FALLA DEL SERVICIO POR OMISION - Desaparición y muerte de alumno FALLA DEL SERVICIO EDUCATIVO - Desaparición y muerte de menor

luego de aplicar medidas disciplinarias de salida de la institución antes de terminar el horario normal / FALLA DEL SERVICIO DE VIGILANCIA - De institución educativa sobre alumno / DOCENTES - Deber de vigilancia

De los hechos demostrados se concluye que los directivos y profesores del ente demandado no actuaron diligentemente al tratar de adoptar las medidas correctivas, disciplinarias, preventivas y educativas, tendientes a garantizar el correcto desarrollo del proceso educativo y la seguridad del alumno de quién conocían sus antecedentes tanto académicos como disciplinarios. En efecto, aunque las versiones sobre los motivos que dieron lugar a que el alumno Enmmanuel Copete Murillo fuera enviado a su casa son contradictorias, coinciden en afirmar que antes de la hora de salida normal en la jornada de la mañana, el menor fue enviado a su casa. La administración al desarrollar su labor educativa, olvidó que simultáneamente debía garantizar la seguridad del menor al aplicarle las medias disciplinarias correctivas y sancionatorias, ya que no previó que al permitir la salida de un menor sólo de las instalaciones del plantel dentro del horario de clase, sin avisar a sus padres o acudientes, podría poner en peligro su vida e integridad, pues es apenas natural que un niño ante la inminencia de un castigo trate de evitarlo, más con los antecedentes de indisciplina que se le conocían y sabiendo que a dichas horas en su casa no extrañarían su presencia. La Sala estima que aunque era costumbre del menor desplazarse sólo al colegio y llegar a su casa entre las 12 y 12:15, esto es, que tenía unos horarios que hacían fácilmente controlable su conducta, en las condiciones particulares que rodearon los hechos la responsabilidad de la entidad demandada se ve comprometida, ya que fue la orden de salir del colegio antes de terminar el horario normal, bajo la presión de un castigo, la que provocó que el menor no se dirigiera a su casa sino que se expusiera a los peligros normales de la calle, acentuados por la existencia del río en el sector. La entidad demandada vulneró el deber de vigilancia que tenía sobre el alumno durante el tiempo de la jornada escolar, lo cual se extendía no sólo a evitar que terceras personas le causaran daño o que éste le causara daños a éstas o a los bienes ajenos sino, además, para impedir que el menor se causara un daño a sí mismo. En relación con el deber de vigilancia que corresponde a los maestros, ha dicho la doctrina: ³Para encontrarse en condiciones de reprochar una falta de vigilancia al demandado, la víctima debe probar que aquél soportaba esa obligación de vigilancia en el momento preciso de la realización del daño...La obligación de vigilancia se extiende incluso a las horas consagradas al recreo y a los paseos; comienza desde que el alumno queda autorizado para entrar en los locales destinados a la enseñanza y cesa desde el instante en que sale de ellos, a menos que el profesor se encargue de la vigilancia de los alumnos durante el trayecto entre el colegio y la casa; subsiste también aunque no sea ejercida efectivamente, si el profesor se ausenta sin motivo legítimo´. No hay duda de que los maestros y directivos de la escuela tenían la obligación de vigilancia del menor y que al no haber llamado a los padres para que lo recogieran, lo expusieron a un riesgo innecesario. En síntesis, se encuentra plenamente demostrada la falla del servicio por omisión de la entidad demandada en el cumplimiento del deber legal y constitucional de garantizar las condiciones necesarias de seguridad, encaminadas a proteger la vida e integridad de los alumnos cuando de imponer correctivos o sanciones disciplinarias se trata, lo cual condujo a la desaparición y muerte del menor Emmanuel Copete Murillo. Por tanto se dan los presupuestos requeridos para imponer la obligación indemnizatoria al municipio demandado.

CULPA DE LA VICTIMA - En el caso concreto no es posible establecer su grado de participación / HECHO DE UN TERCERO / CONCURRENCIA DE CAUSAS / MENOR Inexistencia de culpa

Aunque el menor al momento del fallecimiento tenía ocho años de edad, ya que nació el 15 de febrero de 1986 y falleció el 28 de junio de 1994, hay lugar a estudiar el problema de la culpa en su caso porque el límite de edad previsto en el artículo 2346 del Código Civil corresponde a la actividad del menor que causa el daño y no cuando resulta ser víctima de éste. Se advierte que cuando el proceso se hallaba a despacho para fallar, el apoderado del municipio de Pereira allegó copia de la sentencia dictada por el Juzgado Quinto Penal de ese Circuito el 18 de septiembre de 2000, mediante la cual se condenó al señor Luis Alfredo Garavito Ceballos a la pena principal de 22 años, 2 meses y 20 días de prisión por haberlo hallado responsable del delito de homicidio agravado, cometido en contra del menor Emmanuel Copete Murillo, y solicitó que se exonerara de responsabilidad a la entidad demandada porque el hecho fue cometido por un tercero. Sin embargo, en dicha sentencia no se da cuenta de las circunstancias en las cuales ocurrió el hecho. En la parte considerativa de la misma sólo se afirma que la única prueba del homicidio fue la confesión del autor del mismo, quien solicitó que se dictara en su contra sentencia anticipada. En esas condiciones, no existen elementos nuevos que permitan modificar el grado de responsabilidad de la entidad demandada porque no se acreditó que el menor hubiera contribuido a la producción del daño. El hecho del tercero sólo exonera de responsabilidad cuando reúne las características de la fuerza mayor, esto es, que sea irresistible, imprevisible y no pueda ser imputable al deudor ni haber ocurrido con su culpa o negligencia. En el caso concreto el hecho del tercero concurrió con la falla de la administración, que no le brindó al menor la seguridad que debía durante la jornada escolar. Por lo tanto, ambos son solidariamente responsables del daño, pero como aquél no fue demandado en este proceso, la entidad podrá repetir contra él, pero esto no afecta la situación de los demandantes. Nota de Relatoría: Ver, entre otras, sentencias de la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Civil, del 15 de marzo de 1941, G.J. L, p. 787; 29 de noviembre de 1946, G.J. LXI, p. 677; 8 de septiembre de 1950, G.J. LXVIII, p. 901. y Sentencia del 25 de mayo de 2000, Exp. 11.253.

LLAMAMIENTO EN GARANTIA - Del asegurador por contrato de seguros de responsabilidad civil extracontractual / RESPONSABILIDAD DEL LLAMADO EN GARANTIA - Reembolso de las sumas pagadas con ocasión de sentencia condenatoria / ASEGURADOR - Pago de siniestro en responsabilidad extracontractual

El llamamiento de la aseguradora se fundó en que con ella se suscribió un contrato de seguros de responsabilidad civil extracontractual contenido en la póliza No. 10547 con vigencia 01-04-94 hasta el 01-04-95, contrato que ampara la contingencia por la cual se ha demandado. Al respecto, concluye la Sala con fundamento en el artículo 57 del Código de Procedimiento Civil, que se dan los presupuestos necesarios para exigirle el

C. Actor: MANUEL MARIA COPETE HINESTROZA Y OTROS. En efecto.pago de la indemnización del perjuicio o el reembolso total o parcial del pago que la entidad demandada debe hacer como resultado de esta sentencia.. dicha aseguradora deberá responder por esta condena en los términos del contrato de seguro suscrito y las condiciones en las cuales se encuentre el tope máximo asegurado. Demandado: MUNICIPIO DE PEREIRA CONSEJO DE ESTADO SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO SECCION TERCERA Consejero ponente: RICARDO HOYOS DUQUE Bogotá. de conformidad con la fotocopia de la póliza No. veinte (20) de febrero de dos mil tres (2003). Radicación número: 66001-23-31-000-1996-3262-01(14144) Actor: MANUEL MARIA COPETE HINESTROZA Y OTROS Demandado: MUNICIPIO DE PEREIRA . Ponente: RICARDO HOYOS DUQUE. Sentencia 3262(14144) del 03/02/20. con un deducible del 10% del valor del siniestro. D. 10547 y con lo afirmado por el apoderado de la compañía de seguros en su escrito de contestación de la demanda. esto es.

. para que se hicieran las siguientes declaraciones y condenas: 1º.. mediante la cual se denegó ³lo pretendido en el escrito demandatario´ (sic).. representado por el señor ALCALDE. por medio de apoderado judicial y en ejercicio de la acción de reparación directa consagrada en el artículo 86 del C.) .A.996 formularon demanda ante el Tribunal Administrativo de Risaralda. administrativamente responsable de la muerte del menor EMMANUEL COPETE MURILLO y por consiguiente de la totalidad de los daños y perjuicios ocasionados a MANUEL MARIA COPETE HINESTROZA (padre). Las pretensiones MANUEL MARIA COPETE HINESTROZA en nombre propio y en representación de sus hijos menores JEYSON MANUEL y MARGOTH YISSELA COPETE MATURANA. JEYSON MANUEL y MARGOTH YISSELA COPETE MATURANA (hermanos). ANTECEDENTES PROCESALES 1. (. Declárese al MUNICIPIO DE PEREIRA (RISARALDA).Procede la Sala a resolver el recurso de apelación interpuesto por la parte actora contra la sentencia proferida por el Tribunal Administrativo de Risaralda el 31 de julio de 1997. el 19 de junio de 1.C.

si atendiéramos. 1. los 1. los $2. operación matemática que reclamamos hoy en 1996. aproximadamente.670. se repite. 2º.321.700 gramos de oro. que ahora cuestan $13¶700. para la fecha de esta sentencia. Se debe a cada uno de los actores. constituye desconocimiento de la indemnización integra.oo. para convertirlos en gramos de oro. atendiendo la Variación Porcentual del Índice Nacional de Precios al Consumidor. lo que traduce que de continuar indemnizando indistintamente con el equivalente en pesos de un mil gramos oro. como en efecto debiera atenderse la Variación Porcentual del Índice Nacional de Precios al Consumidor. Se toma como fecha la de fines del año de 1980 y principio de 1981. atendiendo la variación porcentual del Índice Nacional de Precios al Consumidor y que para esta fecha de presentación de la demanda.17%. serían $22¶676.402%. La anterior solicitud obedece a que mientras el valor del gramo oro ha subido apenas un 1. que desde luego miden la desvalorización de la moneda.950.000. con el equivalente en pesos a 1.950). es decir. háganse las siguientes o similares condenas: 1º. o a quien o quienes sus derechos representaren al momento del fallo.Como consecuencia de la anterior declaración.oo de la normatividad penal.00. toda vez que en la práctica sólo serían 604 gramos. Concretando la petición. debieran valer $22¶676. entre la fecha en que se actualizó por primera vez por el Honorable Consejo de Estado y cuando se produzca el fallo definitivo. era de $976. o a quien o a quienes sus derechos representaren al momento del fallo. Se solicita la suma que reemplace lo que costaban un mil gramos oro.000 gramos de oro para el 1º de enero de 1981 ($976. la variación del Costo de Vida entre el 1º de enero de 1981 y la de presentación de esta demanda es de 2. o la suma que reemplace la cifra $976. POR INTERESES. los intereses que se generen a partir del a fecha de la ejecutoria de la sentencia.32. . por que fue en aquella oportunidad cuando nuestra Máxima Corporación actualizó por primera vez. POR PERJUICIOS MORALES. el 1º de enero de 1981 y que según certificación del Banco de la República.700 gramos de oro. se debe indemnizar a cada uno de los demandantes. porcentajes de aumento muy distintos.32.950.670.000. En síntesis.oo de 1981.

. ya que se había refugiado por las laderas del río Otún. todo pago se imputará primero a intereses.A. 177 y 178 del C. El niño EMMANUEL COPETE MURILLO cursaba el tercer grado de primaria en la Escuela del Barrio ³El Progreso´. dentro de los treinta (30) días siguientes a la fecha de su ejecutoria. 3º.C. Se pagarán intereses comerciales y trascurridos seis (6) meses los de mora. para luego ser hallado ahogado el 20 de junio siguiente. La Nación Colombiana dará cumplimiento a la sentencia. pero no lanzarlo a la vía pública con los consabidos peligros que ello comporta. desapareciendo ese mismo día.´ 2. 1653 del C. Al enterarse de dicha situación salió presurosa a buscarlo pero no lo halló por parte alguna. de que su hijastro había sido despachado de la escuela.De conformidad con el art. el 15 de junio de 1994 fue enviado para la escuela por su madrastra la señora ZOILA ROSA JIMÉNEZ LINARES. . Pasadas unas horas la señora JIMÉNEZ LINARES recibió noticia sin más explicaciones. La escuela El Progreso se encuentra ubicada a dos cuadras de la residencia del menor y hubiera sido muy fácil avisar a la casa para que el acudiente se trasladara al centro docente. de conformidad con lo reglado en los arts. Como de costumbre. Fundamentos de hecho.C. CUMPLIMIENTO DE LA SENTENCIA.

3.. y por el otro. en igual sentido se manifestaron su profesora y el director de la escuela El Progreso. cuando regresé al salón encontré a Emmanuel Copete encima de un escritorio. quedaban en sentido contrario. hoy se ha manejado muy mal. terminó con la autorización y voluntad del demandante de enviar a su casa de habitación al menor cuando cometiera faltas de indisciplina. dándole puntapiés a los compañeros del lado. puesto que la profesora de la escuela del barrio El Progreso de Pereira. tal como consta a folio 47. por un lado. El demandante ante la Fiscalía y cuando fue a recoger el cadáver de su hijo.) En este caso no existe un nexo de causalidad entre el daño y la falla del servicio para que se pueda predicar la responsabilidad del ente demandado. No hay duda de que la casa donde habitaba el menor Emmanuel quedaba a dos cuadras de la escuela donde estudiaba. quedan más o menos a tres cuadras de la escuela. . entonces para atender la exigencia de su papá présteme su cuaderno para enviarle una nota con usted ahora mismo¶. yo le dije: Emmanuel ya no le aguanto una falta más. porque el río donde fuera encontrado muerto el menor no era paso obligado para dirigirse a su hogar. según lo manifestó la misma al director de la escuela. manifestó que Emmanuel era un niño muy inquieto. En este evento no se puede predicar la responsabilidad de la entidad demandada. lo mismo se encuentra en el reglamento escolar. por el contrario. (. La sentencia recurrida Consideró el Tribunal que ³Demostrado está que existía autorización del padre del niño fallecido para que cuando su hijo se portara indisciplinadamente (sic). parado. ya que la responsabilidad de los profesores de la tutela del estudiante. que a la letra dice: µHoy al terminar el recreo envié los alumnos al salón y yo me quedé en el patio de la escuela atendiendo a una madre de familia.. antes de finalizar el horario estudiantil. que fueron los motivos por los cuales fue devuelto de la escuela por la profesora Hernández Orozco. que el parque infantil y el río Otún donde resultara ahogado el infante. a pesar de no haber quedado consignado en el acta de inspección judicial. por expresa autorización de su padre Manuel María Copete Hinestroza. Fue comprobado por el despacho. cuya administración y manejo corre por cuenta de dicho municipio. se lo enviaran a la casa con una nota remisoria. envió para su hogar al menor Emmanuel Copete Murillo. tal como lo habían convenido y como lo permitía el reglamento escolar vigente para el año de 1994.

En su concepto. sin consultar las normas jurídicas que en relación con el tema de la educación ha expedido el gobierno nacional.. al entenderse que desde el ingreso de un estudiante al claustro la institución queda obligada a retornarlo en las mismas condiciones que tenía al momento de su ingreso. Razones de la apelación Inconforme con la decisión la parte actora interpuso recurso de apelación por considerar que la controversia se resolvió de una manera olímpica. . por consiguiente. se obtenga el respectivo resarcimiento del daño causado por acción y omisión. en este suceso no tuvo participación el municipio de Pereira.(. pues como se dijo atrás. Considera que las pruebas indican la responsabilidad de la administración..´ 4. cuando era su costumbre llegar a las doce o doce y cuarto.) No puede endilgarse culpa al menor fallecido por no haberse dirigido a su casa sino a otro lugar cuando fuera despachado de la escuela. dicha responsabilidad se encuentra bien definida toda vez que debe partirse del presupuesto de la obligación de resultado que pesa sobre el establecimiento educativo. Manifestado lo anterior no queda otro camino que negar las pretensiones de la demanda porque se ha roto el nexo causal exigido por la ley para que se pueda endilgar responsabilidad de un ente que se demanda y. como lo manifestara su madrastra Zoila Rosa María Jiménez Linares en la diligencia de inspección judicial.

como militar le extiende la orden perentoria de cumplirla en diez minutos. no se entiende por qué la profesora que tenía a cargo el menor. si el educador es el orientador del proceso de formación. ´como si se tratase de cualquier infante normal. ni en la autorización del papá para proceder a enviarlo a la casa. Concluye que el procedimiento adoptado por la profesora y la institución fue del todo negligente.Estima que de conformidad con la ley 115 de 1994. étnicas y morales de la familia y la sociedad y para ello se le capacita. lo cual configura la falla del servicio y debe dar lugar a la correspondiente declaratoria de responsabilidad de la administración. . no obstante las advertencias de su excelente rendimiento. pues en los testimonios de los demás alumnos se indica que el menor fue sacado de clase por no llevar la tarea de religión. no sólo decide devolver el estudiante después de agredirlo sino que una vez advertida del incumplimiento del menor a la orden impuesta. culturales. Y si así fuera por qué no se comunicaron telefónicamente con la familia o al ver que se encontraba en la calle no se tomaron medidas más apropiadas para que los acudientes tuvieran conocimiento de lo que estaba sucediendo. enseñanza y aprendizaje de los educandos acorde con las expectativas sociales. pero de su precario comportamiento social. lo cual no sería motivo contemplado en el supuesto reglamento.´ Considera que las pruebas no fueron analizadas en su integridad.

en relación con los educandos. al ³no haber adoptado el procedimiento regular para estos casos. (fls. La responsabilidad que se endilga a la administración se fundamenta en la omisión del municipio de Pereira. Intervenciones en esta instancia Del término concedido en esta instancia para presentar alegaciones no hicieron uso las partes ni el Ministerio Público. 45 a 48 del c. el menor EMMANUEL COPETE MURILLO estaba matriculado en la escuela el Progreso cursando el grado segundo con el profesor Antonio José Molina. CONSIDERACIONES DE LA SALA. pues su responsabilidad era la de un buen padre de familia. el menor Copete Murillo asistió a la escuela para cumplir con sus obligaciones escolares pero al tener un problema bajo la supervisión de la profesora .5. tal como lo certifica el director del plantel. Para el año de 1994. El 15 de junio de 1994. máxime al tratarse de un menor de 8 años incapaz de cometer culpa´ La Sala encuentra plenamente acreditados los siguientes hechos: a. 2) b. 1. Un mes después fue promovido al grado tercero con la profesora Irma Hernández. en razón de la conducta de los directivos y profesores de la escuela del barrio el Progreso.

3 del c. 13 y 14 del c. ésta lo envió con una nota remisoria para la casa antes de haberse finalizado la jornada escolar. El menor fue hallado muerto el 20 de junio de 1994 en las aguas del río Otún. sin huellas o signos externos de violencia. debido u ocasionados por aves de rapiña o animales roedores. en periodo enfitematoso. 3). De los hechos demostrados se concluye que los directivos y profesores del ente demandado no actuaron diligentemente al tratar de adoptar las medidas correctivas. frente al barrio Santa Helena de la ciudad de Pereira. rendidos en la diligencia de inspección . 3) d. Así se desprende de los testimonios del profesor William Velásquez y de los menores alumnos obrantes a folios 39 a 41 del cuaderno 2. en avanzado estado de putrefacción. en avanzado estado de descomposición. con ausencia de tejidos blandos de la cara y ojos. Según el acta de necropsia se examinó ³un cadáver de hombre de 8 años de edad. (fl. preventivas y educativas. disciplinarias.Irma Hernández. 47 c. compatible con haber sido ocasionado por sumersión´ (fls. tendientes a garantizar el correcto desarrollo del proceso educativo y la seguridad del alumno de quién conocían sus antecedentes tanto académicos como disciplinarios. (fl. 2) c. quien fallece debido a edema pulmonar.

Declaración del niño Oscar Eduardo Marín: ³PREGUNTADO: Díganos qué sabe de la muerte del menor Emmanuel Copete Murillo? CONTESTO: Emmanuel estudiaba conmigo cuando murió. la profesora Irma. el menor fue enviado a su casa. En efecto. 2) Declaración del menor Julián Alberto Hernández Marín: . del informe del director de la Escuela El Progreso dirigido al Tribunal visible a folio 45 del mismo cuaderno y de la declaración del padre de la víctima el señor Manuel María Copete ante la Fiscalía visible a folio 10 del cuaderno 3. lo echó como a las 10:00 de la mañana porque no había hecho la tarea y le dijo que trajera a la mamá. no recuerdo el apellido. PREGUNTADO: Que recuerda usted de ese día? CONTESTO: Cuando la profesora preguntó por la tarea. el no llevaba casi las tareas. 40 del c.´ (fl.judicial. el contestó que no la había hecho. A las once de la mañana la profesora nos envió a buscarlo y volvimos a la escuela a contarle que no lo habíamos encontrado y no volvimos a encontrarlo. Era la primera vez que la profesora lo mandaba para la casa. coinciden en afirmar que antes de la hora de salida normal en la jornada de la mañana. y el se vino. aunque las versiones sobre los motivos que dieron lugar a que el alumno Enmmanuel Copete Murillo fuera enviado a su casa son contradictorias.

en el cuaderno le escribí: Don Manuel. PREGUNTADO: Emmanuel asistía diariamente a clase? CONTESTO: Si señor. entonces la maestra le dijo: si no va a hacer las tareas. él contestó que no la hizo. A los seis días lo encontraron muerto. una tablita pequeña. cuando regresé al salón encontré a Emmanuel Copete encima de un escritorio. entonces para atender la exigencia de su papá présteme su cuaderno para enviarle una nota con usted ahora mismo (eran las 11 y 30 de la mañana) a su papá (sic). y así fue. que tenía. en dicha institución existen desde hace 16 años dos jornadas. parado. dándole puntapiés a los compañeros del lado. yo le dije: Emmanuel ya no le aguanto una falta más. entonces si quiere se va para la casa . en la mañana de 7 a 12 y en la tarde de 12:30 a 5:30. allí le envío a su hijo como lo habíamos acordado. Era la primera vez que lo devolvía para la casa. pero se manejó muy mal.¶ Lo acompañó hasta la esquina de la escuela y el niño siguió rumbo a su casa situada en el barrio Galán. la profesora lo jaló y con un palito. 2) Según el profesor William Velásquez. . a las 10:10.³PREGUNTADO: Cuéntenos que sucedió con el día de la muerte de Emmanuel Copete Murillo? CONTESTO: Conocí a Emmanuel cuando estudió conmigo medio año en tercero de primaria. iba todos los días. fue desordenado en el aula de clases y grosero con sus compañeros. En el informe del director de la escuela se lee: ³Dos (2) días después la profesora Irma Hernández manifiesta al director del plantel: µHoy al terminarse el recreo envié los alumnos al salón y yo me quedé en el patio de la escuela atendiendo a una madre de familia. a unas dos cuadras de la escuela. 40 y 41 del c. hoy trabajó. quien estaba presente en la escuela al momento de la inspección judicial realizada el 31 de enero de 1996. como un lunes me parece. PREGUNTADO: Dónde fueron a buscarlo? CONTESTO: Nos fuimos por los lados de la escuela y por todo eso y no lo encontramos. le pegó pasito y él se puso a llorar y se fue. PREGUNTADO: Qué pasó ese día? CONTESTO: La profesora preguntó por la tarea de Religión y cuando le preguntó a él. hoy se ha manejado muy mal. a veces no llevaba las tareas.´ (fls. La profesora nos mandó a buscarlo al ratico cuando se acabó el recreo.

2. En cuanto a la afirmación del a quo de que se encuentra demostrado que existía autorización del padre del menor para que cuando su hijo se portara mal lo enviaran a la . olvidó que simultáneamente debía garantizar la seguridad del menor al aplicarle las medias disciplinarias correctivas y sancionatorias. Fue al día siguiente. pero él personalmente no iría a buscarlo ya que no pensaba darle importancia a lo sucedido.Al día siguiente vino el papá a la escuela e informó que el niño no había vuelto a la casa. La administración al desarrollar su labor educativa. 2) (Subrayas del texto). ya iniciadas las vacaciones de mitad de año. que tampoco había ido a dormir y que estaba enterado de lo que había hecho el día anterior en el aula de clase. más con los antecedentes de indisciplina que se le conocían y sabiendo que a dichas horas en su casa no extrañarían su presencia. sin avisar a sus padres o acudientes. recordándole al mismo tiempo que la profesora Irma se había limitado a cumplir la exigencia hecha por él dos días antes. ya que no previó que al permitir la salida de un menor sólo de las instalaciones del plantel dentro del horario de clase.´ (fls. El director le manifestó su preocupación por lo acaecido. El señor copete de inmediato respondió que la profesora no tenía culpa alguna y que él no se confundía porque estaba seguro que con la astucia que tenía este niño probablemente de huida del castigo había logrado que cualquier vecino del mismo barrio le diera alojamiento. cuando encontraron el cadáver del niño en las aguas del río Otún. 47 y 48 del c. podría poner en peligro su vida e integridad. A los tres (3) días de desaparecido el niño la profesora Irma conversó con el papá logrando convencerlo de que en el carro de ella lo buscaran por un sector de los barrios San Juan y Risaralda puesto que unos compañeritos del niño decían haberlo visto por allí. pues es apenas natural que un niño ante la inminencia de un castigo trate de evitarlo. Lo buscaron por largo rato pero infructuosamente ya que nadie dio razón de haberlo visto.

la Sala estima que aunque era costumbre del menor desplazarse sólo al colegio y llegar a su casa entre las 12 y 12:15. es decir. para impedir que el menor se causara un daño a sí mismo. debe resaltarse que no existe prueba dentro del expediente de tal autorización y aunque existiera. que tenía unos horarios que hacían fácilmente controlable su conducta. que forzosamente el plantel deba acceder a lo propuesto. La entidad demandada vulneró el deber de vigilancia que tenía sobre el alumno durante el tiempo de la jornada escolar. ya que fue la orden de salir del colegio antes de terminar el horario normal. además. 52 y 53 del c. pues está de por medio el correcto desarrollo del proceso educativo y por supuesto. en las condiciones particulares que rodearon los hechos la responsabilidad de la entidad demandada se ve comprometida. se estableció como deber de los padres o acudientes ³hacer las sugerencias que estime convenientes para buscar las soluciones adecuadas en los casos de bajo rendimiento académico o de indisciplina´ y como derechos a ³que las peticiones sean atendidas oportunamente´. . si bien en el reglamento estudiantil (fl. la que provocó que el menor no se dirigiera a su casa sino que se expusiera a los peligros normales de la calle. acentuados por la existencia del río en el sector. en cumplimiento de la solicitud que él mismo hiciera de conformidad con el reglamento escolar. lo cual se extendía no sólo a evitar que terceras personas le causaran daño o que éste le causara daños a éstas o a los bienes ajenos sino. la vida e integridad de los alumnos. esto no conducía necesariamente a que las sugerencias realizadas por los padres fueran de obligatorio cumplimiento. Por lo anterior. esto es. 3. bajo la presión de un castigo.2).casa con una nota remisoria.

No hay duda de que los maestros y directivos de la escuela tenían la obligación de vigilancia del menor y que al no haber llamado a los padres para que lo recogieran.En relación con el deber de vigilancia que corresponde a los maestros.La obligación de vigilancia se extiende incluso a las horas consagradas al recreo y a los paseos. ha dicho la doctrina: ³Para encontrarse en condiciones de reprochar una falta de vigilancia al demandado.. la víctima debe probar que aquél soportaba esa obligación de vigilancia en el momento preciso de la realización del daño.. si el profesor se ausenta sin motivo legítimo´. ya que nació el 15 de febrero de 1986 (fl. Así lo ha considerado la Sala en oportunidades anteriores: . aunque el menor al momento del fallecimiento tenía ocho años de edad. 4. a menos que el profesor se encargue de la vigilancia de los alumnos durante el trayecto entre el colegio y la casa. 7 C-1). subsiste también aunque no sea ejercida efectivamente. comienza desde que el alumno queda autorizado para entrar en los locales destinados a la enseñanza y cesa desde el instante en que sale de ellos. 3 C-1) y falleció el 28 de junio de 1994 (fl. lo expusieron a un riesgo innecesario. Ahora bien. hay lugar a estudiar el problema de la culpa en su caso porque el límite de edad previsto en el artículo 2346 del Código Civil corresponde a la actividad del menor que causa el daño y no cuando resulta ser víctima de éste.

2 meses y 20 días de prisión por . no puede reconocerse el hecho de la víctima. como elemento de la responsabilidad. Se advierte que cuando el proceso se hallaba a despacho para fallar. conforme a lo explicado antes.³A más de advertirse. la insuficiencia del argumento para efectos de construir un nexo de causalidad entre la conducta de la madre del niño y el daño causado. es claro que la norma citada se refiere a hechos ilícitos considerados fuentes de obligaciones. mas no al que lo sufre. mediante la cual se condenó al señor Luis Alfredo Garavito Ceballos a la pena principal de 22 años. En efecto. poco importa que el hecho de la víctima que da lugar a la producción del daño sea culposo o no. conforme a lo ya dicho. en los términos del artículo 2357 del Código Civil. en el caso planteado. por lo cual se aplica al menor que causa daño. pero no por la incapacidad del menor de cometer delito o culpa. ha sido reiterada la jurisprudencia. Al respecto.´ (Subrayas fuera de texto) Aunque sería procedente analizar si la actuación del menor incidió en el resultado y en qué grado. dado el carácter objetivo del nexo causal. como causal de exoneración de responsabilidad y tampoco como causal de reducción de la obligación de indemnizar. se advierte que como en el caso concreto se desconocen las circunstancias en las cuales se produjo el hecho que causó la muerte del menor. fundada en la interpretación equivocada del artículo 2. encuentra la Sala otra inconsistencia en el planteamiento del a quo. por lo demás. para reducir el valor de la indemnización. es claro que. Por la misma razón. en que. no es posible establecer su grado de participación. sino porque. No sobra insistir.346 del Código Civil. de ninguna manera. es claro que la circunstancia alegada no podría ser considerada. frente a la actividad de los responsables de su vigilancia. como causa eficiente del resultado. el apoderado del municipio de Pereira allegó copia de la sentencia dictada por el Juzgado Quinto Penal de ese Circuito el 18 de septiembre de 2000.

y solicitó que se exonerara de responsabilidad a la entidad demandada porque el hecho fue cometido por un tercero (fls. Sin embargo. En el caso concreto el hecho del tercero concurrió con la falla de la administración. imprevisible y no pueda ser imputable al deudor ni haber ocurrido con su culpa o negligencia. quien solicitó que se dictara en su contra sentencia anticipada. Por lo tanto. El hecho del tercero sólo exonera de responsabilidad cuando reúne las características de la fuerza mayor. en dicha sentencia no se da cuenta de las circunstancias en las cuales ocurrió el hecho. pero como aquél no fue demandado en este . que no le brindó al menor la seguridad que debía durante la jornada escolar. En la parte considerativa de la misma sólo se afirma que la única prueba del homicidio fue la confesión del autor del mismo. En esas condiciones. 143-148 C-1). cometido en contra del menor Emmanuel Copete Murillo. esto es.haberlo hallado responsable del delito de homicidio agravado. que sea irresistible. ambos son solidariamente responsables del daño. no existen elementos nuevos que permitan modificar el grado de responsabilidad de la entidad demandada porque no se acreditó que el menor hubiera contribuido a la producción del daño.

MARGOTH YISSELA COPETE MATURANA en su calidad de hermana (fl. encaminadas a proteger la vida e integridad de los alumnos cuando de imponer correctivos o sanciones disciplinarias se trata. 4 del c.1). lo cual condujo a la desaparición y muerte del menor Emmanuel Copete Murillo. pero esto no afecta la situación de los demandantes. y que la jurisprudencia de la Sala ha considerado reiteradamente que en relación con los parientes más próximos el perjuicio moral se infiere.1). la Sala condenará a la demandada al pago de perjuicios por este concepto. 3 del c. 6 del c. 5.proceso. En síntesis. 5. Por tanto se dan los presupuestos requeridos para imponer la obligación indemnizatoria al municipio demandado. se encuentra plenamente demostrada la falla del servicio por omisión de la entidad demandada en el cumplimiento del deber legal y constitucional de garantizar las condiciones necesarias de seguridad. . Probado el carácter de damnificados de MANUEL MARIA COPETE HINESTROZA en su calidad de padre (fl.1). JEYSON MANUEL COPETE MATURANA en su calidad de hermano (fl. La indemnización del perjuicio moral. la entidad podrá repetir contra él.

con el fin de garantizar el desarrollo uniforme de la jurisprudencia en este aspecto. con sustento en las pruebas del proceso y según su prudente juicio. Como ha quedado demostrado. ³Establecido. se daba aplicación extensiva a las normas que.. de conformidad con lo dispuesto en el artículo 178 del Código Contencioso Administrativo. ³Lo anterior se expresa sin perjuicio de que. En el capítulo de pretensiones de la demanda se solicitaron 1700 gramos oro a favor de cada uno de los demandantes. La Sala atenderá el nuevo criterio jurisprudencial así: .considera esta Sala que debe abandonarse el criterio adoptado por ella desde 1978. justifican. en los eventos de mayor intensidad. en cuanto tasen la indemnización del perjuicio aludido. traía el Código Penal. apoyadas igualmente en fundamentos de orden práctico.646. Dijo la Sala: ³. Considerando que el salario mínimo mensual en Colombia se fija atendiendo fundamentalmente la variación del índice de precios al consumidor. en moneda legal colombiana. sin embargo.´. para efectos de la indemnización del perjuicio moral. por lo demás. en cada caso. Se afirma. la independencia del juez contencioso administrativo para fijar. cuyos fallos. que ordenan la reparación integral y equitativa del daño y la tasación de las condenas en moneda legal colombiana. al respecto. el carácter inadecuado del recurso al precio del oro.. conforme al cual. 13. expedientes Nos. por considerarlo improcedente y para dar cumplimiento a lo previsto en los artículos 16 de la ley 446 de 1998 y 178 del Código Contencioso Administrativo. esta Corporación establezca pautas que sirvan de referencia a los juzgadores de inferior jerarquía. la Sala fijará el quantum de las respectivas condenas. puede fijarse en la suma equivalente a cien (100) salarios mínimos legales mensuales. dada la inexistencia de una norma prevista en ley o reglamento que pueda considerarse de obligatoria aplicación en la materia. razones de orden jurídico. el valor de la indemnización del perjuicio moral.Para establecer el valor de la indemnización la Sala tendrá en cuenta los criterios establecidos en la sentencia del 6 de septiembre de 2001. esta decisión. se considera que el valor del perjuicio moral. en la actualidad.232 y 15. en la cual se fijó en cien salarios mínimos legales mensuales el valor del perjuicio moral. en los casos en que éste cobre su mayor intensidad. Se abandonó así el criterio de valor del gramo oro. entonces.. respectivamente.. sólo podrán ser revisados por la instancia superior dentro del marco de sus competencias.

600. que se considera que sufrió el perjuicio de mayor intensidad. Responsabilidad del llamado en garantía Teniendo en cuenta que se impondrá una condena a favor de los demandantes. padre de la víctima.368. En consecuencia. por lo que mil setecientos gramos de oro equivalen a $56.000.158. 6. que equivalen a $16. y dado que el Tribunal aceptó dicha vinculación. para cada uno. .19. entidad que solicitó en el proceso iniciado por aquéllos la vinculación como tercero llamado en garantía de la Compañía Agrícola de Seguros S. Esto significa que la indemnización para el señor Manuel María Copete Hinestroza.000. 100 salarios mínimos legales equivalen a $33.El valor del gramo oro a la fecha es de $23.A. 10547 con vigencia 01-04-94 hasta el 01-04-95. El llamamiento de la aseguradora se fundó en que con ella se suscribió un contrato de seguros de responsabilidad civil extracontractual contenido en la póliza No.000.923. debe esta Sala pronunciarse sobre su responsabilidad. a cargo del Municipio de Pereira. de acuerdo con el último criterio jurisprudencial adoptado por la Sala. contrato que ampara la contingencia por la cual se ha demandado.200. puede reconocérseles hasta 50 salarios mínimos legales mensuales. Para los hermanos. puede calcularse en el mayor valor que la jurisprudencia reconoce. en tanto que el valor del salario mínimo legal es $332. que en este evento es inclusive menor del de la pretensión.

En efecto. o hasta agotar el tope máximo asegurado. En mérito de lo expuesto. que se dan los presupuestos necesarios para exigirle el pago de la indemnización del perjuicio o el reembolso total o parcial del pago que la entidad demandada debe hacer como resultado de esta sentencia. si éste es menor. deducidos el 10%. mínimo $10. Del c.000. En consecuencia.Al respecto. Sala de lo Contencioso Administrativo.400. dicha aseguradora deberá responder por esta condena en los términos del contrato de seguro suscrito y las condiciones en las cuales se encuentre el tope máximo asegurado.000. concluye la Sala con fundamento en el artículo 57 del Código de Procedimiento Civil. esto es. administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley. con un deducible del 10% del valor del siniestro.000. Sección Tercera.000 para cualquier evento y por un límite máximo de $300. 10547 visible a folio 43 del cuaderno uno y con lo afirmado por el apoderado de la compañía de seguros en su escrito de contestación de la demanda (fls. el Consejo de Estado.000). la compañía aseguradora deberá pagar al municipio de Pereira el valor de la condena ($66. de conformidad con la fotocopia de la póliza No. 68 y ss. . 1).

CUARTO. CONDENASE al MUNICIPIO DE PEREIRA a pagar a favor de los demandantes MANUEL MARIA COPETE HINESTROZA. TERCERO. CONDENASE la compañía AGRÍCOLA DE SEGUROS S. DECLARASE administrativamente responsable al MUNICIPIO DE PEREIRA por la muerte del menor Emmanuel Copete Murillo.000).oo) para cada uno. con las precisiones del artículo 115 del Código de Procedimiento Civil y con .600.FALLA : REVOCASE la sentencia proferida por el Tribunal Administrativo de Risaralda.A. si éste es menor.. la cual quedará así: PRIMERO. Para el cumplimiento de esta sentencia expídanse copias con destino a las partes. dieciséis millones seiscientos mil pesos m/cte.200.000. a pagar al municipio de Pereira a pagar la suma de $66. el 31 de julio de 1997. por concepto de daños morales. ($33. a JEYSON MANUEL y MARGOTH YISELLA COPETE MATURANA.000. SEGUNDO.400. o hasta agotar el tope máximo asegurado. en hechos ocurridos el 15 de junio de 1994 en dicho municipio. ($16. treinta y tres millones doscientos mil pesos m/cte.

HERNANDEZ ENRIQUEZ RICARDO HOYOS DUQUE GERMAN RODRIGUEZ VILLAMIZAR .A. NOTIFÍQUESE. CÓPIESE.C.observancia de lo preceptuado en el artículo 37 del decreto 359 del 22 de febrero de 1995. QUINTO. Cúmplase lo dispuesto en los artículos 176 y 177 del C. CARRILLO BALLESTEROS MARIA ELENA GIRALDO GOMEZ Presidente de Sala ALIER E. Las copias destinadas a la demandante serán entregadas al apoderado judicial que la ha venido representando. CÚMPLASE Y DEVUÉLVASE JESÚS M.

677. Responsabilidad Civil Delictual y Contractual. Buenos Aires. p. 8 de septiembre de 1950. Ver.J. 1977. Ediciones Jurídicas Europa América. sentencias de la Corte Suprema de Justicia. 29 de noviembre de 1946. 545. p. entre otras. LXI. volumen II. LXVIII. L. G.MAZEAUD TUNC. 787. del 15 de marzo de 1941. . primer tomo. 901. G. p. Sala de Casación Civil.253. 11. G. pág. Sentencia del 25 de mayo de 2000.J. Exp.J.

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