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4.

Una vida construida sobre Roca

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)

Del santo Evangelio según san Mateo 7, 21. 24-27

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "No todo el que me diga: '¡Señor, Señor!', entrará en el reino de los
cielos, sino el que cumpla la voluntad de mi Padre, que está en los cielos. Aquel día muchos me dirán '¡Señor,
Señor!, ¿no hemos hablado y arrojado demonios en tu nombre y no hemos hecho, en tu nombre, muchos
milagros?'. Entonces yo les diré en su cara: 'Nunca los he conocido. Aléjense de mí, ustedes, los que han hecho
el mal'. El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica, se parece a un hombre prudente, que edificó
su casa sobre roca. Vino la lluvia, bajaron las crecientes, se desataron los vientos y dieron contra aquella casa;
pero no se cayó, porque estaba construida sobre roca. El que escucha estas palabras mías y no las pone en
práctica, se parece a un hombre imprudente, que edificó su casa sobre arena. Vino la lluvia, bajaron las
crecientes, se desataron los vientos, y dieron contra aquella casa y la arrasaron completamente".
Palabra del Señor.

CONSTRUIR SOBRE LA ROCA” La importancia de construir la casa, entiéndase construir: la *Vida, *Vida
Consagrada, la *Familia, sobre Roca firme, no sobre Arena Movediza. PREGUNTA: ¿Sobre qué o sobre quiénes
has construido tu vida? ¿Cuál es el fundamento de tu existencia; cuáles son las columnas sobre las cuáles la has
edificado. ¿Cuáles son los principios rectores, valores centrales, sobre los cuales has colocado toda la fuerza, el
peso de tu existencia. ¿Qué es lo que más pienso en el día?: 1. una persona. 2 la plata, el dinero. 3. La imagen.
¿Qué es lo que más deseo?: con ardor, lo que anhelo en el día a día; el ser humano está lleno de deseos. ¿Por
qué o por quiénes es que me muevo, trabajo, me afano? Quizá ahí están los pilares de tu vida. JESÚS, te
enseña: 1. No construyas sobre nadie más que DIOS, en sus mandatos hay: *solidez, *hondura, *profundidad. 2.
Si obedeces, vives la Palabra, Mandatos, la Sabiduría que enseña JESÚS, no te estrellas. 3. Si de los 10
mandamientos entregados por DIOS a Moisés, vivieras uno solo “Amar a DIOS sobre todas las cosas, (toda
realidad creada, dinero, bienes, todas las criaturas)”sufrirías muchísimo menos. 4. Buena parte de los
sufrimientos, quizá la raíz está en que “No Amas a DIOS en el primer lugar de tu corazón, lo ocupa el dinero, los
bienes, personas, imágenes mentales.” REFLEXIONA: A). Todo en esta tierra es deleznable como la arena, es
movediza. En el lenguaje parabólico de JESÚS significa que la arena es traicionera, no tiene solidez. B). En esta
tierra todo tiene el sello de la temporalidad, caducidad, fecha de vencimiento y termina con la muerte. C): El
dinero es una atadura, debe administrarse con sabiduría; el ser humano experimenta: fascinación, seducción,
frente al dinero y pierde objetividad, sabiduría para manejarlo. D). A muchas personas no enriquece,
*Empobrece, *Enceguece, *Endurece el corazón, *Ensoberbece, *Envanece, *Envilece, es un *Engaño. E). Si
amas una realidad muerta te identificas con ella, terminas muriendo. Uno es lo que uno Ama. Si amas la Bondad,
la Misericordia, el Amor, la Verdad, eres: *bondadoso *misericordioso *amoroso * auténtico. Amas a DIOS tienes
algo de divino (mirada). 2. Nada más engañoso que construir sobre la imagen: reconocimiento, prestigio humano.
RECUERDA: Uno no vale por lo que valga ante la mirada humana, uno solo es y vale por lo que vale ante DIOS.
3. Mayor campo de batalla de la vida humana, el Corazón: 1. En la mente tenemos claridad, que es verdad,
mentira, que conviene, por donde llevo mi vida, por donde no. 2. La distancia más grande que hay, es la que va
de la mente al corazón; las grandes batallas, se libran en el corazón. (No debo apegarme a esta persona y me
apego me entrego). 3. Pascal decía: “El corazón tiene sus razones que la razón no entiende”. Tristezas,
angustias, lágrimas, pasan porque el corazón, el amor se lo entregamos a una criatura de esta tierra. Pregúntate:
1. ¿Cuál es la roca de mi vida?: *DIOS, *dinero, *familia, *amigos. Todos tendremos vientos huracanados,
tempestades, pero si te apoyas en DIOS, nada ni nadie nos puede faltar. 2. ¿Sobre quién he edificado mi vida?
Si está edificada sobre CRISTO, sus Mandatos: Amor, Verdad, Justicia, Misericordia, edificas con sabiduría y en
las pruebas DIOS te sostiene. “Bendito el hombre que pone su Confianza en DIOS, pobre hombre si pone su
confianza, en el hombre”. Pidamos corregir el camino si nos hemos equivocado. AMÉN.

Medita lo que Dios te dice en el Evangelio

Todos, alguna que otra vez, experimentamos algo de vacío en nuestra vida. A veces estamos seguros de haber
encontrado algo que nos hará completamente felices, o que, por lo menos, nos hace pasar el tiempo y nos
divierte. Después de mucho tiempo, algo pasa: o nos aburrimos de eso que compramos, o alguien nos traiciona,
o las amistades se van apagando. Entonces decimos, « ¿y ahora qué?».

Esta sensación de desorientación es exactamente a lo que el Señor se refiere cuando nos avisa los peligros de
construir sobre arena. Seguido nos podemos hacer un concepto de Dios y de nuestra relación con Él que sólo
toca unas cuantas realidades de nuestras vidas. A veces le tenemos miedo a ese «Dios»; a veces tenemos
miedo de que nuestra relación implique mucho sacrificio, pero como todo es tan superficial todo va bien.

Lo difícil llega cuando nos empezamos a dar cuenta que hay más cosas en el fondo de nuestro ser que no tienen
sentido fuera de Dios. Necesitamos a alguien que «sí» nos ame de manera incondicional cuando los demás
parece que no nos hacen caso; alguien que «sí» pueda comprendernos cuando no entendemos nada; alguien
que «sí»” llene el vacío que dejan las cosas y las personas cuando no están cerca.

¿Cómo reacciona el Señor?: Toca a la puerta, y en el momento en que le dejamos entrar en todas las realidades
de nuestra vida, ¡en todas!, entonces todo empieza a cuadrar, todo se fundamenta sobre roca. Y si de repente
pasa algo de verdad muy fuerte, nos dolerá, pero como dice el Evangelio, la casa no se va a caer.

Dejemos que Dios construya la casa. Hagámosle parte de nuestra vida, orando, amando, sirviendo. Esa es su
voluntad de Dios, que amemos y nos dejemos ser amados. En todo momento y circunstancia.
«Son proyectos humanos, también los nuestros, puestos al servicio de un “yo” cada vez más grande, hacia un
cielo en el que ya no hay lugar para Dios. Dios deja que lo hagamos durante algún tiempo, para que podamos
experimentar hasta qué punto del mal y de la tristeza podemos llegar sin Él… Pero el Espíritu de Cristo, Señor
de la historia, no ve el momento de tirarlo todo por la borda, para hacernos empezar de nuevo. Siempre somos
un poco “cortos” de vista y de corazón; abandonados a nosotros mismos, acabamos perdiendo el horizonte;
llegamos a convencernos de que lo hemos entendido todo, de que hemos tenido en cuenta todas las variables,
de que hemos previsto qué va a pasar y cómo va a pasar… Son todas construcciones nuestras que se imaginan
que tocarán el cielo. En cambio, el Espíritu irrumpe en el mundo desde las alturas, desde el seno de Dios, allí
donde el Hijo fue generado, y hace nuevas todas las cosas»

Diálogo con Cristo

Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.

Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te
pide, vive lo que se te sugiere a continuación.

Escogeré varios momentos de mi día que me haya gustado/costado mucho y se los platicaré a Jesús a mediodía
o al final del día.

Despedida

Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.

¡Cristo, Rey nuestro!

¡Venga tu Reino!

Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.

Ruega por nosotros.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo

Amen.

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