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COLESTASIS EXTRAHEPATICA

El término colestasis comprende todas las situaciones en las cuales existe un


impedimento en el flujo normal de bilis desde el polo canalicular del hepatocito hasta el
duodeno, lo que produce alteraciones morfológicas, fisiológicas y clínicas.
Estrictamente es un proceso bioquímico con un incremento de la fracción hepatobiliar
de la fosfatasa alcalina, además de otros parámetros bioquímicos asociados, como la
GGT, la 5`N, los ácidos biliares y el colesterol, entre otros (Valle, Piñera, Medina &
Sánchez, 2017).

La colestasis puede dividirse en intra- y extrahepática, según donde se encuentre el


trastorno. En las colestasis intrahepáticas existe dificultad en el flujo biliar en el hígado,
mientras que en la extrahepática existe una obstrucción mecánica a nivel del colédoco.
Las colestasis pueden ocurrir de forma aguda o recurrente en algunos casos, mientras
que si persiste en el tiempo más de 6 meses se considera crónica. En la mayoría de las
colestasis extrahepáticas la obstrucción se resuelve tras tratamiento quirúrgico,
endoscópico o radiológico, por lo que rara vez son crónicas (Moreira & López, 2006).

En el perro, la obstrucción biliar extrahepática suele estar producida por procesos


inflamatorios o neoplásicos de páncreas, ganglios regionales o duodeno. Se ha descrito
una marcada dilatación de la vesícula biliar como primer signo ecográfico de
obstrucción biliar extrahepática, pero similar a la que se observa en perros en ayunas o
anoréxicos (Diez, García, Liorens & Rollan, 2014).

SIGNOS CLINICOS

Los signos clinicos característicos de la colestasis son ictericia, orina oscura,


deposiciones de color claro y picor generalizado. La ictericia se produce por el
depósito del exceso de bilirrubina en la piel; la orina oscura, por la excreción a través
de los riñones del exceso de bilirrubina. Los picores cutáneos ocurren, posiblemente,
porque los productos biliares se acumulan en la piel. El rascado puede llegar a lesionar
la piel. Las heces son de color claro debido a que se bloquea el paso de la bilirrubina
hasta el intestino, evitando que esta sea excretada del cuerpo con las deposiciones. Las
heces pueden contener demasiada grasa (una afección llamada esteatorrea) porque la
bilis no puede entrar en el intestino para ayudar a digerir la grasa de los alimentos. Las
heces grasas tienen olor fétido (Herrine, 2018).
BIBLIOGRAFIA

Diez, B.; García, R.; Liorens, T. & Rollan, E. (2014). Imagen ecográfica de la
obstrucción biliar extrahepática en el perro: descripción de 7 casos.
Recuperado el 28 de enero del 2020, de:
https://ddd.uab.cat/pub/clivetpeqani/11307064v15n3/11307064v15n3p182.pdf

Herrine, S. (2018). Colestasis. Recuperado el 28 de enero del 2020, de:


https://www.msdmanuals.com/es-ec/hogar/trastornos-del-h%C3%ADgado-y-de-
la-ves%C3%ADcula-biliar/manifestaciones-cl%C3%ADnicas-de-las-
enfermedades-hep%C3%A1ticas/colestasis

Moreira, V. & López, A. (2006). Colestasis crónicas. Rev esp. Enferm. Dig, 98 (1).
Recuperado de: http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1130-
01082006000100008

Valle, S.; Piñera, M.; Medina, N. & Sánchez, J. (2017). Colestasis: un enfoque
actualizado. MEDISAN, 21 (7): 876. Recuperado en:
http://scielo.sld.cu/pdf/san/v21n7/san14217.pdf