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Universidad Autónoma de Santo Domingo

PRIMADA DE AMERICA
Fundada el 28 de octubre del 1538
Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas
UNIDAD DE POST-GRADO Y EDUCACION PERMANENTE

DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

Trabajo final
Análisis de la ley número 544-14,
sobre Derecho Internacional Privado de la República Dominicana del 15
de octubre del 2014

Maestrante:
Leidy Laura Mordán Vásquez

Maestro:

Ramón Martínez Portorreal

Santo Domingo, Distrito Nacional, República Dominicana

Septiembre 2020
Antecedentes

La República Dominicana fue uno de los seis primeros países de América


que adoptaron normas de Derecho Internacional Privado.

Citando estos seis países:

- Luisiana, EE.UU
- Haití
- Oaxaca
- Bolivia
- Costa Rica
- República Dominicana

Las normas de DIP aplicadas en estos países fueron adoptadas del Código
Civil Francés de 1804. Específicamente en el caso de la República Dominicana,
fueron introducidas en el momento de surgimiento como República, a través de la
decisión que se tomara de adoptar dicho código civil, en 1845 en francés, y en
1884 en español.

Según el primer considerando de la ley, las normas que sustancialmente


organizan y rigen las relaciones privadas internacionales vinculadas a la República
Dominicana se remontan a una serie de artículos incluidos en el Código Civil
adecuado por la Comisión nombrada por el Poder Ejecutivo y conforme al Decreto
del Congreso Nacional del 4de julio de 1882, conservando el orden de los artículos
del texto francés vigente en la República desde el año de 1845, y algunas
disposiciones aisladas contenidas en ciertas leyes especiales.

Anteriormente, las relaciones privadas de carácter internacional entre


dominicanos y extranjeros, con vinculaciones civiles y/o comerciales en territorio
dominicano, básicamente, se regulaban mediante el Código Civil vigente y del
Código de Bustamante del 13 de diciembre de 1928, el cual se conformó en el
Sexto Congreso Panamericano efectuado en Cuba el 13 de febrero de 1928,
siendo adoptado por la mayoría de los países participantes. Resultando obsoleta,
por el paso del tiempo, estas regulaciones jurídicas inter partes entre nuestros
nacionales y extranjeros en materia civil y comercial, se tornaba imperativo la
adquisición por República Dominicana de un nuevo, fresco y eficaz instrumento
que actualizara estas regulaciones.

Según los autores (Fernández Rozas, Sánchez Lorenzo, & Concepción,


2017), la República Dominicana, fue uno de los primeros países en introducir la
enseñanza del Derecho Internacional Privado, como asignatura autónoma de los
planes de estudios universitarios de la Universidad Autónoma de Santo Domingo.
Sin embargo, esta posición histórica privilegiada como tal, no estuvo acompañada
en la praxis de una debida evolución posterior en la materia como país, lo que nos
llevó a esperar unos 17. Años hasta la llegada de la ley 544-14, para que
tuviéramos una modernización adecuada a los tiempos y respuestas que
correspondan a las nuevas diversas situaciones privadas internacionales
suscitadas en el país.

Los problemas del tráfico jurídico externo, en nuestro país hasta la ley 544-
14, no contaban con una ley especial que regulase al menos un sector sustancias
de estos. Hasta el 2014, en general, los distintos sectores que conformaban el
contenido del Derecho internacional privado se limitaban a la determinación de
competencia de los tribunales dominicanos, designación de la ley aplicable en los
asuntos con elemento extranjero y reconocimiento y ejecución de decisiones
pronunciadas en el extranjero; los cuales eran objeto de una regulación altamente
insuficiente y se encontraban en cuerpos legales diversos, lo que representaba
serios problemas en orden a la respuesta articulada de las soluciones en
presencia.

En cuanto a la competencia judicial internacional, no existía una regulación


en cuanto a la competencia judicial internacional al margen de lo dispuesto en los
arts. 14 y 15 del Código Civil (pues el art. 16 relativo a la cautio indicatum solvi, fue
modificado por la Ley 845, de 1978). Ante la carencia de normas expresas en el
Código de Procedimiento Civil, los operadores jurídicos deben acudir al examen
del conjunto de la jurisprudencia de los tribunales, que refleja un panorama
bastante confuso y equívoco (J.M. Castillo Roldán). Dicha construcción apuntaba
hacia la existencia de los criterios de carácter general. De un lado, la
independencia en el tratamiento de los conflictos de leyes y los conflictos
jurisdiccionales y, de otro lado, el carácter dominante de la jurisdicción dominicana,
que se consideraba como plena e indeclinable.

Sobre la determinación del Derecho aplicable, el sistema giraba en torno al


art. 3 del Código Civil, cuya insuficiencia no había quedado paliada por otras
disposiciones posteriores. Las características de este precepto podían reducirse a
tres:

 En primer lugar, las evidentes lagunas que ofrecía, toda vez que guarda
silencio acerca de la regulación de los bienes muebles, forma de los actos,
contratos y sucesiones; es cierto que estas lagunas tenían en aquellos años
de comienzos del siglo XIX un escaso apoyo doctrinal y práctico, pero en la
actualidad el vacío resulta absolutamente improcedente.
 En segundo lugar, la técnica de reglamentación utilizada, basada en la
determinación de la esfera de aplicación espacial del propio ordenamiento,
esto es, el empleo de una técnica marcadamente unilateralista que, si en
aquellos años tenía justificación, en la actualidad ha quedado ampliamente
superada a través del empleo generalizado en los sistemas jurídicos
romano-germánicos, del denominado ¨método conflictual mediante normas
de carácter bilateral¨.
 Por último, la adopción de la nacionalidad de la persona como condición
para determinar la ley aplicable a las materias incluidas dentro del
denominado “estatuto personal”, sustituyéndose la conexión que
tradicionalmente había denominado esta materia, que era la domiciliar.

En cuanto al reconocimiento y ejecución de decisiones extranjeras,


tradicionalmente se han aplicado, las normas sobre execuátur contenidas en el
viejo código de Procedimiento Civil, hasta la modificación efectuada por el artículo
122 de la Ley núm. 834/1978, que se limitaba a establecer un marco referencial,
sin entrar en consideraciones sobre si la impetración del interesado tendría que
regirse por el protocolo contencioso, citando la otra parte, o por el procedimiento
gracioso, inaudita parte (Fernández Rozas, Sánchez Lorenzo, & Concepción,
2017).

Objetivos de la ley

El objeto de la Ley No. 544-14 es la regulación de las Relaciones Privadas


Internacionales, que son aquellas vinculadas a un sistema jurídico extranjero, ya
sea por sus elementos objetivos o bien por los elementos personales de quiénes
conforman la relación jurídica de que se trate.

A estos fines, la ley se enfoca en delimitar tres puntos neurálgicos en


materia de conflictos de leyes: (i) la competencia de los tribunales locales; (ii) el
derecho aplicable a una situación jurídica internacional; y, (iii) el reconocimiento y
ejecución de decisiones extranjeras en nuestro país. Han sido excluidos del
alcance de ésta ley las materias administrativas, arbitral y el procedimiento de
quiebra.

Conforme a la delimitación del objeto y de la función del Derecho


Internacional Privado, interesa delimitar cual es el contenido de las materias
jurídicas abordadas por el Derecho internacional privado. El contenido de una
disciplina, entendido como el conjunto de sectores o materias jurídicas que la
conforman, supone en principio una cierta dosis de artificialidad. El sistema jurídico
es único, y, en consecuencia, todos los sectores muestran una interrelación e
interdependencia mutuas. La precisión del contenido es, por tanto, meramente
tendencial, y no puede entenderse en ningún caso en términos absolutos. Aun así,
parece posible establecer un núcleo duro de cuestiones de Derecho internacional
privado, en consonancia con la naturaleza de los problemas y los caracteres del
objeto del que hemos partido.
En un afán de sistematización, la doctrina ha establecido a menudo la
existencia de tres posiciones en torno al contenido del Derecho internacional
privado. En síntesis, se habla de concepción estricta, concepción intermedia y
concepción amplia (Fernández Rozas, Sánchez Lorenzo, & Concepción, 2017).

Respecto a lo citado con anterioridad, la ley de Derecho Internacional


Privado 544-14, se ha inclinado decididamente hacia una concepción intermedia
del DIP. Junto con la inclusión de los conflictos de leyes o problema del Derecho
aplicable, se considera igualmente necesario el estudio de las materias
tradicionalmente comprendidas en el Derecho procesal civil internacional. En
efecto las cuestiones de competencia judicial internacional o de reconocimiento y
ejecución de decisiones son inescindibles del régimen jurídico de las situaciones
privadas internacionales. El art. 1 de la ley 544-14 es inequívoco en este sentido
al establecer lo siguiente:

“Art. 1. Objeto de la Ley. Esta ley tiene por objeto regular las relaciones
privadas internacionales de carácter civil y comercial en la República Dominicana,
en particular;

1) La extensión y los límites de la jurisdicción dominicana;

2) La determinación del derecho aplicable;

3) Las condiciones del reconocimiento y ejecución de las decisiones


extranjeras” (Ley Nº 544-14 de Derecho internacional privado, 2014).
Vinculación de la ley y la Constitución

Partiendo desde el hecho de que es el individuo el que le da sentido al


derecho internacional privado y de que los elementos de la relación jurídica
internacional son

• La Nacionalidad: vinculo del individuo con un Estado.

•Domicilio

•Ubicación de los bienes,

Vemos una vinculación de la ley con los siguientes artículos de la (Constitución de


la República Dominicana , 2015):

Artículo 18 de la constitución sobre la nacionalidad. Esta define a los dominicanos


y dominicanas de la siguiente manera:

1) Los hijos e hijas de madre o padre dominicanos;

2) Quienes gocen de la nacionalidad dominicana antes de la entrada en vigencia


de esta Constitución;

3) Las personas nacidas en territorio nacional, con excepción de los hijos e hijas
de extranjeros miembros de legaciones diplomáticas y consulares, de extranjeros
que se hallen en tránsito o residan ilegalmente en territorio dominicano. Se
considera persona en tránsito a toda extranjera o extranjero definido como tal en

las leyes dominicanas;

4) Los nacidos en el extranjero, de padre o madre dominicanos, no obstante haber


adquirido, por el lugar de nacimiento, una nacionalidad distinta a la de sus padres.
Una vez alcanzada la edad de dieciocho años, podrán manifestar su voluntad, ante
la autoridad competente, de asumir la doble nacionalidad o

renunciar a una de ellas;


5) Quienes contraigan matrimonio con un dominicano o dominicana, siempre que
opten por la nacionalidad de su cónyuge y cumplan con los requisitos establecidos
por la ley;

6) Los descendientes directos de dominicanos residentes en el exterior;

7) Las personas naturalizadas, de conformidad con las condiciones y formalidades


requeridas por la ley.

En el mismo entendido ut supra expuesto, mencionamos la vinculación con


el articulo artículo 19, sobre naturalización, que expresa que las y los extranjeros
pueden naturalizarse conforme a la ley, no pueden optar por la presidencia o
vicepresidencia de los poderes del Estado, ni están obligados a tomar las armas
contra su Estado de origen. La ley regulará otras limitaciones a las personas
naturalizadas.

Y el artículo 20 sobre doble nacionalidad, que reconoce a dominicanas y


dominicanos la facultad de adquirir una nacionalidad.

Así mismo, con el artículo 25 sobre régimen de extranjería que rige que los
extranjeros y extranjeras tienen en la República Dominicana los mismos derechos
y deberes que los nacionales, con las excepciones y limitaciones que establecen
esta Constitución y las leyes.

También mencionamos el artículo 26 sobre relaciones internacionales y


derecho internacional. La República Dominicana es un Estado miembro de la
comunidad internacional, abierto a la cooperación y apegado a las normas del
derecho internacional, haciendo hincapié en el numeral 1 de este articulo y el
reconocimiento de las normas del derecho internacional:

1) Reconoce y aplica las normas del derecho internacional, general y


americano, en la medida en que sus poderes públicos las hayan adoptado.
Convenios, Pactos, o Tratados en los que se inspira la ley

Conferencia de la Haya de Derecho internacional privado:

Con 40 tratados promovidos en este foro codificador dentro de los cuales,


Republica Dominicana, siendo limitada, está suscrita apenas a cuatro (04) de estos
convenios:

1- Convenio del 5 de octubre de 1961, suprimiendo la exigencia de


legalización de los documentos públicos extranjeros.
2- Convenio del 25 de octubre de 1980, sobre los aspectos civiles de la
sustracción internacional de menores.
3- Convenio del 29 de mayo del 1993, relativo a la protección del niño y a
la cooperación en materia de adopción internacional.
4- Convenio del 19 de octubre de 1996, relativo a la competencia, la ley
aplicable, el reconocimiento, la ejecución y la cooperación en materia de
responsabilidad. Parental y de medidas de protección de los niños.

En consecuencia, estos tratados se encuentran vigentes en el país, de ahí que la


Ley 544-14, fue respetuosa de las obligaciones emanadas de estos convenios
llegando incluso a hacer una remisión directa como se puede apreciar en el caso
del derecho aplicable a la responsabilidad parental, contemplada en el art. 51:

Art. 51. Responsabilidad parental u otra autoridad análoga. La


responsabilidad parental se regirá por lo dispuesto en el Convenio de
La Haya, del 19 de octubre de 1996, relativo a la competencia, la ley
aplicable, el reconocimiento, la ejecución y la cooperación en materia
de responsabilidad parental y de medidas de protección de los niños
(Ley Nº 544-14 de Derecho internacional privado, 2014).
Código de Bustamante de 1928

El código ha sido el punto de referencia obligado de muchas de las


construcciones de Derecho internacional privado que se han realizado en América
Latina en un periodo de casi un siglo y en otros círculos jurídicos, con
repercusiones esenciales en ciertas instituciones esenciales, como la relativa a la
aplicación judicial del Derecho extranjero. De esta suerte ha constituido en
ocasiones una fuente de solución de los problemas del tráfico externo utilizada por
tribunales de países que no participaban en este magno proyecto, mientras que en
otras la jurisprudencia nacional en la interpretación y aplicación de sus preceptos
ha ofrecido soluciones tan dispares que reclaman una obra unificadora en un afán
de superación.

Conferencias Especializadas sobre Derecho Internacional Privado

Conocidas por sus siglas en Español como CIDIP, estas Conferencias han
producido 26 instrumentos internacionales (incluyendo 20 Convenciones, 3
Protocolos, 1 Ley Modelo y 2 Documentos Uniformes). Estos instrumentos cubren
una variedad de temas y fueron diseñados para crear un marco jurídico efectivo
para la cooperación legal entre estados americanos, para dar certeza a
transacciones civiles, y comerciales entre personas, así como para dar certeza a
los aspectos procesales a los negocias de personas en el contexto Interamericano.

Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, Centroamérica y


República Dominicana

El DR-CAFTA ha sido el factor determinante de muchas reformas


producidas en la República Dominicana. La apertura al comercio internacional y la
política de atraer capitales externos practicadas por la República Dominicana, no
solo obligan a realizar modificaciones legales y de desregulación administrativa
desde la perspectiva del Derecho público, sino a la adaptación de las normas
reguladoras e las transacciones privadas, fundamentalmente a aquellas que hacen
referencia a la transferencia de tecnología, de marcas y patentes, de inversión
extrajera y, por descontado, a las contenidas en los grandes cuerpos legales como
el Código Civil o el Código de Comercio (Pellerano y Herrera).

Diga tres recomendaciones que usted sugiere para que la ley sea
más efectiva

1- Que sea realizada una revisión del articulo 5 sobre domicilio de la Ley 544-
14, ya que en comparación con el art. 102 del Código Civil, es evidente un
retroceso jurídico en materia de domicilio y en ambigüedad y vacío de la Ley
vigente en este sentido.
2- En sentido de que ya han pasado seis años desde la entrada en vigor de
esta Ley, se sugiere la revisión de la misma, en sentido de necesidad de
hacerle enmiendas o actualización, por causa de casos adheridos a
cambios en el sistema nacional e internacional que tengan ocupación el
Derecho internacional privado que puedan estar quedando fuera de la Ley
en la realidad que vivimos hoy en día, muy distinta a seis años atrás.
3- De hacerse cualquier enmienda, antes de ser aprobada por el congreso, sea
minuciosamente revisada por expertos del Derecho internacional privado.
Bibliografía
Fernández Rozas, J. C., Sánchez Lorenzo, S. A., & Concepción, N. (2017). Derecho
Internacional Privado de la República Dominicana . Santo Domingo: FUNGLODE.

Poder Judicial República Dominicana . (2015). Constitución de la República Dominicana .


Santo Domingo: Gaceta Oficial No. 10805 del 10 de julio de 2015.

República Dominicana. (2014). Ley Nº 544-14 de Derecho internacional privado. Santo


Domingo: (Gaceta Oficial de la República Dominicana, 18 de diciembre de 2014,
p. 20).

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