Está en la página 1de 2

LA GUERRA CON HONDURAS

La guerra que enfrento a El Salvador y Honduras el año 1969 tuvo efectos en la sociedad
Corinteña, efectos que no difieren mucho a los sufridos en muchas ciudades en El
Salvador.

Básicamente el efectos de dicha guerra fue el regreso de personas oriundas de Corinto a


su ciudad de origen, huyendo de la entonces denominada “mancha brava”. Se dice que
fueron aproximadamente 300 personas que regresaron, dejando sus posesiones en el
vecino país, regresando en un estado calamitoso.

El entonces gobierno municipal – según lo refieren algunos entrevistados – no tuvo la


capacidad suficiente para atender a quienes regresaban a Corinto, sin embargo fue la
solidaridad popular la que dio respuesta a la inesperada situación

Los ánimos caldeados en la población de El Salvador hizo que se persiguiera también a


los Hondureños residentes en el país. En Corinto – refieren los entrevistados – que
habían dos hondureños residentes en el casco urbano de la ciudad, casados con
salvadoreños. Quienes se dice fueron encarcelados, precisamente para proteger sus
vidas. No obstante el apoyo de personas que les conocían y apreciaban permitió que
estas personas pudieran ser conducidas sanos y salvos a su tierra nata.

Pero estos no eran los únicos residentes hondureños en el municipio, muchos de ellos
que habitaban los cantones circundantes cruzaron el río Torola con rumbo a Honduras
con los primeras noticias de la inminente guerra.

Salvo estos acontecimientos aislados no hay constancia de enfrentamientos armados


dentro del territorio de Corinto, ni de actos de violencia contra ciudadanos Hondureños.

LA GUERRA CIVIL EN EL SALVADOR

El conflicto armado que vivió El Salvador desde 1980 hasta 1992, tuvo efectos
devastadores en la ciudad de Corinto, efectos que hasta la fecha ejercen una fuerte
influencia en la vida cotidiana de la población

Dicho enfrentamiento armada se enquisto con saña en el seno de la sociedad corinteña,


según lo refieren los entrevistados la entonces denominada Defensa Civil actuando bajo
el amparo de la Fuerza Armada se dedico al pillaje y al asesinato impune, tildando a
muchas personas como guerrilleros y enviándolos a una muerte segura.

Estaba la defensa civil, todo el que venia era tomado como guerrillero, lo amarraban y lo
mataban injustamente, talvez no era de aquí y venia el día miércoles a vender algún
chanchito, ya lo miraban y lo capturaban y lo mataban en el río...

Por su parte las incursiones de la entonces guerrilla en el casco urbano del pueblo,
provoco la destrucción de la Iglesia y la Alcaldía Municipal, perdiéndose muchos
documentos importantes del archivo municipal.

El denominado “impuesto de guerra”, impacto fuertemente la economía familiar, puesto


que la guerrilla exigía de los habitantes que hasta entonces todavía habitaban el pueblo
diferentes insumos como víveres, ropa y dinero en efectivo. Esto aunado al reclutamiento
forzoso que se realizo en muchos jóvenes en el pueblo y en los cantones circundantes.
Las organizaciones guerrilleras que operaban en Corinto fueron el Ejercito Revolucionario
del Pueblo (ERP) y la Resistencia Nacional (RN).

Por su parte la Fuerza Armada encomendó las operaciones militares a la brigada o cuartel
de San Francisco Gotera y a los cuerpos paramilitares creados para apoyar al ejercito: la
Defensa Civil.

La situación de Zozobra y continuo enfrentamiento, el constante toma y daca del control


del pueblo obligo finalmente el exilio del gobierno municipal, en 1985, trasladándose este
a Gotera y luego se traslada a Jocoro en 1991.

Los enfrentamientos armados fueron cruentos, incluyeron el uso de artillería pesada y


aviación por parte del ejercito. En diversas ocasiones la guerrilla obligo a retirarse al
ejercito y también en varias ocasiones el ejercito obligo al retiro de la guerrilla.

”La gente “indige” que le dije de aquí de Cacaopera, vinieron, era gente guerrillera,
entonces así llego la guerrilla, aquí los estaban esperando, entraban hasta 200, 300,
cuando acordaron ya se habían tomado todo el pueblo, estaban rodeados y la guardia
nacional, eso era terrible y mire, cuando acordaron que ya habían topado, mire todas las
boca calle echados con muerto”.

Ante esta coyuntura de inseguridad y barbarie generalizada la mayor parte de la población


opto por abandonar el pueblo, algunos migraron a San Salvador o en San Miguel, pero la
mayoría emprendió el viaje por tierra a los Estados Unidos de América, situación no
exclusiva de Corinto, sino generalizada en todo el país; la migración masiva hacia el país
del norte fue la consecuencia de la guerra de doce años y causa de la actual
configuración social y económica del Corinto actual.

Al finalizar el conflicto armado el pueblo de Corinto estaba económicamente arruinado,


despoblado y el tejido social deshecho, no obstante muchas personas comenzaron a
regresar y a reconstruir la infraestructura y la actividad económica

“Ya cuando firmaron la paz, ya fueron llegando a trabajar las tierras, ya tiene las casitas,
la gente con escrituras y todo”.

La ayuda internacional a través de organismos como USAID, Cooperación Española y la


entonces Comunidad Económica Europea (Hoy Unión Europea) llego a Corinto y sumado
al envío de remesas familiares el pueblo fue poco a poco reconstruyendo su tejido social.

La reconstrucción del pueblo según lo refieren los entrevistados fue rápida, la creciente
actividad comercial y el crecimiento urbanístico permitieron que en 1995 le fuese
adjudicado el titulo de Ciudad.

Mas en ese momento ya existía una gran cantidad de gente de Corinto viviendo en los
Estados Unidos y enviando remesas familiares, fue en realidad gracias a estas remesas
que Corinto pudo superar la destrucción generada por la guerra. El nacimiento de la
“cultura de la remesa” ha sido el efecto mas importante generado por el conflicto armado,
su impacto condiciona – como se explica mas adelante - todos los aspectos de la cultura
salvadoreña.