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LAS PROMESAS DE DIOS DE MANIFESTARSE EN CARNE

Por tanto el Señor mismo nos dará señal: He aquí que v¡rgen concebirá y dará a luz un hijo, y
llamará su nombre Emmanuel (Dios con nosotros). Isaías 7:14. Mas habrá siempre oscuridad para
la que está ahora en anmgustia, tal como la aflicción que le vino en el tiempo livianamente tocaron
la primera vez a la tierra de Zabulón, y a la tierra de Neftalí. “Pues al fin llenará de Gloria al camino
del mar de aquel lado del Jordán, en Galilea de los gentiles. El pueblo que andaba en tinieblas vió
gran luz; los que moraban en tierra de sombra de muerte, luz resplandeció sobre ellos”. “Porque
un niño es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre
admirable, consejero, fuerte, padre eterno y príncipe de paz”.

Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite, sobre el trono de David y sobre su reino,
disponiéndolo y confirmándolo en justicia desde ahora y para siempre. El celo de Jehová de los
ejércitos hará esto”. Is. 9: 1, 2, 6 y 7. una vara del tronco de Isaí, y un vástago retoñará raíces”.Is
11:1. “Porque Jehová es nuestro juez, es nuestro legislador, Jehová es nuestro Rey; él nos salvará”.
Is. 33:22. Decid a los de corazón apocado “Esforzaos, no temáis, he aquí que vuestro Dios con
retribución, con pago; Dios mismo vendrá, y ¡Os salvará¡. Is. 35:4. “Voz que clama en el desierto:
preparad camino a Jehová; enderezad calzada en la soledad A nuestro Dios”. Is. 40:3. “Súbete
sobre un monte alto, anunciadora de Sión; levanta fuertemente tu voz anunciadora de Jerusalén;
levántala, no temas; di a las ciudades de Judá: ¡Ved aquí al Dios vuestro!. ¡He aquí que Jehová el
Señor vendrá con poder, y su brazo señoreará!; he aquí que su recompensa viene con él, y su paga
delante de su rostro. Como pastor apacentará sus ovejas, su rebaño; en sus brazos llevará los
corderos, y en su seno los llevará; pastoreará suavemente a las recién paridas”. k.40:9-11, “porque
así dijo Jehová el Señor: Mi pueblo descendió a Egipto en tiempo pasado, para morar allá, y el
asirio lo cautivó sin razón”. Y ahora ¿qué hago aquí, dice Jehová, ya que mi pueblo es llevado
injustamente?. Y los que en él se enseñorean, lo hacen aullar, dice Jehová, y continuamente es
blasfemado mi nombre todo el día. Por tanto mi pueblo sabrá mi nombre por esta causa en aquel
día; porque yo mismo que hablo, he aquí estaré presente”. Is. 52: 4-6. “He aquí vienen días, dice
Jehová, en que levantaré a David renuevo justo, y reinará como Rey, el cual será dichoso, y hará
juicio y justicia en la tierra. En sus días será salvo Judá, e Israel habitará confiado; y este será su
nombre con el cual le llamarán:

Jehová, justicia nuestra”. Jer. 23: 5-6. (Aunque esta escritura como la de Isaías 11 habla sobre la
segunda venida para reinar, esto es válido, ya que la segunda venida e consecuencia de la
primera). “Rodéate ahora de muros, hija de guerreros; nos han sitiado; con vara herirán en mejilla
al juez de Israel. Pero tú, Belén, Efrata, pequeña? para estar entre las familias de Judá de ti me
saldrá que será Señor en Israel; y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad.
Miq. 5:12.”Porque así dice Jehová de los ejércitos: De aquí a poco yo haré temblar los cielos y la
tierra, el mar y la tierra seca; y haré temblar a todas las naciones, y vendrá el deseado De todas las
naciones; y llenaré de gloria esta casa, ha dicho Jehová de los Ejércitos”. Hag. 2: 6-7. “He aquí yo
envío mi mensajero, el cual preparará el camino delante de mí, y vendrá súbitamente a su templo
el Señor a quien vosotros buscáis, y el ángel del pacto, a quien deseáis vosotros. He aquí viene, ha
dicho Jehová de los Ejércitos”. Mal. 3:1.
Las escrituras antes citadas demuestran claramente que el Dios de Israel prometió venir a su
pueblo en una nueva revelación, pero como nos dice San Juan En el mundo estaba, y el mundo por
él fue hecho; pero el mundo no le conoció. A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron”. Juan 1:10-
11. Este hijo que nació de la virgen, de quien el escritor a los hebreos nos dice que en estos
postreros días ha hablado por el hijo, es de quien San Pablo nos dice: “Grande es el misterio de la
piedad:

Dios fue manifestado en carne. 1 Tim. 3:16. Esta es la revelación de Dios en el Nuevo Testamento.