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SEMINARIO TEOLÓGICO BAUTISTA DEL

ECUADOR
Facultad de Guayaquil

Investigación el carácter de Cristo

Catedrático: PS. DANIEL AVILA


Alumno: ALEJADRO PONCE
Fecha de entrega: 04/06/2019
Asignatura: Cristología 2
Hablar del carácter de Cristo es hablar de Dios mismo de su magnificencia de
sus atributos al cual vemos en varias facetas en unas como padre como juez
justo, como Rey como siervo, etc. Aun en todo aquello siempre mostrando su
amor y su misericordia siendo un Pacificador, el Señor de toda Gloria, el Único
Fundamento, el Cordero del Sacrificio, el Conquistador de la Muerte, la Imagen
del Dios invisible, el Libertador de nuestras vidas, el ejemplo de madurez y
humildad, el que lucho por darnos vida eterna, él es la cabeza de la Iglesia, la
piedra que los edificadores desecharon, El primero y el ultimo el que fue el que
era el que ha de venir, el Bienaventurado y soberano Juez de todos los
Hombres, el Redentor, el Autor de Nuestra Salvación, el Gran Sumo Sacerdote,
el Autor y Consumador de la Fe.

¿Qué significa el carácter?

La palabra carácter viene del término griego χαρακτήρ, que se pronuncia


kharakter y que significa “el que graba”, pues este término describía al que
tenía por oficio grabar o esculpir en la antigüedad. En el habla actual, esta
palabra adquiere distintos significados según el contexto en la que se la utiliza,
y de hecho, se la puede emplear en muy variadas circunstancias.

Por un lado, se conoce como carácter al conjunto de cualidades o rasgos que


distinguen a una persona de las demás, fundamentalmente en lo que se refiere
a su modo de ser y de reaccionar frente a distintas circunstancias. El carácter
distingue a una persona del resto, también, este vocablo alude al
temperamento o firmeza de ánimo,

Esta y muchas cualidades evidencio Jesús,

Santidad: Jesucristo fue santo, absolutamente santo, pues no tuvo naturaleza


pecaminosa desde su nacimiento, que no cometió ningún pecado y siempre
hizo lo correcto y lo puro. (Hechos 3:14) Jesucristo manifestó su santidad al
amar la justicia y aborrecer la iniquidad. Esto se ve en la limpieza del templo y
su denuncia del pecado y la hipocresía. A tal punto que estuvo dispuesto a
morir en el calvario para derrotar el pecado y ofrecer justicia a todos los que
crean en él. (Gálatas 3:13, Romanos 4:6)
El reflejaba la santidad de su Padre Dios. Era un instrumento exclusivo de la
verdad, y para hacer buenas obras en pro de los más necesitados. La santidad
de Jesucristo es ausencia total del pecado. Satanás no podía reclamar nada de
Jesús.

Amor: Jesucristo fue amoroso, el amor del Salvador se manifestó en dos


direcciones:

a).Jesús manifestó este amor al ser obediente al Padre (Juan 6:38) el terminó
la obra que el Padre le pidió (Juan 14-31-17:4), fue también como testimonio
(juan19:30)

b) Cristo muestra amor a la humanidad, por los pecadores (Lucas 19:10)


(Efesios 5:25), tiene un amor especial por los suyos (Juan 13:1) el dio el
ejemplo (Mateo 9:13) Mateo 5:44 Amó a sus enemigos (Lucas 23:34) el amó a
los niños (Marcos 10:13-16) Demostró su amor haciéndose pobre para que
nosotros podemos ser ricos (2 Corintios 8:9) vino a morir voluntariamente
por nosotros (Juan 15:13) Jesús sigue mostrando su amor hacia nosotros
diariamente por su cuidado y provisión (Mateo 6:33)

El amor de Cristo por las alma, Jesús vino como el buen Pastor a buscar las
ovejas tanto judías como gentiles (Juan 10:16) Jesús amó a las multitudes
(Juan 3:16) Su ministerio fue mayormente para ganar las almas
individualmente, alcanzándolas una por una. Con Pedro, Andrés, Felipe, y
Natanael sus discípulos, Nicodemo, con la mujer del pozo de Samaria, con el
ciego de nacimiento, reveló los sentimientos de su corazón por ir a buscar al
perdido (Lucas 15:4-5-7, 24) Se sintió profundamente apesadumbrado ante
cada alma que lo rechazó (Lucas 19:41-42)

Su amor por la humanidad quedo bien marcado por todos los siglos venideros
en la cruz del calvario. No hubo otro lugar tan preciso que la cruz, en el Gólgota
nuestra eternidad fue cambiada, nuestro pasado fue declarado nulo y trasferido
al reino de luz. Las cadenas del pecado, y el reino de oscuridad los cual fueron
vencidos y aniquilado para declarar dicha a la humanidad por los siglos de los
siglos. No hay razón para que suframos espejismos de tristeza, Cristo ha
cambiado nuestro destino, nuestro rumbo.
Cristo es quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda
iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras (Tito
2:14).

Por lo antes dicho, podemos amar a Dios obedeciéndole en sus demandas, a


los nuestros cuidándoles y contribuyendo en su bienestar. A la humanidad
haciéndoles el bien y procurar que conozcan al único Dios verdadero a
Jesucristo.

Compasión: Jesús fue compasivo nos lo muestra el versículo más breve de la


Biblia dice "Jesús lloró" (Juan 11:35). La compasión de Jesús se manifestó
hacia las multitudes (Marcos 6:34) La compasión de Jesús le hizo preocuparse
por la necesidad física de la gente (Juan 6:5) La compasión de Jesús lo movió
a sanar un ciego (Juan 9:1-38, Mateo 20:34)

Tuvo compasión por los endemoniados (Marcos 9:22,25; 5:1-13; Lucas 4:41)
Jesús tuvo compasión de los pobres leprosos (Marcos 1:40-41, Lucas 5:12-15)
A veces decimos que tenemos compasión, pero Jesús demostró su compasión
con hechos. Se hizo Pastor para las ovejas perdidas. Se hizo salvador para los
condenados. Sanó a los enfermos, echó fuera demonios.

La oración: Los cuatro evangelios nos muestra la vida de oración del Salvador,
más ninguno lo hace tan bien como él. Hebreos 5:7a) Para Jesús no era difícil
orar toda la noche (Lucas 6:12, Marcos 1:35) Jesús oró antes de pasar por
grandes experiencias como su bautismo, la tentación, etc. (Lucas 3:21, Juan
6:15) oró abiertamente al Padre pidiendo milagros (Mateo 14:19, Juan 11:41-
42) Jesús terminó su vida terrenal con la oración en sus labios al Padre (Lucas
23:46)

Jesús se dedicó a la oración con frecuencia, buscó estar solo en oración, en un


lugar aislado o en la ladera de una montaña algunas veces oró solo (Mateo
14:13); otras veces con sus discípulos (Lucas 8:28, 22:39-46) oró en sumisión
a la voluntad del Padre en Getsemaní (Mateo 26:42) Enseñó a sus discípulos a
orar y nos dijo que hiciéramos lo mismo (Mateo 6:9-13). Por la oración Jesús
venció la tentación, obró milagros, escapó de la muerte, glorificó a Dios.
Mansedumbre: Jesús fue manso con una actitud mental opuesta a la rudeza y
la contención. La mansedumbre se manifiesta en gentileza y ternura hacia los
demás. Jesús mismo dice que él es manso (Mateo 11:29, Mateo 12:20) Pablo
les preguntó a los corintios, Iré a vosotros con vara, o con amor y espíritu de
mansedumbre (1Corintios 4:21). Como cristianos debemos aprender
mansedumbre (2 Timoteo 2:24-25) Trató con ternura al quebrantado.

Humildad: Jesús fue manso y humilde de corazón (Mateo 11:29) porque no


buscó su propia gloria sino la del Padre (Juan 8:50) el salvador evitó la
vanagloria que alimenta el orgullo. La humildad de Cristo le permitió asociarse
con los publicanos y los pecadores (Lucas 15:1-2) La humildad de Jesús le
mantuvo callado ante acusaciones degradantes (Isaías 53:7, 1 Pedro 2:23)
Jesús la demostró al lavarles los pies a sus discípulos (Juan 13:4-5)

La humildad de Jesús va de la mano con la mansedumbre. Por ello su carácter


tierno y dulce consistía en colocar toda su fe en el Eterno Padre Celestial.
Algunos confunden la mansedumbre de Jesús con lo frágil, si así fuera el caso,
sería una fragilidad de no auto dependencia, sino en dependencia absoluta de
Dios. El no conocía a nadie, ni nada en quien depositar su confianza, sino solo
en su Padre Dios.

Paz: Cristo era el resultado de la óptima relación con su Dios. Ahora nosotros
libre del pecado por medio de Jesucristo, podemos gozar de esa paz. El gozo
de esa relación de paz con el Padre Dios, viene por vivir en el Espíritu. La paz
de Cristo inicia en lo interno, y su expresión es hacia lo externo, que tiene su
fuente en la intimidad de la relación con Dios. No depende de las
circunstancias externas, sino en una relación con Dios por medio de Jesucristo.
"Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis
aflicción, pero confiad, yo he vencido al mundo. Jn.16:33

Él se constituyó en Pacificador Justificados, pues, por la fe tenemos paz para


con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo (Romanos 5:1). Y se convirtió
en la piedra angular el Único Fundamento. (1 Corintios 3:11).
Obediencia: Jesús siempre fue obediente al Padre, he ahí su secreto.
Aprendió a ser sumiso sin importarle que él era el mismo Dios. Se sometió a
las santas escrituras que hablaban de Él, su sumisión y obediencia lo llevo a
ser sustituto, fue como oveja al matadero como el Cordero del Sacrificio.
Límpiense de la vieja levadura, para que sean una nueva masa, como lo son
en realidad sin levadura; porque Cristo, nuestro Cordero pascual, ha sido
sacrificado (1 Corintios 5:7).

La Imagen de Dios: El dios de este siglo presente ha cegado el entendimiento


de los incrédulos para que no les ilumine el resplandor del evangelio de la
gloria de Cristo, quien es la imagen de Dios (2 Corintios 4:4).

El Sumo Sacerdote: Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que ha


traspasado los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra confesión
(Hebreos 4:14).

Le era necesario a Jesucristo tener fe en Dios Padre para poder cumplir su


misión. Pues la palabra dice que el que se acerca a Dios crea que existe, y que
es galardonador de los que le buscan" (Hb.11:4)

Fe: en Dios se resume en creer, obedecer y practicar su palabra. Sin fe es


imposible agradar a Dios. Jesucristo creyó solamente en Dios, y nunca dudo él
nunca vacilo en usar sus escritos o ideas para adoctrinar a sus seguidores, Él
siempre se ciñó a las santas escrituras. Nunca dudo ni una sola palabra en su
Padre, su fe no tenía términos medios. El dejo bien claro, crees o tienes duda,
pero nunca un sino o quizás, bienaventurados son los que no necesitan ver
para creer (Jn. 20:29)

Quien por el gozo que tenía delante de él sufrió la cruz, menospreciando el


oprobio, y se ha sentado a la diestra del trono de Dios (Hebreos 12:2) Pues sea
constituido en la cabeza del cuerpo que es la iglesia. Él es el principio, el
primogénito de entre los muertos para que en todo él sea preeminente
(Colosenses 1:18) fue quien se convirtió en el autor de nuestra salvación. Pues
era el plan de Dios por causa de quién y por medio de quien todas las cosas
existen perfeccionar al autor de la salvación de ellos, por medio de los
padecimientos, para conducir a muchos hijos a la gloria (Hebreos 2:10).

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