Está en la página 1de 5

1

Entre la filosofía y la poesía

De la filosofía parece nacer una gran cantidad de hombres con la capacidad de reflexionar,

cuestionar, crear normas éticas, modelos que organizan la sociedad para reajustar muchos

de los conceptos que rigen el comportamiento humano, siendo este mismo el que también

incita la inconformidad cuando ya caducan los aspectos que nos rigen frente a las

necesidades de sus ciudadanos y las de sus pensadores más destacados. También

encontramos en otros aspectos del hombre rastros de este descontento como lo es la poesía,

una actividad que no solo necesita de la capacidad reflexiva, se necesita ser humano, para

comprender lo que el autor expone, pero es necesario advertir el riesgo que esto representa

a quienes no se interesan en la filosofía pues les parece perjudicial y en los peores casos

innecesaria, en estos, la solución es interesarse a fondo en la filosofía, donde puede buscarse

un modo de remediar mucho de aquello que causa malestar.

Muchas de las revoluciones pasadas y futuras son causa de los esquemas conceptuales más

detallados que se contraponen a sus antecesores, pues ofrecen mayor comodidad cuando se

presentan a los mismos o nuevos problemas y ofrecen mejores soluciones que para su

época. Pero de esto podemos rescatar y resaltar como estas nuevas propuestas están

expuestas en animo de poesía, belleza que se encuentran en las proposiciones de sus

argumentos, pues estos son los responsables de sugerir cambios para permitir que el

pensamiento fluya a nuevos horizontes.

Personajes como Shelley reconocen la importancia de los poetas, llamándoles legisladores no

reconocidos de la humanidad y son los encargados de mostrar la nueva visión, un cambio,

una idea no tan alejada pero más cómoda de la realidad, pero esta afirmación se sustenta en

el inicio mismo de la Filosofía, ya que los poetas eran aquel grupo predilecto, quienes podían

entender ese lenguaje privado de las musas, quienes son invocadas al momento de narrar un
2

poema épico, con esto podemos dejar ver que los poetas en si no son los que formulan el

cambio, no crean ideas nuevas, no generan ese sistema que permite desarrollar en su

totalidad una idea es trabajo de la filosofía, quien se encarga de una minuciosa y ardua

articulación de los detalles y consecuencias que pueden afectar su propuesta.

Toda idea brillante y novedosa es entendida como una tarea aburrida, y en ocasiones resulta

difícil e interminable, pero es indispensable. Toda nueva idea se enfrenta a una serie de

cambios, pues necesariamente debe incluir una serie de argumentos que den consecuencia,

donde se vean los posibles fallos, donde una idea bien desarrollada y nutrida puede afectar

un grupo de personas, una organización social y al individuo.

Ahora el concebir una idea para transformarla en un sistema, parece ser una tarea a la que

se le hizo frente autodidacta inicialmente, como es el caso de los presocráticos, centraron su

atención en idear un orden jerárquico en el cual existe alguien con un poder absoluto.

De esta forma se fueron desarrollando diferentes corrientes del pensamiento, pero en algún

momento se ha buscado dar una serie de normas o planteamientos que encausen el

pensamiento, como lo fue en la edad media la Eclesiastés, quienes en su momento

encaminaron la filosofía por una materia más metódica, elegante y aburrida.

Se debe entender la filosofía como un lenguaje nuevo, pues se ve la poesía como una

materia aislada del análisis detallado y la filosofía que se desarrolla a profundidad académica

parece ser un producto diferente al que busca una nueva visión.

El equilibrio

Hay quienes piensan que entre filosofía y poesía existe una enemistad de la razón y la

literatura. Sumado a esto hay quienes aseguran que la poesía no es algo en lo cual podemos

confiar, cuando un poeta escribe un poema pensado filosóficamente, se pierde el sentido


3

como poema, mientras que la tarea filosófica no es la poesía. Contrario a esto están los que

piensan que la filosofía es sinónimo de la poesía y viceversa, ya que la literatura es el

resultado de la razón humana.

En común comparte la filosofía y la poesía esa aspiración a conocer y a su vez exige

conocimiento, ya que en ella se contiene y se necesita comunicar las ideas, como lo es en los

versos del poema y las proposiciones. Considerando esto, hay quienes sostienen que la

filosofía y la razón también hace necesaria la imaginación, pues está presente a la hora de la

escritura, del dialogo sino de comunicar ideas.

Diferencias

El discurso filosófico tiene las características de racional y proposicional; pues afirma y a su

vez niega el contrario, es así que el ensayo filosófico tiene por objetivo la verdad, sin

limitarse a la mera experiencia, y la poesía, siempre es vista como lo bello, sin importar si en

ella existe algo de verdad o falsedad.

El discurso poético a diferencia del filosófico no es proposicional, pues su intención no es


negar o afirmar, aunque en el existe una representación de la realidad como punto de
partida. Pero la poesía no parte de la imaginación o la irracionalidad, porque hace un uso
equilibrado de la razón; exige conocimiento, pero no solo el conocimiento. Ahora el problema
sobre el poeta, es qué parte de él, nadie más puede saber si lo que se dice es verdadero o
falso, pues parece que el fin del poema no es decir una verdad o falsedad, sino el estético.

Semejanza

Es evidente que tanto en la filosofía como en la poesía existe una combinación de verdad, y

la belleza, entre la razón y la literatura. Por esto se puede asegurar que existe cierto parecido

y comparte un razonamiento analógico, ya que en la poesía nos encontramos una serie de


4

enunciados que no son racionalistas, pero a su vez no son del todo irracionales, esto se debe

a la unión entre razón y poesía.

Reconociendo estos puntos de vista podemos ver que la filosofía y la poesía tienen un

horizonte fijo y este es la búsqueda de conocimiento, el conocer bajo diversas estrategias,

porque en la filosofía también se hace necesaria la escritura del dialogo, igual que la poesía,

en una necesidad de grabar una nueva visión, un nuevo horizonte del conocimiento,

entonces, ¿se puede decir que la filosofía y la poesía comparten el mismo fin?

A esta pregunta podemos sugerir como punto de partida esa relación analógica que

comparten, pues en la escritura de ambas se ven elementos como la metáfora; una figura

retórica, presente en la filosofía como en la poesía que juega con el significado de los

conceptos para establecer una relación entre los términos, que por sí mismos no darían

información suficiente para hacer un juicio, pero en relación se redirige el significado de este.

Recordando que la poesía cuenta con unas características propias como lo es la musicalidad

en su composición y el carácter visual; la expresión y los escenarios, se enfocan hacia un fin

conceptual, sea moralizador, o que exponga una nueva visión sobre un problema en general.

El ensayo filosófico es la principal fuente para plasmar los aportes filosóficos de grandes

autores, la escritura es la forma predilecta para transmitir una reflexión, pero no es la única

forma, en muchas ocasiones se ve inmersa en diferentes elementos, como imágenes,

murales, y formas simbólicas, de las cuales se puede hacer un análisis o reconocer una idea

que se desea comunicar.

Pero el ensayo filosófico es aquel genero complejo y expresivo, entre la escritura y el

lenguaje, produciendo así que el ensayo filosófico este lleno de estilo y creaciones literarias,

sin dejar de lado la difícil tarea conceptual, dejando en claro los conceptos más puros pero
5

comunes a la musicalidad que tiene la poesía. Es por esto que el ensayo filosófico se

reconoce, por su facilidad para articularse sin perder la propuesta a desarrollarse.

Como opinión personal, ver el desarrollo lógico y estético que ha transformado la filosofía,

también ha pasado con la poesía, pero enfocada desde una parte artística sin dejar de lado

su razón critica, pero no parece ir mas allá en cuanto a soluciones científicas, al igual que en

el pasado la poesía parece tener el dominio en cuanto al arte, al compartir una mirada del

mundo, que en su inicio era quien daba respuesta a los hombres sobre problemas que aún

no podía comprender, a la par la filosofía y el nivel que exigían estas preguntas acerca del

hombre fueron evolucionando, y desarrollándose en diferentes campos del conocimiento y el

ser, pues nos presenta una serie de problemas a los que les hace frente mediante

argumentos elaborados y con estilo que logran dar una nueva visión, sin dejar de lado que

también se cuida de caer en contradicción y responde elocuentemente las preguntas que

atacan sus argumentos más débiles. Es por esto que la filosofía se articula y adapta a las

preguntas que cualquier animal racional esté dispuesto a responder, y en su mejor intento

formular un sistema que logre responder a los muchos problemas actuales que parecen estar

resueltos, pero no se niegan a tener una nueva visión, pues la comodidad que nos brinda no

genera interés en cambiarlo, dejando de lado una nueva epistemología.

Por: Gerson Duvan Moreno Gualdrón. -Universidad Industrial de Santander

2192890

También podría gustarte