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2006

Re-Generación

Lic. Julio Ernesto García Sanz

BATALLA DE LA MENTE
Método para identificar la secuencia de eventos en que nuestra mente es atacada a fin de
interrumpirlos y sustituirlos con eventos de victoria.
BATALLA DE LA MENTE 4 de junio de 2006

Índice
INTRODUCCIÓN ................................................................................................................................................ 3

¿QUÉ ES LA FE?................................................................................................................................................. 3

UN PENSAMIENTO QUE NO ES DE DIOS... ........................................................................................................ 4

CUATRO FUENTES DEL ATAQUE MENTAL ......................................................................................................... 5

COMPRENDIENDO EL CICLO DE NUESTROS PENSAMIENTOS ............................................................................ 7

¿CÓMO PROTEGER PREVENTIVAMENTE NUESTRA MENTE? ........................................................................... 11

POR MEDIO DE LA LECTURA EN FE DE LA PALABRA DE DIOS ............................................................................................. 11

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Introducción
La historia de David y Goliat es también un ejemplo de este tipo de batalla. La batalla entre el niño y
el guerrero no comienza cuando David llega al valle de Ela. Comienza unos cuarenta días antes.
Durante ese tiempo Goliat impartió temor al ejército de Israel. Pero David recibió valor de parte de
Dios, él entendió que Jehová es el Dios de los Ejércitos de Israel, cuando llegaba el momento difícil
confiaba en Dios y vencía al oso o al león, su fe se reafirmaba. El pueblo, por su parte, comprendió
que Goliat era invencible, por ende, huía despavorido (1ro de Samuel 17:24) y su temor se
reafirmaba.
Entonces llegó el niño, mira y a lo lejos ve un pequeño filisteo vociferando tonterías contra el Dios de
Israel, sobre la base de su convicción actúa. Avanza confiado hacia donde está el filisteo y se prepara
para enfrentarlo. El filisteo desenfunda su arma más terrible, comienza a soltar una andanada de
proyectiles de miedo, el niño tranquilamente responde según su fe: “tú has desafiado al Dios de los
escuadrones de Israel, el Señor salva sin necesidad de espada, o lanza, la batalla es del Señor”. David
lanza la piedra y l mata. Evidentemente no con sus fuerzas, sino con las fuerzas de Dios. Todo fue el
resultado de un pensamiento constante en el corazón de David. “El Dios de los ejércitos de Israel es
más poderoso que cualquier león, oso, o gigante”. Ese pensamiento llegó a convertirse en fe, y de allí
a acción. Al final, donde hubo derrotas durante más de un mes, en un instante, por medio de un niño
con fe, sobreabundó la victoria (v. 53).

¿Qué es la fe?
La fe es un tema crucial del cristianismo pues por ella nos acercamos a Dios y a su Reino. Ella no
mueve la mano de Dios, pues Dios es quien sustenta nuestra fe, sino que se mueve tras la mano de
Dios. La fe es como una llave que nos permite acceder y abrir las ventanas de los cielos (Malaquías
3:10) para recibir las bendiciones de Dios que siempre están allí. Creer no es hacer que Dios obre por
nosotros, sino materializar el Reino de Dios en la tierra (Mateo 6:10), y así su voluntad que es buena,
agradable y perfecta (Romanos 12:2).
Sin la fe no podremos resistir las tentaciones, sin la fe, no podremos disfrutar de la presencia de Dios,
sin la fe no recibimos al Espíritu Santo, sin la fe no seremos salvos.
La fe es la aceptación de un pensamiento repetido (Romanos 10:17). Es semejante a la adoración en
el sentido de que la adoración rinde los pensamientos a una persona y sus preceptos (Romanos 12:1-
2; NVI). Ambas están muy vinculadas a los pensamientos. Usted no puede creer algo que no conoce,
tampoco depositará sus pensamientos confiadamente en algo o alguien en quien no cree. Según
crea, así adorará, Dios merece toda nuestra confianza y por ende, toda nuestra adoración. Satanás
busca robarnos eso.
La Biblia dice: “¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y
cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les
predique? 15¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: ¡Cuán
hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas
nuevas! [...] 17Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios”.1
Es por eso que en la mente de Dios la fe es el resultado de una sencilla
ecuación:
Conocimiento repetido + Aceptación = Fe
Sobre la adoración, la Biblia dice: “Por lo tanto, hermanos, tomando en cuenta la

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Reina Valera Revisada (1960). 1998 (Ro 10.15). Miami: Sociedades Bíblicas Unidas.
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misericordia de Dios, les ruego que cada uno de ustedes, en adoración espiritual, ofrezca su cuerpo
como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios. 2 No se amolden al mundo actual, sino sean
transformados mediante la renovación de su mente”.2
Así mismo, pudiéramos representar la adoración por medio de esta ecuación:
Conocimiento + fe ► Conocimiento sometido (transformación mental) ► Adoración
Muchas veces se ha argumentado que el conocimiento no tiene nada que ver con la fe, que la fe es
ciega. Sin embargo, eso no es lo que dice la Biblia. Indiscutiblemente la fe debe desarrollarse hasta
alcanzar un nivel en el que no dependa del conocimiento, pero sin lugar a dudas su fundamento está
en un correcto conocimiento, conocimiento de Dios, conocimiento de nuestra identidad.
Precisamente por eso es que Satanás es llamado «padre de mentira» (Juan 8:44). Él sabe que no
puede hacer que nuestra relación con Dios cambie (Romanos 8:31-39) o para que dejemos de ser
hijos de Dios, pero sí puede hacer que creamos lo contrario. No busca otra cosa que la adoración que
a Dios pertenece, quiere ser reverenciado, y que se confíe en él, por eso bombardea nuestra mente y
pensamientos con mentiras. Se vuelve, por ende, la mente el campo de batalla fundamental y
estratégico donde se determinarán las victorias o derrotas futuras.

Un pensamiento que no es de Dios...


(2da a los corintios 4:4 y Romanos 1:18-32).
Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá
de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar. 8Porque mis pensamientos
no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. 9Como son más
altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis
pensamientos más que vuestros pensamientos (Isaías 55:7-9)
Cuando no era cristiano recuerdo que era un muchacho sumamente tímido. En mi interior me sabía
capaz, en incluso mucho más capaz que otros a mi alrededor. Sin embargo, tenía pánico de la opinión
de los demás. Ese temor se proyectaba en todas las áreas de mi vida, no podía tener una novia,
porque solo de verla me temblaban las piernas, no podía tener amigos, porque no era una persona
sociable. Temía hacer bromas para no quedar mal, temía reírme de primero para no hacer el ridículo,
y temía reírme de último, para no parecer un tonto, temía también no reírme, para no parecer un
antisocial. Vivía mi vida en relación a cómo los demás pudieran verme. Estaba tan acostumbrado a
eso que no podía imaginar otro modo de vivir. Siempre fue así, y siempre sería así... al menos eso
creía yo.
Cuando Cristo sorprendió mi corazón inundó mi mente de su amor. Perdone redundar, pero para mí
fue un suceso sumamente importante: me sentí amado incondicionalmente, a pesar de mi nariz, de
mi timidez, de que no sabía hacer bromas. Repentinamente mi mundo cambió a mi alrededor,
recuerdo una ocasión en que salía en la mañana de la Beca universitaria, rumbo a las aulas y el sol de
la mañana golpeaba mi espalda proyectando mi sombra sobre el suelo. Mientras caminaba y miraba
mi sombra por millonésima vez en mi vida las lágrimas corrían por mi rostro. Tuve que detenerme y
adorar a Dios, la sombra sobre el suelo no era la mía, era la de un muchacho que caminaba con
seguridad, alegre, confiado, sin temor.
Proverbios 4:23 dice: “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida”. Y
Mateo explica que del corazón salen los malos pensamientos (15:18-20), y esos son los que a su vez
lo contaminan.
Los que no son cristianos abundan en pensamientos que no son de Dios. Pero también hay cristianos
que tienen pensamientos que no son de Dios. Un pensamiento que no es de Dios, ciega la mente a la

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International Bible Society. (1979). Nueva Versión Internacional. (Ro 12.1-2). East Brunswick, NJ, USA: Sociedad
Bíblica Internacional.
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belleza, el que es cegado solo ve lo malo, su vida es como una película de terror. Cuando lee las
Escrituras en lugar de leer esperanza, ve frustración, es incapaz de reconocer la mano de Dios en las
misericordias diarias, e inclusive culpa a Dios de eso, no ve prosperidad en ningún área de su vida.
Eventualmente, sino ha ocurrido todavía perderá de vista el Camino (que es Jesús) y se desviará hacia
las tinieblas y la perdición.
Y es que según pensamos así nos proyectamos, no podemos pensar en pobreza y ser ricos, porque
todo hombre exitoso soñó su éxito, no se puede pensar en enfermedades y tener salud, en depresión
y tener gozo3. No podemos tener los pensamientos del diablo y tener los de Dios. Si pensamos que
somos débiles, lo seremos, si pensamos que somos unos fracasados así seremos, si piensa que no
puede, no podrá.
Disfruto mucho hablar de este tema precisamente porque es un tema transformador. La mayoría de
nosotros tenemos malos pensamientos bombardeándonos todos los días. Algunos de esos
pensamientos son aceptados y los creemos aunque no sabemos de dónde salen y quién nos los dijo
primero.
He conocidos personas que están convencidas de que el popular adagio: “Árbol que nace torcido,
jamás su tronco endereza”, será para siempre una realidad en ellos. Otros están convencidos que por
más que se esfuercen nunca van a prosperar, aquel que nunca será aceptado, el otro piensa que
siempre tiene que haber alguna enfermedad azotando su vida. Repentinamente, nos encontramos
culpando o aceptando que la voluntad de Dios así ha querido que vivamos. Pero eso no es lo que dice
la Palabra de Dios:
“Yo sé los planes que tengo para ustedes, planes para su bienestar y no para su mal, a fin
de darles un futuro lleno de esperanza. Yo, el Señor, lo afirmo. 12Entonces ustedes me
invocarán, y vendrán a mí en oración y yo los escucharé. 13Me buscarán y me
encontrarán, porque me buscarán de todo corazón”. 4
En realidad, ninguno de nosotros quiere pensar así, en lo profundo culpamos a Dios por nuestra
situación, y no comprendemos que sus pensamientos son buenos. Hay muchas maneras incorrectas
de expresar nuestro rechazo a estos pensamientos, algunos se inhiben y encierran en su propio
mundo de desesperación, otros se llenan de envidia y critican a todos los que ven, incrédulos de
alguien pueda realmente ser feliz, otros se emborrachan para ahogar su desgracia aceptada, conozco
a un muchacho que se acostaba a dormir tan pronto llegaba de la escuela, quería escapar del mundo
soñando, hay quién se involucra excesivamente en el trabajo o los estudios y crea una barrera
infranqueable para protegerse de pensar. De cualquier manera, ninguno de nosotros fuimos creados
para pensar así. Desde el momento que actuamos así estamos diciendo «no nací para esto, me siento
sumamente frustrado y decepcionado».
Todo esto es resultado de un pensamiento que Dios no ha puesto allí y que ha sido inoculado como un
virus en nuestro sistema sanguíneo espiritual.

Cuatro fuentes del ataque mental


“Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de
toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad
en el temor de Dios” (2da a los Corintios 7:1).

3
Hipocondría, término tradicional para una condición mórbida caracterizada por la simulación de síntomas de
una o varias enfermedades. El hipocondríaco, convencido de una grave enfermedad, puede sufrir de forma
aguda, no sólo los síntomas de la supuesta enfermedad, sino también ansiedad y depresión. "Hipocondría."
Microsoft® Encarta® 2006 [DVD]. Microsoft Corporation, 2005.
4
La Biblia de estudio Bible Text [computer file] : Dios habla hoy. 1998. Exploración del sistema de búsqueda de
Logos. ; Logos 2.0f Guía para el usuario. (electronic ed.) (Jer 29.11). Miami: Sociedades Bíblicas Unidas.
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Si nos esforzamos un poco podemos discernir cuatro fuentes del ataque mental (1ra de Juan 2:16 y 1ra
de Timoteo 4:1).
1. Los deseos de la carne: Se refiere a nuestros propios deseos, nuestras propias
concupiscencias (Santiago 1:14), el conflicto descrito por Pablo en Romanos 7:7 es bien
fuerte en el cristiano inmaduro.
2. Los deseos de los ojos: Este mundo está hundido en el pecado y la contaminación. De alguna
manera las instituciones de este mundo buscan promover este pecado, inspiradas por
alguien han llegado a un nivel extremadamente alto de profesionalidad en la transmisión de
ideas, de información, y de conceptos de las más diversas maneras. Lo que antes era solo
una tentación fruto de la ‘casualidad’, ahora es un ataque deliberado a nuestra mente por
medio de casi todos nuestros sentidos.
a. Por la vista: Novelas filmes, cortos, video clips, posters, e imágenes publicitarias,
ropas y modas.
b. Por el oído: Música profana, vulgar y pecaminosa. Por las conversaciones
pecaminosas (1ra a Timoteo 6:3-5; 1ra a Timoteo 6:20-21; 2da a Timoteo 2:16; 2da
de Pedro 2:14,18; Efesios 5:3-6; Proverbios 14:23; Salmos 24:4; 1ra a los Corintios
15:33).
c. Por el paladar y las sensaciones corporales: Ventas de todo tipo de drogas, ilegales y
legales, promoción a estilos de vida hedonistas y estilistas.
d. Por la participación en determinadas actividades: 1ra a los Corintios 10:9-22.
3. La vanagloria de la vida: La gloria vana de esta vida, el dinero, los aplausos y la falsa
aprobación de los falsos dioses.
Muchos cristianos que conozco sobre enfatizan la acción de Satanás y sus demonios,
tristemente hacen todo tipo de ejercicio espiritual concebible y por la fe a fin de expulsar a
los espíritus que les tientan. Cuando el discernimiento de espíritu nos lo indique, esa es una
buena medida, pero aún así, no debe ir sola. Muchos de los cristianos que creen que echando
fuera los demonios todos los problemas están solucionados experimentan eventualmente
una sincera frustración. Han ayunado, han orado, han creído, han escrito el nombre en un
papelito y lo han echado en el fuego simbólico de la destrucción, han pedido oración a los
‘súper siervos de Dios’, pero nada ha sucedido, entonces Satanás aprovecha para engañarles
y hacerles sentir que están solos y Dios es una utopía producto de nuestra imaginación.
Todos estos conflictos están en la categoría de conflictos de la carne y tienen un común
denominador, nosotros. El origen de la tentación está siempre en nuestros deseos (Santiago
1:12-15). Por tanto, el mayor problema a enfrentar no será solo espiritual, sino natural. La
solución eficaz está en someter nuestra voluntad al Espíritu de Dios para sí crucificar nuestros
deseos por medio del conocimiento de la voluntad de Dios en la Biblia en toda fe y devoción.
Podemos patalear y gritar desaforadamente al demonio y sus legiones, pero ellos no son los
únicos culpables. Debemos crucificar nuestras pasiones y deseos; debemos revisar nuestro
espíritu.
4. El ataque espiritual (Apocalipsis 16:13-14; 1ra a Timoteo 4:1; Levíticos 20:27):
Evidentemente Satanás trata de atacar nuestra mente. Probablemente el texto más utilizado
al hablar de batalla de la mente sea 2da a los Corintios 10:3-5, veámoslo:
“Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; 4porque las
armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la
destrucción de fortalezas, 5derribando argumentos y toda altivez que se
levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo
pensamiento a la obediencia a Cristo”.
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En su comentario, Matthew Henry señala sobre este pasaje: “La obra del ministerio es
una guerra espiritual contra los enemigos espirituales y con objetivos espirituales [...]
La conciencia es responsable de rendir cuentas sólo a Dios; [...] son muy poderosas
las armas de nuestra milicia; la evidencia de la verdad es convincente. ¡Qué
oposición se hace contra el evangelio, por parte de los poderes del pecado y de
Satanás en los corazones de los hombres!”. 5
Otro pasaje demuestra la incidencia del diablo sobre la mente de los hombres, esta vez
de los inconversos:
“Pero si nuestro evangelio está encubierto, lo está para los que se pierden.
4
El dios de este mundo ha cegado la mente de estos incrédulos, para que no
vean la luz del glorioso evangelio de Cristo, el cual es la imagen de Dios”. 6
La Biblia enseña que aun los cristianos pueden ser influenciados por los demonios (1ra
a Timoteo 4:1). Y que los demonios pueden atormentar severamente a una persona
(Lucas 6:18). En el griego original la palabra utilizada para “atormentados” en este
pasaje de Lucas es ἐνοχλούμενοι (ὀχλέω) viene de la raíz ὄχλος que significa
multitud, turba.7 La utilización de esta palabra nos hace entender cuán difícil debe ser
para una persona atormentada sobrevivir el ataque masivo a la mente de toda una
multitud de demonios.
Durante cuatro años de ministerio evangelístico he visto como los demonios engañan a
las personas, espíritus de insomnio, de miedo, de egoísmo, de adulterio, de vicio, de
incredulidad, y muchísimos más han plagado la vida de cientos sino miles de personas.
La realidad es innegable, debe lucharse contra los deseos carnales, pero pedirle a una
persona atada o influenciada por un demonio que crucifique sus pasiones es como
pedirle a un niño que se quite de arriba el peso de un gigante sobre su espalda.
En ocasiones, la iglesia, muy a pesar de las advertencias bíblicas (2da a los Corintios
2:11), ignora las conspiraciones del diablo. Irnos a un extremo u otro es dañino,
ignorar a Satanás no lo hará desaparecer. Si los deseos de la carne deben crucificarse,
las conspiraciones satánicas deben reprenderse en el nombre de Jesús. En ocasiones sí
será necesario ayunar y orar. Pero la victoria es mucho más segura en el área
espiritual, que en el área de la carne, porque ya Cristo lo hizo TODO (Colosenses
2:15).

Comprendiendo el ciclo de nuestros pensamientos


“Manantial de vida es el entendimiento
al que lo posee” (Proverbios 16:22).
La mente es realmente un computador avanzadísimo, ella es parte de lo que somos en nuestro
interior, en realidad. Si nos arrancaran un brazo, o nos hicieran un transplante de corazón
seguiríamos siendo nosotros, seguiríamos teniendo los mismos recuerdos, la misma forma de
pensar, y los mismos razonamientos aprendidos por enseñanza o experiencia. La mente es
parte de nuestra alma. Casi todo lo que hacemos tiene que ver con la mente, somos seres vivos
o, como dijera Moisés en Génesis, somos un alma viviente (1ra a los Corintios 15:45). Así que
este alma viviente o ser pensante, actúa según sus pensamientos y sus emociones, y su
voluntad es profundamente afectada por ellos.

5
Henry, M. (2003). Comentario de la Biblia Matthew Henry, en un tomo. (página 928). Miami: Editorial Unilit.
6
International Bible Society. (1979). Nueva Versión Internacional. (2 Co 4.3-4). East Brunswick, NJ, USA:
Sociedad Bíblica Internacional.
7
Strong, J. (1996). The exhaustive concordance of the Bible : Showing every word of the test of the common
English version of the canonical books, and every occurence of each word in regular order. (electronic ed.)
(G3791 & G3793). Ontario: Woodside Bible Fellowship.
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De allí que sea importante comprender cómo nuestros pensamientos actúan sobre la voluntad,
quien luego los convierte en acciones.

Ya hablamos de la influencia que tiene lo que escuchamos y de cómo afecta nuestra fe. De
alguna manera Dios pone un énfasis especial no solo en que oigamos, sino en que entendamos
(Mateo 15:10).

A Jesús parece importarle mucho lo que escuchamos y entendemos, porque el conocimiento


es parte esencial de nuestra fe (Romanos 10:14). La fe es el resultado de un pensamiento
aceptado, y ese pensamiento puede venir de cualquiera de las fuentes que anteriormente
mencionamos.

Y según creamos así actuaremos (2da a los Corintios 4:13; 1ra de Juan 1:1-3). Pero la fe, no
solo produce acciones, sino hábitos difíciles de quebrantar, vea por ejemplo, la respuesta de
Pedro y Juan a los del concilio:

“Y llamándolos, les intimaron que en ninguna manera hablasen ni enseñasen en el


nombre de Jesús. 19Mas Pedro y Juan respondieron diciéndoles: Juzgad si es justo
delante de Dios obedecer a vosotros antes que a Dios; 20porque no podemos dejar
de decir lo que hemos visto y oído” (Hechos 4:18-20; énfasis del autor).

Los hábitos serán buenos o malos según sea el pensamiento aceptado que les dio origen. El
hábito de lectura es muy recomendable, el hábito de fumar es perjudicial. De los hábitos se
puede salir, porque son solo eso, hobbies, actividades que se realizan en los ratos libres,
cuando se presenta el momento; todavía hay un factor de voluntad en ellas, aunque tiende a
perderse.

Finalmente esta fe inicial, este pensamiento aceptado, produce una costumbre en el sentido
positivo, o atadura, en el sentido negativo. Aquí ya se pierde el factor voluntad, el individuo
actúa inconscientemente y no razona su actitud, en el hábito había un motivo, aquí solo hay
una acción.

Vea a Pablo, batallando con un pensamiento que estaba introduciéndose en la iglesia de los
corintos, algunos predicaban que Cristo no había resucitado, él analizó las consecuencias de lo
que declaraban (15:17 y 32a) explicando que, si tenían razón, nuestra fe y nuestra obra
entonces eran vanas. Que, además, nuestros buenos hábitos se desviarían de la senda del
temor a Dios (32b) y terminaba diciendo: “No erréis; las malas conversaciones corrompen las
buenas costumbres” (1ra a los Corintios 15:33).

En este texto Pablo utiliza el sustantivo ἤθη8 (ethe). Es la palabra raíz para ética y según el
conocido léxico Strong, significa “ἦθος [ethos /ay·thos/] n,n. 1. morada habitual, rutinaria. 2.

8
Aland, B., Aland, K., Black, M., Martini, C. M., Metzger, B. M., & Wikgren, A. (1993, c1979). The Greek
New Testament (4th ed.) (1 Co 15.33-34). Federal Republic of Germany: United Bible Societies.

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Casa, lugar para vivir. hechizar, perseguir, causar obsesión. 3. Disfraz, moral, uso, carácter”.9
Es curioso que Pablo haya utilizado una palabra que no solo significa, carácter, sino también
hechizo, obsesión, morada, lugar para vivir. En cierto sentido, Pablo creía que las malas
conversaciones no solo iban a destruir las malas costumbres, sino los principios sobre los que
fundamentábamos nuestras vidas, los principios que hacían que fuéramos hechizados/ atados
por la Palabra de Dios.

En 2da a los Corintios 10:3-6 Pablo defiende su ministerio, y para ello explica cuál es su labor
como ministro del evangelio de Dios:

“Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; 4porque las


armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la
destrucción de fortalezas, 5derribando argumentos y toda altivez que se levanta
contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la
obediencia a Cristo, 6y estando prontos para castigar toda desobediencia, cuando
vuestra obediencia sea perfecta”.

En este pasaje Pablo enumera el propósito de su armamento espiritual: derribar fortalezas,


castigar toda desobediencia, derribar todo argumento o altivez que se levante contra el
conocimiento de Dios, y llevar cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo.

9
Strong, J. (1996). The exhaustive concordance of the Bible : Showing every word of the test of the
common English version of the canonical books, and every occurence of each word in regular order.
(electronic ed.) (G2239). Ontario: Woodside Bible Fellowship.

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¿Cómo proteger preventivamente nuestra mente?


“En medio de las preocupaciones que se agolpan
en mi mente, tú me das consuelo y alegría”.10

Por medio de la lectura en fe de la Palabra de Dios


La palabra de Dios es cierta, es absoluta y es efectiva, Hebreos dice: “Porque la palabra de
Dios tiene vida y poder. Es más cortante que cualquier espada de dos filos, y penetra hasta lo
más profundo del alma y del espíritu, hasta lo más íntimo de la persona; y somete a juicio los
pensamientos y las intenciones del corazón”.11 Es la Palabra de Dios el último juez de
nuestros pensamientos, es el juez supremo de nuestras intenciones. Para saber cuál sea la
voluntad de Dios para cada situación específica de la vida se debe buscar la palabra de Dios
sea por medio de profecías, sueños o visiones; o preferiblemente y mucho más
autoritativamente por medio de la Palabra escrita (2da de Pedro 1:19).

Recientemente veía en la televisión una mesa debate donde se intentaba dar respuesta por el
panel a preguntas que surgían entre los televidentes a causa de una novela que estaban en
reproduciendo en aquella época por ese medio. Había unos cinco hombres y mujeres de alto
nivel intelectual y con varios títulos universitarios nacionales y extranjeros, quienes trataban
de dar una respuesta final al asunto del homosexualismo en la televisión y en la nación. Luego
de un debate bastante corto el moderador llegó a la conclusión que todos ellos habían estado
exponiendo: ¿Quién tiene la verdad absoluta?, ¿quién puede decir qué es malo o qué es
bueno? Por tanto, debemos respetar a los homosexuales como individuos que actúan de
corazón y tienen su propia verdad. También creo que debemos respetar a los homosexuales
como seres humanos que hacen lo que hacen de corazón, pero no puedo decir que estén
haciendo lo correcto. Son personas equivocadas. Este principio pudiera a aceptar que el
canibalismo puede ser algo bueno, porque ellos actúan de corazón. Lo que sea bueno o malo
no puede ser determinado por lo que creemos en este momento histórico-cultural. Debe ser
determinado por algo trascendente y superior a este momento. En la Alemania Nazi todos
creían estar haciendo lo correcto en su momento histórico-cultural, hoy en nuestra isla lo
correcto es ‘luchar la comida’ aunque sea estafando a otros.

Aquellos psicólogos, antropólogos y catedráticos no eran capaces de encontrar una respuesta


sincera y contundente al problema del homosexualismo. Hoy en día se ha escuchado de
psicólogos que ante determinados problemas (sin relación con el área de la sexualidad)
responden argumentando que hay un homosexualismo latente en el corazón del paciente, ¡hay

10
La Biblia de estudio Bible Text [computer file] : Dios habla hoy. 1998. Exploración del sistema de búsqueda de
Logos. ; Logos 2.0f Guía para el usuario. (electronic ed.) (Sal 94.19). Miami: Sociedades Bíblicas Unidas.
11
La Bibla de estudio Bible Text[computer file] : Dio habla hoy. 1998. Exploracion del sistema de
buqueda de Logos. ; Logos 2.0f Guia para el uruario. (electronic ed.) (He 4.12). Miami: Sociedades
Biblicas Unidas.

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que liberarlo! Si el paciente es iracundo, le recomiendan comprarse una pelota y que le golpee
fuertemente hasta liberar la energía negativa.

Lo cierto es que muchos cristianos se encuentran hoy en día bregando con terribles ataduras
mentales, argumentos que se levantan contra el conocimiento de Cristo. La Biblia enseña que
“todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado” (Juan 8:34 y 2da de Pedro 2:19b). El
pecado esclaviza, y daña al individuo. Todo nos es lícito, pero no todo conviene, todas son
lícitas, pero no podemos dejarnos dominar por ninguna (1ra a los Corintios 6:12; 10:23).

De alguna forma lo que hacemos puede llegar a esclavizarnos, y no solo hablamos de


esclavizarnos al cigarro, o a las drogas, o al sexo, o al dinero, también a los sentimientos. El
temor, como vimos anteriormente puede ser un sentimiento que esclaviza hasta llegar a
convertirse en algo incontrolable, como el pánico.

La Palabra de Dios es poderosa (Hebreos 4:12), limpia (Juan 15:3), purifica el alma (1ra de
Pedro 1:22). Obviamente pudiéramos buscar como referencia para hacer lo correcto alguna
que otra máxima de un sabio o pensador humano, probablemente nos guiaría por la senda
correcta, pero solo probablemente. En la Biblia encontramos el punto de referencia más
seguro porque Dios es bueno y no hay ninguna maldad en él, y esta es su Palabra su guía para
nosotros.

Las ideas rigen nuestro futuro, el cristianismo es una religión de ideales, pero está regida por
ideas concebidas humanamente sino por el mismo Dios. Él tiene buenos planes para nosotros,
para bien y no para mal. Podemos tener ideas derrotistas o de victoria, ideas de frustración o
de satisfacción, ideas de llenas de críticas y quejas o ideas llenas de alabanzas, ideas de
confianza o de inseguridad, ideas de valor o de temor, ideas que nos llevan hacia la felicidad
en cada instante o hacen que la tierra sea un lugar de despojos (Juan 10:10). La Biblia nos
manda a meditar constantemente en los estatutos de Dios, hasta que convertidos en esclavos
de Jesús, atados más fuertes que nosotros mismos, podamos vivir la plenitud de la vida que
Dios quiere que vivamos, para la gloria de Cristo.

Por medio del poder del Espíritu y el nombre de Jesucristo


Hasta ahora hemos abarcado el modo natural de proteger preventivamente nuestra mente a la
hora de resistir los malos pensamientos. Por supuesto, nuestro modo ‘natural’ utiliza un arma
espiritual poderosa, a saber, la Palabra de Dios.

Ahora hablaremos un poco del poder sobrenatural del Espíritu Santo a la hora de proteger
nuestra mente. La Biblia enseña que Dios tiene la expectativa de que vivamos según el
Espíritu, porque entonces seremos libres de la ley del pecado y de la muerte (Romanos 8:1).
Ahora bien, vivir en el Espíritu no es solo la disposición de pensar en las cosas del Espíritu
(Romanos 8:5), vivir en el Espíritu vivir llenos del Espíritu Santo, y estamos hablando, por
supuesto de un evento o experiencia espiritual. Quien vive según el Espíritu piensa en las
cosas del Espíritu y la carne en él está muerta, es guiado por el Espíritu de Dios en todo lo que
hace y el poder de Dios obra poderosamente en él.

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BATALLA DE LA MENTE 4 de junio de 2006

Quiero hacer una aclaración antes de continuar. Hoy en día muchos cristianos miden la
plenitud espiritual de los creyentes según las obras y milagros que ocurren en su vida. El
indicativo de ser llenos del Espíritu no es que hagamos grandes obras de poder en el nombre
de Jesús, sino que seamos guiados por el Espíritu, y la carne esté muerta en nosotros. Jesús no
reconocerá a muchos que hacen obras de poder en el día de su venida. ¿Por qué? Porque no
fueron realmente guiados por el Espíritu de Dios. Los milagros ocurren por fe y podemos
tener fe en que Dios sana a los enfermos, pero podemos actuar en utilizar el poder de Dios por
orgullo o competencia ministerial. Allí no estamos llenos del Espíritu de Dios. La plenitud del
Espíritu de Dios no se mide por la cantidad de dones que tengamos sino por la cantidad de
deseos que han muerto ante la voluntad de Dios, por la cantidad de frutos que han nacido de
su Espíritu en nuestro corazón.

Ser llenos del Espíritu es un modo de andar santo (Romanos 8:4)., no un don que emerge
ocasionalmente Ser llenos del Espíritu se parece mucho más a lo que vivía Daniel en
Babilonia que a lo que vivía Balaam en Petor.

Para ser llenos del Espíritu Santo es recomendable seguir varias disciplinas espirituales. Es
cierto que la carne se opone la vida consagrada.

Re-Generación 13

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