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UNIVERSIDAD DEL VALLE DE ATEMAJAC LICENCIATURA EN CIENCIAS Y TÉCNICAS DE LA COMUNICACIÓN INCORPORADA A LA SECRETARÍA DE EDUCACIÓN PÚBLICA SEGÚN EL ACUERDO No. 934298 EXPEDIDO EL 3 DE DICIEMBRE DE 1993

IMAGINARIO COLECTIVO DE MASCULINIDAD A TRAVÉS DEL DISCURSO SOCIAL EN JÓVENES UNIVERSITARIOS DE 18 A 22 AÑOS EN LA CIUDAD DE GUADALAJARA, JALISCO TESIS PROFESIONAL QUE PARA OBTENER EL TÍTULO DE: LICENCIADO EN CIENCIAS Y TÉCNICAS DE LA COMUNICACIÓN PRESENTAN: CARLOS LENNIN MONTAÑO MANGE ASESOR: DRA. MYRNA CAROLINA HUERTA VEGA

GUADALAJARA, JALISCO

SEPTIEMBRE, 2010

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Actualmente el Licenciado en Ciencias y Técnicas de la Comunicación egresado de la Universidad del Valle de Atemajac Campus Guadalajara, Jalisco, México Carlos Lennin Montaño Mange se encuentra trabajando como investigador independiente en proyectos de mercadotecnia, hechos políticos y sociales. Su correo es: carlos.mange@hotmail.com

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AGRADECIMIENTOS

Te advierto, quien quiera que fueres, ¡Oh! Tú que deseas sondear los arcanos de la Naturaleza, que si no hallas dentro de ti mismo, aquello que buscas, tampoco podrás hallarlo fuera. Si tú ignoras las excelencias de tu propia casa, ¿Cómo pretendes encontrar otras excelencias? En ti se halla oculto el tesoro de los tesoros. ¡Oh! Hombre, conócete a ti mismo y conocerás al Universo y a los Dioses. (Frase escrita en el templo de Delfos, Grecia) Gracias a ello, inmerso entre las nubes, formado en el horizonte del infinito y existente en cada partícula que me forma.

Gracias a mis padres, hermano, tíos, abuelas, y amigos que supieron guiarme al camino de la luz, y del conocimiento, sin ellos no sería lo que soy actualmente.

Y finalmente gracias a mis amados maestros:

Ustedes que me prueban como una moneda de oro, ustedes que me doblegaron cuando pensaba que era de acero, ustedes que me quebraron cuando creí que era tan duro como el diamante, ustedes que me cuidaron en mis momentos de oscuridad, ustedes que limpiaron mis lágrimas de sangre cuando caminé por fuego, ustedes que me premiaron cuando lo merecí, ustedes que me mostraron que nunca se es el mejor, ya que siempre habrá alguien que sobrepase nuestras capacidades, ustedes que me aconsejaron cuando se los pedí, en fin… y lo más importante gracias de corazón porque ustedes sembraron en mi la semilla de la luz y la sabiduría, la cuál a lo largo de mi vida irá creciendo hasta ser un árbol que llegue a trascender a los caminos de la vida eterna y objetiva del universo verdadero.

Dios los bendiga a todos, Amén.

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ÍNDICE

INTRODUCCIÓN AL ESPACIO SOCIAL DE LA MASCULINIDAD…..……...…7

CAPÍTULO I LOS ESTUDIOS DE LA MASCULINIDAD DESDE UNA PERSPECTIVA HOLÍSTICA

1.0 Líneas de estudio………………..…………………………………………...…..16 1.1 Masculinidad Biológica………………………...……….………………………..17 1.2 Identidad Sexual Masculina…………………………………………..………...21 1.3 Masculinidad en las bellas artes……………………………………………...…30 1.4 Trabajo y Masculinidad………………………………………………………......43 1.5 Violencia y Masculinidad…………………………………………………….......48 2.0 Conclusión de líneas de estudio……………………………………….............51

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CAPÍTULO II TEORÍAS Y CONCEPTOS PARA COMPRENDER Y ANALIZAR EL IMAGINARIO COLECTIVO DE MASCULINIDAD A TRAVÉS DEL DISCURSO SOCIAL

2.1 Aproximación a los estudios culturales desde el área de la comunicación..58 2.2 Imaginario de Cornelius Castoriadis……………………………...……………61 2.2.1 Lenguaje como herramienta del mundo Imaginario……………….……….63 2.3 Concepto de Discurso Social: Teun Van Dijk…………………………….…...64 3.0 Introducción al Individuo-Sujeto-Actor (ISA) de Guy Bajoit……………….....67 3.1 El concepto de Guy Bajoit: Individuo-Sujeto-Actor (ISA)………………….....68 3.2 Concepción teórica de la construcción identitaria…………………………....69 3.3 Las zonas identitarias……………………………………………………...…….72 3.4 Las tensiones identitarias……………………...…………………...…………...75 3.5 Los 4 mandamientos del (ISA)……………...…………………………………..80 3.6 Conclusión teórica de Cornelius Castoriadis y Guy Bajoit……...……...……82

CAPÍTULO III CANTANDO AL RITMO DEL PARADIGMA CUALITATIVO: METODOLOGÍA DE VANGUARDIA

3.1 Visión Cualitativa de la masculinidad…………………………………………..88

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3.2 Diseño del Instrumento…………………………………………………………..92

CAPÍTULO IV IDENTIDADES HUMANAS POSTMODERNAS: ANALIZANDO LAS VOCES DE LA MASCULINIDAD

4.1 Categorías de Análisis…………………...…………………………………….103 4.2 Voces de la Masculinidad…………………………………………...……..…..104 4.3 Resultados categorizados: voces de la masculinidad…………….………..122 4.4 Análisis Teórico………………………….……………………………………...135 4.5 La palabra como acceso al Imaginario Colectivo……………….…………..140 4.6 Género masculino: identidad como resultado del postmodernismo….…...141

CONCLUSIONES DEL CONCEPTO DE MASCULINIDAD EN EL IMAGINARIO COLECTIVO…………………………………………………………………………153

BIBLIOGRAFÍA…………………………………………………………………..…174

ANEXOS…………………………………………………………………………..…182

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INTRODUCCIÓN AL ESPACIO SOCIAL DE LA MASCULINIDAD

“Todos los hombres nacen iguales, pero es la última vez que lo son” (Abraham Lincoln (1809-1865) décimo sexto presidente de los Estados Unidos)

Actualmente se vive una etapa donde el hombre se encuentra en crisis, no encuentra lugar en la sociedad y su antiguo papel de proveedor se ha perdido con la posmodernidad y la introducción de la mujer en el mundo laboral. (Montesinos, 2004) La humanidad se topa ante una realidad donde no siempre la identidad de género masculino es la antítesis de otra femenina, pues el rol del hombre y su comportamiento puede ser visto también desde caracteres atribuidos a la mujer, y viceversa. (Hardy, Jiménez, 2001) En el siguiente trabajo se tratará de conocer el concepto de masculinidad; sin embargo, éste término forma parte de la identidad de género, y como tal es una serie de comportamientos adoptados, independientemente de la relación de éstos con el sexo hombre o mujer. Para la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de Nueva York la identidad de género se define como:

―El sentir de un individuo sobre si es varón o hembra, hombre o mujer, o algo distinto o entre los dos. La expresión de género describe las características externas y comportamiento que se define socialmente como masculino o femenino, tal como la vestimenta, amaneramientos, modos de hablar e interacciones sociales‖. (Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de Nueva York, 2006:2)

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Es

importante

resaltar

que

la

masculinidad

y

femineidad

son

construcciones sociales donde tanto hombres como mujeres pueden formar parte de ella adoptando conductas propias del respectivo género; sin embargo, no necesariamente éste será femenino en el caso de la mujer, ó masculino en el caso del hombre, y es que también pueden aparecer casos donde suceda todo lo contrario. (Hardy, Jiménez, 2001) Tal situación sucede con asombro en México, y es que la sociedad mexicana desde finales del siglo XX observa confundida el nacimiento de nuevos hombres que personifican no sólo una masculinidad si no distintas masculinidades que rompen en definitiva con el estereotipo del hombre macho y mandilón. Debido a ésta mutación de identidad cultural tan representativa del hombre tradicional en México nace la siguiente pregunta: ¿Cuál es actualmente el imaginario de la masculinidad a través del discurso social? Con la respuesta a ésta interrogante se espera conocer más a profundidad la identidad masculina de los jóvenes del siglo XXI, individuos que forman parte de un tiempo socialmente nuevo, bastante lejos del México dominado por el machismo, más se aclara que aún existe. (Parker, 2000).

En ésta investigación se pretende identificar el imaginario que se construye tanto en hombres como mujeres de 18 a 22 años acerca del concepto de masculinidad a través del discurso social. El estudió se centrará a la población juvenil universitaria, y es que de acuerdo con la Organización Iberoamericana de la Juventud (OIJ), la juventud se concibe ―como una fase de

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transición entre dos etapas; la niñez y la adultez. En otras palabras, es un proceso de transición en el que los niños se van transformando en personas autónomas, por lo que también puede entenderse como una etapa de preparación para que las personas se incorporen en el proceso productivo y se independicen respecto a sus familias de origen‖ (Instituto Mexicano de la Juventud, 2008:4), La edad aproximada donde se llega a la independencia oscila entre los 18 y 22 años o más; sin embargo, ello depende también de la culminación de los estudios. Es en ésta etapa de la juventud en donde surge la concepción del mundo como resultado de una serie de procesos

desencadenados en la adolescencia. Durante éste periodo se consolida el pensamiento del joven y se estructura su vida a través de planes, objetivos, metas y estrategias que conforman su proyecto de vida. (Domínguez García, 2008)

Hoy en día los jóvenes son los actores sociales que comienzan a vivir un nuevo panorama posmoderno de crisis continua caracterizado por ―la individuación, la satisfacción instantánea de los deseos individuales, la indiferencia de masas, la abstinencia electoral, la búsqueda del ego, y del propio interés, el éxtasis de la liberación personal, la obsesión por el cuerpo, y el sexo.‖ (Huerta Vega, 2007:4) Es en éste contexto socio-histórico donde se está viendo que algunos jóvenes y no tan jóvenes se atreven a vivir su masculinidad de una forma diferente a como sus padres fueron. Los motivos

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pueden ser desde una decisión propia de no ser iguales a sus padres, o porque ya no tuvieron otra opción al ser desempleados y su situación socioeconómica los obligó a realizar trabajo doméstico, y ocuparse del cuidado de los hijos según fuera el caso. Dichas actividades eran realizadas en el pasado únicamente por el género femenino. Otra consecuencia de los cambios culturales de la época es que los hombres han visto invadido su campo de trabajo por la mujer, tal es el caso de labores ejecutivas y trabajos de fuerza donde cada vez se puede observar a más mujeres ocupando dichos puestos, provocando así un abaratamiento en el trabajo desempeñado, ya que deja de ser una actividad exclusiva del hombre. Ésta conducta relacionada con la búsqueda de identidad individual y el deseo de autoconstrucción para alcanzar la felicidad (Bajoit, 2009) es más realizada en los grupos sociales masculinos de clase media, creando un efecto de represión confusa entre lo que es y no es masculinidad causado por las costumbres y creencias impuestas socialmente desde antaño. (Hernández, 2009, 2-3) Es por ello que la juventud posmoderna está rompiendo con los patrones establecidos de masculinidad agresiva puntualizada como ―una identidad esencialmente negativa….definiéndose a sí misma como la antítesis de las emociones y los afectos‖. (Seidler, 1989, en Carabí, 2003:122), y es que la crisis social continua ha llevado al hombre contemporáneo a realizar y asumir conductas y actividades donde usualmente no se relacionaba, provocando así cambios en el patrón de identidad, y por ende el nacimiento de nuevas identidades masculinas.

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En éstos tiempos de realidad posmodernista se hace visible la ruptura del imaginario moderno, lo seguro se vuelve inseguro, lo fácil se convierte en difícil, y donde el progreso comienza a mostrar sus rasgos de barbarie (Baltá, Lóz, Medina, Passois, y Vargas, 2006:15) la masculinidad se convierte en una autoconstrucción motivada por el deseo de supervivencia, una identidad en búsqueda de la felicidad, constituida por el lema: ―¡Cada quien para sí y que gane el mejor!‖ (Bajoit, 2009:22). Todos éstos hombres jóvenes viven su masculinidad en el día a día sociabilizando, buscan tener un proyecto para llegar a ser sí mismos, desean elegir su vida, se interesan por la búsqueda de la pasión y el placer, y a pesar de todo son realistas y saben que deben cuidarse. Son ellos mismos los que determinan y recrean su identidad en gran medida por lo que piensan, dicen, sienten, y hacen, todo ello bajo un sistema de represión social donde el miedo a ser marginados económicamente retrasa lo más posible su independencia de los padres. Es ésta vida cotidiana la que los atrapa y configura su sistema de pensamiento y acciones como consecuencia del proceso imaginario construido en un mundo tensionado por el malestar sistémico e identitario del siglo XXI: ¿Quién soy y hacia dónde voy? (Bajoit, 2009)

En ésta investigación se pretende conocer la identidad masculina a través del imaginario colectivo expuesto oralmente por los entrevistados. El concepto de imaginario en la sociedad posmoderna forma parte de las

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creencias e imágenes colectivas. Es aquí donde los deseos, la imaginación y los pensamientos, se convierten en comunicación pública, y ésta a su vez se transforma en ―un espacio de construcción de identidades colectivas a la manera de verse, imaginarse y pensarse como‖. (Castoriadis, Bazcko, G. Durand, Maffesoli, B. Anderson en Cabrera, 2003:1) Los deseos, la imaginación, y el pensamiento forman parte de la identidad [ser quien quiero ser] del individuo que se construye primeramente en la dimensión psíquica a través de la imaginación pues ésta se concibe como ―la capacidad de hacer existir lo que no está en el mundo meramente físico y, por sobre todo, de representarse, y de manera propia cada cual, de presentar para sí, eso que rodea y le importa al ser viviente, y sin duda también su propio ser.‖ (Castoriadis 2008:189) Sin embargo; no existe acceso directo al imaginario de los seres humanos, pues aún no tenemos la capacidad tecnológica de leer los pensamientos de los individuos, así que la forma más adecuada para llegar a éste es a través del discurso. (Meerlsohn, 2005:5)

El discurso no se encuentra en sí mismo sólo en el conjunto de palabras y oraciones expresadas en el texto y el habla. Como empíricamente hablando, el significado del discurso es una estructura cognitiva, es importante incluir en el concepto de discurso no sólo elementos observables verbales y no verbales, o interacciones sociales y actos de habla, sino también la información aprendida

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con base a la experiencia de la vida cotidiana, donde se involucran procesos complejos de pensamiento. (Dijk, en Meerlsohn, 2005:5)

Ésta técnica humana de comunicación puede ser escrita, o verbal, de hecho en el caso escrito se destacan los recursos literarios y periodísticos, que pueden ser multidisciplinarios y abarcar una gran cantidad de temas, sin embargo; en ésta investigación no se busca hacer un análisis crítico del discurso (ACD), se busca más específicamente conocer el concepto de masculinidad a través del discurso social como un resultado de la imaginación, pensamientos, y deseos expresados en el acto del habla. (Dijk, en Meerlsohn, 2005) ―Los discursos no son ―algo‖ que refleja la realidad, tal y como sucede en un espejo, sino que más bien construyen representaciones de esa realidad‖ (Cham, 2003:15) Ahora bien, la realidad identitaria del individuo se conceptualiza primeramente en la imaginación como parte de un proceso que busca finalmente crear una realidad (finalmente subjetiva) a través de la comunicación oral que es parte fundamental en la sociabilización del individuo pues ―mundo y lenguaje se constituyen mutuamente, y el punto común entre mundo y lenguaje reside en las significaciones imaginarias sociales. El lenguaje lleva a postular la existencia de las cosas reales‖. (Baltá, Lóz, Medina, Passois, y Vargas, 2006:9)

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En síntesis el Objetivo General de ésta investigación será: Identificar el Imaginario Colectivo de Masculinidad a través del Discurso Social en Jóvenes Universitarios de 18 a 22 Años en la ciudad de Guadalajara, en tanto que los Objetivos Particulares son: comprender el concepto de masculinidad en jóvenes universitarios de 18 a 22 años en la ciudad de Guadalajara a través del discurso social, e identificar los elementos que construyen la masculinidad a través del discurso social en jóvenes universitarios de 18 a 22 años en la ciudad de Guadalajara. En el desarrollo de los siguientes capítulos se profundizará más acertadamente en la producción posmoderna de ideas, creencias e imágenes que la mente joven conceptualiza como masculinidad. Así como también se identificarán los elementos que la construyen. Es importante señalar que el interés primordial es hacer de éste trabajo una obra que señale la noción imaginaria posmodernista de masculinidad a través del discurso social en una época caracterizada por una profunda crisis de identidad.

Por lo tanto se cerrará éste capítulo con la siguiente cita:

“El hombre es un experimento; el tiempo demostrará si valía la pena” Mark Twain (1835-1910). Escritor estadounidense.

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CAPÍTULO I LOS ESTUDIOS DE LA MASCULINIDAD DESDE UNA PERSPECTIVA HOLÍSTICA

1.0 Líneas de estudio 1.1 Masculinidad Biológica 1.2 Identidad Sexual Masculina 1.6 Masculinidad en las bellas artes 1.7 Trabajo y Masculinidad 1.8 Violencia y Masculinidad 2.0 Conclusión de líneas de estudio

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CAPÍTULO I LOS ESTUDIOS DE LA MASCULINIDAD DESDE UNA PERSPECTIVA HOLÍSTICA

“Visto un león, están vistos todos, y vista una oveja, todas; pero visto un hombre, no está visto sino uno, y aún no bien conocido” Baltasar Gracián, (1601-1658). Escritor y filósofo del siglo de oro español.

1.0 Líneas de estudio Hablar de antecedentes que aborden la masculinidad dentro del campo de las ciencias sociales es relativamente nuevo, la apertura social y el cambio ideológico generacional propiciado por las nuevas tecnologías han obligado a numerosos investigadores de ésta ciencia social a profundizar en el área de estudios sobre identidad y construcción de un individuo posmoderno. Como siguiente caso se abordará el imaginario colectivo de masculinidad a través del discurso social en jóvenes de 18 a 22 años en la Zona Metropolitana de Guadalajara, sin embargo; es necesario recordar a través de las siguientes líneas de estudio a los científicos sociales que han abordado el problema desde un prisma distinto. Son cinco líneas de estudio las que dividen los aspectos más sobresalientes de la masculinidad para éste trabajo: masculinidad biológica, identidad sexual masculina, masculinidad en las bellas artes, trabajo y masculinidad, así como masculinidad y violencia. Dentro de cada línea se

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encontrará información que ayudará a contextualizar la realidad actual sobre masculinidad y su posible evolución.

1.1 Masculinidad Biológica No se debe hablar de identidad y construcción de un hombre, sin antes conocer la relación entre la biología del cuerpo y el ser masculino, desde antaño se conoce al hombre por su fuerza y destreza en el campo de lo difícil, lo rudo, lo insensible; sin embargo, la investigación ―cuerpo, masculinidad y jóvenes‖ realizada en el año 2004 por Salvador Cruz Sierra permitirá dar cuenta de una fracción de la novela corporal que un grupo de jóvenes universitarios, en edades entre los 20 y los 23 años, urbanos, de clase media, habitantes de la Ciudad de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, han elaborado en torno a su historia corporal, en torno al cuerpo vivido.

La metodología de dicha investigación se muestra interesante debido a la técnica que se utilizó para recabar la información. El material recabado corresponde a una serie de talleres sobre masculinidad y cuerpo, impartidos a estudiantes de las licenciaturas de veterinaria, psicología e ingeniería de la Universidad Autónoma de Chiapas. Dicho estado ubicado en el sur de México mantiene un alto porcentaje de población indígena, siendo uno de los que presenta mayor atraso económico y educativo del país, sin embargo; su situación también ha posibilitado el surgimiento de diversos movimientos sociales, lo que ha despertado mayor conciencia política en su población.

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La información presentada en este trabajo se sustrajo de una de las actividades del taller que consistió en que los jóvenes describieran en una hoja su historia de vida a partir de la memoria de su cuerpo. Describir mediante dibujos o narraciones aquellos acontecimientos vinculados con el hecho de su ser hombre y que marcaron de forma importante su vida.

En el análisis de los testimonios se observan algunas constantes que se pueden agrupar en tres aspectos: lo referente al cuerpo físico, las prácticas sociales que vinculan al cuerpo con la identidad masculina y el cuerpo masculino y las emociones.

La teoría del trabajo se basa en el ―cuerpo vivido‖, como un sistema de acciones posibles -definido por su tarea y su situación-‖ (Maurice MerleauPonty, en Baz, 1996) permite dar cuenta de los procesos sociales, condiciones de vida, normas, valores, relaciones de poder, dinámicas de relación, pautas de interacción entre los individuos de una determinada cultura. El cuerpo es el receptor, pero no pasivo, de diversas prácticas concretas así como de todo un mundo simbólico.

Casi siempre se supone que la verdadera masculinidad surge de los cuerpos de los hombres –que es inherente al cuerpo masculino o que expresa algo sobre el mismo (Connell, 2003).

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La investigación sobre ―cuerpo, masculinidad y jóvenes‖ realizada en el año 2004 por Salvador Cruz Sierra concluye en que la escasa escucha que los jóvenes tienen de sus propios cuerpos parece ser una realidad. Se le escucha solamente ante situaciones casi extremas; accidentes, enfermedades, lesiones provocadas, cirugías, etcétera. Al parecer, el contacto es amenazador, el poco contacto o la ausencia del mismo revela cierto miedo a atender estos aspectos considerados íntimos, lo que forma parte de la estructuración de ciertas formas de masculinidad que se mantienen en oposición a todo aquello considerado femenino. En muchas de las teorías posmodernas, el cuerpo se entiende como un espacio simbólico, como un sitio de representación, y sin lugar a dudas así lo es, sin embargo, el cuerpo también es material y resiente el trato que se le da. Diversos son los malestares que presentan los hombres por la condición de género; físicos y emocionales, intelectuales y morales.

En nuestra cultura, todo cuerpo sexuado es sujeto de intereses que le hacen someterse a múltiples procesos de modelamiento y adaptación para construir un tipo particular de cuerpo, mismo que pertenecerá a una determinada categoría de personas. El cuerpo masculino es sometido a una serie de coacciones, interdicciones u obligaciones, como señala Foucault (1987), a una serie de métodos que ―le permiten el control minucioso de las operaciones del cuerpo, que garantizan la sujeción constante de sus fuerzas y les impone una relación de docilidad-utilidad‖, es decir, los cuerpos son

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sometidos a una serie de ―disciplinas‖.

La cultura de género produce sujetos hombres y mujeres, cuerpos masculinos y femeninos. Las disciplinas e instrumentos de que se apoyan como la homofobia y misoginia llevan a los varones a efectuar una serie de prácticas sociales que van permitiendo la construcción de cuerpos dóciles y útiles a las formas de organización social. En este caso, a formas de reproducción de relaciones dicotómicas; masculino-femenino; disociativas: mente-cuerpo,

racionalidad-emocionalidad; y asimétricas entre hombres y mujeres; fuertedébil, con poder-sin poder, importante-sin importancia.

Estos procesos físicos, emocionales, identitarios y subjetivos de los cuerpos, se llevan a cabo mediante, lo que Judith Butler (1990) llama actos preformativos. La performatividad, para Butler (2001), es la anticipación que conjura su objeto, es la repetición de actos; un conjunto sostenido de actos corporales que tienen la capacidad de la acción y transformación en los cuerpos. En este sentido, el género se concibe como expresiones originales y sustanciales siempre en un constante hacer. El ―ser‖ hombre es el producto de la misma construcción performativa en el hacer. En el hacer cotidiano se está construyendo el ser hombre.

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Así como el planteamiento de Simone de Beauvoir de ―No nace mujer, llega una a serlo‖, la cultura de género también produce ―hombres‖; sujetos que en la cotidianidad tienen que ir representando mediante acciones constantes que se es un hombre. Lo anterior a través de la asimilación, introspección e incorporación de símbolos culturales, pautas de comportamiento, acciones y prácticas diversas que van modelando los cuerpos masculinos.

El cuerpo masculino no es determinado exclusivamente ni por la biología ni por la cultura. El cuerpo es una situación histórica, es una manera de ir haciendo, dramatizando y reproduciendo una situación histórica. En este sentido, el cuerpo se vuelve su género en una serie de actos que son renovados, revisados, y consolidados en el tiempo.

Ciertas manifestaciones que en la actualidad se observan en los jóvenes, como desórdenes psicosomáticos, dificultades sexuales, violencia extrema, suicidios, tienen como referente directo un determinado vínculo con el cuerpo – y en consecuencia, consigo mismo.

1.2 Identidad Sexual Masculina ¿Influye la identidad sexual en la construcción del imaginario masculino colectivo? Desde antaño hablar de hombre es símbolo de heterosexualidad, matrimonio, hijos, fuerza, y separatividad de todo carácter femenino, pero qué sucede cuando el estereotipo sexista y homofóbico heterosexual se encuentra

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con su contraparte donde el ideal masculino se ubica en el hueco de una orientación homosexual que busca la juventud y el éxito a costa de un estereotipo de marketing considerado dentro del sector económico y político de un mundo capitalista globalizado como un mercado fuerte y de confianza debido a su elevado nivel de ingreso. La respuesta la encontramos dentro de la investigación ―Mercado, Identidad Gay y Construcción de Masculinidad en Jóvenes de la Ciudad de México‖ realizada en el año 2008 y 2009 por Héctor Miguel Salinas Hernández.

El objetivo general fue establecer la relación existente entre los modelos prototípicos de masculinidad establecidos por el mercado, con la construcción de la identidad gay, y la forma en la que dicha construcción incide en el establecimiento de sus relaciones sexo-afectivas y sociales. En tanto que el objetivo particular de dicho trabajo es explorar en la forma que influye el mercado especializado (pink market), en la construcción de la identidad gay de jóvenes en la ciudad de México, así como las repercusiones de dicha construcción identitaria en la construcción de las masculinidades en dichos jóvenes.

La metodología se basa en estudiar varones auto identificados como homosexuales (gay), que residen en la ciudad de México, mayores de edad, entre 18 y 23 años, con conocimiento del circuito comercial gay de la ciudad,

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específicamente de la zona rosa. Los alcances de la Investigación se propusieron como ámbito espacial de trabajo a la ciudad de México, por ser la capital del país; específicamente se eligió la Zona Rosa de la ciudad de México por ser la franja de la ciudad donde se asienta la mayoría de la oferta comercial orientada al mercado gay.

La investigación se llevó a cabo con base en dos estrategias metodológicas: el seguimiento de fuentes especializadas en mercado gay tanto hemerográficas como electrónicas, y la realización de entrevista semi estructurada no dirigida, es decir, de tipo libre, basada en un bosquejo previo orientador de la conversación.

En cuanto a la primera estrategia se revisaron publicaciones periódicas impresas, editadas en la ciudad de México. Asimismo, se revisaron guías en formato electrónico y paginas electrónicas mexicanas destinadas al sector.

En cuanto a la segunda estrategia, las etapas para la realización de las entrevistas fueron las siguientes:

1) Selección de los entrevistados: la muestra de rango y geográfica fue libre, aunque se consignaron algunos datos relativos a Nivel Socio Económico (NSE).

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2) Elección del momento: para permitir la observación directa, las entrevistas se realizaron en la cafetería ―12:30‖, ubicada en la Zona Rosa de la ciudad de México, los entrevistados eligieron el día y la hora.

3) Toma de contacto: se les expuso la finalidad de la entrevista, se resaltó la importancia de sus opiniones y se destacó el carácter confidencial y anónimo de las respuestas.

La teoría de ésta investigación dice de acuerdo con Oscar Guash, que la heterosexualidad, es un ―sistema de gestión social del deseo‖ tiene cuatro características básicas: defiende el matrimonio o la pareja estable

(malthusiana); es coitocéntrica y reproductiva; define lo femenino como subalterno interpretándolo en perspectiva masculina (es sexista y misógina); y condena, persigue o ignora a los que se apartan del modelo (homófoba) Asimismo, la heterosexualidad es, adultista, en el sentido que niega el derecho a la sexualidad infantil. (Guash, 2000:114-119).

Frente a esta cultura madre, se ha desarrollado una subcultura gay que si bien en sus inicios pretendía ser subversiva ha sido asimilada por la cultura que pretendía subvertir. Así, si ―el modelo heterosexual hegemónico es sexista, misógino y homófobo; la subcultura gay también lo es‖ (Guash, 2000:130).

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En este proceso de asimilación ha jugado un papel preponderante la economía global, que en su búsqueda de nuevos nichos de mercado ha venido desarrollando desde los años ochenta lo que actualmente se conoce como el pink market o mercado rosa. El experimento tuvo éxito. Tan es así, que el pink market ha definido a los gay ya no como un sector de mercado, sino como un mercado por si mismo, y ha decidido para las parejas homosexuales, categorías como DINK‘s (Double Income, No Kids: doble ingreso, sin hijos), basado en estudios especializados que muestran que estas parejas gastan más en promedio que sus contrapartes heterosexuales, haciéndolo además en productos considerados de lujo (joyería, belleza y bienestar, viajes), son más fieles a las empresas y productos que compran y prefieren comprar en establecimientos al menos considerados gay friendly. (Mota, 2002).

Para México, la firma de investigación de mercados De la Riva, ha calculado que existen alrededor de 11 millones de homosexuales que suman un poder de compra de 4,663 millones de dólares al año (Hernández, 2007).

La emergencia del mercado rosa devino en un cambio radical en la concepción de lo gay. De un planteamiento reivindicativo pasó a ser un dispositivo comercial. Ejemplo claro de lo anterior se encuentra en eventos políticos tradicionalmente reivindicativos, como las marchas del orgullo, que se han convertido en eventos de consumo patrocinados por marcas comerciales.

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En una lógica de marketing, la búsqueda (y creación artificial) de un nuevo nicho de mercado, generó la creación de productos y marcas especializadas para atender las ―necesidades‖ de ese nicho, para lo cual debió generarse la visibilidad necesaria para captar los ingresos del sector. Así, ―junto a la bandera arcoiris se observa cada vez más un signo de dólar‖ (Castañeda, 2006:56)

De hecho, y sin restar méritos a los movimientos sociales reivindicativos, es posible afirmar que la visibilidad de los grupos de la disidencia sexual, específica y mayormente de los gays, ha sido posible más por los procesos de la mercadotecnia que por las acciones sociales y políticas de los actores de la sociedad civil organizada.

―Las identidades gay nacen con el activismo político pero han sido reinventadas por el mercado y trasformadas en un bien de consumo. La identidad gay hegemónica es un producto. Es una identidad pobre de matices, conservadora y excluyente, pero vende bien… el mito de la juventud, el de la belleza, el de la distinción. La peor consecuencia (es) que algunos homosexuales… están dispuestos a reproducir el modelo normativo con el fin de obtener respecto social‖ (Guasch, en Eribon, 2000:9-10).

Basada en el mercado, la identidad gay es una identidad sumamente excluyente. El mercado ha generado en hombres gay patrones de conducta y asimilación relacionados principalmente con la capacidad de consumo, tazada por el acceso a los productos y lugares de moda, la estética corporal valorada por la delgadez y la corpulencia, los rasgos físicos típicos del hombre

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caucásico; con ello, deja fuera a un gran número de hombres cuyas características de raza, clase o etnia, no se corresponden con el modelo establecido. Asimismo, una de las formas en las que se observa la reproducción de un modelo heterosexista dentro de la población gay es la construcción de la masculinidad y su correlato en el establecimiento de relaciones sexo-afectivas, basadas en la exacerbación de conductas y prácticas sociales y sexuales consideradas típicamente masculinas en contraste con el desprecio hacia aquellas que se consideran típicamente femeninas. Así, la identidad gay deja fuera de su definición a hombres que tienen sexo con otros hombres pero cuya conducta no es típicamente masculina.

―Hay un tipo ideal de la subcultura gay que ejemplifica bien lo anterior. Se trata del macho. El macho, estereotipando su masculinidad, pretende purificarse de cualquier contaminación identitaria de carácter femenino y por ello termina exorcizando su propia afectividad. Habiendo sido educado para la homofobia…

Reduce a terminología sexual la manifestación de sus afectos, (lo cual) favorece el intercambio sexual pero no el afectivo‖ (Guasch, 2000:131-132).

La identidad gay es un concepto contemporáneo, fundamentalmente urbano y relativo a ciertos sectores socio-económicos. En cuanto concepto es una construcción social, lo mismo que la masculinidad, ambos perneados

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permanentemente por una cultura global que, en forma paradojal, fortalece modos de vida al tiempo que potencia su transformación.

En conclusión se encontró lo siguiente:

1. La visibilización de los sectores de la disidencia sexual, especialmente de los gays, ha sido posible en gran medida gracias a la irrupción del mercado rosa y su mecanismo de comunicación por excelencia: la publicidad. Esta visibilización no debe confundirse con un proceso de inclusión (que algunos llaman normalización) pues por las propias características del concepto ―gay‖, que es ampliamente excluyente, es imposible asegurar que las diversas formas de ser varón no-heterosexual (sea en un sentido esencialista o en sentido de práctica cotidiana) sean aceptadas o respetadas.

2. La diversificación de productos enfocados al sector gay en la ciudad de México abarca muchos aspectos, pero hace énfasis en aquellos que promueven el reforzamiento de la imagen y un modo de vida placentero. La apuesta parece estar enfocada a reforzar la idea de la subcultura gay de que ―ser gay no solo es bueno, sino es mejor‖ , y por lo tanto, para ser respetado no basta verse bien, sino verse excelente, y para logarlo no es suficiente tener buenos ingresos, es necesario tener muy elevados ingresos, etcétera. 3. El concepto de gay alude a una identidad excluyente para amplios

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sectores de jóvenes homosexuales; el ideal del homosexual joven, fuerte, estético, bien vestido, con recursos económicos, seguro de sí mismo, etcétera, provoca un sentimiento de exclusión, pero al mismo tiempo de referencia y deseo de pertenencia; como consecuencia, provoca procesos de soledad, depresión y sufrimiento.

4. La construcción de masculinidad propia y deseada en el otro, atraviesa por la valoración de atributos típicamente masculinos y el desprecio hacia los típicamente femeninos, fundamentalmente en lo referente a la estética corporal, y está reforzada por los estereotipos impulsados por los medios de comunicación y la publicidad, que generan modelos ideales, donde la orientación sexo-afectiva se coloca en un segundo plano, privilegiando los valores estéticos y sociales del éxito, basados fundamentalmente por el acceso al consumo.

5. Así como la cultura heterosexual globalizada ha influido en la subcultura gay globalizada, varios elementos que constituyen a ésta han sido retomados por aquella, debido entre otras razones a las transformaciones sociales producto de la economía global: el creciente individualismo, que incide en la forma en que se establecen las familias y las relaciones de pareja de forma más utilitaria y menos romántica; el creciente hedonismo, posible gracias al tiempo libre que deja la sistematización de procesos productivos y

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administrativos; el consecuente culto al cuerpo y a la idea de juventud, fomentado por las expectativas de vida más amplias; entre otros (Aliaga, 2000). En este aspecto, como en otros, se debe poner de manifiesto que se trata de sociedades avanzadas económicamente hablando, pero cuya influencia incide en ciertos grupos sociales de países en desarrollo, como el grupo de los sujetos estudiados en este trabajo.

6. Lo anterior ha bajado el perfil de las reivindicaciones originales del movimiento social y político de inclusión de las disidencias sexuales, debido a que las fronteras entre la subcultura gay y la cultura heterosexual se vean cada vez menos claras, perneadas por el mercado y el consumo. Como consecuencia la creación de políticas públicas hacia el sector se han visto limitada.

1.3 Masculinidad en las bellas artes El arte es un reflejo de la imaginación del hombre, cuando podemos escribir y crear personajes plasmamos nuestros más profundos deseos, debido a que de la realidad surge la imaginación y de ella la fantasía. Hablar de estereotipos masculinos en una época donde las nuevas tecnologías de la información nos permiten conocer el cine o la literatura de otros países crea en los sujetos nuevas formas de pensar y verse como hombres, pues toman de múltiples realidades del arte lo que va con su personalidad. Éste tópico es tratado en la investigación ―Construyendo Nuevas Masculinidades: la Representación de la

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Masculinidad en la Literatura y el Cine de los Estados Unidos‖ escrita por Ángels Carabí en el año 2003.

El objetivo general de éste trabajo fue profundizar en el análisis de las masculinidades occidentales centrándonos en las representaciones masculinas en producción literaria actual de los Estados Unidos (1980-2003) y, especialmente, en la obra de creación de autoras norteamericanas. En tanto que los objetivos particulares fueron visibilizar la masculinidad como un constructo cultural basado en estructuras jerárquicas de poder relacionadas con el género, la raza y la orientación sexual.

-Incorporar las aportaciones teóricas más recientes al tema por parte de la psicología, la sociología, los estudios de género, raza y sexualidad que abordan el análisis de la masculinidad.

-Aplicar este corpus teórico al análisis de la representación de la masculinidad en textos literarios (y fílmicos) estadounidenses producidos especialmente por mujeres en las dos últimas décadas.

-Aportar el aparato crítico necesario para desconstruir la masculinidad hegemónica como agente de desigualdades sociales y, asimismo, dar a conocer formas alternativas de masculinidad que, afortunadamente, se están

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formulando en la literatura estadounidense.

-Ampliar los estudios de género incorporando el creciente diálogo entre la teoría feminista y los estudios de la masculinidad.

En la metodología se partió de la hipótesis que la masculinidad es una construcción cultural que se define por oposición: "ser hombre" significa no ser mujer, no ser étnico y no ser homosexual (Segal, 1990). Por consiguiente, la masculinidad hegemónica se fundamenta y autoafirma a través del sexismo, el racismo y la homofobia. Analizar las representaciones de la masculinidad puede contribuir a que los modelos tradicionales de masculinidad jerárquica sean vistos de manera crítica y, por ello, cuestionados. Sostenemos que, debido a su naturaleza cultural, la masculinidad puede ser también socialmente

desconstruida.

-Delimitación temática: hemos escogido una selección de temas que reconocidos teóricos de la masculinidad como Michael Kimmel, Lynne Segal, Harry Brod, Bob Connell, y Victoria Sau entre otros, consideran fundamentales en el campo de los estudios de la masculinidad y que se especifican en el apartado 3.4: ―Temas‖.

-Delimitación espacial: dada la formación en la filología anglo-americana

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de los miembros del proyecto, hemos acotado el ámbito de estudio a las escritoras norteamericanas actuales que, educadas en el feminismo, son en extremo críticas de los valores patriarcales que discriminan en función del género, la raza y la sexualidad. Los testimonios de estas creadoras que proceden de ámbitos culturales distintos resultan clave para el análisis de la masculinidad en sociedades cada vez más multiculturales.

-Delimitación cronológica: nos hemos centrado en las dos últimas décadas de la producción literaria norteamericana ya que es una época idónea para explicar nuestro momento presente y, además, como hemos indicado, es a partir de los años ochenta cuando los/las analistas de la masculinidad comienzan a articular un discurso, inspirado en el feminismo, que revisa los patrones normativos de la masculinidad hegemónica. De hecho, la

consolidación de los estudios de la masculinidad responde a un período en el que la redefinición de roles de género se perfila como una de las grandes revoluciones sociales del siglo que iniciamos.

En lo que concierne a la metodología seguida, partimos de la hipótesis que la masculinidad es una construcción cultural que se define por oposición: "ser hombre" significa no ser mujer, no ser étnico y no ser homosexual (Segal, 1990). Por consiguiente, la masculinidad hegemónica se fundamenta y autoafirma a través del sexismo, el racismo y la homofobia. Sin embargo,

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sostenemos que, debido a su naturaleza cultural, la masculinidad puede ser también socialmente desconstruida. Con el fin de analizar este proceso, hemos utilizado las aproximaciones de perspectivas críticas de ámbitos diversos. El enfoque metodológico de sociólogos especialistas en esta temática nos ha permitido comprobar que la masculinidad no es un concepto fijo e inamovible, sino que varía según el período histórico, la clase social, la edad, la orientación sexual, la etnicidad, etc. El enfoque antropológico utilizado nos ha permitido observar cómo diferentes culturas de los Estados Unidos -la cultura blanca y las culturas de las minorías étnicas- construyen distintos códigos de masculinidad; además hemos constatado que el culto a la masculinidad tradicional incluye en todas ellas elementos de dominación patriarcal. Desde el punto de vista de la psicología, hemos analizado cómo los parámetros de la masculinidad hegemónica determinan el comportamiento masculino y las relaciones entre los hombres -con respecto a la amistad, la paternidad, la violencia- y también condicionan las relaciones entre los hombres y las mujeres, generando frecuentemente estructuras de dominación y, en última instancia, de violencia de género.

En relación a estas fuentes metodológicas, nos han sido de gran utilidad las entrevistas llevadas a cabo en Nueva York a cinco teóricos especialistas en el campo de los estudios de las masculinidades. Las conversaciones mantenidas con Michael Kimmel, sociólogo y director del Center for the Study of

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Men and Masculinities (SUNY), David Gilmore, antropólogo (SUNY), Krin Gabbard, teórico de estudios de cine (SUNY), David Eng, especialista en estudios de raza y masculinidad (Rutgers Univ) y Carolyn Dinshaw, directora del ―Center for the Study of Gender and Sexualities‖ de la New York University, han resultado ser de absoluta referencia en nuestra investigación. El resultado de estas entrevistas se ha materializado en la publicación de una selección de las conversaciones en formato DVD La masculinidad a debate (Carabí y Armengol) y está en preparación el volumen del mismo título (Icaria editorial) que contiene la totalidad del contenido de las entrevistas.

Respecto a lo que se refiere a teoría el trabajo de investigación ha consistido, por un lado, en una parte que ha aportado las bases teóricas multidisciplinares de este estudio y que ha estado a cargo del Dr. Michael Kimmel (sociólogo), Dra. Victoria Sau (psicóloga), Dr. Josep M. Armengol (teoría literaria y masculinidades). Por otro lado, esta parte teórica ha sido aplicada al análisis del corpus textual seleccionado. Tras establecer las bases teóricas comunes, las tareas fueron repartidas de la siguiente manera:

-Masculinidad y conflicto bélico (Dra. Cristina Alsina): este tema ha sido analizado en relación a las obras de autoras sureñas, centrándonos en la obra de Bobbie Ann Mason y Jayne Anne Phillips. -Masculinidad y etnicidad (Dra. Àngels Carabí, Dra. Bárbara Ozieblo, Dr.

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Bill Phillips, Isabel Seguro, Marta Bosch): esta temática se aborda a través del estudio de autoras étnicas que analizan la manera en la que conceptos de raza, clase y sexualidad se interrelacionan para configurar diferentes modelos de masculinidad. Se han explorado las obras de escritoras afro-americanas (Toni Morrison, Gloria Naylor), indio-americanas (Louise Erdrich, Leslie Silko), áraboamericanas (Diana Abu-Jaber, Elmaz Abinander), asiático-americanas (Fae Myenne Ng, Velina Hasu Houston, Wakako Yamauchi) e hispanas (Sandra Cisneros, Cherrie Moraga, Maria Irene Fornes).

-Masculinidad y relectura de los clásicos (Dr. Rodrigo Andrés): Esta línea apunta a la fertilidad de la interacción entre teorías de género y la re-lectura del canon literario estadounidense para conseguir un doble motivo: subrayar las distorsiones detrás de la construcción hegemónica de la masculinidad occidental y apuntar hacia nuevas masculinidades que, al ser más dialogantes y atentas a ―el Otro‖ sexual, de género, clase o raza pueden llegar a suponer una amenaza a las jerarquías sociales de occidente. Esta temática ha sido desarrollada por el Dr. Rodrigo Andrés a través del estudio de la obra de Sena Meter Naslund que reescribe el personaje del capitán Ahab en Moby Dick de Herman Melvilla.

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-Masculinidad y novela negra (Dr. Bill Phillips): Este tema se ha analizado prestando especial atención a autoras como Sue Grafton, Paula L. Woods y Sara Paretsky, teniendo en cuenta que, tradicionalmente, la novela negra se ha asociado con un mundo e imágenes de lo masculino muy convencional. En los últimos años, han surgido 30 escritoras que publican novela negra con mujeres como protagonistas. De ahí que se haya prestado atención al estudio de la mujer detective como medio de atacar el sexismo, el racismo y la homofobia de la novela negra clásica a partir de estudios como el de Priscilla L. Walton y Manina Jones, Detective Agency.

En conclusión a pesar del creciente número de textos sobre masculinidades literarias, este campo de estudio continúa siendo ampliamente desconocido en el mundo académico. Mientras que el análisis de las mujeres y la feminidad en la literatura es ya una materia habitual dentro de los estudios literarios, y generalmente resulta familiar tanto a alumnas como a alumnos, el análisis feminista de las masculinidades literarias sigue, por lo general, poco difundido. Como el crítico literario Berthold Schoene (2000) ha comentado al respecto, pidan a cualquier alumno perceptivo que escriba un ensayo sobre la representación de las mujeres de Jane Austen, o sobre el asfixiante impacto de las políticas de género patriarcales en las mujeres de las comedias de Shakespeare, y el resultado es a menudo argumentado clara y coherentemente. Sin embargo, pídanles que comenten la representación de los hombres y la

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respuesta es frecuentemente una mezcla de incomodidad, agitación nerviosa y silencio.

Existen diversas razones para ello. Por un lado, el análisis de las imágenes de las mujeres en la literatura tiene una historia considerablemente larga dentro de la crítica literaria feminista, mientras que el estudio feminista de las masculinidades literarias constituye una incorporación relativamente reciente al mundo académico. Exceptuando a unos pocos críticos literarios como Leverenz (1989), los hombres acaban de empezar a analizar la masculinidad en la cultura y literatura estadounidenses. Además, hay muy pocos textos que sugieran cómo llevar a cabo un análisis de las masculinidades literarias, y dicho análisis no puede basarse simplemente en la imitación de las perspectivas, objetivos y resoluciones de la crítica literaria feminista. Para tratar el tema específico de la condición masculina, estos estudios deben desarrollar su propio discurso contra el patriarcado, lo cual no es fácil y requiere su tiempo. Por todos estos motivos, los estudios de las masculinidades en la literatura no están aún tan extendidos como los estudios de mujeres.

Sin embargo, el proyecto ―Construyendo nuevas masculinidades‖ ha intentado mostrar cómo una re-visión de la literatura norteamericana desde la perspectiva de la masculinidad podría resultar altamente beneficiosa por varios motivos. En primer lugar, si la asunción errónea que la experiencia masculina

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equivale a la experiencia humana distorsionó las imágenes de las mujeres como personajes literarios y como autoras, dicha asunción ha limitado también nuestras percepciones de los hombres en la literatura. Los estudios de las masculinidades proponen una completa relectura de las imágenes de la masculinidad y de los ideales masculinos en la literatura norteamericana. Como James D. Riemer apunta, ―en los últimos diez o quince años, los estudios de los hombres han examinado nuestros ideales culturales de masculinidad y cómo afectan las vidas de los varones, transformando experiencias humanas universales en unas que son específicamente masculinas‖. El enfoque a la literatura estadounidense desde el prisma de la masculinidad se desmarca, por tanto, del análisis de temas supuestamente universales y poco tangibles, explorando el efecto concreto de los ideales culturales de la masculinidad sobre la vida personal y cotidiana de los hombres (Riemer). Releer, por ejemplo, temas aparentemente universales y no marcados por el género como las emociones y la violencia desde el ángulo de la masculinidad pueden ayudarnos a comprender cómo los ideales masculinos afectan, y con frecuencia limitan y complican, las vidas de los hombres en la cultura y literatura de los Estados Unidos.

Otra implicación de revisitar la literatura norteamericana a través de los estudios de las masculinidades es la posibilidad de analizar una parte significativa de las obras literarias como documentos sociales que reflejan las

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nociones de virilidad de la cultura estadounidense. Puesto que toda sociedad es plural, no monolítica, los estudios de las masculinidades intentan mostrar también las múltiples visiones y representaciones del varón en la literatura. Si los conceptos de masculinidad de un escritor pueden variar de los de sus propios contemporáneos, la variación tiende a ser aún mayor cuando contrastamos representaciones de la masculinidad de momentos históricos dispares. Al igual que los conceptos sociales de masculinidad, las ideas literarias sobre el género masculino cambian, pues, según el contexto histórico y sociocultural. Además, los cambios de los significados culturales de la masculinidad a menudo derivan en, y reflejan, cambios de las representaciones literarias de la masculinidad. Por tanto, la relación entre los estudios de las masculinidades en la literatura y el campo más amplio de los estudios de las masculinidades en general puede describirse como ―recíproca‖.

(Riemer). Si releer la masculinidad en la literatura norteamericana nos ayuda a entender mejor los conceptos sociales del género masculino, la información procedente de otros campos como la sociología y la psicología puede iluminar nuestra relectura de la literatura estadounidense de formas altamente innovadoras, como hemos comprobado a lo largo de nuestra investigación en el marco del proyecto ―Construyendo nuevas masculinidades‖. Asimismo, vincular campos generalmente separados como la sociología y la crítica literaria puede ayudarnos a transgredir y subvertir los límites

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disciplinarios tradicionales, modificando asimismo el formato habitual de la crítica literaria. Pese al indudable valor de la literatura como documento social que refleja nuestros ideales culturales de masculinidad, los estudios literarios del género masculino no deberían ser interpretados, sin embargo, como investigaciones literalmente sociológicas, psicológicas o antropológicas de las masculinidades en los Estados Unidos. Como James D. Riemer ha comentado, no podemos esperar que los estudios de las masculinidades literarias ―proporcionen toda la ‗verdad‘ sobre la masculinidad en relación con un entorno social, económico y racial-étnico particular‖, aunque ―pueden ofrecer valiosas aportaciones para futuras investigaciones, potencialmente corroborativas, por parte de sociólogos, psicólogos y antropólogos sociales‖. Con lo dicho hasta aquí, podríamos concluir que el objetivo principal de un enfoque a la literatura norteamericana desde el prisma de la masculinidad es la ―Re-visión‖, que la escritora y ensayista Adrienne Rich definió como ―el acto de mirar atrás, de ver con ojos frescos, de entrar en un texto antiguo desde una nueva dirección crítica‖. Dicha re-visión implica el análisis de modelos tradicionales pero también alternativos de masculinidad en la literatura. Como indica Riemer, para cambiar las vidas de los hombres [es necesario] más que el reconocimiento de las limitaciones y efectos negativos de nuestros ideales de masculinidad actuales. Debe haber también un reconocimiento y refuerzo de alternativas positivas a los ideales y comportamientos masculinos tradicionales. La crítica de los modelos tradicionales de masculinidad y la búsqueda de nuevas formas de

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ser hombre han constituido, por tanto, los dos objetivos principales de nuestro proyecto a lo largo de estos tres últimos años.

Con el doble objetivo de subvertir los valores tradicionales patriarcales y contribuir a la búsqueda de nuevos modelos alternativos de masculinidad, el proyecto ha contado con dos partes diferentes aunque complementarias. La primera ha explorado personajes masculinos que no consiguen desprenderse de valores masculinos patriarcales como el sexismo, el individualismo, la competitividad o la represión y el desarraigo emocionales. Por otro lado, la segunda parte ha celebrado las subversivas imágenes en la literatura de escritoras norteamericanas de personajes masculinos que ―luchan por alcanzar estadios de mayor felicidad...siguiendo escalas de valores feministas‖ (Daly).

Según teóric@s de la masculinidad como Victor J. Seidler, Lillian Rubin, Carol Gilligan y Nancy Chodorow, entre otr@s, la construcción de la masculinidad patriarcal se ha basado tradicionalmente en aspectos como la obsesión por el éxito profesional y el trabajo, la racionalidad y la represión emocional, así como el individualismo y la falta de actitudes relacionales hacia los demás. Como indica Seidler (1989), ―la masculinidad es una identidad esencialmente negativa aprendida definiéndose a sí misma como la antítesis de las emociones y los afectos‖. Desafiando las normas de la masculinidad tradicional, varios protagonistas masculinos creados por escritoras

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norteamericanas como Toni Morrison o Sandra Cisneros aspiran, sin embargo, a sentir la calidez de un hogar; a experimentar emociones y pasiones, especialmente el amor; y, en definitiva, a establecer relaciones y vínculos afectivos sólidos y duraderos. Los varones de estas historias adoptan, pues, una nueva conciencia relacional, contextual, integradora y vital, descubriendo el valor de la experiencia de continuidad y de relación con los demás.

1.4 Trabajo y Masculinidad Desde tiempos ancestrales el hombre se ha caracterizado como el proveedor del hogar, sin embargo el cambio de las relaciones familiares, políticas y económicas ha ocasionado una ruptura entre pasado y presente, éste tema es tratado a profundidad en la investigación ―Masculinidad y trabajo. Las empresas con políticas de género y sus consecuencias sobre la masculinidad‖ realizada por Paco Abril Morales y Alfonso Romero Díaz en el año 2005.

Como objetivos principales de buscó analizar hasta qué punto las nuevas formas de trabajo inciden en la transformación de la masculinidad, especialmente sobre los aspectos relacionados con la conciliación de la vida familiar y laboral y la igualdad de género.

Respecto a la metodología, el levantamiento de datos se inició en España a principios del año 2003 partiendo de los criterios establecidos previamente por los equipos participantes en la investigación. El objetivo inicial

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fue localizar aquellas empresas que estaban aplicando las políticas de igualdad de género y de conciliación de vida laboral y familiar más avanzadas en el conjunto de empresas españolas, y dentro de éstas aquéllas donde había más hombres o se facilitaba a éstos el acceso a este tipo de políticas, con la finalidad de localizar y entrevistar a estos hombres. Teniendo en cuenta estos criterios, el levantamiento de los datos se realizó en cuatro fases.

En la primera fase, o fase exploratoria, se realizaron cinco entrevistas en profundidad a actores políticos y/o sociales expertos en temas de igualdad de género desde áreas diversas como la universidad, partidos políticos, gobierno, sindicatos y mundo empresarial. Estas entrevistas nos ayudaron a elaborar una primera aproximación a la situación de las políticas de igualdad de género y conciliación de la vida laboral en las empresas españolas y sobretodo a localizar aquellas empresas pioneras en la aplicación de este tipo de políticas, especialmente aquéllas donde habían un número importante de hombres que se acogían a estos tipos de medidas. En la segunda fase gracias a las informaciones obtenidas en la fase exploratoria se seleccionaron cuatro empresas destacadas por la introducción de cambios organizativos en materia de flexibilidad, conciliación de vida familiar y laboral y políticas de igualdad de género. Aunque no se buscaba un criterio de representatividad, ya que como hemos señalado el proceso de selección consistió en elegir empresas u organizaciones que aplicaran las políticas de igualdad de género y conciliación

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más allá de las determinadas por ley, se intentó que las empresas fueran lo más diversas posibles para establecer posibles comparaciones. En este sentido, aunque todas son del sector servicios (personales, sociales, tecnológicos y financieros), dos de ellas son empresas privadas, una es una organización pública y otra una ONG. Asimismo dos de las empresas seleccionadas estaban, en el momento de realizar las entrevistas, adscritas al Programa Óptima del Instituto de la Mujer. Otra de las empresas había sido destacada en el año 2002 con la mención de empresa familiarmente responsable al ofrecer a sus empleados medidas de conciliación más allá de las contempladas por ley. Finalmente, la última empresa seleccionada, al pertenecer a la administración pública catalana entra dentro de la aplicación de la ley 6/2002 sobre conciliación de trabajo y familia para trabajadores de las administraciones públicas catalanas. Dicha ley, en el momento de realizar las entrevistas, era una de las más avanzadas del estado español.

En esta segunda fase se realizaron doce entrevistas semi-dirigidas a informantes clave de las organizaciones descritas: directivos/as, responsables políticas de género y representantes sindicales.

La tercera fase estaba centrada en entrevistar a hombres que dentro de las organizaciones se habían acogido a alguna de las medidas de flexibilidad y/o conciliación de las empresas (permiso de paternidad, reducción horaria para

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atender a los hijos/as u otros motivos, etc.). En total se realizan quince entrevistas en profundidad a hombres que, como veremos, son pioneros en sus empresas al ser los primeros en acogerse a medidas que suelen ser dirigidas a las mujeres. La cuarta y última fase de recogida de datos consistió en seleccionar de los 15 hombres entrevistados a aquéllos que se ajustaban más al perfil de ‗nuevo‘ hombre (Connell 1995; Kimmel & Messner 2001) para realizar con ellos una segunda entrevista en profundidad más centrada en aspectos personales y de identidad: trayectoria laborales, familia de procedencia, grado de satisfacción, etc. Se realizaron un total de 10 entrevistas en profundidad.

Respecto a la teoría algunos de los autores más relevantes se centran en la construcción social de la masculinidad y la emergencia de una masculinidad hegemónica que no sólo oprime a las mujeres sino también a otras masculinidades subordinadas (Connell, 1995; Kaufman 1997; Kimmel,1997).

Asimismo, no es posible entender estos estudios sin los antecedentes del feminismo tanto político como académico. Otro antecedente de importancia es el desarrollo de los llamados estudios gay que son representativos de los primeros hombres que empiezan a preguntarse sobre su identidad y a romper con la masculinidad hegemónica.

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Otras investigaciones se han centrado en el uso del tiempo, la ausencia de los hombres en el hogar y sus consecuencias sobre la paternidad; y finalmente la conciliación entre la vida familiar y laboral. La utilización del tiempo ha sido analizado a partir de la creación de diferencias en las negociaciones diarias entre hombres y mujeres (Hoepflinger, Charles and Debrunner 1991; Notz 1991; Jarczyk and Rerrich 1993; Niemi et al. 1991; Tarkowska 1992. Citados en Hearn et al. 2002).

Algunos autores señalan, por ejemplo, que los sistemas de divorcio postparentales donde muchos padres pierden el contacto con sus hijos así como la mayor presión y movilidad laboral, pueden provocar la generalización de ―la ausencia del padre‖ (Holter y Olsvick 2000) A nivel europeo, la mayoría de las investigaciones sobre masculinidad, trabajo y familia tratan de las ventajas de los hombres sobre las mujeres en ocupaciones, condiciones laborales y salario; así como la segregación de género en el trabajo. En algunos casos, aunque minoritariamente, se ha tratado la situación de los hombres en ocupaciones no tradicionales (Hearn et al. 2002). Estos mismos autores señalan que el paso de la industria tradicional a sociedades post-industriales, en la última década, así como la globalización han desarrollado junto a nuevas formas de trabajo, nuevas formas de marginalización. En este contexto, muchos hombres pueden encontrar difícil acomodarse a los cambios en el mercado de trabajo y a los cambios en las estructuras familiares. En lugar de dirigirse a un sector

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reproductivo (‗care sector‘) o adquirir mayor educación, algunos hombres jóvenes se convierten en marginales en el trabajo y la vida familiar.

Respecto al trabajo, como segundo eje de análisis teórico donde se enmarca esta investigación, éste es un elemento central en la formación de la cultura masculina. Las sociedades industriales construyeron el ideal de un puesto de trabajo a jornada completa, en una única empresa, por 30 o más años, con salarios continuamente crecientes, lo que permitía que solo un miembro de la familia, generalmente el varón, tuviera que trabajar. En este modelo ideal el cuidado de la casa y los hijos/as estaba, generalmente, a cargo de la mujer. Cuando hablamos de masculinidad tradicional o hegemónica nos estamos refiriendo a este tipo ideal de varón dedicado casi exclusivamente al trabajo remunerado (con fuerte vinculación al mercado de trabajo y poca al hogar y la familia). Como sabemos, este concepto de trabajo seguro y permanente con salarios crecientes para los hombres y muy escaso trabajo remunerado para las mujeres está en vías de extinción (las situaciones laborales y formas de vinculación con el mercado de trabajo son ahora muy plurales tanto para hombres como para mujeres).

1.5 Violencia y Masculinidad La masculinidad es vinculada directamente con el poder, la agresividad y la violencia, en la investigación ―Masculinidad, sexualidad, poder y violencia: análisis de significados en adolescentes‖ realizada en el 2003 por Martha

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Villaseñor-Farías, Dra en CS y Jorge D Castañeda-Torres, M en CSP, descubriremos como objetivo la relación que existe con esquemas de masculinidad y poder, significados que en torno a violencia sexual tienen adolescentes escolares de la zona metropolitana de Guadalajara, México.

En la metodología se descata como un estudio cualitativo hecho en la Zona Metropolitana de Guadalajara, Jalisco, México, entre 1998 y 2000 con 155 informantes alumnos/as de secundaria y preparatoria; indagación: entrevistas grupo focales (12 grupos), dos sesiones de dos horas; instrumentos: guías, entrevista y observación; registro: notas y audio grabación; análisis: transcripción, interpretación. categorización, codificación, construcción matricial e

En tanto que teóricamente se dice que uno de los pocos estudios que abordan el tema socio-cualitativamente y en adolescentes, sea el de Barker, Loewenstein y Ribeiro sobre actitudes relacionadas con masculinidad, paternidad y violencia hacia las mujeres en estratos pobres en Brasil, el cual retomamos como referente por sus aportes desde otro contexto en cuanto a violencia en general. Este estudio aunado al resto de la información revisada, nos permitió darnos cuenta de los vacíos de información existentes en torno a los significados de la VS, más que como actitudes o actos hacia mujeres u hombres, como marco ideológico que la posibilita.

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En conclusión la violencia fue significada controversialmente, como ―algo inesperado‖ o como ―algo cotidiano‖, esto último, porque ―de tanto ver hechos de violencia la gente se está acostumbrando‖. También se refirieron a la no conciencia sobre el problema: ―muchas veces ya se hace automático, se hace sin pensarlo, no sé qué tanto sé dará cuenta una persona que está siendo violenta, o de que está siendo obligada o forzada a hacer algo que no quiere‖. Aclarando que es más fácil para la persona que está siendo violentada percibir la violencia que quien la ejerce: ―es que lo siente más el que es forzado, por eso lo nota más‖. La VS ocupó simbólicamente un espacio valoral ambiguo entre el bien y el mal y con límites poco claros de permisividad. Para algunos fue claro que la violencia es un delito: ―forzar a la persona es un delito contra la ley; hay un artículo contra la prepotencia, que no permite atentar contra la seguridad‖. Hubo polémica y dificultades delimitatorias sobre hasta dónde, en determinadas circunstancias, la VS no sólo es justificable, sino deseable, o si en realidad nunca debería de darse: ―sí, para que los pinches violadores sientan lo mismo‖, ―sí se puede, sí es tu esposa y la mantienes‖, ―cuando están casados eso no es violencia‖, ―sí, sí es un maricón‖, ―sí es una prostituta, sí‖, ―se puede, pero no se vale‖, ―todas las personas merecen respeto‖. El término VS fue para los y las adolescentes entrevistados un concepto complejo que se asoció, en primer plano, con el acto de la violación: ―es violar, es tener relaciones sexuales‖, ―forzando a alguien a tener sexo‖. Mencionando, para el caso de lesbianas, la violación utilizando objetos: ―se ponen un palo y así‖. Para referirse a la

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violación se utilizaron términos como: ―clavar‖, ―chingársela‖, ―abusar‖, ―tomarla‖ y ―agarrársela entre varios‖ (para violación multitudinaria). En planos más profundos de indagación, sobre todo en las mujeres, la VS también se asoció con otras formas de violencia: tocamiento: ―cuando... Un señor a una chava se le arrepegaba‖, ―agasajar‖, ―darle un agarrón‖, ―manosear‖, ―si te dan un beso y tú no lo querías ya es violencia‖; insistencia para tener relaciones sexuales: ―insistir, acosar‖; violencia física: ―maltratar‖, ―golpean mucho a su mujer‖, ―jalonear‖, ―torturar‖; violencia verbal: ―violarla sin tocarla diciéndole majaderías‖, ―decirle cosas que le dan vergüenza‖, ―echarle malas palabras‖, ―hablando brusco‖, insultando‖; privación de la libertad: ―que las tengan encerradas‖; irrupción visual de la intimidad.

2.0 Conclusión de líneas de estudio Los resultados obtenidos respecto a la investigación de antecedentes relacionados con el tema ―Imaginario Colectivo de Masculinidad en Jóvenes de 17 a 21 Años en la Zona Metropolitana de Guadalajara‖ sitúan al descubierto la crisis que actualmente vive la masculinidad respecto a lo que es inherente a ella desde antaño. La fuerza, la virilidad, esconder las emociones, dejar de sentir, ser el único proveedor económico de la familia, el no preocuparse por la imagen física y la salud han dejado de ser los únicos caracteres que pueden personificar el concepto de masculinidad, pues hoy en día al hablar de hombre no podemos referirnos al estereotipo macho y mandilón. La ideología ha cambiado y la apertura que la mujer en el campo laboral y su escalada como

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figura de poder han desplazado al hombre dominante, el patriarcado ha terminado y ahora se viven tiempos de roles compartidos. El varón ha extendido su masculinidad hacia una visión más flexible respecto a los labores que por herencia cultural le son atribuidos. Las masculinidades han llegado en un tiempo donde ser hombre no sólo significa ser insensible e instintivo, ahora se habla de tiempos donde el joven se desconceptualiza para recrear la masculinidad en vista de los hechos que le permitan verdaderamente ser quien quiere ser. Los roles sexuales atribuidos a caracteres femeninos como la

sensibilidad y belleza han dejado de ser exclusivos de la mujer, ahora el hombre está modificando su masculinidad debido a las necesidades culturales y sociales de ésta época posmoderna. Los antecedentes encontrados permitieron visualizar y delimitar el campo de ésta investigación centrada en jóvenes de 18 a 22 años respecto a su imaginario colectivo de masculinidad debido a que es en dicha etapa de juventud cuando se termina a nivel general la revolución psicológica que permitirá al joven integrarse a la sociedad una vez establecidos sus conceptos básicos sobre la vida y en éste punto la masculinidad.

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CAPÍTULO II TEORÍAS Y CONCEPTOS PARA COMPRENDER Y ANALIZAR EL IMAGINARIO COLECTIVO DE MASCULINIDAD A TRAVÉS DEL DISCURSO SOCIAL

2.1 Aproximación a los estudios culturales desde el área de la comunicación 2.2 Imaginario de Cornelius Castoriadis 2.2.1 Lenguaje como herramienta del mundo Imaginario 2.3 Concepto de Discurso Social: Teun Van Dijk 3.0 Introducción al Individuo-Sujeto-Actor (ISA) de Guy Bajoit 3.1 El concepto de Guy Bajoit: Individuo-Sujeto-Actor (ISA) 3.2 Concepción teórica de la construcción identitaria 3.3 Las zonas identitarias 3.4 Las tensiones identitarias 3.5 Los 4 mandamientos del (ISA) 3.6 Conclusión teórica de Cornelius Castoriadis y Guy Bajoit

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CAPÍTULO II TEORÍAS Y CONCEPTOS PARA COMPRENDER Y ANALIZAR EL IMAGINARIO COLECTIVO DE MASCULINIDAD A TRAVÉS DEL DISCURSO SOCIAL

“todo ser viviente es un ser para sí. Eso significa en primer lugar que crea su propio mundo, un mundo propio, una Eingenwelt.” (Cornelius Castoriadis (1922-1977), Filósofo y Psicoanalista turco)

En México, se vive desde hace varias décadas una transformación política, económica, y cultural donde la identidad masculina parece abandonar el modelo tradicional del ser varón ante el nacimiento de nuevas identidades femeninas de mujeres con poder, (Montesinos, 2004:1) y es que ―el feminismo posmoderno busca la deconstrucción de la autoridad y de la idea del hombre soberano [como consecuencia de] la ausencia de la mujer en la filosofía….ya que todo lo que se encuentra fuera de la filosofía patriarcal es utilizado para la deconstrucción y la rehabilitación del mismo pensamiento‖. (Carvallo Ponce, 2005) Hoy cada individuo sin importar su sexo, es un mundo totalmente distinto, cada quién posee una identidad irremplazable, por lo que ya no es posible hablar de generalidades, si no de particularidades. La particularidad otorga al individuo del siglo XXI un trato diferente, una razón de ser y existir personalizada, su estado mental no es un capricho si no un recurso obligado de

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la época que le ha tocado vivir. La transformación que la sociedad ha sufrido durante los últimos 40 años ha trazado una línea perpendicular al paralelismo histórico de la ya pasada era modernista (Bajoit, 2009) representada fundamentalmente por el énfasis en el progreso social de la humanidad, tiempos donde todo lo nuevo llegó acompañado de profundos cambios culturales en el estilo de vida motivados por grandes avances científicos y políticos, sin embargo; dichas promesas de mejora continua y vanguardia fueron simplemente imaginarias, pues la sociedad como tal no existe, es sólo una creación del hombre. Sin embargo, todo cambia, hoy por hoy se concibe una época diferente: el posmodernismo, que lejos de ser una era más avanzada que el modernismo, se caracteriza por una serie de crisis de identidad en los individuos provocada por el fracaso de la modernidad y sus falsas promesas de felicidad. En éste periodo el ser humano del siglo XXI busca romper con lo ya establecido, necesita autoconstruirse reciclando lo viejo para crear lo nuevo y diversificarse a nivel físico, intelectual, y moral. (Corral Quintero, 2007:67-73) Es actualmente la hora cero donde la sociedad humana rompe tajantemente con el pasado, ésta busca desesperadamente un mundo distinto, Castoriadis dice ―deben comprender que el mundo no se acaba en lo que ya es, que el mundo puede ser de otra manera‖ (Baltá, Lóz, Medina, Passois, y Vargas 2006:9) En ésta presente realidad el imaginario posmoderno, se caracteriza por un tiempo donde lo sólido se hace líquido, lo seguro se convierte en peligro, y el progreso comienza a mostrar sus rasgos de barbarie‖. (Baltá, Lóz, Medina, Passois, y

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Vargas 2006:15) El futuro de la sociedad se encuentra en la oportunidad de autoconstrucción identitaria que el imaginario posmoderno ofrece a millones de sujetos que actúan sobre un papel individual jugado bajo el lema de ―si cada quien cambia todos cambiamos…[y es que] no existe la verdad sino las verdades de cada quién.‖ (Corral Quintero, 2007:67-73)

Debido a que los hechos de la época que se vive no se hacen esperar, se ha decido justificar teóricamente el siguiente trabajo en las investigaciones realizadas por el científico social Dr. Jesús Galindo 2 con relación a los estudios comunicativos desde un enfoque interdisciplinario como una necesidad creativa de las ciencias sociales latinoamericanas en el siglo XXI, corriente que inspira en hacer de ésta tesis un estudio de comunicación con relación a ciencias como la sociología, antropología, y psicología. Los estudios de identidad en el presente siglo forman parte de un contexto posmodernista, por lo tanto la teoría utilizada en ésta investigación se basará en dos teóricos impregnados por la
2

Dr. Jesús Galindo cuenta con más de 25 años de trayectoria en el área de sociedad, cultura, y comunicación. Realizó su Licenciatura en Comunicación y especialidad en Investigación Social de la Comunicación por la Universidad Iberoamericana, es Maestro en Lingüística, con Especialidad en Análisis del discurso y Sociolingüística por la Escuela Nacional de Antropología e Historia; y Doctor en Ciencias Políticas y Sociales, con Especialidad en Antropología Urbana….Desde el año de 1987 es miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) (Iteso, 28 de mayo del 2010 en: http://cultura.iteso.mx/cursos/seminario/jesus.html)

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corriente de pensamiento posmoderno, tal es el caso de Cornelius Castoriadis3, y Guy Bajoit4. Tomamos el concepto de Imaginario del psicoanalista y filósofo Cornelius Castoriadis para adentrarnos en el mundo imaginario del individuo y así conocer la realidad creada a través de su percepción de la vida diaria representada en el lenguaje. En tanto que el sociólogo belga Guy Bajoit habla del propósito identitario del sujeto en desarrollar el ―sí mismo‖ de la existencia, vivir por sí y para sí, su mundo termina donde acaban sus necesidades, y la felicidad comienza cuando satisface sus deseos, es bajo éste esquema posmoderno donde el hombre del siglo XXI se autoconstruye para ser feliz. Es importante resaltar que para conceptualizar el término del discurso social relacionado a los actos del habla se utilizó al reconocido lingüista europeo Teun

3

Cornelius Castoriadis (1922-1977) fue un reconocido filósofo turco que estudió derecho, economía y filosofía en la Universidad de Atenas, destacándose en el área del psicoanálisis como esquema de pensamiento, expuesto de manera clara en una de sus obras de máxima expresión titulada La institución imaginaria de la sociedad (1975), un trabajo de extraordinaria importancia, en el que se indaga en las raíces de la creatividad, la imaginación creativa de la historia, la dimensión subjetiva de la construcción social, y plantea, además, una superación de la lógica formal por la idea de los ‗magmas‘ y la 'imaginación radical' como impulsos de transformación (la dinámica del constructivismo socio-histórico). Pocos hombres han sido y serán como lo fue en vida Cornelius Castoriadis pues sus pensamientos han marcado una evolución humana en el campo social y político a través del tiempo moderno y posmoderno (Infoamérica 2010)

4

Guy Bajoit: sociólogo belga posmoderno, actualmente ―profesor emérito de Sociología de la Universidad Católica de Lovaina (Bélgica). E-mail: guy.bajoit@uclouvain.bel‖ (Bajoit, 2009:9)

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Van Dijk5, sin embargo: dicho término abarca una gran cantidad de conceptos dependiendo el área y enfoque de su estudio, por lo que sólo se tomará del discurso el aspecto comunicativo de la construcción oral a través del habla y lenguaje, no incluyendo así un análisis crítico del discurso, o semiótico, pues el objeto de éste trabajo es conocer el imaginario del concepto de género masculino en la juventud a través de la palabra hablada.

2.1 Aproximación a los estudios culturales desde el área de la comunicación El campo de la comunicación en América Latina desde la década de 1940 se ha enfocado a los medios de comunicación masivos desde un ángulo periodístico, y es que pareciera ser que el concepto de comunicación se practica sólo desde la perspectiva mediática. La cuestión interdisciplinaria de las ciencias humanas debe tomar la ciencia de la comunicación como parte fundamental de los estudios del hombre y su evolución. No es posible que en el caso de México y América Latina no estemos generando conocimientos completos, más bien se han generado ideas vagas y abstractas que son incapaces de practicarse en los múltiples campos de la investigación. Es necesario unir desde los cimientos la comunicación con la sociedad y su evolución, ya que como sucede actualmente

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Teun Van Dijk (1943-) reconocido lingüista profesor de estudios del discurso en la Universidad de Amsterdam hasta el 2004, y actualmente profesor de la Universidad Pompeu Fabra, en Barcelona desde 1999 (Infoamérica 2010)

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el apoyo a éste campo ha colocado a las ciencias sociales en el acervo de ―cultura general‖ estacando el interés de los estudiantes latinos de la comunicación por adentrarse en el mundo de las ciencias sociales. La comunicación es parte del hombre, existe con él y por él.

Es claro que se debe rescatar de forma urgente el espacio de las ciencias sociales y humanidades como filosofía y letras, historia, sociología o antropología, pues más que ser contenidos de formación intelectual para los universitarios, deben convertirse en conocimiento práctico que inspire el arte de la investigación y la creación de nuevos estudios que no sólo repitan los conocimientos del extranjero, sino que generen teorías y reformen el campo de los estudios sociales y humanos en la América Latina como parte inalienable de la comunicación y sus formas de reproducción y ser. No se debe olvidar que así como los tiempos cambian, los estudios de comunicación y ciencias sociales deben adaptar sus técnicas y modernizar sus metodologías en el estudio de temas posmodernos y contemporáneos sin dejar atrás las raíces de nuestro pasado étnico y cultural. (Galindo, Luna: 1995: 46-75) El campo de la comunicación debe ser estudiado de una forma integral, pues ―todo

comportamiento humano es instigado, configurado y constreñido por la información y la comunicación, después de todo, tanto desde su interior –por la sociabilización, percepción y cognición – como desde su exterior – a través de la interacción humana, la estructura social y las tecnologías (…).‖ (Galindo,

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Luna: 1995: 54) La masculinidad como fenómeno de género debe ser estudiada en sí misma como identidad del individuo, donde influyen numerosos aspectos sociales y disciplinas que conforman su construcción social de la realidad, pues su identidad es un producto social proveniente de un conjunto de factores internos y externos donde el hombre sociabiliza, percibe, conoce, interactúa, estructura, y crea.

Como ya se revisó con Jesús Galindo y Carlos Luna las ciencias de la comunicación deben ser estudiadas desde una perspectiva interdisciplinaria, pues comunicar es inherente a la vida misma y sus fenómenos. De acuerdo con Cornelius Castoriadis, un caso de crítica similar sucede al momento de estudiar las ciencias humanas de las cuales naturalmente forma parte la comunicación.

―En la actualidad sucede algo impactante en las ciencias humanas, se trata de lo que he llamado sordera psicoanalítica de los sociólogos y la sordera sociológica de los psicoanalistas. Unos y otros hablan olvidándose de que el ser humano incluye dos dimensiones indisociables, la dimensión psíquica y la dimensión social. Cada una se apodera de una mitad y habla de ella como si la otra mitad no existiera. Y ya que no se trata de dos mitades separables, la mitad de la cual cada una cree dar cuenta se convierte en una caricatura‖ (Castoriadis 2008:160)

La masculinidad es un fenómeno de identidad que se construye socialmente, sería un error no tomar en cuenta la dimensión psíquica del individuo y su representación social, ambas estudiadas en éste trabajo a través del imaginario colectivo y el discurso social que busca en sí conocer la identidad

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masculina de los jóvenes de la Zona Metropolitana de Guadalajara. Estudiar sólo uno de los múltiples factores psíquicos como sociales que integran al hombre es un error, pues ambos necesitan de sí para coexistir (Cornelius, 2008:160). No se puede ver la realidad como un espejo, ésta se encuentra formada por distintos factores subjetivos que la construyen y representan. Pues los seres humanos son lo que piensan y expresan a través del lenguaje. (Baltá, Lóz, Medina, Passois, y Vargas 2006:9-11)

2.2 Imaginario de Cornelius Castoriadis La masculinidad es asunto de identidad, y como parte fundamental del hombre ésta se desarrolla para sí a través de la construcción de un mundo propio subjetivo en niveles internos de la mente y sensorialmente externos a través de la interacción social en la vida cotidiana. (Castoriadis, 2008: 189-191).

Éste mundo interno y externo radica principalmente en la dimensión psíquica que construye la realidad a través del proceso de la imaginación y categorización de ideales y pensarse cómo. Cornelius Castoriadis en su concepto de imaginario, define los elementos que influyen en el proceso imaginativo del individuo:

―Imaginación es la capacidad de hacer existir lo que no está en el mundo meramente físico y, por sobre todo, de representarse, y de manera propia cada cual, de presentar para sí, eso que rodea y le importa al ser viviente, y sin duda también su propio ser. En el caso de la representación ―externa‖ – la percepción – esa presentación está condicionada, pero no causada, por el ser-así del medio

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ambiente y los ―objetos‖ que están en él. Al mismo tiempo, el viviente crea el equivalente de que llamamos afecto- placer-displacer-, e intención –búsqueda/evitación- El viviente tiene, apunta a algo relativo a ―sí‖ y a lo que él crea como ―medio ambiente‖. Para empezar, el afecto es una ―señal‖ decisiva de su relación con el medio ambiente‖ (Castoriadis 2008:189)

La imaginación es un pensamiento de flujo espontáneo ilustrado que proviene de la nada y es que ―la psique es un elemento formativo que sólo existe en, por y cómo lo forma; es formación e imaginación, es imaginación radical que hace surgir ya una ―primera‖ representación a partir de una nada de representación, es decir, a partir de nada‖ (Castoriadis, Bazcko, G. Durand, Maffesoli, B. Anderson en Cabrera, 2003:11) el verbo imaginar nace de un punto cero en la inconsciencia donde aún no se ha formado el recuerdo del mí mismo, no intentamos entrar en niveles filosóficos de la mente sino más bien explicar ese estado de la inconsciencia de existir. Es la imaginación la que a nivel mental se encarga de hacer existir y llevar a la consciencia aquello que no existe y es inconsciente en el mundo del joven masculino, la representación propia se construye a través de su percepción interna y externa que permanece presente en su medio ambiente. (Castoriadis 2008:189) El joven imagina para crear pero necesita valerse de una herramienta fundamental en el hombre para comunicarse y por ende sociabilizar, ésta es la lengua. Para Castoriadis la sociabilización es a través de la cual el individuo social accede al estado de realidad y lógica. Pues en éste proceso se proyecta a través de la palabra lo interno del mundo propio, aquél espacio personal categorizado en su

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imaginación y que le da un sentido a éste mundo de múltiples realidades (Castoriadis 2008:190) como si de estrellas del cosmos se tratara.

―El concepto de ―imaginario‖ constituye una categoría clave en la interpretación de la comunicación en la sociedad moderna como producción de creencias e imágenes colectivas. Lo deseable, lo imaginable y lo pensable de la sociedad actual encuentra definición en la comunicación pública. Por lo cual, ésta se convierte en el espacio de construcción de identidades colectivas a la manera de ―verse, imaginarse y pensarse como‖. Esta perspectiva permite entender las cuestiones de cultura como desde la reflexión de la identidad a la reflexión sobre la diversidad.‖ (Castoriadis, Bazcko, G. Durand, Maffesoli, B. Anderson en Cabrera, 2003:1)

El conocer el imaginario colectivo de la masculinidad a través del discurso social permitirá que ésta investigación profundice más acertadamente en la producción posmoderna de ideas, creencias e imágenes que la mente de los jóvenes tapatíos conceptualizan como masculinidad.

2.2.1 Lenguaje como herramienta del mundo Imaginario El mundo es una proyección de la imaginación, y se vale del lenguaje para construirlo y hacerlo realidad. Por la palabra transmitimos ideas, emociones y necesidades, ella conforma la realidad visible de nuestro mundo interno, la que expresa como último producto de la mente lo que queremos ser y decir. ―Mundo y lenguaje se constituyen mutuamente, y el punto común entre mundo y lenguaje reside en las significaciones imaginarias sociales. El lenguaje lleva a postular la existencia de las cosas reales -pues al nombrarlas se las cosifica -, se toma de un fragmento de lo real y se hace de él ―algo‖ distinto y definido, que

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es, además, elemento de un conjunto también distinto y definido‖ (Baltá, Lóz, Medina, Passois, y Vargas 2006:9)

La palabra es arquitecta de los hombres y sus sistemas políticos, la responsable de la sociabilización y evolución. A través del tiempo ella estuvo ahí como testigo fundamental de la vida subjetiva de los hombres, pues ella es la voz de nuestra consciencia. Castoriadis dice: ―deben comprender que el mundo no se acaba en lo que ya es, que el mundo puede ser de otra manera‖ (Baltá, Lóz, Medina, Passois, y Vargas 2006:9) El mundo y avance de la

humanidad es lo que fue en su tiempo, pues es hijo de la personalidad científica y social de su época, y muere con ella en su época. Y es que así también lo fue el concepto de masculinidad en su tiempo, hijo de las creencias y costumbres ideológicas que formaron las sociedades de otras épocas. Hoy en el pleno auge de la posmodernidad que ―implica la ruptura de las promesas del imaginario moderno, lo sólido se hace líquido, lo seguro se convierte en peligro, el progreso comienza a mostrar sus rasgos de barbarie‖ (Baltá, Lóz, Medina, Passois, y Vargas 2006:15) por lo tanto el espacio histórico-social es otro, y con ello ha cambiado el contexto cultural donde los hombres del siglo XXI construyen su identidad. Punto fundamental de éste estudio.

2.3 Concepto de Discurso Social: Teun Van Dijk El empirismo en los estudios del habla se puede conocer a través del discurso en un estudio cualitativo de identidad, pues las interacciones sociales son la

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base de la construcción de la realidad social del ser humano que forma sus modelos mentales a partir de su sociabilización cara a cara dentro de su contexto de vida y espacio imaginario. (Meerlsohn, 2005:5-8) Es claro que un discurso es sólo la construcción de una representación de la realidad, más no refleja la realidad exacta, de ahí que este estudio sea cualitativo pues la subjetividad forma parte del discurso social. Así entonces será importante aclarar que en éste trabajo de investigación titulado: “Imaginario Colectivo de Masculinidad a través del Discurso Social en Jóvenes de 18 a 22 años en la ciudad de Guadalajara” no buscamos hacer análisis crítico del discurso (ACD), basado en el estudio lingüístico contextual sino más objetivamente se concibe utilizar la palabra como acceso al imaginario de la masculinidad de cada joven entrevistado.

Para Teun Van Dijk el papel del discurso oral en las ciencias sociales forma parte de un ángulo social más que de un estudio lingüístico de semántica y estructura, es absurdo querer empobrecer la realidad enfocando la ciencia del conocimiento de la comunicación humana a sólo a una parte de ella. Las

ciencias sociales son interdisciplinares pues la interacción de la vida diaria provoca situaciones y contextos específicos donde a través de la palabra se expresan ideologías y formas de ser de un grupo determinado de la sociedad, que en éste estudio será la masculinidad. (Dijk en Athenea Digital, 2002: 18-24)

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―El discurso no se encuentra en sí mismo sólo en el conjunto de palabras y oraciones expresadas en el texto y el habla. Como empíricamente hablando, el significado del discurso es una estructura cognitiva, hace sentido incluir en el concepto de discurso no sólo elementos observables verbales y no verbales, o interacciones sociales y actos de habla, sino también las representaciones cognitivas y estrategias involucradas durante la producción o comprensión del discurso (Dijk 1989 en Meerlsohn, 2005:5)

El proceso del discurso hablado en nuestro estudio de masculinidad procede más allá de una simple reproducción de palabras, está formado también por construcciones mentales que son parte de la ideología preconcebida en el imaginario que sucede en los procesos internos del pensamiento antes de materializarse en la palabra, pues también los estudios de Van Dijk, han ligado la ideología íntimamente con la producción del discurso hablado:

―La ideología es una representación mental, almacenada en (a largo plazo) la memoria, que puede ser usada para actividades tales como la interpretación de acontecimientos y acciones, la comprehensión de un discurso o la producción de interacciones. Por otro lado, una ideología es también un sistema social, porque es compartida por los miembros de un grupo o (subculture), y porque su conducta puede controlarse por dicha ideología. También, las ideologías se adquieren y se cambian, de manera característica, dentro de contextos sociales‖ (Dijk, en Trigos, 1980:37)

El imaginario de masculinidad está íntimamente ligado a la ideología, pues es parte de la representación mental almacenada en la memoria del individuo como experiencia de vida, y es claro que será resultado de un conjunto de conocimientos, creencias, opiniones y actitudes basadas en la

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experiencia de vida del sujeto al construir la realidad subjetiva a partir de una categorización mental del imaginario individual. (Dijk, en Trigos 1980)

3.0 Introducción al Individuo-Sujeto-Actor (ISA) de Guy Bajoit Guy Bajoit es un eslabón en la investigación actual, pues su trabajo teórico se ha enfocado específicamente al estudio de las identidades humanas con resultados revolucionarios que renuevan el concepto de identidad en la sociología contemporánea. Su aportación teórica al campo se destaca en un análisis al ―Gran Individuo-Sujeto-Actor‖ (Gran ISA) (Bajoit, 2009) término acuñado por Bajoit para definir las distintas identidades asumidas por el individuo en cada zona de interacción social generada como resultado de un tiempo socialmente nuevo. El Gran ISA se constituye como un nuevo Dios, un ser que busca constantemente su autorrealización personal, es libre de elecciones, busca un placer inmediato, y de seguridad frente a los riesgos del exterior. Los cambios apresurados de los últimos 40 años han llevado al sujeto a una especie de tensión psíquica que ocasiona cambios neuróticos y depresivos en el estado de ánimo debido al malestar engendrado por vivir en una sociedad donde el miedo a ser marginado socioeconómicamente prevalece en los individuos, especialmente los más jóvenes, pues la hostilidad del mercado laboral aplaza cada vez más su independencia de los padres. Bajoit desarrolla a través de conceptos los diversos estados individuales del sujeto y sus repercusiones psicológicas causadas por una represión de identidad

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ocasionada por el nivel de libertad existente en el contexto sociocultural de cada individuo. (Bajoit, 2009)

3.1 El concepto de Guy Bajoit: Individuo-Sujeto-Actor (ISA) Bienvenido al siglo XXI, el propósito del sujeto es desarrollar el ―sí mismo‖ de la existencia, vive por sí y para sí, su mundo termina donde acaban sus necesidades, y la felicidad comienza cuando satisface sus deseos. (Bajoit, 2009)

La sociedad posmoderna occidental ha evolucionado hacia un nuevo concepto identitario originado por un cambio vertiginoso en el sistema social hace 40 años, sin embargo; actualmente se padecen las consecuencias de aquella profunda mutación cultural que hoy se sintetiza en la concepción de un nuevo sistema social: el individualismo. Éste sistema sucede en cada ser humano a través del surgimiento de un nuevo esquema de identidad basado en la realización del sí mismo a través de la liberación de la presión social: (Bajoit, 2009)

―—sé tú mismo—, siendo así que la cultura está impregnada de sus mandamientos inflexibles; les da la ilusión de ser libres —―elige tu vida”— siendo así que él mismo ha sembrado trampas maliciosas en los senderos escarpados de la autorrealización personal; nos presenta como derechos lo que de hecho son nuestros deberes.” (Bajoit Guy, 2009:11)

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La relación de la teoría del Gran Individuo-Sujeto-Actor con la masculinidad radica en el espacio social donde se reprime, juzga y delimita la libertad identitaria del género varonil. Es el presente un momento donde la crisis del sistema ofrece un espacio de libertad a todo el género masculino, es una especie de: ―constrúyete a ti mismo, para alcanzar la felicidad‖.

3.2 Concepción teórica de la construcción identitaria Guy Bajoit, dice que la identidad del sujeto se basa en tres esferas relacionadas entre sí: identidad deseada (ID), la identidad asignada (IA), y la identidad comprometida (IC). (Bajoit, 2009:12)

A)

ID: identidad deseada: ―Ella contiene todo lo que el individuo, consciente o inconscientemente, ―siente‖ en sí mismo como deseos de ser o de hacer, todo lo que lo ―impulsa‖ hacia sus preferencias, sus gustos y sus inclinaciones. Tales deseos son insaciables, puesto que se renuevan constantemente mediante la práctica de las relaciones sociales; ellos incitan al individuo a buscar sin límite alguno cierta cantidad y calidad de ―objetos de satisfacción‖ valorizados por la cultura vigente (por los modelos culturales, las ideologías, las utopías) en un lugar y tiempo determinados, sean o no legítimos, según las posiciones sociales que le corresponden.‖ (Bajoit, 2009:12)

La identidad deseada (ID) es una forma de actualizar constantemente la identidad propia de acuerdo a las necesidades de la vida cotidiana. El género masculino conoce lo que quiere, y sabe lo que desea, él actúa impulsado por motivaciones personales inconscientes o conscientes. Su camino se construye a través de las relaciones sociales, pues son ellas las que renuevan en su vivir

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diario esa necesidad de crecer en los distintos niveles culturales de la sociedad donde él forma parte. (Bajoit, 2009)

B) IA: identidad asignada: ―Ella contiene todo lo que el individuo percibe, explícita o confusamente, como las expectativas de los demás con respecto a sí mismo (otras personalidades, sus padres, su cónyuge, sus hijos, sus amigos… y / o instituciones (la escuela, el mercado de trabajo, el Estado…); es lo que él cree que su medio social espera de él, y que ha interiorizado en su conciencia moral. Esta identidad le indica, en consecuencia, las cantidades y las calidades de los ―objetos de satisfacción‖ a los cuales la cultura le reconoce derecho de acceso, dadas sus posiciones sociales; simultáneamente le impone los límites que los demás asignan a su satisfacción legítima.‖ (Bajoit, 2009:12)

La identidad asignada (IA) puede explicar la forma en que el joven interioriza su masculinidad pues ésta es influida por el deseo de aceptación, costumbres, tradiciones y normas sociales que en conjunto moldean la identidad del joven a través de un proceso psicológico que termina en la exteriorización de la realidad vivida la cuál crea expectativas de sí mismo en la sociedad. (Bajoit, 2009:12)

C) IC: identidad comprometida: ―Ésta se compone de los compromisos (conscientes o no) que el individuo —apoyándose sobre lo que en el pasado ha sido y ha hecho, así como también sobre lo que en el presente es y hace— asume con respecto a sí mismo, a propósito de lo que, en el futuro, quiere ser y hacer; es la imagen que se forma de sí mismo, en el tiempo, cuando dice ―yo soy…‖; es lo que cree deber ser y hacer para ser coherente consigo mismo, para salvaguardar su integridad identitaria, para asumir lo que es y lo que hace; es su manera personal de

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conciliar sus necesidades frecuentemente incompatibles entre sí, de satisfacer más o menos a todas ellas, a pesar de sus contradicciones y de los límites que les son impuestos.‖ (Bajoit, 2009:13)

La identidad comprometida (IC) establece una relación de personalidad donde se mantiene la responsabilidad de ser congruente con el presente, el pasado, y el futuro, se debe estar seguro de lo que se es, pues la identidad debe ser coherente y compatible con su imagen tanto personal como social. En éste caso la congruencia identitaria es un punto crucial sobre la evolución del género masculino a lo largo de la historia. (Bajoit, 2009:13)

La identidad personal se estructura de acuerdo con Bajoit, a través de los deseos interiorizados (Identidad Deseada), expectativas de los otros (Identidad Asignada) y los compromisos con respecto a sí mismo (Identidad

Comprometida). (Bajoit, 2009) El individuo realiza a través de la identidad comprometida (IC) e identidad deseada (ID) su hacer personal, y cuando lo realiza satisface casi siempre lo que los demás esperan de él, esta idea es expuesta a través de la identidad deseada (ID) y la identidad asignada (IA), sin embargo; éstas identidades no cubren totalmente lo que el individuo espera de sí mismo, sólo coincide con lo que la sociedad espera de él, pasando de una identidad a otra, he aquí el origen póstumo de ésta teoría, pues ya no hablamos de un sujeto que mantiene una forma de ser constante las veinticuatro horas del día, el individuo ha formado máscaras de personalidad, utilizadas a modo de supervivencia en cada zona de identidad, formando así identidades. Hay

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bastantes formas de ser en el sujeto, y éstas aún en las tres zonas básicas de identidad se ven influenciadas por otros esquemas individuales, que para Bajoit, están compuestos por siete zonas más articuladas entre sí. (Bajoit, 2009)

Esquema de las Zonas de identidad (Bajoit, 2009:13)

3.3 Las zonas identitarias Los aspectos que no son visibles en las primeras tres zonas de identidad (IC), (IA), y (ID) del individuo, son contenidos en siete zonas identitarias (Z1, Z2, Z3, Z4, Z5, Z6, y Z7) éstas aún más específicas. Las primeras cuatro zonas son parte de la identidad comprometida (IC), conteniendo en sí lo que el individuo es o hace, y las últimas tres hablan de todo lo contrario, refiriéndose a lo que él no es o deja de hacer. (Bajoit, 2009)

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Z1: es el núcleo central de la identidad, aquí coinciden las tres identidades: (IA), (ID), y (IC), es donde el individuo disfruta ser quien es, mientras que al mismo tiempo realiza sus deseos con la aprobación de los demás, por ende, el sujeto está conforme con lo que es y hace, creando así una atmósfera de armonía, descanso, integración y paz, pero también un punto vulnerable, pues alrededor de éste núcleo de ―confort‖ permanecen aquellos rasgos identitarios (Z2, Z3, Z4, Z5, Z6, y Z7) que amenazan y sitúan al

individuo en peligro, pues éste corre el riesgo de ser criticado por lo que hace o deja de hacer. (Bajoit, 2009)

Z2: es la zona de realización desviante, pues el individuo actúa, para obedecer a sus deseos, pero en contra de lo que esperan los demás con relación a lo que él es y hace para sí mismo. (Bajoit, 2009)

Z3: es la zona de sumisión obligada. Aquí el individuo actúa para responder a las expectativas de los demás en contra de sus deseos, pues lo que es y hace es con la aprobación de otros. (Bajoit, 2009)

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Z4: es la zona de autodestrucción personal, donde el individuo mantiene su identidad en contra de sus deseos y lo que esperan los demás con relación a él. (Bajoit, 2009)

Z5: ésta es la zona de insumisión, pues el individuo renuncia a ser quien la sociedad quiere que sea, pues esto no responde a sus deseos: él simplemente no quiere. (Bajoit, 2009)

Z6: es la zona de la represión, aquí el individuo, consciente o inconscientemente, renuncia a ser o hacer a pesar de sus deseos debido a que los demás se lo prohíben: el no puede, pues no tiene el derecho. (Bajoit 2009)

Z7: es la zona de inhibición, en la que el individuo renuncia a ser o hacer aquello que desea, a pesar de que los demás quieran o no que actúe de cierta manera, y esto se debe a que él no sabe hacerlo, pues no tiene la capacidad o los medios. (Bajoit, 2009)

La identidad de género, en éste caso masculina se conforma por múltiples zonas de identidad influenciadas por el mundo personal del individuo, y los factores ideológicos del contacto social en que éste se desenvuelva, pues nos topamos ante cuestiones identitarias de ―ser o no ser quien quiero ser‖ pues alguien me lo pide, lo impide, o lo acepta. Y es un hecho que el género

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masculino al ser una identidad conformada por múltiples comportamientos es atribuible a ambos sexos, sin negar que pueden existir mujeres

predominantemente masculinas, y hombres de carácter más femenino (Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de Nueva York, 2006:2) se vea modificado por la influencia del contexto social contemporáneo y los deseos de autoconstrucción del Gran Individuo-Sujeto-y Actor (Bajoit, 2009) que se establecen como una máscara de múltiples identidades para sobrevivir la crisis del género masculino encrudecida por el continuo problema económico y la inserción de la mujer en la esfera de los altos puestos de poder en el mundo laboral (Montesinos, 2004: pg. 1), antes ocupados por los hombres de antaño, caracterizados en México por la identidad de macho y mandilón, que no concede un espacio igualitario al sexo femenino. (Parker, 2000:159-163)

3.4 Las tensiones identitarias Las esferas de identidad sugeridas en el esquema presentado (de la Z2 a la Z7) comprimen la zona de confort ofrecida por el núcleo identitario central (Z1) provocando la sensación de malestar y sufrimiento psíquico, en sí una ―tensión identitaria‖. Y es que el individuo no logra conciliar la satisfacción de todos sus deseos, afronta decisiones difíciles o imposibles, y debe renunciar a lo que él prefiere hacer debido a las amenazas del exterior, o paranoia a la crítica social. Hoy en día éste conflicto de identidad ha causado problemas en los individuos, pues éstos no quieren vivir dominados bajo éstas seis zonas (Z2-Z7), más bien

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buscan sentirse liberados, y permanecer en una zona de confort (Z1). (Bajoit, 2009)

En la zona Z2, de realización desviante la inconformidad radica cuando el individuo quiere satisfacer sus deseos pero en contra de las expectativas de los demás. ¿Quién puede ser feliz, cuando el mundo que te rodea no acepta tus decisiones, y las critica? (Bajoit, 2009)

La zona Z5, es la de insumisión, aquí el individuo no produce los actos que los demás esperan de él, pues éste no quiere, generando así descontento social, pues el Gran ISA se niega a ser y hacer lo que otros esperarían de él. (Bajoit, 2009)

Cuando existe crítica social en tus decisiones, y no quieres ser lo que tu contexto social te llama a realizar, surge una tensión llamada por Bajoit: marginalización. Y es que vivir bajo la sombra de lo que otros esperarían de ti está en contra de tu misma esencia, de aquello que tú eres y deseas consumar en la realidad. El ―Gran ISA”, es movido por su cultura, decide por sí mismo, y realiza los proyectos que van conforme a sus gustos, preferencias y talentos, en todo ello encuentra placer, y pasión, sin tomar demasiados riesgos. Cada individuo debe tener un proyecto de autorrealización personal, pues sin éste, él mismo se sentirá marginado, inclusive es tal la necesidad de éxito que en

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ocasiones se elige un proyecto por el simple hecho de tener uno y no fracasar. El proyecto se debe tomar con placer y pasión, así como trabajar en él para hacerlo realidad y triunfar. Sin embargo, existe un problema originado por la influencia y los deseos de otros respecto a lo que debe ser la vida del individuo mismo. Un ejemplo son los padres, profesores, amigos, y cónyuges, que aconsejan al individuo a realizar actos para dar gusto a su propio ego, Recordemos a los padres médicos que por generaciones heredan la profesión a sus hijos a través del cultivo de ideas desde la infancia, para que ésta germinen en el momento de entrar a la universidad, pues los jóvenes ya programados se lanzarán sin pensarlo a estudiar medicina, debido a que fue su mismo padre el que los motivó a ello. (Bajoit, 2009)

En la Z3, la zona de sumisión obligada, el individuo produce actos para satisfacer a los demás en contra de sus deseos. Es simplemente quedar bien con los demás de forma voluntaria o involuntaria, consciente o

inconscientemente. (Bajoit, 2009)

La zona de represión Z6, es cuando el individuo no realiza sus propios deseos, pues él sabe que no tiene derecho. (Bajoit, 2009)

La combinación de estas dos fuentes resulta en una tensión conformista entre Z3 y Z6, pues el individuo no hace lo que desea por no tener

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derecho, y cuando lo actúa no es porque lo quiera sino más bien por imposición. (Bajoit, 2009) Y es que actualmente el individuo prefiere rechazar las normas sociales, y construirse las propias para así regir su vida. El Gran ISA, posee el poder de no someterse a otros si así lo desea, pues no desea sufrir si puede obtener el placer hoy mismo. En ésta época se busca primeramente el placer como significado de felicidad, y es que en consecuencia las instituciones como la familia, la escuela, la empresa, y la iglesia, que antes nos invitaban al sacrificio y sufrimiento hoy se encuentran en proceso de crisis, pues el individuo no acepta más éstas ideas de vivir para batallar. Freud explica que la represión genera agresividad hacia otros y uno mismo, pues ésta cuando es excesiva provoca en el individuo trastornos psíquicos como la neurosis. Un ejemplo es la represión sexual, pues a pesar de que hoy en día casi todo está permitido, aún existen personas que son incapaces de satisfacer éste apetito, reprimiendo el instinto. Otro punto importante es el de la juventud desconcertada y desorientada porque los adultos no saben imponer normas y límites, dejando que éstos fabriquen sus propias reglas de vida. Otro problema es el clima laboral hostil que provoca la continua dependencia de los padres por más tiempo. Pues no saben cómo afrontar un mundo donde para encontrar la satisfacción primero se debe sufrir, entonces los jóvenes confundidos ven más fácil la dependencia que la independencia, pues va en contra de la filosofía del placer en la posmodernidad. (Bajoit, 2009)

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Z4 es la zona de autodestrucción, una de las más agresivas como su nombre lo indica, pues el individuo produce actos voluntarios, involuntarios, conscientes, e inconscientemente en contra de sus deseos, y las expectativas de los demás, por lo que sus decisiones se vuelven complicadas, causando una confusión entre su identidad deseada (ID) y su identidad asignada (IA), que se refleja en la producción de actos contra sí mismo debido a los altos niveles de incertidumbre. Un ejemplo de éstos actos son: el fracaso, la somatización, beber alcohol, fumar, drogarse, intento de suicidio, delincuencia y agresión. (Bajoit, 2009)

La zona Z7, de inhibición, es cuando el individuo no produce actos que respondan a sus propios deseos, y estos deseos tampoco han sido prohibidos, sino deseados, y es que el individuo no tiene los medios ni la capacidad para realizarlos. (Bajoit, 2009)

La combinación de Z7 donde los deseos no se pueden realizar por falta de recursos y Z4 donde la autodestrucción es causada por la confusión de identidad genera otra tensión llamada anomia. (Bajoit, 2009) Los individuos que no consiguen dominar la tensión identitaria de anomia, son víctimas de una parálisis psíquica que se vuelve contra ellos mismos. Su angustia existencial es fuerte, se sienten vacíos y sin deber alguno pues carecen de un proyecto de vida. Esto provoca el sentimiento de autodestrucción que en algunos casos

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termina en el suicidio. Y es que de acuerdo con Bajoit, Freud dice que en el pasado el malestar cultural se daba por represión de la razón infundado por la iglesia, hecho que en analogía con la actualidad ha pasado a otra forma más tirana de represión que te impide ser quien quieres ser: el mundo del Gran ISA. (Bajoit, 2009)

En conjunto las seis zonas (Z2-Z6) de identidad que reprimen al núcleo de confort (Z1) generan tres tipos de tensiones en el Gran ISA: conformismo, marginalidad, y anomia, éstas son las fuentes del sufrimiento identitario, y de dichos estados de neurosis, y depresión relacionados con la identidad del Gran ISA. Sin embargo; Bajoit dice que aún existen más tensiones, pues todo lo que el individuo desea no es compatible entre sí, generando otra tensión más denominada “tensiones en el seno” de la identidad propia del individuo basada en las expectativas de la sociedad y de él mismo, y otras más relacionadas a los factores que lo comprometen. De acuerdo con Bajoit los jóvenes de estos tiempos son los que más problemas encuentran para crear una identidad propia, pues se enfrentan a un ambiente hostil generado en el contexto sociocultural de sus relaciones personales, deseos, y necesidades de ser feliz. (Bajoit, 2009)

3.5 Los 4 mandamientos del (ISA): A continuación los mandamientos bajo los cuáles rige su vida el Gran IndividuoSujeto-Actor del siglo XXI:

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1.-El derecho-deber de autorrealización personal:
“Cada individuo tiende a creer cada vez más que tiene el derecho de desarrollarse, de realizarse, de hacer lo que realmente le gusta en la vida, de seguir los senderos (o las voces) que en el fondo de sí mismo siente que pertenecen a su ―naturaleza‖, o también que le han sido revelados a través de sus experiencias. Le cuesta, por consiguiente, entregarse a actividades que le parecen absurdas, que contrarían sus deseos, cuyo sentido o utilidad no alcanza a captar y que le parecen en desacuerdo con lo que es o con lo que aspira a ser. Tener que trabajar sólo para ganarse la vida o para pasar con éxito los exámenes, le provocan apatía: tiene necesidad de pasión, de creatividad y de responsabilidad para sentirse motivado.‖ (Bajoit, 2010:17)

2.-El derecho-deber de elegir libremente: ―En todos los campos de la vida social, cada individuo concreto estima cada vez más que tiene el derecho de elegir su vida, de ser sujeto de su propia existencia, de decidir por sí mismo lo que estima bueno para sí. Sin embargo, comprende que su libertad debe detenerse donde comienza la de los demás, y que es necesario que sus elecciones estén limitadas por normas reguladoras de la vida social. Pero no quiere que estas normas se le impongan desde afuera por una autoridad que invoque su estatuto social. Prefiere comprenderlas, participar, si es posible, en su elaboración, negociarlas, asumirlas, evaluarlas, cambiarlas.‖ (Bajoit, 2010:18) 3.-El derecho-deber del placer:
―En todos sus vínculos sociales, cada individuo se siente con el derecho de disfrutar de la vida, de sentirse bien en su corazón, en su cuerpo y en su cabeza, de hacer pocos sacrificios, de no diferir para mañana el placer que puede obtener hoy mismo. Estamos entrando en una época que proscribe el sufrimiento5: ¡ya no queremos sufrir sea para nacer, para aprender, para vivir juntos, para trabajar o para afrontar la enfermedad y la muerte! Precisemos que este derecho al placer, si bien es cierto que engendra en algunos cierto repliegue narcisista sobre sí mismo, no es necesariamente sinónimo de egoísmo. Cada quien puede desear este placer para sí, pero también para los demás, por solidaridad, convivialidad o generosidad. Una sociedad de individuos no es un mundo sin valores y sin normas, y tampoco sin justicia y sin solidaridad.‖ (Bajoit, 2010:18-19)

4.-El derecho-deber de seguridad: ―Frente al mundo de incertidumbre al que han ingresado nuestras sociedades desde la crisis de los años 70, cada quien desea también

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protegerse de los numerosos riesgos que lo acechan: desempleo al terminar los estudios, amenazas ecológicas, inseguridad en las ciudades, manipulación de las necesidades de consumo, competencia exacerbada, fragilidad de los vínculos afectivos, el sida, la soledad, los trastornos sociales y mentales… Por consiguiente, las elecciones son peligrosas y más vale retardarlas, prepararse por mucho tiempo antes de hacerlas y asegurarse de la utilidad de lo que se aprende‖ (Bajoit, 2010:19)

A través de los 4 mandamientos el sujeto (ISA) se reconstruye día a día buscando su identidad, por lo que el miedo a ser marginado socialmente le obliga a reconfigurarse de instante en instante, en resumen el Gran ISA propone: tener un proyecto donde llegues a ser tu mismo, elige tu forma de vivir, busca la pasión y el placer, y sin embargo; debes cuidarte, son éstos preceptos bajo los que se rige toda la sociedad, especialmente los más jóvenes. (Bajoit, 2009)

3.6 Conclusión teórica de Cornelius Castoriadis y Guy Bajoit: Los fundamentos teóricos de la siguiente investigación sobre Imaginario Colectivo de Masculinidad a través del Discurso Social en Jóvenes de 18 a 22 años de la ciudad de Guadalajara serán explicados y analizados desde la perspectiva social de los reconocidos teóricos posmodernistas Cornelius Castoriadis y Guy Bajoit. El entendimiento de sus conceptos se relaciona profundamente con la identidad del ser humano como resultado del imaginario. Todo individuo piensa y por ende maneja un imaginario donde construye quién quiere ser, en éste caso la identidad de género masculino es un comportamiento y como tal es una identidad. Es el individuo el responsable de

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formar su personalidad, que de acuerdo con Guy Bajoit actualmente dicha forma de ser es obligada y generada como resultado de la posmodernidad.

Bajoit menciona que ha nacido una nueva forma de ser basada en una mutación de la personalidad generada por el Gran Individuo-Sujeto-Actor que se constituye como un nuevo Dios, un ser que busca constantemente su autorrealización personal, es libre de elecciones, busca un placer inmediato, y seguridad frente a los riesgos del exterior. Los cambios apresurados de los últimos 40 años han llevado al sujeto a una especie de tensión psíquica que ocasiona neurosis y depresión debido al malestar engendrado por la crisis identitaria, pues se vive en una sociedad que reprime. Bajoit utiliza a Freud para explicar diversos estados individuales del sujeto y sus repercusiones psicológicas en el individuo.

El concepto de Gran ISA es una invitación al individuo para liberarse de la presión social siendo él mismo, eligiendo su vida, y buscando siempre la autorrealización personal como un deber. Éste concepto promueve las identidades del individuo a través de la reconstrucción que día a día busca su propia forma de ser, por lo que el miedo de marginación socioeconómica le obliga a reconfigurarse de instante en instante.

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La relación del ISA con la masculinidad radica en el espacio social dentro de los conceptos que se reprimen, juzgan y delimitan de lo que debe ser un comportamiento aceptado de la personalidad varonil y femenina. En este momento el ISA se ofrece como un espacio de libertad, una especie de: ―constrúyete a ti mismo, para alcanzar la felicidad‖.

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CAPÍTULO III CANTANDO AL RITMO DEL PARADIGMA CUALITATIVO: METODOLOGÍA DE VANGUARDIA

3.1 Visión Cualitativa de la masculinidad 3.2 Diseño del Instrumento

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CAPÍTULO III CANTANDO AL RITMO DEL PARADIGMA CUALITATIVO: METODOLOGÍA DE VANGUARDIA

En el siguiente capítulo se abordará la estrategia metodológica que se establecerá en el tema de estudio de este trabajo que tiene como enfoque la relación que existe entre el Imaginario Colectivo de Masculinidad generado a través del discurso social por jóvenes6 de 18 a 22 años de la ciudad de Guadalajara, Jalisco, México especificando su correlación directa con los estudios cualitativos, ya que dicho paradigma de investigación permite adentrarse al mundo del sujeto y conocerlo más a mayor profundidad tomando en cuenta sus creencias, actitudes, valores, y sentimientos personales, siendo así la puerta al conocimiento social comprendido a través de la comunicación.

La masculinidad es un fenómeno que metodológicamente puede estudiarse bajo diferentes paradigmas pero en este caso debe ser estudiado desde el método cualitativo debido a que es considerado un comportamiento, y

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(Como se señaló anteriormente de acuerdo con la Organización Iberoamericana de la Juventud (OIJ), la juventud se concibe como una fase de transición entre dos etapas; la niñez y la adultez. En otras palabras, es un proceso de transición en el que los niños se van transformando en personas autónomas, por lo que también puede entenderse de acuerdo con el Instituto Mexicano de la Juventud como una etapa de preparación para que las personas se incorporen en el proceso productivo y se independicen respecto a sus familias de origen)

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como tal forma parte de las identidades del ser humano. Hablar de identidad es hablar de la esencia misma del sujeto, de su representación ante la sociedad, y la auto-construcción conductual que se lleva a cabo en el día a día. (Bajoit, 2009)

Los pasos a seguir dentro de un estudio cualitativo son tan rigurosos como en los estudios cuantitativos, sin embargo; la exactitud empírica en las ciencias sociales, se obtiene a través de la interacción con la realidad de la vida cotidiana, el problema en gestión, y su posterior investigación a través de una serie de tácticas que permitan recabar la información deseada.

Se hablará también del diseño del instrumento de investigación y la experiencia obtenida a través de su aplicación por medio de entrevistas focalizadas y a distancia, ya que se tuvo que realizar estrategias virtuales y de contacto cara a cara que permitieran agilizar el proyecto, para así mantener vigente la cooperación informativa por parte de la población, que en algunos casos se mostró bastante ocupada para asistir en tiempo y forma a las citas formalizadas para hacer las entrevistas.

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Éste trabajo se apoyó en recursos tecnológicos como la plataforma de red social Facebook7, o para correos electrónicos el Hot Mail8, y una grabadora digital para las entrevistas focalizadas cara a cara. Hoy en día el investigador puede valerse de los recursos tecnológicos para realizar el trabajo, sin embargo; lo más importante es buscar la veracidad de los datos para su posterior comprensión e interpretación.

3.1 Visión Cualitativa de la masculinidad Es claro que los estudios subjetivos de la vida cotidiana como puede ser el estudio de la masculinidad, arrojan múltiples realidades pues los sujetos son creadores de su realidad a través de sus interacciones en la vida cotidiana y procesos imaginarios, (Castoriadis, 2008: 189-191) pero no es un proceso científico al considerarse descriptivo, y empírico, sin embargo; es la forma más cercana de estudiar la vida humana en el campo de las ciencias sociales, considerándose así de resultados cuasi-científicos, dependiendo el enfoque de estudio, en éste caso cualitativo. Como menciona Fernando Luis González Reyes:

7

Facebook es una página de red social que te permite mantener contacto a distancia con amigos, familia, y contactos de trabajo a través de un perfil en línea: http://es-la.facebook.com/
8

Hotmail es un servidor de correo electrónico gratuito que te permite enviar y recibir todo tipo de archivos a través de la red: http://prodigy.msn.com/

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La epistemología cualitativa (…) es precisamente el acto de comprender la investigación en las ciencias antroposociales como un proceso de comunicación, un proceso dialógico [desarrollado en la conversación], lo que es una característica particular de las ciencias antroposociales, ya que el hombre se comunica permanentemente en los diferentes espacios sociales que vive. (González, 2007:13)

El paradigma cualitativo utiliza la recolección de datos sin medición numérica para descubrir o afinar preguntas de investigación en el proceso de investigación. (Sampieri, Collado, Baptista, 2006:8) es por eso que se utilizará dicha técnica, ya que cuando se investiga una identidad, o forma de pensamiento éste no puede ser contabilizado en cifras, sino en experiencia y palabras que reflejen un imaginario.

El enfoque cualitativo puede definirse como un conjunto de prácticas interpretativas que hacen al mundo visible, lo transforman y convierten en una serie de representaciones en forma de observaciones, anotaciones, grabaciones, y documentos. Es naturalista (porque estudia a los objetos y seres vivos en sus contextos o ambientes naturales) e interpretativo (pues intenta encontrar sentido a los fenómenos en términos de los significados que las personas otorguen) (Sampieri, Collado, Baptista, 2006:9)

Las características más relevantes de los estudios cualitativos de acuerdo con el libro Metodología de la Investigación (2006:8-9) escrito por Roberto Hernández Sampieri, Carlos Fernández-Collado, y Pilar Baptista Lucio son:

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-Se plantea un problema no tan específico como en el enfoque cuantitativo.

-Se refinan y descubren preguntas de investigación: objetivo general y particulares.

-El investigador comienza examinando el mundo social para observar lo que ocurre, y así desarrollar una teoría coherente con lo ocurrido.

-Se explora, se describe, y se generan perspectivas teóricas.

-En los estudios cualitativos no se prueban hipótesis, éstas se generan durante el proceso y van refinándose conforme se recaban más datos o son un resultado del estudio.

-La recolección de datos no es estandarizada, por lo que es flexible, y se acomoda a las necesidades del investigador.

-Los datos cualitativos con descripciones detalladas de situaciones, eventos, personas, interacciones, conductas observadas y sus manifestaciones.

-Las técnicas para recolectar datos son: la observación no estructurada, entrevistas abiertas, revisión de documentos, discusión en grupo, evaluación de

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experiencias

personales,

registro

de

historias

de

vida,

interacción

e

introspección con grupos o comunidades.

-El proceso de interpretación es flexible, no es exacto, pues el propósito es reconstruir la realidad tal como la observan los actores de una sociedad.

-Se investiga el desarrollo natural de los sucesos, no hay manipulación con respecto de la realidad.

Como se observó el paradigma cualitativo se adentra al mundo del sujeto, sin embargo; hasta el presente no se puede conocer aquello que pensamos aún, pues éste proceso en sí mismo es una combinación de factores psicológicos complejos, sin embargo; Castoriadis replantea lo que Sigmund Freud hizo en el mundo psíquico:

Lo consciente, que es una cara del ser, es un rostro-finalmente- una máscara; y el inconsciente, un sistema constituido por representaciones que han sido reprimidos y cuyo acceso al sistema preconsciente-consciente les ha sido denegado. Este inconsciente está habitado por una multiplicidad de fuerzas que se entrecruzan y que ocasionalmente acceden a lo consciente tomando prestada una forma. (Castoriadis en: Baltá, Lóz, Medina, Passois, y Vargas 2006:10)

La forma para acceder al mundo imaginario es la palabra, representada en ésta investigación a través del discurso social como construcción oral de las realidades propias del individuo, en éste caso el escenario de la masculinidad.

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Una característica de mucha importancia de los discursos es el destacado papel que desempeñan en la transmisión persuasiva de valores, actitudes, saberes y ―posicionamientos‖ del locutor y de los actores sociales, así como en la legitimación de prejuicios e ideologías en relación con lo que es o debe ser entendido por ―normal‖, ―esencial‖, ―valido‖, ―justo‖ o ―injusto‖, cuando se trata de representar a un grupo social…El discurso como práctica social incide en el mantenimiento, refuerzo e incluso en la transformación de la identidad, del orden y de la cohesión social (Gerardo Cham, 2003:15)

3.2 Diseño del Instrumento Los instrumentos permiten acercarse al sujeto de estudio, facilitando así los medios de expresión, en éste caso escritos y dialógicos. Los tipos de cuestionarios más utilizados para la investigación cualitativa es el de tipo abierto, que al igual que la entrevista, permite la expresión en el área de la interpretación, a continuación presentamos las características del cuestionario cualitativo escritas por Fernando Luis González Rey, en su libro Investigación Cualitativa y Subjetividad, página 37:

Las preguntas son abiertas y orientadas a facilitar la expresión de

las personas estudiadas.

Las preguntas buscan orientar la investigación a los aspectos

diferentes de información que se complementen entre sí.

Las preguntas combinan la búsqueda de información directa e

indirecta sobre lo estudiado.

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La cantidad de preguntas es relativamente pequeña.

El cuestionario no conduce a resultados concretos.

La aplicación del cuestionario se realiza en un clima favorable,

donde el sujeto de estudio se encuentre en un estado cooperativo con el estudio.

Dichos factores se tomaron en cuenta para realizar el primer sondeo de acercamiento a nuestra población, plasmando en un cuestionario de preguntas abiertas los temas generales relacionados con la masculinidad, formando así una guía de interrogantes que permitieran conocer el imaginario colectivo de masculinidad a un nivel de acercamiento al tema en cuestión. (VER ANEXO 1)

Lo primero que se tomó en cuenta para hacer el estudio de imaginario Colectivo de Masculinidad a través del Discurso Oral en Jóvenes de 18 a 22 años en la Ciudad de Guadalajara, fue la edad y ciudad de nacimiento. Los requisitos para delimitar la población fueron claros:

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-Nacer en la ciudad de Guadalajara, Jalisco, México. -Haber llevado la mayor parte de su vida en la ciudad de Guadalajara, Jalisco, México. -Ser hombre o mujer y tener entre 18 y 22 años.

En los estudios de género cualitativos es importante entrevistar al sexo hombre y mujer debido a que el comportamiento masculino o femenino es una forma de ser y vivir, por lo que cada sexo aportará a la investigación un punto de vista adquirido desde una posición diferente, ya que ser hombre o mujer otorga una fisiología distinta, más el comportamiento y conducta de éste cuerpo es lo que se relaciona con el género, y no tiene relación directa con ser hombre o mujer, pues se han presentado casos de hombres femeninos, y mujeres masculinas. (Hardy, Jiménez, 2001:77-78)

Se debe hacer énfasis en que la población entrevistada fue de clase social media a media alta, y que cursaba una carrera universitaria, colocando a la población de estudio en ese proceso de juventud que de acuerdo con el Instituto Mexicano de la Juventud concluye cuando se es independiente del núcleo familiar.

Una vez determinado el segmento de población, se realizó una estrategia para acercarse a los sujetos de estudio, una manera que permita obtener datos

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verídicos y sustanciales relacionados directamente con el tema de éste trabajo. La masculinidad es un comportamiento adquirido tanto por hombres como mujeres, formando así parte de la identidad conductual del sujeto en su vida diaria. Es responsabilidad y decisión personal mantener una postura acorde a la identidad deseada, y ésta a su vez actúa de acuerdo a un imaginario, una forma de pensar y dar explicación al mundo que le rodea. (Bajoit, 2009)

Partiendo de dicho principio, se elaboró una estrategia para recabar datos de forma ordenada, y sistematizada, pero que a su vez debía mantener la flexibilidad en tiempo para nuestros entrevistados. El trabajo se dividió en tres fases:

-Fase número 1: Del mes de abril al mes de julio del año 2010 se realizó en la ciudad de Guadalajara una entrevista de preguntas abiertas que permitiera obtener una idea sobre el concepto de masculinidad, en un primer acercamiento con la población. El medio elegido para realizar éstas entrevistas fue Facebook, una plataforma de red social en línea, hoy en día utilizada por la mayoría de los jóvenes que utilizan Internet.

Una vez que se segmentó la población en edad, sexos, y residencia, se hizo una investigación en la red social Facebook mandando a seis usuarios con un rango de edad entre 18 y 22 años, que cursaran la universidad y que

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contaran con residencia en Guadalajara, un mensaje en línea explicándoles el tema de investigación a realizar, y el interés por su apoyo. De los seis seleccionados, sólo cuatro fueron positivos, así que se les mandó la entrevista y la contestaron de acuerdo a las preguntas realizadas (VER ANEXO 1). Una vez contestada la entrevista se les preguntó a cada uno si conocían otros jóvenes que pudieran estar interesados en participar en ésta investigación, por lo que dijeron que sí, así conseguimos otros cuatro sujetos de estudio, con los cuáles también se trabajó a través del sistema de mensajería de la red social virtual Facebook. En total se contactaron ocho sujetos de estudios, los cuáles contestaban con datos similares cada entrevista, por lo que el punto de saturación llegó con las respuestas de la octava entrevista.

-Fase número 2: una vez realizadas las entrevistas a través del servicio de mensajería de la página de Red Social Facebook, se leyeron las respuestas de las preguntas, y se decidió hacer una entrevista focalizada cara a cara, que permitiera profundizar en los datos obtenidos.

En la entrevista focalizada el investigador ha estudiado previamente contenidos informativos respecto al tema en gestión, por lo que el guión de la entrevista se ha elaborado a partir del análisis de contenido y las hipótesis derivadas. La entrevista se centra en las experiencias subjetivas de la gente expuesta a la situación, con el propósito de contrastar las hipótesis y averiguar respuestas o efectos no anticipados. (Merton, Fiske, y Kendall en Valles, 2007:20)

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La forma de realizar la entrevista focalizada fue a través de citas en lugares comunes para nuestros entrevistados, como un café, su trabajo, o misma casa de estudios. Cabe aclarar que en algunos casos las citas fueron canceladas por falta de tiempo por parte de la población que trabaja y estudia, sin embargo; esto no fue un problema ya que se cambiaba la cita cuantas veces fuera necesario.

En la entrevista focalizada se utilizó primero una grabadora de casete, sin embargo; ésta no funcionaba muy bien ya que se trababa, por lo que se prefirió adquirir una grabadora digital y grabar el resto de las entrevistas con dicho aparato. Los sujetos de estudio siempre se mostraron atentos, y compartieron respuestas claras y concisas. Inclusive se les pidió que realizaran un dibujo que representara la masculinidad en una persona, otorgándoles colores, lápiz y papel, los cuáles publicaremos en el siguiente capítulo de resultados. Las entrevistas con los sujetos de estudio se realizaron a partir del mes de mayo del 2010 en múltiples espacios de convivencia social como son: universidades, cafeterías, o centros comerciales concurridos de la Ciudad de Guadalajara.

Fase número 3: se hace el vaciado de datos desde las grabaciones análogas y digitales a escrito digital, para facilitar posteriormente la identificación de categorías, resultados, y análisis.

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El proceso metodológico dejó satisfechas las necesidades de la investigación, que en el posterior capítulo explicará más a detalle los resultados obtenidos, y la división de las categorías encontradas.

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CAPÍTULO IV IDENTIDADES HUMANAS POSTMODERNAS: ANALIZANDO LAS VOCES DE LA MASCULINIDAD

4.1 Categorías de Análisis 4.2 Voces de la Masculinidad 4.3 Resultados categorizados: voces de la masculinidad 4.4 Análisis Teórico 4.5 La palabra como acceso al Imaginario Colectivo 4.6 Género masculino: identidad como resultado del postmodernismo

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CAPÍTULO IV IDENTIDADES HUMANAS POSTMODERNAS: ANALIZANDO LAS VOCES DE LA MASCULINIDAD

En el siguiente capítulo se presentarán los resultados de la investigación realizada a través del método cualitativo que abordó el Imaginario Colectivo de Masculinidad a través del Discurso Social en Jóvenes de 18 a 22 años de la ciudad de Guadalajara, así como también se presentarán las categorías encontradas en las entrevistas, para posteriormente explicar los hallazgos a través de los teóricos Guy Bajoit9 con su teoría del Gran ISA (Individuo-SujetoActor) y explicar el imaginario a través de 10Cornelius Castoriadis.

9

Guy Bajoit: sociólogo belga posmoderno, actualmente ―profesor emérito de de la Universidad Católica de Lovaina (Bélgica). E-mail:

Sociología

guy.bajoit@uclouvain.bel‖ (Bajoit, 2009:9)
10

Cornelius Castoriadis (1922-1977) fue un reconocido filósofo turco que estudió

derecho, economía y filosofía en la Universidad de Atenas, destacándose en el área del psicoanálisis como esquema de pensamiento, expuesto de manera clara en una de sus obras de máxima expresión titulada La institución imaginaria de la sociedad (1975), un trabajo de extraordinaria importancia, en el que se indaga en las raíces de la creatividad, la imaginación creativa de la historia, la dimensión subjetiva de la construcción social, y plantea, además, una superación de la lógica formal por la idea de los ‗magmas‘ y la 'imaginación radical' como impulsos de transformación (la

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Como ya se comentó en el capítulo III, titulado como metodológico los requisitos para delimitar la población fueron claros:

-Nacer en la ciudad de Guadalajara, Jalisco, México. -Haber llevado la mayor parte de su vida en la ciudad de Guadalajara, Jalisco, México. -Ser hombre o mujer y tener entre 18 y 22 años.

Es importante resaltar que en los estudios de género se debe entrevistar al sexo hombre y mujer debido a que el comportamiento masculino o femenino es una forma de ser y vivir, ya que ser hombre o mujer sólo otorga una fisiología distinta, y es que cuando hablamos de género no sólo nos referirá a un sexo, sino a los dos, para así encontrar resultados más certeros.

Por lo tanto es necesario recalcar en éste apartado cómo fue el procedimiento de selección de población diseñándose de la siguiente manera:

dinámica del constructivismo socio-histórico). Pocos hombres han sido y serán como lo fue en vida Cornelius Castoriadis pues sus pensamientos han marcado una evolución humana en el campo social y político a través del tiempo moderno y posmoderno (Infoamérica 2010)

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-Elección de Población a través de Facebook11. (seis invitaciones, responden cuatro)

- Se aplican las cuatro entrevistas a los primeros cuatro seleccionados, para posteriormente pedirles a cada uno un recomendado para seguir con la entrevista a través del mismo sistema virtual.

- Se aplican las siguientes cuatro entrevistas a través de Facebook.

-Se leen las ocho entrevistas primarias, y se decide hacer una entrevista focalizada, para profundizar en los datos de interés.

-Se cita a cada uno de los ocho seleccionados en un lugar de fácil acceso para ellos, como un café, o la escuela.

-Se utiliza una grabadora análoga y digital para grabar las entrevistas realizadas en el punto de encuentro.

11

Facebook es una página de red social que te permite mantener contacto a

distancia con amigos, familia, y contactos de trabajo a través de un perfil en línea: http://es-la.facebook.com/

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-Se transcriben los archivos de audio mp3 a formato escrito digital.

-Posteriormente se crearon las categorías a partir de leer y releer las entrevistas focalizadas elaboradas.

4.1 Categorías de Análisis: A continuación se presentan las categorías encontradas después de leer y releer cada testimonio:

1.- Masculinidad versus femineidad: dicha categoría explica las diferencias entre el comportamiento masculino, y el comportamiento femenino.

2.- Símbolos de la masculinidad: ésta categoría habla de los objetos materiales que pueden llegar a representar la masculinidad.

3.- Representaciones de la masculinidad: la masculinidad puede ser representada con un superhéroe, o una profesión.

4.- Sexualidad y Masculinidad: se explica la influencia de la preferencia sexual en el comportamiento masculino.

5.- El cuerpo masculino: explica la relación entre el cuerpo y los aspectos físicos que representan la masculinidad.

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6.- Comportamiento Masculino: en ésta categoría se explica el comportamiento de la masculinidad.

7.- Masculinidad y religión: ésta categoría se refiere a la relación entre la religión y su influencia en el comportamiento masculino.

Asimismo después de revisar dichas categorías se realizó la redacción de las entrevistas para iniciar con la categorización de los relatos. A continuación se presentan dichos testimonios:

4.2 Voces de la Masculinidad A continuación se presentan los resultados obtenidos a través de las entrevistas realizadas a la población de estudio, (cabe aclarar que los dibujos se han pedido con el fin de concretar una imagen física que personifique la masculinidad, más no se busca analizarlos, ya que esa labor es digna de ser un nuevo trabajo de investigación):

Alonso García Montaño nació el 5 de diciembre de 1990 en Guadalajara, Jalisco, México. Actualmente estudia la carrera de nutrición en la Universidad del Valle de Atemajac y tiene 19 años. A continuación se presentan los resultados de la entrevista que se tuvo con él:

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“El ideal de masculinidad es un hombre varonil, de voz grave y cordial, yo pienso que el físico representativo de la masculinidad debe ser espalda ancha, hombros amplios, piernas gruesas, y fortaleza en general. Realmente el hombre debe ser decidido, entusiasta, conocedor y culto, entre sus valores humanos se destacan la caballerosidad, moral, y respeto al sexo opuesto. Yo sé que la religión, influye porque el hombre representa el ejemplo a seguir y de él depende el bienestar de la familia así como el mantener la autoridad y respeto sobre la mujer. Un ejemplo de trabajos que representan la masculinidad son el albañil, el mecánico, y demás tipos de labores que representen fuerza física. A nivel económico los trabajos que representan lo masculino son los que realiza un hombre de estatus bajo que representa con mayor actitud varonil respecto a las labores de los de clase alta, Ejemplo: una fantasía de la mujer es tener algo con un mecánico o trabajadores de arreglo en la casa. Si hablamos de objetos materiales los carros, pistolas, corbatas, pantalones, etc, sería símbolos de lo masculino. Personalmente creo que la tendencia sexual de la masculinidad es heterosexual, y ésta a su vez está influida por su identidad personal que tiene que estar en concordancia con su género y si ésta es afectada un hombre puede sentirse incómodo con su aspecto de varón, aparte yo noto que no importa si eres gay, lesbiana, o heterosexual yo he notado que en todas las personas independientemente de su orientación sexual se tiene el mismo concepto de masculinidad. Si tuviera que decir un ejemplo personificado de la masculinidad diría que los superhéroes Superman, Batman, y Himan, la representan muy bien. Ahora definiré algunos los conceptos utilizados para expresar mis punto de vista sobre masculinidad: ser varonil es alguien que se ve con un aspecto físico, que tiene porte, es seguro de sí mismo, y mantiene un buen cuerpo así todo mamado. Pienso que siempre te pintan desde chico las características de la masculinidad en forma de estereotipos, pues desde pequeño tu vez en las caricaturas a los monitos o superhéroes que la representan, un ejemplo son: Superman, y Max Steel que son masculinos por sus actos, por su imagen, son seguros de sí mismos, fuertes, inteligentes, y ese tipo de cosas. Ahora también me quiero referir a la caballerosidad como alguien amable con todas las personas, y que tiene atención por los demás. Al referirme a la religión pienso que ésta te pone como un perfil de cómo debe ser el hombre, un ejemplo es Sansón que era todo grande, fuerte e imponía. También pienso que los objetos materiales o símbolos de la masculinidad como el carro te dan un estatus frente a los demás, las corbatas porque es algo típico de los hombres formales que trabajan y eso. Referente al estatus económico la clase alta trabaja como diputados, que son trabajos que no conllevan tanto esfuerzo físico sino intelectual. También creo que la heterosexualidad en el ser masculino ideal es lo que debe ser, pues es lo natural. Pienso que la contraparte de lo masculino es la femineidad que se representa con esa forma de ser tan cuidadosa, distraída, muy meticulosa con su imagen, se arreglan mucho como mujeres, es más sentimental que los hombres, y en general cuidan su aspecto físico demasiado. Creo también que una mujer puede ser masculina porque hay algunas que se comportan como hombres, y además son fachosas y no cuidan tanto su aspecto físico, o también no son tanto de

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sentimientos sino más frías. A su vez el hombre puede ser femenino por que puede cambiar de rol, pues éste puede ser más cuidadoso con su imagen personal, y mucho más sentimental.”

Dibujo que personifica la masculinidad, realizado por Alonso García Montaño de 19 años, Guadalajara, Jalisco, México.

Rocío Citlalli Espinoza Morquecho nació en la Ciudad de Guadalajara, Jalisco, México, el 29 de agosto del año de 1988, es de sexo femenino, estudia la carrera de Ciencias y Técnicas de la Comunicación en la Universidad del Valle de Atemajac y tiene 21 años, a continuación se presentan los resultados obtenidos de la entrevista que se tuvo con Rocío:

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“Para mi el ideal de masculinidad es un comportamiento fiel, coherente, inteligente, sincero, honesto, física y emocionalmente fuerte, seguro, enérgico, profesionalmente sobresaliente, romántico, apasionado, detallista, caballero, limpio, sociable, alegre, sencillo, gusto por la buena comida, música, viajes, culto, y respetuoso. El sobresalir profesionalmente es importante porque es alcanzar lo que se desee y llegar hasta donde se quiera hacerlo en dicha área. Se es detallista en el aspecto de que en todo sentido siempre se aporta algo que ayude a una relación, se es caballero cuando se sabe darle el lugar a una mujer y que ella dirija todo con respeto, el ser culto es que le guste saber sobre cualquier tema, y que le guste estar informado. Pienso que el físico más importante de lo masculino son manos grandes y fuertes, así como los ojos. También es importante una inteligencia clara, específica, y concreta. Los valores humanos que representan lo masculino son la honestidad, el respeto, el compromiso, la fidelidad, el amor y la lealtad. Creo que tener una religión no define la masculinidad desde mi punto de vista, porque simplemente la complementa; siendo una dimensión que le da armonía a las demás. A nivel laboral el trabajo que representa la masculinidad es un cirujano, o un empresario de alto nivel. Los objetos o símbolos de la masculinidad serían una corbata, una herramienta, y un carro, la corbata porque habla de compromiso, responsabilidad, formalidad y da buena imagen. Una herramienta porque habla de la fuerza y de lo que al hombre le gusta hacer, como cosas que generen esfuerzo, un carro porque en la psicología se relaciona con el aparato reproductor masculino, pues habla de fuerza, poder, etc. La masculinidad no se construye con estatus económico, sino con la experiencia de la vida. Creo que la sexualidad en el ser masculino ideal se representa con la vigorosidad, aunque la identidad sexual influirá en su forma de ser masculino pues eres lo que vas construyendo. Mi ideal de masculinidad es un empresario inteligente, romántico y con valores. Creo que la femineidad es el comportamiento aprendido por las personas, en este caso un modelo deseable a seguir de una mujer, un hombre a su vez también puede ser femenino pues la femineidad abarca los sentimientos, la sensibilidad, y hay hombres que son así. También creo que una mujer puede ser masculina porque algunas chicas no le toman importancia a su vanidad.”

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Dibujo que personifica la masculinidad, realizado por Rocío Citlalli Espinoza Morquecho de 21 años, Guadalajara, Jalisco, México.

Edgar Antonio Fábila García nació en la ciudad de Guadalajara, Jalisco, México el 7 de Mayo del año 1988, su sexo es masculino, tiene 22 años y estudia Ciencias y Técnicas de la Comunicación en la Universidad del Valle de Atemajac. A continuación se presentan los resultados de la entrevista realizada a Edgar:
“La masculinidad ideal es un hombre que actúa con la manera propia de los hombres heterosexuales, es decir virilmente. Las características físicas que representan la

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masculinidad son: cuello ancho, facciones cuadradas, manos grandes y rasposas. También pienso que los genes influyen en su grado de Intelecto, así como representar sus ideales en su identidad, y a las personas que sigue. Los valores humanos que también la representan son la puntualidad e igualdad. Creo que una religión no define nada, pues es algo muy independiente, creo que la masculinidad va más hacia el punto de cómo actúa una persona, no tanto de cómo piensa. En el caso de los trabajos más masculinos los realiza el ejecutivo y los obreros. Los objetos materiales que representan la masculinidad pueden ser un cinturón, un pantalón, unos zapatos, un auto deportivo, etc. No pienso que el estatus económico represente la masculinidad, pues una persona puede ser muy masculina sin tener mucho dinero. Creo que un hombre viril es muy importante, pero creo que los homosexuales tienen su parte femenina también, unos más que otros, pero hay muchos homosexuales que son muy masculinos. Es claro que virilidad es una palabra relativa sólo al hombre, como la femineidad a la mujer. Creo que la masculinidad es más rudeza y fuerza en esencia. Una persona que sería como un modelo de la masculinidad es Hitler, pues hay hombres que se destacaron por ser fuertes y valientes en su acciones. Otro punto es que pienso que los obreros y ejecutivos representan la masculinidad porque ser obrero significa un trabajo de ardua labor, eso respecto a un nivel socio económico bajo. Y un ejecutivo porque es el puesto de un hombre de alto nivel, creo yo. También en cuestión de objetos materiales los símbolos serían un cinturón para el pantalón porque eso lo veo en mis familiares como mis primos quienes yo considero que se ven masculinos, unos zapatos de vestir y el auto deportivo también, pues no es algo que lo relacionaría tanto con la feminidad. Los hombres pueden ser femeninos porque a pesar de que tenga órganos sexuales masculinos su pensamiento puede ser más orientado al de una mujer, y viceversa a pesar de que tenga órganos sexuales femeninos su pensamiento puede ser más orientado al de un hombre. Para mi el género femenino son las mujeres que existen en cierto lugar, y en cierta entidad como grupo de mujeres.”

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Dibujo que personifica la masculinidad, realizado por Edgar Antonio Fábila García de 22 años, Guadalajara, Jalisco, México.

Eduardo Lozano nació en la ciudad de Guadalajara, Jalisco, México el 30 de octubre de 1987, su sexo es masculino, tiene 22 años y estudia Ciencias y Técnicas de la Comunicación en la Universidad del Valle de Atemajac. A continuación se presentan los resultados de la entrevista realizada a Eduardo:

“Para mí el ideal de masculinidad es tener el estereotipo de hombre varonil y sus limitantes ante la sociedad, creo que el físico que la representa es tener barba, cabello, y el tipo de cuerpo, también ser masculino puede significar tener un sentimiento de superioridad, y machismo como reflejo de una superioridad ante la mujer. Los valores humanos que lo representan son la valentía, el respeto, y el poder. La religión no influye porque cada quien tiene ideas muy diferentes a los semejantes aun perteneciendo a una misma religión. Los objetos materiales que la representan son los rastrillos, navajas de afeitar, y objetos de deporte como balones de fútbol, pesas, etc. El estatus económico no te hace más masculino o menos masculino pues ésta no se compra. Creo que no existe también una etiqueta definida para tener al cien porciento

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un ideal de ser masculino. A veces la sociedad te dicta a ser como tienes que ser, una forma varonil es lo que estereotipa a los hombres. Creo también que cualquier trabajo representa la masculinidad, pues donde quiera hay que trabajar pues tenemos que comer. Pienso que la masculinidad no se define por tu tendencia sexual, gay, lesbiana, bisexual, o heterosexual da igual, porque la masculinidad es personalidad más que nada, aunque como te digo ésta sociedad tiende a etiquetar todo, la gente te dice como son las cosas y las nombra con sus etiquetas, las usan para distinguir unas cosas de otras. Siento que el género femenino es pasivo, y que un hombre puede ser femenino no literalmente pero puede tener características femeninas, porque puede abrir más su mentalidad a otras formas de vida más sensibles y sin estereotipos y viceversa con las mujeres que pueden ser masculinas.”

Dibujo que personifica la masculinidad, realizado por Eduardo Lozano de 22 años, Guadalajara, Jalisco, México.

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Ricardo García Hernández nació en Guadalajara, Jalisco, México el 17 de septiembre de 1989, su sexo es masculino, y tiene 20 años, estudia la Carrera de Ciencias y Técnicas de la Comunicación en el Tecnológico de Monterrey. A continuación se presenta el resultado de la entrevista realizada a Ricardo:

“Para mi el ideal de masculinidad es un supuesto que no debería formar parte de los objetivos de todos los hombres, sino que debería ser parte de su esencia, un supuesto que me parece que se toma como un estereotipo, pues la gente por ser hombre dice: hay si voy a ser tal cosa sin ponerse a pensar lo que es realmente eso, simplemente dicen ser hombre es eso, y ya lo presupone todo el mundo, cuando en realidad la masculinidad la llevas dentro de ti, la llevas en la esencia, ¿sí? Ok es lo que yo digo. Masculinidad también es el hecho de que un hombre pueda respetar a una mujer sin preguntarse ni siquiera porqué. Por principio. Pienso que las características que representan la masculinidad desde mi punto de vista son fortaleza y tamaño. Mira esa es una, cuestión de la misma naturaleza, en nuestra especie el ser humano… el hombre, es el individuo grande y con más fuerza física, en muchas otras especies es la mujer la hembra, la grande y la fuerte, como eso se ve en muchos insectos, y es lo mismo fíjate yo digo un hombre que se vea grande y fuerte va a dar la señal de apareamiento, aunque sea involuntaria, la mujer lo va captar como una manera de protección como algo que pueda procrear de una manera más estable y más segura. Por ejemplo: el pavorreal macho es de mucho colores y tiene un plumaje increíble y la pavorreal hembra es un pajarraco gris y sin chiste porque realmente ahí el que debe adaptarse más es el hombre a las necesidades de la mujer porque la hembra en este caso es la que desdeña o la que aparta a los machos que no le satisfacen. Lo mismo en el ser humano, un hombre grande, un hombre fuerte va a llamar más la atención de una mujer, aunque claro esto no se da en todos los casos, por ejemplo: los esquimales, los inuits entre más gordos sean más felices son y más llama la atención porque es parte de su complexión, es cosa ya de percepciones. Las características del intelecto serían el pensamiento abstracto, y numérico. Con el pensamiento abstracto ya se va mucho del pensamiento numérico ¿sí? Los hombres tienen un pensamiento más desarrollado en el sentido matemático abstracto porque las matemáticas son puras abstracciones. Son solamente elementos que no los puedes materializar, porque cómo puedes decir aquí tengo dos naranjas pero no puedes tener un dos por ejemplo. Entonces un pensamiento que va más allá de lo que tienes aquí

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presente, pero también es un pensamiento pragmático. Solamente, eso va muy de la mano con las matemáticas, si tienes dos más dos siempre va a ser cuatro, siempre donde lo pongas y donde lo veas. En cambio una mujer tiene un pensamiento mucho más como de procesar las cosas, como revisarlas, como ver los lados positivos y negativos, como hacer un análisis más sentimental de las cosas que es muy útil para una sociedad que está totalmente deshumanizada como es la nuestra. Los valores humanos que la presentan son la lealtad, y la palabra y es que Fácilmente recuerda la palabra de hombre, un duelo entre caballeros, todo ese tipo de cosas que se han ido pasándose de generación en generación es algo que marca mucho a los hombres, no andar con intrigas, no andar con haber qué te digo, claro eso se ha ido modificando porque la sociedad se está yendo al carajo, pero es algo que ya está interiorizado en nosotros, recuerda los duelos entre pistoleros en el viejo oeste, que ninguno de los dos iba a hacer trampa porque era la palabra de caballero, era un juramento de que 1-2-3 y nos volteamos y disparamos al mismo tiempo, no voy hacer trampa porque soy un hombre y respeto mi palabra y la lealtad por lo mismo de por ejemplo: en el ejército es un valor muy importante que seas leal, que seas entregado a la causa que estas defendiendo no hay espacio para otra cosa, ni siquiera se considera. La religión no influye porque para un hombre da igual. Ahí digamos que con el pensamiento abstracto y el pensamiento más analítico y racional donde el hombre no va a permitir, bueno el hombre tradicional no va a permitir que algo más se meta, no va a dar espacio a que la religión, algo que no puede entender y no puede comprobar se meta en su vida, por lo mismo son muchas más las mujeres devotas a una religión que los hombres que realmente digan voy todos los días a misa si lo vez en proporciones si es una proporción mucho más alta de mujeres, lo que yo veo. A nivel laboral los trabajos que representan el ser masculino es la fuerza física. Claro, que cargador de abastos y bodeguero (tono sarcástico) por amor de Dios un hombre va a poder hacer más trabajos de fuerza por sus características fisiológicas pero ya ahora no puedes encasillar a todos los hombres en jornaleros y a todas las mujeres en amas de casa. Hay mujeres que se meten a los trabajos rudos, y hay hombres que se meten a trabajo más intelectual, porque ya no se trata de que tan hombre eres o qué haces o qué dejas de hacer, un hombre va hacer el que va a poder equilibrar las cosas, o sea lo que necesita una mujer y lo que necesita un hombre depende de su fisiognomía que ya es parte de ellos por su sexo que tienen, pero es importante que sepas balancear las cosas para poder desenvolverte mejor, es lo que te va a ayudar bastante. Los objetos materiales que la representan son principalmente armas de fuego, pues es lo primero que se me vino a la mente. El arma de fuego es un símbolo fálico un símbolo de poder, un hombre con una pistola es más hombre que un hombre sin una pistola de acuerdo a los cánones que tenemos establecidos, ya interiorizados nosotros. Es el hecho de tener el poder. El estatus económico no define a la masculinidad pues al hombre no lo hace el dinero sino sus actitudes, aparte nada se basa en el estatus

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socioeconómico, solamente hace que comas mejor, que traigas un mejor coche, o que andes en camión, o que vayas de vacaciones o que no vayas, es lo único que va hacer el estatus socio- económico, no te vas a ser más hombre o menos hombre. Un hombre masculino debe ser heterosexual, porque la sociedad así lo demanda, aparte es fácil, salte tú a besar con un hombre en el centro de la ciudad, y a ver qué te pasa, básicamente por eso. Simplemente por eso, por lo menos en este país el hombre ideal es heterosexual, no vas a poder tener un presidente homosexual, no vas a poder tener un diputado homosexual, no vas a tener un regidor, no vas a poder tener un alcalde, ninguno, no vas a poder ser una figura, simplemente no puedes por la cuestión de éste país de cómo es, básicamente. La masculinidad en el canon ideal es heterosexual, porque es mucho más fácil desenvolverse en una sociedad y llegar al ideal siendo heterosexual. Si tuviera que ejemplificar en un personaje la masculinidad sería Superman por sus músculos, y como salva doncellas y eso, es muy masculino, aparte es la estrella de los superhéroes, Superman es un maldito comic que no me gusta, que no leo, no sé ni qué demonios con él, pero es el hombre vamos, el todo arrg, todo lo puedo, todo lo hago, todo lo sé, todas se mueren por mí, eso. Definitivamente, no necesariamente un hombre tiene que ser masculino y no necesariamente una mujer tiene que ser femenina es lo que marcan los cánones ya con la diversidad sexual te das cuenta que hay hombres que son más mujeres que 100 mujeres que puedas encontrar en una calle, sabes, hay hombres que son mucho más mujeres, y hay mujeres que son mucho más hombres que x cantidad de hombres juntos, ahí es una cuestión asociada a sexos porque no es como lo marca la tradición, si no es como lo hemos interiorizado ¿sí? Es eso. Por ejemplo: El género femenino es un género delicado, es un género mucho más pensante a mi manera de ver las cosas, es un género que se va a preocupar no solamente por una solución al problema porque esa es la que es y ya, se va a poder ver los lados, las contrapartes, se va a poder analizar todo a mayor profundidad, es un género más sentimental, un género que se preocupa por los demás en lo general y los cánones que estamos acostumbrados y es un género que definitivamente es mucho más, se orienta mucho más a lo social, es un género más de la gente y todo eso, viene con el sentido de maternidad, yo lo veo de esa manera. Pienso que tanto el hombre heterosexual, como el hombre homosexual pueden ser tanto bien hombres o bien nenas. Hay hombres heterosexuales muy amanerados, y hay hombres homosexuales muy hombresotes que no puedes distinguir. Así que en estos tiempos de tanta libertad no puedes ponerte a ver cuál es el comportamiento esperado de un hombre o de una mujer.”

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Dibujo que personifica la masculinidad, realizado por Ricardo García Hernández de 20 años, Guadalajara, Jalisco, México.

Ricardo Sánchez Santos nació en la Ciudad de Guadalajara, el 10 de noviembre del año de 1990, su género es masculino, tiene 19 años, y estudia la carrera de nutrición en la Universidad del Valle de Atemajac. A continuación se presenta los resultados arrojados por la entrevista a Ricardo:
“Para mí el ideal de masculinidad viene siendo hombre como fuerte, no sólo físicamente sino también en actitud fuerte y en cierta manera como dura, un hombre en toda la palabra. En su contraparte el ideal de feminidad viene siendo una mujer dulce, tierna, de cierta forma frágil, y delicada. Yo siento que un hombre puede ser femenino y una mujer masculina porque ambas partes si podrían optar por ser de la manera opuesta, aunque de cierta manera para mí, no es algo normal. Lo masculino se

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relaciona físicamente con un hombre fuerte, con un tanto de musculatura, siendo que la barba va muy acorde a todo, pues denota virilidad. Ahora bien, creo que un ser masculino debe ser inteligente, y que porte seguridad y estilo, que su inteligencia concuerde con su inteligencia. Los valores humanos que representan lo masculino es el respeto, ya que siento que esto va ligado a ser un caballero. Tener una religión no define tu punto de vista porque realmente se basa más en la actitud que en las creencias. Pienso que a nivel laboral lo masculino es representado por un alto empresario, pues representan poder, pero uno diferente al barbarismo que siento que ya no va. En cuestión de objetos materiales los carros y trajes son los que la representan bien, ya que actualmente los medios de comunicación así los representan. El estatus económico siento que no es algo primordial para definir la masculinidad, pero sí ayuda debido a los objetos materiales que para mí lo representan, sin embargo; puedes tener las características aún sin estos objetos. Los hombres masculinos deben ser caballeros, lo cual significa tener una sola pareja, a pesar de que la mayoría de las personas piensas que los hombres disfrutamos de tener muchas mujeres, siento que no tenemos que perder este romanticismo que sabe tratar a una mujer de manera dulce, para poder expresar tus sentimientos de la manera adecuada. La identidad sexual de una persona masculina hasta cierto punto no influye, pues la mayoría de las personas sin importar sus preferencias tienen un punto de vista de lo que es masculino, aunque sean por ejemplo alguien gay, aun así tendrá ese ideal de masculinidad. En pocas palabras ser masculino es un hombre con carácter fuerte, pero aun con un toque romántico, alguien que es un caballero y que tiene ese estilo, que se siente en su presencia.”

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Dibujo que personifica la masculinidad, realizado por Ricardo Sánchez Santos de 19 años, Guadalajara, Jalisco, México.

María del Rosario Cuevas, nació en la ciudad de Guadalajara, Jalisco, México el 17 de julio de 1989, su género es femenino, tiene 21 años y estudia la carrera de Ciencias y Técnicas de la Comunicación en la Universidad del Valle de Atemajac. A continuación se presenta los resultados de la entrevista realizada a Rosario:

“Quizás no exista un ideal de masculinidad, pero hemos crecido en un país machista que nos ha creado el imaginario de masculinidad como todo lo contrario a lo que una mujer hace.

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En cuestión de físico no creo que existan características que hagan a un hombre más o menos masculino, pero en lo particular a mí me gusta una espalda ancha y una buena estatura ya que me representa protección, aparte el hombre es mucho más fuerte que la mujer, y tienen capacidades a veces que nosotras no podemos, como cargar cosas pesadas, o empujar cosas, y yo creo que la fuerza del hombre nos ayuda a las mujeres en muchas cosas. En cuestión del intelecto no creo que éste represente la masculinidad, más sin embargo; si se puede definir a un hombre como maduro e inmaduro, quizá un hombre maduro representa la masculinidad, pues puede haber un chavo tonto pero que tiene rasgos masculinos muy marcados, facciones, actitudes y el que sea tonto no lo hace menos masculino. Al decir maduro yo creo que es una persona que es consciente de lo que hace y asume la responsabilidad de todas sus acciones y un inmaduro es la persona que va por la vida y no piensa las consecuencias de sus acciones y no reflexiona sobre ellas. No creo que ningún valor humano representa la masculinidad porque eso no quiere decir que seas un hombre masculino, si es masculino no te va a ser más amoroso, si es masculino no te va a ser una persona honesta, yo no lo relaciono con un valor. La religión no define la masculinidad directamente, pero según la religión nos muestran ciertos personajes bíblicos como imaginarios de masculinidad, más sin embargo; yo creo que desde el hogar y el contexto en general se da el ideal de masculinidad, por ejemplo: en los niños los papás les dicen cómo vestir o no llores porque eso es de niñas o no te pongas eso porque es de niñas, no juegues a las muñecas porque las niñas son las que juegan a las muñecas, o el hecho de que no les pongan hacer quehaceres del hogar y sólo a las hijas porque eso no son cosas de hombres, esos serían ejemplos que desde el hogar se inculcan esas cosas. Ahora en la Biblia se menciona a Sansón que era como que muy hombre, entonces su masculinidad y su fuerza lo tenía en su cabello, entonces nos han enseñado que los hombres representan esa fuerza, más sin embargo; también te inculcan por ejemplo que Dalila le cortó el cabello, que también la mujer es el complemento del hombre. A nivel laboral creo que un trabajo masculino es cualquiera que no esté relacionado con actividades que se consideran femeninas por la sociedad. Creo que la ropa puede llegar a influir en la imagen de un ser masculino pues hasta en la forma de vestir se ve, por ejemplo: a mí me gustan los hombres que se visten de colores oscuros, que no sea ni rosa, ni que actualmente este de moda, pero yo lo sigo relacionando con la femineidad y que no usen la ropa muy ajustada porque no sé, así yo veo que cuando la usan muy ajustada se me hace como que muy muy femenino y tampoco me gusta que se pinten el cabello porque también lo relaciono con las mujeres que nos pintamos el cabello y así. Pongamos un ejemplo si un hombre se pone un vestido y cosas así obviamente no se te va a ser masculino o actitudes que tiene la mujer como movimientos de mujer, o lo que nosotros catalogamos movimientos de mujer vas a decir ¡hay no ese parece gay, o ese no parece hombre! Pienso que el estatus económico no influye en la masculinidad porque actualmente aún hay personas que

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dicen que el que un hombre lleve dinero a casa lo hace hombre, pero nuestra generación está creciendo en un contexto en donde los hombres y las mujeres pueden tener las mismas responsabilidades, y es que actualmente la mujer está participando en todos los sectores que anteriormente se creía sólo para los hombres, entonces anteriormente creían que no sé acciones como cocinar o hacer las labores de la casa y cosas así sólo eran asunto de mujeres, entonces todo lo que implicara fuerza física o que tuviera que ver con bueno todo lo demás era para los hombres y actualmente como que ya se está olvidando esa categorización que se tenía de los empleos. Si nos referimos a tendencia sexual creo que hay personas que lo relacionan con los heterosexuales, pero yo tengo amigos que son homosexuales y sin embargo reflejan masculinidad, aparte ya no creo que la identidad sexual influya en el ideal de ser masculino pues hoy en día los estereotipos de masculinidad están muy marcados y creo que funcionan de igual manera en cualquier identidad, pero se necesita conocer las diferentes identidades para poder afirmar o negar esta pregunta. Para mi el ideal masculino es un hombre maduro, firme, autosuficiente, formal, seguro, e imponente. Porque todas estas características reflejan protección en todos los sentidos: económica, física, social etc. Y es lo que yo busco en una pareja. También pienso que en algunos casos la sociedad es machista, y el hombre es el que pone las reglas, es el que manda y no le da valor alguno a la mujer. Yo creo que hoy en día no tiene que ver tu tendencia sexual para ser masculino, porque el que le guste una persona de su mismo sexo no deja de lado los estereotipos que marca la sociedad mexicana sobre que el hombre se tiene que vestir de pantalones, no de faldas, el hombre tiene que llevar la comida a la casa, el hombre es el que paga las citas, y hasta de hecho en las relaciones homosexuales el que toma el rol del hombre es usualmente el que paga las salidas, o el ideal con el que crece un hombre que tiene que vestir de tal forma o así, hay unos que sí, por ejemplo los travestis que sí se olvidan de eso pero en general no, porque puede haber hombres que bueno en general son una pareja y uno suele tomar el rol de la mujer y el otro el rol del hombre entonces usualmente el que toma el rol del hombre es al que se le puede considerar masculino. Ahora si tuviera que representar la masculinidad en un personaje sería Batman, porque en las películas ponen siempre a un actor que habla así como que muy directo en las cosas que dice son muy directas, su voz es muy grave y atractiva.”

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Dibujo que personifica la masculinidad, realizado por María del Rosario Cuevas de 21 años, Guadalajara, Jalisco, México.

Sarilú Mora Jiménez nació en la ciudad de Guadalajara, Jalisco, México el 11 de noviembre de 1988, su género es femenino, tiene 21 años y ella es estudiante de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la Universidad del Valle de Atemajac. A continuación se presentan los resultados obtenidos de la entrevista a Sarilú:

“En lo personal el ideal de masculinidad es una descripción de género envolviendo atmósferas y contextos. Una de las características del físico que representan la masculinidad desde mi punto de vista es el aparato reproductor masculino, la forma del cuerpo robusto, una quijada pronunciada, hombres de voz gruesa, tesitura, fracciones gruesas, y todo es muy amplio. Pienso que un hombre de niño no es tan intelectual,

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tiene otras capacidades de la escuela, los hombres al crecer se enfocan en otras cosas y de chicos no tanto a la escuela, pues los niños hacen deporte, liberan energía y ya en la universidad nos volvemos intelectuales. Creo que la cordialidad, el respeto, ser caballeroso, y tener sentido de protección son los valores humanos que representan la masculinidad. No creo que tener una religión defina la masculinidad pues tener una religión es estar encasillado a algo como vivir en una burbuja. En la Biblia hay machismo, se ve marcado increíble, el hecho de que Dios sea hombre, o siempre imaginan a un padre o una madre con los hindús. A nivel laboral el trabajo que representa la masculinidad es un perfil de construcción, arquitectura, ingenierías, los bomberos, puestos administrativos altos, plomeros, mecánicos, o mecatrónicos. Los objetos materiales que representan la masculinidad serían el condón, la concha protectora, juguetes sexuales para hombres como labios vibradores vaginales, viagra, etc, aparte no creo diferencias entre hombres y mujeres. Creo que tener un aspecto masculino te hace hombre, pero si te haces la jarocha ya no eres hombre, a pesar de ello, hoy en día no hay tendencia ideal, simplemente te expresas con lo que realmente te identificas. Hoy en día es la era de la expresión con nuestra identidad. Recordemos que la masculinidad se construye, pero de forma subjetiva. A mí en lo personal me cuesta trabajo construir un ideal de masculinidad porque me gustan muchos tipos de hombres: híbridos, es mujer o es hombre, aparte las mujeres somos más rolleras, te pedimos que nos escuches, nos des soluciones, pues somos incrédulas, somos tramposos, y tenemos verborrea. Yo pienso que el género es cualquier palabra que te define si es masculino o femenino, referente a lo gramatical. El sexo se refiere al ser humano, ya sea animal o persona. El hombre no es 100% masculino, puesto que él también tiene hormonas femeninas. Creo que las atmósferas, el contexto y el entorno es lo que definen al género, o las tendencias. Ya que puede ser desde su vestimenta, preferencias, ideología, ambiente, gustos, etc; respecto a la tesitura me refiero a la voz, su amplitud y grosor. Es amplio porque pueden variar las hormonas femeninas en un hombre, qué tantas y cómo se manifiestan en determinado cuerpo. Creo que los roles los impone la sociedad, nos guiamos y educamos. A través de reglas impuestas como el ser caballeroso, cordial, y respetuoso. La religión puede influir en tu masculinidad, más no la define. Es como vivir en una burbuja porque es un pensamiento cerrado y no ves más allá de las cosas. Hoy en día la sociedad impone la moda, te dice cómo vestir, todos aquellos que rompen esas reglas proponen, y de ahí hacen otras tendencias, Hay una hibridación porque ahora las mujeres se visten de hombres y viceversa, pero lo que sí es que el comportamiento masculino lo tenemos ya definido. Aparte tú creas tu propia identidad masculina con tus diversos atributos acumulados, que te definen como género. Pienso que la diferencia entre el género masculino y femenino son los atributos asociados y apropiados con los roles de la sociedad, eso define tu género. Por ejemplo lo femenino se relaciona con la delicadeza, fragilidad, así como lo fino. Rasgos delicados, así como sus movimientos, el maquillaje, así como vestimenta y accesorios. Etc. Y la diferencia entre sexos es que el hombre cuenta con pene, y la mujer con vagina.”

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Dibujo que personifica la masculinidad, realizado por Sarilú Mora Jiménez de 21 años, Guadalajara, Jalisco, México.

4.3 Resultados categorizados: voces de la masculinidad En éste apartado del trabajo vamos a relacionar las categorías con los testimonios de los informantes, de tal forma que se pueda conocer el discurso social de cada entrevistado desde la perspectiva categórica a tratar.

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1.- Masculinidad versus femineidad: dicha categoría explica las diferencias entre el comportamiento masculino, y el comportamiento femenino.

Rocío Citlalli Espinoza Morquecho: Creo que la femineidad es el comportamiento aprendido por las personas, en este caso un modelo deseable a seguir de una mujer, un hombre a su vez también puede ser femenino pues la femineidad abarca los sentimientos, la sensibilidad, y hay hombres que son así… También creo que una mujer puede ser masculina porque algunas chicas no le toman importancia a su vanidad… Alonso García Montaño: Pienso que la contraparte de lo masculino es la femineidad que se representa con esa forma de ser tan cuidadosa, distraída, muy meticulosa con su imagen, se arreglan mucho como mujeres, es más sentimental que los hombres, y en general cuidan su aspecto físico demasiado… Creo también que una mujer puede ser masculina porque hay algunas que se comportan como hombres, y además son fachosas y no cuidan tanto su aspecto físico, o también no son tanto de sentimientos sino más frías. A su vez el hombre puede ser femenino por que puede cambiar de rol, pues éste puede ser más cuidadoso con su imagen personal, y mucho más sentimental… Eduardo Lozano: Siento que el género femenino es pasivo, y que un hombre puede ser femenino no literalmente pero puede tener características femeninas, porque puede abrir más su mentalidad a otras formas de vida más sensibles y sin estereotipos y viceversa con las mujeres que pueden ser masculinas… Edgar Antonio Fábila García: Creo que un hombre viril es muy importante, Es claro que virilidad es una palabra relativa sólo al hombre, como la femineidad a la mujer… Los hombres pueden ser femeninos porque a pesar de que tenga órganos sexuales masculinos su pensamiento puede ser más orientado al de una mujer, y viceversa a pesar de que tenga órganos sexuales femeninos su pensamiento puede ser más orientado al de un hombre… Para mí el género femenino son las mujeres que existen en cierto lugar, y en cierta entidad como grupo de mujeres… María del Rosario Cuevas: Quizás no exista un ideal de masculinidad, pero hemos crecido en un país machista que nos ha creado el imaginario de masculinidad como todo lo contrario a lo que una mujer hace…. Yo creo que desde el hogar y el contexto en general se da el ideal de masculinidad, por ejemplo: en los niños los papás les dicen cómo vestir o no llores porque eso es de niñas o no te pongas eso porque es de niñas, no juegues a las muñecas porque las niñas son las que juegan a las muñecas, o el hecho de que no les pongan hacer quehaceres del hogar y sólo a las hijas porque eso

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no son cosas de hombres, esos serían ejemplos que desde el hogar se inculcan esas cosas… Actualmente aún hay personas que dicen que el que un hombre lleve dinero a casa lo hace hombre, pero nuestra generación está creciendo en un contexto en donde los hombres y las mujeres pueden tener las mismas responsabilidades, y es que actualmente la mujer está participando en todos los sectores que anteriormente se creía sólo para los hombres, entonces anteriormente creían que no sé acciones como cocinar o hacer las labores de la casa y cosas así sólo eran asunto de mujeres, entonces todo lo que implicara fuerza física o que tuviera que ver con bueno todo lo demás era para los hombres y actualmente como que ya se está olvidando esa categorización que se tenía de los empleos… Para mí el ideal masculino es un hombre maduro, firme, autosuficiente, formal, seguro, e imponente. Porque todas estas características reflejan protección en todos los sentidos: económica, física, social etc… Y es lo que yo busco en una pareja…. También pienso que en algunos casos la sociedad es machista, y el hombre es el que pone las reglas, es el que manda y no le da valor alguno a la mujer… Ricardo García Hernández: para mí el ideal de masculinidad es un supuesto que no debería formar parte de los objetivos de todos los hombres, sino que debería ser parte de su esencia, un supuesto que me parece que se toma como un estereotipo, pues la gente por ser hombre dice: hay si voy a ser tal cosa sin ponerse a pensar lo que es realmente eso, simplemente dicen ser hombre es eso, y ya lo presupone todo el mundo, cuando en realidad la masculinidad la llevas dentro de ti, la llevas en la esencia, ¿sí? Ok es lo que yo digo...Masculinidad también es el hecho de que un hombre pueda respetar a una mujer sin preguntarse ni siquiera porqué. Por principio… En cambio una mujer tiene un pensamiento mucho más como de procesar las cosas, como revisarlas, como ver los lados positivos y negativos, como hacer un análisis más sentimental de las cosas que es muy útil para una sociedad que está totalmente deshumanizada como es la nuestra…Definitivamente, no necesariamente un hombre tiene que ser masculino y no necesariamente una mujer tiene que ser femenina es lo que marcan los cánones ya con la diversidad sexual te das cuenta que hay hombres que son más mujeres que 100 mujeres que puedas encontrar en una calle, sabes, hay hombres que son mucho más mujeres, y hay mujeres que son mucho más hombres que x cantidad de hombres juntos, ahí es una cuestión asociada a sexos porque no es como lo marca la tradición, si no es como lo hemos interiorizado ¿sí? Es eso. Por ejemplo: El género femenino es un género delicado, es un género mucho más pensante a mi manera de ver las cosas, es un género que se va a preocupar no solamente por una solución al problema porque esa es la que es y ya, se va a poner a ver los lados, las contrapartes, se va a poner a analizar todo a mayor profundidad, es un género más sentimental, un género que se preocupa por los demás en lo general y los cánones que estamos acostumbrados y es un género que definitivamente es mucho más, se orienta mucho más a lo social, es un género más de la gente y todo eso, viene con el sentido de maternidad, yo lo veo de esa manera…

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Ricardo Sánchez Santos: Para mí el ideal de masculinidad viene siendo hombre como fuerte, no sólo físicamente sino también en actitud fuerte y en cierta manera como dura, un hombre en toda la palabra… En su contraparte el ideal de feminidad viene siendo una mujer dulce, tierna, de cierta forma frágil, y delicada… Yo siento que un hombre puede ser femenino y una mujer masculina porque ambas partes sí podrían optar por ser de la manera opuesta, aunque de cierta manera para mí, no es algo normal… En pocas palabras ser masculino es un hombre con carácter fuerte, pero aún con un toque romántico, alguien que es un caballero y que tiene ese estilo, que se siente en su presencia… Sarilú Mora Jiménez: en lo personal el ideal de masculinidad es una descripción de género envolviendo atmósferas y contextos… Pienso que un hombre de niño no es tan intelectual, tiene otras capacidades de la escuela, los hombres al crecer se enfocan en otras cosas y de chicos no tanto a la escuela, pues los niños hacen deporte, liberan energía y ya en la universidad nos volvemos intelectuales… A mí en lo personal me cuesta trabajo construir un ideal de masculinidad porque me gustan muchos tipos de hombres: híbridos, es mujer o es hombre, aparte las mujeres somos más royeras, te pedimos que nos escuches, nos des soluciones, pues somos incrédulas, somos tramposos, y tenemos verborrea... Yo pienso que el género es cualquier palabra que te define si es masculino o femenino, referente a lo gramatical… El sexo se refiere al ser humano, ya sea animal o persona… El hombre no es 100% masculino, puesto que él también tiene hormonas femeninas… Creo que las atmósferas, el contexto y el entorno es lo que definen al género, o las tendencias, ya que puede ser desde su vestimenta, preferencias, ideología, ambiente, gustos, etc; respecto a la tesitura me refiero a la voz, su amplitud y grosor… Es amplio porque pueden variar las hormonas femeninas en un hombre, qué tantas y cómo se manifiestan en determinado cuerpo… Creo que los roles los impone la sociedad, nos guiamos y educamos… Y la diferencia entre sexos es que el hombre cuenta con pene, y la mujer con vagina… Pienso que la diferencia entre el género masculino y femenino son los atributos asociados y apropiados con los roles de la sociedad, eso define tu género… Por ejemplo lo femenino se relaciona con la delicadeza, fragilidad, así como lo fino… Rasgos delicados, así como sus movimientos, el maquillaje, así como vestimenta y accesorios. Etc.

2.- Símbolos de la masculinidad: ésta categoría habla de los objetos materiales que pueden llegar a representar la masculinidad.
Rocío Citlalli Espinoza Morquecho: Los objetos o símbolos de la masculinidad serían una corbata, una herramienta, y un carro, la corbata porque habla de compromiso,

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responsabilidad, formalidad y da buena imagen... Una herramienta porque habla de la fuerza y de lo que al hombre le gusta hacer, como cosas que generen esfuerzo, un carro porque en la psicología se relaciona con el aparato reproductor masculino, pues habla de fuerza, poder, etc… Alonso García Montaño: Si hablamos de objetos materiales los carros, pistolas, corbatas, pantalones, etc, sería símbolos de lo masculino… También pienso que los objetos materiales o símbolos de la masculinidad como el carro te dan un estatus frente a los demás, las corbatas porque es algo típico de los hombres formales que trabajan y eso… Eduardo Lozano: Los objetos materiales que la representan son los rastrillos, navajas de afeitar, y objetos de deporte como balones de fútbol, pesas, etc… Edgar Antonio Fábila García: Los objetos materiales que representan la masculinidad pueden ser un cinturón, un pantalón, unos zapatos, un auto deportivo, etc… También en cuestión de objetos materiales los símbolos serían un cinturón para el pantalón porque eso lo veo en mis familiares como mis primos quienes yo considero que se ven masculinos, unos zapatos de vestir y el auto deportivo también, pues no es algo que lo relacionaría tanto con la feminidad… Ricardo García Hernández: El estatus económico no define a la masculinidad pues al hombre no lo hace el dinero sino sus actitudes, aparte nada se basa en el estatus socioeconómico, solamente hace que comas mejor, que traigas un mejor coche, o que andes en camión, o que vayas de vacaciones o que no vayas, es lo único que va hacer el estatus socio- económico, no te vas a ser más hombre o menos hombre... Los objetos materiales que la representan son principalmente armas de fuego, pues es lo primero que se me vino a la mente… El arma de fuego es un símbolo fálico un símbolo de poder, un hombre con una pistola es más hombre que un hombre sin una pistola de acuerdo a los cánones que tenemos establecidos, ya interiorizados nosotros... Es el hecho de tener el poder… En cuestión de objetos materiales los carros y trajes son los que la representan bien, ya que actualmente los medios de comunicación así los representan... Sarilú Mora Jiménez: Los objetos materiales que representan la masculinidad serían el condón, la concha protectora, juguetes sexuales para hombres como labios vibradores vaginales, viagra, etc, aparte no creo diferencias entre hombres y mujeres... El pene...

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3.- Representaciones de la masculinidad: la masculinidad puede ser representada con un superhéroe, o una profesión.
Rocío Citlalli Espinoza Morquecho: A nivel laboral el trabajo que representa la masculinidad es un cirujano, o un empresario de alto nivel... La masculinidad no se construye y representa con estatus económico, sino con la experiencia de la vida. Mi ideal de masculinidad es un empresario inteligente, romántico y con valores... Alonso García Montaño: Un ejemplo de trabajos que representan la masculinidad son el albañil, el mecánico, y demás tipos de labores que representen fuerza física. A nivel económico los trabajos que representan lo masculino son los que realiza un hombre de estatus bajo que representa con mayor actitud varonil respecto a las labores de los de clase alta, Ejemplo: una fantasía de la mujer es tener algo con un mecánico o trabajadores de arreglo en la casa… Si tuviera que decir un ejemplo personificado de la masculinidad diría que los superhéroes Superman, Batman, y Himan, la representan muy bien... Pienso que siempre te pintan desde chico las características de la masculinidad en forma de estereotipos, pues desde pequeño tu vez en las caricaturas a los monitos o superhéroes que la representan, un ejemplo son: Superman, y Max Steel que son masculinos por sus actos, por su imagen, son seguros de sí mismos, fuertes, inteligentes, y ese tipo de cosas... Referente al estatus económico la clase alta trabaja como diputados, que son trabajos que no conllevan tanto esfuerzo físico sino intelectual… Eduardo Lozano: Para mí el ideal de masculinidad es tener el estereotipo de hombre varonil y sus limitantes ante la sociedad El estatus económico no te hace más masculino o menos masculino pues ésta no se compra... Creo que no existe también una etiqueta definida para tener al cien porciento un ideal de ser masculino... A veces la sociedad te dicta a ser como tienes que ser, una forma varonil es lo que estereotipa a los hombres... Creo también que cualquier trabajo representa la masculinidad, pues donde quiera hay que trabajar pues tenemos que comer... Edgar Antonio Fábila García: En el caso de los trabajos más masculinos los realiza el ejecutivo y los obreros… No pienso que el estatus económico represente la masculinidad, pues una persona puede ser muy masculina sin tener mucho dinero... Creo que la masculinidad es más rudeza y fuerza en esencia... Una persona que sería como un modelo de la masculinidad es Hitler, pues hay hombres que se destacaron por ser fuertes y valientes en su acciones... Otro punto es que pienso que los obreros y ejecutivos representan la masculinidad porque ser obrero significa un trabajo de ardua labor, eso respecto a un nivel socio económico bajo… Y un ejecutivo porque es el puesto de un hombre de alto nivel, creo yo…

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María del Rosario Cuevas: A nivel laboral creo que un trabajo masculino es cualquiera que no esté relacionado con actividades que se consideran femeninas por la sociedad… Creo que la ropa puede llegar a influir en la imagen de un ser masculino pues hasta en la forma de vestir se ve, por ejemplo: a mí me gustan los hombres que se visten de colores oscuros, que no sea ni rosa, ni que actualmente esté de moda, pero yo lo sigo relacionando con la femineidad y que no usen la ropa muy ajustada porque no sé, así yo veo que cuando la usan muy ajustada se me hace como que muy muy femenino y tampoco me gusta que se pinten el cabello porque también lo relaciono con las mujeres que nos pintamos el cabello y así. Pongamos un ejemplo si un hombre se pone un vestido y cosas así obviamente no se te va a ser masculino o actitudes que tiene la mujer como movimientos de mujer, o lo que nosotros catalogamos movimientos de mujer vas a decir ¡hay no ese parece gay, o ese no parece hombre! Pienso que el estatus económico no influye en la masculinidad. Ahora si tuviera que representar la masculinidad en un personaje sería Batman, porque en las películas ponen siempre a un actor que habla así como que muy directo en las cosas que dice son muy directas, su voz es muy grave y atractiva… Ricardo García Hernández: A nivel laboral los trabajos que representan el ser masculino es la fuerza física. Claro, que cargador de abastos y bodeguero (tono sarcástico) por amor de Dios un hombre va a poder hacer más trabajos de fuerza por sus características fisiológicas pero ya ahora no puedes encasillar a todos los hombres en jornaleros y a todas las mujeres en amas de casa. Hay mujeres que se meten a los trabajos rudos, y hay hombres que se meten a trabajo más intelectual, porque ya no se trata de que tan hombre eres o qué haces o qué dejas de hacer, un hombre va hacer el que va a poder equilibrar las cosas, o sea lo que necesita una mujer y lo que necesita un hombre depende de su fisiognomía que ya es parte de ellos por su sexo que tienen, pero es importante que sepas balancear las cosas para poder desenvolverte mejor, es lo que te va a ayudar bastante… Si tuviera que ejemplificar en un personaje la masculinidad sería Superman por sus músculos, y como salva doncellas y eso, es muy masculino, aparte es la estrella de los superhéroes, Superman es un maldito comic que no me gusta, que no leo, no sé ni qué demonios con él, pero es el hombre vamos, el todo arrg, todo lo puedo, todo lo hago, todo lo sé, todas se mueren por mí, eso… Ricardo Sánchez Santos: Pienso que a nivel laboral lo masculino es representado por un alto empresario, pues representan poder, pero uno diferente al barbarismo que siento que ya no va… El estatus económico siento que no es algo primordial para definir la masculinidad, pero sí ayuda debido a los objetos materiales que para mí lo representan, sin embargo; puedes tener las características aún sin estos objetos… Sarilú Mora Jiménez: A nivel laboral el trabajo que representa la masculinidad es un perfil de construcción, arquitectura, ingenierías, los bomberos, puestos administrativos altos, plomeros, mecánicos, o mecatrónicos. Hoy en día la sociedad impone la moda, te dice cómo vestir, todos aquellos que rompen esas reglas proponen, y de ahí hacen

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otras tendencias, hay una hibridación porque ahora las mujeres se visten de hombres y viceversa, pero lo que sí es que el comportamiento masculino lo tenemos ya definido... Aparte tú creas tu propia identidad masculina con tus diversos atributos acumulados, que te definen como género…

4.- Sexualidad y Masculinidad: se explica la influencia de la preferencia sexual en el comportamiento masculino.
Rocío Citlalli Espinoza Morquecho: Creo que la sexualidad en el ser masculino ideal se representa con la vigorosidad, aunque la identidad sexual influirá en su forma de ser masculino pues eres lo que vas construyendo. Alonso García Montaño: Personalmente creo que la tendencia sexual de la masculinidad es heterosexual, y ésta a su vez está influida por su identidad personal que tiene que estar en concordancia con su género y si ésta es afectada un hombre puede sentirse incómodo con su aspecto de varón, aparte yo noto que no importa si eres gay, lesbiana, o heterosexual yo he notado que en todas las personas independientemente de su orientación sexual se tiene el mismo concepto de masculinidad. También creo que la heterosexualidad en el ser masculino ideal es lo que debe ser, pues es lo natural. Eduardo Lozano: Pienso que la masculinidad no se define por tu tendencia sexual, gay, lesbiana, bisexual, o heterosexual da igual, porque la masculinidad es personalidad más que nada, aunque como te digo ésta sociedad tiende a etiquetar todo, la gente te dice como son las cosas y las nombra con sus etiquetas, las usan para distinguir unas cosas de otras. Edgar Antonio Fábila García: creo que los homosexuales tienen su parte femenina también, unos más que otros, pero hay muchos homosexuales que son muy masculinos. María del Rosario Cuevas: Si nos referimos a tendencia sexual creo que hay personas que lo relacionan con los heterosexuales, pero yo tengo amigos que son homosexuales y sin embargo reflejan masculinidad, aparte ya no creo que la identidad sexual influya en el ideal de ser masculino pues hoy en día los estereotipos de masculinidad están muy marcados y creo que funcionan de igual manera en cualquier identidad, pero se necesita conocer las diferentes identidades para poder afirmar o negar esta pregunta. Yo creo que hoy en día no tiene que ver tu tendencia sexual para ser masculino, porque el que le guste una persona de su mismo sexo no deja de lado los estereotipos que marca la sociedad mexicana sobre que el hombre se tiene que

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vestir de pantalones, no de faldas, el hombre tiene que llevar la comida a la casa, el hombre es el que paga las citas, y hasta de hecho en las relaciones homosexuales el que toma el rol del hombre es usualmente el que paga las salidas, o el ideal con el que crece un hombre que tiene que vestir de tal forma o así, hay unos que sí, por ejemplo los travestis que sí se olvidan de eso pero en general no, porque puede haber hombres que bueno en general son una pareja y uno suele tomar el rol de la mujer y el otro el rol del hombre entonces usualmente el que toma el rol del hombre es al que se le puede considerar masculino. Ricardo García Hernández: Un hombre masculino debe ser heterosexual, porque la sociedad así lo demanda, aparte es fácil, salte tú a besar con un hombre en el centro de la ciudad, y a ver qué te pasa, básicamente por eso. Simplemente por eso, por lo menos en este país el hombre ideal es heterosexual, no vas a poder tener un presidente homosexual, no vas a poder tener un diputado homosexual, no vas a tener un regidor, no vas a poder tener un alcalde, ninguno, no vas a poder ser una figura, simplemente no puedes por la cuestión de éste país de cómo es, básicamente. Ricardo Sánchez Santos: Los hombres masculinos deben ser caballeros, lo cual significa tener una sola pareja, a pesar de que la mayoría de las personas piensas que los hombres disfrutamos de tener muchas mujeres, siento que no tenemos que perder este romanticismo que sabe tratar a una mujer de manera dulce, para poder expresar tus sentimientos de la manera adecuada. La identidad sexual de una persona masculina hasta cierto punto no influye, pues la mayoría de las personas sin importar sus preferencias tienen un punto de vista de lo que es masculino, aunque sean por ejemplo alguien gay, aun así tendrá ese ideal de masculinidad. Sarilú Mora Jiménez: Creo que tener un aspecto masculino te hace hombre, pero si te haces la jarocha ya no eres hombre, a pesar de ello, hoy en día no hay tendencia ideal, simplemente te expresas con lo que realmente te identificas. Hoy en día es la era de la expresión con nuestra identidad. Recordemos que la masculinidad se construye, pero de forma subjetiva.

5.- El cuerpo masculino: explica la relación entre el cuerpo y los aspectos físicos que representan la masculinidad.
Rocío Citlalli Espinoza Morquecho: Física y emocionalmente fuerte, pienso que el físico más importante de lo masculino son manos grandes y fuertes, así como los ojos…

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Alonso García Montaño: El ideal de masculinidad es un hombre varonil, de voz grave y cordial, yo pienso que el físico representativo de la masculinidad debe ser espalda ancha, hombros amplios, piernas gruesas, y fortaleza en general… Eduardo Lozano: Creo que el físico que la representa es tener barba, cabello, y el tipo de cuerpo… Edgar Antonio Fábila García: Las características físicas que representan la masculinidad son: cuello ancho, facciones cuadradas, manos grandes y rasposas... María del Rosario Cuevas: En cuestión de físico no creo que existan características que hagan a un hombre más o menos masculino, pero en lo particular a mí me gusta una espalda ancha y una buena estatura ya que me representa protección, aparte el hombre es mucho más fuerte que la mujer, y tienen capacidades a veces que nosotras no podemos, como cargar cosas pesadas, o empujar cosas, y yo creo que la fuerza del hombre nos ayuda a las mujeres en muchas cosas… Ricardo García Hernández: Pienso que las características que representan la masculinidad desde mi punto de vista son fortaleza y tamaño… Mira esa es una, cuestión de la misma naturaleza, en nuestra especie el ser humano… el hombre, es el individuo grande y con más fuerza física, en muchas otras especies es la mujer la hembra, la grande y la fuerte, como eso se ve en muchos insectos, y es lo mismo fíjate yo digo un hombre que se vea grande y fuerte va a dar la señal de apareamiento, aunque sea involuntaria, la mujer lo va captar como una manera de protección como algo que pueda procrear de una manera más estable y más segura... Por ejemplo: el pavorreal macho es de mucho colores y tiene un plumaje increíble y la pavorreal hembra es un pajarraco gris y sin chiste porque realmente ahí el que debe adaptarse más es el hombre a las necesidades de la mujer porque la hembra en este caso es la que desdeña o la que aparta a los machos que no le satisfacen... Lo mismo en el ser humano, un hombre grande, un hombre fuerte va a llamar más la atención de una mujer, aunque claro esto no se da en todos los casos, por ejemplo: los esquimales, los inuits entre más gordos sean más felices son y más llama la atención porque es parte de su complexión, es cosa ya de percepciones… Ricardo Sánchez Santos: Lo masculino se relaciona físicamente con un hombre fuerte, con un tanto de musculatura, siendo que la barba va muy acorde a todo, pues denota virilidad… Sarilú Mora Jiménez: Una de las características del físico que representan la masculinidad desde mi punto de vista es el aparato reproductor masculino, la forma del cuerpo robusto, una quijada pronunciada, hombres de voz gruesa, tesitura, fracciones gruesas, y todo es muy amplio…

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6.- Comportamiento Masculino: en ésta categoría se explica el comportamiento de la masculinidad.
Rocío Citlalli Espinoza Morquecho: Para mí el ideal de masculinidad es un comportamiento fiel, coherente, inteligente, sincero, honesto… seguro, enérgico, profesionalmente sobresaliente, romántico, apasionado, detallista, caballero, limpio, sociable, alegre, sencillo, gusto por la buena comida, música, viajes, culto, y respetuoso… El sobresalir profesionalmente es importante porque es alcanzar lo que se desee y llegar hasta donde se quiera hacerlo en dicha área… Se es detallista en el aspecto de que en todo sentido siempre se aporta algo que ayude a una relación, se es caballero cuando se sabe darle el lugar a una mujer y que ella dirija todo con respeto, el ser culto es que le guste saber sobre cualquier tema, y que le guste estar informado… También es importante una inteligencia clara, específica, y concreta... Los valores humanos que representan lo masculino son la honestidad, el respeto, el compromiso, la fidelidad, el amor y la lealtad... Alonso García Montaño: Realmente el hombre debe ser decidido, entusiasta, conocedor y culto, entre sus valores humanos se destacan la caballerosidad, moral, y respeto al sexo opuesto… Ser varonil es alguien que se ve con un aspecto físico, que tiene porte, es seguro de sí mismo, y mantiene un buen cuerpo así todo mamado... Ahora también me quiero referir a la caballerosidad como alguien amable con todas las personas, y que tiene atención por los demás… Eduardo Lozano: también ser masculino puede significar tener un sentimiento de superioridad, y machismo como reflejo de una superioridad ante la mujer... Los valores humanos que lo representan son la valentía, el respeto, y el poder... Edgar Antonio Fábila García: La masculinidad ideal es un hombre que actúa con la manera propia de los hombres heterosexuales, es decir virilmente... También pienso que los genes influyen en su grado de Intelecto, así como representar sus ideales en su identidad, y a las personas que sigue… Los valores humanos que también la representan son la puntualidad e igualdad. María del Rosario Cuevas: En cuestión del intelecto no creo que éste represente la masculinidad, más sin embargo; si se puede definir a un hombre como maduro e inmaduro, quizá un hombre maduro representa la masculinidad, pues puede haber un chavo tonto pero que tiene rasgos masculinos muy marcados, facciones, actitudes y el que sea tonto no lo hace menos masculino… Al decir maduro yo creo que es una persona que es consciente de lo que hace y asume la responsabilidad de todas sus acciones y un inmaduro es la persona que va por la vida y no piensa las consecuencias de sus acciones y no reflexiona sobre ellas... No creo que ningún valor humano representa la masculinidad porque eso no quiere decir que seas un hombre masculino,

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si es masculino no te va a ser más amoroso, si es masculino no te va a ser una persona honesta, yo no lo relaciono con un valor… Ricardo García Hernández: Las características del intelecto serían el pensamiento abstracto, y numérico... Con el pensamiento abstracto ya se va mucho del pensamiento numérico ¿sí? Los hombres tienen un pensamiento más desarrollado en el sentido matemático abstracto porque las matemáticas son puras abstracciones… Son solamente elementos que no los puedes materializar, porque cómo puedes decir aquí tengo dos naranjas pero no puedes tener un dos por ejemplo... Entonces un pensamiento que va más allá de lo que tienes aquí presente, pero también es un pensamiento pragmático… Solamente, eso va muy de la mano con las matemáticas, si tienes dos más dos siempre va a ser cuatro, siempre donde lo pongas y donde lo veas... Los valores humanos que la presentan son la lealtad, y la palabra y es que fácilmente recuerda la palabra de hombre, un duelo entre caballeros, todo ese tipo de cosas que se han ido pasándose de generación en generación es algo que marca mucho a los hombres, no andar con intrigas, no andar con haber qué te digo, claro eso se ha ido modificando porque la sociedad se está yendo al carajo, pero es algo que ya está interiorizado en nosotros, recuerda los duelos entre pistoleros en el viejo oeste, que ninguno de los dos iba a hacer trampa porque era la palabra de caballero, era un juramento de que 1-2-3 y nos volteamos y disparamos al mismo tiempo, no voy hacer trampa porque soy un hombre y respeto mi palabra y la lealtad por lo mismo de por ejemplo: en el ejército es un valor muy importante que seas leal, que seas entregado a la causa que estas defendiendo no hay espacio para otra cosa, ni siquiera se considera. Ricardo Sánchez Santos: Ahora bien, creo que un ser masculino debe ser inteligente, y que porte seguridad y estilo, que su inteligencia concuerde con su inteligencia... Los valores humanos que representan lo masculino es el respeto, ya que siento que esto va ligado a ser un caballero… Sarilú Mora Jiménez: Creo que la cordialidad, el respeto, ser caballeroso, y tener sentido de protección son los valores humanos que representan la masculinidad… A través de reglas impuestas por la sociedad como el ser caballeroso, cordial, y respetuoso…

7.- Masculinidad y religión: ésta categoría se refiere a la relación entre la religión y su influencia en el comportamiento masculino.
Rocío Citlalli Espinoza Morquecho: Creo que tener una religión no define la masculinidad desde mi punto de vista, porque simplemente la complementa; siendo una dimensión que le da armonía a las demás...

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Alonso García Montaño: Yo sé que la religión influye porque el hombre representa el ejemplo a seguir y de él depende el bienestar de la familia así como el mantener la autoridad y respeto sobre la mujer… Al referirme a la religión pienso que ésta te pone como un perfil de cómo debe ser el hombre, un ejemplo es Sansón que era todo grande, fuerte e imponía… Eduardo Lozano: La religión no influye porque cada quien tiene ideas muy diferentes a los semejantes aun perteneciendo a una misma religión... Edgar Antonio Fábila García: Creo que una religión no define nada, pues es algo muy independiente, creo que la masculinidad va más hacia el punto de cómo actúa una persona, no tanto de cómo piensa… María del Rosario Cuevas: La religión no define la masculinidad directamente, pero según la religión nos muestran ciertos personajes bíblicos como imaginarios de masculinidad, más sin embargo; ahora en la Biblia se menciona a Sansón que era como que muy hombre, entonces su masculinidad y su fuerza lo tenía en su cabello, entonces nos han enseñado que los hombres representan esa fuerza, más sin embargo; también te inculcan por ejemplo que Dalila le cortó el cabello, que también la mujer es el complemento del hombre... Ricardo García Hernández: La religión no influye porque para un hombre da igual... Ahí digamos que con el pensamiento abstracto y el pensamiento mas analítico y racional donde el hombre no va a permitir, bueno el hombre tradicional no va a permitir que algo más se meta, no va a dar espacio a que la religión, algo que no puede entender y no puede comprobar se meta en su vida, por lo mismo son muchas más las mujeres devotas a una religión que los hombres que realmente digan voy todos los días a misa si lo vez en proporciones si es una proporción mucho más alta de mujeres, lo que yo veo. La masculinidad en el canon ideal es heterosexual, porque es mucho más fácil desenvolverse en una sociedad y llegar al ideal siendo heterosexual... Ricardo Sánchez Santos: Tener una religión no define tu punto de vista porque realmente se basa más en la actitud que en las creencias... Sarilú Mora Jiménez: No creo que tener una religión defina la masculinidad pues tener una religión es estar encasillado a algo como vivir en una burbuja... En la Biblia hay machismo, se ve marcado increíble, el hecho de que Dios sea hombre, o siempre imaginan a un padre o una madre con los Hindús… La religión puede influir en tu masculinidad, más no la define… Es como vivir en una burbuja porque es un pensamiento cerrado y no ves más allá de las cosas…

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4.4 Análisis Teórico A continuación se presenta el análisis teórico vinculado a los discursos sociales de cada uno de los entrevistados, con el fin de comprender mejor el imaginario colectivo de masculinidad desde una perspectiva científica basada en una teoría de la realidad social como lo es el concepto de Imaginario Colectivo de Cornelius Castoriadis, y la teoría DE Guy Bajoit del Gran Individuo-Sujeto-Actor (Gran ISA).

Antes de seguir al vínculo teórico de los testimonios con la teoría, es importante recordar que la masculinidad es asunto de identidad, y como parte fundamental del hombre ésta se desarrolla para sí a través de la construcción de un mundo propio subjetivo en niveles internos de la mente y sensorialmente externos a través de la interacción social en la vida cotidiana. (Castoriadis, 2008: 189-191).

María del Rosario Cuevas: Quizás no exista un ideal de masculinidad, pero hemos crecido en un país machista que nos ha creado el imaginario de masculinidad como todo lo contrario a lo que una mujer hace….

Éste mundo interno y externo radica principalmente en la dimensión psíquica que construye la realidad a través del proceso de la imaginación y categorización de ideales y pensarse cómo. Cornelius Castoriadis en su concepto de imaginario, define los elementos que influyen en el proceso imaginativo del individuo:

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―Imaginación es la capacidad de hacer existir lo que no está en el mundo meramente físico y, por sobre todo, de representarse, y de manera propia cada cual, de presentar para sí, eso que rodea y le importa al ser viviente, y sin duda también su propio ser. En el caso de la representación ―externa‖ – la percepción – esa presentación está condicionada, pero no causada, por el ser-así del medio ambiente y los ―objetos‖ que están en él. Al mismo tiempo, el viviente crea el equivalente de que llamamos afecto- placerdisplacer-, e intención –búsqueda/evitación- El viviente tiene, apunta a algo relativo a ―sí‖ y a lo que él crea como ―medio ambiente‖. Para empezar, el afecto es una ―señal‖ decisiva de su relación con el medio ambiente‖ (Castoriadis 2008:189)

Dicho proceso imaginativo del individuo se ve reflejado en lo que Ricardo Sánchez Santos ha dicho respecto a la masculinidad, pues él dice que lo masculino se relaciona físicamente con un hombre fuerte, más sin embargo no deja de ser un producto de su imaginario:
Ricardo Sánchez Santos: Lo masculino se relaciona físicamente con un hombre fuerte, con un tanto de musculatura, siendo que la barba va muy acorde a todo, pues denota virilidad…

La imaginación es un pensamiento de flujo espontáneo ilustrado que proviene de la nada y es que ―la psique es un elemento formativo que sólo existe en y por y cómo lo forma; es formación e imaginación, es imaginación radical que hace surgir ya una ―primera‖ representación a partir de una nada de representación, es decir, a partir de nada‖ (Castoriadis, Bazcko, G. Durand, Maffesoli, B. Anderson en Cabrera, 2003:11) el verbo imaginar nace de un punto cero en la inconsciencia donde aún no se ha formado el recuerdo del mí

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mismo, no intentamos entrar en niveles filosóficos de la mente sino más bien explicar ese estado de la inconsciencia de existir. Es la imaginación la que a nivel mental se encarga de hacer existir y llevar a la consciencia aquello que no existe y es inconsciente en el mundo del joven masculino, la representación propia se construye a través de su percepción interna y externa que permanece presente en su medio ambiente. (Castoriadis 2008:189) El joven imagina para crear pero necesita valerse de una herramienta fundamental en el hombre para comunicarse y por ende sociabilizar, ésta es la lengua. Para Castoriadis la sociabilización es a través de la cual el individuo social accede al estado de realidad y lógica. Pues en éste proceso se proyecta a través de la palabra lo interno del mundo propio, aquél espacio personal categorizado en su imaginación y que le da un sentido a éste mundo de múltiples realidades (Castoriadis 2008:190) como si de estrellas del cosmos se tratara. Como ejemplo tenemos la definición de viva voz, por parte de Edgar Antonio Fábila García, y es que su testimonio proviene de su imaginación, y es plasmada en la realidad a través de la palabra:
Edgar Antonio Fábila García: La masculinidad ideal es un hombre que actúa con la manera propia de los hombres heterosexuales, es decir virilmente...

Ahora bien, el concepto de Imaginario Colectivo se entiende como:
―El concepto de ―imaginario‖ constituye una categoría clave en la interpretación de la comunicación en la sociedad moderna como producción de creencias e imágenes colectivas. Lo deseable, lo imaginable

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y lo pensable de la sociedad actual encuentra definición en la comunicación pública. Por lo cual, ésta se convierte en el espacio de construcción de identidades colectivas a la manera de ―verse, imaginarse y pensarse como‖. Esta perspectiva permite entender las cuestiones de cultura como desde la reflexión de la identidad a la reflexión sobre la diversidad.‖ (Castoriadis, Bazcko, G. Durand, Maffesoli, B. Anderson en Cabrera, 2003:1)

Al hablar de imaginario como parte de la sociedad moderna de creencias e imágenes colectivas, lo pensable por parte de los individuos se vuelve pieza del espacio mental donde se construyen las identidades, ya que es una forma de verse, imaginarse y pensarse cómo, tal teoría se ve reflejada en el testimonio de Rocío Citlalli Espinoza Morquecho, donde habla de su ideal de masculinidad:
Rocío Citlalli Espinoza Morquecho: Para mí el ideal de masculinidad es un comportamiento fiel, coherente, inteligente, sincero, honesto… seguro, enérgico, profesionalmente sobresaliente, romántico, apasionado, detallista, caballero, limpio, sociable, alegre, sencillo, gusto por la buena comida, música, viajes, culto, y respetuoso…

El imaginario colectivo en ésta investigación se ha podido conocer gracias al discurso social, ya que el mundo es una proyección de la imaginación, y se vale del lenguaje para construirlo y hacerlo realidad. Por la palabra transmitimos ideas, emociones y necesidades, ella conforma la realidad visible de nuestro mundo interno, la que expresa como último producto de la mente lo que queremos ser y decir. ―Mundo y lenguaje se constituyen mutuamente, y el punto común entre mundo y lenguaje reside en las significaciones imaginarias

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sociales. El lenguaje lleva a postular la existencia de las cosas reales -pues al nombrarlas se las cosifica - se toma de un fragmento de lo real y se hace de él ―algo‖ distinto y definido, que es, además, elemento de un conjunto también distinto y definido‖ (Castoriadis en: Baltá, Lóz, Medina, Passois, y Vargas 2006:9) Dicha idea se refleja en el testimonio de Sarilú Mora Jiménez:
Sarilú Mora Jiménez: No creo que tener una religión defina la masculinidad pues tener una religión es estar encasillado a algo como vivir en una burbuja... En la Biblia hay machismo, se ve marcado increíble, el hecho de que Dios sea hombre, o siempre imaginan a un padre o una madre con los Hindús… La religión puede influir en tu masculinidad, más no la define… Es como vivir en una burbuja porque es un pensamiento cerrado y no ves más allá de las cosas…

Como se puede ver, el conocer el imaginario colectivo de la masculinidad a través del discurso social permite que ésta investigación profundice más acertadamente en la producción posmoderna de ideas, creencias e imágenes que la mente de los jóvenes tapatíos conceptualizan como masculinidad, un ejemplo es el pensamiento de Ricardo García Hernández acerca de la masculinidad:

Ricardo García Hernández: Pienso que las características que representan la masculinidad desde mi punto de vista son fortaleza y tamaño…

4.5 La palabra como acceso al Imaginario Colectivo Ya se ha recordado la función del imaginario colectivo y su definición, así como la importancia de la palabra oral para accesar a la mente de los seres humanos,

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y ¿Qué es la palabra? Pues la palabra es arquitecta de los hombres y sus sistemas políticos, la responsable de la sociabilización y evolución. A través del tiempo ella estuvo ahí como testigo fundamental de la vida subjetiva de los hombres, pues ella es la voz de nuestra consciencia. Castoriadis dice: ―deben comprender que el mundo no se acaba en lo que ya es, que el mundo puede ser de otra manera‖ (Cartoriadis en: Baltá, Lóz, Medina, Passois, y Vargas 2006:9) El mundo y avance de la humanidad es lo que fue en su tiempo, pues es hijo de la personalidad científica y social de su época, y muere con ella en su época. Y es que así también lo fue el concepto de masculinidad en su tiempo, hijo de las creencias y costumbres ideológicas que formaron las sociedades de otras épocas. Como ejemplo de dicho aspecto teórico bien comenta María del Rosario Cuevas sobre la sexualidad masculina hoy en día:

María del Rosario Cuevas: Yo creo que hoy en día no tiene que ver tu tendencia sexual para ser masculino, porque el que le guste una persona de su mismo sexo no deja de lado los estereotipos que marca la sociedad mexicana sobre que el hombre se tiene que vestir de pantalones, no de faldas, el hombre tiene que llevar la comida a la casa, el hombre es el que paga las citas, y hasta de hecho en las relaciones homosexuales el que toma el rol del hombre es usualmente el que paga las salidas, o el ideal con el que crece un hombre que tiene que vestir de tal forma o así, hay unos que sí, por ejemplo los travestis que sí se olvidan de eso pero en general no, porque puede haber hombres que bueno en general son una pareja y uno suele tomar el rol de la mujer y el otro el rol del hombre entonces usualmente el que toma el rol del hombre es al que se le puede considerar masculino.

Hoy en el pleno auge de la posmodernidad que ―implica la ruptura de las promesas del imaginario moderno, lo sólido se hace líquido, lo seguro se convierte en peligro, y el progreso comienza a mostrar sus rasgos de barbarie‖

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(Baltá, Lóz, Medina, Passois, y Vargas 2006:15) el espacio histórico-social es otro, y con ello ha cambiado el contexto cultural donde los hombres del siglo XXI construyen su identidad.

4.6 Género masculino: identidad como resultado del postmodernismo Ahora bien, como se explicó en la Introducción de éste trabajo hoy en día nos topamos ante una realidad postmoderna donde no siempre la identidad de género masculino es la antítesis de otra femenina, pues el rol del hombre y su comportamiento puede ser visto también desde caracteres atribuidos a la mujer, y viceversa. (Hardy, Jiménez, 2001:77-78) Una identidad de género masculina es una serie de comportamientos adoptados, independientemente de la relación de éstos con el sexo hombre o mujer. Para la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de Nueva York la identidad de género se define como: ―el sentir de un individuo sobre si es varón o hembra, hombre o mujer, o algo distinto o entre los dos. La expresión de género describe las características externas y comportamiento que se define socialmente como masculino o femenino, tal como la vestimenta, amaneramientos, modos de hablar e interacciones sociales‖. (Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de Nueva York, 2006:2) Es importante resaltar que la masculinidad y femineidad son construcciones sociales donde tanto hombres como mujeres pueden formar parte de ella adoptando conductas propias del respectivo género; sin embargo, no necesariamente éste será femenino en el caso de la mujer, y masculino en el caso del hombre, y es que también pueden aparecer casos donde suceda todo

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lo contrario. (Hardy, Jiménez, 2001:77-78) éste hecho se ve reflejado en el siguiente fragmento del testimonio de Alonso García Montaño:

Alonso García Montaño: Pienso que la contraparte de lo masculino es la femineidad que se representa con esa forma de ser tan cuidadosa, distraída, muy meticulosa con su imagen, se arreglan mucho como mujeres, es más sentimental que los hombres, y en general cuidan su aspecto físico demasiado… Creo también que una mujer puede ser masculina porque hay algunas que se comportan como hombres, y además son fachosas y no cuidan tanto su aspecto físico, o también no son tanto de sentimientos sino más frías. A su vez el hombre puede ser femenino por que puede cambiar de rol, pues éste puede ser más cuidadoso con su imagen personal, y mucho más sentimental…

Debido a que el género es un conjunto de comportamientos adquiridos a través de las interacciones sociales se toma del científico social Guy Bajoit la teoría del Gran ISA (Individuo, Sujeto, y Actor) con el fin de explicar el origen postmoderno del Imaginario Colectivo de Masculinidad a través del Discurso Social en jóvenes de 18 a 22 años en la Ciudad de Guadalajara, Jalisco, México.

De acuerdo con la teoría del científico social Guy Bajoit, (Gran ISA) el propósito del sujeto es desarrollar el ―sí mismo‖ de la existencia, vive por sí y para sí, su mundo termina donde acaban sus necesidades, y la felicidad comienza cuando satisface sus deseos. (Bajoit, 2009) Como vemos a continuación los objetos materiales forman parte de las necesidades de ser masculino:

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Edgar Antonio Fábila García: Los objetos materiales que representan la masculinidad pueden ser un cinturón, un pantalón, unos zapatos, un auto deportivo, etc…

La sociedad postmoderna occidental ha evolucionado hacia un nuevo concepto identitario originado por un cambio vertiginoso en el sistema social hace 40 años; sin embargo, actualmente se padecen las consecuencias de aquella profunda mutación cultural que hoy se sintetiza en la concepción de un nuevo sistema social: el individualismo. Éste sistema sucede en cada ser humano a través del surgimiento de un nuevo esquema de identidad basado en la realización del sí mismo a través de la liberación de la presión social: (Bajoit, 2009)

―—sé tú mismo—, siendo así que la cultura está impregnada de sus mandamientos inflexibles; les da la ilusión de ser libres —―elige tu vida”— siendo así que él mismo ha sembrado trampas maliciosas en los senderos escarpados de la autorrealización personal; nos presenta como derechos lo que de hecho son nuestros deberes.” (Bajoit Guy, 2009:11)

Hoy en día los tiempos que se viven invitan al hombre a tomar una identidad de ser él mismo, es claro que esto influye en el concepto de género tanto masculino como femenino, pues ambos son identidades y conjunto de comportamiento aprendidos a través de la interacción social, es por ello Guy Bajoit, dice que la identidad del sujeto se basa en tres esferas relacionadas entre sí: identidad deseada (ID), la identidad asignada (IA), y la identidad comprometida (IC). (Bajoit, 2009:12)

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A) ID: identidad deseada:
―Ella contiene todo lo que el individuo, consciente o inconscientemente, ―siente‖ en sí mismo como deseos de ser o de hacer, todo lo que lo ―impulsa‖ hacia sus preferencias, sus gustos y sus inclinaciones. Tales deseos son insaciables, puesto que se renuevan constantemente mediante la práctica de las relaciones sociales; ellos incitan al individuo a buscar sin límite alguno cierta cantidad y calidad de ―objetos de satisfacción‖ valorizados por la cultura vigente (por los modelos culturales, las ideologías, las utopías) en un lugar y tiempo determinados, sean o no legítimos, según las posiciones sociales que le corresponden.‖ (Bajoit, 2009:12)

La identidad deseada (ID) es una forma de actualizar constantemente la identidad propia de acuerdo a las necesidades de la vida cotidiana. El género masculino conoce lo que quiere, y sabe lo que desea, él actúa impulsado por motivaciones personales inconscientes o conscientes. Su camino se construye a través de las relaciones sociales, pues son ellas las que renuevan en su vivir diario esa necesidad de crecer en los distintos niveles culturales de la sociedad donde él forma parte (Bajoit, 2009):
Sarilú Mora Jiménez: Pienso que un hombre de niño no es tan intelectual, tiene otras capacidades de la escuela, los hombres al crecer se enfocan en otras cosas y de chicos no tanto a la escuela, pues los niños hacen deporte, liberan energía y ya en la universidad nos volvemos intelectuales…

B) IA: identidad asignada:

―Ella contiene todo lo que el individuo percibe, explícita o confusamente, como las expectativas de los demás con respecto a sí mismo (otras personalidades, sus padres, su cónyuge, sus hijos, sus amigos… y / o

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instituciones (la escuela, el mercado de trabajo, el Estado…); es lo que él cree que su medio social espera de él, y que ha interiorizado en su conciencia moral. Esta identidad le indica, en consecuencia, las cantidades y las calidades de los ―objetos de satisfacción‖ a los cuales la cultura le reconoce derecho de acceso, dadas sus posiciones sociales; simultáneamente le impone los límites que los demás asignan a su satisfacción legítima.‖ (Bajoit, 2009:12)

La identidad asignada (IA) puede explicar la forma en que el joven interioriza su masculinidad pues ésta es influida por el deseo de aceptación, costumbres, tradiciones y normas sociales que en conjunto moldean la identidad del joven a través de un proceso psicológico que termina en la exteriorización de la realidad vivida la cual crea expectativas de sí mismo en la sociedad (Bajoit, 2009:12):

Edgar Antonio Fábila García: La masculinidad ideal es un hombre que actúa con la manera propia de los hombres heterosexuales, es decir virilmente... También pienso que los genes influyen en su grado de Intelecto, así como representar sus ideales en su identidad, y a las personas que sigue…

C) IC: identidad comprometida:

―Ésta se compone de los compromisos (conscientes o no) que el individuo —apoyándose sobre lo que en el pasado ha sido y ha hecho, así como también sobre lo que en el presente es y hace— asume con respecto a sí mismo, a propósito de lo que, en el futuro, quiere ser y hacer; es la imagen que se forma de sí mismo, en el tiempo, cuando dice ―yo soy…‖; es lo que cree deber ser y hacer para ser coherente consigo mismo, para salvaguardar su integridad identitaria, para asumir lo que es y lo que hace; es su manera personal de conciliar sus necesidades frecuentemente incompatibles entre sí, de satisfacer más o menos a todas ellas, a pesar de sus contradicciones y de los límites que les son impuestos.‖ (Bajoit, 2009:13)

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La identidad comprometida (IC) establece una relación de personalidad donde se mantiene la responsabilidad de ser congruente con el presente, el pasado, y el futuro, se debe estar seguro de lo que se es, pues la identidad debe ser coherente y compatible con su imagen tanto personal como social. En éste caso la congruencia identitaria es un punto crucial sobre la evolución del género masculino a lo largo de la historia. (Bajoit, 2009:13)
Ricardo García Hernández: Un hombre masculino debe ser heterosexual, porque la sociedad así lo demanda, aparte es fácil, salte tú a besar con un hombre en el centro de la ciudad, y a ver qué te pasa, básicamente por eso. Simplemente por eso, por lo menos en este país el hombre ideal es heterosexual, no vas a poder tener un presidente homosexual, no vas a poder tener un diputado homosexual, no vas a tener un regidor, no vas a poder tener un alcalde, ninguno, no vas a poder ser una figura, simplemente no puedes por la cuestión de éste país de cómo es, básicamente.

La identidad personal se estructura de acuerdo con Bajoit, a través de los deseos interiorizados (Identidad Deseada), expectativas de los otros (Identidad Asignada) y los compromisos con respecto a sí mismo (Identidad

Comprometida). (Bajoit, 2009) El individuo realiza a través de la identidad comprometida (IC) e identidad deseada (ID) su hacer personal, y cuando lo realiza satisface casi siempre lo que los demás esperan de él, esta idea es expuesta a través de la identidad deseada (ID) y la identidad asignada (IA); sin embargo, éstas identidades no cubren totalmente lo que el individuo espera de sí mismo, sólo coincide con lo que la sociedad espera de él, pasando de una

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identidad a otra, he aquí el origen póstumo de ésta teoría, pues ya no hablamos de un sujeto que mantiene una forma de ser constante las veinticuatro horas del día, el individuo ha formado máscaras de personalidad, utilizadas a modo de supervivencia en cada zona de identidad, formando así identidades. Hay bastantes formas de ser en el sujeto, y éstas aún en las tres zonas básicas de identidad se ven influenciadas por otros esquemas individuales, que para Bajoit, están compuestos por siete zonas más articuladas entre sí. (Bajoit, 2009) Dicha estructura de identidad se ve reflejada en el siguiente fragmento del testimonio de María del Rosario Cuevas:
María del Rosario Cuevas: Quizás no exista un ideal de masculinidad, pero hemos crecido en un país machista que nos ha creado el imaginario de masculinidad como todo lo contrario a lo que una mujer hace…. Yo creo que desde el hogar y el contexto en general se da el ideal de masculinidad, por ejemplo: en los niños los papás les dicen cómo vestir o no llores porque eso es de niñas o no te pongas eso porque es de niñas, no juegues a las muñecas porque las niñas son las que juegan a las muñecas, o el hecho de que no les pongan hacer quehaceres del hogar y sólo a las hijas porque eso no son cosas de hombres, esos serían ejemplos que desde el hogar se inculcan esas cosas… Actualmente aún hay personas que dicen que el que un hombre lleve dinero a casa lo hace hombre, pero nuestra generación está creciendo en un contexto en donde los hombres y las mujeres pueden tener las mismas responsabilidades, y es que actualmente la mujer está participando en todos los sectores que anteriormente se creía sólo para los hombres, entonces anteriormente creían que no sé acciones como cocinar o hacer las labores de la casa y cosas así sólo eran asunto de mujeres, entonces todo lo que implicara fuerza física o que tuviera que ver con bueno todo lo demás era para los hombres y actualmente como que ya se está olvidando esa categorización que se tenía de los empleos… Para mí el ideal masculino es un hombre maduro, firme, autosuficiente, formal, seguro, e imponente. Porque todas estas características reflejan protección en todos los sentidos: económica, física, social etc… Y es lo que yo busco en una pareja…. También pienso que en algunos casos la

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sociedad es machista, y el hombre es el que pone las reglas, es el que manda y no le da valor alguno a la mujer…

Esquema de las Zonas de identidad (Bajoit, 2009:13)

Las zonas identitarias Los aspectos que no son visibles en las primeras tres zonas de identidad (IC), (IA), y (ID) del individuo, son contenidos en siete zonas identitarias (Z1, Z2, Z3, Z4, Z5, Z6, y Z7) éstas aún más específicas. Las primeras cuatro zonas son parte de la identidad comprometida (IC), conteniendo en sí lo que el individuo es o hace, y las últimas tres hablan de todo lo contrario, refiriéndose a lo que él no es o deja de hacer. (Bajoit, 2009)

Z1: es el núcleo central de la identidad, aquí coinciden las tres identidades: (IA), (ID), y (IC), es donde el individuo disfruta ser quien es,

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mientras que al mismo tiempo realiza sus deseos con la aprobación de los demás, por ende, el sujeto está conforme con lo que es y hace, creando así una atmósfera de armonía, descanso, integración y paz, pero también un punto vulnerable, pues alrededor de éste núcleo de ―confort‖ permanecen aquellos rasgos identitarios (Z2, Z3, Z4, Z5, Z6, y Z7) que amenazan y sitúan al

individuo en peligro, pues éste corre el riesgo de ser criticado por lo que hace o deja de hacer. (Bajoit, 2009):

Ricardo García Hernández: para mí el ideal de masculinidad es un supuesto que no debería formar parte de los objetivos de todos los hombres, sino que debería ser parte de su esencia, un supuesto que me parece que se toma como un estereotipo, pues la gente por ser hombre dice: hay si voy a ser tal cosa sin ponerse a pensar lo que es realmente eso, simplemente dicen ser hombre es eso, y ya lo presupone todo el mundo, cuando en realidad la masculinidad la llevas dentro de ti, la llevas en la esencia, ¿sí? Ok es lo que yo digo...

Z2: es la zona de realización desviante, pues el individuo actúa, para obedecer a sus deseos, pero en contra de lo que esperan los demás con relación a lo que él es y hace para sí mismo. (Bajoit, 2009):

Edgar Antonio Fábila García: Los hombres pueden ser femeninos porque a pesar de que tenga órganos sexuales masculinos su pensamiento puede ser más orientado al de una mujer, y viceversa a pesar de que tenga órganos sexuales femeninos su pensamiento puede ser más orientado al de un hombre…

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Z3: es la zona de sumisión obligada. Aquí el individuo actúa para responder a las expectativas de los demás en contra de sus deseos, pues lo que es y hace es con la aprobación de otros. (Bajoit, 2009):
Eduardo Lozano: Pienso que la masculinidad no se define por tu tendencia sexual, gay, lesbiana, bisexual, o heterosexual da igual, porque la masculinidad es personalidad más que nada, aunque como te digo ésta sociedad tiende a etiquetar todo, la gente te dice como son las cosas y las nombra con sus etiquetas, las usan para distinguir unas cosas de otras.

Z4: es la zona de autodestrucción personal, donde el individuo mantiene su identidad en contra de sus deseos y lo que esperan los demás con relación a él. (Bajoit, 2009):
Eduardo Lozano: Para mí el ideal de masculinidad es tener el estereotipo de hombre varonil y sus limitantes ante la sociedad…

Z5: ésta es la zona de insumisión, pues el individuo renuncia a ser quien la sociedad quiere que sea, pues esto no responde a sus deseos: él simplemente no quiere. (Bajoit, 2009):

María del Rosario Cuevas: Actualmente aún hay personas que dicen que el que un hombre lleve dinero a casa lo hace hombre, pero nuestra generación está creciendo en un contexto en donde los hombres y las mujeres pueden tener las mismas responsabilidades, y es que actualmente la mujer está participando en todos los sectores que anteriormente se creía sólo para los hombres, entonces anteriormente creían que no sé acciones como cocinar o hacer las labores de la casa y cosas así sólo eran asunto de mujeres, entonces todo lo que implicara fuerza física o que tuviera que ver con bueno todo lo demás era para los hombres y actualmente como que ya se está olvidando esa categorización que se tenía de los empleos…

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Z6: es la zona de la represión, aquí el individuo, consciente o inconscientemente, renuncia a ser o hacer a pesar de sus deseos debido a que los demás se lo prohíben: el no puede, pues no tiene el derecho. (Bajoit 2009):

Sarilú Mora Jiménez: No creo que tener una religión defina la masculinidad pues tener una religión es estar encasillado a algo como vivir en una burbuja...

Z7: es la zona de inhibición, en la que el individuo renuncia a ser o hacer aquello que desea, a pesar de que los demás quieran o no que actúe de cierta manera, y esto se debe a que él no sabe hacerlo, pues no tiene la capacidad o los medios. (Bajoit, 2009):

Sarilú Mora Jiménez: Creo que tener un aspecto masculino te hace hombre, pero si te haces la jarocha ya no eres hombre, a pesar de ello, hoy en día no hay tendencia ideal, simplemente te expresas con lo que realmente te identificas.

La identidad de género, en éste caso masculina se conforma por múltiples zonas de identidad influenciadas por el mundo personal del individuo, y los factores ideológicos del contacto social en que éste se desenvuelva, pues nos topamos ante cuestiones identitarias de ―ser o no ser quien quiero ser‖ pues alguien me lo pide, lo impide, o lo acepta. Y es un hecho que el género masculino al ser una identidad conformada por múltiples comportamientos es atribuible a ambos sexos, sin negar que puedan existir mujeres

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predominantemente masculinas, y hombres de carácter más femenino. (Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de Nueva York, 2006:2)

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CONCLUSIONES DEL CONCEPTO DE MASCULINIDAD EN EL IMAGINARIO COLECTIVO

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CONCLUSIONES DEL CONCEPTO DE MASCULINIDAD EN EL IMAGINARIO COLECTIVO

El imaginario colectivo de masculinidad es un supuesto que no debería formar parte de los objetivos de todos los hombres, sino que debería ser parte de su esencia, se lleva dentro de sí, y es capaz de respetar a una mujer siempre. Las masculinidad es un estereotipo que no es vanidoso, no es cuidadoso, no llora, no hace quehaceres del hogar, no es sensible, no es distraído, no es delicado, no es dulce, no es tierno, no es frágil, no es fino, no es meticuloso con su imagen, no se arregla mucho, no es tan sentimental como una mujer, no cuida tanto su aspecto físico, se relaciona con el hombre, debe reflejar cierta fachadez, frialdad emocional, virilidad, hacer deportes, ser enérgico, e intelectual. La masculinidad también se relaciona con el órgano sexual masculino: el pene, un pensamiento de hombre, y con todo lo contrario a lo que una mujer hace; la masculinidad es también un comportamiento que se da desde el hogar y el contexto en general. También es ejemplo de dinero, responsabilidad, fuerza física, madurez, firmeza, autosuficiencia, formalidad, seguridad, el ser imponente, y de una figura que refleje protección económica, física, y social. En cuestión de actitud el género masculino debe ser fuerte y duro, un hombre en toda la palabra, poseer un toque de romántico, ser caballero, y hacer que se sienta su presencia. En el imaginario colectivo de masculinidad se representa al género masculino como una descripción de

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género envolviendo atmósferas y contextos, que depende de los atributos asociados y apropiados con los roles de la sociedad, así como todo lo contrario a la femineidad.

Los elementos que construyen la masculinidad de acuerdo con el imaginario colectivo de masculinidad y la voz colectiva de nuestra población se basa en un conjunto de ideales que están descritos de viva voz en cada categoría de ésta investigación, por lo que a continuación explicaremos cómo y de qué se construye el género masculino en pleno siglo XXI, un tiempo postmoderno y socialmente nuevo:

La masculinidad se construye socialmente, dicho género sigue un comportamiento contrario al género femenino, anteriormente se habló del imaginario colectivo de masculinidad, pero ahora se describirá el imaginario colectivo de femineidad como un comportamiento aprendido, de movimientos delicados, dulces, llenos de ternura, fragilidad, es también dicho género un modelo a seguir por la mujer debido a que expresa con facilidad sentimientos, sensibilidad, vanidad, una forma de ser cuidadosa, distraída, bastante meticulosa con su imagen, siempre arreglada, y de extremo cuidado en su aspecto físico, su carácter es pasivo y tranquilo. La forma de pensar es relativa a la de una mujer, pues piensa más las cosas y soluciona los problemas a partir de ver todos los lados al asunto en cuestión, es también un comportamiento

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relativo a las mujeres de cierto lugar, y cierta entidad como grupo de mujeres. Éste género se ha relacionado con jugar a las muñecas, realizar quehaceres del hogar, llorar, al tipo de ropa como las faldas, y en sí actualmente se le otorgan las mismas responsabilidades que a un hombre. La femineidad sabe cocinar, refleja finura, delicadeza, y a final de cuentas es una forma de ser que interiorizas, es un género que preocupa por los demás y que se orienta mucho más a lo social, un género de la gente y que viene con el sentido de maternidad, se define por la atmósfera, el contexto, y el entorno, así como por las tendencias de vestimenta, maquillaje, accesorios, preferencias, ideología, ambiente y gustos, cabe aclarar que depende de las y hormonas y cómo éstas se manifiestan en determinado cuerpo, y finalmente éste comportamiento manifiesta los atributos asociados y apropiados con los roles de la sociedad, y es todo lo contrario a lo masculino.

Entonces se encuentra que el primer elemento fundamental que define lo masculino es:

Definición de Masculinidad Todo lo contrario al género femenino

A continuación se presentarán más elementos relacionados con el imaginario colectivo de masculinidad; sin embargo, se debe aclarar que los

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resultados son vetas y prometen ser dignos de investigarse profundamente en otras áreas de la comunicación interdisciplinaria como lo es la semiótica, un análisis del discurso, e inclusive para la creación de una campaña publicitaria de productos específicamente diseñados para individuos del género masculino.

Retomando los resultados de ésta investigación, se pueden encontrar otros elementos relacionados con la masculinidad como lo son las corbatas, un traje, cinturones, zapatos, herramientas, carros, autos deportivos, pistolas, armas de fuego, pantalones, rastrillos, navajas de afeitar, objetos deportivos como balones de futbol, y pesas, condones, la concha protectora, juguetes sexuales para hombres como labios vibradores vaginales, el viagra, y el pene, éstos objetos construyen la masculinidad porque son símbolo de compromiso, trabajo, responsabilidad, formalidad, buena imagen, fuerza, virilidad, poder sexual, estatus, etc.

Por lo tanto los siguientes elementos simbólicos que conforman la masculinidad son: Elementos Simbólicos de la Masculinidad La vestimenta (corbatas, traje, cinturones, zapatos, y pantalones) El carro (autos deportivos) Herramientas Objetos Deportivos (balones de fútbol, pesas, y la concha protectora) Juguetes y productos sexuales (condones, el viagra, y labios vibradores vaginales)

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Otros elementos que construyen la masculinidad de acuerdo al concentrado informativo de la categoría número tres “Representaciones de la Masculinidad” son los trabajos de fuerza, rudos y de estatus bajo como un cargador de abastos, plomeros, obreros, albañiles, mecánicos, un bombero, trabajadores de arreglo de la casa, o un bodeguero; sin embargo, hoy en día no se puede encasillar a todos los hombres en trabajos jornaleros y a las mujeres en amas de casa, pues hay mujeres que entran a trabajos rudos, y hombres que están en trabajos de tipo intelectual, pues todo depende de la fisiognomía y saber balancear las cosas para poder desenvolver todo mejor. Existe también hombres que se visten de colores oscuros, pero si lo hacen con colores como el rosado, o si su tendencia va muy a la moda, o si usan ropa ajustada e inclusive si se pintan el cabello ya no se verá muy masculino. Hay también representaciones masculinas de la clase alta que representan poder más no barbarie pues eso ya no va, por ejemplo: un cirujano, un empresario de alto nivel, un arquitecto, un ingeniero, altos puestos administrativos, mecatrónicos, diputados, y ejecutivos. Aunque puede ser que también el individuo se cree su propia identidad masculina con diversos atributos acumulados, que te definen como género, pero a final de cuentas cualquier trabajo representa lo masculino pues se tiene que comer.

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En el caso de los súper héroes se puede encontrar a: Superman (por sus músculos, y como salva doncellas y eso, es muy masculino, aparte es la estrella de los superhéroes, y pues todas se mueren por él, Max Steel, y Hi-man porque desde pequeños vemos en las caricaturas que son masculinos por sus actos, por su imagen, son seguros de sí mismos, fuertes, e inteligentes, Batman, porque en las películas ponen siempre a un actor que habla directo en las cosas que dice, su voz es grave y atractiva.

Como dato curioso, también se mencionaron en los testimonios algunos personajes históricos como: Hitler, debido a que existieron hombres que se destacaron por ser fuertes y valientes en sus acciones, en lo particular no se sabe qué tan valiente es ser culpable del holocausto y los terribles campos de concentración de la segunda guerra mundial; sin embargo, el dato ahí está.

Entonces como parte de los elementos concluyentes que construyen la masculinidad se tiene lo siguiente:

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Trabajos que construyen la masculinidad a) Clase Baja trabajos de fuerza trabajos rudos cargador de abastos plomeros obreros albañiles mecánicos bombero trabajadores de arreglo de la casa bodeguero b) Clase Alta cirujano empresario de alto nivel un arquitecto un ingeniero altos puestos administrativos mecatrónicos diputados ejecutivos

c) Cualquier trabajo (pues se tiene que comer).

d)

Vestimenta (hombres que se visten de colores oscuros, pero si lo hacen

con colores como el rosado, o si su tendencia va muy a la moda, o si usan ropa ajustada e inclusive si se pintan el cabello ya no se verá muy masculino.)

e)

Superhéroes (Superman por sus músculos, y como salva doncellas y

eso, es muy masculino, aparte es la estrella de los superhéroes, y pues todas se mueren por él, Max Steel, y Hi-man porque desde pequeños vemos en las caricaturas que son masculinos por sus actos, por su imagen, son seguros de sí mismos, fuertes, inteligentes, Batman, porque en las películas ponen siempre a

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un actor que habla muy directo en las cosas que dice, su voz es grave y atractiva.)

f)

Identidad que tú representas y construyes (puede ser que también tú

crees tú propia identidad masculina con diversos atributos acumulados, que te definen como género)

g)

Personajes históricos (Hitler, debido a que existieron hombres que se

destacaron por ser fuertes y valientes en sus acciones)

Entre otros elementos que arrojó la categoría número cuatro respecto a ―Sexualidad y Masculinidad‖ son los siguientes:

Cuando los informantes hablan de sexualidad en el género masculino ésta se relaciona directamente con la fidelidad, el romanticismo, el ser caballero, y poseer vigorosidad sexual. La sexualidad masculina se construye individualmente de forma subjetiva, y por lo general ésta debe tener una inclinación heterosexual, pues la sexualidad masculina es influida por la identidad personal que debe concordar con el comportamiento del género, y lo que la sociedad nombra siendo parte de etiquetas sociales y así distinguir unas cosas de otras. Por otro lado se dijo que el ser masculino no depende de la tendencia sexual (gay, bisexual, heterosexual, o lesbiana, aunque en ocasiones

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la sociedad obliga a ser de cierta manera) porque hoy en día los estereotipos de masculinidad están marcados en la sociedad mexicana y todos tienen claro lo que es tener un aspecto masculino, en lo general el rol del hombre usualmente paga las salidas (rol proveedor), y existe un ideal de que tiene que vestirse de cierta manera (estereotipos de vestimenta).

Entonces se tiene que los elementos que construyen la sexualidad masculina son:

Elementos que construyen la sexualidad masculina Fidelidad Romanticismo Ser caballero Vigor sexual El ideal de tendencia sexual es heterosexual Identidad y comportamiento influido por la sociedad y etiquetas sociales El ser masculino no depende de la tendencia sexual (gay, bisexual, heterosexual, o lesbiana) Los estereotipos de ser masculino son claros en la sociedad mexicana El rol del hombre proveedor Influye el estereotipo de vestimenta

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A continuación se hablará de la categoría número cinco ―El cuerpo masculino‖ donde se explicarán los elementos que componen y construyen un cuerpo masculino:

Elementos que construyen y componen el cuerpo masculino Ser física y emocionalmente fuerte Manos grandes y fuertes Ojos atractivos Voz grave y cordial Espalda ancha Hombros amplios Piernas gruesas Fortaleza Un tanto de musculatura Virilidad Tener Pene Ser fértil Cuerpo robusto Quijada pronunciada Tesitura y fracciones gruesas Tamaño Ser grande para llamar más la atención a una mujer Buena estatura Que refleje protección Fuerza mayor a la de una mujer Barba Cabello

Se puede concretar también las siguientes perspectivas como respuesta al cuerpo masculino ideal:

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-Algunos creen que en cuestión de físico no existen características que hagan al hombre más o menos masculino

-Es cuestión de percepciones y gustos

Ahora se tratarán los elementos que construyen el comportamiento masculino, la penúltima categoría que se encontró en la presente investigación:

Elementos que construyen el comportamiento masculino Ser comprometido Amoroso Leal Tener valor de palabra No andar con intrigas Ser puntual Que respete la igualdad entre los seres humanos Tener moral Respetar al sexo opuesto Mantener un buen cuerpo Ser maduro Tener gusto por la buena comida, la música, los viajes, ser culto, y respetuoso. Demostrar una inteligencia clara Respetuoso Atento Amabilidad Demostrar seguridad Ser enérgico

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Profesionalmente sobresaliente Romántico Apasionado Atención hacia los demás Detallista Caballero Ser limpio Sociable Alegre Sencillo Cordial Un pensamiento abstracto y numérico desarrollado en el sentido matemático Ser fiel Tener sentimiento de superioridad Demostrar machismo como reflejo de superioridad ante la mujer Valentía Poder Decisión Ser entusiasta Ser conocedor Ser viril Manejar un alto nivel Intelectual Ser coherente Sinceridad Ser honesto

El comportamiento masculino también es definido como:

166

-Ser una persona que es consciente de lo que hace, y que asuma la responsabilidad de todas sus acciones.

-Algunos entrevistados dicen que ser masculino no te hace más amoroso, u honesto, por lo que no se relaciona con algún valor humano

A continuación se presentarán los resultados de la última categoría Masculinidad y Religión, la cual maneja distintos puntos de vista. Para un segmento de la población de la presente investigación la religión influye porque el hombre representa el ejemplo a seguir y de él depende el bienestar de la familia así como el mantener la autoridad y respeto sobre la mujer, algunos entrevistados mencionaron que existe la historia de Sansón un hombre grande, y fuerte que imponía, el cual tenía su masculinidad en el cabello, es por ello que la sociedad ha enseñado que los hombres representan esa fuerza; más sin embargo, se inculca que Dalila le cortó el cabello a Sansón como ejemplo de que la mujer es el complemento del hombre. Para otros entrevistados la religión no define nada pues es algo muy independiente, ya que va más hacia el punto de cómo actúa una persona, no tanto de cómo piensa. La religión no influye nada porque para un hombre da igual, pues el hombre tradicional con su pensamiento abstracto y analítico no va a permitir que algo más se meta, pues es algo que no puede entender y comprobar, es por eso que existen más mujeres devotas de una religión que hombres que digan que van a misa todos

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los días, tener una religión no define tu punto de vista porque realmente te basas más en la actitud que en las creencias, tener una religión no define la masculinidad, pues es estar encasillado, y es que en ésta investigación se ha dicho que en la Biblia hay machismo, y que se ve marcado increíble, por el hecho de que Dios sea hombre, o que siempre imaginen a un padre o una madre con los Hindús… Es por eso que la religión puede influir en tu masculinidad, más no la define, por eso la religión es como vivir en una burbuja porque es un pensamiento cerrado y no ves más allá de las cosas…

Entonces como conclusión de masculinidad y religión se pueden encontrar cinco visiones diferentes:

1.

-La religión complementa la masculinidad pues es una dimensión que le

da armonía.

2.

-La religión te enseña a ser hombre (el caso de la historia de Sansón y

Dalila de la Biblia)

3.

-La religión influye porque el hombre representa el ejemplo a seguir y de

él depende el bienestar de la familia así como el mantener la autoridad y respeto sobre la mujer.

168

4.

-La religión no influye nada porque para un hombre da igual, pues el

hombre tradicional con su pensamiento abstracto y analítico no va a permitir que algo más se meta, pues es algo que no puede entender y comprobar.

5.

Tener una religión no define la masculinidad, pues es estar encasillado,

ya que es como vivir en una burbuja porque es un pensamiento cerrado y no ves más allá de las cosas…

Ahora se ha terminado de analizar y clarificar los elementos que construyen y representan la masculinidad, a continuación se hablará sobre cómo se comprende el concepto de masculinidad en jóvenes de 18 a 22 años en la ciudad de Guadalajara a través del discurso social:

El presente trabajo comprende que el género masculino es un comportamiento contrario al género femenino, recordando una vez más que la diferencia entre ser hombre y mujer no recae en el comportamiento sino en el sexo biológico, puesto que hoy en día hay hombres de conducta más femenina que masculina, y mujeres de manera más inclinada a lo masculino que a lo femenino. Es por ello que se decidió realizar ésta investigación, para poder definir cuál es el imaginario de la masculinidad actualmente en jóvenes universitarios de 18 a 22 años de la ciudad de Guadalajara. Como resultado se tiene que la masculinidad es una forma de identificación aprendida a través de

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la interacción social, la familia e ideología de la época, es también un concepto que no puede ser definido unitariamente, pues se conforma de múltiples factores relacionados entre sí, tanto a nivel físico, ideológico, sexual, profesional, de carácter, y material, (representado de alguna manera en los dibujos que realizaron nuestros entrevistados más se recuerda que se han dejado para una futura investigación pues son dignos de análisis) por ejemplo: la masculinidad a nivel físico y corporal se conforma en un cuerpo que debe ser de manos grandes, ojos atractivos, fuerte, voz grave y cordial, de hombros amplios, piernas gruesas, tener fortaleza, un tanto de musculatura, ser viril, tener pene, ser fértil, poseer un cuerpo robusto, tener la quijada pronunciada, ser de fracciones y tesitura gruesas, ser grande para llamar más la atención a una mujer, tener buena estatura, que refleje protección, ser siempre más fuerte que una mujer, tener barba, y cabello, aunque para algunos en el físico no existen características que hagan al hombre más o menos masculino es una simple cuestión de percepciones y gustos. Si hacemos una puesta en común entre todas estas características, llegamos a la conclusión que un cuerpo grande, musculoso, fuerte, fértil, con cabello, y barba, es considerado masculino. Otro aspecto importante para comprender el concepto de ser masculino recae en el comportamiento de la persona que la representa, pues ésta debe poseer un pensamiento abstracto y numérico desarrollado en el sentido matemático, ser fiel, tener sentimiento de superioridad, demostrar machismo como reflejo de superioridad ante la mujer, ser valiente, demostrar

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poder, tener decisión, ser entusiasta, ser conocedor, ser viril, manejar un alto nivel intelectual, ser coherente, sincero, amable, seguro de sí mismo, enérgico, profesionalmente sobresaliente, romántico, apasionado, tener atención hacia los demás, ser detallista, caballero, limpio, sociable, alegre, sencillo, tener un gusto por la buena comida, la música, los viajes, ser culto, y respetuoso, demostrar una inteligencia clara, ser honesto, respetuoso, cordial,

comprometido, amoroso, leal, tener valor de la palabra, no andar con intrigas, ser puntual, respetar al sexo opuesto, ser disciplinado, mantener un buen cuerpo, ser una persona que es consciente de lo que hace, y que asuma la responsabilidad de todas sus acciones. Como podremos observar existe una gran variedad de comportamientos que te hacen masculino, por lo que éstos también forman parte del concepto de masculinidad.

Otro punto básico de la masculinidad, es la sexualidad que se encuentra valorizada por: la fidelidad, el romanticismo, el ser caballero, tener vigor sexual, ser idóneamente heterosexual, aunque el ser masculino no dependa de una tendencia sexual (gay, bisexual, heterosexual, o lesbiana) ya que es una identidad y comportamiento influido por la sociedad y las etiquetas sociales, aparte actualmente los estereotipos de ser masculino son claros en la sociedad mexicana: el rol del hombre heterosexual, proveedor, y de vestimenta masculina. Ahora bien, existen elementos materiales que conforman parte del concepto de masculinidad, como ejemplo se encuentra la vestimenta (corbatas,

171

traje, cinturones, zapatos, y pantalones), los carros (autos deportivos), las herramientas, objetos deportivos (balones de fútbol, pesas, y la concha protectora), juguetes y productos sexuales (condones, el viagra, y labios vibradores vaginales). Es claro que el ser masculino se relacione con objetos materiales, pues esto otorga un valor y función única en las labores del comportamiento de un hombre e inclusive mujer. Y por último tenemos las representaciones de la masculinidad, en ellas se une el comportamiento, el físico, la sexualidad, y los objetos materiales representativos del género en cuestión:

Las representaciones de la masculinidad se pueden dividir a nivel laboral en actividades de clase baja (trabajos de fuerza, rudos y de estatus bajo como un cargador de abastos, plomeros, obreros, albañiles, mecánicos, un bombero, trabajadores de arreglo de la casa, o un bodeguero) y actividades de clase alta (representan poder más no barbarie pues eso ya no va, por ejemplo: un cirujano, un empresario de alto nivel, un arquitecto, un ingeniero, altos puestos administrativos, mecatrónicos, diputados, y ejecutivos.) en cuestión de representación visual como la vestimenta se dijo que hay hombres que se visten de colores oscuros, pero si lo hacen con colores como el rosado, o si su tendencia va muy a la moda, o si usan ropa ajustada e inclusive si se pintan el cabello ya no se verá muy masculino. Otro punto a destacar es la relación de la masculinidad con la representación de un personaje imaginario como lo es un

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superhéroe, por ejemplo se mencionó a Superman por sus músculos, y como salva doncellas y eso, es muy masculino, aparte es la estrella de los superhéroes, y pues todas se mueren por él. Max Steel, y Hi-man porque desde pequeños vemos en las caricaturas que son masculinos por sus actos, por su imagen, son seguros de sí mismos, fuertes, inteligentes, Batman, porque en las películas ponen siempre a un actor que habla muy directo en las cosas que dice, su voz es grave y atractiva. Otro dato a rescatar es que los personajes históricos, como en éste caso se mencionó a Hitler, deben destacarse por ser fuertes y valientes, pero lo más importante de la representación masculina personificada es que es una identidad que se construye con diversos atributos acumulados que te definen como género.

En conclusión se puede decir que la masculinidad es una identidad que se define por ciertos elementos comunicativos como el comportamiento, la sexualidad, los objetos materiales, el físico, y la representación social tanto laboral como individual, es importante mencionar que el género sea masculino o femenino se crea a través de las interacciones sociales, y desde el hogar gracias a la educación familiar, haciendo énfasis en que el género no es definido por el sexo biológico de la persona, pues dicho concepto también se ve influido por las etiquetas sociales, los estereotipos, y la identidad del individuo conformada por la ideología de la época, pues los individuos y su identidad no es estática, cambia constantemente a través del tiempo dependiendo de la

173

época que se viva, en este caso el postmodernismo, una época donde el propósito del sujeto es desarrollar el ―sí mismo‖ de la existencia, vive por sí y para sí, su mundo termina donde acaban sus necesidades, y la felicidad comienza cuando satisface sus deseos, es por eso que la identidad de género masculino en el siglo XXI, es parte de una promesa que busca alcanzar la felicidad, un sistema en crisis que sucede en cada ser humano a través del surgimiento de un nuevo esquema de identidad basado en la realización del sí mismo a través de la liberación de la presión social, una especie de constrúyete a ti mismo para alcanzar la felicidad. (Bajoit 2009).

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ANEXOS

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Entrevista de Masculinidad Nombre: Fecha de Nacimiento: Sexo: Carrera que estudias: Correo electrónico:

1.- ¿Cómo definirías con tus propias palabras el ideal de masculinidad? 2.- ¿Qué características del físico representan la masculinidad desde tu punto de vista? 3.- ¿Qué características del Intelecto representan la masculinidad desde tu punto de vista? 4.- ¿Qué Valores Humanos representan la masculinidad desde tu punto de vista? 5.- ¿Crees que tener una religión define la masculinidad desde tu punto vista, y por què? 6.- ¿A nivel laboral cuál sería el trabajo que representa la masculinidad? 7.- ¿Qué objetos Materiales representan la masculinidad? 8.- ¿Crees que es importante el estatus económico para definir la masculinidad, y por qué? 9.- ¿Cuál es la tendencia sexual del ser masculino ideal? 10.- ¿Influye la identidad sexual de una persona en su ideal de masculinidad? ¿Por qué? 11.- ¿Cuál es tu ideal de masculinidad y por qué? 12.- Por favor realiza un dibujo donde representes el ideal de masculinidad en una persona.

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