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CORTE SUPERIOR DE JUSTICIA SAN MARTIN -

Sistema de Notificaciones Electronicas SINOE


SEDE CENTRAL TARAPOTO,
Secretario:VELÁSQUEZ PINTADO Grecia FAU 20159981216 soft
Fecha: 24/02/2021 16:27:01,Razón: RESOLUCIÓN JUDICIAL,D.Judicial:
SAN MARTIN / SAN MARTIN,FIRMA DIGITAL

CORTE SUPERIOR DE JUSTICIA DE SAN MARTIN


SALA DE APELACIONES Y LIQUIDADORA DE LA PROVINCIA DE SAN MARTÍN
- TARAPOTO

SENTENCIA DE HABEAS CORPUS

EXPEDIENTE : 1786-2019-0-2208-JR-PE-02
ACCIONANTE : JUAN ALEJANDRIA CASTRO
BENEFICIARIO : MIGUEL AREVALO RAMIREZ
DEMANDADOS : JORGE CHAVEZ COTRINA Y OTROS,
MATERIA : HABEAS CORPUS

RESOLUCIÓN NUMERO VEINTE


Tarapoto, veinte de febrero del año dos mil veintiuno. -

AUTOS Y VISTOS.-
Los recursos de apelación interpuestos por los señores Procuradores del Ministerio
del Interior, del Ministerio Público y del demandado Walter Lozano Pajuelo, contra la
sentencia número once de fecha veintitrés de octubre del dos mil veinte, expedida
por el Juez Mariano Méndez Calderón que declaró fundada la demanda
Constitucional de Habeas Corpus incoada por Juan Miguel Alejandría Castro, a
Favor de Miguel Arévalo Ramírez, contra el Fiscal Superior Coordinador Nacional
de las Fiscalías Especializadas contra la criminalidad organizada Jorge Wagner
Chávez Cotrina, Fiscal Provincial de la Primera Fiscalía Supraprovincial Corporativa
Especializada contra la Criminalidad Organizada Álvaro Bernardo Rodas Farro, y
contra Walter Lozano Pajuelo, Comandante de la Policía Nacional del Perú a cargo
del Departamento del Grupo Especial de Inteligencia ORION de la DIVANDRO;
interviniendo los jueces superiores Sánchez Bravo, García Molina y como Presidente
y ponente el señor Ángeles Bachet, y ; CONSIDERANDO
PRIMERO.- LAS IMPUGNACIONES.
Traen los recursos de apelación la PROCURADURIA PUBLICA A CARGO DEL
MINISTERIO PUBLICO, señala que la sentencia emitida en el presente caso sobre
habeas corpus lo que se ha hecho es archivar o eliminar, por la vía constitucional, la
continuación y evolución de la Investigación Preliminar contra la Criminalidad
Organizada de Lima en el caso 2018-10 por los presuntos delitos de tráfico ilícito de
drogas y de terrorismo en su modalidad de colaboración con el terrorismo; con ello
se ha sustraído de las presuntas responsabilidades penales del investigado, del
procedimiento de las diligencias preliminares propias de la acción procesal a cargo
de la Fiscalía, la misma que tiene por finalidad buscar y encontrar la verdad sobre

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los hechos supuestamente ilícitos denunciados los mismos. Agrega que, la sentencia
incurre en error pues se ha dejado de apreciar que no cualquier reclamo que alegue
la amenaza o afectación de los derechos conexos a la libertad individual puede dar
lugar a la interposición de una demanda de hábeas corpus, pues debemos ser claros
en expresar que por doctrina jurisprudencial del Tribunal Constitucional ha quedado
firmemente establecido, que no cualquier reclamo, que alegue a priori la amenaza o
afectación de los derechos conexos a la libertad individual, puede dar lugar a la
interposición de una demanda de hábeas corpus, pues para su procedencia se
requiere “prima facie” que se cumpla con el requisito de la conexidad. En la
sentencia apelada no se ha considerado que lo dispuesto en las disposiciones
fiscales expedidas no está dirigida a buscar elementos que determinen una
convicción de condena, sino que tiene por finalidad realizar diligencias preliminares
dentro del marco del principio de legalidad y funciones del Ministerio Público a fin de
tener suficientes elementos de convicción para el pronunciamiento fiscal, sin
amenazar ni restringir la libertad ambulatoria del investigado; de ahí; el agravio que
nos produce la sentencia apelada. Por lo que, contra las imputaciones, las defensas
o los cuestionamientos a los medios probatorios que se producen en el proceso
penal contra el investigado este debe dilucidarlo y actuarlo en la vía ordinaria penal
no a través de un proceso constitucional de habeas corpus, pues, el investigado
tienen expedito su derecho a interponer los recursos procesales pertinentes ante el
fiscal que lleva la investigación cuestionando el desarrollo de la investigación fiscal
seguida en su contra, pero dentro del proceso penal, a través de los medios técnicos
de defensa que la ley procesal penal regula) no en un proceso constitucional de
habeas corpus que no es paralelo a una investigación penal en trámite. La sentencia
apelada también nos produce agravio y estamos en desacuerdo con el criterio de su
judicatura en razón que con la sentencia emitida bajo el argumento de la afectación
al principio de ne bis in idem, se incurre en el grave error de calificar los delitos
denunciados y la investigación preliminar haciendo para ello su propia valoración de
pruebas sobre los hechos imputados y que no justificarían la actual investigación
preliminar por el presunto delito de tráfico ilícito de drogas contra el investigado.
La sentencia apelada incurre en error cuando afirma que la investigación que hoy se
cuestiona, no podía comprender hechos relacionados a esos mismos periodos de
tiempo, puesto que sobre ello ya existe un pronunciamiento fiscal de archivo
definitivo anterior, con calidad de cosa decidida; dicho criterio de la judicatura resulta
erróneo y como consecuencia de ello se ha anulado toda una legitima investigación
preliminar por tráfico ilícito de drogas. En suma, el extremo de la sentencia apelada
emitida en el proceso de Habeas Corpus al declarar la nulidad de toda la
investigación fiscal contra el investigado por el presunto delito de tráfico ilícito de
drogas, constituye un pronunciamiento excesivo en las competencias del juez
constitucional y cuyos efectos va traer consecuencias funestas en la Administración,
ya que al haberse ordenado la nulidad de la investigación preliminar por tráfico ilícito
de drogas se ha dejado abierta la posibilidad para que los otros investigados o
procesados por el mismo delito u otros de naturaleza grave y compleja puedan
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presentar demandas de Habeas Corpus y logren por esta acción de garantía ser
excluidos o lograr el archivo definitivo de la Investigación Fiscal y Juzgamiento;
atribuciones que le corresponde, constitucional y únicamente, al Ministerio Público y
al Poder Judicial, por lo tanto, lo considerado y lo resuelto en la sentencia apelada
resulta manifiestamente incompatible con la naturaleza del proceso constitucional de
habeas corpus.
Otra apelación ha sido interpuesta por la PROCURADURIA PÚBLICA A CARGO
DEL SECTOR INTERIOR, sostiene que no está de acuerdo con resolución N° 11 de
fecha 23/10/2020 es por ello que Nuestra pretensión impugnatoria es que la Superior
Sala revoque la apelada y declare improcedente o infundada la demanda. En base a
los siguientes fundamentos: En la sentencia no se han tomado en consideración las
circunstancias del caso en concreto y es que conforme se desprende de los
actuados, el favorecido con la presente acción de Habeas Corpus, Miguel Arévalo o
Miguel Arévalo Ramírez, ha sido y es objeto de diversas investigaciones por parte
del Ministerio Público, por el presunto delito de Tráfico Ilícito de Drogas, debiendo
advertirse que en ninguna parte de la demanda se precisa como mi representada, en
este caso, el Grupo Especial de Inteligencia “ORION” de la Dirección Anti Drogas de
la Policía Nacional del Perú, ha amenazado el derecho constitucional a la Libertad
Personal y al derecho conexo al debido proceso; y afectación al principio
constitucional nen bis in ídem y su derecho a la libre autodeterminación. La Policía
Nacional del Perú, presta el apoyo en las investigaciones de los delitos que lleva a
cabo el Ministerio Público (entre otros, de la Cuarta Fiscalía Supraprovincial Penal
de Lima), encontrándose reguladas las facultades con las que cuentan los
funcionarios policiales para cumplir con las investigaciones. En el caso de autos no
ha existido ni existe de parte de la Policía Nacional del Perú, específicamente del
Grupo Especial de Inteligencia “ORION” de la División Anti Drogas - DIVANDRO,
algún atisbo de amenaza y/o violación del derecho del demandante, encontrándose
por el contrario su actuación dentro del marco de la ley, en labores de inteligencia y
de investigación del delito (o delitos) imputados al favorecido Miguel Arévalo
Ramírez. Por los fundamentos expuestos, puede afirmar que su representada, y en
este caso especifico, el Comandante PNP Walter Lozano Pajuelo del Grupo Especial
“ORION” de la Policía Nacional del Perú, no ha vulnerado ni amenazado el derecho
a la libertad ni ningún derecho conexo, sino que solo ha cumplido con su deber y las
disposiciones dictadas por las autoridades del Ministerio Público.
Finalmente, también ha interpuesto apelación el demandado WALTER LOZANO
PAJUELO, contra la sentencia, considera que en el presente caso, lo que se
pretende es archivar y obstaculizar, por vía constitucional, la continuación y
evolución de la Investigación Preliminar, ya que con ello se pretende sustraer de las
pesquisas al investigado, ahora favorecido con el hábeas corpus. Lo que subyace,
en este mecanismo constitucional de hábeas corpus, es forzar y equiparar un
archivamiento que respondió a temas y tópicos probatorios o de insuficiencia
probatoria, al denominado archivamiento por atipicidad lo que no acontece en este
caso. El archivamiento procedente por insuficiencia probatoria, no fue analizada y
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conocida en doble instancia, por lo tanto, el 13 de marzo del 2009 se expidió la
Resolución declarando consentida la Resolución Fiscal de Archivo del 27 de febrero
del 2020.
Que el Hábeas Corpus fue desnaturalizado y degradado a materia de competencia
de la justicia ordinaria, contraviniendo la prohibición expresa de construir y forzar
causales de atipicidad ad hoc.
La sentencia recurrida incurre en un error inexcusable al amparar, a criterio del Juez
una amenaza a los derechos conexos a la libertad individual, debemos tener en
cuenta la Doctrina Jurisprudencial del TC prescribe que la amenaza no debe ser
conjetural ni presunta, sino que esta sea cierta y de inminente realización, que la
amenaza sea verdadera, segura e indubitable, que se manifieste en con actos o
palabras, que no dejen duda de su ejecución y propósito u posible ejecución; por eso
ninguna de estas disposiciones implica de manera cierta y concreta amenaza contra
la libertad individual.
También resulta inexacta lo aseverado en la sentencia recurrida cuando señala que
la investigación seguida contra Miguel Arévalo por TID, no debía comprender hechos
relacionados a eses mismos periodos de tiempo, puesto que ya existe un
pronunciamiento fiscal de archivo definitivo anterior, con calidad de cosa decidida;
dicho criterio de la judicatura resulta erróneo y como consecuencia de ello se ha
anulado toda una legítima investigación preliminar por TID. Que, si bien existen otras
investigaciones en su contra por el delito de TID, empero, las mismas datan sobre un
espacio de tiempo que duró la investigación y por hechos concretos. Naturaleza del
agravio: la sentencia que recurrimos causa agravio a los intereses de la Policía
Nacional del Perú, al soslayarse indebidamente sus deberes y funciones, siendo
necesario que el superior jerárquico ejercite el control de constitucionalidad y analice
con mejor criterio los hechos.
SEGUNDO.- LOS HECHOS.
Se interpone demanda de Habeas Corpus contra el Fiscal Alvaro Bernando Rodas
Farro de la Primera Fiscalía Supraprovincial Corporativa Especializada contra la
Criminalidad Organizada, y otros, sosteniendo que ha iniciado una investigación
fiscal N°506015605-2018-10-0, que denomina quinta i nvestigación en contra de
Miguel Arévalo Ramírez, registrada como N° 2018-10 y denominada Caso
“TUNCHE”, se inicia mediante Disposición de Inicio de Investigación Preliminar N°
02, de fecha 23 de julio del año 2018, por el presunto delito contra la Salud Pública –
Tráfico Ilícito de Drogas, y por el presunto delito de Terrorismo en su modalidad de
Colaboración con el Terrorismo.
Sostiene que se hace sobre la base de imputación de hechos que ya han sido objeto
de análisis, investigación y pronunciamiento en anteriores investigaciones, como
son: la primera investigación que se siguió en contra del favorecido Miguel Arévalo
Ramírez, es la investigación registrada con INGRESO N° 93-2006, la misma que se
inicia con Resolución Fiscal del 20 de junio del año 2006, por el presunto delito de
Lavado de Activos proveniente del Tráfico Ilícito de Drogas; la segunda
investigación en contra del favorecido, registrada como INGRESO N° 117-2007,
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también por el presunto delito de Lavado de Activos proveniente del Tráfico
Ilícito de Drogas, la misma que se inició mediante Resolución Fiscal de fecha 10 de
mayo del año 2007, emitida por la Primera Fiscalía Especializada Antidrogas de
Lima; la tercera investigación que fue registrada como INGRESO N° 77-2008, a
cargo de la Primera Fiscalía Especializada en Criminalidad Organizada de Lima, la
misma que se abrió mediante Resolución Fiscal de fecha 10 de junio del 2008,
también por el presunto delito de Lavado de Activos, otra investigación en contra
del favorecido Miguel Arévalo Ramírez y otras personas (cuarta investigación), que
fue registrada como INGRESO N° 04-2013, por el presunto delito de Tráfico Ilícito
de Drogas, que fue denominado Caso “MAREA AZUL”, la misma que se inició
mediante Resolución Fiscal de fecha 10 de enero del año 2013, expedida por la
Primera Fiscalía Provincial Especializada Contra la Criminalidad Organizada de
Lima, otra investigación registrada como CASO N° 04-2014, denominada Caso
“DUENDE VERDE” o “MAR ROJO”, a cargo de la Primera Fiscalía Provincial
Especializada en Criminalidad Organizada, también por el presunto delito de Tráfico
Ilícito de Drogas, la misma que se inició mediante Disposición N° 01, de fecha 17 de
julio del 2014; sin embargo, en esta investigación no se comprendió expresamente a
ninguna persona, sino que fue abierta en contra de los que resulten responsables, y
en esos términos fue también posteriormente archivada.
TERCERO.- LA SENTENCIA APELADA.-
EL Juez Mariano Méndez fundamenta su decisión sosteniendo que:
30.- Conforme se puede observar de los hechos precedentemente descritos, en esta
nueva investigación aperturada en contra del hoy favorecido Miguel Arévalo Ramírez,
si bien es cierto se le incrimina la comisión de un nuevo delito, que es Colaboración
con el Terrorismo, sin embargo la actividad ilícita principal que se le imputa en esta
investigación, es nuevamente ser parte de una presunta organización criminal
dedicada a actividades de tráfico ilícito de drogas a escala internacional, liderada
presuntamente por él e integrada por miembros de su familia y hombres de
confianza, imputaciones fácticas que, conforme ya se detalló, ya habían sido objeto
de investigación y archivo en el caso con INGRESO N° 77-2008, a la que a su vez
fueron acumulados los casos con INGRESOS N° 93-2006 y N° 117-2007, la misma
que terminó con una decisión fiscal de archivo definitivo que ostenta la calidad de
cosa decidida. Es más, de acuerdo a la imputación esbozada en la mencionada
disposición fiscal, el periodo de tiempo en el que supuestamente se habrían
desarrollado esas actividades ilícitas por parte de la organización presuntamente
liderada por el hoy favorecido, fluctuaron en diferentes periodos de tiempo entre el
año 1986 al año 2017; por lo que teniendo en cuenta que la anterior investigación
con INGRERO N° 77-2008 y sus investigaciones acumuladas, comprendieron la
investigación de presuntas actividades ilícitas de tráfico de drogas en el periodo de
los años 80’s, 90’s y hasta el año de inicio de dicha investigación (2008), era
evidente que la investigación que hoy se cuestiona, registrada como CASO N° 2018-
10, que se viene siguiendo contra el favorecido Miguel Arévalo Ramírez por el
presunto delito de Tráfico Ilícito de Drogas, no podía comprender hechos
relacionados a esos mismos periodos de tiempo, puesto que sobre ello ya existe un

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pronunciamiento fiscal de archivo definitivo anterior, con calidad de cosa decidida,
que ha descartado la existencia de este delito en esos periodos de tiempo.
31.- Siendo así, procediendo entonces a analizar en el presente caso los elementos
que componen el principio del ne bis ídem, a partir de lo detallado precedentemente,
podemos llegar a las conclusiones siguientes: en cuanto al primer requisito a ser
cumplido para que opere el principio que nos ocupa es el de identidad de sujeto, lo
que significa que la persona física a la cual se le persigue tiene que ser
necesariamente la misma. Entendida así esta exigencia, se ha podido verificar que
dicho requisito se cumple a plenitud, pues es perfectamente verificable que tanto en
la investigación fiscal efectuada por el representante de la Fiscalía Penal
Especializada Contra la Criminalidad Organizada de Lima, seguida en el caso con
INGRESO N° 77-2008, a la que fueron acumulados los casos con INGRESOS N° 93-
2006 y N° 117-2007, como en la investigación que viene efectuando el demandado
Fiscal Provincial de la Primera Fiscalía Supraprovincial Corporativa Especializada
Contra la Criminalidad Organizada de Lima, Alvaro Bernardo Rodas Farro, en el
CASO N° 2018-10, figura como investigado el hoy favorecido Miguel Arévalo
Ramírez.
32.- En cuanto al segundo requisito, la identidad objetiva o identidad de los
hechos, que no es más que la estricta identidad que debe existir entre los hechos
que sirvieron de fundamento para la apertura tanto de una como de la otra
investigación, debe tratarse de la misma conducta material, sin que se tenga en
cuenta para ello su calificación legal, de lo arriba expuesto se ha podido verificar que
la investigación que se sigue en contra del favorecido en el CASO N° 2018-10,
comprende sucesos fácticos relacionados a periodos de tiempo que en esencia son
los mismos que fueron materia de investigación en el caso con INGRESO N° 77-
2008 y en los casos acumulados al mismo, manteniéndose la estructura básica de la
hipótesis incriminatoria; pues si bien en la nueva investigación se incluye también el
delito de Colaboración con el Terrorismo, en puridad lo que se atribuye a don Miguel
Arévalo Ramírez como actividad ilícita principal de la que deriva la otra, es formar
parte de una organización criminal dedicada a actividades de tráfico ilícito de drogas,
acopiando y transportando droga hacia diversos países, organización que estaría
liderada presuntamente por él e integrada por miembros de su familia y hombres de
confianza, imputaciones que, como repetimos, ya habían sido objeto de investigación
y archivo en el referido caso con INGRESO N° 77-2008. Por lo tanto, queda
acreditada la concurrencia de este segundo presupuesto, mas allà de que se incluya
una tipificación adicional como es la ya mencionada Colaboraciòn con el Terrorismo,
debido a que lo que se investiga son hechos históricos.
33.- Por último, en cuanto a la concurrencia del tercer elemento, de identidad de la
causa de persecución, de lo arriba expuesto se puede verificar que este elemento
también se presenta en el caso de autos, en mérito a que en ambas investigaciones
mencionadas, se le imputa al favorecido la presunta comisión del delito de Tráfico
Ilícito de Drogas como organización criminal. En consecuencia, se puede concluir
que verificada la concurrencia de todas y cada una de las exigencias requeridas para
la materialización de la afectación del principio del ne bis in ídem, corresponde
amparar la demanda por afectación del referido derecho fundamental, el cual
además se encuentra recogido en el artículo III del Título Preliminar el Código
Procesal Penal, como interdicción de la persecución penal múltiple, prescribiendo lo

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siguiente: “Nadie podrá ser procesado, ni sancionado más de una vez por un mismo
hecho, siempre que se trate del mismo sujeto y fundamento…”.
34.- Finalmente, de autos fluye que como consecuencia de esa nueva investigación
fiscal, el favorecido viene siendo objeto de operaciones de vigilancia (OVISE) y
operaciones técnicas, conforme se puede corroborar de las documentales que obran
a pàginas 821, 823 y 824, por lo que la amenaza a su derecho a la libertad personal
es inminente; por lo que, amparándose la demanda, deberá declararse la nulidad de
la disposición de apertura y de todo lo actuado en la investigación que se sigue
contra el favorecido Miguel Arévalo Ramírez en el CASO N° 2018-10, en el extremo
concerniente al presunto delito Contra la Salud Pública – Tráfico Ilícito de Drogas,
como miembro o cabecilla de una organización criminal, así como el cese inmediato
de todo acto de investigación policial que viene realizando el Departamento Grupo
Especial de Inteligencia Orion de la DIRANDRO PNP en relación a ese delito en
contra del favorecido.
35.- No obstante lo expuesto, conviene mencionar también que si analizamos la
problemática desde otro escenario o perspectiva, esto es, en el supuesto caso de
que asumiéramos que la decisión de archivo emitida en el caso con INGRESO N°
77-2008, no ostentase la calidad de cosa decidida, al igual que la decisión de archivo
del caso con INGRESO N° 04-2013, se debe recordar que para poder haberse vuelto
a reabrir las investigaciones por hechos de esos mismos periodos de tiempo en
contra del favorecido, debía cumplirse lo prescrito por el artículo 335° del Código
Procesal Penal, el cual en sus incisos 1 y 2 taxativamente señala lo siguiente: “1. La
Disposición de archivo prevista en el primer y último numeral del artículo anterior,
impide que otro Fiscal pueda promover u ordenar que el inferior jerárquico promueva
una investigación preparatoria por los mismos hechos. 2. Se exceptúa esta regla, si
se aportan nuevos elementos de convicción, en cuyo caso deberá reexaminar los
actuados el Fiscal que previno. En el supuesto que se demuestre que la denuncia
anterior no fue debidamente investigada, el Fiscal Superior que previno designará a
otro Fiscal Provincial” (subrayado nuestro).
36.- Por lo tanto, a tenor de lo prescrito en la norma procesal glosada, si
posteriormente surgieron o se aportaron nuevos elementos de convicción
relacionados a hechos que ya habían sido objeto de archivo preliminar en los casos
antes mencionados, lo que hubiera correspondido, en el supuesto mencionado, era
el reexamen de los actuados y a partir de ello la reapertura de la investigación, más
no abrir una nueva investigación, sino reexaminar y reabrir el mismo caso archivado
y por parte del mismo fiscal o despacho fiscal que previno, situación que tampoco se
advierte que haya sucedido en este caso, pues a pesar de que los hechos que son
objeto de investigación en el CASO N° 2018-10, comprenden periodos de tiempo que
ya habían sido objeto de pronunciamiento y archivo definitivo en las investigaciones
anteriores, se procedió a abrir una nueva investigación por lo mismo en contra del
favorecido, incluso con nuevo número de ingreso. Es más, para mayor abundamiento
de lo precedentemente señalado, nos remitiremos al contenido de la Disposición de
Reevaluación de Escuchas Telefónicas N° 04, de fech a 19 de marzo del 2019,
expedida también por el Fiscal Provincial Alvaro Bernardo Rodas Farro, en donde
aparece que dispuso solicitar a la Segunda Fiscalía Supraprovincial Corporativa
Especializada Contra la Criminalidad Organizada – Equipo 2, autorización para la
reevaluación de los levantamientos del secreto de las comunicaciones ejecutados

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durante los años 2014, 2015, 2016 y 2017, por el Departamento de Apoyo Técnico
Judicial de la DIRANDRO en la Carpeta Fiscal N° 04-2013, y en la Carpeta Fiscal N°
04-2014, así como acceder a las grabaciones de los números intervenidos en los
referidos casos; con esto queda demostrado que lo que se viene investigando en el
CASO N° 2018-10 contra el favorecido, fácticamente comprende los mismos hechos
que fueron materia de investigación en el CASO N° 04-2013; y lo mismo se
desprende también de la Disposición N° 05, del 10 d e mayo del 2019, expedida
igualmente en el CASO N° 2018-10.
37.- Por lo tanto, en atención a lo expuesto esta judicatura estima también que en el
supuesto de haber asumido el Fiscal Provincial demandado, según su criterio, que la
anterior decisión de archivo no tenía la condición de cosa decidida, al no haber
procedido de la forma como establece el artículo 335° del Código Procesal Penal,
vulnera también el derecho al debido proceso y, por ende, los derechos conexos a la
libertad individual del favorecido, al verse sometido a una nueva investigación que
para su iniciación o reiniciación tampoco se observaron los cauces legítimos y
normativamente preestablecidos; por lo que, aún bajo ese supuesto, la demanda
también resulta amparable.
38.- En efecto, a partir de lo precisado por el TC y lo prescrito en la norma procesal
glosada, una investigación fiscal con decisión de archivo preliminar, sí puede ser
reaperturada, pero dicha posibilidad, a criterio de este despacho, se encuentra
supeditada a los siguientes presupuestos:
a) Que la decisión archivo no se haya pronunciado sobre la no ilicitud de los hechos
denunciados;
b) Que cumplido el primer requisito, se aporten o existan nuevos elementos de
convicción no conocidos con anterioridad por el Ministerio Público; ergo, no puede
reexaminarse y reaperturarse la investigación archivada si no existen nuevos
elementos de convicción, y tampoco realizar un nuevo análisis o reevaluación de los
mismos elementos de convicción que ya existían al momento de la decisión de
archivo;
c) Que el reexamen y reapertura de la investigación le compete solo al Fiscal que
previno, entiéndase a la fiscalía o despacho fiscal que emitió la decisión de archivo, o
a aquella fiscalía que le sea competente el caso por motivos de especialidad, materia
u otro que al momento del anterior archivo no existía;
d).- Y en el supuesto de que se demuestre que la denuncia anterior no fue
debidamente investigada, es decir, cuando la investigación ha sido deficientemente
realizada, el Fiscal Superior que previno designará a otro Fiscal Provincial.
39.- Cabe aclarar que lo último señalado no significa que el representante del
Ministerio Público, al encontrarse con una investigación archivada que a su criterio
ha sido deficientemente realizada, pueda reexaminarla y reabrirla a su libre albedrío.
En efecto, lo señalado en la parte in fine del citado dispositivo procesal, no se trata
de un supuesto aislado o independiente al supuesto precedente, sino más bien un
complemento que solamente puede presentarse si se cumple con lo primero; es
decir, se requiere necesariamente de nuevos elementos de convicción, y si con ellos
se demuestra que la investigación anterior fue deficiente, ya no será el mismo fiscal
que previno quien conozca la investigación reabierta, sino que el Fiscal Superior que
previno debe en ese supuesto designar a otro Fiscal Provincial.

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40.- En suma, a criterio de esta judicatura solo puede reaperturarse una investigación
fiscal archivada, si es que la decisión de archivo no se pronunció sobre la no ilicitud
de los hechos y siempre en virtud de la existencia de “nuevos elementos de
convicción”; siendo que a partir de ellos, realizado el reexamen no se evidencian
deficiencias en la anterior investigación, la investigación reabierta la seguirá
conociendo el Fiscal que previno; pero si se verifica que sí hubo deficiencias, el
Fiscal Superior que previno debe designar a otro fiscal para que se encargue de la
investigación reaperturada. Lo señalado no puede ser interpretado de otro modo,
pues si se asume que la posibilidad de reaperturar una investigación archivada por la
existencia de “nuevos elementos de convicción” se trata de un primer supuesto, y por
“deficiencia en la investigación” es otro supuesto independiente, implicaría asumir
que cualquier otro fiscal que asuma el despacho o incluso el mismo fiscal que
previno, pueda reexaminar y reaperturar a su libre albedrío la investigación
archivada, sin necesidad de contar con nuevos elementos de convicción, solo bajo el
argumento de que según su criterio la investigación anterior no fue debidamente
realizada, incluso si esta contiene decisión de archivo confirmada por el superior en
grado, lo cual constituiría una grave arbitrariedad y vulneración al debido proceso y a
la seguridad jurídica.
41.- Así lo ha precisado también el Tribunal Constitucional en la Sentencia recaída
en el Expediente N° 01887-2010-PHC/TC, en donde señ aló: “De lo hasta aquí
expuesto se desprende la necesidad para este Colegiado de afirmar que el hecho de
haber dejado abierta la posibilidad de reimpulsar una investigación deficientemente
llevada (tesis que le sirve al demandado para llevar a cabo la misma) no significa que
este Colegiado haya instituido una patente de corso para la comisión de
arbitrariedades, pues dicha medida no significa, desde ningún punto de vista, que la
determinación de ineficiencia en la investigación quede al libre albedrío o a la entera
disposición subjetiva de los órganos encargados de la persecución del delito, pues
para que opere ello es necesario que el representante del Ministerio Público cuente,
cuando menos, con algún elemento objetivo que permita y valide la afectación del
derecho de un ciudadano a la autoridad de la cosa decidida.” (fundamento 29).
CUARTO: Fundamentos de la decisión de la Sala.
4.1. El Tribunal Constitucional en la sentencia recaída en el Expediente N.º 2748-
2010-PHC/TC ha señalado que “(…) en los procesos constitucionales en que se
haya dictado sentencia estimatoria de segundo grado relacionados con el delito de
tráfico ilícito de drogas y/o lavado de activos, excepcionalmente, la Procuraduría del
Estado correspondiente se encuentra habilitada –independientemente del plazo–
para la interposición de un recurso de agravio constitucional especial, el mismo que
deberá ser concedido por las instancias judiciales”.
4.2. Posteriormente en el Expediente N.º 3170-2010-PHC/TC ha señalado, en el
fundamento cuarto que “(…) si a los procuradores les corresponde la defensa
jurídica del Estado y si existe la obligación constitucional del Estado peruano,
prevista en el artículo 8.º de la Constitución, de prevenir y sancionar el delito de
tráfico ilícito de drogas, existe una necesaria y obligada participación de los
procuradores en todos los procesos penales contra los delitos de tráfico ilícito de
drogas y lavado de activos, en tanto estos ilícitos ponen en estado de alarma y
peligro a las bases sociales y amenazan la propia existencia del Estado. Por ello y
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dado que en los procesos penales por tráfico ilícito de drogas y lavado de activos el
Estado es considerado como agraviado, no puede permitirse que bajo ningún
supuesto se rechace la participación de los procuradores considerándolos como “no
parte”, pues este rechazo permitiría o avalaría que los delitos de tráfico ilícito de
drogas y/o lavado de activos queden impunes.
En este mismo proceso el Tribunal Constitucional ha establecido que el fundamento
4 de la sentencia constituye doctrina jurisprudencial, por lo que debe ser observada,
respetada y aplicada de manera inmediata por todos los jueces de la República,
conforme al artículo VI del Título Preliminar del Código Procesal Constitucional, en el
sentido siguiente: “es obligada la participación de los procuradores en todos los
procesos penales contra delitos de tráfico ilícito de drogas y lavado de activos sin
que pueda rechazarse en ningún supuesto su participación con el argumento de que
no son parte en el proceso”.
4.3. Posteriormente, el Tribunal Constitucional, el once de octubre del dos mil diez,
subsanó de oficio el error material contenido en la mencionada sentencia N.º 3170-
2010-PHC/TC, y dispone corregir de oficio el fundamento 4 de la sentencia, que
queda redactado de la siguiente manera:
“…existe una necesaria y obligada participación de los procuradores en todos los
procesos constitucionales relacionados con los delitos de tráfico ilícito de drogas y
lavado de activos…”.
También se subsanó el segundo ítem del fallo de la sentencia en el que se establece
que lo previsto en el fundamento 4 constituye jurisprudencia de observancia
obligatoria, quedando redactado de este modo:
“2.Establecer que el fundamento 4 de la presente sentencia constituye doctrina
jurisprudencial, por lo que debe ser observada, respetada y aplicada de manera
inmediata por todos los jueces de la República, conforme al artículo VI del Título
Preliminar del Código Procesal Constitucional, en el sentido siguiente: “es obligada
la participación de los procuradores en todos los procesos constitucionales
relacionados con los contra delitos de tráfico ilícito de drogas y lavado de activos sin
que pueda rechazarse en ningún supuesto su participación con el argumento de que
no son parte en el proceso”.
4.4. El artículo 7º del Código Procesal Constitucional establece que “la defensa del
Estado o de cualquier funcionario o servidor público está a cargo del Procurador
Público o del representante legal respectivo, quien deberá ser emplazado con la
demanda. Además, debe notificarse con ella a la propia entidad estatal o al
funcionario o servidor demandado, quienes pueden intervenir en el proceso. Aun
cuando no se apersonaran, se les debe notificar la resolución que ponga fin al grado.
Su no participación no afecta la validez del proceso”.
4.5. El Tribunal Constitucional en la sentencia recaída en el Expediente N.º 01152-
2010-PA-TC ha señalado que “(…) el Código Procesal Constitucional, en el caso de
demandas dirigidas contra el Estado (en sus funciones ejecutivas, legislativas o
judiciales), ha establecido un litisconsorcio pasivo necesario a través del cual
se vincula de manera indisoluble en la relación jurídica procesal tanto al procurador
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público sectorial como a la propia entidad estatal o al funcionario o servidor
demandado, toda vez que la decisión a recaer en el proceso afecta a todos ellos y
sólo será expedida válidamente si todos comparecen o son emplazados en él.
4.6. En el caso de autos, se advierte que en este proceso, no se ha emplazado al
Procurador Público Especializado en Tráfico Ilícito de Drogas, Lavado de Activos y
Pérdida de Dominio provenientes del Tráfico Ilícito de Drogas; pese a ello, mediante
escrito de fojas 1636, dicha Procuradora se apersona al proceso y solicita la nulidad
de la resolución número uno de fecha 23 de diciembre de 2019. Ante ello el Juzgado
expide la resolución número nueve de fecha 12 de marzo del 2020, declarando
improcedente dicha nulidad debido a que se trata de un proceso constitucional y no
de un proceso penal como lo ha señalado el Tribunal Constitucional.
4.7. Lo expuesto evidencia que en el proceso de hábeas corpus se incurrió en una
serie de irregularidades relacionadas “con la inexistencia de una relación jurídica
procesal válida al no haberse emplazado al Procurador Público Especializado en
Tráfico Ilícito de Drogas, Lavado de Activos y Pérdida de Dominio provenientes del
Tráfico Ilícito de Drogas quien es parte en el proceso (artículo 7º del Código Procesal
Constitucional)”, al haberse establecido doctrina jurisprudencial, que debe ser
observada, respetada y aplicada de manera inmediata por todos los jueces de la
República, la facultad de dicha Procuraduría de intervenir en los procesos
constitucionales iniciados contra investigaciones fiscales o procesos penales
relacionados con tales delitos.
4.8. De este modo, se evidencia que el Procurador Público Especializado en Tráfico
Ilícito de Drogas, Lavado de Activos y Pérdida de Dominio provenientes del Tráfico
Ilícito de Drogas no fue emplazado, no tuvo conocimiento de la demanda de hábeas
corpus y se le ha impedido su participación en el proceso de hábeas corpus que se
cuestiona; lo cual, para este Colegiado, se configura como un vicio de invalidez
insubsanable en la relación jurídica procesal formada en el proceso de hábeas
corpus, vicio que acarrea la nulidad de la sentencia al haber sido emitida
contraviniendo los derechos e intereses legítimos del Estado quien, según los
recaudos de la demanda, no tuvo participación alguna en el proceso de hábeas
corpus a través de su procurador público, y sin embargo algo tenía que decir o
alegar a su favor en el desarrollo del proceso. Esta participación no constituye una
manifestación de formalismo puro, sino el respeto del derecho de defensa del Estado
al interior de un proceso judicial cuya participación oportuna, a través del procurador
público, puede dar lugar en muchos casos a que se varíe el sentido de lo resuelto en
el proceso cuestionado. He aquí la razón de la participación obligatoria de los
procuradores públicos en los procesos judiciales en los que el Estado sea parte. Por
estos motivos, debe declararse la nulidad de la sentencia y de todo, lo actuado,
ordenándose la emisión de una nueva resolución en la que previamente participe el
Estado Procurador Público Especializado en Tráfico Ilícito de Drogas, Lavado de
Activos y Pérdida de Dominio provenientes del Tráfico Ilícito de Drogas, quien
interviene en los procesos constitucionales iniciados contra investigaciones fiscales
relacionadas con tales delitos.
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DECISIÓN
Por los fundamentos expuestos, la Sala Penal de Apelaciones de San Martín, de
conformidad con la Ley y la Constitución, por Unanimidad;
RESUELVE:
Declarar NULA la sentencia contenida en la resolución once de fecha veintitrés de
octubre del dos mil veinte, que declaró FUNDADA la demanda constitucional de
HÁBEAS CORPUS interpuesta por el demandante Juan Gabriel Alejandría Castro, a
favor de Miguel Arévalo Ramírez, y NULO lo actuado debiéndose comprender en el
proceso al Procurador Público Especializado en Tráfico Ilícito de Drogas, Lavado de
Activos y Pérdida de Dominio provenientes del Tráfico Ilícito de Drogas, teniendo en
cuenta lo expresamente acotado en los fundamentos de la presente sentencia.
Notifíquese.---------------------------------------------------------------------------------------------
SS.
ANGELES BACHET
SANCHEZ BRAVO
GARCIA MOLINA

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