Está en la página 1de 2

RESEÑA DEL TEXTO: “Las democracias” – Eduard Gonzalo y Ferran Requejo.

PRESENTADA POR: Jose Pablo Restrepo Montoya I.D. 1001456516

En el texto presentado por Eduard Gonzalo y Ferran Requejo se analiza la forma de gobierno conocida como
“Democracia” desde una perspectiva global y desde una descripción histórica de los procesos de origen,
trasformación y puesta en marcha de dicha organización social a través del paso del tiempo, desde que se
tiene registro de su aparición, hasta la actualidad.

A manera de introducción, se analiza el fenómeno democrático desde la antigüedad; explicando el termino


desde su significado que, aunque arcaico, continua vigente en su redefiniciones como piedra angular de su
significado objetivo; para exponer que, a pesar de que contando con un reciente nacimiento como sistema de
gobierno ya contaba con la aceptación y adopción de si misma por parte de varias “ciudades-Estado”, era
utilizada como connotación negativa de la “Republica” como manera de gobierno en el marco de la tipología
aristotélica; señalando su corrupción en el desvío del sentido del gobierno al comenzar a buscar intereses
particulares como su objetivo. Consecuentemente procede a explicar las paradojas que surgían en su
aplicación en la medida que, a pesar de ser presentada como el gobierno “popular”, restringía la libertad y
condición de ciudadanía solo a una parte exclusiva de la población. Continua, entonces, describiendo su
modo de ejecución con la participación directa de los ciudadanos en las asambleas, en donde se tomaban
todas las decisiones legislativas, judiciales y administrativas, ostentando una soberanía casi ilimitada en
cuanto a nociones de legitimidad. Compara, pues, dicha aplicación de la forma “popular” con la forma “mixta”,
en donde, para el ejercicio de los derechos civiles se separaba en diferentes grupos el conjunto de
ciudadanos para examinar sus oportunidades de ostentar una magistratura en el poder. Con base a esto,
expone y explica los cambios y evoluciones en cuanto a la jerarquización y distribución del poder en los
gobiernos democráticos a través del paso del tiempo y los compara con las practicas modernas de la
democracia, primero en cuanto a su clasificación y, a partir de ahí, su composición, organización y ejecución.
Reconociendo y evaluando los cambios en el modelo adoptado frente a sus primeras definiciones y, según
eso, señalando las funciones que se atribuye, sus procesos de elección y separación de poderes
representativos, y sus condiciones de legalidad y legitimidad desde los contextos espaciotemporales en los
que se desarrolla.

Como segundo momento del repaso histórico, explica como teorías estatales comenzaron a tomar el concepto
de “Democracia Representativa” como forma de gobierno, replantearon varios de sus aspectos específicos
para efectos de coherencia ideológica y luego presentaron su propia visión de la misma. Para ser mas
específicos, la teoría usada para referenciar dichos sucesos es la del modelo estatal liberal. Expone,
entonces, los modelos teóricos de la llamada “Democracia Liberal” desde dos puntos de vista; uno formal y
otro sustantivo. En el formal se expone la democracia, desde una posición connotativa “neutral”, como un
factor de afectación directa a la organización y eventual funcionamiento del poder estatal y no como un fin
categóricamente bueno o un modelo idílico de organización social. Desde este punto de vista, los individuos,
que componen la sociedad, desde el uso de su libertad, y para protección de la misma, se encargan de
escoger las autoridades representativas que conforman el estado para que velen por los intereses colectivos
de los electores en sus decisiones. Por otro lado, la sustantiva propone una critica complementaria, en donde
plantea dos modelos democráticos: Demócrata y Republicano. Ambos encuentran sus coincidencias en las
visiones del individuo como sujeto de unos derechos básicos, de libertad, igualdad y representación; pero sus
diferencias radican en cuanto a las visiones de organización política, económica y social. Según estos
análisis, la lectura pasa a su segunda parte.

A partir de las condiciones y visiones políticas, económicas y sociales resultantes del tránsito de la
modernidad a la postmodernidad, en el siglo XX comienzan a surgir teorías de diferentes pensadores frente a
los sentidos que debía tomar la democracia como forma de gobierno. Estas teorías se dividieron y clasificaron
en tres grupos: Sociológicas, económicas y filosóficas. Las sociológicas, cuya intensión se resume a
determinar la forma en la que debe dividirse y distribuirse el poder, se debaten entre dos posiciones; las
elitistas, que a su vez subdivide como clásico y democrático según la visión del teórico que se adopte, y se
define por la visión de gobierno en el que la tenencia del poder se reduce a una pequeña minoría en la que se
concentra su acción; y las pluralistas, que se basan en la acepción de la concepción elitista, en la medida en
que la elite siempre atienda a las demandas de los ciudadanos. Las económicas, que proponen el origen de
los hechos colectivos en las acciones individuales y explican la razón de la participación política de los
individuos en sus intereses propios, particularmente, aquellos que obedecen a la obtención de bienes; según
eso, se presentan tres teorías diferentes de tres teóricos distintos para explicar los fenómenos sociales bajo
esas premisas, y su explicación se sintetiza en esquemas y diagramas representativos de cada una.
Finalmente, las teorías filosóficas, que se refieren a la forma en la que debe estar organizada la sociedad
respecto a condiciones de vida bajo pretensión de lo que se podría denominar como “Justicia Social”; dentro
de estas visiones están: El liberalismo, primero desde John Rawls y luego desde Ronald Dworkin, que
pretende limitar la intervención del estado en la vida de su ciudadanía; la visión del comunitarismo, que nace
como una crítica y oposición al liberalismo; la teoría de la democracia de Jürgen Habermas, que le atribuye a
la democracia valores morales a partir de análisis históricos y sistemáticos; y, finalmente, el neoliberalismo,
cuyos teóricos referenciados son Hayek y Nozick, como una aplicación de los principios del liberalismo a el
papel que debe cumplir el estado y las limitaciones que debe tener, pero respecto al desarrollo y
funcionamiento de la economía y el mercado.

Pasando a la última parte de la lectura se dedica a explicar cómo las coyunturas políticas, económicas y
sociales contemporáneas, y sus constantes y acelerados cambios y evoluciones, suponen retos de mucha
envergadura para los gobiernos democráticos: El desenfoque de las prioridades de el estado en la medida en
que comienza a prestarle mayor importancia a las circunstancias internacionales y a restársela a las de su
propio territorio; El replanteamiento de la relación entre los aspectos públicos y privados, desde como la
democracia siempre ha estado en función de los cambios de dichos ámbitos y de como en la actualidad se
redefinen sus limites y alcances en la coexistencia del Estado y la población civil; finalmente, la injerencia de
cuestiones étnicas divisorias de la sociedad, como factores que afectan la gobernabilidad del estado
democrático.

Respecto a la lectura de este texto, se puede hacer uno como lector una idea más clara de los procesos y
transformaciones históricas de la democracia que esclarecen los precedentes de los fenómenos actuales que
se presentan en esta forma de gobierno que ayudan a entenderlos y analizarlos mejor; así como también las
diversas teorías que en torno a esta forma de gobierno se han formulado a través de la historia. El proceso de
lectura como tal, aunque se trataba de un tema bastante interesante, se volvía tedioso cuando se
mencionaban demasiados referentes históricos en la introducción de temas que, de por sí, ya representaban
un mayor grado de complejidad en su asimilación y entendimiento. Finalmente, se puede ubicar el valor del
texto en su utilidad en el planteamiento de antecedentes para los análisis fenomenológicos dirigidos no solo al
estudio de la democracia y las formas de gobierno, sino también a los procesos de formación de los estados.

También podría gustarte