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DICIEMBRE DE 1995

COPARTICIPACIÓN DELICTUOSA. CONFIGURACIÓN DE LA.-

Para que se configure la coparticipación delictuosa, no basta que exista un lazo de


unión entre los delincuentes, sino que además, de su actuar se desprenda su
propósito y consentimiento para cometer el delito, que su cooperación la den en
forma consciente, sugiriendo alguna condición para obtener un determinado
resultado; pudiendo surgir el acuerdo recíproco en cualquiera de estos tres
momentos: a) antes de dar comienzo a la ejecución del hecho delictuoso: b)
durante la propia ejecución; o c) después de realizar esta.

TERCER TRIBUNAL COLEGIADO DEL SEXTO CIRCUITO.

VI. 3º. 3 P Pág. 504

Amparo directo 447/95.- Juan Bartolomé Ponce Olivos.- 13 de octubre de 1995.-


Mayoría de votos.-Ponente: Norma Fiallega Sánchez.- Disidente: Jaime Manuel
Marroquín Zaleta.- Secretaria: Paulina Negreros Castillo.

Amparo directo 283/95.- Sergio Flores Marthel.- 13 de julio de 1995.- Mayoría de


votos.- Ponente: Olivia Heiras de Mancisidor.- Disidente: Jaime Manuel Marroquín
Zaleta .- Secretario: Jesús G. Luna Altamirano.

NOVIEMBRE DE 95

COPARTICIPACIÓN, ELEMENTOS QUE SE REQUIEREN PARA QUE SE


ACTUALICE LA. (LEGISLACIÓN DEL ESTADO DE CHIAPAS).-

La coparticipación es un fenómeno jurídico que se presenta cuando varios


delincuentes concurren a la comisión de un mismo delito, cuyos actos externos
cooperan a los fines del propósito criminal que los inspira; por tanto, para poder
fijarla, precisa encontrar no el lazo de unión entre los diversos delincuentes en la
actividad externa que los une, sino en el propósito y en el consentimiento de cada
uno de ellos para la comisión del delito. De ahí que si de las constancias de autos
no aparece que el inculpado haya concertado algún acuerdo con diversas personas
para cometer el ilícito, es evidente que no puede atribuírsele ni siquiera de manera
presuntiva responsabilidad penal en la comisión del delito, al no surtirse los
presupuestos del artículo 11 del Código Penal del Estado.
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TRIBUNAL CLEGIADO DEL VIGESIMO CIRCUITO.

XX. 48 P Pág. 516

Amparo en revisión 378/95.- Margarita Pérez de Hernández.- 5 de octubre de


1995.- Unanimidad de votos.- Ponente: Ángel Suárez Torres.- Secretario: Ramiro
Joel Ramírez Sánchez.

JUNIO DE 1996

AUTO DE FORMAL PRISIÓN. LA FALTA DE PRUEBAS DEL INDICIADO NO


ACREDITA SU PROBABLE RESPONSABILIDAD.-

Conforme a lo dispuesto por el artículo 19 constitucional, el requisito de la


probable responsabilidad para dictar auto de formal prisión, se cumple cuando en
la causa penal existen datos suficientes para acreditar la imputación de un hecho
delictuoso, correspondiendo en todo caso al Ministerio Público aportar los
elementos de convicción que hagan probable la responsabilidad del inculpado; por
lo tanto, el auto de formal prisión que se sustenta en la falta de pruebas del
indiciado para desvirtuar la incriminación que se le hace, infringe la disposición
constitucional mencionada, ocasionando violación de garantías individuales.

SEGUNDO TRIBUNAL COLEGIADO DEL SEXTO CIRCUITO.

VI.2º.73 P

Amparo en revisión 104/96.- David Eduardo Ramírez Juárez.- 9 de mayo de 1996.-


Unanimidad de votos.- Ponente: Magistrado por ministerio de ley José Mario
Machorro Castillo.- Secretario: Gonzalo Carrera Molina.

Pág. 792 SJFG.

AGOSTO DE 1996

AUTO DE FORMAL PRISION. ES VIOLATORIO QUE EL ARTÍCULO 19


CONSTITUCIONAL, SI NO SE HACE EL ESTUDIO DEL CONJUNTO DE
HECHOS QUE INTEGRARON LA PRESUNTA RESPONSABILIDAD DEL
INCULPADO CON PRUEBAS EVIDENTES.-
3

No se acredita con plenitud lo ordenado por el artículo 19 constitucional, si el auto


de formal prisión no se sustenta en un conjunto de hechos que integren los datos
suficientes para justificar la probable responsabilidad de una persona con pruebas
evidentes, pues además, los antecedentes que arroje la averiguación deben ser
suficientes, no para hacerla posible, entendiéndose como tal la calidad de poder
ser, de ser factible, sino de hacerlo verosímil, que se pueda probar; que el artículo
19 constitucional no tiene el alcance estrecho que se le ha conferido, sino uno
mayor, puesto que no es posible admitir que sea rigorista en su parte objetiva, al
expresar que el tipo penal debe quedar comprobado necesariamente y tolerante
en su parte subjetiva, concediendo con ello que con simples datos pueda
restringirse la libertad de una persona con todas las graves consecuencias que tal
acto trae aparejado en el orden moral, social, económico, familiar y jurídico; y si la
autoridad responsable no efectuó en el proceso relativo la valoración de todas las
pruebas que obran en la causa penal, principalmente la relativa a que no estuvo
presente el día en que sucedieron los hechos imputados, resulta claro que se violó
en perjuicio del quejoso el precepto constitucional en cita.

PRIMER TRIBUNAL COLEGIADO DEL DECIMO CIRCUITO.

X. 1º.14 P

Amparo en revisión 47/1996.- Alfonso Alonso Alonso Arcos.- 22 de febrero de


1996.- Unanimidad de votos.- Ponente; Leonardo Rodríguez Bastar.- Secretario:
Rigoberto Ochoa Murillo.

SEPTIEMBRE DE 1996

COPARTICIPACIÓN DELICTIVA. SU EXISTENCIA REQUIERE ACUERDO


ENTRE LOS PARTICIPANTES.-

Para que se acredite la coparticipación delictiva en un concurso eventual de


agentes, es menester que exista consenso en todos los individuos que tomarán
parte en la perpetración del injusto, evidenciándose de esta manera su deseo de
delinquir y, por ende, el dolo en cada uno de ellos. La cuota de participación puede
ser previa, concomitante o posterior a la consumación del delito, pero sea cual
fuere la elegida, la nota esencial de la misma estriba en la voluntariedad y el nexo
psíquico que debe haber entre los que participan para la producción del resultado
típico, circunstancia que no se actualiza cuando por ejemplo, alguien se presenta a
un lugar donde se está cometiendo un ilícito sexual, limitándose sólo a observar,
sin que exista prueba de acuerdo previo o de que de alguna manera hubiese
cooperado o ayudado para que se materializara la infracción, ni tampoco exista
evidencia de que hubiera puesto condición para la ejecución del antijurídico,
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debiendo concluirse en tal caso, que no se puede fincar responsabilidad penal a


título de coparticipe, toda vez que no existe nexo causal entre la conducta y el
resultado.
SEGUNDO TRIBUNAL COLEGIADO DEL DECIMO CUARTO CIRCUITO .

XIV.2°.15 P

Amparo en revisión 235/1996.- José Armando Polanco Salazar.- 8 de julio de


1996.- Unanimidad de votos.- Ponente: Luis Armando Cortés Escalante.-
Secretario: Luis Manuel Vera Sosa.

AGOSTO 1997

COAUTORIA MATERIAL. SE GENERA CUANDO EXISTE ENTRE LOS


AGENTES CODOMINIO FUNCIONAL DEL HECHO.-

Aun cuando la aportación de un sujeto al hecho delictivo no pueda, formalmente,


ser considerada como una porción de la acción típica, si aquélla resulta adecuada y
esencial al hecho de tal manera que evidencia que existió entre os agentes un
reparto del dominio del hecho en la etapa de su realización (codominio funcional
del hecho), tal aportación es suficiente para considerar a dicho agente coautor
material del delito en términos del artículo 13, fracción III, del Código Penal para
el Distrito Federal, como ocurre en el delito de robo, cuando uno de los activos es
el que se apodera materialmente de la cosa ajena, mientras otro, amén de
brindarle apoyo con su presencia, impide que uno de los ofendidos acuda a
solicitar auxilio.

PRIMER TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA PENAL DEL PRIMER CIRCUITO.

I.1°. P. J/5

Amparo directo 369/97.- Pedro Flores Peralta.- 17 de abril de 1997.- Unanimidad


de votos.- Ponente: Alejandro Sosa Ortiz.- Secretario: Carlos Díaz Cruz.

Amparo directo 341/97.- Juan Francisco Mares Zárate, Gustavo Azcárate


Hernández, Miguel Ángel Rodríguez Ruiz y Ricardo Bello Reyes.- 19 de mayo de
1997.- Unanimidad de votos.- Ponente: Elvía Díaz de León de López.- Secretaria:
María de la Luz Romero Hernández.
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Amparo directo 625/97.- Hermenegildo Basilio Rojas.-30 de mayo de 1997.-


Unanimidad de votos.- Ponente: Elvia Díaz de León de López.- secretaria: Silvia
Lara Guadarrama.

Amparo directo 681/97.- Rodolfo Romero Elguera y Rafael Pérez Vasconcelos.- 29


de mayo de 1997.- Unanimidad de votos.- Ponente: Carlos Hugo Luna Ramos.-
Secretaria: Miriam Sonia Saucedo Estrella.

Amparo directo 721/97.- Arturo García Huerta.- 17 de junio de 1997.- Unanimidad


de votos.- Ponente: Alejandro Sosa Ortiz.- Secretario: Ricardo Martínez Carvajal.

AGOSTO 1997

CODOMINIO FUNCIONAL. REQUIERE QUE LA APORTACIÓN DEL


COAUTOR ESTE PRECEDIDA POR UNA DIVISIÓN DEL TRABAJO
PREVIAMENTE CONVENIDA.

Una de las formas en que se surte la realización conjunta del delito prevista en la
fracción III del artículo 13 del Código Penal Federal, aparece cuando el actuar de
alguno o algunos de los intervinientes en el ilícito, a pesar de que no se traduce en
acciones fraccionadas de la conducta típica, sí refleja un codominio funcional del
hecho, el cual presupone una división del trabajo previamente convenida que
procede a tales actuaciones. Luego entonces, el solo dato de que alguien de
manera intempestiva le haya allegado a otro el arma con la que privó de la vida al
pasivo, sin existir siquiera elementos que permitan establecer que el primero
hubiese así procedido por un plan previamente concedido y convenido en el que se
le hubiere asignado esa tarea, sino que por el contrario se advierte que tal
colaboración fue causal y posterior su aceptación por el autor material, no autoriza
a considerar al primero como coautor, sino en todo caso como cómplice.

PRIMER TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA PENAL DEL PRIMER CIRCUITO.

I. 1° P 30 P

Amparo directo 949/97.- Elizabeth Campos Castillo.- 11 de julio de 1997.-


Unanimidad de votos .- Ponente: Alejandro Sosa Ortiz.- Secretario: Carlos Díaz
Cruz.

ABRIL 1998

AUTORIA Y PARTICIPACIÓN PREVISTAS EN EL ARTÍCULO 28 DEL


CÓDIGO PENAL PARA EL ESTADO DE VERACRUZ. DEBEN QUEDAR
6

PRECISADAS EN EL AUTO DE FORMAL PRISIÓN, SIN QUE OBSTE QUE SE


HAYAN ESTABLECIDO AL DICTAR LA ORDEN DE APREHENSIÓN. El auto de
formal prisión es violatorio de las garantías individuales del quejoso si al dictarlo se
omitió indicar en cuál o cuáles de las hipótesis que se contienen en las distintas
fracciones del artículo 28 del Código punitivo local encuadra su conducta antisocial,
ya que tal auto carece del requisito formal de la debida fundamentación, sin que
obste que en la orden de aprehensión quedara precisado en qué se hizo consistir
la participación de aquél para llevar al cabo el ilícito que se le atribuye, así como la
fracción del citado numeral en que se ubicó su proceder, pues esos requisitos
debieron ser plasmados en el auto de formal prisión por tratarse de actos
diferentes.

TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA PENAL DEL SÉPTIMO CIRCUITO. VII.P.70 P

Amparo en revisión 595/97.- Loreto Hernández Cobos.- 30 de enero de 1998.-


Unanimidad de votos.- Ponente: Gilberto González Bozziere.- Secretario: Nicolás
Leal Salazar.

MAYO DE 1999

TESTIGO, NO ES SUFICIENTE SU DICHO PARA FINCARLA PROBABLE


RESPONSABILIDAD DEL INCULPADO, CUANDO DE SU ATESTO NO SE
DESPRENDE IMPUTACIÓN DIRECTA EN SU CONTRA, NI SE PRECISAN
CARACTERÍSTICAS Y DEMÁS CIRCUNSTANCIAS PERSONALES DEL
PROCESADO.

JULIO 2002

COAUTORIA. ARTÍCULO 13, FRACCIÓN III, DEL CÓDIGO PENAL PARA EL


DISTRITO FEDERAL.- La coautoría a que se contrae la fracción III del artículo
13 del Código Penal para el Distrito Federal, se surte cuando varias personas en
consenso y con codominio conjunto del hecho, dividiéndose las acciones delictivas
y mediante un plan común acordado antes o durante la perpetración del suceso,
concurren a la ejecución del hecho punible y, por tanto, son responsables en
igualdad de condiciones; por ende, una aportación segmentada, adecuada y
esencial al hecho puede bastar para ser considerada y penada como coautoría,
auque formalmente no sea parte de la acción típica, habida cuenta que aquélla se
refiere no únicamente a una ejecución compartida de actos que se realizan, en
sentido objetivo-formal, como porciones pertenecientes a la acción típica sino a
que varios agentes reparten entre si el dominio del hecho en la etapa de su
realización, por lo cual la doctrina ha llamado a esta intervención compartida como
codominio funcional del hecho; sin embargo, esa actuación funcional para
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convertir al agente como coautor, debe ser necesaria y esencial para la realización
del hecho delictivo. En ese sentido, si el sujeto activo no desapoderó
materialmente al ofendido de sus pertenencias, pero su actuar se constriñó en
llevarlo hasta el lugar donde se localizaban los sujetos que le quitaron sus
pertenencias, es evidente la existencia de un plan común acordado entre esas
personas para la realización del robo; por tanto, resulta incontrovertible que la
aportación del acusado fue esencial y adecuada para la comisión del delito a título
de coautor, en términos de la fracción III del artículo 13 del Código Penal para el
Distrito Federal.

OCTAVO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA PENAL DEL PRIMER CIRCUITO.

I.8°.P.2 P

Amparo directo 768/2002.- 18 de abril de 2002.- Unanimidad de votos.- Ponente:


Manuel Baraibar Constantino.- Secretario: Jesús Terriquez Basulto.

SEPTIEMBRE 2002

COAUTORÍA. SE GENERA CUANDO EXISTE ENTRE LOS AGENTES


CODOMINIO FUNCIONAL DEL HECHO (LEGISLACIÓN DEL ESTADO DE
SINALOA).- La coautoría, conforme a la fracción III del artículo 18 del Código
Penal para el estado de Sinaloa, es la realización conjunta de un delito por varias
personas que colaboran consciente y voluntariamente. Lo decisivo en la coautoría
es que el dominio del hecho lo tienen varias personas que, en virtud del principio
del reparto funcional de papeles, asumen por igual la responsabilidad de su
realización. Las distintas contribuciones deben considerarse, por consiguiente,
como un todo, y el resultado total debe atribuirse a cada autor,
independientemente de la entidad material de su intervención. En la coautoría es
necesario, además del acuerdo de voluntades, que se contribuya de algún modo
en la realización del delito (no necesariamente en su ejecución), de tal modo que
dicha contribución pueda estimarse como un eslabón indispensable de todo el
acontecer delictivo. Como el autor, el coautor realiza la actividad delictuosa
descrita en un concreto tipo penal conjuntamente con otro u otros. En rigor
técnico el coautor es un autor y, por ello, la coautoría es una autoría que se
singulariza por el dominio que sobre el hecho ejercen en común todos los autores,
quienes intervienen de acuerdo en la ejecución del delito; ello implica que el
coautor es quien está en posesión de las condiciones personales del autor y ha
participado de la decisión común respecto del hecho delictivo. Entonces, en el todo
que constituye el hecho típico, el coautor con su actuación contribuye con una
parte que complementa la de los demás copartícipes o autores y ello precisamente
8

justifica el que responda del delito en su integridad. El dominio del hecho, en la


parte que corresponde a cada coautor, se origina en la decisión común de todos
para ejecutar el delito. Mediante esa decisión conjunta se vinculan funcionalmente
los distintos aportes al hecho, de tal manera que cada aporte está conectado al
otro mediante la división de tareas acordadas en la decisión conjunta.

QUINTO TRIBUNAL COLEGIADO DEL DÉCIMO SEGUNDO CIRCUITO.


XII.5°.2 P

Amparo directo 249/2001.- 12 de diciembre de 2001.- Unanimidad de votos.-


Ponente: José Alejandro Garza Ruiz.- Secretario: Jorge Arturo Porras Gutiérrez.

Amparo directo 352/2001.- 11 de Enero de 2002.- Unanimidad de votos.- Ponente:


Aracely Álvarez Cañedo, secretaria de tribunal autorizada por el Pleno del Consejo
de la judicatura Federal para desempeñar las funciones de Magistrada.- Secretario:
Jorge Arturo Porras Gutiérrez.

Amparo directo 54/2002.- 6 de mayo de 2002.- Unanimidad de votos.- Ponente:


José Alejandro Garza Ruiz.- Secretaria: Deyanira Martínez Contreras.

DICIEMBRE DE 2002

COPARTICIPACIÓN DOLOSA. REQUISITOS PARA QUE SE CONFIGURE


(LEGISLACIÓN DEL ESTADO DE CHIHUAHUA).- Para que se utilice la
hipótesis normativa de coparticipación dolosa prevista en la fracción iv del artículo
18 del Código Penal del estado de Chihuahua, se requiere la concurrencia de los
elementos siguientes: a) Una participación consciente y ejecutada en forma
voluntaria; y, b) La existencia de un acuerdo entre los delincuentes que puede ser
previo a la comisión del delito o concomitante al hecho y de naturaleza tácita entre
los coparticipantes. De ahí que la coautoria o coparticipación se presenta cuando
los sujetos activos realizan una conducta eficiente para producir el resultado, aun
cuando la aportación de un sujeto al hecho delictivo no pueda formalmente ser
considerada como una parte de la acción atípica, cuando resulta adecuada y
esencial al hecho, de manera que se evidencie que existió entre los agentes un
reparto de dominio del hecho en la etapa de su realización; es decir, no obstante
que entre los sujetos activos no exista un acuerdo previo, expreso y específico
para cometer el delito, esa circunstancia resulta irrelevante porque en la
coparticipación resulta operante el acuerdo tácito de los agentes para realizar
actos simultáneos o sucesivos, aprovechando la situación que de momento se
presenta.

QUINTO TRIBUNAL COLEGIADO DEL DÉCIMO SÉPTIMO CIRCUITO XVII.5°.5 P


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Amparo directo 231/2002.- 3 de mayo de 2002.- Unanimidad de votos.- Ponente:


José Martín Hernández Simental.- Secretaria: Estefana Sánchez Haro.

Amparo directo 134/2002.- 31 de mayo de 2002.- Unanimidad de votos.- Ponente:


José de Jesús González Ruiz.- Secretario: Rogerio Ariel Rojas Novelo.

Amparo en revisión 143/2002.- 31 de mayo de 2002.- Unanimidad de votos.-


Ponente: José Martín Hernández Simental.- Secretaria: Margarita de Jesús García
Ugalde.

Véase: Apéndice al Semanario Judicial de la Federación 1917-2000, tomo II,


Materia Penal, página 382, tesis 498, de rubro: “COPARTICIPACIÓN DELICTIVA,
ACUERDO DE LOS SUJETOS EN LA.”.

MAYO 2003

PARTICIPACIÓN EN LA EJECUCIÓN DEL DELITO, LOS GRADOS DE


COAUTOR Y DE COMPLICE NO PUEDEN CONCURRIR EN UNA MISMA
PERSONA (LEGISLACIÓN DEL ESTADO DE CHIHUAHUA).- Las hipótesis
previstas en el artículo 18, fracción III y VI, del Código Penal del Estado de
Chihuahua, vigente hasta el 24 de mayo de 2001, para determinar el grado de
participación del sujeto activo en la ejecución del delito; relativas a la coautoria y
complicidad, son excluyentes entre sí respecto de la misma persona, puesto que el
coautor es aquel que lleva acabo junto con otra u otras personas la preparación y
la consumación de un ilícito, mientras que el cómplice es quien coopera o auxilia
de manera dolosa, a otro u otros para que lleven a cabo la conducta delictiva;
grados de participación que son distintos y que no pueden concurrir
simultáneamente en un mismo sujeto activo; por lo que no se pueden prestar
ayuda y cometer el delito a la vez, ya que sería como sancionar dos veces la
misma conducta, como coautor y como cómplice, lo que es jurídicamente
inadmisible.

TERCER TRIBUNAL COLEGIADO DEL DÉCIMO SÉPTIMO CIRCUITO.


XVII.3°.12 P

Amparo directo 285/2002.- 23 de enero de 2003.- Unanimidad de votos.- Ponente:


Olivia Heiras de Mancisidor.- Secretario: Julio César Montes García
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MAYO 2004

Lo anterior se apoya en la jurisprudencia 276 de la Primera Sala de la Suprema


Corte de Justicia de la Nación, que resolvió la contradicción de tesis 48/96,
sustentada entre el Segundo Tribunal Colegiado del Noveno circuito y el Segundo
Tribunal Colegiado del Décimo Segundo Circuito el veintiocho de mayo de mil
novecientos noventa y siete, publicada en la página doscientos uno del Tomo II,
Materia Penal del Apéndice al Semanario Judicial de la Federación 1917-2000, del
rubro y texto siguiente:

“PRUEBA INDICIARIA, COMO PORE LA, EN MATERIA PENAL”.- En materia penal, el


indicio atañe al mundo de lo fáctico, porque en un hecho acreditado que sirve de
medio de prueba, ya no para probar, sino para presumir la existencia de otro
hecho desconocido; es decir existen sucesos que no se pueden demostrar de
manera directa por conducto de los medios de prueba regulares como la
confesión, testimonio o inspección, sino sólo a través del esfuerzo de razonar
silogísticamente, que parte de datos aislados, que se enlazan entre sí, en la mente,
para llegar a una conclusión.

MAYO 2004

PRUEBA CIRCUNSTANCIAL O INDICIARIA EN MATERIA PENA. SÓLO


DEBE HACERSE USO DE ELLA CUANDO EXISTAN HECHOS ACREDITADOS
QUE SIRVAN PARA PRESUMIR LA EXISTENCIA DE OTROS Y NO PARA
SUPLIR LA INSUFICIENCIA DE PRUEBAS QUE PUEDAN RESULTAR
CARENTES DE VERACIDAD EN PERJUICIO DEL REO.- Según lo ha definido la
Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en las jurisprudencias
268, visible en la página 150 del Tomo II, Materia Penal, del Apéndice al
Semanario Judicial de la Federación 1917-1995 y 1ª./J.23/97, derivada de la
contradicción de tesis 48/96, consultable en la página 223 del Tomo V, junio de
1997, Novena Época del Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, cuyos
rubros, por su orden, son: “PRUEBA CIRCUNSTANCIAL, VALORACIÓN DE LA” y
“PRUEBA IMDICIARIA CÓMO OPERA LA, EN MATERIA PENAL.”, esta prueba es
muy específica en cuanto a su modo de operar, lo que significa que debe hacerse
un uso moderado de ella aplicándola, en principio, únicamente en los casos en que
los hechos a acreditar no sean de aquellos fácilmente demostrables con pruebas
directas, que sean idóneas según el delito de que se trate, y ocuparse por
excepción sólo cuando existan hechos acreditados que sirvan no para probar, sino
para presumir la existencia de otros, o sea, para su condenatoria, debe partirse de
11

un minucioso análisis de los elementos aportados a la causa, conforme a las reglas


que derivan de las jurisprudencias citadas, sin que le sea dable al juzgador suplir la
insuficiencia de pruebas a través de su aplicación, infiriendo hechos y
circunstancias que a la postre pueden resultar carentes de veracidad en perjuicio
del reo.

SEGUNDO TRIBUNAL COLEGIADO DEL VIGÉSIMO SEGUNDO CIRCUITO XXII.2º.10


P.

ENERO 2004

COPARTICIPACIÓN. SI NO SE PRUEBA QUE EL ACTIVO ACORDÓ


PREVIAMENTE CON LOS AUTORES MATERIALES SU COOPERACIÓN EN LA
ETAPA POSTERIOR A LA EJECUCIÓN DEL DELITO, CONSISTENTE EN QUE
TRASLADARÍA A OTRA ENTIDAD EL AUTOMOTOR MOTIVO DEL ROBO, NO
SE SURTE LA HIPÓTESIS PREVISTA EN EL ARTÍCULO 21, FRACCIÓN III,
DEL CÓDIGO DE DEFENSA SOCIAL PARA EL ESTADO DE PUEBLA.- En el
Artículo 21, fracción III, del Código referido, se alude a la hipótesis en que los
partícipes presten auxilio o cooperación de cualquier especie, aun después de
ejecutado el delito; sin embargo, para que opere está forma de intervención deben
reunirse, ineludiblemente, las dos premisas señaladas en dicho precepto: la
primera, que exista concierto previo entre los activos; y la segunda, que esa
colaboración sea consciente, expresa o tácita, de forma tal que no quede duda
respecto de su participación en el evento antes –planeación-, durante –ejecución-
o después de consumado el injusto, lo que implica que al tratarse de delitos de
consumación instantánea, como lo es el robo de vehículo, que se agota en el
momento del apoderamiento de la cosa ajena sin consentimiento del dueño, para
fincar el grado de intervención de los activos en caso de que participen diversos
sujetos, debe colmarse plenamente que aquellos colaboraron con cualquier
actividad que implique que expresa o tácitamente aceptaron la violación del bien
jurídico tutelado por la norma, lo que no ocurre cuando sólo consta el hecho de
que el inculpado se transportaba en un vehículo robado horas antes por un
tercero, como acompañante del chofer, sin pruebas que demuestren su
participación en el delito.

SEGUNDO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA PENAL DELSEXTO CIRCUITO.


VI.2º.P.53 P

Amparo en revisión 298/2003.- 2 de octubre de 2003.- Mayoría de votos.-


Disidente: Tarcicio Obregón Lemus.- Ponente: Diógenes Cruz Figueroa.-
Secretaria: Yolanda Leticia Escandón Carrillo.
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Amparo en revisión 351/2003.- 23 e octubre de 2003.- Unanimidad de votos.-


Ponente: Diógenes Cruz Figueroa.- Secretario: Arnoldo Guillermo Sánchez de la
Cerda.

Véase: Semanario judicial de la Federación, Octava Época, Tomo XV-II, febrero de


1995, página 280, tesis VI.1º.105 P, de rubro “COPARTICIPACIÓN. NO SE DA
CUANDO LA AYUDA POSTERIOR A LA CONSUMACIÓN DEL DELITO NO ES
PRECEDIDA POR UN ACUERDO PREVIO.”

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