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El Avivamiento Comienza Contigo.

El avivamiento significa traer algo de vuelta. La iglesia de hoy ha perdido su relación con Dios. Han estado

inactivos a las cosas del Espíritu Santo.

 ¿Cómo comienza el avivamiento?

El avivamiento comienza desde adentro. Comienza en el corazón. El corazón es el lugar donde está la

presencia de Dios. Cuando el corazón de una persona está sufriendo (si tiene falta de perdón, traición,

dolor, ofensas, trauma), la presencia no puede habitar allí. Dios inicia el avivamiento en los corazones de

aquellos que tienen una relación con Él, aquellos que son libres y sanados.

Cuando una persona es transformada, puede transformar su familia. Cuando una familia es transformada,

pueden transformar su ciudad. Cuando una ciudad es transformada, puede transformar una nación. Pero

la transformación no puede tener lugar a menos que una persona se rinda a Dios y le permita

transformarla y sanarla.

¿Por qué necesitamos un avivamiento?

1. Para restaurar la presencia de Dios en la vida de las personas.

2. Para traer la transformación a la sociedad. 

3. Para restaurar la relación de la gente con Dios.

4. Para empoderar a los creyentes para la cosecha de los últimos tiempos.

Cuando la presencia de Dios es restaurada en tu vida, hay plenitud de gozo, descanso, paz y revelación.

Me mostrarás la senda de la vida; en tu presencia hay plenitud de gozo; delicias a tu diestra para siempre. – Salmos

16:11 

¿Por qué se ha perdido el avivamiento?


El avivamiento se ha perdido porque la iglesia se ha alejado de la verdad y no permite que el Espíritu
Santo se mueva. 

Hoy la iglesia ha perdido la oración y la adoración. Como resultado, la iglesia perdió su poder, su fe, sus
milagros y la presencia de Dios. 

La mayoría de las iglesias no ven la necesidad del Espíritu. El cristianismo se ha convertido simplemente

en una tradición y otra religión. El Señor Jesús ha sido reducido a una figura histórica.
Necesitamos desesperadamente ser avivados. Necesitamos un avivamiento porque la iglesia está

dormida.

Por lo cual dice: Despiértate, tú que duermes, y levántate de los muertos, y te alumbrará Cristo. – Efesios 5:14

El sacudimiento y el arrepentimiento vienen antes del avivamiento.


El avivamiento de los últimos tiempos ocurrirá simultáneamente o después del gran temblor. ¿Por qué hay
un temblor?

 Antes del avivamiento, muchas cosas serán sacudidas; el clima, las instituciones, los individuos, las

familias, los negocios, las industrias, etc. 

 Cuando las cosas y las personas son sacudidas, son humilladas. Cuando una persona pasa por el

sufrimiento, su corazón se abre. Muchas veces la gente ora y busca a Dios en momentos de

necesidad. Cuando las cosas están siendo sacudidas a su alrededor, se hacen conscientes de los

tiempos que estamos viviendo. 

Aunque mucha gente se enfrenta a tiempos difíciles, si te mantienes firme con Cristo y lo tienes como

fundamento, no serás sacudido. 

El avivamiento fortalece y restaura la relación del creyente con Dios. 

Enciende la pasión en sus corazones y los hace conscientes de las cosas que suceden en el espíritu y en

los tiempos que estamos viviendo. Si te estás enfrentando a tiempos difíciles y quieres un avivamiento,

debes arrepentirte, buscar a Dios, adorar, ayunar, orar, y permitir que Él sane tu corazón.

Necesitamos un avivamiento porque la condición del corazón en la iglesia está seca. Como resultado, la

iglesia ha comprometido la verdad y ha restringido el movimiento del Espíritu. 

La iglesia de hoy está estructurada para seguir las tradiciones. No hay lugar para la presencia de Dios y

para el avivamiento.

El mayor obstáculo para perseguir la presencia de Dios es el pecado. El pecado te removerá y hará que

rechaces la presencia. Cuando no estás bien con Dios, evitarás adorarle y buscarle.

Cómo restaurar la presencia de Dios en tu vida:

 Pídele al Espíritu Santo que te dé convicción y te muestre las áreas de tu vida en las que tienes

pecado.

 Cede a esa convicción y arrepiéntete. 


Porque así dice Jehová de los ejércitos: De aquí a poco yo haré temblar los cielos y la tierra, el mar y la tierra

seca; y haré temblar a todas las naciones, y vendrá el Deseado de todas las naciones; y llenaré de gloria esta

casa, ha dicho Jehová de los ejércitos. Mía es la plata, y mío es el oro, dice Jehová de los ejércitos. La gloria

postrera de esta casa será mayor que la primera, ha dicho Jehová de los ejércitos; y daré paz en este lugar,

dice Jehová de los ejércitos. – Hageo 2:6-9 

El arrepentimiento también precede al avivamiento. Si la gente no se arrepiente, no habrá avivamiento.

El arrepentimiento comienza con la oración y el ayuno.

Si quieres ver un avivamiento, debes arrepentirte y buscar a Dios. Adorar, ayunar, orar, poner a Dios en

primer lugar, y alinear tu corazón al Suyo. 

EL ESPIRITU SANTO Y SU FUEGO.

EI Espíritu Santo es la maravillosa Tercera Persona de la Trinidad, sobre la cual sabemos tan poco. El nos

ama con tanta ternura, nos cuida tan personalmente, y nos ministra con tanta fidelidad Qué asombroso es

que encontremos en la Biblia tan a menudo que el fuego solamente es el símbolo común de esta bellísima

Persona! ¿Por qué la Escritura escogió el fuego para ilustrar Su presencia y Su obrar?

¿Qué bendición indica esto para nosotros cuando estamos llenos del Espíritu?

Un mensaje simbólico del fuego del Espíritu es, sin lugar a duda, Su obra de purificación, lo que es muy

importante para nosotros. Esta obra es la realidad central de la experiencia de ser llenado con el Espíritu

Santo (Hechos 15:9). Sin embargo, hay otras verdades significativas enseñadas por el símbolo del fuego

del Espíritu Santo que veremos.

1. Juan el Bautista había profetizado sobre Jesús que: "Él os bautizará en Espíritu Santoy
fuego" (Mateo 3:11;Lucas 3: 16).
a. La venida del Espíritu Santo iba a tener el efecto del fuego.
Cristo deseaba que todo el fiero ministerio del Espíritu fuera activo en la vida de los Suyos.
El encendió la santa llama de Dios en los corazones de Sus seguidores cuando empezó Su
ministerio terrenal. Fue tanto el poder que Cristo dio por Su bautismo de fuego en el día de
Pentecostés, como fue visiblemente simbolizado por el descenso de la sagrada llama del
Espíritu Santo, que los ciento veinte empezaron a esparcir el sacro fuego de Dios por todo el
mundo.
(Jesús había dicho: Fuego vine a echar en la tierra. Lucas 12:49)
Benjamín Franklin confesaba que iba, a menudo, a escuchar a George Whitefield, pues con sus
ojos lo veía arder. Hemos olvidado el significado de la raíz de donde proviene nuestra palabra
"entusiasta"; proviene de en theos, es decir, literalmente en Dios.

b. Cuando Dios pone Su ardiente Espíritu Santo en nosotros, éste va a arder


naturalmente dentro de nosotros con santa dinámica.
Nos volvemos ardientes y encendemos a otros. El líder cristiano peca al ser tan opaco que no
inspire a otros.
Este es el secreto de todo gran liderazgo. Martín Lutero no quería perder el fuego de su alma;
tampoco nos atrevamos nosotros.
(El fuego atrae, motiva, enciende otros fuegos; la naturaleza del fuego es encender, poner en
llamas).
Dios dijo a Jeremías: "He aquí yo pongo mis palabras en tu boca por fuego" (Jeremías 5: 14).
Cuando el Espíritu Santo enciende nuestro corazón, hará que se enciendan nuestras palabras
cual hoguera. Cuando nuestra manera de ser está encendida por el compromiso a Cristo, y
tenemos la ardiente visión de lo que El se propone hacer por nosotros, todo nuestro liderazgo se
revive y vibra con poder.
c. Él te enciende con Su bautismo de fuego.
"Él os bautizará en Espíritu Santo y fuego" (Mateo 3: 11; Lucas 3: 16). Eso decía Juan el Bautista
sobre Jesús; esto se refiere al ígneo
carácter de las operaciones del Espíritu Santo en el alma -explorar, consumir, refinar, sublimar-
como casi todos los buenos intérpretes entienden las palabras.'
d. Él te da poder con Su ígnea energía divina. El fuego de Dios habla también de Su divina
energía constantemente lista para dar poder a los Suyos, que estén totalmente entregados
a él. Cristo desea que todo el ígneo ministerio del Espíritu Santo sea activo en tu vida:
"Fuego vine a echar en la tierra" (Lucas 12:49 )
El encendió la santa llama de Dios en los corazones de Sus seguidores cuando empezó Su
ministerio terrenal; pero sabía que necesitaban más del Espíritu Santo,
El día de Pentecostés pudo verse que el Espíritu Santo descendía en forma de santa llama sobre
los hombres y mujeres reunidos en el aposento alto. Dotados de poder por el Espíritu Santo
empezaron a esparcir el santo fuego de Dios ese mismo día. Durante décadas el fuego del
Espíritu Santo siguió ardiendo y esparciéndose. La persecución no pudo sofocar el fuego de ellos
sino que sólo sirvió para soplar las llamas; Pentecostés prendió una llama que por la gracia de
Dios nunca se apagará.
e. Cuando El té incendia con Su ígnea radiante y Su celo.
"En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor"
(Rom12: 11).
Tú eres ferviente en espíritu cuando estás incendiado espiritualmente.
Weymouth traduce ese pasaje así: "Que vuestros espíritus se incendien";

Goodspeed lo traduce.v 'Prendido por el Espíritu Santo"; y la versión Revisada de la Biblia: "Brilla
con el Espíritu Santo".
f. El Espíritu Santo revive tu espíritu, te llena con abundancia de vida, amor y celo; te
incendia para que manifiestes la vibrante y radiante vida de Dios.
El revivirá tus devociones, acelerará tu obediencia y soplará tu celo hasta que se tome en
llamaradas. Como creyente lleno del Espíritu debes caracterizarte por la intensa devoción, la
ferviente disposición y el servicio leal que distingue a los ángeles celestiales. Apollos era de
espíritu fervoroso (Hechos 18:25) lo cual traducido literalmente es "espíritu ardiente" o "al rojo vivo
con el Espíritu Santo".
Cuando el Espíritu Santo arde dentro de tí, libre y pleno, tu vida interior se vuelve radiante, tu celo
se intensifica y tu servicio se torna dinámico. Tú estás "aprovechando bien el
tiempo" (Efesios 5:16).
La necesidad de este celo y fuego espiritual es resaltado por la condición de la iglesia de
Laodicea que se había vuelto tibia (Apocalipsis 3:15-16).
La temperatura espiritual de un líder lleno del Espíritu Santo debe permanecer alta. El Espíritu
Santo desea tanto llenarte con amor ágape ardiendo al rojo vivo, que tu vida irradie
constantemente Su presencia. Cualquiera que sea la traducción de Romanos 12: 11, ferviente
en tu espíritu o con el Espíritu Santo,. El Espíritu Santo mismo es el que siempre te da
poder. Su activa plenitud debe saturar tu manera de ser y tu servicio.
g. Él te da dones que tú puedes convertir en llamas.
Los dones espirituales son dotes para el servicio dado por medio de la actividad del Espíritu
Santo. DIOS provee cualquier poder divino que necesitemos para el servicio al cual nos .ha
asignado. El Espíritu Santo mismo es la gran dádiva de Dios a nosotros (Hechos 2:38) pero El
otorga dones y gracia (charismata), proveyendo poder y capacidad divinos para servir a Dios, y al
cuerpo de Cristo.
Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti. 2 Timoteo 1:6

Fíjate en que el don estaba en él. El Espíritu Santo obra primariamente desde adentro, no por
encima ni por fuera. Él no nos manipula sino que nos capacita por Su presencia y poder que mora
en nosotros. "
Dios nunca te designa o guía a realizar un servicio sin estar disponible para darte poder y dones
con todo lo necesario para que hagas Su voluntad; pero tú debes desempeñar un papel
cooperador. Debes reavivar o soplar para que surja la llama completa de ese poder divino.
Los dones de DIOS son dados para que los atesoremos y usemos. Fallar en usarlos como Dios
desea es fallar a Dios y al prójimo. Desarrollamos los dones usándolos, y en la medida que.
Utilizamos lo que Dios nos da, el Espíritu Santo nos capacita, nos guía y nos hace dar fruto. , .

1. La tendencia constante del fuego es apagarse. El Espíritu Santo no desperdicia la


energía divina. Si no obedecemos y usamos la gracia provista por Dios, El cesa de
dárnosla el tiempo verbal en el griego resalta. el reavivamiento continuo de la llama.
Alabado sea Dios pues una llama que se está apagando, ya casi extinta, puede ser reavivada
para que vuelva a arder brillante otra vez. El soplo re avivador debe ser continuo.
Dios instruyó cinco veces que el fuego del altar del holocausto debía mantenerse encendido
siempre.
(Levítico 6:8 Habló aún Jehová a Moisés, diciendo: 9 Manda a Aarón y a sus hijos, y diles: Esta
es la ley del holocausto: el holocausto estará sobre el fuego encendido sobre el altar toda la
noche, hasta la mañana; el fuego del altar arderá en él.).
(Levitico6:12 Y el fuego encendido sobre el altar no se apagará, sino que el sacerdote pondrá en
él leña cada mañana, y acomodará el holocausto sobre él, y quemará sobre él las grosuras de los
sacrificios de paz. 13 El fuego arderá continuamente en el altar; no se apagará).

Inicialmente ese fuego había sido dado por El mismo Dios desde el cielo.
(Levítico 9:24 Y salió fuego de delante de Jehová, y consumió el holocausto con las grosuras
sobre el altar; y viéndolo todo el pueblo, alabaron, y se postraron sobre sus rostros.

(2 Crónicas 7: 11 Terminó, pues, Salomón la casa de Jehová, y la casa del rey; y todo lo que
Salomón se propuso hacer en la casa de Jehová, y en su propia casa, fue prosperado.).

2. Dios suple el fuego pero nosotros debemos mantenerlo ardiendo.


Necesitamos constantemente el fuego del Espíritu Santo que simboliza la presencia divina dentro
de nosotros y necesitamos constantemente el toque de la gracia divina sobre nosotros, provista
por medio de la expiación. Nuestra consagración a Dios nunca debe fallar y Su presencia y poder
en y sobre nosotros nunca disminuirá.
El fuego de Dios confiere una inolvidable atracción a la personalidad del mensajero de Dios y al contenido
de su mensaje. Imparte sagrada autoridad que no puede ser imitada por los esfuerzos humanos. Sella con la
marca de Dios en tal forma que los otros no pueden ignorarla.

Debemos mantener ardiendo en el altar de nuestros corazones la llama del Espíritu Santo a todo
costo. La palabra griega en "avives el fuego" en 2 Timoteo 1:6 se refiere al uso de un fuelle que
hace inflamarse un fuego que está en extinción, y eso indica que exige esfuerzo. Timoteo tenía
que hacer todo lo que podía para intensificar la manifestación de la llama del Espíritu Santo .

El General Booth instaba a su gente "el fuego tiende a apagarse; vigila el fuego del altar de tu corazón".
Corremos constante peligro de enfriarnos espiritualmente, perder nuestro fervor y demorar el celo. El
reavivamiento personal viene de renovar el compromiso y reafirmar la consagración.
Dios nos da capacidad y el Espíritu Santo quiere imbuir nuestro ser total con Su realidad, haciéndonos Sus
canales de expresión para que Su santo fuego pueda ser constantemente visible en nosotros. Debemos
elegir si rechazaremos al Espíritu Santo, sofocándolo o si soplaremos para reavivar las llamas de Su
presencia.

La shekina de Dios

Dios eligió el fuego para que fuera el primer y más Importante símbolo continuo que manifiesta Su
presencia. En todo el período del Antiguo Testamento Su Shekinali (gloria) ígneo resplandor milagroso
demostraba constantemente Su presencia, guía, liderazgo, intervención y sello de aprobación, En el
período del Nuevo Testamento el Espíritu Santo es la manifestación de la Shekinah. Israel perdió la
Shekinah de Dios cuando los nevaron en cautiverio, y ésta no les fue restaurada hasta su retorno visible
en Pentecostés, habiéndose transformado de haber sido, primordialmente, la presencia de Dios en un
lugar a ser Su presencia en Su mismo pueblo.

La Shekinah. (gloria) del Espíritu Santo, Su santa llama es para todos nosotros los creyentes en esta
dispensación de la gracia, es para embellecemos con una manera de ser santa, hacemos de refulgente
disposición y fructífera vida. Esta es norma de Dios en el Nuevo Testamento para Sus hijos e las hijas pero
[cuánto más debería ser característico de todos los líderes de la iglesia de Cristo).

Elías oró hasta que el fuego cayó sobre el monte Carmelo. Entonces los réprobos de la época se
postraron exclamando: [Jehová es el Dios! [Jehová es el Dios! 1 Reyes 18:39

¿Puede el fuego Shekinah que incendió la zarza, hacer eso con nuestros corazones hasta que seamos
zarzas ardientes para Dios? El fuego Shekinah del monte Sinaí infundió todo el ser de Moisés hasta que
su rostro irradió la gloria de Dios. ¿Podemos acercarnos bastante a Dios hasta que el fuego Sheki nah
empiece a transfigurar nuestros vasos de barro y nuestro pueblo vislumbre la gloria de Dios sobre y en
nosotros?

Puede regresar hoy a nosotros el fuego Shekinah que Ezequiel vio irse paulatinamente de Israel?
.Regresó ,a esos ciento veinte que estaban en el aposento alto; SI nos llevó diez días en buscar el rostro
de DIOS, será más que valioso SI pudiéramos también ser incendiados por Dios.

Solamente Dios puede bautizar con fuego, de modo que no podemos ganarlo ni trabajarlo ni simularlo.
Solamente Dios puede enviar Shekinah. Solamente Dios puede satisfacer tu necesidad y la mía. Llevamos
mucho tiempo trabajando sin ese fuego. Anulamos excesivamente la gloria de DlOS sin ese fuego.
Llevamos demasiado tiempo sin ese fuego dejando sin impactar a nuestra gente.

Nosotros no podemos encender ese fuego y no Podemos producirlo en nosotros mismos; pero podemos
humillarnos ante Dios en total integridad y honestidad, confesando nuestra necesidad. Podemos buscar el
rostro de Dios hasta que Su luz divina nos muestre lo que hay en nuestros corazones y vidas que impide
que seamos llenados e investidos de poder.

El santo fuego de Dios solamente desciende sobre los corazones hambrientos, obedientes, preparados.
Quizás la necesidad subyacente a todas las necesidades sea que no estamos bastantes hambrientos ni
sedientos ni deseándolo con toda nuestra alma.

"Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre
celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?" (Lucas 11:13)

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