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Aunque parezca reiterativo, es necesario presentar las dos imágenes anteriores relacionadas

con el resultado del calculo de la huella ecologica, aunque pueda parecer obvio que no tienen
diferencias significativas, la segunda imagen tiene una frase que será el problema de estudio de
esta reflexión, cuando nos recuerda que “si todo el mundo viviera como tu, necesitariamos 2.25
planetas Planetas Tierra para vivir”, eso es más que un resultado, es una forma de decirnos que
nuestro estilo de vida no es acorde a las necesidades del planeta y esto afecta directamente
nuestra salud e integridad personal, el calculo de la huella ecologica es mucho más que un valor
y deberia ser comun que cada ser humano conozca su huella para tomar medidas oportunas y
necesarias.

Siguiendo con esta problemática, es necesario hablar de un indicador que parece ser mucho
más importante para las grandes potencias y los paises industrializados, en el contexto
economico, desde hace mucho tiempo existe un indicador de la fortaleza de un pais, que se
conoce como Producto Interno Bruto. Sin embargo, los nuevos desafios que afronta el mundo,
hacen que sea necesario complementar la información que otorga un indicador como el PIB,
haciendo posible el diseño de politicas donde se evidencie el compromiso global con el medio
ambiente y el binestar social.
Llegando a un contexto más riguroso en el estudio de los indicadores que tiene el planeta
para decirnos que tan fuerte o debil esta, como lo hace el PIB con la economia mundial, se
puede decir que la huella ecologica es un indicador biofisico de sostenibilidad, que agrupa los
impactos que ejercen comunidades humanas sobre el entorno, no solo teniendo en cuenta los
recursos que se hacen necesarios sino tambien los residuos generados para mantener un modelo
de consumo sostenible. Teniendo en cuenta lo anterior la huella ecologica, que para nuestro caso
presenta un valor de 2.25 planetas tierra para vivir, nos presenta la superficie ecologicamente
productiva que se necesita para producir los recursos que en nuestro caso son consumidos,
ademas de indicar la superficie necesaria para absorber los residuos generados sin tener en
cuenta la localización de la superficie.

Como le hemos notado es muy facil determinar cuan responsables somo de la


contaminación del planeta, y del agotamiento progresivo de los recursos naturales. La huella
ecologica como indicador, cumple con un objetivo muy amplio, informar y evaluar el impacto
que tienen determinados estilos de vida sobre la tierra, relacionandose directamente con el grado
de sostenibilidad del planeta.

Hasta este punto se puede decir que no ha existido ninguna reflexión concreta, sin embargo
plantearemos un interrogante para todos aquellos que lean este texto, ¿Es tu estilo de vida
sostenible? Muy seguramente, no sea posible dar respuesta de manera inmediata, sin embargo,
es necesario pensar en algo muy importante; en la actualidad llegan una cantidad abrumadora de
noticias sobre las consecuencias de nuestro nivel de vida, un nivel de vida dominado por el
consumismo, que tiene efectos catastroficos sobre el medio ambiente como el cambio climatico,
la sobreexplotacion agricola y pesquera, la reducción sistematica de los bosques, polos, cuerpos
de agua, aumento de los gases de efecto invernadero y muchas más consecuencias que seria
imposible recordar; estas no son simplemente noticias para ganar suscripciones como
normalmente lo hacen los medios de comunicación, son datos que nos muestran los cambios que
sufre nuestro entorno, pero que no cuantifican de forma directa las verdaderas consecuencias de
nuestra actividad humana; es en este punto donde se hace necesario un indicador que calcule el
impacto real de nuestra demanda y tenga en cuenta la oferta del planeta, considerando la
capacidad del medio ambiente para regenerar algunos recursos. Por todo lo anterior surge un
concepto que se hace fundamental actualmente, el termino de huella ecologica.

Aunque el calculo de la huella ecologica realizado, otorga un valor didactico importante, es


necesario aclarar que esta prueba nos da como resultado las hectareas necesarias para poder
llevar nuestro estilo de vida de forma indefinida en la tierra, y mediante calculos matematicos
que no son más que una extrapolación nos indica la cantidad de planetas tierra para mantener
nuestra demanda ecologica, aclarando que todos los habitante del planeta hipoteticamente
tendran nuestro estilo de vida, sin embargo, este resultado debe ser dividido en cuatro huella que
permiten realizar un analisis más detallado y que no fueron tenido en cuenta en la prueba
realizada, es necesario calcular nuestra huella de carbono, de alimentos, de alojamiento y de
bienes y servicios.

A finales del siglo XX, los humanos adquirimos una deuda con el planeta que en lugar de
reducir ha crecido de manera notable, actualmente los humanos consumimos más del 60% de lo
que el planeta biologicamente puede ofrecernos, haciendo que se necesiten cerca de 1.6 planetas
para poder mantener este nivel de consumo que nos permitido crecer economicamente pero ha
sido nuestra ruina ambiental. En el caso concreto de Colombia los datos son menos alentadores,
pues estamos consumiendo el doble de lo que el planeta puede ofrecernos.

Como se ha mencionado a lo largo de esta modesta reflexión, el sistema economico actual


se olvidó completamente del deficit ecologico y como lo dijo la OMS en el 2018, “vivimos en
una sociedad que pretende el crecimiento y consumo infinito con un planeta finito”. Las
gestiones de cada pais son insuficiente, pues se preocupan más por el crecimiento del PIB y
olvidan que nuestro Producto Interno Bruto debe ser la huella ecologica.

Mientras el modelo economico de los paises mas poderosos no tengan en cuenta como dato
de vital importancia en el crecimiento sostenible a la huella ecologica, es responsabilidad
personal reducir nuestra huella ecologica, que según los datos arrojados muestra una deuda
infinita con el plantea, es por ello que dia a dia pequeños gestos pueden tener grandes resultados.
A lo largo de esta reflexión hemos olvidado nuestra contribución a la huella hídrica del planeta, y es
muy probable pensar que es pequeña y no se hace necesario tenerla en cuenta, sin embargo, pasa algo
que está a las antípodas de nuestras consideraciones, pues cada humano debe reflexionar sobre el estilo
de vida que lleva, para aportar una mejora en la sostenibilidad del planeta.

La huella hídrica como concepto nos brinda información espacio-temporal, de la manera en que las
personas utilizan el agua. Es por esta razón que esta información es necesaria para tomar decisiones
sobre como usamos el agua y las acciones correctivas para que este uso sea eficiente y equitativo.

Teniendo en cuenta lo planteado anteriormente, podemos hacer un paralelo entre el concepto


económico actual y la huella hídrica, pues las dos se complementa, por ejemplo, la huella hídrica una
pinta de cerveza es de unos 75 litros; la de una taza de café, 132 litros; la de una hamburguesa, 2.385
litros; y la de un pantalón vaquero, 1.911 litros. Teniendo en cuenta lo anterior y considerando que
nuestra huella hídrica es alta, es necesario reflexionar, por qué, por ejemplo, una ducha convencional
consume un caudal de unos 20 litros/minuto, mientras que una equipada con elementos de bajo flujo de
agua puede estar en 10 e incluso en 5 litros/minuto. Si consideramos una ducha de 10 minutos, la
cantidad de agua empleada puede oscilar entre 50 y 200 litros. Extendido a un año completo, a ducha
diaria, el rango de la aportación a nuestra Huella Hídrica azul, por este concepto, va de 18.250 litros a
73.000 litros. Sin embargo los anteriores valores se traducen en costos, pues a mayor huella hídrica,
mayor consumo desmedido y mayores gastos por persona, si lo asumimos de una manera económica,
como todos los conceptos que se manejan actualmente, se puede decir que reducir la huella hídrica nos
fortalece económicamente y a su vez colaboramos con el planeta, aunque parezca crudo decir lo anterior,
en una sociedad llevada por el consumismo, y donde se tiene en cuenta las ganancias y los gastos, es
coherente argumentar la reducción de la huella hídrica desde la concepción económica, pues ya nos
dimos cuenta que la globalización ha convertido nuestra sociedad en la mejor amiga de los sistemas
económicos y una villana para el planeta que tanto nos ha ofrecido, por ello solo queda decir que la mejor
forma de evolucionar y crecer es considerando que nuestro planeta es finito y nuestros requerimientos
también deben serlo.

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