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ASIGNATURA:

Teología 1

TEMA:
El libro de la Biblia razonar
PRESENTADOS POR:
Juan Alberto
Lora Holguín
MATRICULA
2021-0066
PROFESOR:
Isabel Guillermo Reyes

FECHA DE ENTREGA:
26 de febrero de 2021,
La Vega, Rep. Dom.
Libro leído Jonás:

Esta parábola de Jonás nos ofrece una gran enseñanza por medio de una
ironía sostenida que en un punto llega al sarcasmo y concluye con una
pregunta desafiante. Jonás es el antiprofeta que no quiere ir a donde el
señor le envía ni decir lo que le manda.

El profeta Jonás fue un siervo de Dios diferente de los demás. Fue llamado
para efectuar una misión muy semejante a la de otros profetas: Llamar al
arrepentimiento a un pueblo que estaba madurando en la iniquidad. A
diferencia de los demás, sin embargo, Jonás respondió intentando huir de
su asignación. Si se hubiera negado por cobardía, aunque ésta no es una
excusa, se habría comprendido, pues la brutalidad con que los asirios
trataban a sus enemigos era bien conocida (véase Temas suplementarios,
sección D). Pero el problema de Jonás no parece haber sido la cobardía,
sino más bien, el resentimiento contra el Señor por dar al odiado enemigo
una oportunidad de arrepentirse (véase Jonás 4:1-2).

Para una persona que ha aprendido a tener amor cristiano hacia todos los
hombres, la actitud de Jonás parece casi increíble. Pero para un israelita
que había aprendido que él pertenecía al pueblo escogido y que los
gentiles eran corruptos, y por lo tanto no eran aceptables a Dios, la actitud
de Jonás era más comprensible. Aunque nos sorprenda porque esperamos
una actitud diferente de los profetas del Señor, la reacción de Jonás fue
muy humana. Al leer la historia de Jonás trate de comprender por qué
reaccionó como lo hizo.

La misión de Jonás fue un hecho de importancia simbólica que tuvo el


propósito no solamente de hacer comprender a Israel la posición de los
gentiles en el reino de Dios, sino también de representar el día en que los
paganos que obedecieran la palabra de Dios se unieran en fraternidad
para gozar de la salvación preparada en Israel para todas las naciones.

Jonás se sintió dividido entre su lealtad a Dios y sus fuertes emociones.


Estas eran muy intensas y al final determinaron su conducta. Por motivo
de que no podía enfrentar aquel llamamiento misional, tomó la
determinación de huir del país y alejarse de una responsabilidad que le
resultaba desagradable. No tenía la intención de abandonar el oficio
profético; simplemente quería ausentarse sin permiso por un tiempo
hasta que la situación desagradable se resolviera.
Jonás, en este caso de desesperación, finalmente se dirigió al Señor y su
oración mostró un arrepentimiento sincero. El uso que hace del vocablo
"Seol", que en hebreo significa "mundo de los espíritus" y a veces es
traducido como tumba, es otra analogía con lo que aconteció con Cristo
en su entierro.

Y Jonás también demostró un segundo problema: debilidad de carácter.


Se enojó porque el pueblo se arrepintió y Dios apartó su enojo. Jonás se
sintió tan mal que deseó estar muerto. Aunque se había arrepentido de su
deseo de escapar al llamado del Señor de ir a Nínive, no había cambiado
mucho en su actitud hacia los gentiles.

Jonás es el único libro del Antiguo Testamento que trata exclusivamente


de la comisión encargada a un profeta de Yahve de ir a una ciudad pagana,
Nínive, a proclamar un mensaje de juicio, lo que resultó en el
arrepentimiento de dicha ciudad.

Este libro me gusto porque es una historia sobre un profeta que desóvese
al señor por no querer ir a ninive esta historia es una de las pocas que no es un
relato del señor escrito por un profeta.

Cuando Dios nos manda hacer algo, debemos obedecer. Él conoce nuestra
mente y corazón, y sabe si obedecemos con disposición. Dios conoce y ve
todo, y no podemos escapar de Él, como Jonás no pudo hacerlo.

Nuestra desobediencia puede causar sufrimiento no solamente a nosotros, sino


también a otros. Todos los tripulantes del barco sufrieron desesperación y
angustia, e incluso sus propias vidas estuvieron en peligro debido al pecado de
Jonás.

La desobediencia siempre conlleva consecuencias negativas. Jonás fue


echado al mar y terminó en el vientre de un gran pez. La desobediencia a Dios
no solamente tiene consecuencias presentes, sino también eternas.

Dios nos ama—sin importar lo que hayamos hecho. Él perdonó la vida a Jonás
al preservarlo en el gran pez, y le dio una nueva oportunidad de hacer su
voluntad.

Dios escucha nuestras oraciones. Él escuchó la oración de Jonás, incluso


desde lo profundo del mar. Él escucha también las nuestras.
Si queremos hacer lo bueno, debemos corregir nuestros errores y hacer lo que
Dios manda. Jonás hizo eso al predicar el arrepentimiento en la ciudad de
Nínive.

Dios es misericordioso. Él no quiere que incluso los malos se pierdan, así que
dio oportunidad de salvación a la gente impía de Nínive.

Jonás pudo no haber aprendido las lecciones de su propia historia, pero


nosotros debemos aprender a escuchar y obedecer a Dios con decisión.

También si estamos en un abismo y le pedimos auxilio al señor el nos


ayudara igual que ayudo a Jonás que estaba dentro de un pez y jonas le
pidió auxilio y el lo escucho por mas también debemos arrepentimos
como hiso el pueblo ninivita.

Este es el libro más para mi interesante de la biblia ya que es una un


relato de un profeta que desobedece al señor ya que Todos recibimos
unos llamamientos, y a veces tratamos de evadirlos. Pero podemos
arrepentimos, aceptar el llamamiento y sentir el gozo de servir.

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