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El término disfagia se refiere a la dificultad para la deglución, es decir, la sensación de

dificultad de paso de los alimentos (sólidos o líquidos) desde la boca hasta el estómago. Es
un síndrome frecuente, cuya prevalencia aumenta con la edad y que repercute de forma
negativa sobre la calidad de vida.

Hay que diferenciar disfagia de odinofagia y globo histérico. La primera alude a la


presentación de dolor de localización retroesternal en los 15 segundos siguientes a la
deglución y puede asociarse o no a un retraso en el vaciamiento esofágico. Por otra parte, se
denomina globo histérico a la sensación de nudo o cuerpo extraño referido a nivel de la
unión faringoesofágica habiéndose sugerido como causa del mismo la existencia de una
hipertonía primaria del esfínter esofágico superior (EES).

La deglución tiene cuatro fases fundamentales:

1. Fase oral preparatoria: tiene una duración variable y es voluntaria. En ella se


prepara el bolo alimenticio, a través de la masticación y de su mezcla con la saliva.
2. Fase oral: dura un segundo y también es voluntaria. Se produce una elevación de la
lengua y el bolo es propulsado hacia posterior.
3. Fase faríngea: es involuntaria y dura hasta un segundo. En esta etapa se producen
una serie de modificaciones: elevación del velo del paladar (cierre de rinofaringe),
apertura del EES, cierre de la glotis y ascenso laríngeo, propulsión lingual y
contracción faríngea. Todas estas acciones deben estar perfectamente coordinadas
para guiar el bolo alimenticio desde la boca hacia el esófago superior, atravesando
la faringe y evitando su desvío hacia las fosas nasales o la vía aérea.
4. Fase esofágica: dura entre 6 y 8 segundos y también es involuntaria. Las ondas
peristálticas y la apertura del esfínter esofágico inferior (EEI) permiten que el bolo
alcance el estómago.

CLASIFICACIÓN

La disfagia puede clasificarse desde un punto de vista topográfico en disfagia


orofaríngea o esofágica. Son características de la disfagia orofaríngea la salivación
excesiva, lentitud en iniciar la deglución, regurgitación nasal, tos al deglutir (eventualmente
con sensación de ahogo), degluciones repetidas, disfonía y disartria, pudiendo asociarse a
otros síntomas neurológicos.

La disfagia esofágica suele presentar sensación de obstrucción retroesternal o epigástrica,


dolor torácico, regurgitación tardía y puede asociarse a otros síntomas reumatológicos.

Por otra parte la disfagia puede clasificarse respecto de su fisiopatología en funcional o


motora y en mecánica u obstructiva. La disfagia funcional, neuromuscular o motora
en general es variable, puede presentarse tanto con sólidos como con líquidos, el tránsito de
la comida puede favorecerse mediante algunas maniobras (por ejemplo degluciones
repetidas y/o elevar los brazos) y, en algunos casos, existe una clara sensibilidad a
alimentos fríos y calientes. Puede ser consecuencia de una dificultad para iniciar la
deglución o de anomalías en el peristaltismo y en la inhibición deglutoria (inhibición que
precede a la contracción peristáltica) debidas a enfermedades de los músculos esofágicos
estriados o lisos. Por tanto, dada la naturaleza de la musculatura que interviene en las fases
de la deglución, cuando la disfagia tiene un origen funcional se asume que la causa afecta al
músculo estriado si se trata de una disfagia orofaríngea y al músculo liso cuando se trata de
una disfagia esofágica. La disfagia mecánica u obstructiva se caracteriza por ser
persistente (y muchas veces progresiva), más marcada con los sólidos, la comida impactada
lleva a regurgitación y no hay relación con la temperatura de los alimentos. Podría estar
causada por un bolo de alimento muy grande, una estenosis intrínseca o una compresión
extrínseca de la luz. En el adulto, la luz esofágica puede distenderse hasta un diámetro de 4
cm debido a la elasticidad de la pared esofágica. Cuando el esófago no es capaz de dilatarse
más de 2,5 cm de diámetro puede aparecer disfagia para sólidos, que está siempre presente
cuando la distensión esofágica no es superior a 1,3 cm.

En general, la anamnesis es crucial en orientar acerca del nivel en que se está produciendo
la disfagia (orofaríngea vs. esofágica) y sobre el mecanismo subyacente (funcional vs.
mecánica). Dicha anamnesis y la exploración física permiten conocer la causa en el 80% de
los casos.

CAUSAS DE LA DISFAGIA SEGÚN SU


FISIOPATOLOGÍA
 Mecánicas u obstructivas

 Intrínsecas
o Estenosis péptica benigna
o Carcinoma
o Anillo esofágico inferior
o Tumor benigno
o Lesión por caústico
o Divertículo de Zenker
 Extrínsecas
o Tumores malignos
o Tiroides retroesternal
o Compresión vascular

Neuromusculares, funcionales o motoras

 Trastornos del músculo liso


o Acalasia
o Espasmo esofágico difuso
o Esclerodermia
o Enfermedad de Chagas
 Trastornos del músculo estriado
o Acalasia cricofaríngea
o Polimiositis
 Trastornos neurológicos
o Enfermedad desmielinizante

CAUSAS MÁS COMUNES DE DISFAGIA


OROFARÍNGEA
1. Enfermedades orgánicas: divertículo de Zenker, neoplasias, membranas (síndrome
de Plummer-Vinson), compresión extrínseca (osteófitos, bocio, adenomegalias)
2. Yatrogenia: postquirúrgica, radiación, fármacos
3. Enfermedades infecciosas: bacterianas, víricas, cándida, sífilis, botulismo
4. Enfermedades neurológicas: accidente vascular cerebral, enfermedad de
Parkinson, traumatismo craneoencefálico, tumor del tronco del encéfalo, demencia,
esclerosis múltiple, esclerosis lateral amiotrófica, poliomielitis
5. Enfermedades musculares: miastenia gravis, miositis, conectivopatías, distrofias
musculares, síndrome paraneoplásico
6. Enfermedades metabólicas: amiloidosis, hipertiroidismo, enfermedad de Wilson,
síndrome de Cushing
7. Alteraciones funcionales: acalasia cricofaríngea, disinergia del esfínter esofágico
superior

CAUSAS MÁS COMUNES DE DISFAGIA


ESOFÁGICA
1. Enfermedad de la mucosa: enfermedad por reflujo gastroesofágico, anillo
esofágico inferior (anillo de Schatzki), esofagitis eosinofílica, esofagitis infecciosa,
lesión por cáusticos, esofagitis por fármacos, lesión yatrogénica (tras escleroterapia,
ligadura de varices, radiofrecuencia, etc.), esofagitis por radioterapia, tumores
esofágicos
2. Enfermedades mediastínicas: compresión vascular, tumores (linfoma, cáncer de
pulmón), infecciones (tuberculosis)
3. Trastornos motores: acalasia, espasmo difuso esofágico, esclerodermia, otros
trastornos motores esofágicos

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