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Universidad Nacional Autónoma de México

Escuela Nacional de Enfermería y Obstetricia

LA ESTIMULACIÓN COGNITIVA Y ACTIVIDAD FÍSICA COMO


MEDIDA PREVENTIVA EN LA CONSERVACIÓN DE LA
FUNCIONALIDAD DEL ADULTO MAYOR

TESINA
QUE PARA OBTENER EL TITULO DE
LIC. EN ENFERMERIA Y OBSTETRICIA
PRESENTA:
LÓPEZ GUZMÁN DANTE ZAZHIL
NUMERO DE CUENTA:
308182163

DIRECTOR DEL TRABAJO:

LEO. MARÍA DEL CONSUELO DE LOS REYES GARCÍA


CIUDAD DE MÉXICO FEBRERO 2019
ÍNDICE

1 INTRODUCCIÓN......................................................................................................................................... 1

2 FUNDAMENTACION DEL TEMA DE LA TESINA.....................................................................................2

2.1 DESCRIPCIÓN DE LA SITUACIÓN DEL PROBLEMA......................................................................4


2.2 IDENTIFICACIÓN DEL PROBLEMA..................................................................................................6
2.3 JUSTIFICACIÓN DE LA TESINA........................................................................................................7
2.4 OBJETIVOS........................................................................................................................................ 8
2.4.1 GENERAL.................................................................................................................................. 8
2.4.2 ESPECIFICO..............................................................................................................................8

3 MARCO TEÓRICO CONCEPTUAL............................................................................................................9

3.1 GENERALIDADES DE LA VEJEZ .....................................................................................................9


3.2 ASPECTOS SOCIALES DE LA VEJEZ ..........................................................................................11
3.3 SINDROMES GERIATRICOS ..........................................................................................................13
3.4 EL CUIDADO DE ENFERMERIA .....................................................................................................16
3.5 PARTICIPACION DE ENFERMERIA EN UNA VEJEZ SALUDABLE ..............................................18
3.6 IMPORTACIA DE LA ESTIMULACION FISICA Y COGNITIVA EN LA VEJEZ ...............................20
3.7 PARTICIPACION DE LA FAMILIA EN LA VEJEZ SALUDABLE .....................................................24
3.8 LA VEJEZ Y EL AUTOCUIDADO ....................................................................................................25

4 PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA DE INVESTIGACIÓN...................................................................36

4.1 ANTECEDENTES............................................................................................................................. 36
4.2 PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA...............................................................................................36

5 METODOLOGÍA DE INVESTIGACIÓN.....................................................................................................37

5.1 VARIABLES...................................................................................................................................... 37
5.2 INDICADORES................................................................................................................................. 37
5.3 TIPO Y DISEÑO DE LA TESINA......................................................................................................38
5.3.1 Tipo.......................................................................................................................................... 38
5.3.2 DISEÑO.................................................................................................................................... 38
5.3.3 Cronograma de trabajo............................................................................................................39

6 CONCLUSIONES...................................................................................................................................... 40

7 RECOMENDACIONES.............................................................................................................................. 42

8 LOSARIO DE TÉGRMINOS...................................................................................................................... 43

9 REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS.........................................................................................................49
INTRODUCCION

El envejecimiento de la población Mexicana es una de las conquistas de nuestros


tiempos, pero es también uno de sus mayores retos en la conservación de la salud,
ya que esto implicará un aumento de las demandas social y de salud.

El modelo del envejecimiento activo es una estrategia mejorar la calidad de vida en


posible en los aspectos de bienestar físico, psíquico y social, la realidad es que los
ancianos de hoy, sobre todo los de más edad, sufren diversos cuadros patológicos
que disminuyen notablemente su salud, y en consecuencia, su calidad de vida, que
se valora en función del nivel de independencia, y los diferentes síndromes
geriátricos que la reducen.

La actividad física y cognitiva son pilares importantes en el envejecimiento activo, la


participación de enfermería en el cuidado en la prevención y rehabilitación persiguen
mejorar el bienestar y calidad de vida de las personas a medida envejecen,
favoreciendo las oportunidades de desarrollar una vida autónoma y saludable.

La presente tesina nace de la observación de los adultos mayores encuestados… en


el instituto :::en la zona sur de la CDMX en el desarrollo del servicio social.

Este trabajo contiene los aspectos teóricos acerca de la actividad cognitiva y física en
los adultos mayores que admitan identificar la importancia de la participación de los
licenciados en enfermería en la conservación de una vida autónoma en los ancianos
en su hogar, en las instituciones de la salud, se presenta la metodología en la
elaboración de la presente tesina realizada con la finalidad de sustentar el examen
profesional de Licenciatura de Enfermería y Obstetricia.
2 FUNDAMENTACION DEL TEMA DE LA TESINA.

El envejecimiento de la población puede considerarse un éxito de las políticas de


salud pública y el desarrollo socioeconómico, pero también constituye un reto para la
sociedad, que debe adaptarse a ello para mejorar al máximo la salud y la capacidad
funcional de las personas mayores, así como su participación social y su seguridad
(OMS, 2014)

México en 50 años ha alcanzado un alto porcentaje de personas envejecidas, se


espera que para finales de 2019 existan, según el Consejo Nacional de Evaluación
de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), 13 millones 900 mil personas
mayores de 60 años.

Actualmente 6 de cada 10 personas mayores son mujeres, haciendo evidente una


feminización del envejecimiento, con una esperanza de vida en promedio de 75
años: 78 años para mujeres y 73 años para los hombres.

La transición demográfica es un proceso que se caracteriza por un descenso


importante de la mortalidad y de la natalidad. En México, la primera fase de esta
transición comienza en los años treinta del siglo XX con un descenso de la
mortalidad que, junto con elevados niveles de natalidad, provocaron un periodo de
elevado crecimiento demográfico. La segunda etapa de este proceso se dio en los
años setenta con un acelerado descenso de la fecundidad, en parte como resultado
de las políticas de población de aquella década que tenían como objetivo frenar el
acelerado crecimiento de la población. En conjunto, la baja en la mortalidad y en la
fecundidad dio pie al predominio de la población adulta y de edades avanzadas
(Zuñiga y García, 2008)
El envejecimiento está correlacionado con los cambios en la capacidad cognitiva,
biológica, psicológica y social, una gran proporción de la población mundial alcanzará
la etapa de adulto mayor, en un lapso muy corto; se proyectan, para el 2030, que los
mayores de 80 años representarán el 30% de la población en los países
desarrollados y el 12 % en los denominados países en vías de desarrollo (Alonso,
Sansó, Díaz-Canel, Carrasco y Oliva, 2007). Esto es lo que causa de alarma entre
los gobiernos y sociedades actuales, la carga de las demencias que esta variable
conlleva en relación con esta población.

Debido a lo anterior, ha surgido el interés en el entrenamiento cognitivo y otras


intervenciones que puedan aminorar o revertir estos cambios degenerativos en los
adultos mayores

Indudablemente, no se puede negar la importancia que reviste el entrenamiento


cerebral en el mejoramiento cognitivo de las personas adultas mayores, con el fin de
mejorar su autonomía e independencia diaria. Asimismo, el entrenamiento cerebral
enmarca su importancia en institutos educativos, instituciones de salud mental y, por
ello, debe profundizarse el debate que apoye la aprobación, el mejoramiento o
rechazo de esta actividad

https://www.scielo.sa.cr/pdf/ree/v18n2/a01v18n2.pdf

Por otro lado, Gómez y Ruiz (2007) señalan que la senectud nunca debe
considerarse como un estado enfermizo sino como un proceso natural, ya que se
está describiendo una fase de la vida que conlleva el paso del tiempo y la aparición
de secuelas en el cuerpo. Es un periodo en el que la persona se ve obligada a
cambiar su modo de vida, adaptándose a una nueva situación social y psicológica
(Conte, 1995). Meléndez (2000) la describe como la suma total de los cambios
dependientes del transcurso del tiempo, que son comunes a todos los miembros de
una misma clase o especie y que tienen lugar a lo largo de la vida, tras haber
alcanzado la madurez de talla, forma y función.

http://eprints.uanl.mx/4476/1/Capitulos%20de%20libro.pdf
Las expresiones culturales que existe entre la vejez y distintas áreas de la vida con
las que tiene relación directa, como son la producción y el consumo, las relaciones
familiares, los procesos de urbanización y de modernidad, la globalización, las
nuevas metodologías laborales, el retiro de la actividad, la dinámica de la población,
las instituciones y los programas públicos y, finalmente, el aspecto relevante del
morir.

Algo que se debe aquilatar en nuestra cultura de la vejez que se propone es el valor
de vivir sanos y con bienestar, por lo que es importante preparar las etapas de la
vejez en ese campo, no sólo en forma individual, sino también social. La tarea es
evitar los efectos negativos del envejecimiento

Las manifestaciones de la vejez en relación con la familia y de cómo se acomodan


los viejos (abuelos) y los muy viejos (bisabuelos) en familias que, en virtud del gran
número de miembros envejecidos, pasan a ser semiextensas y extensas. La
información muestra mayor empobrecimiento de la familia conforme los miembros
envejecidos son de edad más avanzada, cómo la estrategia familiar hacia los viejos
también se hace para buscar ventajas y cómo son los acuerdos y los acomodos de
domicilio frente a los problemas de salud y de incapacidad.

En el envejecimiento hay una trayectoria de crecimiento y ascenso, seguida de


cambios endógenos y exógenos que gradualmente limitan el desarrollo y la
capacidad de supervivencia. Dentro de estos elementos destacan las enfermedades,
la nutrición, los estilos de vida y los errores metabólicos, los cuales no sólo actúan en
las edades avanzadas, sino que intervienen desde los inicios de la vida y participan
en el tipo de vejez posterior.

Con estos elementos plantea los conceptos del envejecimiento exitoso, como meta a
seguir individual y socialmente. Sin embargo, en las condiciones de México es, por el
momento, indefinido y difícil de distinguir entre el envejecimiento normal, el
defectuoso y el exitoso. En todo caso se vuelve a los conceptos de fragilidad y
dependencia, donde, en última instancia, no es la muerte lo que preocupa, sino la
calidad de vida frente a las incapacidades y el deterioro funcional.

https://www.redalyc.org/pdf/112/11201902.pdf
Desde el punto de vista de la medicina, se llega a un nuevo deber social
representado por el envejecimiento, con problemas particulares en el diagnóstico de
situaciones patógenas, donde la promoción de la salud implica la transformación del
sistema actual de salud para que la prevención tenga un lugar preponderante. Las
metas serían lograr lo que se ha denominado la compresión de la morbilidad,
tendiente a disminuir las consecuencias de las enfermedades crónicas para
contribuir, así, al éxito en el envejecimiento. Parte de estas tareas recaen en la
evaluación y asistencia geriátricas globales. Además de las mejoras en las acciones
sobre las dolencias cardiovasculares, diabéticas, osteoarticulares y sensoriales, es
necesario realizar actividades respecto a la artritis, las demencias y la depresión.

https://www.redalyc.org/pdf/112/11201902.pdf

2.1 DESCRIPCIÓN DE LA SITUACIÓN DEL PROBLEMA.

La esperanza de vida de la población mexicana se duplicó entre 1930 y 2014 con


una ganancia de 43 años en las mujeres y 39 en los hombres, lo cual significa
grandes desafíos para los sistemas de pensión, jubilación y salud, principalmente. El
Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018, que plantea que la etapa de transición
demográfica en que se encuentra nuestro país supone una demanda más elevada de
servicios, especialmente asociada al incremento de personas adultas mayores que
generará un impacto en el Sistema de Salud y desafíos a la organización familiar, así
como cargas adicionales de trabajo de cuidados, en especial para las mujeres,
quienes realizan mayoritariamente este trabajo. Esta situación se acentuará en el
futuro debido a que los grupos de edades más avanzadas constituirán una
proporción mayor; en 2014 las y los mayores de 80 años representan 15.1% de
personas adultas mayores y en 2050 serán casi 20%.

En zonas rurales la población está más envejecida. La población adulta mayor


representa 10.1% del total de la población rural (10.0% de las mujeres y 10.2% de
los hombres), y 8.6% de la población urbana (9.2% de las mujeres y 8.0% de los
hombres), según datos censales de 2010. Esto debe ser un llamado de atención ante
la mayor demanda de servicios de salud y otros que deban dirigirse a la población
adulta mayor, sobre todo en estas localidades donde en general los servicios son
más precarios o escasos.

12% de las mujeres y 9.2% de los hombres adultos mayores viven solas/os, en
hogares unipersonales, lo cual puede significar estar en situación de vulnerabilidad
ante cualquier emergencia o necesidad que no puedan satisfacer por ellas/os
mismas/os. Las personas adultas mayores viven en compañía de sus familiares, lo
cual puede tener un papel relevante para su bienestar físico y emocional,
particularmente en el caso de quienes requieren de cuidados o apoyo a causa de
una enfermedad o discapacidad, y en hogares donde no se viven situaciones de
violencia intrafamiliar.

2.2 IDENTIFICACIÓN DEL PROBLEMA

El deterioro funcional debido a edad avanzada afecta la salud y la calidad de vida de


las personas, con consecuencias físicas, psíquicas y sociales, y se traduce en
dificultades para realizar por sí mismas algunas actividades cotidianas, lo que
incrementa las posibilidades de dependencia de cuidado.

Las mujeres y hombres viven de manera diferente el proceso de envejecimiento, lo


mismo que el impacto en su salud. Las mujeres padecen enfermedades
incapacitantes más graves y por más largo tiempo, ello se ve reflejado en que 3 de
cada 10 adultas mayores tiene dificultad para realizar alguna tarea de la vida diaria
(comer, bañarse, caminar, preparar o comprar alimentos, entre otras.

El estado de salud y pérdida de autonomía de las personas adultas mayores han


sido evaluados con diferentes escalas que miden la capacidad funcional que tienen
las personas para realizar “Actividades Básicas de la Vida Diaria” (ABVD). La
medición de este parámetro incluye las capacidades de autocuidado más
elementales (comer, ir al baño, contener esfínteres) y otras como (asearse, vestirse,
caminar), que constituyen las actividades esenciales para el autocuidado. Otra
escala de evaluación se dirige hacia las “Actividades Instrumentales de la Vida
Diaria” (AIVD), que son las que permiten a la persona adaptarse a su entorno y
mantener una independencia en la comunidad. Las AIVD incluyen actividades como:
usar el teléfono, hacer compras, cocinar, limpiar la casa, utilizar transportes,
administrar adecuadamente los medicamentos, etcétera (INSP, ENSANUT, 2012).

Las causas por las que mueren las personas adultas mayores están relacionadas
con enfermedades crónico-degenerativas. Las principales son la diabetes mellitus y
las enfermedades isquémicas del corazón, además de los tumores malignos. Para
las mujeres, la primera causa es la diabetes y para los hombres las enfermedades
del corazón. Las muertes por cirrosis y otras enfermedades crónicas del hígado en
los hombres duplican el caso de muertes por dichas causas en mujeres, lo cual
puede estar asociado a mayor consumo de alcohol entre los primeros. Lo mismo se
observa en la tasas de muerte por enfermedad pulmonar obstructiva crónica,
asociada al tabaquismo. En las mujeres, los tumores malignos de mama y del cuello
uterino aparecen entre las principales causas de muerte

http://cedoc.inmujeres.gob.mx/documentos_download/101243_1.pdf

2.3 JUSTIFICACIÓN DE LA TESINA

El INEGI reportó que la transición demográfica, caracterizada por la reducción de la


fecundidad y la mortalidad, ha provocado cambios importantes en la estructura por
edad de la población.

En México residen 119.5 millones de personas, de las cuales 51.4 por ciento son
mujeres y 48.6 por ciento son hombres, la transición demográfica han provocado
cambios importantes en la estructura por edad de la población.

Para 2030, el porcentaje de adultos mayores será de 20.4 millones, lo que


representará 14.8 por ciento, de acuerdo con las proyecciones del Consejo Nacional
de Población (Conapo). Con el aumento de esta población se incrementa la
demanda de servicios relacionados con la salud, vivienda, pensiones y espacios
urbanos que faciliten el tránsito de estas personas, expuso el organismo.

Las condiciones de salud de la población adulta mayor y su paulatino deterioro


funcional natural por la edad o por causa de enfermedades crónico-degenerativas o
discapacidad, representan un gran reto para los sistemas de salud. Se requiere del
diseño e instrumentación de políticas públicas y programas específicos para su
cuidado y atención, que tomen en cuenta las diferencias entre mujeres y hombres, lo
mismo que las crecientes necesidades de cuidado y servicios de salud, en un marco
de corresponsabilidad que involucre a diversos actores sociales.

Es importante impulsar en las y los estudiantes de medicina la especialización en


geriatría que es todavía insuficiente para cubrir las necesidades de la población
adulta mayor en nuestro país.

Especial atención merece la depresión en adultos mayores, que afecta múltiples


esferas de la vida y tiene el potencial de favorecer eventos adversos tales como

la comorbilidad,15 disminución de las funciones físicas, cognitivas y sociales


(contacto frecuente con familiares, amigos o vecinos, y la participación en actividades
de grupos organizados y de aprendizaje), así como una mayor auto-negligencia en el
cuidado de su salud; todo lo cual, a su vez, incrementa el riesgo de mortalidad y
disminuye la calidad de vida de las personas adultas mayores.
2.4 OBJETIVOS

2.4.1 GENERAL

Determinar la importancia de la actividad física y cognitiva en los adultos mayores


para diseñar intervenciones de enfermería enfocadas a la comunidad y familia que
permitan mejorar su funcionalidad y su calidad de vida de los adultos mayores en su
hogar.

2.4.2 ESPECIFICO

1. Aplicar la herramienta de investigación bibliográfica en contrastar los hechos


observa

2. Interpretar las características fisiológicas y patológicas más comunes en la vejez


del ser humano.

3. Identificar el efecto de la actividad física y cognitiva del anciano en su disminución


de su deterioro

4. Enunciar las implicaciones socioeconómicas y culturales en la funcionalidad del


anciano.

5. Exponer algunas intervenciones de enfermería en la actividad física y cognitiva en


el anciano
3 MARCO TEÓRICO CONCEPTUAL

3.1 GENERALIDADES DE LA VEJEZ

Gerontología: Ciencia que estudia el proceso de envejecimiento dentro de criterios


biológicos de normalidad

Incluye el concepto de investigación del envejecimiento fisiológico y por lo tanto de


los modos de envejecer patológicos

Diferentes ramas: (incluidas dentro de la gerontologia)

Gerontología experimental

Gerocultura

Citogerontologia

Gerontología clínica

Gerontología social

Geriatría: rama de la medicina que se ocupa de los aspectos clínicos, terapéuticos,


preventivos y sociales en la salud y enfermedad de los ancianos

Objetivos de la geriatría:

 Valoración adecuada de todas las personas mayores (individualizada y


comunitaria) para adecuar los recursos a esas necesidades (individuales o
comunitarias) para satisfacerlas

 Movilización de los recursos existentes en el área de tal manera que las personas
mayores puedan permanecer mas tiempo en sus domicilios, satisfaciendo sus
necesidades tanto en estado de salud como de enfermedad

 Asistencia a patologías crónicas, invalidantes....


 Docencia: formación de profesionales

 Investigación en todas las áreas referentes a las personas mayores

Definición de envejecimiento:

El envejecimiento es una sucesión de modificaciones morfológicas, fisiológicas,


psicológicas y sociales de carácter irreversible, que se presentan antes de que las
manifestaciones externas den al individuo aspecto de anciano.

El envejecimiento viene a representar una dificultad progresiva para el


mantenimiento de la homeostasia en situaciones de sobrecarga fisiológica, con
aumento de la vulnerabilidad ante cualquier tipo de agresión y pérdida de la
viabilidad. Todo ello supone una reducción global de los diferentes mecanismos de
reserva del organismo y un estrechamiento del margen entre las situaciones de
normalidad y las de enfermedad.

Características:

 Universal

 Constante

 Irregular

 Irreversible

 Individual

 Autoinmune

Tipos de Vejez

Normal:

El que presenta la media de los parámetros correspondientes al funcionamiento


biológico, psicológico y social que ha sido definido como normal para la edad.
Patológica:

Ocurre con presencia de enfermedad, vejez no es igual a enfermedad, pero si en la


vejez existe más probabilidad de tener enfermedades crónicas.

Satisfactoria con éxito, competente o activa:

Sucede con baja probabilidad de enfermar y discapacidad asociada, un adecuado


funcionamiento físico y funcional y un alto compromiso con la vida y la sociedad.

Concepto de anciano sano

Es la persona que dentro de las alteraciones propias de la edad es capaz de


mantenerse autosuficiente para las actividades de la vida diaria y muestra
satisfacción y adaptación real.

Aquel sujeto con alteraciones funcionales, al límite entre lo “normal” y lo “patológico”


en equilibrio inestable y con adaptación de los trabajos funcionales a sus
posibilidades reales de rendimiento.

La salud de los senescentes está condicionada básicamente por:

 Estado de salud anterior

 Medicina preventiva

 Nutrición

 Ejercicios físicos

 Evitación de hábitos dañinos

 Factores ambientales

La relación dependencia/ independencia está condicionada a los recursos


individuales:
Anciano independiente: se considera anciano independiente a aquel que es capaz de
solucionar las dificultades que le presenten las actividades de la vida cotidiana.

Anciano dependiente: se considera anciano dependiente a aquel que es incapaz de


resolver las dificultades que le genera la actividad diaria.

Autonomía:

Buscamos no solo gente > independiente, sino tb gente > autónoma. Pueden ser
independientes sin tener un alto nivel de autonomía. Así diferenciamos
independencia de autonomía:

Independencia: nivel óptimo de desarrollo del potencial de la persona para


satisfacer necesidades básicas de acuerdo con su situación de vida.

Autonomía: se trata de la capacidad física y psíquica de la persona que le permite


satisfacer necesidades básicas mediante acciones realizadas por ella misma.

Cambios inherentes al proceso de envejecimiento:

Consideración biopsicosocial del hombre:

 Cambios biológicos “ser viejo”

 Cambios psicológicos “sentirse viejo” (cambios en el comportamiento, la


autoestima, la propia percepción, en las reacciones

 Cambios sociales “ser considerado viejo”

El deterioro de los procesos reguladores que mantienen la integración funcional, que


con el paso del tiempo llevan al anciano a enfermar
Envejecimiento de la población:

 Envejecimiento del envejecimiento: (colectivo de > 80 años), Edades extremas


donde aumenta la dependencia y la prevalencia de patologías crónicas.

 Esperanza y expectativa de vida: a mayor edad, mas fragilidad, y mayor demanda


de cuidados, mayor grado de inválidos y mayor número de personas que viven
solas y menor retribución económica Máxima posibilidad de vida de una especie,
en el ser humano se sitúa sobre los 120 años.

Esperanza y Expectativa de vida:

 Esperanza de vida: expectativa de años máximos de vida de un ser

 Expectativa de vida: relacionado con la calidad de vida. Mide la previsión media


en años de una persona inmersa en unas condiciones determinadas (ambiente,
cultura, factores sociales...)
Delimita la probabilidad de años a vivir a partir de una edad determinada, en un
ambiente determinado y sujeto a unas condiciones de vida determinadas. Hoy en
día la diferencia en la expectativa de hombres y mujeres se está reduciendo
debido a los nuevos hábitos de la mujer.

Las mujeres tienen una expectativa de vida de 81-82 años, y los hombres de 75
años.

Factores hormonales de la mujer inciden en una mayor expectativa de vida.

Factores de hábitos nocivos, trabajo... son los que marcan la distinta expectativa de
vida en hombres y mujeres.
Factores que influyen en el aumento del índice de envejecimiento:

 Descenso de la tasa de natalidad: Hay una involución demográfica: se invierte la


base de la pirámide poblacional por que nacen menos niños pero aumenta el
número de gente envejecida. O sea el número de jóvenes disminuye y el de
ancianos aumenta.

 Disminución de la mortalidad infantil

 Avances tecnológicos: industriales, sanitarios, calidad de vida.... (proporcionan


calidad de vida)

 Factores ambientales: cultura, comportamiento social, economía

 Movimientos migratorios: puede influir de dos formas:

 Emigrante: aumenta el índice de envejecimiento por qué se va la gente joven y


queda la mayor

 Inmigrante: llegada de personas adultas de otros países por ejemplo


Sudamericanos, argentinos, etc...

 Aumento de la duración de la vejez

Problemas que plantea:

 Déficit de las estructuras socioeconómicas:

 El ámbito sociosanitario aun esta sin desarrollar


 No hay profesionales específicos para tratar ni para cubrir estas carencias.

 Disminución de las estructuras de ámbito social ( no comedores para


mayores, no centros de día, no hogares de pensionistas, no residencias de
validos/ asistidos, no profesionales para asistencia domiciliaria...)

 Economía deficitaria de la gente ( tanto a nivel individual por el propio anciano


como a nivel general en cuanto a la viabilidad del sistema de pensiones)

 Aumento de la demanda de servicios sanitarios:

Conforme aumentan los años, aumentan las enfermedades crónicas, invalideces,


complicaciones, patologías añadidas. Aumenta la demanda de recursos sociales
(asistencia domiciliaria en cuanto a traslados, cuidados en casa, etc)

 Transformación del rol social de los valores y sistemas:

Estamos en una sociedad capitalista en la que se valoran cosas individualistas (se


cotiza mucho la producción) hay una competitividad brutal, la mujer se incorpora al
mundo laboral y deja el cuidado de la gente mayor. Como consecuencia de la
individualidad no hay vecindad (no nos conocemos entre vecinos) y los vecinos-
amigos que ayudan y los mayores no pueden recurrir a esos vecinos. Toda esta
transformación social repercute en la gente mayor que no tiene un soporte en
momentos de necesidad. Debido a la incorporación de la mujer al mercado laboral, el
alto valor de la vivienda, el cambio en el tipo de familia... hace que el anciano sea
marginado de la unidad familiar y viva solo y aislado.

 Aumento de la demanda de formas de vida independientes:

Necesidad de tener ayuda parcial, total, asistencia. Así se necesitan profesionales


para cubrir esas necesidades.
MODIFICACIONES FUNCIONALES EN EL ENVEJECIMIENTO

Los cambios determinados por el envejecimiento pueden expresarse, tal como hace
Kenney, de diferentes formas:

a) Pérdida total de determinadas funciones. Quizás el ejemplo más claro sea la


pérdida de la capacidad reproductora en la mujer pasada la edad de la menopausia.
Pérdida, que en menor medida y de forma más tardía e irregular también ocurre en el
hombre.

b) Cambios funcionales secundarios a otros estructurales. Son los más comunes


y, en menor o mayor grado, afectan a todos los órganos y sistemas. Habitualmente
las alteraciones funcionales siguen a las pérdidas anatómicas o histológicas, aunque
no siempre está claro que éste sea el orden y no el inverso. Muchas de estas
pérdidas pueden ser parcialmente suplidas durante un tiempo, o compensadas a
través de los mecanismos de reserva fisiológica del organismo. Los ejemplos son
múltiples. Uno típico, especialmente importante en un libro destinado a urólogos,
podría ser la pérdida progresiva en la función renal secundaria a la disminución de
las nefronas, a la reducción del flujo vascular del riñón, las pérdidas de población
neuronal y sináptica asociadas a la edad.

Con el envejecimiento se produce pérdida de masa muscular esquelética, lo que


viene a traducirse en una reducción en la fuerza, con limitación para todas aquellas
actividades músculo-dependientes. Lo mismo ocurre con la masa ósea, lo que
favorece la aparición de osteoporosis, de aplastamientos vertebrales y, en ese
sentido, de la funcionalidad de la columna. También los tejidos articulares que
pierden elasticidad y, a su través, reducen la capacidad funcional de la articulación
Otro ejemplo muy típico sería la pérdida de células marcapaso cardíacas del nódulo
sinusal. A los setenta años se sabe que apenas queda el 10% de las que existían en
la juventud; sin embargo, esta proporción es capaz de mantener un ritmo sinusal
normal, aunque, siguiendo el principio enunciado más arriba, se hace especialmente
vulnerable a alteraciones como la fibrilación auricular.

c) Pérdidas o limitaciones funcionales sin alteraciones estructurales


demostrables. Son mucho menos frecuentes. Su ejemplo más típico viene dado por
la reducción que se observa con la edad en la velocidad de conducción de la fibra
nerviosa periférica sin acompañamiento de cambios morfológicos en el nervio.

d) Cambios secundarios a fallos o interrupción de los mecanismos de control.


En el sistema endocrino pueden encontrarse ejemplos. Así, los niveles de
gonadotropinas se elevan extraordinariamente en la mujer, como consecuencia del
sistema «feedback» de regulación, cuando, tras la menopausia, hay una caída en la
producción de hormonas sexuales.

e) En raras ocasiones se producen respuestas por exceso con aumento de la


función. También el sistema endocrino puede ofrecer algunos ejemplos, como el
aumento de secreción de hormona antidiurética en respuesta a las modificaciones
con la osmolaridad. Muchos de estos cambios y de los expuestos en los apartados
anteriores van acompañados de otros que contribuyen a complicar la interpretación
de las manifestaciones clínicas del anciano y hacen más complejo su manejo
terapéutico. Así, en relación con la propia regulación hidroelectrolitica se hace
necesario tener en cuenta que el anciano tiene una menor sensibilidad para la sed, lo
que contribuye a facilitar su deshidratación ante estímulos como la sudoración
excesiva por calor o la pérdida de líquidos a través de diarreas o de medicamentos
diuréticos.

Tres distintos tipos de procesos en los cambios anatomo fisiológicos

En primer lugar los cambios fisiológicos propiamente dichos.


Junto a ciclos los cambios o adaptaciones derivados de las diferentes enfermedades
o mutilaciones quirúrgicas a las que el individuo ha estado sometido a lo largo de su
vida.

Por último, las modificaciones consecutivas al tipo de vida que el anciano ha llevado
y a los factores de riesgo a los que ha estado sometido. No envejece igual aquel que
ha vivido en el campo que el que lo ha hecho en la ciudad, el que ha fumado que el
que no ha fumado, el que ha llevado a cabo una vida físicamente activa que el
sedentario, o el que ha seguido uno u otro tipo de alimentación.

En determinados casos los cambios sólo tienen lugar en circunstancias no basales.


Esto es muy típico en el caso de los órganos de los sentidos. La presbicia supone
una limitación para la visión de cerca que se manifiesta en la lectura cuando la letra
es muy pequeña o el texto está muy próximo, lo mismo que la presbiausia sólo se
acusa cuando la intensidad del sonido se reduce considerablemente.

Es también el caso de la frecuencia cardíaca, que se mantiene prácticamente


inalterada en reposo pero que con el ejercicio es incapaz de alcanzar las altas
frecuencias que pueden lograrse en los individuos de menor edad. Este ejemplo
puede servir para poner de manifiesto como el organismo tiende a establecer
mecanismos compensadores para muchos de estos fenómenos.

Así se sabe que el anciano sano es capaz de mantener un volumen minuto análogo
al del joven incluso con el ejercicio intenso. Si tenemos en cuenta su incapacidad
para alcanzar frecuencias equivalentes la única manera de mantener ese volumen
minuto es lograr un aumento del volumen de eyección por latido, cosa que
efectivamente ocurre recurriendo al mecanismo de Frank-Starling, algo que en el
joven sólo se hace para compensar las fases iniciales de la insuficiencia cardíaca.

La repercusión que tienen todas estas modificaciones, citadas a título de ejemplo, en


la facilidad para enfermar del anciano y en la posibilidad de presentar mayores y más
complejas complicaciones tras la cirugía, se comenta por si sola.

CAMBIOS EN LOS COMPONENTES Y SISTEMAS DE REGULACION DEL ORGANISMO


Constituyen uno de los ejemplos más claros de lo que representa el envejecimiento
fisiológico y de las connotaciones que ordena una reducción en la capacidad de
reserva lleva consigo este proceso.

La pérdida de estatura (aproximadamente un cm por década a partir de los 40-50


años) se suele atribuir a la pérdida de masa ósea ya referida y su consecuente
reducción en la altura de los cuerpos vertebrales. Hay, igual- mente una
redistribución del tejido adiposo con tendencia a fijarse de forma centrípeta en el
tronco.

Pérdida de masa muscular como ya se ha comentado, lo que determina una


alteración del índice grasa/masa noble. Pérdida en el contenido total de agua, más
acusada en lo que al líquido intracelular se refiere. Se ha dicho que el hombre tiene
la edad de sus arterias, En este sentido conviene recordar que la pared arterial en el
curso del envejecimiento sufre importantes cambios que van a incidir en su
capacidad para aportar sangre a los distintos territorios. Ello con independencia de la
enfermedad arteriosclerosa que, en mayor o menor medida, y con un «tempo» muy
variable pero que, en todo caso, se inicia muy precozmente, suele afectar a todos los
individuos en las sociedades desarrolladas. Entre estos cambios merece destacarse
un aumento en la íntima de los contenidos de ésteres de colesterol y fosfolípidos, de
manera que se calcula que entre la segunda y la sexta década de la vida la íntima
acumula aproximadamente 10 mg de colesterol por cada gramo de tejido. Este
depósito es homogéneo y constante, distinto del depósito en parches, más extenso e
irregular que caracteriza a la arteriosclerosis. Ello, unido a la tendencia a aumentar
los depósitos de calcio y a la pérdida de propiedades elásticas que tiene lugar en la
arteria, origina un aumento en la rigidez y, en determinadas áreas, una disminución
en la luz del sistema arterial. Con la edad se producen también modificaciones en la
respuesta de los distintos receptores, en general más cualitativas (reducción de su
sensibilidad) que cuantitativas (pérdida numérica). Así la respuesta de los
barorreceptores se amortigua, lo que puede contribuir a explicar la facilidad para la
hipotensión ortostática espontánea o secundaria al empleo de determinados
fármacos, sobre todo diuréticos e hipotensores. Lo mismo ocurre con los quimo o con
los extero-rreceptores (receptores cutáneos).

Otros sistemas reguladores, como los relativos a la termorregulación, a la


neurotransmisión, a los sistemas superiores de regulación endocrina y metabólica o
del sistema nervioso autónomo también sufren diferentes cambios en relación con el
envejecimiento, cuyo análisis detallado escapa a las posibilidades de esta revisión.
Ya se ha hablado de algunas modificaciones en el sistema de regulación
hidroelectrolitica, con disminución en la sensibilidad a la sed y alteraciones en la
secreción y respuesta de la hormona antidiurética. A ello hay que añadir una
importante limitación para la retención de sodio. La resultante —merece la pena
insistir en ello— es una mayor facilidad para la deshidratación que, de esta forma, se
constituye en una de las amenazas más grandes de morbimortalidad para el anciano
y en uno de los principales retos para el médico encargado de su atención. El
sistema inmunológico también experimenta notables cambios en el curso del
envejecimiento, lo que lleva consigo una limitación progresiva para cumplir su papel
de vigilancia y defensa. Ello se traduce, entre otras cosas, en un aumento de la tasa
de autoanticuerpos circulantes y en una mayor facilidad para adquirir enfermedades
infecciosas, tumorales y autoinmunes.

file:///C:/Users/CHALCHI/Downloads/1521-Texto%20del%20art%C3%ADculo-1609-1-10-
20110525.PDF

CAMBIOS EN LOS DIFERENTES ORGANOS Y SISTEMAS

Todo lo anterior conlleva cambios importantes en el funcionamiento de los diferentes


aparatos que vamos a intentar sumarizar en las líneas siguientes:

Sistema cardiovascular: ya se han comentado algunos de los principales cambios


relativos al aparato circulatorio. Hay alargamiento de la sístole mecánica a expensas
de un enlentecimiento en la fase de relajación. Desde el punto de vista funcional lo
más importante es la pérdida de capacidad de respuesta de los receptores
adrenérgicos, con limitación para alcanzar altas frecuencias durante el ejercicio, y
mantenimiento de un volumen minuto adecuado merced a un aumento en el volumen
de eyección, facilitado por el recurso al mecanismo de Frank-Starling. En la
circulación periférica la mala respuesta de los barorreceptores a los cambios
posturales. y el engrosamiento de la pared arterial con mayor rigidez del vaso,
pérdida de elasticidad y aumento de la postcarga.

Aparato respiratorio: lo más llamativo, ligado también a la pérdida de las


propiedades elásticas del tejido pulmonar, es un aumento del volumen residual
pulmonar, con una disminución dc la capacidad vital y del volumen de reserva
respiratorio. Hay también aumento del espacio muerto fisiológico y pérdida de
pequeños vasos periféricos. Desde el punto de vista gasométrico una discreta
tendencia a la reducción de la P02 arterial a razón de 0,42 mmHg/año, que ocurre
especialmente en la posición de supino, y una reducción en la capacidad de difusión.

Tubo digestivo: Por lo que respecta al tubo digestivo los cambios más importantes
son: cierta pérdida en su función motora, lo que a nivel gástrico supone un retraso en
el vaciamiento de los líquidos y a nivel intestinal facilita al estreñimiento; tendencia a
la atrofia de la mucosa con disminución de Ja secreción gástrica, lo que dificulta la
absorción de hierro y de vitamina B-12; tendencia, igualmente, a la aparición de
divertículos. EI hígado y el páncreas experimentan pocos cambios, lo que unido a su
extraordinaria reserva funcional permite, en ausencia de agresiones ambientales
(alcohol, fundamentalmente), que ambos órganos mantengan intactas unas
posibilidades funcionales indefinidas hasta mucho más allá de lo que es la
expectativa de vida máxima.

Sistema nefrourológico: Ya se han señalado algunas de las modificaciones que


tienen lugar a nivel renal. Se admite que en la séptima década se han perdido al
menos un 10% de los glomérulos funciones existentes en la juventud. El flujo renal
se reduce un mínimo de un 10% por década, afectando de forma selectiva a la
cortical, mientras queda bastante preservada la medular Asimismo se establecen
comunicaciones directas entre arteriolas aferentes y eferentes a nivel
yustaglomerular y van apareciendo microdiverticulos en la porción distal de los
túbulos. Todo ello determina una disminución progresiva en la cuantía del filtrado,
una disminución del aclaramiento de creatinina a partir de la cuarta década, sin
aumento paralelo de la creatinina sérica debido a la reducción en la producción
endógena de la misma. A nivel tubular se va limitando la capacidad, primero de
concentrar, y luego de diluir, orina, aumenta el umbral de reabsorción de la glucosa y
existe facilidad aumentada para la infección. Los cambios a nivel vesical (con
pérdidas de elasticidad, así como del tono muscular, lo que debilita el suelo de la
pelvis y el esfínter vesical, y modificaciones en la mucosa con tendencia a la
trabeculación y formación de divertículos), lo mismo que los que ocurren en la
próstata en el caso del varón, se encuentran a caballo entre lo fisiológico y lo
patológico. En todo caso tienden a favorecer la existencia de retención urinaria, de
infección y, eventualmente, de incontinencia.

Sistema nervioso central: Los cambios a nivel del sistema nervioso central son
extraordinariamente variables y están en íntima relación con las modificaciones en
las capacidades intelectuales y cognitivas del individuo. Se calcula que desde la
infancia se produce una pérdida diaria, irregular e irreversible, de unas 50.000
neuronas. Esta pérdida en el envejecimiento se va compensando en parte merced al
fenómeno de neuroplasticidad, que consiste en el desarrollo de estructuras y
funciones nuevas en determinadas neuronas, merced al establecimiento de nuevas
conexiones sinápticas a través de la formación de nuevos árboles dendríticos. Este
fenómeno es mucho más pobre en los ancianos con demencia. A nivel estructural
aparecen una serie de hallazgos-problema que en muchos casos se asocian, sobre
todo cuando lo hacen en una cuantía superior a la media, a determinadas
enfermedades neurológicas como el Parkinson o la propia demencia. Entre estos
hallazgos cabe citar a los ovillos neurofibrilares, a los cuerpos de inclusión de Lewy,
a la degeneración gránulo-vacuolar, a la distrofia neuroaxonal o a las propias placas
seniles. Existen cambios importante, como ya se ha apuntado, que son objeto de
numerosos estudios en el momento actual, a nivel de los diferentes sistemas de
transmisión neurohormonal (dopaminérgico, neuroadrenérgico, serotoninérgico,
acetilcolinico y aminérgico). Todo ello se traduce en el anciano en una cierta pérdida
de la sensibilidad vibratoria. Discriminativa y táctil; a nivel motor en una menor
capacidad de coordinación y de control muscular; a nivel intelectual-cognitivo en una
pérdida de la inteligencia fluida, conservándose la cristalizada; y a nivel de
comportamiento en pérdida de la adaptabilidad al medio y enlentecimiento en
general.

En relación con el sueño se reduce el número de horas de sueño profundo así como
el de movimientos oculares rápidos (sueño REM), y aumenta el número de
despertares. También es mayor el número de trastornos de todo tipo asociados al
mismo según aumenta la edad de la población estudiada. Sistema endocrino-
metabólico: El comportamiento del sistema endocrino varía mucho de unas glándulas
a otras. Ya se han apuntado más arriba algunos de los cambios relativos al
funcionamiento del eje hipotálamo-hipofisano. En relación con la adenohipófisis cabe
señalar que apenas se modifican los niveles de secreción de TSH, ACTH y OH. Si
que lo hacen, de forma secundaria a las alteraciones hormonales ligadas al
climatorio los niveles de FSH y LH. El comportamiento de la prolactina muestra una
gran variabilidad y es también objeto de numerosos estudios en el momento actual.
Las hormonas tiroideas T-3 y T-4 mantienen sus niveles normales. Es posible que
exista una cierta caída en la cuantía de su secreción que se compensaría con una
peor eliminación. Algo parecido ocurre a nivel suprarrenal donde no se modifican los
niveles de cortisol libre plasmático y urinario, ni los de cortisol unido a proteínas,
siendo más lento el aclaramiento metabólico del cortisol y menor el número de
receptores a glucocorticoides. No cambia tampoco la respuesta del ACTH plasmático
a Ja sobrecarga quirúrgica, a la hipoglucemia, ni a la metapirona. Sí que disminuye la
producción de andrógenos adrenales, así como los niveles de aldosterona en sangre
y orina. Hay pocos cambios en las tasas de secreción de insulina, conservándose
normal la unión insulina-receptor, por lo que la menor sensibilidad a la insulina que
se aprecia con la edad se atribuye a una mayor resistencia a la misma a nivel
periférico. Esta resistencia a la insulina es un fenómeno muy importante en la clínica
y contribuye a explicar no sólo el aumento de sujetos diabéticos y con intolerancia
hidrocarbonada que ocurre entre la población anciana (fenómeno a cuya explicación
ayudan otras causas concomitantes no fisiológicas), sino también el aumento de
alteraciones como la cardiopatía isquémica en este grupo etano.
Sistema hematológico: Las modificaciones son muy escasas. Aunque la médula
activa se reduce en un tercio entre los 20 y los 70 años y su estudio en el viejo pone
de manifiesto un menor número de células precursoras, la potencialidad
hematopoyética se mantiene siempre muy por encima de lo que son las necesidades
fisiológicas del individuo. Quizás los cambios más importantes —siempre muy
discretos—— hay que buscarlos a ninvel cualitativo. Así un ligero aumento en la
fragilidad osmótica del hematíe, o una menor capacidad bactericida de los
neutrófilos. Órganos de los sentidos: Ya se ha hablado de los cambios en los
principales órganos de los sentidos, vista y oído. En la piel lo más llamativo es un
adelgazamiento de la epidermis y la pérdida de sus propiedades elásticas, de la
grasa submucosa y de la vascularización cutánea, todo lo cual la hace mucho más
vulnerable ante cualquier tipo de agresión mecánica. Además se produce una
disminución de sus secreciones glandulares.

Teorías del envejecimiento

• La velocidad y la progresión del envejecimiento varían entre individuos.

• Presentan una variedad en la forma que expresan sus actitudes, realizan


actividades recreativas y sociales y en los problemas de salud.

3.2 ASPECTOS SOCIALES DE LA VEJEZ

En México, como en otros países en desarrollo, el cambio en la estructura por edad y


sexo está dando el resultado del envejecimiento demográfico que generará una
reducción en la productividad del trabajo y, consecuentemente, insuficiencia para
asumir los gastos en seguridad social, la insuficiencia de recursos para sostener los
sistemas de seguridad social; sin embargo, la población no alcanza aún a tener
cobertura universal, los cambios en el sistema de jubilaciones y ayuda en los
programas sociales de los ancianos de más de 65 años, la demanda de obtener
empleos para los adultos mayores en el ingreso económico para recuperar el poder
adquisitivo, así como proveer atención a la salud y pensión en la vejez.

Las mujeres mayores se encuentran en peores condiciones económicas y con menor


acceso a la seguridad social y, en esa lógica, al régimen de pensiones. Ante este
panorama, las familias surgen como un mecanismo para mitigar algunas de las
dificultades que enfrentan las personas en su vejez. En ese contexto, la seguridad
económica en la vejez se ha definido como “la capacidad de disponer y usar de
forma independiente una cierta cantidad de recursos económicos y en montos
suficientes para asegurar una buena calidad de vida”

http://eprints.uanl.mx/8789/1/La%20vejez%20en%20M%C3%A9xico.pdf

El apoyo a la población envejecida, en mayor frecuencia es la familia que ha


agrupado a más generaciones en los hogares, y que mucha de la población adulta
mayor en esos hogares depende del apoyo que le otorga la familia, siendo que ahora
cada ves se encuentran ancianos que ya no viven con familiares porque nunca se
casaron, son divorciados o viudos y los sistemas de seguridad social están
fragmentados y no cubren a toda la población.

La condición de pobreza creada por la ausencia de desarrollo y la extensión de la


marginación propicia que se deba seguir trabajando a edades avanzadas y ratifica
una situación de alta vulnerabilidad en la cual la familia aparece como una fuente
próxima de apoyo en la vejez.

Los adultos mayores más pobres residen en hogares unipersonales, haciendo de


éstos los más vulnerables tanto en términos económicos como sociales, pues pese a
la advertencia sobre las desigualdades y conflictos en el interior del hogar, la
cohabitación sigue siendo un mecanismo de solidaridad intergeneracional entre la
población adulta mayor de México.

La insuficiencia de los servicios que las instituciones públicas otorgan a las personas
envejecidas. Entre ellas, la seguridad social y los servicios de atención a la salud se
destacan por ser particularmente deficientes, a pesar de que su importancia
ameritaría destinos más dignos. En esta situación, son los sistemas de apoyo
informales los que se hacen cargo de las personas en edades mayores, y es, se dice
otra vez, la familia la que se encarga de atender y apoyar la mayor parte de las
necesidades de la vejez. En el otorgamiento de estos cuidados existe una
desigualdad en la distribución de las tareas domésticas debido a factores
socioeconómicos y culturales que señalan a la mujer como la encargada de estos
deberes.

La política social está conformada por el conjunto de acciones a través de las cuales
el gobierno de un país busca que los individuos que lo integran tengan condiciones
de bienestar y por lo tanto, dedica recursos para que les sea posible acceder a
servicios de cuidado de la salud, educación, vivienda e ingresos que garanticen al
menos la sobrevivencia, cuando no cuentan con una fuente que provea ante
situaciones de desempleo temporal o permanente, independientemente de su
inserción en la estructura laboral. Cuando se deriva de una obligación originada en
una relación laboral en el sector formal de la economía, constituye la seguridad social
y cuando no, es este vínculo lo que le da origen y forma la protección social.

En este texto, se concibe a la política social como el instrumento para garantizar el


ejercicio de derechos sociales universales. Las formas que adquiera, los recursos
con los que se sostenga y los programas a través de los cuales se implemente, se
derivan de este, que debe ser su objetivo central.

Con esta perspectiva, es necesario hacer referencia a las condiciones de


vulnerabilidad de la población de edad avanzada, cuando se trata de proponer
políticas públicas y programas específicos, para incidir sobre estas condiciones y
atender sus necesidades.

http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1405-74252013000300005

3.3 SINDROMES GERIATRICOS


Los síndromes geriátricos: conjunto de cuadros habitualmente originados por la
conjunción de enfermedades con alta prevalencia en los ancianos y son el frecuente
origen de incapacidad funcional o social en la población

Síndromes geriátricos, son:

 Inmovilidad: restricción en la capacidad de transferencia y/o desplazamiento


de una persona.

 Caídas: precipitación repentina al suelo que se produce de forma involuntaria.

 Incontinencia Urinaria: pérdida involuntaria de orina objetivamente


demostrable.

 Deterioro cognitivo: pérdida o reducción, temporal o permanente, de varias


funciones mentales superiores en personas que las conservaban intactas
previamente.

Grandes síndromes geriátricos:

Inmovilidad.

Integridad piel (úlceras por presión).

Inteligencia alterada (demencia y confusión).

Introversión (depresión).

Inestabilidad (caídas y trastornos de la marcha).

Inanición (desnutrición).

Incontinencia.

Iatrogenia (polifarmacia).

Impactación fecal (constipación).

Inmunodeficiencia (infecciones).

Insuficiencia sensorial (deterioro vista/oído).


Indigencia (falta de recursos).

Infausto (situación de enfermedad terminal).

IMPORTANCIA DE CONOCER LOS SG

Conocer las consecuencias más frecuentes en la alteración de las necesidades del


anciano por el deterioro: Físico, psicológico y socioeconómico

1) Para identificarlos

2) Prevenir sus complicaciones

3) Prevenir que aparezcan

4) Tratarlos de forma correcta

5) Dar el seguimiento correspondiente

EFECTOS DE LOS SINDROMES GERIATRICOS

• Incapacidad permanente

• Generan maltrato

Asilo

Soledad

• Afecta la calidad de vida

• Muerte

3.4 EL CUIDADO DE ENFERMERIA

Ante las dimensiones del problema que representa la atención a la población de


adultos mayores, cada vez hay mayor número de voces que se plantean la
necesidad de un pacto social para enfrentarlo, sin mencionar explícitamente que lo
que se necesita es discutir los alcances de una reforma fiscal integral que permita
generar los recursos para contar con una política de protección social de carácter
universal que responda a las necesidades de este y los demás grupos de la
población.

Una de las profesiones humanistas de naturaleza social es Enfermería; cuya práctica


profesional debe estar fundamentada en ofrecer un cuidado humanizado, donde no
solo se trate el órgano o sistema que está enfermo, sino que también se aborden las
diferentes dimensiones del receptor del cuidado. Es fundamental, reflexionar sobre la
visión holística de la persona, visualizándolo permanentemente como una unidad,
cuya concepción es imperativa moralmente en las ciencias humanistas, en un intento
por minimizar la fragmentación y/o cosificación de la persona y considerarlo como
sujeto, en esta sociedad del conocimiento, de grandes avances científicos y
tecnológicos. Algunos autores como Martha Rogers, definen al humano como “Un
ser unitario, irreductible, que posee su propia integridad y un conjunto de
características que son más y diferentes de la suma de sus partes. Además, el ser
humano es un sistema abierto, en un proceso continuo de interacciones con un
entorno eternamente cambiante” (1) . Morín, reconoce que el ser humano es: “Físico,
biológico, síquico, cultural, social e histórico. Es una unidad compleja que hay que
restaurarla, de tal manera que cada uno desde donde esté tenga conocimiento y
conciencia al mismo tiempo de su identidad compleja y de su identidad que es
común a todos los demás humanos” (2)

Enfermería como profesión de naturaleza social intenta que su personal, bajo una
óptica humanista, ayude a la persona solicitante del cuidado a reforzar
potencialidades y/o minimizar desequilibrios en su estado de salud, por ello reconoce
al ser humano como un ser complejo, misterioso, estructurado por diversas
dimensiones que van de lo orgánico a lo espiritual, de lo tangible a lo intangible; con
inclusión del aspecto social e histórico, que lo define como un ser de interrelaciones
permanentes consigo mismo y el mundo. Bajo esta perspectiva, en enfermería, se
procura reconocer que la persona cuidada es una entidad única, poseedora de
atributos: conciencia, intelecto, dignidad, emociones, sentimientos y saberes, por lo
tanto, el cuidado en enfermería asume una dimensión humanista y comprensiva del
ser, cuya subjetividad está estructurada por sus vivencias y significados,
sentimientos, emociones, intuiciones, razonamientos.

En este sentido, se puede conceptuar la condición humana como una construcción,


mediante un proceso de aprendizaje, de naturaleza interactiva, en el que se obtienen
normas, valores, creencias, conocimientos, actitudes, comportamientos. La misma
está sujeta a la síntesis espacio-tiempo; es decir, se adquiere en un contexto
sociocultural específico y en un tiempo determinado. Por consiguiente, dicha
condición es digna de ser respetada.

http://scielo.isciii.es/pdf/eg/v13n33/ensayo2.pdf

Según el Diccionario Enciclopédico Océano el cuidado significa “asistir, guardar,


conservar, mirar uno por su salud, preocuparse de algo o prevenirse contra algo”
(13). En este sentido, Colliere, especifica que “es asegurar la continuidad de la vida
del grupo, de la especie…. Es mantener la vida asegurando la satisfacción de un
conjunto de necesidades indispensables para la vida, pero que son diversas en su
manifestación”(14).

Watson, J. reconoce al cuidado en conjunto con el amor, en que ambos estructuran


la energía psíquica primordial y universal. Constituyen la piedra angular de nuestra
humanidad; asimismo, el nutrimento de estas necesidades (cuidado y amor) da
sentido a la condición de ser humano (1)

La persona en sus expresiones corporales puede demostrar: soledad, temor, dolor,


desesperación, desinformación, dudas, ansiedad entre otros sentimientos; y es aquí
donde el profesional tiene la oportunidad de ejercer su rol de cuidadora, mediante la
empatía, la comprensión, el respeto, la orientación pertinente, el apoyo emocional y
espiritual; todo ello unido a las habilidades, destrezas y la seguridad en la ejecución
de los procedimientos técnicos. Por consiguiente, el profesional de enfermería debe
apoyar a la persona cuidada por medio de actitudes y acciones que muestren interés
por su bienestar y su aceptación como persona que piensa, siente, y padece. Evitar
considerarlo como un ser cosificado, que sólo responde a un desequilibrio biológico
manifestado por signos y síntomas.

En relación con el cuidar de sí, Colliere, M. lo expresa bajo la denominación de


cuidar para referirse a “un acto individual, que uno se da a sí mismo cuando adquiere
autonomía” (19). Por su parte, Mayeroff, M. reconoce que el cuidar de sí exige a la
persona identificar, comprender y gratificar sus necesidades, convertirse en su
protector y asumir la responsabilidad primigenia de cuidar su existencia. Dicha
responsabilidad es conceptuada por el citado filósofo, como un acto voluntario,
auténtico, consciente, que constituye la autorrespuesta para satisfacer sus propias
necesidades, por lo que es válido tener en cuenta los atributos que caracterizan al
cuidar de otros: “dedicación, confianza, paciencia, humildad, sinceridad” (20).

Martínez Ocaña, E. reconoce que el cuidar de sí representa “una sabiduría que


vamos aprendiendo a lo largo de nuestros procesos evolutivos, porque cada etapa
del camino tiene sus necesidades y cuidados específicos”

Cuidar es una actividad humana que se define como una relación y un proceso cuyo
objetivo va más allá de la enfermedad. En enfermería, el cuidado se considera como
la esencia de la disciplina que implica no solamente al receptor, sino también a la
enfermera como transmisora de él.

DIMENSION HUMANA DIMENSION FISICA PARADIGMA DE ENFERMERÍA

Conjunto de características, de un producto proceso o servicio que le confiere su


aptitud para satisfacer las necesidades del usuario o cliente Trabajar de manera
proactiva e innovadora, considerando las necesidades integrales del paciente y no
solo las medicas

Hablar de las dimensiones del cuidado es un término acuñado por enfermeras


estadounidenses ya que actualmente es correlación de la práctica de enfermería
ya que el cuidado a través de sus dimensiones: social, económica, política,
cultural y ética significa ver al ser humano desde sus necesidades, de su realidad de
vida, es decir es ver al otro.
Los conocimientos empleados en los cuidados de enfermería tienen también
consecuencias sociales y determinan orientaciones sociales; es decir según la
naturaleza de los conocimientos, su exclusividad o diversidad, dogmatismo o
flexibilidad, su rigurosa certeza o apertura a lo incierto, hacia lo nuevo, los
conocimientos dan lugar a comportamientos y a conductas sociales y a veces
incitan a la inhibición o la liberación de la capacidad de existir, por ejemplo el dogma
de la teoría de la higiene corporal y de la educación física para contrarrestar las
enfermedades venéreas ha influido en todo tipo de conductas sexuales. Por el
contrario los conocimientos diversificados tienen una influencia favorable sobre el
desarrollo de las personas y los grupos, ya que permiten la reflexión, un
intercambio de impresiones y participan en la modificación de las relaciones
sociales entre los interlocutores de la aplicación de cuidados.

Las costumbres y creencias de los cuidados de enfermería las reafirman o las


ponen en tela de juicio, ya que toda práctica conlleva ideologías y por ende existe
un misticismo que forma parte de la existencia social al igual que nuestras
existencias individuales.

Siguiendo en la línea de Colliere (1997:300), define <<cuidar como un acto social


que se consigue sólo si se tiene en cuenta todo un conjunto de dimensiones
sociales, ya que el proceso de cuidados no se puede separar del análisis de
lo que obstaculiza la vida, sin correr el riesgo, en muchos casos, de
enmascarar y mantener las raíces del problema, por ejemplo cuidar de
drogadictos, de viviendas insalubres, desnutrición, desadaptación social,
depresión, etc.

METAPARADIGMA

“los conceptos globales que identifican el fenómeno central de interés o dominio de


una disciplina.”

Enfermería

“Consiste principalmente en ayudar a las personas (sanas o enfermas) a llevar a


cabo aquellas actividades que contribuyen a la salud o a su recuperación (o bien a
una muerte tranquila), las cuales podrían efectuar sin ayuda si contaran con la
suficiente fuerza, voluntad o conocimiento. Posiblemente, la contribución específica
de la enfermería es ayudar a las personas a que se vuelvan independientes de tal
ayuda lo más pronto posible”. Además, las enfermeras ayudan al paciente a llevar a
cabo el plan terapéutico establecido por el médico y, en general, participan y
cooperan con otros profesionales sanitarios dentro de un equipo multidisciplinar.

Salud

Se puede inferirse de su definición de enfermería en el contexto de su aportación. De


acuerdo a esto la concepción de salud de Henderson se equipara a la idea de
independencia. Así, el estado óptimo de salud se daría cuando el individuo es capaz
de satisfacer por sí mismo las 14 necesidades fundamentales. En el otro extremo se
sitúa la dependencia, que en su manifestación más severa, sería aquella situación en
la que la persona es incapaz de satisfacer las necesidades básicas por sí mismo.

Va desde un ideal que se ha de conseguir según el contexto donde la persona vive


hasta considerarla valor y experiencias vividas según las perspectivas de cada
persona.

Entorno

Tampoco da Henderson una definición propia de entorno, sino que hace acopio de la
definición ofrecida por el Webster’s New Collegiate Dictionary de 1961, que define el
entorno como “el conjunto de todas las condiciones e influencias exteriores que
afectan a la vida y al desarrollo de un organismo”.

Está constituido por los contextos histórico, social, político, etc. es rico en estímulos
positivos y negativos y puede llegar a ser concebido como una composición del
conjunto del universo del que la persona forma parte íntegramente.

Persona

Es un todo formado más que la suma de sus partes que están relacionadas y
participa de sus cuidados, y diferente de esta en relación muta y simultánea con el
entorno en continuo cambio. Orienta sus cuidados según sus prioridades.
La persona es un todo complejo y compuesto con 14 necesidades básicas. El
paciente es un individuo que requiere asistencia para recuperar independencia o
para tener una muerte tranquila. El paciente y su familia conforman una unidad en el
modelo Henderson.

SALUD-PERSONA

La enfermería se interesa por los principios y leyes que gobiernan el proceso vital,
bienestar, y el funcionamiento óptimo del ser humano, enfermo o sano.

PERSONA-ENTORNO

La disciplina se interesa en el patrón de comportamiento humano en interacción con


el entorno, en eventos de la vida normal y situaciones críticas.

SALUD-ENFERMRERIA

Se interesa por las acciones o procesos de enfermería a través de los cuales se


pueden efectuar cambios en el estado de salud,

La disciplina de enfermería se interesa con el todo o la salud del ser humano,


reconociendo que están en continua interacción.

3.5 IMPORTACIA DE LA ESTIMULACION FISICA Y COGNITIVA EN LA VEJEZ

LA MEMORIA

La memoria es una de las principales funciones del cerebro y su objetivo es recoger


y guardar la información proveniente del mundo externo, para evocarla cuando sea
necesario
El rendimiento de la memoria empieza a declinar en la adultez temprana, las
pérdidas de memoria son mucho más significativas en unas tareas que en otras
decrementos significativos en la memoria de recuerdo, los adultos mayores para
reconstruir el contexto original en el que se produjo el evento que se quiere recordar.
Asimismo, los déficits son bien visibles en las tareas de "memoria prospectiva" (p. ej.,
recordar realizar una acción en un futuro cercano) y, sobre todo, en tareas de
memoria operativa (p. ej., mantener a corto plazo información en la mente mientras
se opera con ella o se llevan a cabo otras operaciones cognitivas). Por el contrario, la
memoria de reconocimiento, la memoria primaria (un proceso componente de la
memoria operativa que sólo implica la retención pasiva de porciones de información
por un período de segundos), las destrezas motrices y cognitivas (memoria
procedimental), el conocimiento semántico (p. ej., el conocimiento acerca del mundo
en un sentido amplio), el procesamiento emocional de los eventos y la memoria
autobiográfica (especialmente, la remota) se mantienen relativamente estables.

el declive de la memoria asociado a la edad con:

 a) cambios estructurales y funcionales en la corteza prefrontal

b) cambios funcionales en regiones del lóbulo temporal medial (si bien el


envejecimiento normal parece tener unos efectos mínimos en la estructura del
hipocampo, a nivel funcional parece que resultan afectados circuitos hipocampales y
del lóbulo temporomedial responsables de la interacción entre el córtex prefrontal y el
hipocampo

c) alteraciones en el volumen total de la sustancia blanca.

¿El declive cognitivo es general o selectivo? En otras palabras, ¿a medida que se


envejece se producen cambios en todos los dominios cognitivos o sólo la memoria es
vulnerable a los efectos del envejecimiento? Los neuropsicólogos han abordado esta
cuestión con diseños transversa-les y longitudinales; sin embargo, ambos métodos
tienen limitaciones inherentes. En breve, los diseños transversa-les pueden
sobrestimar el declive cognitivo por el efecto cohorte, mientras que los longitudinales
podrían subestimar ese declive por el efecto aprendizaje. Para superar es-tas
limitaciones, algunos estudios han utilizado diseños mixtos y han concluido que, de
todos los procesos cognitivos, la memoria es el que sufre el declive más visible a
medida que envejece

¿El declive de la memoria asociado al envejecimiento representa un proceso normal


o patológico? Es difícil separar los efectos del envejecimiento normal de los efectos
de procesos patológicos con historias preclínicas largas y progresivas, tales como la
enfermedad de Alzheimer (EA). La mayoría de los ancianos sanos también
presentan alguna forma de patología neural, aunque esas patologías no progresen
necesariamente hacia la amnesia ni desemboquen en la demencia. Al mismo tiempo,
parece comprobado que el declive de la memoria está presente en más del 40% de
las personas de más de 60 años. Por todo ello, se discute si este “declive normal de
la memoria” refleja un estado anormal y, en consecuencia, debería considerarse una
entidad clínica. No hay certezas respecto a la conexión entre el envejecimiento
normal y la demencia, y aunque se han propuesto diversas categorías diagnósticas
como hipotéticos “puentes” entre ambas condiciones (p. ej., el deterioro cognitivo
leve, el deterioro de memoria asociado a la edad 1, el olvido senescente benigno,
etc.), la incerti-dumbre y la controversia siguen presentes. A falta de más
investigación, los abundantes datos epidemiológicos dispo-nibles y los estudios
experimentales con un modelo animal de envejecimiento sugieren que el declive de
la memoria asociado a la edad no parece inevitable 1, e incluso se ha propuesto
considerarlo como una entidad clínica.

¿Las diferencias normales asociadas a la edad se producen a lo largo de la vida


adulta o sólo después de una edad crítica? Los estudios longitudinales apenas han
encontrado evidencia de declive de la memoria antes de los 60 años, mientras que
estudios transversales y estudios que combinan ambos métodos encuentran un
declive lineal durante toda la vida adulta. Sin embargo, se sabe poco acerca de lo
que ocurre entre los 30 y los 60 años de edad, por lo que no es posible distinguir los
cambios que se producen durante la vida adulta de los cambios que ocurren después
de los 60 años y, consecuentemente, no se sabe si el declive de la memoria es
reversible y puede mitigarse mediante cambios en los estilos de vida o con técnicas
terapéuticas.

¿Cuáles son las causas del declive de la memoria? La EA es relativamente común


en personas de más de 65 años; sin embargo, no todos los adultos mayores con
déficits de memoria desarrollarán una demencia tipo Alzheimer y, por otra parte,
existe evidencia a favor de otras cau-sas (distintas de la EA) del declive de la
memoria. Por tanto, la causa exacta de las pérdidas de memoria asocia-das al
envejecimiento sigue siendo una cuestión debatible.

Desde una perspectiva neurocognitiva, ese declive se explicaría por una cascada de
cambios neurológicos y cognitivos, que se iniciarían con cambios a nivel neurológico
(reducciones en el volumen cerebral, cambios metabólicos, reducción en el flujo
sanguíneo y alteraciones neuroquímicas) que producirían dos importantes cambios
cognitivos (reducción de los recursos atencionales y de la velocidad de
procesamiento), los cuales, a su vez, reducirían el control cognitivo, cuyos efectos
sobre la memoria se manifestarían a través de déficits en memoria prospectiva,
recuerdo, re-construcción del contexto, memoria operativa, etc.

https://www.elsevier.es/es-revista-revista-espanola-geriatria-gerontologia-124-articulo-envejecimiento-memoria-como-por-que-
S0211139X08735686

La memoria es una de las principales funciones del cerebro y su objetivo es recoger


y guardar la información proveniente del mundo externo, para evocarla cuando sea
necesario El sustrato de la memoria es un sistema funcional, en el cual participan
diversas áreas cerebrales, cada una de las cuales hace una contribución
relativamente especifica a la función normal. A modo de ejemplo podemos decir que
el hipocampo (en la cara interna de los lóbulos temporales) es fundamental para
conservar la información de lo que sucede en ese momento; que el lóbulo temporal
izquierdo es importante para la memoria verbal y el derecho para la memoria
visuoespacial; que las areas prefrontales son importantes para establecer estrategias
de memorización o de evocación; que en el lóbulo parietal izquierdo se almacenan
habilidades motoras adquiridas.

Al decir que las áreas prefrontales son importantes para establecer las estrategias de
memorización estamos diciendo que la memoria no es un registro pasivo de lo que
sucede a nuestro alrededor sino que un proceso activo, en el cual la persona decide
qué desea recordar, a qué dirigir su atención para conservarlo. Algo similar sucede al
evocar, uno se acuerda mejor de lo que le interesa, y la organización de los
recuerdos depende de los propósitos del momento.

Existen distintos tipos de memoria; podemos destacar la memoria declarativa y la


procedural. La primera es la memoria sobre las cuales podemos ser interrogados
verbalmente, incluye la memoria episódica y la semántica. La episódica se refiere a
recordar sucesos precisos en el tiempo y el espacio, propios de cada individuo: que
hizo el miércoles a mediodía, cuáles son las palabras que repitió hace un par de
minutos. La memoria semántica es cultural, se refiere a conceptos que se han ido
enriqueciendo con la experiencia: qué es el genoma humano, qué podemos
encontrar en un supermercado.

La memoria procedural, en cambio, se refiere a la adquisición paulatina de


habilidades: aprender a manejar un auto, a reconocer diversas tipas de flores, a
vestirse o usar la gramática. Estas habilidades no pueden ser interrogadas, para
comprobar que se las ha adquirido es necesario demostrarlo.

La complejidad de la memoria implica que existen muchos tipos de amnesias, por


lesiones de diversas zonas del cerebro (e incluso sin lesiones, en las amnesias de
origen psicológico). Las lesiones del hipocampo, como sucede en la primera etapa
de la enfermedad de Alzheimer, causan una incapacidad de conservar información
episódica nueva; el paciente puede evocar bien sucesos antiguos pero olvida lo
reciente. En las lesiones frontales el sujeto es pasivo frente a lo que observa o frente
a lo que le piden evocar; en las lesiones temporales izquierdas el paciente no logra
aprender series de palabras, pero si puede memorizar imágenes; a veces en las
lesiones parieto-temporales derechas el paciente pierde la habilidad de vestirse que
había adquirido en la infancia.

La pérdida de memoria es una de las mayores amenazas para el cerebro que


envejece. En efecto, si bien a cualquier edad pueden aparecer enfermedades
cerebrales que causan fallas de memoria, son más frecuentes en los adultos
mayores. Entre estas enfermedades queremos mencionar la enfermedad de
Alzheimer, el deterioro cognitivo leve, las lesiones vasculares, el efecto de fármacos
o drogas y los trastornos emocionales.

La memoria es una de las principales funciones del cerebro y su objetivo es recoger


y guardar la información proveniente del mundo externo, para evocarla cuando sea
necesario El sustrato de la memoria es un sistema funcional, en el cual participan
diversas áreas cerebrales, cada una de las cuales hace una contribución
relativamente específica a la función normal. A modo de ejemplo podemos decir que
el hipocampo (en la cara interna de los lóbulos temporales) es fundamental para
conservar la información de lo que sucede en ese momento; que el lóbulo temporal
izquierdo es importante para la memoria verbal y el derecho para la memoria
visuoespacial; que las áreas prefrontales son importantes para establecer estrategias
de memorización o de evocación; que en el lóbulo parietal izquierdo se almacenan
habilidades motoras adquiridas.

Al decir que las áreas prefrontales son importantes para establecer las estrategias de
memorización estamos diciendo que la memoria no es un registro pasivo de lo que
sucede a nuestro alrededor sino que un proceso activo, en el cual la persona decide
qué desea recordar, a qué dirigir su atención para conservarlo. Algo similar sucede al
evocar, uno se acuerda mejor de lo que le interesa, y la organización de los
recuerdos depende de los propósitos del momento.

Existen distintos tipos de memoria; podemos destacar la memoria declarativa y la


procedural. La primera es la memoria sobre las cuales podemos ser interrogados
verbalmente, incluye la memoria episódica y la semántica. La episódica se refiere a
recordar sucesos precisos en el tiempo y el espacio, propios de cada individuo: que
hizo el miércoles a mediodía, cuáles son las palabras que repitió hace un par de
minutos. La memoria semántica es cultural, se refiere a conceptos que se han ido
enriqueciendo con la experiencia: qué es el genoma humano.

La memoria procedural, en cambio, se refiere a la adquisición paulatina de


habilidades: aprender a manejar un auto, a reconocer diversos tipos de flores, a
vestirse o usar la gramática. La complejidad de la memoria implica que existen
muchos tipos de amnesias, por lesiones de diversas zonas del cerebro (e incluso
sin lesiones, en las amnesias de origen psicológico). Las lesiones del hipocampo,
como sucede en la primera etapa de la enfermedad de Alzheimer, causan una
incapacidad de conservar información episódica nueva; el paciente puede evocar
bien sucesos antiguos pero olvida lo reciente. En las lesiones frontales el sujeto es
pasivo frente a lo que observa o frente a lo que le piden evocar; en las lesiones
temporales izquierdas el paciente no logra aprender series de palabras, pero si
puede memorizar imágenes; a veces en las lesiones parieto-temporales derechas el
paciente pierde la habilidad de vestirse que había adquirido en la infancia.

La pérdida de memoria es una de las mayores amenazas para el cerebro que


envejece. En efecto, si bien a cualquier edad pueden aparecer enfermedades
cerebrales que causan fallas de memoria, son más frecuentes en los adultos
mayores. Entre estas enfermedades queremos mencionar la enfermedad de
Alzheimer, el deterioro cognitivo leve, las lesiones vasculares, el efecto de fármacos
o drogas y los trastornos emocionales.

https://www.gerontologia.uchile.cl/docs/memoria.htm

3.7 EFECTO DE LA ACTIVIDAD FISICA EN LA VEJEZ

La actividad física se ha entendido solamente como "el movimiento del cuerpo". Sin
embargo, debemos superar tal idea para comprender que la actividad Física es el
movimiento humano intencional que como unidad existencial busca el objetivo de
desarrollar su naturaleza y potencialidades no sólo físicas, sino psicológicas y
sociales en un contexto histórico determinado. (Gorbunov 1990). 
La práctica de la actividad física, tanto de juego como formativa o agonística, tiene
gran importancia higiénica preventiva para el desarrollo armónico del sujeto (niño,
adolescente y adulto) para el mantenimiento del estado de salud del mismo. La
práctica de cualquier deporte conserva siempre un carácter lúdico "y pudiera ser una
buena medida preventiva y terapéutica, ya que conlleva aspectos sociales, lúdicos e
incluso bioquímicos que favorecen el desarrollo de las potencialidades del
individuo". (Costil, D and Wilmore, J 1998).       

la relación entre el ejercicio físico y la salud enfocándose únicamente a las


dimensiones biológicas, o psicológicas, pero nuestra postura comprende la
interconexión somatopsíquica, aunque por cuestiones de limitación teórica-
metodológica enfocamos nuestro campo de estudio a los aspectos psicológicos de la
actividad física en el adulto mayor. (Moreno A.2002)

El envejecimiento conlleva una serie de cambios a nivel cardiovascular, respiratorio,


metabólico, músculo esquelético, motriz, etc...Que reducen la capacidad de esfuerzo
y resistencia al estrés físico de los mayores, reduciéndose así mismo su autonomía y
calidad de vida y su habilidad y capacidad de aprendizaje motriz (Izquierdo, M. 1998)

La actividad física se reduce con la edad y constituye un indicador de salud. La


reducción del repertorio motor, junto a la lentitud de los reflejos y descenso del tono
muscular en reposo, entre otros factores, provocan descoordinación y torpeza motriz.
La inmovilidad e inactividad es el mejor agravante del envejecimiento y la
incapacidad de tal forma que, lo que deja de realizarse, fruto del envejecimiento
pronto será imposible realizar.

Entre los factores que aceleran el envejecimiento están:

1. Alimentación excesiva.

2. Stress.

3. Hipertensión.

4. Tabaquismo y alcoholismo.
5. Obesidad.

6. Soledad, poca participación socio laboral.

7. Sedentarismo.

8. Poca actividad física.

Se producen cambios estructurales o modificaciones biológicas, que influyen en la


personalidad y rendimiento de los individuos de la "tercera edad". Estos son:

Cambio de apariencia.

Modificaciones del sistema piloso: calvicie y canosidad.

Las glándulas sudoríparas se atrofian, obstaculizando el normal proceso de


sudorización y por lo tanto se tolera menos el calor.

Se presentan alteraciones en la motricidad ya que hay disminución de fuerza y


aumento de grasas, los movimientos se vuelven lentos, los músculos se fatigan más
fácilmente y se recuperan en forma más lenta.

Osteoporosis.

Aumento de la cifosis fisiológica.

Disminución de las capacidades respiratorias.

Al disminuir la actividad, el cuerpo necesita menos nutrientes, pero como los hábitos
alimenticios no cambian, suelen aumentar de peso.

Cambios de los porcentajes corporales, aumento del porcentaje graso, disminución


de la masa muscular, disminución de la cantidad de agua.

Se sabe que con la edad se reduce la capacidad contráctil del músculo cardiaco, por
lo que no toleran las frecuencias cardiacas altas.

 
Metabólicamente hay alteraciones relacionadas con la edad, como la tolerancia a los
niveles de glucosa que es menor: la actividad tiroidea puede estar disminuida lo que
hace que el "anciano" tolere menos las alteraciones de la temperatura.

Se presenta un cambio en el tejido colágeno que hace que los tendones y ligamentos
aumenten su dureza o rigidez, por lo tanto se es más propenso a lesiones asociadas
al esfuerzo excesivo.

Hay mayor incidencia en enfermedades cardiacas.

Varios problemas a resolver:

1. El problema biológico: enfermedades crónicas agregadas y el proceso normal


de involución.

2. El problema financiero. El problema del mejor aprovechamiento vital (cómo


administrar el tiempo que queda de vida).

3. El problema sexual. El deseo continua, pero su desarrollo disminuye.

4. El problema filosófico: angustia de muerte y el que pasara después de la


muerte.

5. Las relaciones sociales: disminuyen el círculo social se restringe

6. El problema lúdico: este es un punto importante ya que los individuos no


saben cómo ocupar el tiempo libre que antes ocupaban con el trabajo; no
saben cómo recrearse, ni que actividades físicas realizar.

Existen diferentes factores que retardan el envejecimiento como son:

1. Sueño tranquilo.

2. Ejercicio corporal continúo.

3. Buena nutrición.

4. Participación socio laboral.


El ejercicio aeróbico será de gran importancia ya que mejorará la eficacia cardiaca, la
capacidad respiratoria y mejorará la postura. Hay que tener en cuenta que las
personas de avanzada edad llegan a rangos aeróbicos menores que para otros
grupos; es necesario considerar la toma de frecuencia cardiaca para controlar la
intensidad del ejercicio. Debido a la mayor fragilidad ósea por la osteoporosis y a la
propensión a las lesiones de ligamentos y tendones, no se deben recargar las
articulaciones con sobrecargas importantes. Debido a la falta de coordinación,
debemos ejecutar ejercicios que puedan efectuar en forma apropiada para evitar que
se produzcan frustraciones.

Un buen trabajo muscular localizado será de gran beneficio para la persona mayor,
ya que permitirá tonificar los músculos, mejorando su fuerza y movilidad, pero hay
que extremar los cuidados de prevención de lesiones en cuanto a las posturas
riesgosas. También hay que implementar periodos más largos de relajación durante
los estímulos (por ejemplo entre un ejercicio y otro dentro de una clase de gimnasia),
incluyendo la elongación de para-vertebrales cervicales y lumbares, ya que es
frecuente la contractura de dichos músculos por la posibilidad

http://cdeporte.rediris.es/revista/revista20/artvejez16.htm

Las enfermedades asociadas a la hipo dinamia (obesidad, cardiopatía isquémica,


diabetes, hipercolesterolemia e hipertensión), se ven agravadas por el sedentarismo
y pueden ser tratadas con el ejercicio sin necesidad de recurrir a medicamentos. El
ejercicio que desarrolla la fuerza y la resistencia disminuye la morbilidad y la
mortalidad en las personas mayores.

La autonomía de las personas mayores está íntimamente relacionada con su calidad


de vida. El ejercicio es un protector y precursor de dicha autonomía y de los sistemas
orgánicos que la condicionan, además de preservar y mejorar la movilidad y
estabilidad articular y la potencia de las palancas músculo -esqueléticas, que a su
vez inciden beneficiosamente sobre la calidad del hueso, la postura, la conducta
motriz, la auto imagen, concepto de sí mismo, etc... y en definitiva sobre la calidad de
vida.
 La inmovilidad e inactividad es el mejor agravante del envejecimiento y la
incapacidad de tal forma que, lo que deja de realizarse, fruto del envejecimiento
pronto será imposible realizarlo. El ejercicio físico puede instaurarse en los hábitos y
estilo de vida de la persona mayor y a través canalizar el ocio y contribuir a
recuperar, conservar y mejorar la salud y calidad de vida.

Los efectos del programa de actividad física, se materializaron en los siguientes


efectos:

1. Es importante la rehabilitación cardiaca y respiratoria, comprobándose que la


mortalidad post infarto de miocardio se reduce un 20% entre quienes siguen
programas deportivos.

2. Facilita la actividad articular y previene la osteoporosis y fracturas óseas. Se


incrementa la absorción de calcio y potasio.

3. Aumenta la actividad enzimática oxidativa con la consiguiente mejora de


utilización del oxígeno y metabolismo aeróbico de grasas y glucosa.

4. Se pierde peso graso.

5. Reduce niveles plasmáticos de colesterol y triglicéridos y mejora los índices


colesterol/HDL en sangre.

6. Aumenta la tolerancia al esfuerzo por aumento de los umbrales aeróbico y


anaeróbico.

7. Aumenta el volumen sistólico.

8. Aumenta el volumen de sangre (plasma y glóbulos rojos).

9. Aumenta el VO2 máx. y mejora el sistema respiratorio por mejora de la


capacidad vital, aprovechamiento de la oferta de oxígeno e incremento de la
ventilación, difusión y transporte de oxígeno.

10. Controla y reduce la tensión arterial en reposo y durante el esfuerzo.

11. Favorece el equilibrio neurovegetativo, sicofísico y la actividad


psicointelectual.
12. Mejora el aspecto estético.

Estimula el optimismo, la vitalidad y la voluntad (favoreciendo la superación del


tabaquismo y otros hábitos y adicciones insanas). Contribuye a la integración social,
mejora calidad y disfrute de la vida.

3.8 PARTICIPACION DE LA FAMILIA EN LA VEJEZ SALUDABLE

La familia cuenta con aproximaciones diversas en aspectos tales como la


composición, transformación, construcción de las relaciones familiares, dinámica
interna y problemas entre sus integrantes.

Nigenda3, Folbre4 y la CEPAL5,6 exponen que millones de personas cuidan de


manera continua a través de tareas con frecuencia catalogadas como domésticas,
pero finalmente indispensables para la preservación del grupo. Ese cuidado
doméstico-permanente se traduce en tiempos amplios dedicados por las familias,
frecuentemente por las mujeres, en la satisfacción de las necesidades de
autocuidado y de cuidado de sus miembros, con ello se asegura la supervivencia y el
desarrollo de sus miembros, de ahí su relevancia. En este contexto la noción de
cuidado lleva implícito un sentido de acción de parte de los individuos que la
constituyen, que frecuentemente gravita entre lo curativo y paliativo. Es una acción
realizada por otro en quien se deposita el saber, ya sea en el terreno físico (del
cuerpo), psíquico.

(De los afectos o emociones y de la cognición) o espiritual (del alma); con frecuencia
se produce en el seno de la familia. El cuidado aparece entonces como
responsabilidad de otros y se posiciona como vínculo social5,7 . Es una actividad
para enfrentar las fuerzas de la naturaleza interna y externa: se cuida para vivir y
para que el otro viva; para mantenerse y mantener activo; para tener calidad de vida
y de muerte; para disfrutar y compartir; para evitar la soledad propia y ajena; para
poner límite al dolor; para ser con el otro, para tener un lugar y para que el otro lo
tenga, en suma, para hacer vínculo social. De este modo el cuidado familiar con su
base colectiva promueve y refuerza su carácter de vínculo social, en tanto que
despliega en los hechos y fragmentos de la realidad que acontecen durante las 24
hrs. del día a día5 sentimientos de implicación activa, una disposición genuina de
responder, estar presente, ser recíproco y comprometerse con promover el bienestar
del otro6---8 .

El cuidado familiar en población mexicana expone tres dimensiones: la ética, la


estética y la ontológica; las mismas que se expresan con el deber hacer, hacer y ser-
en---acción respectivamente, expresiones todas que permiten identificar al cuidado
familiar como un acto gestado desde ella misma y que le dan sentido a sus acciones
para consigo y sus integrantes. Las dimensiones del cuidado familiar no existen por
separado y se vinculan a través de un ethos que en esencia alude al elemento
articulador entre las acciones y participación de los integrantes en la experiencia de
cuidar en cada familia tal y como lo apunta Boff14 (fig. 1).

Dimensión ética del cuidado familiar

La dimensión ética del cuidado familiar se refiere al «deber hacer» del cuidado
impregnado de hábitos y actitudes, que se expresan a través de 3 principios de
familia. En el interior, la familia cultiva la singularidad concepto que obedece al
reconocimiento de los lenguajes y necesidades del otro como un resultado del
proceso de interacción constante entre las personas y que emerge desde lo
cotidiano, donde se despliegan los patrones normativos que dirigen las acciones o
actitudes de parte de quienes cuidan. A continuación el testimonio: «Yo conocía a mi
abuela, qué era lo que quería, cuándo no quería, cuándo le podía dar algo, cuándo
no se le podía dar. . .ya que todos tenemos formas distintas de ser y a ella yo le
conocía su modo, solo de estar día a día con ella y por el amor que le tenía que me
dejaba ver otras cosas que solo ella necesitaba. . .». Tulipán 1.

La identidad familiar corresponde al «sello» de cómo cuida cada grupo y surge de la


síntesis de valores y comportamientos transmitidos por cada familia. En el sentido de
que la identidad integra valores y prescripciones según sus características
individuales como familia en el marco de su propia trayectoria de vida y es desde ese
referente que las personas proveen la ayuda.
Dimensión estética del cuidado familiar La dimensión estética se reconoce a través
de los valores bellos que movilizan a la familia, en tanto que son virtudes cultivadas
en el interior de las personas, resultado del sentir-vivir (arte) entre sus integrantes y
de los sentimientos que en el diario vivir se dispensan y que les permite un sentir-
actuar que se expresa con acciones de cuidado con dirección, fuerza, ritmo, etc.

En la subcategoría sentir-vivir para el cuidado familiar se pone en juego la


compresión, el momento, el contexto para compartir la experiencia humana de
cuidarse en familia, en donde a través de un proceso de comprensión los integrantes
de la misma dan significado y expresan sentimientos resultados de la interacción
entre ellos

Cuidar es tener una disposición especial para hacer que el otro esté mejor. . .». Lirio
1-8.

La subcategoría sentir-actuar del cuidado familiar corresponde a la parte simbólica


---coherente y armónica--- por parte de la familia en donde emergen las acciones de
cuidado a partir de los sentimientos de ayuda, solidaridad y la necesidad de hacer
algo por y con el otro; esta fase de la dimensión estética se caracteriza por el
proceso sentirpensar-conocer que conlleva acciones con fuerza, balance y ritmo que
direccionan o redireccionan los cuidados en el seno del grupo familiar

Dimensión ontológica del cuidado familiar

Por su parte la dimensión ontológica del cuidado familiar es una propuesta


novedosa, en tanto que desde el particular punto de vista inviste a la familia en la
idea de que es un sujeto de cuidado cuya forma de concebirse determina el qué y
cómo actuará ante las situaciones de cuidado que al interior de ella misma se
presenten; en otras palabras esta dimensión da cuenta del modo de-ser-esencial de
la familia a partir de reconocer por un lado su modo-de-ser-esencial estructura en
donde las virtudes universales enraizadas en el ser, es decir en cada uno de sus
integrantes le dan sentido y precipitan al modo-de-ser-en-acción que se expresa a
través de las resonancias del cuidado de Boff26 , que le dan a los integrantes de la
familia una forma de expresión de su cuidado de forma singular
«[el cuidado en mi familia] es natural porque lo hicimos desde siempre. Mi abuela nos
ensenó˜ y [ella] le ensenó˜ a mi mamá y ella a nosotros [. . ..] es un acto que pasó
con mi abuelita y mamá pues realmente mi abuelita fue la que nos dio todas estas
bases de aprender a cuidarnos unos a otros». Tulipán 2-2. Lo anterior expone la
trascendencia de la familia en la trasmisión de los valores en materia de cuidado a la
vida o a la salud; que en el caso de pasarse por alto, implicarían situaciones por
demás desafortunadas, en tanto que la familia buscará preservarse como unicidad
que es.

Responsabilidades éticas Protección de personas y animales. Los autores declaran


que para esta investigación no se han realizado experimentos en seres humanos ni
en animales. Confidencialidad de los datos. Los autores declaran que en este artículo
no aparecen datos de pacientes. Derecho a la privacidad y consentimiento
informado. Los autores declaran que en este artículo no aparecen datos de
pacientes.

http://www.scielo.org.mx/pdf/eu/v13n2/1665-7063-eu-13-02-00080.pdf

3.9 LA VEJEZ Y EL AUTOCUIDADO

El envejecimiento de la sociedad es un hecho. Cada vez más personas llegan a la


vejez, y a la vez, son octogenarias, nonagenarias, centenarias. Hoy, se estima que
una persona de 60 años tiene por delante 20 años más. El aumento de la esperanza
de vida genera desafíos y oportunidades en todos los ámbitos. Uno de ellos: prevenir
o retrasar enfermedades para que los años de vida ganados sean con calidad.

Se tiene la visión de que la vejez será solo un periodo corto y no muy relevante en la
vida de una persona. Pero la expectativa de vida se ha prolongado significativamente
en las últimas décadas y el fenómeno conocido como envejecimiento poblacional,
lejos de detenerse, se sigue extendiendo a nivel mundial

En este sentido, destacó que considerando que la vejez comienza a los 60 años y
que “la mayoría de las personas vivirá hasta los 80 años o más, la etapa de adulto
mayor constituye un periodo muy relevante, ya que aproximadamente la cuarta parte
de nuestras vidas seremos adultos mayores.

El autocuidado
Bellomo afirmó que “todos los problemas médicos degenerativos asociados al
envejecimiento están directamente relacionados y vinculados a los hábitos de vida,
así como el tipo de alimentación, el nivel educativo, la actividad física, la red social y
familiar y los recursos que se tienen para enfrentar el estrés”.
Dado que cada uno envejece como ha vivido, “los hábitos saludables adquiridosen la
infancia, la juventud y la etapa adulta son determinantes al momento de envejecer”,
remarcó.
Acerca si los jóvenes y adultos toman conciencia de la importancia del autocuidado
para un envejecimiento activo, el geriatra respondió que si bien “existe un cierto
nivel” sobre la necesidad de incorporar hábitos saludables,“éstos están más
relacionados a cuestiones estéticas, mejorar la imagen corporal”.
“Sin embargo -advirtió-, no se les da la relevancia que tienen en cuanto a cómo
mejoran la calidad de vida en la etapa de la vejez, donde por ejemplo el beneficio de
realizar actividad física es contundente para conservar la autonomía y la
independencia”.
En este sentido destacó que distintos estudios demostraron que “una persona que
tiene el hábito de caminar 150 minutos por semana, tiene menos riesgo de
discapacidad y más probabilidades de conservar algo tan valioso como su autonomía
para realizar las actividades de la vida diaria”.

Envejecimiento activo
Bellomo afirmó que un envejecimiento activo “es posible”, dado que los factores de
riesgo “para la mayoría de las enfermedades crónicas asociadas al envejecimiento
pueden modificarse abandonando los malos hábitos e incorporándolos saludables”.
Asimismo agregó que haciendo los controles preventivos “se puede no solo mejorar
la expectativa de vida sino también la calidad de vida”.
“La etapa de la vejez permite poder concretar muchos proyectos y, sin dudas, es una
etapa para la cual vale la pena prepararse”, aseguró.
El objetivo consiste en hacerle llegar a los adultos mayores una herramienta con
numerosos tips y consejos para que puedan tomar decisiones que van a repercutir
en mejor salud. Envejecer no es sinónimo de enfermedad y hay hábitos que nos
permiten tener una vida más saludable”, aseguró.

Hay que tomar conciencia del poder que uno tiene sobre sí mismo -manifestó-. Con
esto no se trata de desligar responsabilidades ni a cuestiones del Estado ni sociales,
cada uno tiene su grado de responsabilidad, pero no nos podemos olvidar de la
responsabilidad de cada uno con nuestras prácticas, hábitos y voluntad”.
Al respecto señaló que es importante “tener una alimentación saludable; realizar
actividad física; realizar los controles y estudios médicos correspondientes; evitar
hábitos perjudiciales como fumar, beber en exceso y no automedicarse.

Entre los consejos brindados en el Manual de Autocuidados se encuentran: comer


por lo menos cinco raciones de frutas y verduras por día; evitar el consumo excesivo
de sal y azúcar y tomar abundante agua; hacer actividad física al menos 30 minutos
cinco veces a la semana; ejercitar la memoria evitando la rutina, haciendo palabras
cruzadas y leyendo. También se destacan los beneficios de dormir bien, de la
sexualidad y la recreación y brinda recomendaciones para evitar problemas en la
vista, los oídos, la boca y la piel.

LA PARTICIPACION DE ENFERMERIA EN UNA VEJEZ SALUDABLE

Tomando en cuenta los aspectos revisados en los aspectos bibliográficos se


aprecian varios problemas en cuanto a conservar en los ancianos su salud y alentar
el deterioro físico y cognitivo, desgraciadamente en la persona, entorno y salud de
los adultos mayores en nuestro país existen varios factores que predisponen a los
ancianos a no tener acceso a la salud, vivir solos, apoyos económicos deficientes, de
los programas de la seguridad social y la protección social. El INAPAM y el DIF con
sus programas que están enfocados a llegar cerca de los hogares de los ancianos,
no tienen una cobertura amplia, aunado a esto el incremento día a día de los adulto
mayores de 60 años. Otro aspecto son la integración familiar, el rol social del
anciano, sus usos y costumbres, valores, independencia económica, sus
antecedentes de enfermedades y el control médico de estos, todos estos factores
dan un respaldo diferente a cada adulto mayor, que les permite tener o no una vejez
saludable con los recursos institucionales, personales o de su familia. En las zonas
urbanas se observa que las personas que laboraron en su juventud, que son
independientes en su mayoría viven solo, no así los que con trabajo informal solo
reciben las ayudas de los programas sociales del país.

En nuestro país no es aun aceptada la idea de institucionalizar a los adultos


mayores, o sea que ingresen a un asilo, ya sea público o privado, lo hacen cuando
se presentan varios eventos en los que se ponen en riesgo la salud e integridad del
anciano. Por otro lado no hay suficiente personal de enfermería preparado en
geriatría, que brinde el cuidado a conservar la salud y alentar el deterioro de los
adultos mayores, que los atiendan en sus hogares.

En el desempeño del servicio social en el instituto de salud hubo la oportunidad de


visitar varios ancianos en sus hogares, algunos independientes o semi dependientes,
otros dependientes. En la última etapa de vida con el deterioro físico y cognitivo los
ancianos poco funcionales pueden entrar más rápidamente en los síndromes
geriátricos, ocasionando con esto un gasto económico aumentado, a la presencia de
una persona ya sea de su familia o un profesional de la salud, para que satisfagan
sus necesidades básicas, los frecuentes internamientos al hospital, el uso de
insumos como pañales, alimentos, aditamentos como sillas de ruedas, adaptaciones
en los baños requieren de gastos económicos que no todos tienen la oportunidad de
hacer, dando como resultado la soledad, falta de movimiento y aumento del deterioro
físico y cognitivo.
PROPUESTA DEL CUIDADO EN EL HOGAR O COMUNIDAD

Para mejorar la función cerebral y evitar el deterioro cognitivo relacionado con la


pérdida de plasticidad, se debe ejercer una adecuada estimulación cerebral haciendo
uso de un aprendizaje diario (leer, tocar un instrumento, aprender un nuevo idioma,
bailar, hacer yoga…) y probando experiencias sensoriales (pintar, hacer escultura).

Se ha demostrado la efectividad de un entrenamiento cognitivo con ejercicios


mentales como los crucigramas, sudokus, juegos de ordenador…

Además, se ha visto cómo hacer movimientos con la mano no dominante estimula al


cerebro

Otra intervención dirigida a mejorar el estado cognitivo y la memoria así como la


interacción social y el intercambio de conocimiento es la “Narración de historias”. Los
participantes han de elegir un tema sobre el que hablar, informarse sobre él y
asimilarlo para, finalmente, exponerlo. Las exposiciones son grabadas para
posteriormente hacer un feedback.

Tras cada presentación se contesta a una serie de preguntas sobre qué se puede
aprender de lo tratado, consejos con los que los participantes mejoraron su calidad
de vida. Se trataron temas tales como: solidaridad, respeto por los demás, sueños,
esperanza,…

Otra intervención similar es el “Bingo de la salud”, en la que se reparten una serie de


cartones con 6 imágenes relacionadas con temas sobre la salud como comida,
familia, tecnología, caídas, enfermedades, actividad física, etc. Cada imagen está
relacionada con un número; a medida que van saliendo los números, se va hablando
sobre la imagen correspondiente al mismo, haciendo reflexiones e intercambiando
experiencias
El sueño-descanso también promueve la salud y el bienestar y juega un papel
importante en la memoria a largo plazo. Alteraciones en el sueño están directamente
relacionadas con la enfermedad del Alzheimer.

Se ha demostrado cómo los ejercicios cognitivos y la actividad física incrementan la


profundidad del sueño.

Proporcionar herramientas a las personas sobre cómo descansar de forma


adecuada, teniendo hábitos saludables y una rutina antes de acostarse se hace
imprescindible.

Por otro lado, entre las múltiples medidas no farmacológicas beneficiosas para
alcanzar un envejecimiento activo destacan la meditación y la musicoterapia que
consiguen efectos a nivel cognitivo-emocional (mejora en la autoestima, la
sensibilización afectiva, la relajación; disminución de la agitación, el estrés y la
depresión), psicofisiológico (desarrollo psicomotor, sensorio-perceptivo), espiritual
(enriquecimiento interior) y social (comunicación interpersonal, aceptación social) .

La musicoterapia está indicada para la mejora cognitiva y la reducción de los


síntomas de la demencia, y como tratamiento complementario para pacientes
oncológicos y con enfermedad de Parkinson. Además, presenta buenos resultados
en parámetros como la tensión arterial y no tiene complicaciones graves.

Son también destacables las denominadas “intervenciones positivas” dirigidas a


alcanzar el desarrollo del ser humano, una vida feliz, saludable, productivo y
significativo. Con ellas se aprende a afrontar situaciones difíciles, modificando los
pensamientos automáticos desadaptativos, reduciendo su efecto negativo y
generando recursos emocionales que preserven el bienestar y prevengan la
depresión. Realizar la intervención psicoeducativa grupal dando a conocer 28 a los
participantes los conceptos de bienestar emocional, envejecimiento con éxito y
sentirse bien con el envejecimiento, trabajando la gratitud, la perseverancia, el
sentido del humor, el perdón, el coraje y el altruismo.
Se resaltó la comprensión e identificación de emociones seguido de la potenciación
de las emociones positivas y su relación con el bienestar y la salud.

Se trabajó la regulación emocional, el afrontamiento de situaciones adversas y la


aceptación, y se animó a idear proyectos personales (voluntariado, cursos…) para
alcanzar la denominada “prosperidad psicológica de las personas mayores”. Tras
finalizar la intervención, se observó en los participantes un aumento de felicidad y
una reducción en los niveles de preocupación y presión arterial sistólica.

Relaciones sociales - Ocio. El ocio y el tiempo libre son vitales en la vejez, ya que un
41% de la población mayor de 65 años afirma que su actividad principal diaria está
relacionada con el ocio. El ocio tiene un papel a nivel preventivo y terapéutico,
genera bienestar físico y psíquico y está relacionado con una mejor percepción de
calidad de vida en la tercera edad.

Una buena condición física está relacionada a su vez con una mayor participación en
actividades de ocio y, en consecuencia, con un mayor bienestar. Paggi et al.,
observaron esta anterior relación pero advirtiendo cómo la edad tiene mayor
repercusión en el bienestar que las actividades y relaciones sociales.

En la sociedad actual, las nuevas tecnologías se han ido imponiendo


progresivamente como una forma de ocupar el tiempo de ocio y facilitar las
relaciones sociales.

Existe el fenómeno conocido como “brecha digital” entre los mayores de 65 años,
dificultándose así su adaptación e integración a la nueva “sociedad tecnológica”. Un
13,4% de esta población mayor afirma haber usado internet alguna vez, un 19,4% un
ordenador, y un 64,8% el teléfono móvil. Estas nuevas herramientas, así como las
aplicaciones móviles sanitarias, de ocio y comunicación, pueden ayudar a estas
personas a mejorar su autoestima, a combatir la depresión, la ansiedad, la soledad,
el aislamiento y la exclusión social. El estudio de Tortosa et al., demostró la mayor
implicación que están teniendo los mayores con las nuevas tecnologías, que les
permiten integrarse en la sociedad, sentirse conectados, reducir la soledad, ser más
independientes, útiles, activos y saludables, aumentando su autoestima, su bienestar
y su calidad de vida. Por ello, la enfermera debe desarrollar estrategias y potenciar el
aprendizaje de los productos tecnológicos, integrándolos en los programas de
promoción de la salud.

Richard et al., quisieron demostrar si una intervención con el uso de internet podía
reducir el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y de deterioro cognitivo
ya que tienen factores de riesgo en común. A través de una plataforma, los
participantes creaban un perfil que mostraba su riesgo cardiovascular según los
diferentes factores de riesgo que tenían. Este recurso permitía plantearse una meta
semanal, unirse a actividades grupales, acceder a información, vídeos y usar un
programa de entrenamiento cognitivo.

Los usuarios contaban con un entrenador que les motivaba a través de mensajes.
Los resultados obtenidos en varios países tras esta intervención difieren bastante por
su distinta organización; sin embargo, se coincide en afirmar la utilidad del uso de
internet como un recurso más para llevar a cabo programas de educación para la
salud.

Otra intervención es la propuesta por Jenaro et al., con la que, a través del envío de
mensajes de texto breves como, por ejemplo, “¡Viernes! Qué buen día para hacer
ejercicio”; “Es mediodía, ¿has tomado una ración de fruta?

Recuerda que es muy saludable”, se promocionaban de manera eficaz


comportamientos saludables. Con estos mensajes, los participantes fueron más
conscientes de la importancia de controlar la dieta (57,7%), tomar fruta (53,8%),
seguir una dieta equilibrada (46,2%), controlar el consumo de sal (34,6%), no abusar
del alcohol (30,8%), hacer actividad física moderada (30,8%), controlar los niveles de
glucosa (26%), reducir el sedentarismo y del control de la presión arterial y el
colesterol (19,2%), entre otros. Este método fue considerado una buena herramienta
para la orientación y el control de variables físicas, así como para la adherencia a la
medicación.

Como desventajas destacaron las radiaciones, el exceso de información, la


reducción de la actividad cognitiva, posibles problemas de seguridad, así como la
falta de formación, de motivación y miedos. Se hace indispensable la adaptación de
esta tecnología a la población mayor con formación y motivación que contrarreste los
posibles miedos.

Por otra parte, la soledad disminuye la salud y aumenta la mortalidad, ya que está
relacionada con la depresión, la salud física y las limitaciones funcionales. De ahí la
importancia de estar conectado a la comunidad, estando alegre, optimista, seguro,
satisfecho…Así como de tener relaciones sociales que promuevan la salud mental y
protejan contra el desarrollo y la progresión de enfermedades físicas.

La soledad es problema de salud está asociado a comportamientos adversos como


prácticas de salud más pobres (consumo de alcohol y tabaco), menos conductas de
promoción de la salud (menos actividad física, mala nutrición) y la disminución del
sueño.

Para combatir la soledad se han probado intervenciones de carácter psicosocial


dirigidas a mejorar las habilidades sociales, el apoyo social (con visitas domiciliarias),
las oportunidades de interacción (con llamadas telefónicas) y la cognición social
desadaptativa (con terapia cognitiva conductual). Con el objetivo de disminuir esta
soledad se debe plantear talleres de voluntariado que integren a las personas
mayores en la comunidad, fomentando la solidaridad intergeneracional, así como
talleres que impulsen el asociacionismo y la participación ciudadana. Con el fin de
conseguir una sociedad para todas las edades se debe tener muy en cuenta los
vínculos intergeneracionales. Se tendría que potenciar intervenciones que reunieran
a personas de diferentes generaciones estableciéndose así relaciones entre los
participantes y mejorándose los sistemas de apoyo de la comunidad, la educación
ambiental y la preservación de tradiciones culturales.

Se conseguiría una reducción del aislamiento social, un aumento en la salud y


bienestar de las personas mayores, así como una mejor autoestima y habilidades
entre los jóvenes. Las personas mayores que viajan tienen mejor salud física y
mental, así como una mayor capacidad de realizar las actividades básicas de la vida
diaria que aquellas que no viajan. Igualmente, los mayores que viajan se realizan
menos pruebas diagnósticas, usan menos el sistema de urgencias y el trabajo de un
cuidador.

Por tanto, el turismo tiene un efecto positivo en la salud de la población mayor.

https://repositorio.uam.es/bitstream/handle/10486/684919/mostacero_morcillo_elenatfg.pdf?sequence=1&isAllowed=y

4. PLANATEAMIENTO DEL PROBLEMA DE INVESTIGACION

4.1 ANTECEDENTES
En nuestro país México, el envejecimiento y la atención a sus necesidades es un
fenómeno que encierra una compleja problemática, como la dinámica familiar,
empleo, jubilación y políticas de salud. El envejecimiento de la población implicará
modificar el gasto social, ya que el deterioro del anciano lo lleva a perder su
independencia y esto implica más gasto familiar y público, que requiere un aumento
de los servicios destinados a personas mayores ; reduciendo los espacios pediátricos
en los hospitales y aumentando los geriátricos; requiriéndose por consecuencia más
profesionales del cuidado y atención a las necesidades de dicho sector, dando así
pasos hacia un envejecimiento saludable (OMS, 2015).

No se puede afirmar que todos envejecen bajo las mismas condiciones o que gozan
de los mismos privilegios, de igual manera tampoco se puede negar que la población
del país está avanzando en edad, y que en conjunto con la sociedad necesitan
adaptarse a esta nueva situación, y hacer los cambios necesarios para atender las
necesidades y demandas de esta población en crecimiento.

Enfermería se enfrenta a un reto en participar con otros integrantes del equipo de


salud en atender y cuidar a los ancianos en sus entornos familiares, con la finalidad
de prolongar la funcionalidad y alentar el deterioro de los adultos mayores en
colaboración de la familia, es importante identificar su condición socioeconómica, los
programas sociales de los ancianos para proponer estrategias que permitan a través
de las actividades físicas y cognitivas para mejorar la salud de los ancianos.

La Gerontología es principalmente la disciplina que se ocupa del estudio o


conocimiento de los viejos aspecto teórico que no ha sido desarrollado hasta
nuestros días.

https://journals.openedition.org/sociologico/1453

4.2 PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA

El envejecimiento desde el punto de vista evolutivo cómo una especie se desarrolla y


envejece, sin olvidar las cuestiones biológicas, psicológicas y sociales que se
interrelacionan, produciendo alteraciones en la salud algunas veces desde la adultez
produciendo enfermedades crónico degenerativas, ancianos cono deterioro físico y
cognitivo, disminuyendo su salud, algunos ancianos en sus entornos familiares
realizan funcionan domésticas y cuidado de nietos, otros jubilados un tiempo realizan
actividades grupales con amigos como reuniones para comer o viajes.

En algunos casos de acuerdo a sus usos y costumbres, continúan con patrones de


estilos de vida poco saludables, con obesidad y sedentarismo, además de la
ansiedad producida por la depresión. Aquellos que tienen padecimientos crónicos
degenerativos controlados y se encuentran activas con entornos familiares proactivos
favorecen la funcionalidad del anciano generalmente las mujeres, en ocasiones los
varones continúan con el hábito de fumar o tomar, sin realizar ejercicios o comer
alimentos sanos.

Los servicios de urgencias y medicina interna tienen más del 50% de internamientos
por la agudización de las enfermedades crónicas descontroladas, existen algunos
hospitales de segundo nivel con servicio de enfermeras con especialidad en geriatría
que proporcionan cuidados a los aspectos físico, emocional y espiritual, al anciano y
a su familia, cuidados que solo son proporcionados en el tiempo de la hospitalización
y dando indicaciones a los familiares y anciano a su alta para continuar con los
cuidados al anciano en su hogar.

Existe la especialidad de geriatría en enfermería, y pocos programas enfocados a


una vejez sana, es necesario incrementar personal de enfermería en los entornos
familiares o en la comunidad con el apoyo de otros profesionales para que realicen
protocolos enfocados a conservar o mejorar el estado físico y cognitivo en los adultos
mayores para que tengan una mejor calidad de vida.

5. METODOLOGIA DE LA INVESTIGACION

Tipo de estudio

Por el criterio del periodo en que se captura la información es retrospectiva.


Por el criterio de la evolución del estudio es transversal.

Por el criterio de la población es comparativa.

Por el criterio de la interferencia del investigador es observacional

Por lo tanto esta tesina es de tipo transversal, retrospectiva, observacional y


comparativa.

Variables

Variable independiente: personal de enfermería en el cuidado del anciano

Variable dependiente: función física y cognitiva en el anciano .

Operacionalización de la variable dependiente: Visitas a los domicilios de los


ancianos que están en un programa de vigilancia del Instituto de epidemiologia, en
donde se aplicaron cuestionarios de dicho programa en la zona de Coyoacán:

1.- Los ancianos visitados, pertenecen al programa

2.- Les realizaron estudios y valoraciones hace 20 años

3.- Se les observo en sus funciones físicas y cognitivas

La idea que tengo sobre el objeto de estudio, son as observaciones realizadas en la


visitas domiciliarias realizadas a la población anciana de la delegación Coyoacán.

Lo que sustenta mi objeto de investigación desde todas las perspectivas implicadas


en el cuidado de los adultos mayores.

6. CONCLUSIONES

La realización de una tesina en la adquisición de conocimientos es una metodología


que permite al futuro profesionista de adquirir habilidades en la metodología de la
investigación bibliográfica y la fomentar un pensamiento crítico en el futuro
enfermero.

Los objetivos trazado en esta tesina se lograron, la elaboración del marco teórico
sustento las observaciones que se hicieron durante las entrevistas a los ancianos.

El mundo del adulto mayor debe ser considerado como un periodo normal del ciclo
vital, con fortalezas y debilidades, con tareas propias y oportunidades en las que se
puede disfrutar de bienestar y satisfacción, aunque conlleve cambios
biopsicosociales y espirituales; por ello, esta fase suele asociarse a una crisis de
desarrollo y a un proceso de pérdidas, lo que torna a algunos adultos mayores más
vulnerables y dificulta su adaptación; otros logran un desarrollo psicológico
permanente, asociado con la adopción de nuevos roles y varios contextos sociales
interrelacionados; debido a estas variantes.

Es necesario aumentar la formación de enfermeras en prevención del deterioro de


los adultos y conservación de su funcionalidad, es importante que los profesionales
trabajen con los grupos de ancianos en sus entornos y con sus familiares para
fomentar la educación para la salud en los ejercicios físicos y cognitivos.

Incluyendo los cuidados paliativos, a la familia buscando la disminución de los


ingresos hospitalarios cuando el anciano llegue a una etapa terminal.

El ejercicio físico y la actividad cognitiva son dos estrategias que aplicadas en forma
continua aumenta el tiempo de la longevidad de los individuos.

7. REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS
1. Organización Mundial de la Salud. Informe mundial sobre el envejecimiento y la
salud. Organización Mundial de la Salud [Internet]. 2015 [citado el 31 de Dic. de
2017]. Disponible en: http://bit.ly/1NyqJiQ

2. Organización Mundial de la Salud. 10 datos sobre el envejecimiento y la salud.


Organización Mundial de la Salud [Internet]. 2017 [citado el 17 de Ene. de 2018].
Disponible en: http://bit.ly/1usFKno

3. Qué es el envejecimiento activo. Año Europeo del Envejecimiento Activo y de la


Solidaridad Intergeneracional 2012 [Internet]. [citado el 20 de Ene. de 2018].
Disponible en: http://bit.ly/Ue0iV0

4. Sánchez Guio T, Barranco Obis P, Millán Vicente A, Fornies Baquedano ME. La


musicoterapia como indicador de mejora de la calidad de vida en un envejecimiento
activo. Metas Enferm [Internet]. 2017 [citado el 8 de Abr. de 2018]; 20 (7): 24-31.
Disponible en: https://bit.ly/2EujepS

5. Tortosa Salazar V, Rodríguez Martínez MM, Rodríguez Porcel MD. Nuevas


tecnologías y Ocio en la Tercera edad. Hacia un Envejecimiento Activo. Rev
Paraninfo Digital [Internet]. 2016 [citado el 8 de Abr. de 2018]; 25: 1-7. Disponible
en: https://bit.ly/2JvlhO4

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