Está en la página 1de 2

Parroquia Santa Florentina el deseo de ser los invitados de Jesú s para estar con É l, conocerlo y

Catequesis De Confirmación amarlo. Para eso, hoy vamos a descubrir, en nuestro grupo de trabajo, un
TEMA: JESÚS NOS ANUNCIA EL REINO DE DIOS nuevo significado de la palabra invitació n: como sinó nimo de convidar,
llamar.
OBJETIVO Nosotros recibimos muchas invitaciones, se nos invita a asistir a
 Que los padres, conozcá is lo que significa responder a la invitació n algú n sitio, a una fiesta, a una boda, a una reunió n, a comer....etc.
de Jesú s a seguirle, a ser amigos y discípulos suyos. A muchas de estas invitaciones vamos por compromiso, por devolver
 Como familia, descubrir la verdadera alegría por ser invitados de alguna cortesía y es má s. A veces, vamos solo por ver có mo está n vestidos
Jesú s a estar con É l y a imitarlo en una vida de amor a Dios y a los los demá s, si en la fiesta se han gastado lo suficiente para llamar la
hombres. atenció n de los convidados, o muchas veces vamos para criticar lo que
 Que la familia, se esfuerce por vivir como verdaderos seguidores falto. En el fondo, esas invitaciones. “No son tan importantes”. Porque si lo
de Jesú s, ayudando a todos, especialmente a los má s pobres. fueran, no actuaríamos con indiferencia o como muchas veces lo hacemos.
Querido amigo y querida amiga ¿sabes por qué no son tan
PRESENTANCIÓN DEL TEMA importantes esas invitaciones? porque no son invitaciones que nos
Jesú s eligió a doce hombres, que llamó Apó stoles y, como a amigos, cambien o nos hagan ser mejores personas.
les confió su mensaje, les enseñ ó el Mandamiento del Amor y los envió a Sin embargo, los que hemos sido bautizados y somos creyentes,
anunciar la Buena Noticia por todo el mundo. sabemos por el testimonio de la Palabra de Dios que hay una invitació n
A todos nosotros nos gusta tener amigos, convivir con ellos, jugar, muy antigua, pero a la vez nueva, que Jesucristo actualizo. Por medio de
hacer trabajos juntos y compartir nuestras penas y alegrías. esta invitació n, se sigue construyendo el reino de Dios en el mundo por
Mientras Jesú s vivió en la tierra, llamó a algunos a vivir má s cerca medio de los seguidores de Jesú s, a los cuales les encomendó e invito a
de É l. Les decía: “venid conmigo” (Mc 1, 17). Unos no se atrevían a seguir a trabajar por hacer realidad ese reino hoy.
Jesú s y se iban tristes. Otros, como los Apó stoles, se fiaron tanto de su Al igual que los Apó stoles, Jesú s nos llama a seguirlo, cumpliendo
palabra que lo dejaron todo para seguirlo y así entrar en su reino. el doble mandamiento del amor, y nos envía a anunciar su mensaje. Seguir
Los Apó stoles vivían con Jesú s. É l les contaba cosa de Dios Padre a Jesú s no es hacer lo mismo que hizo É l sino parecernos a É l en unas
porque lo conocía mejor que los maestros y sabios de Israel. É l les decía: circunstancias diferentes.
“Vosotros sois mis amigos” (Jn 15, 14). Y los enviaba de dos en dos, a Es importante educar a nuestros hijos en el discernimiento de las
anunciar a los hombres que el Reino de Dios ya estaba cerca. “llamadas” (invitaciones) que llegan, aprendiendo a distinguir las que les
Una vez Jesú s dijo a sus discípulos: “Este es mi mandamiento: que os liberan y hacen bien de las que le “atan” o hacen mal o menos bien.
améis unos a otros como yo os he amado. Nadie tiene amor má s grande
que el que da la vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos si hacéis lo PREGUNTAS PARA COMPARTIR
que yo os mando” (Jn 15, 12 - 14). También les decía: “No me habéis -¿Para qué eligió Jesú s a los Apó stoles?
elegido vosotros a mí, sino que yo os he elegido a vosotros y os he -¿Qué significa seguir a Jesú s?
destinado para que deis fruto abundante” (Jn 15, 16). -¿Quiénes fueron los Apó stoles?
-¿Cuá l es el mandamiento de Jesú s?
REFLEXIÓN
La vida cristiana consiste en ser amigos de Jesú s y seguirlo. Y en la ALGO QUE DEBEMOS SABER
catequesis familiar, buscamos ayudar a los padres a provocar en los niñ os Dios nos ha llamado a lo largo de nuestra vida muchas veces.
Sabemos que Dios nos habla por medio de su Palabra y nos llama a través
de mediciones, como son: la propia vida (con sus situaciones, también el horizonte dentro del cual Jesú s se comprendió a sí mismo y
acontecimientos, circunstancias), lo que siente y desea nuestro corazó n, atribuyó un significado decisivo a su misió n en el mundo. Jesú s no vivió
las personas con lo que dicen y hacen, etc. La primera llamada y má s para sí, ni se anunció a sí mismo; sino que se ocultó , por así decirlo, tras la
fundamental fue cuando te llamó a seguirle, es decir, cuando te cautivó o causa del Reino. El presente y el futuro del hombre son puestos ya
te enamoró provocando dentro de ti unos deseos de conocerle para definitivamente bajo el poder liberador del amor de Dios: este es el
amarle y seguirle. sentido del Reino de Dios, esto es lo que encendió su extraordinaria
En el Nuevo Testamento recoge muchos textos donde Jesú s nos pasió n de profeta.
llama y se encuentra con muchos discípulos. Para nosotros el texto de El Reino no era para Jesú s una idea, un mensaje doctrinal que le
Marcos 8, 34ss donde Jesú s dice: “Quién quiera seguirme, que se niegue a había sido confiado para que lo predicase; sino que surgía con fuerza a
sí mismo, coja la cruz y me siga”, nos ayuda a entender que nos llama y partir de una profunda experiencia personal que, al parecer, hundía sus
nos dice que seguirle a él, supone dejar de ser el centro de uno mismo, raíces en treinta añ os oscuros de vida oculta. Se nos escapa el motivo que
amar como él amó y ademá s ir detrá s de él para sentir, pensar ya amar le impulsó a salir al pú blico; parece estar en relació n con la predicació n de
como É l. Juan Bautista, que había aparecido por entonces en la ribera del Jordá n
(anunciaba la cercanía del Reino y la urgencia de la conversió n).
La diferencia entre apóstoles y discípulos La palabra de Juan ejerció un fuerte impacto sobre Jesú s y le
Los apó stoles son aquellos hombres escogidos por Jesú s, para que indujo a unirse a aquella multitud necesitada de penitencia que iba a que
estuvieran con él y para enviarlos a predicar (cf. Mc 3 13). Fueron doce él la bautizase. Una vez encarcelado Juan, será Jesú s quien predique el
(Mc 3, 16-19). Recibieron de Jesú s especialmente el mandato de continuar Reino de Dios. Pero su experiencia prebautismal y bautismal del reinar de
su obra. Son tres las características para ser llamado Apó stol: conocer Dios había sido tan diversa y tan original el modo de concebir la presencia
personalmente a Jesucristo; haber sido escogido y enviado por Jesú s; y ser de Dios en medio de los hombres, que su predicació n del Reino difundirá
testigo de la Resurrecció n de Jesucristo. por todas partes el eco de gozo que lo acompañ a, un sabor de evangelio
Hoy, los Apó stoles son los Obispos. Discípulos son aquellos que llena de esperanza.
hombres y mujeres que conocieron a Jesú s y respondieron a su llamada a
seguirle, pero no fueron elegidos especialmente para continuar en
nombre de Jesú s su tarea en este mundo.
El Nuevo Testamento designa como discípulos a los que reconocen
a Jesú s como maestro (Mt 8, 21, 10, 1; LCD 6, 17; Jn 6, 60). Por eso el
discípulo es aquel que sigue y aprende de su maestro. Hoy, los discípulos
son todos aquellos que creen y siguen a Jesucristo. Podemos resumir, que
Apó stoles son aquellos que específicamente fueron escogidos por Jesú s
para continuar su tarea en el mundo; mientras que los discípulos son
todos aquellos que siguen a Jesú s.

LA CAUSA DE JESÚS
La predicació n del Reino de Dios es el nú cleo fundamental del
mensaje de Jesú s de Nazaret, centro y marco de su predicació n y
actividad, la explicació n de su éxito popular y de las complicaciones
religiosas y políticas que motivaron su trá gico final. El Reino de Dios es

También podría gustarte