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C o n una observación detenida de las redes informales, necesarias

para su supervivencia material, que los habitantes de los barrios po­


pulares establecen para resolver sus problemas, y de los diferentes
significados del peronismo dentro de esas redes, en este libro A uye­
ro presenta el primer estudio etnográfico del clientelismo urbano en
la Argentina. A lo largo de la obra, el autor sitúa cuidadosamente el
surgimiento y la consolidación del clientelismo en su contexto histó^
rico, cultural y económico, a la vez que lo relaciona con las diferen­
tes identidades del peronismo contemporáneo.
Javier A u yero es profesor de sociología en la State University of ■
New York en Stony Brook. EVITISMO - REVOLUCION SO CIA L EN PAZ

"Otras personas escriben sobre la política clientelista como una forma


de organización, un flagelo que es preciso erradicar o un mal necesario
en el camino a una democracia plena. Javier Auyero la describe como

v
una forma estridente, improvisada y crucial de sobrevivir a la pobreza y
la desigualdad. Al transmitir sus observaciones de primera mano con
una prosa lúdica y enérgica, Auyero arroja luz sobre la política de los
pobres en la Argentina y otros lugares."
Charles Tilly, Columbia University

"En el plano de la mayor parte de la literatura de ciencias políticas


sobre la pobreza urbana y el clientelismo, esta obra es auténtica­
mente señera. En su combinación de lo mejor de la etnografía de la
LA POLÍTICA
«descripción densa» con la percepción de procesos más globales que
actúan en la sociedad, A u yero emplea los marcos analíticos más ac­
tualizados para examinar un objeto de estudio que rara vez (o nun­
ca) se abordó de esta manera. Éste es un libro que habrá que tomar
en cuenta en los próximos años, y más allá."
DE LOS POBRES
LAS PRÁCTICAS
Daniel James, autor de Resistencia e integración. El peronism o
y la clase trabajadora argen tina 1946-1976 (Sudamericana),
CLIENTELISTAS DEL
Doña María. Historia de vida, m em oria e
id e n tid a d p o lítica (Manantial, en preparación)
PERONISMO
Este libro fue nominado como finalista en el concurso C. Wright Mills Award 2000. I

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JAVIER AUYERO

La política de los pobres


Las prácticas elientel¡stas del peronismo

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[La] política de los pobr...

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M A N A N T IA L
Buenos Aires

O^í 34c
Este libro es una versión revisada de Poor People's Politics publicado por Du­
ke University Press. He traducido la totalidad del texto que fue originalmente
escrito en inglés, agregando algunas secciones, especialmente en el capítulo 2,
que contribuyen al argumento central del libro. Versiones preliminares de los ca­
pítulos 4 y 5 han sido publicadas en mi libro ¿Pavores por votos? Estudios sobre
clientelismo político contemporáneo (Buenos Aires, Losada, 1997) y en la revista
Apuntes de Investigación en Cultura y Política.

A la memoria de papá

Diseño de tapa: Estudio R

Hecho el depósito que marca la ley 11.723


Impreso en la Argentina

© 2001, Ediciones Manantial SRL


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(1085) Buenos Aires, Argentina
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ISBN: 987-500-065-5

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Prohibida su reproducción total o parcial
92 LA POLÍTICA DE LOS POBRES

cios urbanos no es ya objeto de reclamo ni de acción colectiva. Los pro­ Capítulo 3


blem as acuciantes de los residentes de Paraíso no son ahora el asfalto,
el alum brado, las cloacas sino la inseguridad y el desem pleo. Mientras
que el m ejoram iento de los servicios urbanos ha prom ovido en el pasa­ "CONOCÍAN A MATILDE."
do la organización colectiva de los vecinos y los reclam os dirigidos al LA RED DE RESOLUCIÓN DE PROBLEMAS
Estado, estos dos "nuevos" problemas reciben otras respuestas que vale
la pena explorar porque difieren radicalm ente de las que dominaron la
vida en la villa en años anteriores.
La vida en el pasado era difícil pero los habitantes estaban em plea­
dos/as y podían contar con sus salarios para alim entar a sus fam ilias,
enviar a sus hijos e hijas a la escuela y am pliar y m ejorar sus hogares.13
La villa podía ser un lugar en donde buscaban refugio delincuentes pe­
ro, como lo dicen m uchos testimonios, estos "m alvivientes" no atemori­
zaban a los habitantes: "S i robaban, robaban afuera" y actuaban como
protectores frente a crim inales desconocidos de fuera de la villa.
Hoy los problem as son otros. Desem pleados y subem pleados que EL ARGUMENTO
reciben salarios exiguos tienen que enfrentar el reto de la subsistencia;
las redes de ayuda m utua están siendo vaciadas de recursos y, si bien Algunos habitantes de Villa Paraíso resuelven sus problem as de so­
todavía son im portantes, no pueden cum plir su función habitual: servir brevivencia cotidiana (comida y m edicam entos) m ediante los favores,
de red de contención para quienes son tem porariam ente rechazados bienes y servicios provistos por los m ediadores políticos locales.
por el m ercado de trabajo. La seguridad social, tradicionalm ente ligada
al empleo, es de escasa ayuda en este contexto. Para decirlo crudamen­
te, los problem as que hoy deben enfrentar los villeros no son de habita­ LOS PROTAGONISTAS
ción o de infraestructura urbana sino de com ida y m edicam entos. Con
niveles de des(sub)em pleo sin precedentes, en una villa de 15.000 habi­ Matilde: concejal del Municipio de Cóspito. Propietaria y dirigente de la
tantes es extremadamente difícil encontrar un trabajador formal, con se­ Unidad Básica (UB) "Tres G eneraciones" y principal referente política
guro médico. Este tipo de trabajador que, como vimos en el capítulo an­ en Villa Paraíso y zonas aledañas. Fue secretaria política del Partido
terior es una especie en peligro de extinción en el conurbano, ya ha Justicialista de un distrito vecino y Secretaria de Acción Vecinal en la
desaparecido prácticam ente del espacio de la villa. Municipalidad de Cóspito.
¿Cómo resuelve sus problem as cotidianos gente que carece práctica­
m ente de ingresos monetarios? Curiosam ente, ésta es la m ism a pregun­ Adolfo: m arido de Matilde. Subsecretario de Obras y Servicios Públicos
ta que los autores de la escuela de la m arginalidad plantearon al detec­ en la Municipalidad de Cóspito.
tar el carácter estructural del en ese m om ento incipiente desempleo. No
hay una respuesta única y general a esta pregunta sino un conjunto de Pedro y Paco: hijos de Matilde. Pedro es em pleado público en la M unici­
alternativas que se suceden en el m ismo espacio/lugar. palidad de Cóspito y secretario privado de Adolfo. Paco es presidente
del Centro Cultural Jauretche, ubicado a m edia cuadra de la UB de Ma­
tilde, en el frente de su propia casa.

Mimí: herm ana de Matilde. Coordinadora distrital del Plan Vida (PV).
Este plan distribuye diariamente leche, huevos, cereales y azúcar en los
barrios pobres de Buenos Aires, mediante delegadas de manzana. Mimí
13. Esto no quiere decir que los años cincuenta y sesenta fueron una "Edad
de Oro" sino que busca acentuar el contexto diferente en el que existía la pobre­ coordina a las 23 manzaneras de Villa Paraíso.
za y la destitución en la villa.
LA POLÍTICA DE LOS POBRES "CONOCÍAN A MATILDE' 95
94

Ingrid: em pleada dom éstica de M atilde, secretaria del C entro Cultural fo, Pedro y Paco, Mimí, Ingrid y M arcela llegan a la UB de Cholo en la
Jauretche y manzanera del Plan Vida. Quinta Calle.
Adolfo vino en la cam ioneta junto con Oreja -m iem bro del grupo
M arcela: secretaria privada de Matilde. conocido como "La Banda de M a tild e"- y Patón. Patón es un empleado
público en la Subsecretaría de O bras Públicas. Usualm ente m aneja el
Rafael Bianco: conocido com o "C holo". Trabaja con/para M atüde desde cam ión que lleva agua potable a la Q uinta Calle. En cuanto estacionan
hace cuatro años. Es un m ilitante peronista y referente local. Es propie­ la cam ioneta, Patón y Oreja bajan sachets de leche, bolsas con juguetes
tario y dirigente de una UB en la Quinta Calle, el área más pobre de Vi­ y dos bicicletas. La leche pertenece al Plan Vida, el program a de distri­
lla Paraíso. bución alimentaria m ás grande que lleva a cabo el gobierno provincial.
No se supone que esta leche sea usada para propósitos partidarios; al
Juan Pisutti: conocido como "Juancito". Empleado público en la M unici­ menos eso es lo que la esposa del gobernador repite semanalmente. Sin
palidad de Cóspito y presidente de la UB "P erón vive". Es tam bién re­ embargo, preparar el chocolate caliente para los niños de la villa en "su
ferente en Villa Paraíso y fue secretario general de la principal sociedad día es una "buena causa", suficientemente noble como para desviar re­
de fomento de la villa. cursos estatales para uso político partidario.
La m ism a utilización "priv ad a" de los recursos públicos se aplica a
A ndrea Andrade: em pleada pública en la M unicipalidad de C óspito, se­ la camioneta. En la parte trasera se lee, "U nidad adquirida con lo que
cretaria de la UB "Fem ando Fontana", ubicada en el centro de Villa Pa­ usted paga. Al servicio del pueblo". Un periódico local denunció re­
raíso. cientemente que esta m ism a cam ioneta fue utilizada por un grupo de
jóvenes para realizar campaña política en contra de un concejal del Par­
Juana M edina: acaba de abrir una UB de nom bre "Chacho Peñaloza en tido Radical. Luego de describir lo que llamaron "actividades dudosas"
la villa. de este grupo de jóvenes, la nota periodística term inaba con una pre­
gunta retórica: "¿A l servicio de qué pueblo?". El grupo también tiene a
Rodolfo Fontana: conocido públicam ente como "R o lo ". Intendente de su cargo la propaganda política: pintan paredes y cuelgan pasacalles.
Cóspito y presidente del Partido Justicialista de ese distrito. Pedro -u n o de los hijos de M atild e- es quien los dirige y les paga. Uno
de los integrantes de la banda me dijo: "É l hace el trabajo sucio". El día
Hilda "Chiche" González de Duhalde: esposa del gobernador y directora anterior al Día del Niño escuché a M atilde decirle a Pedro: "E n esa pa­
del "P lan V ida" y de otros program as de asistencia social. Presidenta red, en donde está pintado el nom bre de Pedele [...], quiero mi nombre
honoraria del Consejo Provincial de la Familia y Desarrollo Humano. ahí". Esa m isma noche, Pedro condujo a "los muchachos de M atilde" a
esa pared, con esa m ism a cam ioneta, y pintaron el cartel que dice:
Eduardo Duhalde: gobernador de la provincia de Buenos Aires. "Siem pre con Rolo. La banda de M atilde".
Pedro también está a cargo de la distribución de vino, cigarrillos de
tabaco y/o marihuana a los m iem bros de la banda; prepara el asado
INTRODUCCIÓN: "TODO POR LA FELICIDAD DE UN NIÑO" después de los actos públicos a los que asiste la banda y luego de cada
una de las pintadas nocturnas.1
The task consists in grasping a hidden reality which veils it- Todos los meses, Cholo recibe leche en polvo del Plan M aterno In-
self by unveiling itself, which offers itself to observers only in
the anecdotal form ofthe interaction that conceals it.
PlERRE BOURDIEU
1. Marihuana, cigarrillos, vino y asados son, hasta donde sé, las recompen­
(1992: 256)
sas más usuales que los miembros de la banda obtienen de Matilde. La expecta­
tiva de un puesto público en la Municipalidad y la "protección general" frente
a la policía, también funcionan como una recompensa virtual para muchos de
El Día del Niño, M atilde y sus seguidores, organizaron tres actos en los miembros de la banda. Como me dijo un joven del barrio: "Ellos están ahí
distintas áreas de Villa Paraíso. A las diez de la mañana M atilde, Adol­ (en la UB) para que no los agarre la cana".
"CONOCÍAN A MATILDE" 97
96 LA POLÍTICA DE LOS POBRES

fantil2 para distribuirla entre las mujeres em barazadas y niños de uno a [Esta] fiesta [...] que es darle una sonrisa, darle amor a todos los niños,
porque estamos repitiendo lo que dijo una gran mujer argentina que todos
cinco años que viven en "su " área. Tam bién obtiene, una vez al mes,
la llevamos dentro de nuestros corazones, Eva Perón, cuando dijo que en
paquetes de com ida (fideos, arroz, yerba m ate, polenta, etc.) y m edici­
nuestra patria los únicos privilegiados son los niños [...]. Para eso estamos
nas (calmantes, aspirinas, antibióticos, etc.) de parte de M atilde. Recibe trabajando en Cóspito, para darle más ayuda, más bienestar al pueblo, y
bolsas de com ida extra cada vez que hay un acto público del partido. más en este momento en que el pueblo está atravesando una situación un
Las dos bicicletas que hoy trajo Matilde son los premios de una rifa que poco brava, pero acá está el gobierno justicialista con sus gobernantes [...]
Cholo y M atilde organizaron en la tarde de ese día entre los niños que trabajando para darle más ayuda y más felicidad al pueblo [...]. Esto es lo
asistieron a "su Día del N iño". M atilde le dio a C holo las bicicletas y que tiene que hacer el peronismo, esto es lo que tiene que hacer en favor de
otros juguetes (pelotas, m uñecas, etc.) para ser rifados entre los niños la gente humilde, de los trabajadores, de los ancianos, de los niños, hacer
de la Quinta Calle. simplemente lo que hizo Juan Perón y lo que hizo Eva Perón.
Frente a la UB de Cholo, los payasos traídos por M atilde realizan
sus actuaciones en un precario escenario, ornam entado por coloridos Son las dos de la tarde cuando volvem os a la casa de Matilde, luego
globos que tienen estam pados la cara del intendente y dos frases, una de un agotador Día del Niño que incluyó payasos, núm eros musicales,
que se atribuye a Juan Perón ("Los únicos privilegiados son los niños"), rifas, discursos y chocolate caliente. Justo antes de retirarm e, M atilde
y la otra que pertenece a Rolo Fontana ("Todo por la felicidad de un ni­ me dice: "¿Ves? Después de todo lo que viste [...] los votitos vienen, no
ñ o "). El Día del N iño es una buena ocasión para pasar por alto esas in­ tengo que ir a buscarlos [...], los votos vienen solos". Ella logró su ban­
significantes confusiones entre la política partidaria y las actividades ca de concejal en las últim as elecciones de 1995 en las que el PJ obtuvo
del Estado. Todo vale por la felicidad de un niño: estam par la cara en el 60% de los votos en Villa Paraíso. Un porcentaje m ás que considera­
los globos con los que juegan, desviar recursos de los programas estata­ ble, teniendo en cuenta que el PJ obtuvo el 50,6% en la ciudad de Cóspi­
les, m ezclar la política partidaria con las responsabilidades oficiales. to (elecciones para intendente).
M ás tarde, en ese m ism o escenario, M atilde ofrecerá un corto pero M atilde es lo que la literatura sobre clientelism o político denom ina­
muy significativo discurso. Empieza diciendo que el intendente Rolo no ría un m ediador político, m edia entre un patrón -e n este caso, Rolo
ha podido venir a celebrar con ellos, "p ero ustedes lo ven todos los Fontana, el intendente de la ciudad de C ósp ito- y algunos de sus segui­
días, así que no es mucho problem a". Para celebrar el Día del N iño, ella dores. Capituleros, en el Perú de la década del treinta y cuarenta (Stein
sostiene que "la gente debe juntarse con sus fam ilias [...]. N osotros te­ 1980), cabo eleitoral en Brasil desde los treinta en adelante (Conniff 1981;
nem os una costum bre: trabajam os como una fam ilia, para la fam ilia y con M ouzelis 1985; Roniger 1990; véase tam bién Gay 1994), gestor, padrino
la fam ilia. Com o siem pre digo, el pueblo, el gobierno y las instituciones político o cacique en M éxico en varios m om entos de su historia m oderna
intermedias [...] juntos [...] vamos a lograr grandes cosas". (Carlos y Anderson 1991; Ugalde 1973; Cornelius 1973; Roniger 1990),
Más tarde, en el límite sur de Villa Paraíso, M atilde y toda su familia capitanes de precinto en las m áquinas políticas de Chicago y otras gran­
se encontrarán con el intendente en otra celebración del Día del N iño, des ciudades norteam ericanas (Kornblum 1974; Guterbock 1980; Katz-
organizada por Juana M edina, m ilitante de la UB "C hacho Peñaloza". nelson 198 1; véase también Knoke 1990), caudillo barrial en los partidos
Pedele (un concejal peronista de un municipio vecino) es quien financia radical y conservador en la Argentina de los años veinte y treinta (Rock
la organización de este acto (pagando por las bicicletas para las rifas y 1975, 1972; W alter 1985; Bitran y Schneider 1991), referente o puntero pe­
la banda musical "L os Pasteles V erdes", que toca luego del discurso del ronista en la Argentina de los noventa. A pesar de que hay significativas
intendente). Con los retratos de Juan y Eva Perón a sus espaldas, el in­ diferencias entre ellos, su función es esencialm ente la m ism a, operan
tendente reconoce públicamente a Pedele com o el organizador del acto, como mediadores, como “go-betweens" ? Interm edian entre sus caudillos,
y dice:

3. Como me sugirió Robert Gay en un conversación, una diferencia impor­


tante entre los mediadores es que algunos de ellos están "ligados" a un partido
2. El PROMIN está dirigido a mujeres embarazadas pobres y sus hijos, y es­ político específico (o un patrón específico), como es el caso de los punteros pe­
tá financiado mayormente por el Banco Mundial. Véase Martínez Nogueira ronistas. Como Gay demuestra (1990,1994), la lealtad del cabo eleitoral respecto
(1995) para un análisis del programa. de un partido político específico es bastante menos sólida. El mediador peronis-
98 LA POLÍTICA DE LOS POBRES "CONOCÍAN A MATILDE" 99

chefes políticos, zoard bosses y los clientes. Los referentes, que son expertos le da al térm in o-. Su red se superpone con la más reciente del Plan
m anipuladores de inform ación y de gente, gozan del poder posicional Vida.
que acom paña a su función m ediadora y canalizan recursos desde el
patrón a los clientes, y votos y apoyo desde los clientes a la persona que
controla los recursos m ateriales y simbólicos. SOBREVIVIENDO EN LA VILLA
En Villa Paraíso, hay cinco unidades básicas con sus respectivos m e­
diadores políticos: la UB "C hacho Peñaloza" de Juana M edina, la UB En contextos de privación m aterial extrem a y desproletarización
"P erón vive" de Juan Pisutti, la UB "Fernando Fontana" de Andrea An- (descriptos en los capítulos 1 y 2), ¿cóm o se las arreglan los residentes
drade, la UB "2 7 de A bril" de Cholo y la UB "T res G eneraciones" de con nulos o escasos ingresos, sin pensión, jubilación o algún otro bene­
M atilde.4 A pesar de que esta últim a esté ubicada fuera de los lím ites ficio, para obtener sus m edios de vida, básicam ente com ida y m edica­
adm inistrativos de la villa, su trabajo político/social está dirigido a la m entos? ¿Existe alguna institución o persona dentro o fuera de la villa a
población de la villa. Las unidades básicas están geográficam ente dis­ la que puedan recurrir para obtener alguna ayuda? ¿Qué contactos o re­
persas en el territorio de la villa. No sólo hacen trabajo político durante laciones establecen para obtener sus m edios de vida? ¿Quién tiene con­
las elecciones sino que son centros de distribución de m edicam entos y tacto con quién? ¿Cómo es que la form a y contenido de estas relaciones
com ida. Los m ediadores hacen favores durante todo el año. Durante la im pactan en el com portamiento y en las percepciones de aquellos invo­
últim a década, estas unidades básicas se han convertido en los centros lucrados?
de resolución de problemas más importantes de este enclave. Enzo M ingione le ha dado el nom bre de "econom ía popular" a esa
A pesar de que la form a de las redes de resolución de problem as y "com binación de actividades realizadas para la subsistencia directa o
las funciones son sim ilares, una vez que m iramos m ás de cerca vemos para obtener escasos ingresos" (Mingione 1991: 87). En Villa Paraíso, es­
que los m ediadores difieren en dos aspectos fundam entales. Es im por­ tas actividades incluyen la crianza de anim ales, ferias de comida, repa­
tante explorar estas diferencias porque nos perm iten dar cuenta del di­ raciones caseras, trabajo industrial para subcontratistas, etc. Las redes
nam ism o del m undo de la m ediación política personalizada. En parti­ fam iliares y barriales "siem pre han posibilitado que estas diversas acti­
cular, voy a prestar atención a las disim ilitudes que em ergen de: a) el vidades coagulen en un modo de vida pobre pero protegido" (M ingio­
acceso diferencial a los recursos de arriba y de abajo que tienen los m edia­ ne 1991: 87). En un nivel más general, Uehara señala que "la ayuda m a­
dores, m ostrando que este acceso coincide con el poder de éstos (y con terial y la intangible provista por m iem bros de la fam ilia y por otros
los diversos tipos de m ediadores realm ente existentes), y b) la coopera­ que operan fuera de las arenas profesionales o burocráticas es una parte
ción o la com petencia entre los m ediadores, mostrando que esta coope­ central y viable de la vida social contem poránea" (Uehara 1990: 521).
ración/com petencia está relacionada con la superposición o exclusivi­ En su estudio sobre Cerrada del Cóndor, en la ciudad de M éxico, Lom-
dad de sus redes. nitz (1975, 1988) tam bién observa que las redes sociales basadas en la
La red de M atilde es la más im portante en Villa Paraíso -co n v ir­ residencia y en el parentesco funcionan com o un sistema de seguridad
tiéndola en la "G ran M ujer" de la villa, en el sentido que Sahlins (1977) social com plem entario para la sobrevivencia individual entre los habi­
tantes de la barriada. "Las redes próxim as de reciprocidad con vecinos
y_par¡entes" (Friedman y Salguero 1988: 11) son elementos bastante es­
tudiados en la m anera de entender cóm o es que la gente se enfrenta al
ta se ubica, de alguna manera, entre dos tipos ideales de miembros de una or­ desafío de la sobrevivencia, y de exam inar cuáles son las relaciones que
ganización: en la terminología de Pizzorno (y Hirschman), entre el miembro de se establecen en este proceso.
"alta lealtad" y el " identifier". Para una reseña de las representaciones de los Las redes inform ales de reciprocidad han sido profunda y profusa- ;>
mediadores, caciques y otros tipos de patrones en la literatura latinoamericana,
m ente estudiadas en Latinoam érica, m uchas veces como las fuentes de
véase Nason (1973).
las "estrategias de sobrevivencia" desarrolladas por los pobres urbanos 1
4. En realidad se pueden ver muchas más unidades básicas en la villa, casi
una por cuadra. Son las que el lenguaje político local denomina hongos, que o rurales (Lomnitz 1975, 1988; M argulis 1981; H intze 1989). Las redes
aparecen durante los períodos electorales y vuelven a desaparecer apenas fina­ políticas también han sido estudiadas para el caso de esta parte del con­
liza la campaña, dejando sólo los carteles de chapa como rastro en los frentes de tinente y en otras partes del m undo (Connif 1981; Burgwald 1996;
las casas. K om blum 1974; Guberbock 1987; K atznelson 1981; Knoke 1990). Sin
100 LA POLÍTICA DE LOS POBRES "CONOCÍAN A MATILDE" 101

em bargo, las relaciones que existen entre las redes inform ales de ayuda da. Incluso una observación superficial dará cuenta del hecho de que
recíproca y las redes políticas, han sido poco exam inadas. El estudio de los favores recíprocos abundan en la econom ía popular de Villa Paraí­
Singerm an (1995) sobre el sector popular en El Cairo (el sha'b) constitu­ so. Sin embargo, con el aum ento sideral del desem pleo y del subem-
ye una provocadora excepción. En su extrem adam ente detallada inves­ pleo, y con la generalizada reducción de ingresos, estas redes están
tigación de la m anera en que las redes informales "conectan" el hogar y siendo progresivam ente vaciadas de sus recursos. Cuando la exclu­
la f a m i l i a extendida con la burocracia pública y las instituciones priva­ sión/rechazo del m ercado laboral deja de ser tem poraria (como lo testi­
das, nos señala una nueva dirección en la com prensión de la "política fica el 60% de desempleo y subempleo, y el largo tiempo en el que están
popular". De acuerdo con su análisis, debem os penetrar debajo de las desempleados) y la reducción de los ingresos afecta a todos y cada uno
instituciones form ales si es que queremos entender las culturas políticas de los puestos de trabajo que la no calificada m ano de obra de Villa Pa­
de los grupos populares. Según ella, las "redes inform ales" constituyen raíso puede obtener, la econom ía social de la villa pierde su función tra­
"avenidas de participación" no tenidas en cuenta del sha'b en el espacio dicional. En otras palabras, la econom ía popular de la villa, para hablar
público egipcio. con M ingione, deja de ser un colchón que ayuda a am ortiguar los im ­
En Villa Paraíso y en tantos otros territorios de relegación urbana en pactos de la severidad, o m ejor dicho, de la violencia económ ica. Las
el conurbano bonaerense, asistimos a una creciente superposición de re­ avenidas que solían vincular a la economía de la villa con el trabajo asa­
des inform ales de sobrevivencia y de redes políticas. Para ponerlo cru­ lariado están interrum pidas, y el flujo de dinero que solía entrar en el
dam ente, las unidades básicas, los referentes políticos y los programas espacio de la villa, convirtiéndose en la "san gre" de esas redes de reci­
estatales de ayuda, se han convertido en la fuente de recursos que cir­ procidad, se estrecha de m anera drástica. De una form a sim ilar a la que
culan dentro de las redes informales de sobrevivencia. Con la desapari­ afecta el gueto negro norteam ericano, "los individuos largam ente ex­
ción del trabajo asalariado y el vaciam iento de la econom ía de la villa, cluidos del trabajo asalariado en barrios m arginados no pueden recurrir
las redes inform ales de ayuda m utua están "desangrándose de m uer­ al apoyo inform al colectivo m ientras esperan un trabajo que, es más,
te". Quienes tenían em pleo y podían sostener a fam iliares o amigos puede no venir nunca" (W acquant 1996b: 9).
tem porariam ente sin trabajo, hoy tam bién están desempleados. Los re­ Casi el 40% de los habitantes de la villa recibe com ida para ellos o
sidentes de la villa recurrirán al Estado local o - lo que, com o verem os, sus hijos/as de uno o m ás de los program as estatales de asistencia
viene a ser lo m ism o - a la UB más cercana para obtener medicinas o co­ existentes. Estos program as incluyen la distribución de leche, huevos,
mida. En otras palabras, las estrategias de sobrevivencia están crecien­ cereales y fideos (Plan Vida), leche en polvo (Plan M aterno-Infantil), fi­
tem ente ancladas en las redes políticas. Por redes políticas entiendo, si­ deos, aceite, polenta, yerba m ate, lentejas, etc. (Plan A som a), y queso,
guiendo a D. Knoke (1990) y a M. Granovetter (1973), un conjunto de verduras, fideos, aceite y otros productos (Plan Pro-Bienestar). A de­
contactos regulares o conexiones sociales sim ilares entre individuos o m ás de estos program as, alguna gente concurre a la M unicipalidad
grupos en los cuales, al m enos uno de ellos es m iem bro de un partido donde, dos veces al mes, la Secretaría de Acción Social distribuye nue­
político o un funcionario estatal. Las estrategias de sobrevivencia están ve productos alim enticios por persona (azúcar, arroz, harina, fideos,
ancladas en una red política de resolución de problem as porque se ex­ polenta, lentejas, aceite y yerba mate). Según m i encuesta, casi la mitad
presan en las interacciones entre agentes de un partido político o fun­ de la población sabe sobre esta distribución de com ida que se lleva a
cionarios estatales y los residentes de la villa. cabo en el anexo del edificio m unicipal. El 30% de los que conocen so­
La creciente relevancia de las redes políticas no significa que las re­ bre esta distribución, han concurrido a buscar los "nueve kilos" al m e­
des de ayuda m utua hayan desaparecido. En Villa Paraíso, estas redes nos una vez durante el últim o año. Las m anzaneras, a su vez, son muy
son aún centrales en las estrategias de sobrevivencia de sus residentes. conocidas en la villa desde el lanzam iento del program a en diciem bre
Más del 20% de aquellos consultados, m enciona a sus parientes como de 1995. Casi el 60% de la población consultada m enciona a las "m an-
fuentes de ayuda en caso de que necesiten una m edicina.5 M uchos de zanera del vida" como la m ás im portante fuente de distribución de co­
los entrevistados recurren a parientes o amigos cuando necesitan com i­ m ida en la villa.
Para las m edicinas la gente recurre a sus parientes (21% ); aquellos
que tienen empleo form al a su obra social (20%). Otros recurren a la
5. Los datos provienen de una encuesta de 300 casos que realicé en los me­ Municipalidad, al centro de salud local (18%), a los locales del PJ o a al­
ses de septiembre-octubre de 1996. gún referente (6%).
102 LA POLÍTICA DE LOS POBRES "CONOCÍAN A MATILDE' 103

U na ilustración del dram ático deterioro de las condiciones de vida La diferencia entre nosotros (Cáritas) y la UB que reparte comida es
de los residentes de la villa se puede ver en la reciente apertura de un que nosotros no le preguntamos a nadie si viene a rezar, si es católico o no;
com edor infantil en la iglesia católica de la villa. Cerca de noventa ni­ lo tenemos que ayudar porque es un ser humano. Parece que la Municipa­
ños y niñas alm uerzan sem analm ente allí. Es im portante destacar que lidad empuja un poquito para hacer política, para ir a los actos, para afi­
liarse [...] y si no querés, no te dan nada. "Si venís a los actos, te ayuda­
este com edor es financiado casi en su totalidad por la Secretaria de Ac­
mos." Ésa es la diferencia con nosotros. Tenemos muchas mamás que son
ción Social municipal. Com o Nora, la persona encargada del com edor y
evangélicas, pero nosotros no cuestionamos eso, no tenemos ninguna ra­
de Cáritas local, me explicaba: "E l 90% del comedor lo subvenciona la zón para hacerlo.
M unicipalidad". Tam bién reconoce que la Secretaría de Acción Social
no envía productos lácteos, frutas o verduras: "S i querem os hacer fi­
¿Cómo es tu relación con los punteros peronistas?, le pregunté a M a­
deos con m anteca, tenem os que com prar la m anteca". Como verem os
riano, el cura local. "Es la m ism a que tengo con la Cruz Roja Internacio­
más adelante, los referentes locales tratan de tomar ventaja de estas ne­
nal. Yo pido, si me dan cosas para la gente, acepto. Pero todo el mundo
cesidades para aumentar su poder.
Cáritas también multiplica sus actividades.6 Todos los meses, asisten a sabe que no estoy en política. La iglesia no puede m eterse en política."
aproximadamente cien familias. El cura local ha obtenido recientemente Si bien la iglesia y el PJ son las principales instituciones resolvedoras de
una donación de la Cruz Roja, por lo que Cáritas también reparte m edici­ problem as en la villa (la prim era cada día más dependiente de los re­
nas en forma gratuita. Tanto el cura local, como la mujer a cargo de Cári­ cursos provistos por el Estado peronista), ambas no compiten entre sí en
tas acuerdan en que durante el último año las demandas de comida y m e­ el sentido estricto del término. Por un lado, los referentes y el cura es­
tán a la búsqueda de distintos tipos de lealtades, y com piten con otras
dicina se han incrementado de manera sustancial. Señala el sacerdote:
instituciones por estas lealtades: otros partidos y líneas internas, en el
caso de los referentes; iglesias evangélicas que se han m ultiplicado
En Cáritas solíamos ayudar a las familias por un período de tiempo limi­
durante la últim a década, en el caso del cura. Por otro lado, desde la
tado, digamos, por tres meses hasta que resolvían la difícil situación por la
que estaban pasando, por ejemplo, si habían sido despedidos. Pero ahora perspectiva de los residentes de la villa, ambas redes son m edios alter­
simplemente no podemos dejar de ayudarlos, y hay más gente que viene y nativos (no m utuam ente excluyentes) para obtener recursos. "Soy cons­
no damos abasto. ciente de que las fam ilias que obtienen ayuda de Cáritas, también reci­
ben cosas de la Unidad Básica, señala M ariano."
Si bien no reconocen su creciente dependencia de los recursos esta­ En Villa Paraíso, como en tantos otros enclaves de pobreza urbana
tales, ambos adm iten que sus recursos disminuyen a diario. Com o dice del conurbano bonaerense (véase, Levitsky 1996a), una de las maneras
N ora: "A cá estam os solos: porque no estam os recibiendo la ayuda de de satisfacer las necesidades básicas de alim entación y salud de los po­
otras parroquias vecinas que solíam os tener. La ayuda es cada vez m e­ bres es a través del partido político con acceso directo a los recursos es­
nor". Tanto el cura como N ora reconocen que la iglesia no puede satis­ tatales (nacionales, provinciales y, en este caso, municipales): el Partido
facer esta creciente dem anda, y señalan a las unidades básicas como Justicialista. En barrios pobres, asentam ientos y villas, las unidades bá­
fuentes de posibles soluciones para la escasez extrem a que sufren los sicas son los lugares más im portantes en los que las necesidades m íni­
habitantes. Am bos tam bién critican a estas unidades básicas por el mas pueden ser satisfechas y los problem as más apremiantes resueltos.
"p recio " que la gente debe pagar para obtener esas soluciones. N ora Estas unidades básicas dan una increíble fuerza organizacional al Parti­
traza una distinción entre las prácticas distributivas de la iglesia y las do Peronista y son los lugares en donde encontramos a los mediadores,
del PJ, distinción que nos ayuda a ver una común confusión entre el conocidos com o punteros o referentes.
partido y el Estado:

6. Crecimiento que también se da en Cáritas Nacional. Como menciona,


Monseñor Rey, la cantidad de niños a los que Caritas alimenta en sus comedo­
res aumentó de 50.000 a 400.000 (ocho veces) en los últimos tres años. Clarín Di­
gital, 19 de noviembre de 1996.
"CONOCÍAN A MATILDE" 105
104 LA POLÍTICA DE LOS POBRES

mo un lazo entre el sistema local y el sistem a nacional. El m ediador, en


LOS MEDIADORES Y SU RED
térm inos interaccionales, puede ser visto -d e acuerdo con Silverm an-
Goods are usedfor establishing social relations. como aquel cuya acción es originada desde el nivel nacional y que ori­
M ary D o ug las gina acción en el sistem a local. Los m ediadores tienen funciones "críti­
cas" (esto es de directa im portancia para las estructuras de ambos siste­
mas). Estas funciones son, como característica básica de los mediadores,
En "A spects of Group Relations in a Com plex Society", Eric W olf ejecutadas por ellos con casi exclusividad.9 "Brokers", "grupos bisagra",
presenta la idea de "broker cultural". Los brokers o m ediadores son "g ru ­ "mediadores", "buffers": éstos son los térm inos con los que la antropolo­
pos de personas que m edian entre los grupos orientados hacia la com u­ gía ha analizado el contacto y la interpenetración de las culturas campe­
nidad y los grupos orientados hacia la nación que operan a través de sinas con las culturas nacionales.
las instituciones nacionales".7 Los brokers, "hacen guardia sobre las arti­ A pesar de que la distinción entre "d en tro-fu era", "local-nacional"
culaciones críticas" que conectan al sistema local con el todo social más aparece hoy como problem ática, estas diferencias en el papel que cum­
abarcador. W olf sostiene que la función básica de estos brokers es rela­ plen los mediadores tienen el m érito de conducirnos a un tema central
cionar a individuos orientados hacia la com unidad que desean estabili­ relativo a la posición de éstos. Los m ediadores -co m o diría Geertz del
zar o m ejorar sus posibilidades de vida, pero que carecen de seguridad antropólogo (1983)-10 "están aquí" y "están allí"; tienen casi sim ilares
económ ica y de conexiones políticas, con individuos "orientados hacia pertenencias de clase social con sus clientes. Lo distintivo en los m edia­
la nación". Esos últim os operan prim ariam ente en términos de "form as dores es la cantidad acum ulada de capital social. Com o sostiene W ac-
culturales com plejas estandarizadas como instituciones nacionales, pe­ quant: "Entre los recursos a los que los individuos pueden acudir para
ro cuyo éxito en estas operaciones depende del tam año y fortaleza del im plem entar estrategias de m ovilidad social están esos que potencial­
conjunto de sus seguidores personales". mente pueden proveer sus amantes, parientes y am igos, y por los con­
A pesar de haber sido diseñada y pensada en relación con socieda­ tactos que puedan desarrollar dentro de las asociaciones formales a las
des cam pesinas y m uy influenciada por la idea de sistemas separados, que ellos pertenecen -e n sum a, los recursos a los que los individuos
la noción de broker puede ser utilizada para ilum inar el rol que los m e­ tienen acceso en virtud de estar socialm ente integrados en grupos soli­
diadores cum plen dentro de los partidos políticos en ám bitos urbanos: darios, redes u organizaciones, lo que Bourdieu llam a 'capital so­
I la canalización de recursos, bienes y servicios del partido o de una es­ c ia l'".11 El capital social (la cantidad de recursos derivada de las cone­
tructura estatal particular hacia el espacio de la com unidad o barrio a xiones jy de la pertenencia a cierto grupo) es un aspecto central a los
través de una organización partidaria particular. A pesar de que su po­ efectos de distinguir a los "brokers" de sus clientes.
sición sea sim ilar, en los ámbitos urbanos la m ediación suele ser menos Los referentes o punteros usualm ente son propietarios o alquilan
estable que en ámbitos rurales.8 una unidad básica. M atilde, Pisutti, Juana M edina y Rafael Bianco son
En Peasant Society and Culture, Redfield observa la existencia de "hin- los dueños legales de los lugares en los que funcionan sus unidades bá­
ge groups" (grupos bisagra) que son sim ilares a los brokers analizados sicas. Andrea Andrade alquila su lugar. Todos (excepto Juana) están
por Wolf. Un "grupo bisagra" es un conjunto de intermediarios cultura­ em pleados en la M unicipalidad y construyen una red de seguidores
les o adm inistrativos que constituyen un lazo entre la vida local de una que usualm ente coincide con el área geográfica de sus unidades bási­
com unidad cam pesina y el Estado del cual es parte. Para Silverm an, el cas. De igual m anera que los "ward bosses" en Chicago (Guterbock 1980)
concepto de m ediador es tam bién central para entender la relación en­ y las bandas juveniles en las grandes ciudades norteam ericanas (Sán­
tre la com unidad y la sociedad que la abarca en un período histórico chez Jankow ski 1991), los "referentes peronistas" construyen y defien­
particular. El concepto de m ediador se refiere al status que funciona co­ den un territorio sobre el cual dicen ser los "gobernantes". "Su gente"
está en "su territorio". Sin embargo, a diferencia de las bandas y los je-

7. Wolf (1963).
8. Esto no quiere decir que en ámbitos rurales, las relaciones patrón-cliente 9. Silverman (1977).
sean indisputadas. Véase Scott (1977a; 1977b) para un examen de la manera en 10. Geertz (1983).
que las relaciones clientelares adquieren o pierden legitimidad. 11. Wacquant y Wilson (1993); Bourdieu (1990b).
LA POLÍTICA DE LOS POBRES "CONOCÍAN A MATILDE" 107
106

fes políticos, las conductas "ilegales" no constituyen -h asta donde pude de esos subsidios y organizó un grupo de m ujeres para trabajar en el
in v estig ar- el rasgo sobresaliente de la territorialización del dom inio Centro Cultural. Provee a Lucina y a su comadre de las m aterias primas
del referente.12 para trabajar; su m odo de producción artesanal no es suficientem ente
U sualm ente, los m ediadores hacen favores (distribuyen com ida y com petitivo frente a los m ucho m ás baratos muñecos im portados. Co­
m edicam entos) a sus potenciales votantes, pero no están solos en la ta­ m o me comentó Lucina, "las im portaciones nos jodieron [...]. Pero toda­
rea. Tienen un "círcu lo íntim o" de seguidores. Éstos son los "satélites vía hacem os muñecos cuando hace falta, como para el Día del N iño".
personales" del m ediador, para hablar con térm inos de Sahlins (1977: Lucina se considera una amiga de M atilde. "Siem pre te da una m ano".
222). La red de resolución de problem as consiste en una serie de círcu­ Conoce a M atilde desde 1984 y es una m anzanera del Plan Vida. M atil­
los de form a irregular, que pivotean alrededor del puntero/referente. de también la ayuda con comida.
Éste está relacionado con los m iem bros de su "círcu lo íntim o" por m e­ Ingrid ocupa ahora el lugar vacante dejado por Lucina com o em ­
dio de lazos fuertes de am istad duradera, de parentesco, real o ficticio. pleada dom éstica de M atilde. Está a cargo de abrir y cerrar el Centro
Tanto M atilde com o Juancito -lo s referentes más poderosos de Villa Pa­ C ultural y de la distribución de los m edicam entos y los paquetes de
ra íso - tienen esta "red efectiva" (Epstein 1969) a su alrededor, gente com ida que M atilde trae de la M unicipalidad. Tam bién participa en la
con la cual las interacciones son más intensas y regulares. organización de los actos junto a los dos hijos de M atilde (Pedro y Pa­
Adem ás de su fam ilia y su "b an d a", M atilde tiene un círculo de co), distribuyendo cam isetas, cigarrillos y bebidas. Ingrid tam bién es
hom bres y m ujeres que la visitan casi sem analm ente, y que reciben de m anzanera del Plan Vida. Su abuela sufrió un ataque cardíaco recien­
ella m edicam entos. Como Lucina, una em pleada dom éstica de Matilde, tem ente. M atilde la provee de los extrem adam ente caros y vitales re­
que tuvo una em bolia y obtuvo una pensión de 110 pesos gracias a M a­ medios.
tilde, quien en ese mom ento era Secretaria de Acción Vecinal en la M u­ La madre de Ingrid me dijo que ella estaba esperando que Matilde le
nicipalidad de Cóspito. Lucina recibe m edicam entos para la presión. El consiguiese un puesto en la M unicipalidad a su hija. La "expectativa de
m arido de M atilde (Adolfo) le consiguió un trabajo en la Subsecretaría trabajo" funciona como un im portante cem ento dentro del círculo ínti­
de Obras y Servicios Públicos al marido de Lucina. Ella pasa buena par­ mo. A pesar de que no todos son em pleados en la M unicipalidad, el he­
te de sus tardes en el Centro Cultural Jauretche, haciendo m uñecos que cho de que alguno/a consiga un trabajo por contrato o de tiem po par­
son vendidos o distribuidos en ocasiones especiales (el Día del N iño, cial, tiene un "efecto de dem ostración" importante. Si son "p acien tes",
por ejemplo). tarde o tem prano van a ser recom pensados con un trabajo.
Lucina y su com adre, Antonia, fabrican m uñecos con una m áquina M ario obtuvo su trabajo en el centro de salud local, luego de partici­
de coser que pertenece al Plan País. Este program a estatal intentó desa­ par en la Banda de M atilde "con los bom bos". Luego de seis meses, M a­
rrollar m icroemprendimientos en barrios pobres. El gobierno provincial tilde le ofreció el puesto vacante. Ahora asiste a todos y cada uno de los
distribuyó pequeños subsidios m onetarios entre diferentes grupos, para actos en los que participa M atilde. La m ujer de Mario, Victoria, es una
que com praran la m aquinaria necesaria y produjeron alguna m ercan­ de las veintitrés manzaneras del Plan Vida en Villa Paraíso.
cía, y así obtener ingresos m onetarios extras. La intención original del El círculo de M atilde tiene otros círculos en su interior, com o la red
program a era la de "fortalecer la organización com unitaria". En Cóspi­ de Cholo. Cholo "trabaja para M atilde [...], ella coordina lo que yo ten­
to, parte de los fondos fue capturado por los mediadores, convirtiéndo­ go que hacer". M atilde envía a la UB de Cholo paquetes de com ida y
se en un recurso extra para sus círculos íntim os.13 M atilde obtuvo uno m edicam entos para ser distribuidos entre "su gente" en el área aledaña
a la Q uinta Calle. Él es "u n puntero de M atilde". Es tam bién un "ñ o ­
qui", con un contrato en la M unicipalidad que debe ser renovado con la
explícita aprobación de M atilde. Élla tam bién le envió los caños para
12. Sin embargo, como nota Robert Gay (comunicación personal), el acceso construir las cloacas y prom etió enviarle unas m áquinas niveladoras
"informal" a los recursos públicos puede ser visto como ilegal en más de un
para alisar el terreno vacío ubicado frente a la UB de Cholo. Él quiere
sentido.
13. La coordinadora del Plan País, Analía Mat, acuerda en que los "punte­
ros" intentaron "tomar el programa". Por obvias razones, no admite que, en
parte, tuvieron éxito. La escasa investigación realizada sobre programas socia­ punteros peronistas tienen un impacto importante en la implementación de
les demuestra que Cóspito es un área particularmente "caliente" en la que los programas sociales. Prevot Schapira (1996).
"CONOCÍAN A MATILDE" 109
108 LA POLÍTICA DE LOS POBRES

tiene otra UB trabajando para él. Su área de influencia, que es mucho


construir una cancha de fútbol allí, y así obtener 150 pesos m ensuales
más lim itada que la de M atilde, cubre sólo las cuatro cuadras que ro­
por la renta.
"Cuando em pecé a trabajar con M atilde, ella m e dijo que la UB tenía dean a la UB. Spallina, un viejo am igo de Juancito y residente de Villa
que estar abierta todos los días del año [...] " , y le dio un recurso clave Paraíso desde hace m uchos años es uno de quienes "pasan la voz" al
para com enzar: el prim er teléfono público de la zona. La gente concu­ "círculo exterior". Es una suerte de "em bajador itinerante" de la UB de
rría a "lo de C holo" para usar el teléfono, para buscar leche en polvo, Pisutti.
para pedir algún m edicamento. Ahora que la privatizada com pañía de El "círculo exterior" -lo s potenciales beneficiarios de las capacidades
teléfonos ha instalado aparatos en m uchas casas de la zona, el teléfono distributivas del m ed iad o r- está relacionado con los referentes por m e­
público no es un recurso tan importante. Sin em bargo, aquellos que aún dio de "lazos débiles".14 Se contactan con él cuando surge algún proble­
no tienen teléfono o aquellos que tienen el servicio cancelado por falta m a o cuando necesitan algún tipo de favor (un paquete de com ida, un
de pago, recurren a la "U B de C holo". D istribuye leche del Plan PRO- m edicam ento, una licencia de conducir, el cam ión de agua, un amigo
M IN, com ida y rem edios, y abre su UB casi todos los días del año. M u­ preso, etc.); pero no desarrollan lazos de amistad o parentesco ficticio
chos vecinos identifican la UB con la M unicipalidad: "A h í en la esqui­ con los mediadores. A pesar de que pueden asistir a los actos o reunio­
nes organizadas por los m ediadores, o incluso votar por ella o él en al­
na, en la M unicipalidad".
En palabras de M atilde, Cholo es "u n a pieza clave del grupo". Es guna elección interna, no tienen una relación íntima, diaria y cercana
bastante conocido en "su sector" y definido por muchos vecinos como con él o ella. En otras palabras, los lazos que vinculan a los mediadores con
uno de los que m ás hizo por el m ejoram iento de la villa. Cholo también su "círculo íntimo" son densos e intensos; los lazos con el "círculo exterior"
trabaja para el Plan Vida. Todas las m añanas (excepto los domingos), son más ocasionales e intermitentemente activados.
acom paña al cam ión del plan en su ruta en el interior de la villa y en La base para esta relación "fu erte" es múltiple. Aquellos que son
otros barrios y villas vecinas. Junto con otros dos hombres, distribuye la parte del círculo íntim o conocen al mediador desde hace un buen tiem­
leche, los huevos y los cereales a las m anzaneras. Tam bién "pasa la po (usualmente m ás de cuatro o cinco años), y los referentes les han
v oz" sobre las novedades concernientes al funcionam iento del plan (un "dado una m ano" en situaciones de extrem a necesidad. Los referentes
próximo acto al que asistirán el Gobernador o su esposa, la distribución han "venido al rescate" sin segundas intenciones. Desde ese "favor fun­
del periódico del program a, etc.), y sobre las novedades relativas al PJ dacional", una relación de ayuda m utua se ha desarrollado. Parafra­
(el horario de encuentro para un acto, la invitación a un asado, etc.). Re­ seando al Durkheim de La división del trabajo, podríam os decir que los
porta cualquier problem a que puede tener una m anzanera (un nuevo m iembros del círculo íntim o están vinculados al m ediador "p or medio
m iem bro del plan, una queja por falta de m ercadería, etc.) a Mimí. Él de lazos que se extienden m ás allá del mom ento fugaz en el que se rea­
liza la transacción" (1984:173). La "transacción fundacional" se convier­
gana 50 pesos semanales por este trabajo.
En térm inos de su estructura, el "círculo íntim o" de Pisutti es idénti­ te en lazo, y estos lazos se concatenarán en redes.
co al de M atilde. Sin em bargo, el núm ero de gente que tiene una rela­
ción "cercana y personal" con él es bastante m enor, su "círculo íntim o" Controlando recursos e información
es más estrecho. Alfonsina obtuvo su puesto de trabajo en una escuela
pública gracias a la intervención de Pisutti; Rosa consigue los m edica­ Las redes de resolución de problem as no son estructuras congela­
mentos para su hem iplejía "gracias a é l"; M arta, los rem edios para su das, sin temporalidad. Tam poco son el resultado intencionado de la ac­
padre, "por intermedio de Juancito". Como en el caso del círculo íntimo ción calculada, planificada y/o cínica de un político. Son el producto de
de Matilde, estos "detentadores de problem as" proveen a los "resolve- interacciones regulares, las cuales, si bien norm alm ente inauguradas
dores de problem as", com o Juan Pisutti, con algunos servicios. El "cír­ por un "favor fundacional", deben ser cultivadas y practicadas de m a­
culo íntim o" ayuda a los m ediadores en la resolución cotidiana de pro­ nera constante. Puede ser que Juancito, dada su posición actual en el
blem as: son los que coordinan los com edores que funcionan en la UB, juego político local, no tenga m ucho acceso a los recursos distribuidos
son los encargados de abrir y cerrar el local, son los que anuncian al
"círculo externo" cuándo está disponible el m ediador en la UB, y los
que distribuyen la inform ación sobre la distribución de m ercadería en 14. Sobre la diferencia entre lazos débiles y fuertes (tiempo, intimidad, in­
la UB o en el edificio m unicipal. A diferencia de M atilde, Juancito no tensidad emocional, etc.) véase Granovetter (1973).
110 LA POLÍTICA DE LOS POBRES "CONOCÍAN A MATILDE" 111

por la M unicipalidad. Pero tiene que estar disponible para escuchar y res funcionan como guardabarreras entre el flujo de bienes y servicios
apoyar a los m iem bros de su círculo. Eso lo hace al m enos dos veces provenientes del poder m unicipal y el flujo de apoyo y votos que pro­
por sem ana en sus reuniones en la UB. viene de los "clientes". Los recursos llegan desde la M unicipalidad a la
C om o un profesor universitario norteam ericano, Juancito tiene sus UB, donde los m ediadores tienen poder discrecional. La inform ación
"h orario s de oficina" en la UB. Ocupa las tardes de los m iércoles y las relativa a la distribución de alim entos en el edificio m unicipal también
m añanas de los sábados atendiendo a la gente que concurre a su UB. Su circula a través de las unidades básicas. Com o m e decía la propietaria
círculo íntim o está norm alm ente allí, preparando m ate, distribuyendo de una UB: "Todos los m eses, en las reuniones del partido, el intenden­
leche en polvo, conversando sobre hechos recientes. Juancito tendrá te nos inform a (a las 140 unidades básicas que usualm ente asisten a la
tiem po de escuchar a cada uno de los que se acercan a la UB. Casi todos reunión) sobre el día en que van a dar com ida [...]. N osotros les deci­
vienen a pedirle algo que está fuera de su alcance (trabajo); les dará un mos a los vecinos". Siendo m iem bros del Partido Justicialista, los m e­
bono para que busquen la m ercadería que se distribuye en la M unicipa­ diadores tienen las conexiones que les perm iten acceder al conocimien­
lidad. Les inform a el día preciso de la distribución y la m anera en que to sobre la distribución de recursos. Gozan de lo que los analistas de
deben proceder para obtener "los nueve kilos de m ercadería". Juancito redes llaman "centralidad posicional".
tam bién u tiliza sus contactos en el H ospital Evita o su propia obra so­ Spallina y Cholo (m iem bros de los círculos íntimos de Juancito y
cial para conseguir m edicam entos en caso de urgencia. Matilde) son los agentes que pasan la voz sobre quién tiene la ayuda (y
E n una de las prim eras anotaciones en m i diario de cam po (diciem ­ quién la necesita). A pesar de que los vecinos, en general, saben que la
b re de 1995), estaba sum am ente sorprendido por las sem ejanzas entre M unicipalidad distribuye m ercadería, ignoran el día preciso en que se
una U B y la sala de espera de un médico: llevará a cabo la distribución. Es m ás, desconocen los siempre cambian­
tes procedim ientos para obtener las bolsas de m ercadería. Los m edia­
Hoy fue mi primer día en la UB de Pisutti. En la Municipalidad me dijo dores saben el día y la hora, y tienen los núm eros sin los cuales los ve­
que lo fuera a ver allí, porque el tercer piso del municipio es "un loquero cinos no pueden retirar las bolsas. D esconozco si esta ignorancia es
para conversar". Luego de preguntarle a algunos vecinos si conocían dónde "deliberadam ente creada" o es una ignorancia que "sim plem ente suce­
estaba la UB (casi todos sabían), entré a la UB. Estaba muy ansioso porque de" (Erickson 1996). Sin em bargo, com o ilustra el siguiente episodio,
era la primera vez en mi vida que entraba en un local del PJ. hay algunas ocasiones en las que los m ediadores confunden a la gente
Había diez personas conversando vivamente. El lugar estaba repleto de de m anera intencional, a los efectos de erigirse com o los canales de in­
fotos de Perón, Evita, Duhalde y Rolo Fontana. Justo en frente de la entrada, formación entre la villa y la M unicipalidad.
Oscar anota los nombres de cada nuevo visitante. Mabel prepara mate y
ofrece galletitas. Alejandra y Alfonsina distribuyen leche en polvo (Plan Ma­
A principios de agosto de 1996, Pisutti se comunica con la coordinadora
terno Infantil). Están ubicadas frente a una mesa que divide el local en dos.
del comedor infantil que funciona en la iglesia católica local (Norma). Se
Detrás de la mesa, una gran cortina. El espacio detrás de la cortina es "la ofi­
presenta como el funcionario municipal que es capaz de obtener productos
cina de Pisutti". Él está "atendiendo" (verbo utilizado por Alejandra y Al­
lácteos y verduras para el mejor funcionamiento de los comedores. La Se­
fonsina cuando pregunté por Juan). "Me dijo que venga hoy", les comenté
cretaría de Acción Social no provee a los comedores con leche, queso y ver­
(luego de dar mi nombre a Oscar). "Él está atendiendo, hay cinco personas
duras. Norma le dice que, usualmente, ella le pregunta a Graciela (trabaja­
antes que vos." En ese momento, Don Mario sale de la oficina, y escucho a
dora social en la Secretaría de Acción Social) cada vez que el comedor
Juancito decir: "Felicitaciones [...] me dijeron que se casa su nieta". Alfonsi­
necesita algo. Cualquier problema que tenemos, Norma le dice a Pisutti,
na también lo saluda a Don Mario y dice: "El que sigue". Una mujer con su
"nos contactamos con Graciela". Pisutti le dice a Norma, "es exactamente lo
hija entran en la "oficina".
mismo, me puede contactar a mí o a Graciela". La trabajadora social estaba
Ahora me doy cuenta de que estaba estúpidamente nervioso. A pesar de
indignada con este episodio. Ella cree que hay mucha "confusión" sobre el
que me había encontrado con él en la Municipalidad, hoy debía explicitarle
"lugar" que cada uno (ella y Pisutti) deben ocupar.
detalladamente las razones de mi presencia en la villa [...]. Así como mu­
chos de los que estaban esperando a Juancito, yo también tenía "un proble­
ma que resolver": mi disertación doctoral. ¿Me "permitirá" Juancito (o Ma­ Este episodio grafica el m ovim iento típico de los punteros o referen­
tilde) llevar a cabo mi trabajo de campo? ¿Me ayudarán? tes peronistas en búsqueda de la esencia m ism a de la mediación: tratan
constantem ente de convertirse en los (únicos) canales que facilitan las
D en tro de la red peronista de resolución de problemas, los m ediado­ transacciones y el flujo de recursos (Gould y Fernández 1989). El episo­
112 LA POLÍTICA DE LOS POBRES "CONOCÍAN A MATILDE" 113

dio tam bién ilustra los obstáculos que deben confrontar. Los trabajado­ T IP O S DE R E F E R E N T E S Y T IP O ID E A L DE T R A Y E C T O R IA
res sociales, organizaciones no gubernam entales y/o dirigentes barria­
les, se erigen, en m ás de una oportunidad, en sus m ás fervientes oposi­ Potencial Principiante Consolidada Decadencia
tores. Sea esta ignorancia de los beneficiaros intencionalm ente creada o (Mimí) (Cholo, (Matilde) (Juancito)
no, lo cierto es que es estructuralmente inducida. En un contexto de de- Andrea, Juana)
sertificación organizativa (en donde pocas organizaciones barriales fun­
cionan y en donde los residentes están cada día m ás aislados entre sí),
Recursos de abajo Crecimiento Crecimiento Crecimiento Acelerado
existen pocas redes a través de las cuales obtener información. Los refe­
acelerado moderado acelerado deterioro
rentes y sus círculos tienen, por contraste, acceso a una inform ación útil
y, la m ayoría de las veces, vital. En la m edida en que los habitantes de Recursos de arriba Crecimiento Estable Crecimiento Deterioro
Paraíso dependen del m ediador para obtener inform ación o recursos moderado acelerado moderado
materiales, podem os decir que éstos gozan de "p od er posicional" (Kno-
ke 1990: 10). Este poder se deriva "de redes de relaciones estructurales
y existe al m argen del conocim iento o ignorancia que los actores tengan Convirtiéndose en mediador
sobre la estructura de oportunidades más abarcadora en la cual sus po­
siciones están ancladas" (Knoke 1990: 10). En otras palabras, el poder
The making o f the faction [...] is the true making ofthe Me-
del m ediador se deriva de su posición en la red, y de la posición de la lanesian big-man. It is essential to establish relations ofloyalty
red misma en la estructura social de la villa. Com o m encioné, la red pe­ and obligation on the part o fa number ofpeople snch that their
ronista de resolución de problem as está teniendo creciente relevancia, production can be mobilizedfor renownbuilding external distri-
esparciéndose en el territorio de la villa com o una m ancha de aceite en bution. The bigger the faction the greater the renozvn; once mo-
el agua. mentum in external distribution has been generated the opposite
Estas funciones de "guardabarreras" y "concentración de la infor­ can also be true. Any ambitious man who can gather afollowing
m ación" son com partidas por los diferentes tipos de m ediadores que can launch a societal career.
existen y existieron en distintos m omentos históricos y lugares geográ­ S a h l i n s (1977: 222).

ficos. Los precinct captains, capituleros, cabos eleitorales, caudillos o pun­


teros comparten estas funciones y ubicación estructural. "U n m ediador El hecho de que en Villa Paraíso los cinco m ediadores "realm ente
político puede obstruir o facilitar el flujo de dem andas, favores, bienes existentes" sean del PJ, y que todos pertenezcan a la línea interna del
y servicios, desde o hacia un grupo" (Carlos y A nderson 1981: 172-3). intendente Rolo Fontana, no quiere decir que no com pitan entre ellos.
Sin embargo, a pesar de que las funciones de los m ediadores sean las Es difícil dar con el origen cierto de sus rivalidades, pero podemos ex­
m ismas, existen diferencias significativas entre ellos. Estas diferencias plorar el impacto que éstas tienen en la red de resolución de problemas.
surgen del control de recursos de arriba (bienes y servicios), lo que de­ Los mediadores pueden com petir entre sí (Pisutti vs. M atilde), tra­
term ina a su vez la cantidad de recursos desde abajo (gente) que ellos bajar uno para el otro (Cholo para M atilde), o sim plem ente colaborar
pueden "con trolar". En otras palabras, los m ediadores difieren en su entre sí (Andrea y Matilde). La asistencia a los actos es un buen indica­
poder. dor de estas tres posibilidades. Los seguidores de Pisutti jam ás asistirán
a un acto con M atilde (o viceversa). El círculo de Cholo se encontrará
con los seguidores de M atilde antes del acto y asistirán juntos. Los se­
guidores de aquellos m ediadores que "colaboran " entre sí estarán "li­
bres" de asistir con el referente que deseen.
En este sentido, la asistencia a los actos provee información sobre las
responsabilidades que se tienen hacia un m ediador (y las responsabi­
lidades de éste para con sus seguidores). En tanto tal, el acto es un
"ritu al", en el sentido que Paige y Paige (1981) le dan al término: una
oportunidad para declarar las intenciones de los seguidores y los m e­
LA POLÍTICA DE LOS POBRES "CONOCÍAN A MATILDE" 115
114

diadores, y para evaluar las intenciones de cada cual. Tam bién es una Las diferencias entre los referentes no son, entonces, sólo una cues­
oportunidad para influir sobre los otros actores del juego político local. tión de relaciones entre sí, sino del poder diferencial que poseen. Este
El axiom a parecería ser: "D im e cuánta gente m ueves, y yo (el intenden­ poder coincide con la "etap a" de su carrera en la que están y con el ta­
te) te diré quién eres". De esta m anera, los actos, com o rituales y dra- maño de sus círculos.
m atizaciones, son “intentos de persuadir a otros, ponderar las intencio Pisutti solía ser el "gran hom bre" de Paraíso. Fue secretario de la So­
nes de los otros, m edir la opinión pública y m anipular percepciones [...] ciedad de Fomento de la villa, escaló en la jerarquía m unicipal hasta al­
." (Paige y Paige 1981: 261). canzar altas posiciones en política local. Fue Secretario de Relaciones
En térm inos de la resolución de problem as, los círculos concéntricos Institucionales: una posición muy importante a nivel municipal. Debido
de aquellos m ediadores que colaboran (o al m enos que no com piten) a causas que ni él ni sus seguidores más cercanos explicitarían, el inten­
entre sí, se superponen parcialmente. Silvia, del círculo de Andrea, pue­ dente lo desplazó de esta posición y lo nom bró en una nueva - y políti­
de ir a la UB de M atilde para pedir m edicam entos o comida. cam ente irrelev an te- posición: asesor en el área de acción social. Está
Por el contrario, cuando los puntos centrales de la red com piten en­ práctica es bastante usual en "el últim o caudillo" -com o muchos le di­
tre sí en el campo político local -com o M atilde y Juan cito-, no existe su­ cen al intendente-. Rolo Fontana suele "jugar al ajedrez" con sus nom ­
perposición entre sus redes. Como Coca (parte del círculo íntimo de Pi­ bram ientos, y apenas alguien acum ula una exagerada cuota de poder
sutti) resume: "S i vas a pedirle un favor a M atilde, no podés ir a pedirle personal, "le corta la cabeza".16
a Juancito". Pisutti todavía tiene su UB en la que distribuye recursos que vienen
Así, las relaciones que los m ediadores m antienen con sus seguidores del Plan Materno Infantil, y reparte comida de la Secretaría de Acción So­
-cultivánd olas continuam ente- están siem pre m ediadas y, de alguna cial. Pero su acceso a los recursos estatales ha sido drásticamente reduci­
m anera, determ inadas, por la relación que los m ediadores sostienen do. En sus propias palabras: "¿Entendés? Esas cosas de la política [...].
con sus com petidores en el cam po político local. Pueden "aten d er" o Ahora estamos haciendo lo que podemos, tratando de preservar la fam ilia".
servir a sus seguidores "en la m edida en que (y sólo en la m edida en Voy a centrarm e en lo que Juan dice sobre la "preservación" de su
que) tam bién se sirven a sí m ism os sirviendo a otros" (Bourdieu 1991: propio grupo. Al tener menor acceso a recursos desde arriba, sus recur­
183). Esto nos conduce hacia una dim ensión no explorada de la m edia­ sos desde abajo están disminuyendo. A los efectos de seguir siendo un
ción política: los distintos tipos de "m ediadores realm ente existentes". referente tiene necesariam ente que tener acceso a ambos. Como ilustra
Com o verem os en el capítulo 4, las prácticas de los referentes peronis­ el último acto al que asistim os juntos, él no está teniendo demasiado
tas tienen adosado un repertorio cultural, una performance. Sin em bar­ éxito en la empresa: estaba rodeado de sólo diez personas (a diferencia
go, ésta no es la única diferencia que podem os encontrar. A pesar de de las 400 que M atilde "m ovió"). En la encuesta que realicé, su nombre
que su ubicación estructural es similar (Gould y Fernández 1991; Knoke o UB fueron raram ente mencionados entre las "personas o instituciones
1990), podem os detectar una trayectoria del m ediador que es fuente de que más ayudan en la villa". A quellos que lo m encionaron viven a no
diferencias respecto de sus capacidades. V ale la pena reconstruir esta más de una cuadra de la UB.
trayectoria a los efectos de no perder de vista estas diferencias internas Juana M edina acaba de abrir una UB en la parte delantera de su ca­
que son centrales en un m undo que luce hom ogéneo sólo desde un sa.17 Pedele (concejal de un distrito aledaño) está convirtiéndose en otro
punto de vista externo y alejado.
La capacidad que tienen los m ediadores de "serv ir" a sus círculos
íntim os depende de la "etap a" en la que están o, lo que viene a ser lo
les (políticos y agentes de gobierno) son también fuentes de poder esenciales. Co­
m ismo, de la posición en la estructura del juego político local. Para ex­
mo señala Cornelius (1977: 341): "Las relaciones del cacique con actores políticos
presarlo de otra m anera, la cercanía al centro de poder (el intendente),
externos son extremadamente importantes para entender la influencia que ejer­
determina el m ejor acceso a sus recursos, y por tanto a la (mejor o peor) cen en la comunidad. El 'poder derivado' proveniente de fuentes que están fuera
asistencia a los seguidores. Cuanto m ejor es el servicio, "m ás grande la del dominio del cacique puede ser efectivamente utilizado para consolidar su po­
facción", al decir de Sahlins.15 sición dentro de una comunidad y para desalentar disputas a su autoridad".
16. "El viejo es un zorro" es la expresión que mejor captura sus tácticas. Fue
repetidamente mencionada durante mi trabajo de campo.
15. Las relaciones de los caciques urbanos en México con agentes supraloca- 17. A pesar de que las unidades básicas son formalmente parte de la buró-
116 LA POLÍTICA DE LOS POBRES "CONOCÍAN A MATILDE" 117

"gran hom bre/nom bre" en la parte sur del conurbano bonaerense. Está una UB, y mirá lo que pasó [...]", están lejos de ser meras anécdotas. Ellas
intentando penetrar en el territorio de Cóspito con la intención de con­ condensan los dos aspectos centrales de la mediación política: a) depen­
vertirse en el próxim o intendente o diputado provincial. Pedele está de, en una porción significativa, de los recursos estatales, y b) ofrece un
abriendo la m ayor cantidad de unidades básicas posibles en barrios po­ atractivo pasaje de m ovilidad social.
bres y villas, y Juana se "puso en contacto con él en el lanzamiento de la Los program as de asistencia social son el "b o tín " que los m ediado­
cam paña de M enem " (1995). res buscan obtener a los efectos de m ejorar sus carreras. Esos progra­
En ese momento, Juana acababa de perder su trabajo como empleada mas representan los "recu rsos desde arriba" que necesitan para resol­
doméstica y su marido el suyo como obrero de la construcción. A caba­ ver problem as y, por lo tanto, para hacer política. La política significa
ban de abrir una verdulería en la parte delantera de la casa. "Pero, viste, "tener tu propia gen te", tu propia facción. "C uanto más grande es la
abrimos la verdulería y las cosas no estaban saliendo bien [...] entonces facción, más grande es el renom bre", com o con el gran hom bre de M e­
decidí abrir una UB, y mirá lo que pasó [...]." Lo que pasó es que su deci­ lanesia analizado por Sahlins. C uanto m ejor acceso se tenga a los re­
sión coincidió con la carrera ascendente de Pedele. El paga ahora la luz y cursos del Estado, m ayor será la capacidad de resolver problem as, y
el gas que Juana y su familia usan en la UB, y por extensión, en su casa. m ejores serán las posibilidades de conseguir un puesto público (vía
Los recursos provenientes de arriba a los que tiene acceso Juana son elecciones o nom bram iento). N uevam ente, Juana ilustra este punto. Le
lim itados. Distribuye leche en polvo del Plan M aterno Infantil, pero no pregunté si estaba esperando un trabajo en la M unicipalidad. Es la úni­
tiene acceso directo a la comida distribuida por el m unicipio (aunque sí ca "p u n tera" sin un puesto público.
tiene acceso a la inform ación relativa a los días de distribución, a través
de su participación en las reuniones del Partido). A pesar de que su ac­ Autor: Ahora que está con Pedele, por ahí consigue algo en la Municipali­
ceso a los recursos m ateriales es lim itado, "y o lo com penso con otras dad [...]
cosas", me dijo. Esas "otras cosas" com prenden la organización de via­ Juana: No, todavía no, por ahí en el 99.
jes para los niños y niñas de la villa. Pedele le consigue dos o tres m i­
cros de la M unicipalidad de El M irador y ella obtiene pan y chorizos o Andrea ofrece otra "interacción anecdótica" a través de la cual pode­
carne del anexo municipal. Una vez al mes, lleva a cuarenta niños apro­ mos comprender la particular m anera de hacer política de los punteros.
xim adam ente a alguna playa (Punta Lara) o parque cercano. "E llos es­ Estábamos en su casa, m ientras esperaba a un joven que venía a buscar
tán felices", me dijo. "Segu ro", le contesté, "¿pero no es m ucho trabajo, una carta del intendente. Este joven tenía un am igo que acababa de fa­
conseguir los colectivos, la comida y hacerse cargo de los chicos?". Pro­ llecer de sida, y no tenían dinero para el funeral. Había recurrido a An­
bablem ente sin darse cuenta, reveló uno de los secretos de las prácticas drea, y ella consiguió una carta del intendente en la que le pedía a la fu­
de los mediadores: "N o es tan difícil conseguir las cosas, hay que saber neraria local que exim iera a este joven del pago. En otra ocasión, ella
tirar del hilo correcto, golpear la puerta correcta. Lo más im portante es m encionó este hecho com o ejem plo de su "m anera de hacer las cosas".
conocer a la persona indicada". Estabamos en su UB, ubicada en el centro de Villa Paraíso, m ientras me
Por el momento, Juana, conoce a la "persona indicada" (Pedele) y si m ostraba una encuesta que una ONG había realizado hacía años en la
él asciende en el campo político local, ella seguram ente tendrá acceso a villa. "Ellos querían m ejorar las condiciones de vida de la villa [...], pe­
más recursos. Si ella logra "m over gente" para su patrón político tendrá ro querían m ovilizar a la gente [...]. Esa no es la m anera en que yo hago
m ás bienes y más inform ación. Lo que acaba de sucederle, probable­ las cosas, yo m ejor resuelvo pequeños problem as, como el funeral, en
mente no vuelva a ocurrir: "V iste [...] m e perdí el Plan Vida, pero tengo vez de m over a tanta gente y crear falsas expectativas [...]. Yo prefiero
el Plan M aterno". hacer trabajos más pequeños, como poder dar un remedio en m edio de
"M e perdí el Plan Vida, pero tengo el Plan M aterno", y "pero, viste, abri­ la noche." En otras palabras, para los pobres, soluciones pequeñas (y
mos la verdulería y las cosas no estaban saliendo bien [...] entonces decidí abrir pobres) para sus problem as, respuestas sim ples pero personalizadas.
Esa parece ser "su m anera".
M im í y Matilde grafican otros elementos de los tipos y trayectoria de
cracia del partido, en la práctica, operan fuera de la organización formal del los m ediadores políticos. N o sólo son parientes sino que encarnan, de
partido. No están registradas oficialmente, las unidades básicas pueden abrirse manera típica-ideal, la potencialidad de convertirse en "referente" (Mi­
y cerrarse sin trámite formal alguno. Al respecto, véase Levitsky (1996a: 15).
mí) y la forma de un referente barrial en la cima de su carrera (Matilde).
"CONOCÍAN A MATILDE" 119
LA POLÍTICA DE LOS POBRES
118
ñeras, que de acuerdo con la definición oficial "d an vida al Vida", llega­
EL PLAN VIDA ban a 13.000.
El PV tiene un coordinador distrital que está em pleado en la Secreta­
Para el Plan Vida, organizamos una reunión en la iglesia y llamamos a
gente de la comunidad, gente que estaba trabajando con la iglesia, vecinos ría de Acción Social de la respectiva M unicipalidad. Cada coordinador
que estaban interesados en este nuevo programa social. Las manzaneras sur­ distrital está a cargo de un núm ero variable de coordinadores de área.
gieron de esa reunión (Mimí, coordinadora del Plan Vida en Villa Paraíso). M im í está a cargo de Villa Paraíso, coordinando el trabajo diario de las
veintitrés manzaneras de la villa.
La primera reunión del Plan Vida la organizaron acá, en la iglesia. Esta­ "C hiche" Duhalde tam bién dirige el program a de comedores infan­
ba lleno de gente ligada a Matilde y Cholo, querían controlar la cosa. Yo no tiles. Este program a fue designado para equipar com edores barriales y
soy tonto [...], estuve diez años en una unidad básica, y sé que ese plan es para proveerlos semanalmente con la cantidad necesaria de comida pa­
todo una cuestión de manipulación de gente (Toni, portero de la iglesia ca­ ra niños y familias de "barrios carenciados". Estos com edores infantiles
tólica). también son financiados por el Consejo de la Fam ilia y Desarrollo Hu­
mano, y coordinados a nivel distrital por un funcionario de la Secretaría
Inspirado en el "P lan de Alim entación C om plem entaria" chileno y
de Acción Social. En Cóspito, los comedores son coordinados por Susa­
en el funcionam iento de los "Com ités de Defensa de la Revolución cu­
na Gutiérrez, asesora del intendente Rolo Fontana. Susana es una "m e­
banos, el Plan Vida (PV) es el program a de distribución de alim entos
diadora consolidada" en otro barrio de Cóspito.
más grande que lleva a cabo el gobierno de la provincia de Buenos Ai­
En esta sección m e voy a concentrar en el m arco discursivo del PV y
res. Proyecto concebido por la esposa del gobernador, Hilda de Duhal­
del programa de com edores infantiles, prestando particular atención a
de, el PV fue lanzado en uno de los distritos más pobres del conurbano
las palabras de su directora, la esposa del gobernador, y a las de los
en 1994. De acuerdo con núm eros oficiales (noviem bre de 1996), el PV
funcionarios que incansablem ente los propagandizan. El elem ento cla­
alcanza a treinta y ocho distritos bonaerenses y cubre 644 barrios. Es fi­
ve en esta retórica es el supuesto apoliticismo de estos programas. Lue­
nanciado con recursos estatales provenientes del Consejo Provincial de
go contrastaré este elem ento retórico con lo que sucede "en el terreno",
la Fam ilia y Desarrollo Hum ano, presidido por Chiche Duhalde,
en el funcionamiento diario de ambos programas.
quien es tam bién presidenta de la rama fem enina del PJ.
El punto de vista oficial, esto es "el punto de vista de los funciona­
El PV distribuye leche, cereales y huevos a más de m edio m illón de
rios, expresado en el discurso oficial" (Bourdieu 1990b: 136) tiene que
niños y niñas entre el primero y el sexto año de vida, y a mujeres em ba­
ser tomado seriam ente en cuenta en la m edida en que constituye una
razadas. Estas niñas y madres viven en áreas que el "M apa de la pobre­
característica distintiva del Estado como entidad que posee el m onopo­
za" define com o áreas de "necesidades básicas insatisfechas . La distri­
lio de la violencia sim bólica. Sin em bargo, el repertorio discursivo de
bución diaria de leche y el reparto sem anal de cereales y huevos son
las elites estatales es una construcción dialógica. En la últim a parte de
llevados a cabo por las manzaneras. Ellas no reciben pago m onetario al­
esta sección, voy a analizar el "otro lado" del punto de vista oficial. Voy
guno por su trabajo, sólo el medio litro de leche diario y la ración de
a exam inar las evaluaciones que las m anzaneras y algunas "beneficia­
huevos y cereales semanales que recibe el resto de los beneficiarios .
rías" de Paraíso hacen del PV. La supuesta falta de favoritism o partida­
Com o tantos otros program as de alim entación suplem entaria en Lati­
rio será contrastada con m is propias visiones sobre el funcionamiento
noam érica, el PV ejemplifica la "carga desigual" que deben soportar las
de ambos program as y con los (diferentes) puntos de vista de las man­
m ujeres en el no remunerado m antenim iento y reproducción de los re­
zaneras. Si bien no existe una manipulación política directa, voy a argu­
cursos hum anos. Como señala Elson (1992: 26), "en el contexto de crisis
mentar que el efecto de verdad de la retórica oficial es m ucho más sutil:
económ ica y ajuste estructural, las mujeres son particularm ente valora­
los program as son personalizados en la figura del gobernador y de su
das por su habilidad para diseñar e im plementar estrategias de sobrevi­
esposa. En palabras de uno de los beneficiarios del PV: "M enem no tie­
vencia para sus fam ilias, utilizando su trabajo no pago para absorber
ne nada que ver con el plan. Esto no es una cosa de partido político [...],
los efectos adversos de las políticas de ajuste estructural .
esto es de C hiche".18
En palabras de uno de los pocos periodistas que ha prestado aten­
ción a este programa, las manzaneras representan "u n ejército de 10.000
m ujeres trabajando gratis en el plan social más grande de la Argentina
18. Esta sección está basada en la lectura anual de uno de los principales
(.Página 12, 30 de agosto de 1996: 8). En noviem bre de 1996, las m anza-
120 LA POLÍTICA DE LOS POBRES "CONOCÍAN A MATILDE' 121

"Esto no tiene nada que ver con política". El punto de vista oficial ro "v ale la pena el esfuerzo", sostiene Chiche. "V ale la pena el esfuer­
zo" porque Chiche y las m anzaneras hacen "todo por am or".19
Siem pre iniciados con gran fanfarria y propaganda, los actos de lan­ Com o si fuera necesario sellar el trabajo arduo (y no rem unerado)
zam iento del PV constituyen una de las ocasiones en las que "C h ich e" de las manzaneras con simbolismo poético, funcionarios peronistas aso­
se encuentra personalm ente con las manzaneras. En sus discursos, cian su labor con la de Eva Perón. En un artículo que vale la pena citar,
siem pre insiste sobre dos puntos fundamentales: a) el program a tiene un concejal peronista, en un suprem o acto de condescendencia, señala:
que ser entendido como una expresión del esfuerzo, solidaridad y amor
de las m anzaneras por sus vecinos "carenciados", y b) el program a no Las manzaneras no están en las páginas de las revistas, pero son hermo­
debe ser contaminado por la política. sas mujeres que dan un nuevo impulso a la acción social [...]. Son las autén­
Chiche siempre acentúa los sacrificios realizados por las manzaneras ticas herederas de Evita: llevan la voz de Eva en cada una de sus palabras y
"en su lucha diaria por el éxito del program a". De acuerdo con ella, el los ojos de Eva en cada una de sus miradas. Ellas saben que el camino a la
PV es una experiencia casi única en América latina: no existen prece­ justicia social se conquista con generosidad; una generosidad típica de quie­
dentes de una organización de mujeres tan fuerte que lleve a cabo un nes están dispuestas a dejar su alma por una vida más digna.
program a estatal. Este program a confía sobre todo en las m adres, quie­
nes "com o sienten tanto amor por sus hijos, son capaces de llevar a ca­ La celebración populista del esfuerzo de estas "hum ildes m ujeres",
bo el program a de m anera desinteresada". Chiche tam bién enfatiza el y la personalización del program a en la figura del gobernador se ve cla­
"m isticism o" con el cual las manzaneras m anifiestan la solidaridad pa­ ram ente en las palabras del M inistro de Salud. Sin especificar a quién
ra con sus vecinos. está acusando, sostiene que "nos quieren hacer creer que las m ujeres
La "ayuda social" hacia los pobres es invariablem ente fem inizada: exitosas son aquellas que tienen cuerpos perfectos, nos quieren hacer
las m ujeres, de acuerdo con Chiche, tienen m ucha más creatividad que creer que tenem os que im itarlas. Pero las m ujeres realm ente exitosas
los hombres para hacer "trabajo social". Solidaridad, amor, afecto y verda­ son nuestras mujeres gorditas, m orochas y petisas que trabajan para
dera vocación son las fuerzas (femeninas) que, de acuerdo con la presen­ que otros tengan su comida diaria [...]. Ustedes son las mujeres de Du-
tación pública de Chiche y de funcionarios allegados a ella o al progra­ halde [...]. Ustedes, las M artas, Juanas, M arías, Josefas serán las mujeres
m a, animan el programa. de Duhalde que llevarán el Plan Vida a los barrios".
Un día típico de una manzanera en Paraíso empieza alrededor de las Si bien sorprendentes por su sexism o condescendiente, estas pala­
cinco de la m añana cuando el camión del PV descarga los sachets de le­ bras no son poco comunes. Son repetidas una y otra vez en los casi se­
che y los huevos. Cada m anzanera luego distribuirá (norm alm ente en­ m anales actos de lanzam iento del PV, en las donaciones que Chiche
tre las 8.00 y las 12.00) la ración diaria a una cantidad asignada de niños realiza a los comedores infantiles (hornos, heladeras, etc.), en la inaugu­
y m ujeres em barazadas (en Paraíso, la cantidad de beneficiarios por ración de otros programas sociales (Plan Barrios Bonaerenses, Plan D o­
m anzanera varía entre 39 y 170). Este trabajo es realm ente cansador, pe­ cum entarlo "Eva Perón").
El "pu nto de vista oficial" de los program as de asistencia insiste en
la falta de favoritism o partidario o de m anipulación. Como si quisiera
diarios del conurbano de gran favoritismo político hacia el gobernador Duhal- exorcizar a estos program as de los m alvados espíritus de la política,
de, el cual ofrece una fuente inigualable para analizar el punto de vista oficial. Chiche exhorta públicam ente a las m anzaneras para que se abstengan
Durante el segundo semestre de 1996, la esposa del gobernador apareció en las de cualquier actividad política: "N o dejen que nadie de nuestro partido
páginas de este periódico al menos un vez cada dos semanas. En entrevistas o o de cualquier otro partido politice el program a, porque si eso pasa el
en los recurrentes "lanzamientos" del PV, las palabras de "Chiche fueron casi
siempre las mismas por lo que voy a evitar una exposición semanal detallada.
En cambio, me voy a concentrar en los puntos más importantes de su discurso.
La última parte de esta sección está basada en mis entrevistas en profundidad 19. "Todo por amor" es el título de una entrevista a Chiche publicada en el
con las veintitrés manzaneras del PV en Paraíso. También está basada en mis primer número de la revista del PJ de la provincia de Buenos Aires. El título es
observaciones diarias sobre el funcionamiento de ambos programas y en mi suficientemente ambiguo porque no explícita de quién proviene ese amor: ¿Es
participación en varios actos de "lanzamiento" del PV y de los comedores in­ el amor de las manzaneras hacia sus beneficiarías o el de Chiche hacia "sus"
fantiles. manzaneras?
LA POLÍTICA DE LOS POBRES "CONOCÍAN A MATILDE' 123
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sentido profundo del PV se perderá [...], nadie debe usarlas". La políti­ pación a la gente; recurro a la iglesia, la escuela, la sociedad de fom en­
ca no debe nunca "in fectar" el programa, la política debe ser una activi­ to". Rechaza de plano cualquier fusión entre política partidaria y pro­
dad ajena a las m anzaneras. Ellas deben hacer "acción social", nosotros gramas de asistencia social. Utilizando explícitamente el término punte­
(los políticos) hacem os política. Así, la actividad política es definida co­ ros (pero, nuevam ente, sin nom brar a ninguno en particular) sostiene
mo una acción extraña a las preocupaciones cotidianas. Defendiendo el que los recursos estatales deben ser canalizados m ediante las m unicipa­
plan de la contam inación política, la actividad política es aislada y defi­ lidades y las instituciones interm edias reconocidas.
nida com o una tarea para los políticos. Como afirma Chiche, "no les pe­ A pesar de que el discurso oficial lo niegue constantem ente, el PV y
dimos que piensen en términos políticos como lo hacem os nosotros, si­ el program a de com edores infantiles están "políticam ente contam ina­
no que piensen en los chicos de los barrios en los que ustedes viven y d os". Como muchos otros program as de desarrollo com unitario en el
que piensen en que su trabajo puede salvar m uchas vidas". subcontinente, éstos "ofrecen a los gobiernos un m edio fundam ental
Si bien Chiche Duhalde critica constantem ente a quienes privan de para [...] el ejercicio de control" (Ward y Chant, citado en Graham
com ida a "los que no comparten su ideología política", nunca menciona 1991). La m anipulación política no es tan explícita com o en otros con­
a nadie de su partido o de otro partido. "N o podem os hacer política textos, pero no hace falta ser detective para darse cuenta de cómo los
con esto (PV) porque están en juego quienes m ás querem os." Esto im­ intereses partidarios abundan en estos programas.
plica que sí hay quienes hacen política con el program a. Sin em bargo, En noviem bre de 1996, Chiche vino a Cóspito para donar hornos, re-
Chiche nunca hará referencia explícita a las personas que, en sus pala­ frigeradoras y cacerolas para los cuarenta comedores financiados por el
bras, "sacan provecho de las m anzaneras". Sus reprim endas y adver­ Estado provincial. M ientras aproxim adam ente 500 personas esperaban
tencias públicas ("se los pido por favor: no cam bien una bolsa de com i­ nerviosam ente a "la señora", me presentaron a Rosa, la encargada del
da por una afiliación al partido y denuncien a quienes lo hacen [...], no comedor "U nión y Lealtad" y la secretaria de la Unidad Básica del m is­
dejen que esto continúe") son más que una simple caza de brujas. Por mo nombre. Inocentem ente le pregunté si era secretaria del com edor o
un lado, contienen un elem ento de verdad: com o verem os, el partido de la UB. "E s lo m ism o me con testó", y agregó que la sociedad de fo­
justicialista utiliza estos y tantos otros program as con fines políticos. m ento funciona en el m ism o lugar. Si bien la coordinadora de los come­
Por otro lado, al presentarse como juez im parcial, Chiche Duhalde se dores a nivel municipal, Susana Gutiérrez, constantem ente enfatiza que
erige en la única garantía de las intenciones originales ("sociales") de los comedores están ubicados en casas particulares o en el edificio de la
estos programas. sociedad de fomento, en Cóspito treinta y tres de los cuarenta com edo­
Probablem ente no exista una m ejor ocasión para analizar las inten­ res funcionan en unidades básicas o en la casa privada de los punteros.
ciones de im parcialidad política que en las declaraciones que Chiche y Si bien la coordinadora distrital del PV, Mimí, señala que las m anzane­
los coordinadores distritales del program a realizan cuando inauguran ras surgieron "natu ralm ente" de la com unidad, veinte de veintitrés
el PV en un nuevo barrio. Para mí, la pregunta m ás obvia es cómo re­ m anzaneras de Paraíso fueron reclutadas por los punteros peronistas.
clutan a las m anzaneras. La versión oficial acentúa la participación de­ Casi dos tercios de esas veintitrés son manzaneras porque M atilde o, lo
sinteresada de la com unidad en la selección de las m anzaneras. Como que viene a ser casi lo mismo, Cholo las "invitaron" a ser parte del PV.
me dijo Mimí, en Paraíso, "para el Plan Vida, organizam os una reunión La m ayoría de las reuniones que M im í tiene con las m anzaneras de Pa­
en la iglesia y llam am os a gente de la com unidad, gente que estaba tra­ raíso se realizan en la UB de Matilde.
bajando con la iglesia, vecinos que estaban interesados en este nuevo Lo dicho debería ser suficiente para demostrar la falsedad de la "im ­
programa social. Las manzaneras surgieron de esa reunión". A un nivel parcialidad política" que Chiche y los funcionarios m unicipales dicen
más general, C hiche contará invariablem ente la m ism a historia: "Para defender. Sin em bargo, m e quiero concentrar en los efectos de verdad
evitar la politización del PV, confiamos en las instituciones de la comu­ que la retórica oficial tiene. Al recalcar el "am or" que une el esfuerzo de
nidad, la iglesia, la escuela, la sociedad de fom ento, el centro de salud. las m anzaneras y la incesante actividad de Chiche, y al insistir en la
Hacem os esto para elegir un tipo específico de trabajador social solida­ "im parcialidad política", el punto de vista oficial construye una imagen
rio. Este tipo de m ujer va a defender al program a sin estar sujeta a fluc­ de la pareja gobernante como la única garantía de éxito de estos progra­
tuaciones políticas". En otra entrevista, ella asegura que "cuando co­ mas. En otras palabras, el discurso oficial presenta los program as como
m enzam os a organizar el trabajo social en un nuevo barrio buscam os el empresas personales de los Duhalde. A nivel barrial, las coordinadoras de
apoyo de la com unidad y sus organizaciones. Yo trato de darle partici­ área son las que median los esfuerzos del gobernador y su esposa. Dado
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LA POLÍTICA DE LOS POBRES
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Yo recuerdo que la esposa de Duhalde nos habló y que fue muy cariño­
que estas coordinadoras están en contacto diario con las m anzaneras, sa. Nos explicó lo que teníamos que hacer y nos dijo que lo hacíamos por
ser las interm ediarias del PV constituye una fuente (potencial) de poder nuestros vecinos. Fue muy lindo [...], a mí realmente me gustó lo que dijo.
político. Lo que Juana me dijo ("M e perdí el PV, pero tengo el Plan M a­ Ella es una mujer que expresa cariño cuando habla, la manera en la que ha­
terno") adquiere así un significado más com pleto: el PV es un botín de bla (Victoria).
"recursos desde arriba" (estatales) sum am ente útil para acum ular ' re­
cursos desde abajo" (gente), y así iniciar una carrera como m ediador Fue muy lindo, muy emocionante. Sólo de pensar que esta mujer iba a
venir, que tiene tan buenas ideas. Es tan bueno. Porque ella vino acá [...], la
político.
A partir de aquí voy a concentrar m i atención en las m anzaneras, a mujer de Duhalde, ¿entendés? El trabajo que ella hace es muy importante,
porque nadie se imaginó una cosa así. A mí me gustó mucho lo que dijo.
los efectos de examinar la manera en que el discurso oficial se filtra hacia
Ella le habló a gente como yo [y nos dijo] que teníamos que trabajar mucho,
abajo y es entendido por ellas. ¿Qué dicen las m anzaneras de lo que los
sin abandonar (Marta).
funcionarios dicen de ellas? ¿Tiene algún efecto la personalización del
PV en las figuras del gobernador y su esposa? ¿Existe alguna resistencia Fue realmente emocionante conocer a Chiche, porque yo sólo la había
u oposición a la asociación entre los Duhalde y los programas sociales? visto en la tele o en los diarios, pero nunca la había tenido tan cerca. Creo
que es una persona llena de cariño [...], es muy accesible, no dice "Yo estoy
Miradas desde abajo arriba, y miro a todos para abajo" (Aurelia).

A l m om ento de escribir este trabajo, el PV ha estado distribuyendo Yo casi lloro cuando escuché a la mujer de Duhalde el día del acto, vi
mucho amor en ella. Realmente quiere a la gente, fue muy emocionante
leche, huevos y cereales durante más de un año en Villa Paraíso, alcan­
(Mabel).
zando a m ás de 3.000 niñas, niños y m ujeres em barazadas. Lo que lla­
m a inm ediatam ente la atención en todas y cada una de las entrevistas
Am alia también recuerda el acto como una "linda experiencia". Ella,
es que las m anzaneras recalcan el buen funcionam iento del PV. En un
Aurelia y algunas otras tam bién recuerdan los distintivos que las reco­
m undo social degradado, violento y repleto de riesgos, el PV introduce
nocían como m anzaneras como algo que las hizo sentir orgullosas: "T e­
certidum bre: invariablem ente "el cam ión del V ida" viene todos los
ner la credencial de m anzanera fue m uy em ocionante, fue una especie
días. Casi todas las m anzaneras contraponen el PV con la situación eco­
de distinción". Otras recuerdan la rosa que las funcionarías les dieron
nóm ica actual: "A l menos, sabem os que vamos a recibir leche todos los
como form a de felicitación.
días" (Marta), "N o es m ucho, pero es una ayuda" (Adela), Es una ayu­
Sólo una perspectiva que combine prejuicios de clase con desconoci­
da real" (Rosita), "C o n el PV no podés sobrevivir, pero es algo. Es una
miento podría entender estas evaluaciones como resultado de los "valo­
ayuda" (Manuela). Los beneficiarios del PV concuerdan: "E l PV es muy
res tradicionales de dependencia" que supuestam ente permean la vida
bueno, porque te ayuda a ahorrar. A hora uno sabe que no tiene que
popular y que las manzaneras estarían reproduciendo. Por el contrario,
com prar el arroz".
estas evaluaciones tienen que ser contextualizadas en el marco histórico
La ayuda "la envía C hiche". Ella no es como otros políticos que reali­
político-económ ico delineado en los dos prim eros capítulos. Lo que es­
zan prom esas y nunca hacen nada; por el contrario ella realm ente
tas voces nos están diciendo debe ser puesto en el marco del sentim ien­
cum ple". Adela y M anuela son quienes m ejor sintetizan las percepcio­
to generalizado de abandono, aislam iento social y alto riesgo que im ­
nes y las sensaciones que la m ayoría de las m anzaneras tiene para con
pregna la vida en la villa. En este contexto, la distribución diaria de
Chiche: "Y o le estoy m uy agradecida porque realmente ayuda a la gen­
leche, cereales y huevos, una palabra que dé cuenta de cierta "preocu ­
te"; "a m í me gusta su hum ildad. Ella trata muy bien a la gente, es muy
pación por el otro", una credencial o una flor hacen una diferencia: de­
sencilla. Se puede confiar en ella porque es m uy hum ilde .
m uestran que alguien, "a l m enos algu ien", se preocupa personalmente
En diciem bre de 1995, el PV fue iniciado en Paraíso y zonas aleda­
por ellas, que no están "abandonadas".
ñas, con un acto inaugural en el Club Social Villa Bosutti. La m ayoría
El PV constituye una red de resolución de problem as en constitu­
de las m anzaneras recuerdan ese acto com o una "experiencia em ocio­
ción. M uchas m anzaneras m encionan que los vecinos, desde la inaugu­
n ante". Es im portante citar sus respuestas a m i pregunta ( ¿Qué es lo
ración del programa, están m ás "conectados". Para Adela, el PV ha for­
que más recuerda de aquel acto?) porque dan cuenta de la personaliza­
m ado una suerte de "cadena y esa cadena, se está agrandando. Cuando
ción del PV en la figura de la esposa del gobernador:
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sabemos que algo está pasando, uno hace correr la voz". En esta red, to­ Marcela: Y no pudimos decir que no.
Adela: Entonces fuimos manzaneras.
das las futas conducen a M imí, la coordinadora del PV en Paraíso.
Autor: ¿Por qué no pudieron decir que no?
Adela: Porque tenemos una buena amistad [...].
Autor: ¿Qué hace cuando la gente viene con un problema?
Marcela: Después de un tiempo, nos empezó a gustar (las bastardillas son
Manzanera: La busco a Mimí, urgente. Ella siempre dice que estoy loca, por­ mías).
que siempre estoy tratando de encontrar a la persona indicada para re­
solver esto o aquello. Hay mucha gente que no sabe cómo arreglárselas A pesar de que fueron reclutadas para el PV a través de m ediadores
[...]. políticos y que las reuniones son, m uy a menudo, organizadas en la UB,
la m ayoría de las m anzaneras rechaza enfáticamente el carácter político
A pesar de las voces oficiales que dicen lo contrario, la red del PV del programa. "Esto no tiene nada que ver con la política", acuerdan. Y
está superponiéndose crecientem ente con la red peronista. N o sólo la coinciden en darle todo el crédito por el PV a Chiche y su m arido. Sin
m ayoría de las m anzaneras son reclutadas a través del partido y la m a­ embargo, es importante explorar las voces disidentes.
yoría de las reuniones se realizan en la UB, sino que el PV es utilizado Luego de contarme que "casi llora" en el acto inaugural del PV, Ma-
por los punteros locales. N o hace falta ser un analista de redes para bel agrega que: "C hiche puede ser que tenga un m ontón de amor para
darse cuenta de que la "G ran M ujer" de Paraíso, M atilde, y la coordina­ dar; el problem a es que tiene que delegar responsabilidades". Y conti­
dora del PV están "conectadas": M im í es su hermana. Todas y cada una núa, "seam os sinceros [...], hay política en el PV. A pesar de que la mu­
de las m anzaneras saben esto, y de lo que este vínculo representa po­ jer de Duhalde diga que no hay política [...] el program a está controla­
tencialm ente en térm inos de resolución de problem as. Probablem ente do por la política. Hay gente de las unidades básicas, la m ayoría de las
sea la m anzanera Cristina quien m ejor sintetice el uso político del pro­ manzaneras está en el plan porque tienen algún conocido en la política
grama y la creciente superposición entre ambas redes. Contaba que M a­ [...].". Toni, el portero de la iglesia, acuerda: "L a prim era reunión del
tilde a veces distribuye com ida en su UB, y le pregunté: Plan Vida la organizaron acá, en la iglesia. Estaba lleno de gente ligada
a M atilde y Cholo, querían controlar la cosa. Yo no soy tonto [...], estu­
Autor: ¿Matilde les pide algo a cambio de la comida que les da? ve diez años en una unidad básica y sé que ese plan es todo una cues­
Cristina: No, cuando hay actos Matilde nos invita. Ahora que estamos en el
tión de m anipulación de gente". Alicia, otra m anzanera, tam bién reco­
Vida, ella nos invita. Si es muy lejos, nos da un colectivo [...]. Nosotras
noce los aspectos políticos del PV: "E l que realmente se beneficia con el
estamos encargadas de invitar a la gente que está en el PV, y llevamos la
PV es el que está arriba, y dice: 'Yo junté esta cantidad de m anzaneras'.
cantidad de gente que podemos.
N unca dicen 'Ésta es la gente que trabaja para el PV'. Sino que dicen:
En toda su franqueza, A dela y su hija, M arcela, tam bién sintetizan 'Este tiene tantas m anzaneras', y aparece como la primera figura [...]. Es
esta superposición de redes y la m anera en que el "intercam bio va y una lástima, pero es así [...], la política siem pre fue así. Si no fuera así,
viene sin palabras.20 Les estaba preguntando sobre su participación en estaríam os m ucho m ejor". Para A licia, las flores, las credenciales y los
diplomas que recibieron de las funcionarías no son suficiente: "C o n las
el PV:
flores no puedo cocinar".
Autor: ¿Y cómo empezaron con el plan, porque parece mucho trabajo? Estas voces disidentes son una m inoría y, coincidentem ente, provie­
Adela: ¡¡¡Matilde!!! (sonriendo), Mimí le dijo a mi otra hija (la que obtuvo su nen de aquellas m anzaneras que no son parte de los círculos íntim os de
trabajo por medio de Matilde): "Luisa, vos y tu hermana son las manza­ los mediadores.
neras". Las implicancias políticas del PV pueden ser también analizadas des­
Autor: ¿Ustedes la conocían a Mimí de antes? de otra perspectiva. El 38% de la población de Paraíso dice que votaría
Marcela: Sí, porque tenemos una buena relación con Matilde, con Mimí, con por Duhalde si las elecciones fueran hoy. De las veintitrés manzaneras,
todos [...]. veintiuna votaría por Duhalde. La mayoría acuerda con Silvia "Realm en­
Adela: (riendo) Ella no nos preguntó [...] sólo dijo: "Ustedes van a hacer esto
te me gusta Duhalde [...] com o persona y como gobernador. N unca tuvi­
mos a nadie como él. Nadie hizo lo que él hace. Nunca vimos nada pare­
cido a este programa, recibim os la leche todos los días, y nunca llegan
20. Trato sobre esta característica del intercambio en el capítulo 5. tarde [...]. Realmente, yo confío en ellos". Ser beneficiario del PV también
LA POLÍTICA DE LOS POBRES "CONOCÍAN A MATILDE" 129
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hace una diferencia a la hora de votar: entre quienes están recibiendo re­ malmente libres y están m otivados sim plem ente por la prosecución de
cursos del PV (38,5% de los encuestados), 54% votarían por un candida­ sus propios intereses" (W eber 1968: 943). Dada su posición monopólica
to peronista. . .„ en el mercado de capitales, una institución bancaria o financiera grande
Así, el PV no es solamente un efectivo programa de distribución de puede im poner sus propios térm inos, en sus propios intereses, en la
alimentos. Es una red de resolución de problem as que refuerza diaria­ concesión de un crédito, ejerciendo, así, una "influencia dom inadora"
m ente las aspiraciones políticas del gobernador y su esposa, por medio en el mercado de capitales. "Los deudores potenciales, si realmente ne­
de una extrema personalización de los beneficios materiales y simbólicos. cesitan el crédito, tienen que, en su propio interés, someterse a estas
Es, además, una red que, contra lo que argumenta el discurso oficial, no condiciones [...]. Los bancos de crédito [...] sim plemente buscan su pro­
debilita sino que refuerza las redes políticas peronistas. Confiriendo la pio interés y los realizan mejor cuando las personas dominadas, actuan­
coordinación del PV a la hermana de la "G ran M ujer", el programa forta­ do en libertad formal, persiguen racionalm ente sus propios intereses al
lece una tendencia preexistente en la estructura de oportunidades de re­ estar forzadas hacia ellos por las circunstancias objetivas" (Weber 1968:
solución de problemas en Paraíso: crecientem ente, todas las rutas para 943). Bajo este tipo de dominación, el dom inante no dirige directam en­
resolver problemas de sobrevivencia conducen al grupo de Matilde. te la acción del grupo dom inado; al perseguir sus propios intereses, el
dom inante (en este caso, el banquero m onopolista) tiene la capacidad
de limitar las posibilidades que se le abren al dominado (en este caso, la
DOMINACIÓN POR CONSTELACIÓN DE INTERESES gente que necesita créditos).21
El Partido Justicialista en Paraíso tiene una posición sim ilar a una
Para concluir, me gustaría regresar a los dichos de Matilde citados al gran institución bancaria. Los m ediadores siguen sus propias carreras
principio de este capítulo: "N osotros tenem os una costum bre, trabaja­ políticas, tratan de acum ular la m ayor cantidad de poder político que
mos com o una familia, para la fam ilia y con la fam ilia y ¿Ves? Des­ pueden y de m ejorar las posiciones en el cam po político local. Al acu­
pués de todo lo que viste [...] los votitos vienen, no tengo que ir a bus­ mular recursos e inform ación vital para resolver problem as se convier­
carlos [...], los votos vienen solos". Juntas, am bas frases encapsulan ten en "resolvedores de problem as". No buscan dirigir directamente las
buena parte de la m anera de hacer política m ediante la negación de la acciones de la gente pobre que necesita recursos (lo que Weber denomi­
política que los m ediadores llevan a cabo. naría, "dom inación en virtud de la autoridad, esto es, poder de dar ór­
denes y deber de obedecer"). Sin embargo, sólo un abordaje que se cen­
Una familia tre en individuos en lugar de relaciones puede dejar de ver los efectos
estructurales de dom inación que están im plicados en la posición de los
Seguram ente sin quererlo, M atilde dirige nuestra atención a la ca­ m ediadores peronistas. Al buscar la realización de sus intereses, algu­
racterística central de su red (y de tantas otras). Com o en más de una nos se transform an en cuasim onopolios en la resolución de problemas.
oportunidad han notado autoras fem inistas, las familias son sistemas Al hacerlo, aum entan su capacidad de lim itar las posibilidades de los
económ icos, sitios de "trabajo, intercam bio, cálculo, distribución y ex­ "detentadores de problem as".
plotación" (Fraser 1989:120). La "fam ilia" de la red es un lugar de rela­ Las relaciones que los mediadores establecen con sus respectivos cír­
ciones de poder, y las redes de los m ediadores son indudablem ente, culos íntimos ofrecen otra perspectiva com plem entaria en lo que hace a
"redes de dom inación" (Knoke 1990). la manera en que se lleva a cabo la dominación. Al proveer de informa­
La noción weberiana de "dom inación en virtud de constelación de ción y recursos que captan el interés de sus seguidores más cercanos, la
intereses" (W eber 1968: 943) captura el tipo de relaciones que predom i­ adhesión voluntaria es asegurada a bajo costo. El poder es, en este caso,
na en la red. En particular, la noción de "dom inación en virtud de la económico. Y, por su parte, los "detentadores de problem as", si bien es
posición de m onopolio" parece diseñada para entender el efecto de las cierto que resuelven sus más inm ediatos problem as, van quedando
redes de resolución de problemas y la relevancia de las prácticas de los atrapados en la red peronista.
m ediadores en ellas. De acuerdo con W eber, este tipo de dom injicj. ón
está "basada en la influencia derivada exclusivamente de la posesión de
bienes y habilidades vendibles garantizadas de alguna forma y actua­ 21. Para un elaborado análisis de este tipo de dominación, véase también
das sobre la conducta de aquellos dom inados, quienes permanecen for­ Murphy (1988).
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130

Esperando votos Capítulo 4


Com o M atilde da a entender, los m ediadores hacen favores y están
en permanente contacto con los habitantes de la villa a efecto de gene­ "LUCHAREMOS POR SIEMPRE, SOMOS
rar apoyo político. Así com o los m iem bros de la m áquina política de PERONISTAS". EVA PERÓN COMO UNA
Chicago, Estados Unidos, estudiada por Guberbock (1980), los m edia­
dores peronistas creen en el m odelo de intercam bio (bienes y favores PERFORMANCE PÚBLICA
por apoyo político). La m ayoría de sus acciones -h a cer favores, trans­
m itir inform ación, tratar de "preservar a la fa m ilia " - están guiadas por
esta creencia. Com o afirm a Guterbock, "e l m odelo de intercam bio m a­
terial" explica el apoyo a la máquina política en los siguientes términos:
los m iembros del partido generan una red de obligaciones m ediante
sus servicios, se dice que la gente paga estas obligaciones votando a
quien se les dice. En este m odelo, la relación votante-m ediador es "cara
a cara pero esencialm ente utilitaria y 'segm entada' (esto es, estrecha en
su alcance funcional)" (Guterbock 1987: 7). El adherente a la m áquina, INTRODUCCIÓN
de acuerdo con el m odelo de intercam bio m aterial, está "m otivado m a­
terialm ente y responde a incentivos m ateriales (Guterbock 1987. 7). "Yo p arí a cuarenta y siete chicos, y los quiero criar." Los "ch ico s" a los
Por el contrario, de acuerdo con el m odelo de intercam bio afectivo, la que se refiere son los comedores infantiles que han alim entado a niños y
relación entre votante y m ediador es "cara a cara, personal, afectiva y adolescentes de barrios pobres de la ciudad de Cóspito, durante los úl­
funcionalm ente difusa". Los m ediadores políticos sí ofrecen incentivos timos cinco años. Susana Gutiérrez fue nom brada por el intendente co­
a cambio de votos, pero estos incentivos son de un tipo diferente. Como mo su asesora en el área de bienestar social de la M unicipalidad de
explica Guterbock, "lo s incentivos específicos que los m iem bros del Cóspito. Ella está a cargo de los comedores y de otras "tareas de acción
partido ofrecen a cam bio de votos son 'solidarios' en lugar de m ateria­ social" desde hace cinco años. En m arzo de 1996, asumió la presidencia
les, y la distribución de favores es un m ecanism o m ediante el cual los de la rama femenina del Partido Justicialista de Cóspito.
vínculos personales pueden ser desarrollados y m antenidos (Guter­ "Y o nací con el peronism o, el 24 de febrero de 1946 (el m ismo día
que Perón ganó sus primeras elecciones generales)", me dijo, y ha esta­
bock 1987: 8).
Sin embargo, los mediadores no anuncian explícitam ente que sus fa­ do en la actividad política desde el año 1983, siem pre dentro de la línea
vores, bienes e información son ofrecidos en un quid pro quo. Por el con­ interna del intendente de Cóspito, Rodolfo "R olo" Fontana. Rolo fue in­
trario, como vimos, niegan constantem ente el carácter político de sus tendente desde 1973 a 1976, y luego de la dictadura m ilitar asumió el
actos. Como verem os en el próxim o capítulo, esta negación viene junto cargo nuevam ente. Ha sido intendente desde 1983; en diciem bre de
con una presentación de la persona del mediador: una perform ance pú­ 1995 los habitantes de Cóspito -a l menos algunos de ello s- se disponían
blica. Los mediadores no sólo acrecientan el m onopolio de acceso a re­ a celebrar su quinto mandato. Como anunciaba el avión que volaba so­
cursos e inform ación. La retórica fam iliar de M atilde y Pisutti, y el re­ bre Cóspito y ciudades vecinas: "Venga a celebrar con Rolo, maestro de
chazo que Andrea tiene a las "grandes soluciones" (y su firm e defensa intendentes".
de las "pequeñas respuestas" a los problemas de los pobres) nos condu­ Mi pasión es la gente", m e dijo M atilde en una calurosa tarde de di­
cen a explorar una dim ensión poco conocida de la resolución política ciem bre, en Villa H errera, m ientras cam inábamos hacia su Unidad Bá­
de los problemas. Los m ediadores no sólo ejercitan la dom inación en sica. "A ellos, los cuido como si fuesen mis hijos", continuó. "E llos" son
virtud de su posición estructural, sino que tam bién proponen (e inten­ los jóvenes que pasan la tarde en su UB. Son parte de la "Banda de Ma­
tan enseñar) una determinada definición cultural de la m anera de resol­ tilde", la banda que la acompaña a todos los actos partidarios a los que
ver problemas. asiste. Con sus bom bos y redoblantes, los setenta m úsicos de la banda
anuncian la presencia de M atilde en cada acto público. Junto con los
"otros 300 que norm alm ente m ovilizo", la "Banda de M atilde" le per-