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MANIFIESTO DEL DIABLO QUE HE

ENCARNADO
Por Deskontrol 9

El practicante del conocimiento de El Diablo es alguien que co-


noce el mal, los usa como herramientas de evolución, puesto que él
comprende estos aspectos oscuros internos. Este material incons-
ciente o aspectos oscuros suelen poseer al ser humano, al igual que
la posesión demoniaca vista en películas y practicas exorcistas. El
practicante cruza a través de la oscuridad y así aumenta el potencial
de su YO liberándolo de viejas percepciones y limitaciones.
La oscuridad siempre ha acompañado al ser humano, el humano
le daba luz a la oscuridad para aprovechar sus frutos, como la semi-
lla que desde lo oscuro de la tierra sale a la luz del día.
Científicos, poetas, filósofos entre otros sabios han hecho un
“pacto” con El Diablo pues lo desconocido se hizo conocido, ellos
dieron luz a la oscuridad engendrando nuevos conocimientos y
transgrediendo a los viejos conocimientos, los dieron a conocer a su
especie. Se debe ir en sentido contrario (es decir contra lo que se nos
presenta como inmutable: dogma, percepciones, ideales o creencias)
para fluir con el movimiento dinámico de la naturaleza, la CONS-
TANTE TRANSMUTACIÓN.
Todo nuevo descubrimiento es al principio rechazado y visto con
ojos juzgadores. La ciencia es del Diablo (en el imaginario colectivo
medieval la ciencia era vista como algo del Diablo). El Progreso y el
avance evolutivo es diabólico entonces. Todo lo que iba fuera de los
límites de “dios” era visto como malo: ciencia, ideas revoluciona-
rias, creencias diferentes, explicaciones alternas del mundo. Es el
REBELDE aquel que descubre lo nuevo aunque eso lo lleve a ir en
contra de lo establecido previamente
¿Crees que eres bueno? ¿Crees que sólo puedes hacer el bien?
Yo sólo puedo ver dos lados en mí y veo que hay muerte y vida en
mí, hay mal y bien, hay destrucción y creación en mí, la oscuridad
contiene la luz dentro. Lo que veo en mi conciencia, en mi incons-
ciencia esta su opuesto. Soy un hermoso-humano-horrendo y tú
también lo eres, ¿crees aún ser el bueno? Nos merecemos todo lo
mierda-bello que nos pasa en el diario vivir. Eres basura a veces. Si
eres muy basura lo bello se entierra muy profundo en la oscuridad,
y viceversa.
Quién práctica el conocimiento del Diablo entiende la maldad
del mundo, según él todos cargamos la información histórica, la gue-
rra, la muerte, la violación, perversión, destrucción, odio, tenemos
en nosotros los impulsos más sádicos, ocultos dentro nuestro siguen
existiendo (algunos te dominan/poseen por débil y negado). Al com-
prenderlos se destruye los límites. Al comprender las fuerzas des-
tructivas colectivas o individuales dejan de ser peligrosos, no nos
dominaran. El mundo es un desastre por qué se identifica consciente
e inconscientemente con el mal. No conozco ser humano que co-
mande en su vida, estas fuerzas crean la desgracia-historia de tu vi-
da. Quienes se identifican con el mal son destructores de la humani-
dad.
¿Acaso los practicantes del conocimiento del Diablo son perjudi-
ciales? Si ellos sólo buscan la evolución, la mejora constante, el
progreso, darle un empujón a nosotros mismos y a la humanidad
(conocer el mal es superarlo, todos se dejan dominar por el mal, cul-
pa suya), ¿acaso el mundo no evoluciona de por sí? La ciencia avan-
za, el arte avanza, las personas buscan salir adelante y hasta la natu-
raleza siempre se transmuta. El practicante del conocimiento de El
Diablo lo hace quitando su basura (basura en su mundo interno:
ideas, conductas, emociones, creencias) a través de conocerla, la ba-
sura en nosotros nos incita a la innecesaria inercia, el atascamiento
de una psique inmutable, perjudicial para sí mismo y perjudicial pa-
ra los demás. ¿Entonces todos somos perjudiciales? ¿Si todo busca
su progreso, no crees que la mente-Yo también pueda hacer esto?
Puedo ascender llegando a lo más alto y matar a dios (la mentali-
dad inflexible como bloque de cemento). La evolución del Yo, la
mente y la conciencia es verdadero amor así mismo. Es lo que suma
y no resta ni estanca. Todos somos responsables de que nuestro
mundo sea un lugar acogedor o un total infierno. Luz y Oscuridad
deben armonizarse una danza, el Yo y su sombra, cuerpo y mente, la
desarmonía trae la contradicción y el caos destructivo, siendo éstos
herramientas para el cambio en manos del practicante diabólico pero
en manos del hombre banal van a representar su estancamiento, in-
volución y total autodestrucción.
El caos nos enseña quiénes somos, nos estremece el ver cuánto
nos sabíamos de nosotros mismos, en cuántas cosas ideas absurdas
creemos. Cuánta chatarra hay acumulada en nuestra mente, (¿acaso
creías que eras perfecto?) además de salir a flote habilidades ocultas
que aún no apreciamos y nos son desconocidas.
Los opuestos en armonía-apareamiento-sexo engendran nuestra
verdad.