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Desde el parti do “Principios y Valores” Santa Fe, queremos expresar nuestro

más categórico repudio a las lamentables expresiones del Coronel Mayor Carlos
Albero Presti , Director del Colegio Militar de la Nación, con ocasión de celebrar
y conmemorar el 169° Aniversario de la batalla Caseros ocurrida el 3 de febrero
de 1852, donde el Gral. Justo de José de Urquiza, en un acto de alta traición
ocultado y tergiversado hasta el día de la fecha por la historiografí a ofi cial,
derrotó a las tropas federales comandadas por el Brigadier General Don Juan
Manuel de Rosas, por entonces Gobernador de la Provincia de Buenos Aires
(encargado de las Relaciones Exteriores de la Confederación Argenti na). Resulta
lamentable que la insti tución encargada de formar a la ofi cialidad del Ejército
Argenti no celebre una fecha tan sombría para nuestra historia, una derrota
militar que como han destacado presti giosos historiadores como Ernesto
Palacio, Arturo Jauretche y el propio Gral. Juan Domingo Perón, dejó a nuestro
país inerme y someti do a los intereses británicos (que actuaban en Sudamérica
a través del Imperio del Brasil y del arti fi cial estado de Uruguay), que
impusieron la libre navegación de los ríos, la derogación de la ley de aduanas y
la plena adscripción del país a la división internacional del trabajo y al
librecambio dirigidos en aquel entonces desde la City londinense. Como bien
dijo el Gral. Perón: “En eso estaban las cosas al comienzo del año 1851, cuando
se produce el hecho más increíble de la historia argenti na y uno de los
acontecimientos más vergonzosos de la historia universal. El general en jefe del
Ejército de Operaciones argenti no para la guerra con el Brasil; Don Justo José de
Urquiza, entra en tratati vas con el enemigo para pasarse a él y arrastrar las
tropas que el país ha puesto bajo su mando y responsabilidad. (…) Por supuesto
que las negociaciones son ‘secretí simas’. La posición de Urquiza, al mando del
ejército más poderoso de esta parte de Sudamérica, en esos momentos, le da
una carta de triunfo que solo está dispuesto a entregar a muy alto precio. Sobre
todo dinero. Mucho dinero. La coordinación y el ‘manejo’ de las tratati vas,
desde luego que está, como siempre, a cargo de los exiliados argenti nos de
Montevideo. Rosas, que ignora todo esto, declara formalmente la guerra al
Brasil. Urquiza se pronuncia en marzo de ese mismo año contra Rosas. Ya ha
‘arreglado’ con el Brasil. (…) Ante la entrada de las tropas brasileñas al
territorio argenti no, Rosas recibe numerosas adhesiones. Entre ellas la de
varios jefes unitarios, que se sienten ‘repugnados’ por lo que está ocurriendo y
vienen a ofrecer sus espadas para luchar contra el extranjero y los traidores.
Rosas los acepta y les da mando de tropas. La batalla se dio en Morón. Las
fuerzas nacionales poco pudieron hacer contra un enemigo que las duplicaba en
número y armamentos. La historia escolar, la conoce como ‘Caseros’ porque los
brasileños exigieron que así se llamara dado que a la División de ese país le
tocó pelear en un sector conocido como ‘Palomar de Caseros’. En la historia de
Brasil, se la llama ‘la revancha de Ituzaingó’ y ‘fi n de la guerra contra
Argenti na’. (…) El día 20 de febrero de 1852, aniversario de la batalla de
Ituzaingó, el ejército brasilero entró en Buenos Aires, con charangas y banderas
desplegadas a su frente. Se fusiló y degolló a tanta gente, que el río que cruza
Palermo, dice los testi gos de la época, bajaba con sus aguas de color rojo.”
Rosas, quien había derrotado a los poderosos imperios británico e inglés unos
años antes, terminó “asilado” en Inglaterra, corriendo un desti no muy parecido
(exilio y muerte) al del últi mo gran hombre de armas que se atrevió a amenazar
a la pérfi da Albión en el siglo XIX: Napoleón Bonaparte. Dice al respecto
Palacio: “La sabia políti ca americana del Restaurador había afi anzado, por lo
demás, nuestro presti gio en todo el conti nente (…) Todo esto cambiaría
radicalmente después de Caseros. A la zaga del ejército internacional
triunfante, volverían a imponerse los rivadavianos, propiciadores de todas las
entregas (…) los colonialistas, que despreciaban a su patria por ‘bárbara’ y
‘atrasada’ y se proponían cambiarlo todo; los que proclamaban la superioridad
del extranjero sobre el nati vo; los ideólogos y ‘logistas’, en suma, que -en
nombre de principios universales- obedecían en realidad a ocultas directi vas de
la masonería internacional para la infi ltración de los intereses en ella
dominantes.” Esta batalla, lejos de signifi car el inicio de nuestra “organización
insti tucional”, como falsamente señala la historia liberal y ofi cial mitrista, fue
el comienzo de nuestra dependencia, la cual conti núa hasta el día de hoy y de la
cual han sido vícti mas nuestras propias Fuerzas Armadas, hoy prácti camente
disueltas y sin la más mínima capacidad operati va para cumplir con su deber
esencial cual es la defensa de la soberanía nacional. Conmemorar una fecha
como esta es una muestra de la subordinación ideológica de sus altos mandos,
así como de su decadencia material y moral. Desde nuestro espacio políti co
hacemos un llamamiento a restaurar los Principios y Valores fundantes de
nuestra patria, a recuperar el verdadero espíritu nacional de nuestras Fuerzas
Armadas que expusieran con tanta hidalguía junto a Liniers, San Martí n, Rosas,
Perón y que con tanta fi ereza y determinación lucharan por nuestra soberanía
en el Atlánti co Sur. ¡POR UNA ARGENTINA JUSTA, LIBRE Y SOBERANA,
REIVINDICAMOS LA FIGURA DEL BRIGADIER GENERAL JUAN MANUEL DE ROSAS,
HEREDERO DEL SABLE DEL LIBERTADOR GENERAL SAN MARTÍN, REPUDIAMOS AL
TRAIDOR Y MASÓN URQUIZA Y CONVOCAMOS A TODO EL PUEBLO ARGENTINO A
LUCHAR POR LAS BANDERAS DE LA SOBERANÍA POLÍTICA, LA INDEPENDENCIA
ECONÓMICA Y LA JUSTICIA SOCIAL!

PARTIDO “PRINCIPIOS Y VALORES” SANTA FE

MARCELO GULLO EDUARDO CASTRO


PRESIDENTE VICEPRESIDENTE

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