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PARTE/S: Carraro Argentina SA c/ARBA s/pretensión anulatoria

TRIBUNAL: Cám. Cont. Adm. La Plata


SALA: -
FECHA: 09/04/2019
JURISDICCIÓN Buenos Aires

Enrique L. Condorelli
VUELCO DE 180 GRADOS EN MATERIA DE “PAGO PREVIO”: LA CÁMARA EN LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO DE
LA PLATA ADMITIÓ EL SEGURO DE CAUCIÓN COMO FORMA DE SUSTITUCIÓN DEL “SOLVE ET REPETE”
I - El caso
Contra la sentencia de la Sala III del Tribunal Fiscal de Apelación, que había confirmado una determinación del impuesto sobre
los ingresos brutos por los períodos fiscales 2007 y 2008, la firma Carraro Argentina SA promovió formal demanda contenciosa
administrativa en los términos de los artículos 12, 18 y 19 del Código Contencioso y 2 de la ley 12074 en forma directa ante la
Cámara de Apelaciones del fuero.
Así, siendo que los requisitos de admisibilidad de la demanda que establece ese plexo normativo -arts. 18 y 19-, traducido en la
exigencia de promoverla una vez agotada la sede administrativa, dentro de los noventa -90- días hábiles judiciales y “previo
pago” del gravamen debatido, la contribuyente afirma que los primeros dos recaudos -agotamiento de la vía y término de la
acción- estaban suficientemente reunidos pero, en materia del “pago previo” o “solve et repete”, ofreció, a cambio, un seguro de
caución expresando que, en la hipótesis de que la Cámara lo acepte, y dentro del término que prevé el artículo 19 del CCA -diez
días hábiles judiciales- acercaría la póliza.
Para ofrecer la sustitución no denunció imposibilidad de pago alguno y solo se limitó a ofrecer la póliza, apoyándose en el
precedente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, “Orígenes AFJP SA v. Administración Federal de Ingresos Públicos -
Dirección General Impositiva” (Fallos: 331:2480).
La Alzada, con votos de los doctores Milanta y Spacarotel, aceptaron el ofrecimiento y, luego de citar antecedentes
jurisprudenciales de los Máximos Tribunales de la Nación y Provincia, entendieron que resultaba conducente el seguro de caución
como modo de cubrir el requisito del “pago previo” exigido por el artículo 19 del CCA.
Por su parte, el doctor De Santis, en disidencia, rechazó la propuesta.
De esta forma, el contribuyente, consiguió acceder a revisar la sentencia del Tribunal Fiscal de Apelación sin abonar, en dinero, la
obligación tributaria determinada de oficio.
II - La sentencia
La Cámara, en dos votos a uno, consigue la mayoría y acepta la póliza de caución como sustitución del requisito del “solve et
repete” previsto en los artículos 131 del Código Fiscal y 19 del Código Contencioso Administrativo.
Para así decidir, si bien reconoció que la Suprema Corte había rechazado en otras oportunidades esta posibilidad, como por
ejemplo en las causas B. 54.068, resolución del 28/9/1993; causa B 57972, resolución del 23/6/1998; causa B-64768, resolución
del 27/9/2006, lo cierto es que, a su juicio, existen nuevos precedentes que deben ser aplicados.
En tal sentido, los doctores Spacarotel y Milanta coincidieron en que debían aggiornarse a los precedentes de la CSJN en los
casos “Gubelco SRL c/AFIP” (causa G. 2212. XXXIX; RHE; de fecha 5/6/2007) y “Orígenes AFJP SA c/AFIP” (de fecha
4/11/2008; Fallos: 331:2480) en donde, incluso sin denunciar la imposibilidad de pago, se aceptó la sustitución del pago en
dinero por seguros de caución.
Incluso, en su resolución, la Alzada desterró los tradicionales fundamentos del instituto del “solve et repete” aduciendo que, si
bien en un principio habría nacido para lograr que el Estado perciba regularmente sus recursos y, de ese modo, atender las
necesidades públicas a las cuales está obligado a financiar, lo cierto es que ello ha quedado desvanecido por la práctica
tribunalicia, incluso cita lo que ocurre en el sistema de la Ciudad de Buenos Aires, en donde este recaudo no es exigible.
En tal sentido asegura, apoyándose en precedentes del Máximo Tribunal, que el “solve et repete” existe para evitar que el
contribuyente se insolvente durante el trámite del proceso y, por tanto, garantizar la obligación con, por ejemplo, un seguro de
caución que cubra esa situación en la medida que, de caer vencido en el pleito, la provincia podría ejecutar la póliza ante el
supuesto de no pago por parte del contribuyente.
Asimismo adujo que, si bien la Suprema Corte aún no resolvió, actualmente, la cuestión relativa a la sustitución del “pago
previo” -aunque sí tiene precedentes antiguos que lo rechazaba citado en el segundo párrafo-, lo cierto es que recientemente
morigeró este recaudo en dos precedentes en los cuales admitió su dispensa e inexigibilidad tales como en la causa A. 71.493,
“Gallo Llorente” (sent. del 9/5/2018), donde hizo lugar al planteo relativo a que el beneficio de litigar sin gastos incluía no
demandar el “pago previo” y en la causa A. 73.920, “Kurban” (sent. del 13/3/2019), donde admitió a un responsable solidario de
una Sociedad quebrada acceder a la jurisdicción, sin abonar el tributo, debido a diversos medios de prueba que demostrarían la
imposibilidad de soportar esa carga.
Sostuvo, además, que no era necesario acreditar la imposibilidad de pago y que con el mero ofrecimiento alcanza para cubrir el
requisito. Incluso, admitió que tampoco debe acompañarse la póliza antes de su ofrecimiento, sino que basta ofrecerla y, una vez
admitida, acompañar su original dentro de los diez -10- hábiles de intimado como marca el artículo 19 del CCA.
Bajo estos fundamentos es que admite la sustitución del seguro de caución por el previo pago.
Finalmente, huelga poner de relieve que el doctor De Santis estuvo en disidencia, remitiéndose básicamente a los clásicos fallos
de la Suprema Corte relativa a que el “solve et repete” necesariamente debe ser un “pago” en sentido estricto y que no puede
haber sustitución alguna siendo que la única forma de acceder a la jurisdicción sin sufragar la obligación es demostrando la
ausencia de capacidad económica para hacerlo, como marca el propio artículo 19 del CCA y la jurisprudencia que cita en su voto.
III - El comentario
Este fallo es determinante y marca un antes y después en la jurisprudencia tributaria.
Deja varias consecuencias que necesariamente debemos poner de relieve y que el contribuyente y sus asesores deben conocer.
Así, primero hay que dejar sentado que, cuando el Tribunal Fiscal dicta una sentencia condenatoria, esta puede ser revisada en
forma directa ante la Cámara de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo del domicilio fiscal del contribuyente, conforme lo
dejó establecido la Suprema Corte en la causa A. 72.999 “OSSE - Obras Sanitarias Sociedad del Estado c/Tribunal Fiscal de
Apelación s/recurso directo Tribunal Fiscal de Apelación. Cuestión de competencia (art. 10, CPCC)”, sentencia del 10/6/2015, o
bien siempre ante la Cámara Contenciosa Administrativa de La Plata por conducto del artículo 5 de la ley 12008 a elección del
actor.
Esto es importante porque si un contribuyente o responsable solidario busca acceder a revisar una decisión del Tribunal Fiscal,
pero tiene su domicilio fuera de la Ciudad de La Plata o alrededores, de todos modos puede promover la pretensión en la Cámara
de la Capital de la Provincia pudiendo acceder, en consecuencia, a la aplicación de este fallo “Carraro Argentina SA”.
Segundo, el hecho de que la Alzada haya admitido el seguro de caución no es óbice para que la ARBA, en uso de las atribuciones
que surgen del artículo 104, inciso b), del Código Fiscal, proceda a emitir título ejecutivo e iniciar juicio de apremio y, además, de
acuerdo al artículo 14 del mismo Cuerpo, embargar las cuentas bancarias.
En tal sentido, el sujeto tendrá, por un lado, un juicio de apremio y, por el otro, una demanda ante la Cámara de Apelaciones, en
donde estará ventilado, en juicio pleno y ordinario, la procedencia del tributo y la revisión de la sentencia del Tribunal Fiscal.
Tercero, la decisión de la Cámara de Apelaciones es una garantía de acceso pleno a la jurisdicción y a la revisión judicial de los
actos administrativos, garantía prevista en los artículos 18 de la Constitución Nacional y 15 de la Provincial.
Esto es así porque el contribuyente o responsable, al momento de ofrecer la póliza, lo que debe hacerse en la ocasión de
promover la demanda y en un acápite especial y por separado dentro de ella, no debe acompañar el instrumento en original, sino
que le basta ofrecerlo y, posteriormente, cuando se acepte, esperar la intimación que será notificada por cédula al domicilio
constituido para que en ese momento la adjunte bajo apercibimiento de no tener por presentada la demanda, lo que formalmente
se denomina “inadmisibilidad de la pretensión”.
Cuarto, el sujeto no debe justificar la imposibilidad de pago, sino que le alcanza con ofrecer la póliza, sin más condición que ello
y prescindiendo de todo medio de prueba tendiente a acreditar la imposibilidad de pago. Es decir, ofrece la póliza, aguarda su
aceptación y, después de intimado, la acompaña. Con eso cubre el recaudo del “solve et repete”.
No empece ello que la póliza puede ser ofrecida en forma subsidiaria a la imposibilidad de pago.
En efecto, puede que un contribuyente deba enfrentarse a controvertir una determinación de oficio por un monto sumamente
importante y no tenga posibilidad concreta económica de hacerlo.
En este sentido, y dado el fallo “Carraro”, lo que puede hacer es acompañar elementos probatorios concretos que demuestren
imposibilidad de abonar esa suma, ofrecer pericial contable, producirla y, si logra acreditar ese extremo, entonces podrá evitar el
pago previo y también la póliza de caución.
Ahora bien, si no puede demostrar esa incapacidad, entonces podrá ofrecer el seguro de caución.
En suma, este fallo bajo comentario modificó la histórica jurisprudencia de la Cámara de Apelaciones de La Plata que
sistemáticamente rechazaba pólizas de caución (causas 12.195, 11.603, 13.559, entre muchas otras) para pasar a admitirlas y es
una mutación significativa, determinante para auspiciar a los contribuyentes y responsables a ventilar sus derechos sin tener que
abonar en dinero sumas que habitualmente son importantes si consideramos que frecuentemente, cuando queda agotada la sede
administrativa, transcurre mucho tiempo entre el período fiscal controvertido y la demanda judicial, lo que hace que la obligación
devengue intereses importantes.
Finalmente, es honesto escribirlo, esta decisión de la Cámara en principio no podría ser revisada por la Suprema Corte de la
Provincia por vía de recurso extraordinario de inaplicabilidad de ley ya que este demanda, según el artículo 278 del Código
Procesal Civil y Comercial, la existencia de una “sentencia definitiva” o asemejable a definitiva, aunque, por vía de excepción,
podría admitirlo arguyendo causales razonables que justifiquen su intervención. Resta definir esta situación, quedándonos a la
expectativa de lo que suceda.
Por lo pronto, la póliza alcanza y esto es un aliciente para aquellos que busquen rebatir las sentencias del Tribunal Fiscal.

Carraro Argentina SA c/ARBA s/pretensión anulatoria - Cám.


Cont. Adm. La Plata - 09/04/2019
Cita digital EOLJU187551A

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