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ARBOL

Un árbol es una planta, de tallo leñoso, que se ramifica a cierta altura del suelo. El término hace
referencia habitualmente a aquellas plantas cuya altura supera un determinado límite en la
madurez, diferente según las fuentes: dos metros,1 tres metros,23 cinco metros4 o los seis metros.5
Además, producen ramas secundarias nuevas cada año, que parten de un único fuste o tronco, con
clara dominancia apical,6 dando lugar a una nueva copa separada del suelo. Algunos autores
establecen un mínimo de 10 cm de diámetro en el tronco (la longitud de la circunferencia sería de
unos 30 cm).7 Las plantas leñosas que no reúnen estas características por tener varios troncos o por
ser de pequeño tamaño son consideradas arbustos.

Los árboles presentan una mayor longitud que otros tipos de plantas. Ciertas especies de vegetales
(como las secuoyas) pueden superar los 100 m de altura, y llegar a vivir durante miles de años.8 Los
árboles han existido desde hace 370 millones de años. Se estima que hay poco más de 3 billones de
árboles maduros en el mundo.9

Un estudio realizado por la Universidad de Yale y luego publicado en la revista Nature, estima que
en la Tierra hay alrededor de 3 billones de árboles, y su cantidad se redujo un 46% desde que
comenzó la civilización humana,10 dando en promedio 422 árboles por persona, pero, cada año se
pierden 15.000 millones de ejemplares.119

Los árboles son un importante componente del paisaje natural debido a que previenen la erosión y
proporcionan un ecosistema protegido de las inclemencias del tiempo en su follaje y por debajo de
él. También desempeñan un papel importante a la hora de producir oxígeno y reducir el dióxido de
carbono en la atmósfera, así como moderar las temperaturas en el suelo. También, son elementos
en el paisajismo y la agricultura, tanto por su atractivo aspecto como por su producción de frutos
en huertos de frutales. La madera de los árboles es un material de construcción, así como una fuente
de energía primaria en muchos países en vías de desarrollo. Los árboles desempeñan también un
importante papel en muchas mitologías del mundo.1

Partes

Los árboles están formados por tres partes: la raíz raíz, el tronco y la copa. Los dos primeros son los
que diferencian, fundamentalmente, a un árbol de un arbusto. Los arbustos son más pequeños y no
tienen un único tallo sino que están formados por varios. No obstante, ha de señalarse que algunas
especies se pueden desarrollar como árboles pequeños o como arbustos, dependiendo de las
circunstancias ambientales.

Raíz

Las raíces fijan el árbol al suelo. Las raíces pueden tener una raíz principal, o bien, ser numerosas
raíces en las que ninguna de ellas predomina, adoptando la forma de raíz ramificada fasciculada.
Muchas raíces se combinan simbióticamente con micelios de hongos. Los hongos pueden conectar
diferentes árboles y formar una red que transmite nutrientes y señales.131415 Las raíces aéreas son
más raras dentro de los árboles, pero se dan en algunas especies que viven en entornos pantanosos,
por ejemplo el mangle (Rhizophora).
Tronco

Anillos de crecimiento en un tronco de una subespecie de olivo (Olea europaea subsp. cuspidata)

El tronco es la estructura que sostiene la copa. Está formado por una capa exterior, la corteza, de
espesor y color variables, que sirve para proteger el tejido vivo del árbol. El centro, más oscuro, es
el duramen, formado por células leñosas muertas de xilema. La albura es la parte más joven de la
madera y más cercana a la corteza. Entre la albura y la corteza hay una sola capa de células por la
que el tronco está creciendo, llamada cambium; se divide a su vez en dos partes: la interior formará
el xilema (albura y duramen) y la exterior forma la corteza interna (floema).

Las características de la parte visible del tronco, la corteza, son una ayuda para identificar las
especies arbóreas. Por ejemplo, el haya común la tiene gris y lisa hasta edades muy avanzadas; el
pino piñonero de color pardo gris o pardo rojizo, forma surcos oscuros y grandes planchas como
escamas; y el olmo común de color pardo gris, cuarteado por grietas, tanto horizontales como
transversales.

Cuando se corta un tronco de forma transversal (tocón), pueden verse unos círculos concéntricos,
los anillos, cuyo número muestra la edad del árbol, ya que cada año se forma un anillo de mayor o
menor grosor, dependiendo de varios factores: los estrechos evidencian años de dificultades, como
periodos fríos o secos. Los anillos anchos se generan durante los años en que los factores
ambientales no han afectado adversamente su crecimiento. En los árboles de zonas templadas es
más fácil diferenciar cada anillo, ya que en los trópicos con un clima regular a lo largo de todo el
ciclo vegatativo, no se aprecia la formación de anillos anuales.1

Ramas

Las ramas suelen brotar a cierta altura del suelo, de manera que dejan una franja de tronco libre.
Las ramas y hojas forman la copa. La copa adopta formas diversas, según las especies,
distinguiéndose básicamente tres tipos: la alargada y vertical, la redondeada o la que se extiende
de manera horizontal, como si fuera una sombrilla. Las ramas salen del tronco, se subdividen en
ramas menores y en estas están las yemas y las hojas. De la yema nacerá una flor, una rama, u hojas.
Las yemas que quedan en el extremo de las ramitas se llaman yemas terminales. Suelen estar
cubiertas por escamas o catafilos como forma de protección.

Hojas

A través de las hojas el árbol realiza la fotosíntesis y puede por lo tanto debe alimentarse. Las raíces
absorben el agua con minerales disueltos en ella. Suben por el tronco hasta las hojas. Allí reaccionan
con el carbono procedente del anhídrido carbónico y forman azúcares. Luego el azúcar se
transforma en celulosa, que es la materia prima de la madera. La hoja tiene una parte superior (haz)
y otra inferior (envés), en el que se encuentran los estomas, pequeñas aberturas por las que penetra
el anhídrido carbónico y por los que sale el agua sobrante y el oxígeno.