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I.

2 LOS DIOSES: DE INDIVIDUALISTAS A RESPONSABLES DEL

MUNDO Y DE LA JUSTICIA. Otro condicionamientoimportantísimo

del hombre homérico, además de la moîra, son los dioses. Al

debilitarse en Homero la vieja fe en la inmortalidad, que

era ante todo heroización (los hombres extraordinarios gozan

al morir de una inmortalidad bienaventurada),y anularse así

la intervención de los muertos y su interrelación con el

mundo de los vivos, hubo de darse una participación más

activa de los dioses en la vidahumana: tal es,según Ernst

Robert Curtius (1976, 246), el origen del aparato divino en

la épica. Para Nilsson (1923-4, 363-390), si había tantas

intervenciones divinas, algo puramente literario y sin

48

Il.XII 310-328.

trasfondo espiritual o religioso, en Homero era porque el

hombre es inestable mentalmente y pone bajo lo divino los

impulsos que no es capaz de explicar. Para Dodds (1985, 24)

la advertencia interior, la repentina sensación de fuerza,

la pérdida del juicio son el germen del que se desarrolló

la maquinaria divina.

Esta categoría es muy heterogénea en Homero, pues

incluye a seres divinos dotados de poder o demonios, que

corresponden a creencias primitivas populares del tipo mana,

wakenda,orendaen otras culturas. Manaes un concepto

melanesio que representa una fuerza misteriosa y activa que

poseen ciertos individuos, las almas de los muertos y todos


los espíritus. Significaría dentro de la religión un estadio

dinamista, que bien puede ser simultáneo con las creencias

puramente animistas. Pero en el pensamiento mágico de los

primitivos el manano es una fuerza impersonal y común en la

naturaleza, sino que hay muchos tipos de fuerza y

virtualidad concebidas como espíritus o almas, pues los

primitivos no suelen diferenciar con nitidez una fuerza de

un espíritu. Equivalencias griegas de la noción de manason

dýnamis, enérgeia, sthénos, kártos, ménosy latinas uis,

uirtus, potentia, efficacia, effectus, euentus.

Si en Homero se habla tanto de fuerzas (i((ero\n me/noj

)Alkino/oio, bi/h (Hraklhi/h, i( erh\ i)/j Thlema/xoio ),es porque la

actividad espiritual y anímica está sujeta a fuerzas que

actúan desde fuera y condicionan la conducta del hombre.

Pese a ser fórmulas petrificadas y estar condicionadas en su

uso por la métrica, resulta obvio el carácter

originariamente religioso de tales fuerzas, porque hubo un

tiempo en que se atribuía al rey o sacerdote una fuerza

mágica peculiarque lo ponía por encima del resto de

miembros de la tribu. Los hombres homéricos, sin creer en

fuerzas mágicas, todavía no habían despertado a la

conciencia de poseer en su propia alma el origen de sus

propias fuerzas

49

En Homero no se puede hablar de un Hado que gobierna


desde lo alto las acciones humanas, pero, cuando se habla

de dai/mwn, ello significa que el mundo es gobernado por

fuerzas invisibles. Como apunta Paolo Ramat (1960, 215-248), puede que la noción de destino
como algo abstracto

surgiera de la fusión de los varios espíritus particulares

(démones)que gobernaban los momentos particulares de la

vida humana y entonces tendría sentido que ambos términos

fueran intercambiables, como en pa/roj toi dai/mona dw/sw (Il.

VIII 166). Moi=ra, como dai/mwn, saca sus orígenes de los

confines entre magia y religión y queda fuera igualmente de

la religiosidad olímpica.

Los démones homéricos no son como los de Hesíodo ni los

de Platón. No son seres divinos de segunda clase ni son

distintos de los dioses personales. En Homero daímon, cuando

no equivale simplemente a qeo/ j, es una potencia sobrehumana,

significado especialmente claro cuando va unido a verbos de

movimiento o impulso y, sobre todo, en la comparación daimo/ni

i)/soj. Es posible que las creencias populares hubieran

conservado más tiempo la fase preantropomórfica y

despersonalizadade la religión, cuando los qeoi/ actuaban

como fuerzas ocultas y desprovistas de su caracterización

individual

50

, pero en Homero daímonno significa todavía

espíritu malignoy su carácter personal no lo pierde nunca.

Su actuación suele ser más negativa que positiva para el


hombre: un dai/ mwn envía a Penélope malos sueños

51

, hila el

vagabundeo de Odiseo

52

, maquinaba malas cosas cuando Odiseo

49

B. Snell, 1965, 42-43.

50

J. Alvar, C. Blánquez, C. G. Wagner (eds.), 1992, 13.

51

Od.XX 87.

52

Od.XVI 64.

se va a encaminar a Trinacria

53

, a Elpénor lo trastornó el

funesto destino de un démon y el vino sin cuento...

54

aunque también un démoninsufla gran valor en los hombres de

Odiseo para cegar al ciclope

55

. Daímonen Homero no tiene ni

femenino ni plural. Parece corresponder a un poder

sobrenatural, el mana, pero, más exactamente, a un agente


personal. Nunca corresponden adaímonlas expresiones qeo/ j

tij, qeoi/, Zeu/ j, aunque también podía equivaler a veces a la

noción de destino, comoen las expresiones dai/ monoj aiÅ sa (Od.

XI 61) y, a partir deaquí, si el destino era malo, a

muerte: dai/mona dw/sw (Il.VIII 166).

En ocasiones los hombres sienten la presencia o la

actividad divina, pero no saben exactamente la identidad

del dios en cuestión, o no es conveniente señalarla. Así se

expresa Odiseo cuando se aleja con sus hombres de Trinacria

y se produce la feroz tormenta que destruirá su nave: y un

dios se llevó el regreso

56

.En otras ocasiones se habla en

plural de qeoi/ sin especificar, o de qeo/j tij, pero el poeta sí sabe

atribuir a dioses concretos determinadas actuaciones. Es

esta proximidad y, hasta cierto punto, semejanza del hombre

con los dioses el rasgo más clarificador de la religión

griega, pero hay que hacer con J-P. Vernant (1982 A, 93)

una matización importante, que ayuda a explicar toda la

ambivalencia de lo divino: los dioses griegos son

potencias, no personas. Sólo en el mito o en la literatura

se les trata como personajes con una relativa unidad, pero

no así en el culto y la religión viva, que subrayan

precisamente la pluralidad y la diversidad de campos sobre

los que desarrollan su actividad.

53
Od.XII 295.

54

Od.XI 61.

55

Od.IX 381.

56

qeo\ j a) poai/ nuto no/ ston: Od.XII 419.

Pero hay que preguntarse a continuación cuál es la

relación hombre-dios y cómo influyen los dioses en la vida

del hombre y en el mundo. En Homero encontramos esa

impermeabilidad entre la raza divina y humana que será

corriente en la obra de Píndaro y en los preceptos del

oráculo de Delfos, como oportunamente en varias ocasiones

los mismos dioses se ocupan de precisar. Los dioses de

Homero no son ideales éticossublimados. Los dioses

olímpicos, que en su origen fueron démonesde una región de

la naturaleza, conforme se van antropomorfizando, van

abandonando su sede terrestre para instalarse en el Olimpo y

terminar siendo identificados con los astros del firmamento.

Además, ellos nocrearon el mundo y, por tanto, no son

responsables de él. El hombre no puede dirigirse a ellos

para encontrar una guía moral. Lo que coloca al hombre por

debajo de los dioses es la ausencia de inmortalidad y de

eterna juventud, pero no la moralidad. No es nada raro

encontrar desconfianza del hombre hacia los dioses o,

incluso, acusaciones por su crueldad, engaños y falta de


compasión. El mismo Febo acusa de crueldad a los dioses por

permitir el ultraje de Héctor

57

. Por haberse quedado

dormido, mientras sus hombres mataban las vacas del Sol,

exclamará Odiseo: verdaderamente para engaño me hicisteis

dormir con sueño implacable

58

.El boyero Filetio, al ver a

Odiseo lleno de harapos, dirá de Zeus: no te compadeces de

los hombres

59

Otro sentimiento frecuente en el hombre al tratar con

los dioses es su total indefensión y el saberse juguete de

los caprichos de los dioses. Ese sentimiento deimpotencia

(a) mhxani/ a) que encontramos en Homero tendráun amplio

desarrollo a lo largo de toda la época arcaica, hasta la

invasión de los persas: Diomedes reconoce la inutilidad de

57

Il.XXIV 31-54.

58

hÅ me ma/l¡ ei)j a)/thn koimh/sate te nhle/i+ u(/pn%: Od.XII 372.

oponerse a Héctor, pues Zeus quiere ese día dar la victoria

a los teucros y no a los dánaos

60
; Héctor huye ante

Patroclo, pues se ha enterado de hacia dónde se inclina la

balanza de Zeus

61

; Zeus aumenta y disminuye el valor para

los hombres como quiere

62

; Zeus unas veces da cosas buenas y

otras malas, ya que todo lo puede

63

Lógicamente todo esto conduce a un profundo pesimismo,

que no nace en Grecia tardíamente, como pensaba Rohde. Lo

hay desde Homero y en la época arcaica (Teognis, Mimnermo,

Píndaro) y fue superado estéticamente (la tragedia como

ka/qarsij), intelectualmente (consolación por la filosofía,

desde Heráclito) y religiosamente (o( trw/saj i)a/ setai, de los

órficos)

64

. Lo inteligente es qeoi= j pei/qesqai, pero los héroes

homéricos no tienen miedo a los dioses, como se ve cuando se

enfrentan a ellos en el campo de batalla. Y es que los

mismos dioses sufrieron males de los mortales, pero esto es

censurable para el poeta y se les amenaza con no vivir mucho

tiempo y no volver vivos del combate

65
. Un temor de este

tipo es el que asaltaa Diomedes cuando va a enfrentarse con

Glauco, a quien toma por undios. Refiere el caso de

Licurgo, quien atacó a Baco y fue castigado por Zeus

66

. En

este caso Diomedes actúa prudentemente y prefiere hacer las

paces con un huésped de su familia.

Fruto de ese pesimismo esque, por lo general, los

hombres atribuyen sus desgraciasa los dioses, como Helena,

quien achaca los males de Troya a los dioses

67

. O como

Príamo, quien culpa de la guerra no a Helena, sino a los

59

... ou) k e) leai/reij a)/ndraj: Od.XX 202.

60

Il.XI 317-319.

61

gnw= ga\r Dio\j i(ra\ ta/lanta: Il.XVI 658.

62

Il.XX 242-243.

63

Od.IV 236-237.

64

J. S. Lasso de la Vega, 1966, 136.


65

Il.V 381-415.

66

Il.VI 123-143.

67

Il.VI 345-351.

dioses

68

. Sin embargo, elcolmo del pesimismo me parecen

esos dos pasajes

69

en los que se afirma que la ruina de los

hombres no obedece a ninguna motivación, ni a razones de

justicia, ni de lógica, sino solamente para que los hombres

del futuro disfrutaran cantando o relatando esasdesgracias.

En el primer pasaje Helena diceque ella y Paris tienen tan

mala suerte para que los celebren en cantosvenideros. En el

segundo Alcínoo asegura que la muerte de los héroes dánaos

en Troya fue dispuesta por los dioses paraque así lo

cantaran los venideros. ¡Sólo un poeta épico podría afirmar

una cosa así! El porvenir de laprofesión queda asegurado y,

además, esos héroes adquierenla mejor inmortalidad

concebible por Homero, de ahí que, sugiere el profesor

Miguel Rodríguez Pantoja

70

, quizá hubiera de entenderse el


pasaje en clave optimista y como una recompensa, porque sólo

es recordado aquel que es cantado por un poeta

Frente a las limitaciones delos hombres los dioses son

caracterizados como mucho más fuertes

71

, existen por

siempre

72

, todo lo pueden

73

, todo lo saben

74

. Y, pese a todo,

todos los hombres tienen necesidad de dioses

75

, porque,

cuando intervienen ellos, la vida y las condiciones para los

hombres resultanmás claras. Cuando laacción languidece o

se encuentra en un callejón sin salida, el poeta recurre a

los dioses, que son los que hacen avanzar el curso de la

acción, como al principio de la Odisea:Odiseo lleva varios

años desesperado en la isla de Calipso, hasta que Atenea en

la asamblea de dioses encauza la acción por los derroteros

que luego seguirá el poema.

68

Il.III 164-165.
69

Il.VI 357-358 y Od.VIII 576-577.

70

Recojo estas y otras sugerencias posteriores de las observaciones

que amablemente me ha cedido tras la lectura de la tesis, donde él

actuó como presidente del tribunal.

71

Od.XXII 289.

72

Od.XIV 446.

73

Od.X 306.

74

Od.IV 379 y 468.

75

Od.III 48.

Además, los dioses son una referencia ejemplar del modo

de vida heroico. Este se caracteriza por la doble tensión de

emular lo sobrehumano y, al mismo tiempo, reconocer la

imposibilidad de lograrlo. Los dioses tienen las mismas

ocupaciones que la clase noble en Grecia: la guerra, los

juegos, las asambleas, los banquetes y la música. También

con la continuaintervención de los dioses en los asuntos

humanos se justificaban las genealogías aristocráticas y

quedaba realzada su preeminencia. Toda cualidad que

convierte a un hombre en un ser superior proviene de los


dioses: la fuerza de Áyax

76

, la de Aquiles

77

, la belleza de

Paris

78

, etc.

Cuando los dioses actúan individualmente, se comportan

igual que los héroes homéricos y están sometidos a las

mismas presiones que ellos: deben demostrar valor (a) reth/) y

fuerza (bi/h), deben autoafirmarse y defender su honor (timh/),

porque en Homero la defensa deuna posición es un asunto

privado y el ofendidodebe procurarse su propia reparación

(poinh/). En realidad, lo que determina el comportamiento

divino y heroico, más que la justicia, es la timh/ y su

correspondiente ética de la autoafirmación. Así, Posidón

recrimina a Febopor favorecer a los troyanos sin acordarse

del año entero que trabajaron para Laomedonte y de cómo éste

luego les negó la paga

79

. Cuando los feacios llevan a Odiseo

a Ítaca burlando las intenciones de Posidón, éste se queja

amargamente anteZeus, pero Zeus le recuerda que es superior

a los hombres y siempre tiene la posibilidad de

castigarlos
80

. Precisamente lo ridículo y burlesco de las

quejas de Helios por haber sacrificado los hombres de Odiseo

sus vacas sagradas es que estadivinidad no tiene el

76

Il.VII 288.

77

Il.I 178.

78

Il.III 54-55.

79

Il.XXI 441-460.

80

... soi\ d¡ e)sti\ e)copi/ sw ti/sij ai)ei/: Od.XIII 144.

suficiente poder para conseguir por sí misma una reparación.

Había amenazado con sumergirse en el Hades y brillar allí

para los muertos

81

, pero Zeus no le permitirá que ponga en

práctica su amenaza, ya que él mismo se encargará de lanzar

su rayo contra la nave de Odiseo y hundirla. Helios es un

dios mediterráneo y prehelénico que fue eclipsado por Febo

Apolo. Estos cultos solares no encajaban bien en la religión

de los Olímpicos

82

. Helios está en relación con las


tinieblas, la magia y los infiernos. Laserpiente y el

caballo formaban parte de su simbolismofunerario. La

entrada al Hades se llamaba justamente la puerta del sol

83

Si bien es cierto que en los primeros versos

84

de la Odisea

se dice que los compañeros de Odiseo murieron por haber

devorado las vacas deHelios, este episodio no tiene mucha

importancia en el desarrollo de la obra.

Además de individualistas, los diosesson movidos por

el simple interés: se enfurecen cuando no se les hacen

sacrificios y no les importan las intenciones ni la calidad

moral del que se acerca a ellos para solicitarles algo. Así,

Ártemis se enfurece cuando queda excluida de las hecatombes

de Eneo y manda contra el país de éste al jabalí de

Calidón

85

. El anciano Proteo informa a Menelao de que está

retenido en la isla, porque al regresarde Troya no hizo

sacrificios a los dioses

86

Por el contrario,cuando se piensa enlos dioses como

conjunto, aparecen como garantes del orden cósmico (moi= ra)


y, en consecuencia, de la justicia. Pero, como ya dijimos,

estos dioses olímpicos hubieronde abandonar para ello sus

regiones de la naturaleza y convertirse en dispensadores del

destino, en lugar de ser unos simples ejecutores de las

81

Od.XII 383.

82

C. García Gual, 1971, 90-91 y 93.

83

Od.XXIV 12.

84

Od.I 7-9.

85

Il.IX 533-540.

86

Od.IV 472-474.

órdenes del mismo. Y,precisamente, esta doble situación la

encontramos en los poemas homéricos:dioses que no se

preocupan por la justicia y dioses responsables de hacerla

cumplir. Para J-P. Vernant (1982 A, 98) no debe hablarse de

contradicción, porqueHomero no conoce undestino fijado de

una vez por todas por encima delas potenciasdivinas, ni

reconoce a dioses todopoderosos y libres de actuar siempre a

su capricho. Los dioses son comolos monarcas revestidos de

plenos poderes,lo que les permite actuar con mucha

discrecionalidad, en un reino solidario de todo un conjunto


de prerrogativas y honores que no pueden vulnerar.

La primera situación la encontramos con mayor

frecuencia en la Ilíada, poema trágico de venganzas y

cóleras. Así, Hécuba considera injustos, y echa la culpa de

ello a la Moi= ra krataih/, los insultos de Aquiles al cadáver

de Héctor, puesto quesu hijo no se comportaba cobardemente,

sino que defendía a los troyanos y troyanas

87

. Pero también

en la misma Ilíadaencontramos soluciones más recientes a

esta cuestión: Menelao recrimina a Pisandro por querer

quemar las naves, tras haber robado las riquezas de su

palacio y a Helena, y no temer al Zeus Hospitalario

88

; Zeus

descarga violenta lluvia cuando es violada la justicia en el

ágora

89

; Príamo reconoce la justicia divina, que ha tratado

bien el cadáver de Héctor, porque éste siempre tuvo muy en

cuenta a los dioses

90

En la Odiseaes aún mayor el reconocimiento de la

justicia divinaen los hechos realizados por los hombres:

Odiseo le dice al ciclope que Zeus y los dioses lo han


castigado por comerse a unos huéspedes indefensos

91

. En otro

lugar se dice expresamente Las acciones criminales no aman

los dioses bienaventurados, sino que aprecian la justicia y

87

Il.XXIV 209-216.

88

Il.XIII 620-639.

89

Il.XVI 386-388.

90

Il.XXIV 424-428.

las acciones conforme a destino de los hombres

92

. Padre

Zeus, ciertamente aún estáis los dioses en el gran Olimpo,

si verdaderamente los pretendientes pagaron su insensato

exceso, exclamará Laertes al enterarse de la feliz

noticia

93

. Y, además, frecuentes son también en la Odisea

las proclamas deque siempre son mejores las acciones justas

que las injustas y de que la injusticia nunca triunfa:

mejores son todas las cosas justas

94
, no prosperan las malas

acciones

95

, es mucho mejor la bondad que la maldad

96

...Esta

es en definitiva la enseñanza que pretendetransmitir la

Odisea, una novela de buenos y malos con los ingredientes

de la injusticia y la reparación. Parece acertado, pues, el

juicio de Lucio Ceccarelli (2001, 28) con el que resume la

cuestión de la justicia: en el mundo de la Ilíadaparece

existir una justicia, pero no existe la garantía de que sea

aplicada siempre, para todos y en cada circunstancia,

porque, cuando hay que decidir entre justicia y

consideraciones personales, diplomáticas o de clientela,

prevalecen estas últimas. Así, aunque Zeus sea el protector

de la hospitalidad, ama Troya por la gran cantidad de

sacrificios que recibe en ella (IV 44 ss.). Sin embargo, en

la Odiseasí hay una mayor fe en la justicia retributiva.

Los dioses están limitados únicamente por la moîra,

pero no por la ley natural, ya que pueden hacer milagros:

Atenea alarga la noche e impide a Eos enganchar sus

caballos, para que se abracen Odiseo y Penélope

97

; Hera

obliga al sol a ponerse antes de tiempo, para que cese el


91

Od.IX 479.

92

ou) me\ n sxe/ tlia e) / rga qeoi\ ma/ karej file/ ousin,

a)lla\ di/khn ti/ousi kai\ ai)/sima e)/ rg¡ a) nqrw/pwn: Od.XIV 83-84.

93

Zeu== pa/ter, hÅ r(a e)/t¡ e)ste\qeoi\ kata\ makro\n )/Olumpon

ei)/ e)teo\n mnhsth=rej a)ta/sqalon u(/brin e)/tisan: Od.XXIV 351-352.

94

a) mei/ nw d¡ ai) / sima pa/ nta: Od.VII 310.

95

ou)k a)ret#= kaka\ e)/rga: Od.VIII 329.

96

kakoergi/hj eu)ergesi/ h me/g¡ a)mei/nwn: Od.XXII 373-374.

97

Od.XXIII 241-246.

combate, en el que llevan la peor parte los aqueos

98

. Los

dioses tampoco sienten amor por el género humano, ni tienen

compasión por las desgracias y sufrimientos de los hombres:

cada uno tiene su propia moîray es ésta la responsable de

la felicidad de unos y la infelicidad de otros. La vida de

los dioses es fácil y cómoda

99

: son bienaventurados
100

, saben

que el hombre es la criatura más desgraciada de cuantas

viven en la tierra

101

, y, por tanto, sería absurdo que ellos

se hicieran daño entre sí por culpa de los mortales

102

No obstante, aparte de los hijos de los mismos dioses

(Aquiles, Sarpedón, Eneas), hay algunos hombres que por sus

bellas acciones gozaron de lasimpatía y el aprecio de los

dioses. Es el caso de Héctor, quien lucha por su patria, se

preocupa por su esposa e hijo y se compadece de las

debilidades del prójimo. Probablemente sea el ideal de héroe

para Homero, porque Aquiles tiene una gran inmadurez

psicológica, reacciona desmesuradamente ante la pérdida del

compañero y tiene una profunda tristeza vital. O el caso de

Odiseo en su poema homónimo. Continuamente es protegido por

Atenea, porque es civilizado, inteligente, y sabe dominarse,

a pesar de sus graves sufrimientos, sin reprochar nada a los

dioses. La suma de las virtudesguerreras era un equilibrio

entre fuerza y entendimiento, aunque raramente coincidían en

la misma persona, salvo, quizá, en Odiseo.

Esta relación hombre-dios es muy distinta de la que

luego cobrará vigencia en el pensamiento griego: la idea,


bellísimamente plasmada en el comediógrafo Menandro, de que

aquel a quien los dioses aman, muere joven (o(/n oi( qeoi\ filou= sin,

a)poqn$/ skei neo/j)

103

. Pero el origen de este pensamiento está

98

Il.XVIII 239-240.

99

Od.IV 805.

100

Od.VIII 281, 306 y 326.

101

Il.XVII 442-447 y Od.XVIII 130.

102

Il.XXI 379-380.

103

En Estobeo, Églogas IV 52 b, 27, aunque la sentencia no tiene el

sentido transcendente que se le ha dado después.

en el caso de Anfiarao, quien fue amado por Zeus y Febo y

muerto en Tebas

104

Los dioses, comoestán al abrigo de la muerte, no

tienen necesidad de heroísmo, que es lo que justifica y da

sentido a la vida de un hombre. La fama de un hombre es

inmortal si flota, crece y se mantiene en la mente de los


hombres, pero los dioses, que son estáticamente inmortales

y siempre los mismos, no tienen esta cinética inmortalidad.

Un tipo de inmortalidad excluye a la otra

105

. De sus

intereses heroicos en la Ilíada, exigidos cuando Hera y

Atenea no quedan contentas con la victoria de Menelao sobre

Paris y fuerzan la destrucción de la ciudad, pasarán a ser

defensores de la justicia.

La religiosidad primitiva no es moral esencialmente,

porque se concibe demasiado margen de arbitrariedad en la

actuación de los dioses y la moralización de la religión no

es tanto una liberación de esta arbitrariedad como la

aplicación a laconducta de los dioses de unas normas

racionales

106

. Pero la religiónolímpica moralizada es una

religión de temor: no hay en la Ilíadapalabra para temeroso

de dios, pero en la Odiseaes importante ser qeoudh/ j. Este

será uno de los grandes pecados de los pretendientes y, así,

Penélope podrá decir que su conducta no es o(si/h, que es una

justicia con fundamento divino.

Uno de los mayores logros intelectuales de Homero ha

sido la audacia con que ha antropomorfizado a los dioses.

Aunque combine superstición y religión evolucionada, ha

transformado profundamente la religión griega sacándola de


su pasado egeo hasta llegar a convertirla en una religión de

104

Od.XV 245-246. Con esta idea están de acuerdo el autor del Axíoco

(368 a) y Plutarco (Cons. a Apol.17, 111 b), aunque se ajusta más al

mundo arcaico de Homero y de los elegíacos que al burgués de Menandro.

105

I. Morris, 1989, 296-320.

106

A. Tovar, 1984, 157.

la po/lij

107

. Pero también, precisamente, la ligereza con que

dibuja el comportamiento de los dioses le ha valido

durísimas críticas por parte de pensadores con un concepto

más depurado de la religión. YaHeródoto (II 53) afirmaba

que los poetas eran los que iban construyendo la

personalidad de los dioses. Nilsson (1970, 13) destaca que

en Grecia había libertad de pensamiento y que este no estaba

copado por una casta sacerdotal, como en Oriente. Para él la

causa estaba en que en Grecia era el cabeza de familia quien

se ocupaba del culto y de las relacionescon los poderes

superiores.

En concreto, lo que más se criticó a Homero era el

haber atribuido a los dioses las mismas faltas y delitos que

cometían los hombres

108
, el decir todo tipo de impropiedades

sobre ellos

109

y el reírse de ellos colocándolos en

situaciones ridículas. Los episodios más escandalosos se

consideraron el del amor adúltero de Ares y Afrodita (Od.

VIII 266), la seducción de Zeus por Hera (Il.XIV 292 ss.),

la famosa teomaquia del canto XXI de la Ilíaday la amenaza

de Helios de sumergirse en el Hades e iluminar a los muertos

(Od.XII 374). Diógenes Laercio (VIII 1 21) da cuenta de una

narración de Jerónimo de Rodas (peripatético del s. III a.

C.) en la que Pitágoras, cuando viajó a los infiernos, vio a

Homero y Hesíodo sometidos a duras penas por su tratamiento

de los dioses.

También Homero será atacado por los epicúreos con su

desprecio de la poesía. Mas la exégesis alegórica de Homero

también comenzó muy pronto, en el s. VII a. C., y siguió

tres direcciones: física, moral y teológica. Tomaremos como

ejemplo Alegorías de Homero, obra escrita enel s. I d. C.

por un tal Heráclito, quien defiendea Homero de ser el

107

B. C. Dietrich, 1979, 129-151.

108

Jenófanes de Colofón (DK 21 B 11); Platón, Rep.II 377 ss.; Píndaro,

Ol.I 35.

109
Heráclito (DK 22 B 42); Platón, Rep II 379 b y X 606 d.

introductor de mitos sacrílegosy sigue la línea alegórica y

moralizante de los estoicos. Este escritor ve los cuatro

elementos físicos en los siguientes dioses: Zeus es la

sustancia ígnea o éter, Posidón es el agua, Hades es el aire

tenebroso. Que la tierra sea común a éstos, como dice

Posidón en la disputa con Zeus, significa que es el

escenario donde se encuentran esos elementos para realizar

su papel cósmico

110

En la exégesis física Hera y Hades simbolizan el aire,

pero en Homero la palabra aérdesigna la neblina, la bruma.

Los alegoristas se loimaginan siempre como un vapor denso,

húmedo, opaco y tenebroso. Pues bien, en la exégesis moral

estos dioses representan las brumas de la ignorancia que

disipa la filosofía. Heracles seríapara este Heráclito el

artífice de la sabiduría: hiere a Hera con una flecha de

tres puntas

111

, que son las tres ramas de la filosofía

112

También hiere Heracles con una flecha a Hades y se lleva en

uno de sus famosos trabajos al can Cerbero, que tenía tres

cabezas
113

. Cerbero sería para el alegorista la filosofía,

que consta de un solo tronco y se ramifica en tres partes.

Heracles es el que vence las brumas de la ignorancia (Hades)

y trae hasta laluz del sol la filosofía (Cerbero) para

regalo de los hombres

114

. No obstante, los depuradores de

mitos, como Pausanias, serán más expeditivos y, aunque sobre

el Ténaro se mostrarala ruta que siguió Heracles para traer

al perro del infierno, concluye el viajero que no hay en el

fondo de esa gruta camino alguno que lleve bajotierra y no

es preciso creer, tampoco, que los dioses tienen una especie

de dominio subterráneo donde guardar las almas

115

110

Alegorías de HomeroXLI.

111

Il.V 393.

112

Lógica, física y ética.

113

Od.XI 623 e Il.VIII 368.

114

Heráclito, o. c.,XXXIV.
115

Paus. III 25, 5 (traducción de Antonio Tovar en Orbis, Biblioteca de

Historia, Barcelona, 1986).

Como ejemplo de exégesis teológica podemostomar la

obra del neoplatónico Porfirio De antro Nympharum, del s.

III d. C. La descripción de Homero en Od.XIII 102-112 sobre

la gruta de las ninfas de Ítaca da pie a Porfirio para

interpretar este pasaje como la venida de las almas al

mundo. Para Porfirio(o.c.,XXXIV) Odiseo sería el alma de

un hombre que atraviesa las sucesivas etapas de la

generación hasta retornar a su patria celeste tras vagar por

el mar, que con la agitación desus olas simboliza el mundo

de la materia.

Que el mundo esté ordenado puede ser percibido como una

ayuda para la vida del hombre o como una limitación para la

misma. Casi todos los sistemas filosóficos han señalado un

origen para ese orden: la mente divina en Platón y los

estoicos, el movimiento de los átomos en los atomistas y

epicúreos, la sucesión de los elementos naturales en algunos

presocráticos... Y apoyándoseen esto justifican una moral

previa. Sin embargo, en el pensamiento religioso de Homero

la moîray los dioses son el principio de orden, aunque las

consecuencias morales que se desprenden de ellos son más

bien escasas, si exceptuamos el clima moral de la Odisea. La

moîrase impone siempre como una losa quecae y la conducta

de los dioses es a veces caprichosa o sentida como injusta,


por lo que, si el hombre homérico llegara a cuestionarse el

orden del mundo,cosa que nunca hace, habría de verlo como

una cortapisa u obstáculo parasu actuación, impresión que

es la que obtenemos nosotros.