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Entre Platón y Berkeley

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El 1 de mayo del 2007, entre las 10 y 11 de la mañana, durante el trayecto por carretera de
Torreón a Parras, el Ing. Héctor Garza, profesor universitario, le comentó a su esposa sobre
las conversaciones que había tenido con los distintos miembros del tribunal para su futura
defensa de tesis doctoral. Su esposa recién había concluido un curso en línea que estaba
tomando como parte de su maestría en Filosofía del Conocimiento, y después de escucharle
atentamente le respondió, “pienso que cada uno de ellos tiene razón, el meollo del asunto
es que tu director de tesis y uno de tus sinodales están basados cada uno en una teoría del
conocimiento distinta de la del otro…no se cómo los vas a poner de acuerdo…ciertamente
el director de tesis es quien te dirige, pero tu sinodal también debe de aprobar tu trabajo”
Héctor le contestó “Lo peor que puede pasar con todo esto, es que esta falta de
entendimiento entre los integrantes de mi tribunal se dé durante mi defensa de tesis, esto
puede anular por completo la posibilidad de graduarme del doctorado”.

La propuesta del doctorado


El Ing. Héctor Garza era profesor en el Departamento Académico de Informática de la
Universidad UTC, una universidad privada en Torreón, Coahuila, México. La Universidad
en el año 2002 les había propuesto a los profesores de informática, que ingresaran un
doctorado en el área. El doctorado era parte de un convenio que ofrecía esta Universidad en
conjunto con una Universidad de Texas. El objetivo de los directivos de esta universidad
era contar con un 10% de profesores con grado doctoral. Una vez que los profesores de las
distintas áreas académicas de la Universidad concluyeran sus estudios doctorales se
esperaba que ofrecieran los cursos de especialidad de las diversas carreras profesionales
que ofrecía la universidad.

El Ing. Héctor Garza había decidido iniciar su Doctorado en Informática. Ya contaba con
una Maestría en Sistemas (1990) y una Maestría en Administración (1992) otorgada por la

Este caso fue escrito por la profesora Florina Guadalupe Arredondo Trapero con el propósito de servir
como material de discusión en clases, no pretende ilustrar buenas o malas prácticas administrativas.

Algunos datos de este documento han sido modificados a petición de las personas e instituciones
involucradas.

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Centro Internacional de Casos Fecha de revisión: Octubre 20, 2008


Tecnológico de Monterrey Última revisión: Noviembre 10, 2008
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misma Universidad. Él estaba impartiendo cursos en el área de informática así que su área
de interés la enfocaría a profundizar más en el ámbito de la tecnología de la información.

Los primeros dos años de estudio (2001 y 2002) del Ing. Héctor Garza fueron para tomar
los cursos básicos del doctorado. Tomaba dos cursos por semestre, ya que también
continuaba trabajando como profesor de planta. Posteriormente a esos dos años, el Ing.
Héctor Garza tuvo que tomar algunos cursos de especialidad en el área de sistemas
(durante el 2003). Así que se fue a vivir a Texas, para tomar los cursos que se ofrecían allá.
Héctor estaba muy contento pues sabía que sería una buena experiencia académica debido
al prestigio internacional con que contaba esta Universidad y por la relación estrecha que
mantenía con su Universidad. En la Universidad de Texas, Héctor tomó un curso trimestral
con el profesor Dr. McMurray, el nombre del curso era “Complexity Theory” (Teoría de la
Complejidad).

El Dr. McMurray
El Dr. McMurray era un profesor muy reconocido en ese ámbito con más de 30 años de
experiencia como docente e investigador. Su doctorado era en educación y en el 2007,
impartía cursos de doctorado para el área de Business Administration. El Dr. McMurray
tenía alrededor de 60 artículos publicados en journals internacionales, y 12 de ellos como
autor principal. Adicionalmente, él estaba a cargo de una cátedra muy importante para
financiar investigación en esta área. Una de sus contribuciones más importantes fue haber
sido el primero en introducir el factor “tiempo” en la teoría de la complejidad. Al iniciar el
curso, al Ing. Garza le pareció muy interesante el tema de la complejidad. Una de las
posibilidades que él visualizaba era vincular el tema de la complejidad con el área de
sistemas.

La propuesta de tesis
Una vez que concluyó este curso, el Ing. Héctor Garza le propuso al Dr. McMurray que
fuera su director de tesis. El Dr. McMurray aceptó con gusto la invitación, ya que durante
el curso Héctor había mostrado ser un alumno destacado en el tema. Durante el 2004, una
vez de regreso en México, el Ing. Héctor Garza trabajó en su propuesta de tesis. La tesis
doctoral tentativamente fue titulada como “Factores que influyen en el grado de adopción
de sistemas complejos”. La propuesta de tesis se planeó en cuatro capítulos. Un capítulo
para el marco teórico, otro capítulo para definir el marco empírico, un tercer, para mostrar
resultados estadísticos y un cuarto capítulo para las conclusiones. Una vez aceptada la
propuesta por el director de tesis, el Ing. Héctor Garza eligió como sinodal a dos profesores
de su Universidad. Uno de sus sinodales era un profesor muy consolidado en el área de
sistemas, Dr. Luis Robles, quien tenía un doctorado en Informática con especialidad en
telemática en el Instituto Politécnico de Francia. Su participación como sinodal sería desde
el ámbito de la informática. El Dr. Luis Robles contaba con una experiencia de más de 25
años en el área de informática tanto en la enseñanza, la investigación y en la consultoría.

El otro sinodal era un profesor del área de filosofía, Dr. Pablo Jiménez. Este segundo
sinodal era un profesor muy consolidado en el área, pues tenía una larga trayectoria
académica (27 años como docente), impartía cursos de filosofía a nivel de posgrado y
pertenecía al sistema nacional de investigadores de CONACYT. El tesista lo había invitado
a formar parte de su tribunal debido a las discusiones tan interesantes que ambos habían
tenido acerca de la filosofía y su relación con la teoría de la complejidad.

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El trabajo del tesista


Una vez que se elaboró la propuesta de tesis, El Ing. Héctor Garza empezó a revisar
artículos publicados en los diversos journals sobre el tema de complejidad y en particular
enfocados al área de sistemas. Revisó alrededor de 180 artículos principalmente de journals
norteamericanos y otros pocos de europeos, disponibles en la biblioteca. Héctor Garza fue
cerrando la búsqueda de artículos: “complexity theory”, “complexity theory” e
“information system”, y finalmente “complexity theory”, “information system” y “campus
wide information system”. Su objetivo era seleccionar aquellos artículos más importantes
sobre el tema que serían básicos para la tesis. A la par también planeó el estudio empírico,
por lo que definió su instrumento de medición, así como la estrategia a seguir para el
estudio empírico. Debido a que su director de tesis estaba en Estados Unidos y él en
México, le resultó complicado definir con precisión el tipo de pruebas estadísticas que
debía hacer para poder comprobar sus hipótesis. Así que el Ing. Héctor Garza pidió asesoría
a colegas de la Universidad que tenían fuertes conocimientos en el área estadística. Tras
mucho esfuerzo logró armar un estudio empírico completo y así poder tener bases sólidas
en las conclusiones de su tesis doctoral.

Una posible defensa


En enero del 2007, Héctor ya tenía muy avanzado el capítulo dos (marco empírico) y el
capítulo tres (resultados estadísticos), del capítulouno (marco teórico) se había concentrado
en extraer los conceptos más relevantes del tema. En esta revisión había incluido alrededor
de 60 referencias bibliográficas, todas ellas relevantes y actuales, de tal forma que podía
tener un panorama claro del estado del arte en esa área del conocimiento. En marzo del
2007, el Dr. McMurray, director de tesis, le definió una posible fecha de defensa: “Héctor,
ya casi concluyes tu trabajo de tesis…sabes que tengo muchos proyectos de investigación
que debo concluir, así que es necesario que definamos una fecha específica…vamos
programando tu defensa para el 29 de abril”. Así que el Ing. Héctor Garza se dio a la tarea
de concluir los detalles que faltaban para entregar el borrador final al tribunal de tesis (su
director y los dos sinodales). Para la primera semana de abril entregó los tres borradores
correspondientes a su tribunal de tesis. Primero discutiría sus avances con sus dos
sinodales, ya que ambos estaban en la misma Universidad que él y posteriormente tendría
una teleconferencia con el Dr. McMurray.

La revisión de los sinodales


Ambos sinodales revisaron el avance mostrado por el Ing. Héctor Garza. Se reunieron en
junta los tres (el tesista y los dos sinodales). Por una parte, el Dr. Luis Robles le indicó
algunas mejoras importantes al Ing. Héctor Garza en el marco teórico, como por ejemplo
introducir y cerrar cada tema y vincularlo con el siguiente tema. Y por otra parte, el Dr.
Pablo Jimenez le dijo al Ing. Héctor Garza, que el marco teórico debía de estar más robusto,
no se trataba sólo de demostrar que había leído. De acuerdo con el Dr. Pablo Jiménez, en el
mismo marco teórico el tesista debía ser capaz de elaborar nuevas ideas sobre el tema, “lo
siento mucho Héctor, pero esta tesis aún no es defendible, no veo diálogo entre tú y la
teoría, tu voz no aparece, ¿en dónde están las ideas que aportas?...” El Ing. Héctor Garza
le contestó con tono nervioso, “bueno, las aportaciones están en las conclusiones a las que
he podido llegar mediante el estudio empírico”, y el Dr. Pablo Jimenez les respondió “pero
esos son sólo números, recuerda que el número esconde más de lo que muestra, aquí lo que
importan son las ideas”. Como resultado de esa junta ambos sinodales le propusieron al
tesista que definiera una fecha posterior de defensa, y así seguir trabajando en la mejora de
la tesis. En particular al Dr. Luis Robles le interesaba que el capitulo uno estuviera pulido y
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ver las conclusiones bien elaboradas. Y al Dr. Pablo Jimenez, le interesaba que el marco
teórico estuviera más amplio, “En el marco teórico tienen que llegar a parir ideas,
recuerda lo que hablamos de Sócrates, necesitas elaborar nuevas propuestas a partir de lo
que vas revisando en la teoría, así se construye el conocimiento.”

La junta con el director de tesis


Debido a la importancia de las observaciones hechas por los sinodales, Héctor Garza
decidió suspender la posible teleconferencia con su director, y viajar personalmente a
Dallas, Texas. Con las anotaciones hechas por ambos sinodales, el Ing. Héctor Garza viajó
a la Universidad para encontrarse personalmente con su director de tesis. En esta junta se
planeaba discutir sobre los cambios que sugería su director a partir del último avance que
Héctor Garza había enviado; así como discutir con su director las anotaciones que llevaba
de los cambios sugeridos por sus dos sinodales. El Dr. McMurray revisó los avances
hechos por el tesista. Le hizo una revisión exhaustiva a su avance de tesis y le señaló
algunos errores que debían ser corregidos previos a una futura defensa, sin embargo no le
hizo ningún comentario relevante acerca del marco teórico. Una vez que el Dr. McMurray
le hizo sus observaciones, el Ing. Héctor Garza le comentó sobre la necesidad de ampliar el
marco teórico, e incluso le mostró algunas nuevas ideas que podían proponerse dentro del
mismo marco teórico (tal como le había sugerido uno de sus sinodales), a lo que el Dr.
McMurray le contestó “la ideas que van a surgir de tu tesis son aquellas que vas a
demostrar empíricamente, a mi no me pongas en el marco teórico ideas tuyas que no vas a
probar, esas son estupideces y aquí buscamos precisión”. Agregó “para mi es suficiente el
marco teórico que presentas, no necesitas agregar nada más, sólo pulir algunos aspectos
de forma” y finalmente le comentó “recuerda que aquí se trata de que desarrolles tu
capacidad como investigador y seguir rigurosamente un método científico, gracias a tus
hallazgos empíricos podrás generar un nuevo conocimiento en el área, eso es hacer
ciencia”.

La conversación en la carretera
El Ing. Héctor Garza regresó de la asesoría con el director de tesis aún más confundido, al
parecer había dos posiciones distintas en los miembros del tribunal. Ese fin de semana
Héctor Garza decidió irse con su familia a un área campestre a media hora de la ciudad de
Torreón. Alejarse un poco de todo le permitiría relajarse y así tomar nuevos bríos para
continuar con el trabajo de tesis que le esperaba en las siguientes semanas. En la carretera
Torreón-Parras, el Ing. Héctor Garza le comentó a su esposa sobre las conversaciones que
había tenido con los distintos miembros del tribunal. Héctor tendría una segunda reunión
con cada uno de los miembros del tribunal, le preocupaba cómo poder entablar un puente
entre el director de la tesis y su sinodal. Tenía que encontrar los argumentos necesarios para
evitar crear posiciones polarizadas en cuanto a las expectativas de su trabajo de tesis
doctoral. Era 1 de mayo del 2007, y la segunda reunión sería en 15 días más, “más vale que
llegue con algunas ideas claras a la reunión”, pensaba el Ing. Héctor Garza.

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