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Señor Juez

MUNICIPAL DE CARTAGO (REPARTO)


E. S. D.

REFERENCIA: ACCION DE TUTELA.


ACCIONANTE: RODRIGO CASTAÑEDA BOLAÑOS
ACCIONADO: UNIDAD NACIONAL DE PROTECCION (UNP)

ISABELA GOMEZ QUICENO, mayor de edad y vecina del municipio de Cartago (Valle), identificada con la
cédula de ciudadanía No. 1.006.291.159 expedida en Cartago (Valle), portadora de la T.P. 2166885
del Consejo Superior de la Judicatura, actuando en calidad de apoderado judicial del Señor RODRIGO
CASTAÑEDA BOLAÑOS, identificado con Cédula de Ciudadanía No 6.480.326 expedida en el municipio
de Buenavista (Córdoba); quien actúa en calidad de accionante con fundamento en la protección
constitucional y legal de los derechos fundamentales, a la vida, la libertad y a la seguridad personal,
muy respetuosamente interpongo ante usted la presente ACCION DE TUTELA, contra la UNIDAD
NACIONAL DE PROTECCION (UNP), quien debe responder por la gravedad de hechos, que dan base legal
a la presentación de esta acción y que expongo así

HECHOS

1. Desde el año 2014 el Señor RODRIGO CASTAÑEDA BOLAÑOS, se desempeñaba como líder
social y político gestor de paz en el municipio de Buenavista (Córdoba).
2. El 19 de octubre del año 2016 recibió amenazas vía telefónica, situación que se repitió por
varios días y razón por la cual el accionante se vio obligado a radicarse en la ciudad de Cartago
(Valle).
3. Dos años después, retornó al municipio de Buenavista (Córdoba) donde siguió
desempeñándose como líder social.
4. El 9 de agosto del año 2019, recibió nuevamente amenazas vía telefónica, hechos que fueron
denunciados por el accionante ante la Fiscalía General de la Nación.
5. El 5 de noviembre del mismo año, la Unidad Nacional de Protección realizó un análisis del caso
del Señor RODRIGO CASTAÑEDA BOLAÑOS, arrojando como resultado un riesgo ordinario,
razón por la cual no se le autorizó la asignación de un esquema de seguridad.

ANALISIS GENERAL DE LOS HECHOS DE ACUERDO A LO DISPUESTO POR LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA Y


LA HONORABLE CORTE CONSTITUCIONAL.

Es claro en lo descrito en el acápite de hechos de la presente acción de tutela que es necesario que se
le asigne un esquema de seguridad debido a las constantes amenazas que ha venido recibiendo por
parte de grupos armados al margen de la ley, de no hacerlo, se constituye una grave violación a los
derechos a la seguridad personal, a la vida y a la libertad que constitucionalmente le asisten.

Dada la situación actual que atraviesa nuestro país y dentro del marco del conflicto armado interno, los
líderes sociales han adquirido la condición de sujeto de especial protección constitucional puesto que
se han visto inmersos en una problemática de constante violencia por parte de los grupos armados al
margen de la ley, tal como lo establece la honorable Corte Constitucional en la Sentencia T-473/18, al
decir que ‘‘Los líderes que demuestren que se encuentran en riesgo y que soliciten medidas de
protección para salvaguardar sus derechos a la vida, la seguridad personal y libertad, deben recibir una
atención especial y una pronta respuesta por parte del Estado con la finalidad de evitar que se
consume el daño. Por esta razón, las entidades encargadas están obligadas a tomar en consideración,
como un factor de la mayor pertinencia, la condición de sujeto de especial protección constitucional
que ostenta el afectado’’

Adicional a esto, en la misma sentencia, La Corte ha reiterado que, ‘‘el incremento de los ataques
contra líderes sociales ha sido analizado por la Defensoría del Pueblo, la Procuraduría General de la
Nación y la Organización de Naciones Unidas, entidades que han hecho un llamado de atención al
Gobierno Nacional para que adopte las medidas necesarias para proteger la vida de los líderes
sociales’’.

Cabe señalar que la Corte en la sentencia T-981 de 2001, también reiteró que el Estado debe
responder “a las demandas de atención de manera cierta y efectiva” cuando se tenga conocimiento de
amenazas “sobre la existencia y tranquilidad de individuos o grupos que habitan zonas de
confrontación o que desarrollan actividades de riesgo en los términos del conflicto”, por lo cual no es
posible que el Estado pretenda incumplir sus deberes, minimizando la realidad que afecta a ciertos
grupos vulnerables y que requieren de especial protección por parte de las autoridades.

El Estado, a través de la Unidad Nacional de Protección tiene la obligación de definir los mecanismos de
protección específicos y necesarios para evitar la consumación de un daño, especialmente cuando se
trata de personas que por su actividad están expuestas a un nivel de amenaza mayor. Especial
atención, según dice la Corte, merece el caso “de los defensores de derechos humanos, altos
funcionarios, periodistas, líderes sindicales, docentes en zona de conflicto, minorías políticas o
sociales, reinsertados, personas en condiciones de indigencia, desplazados por el conflicto armado,
personas privadas de la libertad, soldados que prestan servicio militar obligatorio, niños y niñas y
sujetos de un especial grado de protección por su notoria situación de indefensión”

En cuanto a la violación de los derechos constitucionales alegados cabe anotar respecto de cada uno lo
siguiente:

• Respecto de la violación al derecho a la vida.

Nuestra Constitución Política contempla la vida como un valor esencial, el cual debe ser
defendido por las autoridades públicas y los particulares. Asimismo, los artículos 2° y 11
superiores estipulan que ‘‘las autoridades de la República están instituidas para proteger la
vida de todas las personas residentes en Colombia”, por tratarse de un derecho de carácter
fundamental e inviolable.

• Respecto de la violación al derecho a la libertad.

La Corte Constitucional en la Sentencia C-276/19 ha definido la libertad personal como ‘‘la


ausencia de aprehensión, retención, captura, detención o cualquier otra forma de limitación de
la autonomía de la persona’’.

• Respecto de la violación al derecho a la seguridad personal.


La Corte Constitucional, en la Sentencia T-224/14 ha resaltado que ‘‘la noción de “seguridad”
se proyecta en tres dimensiones distintas, a saber: (i) como un valor constitucional, (ii) como
un derecho colectivo y (iii) como un derecho fundamental. La Corte ha señalado que el derecho
a la seguridad personal no se ciñe únicamente a los eventos en los que esté comprometida la
libertad individual (protección de las personas privadas de la libertad), sino que comprende
todas aquellas garantías que por cualquier circunstancia pueden verse afectadas y que
necesitan protección por parte del Estado; concretamente, la vida y la integridad personal
como derechos básicos para la existencia misma de las personas’’.

CONSIDERACIONES DE ORDEN LEGAL

Invoco como fundamentos de orden constitucional y legal los derechos consagrados en los artículos 2,
11, y 13 Decreto 2153 de 2018, Decreto 2252 de 2017, Decreto 1066 de 2015 y todas las demás que
los reglamenten o complementen, así como todos aquellos pronunciamientos de la Honorable Corte
Constitucional que reconocen la condición de sujeto de especial protección constitucional de los líderes
sociales, defensores de derechos humanos, comunales y demás que por su actividad o labor se
constituyen como tal.

PETICIONES

1. Qué se tutelen los derechos fundamentales a la vida, la libertad y la seguridad personal.


2. Qué se le brinde al señor RODRIGO CASTAÑEDA BOLAÑOS seguridad provisional mientras se da
respuesta a la presente acción de tutela.
3. Qué se ordene a la Unidad Nacional de Protección asignar las medidas de seguridad que se
requieren.
4. Que se remita copia de la Sentencia de la Presente Acción de Tutela a la Superintendencia de
Salud para lo de su conocimiento.

MANIFESTACIÓN

Manifiesto a usted bajo la gravedad del juramento que no se ha presentado otra acción de tutela
sobre los mismos derechos y los mismos hechos y me ratifico integralmente en todo lo expuesto,
que obedece a la verdad, como se prueba con los documentos anexos.

PRUEBAS.

Solicito tener como pruebas las siguientes:

1. Todos los testimonios de las personas que dan fe de que el señor RODRIGO CASTAÑEDA
BOLAÑOS se desempeña como líder social y político gestor de paz en el municipio de
Buenavista (Córdoba).

2. Registro de las llamadas telefónicas en las cuales recibió las amenazas de vida.

3. Denuncia realizada a la Fiscalía General de la Nación.


ANEXOS.

Anexo a la presente Acción de Tutela todos los documentos aducidos como pruebas, copias para el
traslado y el archivo del juzgado.

NOTIFICACIONES.

• Al Accionante en la Cra 1 Norte No. 13 26 de Cartago Valle


Correo electrónico: isabellagomez@gmail.com
• A la accionada Unidad Nacional de Protección en la sede administrativa ubicada en la Cr 8 No
6 25 de Bogotá D.C.

Del Señor Juez respetuosamente,

ISABELA GOMEZ QUICENO


C.C No 16.225.502 de CARTAGO (VALLE)