = [aij ], se tiene
que verificar que
cij = aij + aji , si i 6= j , y cii = aii

Entonces, si tomamos aij = aji , la matriz de la cónica será simétrica, y la ecuación dada estará determi-
nada de manera única, puesto que:

cij
aij = aji = , si i 6= j , y cii = aii
2

264
En lo sucesivo, siempre que escribamos la ecuación de una cónica en forma matricial, la matriz A será
simétrica.

Ejemplo 5. La cónica anterior, en forma matricial, se escribirá:


 
3 3 −1
 1 
 0
X 3
 4 − X = 0
2
1
 
−1 − 3
2

25.2 Ecuaciones reducidas de las cónicas


La ecuación: 9 · x21 + 4 · x22 = 36, representa una elipse referida s sus ejes. Si efectuamos el cambio de
sistema de referencia de ecuaciones: 
x1 = 1 + 2 · x01 
x2 = 6 + 3 · x0  2

la ecuación de la elipse respecto al nuevo sistema será

9 · (1 + 2 · x01 )2 + 4 · (6 + 3 · x02 )2 = 36

y efectuando operaciones
2 2
117 + 36 · x01 + 36 · x0 1 + 144 · x02 + 36 · x0 2 = 0

evidentemente, esta ecuación es más complicada que la ecuación respecto del sistema de referencia
original.
Surgen, por tanto, de manera natural los siguientes planteamientos:
1o .- Dada la ecuación de una cónica, respecto a un sistema de referencia, como determinar un sistema
de referencia privilegiado, respecto al cual la ecuación de la cónica sea lo más sencilla posible. A
esta forma sencilla la llamaremos ecuación reducida.
2o .- Clasificar las cónicas de acuerdo con las distintas expresiones de sus ecuaciones reducidas.
En lo sucesivo todos los sistemas de referencia que utilicemos serán métricos.

Recordemos que la expresión matricial de un cambio de sistema de referencia en el plano (de sistema de
referencia métrico a sistema de referencia métrico) es de la forma

Y = Y∗ S ,

siendo  
h i h i 1 t1 t2
, Y∗ = 1
 
Y= 1 y1 y2 y01 y02 , S = 0
 cos α sen α 
0 ∓sen α ±cos α

265
donde (t1 , t2 ) son las coordenadas del nuevo origen respecto al primer sistema, y α el ángulo que giran
los ejes. Dicho cambio puede pensarse efectuado en dos etapas: La primera, un giro de ejes con centro el
origen, y la segunda, una traslación conservando la dirección de los nuevos ejes y cambiando el origen.

Sea ζ la cónica de ecuación matricial


 
a00 a01 a02
ζ ≡ XAX0 = 0
 
, A=
a01 a11 a12 

a02 a12 a22

Podemos escribir ésa en la forma siguiente


    
i a
11 a12 x
h h i a
ζ ≡ x1 x2    1  + 2 x1 01
x2   + a00 = 0
a12 a22 x2 a02

Observemos que el primer término del primer miembro es una forma cuadrática simétrica en las variables
x1 y x2 ; sabemos, además, que la matriz de dicha forma es diagonalizable, con una matriz de paso
ortogonal. Sabemos, también, que existe un ángulo α tal que, la ecuación de ζ respecto al sistema de
referencia que resulta de girar los ejes del antiguo, un ángulo α , con centro en el origen, tiene su parte
cuadrática diagonal. Sea
    
h i λ
1 y h i b
ζ ≡ y1 y2    1  + 2 y1 01
y2   + b00 = 0
λ 2 y2 b02

la ecuación de la cónica respecto al segundo sistema, donde λ 1 y λ 2 son los valores propios de la matriz
 
a11 a12
  .
a12 a22

Efectuamos, ahora, una traslación de ejes, de ecuaciones:



y1 = z1 + t1 
y2 = z2 + t2 

con lo que la ecuación de la cónica, respecto al sistema final, será:


        
h i λ
1 z1 h i λ1 t b
z1 z2     +2 z1 z2    1  +  01  +
λ 2 z2 λ 2 t2 b02

     
h i λ t b
+ t1 t2  1   1  +  01  + b00 = 0 ,
λ 2 t2 b02

266
luego la matriz de la cónica será ahora
 
λ 1 · t21 +λ
b00 + 2 · b01 · t1 + 2 · b02 · t2 +λ λ 2 · t22 λ 1 · t1
b01 +λ λ 2 · t2
b02 +λ
 
ζ ≡ b01 +λ λ 1 · t1 λ1 0 =

b02 +λ λ 2 · t2 0 λ2
 
c00 c01 c02
 
=
c01 c11 0 
c02 0 c22
Dado que todavía no hemos decidido que punto del plano ha de ser el nuevo origen, podemos elegir
según nos convenga los números t1 y t2 . La elección la haremos de forma que la matriz de ζ sea lo más
sencilla posible.
Pueden darse los tres casos siguientes:
b01 b02
1o .- λ 1 6= 0 y λ 2 6= 0 Tomando, entonces t1 = − y t2 = − , resultará: c01 = c02 = 0 ,
λ1 λ2
con lo que la ecuación de la cónica quedará en la forma
 
c00
 0
λ 1 z21 +λ
λ 2 z22 = 0 .

Z λ1  Z = 0 , c00 +λ
 
λ2

Las cónicas de este tipo admiten dos ejes de simetría y un centro de simetría. En efecto, si

P(p1 , p2 ) ∈ ζ λ 1 p21 +λ
=⇒ c00 +λ λ 2 p22 = 0 ,

pero entonces
λ 1 p21 +λ
c00 +λ λ 2 (−p2 )2 = 0 ,

con lo que el simétrico de P, respecto al eje de abscisas, también pertenece a ζ , luego el eje de
abscisas, z2 = 0, es el eje de simetría de la cónica. Razonando de la misma manera, se establece
la simetría respecto al eje de ordenadas, y de la simetría respecto a ambos ejes resulta la simetría
respecto al origen.
A las cónicas de este tipo se les llamará cónicas con centro.
b01
2o .- λ 1 6= 0 y λ 2 = 0 Tomando t1 = − , podemos hacer c01 = 0. Puede ocurrir, entonces los
λ1
dos siguientes subcasos:
λ 1 · t21
b00 + 2 · b01 · t1 +λ
a.- b02 6= 0 Tomando t2 = − obtendremos c00 = 0, y la ecuación de
2 · b02
la cónica será  
0 0 b02
 0
λ 1 z21 = 0 ,

Z 0 λ1 0   Z = 0 , 2 · b02 z2 +λ

b02 0 0

267
Estas cónicas no admiten más que un eje de simetría.
A las cónicas de este tipo se le llamará parábolas.

b.- b02 = 0 En ese caso la elección de t2 no tiene ninguna influencia en la matriz de la cónica,
y la ecuación de esta sería:
 
c00 0 0
 0
λ 1 z21 = 0 ,

Z 0 λ1 Z = 0
0 , c02 +λ
0 0 0

(A las cónicas de los apartados a.- y b.-, se les llamará cónicas de tipo parabólico)

3o .- λ 1 = λ 2 = 0 En este caso la ecuación de la cónica sería:

c00 + 2 · c01 z1 + 2 · c02 z2 = 0 ,

que es la ecuación de una recta, y no de una cónica.


Veremos, más adelante, que este tipo puede, también, incluirse en el conjunto de las cónicas.
(A las cónicas de este tipo se les suele llamar cónicas de tipo parabólico no parábolas.)

25.3 Invariantes métricos


La matriz C de la cónica, en su forma reducida, está relacionada con la matriz A de la ecuación original
de la cónica, como sigue:
C = SAS0 ,

siendo S la matriz del cambio total de sistema de referencia (giro y traslación).


Tomando determinantes en ambos miembros de la igualdad anterior

|C| = |S| · |A| · |S0 | = |A| ,

puesto que:
|S| = |S0 | = ±1 .

Si hacemos
   
cos α sen α a a12
t = (t1 , t2 ) , O = (0, 0) , S0 =   , a = (a01 , a02 ) , A0 =  11 
∓sen α ±cos α a12 a22

tenemos que
     
1 t a a 1 0 a + 2 · at0 + tA0 t0 aS00 + tA0 S00
C=   00   =  00 
O0 S0 a0 A0 t0 S00 S0 a0 + S0 A0 t0 S0 A0 S00

268
Entonces: C0 = S0 A0 S00 . Tomando determinantes

C0 = |S0 | · A00 · |S00 | = A00

ya que
|S0 | = |S00 | = ±1 .

Puesto que
c11 = λ 1 = a11 · cos2 α ± 2 · a12 · sen α · cos α + a22 · sen2 α

y
c22 = λ 2 = a11 · sen2 α ∓ 2 · a12 · sen α · cos α + a22 · cos2 α ,

tendremos que
c11 + c22 = a11 + a22

A los números: a11 + a22 , A00 y |A| , que dependen exclusivamente de la cónica, y no del sistema
de referencia métrico elegido para representarla, se les llamará, respectivamente, invariantes métricos
lineal, cuadrático y cúbico; los representaremos, también, respectivamente por: I1 , I2 e I3 .

Ejemplo 1. Los invariantes métricos de la cónica


 
3 −1 2
 0
3 − 2 · x1 + 4 · x2 − 5 · x21 + 6 · x1 · x2 − x22 = 0

⇐⇒ X
−1 −5 X = 0
3
2 3 −1
son:
I1 = −5 − 1 = −6

−5

3
I2 = = −4
3 −1


3
−1 2

I3 = −1 −5 3 = −3

2 3 −1

Los invariantes que acabamos de establecer nos van a servir para resolver el problema siguiente:
Dada una cónica ζ , mediante su ecuación, respecto a un sistema métrico:
 
a00 a01 a02
ζ ≡ XAX0 , A = 
 
a01 a11 a12 

a02 a12 a22

hallar su ecuación reducida.


Consideremos lo tres casos que estudiamos antes:

269
1o .- CÓNICAS CON CENTRO (λ
λ 1 6= 0 , λ 2 =
6 0)

I1 = a11 + a22 = λ 1 +λ
λ2
I2 = A00 = λ 1λ 2
I3 = |A| = c00λ 1λ 2

|A|
de donde: c00 = , y λ 1 , λ 2 serán las raíces de la ecuación:
A00

λ 2 − (a11 + a22 )λ
λ + A00 = 0

a la que llamaremos ecuación característica.

2o .- PARÁBOLAS λ 1 6= 0 , λ 2 = 0 , b02 6= 0)

I1 = a11 + a22 = λ 1
I3 = |A| = −b202λ 1

luego s
−|A|
b02 =
I1

3o .- CÓNICAS DE TIPO PARABÓLICO (λ


λ 1 6= 0 , λ 2 = 0 , b02 = 0)

I1 = a11 + a22 = λ 1 .

En este caso, I2 = I3 = 0 , luego los invariantes no nos permiten calcular c00 .


Ahora bien,
b01
b02 = 0 , λ 2 = 0 , t1 = −
λ1
luego
b201
c00 = a00 − ,
a11 + a22
y como
b01 = a01 · cos α ± a02 · sen α

y
b02 = a01 · sen α ∓ a02 · cos α = 0 ,

eliminado sen α y cos α entre ambas ecuaciones, resulta


q
b01 = a201 + a202

luego
a201 + a202 a00 · a11 + a00 · a22 − a201 − a202 A11 + A22
c00 = a00 − = =
a11 + a22 a11 + a22 a11 + a22

270
DETERMINACIÓN DE LA ECUACIÓN REDUCIDA DE UNA CÓNICA

   
h i 1 a00 a01 a02
Dada la cónica: ζ ≡ XA0 X0 , siendo 0
   
X= 1 x1 x2 , X = x1  , A = a01
   a11 a12 

x a02 a12 a22
2

a11 a12
sus invariantes métricas son: I1 = a11 + a22 , I2 = A00 = , I3 = |A|
a12 a22

1o .- CÓNICAS CON CENTRO (λ


λ 1 6= 0 , λ 2 6= 0)
  
La cónica seria: c00  I1 = λ 1 +λ
λ2


  0
X λ1  X = 0 ; siendo: I2 = λ 1λ 2
  

I3 = c00λ 1λ 2

λ2
en donde
|A|
c00 = , y λ 1 , λ 2 las raíces de: λ 2 − I ·λ
λ + I2 = 0 ,
A00
La ecuación reducida será:
λ 1 x21 +λ
c00 +λ λ 2 x22 = 0

2o .- PARÁBOLAS λ 1 6= 0 , λ 2 = 0 , a02 6= 0)

  
La cónica sería: 0 0 a02  I1 = λ 1


  0
 0 λ 1 0  X = 0 ; siendo:
X I2 = 0


I3 = −a202λ 1

a02 0 0

en donde:
r
−|A|
a02 = , y λ 1 , λ 2 las raíces de: λ 2 − I1λ + I2 = 0
I1
La ecuación reducida será:
λ 1 x21 = 0
2a02 x2 +λ

3o .- CONICAS DE TIPO PARABÓLICO (λ λ 1 6= 0 , λ 2 = 0 , a02 = 0)


  
La cónica sería: a00 0 0  I1 = λ 1


  0
X 0 λ 1 0 X = 0 ; siendo:  I2 = 0


0 0 0 I3 = 0

donde: λ 1 , λ 2 las raíces de λ 2 − I1λ − I2 = 0


La ecuación reducida será:
λ 1 x21 = 0
a00 +λ

271
Ejemplo 2. Sabiendo que
3 · x21 + x22 − 2 · x1 · x2 − 4 · x1 − 2 = 0

es la ecuación de una cónica con centro, determinar su ecuación reducida.


La matriz de la cónica es:  
−2 −2 0
 
A = −2
 3 −1
0 −1 1
y sus invariantes son:
I1 = a11 + a22 = 3 + 1 = 4


−1

3
I2 = A00 = =2
−1 1

I3 = |A| = −8
Tenemos, entonces, que


2 + 3

λ 2 − 4 ·λ
λ − 8 = 0 =⇒ λ = √
2 − 3

−8
c00 = = −4
2
Luego, la ecuación pedida es:
√ √
−4 + (2 + 3) · x21 + (2 − 3) · x22 = 0

Ejemplo 3. Sabiendo que


x21 + x22 + 2 · x1 · x2 − 2 · x1 + 2 · x2 + 1 = 0

es la ecuación de una parábola, determinar su ecuación reducida.


La matriz de la cónica es

 
1 −1 1
 
A=
−1 1 1

1 1 1
y sus invariantes son:
I1 = 1 + 1 = 2

r
−4
I3 = −4 = −2 · b202 =⇒ b02 = = 2
−2
Luego la ecuación reducida pedida es:
√ √
2 · 2 · x2 + 2 · x21 =⇒ 2 · x2 + x21 = 0

272
Ejemplo 4. Sabiendo que
x21 + x22 − 2 · x1 · x2 − 3 · x1 + 3 · x2 + 2 = 0

es la ecuación de una cónica de tipo parabólico, determinar su ecuación reducida.


La matriz de la cónica es
3 3
 
2 −

 3 2 2
A= −
 2 1 −1 

 3 
−1 1
2
y sus invariantes son: I1 = 2 , I2 = I3 = 0 ; que no nos permiten calcular c00 .

A11 + A22 1 1
Como c00 = ; y son: A11 = − , A22 = − , será
I1 4 4
1 1
− − 1
c00 = 4 4 =−
2 4

Luego la ecuación reducida pedida es:


8 · x21 − 1 = 0

25.4 Clasificación afín y métrica de las cónicas


Nos proponemos, ahora, obtener criterios que, utilizando únicamente los coeficientes de la ecuación de
una cónica, respecto a un sistema métrico cualquiera, nos permita conocer a que tipo pertenece.
Sin embargo, antes, vamos a hacer una clasificación de las cónicas más completa que la efectuada en el
apartado anterior.

1.- CÓNICAS CON CENTRO

Según los signos de los coeficientes: c00 , λ 1 , λ 2 , se pueden presentar los siguientes casos:

a1 .− c00 6= 0 , sg c00 = sg λ 1 = sg λ 2 (Utilizamos sg como abreviatura de signo). En ese caso la


ecuación reducida de la cónica se puede escribir en la forma:

x21 x2
2
+ 22 = −1 ;
a b

se trata de una cónica imaginaria a la que se suele llamar elipse imaginaria.

b1 .− sg c00 6= sg λ 1 = sg λ 2 Se verifica entonces:

x21 x22
+ =1 ;
a2 b2

y la cónica es una elipse.

273
c1 .− c00 6= 0 y sg λ 1 6= sg λ 2 Se verifica entonces:

x21 x2
2
− 22 = 1 ;
a b
y la cónica es una hipérbola.

d1 .− c00 = 0 y sg λ 1 6= sg λ 2 Se verifica entonces:

x21 x22
− =0 ;
a2 b2
o bien
x x2   x1 x2 
1
+ · − =0 ,
a b a b
con lo que se trata de dos rectas reales no paralelas.

e1 .− c00 = 0 y sg λ 1 = sg λ 2 Se verifica entonces:

x21 x22
+ =0 ;
a2 b2
o bien
x x2   x1 x2 
1
+ i · − i =0 ,
a b a b
donde i representa la unidad imaginaria. Se les llama, en este caso, rectas imaginarias conjugadas
no paralelas.

2.- CÓNICAS DE TIPO PARABÓLICO

λ 1 x21 = 0 ,
a2 .− 2c02 x2 +λ
se trata de una parábola.

λ 1 x21 = 0 y sg c00 6= sg λ 1 , tendremos:


b2 .− Si c00 +λ

x21 − a2 = 0 ,

o bien
(x1 + a)(x1 − a) = 0

con lo que se trata de dos rectas reales paralelas.

c2 .− Si sg c00 = sg λ 1 , tendremos
x21 + a2 = 0 ,

o bien
(x1 + aii)(x1 − aii) = 0

con lo que se trata de dos rectas imaginarias paralelas.

274
d2 .− Si c00 = 0 , entonces tendremos
x21 = 0

con lo que se trata de dos rectas reales confundidas.


x21 x22
Apuntemos, por último, que si la elipse es: + = 1 , dicha cónica es una circun-
a2 a2
x2 x2
ferencia. Así mismo, si la hipérbola es: 12 − 22 = 1 , diremos que se trata de una
a a
hipérbola equilátera.

En el caso de la circunferencia, tenemos que a = b, o lo que es lo mismo, λ 1 = λ 2 , pero al ser λ 1


y λ 2 las raíces de la ecuación

λ 2 − (a11 + a22 )λ
λ + A00 = 0 ,

tendremos que el discriminante de esta ecuación habrá de ser nulo, es decir

0 = (a11 + a22 )2 − 4A00 = a211 + 2a11 a22 + a222 − 4a11 a22 + 4a212 = (a11 − a22 )2 + 4a212 ,

lo que exige que: a11 − a22 = 0 y a12 = 0 . En consecuencia, para que la cónica sea una circun-
ferencia es necesario que
a11 = a22 y a12 = 0 .

En el caso de la hipérbola equilátera, λ 1 +λ


λ 2 = 0 , o lo que es lo mismo: a11 + a22 = 0.

Ejemplo 1. La cónica de ecuación

2 − 2 · x1 + 4 · x2 + 3 · x21 − 4 · x1 · x2 − 3 · x22 = 0

es una hipérbola equilátera, pues


2
−1 2

|A| = −1 3 −2 6= 0 , A00 = −13 < 0 y a11 + a22 = 3 − 3 = 0 .

2 −2 −3

Observemos que las cónicas de los tipos a1 . − , b1 . − , c1 . − y a2 .− , se tiene que |C| 6= 0 , luego
|A| 6= 0 , mientras que en los restantes es |C| = |A| = 0 . Obsérvese, así mismo, que estas últimas se
descomponen en rectas, mientras que las primeras no se descomponen. Este hecho es equivalente a la
posibilidad o imposibilidad de descomponer el polinomio cuadrático, que representa a la cónica, en
producto de dos polinomios lineales. Por esta razón, a las cónicas que verifican |A| 6= 0, se les llama
irreducibles o no degeneradas, y a las otras, reducibles o degeneradas.
El cuadro siguiente trata de representar la CLASIFICACIÓN AFÍN:

275
CLASIFICACIÓN AFÍN DE LAS CÓNICAS

   
sg (a11 + a22 ) = sg |A|

 
  


  
 

   
imaginaria

 
 
 


 
 
 


 
 
 

A00 > 0

  


 
 

   
elipse 

 
 
 

sg (an + a22 ) 6= sg |A|

  

A00 6= 0

 
 

  


 
con centro
 
 real


 




|A| 6= 0 



irreducibles

 
 


 
 

A00 < 0

 
 


 
 

  
hipérbola

 
 

 


 


 


 

 
A00 = 0

 


 


parábola
Cónicas















  




 

 A00 > 0



  

par de rectas imaginarias no paralelas

 
 


 
 


 
 
A00 6= 0

 


 

con centro

 
 

 
 
A00 < 0

 
 


 
 

  


 

 par de rectas reales no paralelas


 


 





|A| = 0  
A11 + A22 > 0
   
reducibles
 







 
imaginarias conjugadas

 
 


 
 


 
 
A11 + A22 6= 0

 


 

  
distintas

 
 


A11 + A22 < 0
 

A00 = 0

 


 
  reales

dos rectas

 


 


paralelas 






A11 + A22 = 0

=





confundidas

276
Desde un punto de vista métrico aparecen algunos subtipos de los anteriores tipos afínes:

1o .- Subtipo métrico de la elipse es la circunferencia.

2o .- Subtipo métrico de la hipérbola es la llamada equilátera, es decir la hipérbola cuyas asíntotas son
perpendiculares.

3o .- Subtipo métrico de la cónica formada por dos rectas no paralelas es el caso de que tengamos rectas
perpendiculares.

Resulta entonces que si la clasificación afín, se le añade la siguiente subclasificación, obtendremos la


CLASIFICACIÓN MÉTRICA:



 Si a11 = a22 , a12 = 0 y |A| 6= 0 , la cónica es una circunferencia


 (real o imaginaria)


 Si a11 + a22 = 0 , y |A| 6= 0 , la cónica es una hipérbola equilátera


 Si a + a = 0 , y |A| = 0 , la cónica son dos rectas perpendiculares
11 22

25.5 Ejemplos
Ejemplo 1. Clasificar la cónica siguiente

4 · x21 + x22 + 4 · x1 x2 − x22 = 0

La ecuación matricial de la cónica es:


 1  
0 0 −
h i 2  1 
XAX0 = 1 x1 x2  0 4 2  x1  = 0
  
1
 
− 2 1 x2
2
y sus invariantes métricos:
I1 = a11 + a22 = 4 + 1 = 5


4 2
I2 = A00 = =0
2 1

I3 = |A| = 2
Luego se trata de una parábola.

Ejemplo 2. Clasificar la cónica siguiente

2 · x21 − x1 x2 − x22 + 2 · x1 + x2 = 0

La ecuación matricial de la cónica es:


1
 
0 1  
 2  1
i 
1
h
XAX0 = 1
  
−  x  = 0
x1 1
x2  2
2   1
 
 x2
1 1

− −1
2 2

277
y sus invariantes métricos:
I1 = a11 + a22 = 2 − 1 = 1

1
2 −
I2 = A00 = 1
2 = − 9 < 0
− −1 4
2

I3 = |A| = 0
Luego se trata de un par de rectas reales no paralelas.

Ejemplo 3. Clasificar la cónica siguiente


x21 − 2 · x1 x2 + x22 + 1 = 0

La ecuación matricial de la cónica es:   


1 0 0 1
h i
XAX0 = 1
 
x1 x2 0 1 =0
−1 x1 
  

0 −1 1 x2

y sus invariantes métricos: I1 = a11 + a22 = 1 + 1 = 2



1 −1

I2 = A00 = =0
−1 1

I3 = |A| = 0


1 0 1 0
Siendo además A11 = = 1 , A22 = = 1 =⇒ A11 + A22 = 2 > 0
0 1 0 1

Luego se trata de dos rectas paralelas distintas imaginarias conjugadas.

Ejemplo 4. Clasificar la cónica siguiente


x21 − x1 x2 − 2 · x22 + 3 · x1 − 6 · x2 + 3 = 0

La ecuación matricial de la cónica es: 


3

3 −3 
 2  1
i 
3 1 
h
XAX0 = 1
 
x1 x2  1 −  x  = 0
1

 2 2 
 x2
1

−3 − −2
2
y sus invariantes métricos:
I1 = a11 + a22 = 1 − 2 = −1

1
1 −
I2 = A00 = 1
2 = − 9 < 0
− −2 4
2

27
I3 = |A| = −
4
Luego se trata de una hipérbola.

278
Ejemplo 5. Clasificar la cónica siguiente

3 · x21 + 3 · x22 − 12x1 + 18 · x2 + 38 = 0

La ecuación matricial de la cónica es:


  
38 −6 9 1
h i
XAX0 = 1
 
x  = 0
x1 −6
x2  3 0
  1
9 0 3 x2

y sus invariantes métricos:


I1 = a11 + a22 = 3 + 3 = 6


3 0
I2 = A00 = =9>0
0 3

I3 = |A| = −9
Por ser sg (a11 + a22 ) 6= sg |A|, sería una elipse real, pero dado que: a11 = a22 , a12 = 0 y |A| 6= 0, la cónica dada
es una circunferencia real.

Ejemplo 6. Clasificar la cónica siguiente

7 · x21 + 7 · x22 − 2 · x1 x2 + 12 · x1 + 12 · x2 − 180 = 0

La ecuación matricial de la cónica es:


  
−180 6 6 1
h i
XAX0 = 1
 
x1 x2  6 7 =0
−1 x1 
  

6 −1 7 x2

y sus invariantes métricos:


I1 = a11 + a22 = 7 + 7 = 14

7 −1

I2 = A00 = = 48 > 0
−1 7

I3 = |A| = −9216 6= 0
Por ser, además sg (a11 + a22 ) 6= sg |A|, la cónica dada es una elipse real.

Ejemplo 7. Clasificar la cónica siguiente

x21 + x22 − 2 · x1 + 1 = 0

La ecuación matricial de la cónica es:


  
1 −1 0 1
h i
XAX0 = 1
 
x1 −1
x2  1 =0
0 x1 
 

0 0 1 x2

279
y sus invariantes métricos:
I1 = a11 + a22 = 1 + 1 = 2


1 0
I2 = A00 = =1>0
0 1

I3 = |A| = 0
Luego se trata de un par de rectas imaginarias no paralelas.

Ejemplo 8. Clasificar la cónica siguiente

5 · x21 + 5 · x22 − 2 · x1 x2 + 6 = 0

La ecuación matricial de la cónica es:


  
6 0 1 0
h i
XAX0 = 1
 
x1 x2 0 5 =0
−1 x1 
  

0 −1 5 x2

y sus invariantes métricos:


I1 = a11 + a22 = 5 + 5 = 10

5 −1

I2 = A00 = = 24 > 0
−1 5

I3 = |A| = 144 6= 0
Por ser, además sg (a11 + a22 ) = sg |A|, la cónica dada es una elipse imaginaria.

Ejemplo 9. Clasificar y hallar la ecuación reducida de la cónica siguiente

1 − 2 · x2 + 4 · x21 − 4 · x1 x2 + x22 = 0

La matriz de la cónica es:  


1 0 −1
 
A=
 0 4 −2

−1 −2 1
y sus invariantes:

−2

4
I1 = 4 + 1 = 5 , I2 = A00 = = 0 , I3 = |A| = 4 − 4 − 4 6= 0
−2 1

Luego la cónica dada es una parábola. En consecuencia:


r
4
λ 1 = I1 = 5 , y − 4 = −b202 · 5 =⇒ b02 =
5
es decir

r
4
2· · x + 5 · x21 = 0 =⇒ 4 · x2 + 5 · 5 · x21 = 0
5 2

280
Ejemplo 10. Clasificar y hallar la ecuación reducida de la cónica siguiente

−5 · x21 + x22 − 14 · x1 x2 − 1 = 0

La matriz de la cónica es:  


−1 0 0
 
A=
 0 −5 −7
0 −7 1
y sus invariantes:
I1 = −5 + 1 = −4 , I2 = A00 = −54 , I3 = 54

Luego la cónica dada es una hipérbola. En consecuencia:


√ √
−4 ± 16 + 216 −4 ± 2 · 58 √
λ 2 + 4 ·λ
λ − 54 = 0 =⇒ λ = = = −2 ± 58
2 2
54
c00 = = −1
−54
es decir
√ √ √ √
−1 + (−2 + 58) · x21 + (−2 − 58) · x22 = 0 =⇒ ( 58 − 2) · x21 − ( 58 + 2) · x22 = 1

Ejemplo 11. Clasificar la cónica siguiente

5 · x21 − 3 · x22 − 6 · x1 x2 + 38 · x1 + 6 · x2 + 29 = 0

La ecuación matricial de la cónica es:


  
29 19 31
h i
XAX0 = 1
 
x1 x2  −3 x  = 0
19 5   1
3 −3 −3 x2

y sus invariantes métricos:


I1 = a11 + a22 = 5 − 3 = 2

5 −3

I2 = A00 = = −24 < 0
−3 −3

I3 = |A| = 0
Luego se trata de un par de rectas reales no paralelas.

Ejemplo 12. Clasificar y hallar la ecuación reducida de la cónica siguiente

2 · x1 x2 − 5 = 0

281
La ecuación matricial de la cónica es:
  
−5 0 0 1
h i
XAX0 = 1
 
x1 x2  0 0 =0
1 x1 
  

0 1 0 x2

y sus invariantes métricos:


I1 = a11 + a22 = 0
I2 = A00 = −1 < 0
I3 = |A| = 5
Luego la cónica dada es una hipérbola equilátera.
Tenemos, entonces, que su ecuación característica es:

λ 2 − I1 λ + I2 = 0 ⇐⇒ λ 2 − 1 = 0

I3 5
cuyas raíces son: λ = ±1 . Además: c00 = = = −5.
I2 −1
Luego la ecuación reducida será:

λ 1 x21 +λ
c00 +λ λ 2 x22 = 0 =⇒ −5 + x21 − x22 = 0

Ejemplo 13. Clasificar y hallar la ecuación reducida de la cónica siguiente

3 · x21 + x22 − 5 · x1 x2 + 3 · x1 + 2 = 0

La ecuación matricial de la cónica es:


3
 
2 0 
 2  1
i
3

5 
h
XAX0 = 1

x1 x2  3 −  x  = 0
2 1
 2 
 x2
5

0 − 1
2
y sus invariantes métricos:
I1 = a11 + a22 = 3 + 1 = 4
13
I2 = A00 = − <0
4
35
I3 = |A| = −
4
Luego se trata de una hipérbola.
Tenemos, entonces, que su ecuación característica es:

13
λ 2 − 4 ·λ
λ− λ 2 − 16 ·λ
= 0 ⇐⇒ 4 ·λ λ − 13 = 0
4
cuyas raíces son:
√ −35
4 ± 29 I 4 35
λ= ; Además c00 = 3 = =
2 I2 13 13

4

282
luego la ecuación reducida será:
√ √
35 4 + 29 2 4 − 29 2
λ 1 x21 +λ
c00 +λ λ 2 x22 = 0 ⇐⇒ + · x1 + · x2 = 0 ,
13 2 2

es decir
70 √ √
+ (4 + 29) · x21 + (4 − 29) · x22 = 0
13

Ejemplo 14. Dada la cónica de ecuación

4 · x21 − (1 +λ λ )x22 + 2 · (1 +λ
λ )x1 x2 − (4 −λ λ )x1 + (1 +λ
λ )x2 = 0

determinar para que valores de λ es degenerada.


La ecuación matricial de la cónica es:
 1 +λλ 
0 (1 +λ
λ)  
 2  1
i 
(1 +λλ)
h
XAX0 = 1
  
x1 x2  −  x  = 0
(1 +λλ) 4
2   1
 
 x2
1 +λ (1 +λλ)

λ
− −(4 −λ
λ)
2 2
Así tenemos:
1 +λ

λ
0 (1 +λ
λ)



2

(1 +λλ)
|A| = (1 +λλ) 4 − =0
2


1 +λλ (1 +λλ)
− −(4 −λ
λ)
2 2
cuyas raíces son:
5
λ1 = 1 , λ2 =
3
para cuyos valores la cónica dada es degenerada.

Ejemplo 15. Determinar para qué valores de λ , la ecuación siguiente

x21 − 2 ·λ λ x22 − 2 · x1 + 4 ·λ
λ x1 x2 + 2 ·λ λ x2 = 0

representa:
a.- una parábola
b.- una hipérbola equilátera
c.- una elipse

La ecuación matricial de la cónica es:


  
0 −1 2 ·λ
λ 1
h i
XAX0 = 1
 
x1  −1
x2  1 −λ  x1 
λ =0
 

2 ·λ
λ −λ
λ 2 ·λ
λ x2

283
y sus invariantes métricos:
I1 = a11 + a22 = 1 + 2 ·λ
λ
I2 = A00 = 2 ·λ λ 2 = λ · (2 −λ
λ −λ λ)
I3 = |A| = −2 ·λ
λ
Para que sea parábola, debe verificarse: I3 6= 0 y I2 = 0 .
es decir: −2 ·λ
λ 6= 0 y λ · (2 −λ
λ) = 0 .
Para que sea hipérbola equilátera, debe ser: I3 6= 0 , I2 < 0 , I1 = 0
es decir: −2 ·λ
λ 6= 0 , λ · (2 −λ
λ ) 6= 0 , 1 + 2 ·λ
λ =0.
Para que sea elipse, debe verificarse: I3 6= 0 y I2 > 0 .
es decir: −2 ·λ
λ 6= 0 , λ · (2 −λ
λ) > 0 .
Luego será: parábola para λ = 2
−1
hipérbola equilátera para λ = .
2
elipse para 0 < λ < 2

Ejemplo 16. Determinar el valor de λ para que la cónica

x21 + 4 · x1 x2 +λ
λ x22 − 6 · x1 − 12 · x2 + 9 = 0

sea una recta doble.


Si la cónica es una recta doble su ecuación será de la forma:

(x1 + b · x2 + c)2 = 0

y desarrollando
x21 + b2 x22 + c2 + 2 · b · x1 x2 + 2 · c · x1 + 2 · b · c · x2 = 0

identificando coeficientes, tenemos:



c2 = 9 



b2 = λ





2·b = 4 =⇒ b=2 , c = −3 , λ =4.


2 · c = −6






2 · b · c = −12 

Por tanto: λ = 4 ,
y la cónica será: (x1 + 2 · x2 − 3)2 = 0 .

Ejemplo 17. Clasificar y halar la ecuación reducida de la cónica:

x21 + 4 · x22 − 4 · x1 x2 + 2 · x1 − 4 · x2 + 1 = 0

La ecuación matricial de la cónica es:


  
1 1 −2 1
h i
XAX0 = 1
 
x1 x2 
 1 1 =0
−2 x1 
 

−2 −2 4 x2

284
y sus invariantes métricos:
I1 = a11 + a22 = 1 + 4 = 5

1 −2

I2 = A00 = =0
−2 4

I3 = |A| = 0
Además
−2

1 1 1
A11 = = 0 , A22 = =0
−2 4 1 1

Luego se trata de dos rectas paralelas confundidas, es decir una recta doble:
Si la cónica es una recta doble, su ecuación será de la forma:

(x1 + b · x2 + c)2 = 0

y desarrolando
x21 + b2 · x22 + c2 + 2 · b · x1 x2 + 2 · c · x1 + 2 · b · c · x2 = 0

Identificando coeficientes 
c2 = 1 



b2 = 4





2 · b = −4 =⇒ b = −2 , c=1


2·c = 2






2 · b · c = −4 
La cónica será: (x1 − 2 · x2 + 1)2 = 0 .

Ejemplo 18. Clasificar y hallar la ecuación reducida de la cónica:

x21 + x22 + 2 · x1 x2 − 4 · x1 − 4 · x2 + 4 = 0

La ecuación matricial de la cónica es:   


4 −2 −2 1
h i
XAX0 = 1
 
x1 x2 −2 1 =0
1 x1 
  

−2 1 1 x2

y sus invariantes métricos:


I1 = a11 + a22 = 1 + 1 = 2
I2 = A00 = 0
I3 = |A| = 0
Además
−2 −2

4 4
A11 = = 0 , A22 = =0
−2 1 −2 1

Luego se trata de dos rectas paralelas confundidas, es decir una recta doble:
Si la cónica es una recta doble su ecuación será de la forma:

(x1 + b · x2 + c)2 = 0

285
y desarrollando
x21 + b2 · x22 + c2 + 2 · b · x1 x2 + 2 · c · x1 + 2 · b · c · x2 = 0

identificando coeficientes, tenemos:



c2 = 4 



b2 = 1





2·b = 2 =⇒ b = 1 , c = −2 .


2 · c = −4






2 · b · c = −4 

La cónica será: (x1 + x2 − 2)2 = 0 .

Ejemplo 19. Clasificar, según los valores λ , el haz de cónicas

λ x21 + 2 ·λ
λ x1 x2 + x22 − 2 · x1 − 2 · x2 +λ
λ =0

La ecuación matricial de la cónica es:


  
λ −1 −1 1
h i
XAX0 = 1
 
x  = 0
x1  −1
x2  λ λ  1
−1 λ 1 x2

y sus invariantes métricos:


I1 = a11 + a22 = λ + 1


λ λ
I2 = A00 = λ 2 = λ · (1 −λ
= λ −λ λ)
λ 1

I3 = |A| = −(λ λ 2 − 1)
λ − 1) · (λ
Veamos, según los valores de λ , los diferentes tipos de cónicas que tenemos:

−∞
∞ < λ < −1 =⇒ (|A| > 0 y A00 < 0) =⇒ HIPÉRBOLAS

λ = −1 =⇒ (|A| = 0 y A00 < 0) =⇒ DOS RECTAS SECANTES

−1 < λ < 0 =⇒ (|A| < 0 y A00 < 0) =⇒ HIPÉRBOLAS

λ =0 =⇒ (|A| < 0 y A00 = 0) =⇒ PARÁBOLAS

0<λ <1 =⇒ (|A| < 0 y A00 > 0) =⇒ ELIPSES REALES

λ =1 =⇒ (|A| = 0 y A00 = 0) =⇒ CÓNICAS DE TIPO PARABÓLICO

1<λ <∞ =⇒ (|A| < 0 y A00 < 0) =⇒ HIPÉRBOLAS

Analicemos, ahora, el caso λ = 1, ya que puede tratarse de dos rectas imaginarias conjugadas , dos rectas reales
y distintas , o de una recta doble
Para λ = 1 la ecuación de la cónica es:

x21 + 2 · x1 x2 + x22 − 2 · x1 − 2 · x2 + 1 = 0

286
y sus invariantes métricos
I1 = 2 , I2 = 0 , I3 = 0 .

Además
−1 −1

1 1
A11 = = 0 , A22 = =0
−1 1 −1 1

Luego se trata de dos rectas paralelas confundidas, es decir de una recta doble:
Si la cónica es una recta doble su ecuación será de forma:

(x1 + b · x2 + c)2 = 0

y desarrollando
x21 + b2 · x22 + c2 + 2 · b · x1 x2 + 2 · c · x1 + 2 · b · c · x2 = 0

identificando coeficientes, tenemos:



c2 = 1 



b2 = 1





2·b = 2 =⇒ b=1 , c = −1 .


2 · c = −1






2 · b · c = −2 

La cónica (para λ = 1), será:


(x1 + x2 − 1)2 = 0 .

287
Lección 26.- RECTAS ISÓTROPAS Y PUNTOS CÍCLICOS

26.1 Coordenadas homogéneas en el plano

26.1 Coordenadas homogéneas en el plano


Sea {O ; u1 , u2 } un sistema de referencia en el plano afín E2 .
A todo punto , X(x1 , x2 ) , se le puede hacer corresponder un conjunto ordenado de tres números
(X0 , X1 , X2 ), siendo el primero no nulo, mediante las fórmulas

X1 = x1 · X0 , X2 = x2 · X0 ,

números determinados de manera única, a menos de un coeficiente de proporcionalidad.


Recíprocamente, tres números reales, X0 , X1 , X2 , dados en un cierto orden, y tales que el primero sea no
nulo, definen de manera única un punto X, de E2 , cuyas coordenadas (x1 , x2 ) satisfacen las relaciones

X1 = x1 · X0 , X2 = x2 · X0 ,

A estos tres números, X0 , X1 , X2 , se les llama coordenadas homogéneas del punto X así determinado.
La condición para que (X0 , X1 , X2 ) e (Y0 , Y1 , Y2 ) determinen el mismo punto es que
X0 X1 X2
= = .
Y0 Y1 Y2
PUNTOS DEL INFINITO
Las coordenadas homogéneas nos van a permitir añadir, al conjunto de los puntos del plano, otros puntos
ideales que nos serán de gran utilidad.
Sea la recta r, de ecuación vectorial
x = p +λ
λv ,

donde, como ya sabemos, p representa al vector de posición de un punto P, de la recta, y v un vector de


dirección de la misma.
Si en la ecuación anterior hacemos tender λ hacia el infinito, una al menos de las coordenadas del punto
genérico de la recta tiende a infinito. Sin embargo, si se asocia ese punto las coordenadas homogéneas
1 p1 p2
X0 = , X1 = + v1 , X2 = + v2 ,
λ λ λ
éstas permanecen finitas al tender λ a infinito, y tienen por límite: 0, v1 , v2 , respectivamente. Diremos,
por definición que (0, v1 , v2 ) son las coordenadas homogéneas del punto del infinito de r.
Así, llamaremos punto del infinito, del plano afín E2 , a todo punto cuya primera coordenada homogénea
sea nula.

289
Dos rectas paralelas tienen vectores de dirección proporcionales, luego las coordenadas de sus puntos
del infinito también lo serán, por lo que representarán el mismo punto. Nos permite esto decir que dos
rectas paralelas tienen el mismo punto del infinito.
El conjunto de los puntos del infinito del plano queda caracterizado por la ecuación:

X0 = 0 ,

conjunto que llamaremos recta del infinito del plano E2 .


A los puntos del infinito les llamaremos puntos impropios y a los ordinarios puntos propios.

ECUACIÓN HOMOGÉNEA DE LA RECTA


Sea r ≡ a · x1 + b · x2 + c una recta. Haciendo en ella la sustitución

X1 X2
x1 = , x2 = ,
X0 X0

obtenemos
c · X0 + a · X1 + b · X2 = 0

que es la ecuación homogénea de r.


Si la recta, r, viene determinada por los puntos P(P0 , P1 , P2 ) y Q(Q0 , Q1 , Q2 ) tendremos

r ≡ AX0 + BX1 + CX2 = 0 


AP0 + BP1 + CP2 = 0


AQ0 + BQ1 + CQ2 = 0

ahora bien, para que este sistema, cuyas incógnitas son A, B y C, sea compatible, es necesario que se
verifique

X X1 X2
0

P
0 P1 P2 = 0 ,

Q0 Q1 Q2

luego, la primera fila del determinante debe ser combinación lineal de las otras dos, es decir

X0 = λ P0 + µ Q0 


X1 = λ P1 + µ Q1


X2 = λ P2 + µ Q2

que son las ecuaciones paramétricas homogéneas de r.


Si en lo sucesivo denotamos con la misma letra a un punto y a la matriz de sus coordenadas homogéneas,
podemos escribir
r ≡ X = λ P+µQ .

290
En cualquier caso, el punto del infinito de la recta, r, se obtendrá resolviendo el sistema

c · X0 + a · X1 + b · X2 = 0 
X0 =0 
lo que significa que dicho punto es el (0, b, −a).
Si la recta, r, viniese dada en su forma paramétrica, calcularíamos λ y µ haciendo X0 = 0 en la primera
ecuación, y llevando estos valores a la segunda y la tercera.
Ejemplo 1. La recta de ecuación: 2 · x1 − 3 · x2 + 4 = 0 es, en coordenadas homogéneas

4 · X0 + 2 · X1 − 3 · X2 = 0 ,

y su punto del infinito el (0, 3, 2) .

Ejemplo 2. Las ecuaciones paramétricas de la recta determinada por los puntos: P(1, 2, 4) y Q(4, 3, −2) ,
son 
X0 = λ + 4 · µ 


X1 = 2 ·λ
λ +3·µ


X2 = 4 ·λ
λ −2·µ

λ
Para X0 = 0 , = −4 , luego su punto del infinito es (0, −5, −18) .
µ
PUNTOS IMAGINARIOS. RECTAS ISÓTROPAS. PUNTOS CICLICOS
Si consideramos, también, como puntos del plano los representado por coordenadas homogéneas, (X0 , X1 , X2 ),
en las que al menos una de ellas es imaginaria, el plano se compondrá de puntos propios, reales o imagi-
narios, y puntos impropios, que también podrán ser reales o imaginarios.
A los puntos imaginarios no les son de aplicación todos los resultados que son ciertos para los puntos
reales. Por ejemplo, la distancia entre los puntos P y Q, definida en el plano euclídeo, respecto a un
sistema métrico por
q
d(P, Q) = (p1 − q1 )2 + (p2 − q2 )2 ,

puede ser nula para dos puntos imaginarios distintos, e incluso puede no estar definida.

Ejemplo 3. La distancia entre los puntos P(1 +ii, i ) y Q(ii, 0), vale
p
d(P, Q) = 12 −ii2 = 0 .

Para que dos puntos, P(p1 , p2 ) y Q(q1 , q2 ), sean tales que d(P, Q) = 0, es necesario que: (p1 − q1 )2 + (p2 − q2 )2 = 0
ahora bien
v = (p1 − q1 , p2 − q2 )

es un vector de dirección de la recta PQ. Por otra parte, el vector


 
p − q2
1, 2
p1 − q1

291
tiene también esa dirección, y se de debe cumplir
 
p2 − q2
1+ =0
p1 − q1
luego
p2 − q2
= ±ii
p1 − q1
Así resulta que, (1, ±ii) debe ser un vector de dirección de la recta determinada por los puntos P, Q, tales que
d(P, Q) = 0.
A las direcciones caracterizadas por los vectores (1, i ) o (1, −ii), se les llama direcciones isótropas, y a las rectas
que tienen dirección isótropa se las denomina rectas isótropas.
Para cada punto, R(r1 , r2 ), del plano pasan dos rectas isótropas

x1 − r1 = ±ii · (x2 − r2 ) ,

siendo su ecuación conjunta


(x1 − r1 )2 + (x2 − r2 )2 = 0 .

Observemos que toda recta isótropa es perpendicular a si misma. Basta recordar que, en general si m y m0 son las
pendientes de dos rectas, la condición de perpendicularidad es: 1 + m · m0 = 0. Así si m = +ii, se tiene

1 + (+ii) · (−ii) = 1 +ii2 = 1 − 1 = 0 ,

y también, para m = −ii se llega al mismo resultado

1 + (−ii) · (+ii) = 1 +ii2 = 1 − 1 = 0 .

Puesta la ecuación conjunta, de las dos rectas isótropas, en forma homogénea, tendremos

(X1 · r0 − X0 · r1 )2 + (X2 · r0 − X0 · r2 )2 = 0 ,

y cortando esta cónica imaginaria por la recta del infinito X0 = 0, obtendremos sus puntos del infinito, que son

(0, 1, i ) y (0, 1, −ii)

que reciben el nombre de puntos cíclicos del plano.

Ejemplo 4. Todas las circunferencias del plano pasan por los puntos cíclicos de éste.
Cortando la ecuación de la circunferencia por la de la recta impropia tenemos

a11 · X21 + a11 · X22 + 2 · a01 · X0 · X1 + 2 · a02 · X0 · X2 + a00 · X20 = 0 
X0 = 0 

es decir 
X21 + X22 = 0 
X0 = 0 
cuyas soluciones son:
(0, 1, i ) y (0, 1, −ii) .

292
Lección 27.- POLARIDAD EN LAS CÓNICAS

27.1 Posición relativa de una recta y una cónica


27.2 Polaridad en la cónicas

27.1 Posición relativa de una recta y una cónica


La ecuación de una cónica ζ en forma homogénea es

a00 X20 + 2 · a01 X0 X1 + 2 · a02 X0 X2 + a11 X21 + 2 · a12 X1 X2 + a22 X22 = 0

o en forma matricial
XAX0 = 0 ,
h i
donde ahora X es la matriz de coordenadas homogéneas X0 X1 X2 .
A las expresiones
f X0 = a00 X0 + a01 X1 + a02 X2
f x1 = a01 X0 + a11 X1 + a12 X2
f x2 = a02 X0 + a12 X1 + a22 X2
les llamaremos formas lineales asociadas a la cónica, que coinciden con las semiderivadas, del primer
1 ∂ζ
miembro de la cónica; es decir: f xi = · , (ii = 1, 2, 3)
2 ∂ xi
Observemos que
ζ ≡ f x0 · X0 + f x1 · X1 + f x2 · X2 = 0 .
Sea, ahora, la cónica ζ de ecuación matricial

XAX0 = 0 ,

y la recta r, determinada por los puntos P y Q,

r ≡ X = λ P + µQ .

El problema geométrico de hallar los puntos comunes a r y ζ es equivalente al problema de resolver el


sistema 
XAX0 = 0 

X = λ P+µQ 

pero dado que este sistema es equivalente al




λ P + µ Q)A(λλ P + µ Q)0 = 0 
X = λ P+µQ 

293
si hacemos operaciones, resulta

(PAP0 ) ·λ
λ 2 + 2 · (PAQ0 ) ·λ
λ · µ + (QAQ0 ) · µ 2 = 0 
X = λ P+µQ 

Para hallar los puntos comunes resolveremos la ecuación homogénea, de segundo grado en λ y µ , y los
valores obtenidos los llevaremos a la segunda ecuación, la cual nos dará las coordenadas homogéneas de
dichos puntos.
Pueden ocurrir los siguientes casos:

1o .- Que la ecuación de segundo grado sea idénticamente nula, es decir, que: PAP0 = 0, PAQ0 = 0 y
QAQ0 = 0, en cuyo caso, cualquier pareja (λ
λ , µ ) de números reales será solución del sistema,
luego todo punto de r pertenecerá a ζ , o lo que es lo mismo, la recta formará parte de la cónica.

2o .- Que el discriminante de la ecuación de segundo grado sea positivo, lo que equivale a que

(PAQ0 )2 − (PAP0 ) · (QAQ0 ) > 0 ,

en cuyo caso existen dos soluciones reales, y por tanto, existen dos puntos reales, distintos, comu-
nes a la recta y a la cónica.
Se dice entonces que la recta es secante a la cónica.

3o .- Que se verifique
(PAQ0 )2 − (PAP0 ) · (QAQ0 ) = 0 ,

en cuyo caso existen dos puntos confundidos comunes a r y ζ .


Se dice, entonces, que r es tangente a ζ .

4o .- Que se verifique
(PAQ0 )2 − (PAP0 ) · (QAQ0 ) < 0 ,

en cuyo caso las soluciones de la ecuación son imaginarias, y los puntos de intersección de r y ζ
son dos imaginarios conjugados.
Se dice, entonces, que r es exterior a ζ .

Ejemplo 1. Determinar los puntos comunes a la cónica

−10 · X20 − 8 · X0 · X1 − 3 · X0 · X2 + 2 · X21 + 3 · X1 · X2 + X22 = 0 ,

y a la recta determinada por los puntos

P(0, 1, 3) y Q(1, 0, −7) .

Calculamos
PAP0 = 20 , PAQ0 = 40 , QAQ0 = 60 ,

294
con lo que tendremos la ecuación
λ 2 + 80 ·λ
20 ·λ λ · µ + 60 · µ = 0 ,

cuyas soluciones son



λ 3

=
µ 1 .

Llevados los valores: λ = 3 , µ = 1 a las ecuaciones

X = λ · (0, 1, 3) + µ · (1, 0, −7)

obtenemos
X = (1, 3, 2) ;

y para los valores: λ = 1 , µ = 1, obtenemos

X = (1, 1, −4) .

Así, los puntos de intersección de la cónica con la recta son:

(1, 3, 2) y (1, 1, −4) .

Ejemplo 2. Determinar la posición relativa de la recta

r ≡ 3 · X0 − X1 − 3 · X2 = 0

y la cónica
ζ ≡ −3 · X0 · X1 + 3 · X0 · X2 + X21 − 2 · X1 · X2 + 3 · X22 = 0
La ecuación matricial de la cónica es:

3 3
 
0 −  
 2 2 X0
h i
 3
0
 
XAX = X0 X1 − 2
X2  1  X1  = 0
−1   
 
 X2
3

−1 3
2

Son puntos de la recta r, los: P(0, 3, 1) y Q(1, 0, −1) .


Calculamos:
3 3
 
0 −  
 2 2  0
h i 3  
PAP0 = 0 3 1 − 2 1 −1  3 = 6
  
 
 3
1

−1 3
2

295
3 3
 
0 −  
 2 2 1
h i
 3
PAQ0 = 0
 
3 − 2
1  1   0  = −3
−1   
 
 −1
3

−1 3
2

3 3
 
0 −  
 2 2 1
h i
 3

QAQ0 = 1
 
0 − 2
−1  1 −1   0=0
 
 
 −1
3

−1 3
2
con lo que planteamos la ecuación
λ 2 + 2 · (−3) ·λ
6 ·λ λ ·µ +0·µ2 = 0

que nos da: 


λ 1

=
µ 0

Los valores λ = 1 , µ = 1 llevados a las ecuaciones

X = λ · (0, 3, 1) + µ · (1, 0, −1)

dan
X = (1, 3, 0)

y los valores λ = 0 , µ = 1 dan:


X = (1, 0, −1)

Luego la recta corta a la cónica en dos puntos (es secante).

RECTA TANGENTE A UNA CÓNICA POR UN PUNTO DE ÉSTA


Si se verifica que P ∈ ζ , entonces PAP0 = 0, y el sistema a resolver se reduce

2 · (PAQ0 )λ
λ µ + (QAQ0 )µ
µ2 = 0 
X = λ P+µQ 

una de cuyas soluciones sería la: λ = 1 , µ = 0, la cual no daría el punto de intersección, P, cosa que
ya sabíamos.
El otro punto de intersección se obtendrá llevando a la segunda ecuación la otra raíz de la primera:
µ 2 · (PAQ0 )
= .
λ QAQ0

Si la recta r fuera tangente a ζ , el segundo punto de intersección sería nuevamente el P, y entonces

2 · (PAQ0 )
=0,
QAQ0

296
de donde
PAQ0 = 0 ,

que es la condición que deben cumplir las matrices de las coordenadas del punto P, de tangencia, y
un segundo punto, que junto con el P determine la tangente. Dado que este segundo punto puede ser
cualquiera de r (distinto del P), tendremos que la ecuación de la tangente a la cónica en el punto P será

PAX0 = 0 ,

que puede escribirse de las dos maneras siguientes

f X0 · P0 + f X1 · P1 + f X2 · P2 = 0
f P0 · X0 + f P1 · X1 + f P2 · X2 = 0

Ejemplo 3. Determinar la tangente a la cónica

ζ ≡ −4 · X20 − 2 · X0 · X1 + 3 · X21 + 4 · X1 · X2 + X22 = 0


en el punto P(1, 0, 2).
La matriz de la cónica es:  
−4 −1 2
 
A=
−1 3 2

2 2 1
y además
f x0 = a00 · X0 + a01 · X1 + a02 · X2 = −4 · X0 − 1 · X1 + 0 · X2
f x1 = a01 · X0 + a11 · X1 + a12 · X2 = −1 · X0 + 3 · X1 + 2 · X2
f x2 = a02 · X0 + a12 · X1 + a22 · X2 = 0 · X0 + 2 · X1 + 1 · X2

y dado que el punto P(1, 0, 2) ∈ ζ , la tangente en P a la cónica será:

f X0 · P0 + f X1 · P1 + f X2 · P2 = 0 ,

es decir
(4 · X0 − 1 · X1 ) · 1 + (−1 · X0 + 3 · X1 + 2 · X2 ) · 0 + (0 · X0 + 2 · X1 + 1 · X2 ) · 2 = 0

o lo que es lo mismo:
−4 · X0 + 3 · X1 + 2 · X2 = 0

Dada la matriz de una cónica  


a00 a01 a02
 
A=
a01 a11 a12 

a02 a12 a22
es decir, de la cónica

ζ ≡ a00 · X20 + 2 · a01 · X0 · X1 + 2 · a02 · X0 · X2 + a11 · X21 + 2 · a12 · X1 · X2 + a22 · X22 = 0

297
si calculamos las semiderivadas parciales de su primer miembro:

f 0 (X) = a00 · X0 + a01 · X1 + a02 · X2


f 1 (X) = a01 · X0 + a11 · X1 + a12 · X2
f 2 (X) = a02 · X0 + a12 · X1 + a22 · X2

y las multiplicamos, respectivamente, por los números: P0 , P1 , P2 , y sumamos los resultados, obte-
nemos una forma bilineal simétrica, que llamaremos ecuación desdoblada respecto de las ternas
(X0 , X1 , X2 ) y (P0 , P1 , P2 ), que representaremos simbólicamente así:
   
X P
f =f = P0 · f 0 (X) + P1 · f 1 (X) + P2 · f 2 (X) = X0 · f 0 (P) + X1 · f 1 (P) + X2 · f 2 (P) =
P X
= a00 · X0 · P0 + a11 · X1 · P1 + a22 · X2 · P2 + a01 (X0 · P1 + X1 · P0 )+
+a02 · (X0 · P2 + X2 · P0 ) + a12 · (X1 · P2 + X2 · P1 ) = 0

Si, en particular, el punto P(P0 , P1 , P2 ) es un punto de la cónica, la desdoblada nos da directamente la


ecuación de la tangente a la cónica en ese punto. Veámoslo repitiendo el ejemplo anterior.

Ejemplo 4. Determinar la tangente a la cónica

ζ ≡ −4 · X20 − 2 · X0 · X1 + 3 · X21 + 4 · x1 · X2 + X22 = 0


en el punto P(1, 0, 2).
La ecuación de la tangente pedida se corresponderá con la desdoblada correspondiente al punto dado:
 
X
f = −4 · X0 · 1 + 3 · X1 · 0 + 1 · X2 · 2 − 1 · (X0 · 0 + X1 · 1) + 0 · (X0 · 2 + X2 · 1) + 2 · (X1 · 2 + X2 · 0) = 0
P
que será, por tanto, la
−4 · X0 + 0 + 2 · X2 − X1 + 0 + 4 · X1 = 0

es decir
−4 · X0 + 3 · X1 + 2 · X2 = 0

ECUACIÓN CONJUNTA DEL PAR DE TANGENTES A UNA CÓNICA POR UN PUNTO P


Sea, ahora, P, un punto cualquiera del plano. Para que la recta X = λ P + µ Q tenga dos puntos comunes
en la cónica ζ , confundidos, es necesario que

(PAQ0 )2 − (PAP0 ) · (QAQ0 ) = 0 ,

en cuyo caso la recta será tangente a la cónica.


Ahora bien, puesto que la recta puede determinarse por el punto P y por cualquier otro punto de ella,
tendremos que
(PAX0 )2 − (PAP0 ) · (XAX0 ) = 0

298
representará el conjunto de puntos de las tangentes trazadas a la cónica por el punto P, es decir el par de
tangentes a ζ por el punto P.
La ecuación anterior es la de una cónica, que será degenerada, ya que ha de contener dos rectas. Según
que dicha cónica represente a dos rectas reales distintas, reales confundidas o imaginarias conjugadas,
diremos que el punto P es exterior, está en o es interior a la cónica ζ .

Ejemplo 5. La ecuación conjunta del par de tangentes a la cónica

ζ ≡ X20 + 2 · X0 · X1 − 2 · X0 · X2 + 4 · X1 · X2 − 3 · X22 = 0
por el punto P(1, 0, 2) es

(−X0 + 5 · X1 − 7 · X2 )2 − (−15) · (X20 + 2 · X0 · X1 − 2 · X0 · X2 + 4 · X1 · X2 − 3 · X22 ) = 0

es decir
16 · X20 + 20 · X0 · X1 − 16 · X0 · X2 + 25 · X21 − 10 · X1 · X2 + 4 · X22 = 0

La matriz de esta cónica es


 
16 10 −8
 
B=
 10 25 −5 , |B| = 0 , B00 > 0 ,
−8 −5 4

luego representa un par de rectas imaginarias no paralelas. El punto P(1, 0, 2) es por tanto, interior

Ejemplo 6. Determinar la ecuación de las tangentes a la cónica

ζ ≡ −3 · X20 − 4 · X0 · X1 + 4 · X0 · X2 + X21 − 2 · X1 · X2 + x22 = 0


en los puntos del infinito de esta.
Los puntos del infinito de la cónica dada son:

X0 = 0 , X21 − 2 · X1 · X2 + X22 = 0 =⇒ (X1 − X2 )2 = 0 =⇒ X1 = X2

es decir: P(0, 1, 1) doble.


La matriz de la cónica es  
−3 −2 2
 
A = −2
 1 −1
2 −1 1
luego
  
−3 −2 20
h i
PAP0 = 0
 
1 1 −2 1 =1
−1 1
  

2 −1 1 1
con lo que la ecuación de las tangentes a la cónica será

(PAX0 )2 − (PAP0 ) · (XAX0 ) = 0

299
siendo   
−3 −2 2 X0
h i
PAX0 = 0
 
1 1 −2 1 =0
−1 X1 
  

2 −1 1 X2
es decir
0 − (+1) · (−3 · X20 − 4 · X0 · X1 + 4 · X0 · X2 + X21 − 2 · X1 · X2 + X22 ) = 0

y operando
3 · X20 + 4 · X0 · X1 − 4 · X0 · X2 − X21 − 2 · X1 · X2 + X22 = 0

que resulta ser: I1 = 2 , I2 = 0 , I3 = 0 , A11 = −7 , A22 = −7


dos rectas paralelas distintas y reales.
Dado que el punto del infinito, desde el que trazamos las tangentes a la cónica, es el P(0, 1, 1), las rectas tangentes
tendrán por ecuaciones:
X2 = X1 + h1 y X2 = X1 + h2 .

Calculamos los valores h1 y h2 .


El producto de las rectas deberá coincidir con la cónica, luego:

(X1 − X2 + h1 ) · (X1 − X2 + h2 ) = X21 + X22 + h1 · h2 − 2 · X1 · X2 + (h1 + h2 ) · X1 − (h1 + h2 ) · X2 = 0

ecuación que identificaremos con la de la cónica, para X0 = 0

X21 + X22 − 3 − 2 · X1 · X2 + 4 · X1 − 4 · X2 = 0

En consecuencia deberá verificarse 


h1 · h2 = −3 

h1 + h2 = −4 
La ecuación de segundo grado que nos dará las soluciones es:

X2 + 4 · X − 3 = 0

siendo estas:


√ √ −2 + 7

−4 ± 16 + 12 −4 ± 2 · 7
X= = = √
2 2
−2 − 7

Por tanto las rectas buscadas son:


√ √
X2 = X1 + (−2 + 7) y X2 = X1 + (−2 − 7)

Ejemplo 7. Determinar la ecuación conjunta de las tangentes trazadas a la cónica

ζ ≡ 4 · X20 − X1 · X2 − X22 = 0

por el origen de coordenadas.

300
El punto P es en este caso: P(1, 0, 0). La matriz de la cónica es:
 
4 0 0
 1 
A=
0 0 − 
2

1
 
0 − −1
2
(PAX0 )2 − (PAP0 ) · (XAX0 ) = 0 será la ecuación de las tangentes, siendo: PAP0 la desdoblada, es decir:
1
(PAX0 ) = 4 · X0 − · (X1 · 0 + 0 · X2 ) − X2 · 0 = 4 · X0
2
y
  
4 0 0
h i 1  1
(PAP0 ) = 1 0 0 0 0 −  0 = 4
  
2
1
 
0 − −1 0
2
En consecuencia
(4 · X0 )2 − 4 · (4 · X20 − X1 · X2 − X22 ) = 0

y operando
4 · X1 · X2 + 4 · X22 =⇒ X1 · X2 + X22 = 0 =⇒ X2 · (X1 + X2 ) = 0

Por tanto, tendremos que la ecuación conjunta de las tangentes, por el punto P(1, 0, 0) , a la cónica ζ es:

X1 · X2 + X22 = 0

siendo las tangentes, las rectas


X2 = 0 y X1 + X2 = 0

27.2 Polaridad en las cónicas


Dada la cónica ζ ≡ XAX0 = 0 , y el punto P, tratemos de hallar la ecuación del lugar geométrico del
punto Q, conjugado armónico de P respecto a los de intersección de ζ con la recta determinada por los
puntos P y Q.
Los puntos de intersección de ζ con la recta PQ son

P = λ 0 P +λ
λ 1Q y P = µ 0P + µ 1Q ,

donde (λ
λ 0 , λ 1 ) y (µ
µ 0 , µ 1 ) son las raíces de la ecuación

(PAP0 ) ·λ
λ 2 + 2 · (PAQ0 ) ·λ
λ · µ + (QAQ0 ) · µ 2 = 0

Si la cuaterna (P Q P P) es armónica, debe verificarse que

λ 0 · µ 1 +λ
λ1 ·µ0 = 0 ,

301
luego si Q es el conjugado armónico de P, respecto P y P, se tiene

PAQ0 = 0 ,

y por tanto, el lugar buscado tendrá por ecuación

PAX0 = 0

que se puede escribir en las dos formas siguientes

f X0 · P0 + f X1 · P1 + f X2 · P2 = 0
.
f P0 · X0 + f P1 · X1 + f P2 · X2 = 0

Observemos que esta es la ecuación de una recta, o bien todo el plano si se verifica

f P0 = f P1 = f P2 = 0

A este lugar geométrico se le llama polar del punto P respecto de la cónica ζ .

Ejemplo 1. La polar del punto P(1, 2, −4) respecto de la cónica

ζ ≡ X20 + 2 · X0 · X1 − 4 · X0 · X2 + X21 − 2 · X1 · X2 + 3 · X22 = 0

es

p ≡ f P0 · X 0 + f P1 · X 1 + f P2 · X 2 =
= (1 · 1 + 1 · 2 + (−2) · (−4)) · X0 + (1 · 1 + 1 · 2 + (−1) · (−4)) · X1 + ((−2) · 1 + (−1) · 2 + 3 · (−4)) · X2 =
= 11 · X0 + 7 · X1 − 16 · X2 = 0

(Observemos que se trata de la desdoblada).

De acuerdo con la definición anterior los puntos de una cónica no tendrían polar respecto a ella. Sin
embargo, se conviene llamar polar de un punto de una cónica a la tangente a la cónica en ese punto.
Si p es la polar de P, diremos que P es el polo de p.
Tratemos, ahora, de hallar los puntos del plano para los que la polar respecto a una cónica ζ está inde-
terminada. Si P es uno de estos puntos, se tiene que verificar

f P0 = f P1 = f P2 = 0 ,

luego, los puntos de polar indeterminada tienen por coordenadas homogéneas las soluciones del sistema

a00 · X0 + a01 · X1 + a02 · X2 = 0 


a01 · X0 + a11 · X1 + a12 · X2 = 0


a02 · X0 + a12 · X1 + a22 · X2 = 0

302
pero, para que este sistema tenga solución distinta de la trivial, es necesario que su rango sea menor que
tres, o lo que es lo mismo, que |A| = 0. Podemos, por tanto, afirmar que: Sólo las cónicas degeneradas
dan lugar a puntos de polar indeterminada.
Por otra parte se verifica que: Si P es un punto de polar indeterminada respecto a la cónica degene-
rada ζ , entonces P ∈ ζ .
En efecto:
PAP0 = f P0 · P0 + f P1 · P1 + f P2 · P2 = 0
de acuerdo con f P0 = f P1 = f P2 = 0 .

A los puntos de polar indeterminada respecto a una cónica se les llama puntos singulares de la cónica.
Si Q fuera otro punto de ζ , la recta PQ pertenece a ζ , pues si

X = λ P+µQ =⇒ (λ λ P + µ Q)0 =
λ P + µ Q)A(λ
= (PAP0 ) ·λ
λ 2 + 2 · (PAQ0 ) ·λ
λ · µ + (QAQ0 ) · µ 2 = 0
cuales quiera que sean λ y µ , ya que PAP0 = 0, por ser P singular;

PAQ0 = f P0 · Q0 + f P1 · Q1 + f P2 · Q2 = 0 ,

por la misma razón, y QAQ0 = 0, por pertenecer Q a ζ .

Ejemplo 2. Los puntos singulares de la cónica

ζ ≡ 3 · X20 + 5 · X0 · X1 − 2 · X0 · X2 + 2 · X21 + 3 · X1 · X2 − X22 = 0


son las soluciones del sistema
5  5
3 · X0 + · X1 − X2 = 0 3 −1

2 2





5 3 5 3

· X0 − 2 · X1 + · X2 = 0 =⇒ |A| =
−2 =0
2 2 

 2 2


3 
 3
−X0 + · X1 − X2 = 0  −1 −1
2 2
que serán las del sistema formado, por la primera y tercera ecuación (que son linealmente independientes):
5

3 · X0 + · X1 − X2 = 0  
2 =(restando)=⇒ 4 · X0 + X1 = 0 =⇒ X1 = −4 · X0
3
−X0 + · X1 − X2 = 0 

2
y despejando X2 en la segunda ecuación =⇒ X2 = −7 · X0
El punto singular de la cónica será

(X0 , −4 · X0 , −7 · X0 ) ≡ (1, −4, 7)

POLARIDAD RESPECTO A UNA CÓNICA NO DEGENERADA


Si ζ es una cónica no degenerada, la correspondencia que asocia a cada punto del plano su polar, es
una aplicación biyectiva del conjunto de puntos del plano en el conjunto de rectas del mismo. A esta
correspondencia se la llama polaridad. Veámoslo:

303
Si la recta p polar de P tiene por ecuación

U0 · X0 + U1 · X1 + U2 · X2 = 0

tendremos que 
ρ · U0 = f P0 = a00 · P0 + a01 · P1 + a02 · P2 


ρ · U1 = f P1 = a01 · P0 + a11 · P1 + a12 · P2


ρ · U2 = f P2 = a02 · P0 + a12 · P1 + a22 · P2

h i
y si llamamos U a la matriz U0 U1 U2 podemos escribir

ρ U = PA

Puesto que ζ es no degenerada, tendremos |A| 6= 0, y existirá A−1 . Así multiplicando la ecuación anterior
por A−1 , por la derecha, obtenemos
λ P = UA−1 ,

y puesto que
1
A−1 = · adj A ,
|A|
podemos englobar |A| en el parámetro λ , y nos queda

λ P = U adj A ,

que escrita en detalle será



λ · P0 = A00 · U0 + A01 · U1 + A02 · U2 


λ · P1 = A01 · U0 + A11 · U1 + A12 · U2


λ · P2 = A02 · U0 + A12 · U1 + A22 · U2

fórmulas que nos dan las coordenadas homogéneas del polo P de la recta p.
A las anteriores ecuaciones se las llama ecuaciones de la polaridad determinada por la cónica ζ en el
plano.

Ejemplo 3. Las ecuaciones de la polaridad determinada en el plano por la cónica

ζ ≡ XAX0 = X20 + 2 · X0 · X1 − 4 · X0 · X2 + X21 − 2 · X1 · X2 + 3 · X22 = 0


serán  
1 1 −2
 
ρ U = XA = X 
 1 1 −1
−2 −1 0
y
 
2 −1 1
 
λ X = U adj A = U 
−1 −1 −1,
1 −1 0

304
luego el polo de la recta
P ≡ 11 · X0 + 7 · X1 − 16 · X2 = 0 ,

tiene las siguientes coordenadas homogéneas:

X0 = 2 · 11 + (−1) · 7 + 1 · (−16) = −1
X1 = (−1) · 11 + (−1) · 7 + (−1) · (−16) = −2
X2 = 1 · 11 + (−1) · 7 + 0 · (−16) = 4

es decir
(−1, −2, 4) .

PUNTOS CONJUGADOS
Diremos que el punto Q es conjugado del P, respecto a la cónica ζ , cuando Q pertenezca a la polar p
de P respecto a ζ , es decir
Q∈p;

Ahora bien, puesto que p ≡ PAX0 = 0, se tiene que PAQ0 = 0, o lo que es lo mismo, QAP0 = 0; y como
QAX0 = 0 es la ecuación de la polar q de Q respecto ζ , resulta que

P∈q,

es decir: Si Q es conjugado de P, respecto ζ , P es conjugado de Q respecto ζ . Se dirá entonces,


simplemente, que P y Q son conjugados.
El resultado anterior se puede expresar de la siguiente manera: Si el punto Q pertenece a la polar de P,
entonces P pertenece a la polar de Q:
Por otra parte, si P es un punto de la recta determinada por P y Q, entonces P = λ 0 P +λ
λ Q, y la polar p
de , respecto a la cónica ζ , tendrá por ecuación

p ≡ PAX0 = (λ λ 1 Q)AX0 = λ 0 · (PAX0 ) +λ


λ 0 P +λ λ 1 · (QAX0 ) = 0 ,

y teniendo en cuenta que PAX0 = 0 y QAX0 = 0, son las polares de los puntos P y Q respecto a ζ,
tendrá por ecuación

p ≡ PAX0 = (λ λ 1 Q)AX0 = λ 0 · (PAX0 ) +λ


λ 0 P +λ λ 1 · (QAX0 ) = 0 ,

y teniendo en cuenta que PAX0 = 0 y QAX0 = 0, son las polares de los puntos P y Q respecto a ζ , y
además el resultado anterior, podemos afirmar que: Las polares de los puntos de una recta forman un
haz de rectas, cuyo vértice es el polo de dicha recta.

INTERSECCIÓN DE LA POLAR DE UN PUNTO RESPECTO DE UNA CÓNICA ζ CON ÉSTA


De un punto P conjugado de sí mismo, respecto a la cónica ζ , diremos que es autoconjugado.

305
Observemos que los puntos autoconjugados respecto ζ son los puntos de ζ .
Si r ≡ X = λ P + µ Q es la recta determinada por los puntos P y Q, y r ∈
/ ζ , el único punto conjugado
del P ∈ r, que está sobre r será el
P = r∩p ,

siendo p la polar de P respecto ζ .


Veamos, ahora, que la transformación que a cada punto P de r le asocia su único punto conjugado
P sobre r, es una involución.
En efecto, si
P = λ 0 P +λ
λ 1 Q y P = λ 0 P +λ
λ 1Q ,

son conjugados respecto a ζ , se tiene que verificar


λ 0 P +λ λ 1 Q)0 = 0
λ 0 P +λ
λ 1 Q)A(λ

de donde
(PAP0 )λ
λ 0 λ 0 + (PAP0 )(λ λ 1 λ 0 ) + (QAQ0 )λ
λ 0 λ 1 +λ λ1 λ1 = 0

que es la ecuación de una involución.

Nos referimos a ella como la involución de puntos conjugados subordinada sobre r por la polaridad
definida por ζ en E2 .
Los puntos dobles de esta involución son lo puntos autoconjugados de r, es decir, los puntos de intersec-
ción de r con ζ .

Ejemplo 4. La involución subordinada por la cónica

X20 − 2 · X0 · X1 + X21 + 4 · X1 · X2 = 0

sobre la recta
r ≡ X = λ · (1, 0, 2) + µ · (1, 1, 0)

será, teniendo en cuenta que


 
1 −1 0
 
A=
−1 1 2

0 2 0
y que
  
1 −1 0 1
h i
PAP0 = 1
 
0 −1
2  1 2  0=1
 

0 2 0 2
  
1 −1 0 1
h i
PAQ0 = 1
 
0 2 −1 1 2  1=4
  

0 2 0 0

306
  
1 −1 0 1
h i
QAQ0 = 1
 
1 0 −1 1 2  1=0
  

0 2 0 0

λ 0 ·λ
λ 0 + 4 · (λ
λ 0 ·λ λ 1 ·λ
λ 1 +λ λ 0) = 0

Así mismo, el conjugado del punto, para λ 0 = 2 y λ 1 = 3,

P ≡ 2 · (1, 0, 2) + 3 · (1, 1, 0) = (5, 3, 4)

será el
λ 0 + 4 · (2 ·λ
2 ·λ λ 1 + 3 ·λ
λ 0 ) = 0 ⇐⇒ 14 ·λ
λ 0 + 8 ·λ
λ1 = 0 ,

luego
λ0 4
=− ⇐⇒ (λ
λ 0 = −4 , λ 1 = 7)
λ1 7

con lo que el conjugado del punto P será el punto

P ≡ −4 · (1, 0, 2) + 7 · (1, 1, 0) = (3, 7, −8)

Diremos que la recta q es conjugada de la recta p, respecto a la cónica ζ ≡ XAX0 = 0, si q contiene al


polo P de la recta p.
Sea
p ≡ U0 · Xo + U1 · X1 + U2 · X2 = 0 y q ≡ V0 · X0 + V1 · X1 + V2 · X2 = 0 ,

o, en forma matricial
p ≡ UX0 = 0 y q ≡ VX0 = 0 .

Teniendo en cuenta las anteriores ecuaciones (que dan las coordenadas homogéneas del polo P de la
recta r).

λ · P0 = A00 U0 + A01 U1 + A02 U2 


λ · P1 = A01 U0 + A11 U1 + A12 U2


λ · P2 = A02 U0 + A12 U1 + A22 U2

de la polaridad que ζ determina en el plano λ · P ≡ V adj A, si

P ∈ q =⇒ VP0 = 0 =⇒ (V(adj A)U0 )0 = U(adj A)V0 = 0 ,

lo que obtenemos es que el polo Q = V adj A de q, pertenece a p, y por tanto, p es conjugada de q. Se


dice, entonces, simplemente que son conjugadas.
La condición analítica para que dos rectas p y q sean conjugadas, respecto ζ , es que

V(adj A)U0 = 0 .

307
Diremos que una recta es autoconjugada, respecto a ζ , si es conjugada de sí misma. La condición es

V(adj A)U0 = 0

Las rectas autoconjugadas , respecto a ζ , son las tangentes a ζ .


A la ecuación anterior se le llama ecuación tangencial de ζ .
Por otra parte, consideremos el haz de rectas determinado por la p y q:

(λ λ 1 V)X0 = 0 ,
λ 0 U +λ

Si p es la recta de este haz correspondiente a las coordenadas homogéneas (λ


λ 0 , λ 1 ), y si el vértice del
haz no es autoconjugado, a esta recta le corresponderá, en el haz, una sola conjugada p, respecto a ζ , (la
recta del haz que pasa por el P de p).
Veamos, ahora, que la correspondencia que a cada recta del haz le asocia su única conjugada, res-
pecto a ζ , es una involución.
En efecto, si las coordenadas homogéneas de p dentro del haz son (λ
λ 0 , λ 1 ), se tiene que verificar

λ 1 V) · (adj A) · (λ
λ 0 U +λ
(λ λ 1 V0 ) = 0
λ 0 U +λ

y haciendo operaciones

(U(adj A)U0 ) ·λ λ 0 + (U · (adj A)V0 ) · (λ


λ 0 ·λ λ 0 ·λ λ 0 ) + (V(adj A)V0 ) ·λ
λ 1 ·λ
λ 1 +λ λ 1 ·λ
λ1 = 0

que es la ecuación de una involución.

Ejemplo 5. Dada la cónica


ζ ≡ X20 − 2 · X0 · X1 + x21 + 4 · X1 · X2 = 0 ,
de la que
   
1 −1 0 −4 0 −2
   
A=
−1 1 2
 y adj A =  0
 0 −2,
0 2 0 −2 −2 0

nos permite afirmar que la ecuación tangencial de ζ es:


 
−4 0 −2
 0
U20 + U0 U1 + U1 U2 = 0

U 0
 0 −2U = 0 ⇐⇒
−2 −2 0

La involución de rectas conjugadas subordinada por la polaridad, en el haz:

λ 0 · (2 · X0 − 3 · X2 ) +λ
λ 1 · (X0 + x1 − X2 ) = 0 ,

tendrá por ecuación:

(U(adj A)U0 ) ·λ λ 0 + (U(adj A)V0 ) · (λ


λ 0 ·λ λ 0 ·λ λ 0 ) + (V(adj A)V0 ) ·λ
λ 1 ·λ
λ 1 +λ λ 1 ·λ
λ1 = 0

308
siendo   
−4 2
0 −2
h i
U(adj A)U0 = 2
 
0 −3  0 0 −2 0  = 8
  

−2 −2 0 −3
  
−4 0 −2 1
h i
U(adj A)V0 = 2
 
0 −3  0 0 −2  1 =8
  

−2 −2 0 −1
  
−4 0 −2 1
h i
V(adj A)V0 =
 
1 1 −1  0 0 −2  1 =4
  

−2 −2 0 −1
es decir
8 ·λ
λ 0 ·λ
λ 0 + 8 · (λ
λ 0 ·λ λ 1 ·λ
λ 1 +λ λ 0 ) + 4 ·λ
λ 1 ·λ
λ 1 = 0 ⇐⇒

⇐⇒ 4 ·λ
λ 0 ·λ
λ 0 + 4 · (λ
λ 0 ·λ λ 1 ·λ
λ 1 +λ λ 0 ) + 2 ·λ
λ 1 ·λ
λ1 = 0

POSICIÓN RELATIVA DE LA POLAR DE UN PUNTO RESPECTO A UNA CÓNICA Y DICHA


CÓNICA
Sea p ≡ PAX0 = 0, la polar del punto P, respecto a la cónica

ζ ≡ XAX0 = 0

y
t ≡ (PAX0 )2 − (PAP0 ) · (XAX0 ) = 0

el par de tangentes a ζ por P.


El sistema 
XAX0 =0 
PAX0 = 0 

representa p ∪ ζ , y el

XAX0 = 0 

(PAX0 )2 − (PAP0 ) · (XAX0 ) = 0 

representa t ∪ ζ .
Se comprueba fácilmente que los dos sistemas son equivalentes. Luego, los puntos de intersección de p
con ζ , son los de contacto de las tangentes trazadas a ζ por P. Por tanto, si P es exterior a ζ , dichos
puntos de intersección serán reales y distintos, mientras que si P está en ζ , serán reales y confundidos;
por último si P es interior a ζ , serán imaginarios conjugados. Así, en el primer caso, p será secante a
ζ , en el segundo tangente y en el tercero exterior.

309
Ejemplo 6. Dada la cónica
ζ ≡ 5 · X20 − 4 · X0 · X1 + x21 + 2 · X22 = 0 ,
se pide, determinar

a.- la polar del punto (1, −3, 2)

b.- el polo de la recta: 2 · X0 + 3 · X1 − 4 · X2 = 0

c.- la ecuación de la involución de rectas conjugadas con vértice en el punto (1, 2, 1)

a.- La polar será la desdoblada del punto (1, −3, 2) respecto de ζ , es decir:

5 · X0 · 1 − 2 · (X0 (−3) + 1 · X1 ) + X1 · (−3) + 2 · (X2 · 2) = 0

y haciendo operaciones resulta:


11 · X0 − 5 · X1 + 4 · X2 = 0

b.- La matriz de la cónica dada es:  


5 −2 0
 
A=
−2 1 0

0 0 2
y su matriz adjunta
 
2 4 0
 
adj A = 4
 10 0

0 0 1
luego el polo de la recta: 2 · X0 + 3 · X1 − 4 · X2 = 0 se obtendrá como sigue
 
2 4 0
 
X = U adj A = U  4 10 0 ,

0 0 1

es decir  
2
2 4 0
  
X =  3 4
   10 ;
0
−4 0 0 1
y operando:
X0 = 2 · 2 + 3 · 4 − 4 · 0 = 16
X1 = 2 · 4 + 3 · 10 − 4 · 0 = 38
X2 = 2 · 0 + 3 · 0 − 4 · 1 = −4
Por tanto, el polo por coordenadas homogéneas

X = (16, 38, −4) ≡ (8, 19, −2) ≡ .........

c.- Dado que la matriz adjunta de ζ es conocida, tendremos que la ecuación tangencial de la cónica será:
  
2 4 0 U0
h i
2 2 2
 
U0 U1 U2  4 10 0 U1  = 0 =⇒ 2 · U0 + 8 · U0 · U1 + 10 · U1 + U2 ,
 

0 0 1 U2

310
la ecuación del haz, de vértice el punto (1, 2, 1) será (tomando como rectas que determinan el haz, las
X1 − 2 · X0 = 0 y X2 − X0 = 0)

λ 0 · (X1 − 2 · X0 ) +λ
λ 1 · (X2 − X0 ) = 0 ,

y la ecuación de la involución la:


λ 0 ·λ
2 ·λ λ 0 + 3 ·λ
λ 1 ·λ
λ1 = 0

311
Lección 28.- ELEMENTOS DE LAS CÓNICAS

28.1 Centros, diámetros, asíntotas, ejes y focos


28.2 Cónicas homofocales

28.1 Centros, diámetros, asíntotas, ejes y focos


Dada una cónica ζ ≡ XAX0 = 0, llamaremos centros de ζ a los polos de la recta del infinito respecto
de ζ , cuando no son autoconjugados.
Un centro de una cónica biseca a las cuerdas, de la misma, que pasan por él. Es consecuencia de ser
conjugado armónico con el punto del infinito de la recta base de la cuerda, respecto a los extremos de
dicha cuerda.
La ecuación de la polar de un punto P respecto a ζ es: PAX0 = 0, o bien

f P0 · X0 + f P1 · X1 + f P2 · X2 = 0 ,

luego, las coordenadas de los polos de la recta del infinito, respecto a ζ , serán las soluciones del sistema

a01 · X0 + a11 · X1 + a12 · X2 = 0 
a02 · X0 + a12 · X1 + a22 · X2 = 0 

Pueden ocurrir los siguientes casos:


 
a01 a 11 a12
1o .- Que rg   = 2 . En este caso, desde un punto de vista geométrico, no existe más
a02 a12 a22

que una solución, que viene dada por


X0 X X2
= 1 =

a11 a12 a01 a12 a01 a11

a12 a22 a02 a22 a02 a22

luego el punto (A00 , A01 , A02 ) será el único polo de X0 = 0, respecto a ζ . Será autoconjugado, o
no, según que pertenezca, o no, a su polar; en consecuencia, dicho punto será centro, o no, según
que A00 sea distinto o igual a cero.
En las cónicas irreducibles |A| 6= 0, luego A00 , A01 y A02 no pueden ser simultáneamente nulos,
por tanto, respecto a estas cónicas existe un único polo de la la recta del infinito.

Es las elipses e hipérbolas, A00 6= 0, luego estas cónicas tienen centro único.
En la parábola, A00 = 0, por lo que la parábola no tiene centro.
En el par de rectas no paralelas, A00 6= 0, luego estas cónicas poseen un único centro.

313
 
a01 a11 a12
2o .- Que rg   = 1. En este caso, el sistema anterior es equivalente al formado por
a02 a12 a22
una sola de sus ecuaciones. La cónica tendrá infinitos centros alineados o ninguno. Este último
caso sólo sucede cuando el sistema es equivalente a X0 = 0.

En las rectas paralelas, la paralela media es recta de centros.


En el par de rectas confundidas todo punto de la cónica es centro (con tal que la cónica
no sea la X20 = 0 .)

Ejemplo 1. El centro de la cónica

ζ ≡ 9 · X20 − 12 · X0 · X1 + 4 · X21 + 4 · X1 · X2 = 0
es el punto P(1, 0, 3), puesto que
A00 = −4 , A01 = 0 , A02 = −12 .

Llamamos diámetros, de una cónica ζ , a las polares de los puntos del infinito, siempre que no sean
autoconjugadas, en cuyo caso se les llamará asíntotas.
Evidentemente, los diámetros y asíntotas de una cónica contienen a los centros de ésta.
Sea el punto del infinito P(0, 1, m). La polar de este punto respecto a la cónica ζ ≡ XAX0 = 0 es

p ≡ (a01 + a02 · m) · X0 + (a11 + a12 · m) · X1 + (a12 + a22 · m) · X2 = 0

que también pede escribirse en la forma

p ≡ f X1 + f X2 · m = 0

y esta recta será diámetro o asíntota, según que P ∈